P.80. Bien, aquí tenemos otra más; veamos lo que dice. Muy bien. Por favor explique la parábola de las cinco vírgenes. ¿Un Cristiano peca?

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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80. Bien, aquí tenemos otra más; veamos lo que dice. Muy bien. Por favor explique la parábola de las cinco vírgenes. ¿Un Cristiano peca?

103 Bien, la parábola de las cinco vírgenes—quiero decir de las diez vírgenes, por favor perdónenme. Las diez vírgenes se encuentra en Mateo 25:1. Las diez vírgenes salieron a encontrar al esposo (¡fíjese bien!), y cinco de ellas eran prudentes y tenían aceite en sus lámparas, y cinco eran fatuas y no tenían aceite en sus lámparas. Y mientras ellas estaban dormidas, el clamor vino: “Salid a recibir al esposo”. Y aquellas que tenían sus lámparas aderezadas, y con aceite, y el fuego ardía en ellas, salieron a encontrar al esposo. Las otras vinieron a comprarles aceite, y les dijeron que fueran a comprar el aceite, a aquellos que lo vendían. Y cuando ellas se fueron, el esposo vino y las vírgenes sabias entraron, y las vírgenes fatuas fueron echadas afuera.

104 Voy a decir algo que va a doler, a doler mucho, pero tengo que decirlo. Yo no hice la pregunta; yo únicamente soy responsable por contestarla. Esto es tan personal, hermano, tan personal, que espero que lo ayude en lugar de herirlo. Por lo general tiene que doler…Como mi madre solía decir cuando me daba unos cintarazos; ella decía: “Tiene que doler para que te haga bien”. Eso es verdad. ¿Ve? Yo no podía verlo entonces, pero ahora lo veo.

105 Mire,…Las diez que salieron eran vírgenes. Eran diez vírgenes las que salieron a encontrar al Señor. La palabra virgen significa “santificado (¿todos saben esto?), santo, puro, santificado”. Eran diez las que fueron a encontrar al Señor.

106 Ahora recuerde, se han estado durmiendo en la primera vigilia, en la segunda, en la tercera, y así hasta la séptima vigilia. Pero estas realmente fueron a encontrar al Señor. Y recuerde, mientras aquellas fueron por aceite, el Señor vino. Eso fue el tiempo de la venida del Señor. No las que estaban en la vigilia…

107 Jesús habló de que algunas durmieron en la primera vigilia, y algunas en la segunda vigilia, y otras en…Pero en la venida del Señor todas despertaron. Pero en este caso, fue en la última vigilia, porque ellas salieron, diez de ellas, a encontrar al Señor. Y cinco de ellas habían ahumado sus lámparas, no tenían aceite; y las otras cinco tenían aceite.

108 Ahora recuerde, que el aceite en la Biblia es un símbolo ¿de qué? ¿Alguien me pudiera decir? [La congregación contesta: “Espíritu Santo”.—Editor] ¡Espíritu Santo! Por lo tanto Ud. pudiera estar limpio, y puro y santificado sin tener el Espíritu Santo. Limpio es lo que Ud. está…

109 Ahora fíjese, voy a tomar esta botella. Supongamos que está tirada allá en el gallinero, y está llena de suciedad. Yo la levanto y eso es justificación: “Yo voy a usar a este pecador”. Y la siguiente cosa que yo hago si quiero usarlo, es lavarlo. Y entonces, si yo lo lavo, ¿qué estoy haciendo? Lo santifico. La palabra santificar significa “limpio”, lo mismo que santo. Santo, es una palabra Hebrea, santificar es una palabra Griega. La palabra santificar, significa “limpio y apartado para servicio”. Pero entonces, bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán hartos, y entonces es cuando son puestos en servicio.

110 Los vasos…En el tabernáculo del Antiguo Testamento, el altar santificaba los vasos, y eran apartados para servicio. Y cuando eran llenos, estaban en servicio.

111 Aquí es donde Uds., preciosos Nazarenos y demás, dejaron la marca. ¿Ve? Todos…¿Por qué están fallando? ¿Por qué los Pentecostales corrieron y los dejaron? Porque Uds. rehusaron caminar en la Luz. Esto es exactamente la verdad. ¿Ve? Es la verdad. En el primer altar en que yo me arrodillé fue en este precioso altar Nazareno que está por aquí cerca. Dios los bendiga, una iglesia buena, santa, limpia, pero son tan legalistas que dicen: “Tú debes de hacer esto, y debes de hacer lo otro. Tú debes hacer aquello”, y no se dan cuenta que es la gracia de Dios y que Ud. es llamado por elección. No es del que quiere ni del que corre, mas del que Dios tiene misericordia. ¿Ve? Dios predestinó la Iglesia antes de la fundación del mundo (tenemos una pregunta sobre esto en unos momentos. ¿Ve?), El predestinó a la Iglesia antes de la fundación del mundo.

