EL PECADO ORIGINAL

Índice

  1. LA SIMIENTE HIBRIDA
  2. LAS DOS SIMIENTES
  3. HIJOS DE DIOS E HIJOS DEL DIABLO
  4. LA SERPIENTE
  5. EL PECADO ORIGINAL
  6. SUPERFECUNDACIÓN

EL PECADO ORIGINAL

 1 Timoteo 2:11-14

 La serpiente, astuta más que todos los animales del campo, inspirada por Satanás engañó y sedujo a la mujer, como lo enseña el apóstol Pablo: «Adam no fué engañado, sino la mujer, siendo seducida, vino á ser envuelta en transgresión”; y ya sabemos lo que sucede cuando un hombre engaña y seduce a una mujer. Así que el pecado de Eva no fue el de comerse una fruta natural, sino el pecado de adulterio, fue infiel a Adam. La Escritura dice: «Tal es el rastro de la mujer adúltera: COME, y limpia su boca, y dice: No he hecho maldad (Proverbios 30:20). Aquí la Escritura encierra en el acto de comer, el pecado de la mujer adúltera. «Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y COMI” (Génesis 3:13). En este acto, la serpiente dejó su simiente en Eva; y aunque esta bestia perdió su forma original por la maldición de Dios, sin embargo su simiente sobrevivió. La simiente de la serpiente fue Caín, a quien la Escritura llama «hijo del maligno”, porque el diablo fue su padre espiritual, y la serpiente su padre natural. Por esta razón la Escritura afirma que hay hijos de Dios e hijos del diablo. Los hijos de Dios vienen por Adam, y los del diablo vienen por Caín. Quizás nadie puede distinguirlos en lo físico, pero en lo espiritual tienen grandes diferencias. Sin embargo, tanto los unos como los otros son religiosos. Fue en un acto religioso donde Caín se enemistó con su hermano Abel; pues ambos trajeron su ofrenda a Dios, pero el celo de Caín lo llevó hasta matar a su hermano Abel.

Génesis 4:1-2

  La Escritura es muy cuidadosa al registrar este hecho, y claramente destaca un conocimiento y dos nacimientos. Es decir, Adam la conoció una vez, «Y parió á Caín…. y después parió á su hermano Abel” Esta información de la Escritura sugiere gemelos, pues no habla de un nuevo conocimiento para que naciera Abel; en cambio para nacer Seth sí habla de un nuevo conocimien­to: «Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido OTRA simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín” (Génesis 4:25). Ahora, note usted que Eva no dijo: Dios me ha dado más simiente, sino OTRA SIMIENTE, pues Seth no era de la misma simiente de Caín.Este procedía de la serpiente, y Seth descendía de Adam. Los descendientes de Seth fueron llamados los hijos de Dios y llamados del nombre de Jehová, mientras que los de Caín, fueron simplemente catalogados como los hijos de los hombres. Adam CONOCIO DE NUEVO á su mujer, es decir: La conoció por segunda vez, y de este hecho nació Seth, pues de su primer conocimiento había nacido Abel.

  En la genealogía de los hijos de Adam y Eva no hallamos ese registro de violencia que aparece en el otro grupo. La razón de esto es la inyección de la naturaleza bestial en la humana. Esta bestia era tan semejante al hombre que pudo mezclar su simiente.

La manera como Caín respondió a Dios demostraba que era una persona de un carácter extremadamente violento. El diablo estuvo en la presencia de Dios por muchas generaciones, y aun cuando quiso quitar la adoración a Dios, no se atrevió a desafiarlo como lo hizo Caín.

   Caín no pudo recibir la Palabra de parte de Dios, aunque la Palabra fue clara en cuanto a la instrucción de cómo rendir culto correcto. El la rechazó. Dios le dijo a Caín: «Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado (u ofrenda por el pecado) está á la puerta… (Génesis 4:7). Caín no quiso tomar el camino de Dios, pues la adoración a Dios es por la vía de la sangre, y los rebeldes nunca han tenido la sangre a su favor. La sangre no puede abogar por ellos porque en el principio no abogó por Caín.

