PREGUNTAS Y RESPUESTAS


29. Si dos terceras partes de la gente del mundo…no han escuchado el Evangelio todavía, la Palabra del Evangelio, cuánto más…
Perdónenme. Esta nota fue escrita con pluma, y he estado sudando mucho y la tinta se ha corrido. Veamos.
116 [Porción no grabada en la cinta.—Editor]…quien recibió el Espíritu Santo y ha estado predicando en México. El vino a mi casa y me preguntó: “Hermano Branham, ¿Tú te metes con los Pentecostales?”
“Sí, señor”, le respondí yo.
“Yo soy el Doctor Reedhead”, me dijo él.
“Mucho gusto en conocerle”, le dije. “¿Gusta pasar?”
117 Y él se sentó, y me dijo: “Tengo entendido que tú fuiste ordenado en la iglesia Bautista”.
118 “Eso es verdad”, le contesté yo, pero: “Yo me salí de ella porque no podía soportar eso. Yo creo en predicar lo que la Biblia dice, no lo que la iglesia Bautista dice. Yo no tengo nada en contra de la iglesia Bautista, ellos son tan buenos como cualquier otra iglesia”. Pero yo salí, le dije: “para poder ser libre”.
Y él dijo: “Claro, por supuesto, que tú sabes que yo soy Bautista”.
“Sí, señor”, le contesté yo.
119 “Quiero preguntarle algo”, me dijo él. “¿Qué de este bautismo del Espíritu Santo?” “Yo he estado allí y los he visto patear las sillas y patear el suelo y llorar”.
120 “Yo lo he visto también”, le dije yo. “Pero detrás de todo eso hermano, le dije, hay una porción genuina del bautismo del Espíritu Santo”.
121 “Hermano Branham”, dijo él, “¿puedo recibirlo yo?” “¡Yo he tenido tantos honores!” Dijo él. “Yo soy Doctor, yo soy esto, yo tengo mi doctorado, tengo mi Título de Bachiller, tengo toda clase de nombramientos y títulos honoríficos de todas las naciones, y cosas así”, pero, “¿dónde está Jesucristo?”, preguntó él.
122 Y yo le contesté: “Hermano, El está aquí en este cuarto”.
123 “En una ocasión”, decía él: “Le hablé a un Mahometano fiel que se había educado en América y yo le decía: ‘Renuncia a tu profeta muerto y recibe al Señor Jesús que ha resucitado’. Y él me contestó: ‘Amable señor, ¿qué más puede hacer tu Señor Jesús resucitado por mí que mi Mahoma no pueda?’ Y dijo: ‘Ambos escribieron Biblias, nosotros creemos eso’. ‘Ambos murieron’. ‘Y ambos’, dijo él, ‘nos prometieron vida después de la muerte, y lo creemos’”.
124 “Pero mire”, le dije yo, “nosotros los Cristianos tenemos gozo”.
125 “‘Nosotros también’. Me contestó él: ‘Yo puedo producir tanta psicología como Ud.’” Y eso es verdad. “Y él me dijo: ‘Mire, nuestro Mahoma…Uds. reclaman que su Señor Jesús resucitó de los muertos’”.
126 Y el Doctor Reedhead le dijo: “¡El lo hizo!”
127 Entonces él le dijo: “¡Pruébelo, pruébelo!” Le dijo: “Uds. han tenido dos mil años para probarlo y únicamente como un tercio del mundo ha escuchado al respecto”. Y luego dijo: “Si nuestro Mahoma se levantara de entre los muertos todo el mundo lo sabrá en dos días”. El siguió diciendo: “Nuestro Mahoma nunca nos prometió otra cosa más que Vida después de la muerte”. “Su Señor Jesús le prometió a Uds., y a sus maestros, que las mismas cosas que El hizo Uds. también las harían”. Y dijo: “Veamos si los maestros de Uds. pueden hacer eso hoy, y entonces”, dijo él, “creeremos que El ha resucitado de entre los muertos”. El tenía razón.
128 Y él me dijo: “Hermano Branham nerviosamente moví mi pie en la tierra de esta manera, y cambié la conversación”. ¡Con todos estos títulos! ¿Está Dios en esos títulos? Dios no se conoce en todos esos títulos.
129 Dios se conoce por fe sencilla, por el bautismo del Espíritu Santo. Esa es la única manera. Dios en Ud., y El lo hace a Ud. “un hijo de Dios”, cambiando la naturaleza de Ud. Y la misma cosa, Dios el Creador Quien hizo todas las cosas y habló el mundo a existencia por Su Palabra, ese mismo Espíritu en Ud., Ud. creyendo todo lo que Dios dice. Y entonces no hay nada imposible; ¡Si Ud. puede creerlo!
130 Ud. no iba a permitir que un credito se pusiera en su camino y decir: “Yo no creo, no puedo aceptar Eso. Yo no puedo creer que Dios vaya hacer esto. No puedo creer”. ¡Ud. limita a Dios por su incredulidad! Eso es.
131 Así que el Doctor Reedhead allí en mi casa me preguntó: “Hermano Branham, ¿pudiera un hombre recibir, en verdad, el Espíritu Santo?”
132 “Sí, señor, Doctor Reed, le contesté yo, Ud. puede”.
133 Y él dijo: “Si Dios Quien conoce mi corazón; y creo que tú también, pues sé que tú estás bajo inspiración en estos momentos, yo quiero que tú…¿Crees que te estoy diciendo la verdad?”
