Índice
- LA SIMIENTE HIBRIDA
- LAS DOS SIMIENTES
- HIJOS DE DIOS E HIJOS DEL DIABLO
- LA SERPIENTE
- EL PECADO ORIGINAL
- SUPERFECUNDACIÓN
LA SERPIENTE
Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás, todos los días de tu vida. Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente, y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tu le herirás en el calcañar.
Génesis 3:9-15
Es conveniente quitarnos la idea de que el animal denominado aquí «la serpiente» era como el ofidio que comúnmente llamamos «culebra». Fíjese usted en la maldición de Dios sobre este animal después de la caída en el huerto del Edén: «Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto HICISTE, maldita serás entre todas las bestias y entre todos losanimales del campo; SOBRE TU PECHO ANDARÁS, y polvo comerás todos los días de tu vida”(Génesis 3:14). No podemos definir cual era su forma antes de esta maldición, pero sí tenía que ser un animal ERECTO, porque de otra manera no hubiesen tenido objeto estas palabras del Señor. También sabemos que era más ASTUTO que todos los otros animales del campo, de modo que solamente el hombre lo superaba. «Empero la serpiente era ASTUTA, más que todos los animales del campo...” (Génesis 3:1). En esta expresión está encerrada la capacidad que tenía este animal; pues podía razonar, mentir, seducir, recordar, etc.
Lo primero que este astuto ser hizo con Eva fue razonar sobre lo que él sabía que Dios había dicho. Fíjese cómo introdujo su razonamiento: «¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” Este es un razonamiento sumamente sutil, lo cual revela la semejanza de esta bestia con el hombre. Este animal estaba hablando con Eva: Hablaba como el hombre y además conocía el idioma de Adam y Eva. Esta bestia fue creada con esa capacidad. Era un ser muy semejante al hombre. En su razonamiento puede verse su gran astucia: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Esto era como decirle: ¿Tú crees eso que Dios te ha dicho? Era un argumento sumamente astuto por el cual hacía a Dios mentiroso. Su propósito era que Eva dudara la Palabra de Dios y creyera el razonamiento que él estaba exponiendo. Fijémonos en la inteligencia y sagacidad de este animal. Generalmente hay la tendencia de pasar por alto sus cualidades tan parecidas a las del hombre, porque pensamos que el diablo era quien estaba haciendo todo esto; pero recordemos que el diablo no puede crear nada; él solamente usa y pervierte lo que ya existe. El diablo solamente estaba usando la capacidad de este animal, para consumar su maldad. Esta bestia no era como un loro a quien podemos enseñarle a repetir algo; era un animal astuto, el cual en su razonamiento había formulado una pregunta que demandaba una respuesta.
“Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos; mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis.”
Génesis 3:2-3
Debemos notar que a Eva no le extrañó la conversación de la serpiente, ella lo recibió como una cosa normal, dando a entender que ella sabía que esta bestia hablaba como el hombre; por lo tanto ella le respondió a su pregunta con lo que sabía que Dios había dicho. Sin embargo la saeta diabólica entró a Eva, y la serpiente se atrevió a hacer una afirmación contraria a lo que Dios había dicho: «Entonces la serpiente dijo a la mujer No moriréis” (Génesis 3:4). Esto era una mentira. Esta bestia tenía capacidad para mentir, y no solamente mintió, sino que con su argumento puso a Dios por mentiroso. EI propósito de la serpiente era que Eva comiera lo que se le había prohibido. Este animal estaba inspirado por el diablo, pero sin duda que él también había puesto su capacidad a la disposición de Satanás; por lo tanto el maligno lo tomó como el instrumento para sembrar su simiente dentro del género humano y así continuar en la tierra lo que ya había comenzado en el cielo; por esa razón la Escritura lo llama la serpiente antigua, pues esta bestia fue el cómplice del diablo en la caída de Adam y Eva. Así como hallamos hoy hombres que son inspirados diabólicamente para hacer el mal, de la misma manera la serpiente fue inspirada por el diablo para hacer lo que hizo.