   Una viña es de Dios y la otra es de la tierra. Adam tuvo la vida de Dios y Eva fue tomada de Adam, así que juntos tenían la misma vida; y mientras que los dos se juntaran, se conservaría fielmente esta misma vida; por lo tanto como resultado de su unión, nació Abel, a quien la Escritura llama justo; después engendraron a Seth que también es reconocido como hijo de Dios. Mientras más nos alejamos de Dios, llegamos a ser menos espirituales, por lo tanto el primer hijo de Adam y Eva tenía que ser muy espiritual; pero Caín fue todo lo contrario, una bestia perversa; en cambio Abel sí fue espiritual y también Seth y sus descendientes. Las genealogías de los justos regresan hasta llegar a Dios, pero la otra línea nunca regresa a Dios. La Biblia afirma que Eva fue la madre de todos los vivientes, pero no dice que Adam sea el padre de todos los vivientes; porque si así fuera, todos serían hijos de Dios; pero la Escritura enseña que también hay hijos del diablo.

   En la parábola del trigo y la cizaña lo que los sembradores salieron a sem­brar fue gente. Uno sembró hijos de Dios y el otro, hijos del diablo. Estas son las únicas dos clases de personas que hay en el mundo. Las podemos subdividir de muchas maneras, pero no son más que dos grupos; y ambos grupos han sido religiosos desde el principio. Pero recuerde: trigo, siempre ha sido trigo; y cizaña, siempre ha sido cizaña. La religiosidad no ha cambiado su naturaleza. Mirad lo que el Señor dice: «. .. al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí” (Mateo 13:30). El no manda a recoger la cizaña para convertirla en trigo, sino para QUEMARLA. Algunos creen que pueden convertir hijos del diablo en hijos de Dios. Jesús le dijo a los religiosos de su día: «Vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:26-27). En otra ocasión les dijo: «El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios” (Juan 8:47). Una cizaña podrá creer cualquier sistema denominacional, tradición o dogma, pero nunca podrá permanecer hasta el fin en la Palabra de Dios. Un hijo de Dios puede estar cautivo en las garras del diablo mientras que permanezca en ignorancia, pero cuando la simiente sea regada y despertada, entonces saldrá a vida probando que es un hijo de Dios.

 Estos dos grupos han estado en constante lucha por el asunto religioso. Caín mató a su hermano Abel por esto mismo. La viña falsa siempre ha odiado y perseguido a la viña verdadera. Las grandes persecuciones que registra la Escritura y la Historia han sido por el empeño de la viña falsa en destruir la viña verdadera.

Gálatas 4:29

  Todos los actos de intolerancia religiosa han tenido su origen en el principio, y los autores de ellos ni siquiera saben quién es su padre, antes en su celo religioso persiguen, calumnian, difaman y hasta matan creyendo que en esta forma están haciendo servicio a Dios o colaborando con su obra. Están llenos de odio, y no saben amar ni perdonar. Ellos confiesan que son de Dios, pero sus acciones y palabras demuestran quien es su verdadero padre. Los grandes religiosos en el tiempo del Señor Jesucristo aseguraban que eran simiente de Abraham e hijos de Dios, pero Jesús les dijo: «Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad...” (Juan 8:39-40). «Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais…” (Juan 8 :42). Usted puede oírles hablar de amor, pero ellos no pueden amar, porque descienden del homicida desde el principio y su naturaleza es perversa. Sus palabras y sus acciones demuestran lo que hay en su interior. Solamente la verdadera simiente de Dios amará hasta sus propios enemigos y orará por sus perseguidores, porque posee de la naturaleza de Dios, y Dios es amor.

  El pecado original no consistió en comerse una fruta, sino en el adulterio. Eva fue engañada y seducida por la serpiente, la cual dejó simiente en ella; luego la mujer dio de comer a Adam, quien también dejó su simiente en ella. Caín, hijo del maligno, fue la simiente de la serpiente; y Abel, el justo, la simiente de Adam. Después nació Seth como sustituto de Abel. De esta manera aparecieron DOS SIMIENTES sobre la tierra y se multiplicaron en ella. Trigo siempre producirá trigo, y cizaña siempre producirá cizaña. Hoy existe una gran mezcla en el mundo, pero Dios sabe dónde está su simiente. El fin se acerca y estamos en el tiempo de la cosecha cuando los manojos de cizaña están siendo atados para la quema, y el trigo está siendo recogido en el alfolí. Amén.