PREGUNTAS Y RESPUESTAS


101. ¿Dónde están hoy los espíritus que entraron en los cerdos? ¿Dónde están los espíritus que entraron en esa manada de cerdos en aquel día cuando Jesús los echó fuera del endemoniado?
32 Bien, Hermano Pat, hasta donde yo sé…Para empezar estamos principiando con demonología. Ahora, demonología es una gran cosa. (Algunos de Uds. vigilen el reloj y no me dejen quedarme mucho en una pregunta.) Pero estos poderes demoniacos, esos espíritus estaban primero en un hombre llamado Legión. ¿Verdad que sí? Su nombre era Legión, porque Legión en hebreo significa “muchos”. ¿Ve? Eran muchos.
33 Y esos espíritus que estaban en ese pobre hombre le habían causado que perdiera su mente. Y si alguno ha visto a una persona demente o ha lidiado con ella, sabrá que su fuerza supera muchas veces a la que tenía, porque está poseída por el demonio. Si Ud. alguna vez ha visto a una persona perder su mente, sabrá que se necesitan varios hombres para sujetarla. Su fuerza aumenta el doble o el triple de lo que esa persona tenía.
34 Ahora, si el demonio tiene tanto poder para hacer que la fuerza de un hombre aumente tres o cuatro veces su poder, ¿cuánto más poder Dios puede poner en una persona inválida cuando el Espíritu Santo lo toma? ¿Ve? Eso es lo que viene sobre él para hacerlo andar con la fuerza de Dios, cuando él había estado postrado inválido por años. Sus huesos se enderezan; y sus manos se enderezan; y camina, como un hombre joven, porque el poder del Espíritu Santo está en él.
35 Ahora, este hombre estaba tan poseído que tuvieron que amarrarlo con cadenas, pero él las rompía. Y decían que él las rompía. No había nada con qué poder atarlo. Era un caso imposible, porque él tenía en él una legión de demonios. Y entonces, cuando Jesús venía y entró a Gadara, iba pasando por unas tumbas…Y era tan malvado, no el hombre (¿ve?), el hombre no era malvado.
36 No es el hombre. Cuando Ud. ve a una persona de esa manera, nunca piense que es el hombre; es el diablo que está en ese hombre.
Aquel maníaco que subió a la plataforma aquella noche, y que iba a matarme, allá en Oregon. Aquel hombre, que se acercó a mí, y me escupió la cara y me llamó “serpiente en la grama” delante de casi diez mil gentes, no fue él, no fue el hombre. El era un hombre que comía, bebía, dormía, tal vez tenía una familia, y amados, así como Ud. y yo. Pero fue el diablo en él el que hizo eso. ¿Ve?
37 Ud. nunca echa fuera un demonio con una actitud mala. Se necesita amor para hacer eso. Y amor es la fuerza más poderosa que hay en el mundo. Ahora, si Uds. se fijan, un diablo siempre odia. El odio es del diablo. Y cuando la gente odia a alguien, recuerde, que es un diablo terrible el despreciar o aborrecer. Uds. nunca deben de hacerlo.
38 Recuerdan que…Jesús dijo en Su sermón que cuando Ud. orara, orara así: “Padre nuestro que estás en el Cielo”,…Y cuando El descendió, dijo: “Si vosotros no perdonáis de corazón las ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre Celestial perdonará vuestras ofensas”. ¿Ve? Ud. no debe hacer eso.
39 Bien, el diablo creó un poder de odio en él (¿ve?), para que subiera a la plataforma y me matara, lo cual físicamente era capaz de hacerlo, con gran facilidad. El me pudo haber levantado, tal vez, con dos dedos, cogiéndome del cinturón, de esta manera. Pues pesaba 260 ó 270 libras [Ciento dieciocho o ciento veintidós kilos.—Traductor]; y medía como de seis y medio a siete pies de altura [De un metro noventa y ocho centímetros a dos metros trece centímetros.—Traductor], era un hombre corpulento. Y acababa de golpear a un predicador en la calle con sus puños, le había quebrado su clavícula y su mandíbula, y lo lastimó tanto, que lo metieron al hospital. Odiaba a los predicadores. Y él subió allá arriba para matarme. ¿Ve?