“¡Yo sé que estás diciendo verdad!”, le contesté yo.
“¿Cómo puedo recibirlo?”
“Arrodíllate”, le dije.
134 Y él se arrodilló junto a la mesita de la sala. Lo estoy viendo desde aquí, él está sentado allá atrás, y quebró el vidrio que estaba encima de la mesita al arrodillarse. Y dijo: “Dios, ten misericordia de mi alma pecadora”. Y entonces yo puse mis manos sobre él, y el bautismo del Espíritu Santo vino sobre él allí mismo. Eso es todo.
135 ¡Y ahora él pone a la iglesia Bautista en fuego a donde quiera que él va! Ellos están por todas partes. Allí está la cosa. Sí, señor.
136 El Evangelio no puede…Jesús no puede venir hasta que…
137 ¡Escuchen! Nosotros repartimos tratados por todo el mundo. Ud. ya no va a ninguna esquinita sin que antes ya hayan dado tratados, alguien que haya pasado por allí con teología. Ud. va a ultramar hoy día y se hace llamar “misionero”, y vea cómo ellos se ríen de Ud. Vaya a la India y diga: “Yo soy un misionero”.
138 Y le dirán: “Bueno, ¿qué nos vas a enseñar tú a nosotros?” Ellos saben más de la Biblia…Algunos de sus niños allá saben más de Ella que muchos de los maestros aquí en América saben. Después de todo, es un Libro Oriental. Y, recuerde, ellos tenían el Evangelio cientos y cientos y cientos de años antes que América existiera. Santo Tomás, la gran iglesia en la que él predicó, todavía está de pie hoy día en la India. Ellos no necesitan ninguna de sus enseñanzas, ellos saben todo al respecto. Ellos dicen: “¿Qué nos van a enseñar Uds. a nosotros?”
“Bueno, nosotros somos misioneros Americanos”.
139 “¿Qué nos van a enseñar Uds. a nosotros, nos van a enseñar cómo beber whisky, y cómo fumar cigarrillos? ¡Eso es todo lo que todos Uds. hacen allá en sus iglesias! ¿Nos van a enseñar a nosotros cómo divorciar a nuestras esposas, y cosas como esas?” Y dicen: “Si Uds. nos van a enseñar hacer eso, nosotros no lo queremos”. Y dicen: “Uds. vienen aquí con alguna nueva teología o alguna otra cosa, Uds. van a tratar de enseñarnos algo de la Palabra, nosotros sabemos más de Ella que lo que Uds. saben”. Y eso es verdad. “Pero si Uds. vienen a demostrar lo que la Palabra dice, lo recibiremos”. ¡Amén! Allí lo tiene Ud. Esa es la cosa por la cual ellos están hambrientos.
140 Marque mi Palabra, escríbala en las páginas de su Biblia, porque ASI DICE EL SEÑOR. “Recuerde, cuando nosotros lleguemos a India, Uds. van a oír de miles de miles que van a ser salvos”. El Espíritu Santo lo ha dicho. Yo lo tengo escrito aquí en mi Biblia. Está escrito en miles de Biblias aquí, al igual como la resurrección del muchachito. El en la visión dijo: “Allí hay trescientos mil”. ¡Y Ud. vea si eso no es verdad! Así es como el Evangelio va a ser predicado de una noche a otra. Así es como se va a mover de lugar a lugar.
141 En Africa, en donde treinta mil en un solo llamamiento al altar recibieron a Dios, yo dije: “Levanten sus manos y reciban el Espíritu Santo. No esperen que un misionero Americano venga y les enseñe cómo aprender idiomas en las iglesias”. Aquí hay madres lavando en lavaderos, para enviar misioneros allá; mientras que otros manejan un carro grande y bueno, viviendo en lo mejor del lugar; seguro, reparten unos pocos de tratados y se regresan. Pero ellos no quieren eso; ya está comprobado.
142 Yo hice una declaración aquí en el Hospital Judío, hace unas noches en una reunión con los ministros y doctores, sobre el tema de sanidad Divina; y dije: “Uds. me han llamado un aleluya, y dicen que tuve una pesadilla cuando les dije a Uds. del Angel del Señor”. Y les dije que: “Nuestra propia iglesia ha enviado miles y ha gastado millones de dólares, en enviar misioneros al Africa; y cuando yo fui allá, los nativos llevaban pequeños ídolos de barro, tratando de adquirir ayuda de ese ídolo de barro, y llamándose así mismos ‘Cristianos’. Y lo que Uds. llaman ‘fanatismo’”, les dije, “ganó más almas para Cristo en cinco minutos que todo lo que nuestros millones de dólares y miles de misioneros han hecho en los últimos ciento cincuenta años”. Ellos se callaron, ¡eso fue todo! Allí lo tiene. Y les dije…A los hombres les dije: “No traten de educarse, únicamente tome este Evangelio y vaya Ud. a lo más recóndito de las regiones de los nativos en donde ningún hombre blanco no puede ni aun entrar, por las enfermedades”.
143 Yo tengo los recortes, sacados del periódico Durban, en donde dice: “Que un anciano que no sabía cuál era su mano derecha y cuál su mano izquierda, recibió el Espíritu Santo, y estaba bautizando como un promedio de mil por semana”. Así es como el Evangelio va avanzando, sólo en un poco de tiempo, únicamente se necesita como seis meses para cubrir el mundo. Muy bien.
54-0515 – Preguntas Y Respuestas