112 Ud. no puede, pensando, añadir un codo a su estatura. “Ningún hombre viene a Mí excepto que mi Padre lo traiga”. ¿Ve? ¿Ve?, fue Dios el que hizo el llamamiento, Dios dio el jalón, Dios es quien establece la Iglesia. Ud. pudiera decir: “Hermano Branham, eso es Calvinismo puro”. No, no lo es. ¡Mire! Yo no creo que Dios toma a un hombre y únicamente le dice: “Voy a sacarte de…”

113 Todos estos Bautistas y Presbiterianos dicen: “¡Yo creo en el Señor, mi conciencia no me condena!” Con razón, pues ellos no tienen nada que condenar. Ellos dicen: “A mí el bailar no me daña. El beber un traguito social no me hará daño”. Porque no hay nada en eso, según ellos, que los condene. “El decir chistes pícaros”, dicen ellos, “a mí no me molesta”. ¿Sabes por qué? Porque no hay nada en ellos que los condene.

114 Pero yo no sirvo al Señor porque pienso que El me mandaría al infierno si no lo hiciera; yo le sirvo a El porque lo amo. Yo le sirvo a El porque hay algo en mí. Si Ud. dice: “Yo voy a dejar de hacer esto porque mi iglesia no lo cree”, Ud. lo que está haciendo es jugar el papel de un hipócrita. Esto es verdad. Pero si Ud. lo hace porque Ud. lo ama, y es una contribución de Ud. para Dios, algo en su corazón haciendo el amor de Dios en Ud. más grande que estas cosas, entonces Ud. está en la línea correcta. Pero si yo no tomo, fumo, mastico tabaco, maldigo, y no hago otras cosas, yo todavía puedo irme al infierno. ¡Seguro! Si yo me uniera a todas las iglesias, me bautizara, y tuviera mi nombre escrito en todos los libros, y jugara el papel de bueno, y viviera una buena vida, eso no bastaría, pues la Escritura dice: “A menos que un hombre sea nacido otra vez, no verá el Reino de Dios”. ¡Esto es verdad!

115 Bien, estas vírgenes, cinco de ellas se adormecieron. Lo que hizo tropezar al pueblo Nazareno fue esto: Que los Pentecostales tomaron el hablar en lenguas como la evidencia inicial del Espíritu Santo. Llevaban a la gente al altar y los hacían decir algo repitiéndola una y varias veces hasta que hablaban en lenguas. Un real, y verdadero Pentecostal no hace eso. Pero el diablo también tenía muchas cosas en la iglesia de Uds. Nazarenos. ¿Ve? Y también tenía muchas cosas en la iglesia Pentecostal, pero en cuanto al bautismo del Espíritu Santo, eso es la Verdad. Eso es exactamente la Verdad.

116 Hay muchos de ellos, yo sé. Yo he escuchado gente hablar en lenguas. Yo no puedo juzgar; yo no fui enviado a juzgar. Yo he escuchado mucho de ello; suena como metal que resuena y como címbalo que retiñe. Pero yo sé que hay un Espíritu Santo genuino que habla en lenguas. Y yo sé que es verdad. ¡Sí, señor!

117 Pero ellos vieron a la gente entrar diciendo: “Gloria a Dios, yo lo tengo”. Pues entonces, eso es lo mismo…Ahora, no llame Ud. eso ser Pentecostal por el hecho que dan unos saltos, y de que hablan en lenguas, y luego los ve Ud. allá afuera con la esposa de alguien más o con el esposo de alguien más.

118 Ud. se pregunta: “¿Es eso el Espíritu Santo?” Uds. Nazarenos también gritaron por toda la iglesia e hicieron la misma cosa. Uds. dijeron que lo tenían cuando gritaron. ¿Ve? No hay ni una sola manera que Ud. pueda probar que lo tiene, es por la vida que Ud. vive. “Por sus frutos los conoceréis”. Esa es la única manera. La vida piadosa y Cristo obrando en Ud. confirmando la Palabra, señales y maravillas siguiendo a una vida piadosa, eso es la cosa real. Ahora, Ud. puede tener muchas señales que lo sigan y no tener la vida. Ud. puede imitar la vida sin las señales, pero cuando Ud. las ve juntas, eso es lo que es. Eso es la cosa.

Y entonces, recuerde, la Novia…Voy a terminar esto, si Uds. tienen unos minutos más.