Fíjese cómo argumentó este animal: «Mas sabe Dios que el día que cómiéreis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:5). Este animal estaba tratando de despertar en la mente de Eva el deseo de adquirir sabiduría y de ser igual a Dios. Este argumento la cautivó y, en su mente, ella dio cabida a las palabras de la serpiente y dudó la Palabra de Dios. Allí fue engañada por la serpiente, y cayó al aceptar su razonamiento; luego todo lo demás fue fácil. La Biblia dice que la serpiente la sedujo: «Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella” (Génesis 3:6). Eva cayó en pecado primero que Adam. «Y Adam no fue ENGAÑADO, sino la mujer, siendo SEDUCIDA, vino a ser envuelta en transgresión” (1 Timoteo 2:14).
La tradición afirma que Eva se comió una manzana (o una fruta natural) y el pecado estuvo en la desobediencia, pero Pablo enseña que la serpiente la ENGAÑÓ y la SEDUJO. Y todos sabemos lo que sucede cuando un hombre engaña y seduce a una mujer. Esto no es asunto de comerse una fruta natural, sino algo más grave. El apóstol Pablo escribiendo a los Corintios hace esto aún más claro:
Pues que os celo con celo de Dios; porque os he desposado a UN marido, para presentaros como una virgen pura á Cristo. Mas temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera…
2 Corintios 11:2-3
Pablo está hablando de la Iglesia como una virgen pura, la cual él ha desposado con un marido, Cristo; pero en seguida dice que teme que suceda lo que hizo la serpiente con Eva; es decir, Pablo relaciona a Eva como una virgen pura, quien antes de unirse a su legítimo marido, fue engañada y seducida por la serpiente astuta. La misma Eva confesó al Señor que la serpiente la había engañado y ella había comido del fruto prohibido.
Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
Génesis 3:13
Dios quiso dejar este misterio envuelto en un simbolismo, por lo tanto aquí no se está refiriendo a comerse un alimento natural. Esto lo podemos ver más claro en otras porciones de las Sagradas Escrituras: «Tal es el rastro de la mujer adúltera: Come, y limpia su boca, y dice: No he hecho maldad” (Proverbios 30:20). Esto no significa que una mujer adultera por comer frutas o algún alimento natural, sino un simbolismo que representa el acto sexual.
«Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí”. Debemos recordar que la serpiente no era lo que nosotros conocemos hoy como una culebra; sino un ser erecto y astuto y con cualidades muy semejantes al hombre. Esta bestia pudo conversar y razonar con Eva hasta el punto de engañarla y seducirla. Su falta fue tan tremenda que Dios la maldijo, y con esta maldición cambió totalmente su forma y apariencia: «Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida”. Laforma y apariencia que algunos se imaginan de aquella serpiente, no les deja entender lo que sucedió en el huerto del Edén, pero por las Escrituras podemos ver que se trataba de un ser astuto con cualidades y apariencia muy semejantes a las del hombre; por lo tanto pudo engañar y seducir a Eva, y así dejar simiente en ella. El Señor dijo: «Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya…” (Génesis 3:15). Desde allí mismo el enemigo sembró mala simiente en el campo; y estas dos simientes han estado sobre la tierra hasta el día de hoy. La simiente de la serpiente ha estado toda la vida en enemistad con la simiente de Dios. En el mismo principio Caín se enemistó con su hermano Abel, y lo mató, pues esta bestia era un hijo del maligno (1 Juan 3:12) engendrado por la serpiente en Eva. La forma y apariencia de la serpiente cambió totalmente después de la maldición de Dios, pero ya había dejado su simiente en Eva. Eva primeramente participó del árbol prohibido y luego dio de comer a su marido. Dios quiso dejar este misterio encubierto en el simbolismo de comerse un fruto, pero él prometió que en los días de la voz del séptimo ángel, todos los misterios serían consumados (Apocalipsis 10:7).
La combinación diablo-serpiente produjo un ser como Caín. Por esa razón el Señor Jesucristo dijo: «El, homicida ha sido desde el principio y no permaneció en la verdad…”, refiriéndose al fruto de esta combinación; porque la serpiente seprestó al diablo como un instrumento para que él usara sus capacidades, por esa razón cosechó el fruto de su falta, pero su simiente prevaleció en Caín.
El pecado original no fue comer manzana o cualquier otro fruto natural, sino el pecado de adulterio y fornicación. Esto ha sido el arma más poderosa del diablo a través de todos los tiempos, y en esta edad este pecado está más generalizado que en cualquiera otra. La gran corrupción de esta edad está en la perversión del sexo, porque allí comenzó el pecado original. Como hijos de Dios debemos andar cuidadosamente ante esta poderosa arma del maligno. Amén.