119 Mire, cuando una mujer va a hacer un vestido. Ella tiene su pedazo grande de tela. (¿Qué clase pudiéramos decir? Tela de algodón, o de cualquier otra clase, cualquier clase que ella use. Digamos que es seda.) Y ella tiene un patrón. Y empieza a mirar en esa gran pieza de tela. Ahora, de ella depende en dónde quiera poner su patrón. ¿Verdad que sí? Ella puede escoger cualquier parte de la tela, y toda la tela es santificada, está limpia. ¿Ve?, es elección. La elección de Dios. Así que, ¿qué es lo que El hace? Dios toma por elección y pone Su patrón de Cristo en cualquier parte de la tela. Y luego la tela es cortada. Y el resto de la tela es tan santa como la parte que se cortó de ella, pero por elección Dios hace su elección desde antes de la fundación del mundo. ¿Qué no dijo Pablo en Corintios 8, quiero decir Romanos 9: “¿Puede el barro decirle al Alfarero, por qué me hiciste así?” Puede Dios, Quien es justo, Aquel quien pudo decir aun cuando Esaú y Jacob no habían nacido o habían hecho bien o mal: “¿A Esaú aborrecí y a Jacob amé?” Es porque por ese previo conocimiento El sabía cómo era Esaú y cómo era Jacob. El sabe lo que está en el hombre. Antes de la fundación del mundo El ya lo sabía,…

120 Si Ud. pudiera explicar la palabra infinito…La palabra infinito…Es como si yo dijera que hay cien billones de toneladas de mosquitos en el mundo (pero esto ni empezaría a explicarlo), cien billones de toneladas de mosquitos en el mundo, y cada uno de ellos parpadearan sus ojos cien billones de trillones de veces. Y ni uno de ellos parpadean sus ojos sin antes haberlo sabido Dios desde antes de la fundación del mundo. Eso es infinito. Esto es algo que habla de infinito. ¿Ve?

121 El es infinito. Así que antes de la fundación del mundo El sabía exactamente lo que Ud. iba a hacer. Y El envió a Cristo, no sólo para ser…Si alguien dice: “Bien, si tan sólo renunciara mi maldad y lo siguiera a El”, o algo así, eso no es. El ya sabía quién sería salvo, así que El envió a Cristo para salvar lo que El ya había visto que sería salvo. Esto es exactamente la verdad.

122 La Iglesia en sí tiene seguridad eterna. Si Ud. está en la Iglesia, Ud. está asegurado con la Iglesia. Pero cuando Ud. se aparta de la Iglesia, Ud. no está asegurado. ¿Ve? Quédese en la Iglesia.

123 ¿Cómo entra Ud. en la Iglesia? ¿Con un saludo de manos, escribiendo su nombre en un libro? Por un Espíritu todos somos bautizados en un Cuerpo; y ése es la Iglesia. ¿Cómo? Por el bautismo del Espíritu Santo nosotros estamos sellados en el Cuerpo de Cristo. ¿Por cuánto tiempo? Hasta el día de vuestra redención. Efesios 4:30, dice: “No contristéis el Espíritu Santo con el cual estáis sellados hasta el día de vuestra redención”. Sellados hasta el día de vuestra redención. Seguro, seguro, eso es el Espíritu Santo.

124 Bien, esa Iglesia fue raptada, y el remanente de la simiente de la mujer quien guarda los mandamientos de Dios y tiene fe en Jesucristo (¿ve?), no la Novia, el remanente de la simiente de la mujer. A ellos, el dragón les echó agua que salía de su boca para hacerles guerra a ellos, el remanente de la simiente. Esto será cuando la iglesia protestante unida con la Federación de Iglesias, la cual es la imagen de la bestia, la cual se está formando hoy…Y habrá una coalición organizada contra todas las iglesias de esa índole.

125 Como la discusión que tenemos ahora con las oficinas de impuestos, quienes tratan de decir que nosotros no somos una iglesia, pero nosotros tenemos derechos Constitucionales para decir que somos una iglesia. Y mientras la Constitución lo diga, y no haya ninguna enmienda al respecto, nosotros tenemos absolutamente los derechos, al igual que cualquier otra. Nuestros antecesores lucharon por esto. Pero lo que han hecho, es que han violado toda ley Constitucional que han podido violar, y muy pronto la Federación de Iglesias, a la cual todas las iglesias y denominaciones han sido invitadas a entrar, y en la cual el diablo ha entrado metiendo mundanalidad y todo en los miembros de la iglesia y demás, convirtiéndolas en grandes congregaciones, dándoles “clase”, y sociedad, mientras que una iglesita allá, habiendo nacido otra vez, en una suciedad como todo nacimiento lo es, todavía está pagando el precio, todavía está humillándose y muriendo, actuando de la misma manera que aquellos primeros que nacieron en el Día de Pentecostés, la misma clase de iglesia…Las cerrarán y serán aisladas por la Federación de Iglesias. Será una coalición organizada como una unión o algo así. O Ud. va entrar en ella, o Ud. va a salir de ella.

126 La marca de la bestia ya está hoy, y el Sello de Dios es el Espíritu Santo. El rechazarlo, es aceptar la marca de la bestia. Cualquiera que mira al Espíritu Santo, y que está supuesto a recibirlo, y no lo hace, automáticamente esa persona toma la marca de la bestia, porque solamente hay dos cosas: todos los que no tienen el Sello de Dios tienen la marca de la bestia. Así que el recibir el Sello de Dios es recibir el Espíritu Santo. El rechazarlo es tener la marca de la bestia. Allí está toda la cosa. Esto es exactamente la verdad.

127 Así que, la Novia subió, y el remanente se quedó aquí. Y el remanente es el que se levanta en la segunda resurrección. “Bienaventurado y santo es aquel que tiene parte en la primera resurrección, en la cual la segunda muerte no tiene poder”. Correcto. En la segunda resurrección estará el Trono Blanco de Juicio, y entonces la iglesia…“No sabéis”, dice Pablo, “hablándoles a los incrédulos y a los abogados y demás que los santos juzgarán al mundo”. Estas cosas deberían ser juzgadas por la Iglesia, no por magistrados injustos y demás, sino que nuestros asuntos deberían ser juzgados por la Iglesia. Pero Uds. se llevan uno al otro a la ley. Y Dios tenga misericordia de aquel que lleve a un Cristiano a la ley. Correcto. Pablo aun los previno de hacerlo.

128 Bien, esa es la Novia, y las vírgenes que duermen son dejadas aquí en la tierra. Las vírgenes prudentes van al Cielo con aceite en sus lámparas.

Yo sé que pudiéramos hablar mucho sobre esto, pero tengo que apresurarme a terminar con lo que resta.

129 ¿Los Cristianos pecan? ¡No, absolutamente no! No hay ninguna Escritura donde diga que un Cristiano peca. El no puede pecar. Yo sé que hay un resentimiento al respecto. Pero vayamos a Primera de Juan 3 y veamos lo que la Escritura dice. Un Cristiano no peca.

130 ¿Ha visto Ud. alguna vez a un pájaro negro, blanco o a un pájaro blanco, negro? ¿Ha visto Ud. alguna vez a un hombre borracho, y sobrio a la vez? ¡No! Ud. nunca ha visto a un pecador santo. No hay tal cosa como esa.

131 Ahora, si esto se pone un poquito doloroso, póngase bastante bálsamo, Ud. sabe, y se curará en un momentito.

132 Bien, las Escrituras son nuestras absolutas e infalibles pruebas de lo que estamos hablando. Primera de Juan el capítulo 3 y los versos 8, 9 y 10. Muy bien, ¡escuchen esto!

El que hace pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Escuchen, ¿están listos? ¿Tienen sus chaquetas puestas, la armadura bien ceñida? Escuchen atentamente, porque esto va a sacudir.

Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado,…(¿Cómo está esto?)…porque su simiente… (Su simiente, la de Dios.)…está en él;…(¡En el hombre!)…y él no puede pecar, porque es nacido de Dios.

En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y no ama a su hermano, no es de Dios.

¿Cómo pueden Uds. tener denominaciones y levantar barreras y cosas como esas, y decir que Uds. son nacidos de Dios? No hay tal cosa como esa. Es una burla de Satanás. Esto es correcto. Pero un hombre que es nacido de Dios no puede pecar; es imposible que él peque.

133 ¡Fíjese! Permítame tomar este crucifico por un momento si lo puedo sacar de aquí. ¿Quién fue la ofrenda de pecado? Jesucristo. ¿Cómo entramos en Cristo? ¿Quién murió por nosotros? Cristo. ¿Por qué murió? Por nuestros pecados. El tomó mi castigo. ¿Verdad que sí? Y entonces ¿cómo llego a El? Por un Espíritu todos somos bautizados en un Cuerpo. Y en este Cuerpo, estamos cubiertos por la Sangre y libres de los juicios. El no puede pecar, porque hay un sacrificio de Sangre que está por él día y noche. ¡Aleluya! El no puede pecar. El no tiene deseo de pecar. Y si lo hace, si él hace algo mal, él no lo hizo intencionalmente. La Biblia dice en Hebreos el capítulo 10 que: “Si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la Verdad (y El es la Verdad), entonces ya no queda más sacrificio por el pecado”. Aquel que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muera sin ninguna misericordia, ¿cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la Sangre del testamento, en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

134 Porque por un Espíritu todos somos bautizados en un Cuerpo y somos libres de pecado, y no podemos pecar. Hay un sacrificio esperándonos. Y si todavía hay deseo en su corazón de pecar, Ud. nunca ha sido bautizado en ese Cuerpo, porque Ud. debería estar muerto y su vida estar escondida en Cristo por Dios y sellada por el Espíritu Santo. Los Cristianos no pecan. Ellos hacen errores, pero nunca pecan. ¡Amén! Esta es la razón por la cual no pecan, el Cristiano no puede pecar.

135 Es como si el presidente municipal de esta ciudad me dijera: “Sr. Branham, yo sé que Ud. va a orar cuando lo llaman los enfermos. Y aquí tenemos límites en la velocidad. La velocidad más alta que Ud. alcanza en esta ciudad son cuarenta y ocho Kms. por hora. Pero yo le estoy dando a Ud. el permiso para que maneje a ciento cuarenta y cuatro Kms. si Ud. quiere, porque yo tengo fe que Ud. no lo hará a menos que tenga una llamada de emergencia o que alguien se esté muriendo en un accidente. Y yo le doy a Ud. el permiso, como presidente municipal de esta ciudad, que también pueda pasarse una luz roja, o hacer lo que quiera, Ud. hágalo”. Entonces, ¿cómo pudiera sancionarme un policiita cuando fuera a una velocidad de sesenta y cuatro Kms. por hora en una zona de cuarenta y ocho Kms. por hora cuando tengo tal permiso? No puede. Yo no pudiera infringir ninguna ley de velocidad en esta ciudad, ¿sabe por qué? Porque estoy más alto que toda ley de velocidad. ¡Amén! Espero que Ud. lo vea.

136 Y cuando estamos muertos, y Dios ha reconocido nuestro arrepentimiento, El ha reconocido nuestro bautismo, El ha reconocido la Sangre de Su propio Hijo, la cual por fe ha sido aplicada, El reconoce Su previa predestinación, pues sabía que yo lo haría, y me ha reconocido en Cristo, muerto…Y Cristo murió en mi lugar cuando El fue inmolado antes de la fundación del mundo. Mi nombre fue puesto en Su Libro como Cristiano. ¡Aleluya! Cristo murió mi muerte. Cristo es mi Sacrificio. Y Dios no puede imputarme pecado nunca más. El me ha dado el Sello del Espíritu Santo como testigo de que yo he pasado de muerte a Vida. ¡Fuiu! Eso es todo.

137 Así que aquel que es nacido de Dios no peca, porque no puede pecar. En el Antiguo Testamento, cada año había un recordatorio del pecado. Pero Cristo, por un solo sacrificio El hizo perfectos para siempre a los adoradores. “El adorador, una vez siendo limpiado (Hebreos 10)—el adorador una vez siendo limpiado ya no tiene más conciencia de pecado”. Y Ud. ve esas gentes que corren y saltan y brincan y gritan en la iglesia, y que hablan en lenguas, y actúan exactamente como un Cristiano, y luego se van, y al año siguiente o la siguiente semana, regresan otra vez. Ellos nunca recibieron nada para empezar. Estaban imitando, porque la Biblia dice que el Espíritu Santo nos sella en Cristo hasta el día de nuestra redención. ¡Aleluya! Esto es lo que me hace descansar con seguridad, porque Dios lo prometió.

138 No más pecado. La pregunta al pecado está resuelta. Esta es la razón por la cual el pecado es visto como una suciedad para el Cristiano. Esta es la razón por la cual una mujer con pantaloncitos cortos se ve tan sucia para un Cristiano. Por eso es que la vulgaridad, y todas esas cosas sucias, que ella abarca, por eso es que el fumar, el tomar, las mesas de juego, todos estos programas sin censura en la televisión, todas estas cosas le parecen sucias a él. ¿Por qué? Porque Ud. es de un Reino diferente. Ud. ha nacido en el Reino de Dios y está sellado por el Espíritu Santo hasta el día de su redención.

139 Todo aquel que es nacido de Dios no hace pecado, porque no puede pecar. La simiente de Dios está en él, y él no puede pecar. Mientras el Espíritu Santo esté allí, El quitará todo deseo de pecado en Ud. ¡Amén! Ud. no puede pecar; ya no hay más deseo por el pecado.

Pudiéramos tomar mucho tiempo en esto, pero apurémonos. Temo que no vamos a terminarlas.

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