40 Ahora, en ese hombre estaban algunos de los espíritus que estaban en los cerdos allá en Gadara. Y en algunas de esas pobres gentes que están aquí en instituciones para dementes, golpeándose sus cabezas contra las paredes acojinadas de sus celdas. Recuerde, los demonios nunca mueren. Los demonios siempre viven, pero habrá un tiempo en que los demonios van a morir. Serán completamente aniquilados. Pero ahora, ellos viven, y obran de generación a generación en seres humanos. Algunos de ellos en la forma de cáncer; algunos en la forma de epilepsia; algunos en la forma de tuberculosis. Ellos entran en la carne, pero aparentemente, no tienen poder hasta que entran en una persona. Ellos tienen que operar a través de una persona, lo cual nos lleva esto a otro pensamiento, de que el Espíritu Santo está cubriendo la tierra, pero El casi no tiene poder hasta que entra en Ud. y en mí.
41 Dios está dependiendo en Ud. y en mí. ¿Ve? El Espíritu Santo…La tierra está llena del Espíritu de Dios, ha sido derramado. Pero no puede operar hasta que El entra en nosotros, en nuestros cuerpos, para operar.
42 Y el diablo quiere tomarnos para que operemos bajo su poder. Así que cuando él empieza el pecado, él toma la forma suave. Si él puede mantenerlo como un hombre justo, como un buen hombre, dejándolo que siga adelante tratando de ser bueno de esa manera; si él puede lograr mantenerlo de esa manera hasta que muera, él alcanzó su meta, pues es lo que él quiere hacer. Ya lo poseyó porque no importa cuán justo sea Ud., cuán bueno sea Ud., cuánta moral tenga Ud., cuán limpio sea Ud., cuán honesto sea Ud., Ud. nunca llegará al Cielo hasta que nazca otra vez. Jesús lo dijo. Así que no hay…Ud. tiene que nacer, Ud. tiene que ser regenerado, pues no hay ninguna otra manera por la cual Ud. pueda entrar al Cielo, o que Ud. venga a Cristo.
43 Ahora, hace unos momentos dije algo que ya he enseñado, que tal vez le origine en su mente otra pregunta, y es que yo no creo que haya un…yo no creo que la Biblia enseñe de un infierno eterno ardiente. No lo enseña, porque si el infierno fuera eterno, la gente que va allí recibiría un castigo eterno, y la única manera que ellos pudieran ser castigados eternamente, es que ellos tuvieran Vida Eterna. Y solamente hay una forma de Vida Eterna, y ésa está en Dios. ¿Ve? Así que tienen que ser aniquilados (¿ve?); es decir, que la parte física de ellos es aniquilada, y luego la parte espiritual es aniquilada. Son consumidos completamente; no queda nada de ellos. “Ni raíz ni rama”, dice la Biblia. Son completamente destruidos.
44 Yo puedo probar que hay grados en el Cielo, y que no todos van a estar en el mismo nivel, pero sí van a tener la misma porción de Vida Eterna. La Biblia dice que los reyes de la tierra van a llevar su honor y gloria (Apocalipsis 22)—llevar su honor y gloria a la ciudad. Esto prueba que habrá reyes en la nueva tierra, reyes y gobernadores. Jesús les dijo a Sus discípulos…Ellos le preguntaron: “¿Qué recibiremos después de haber dejado padre, madre, y todo por seguirte a Ti?”
45 Y El contestó: “En verdad os digo, que en aquel día, vosotros. se sentarán sobre doce tronos, juzgando a las doce tribus de Israel”. ¿Ve?, es otro, es un sistema terrenal que viene y que será muy superior a todo. En ese sistema no habrá pecado, pero habrá gobernadores y demás, en las ciudades, todo se operará de la manera de Vida Eterna.
46 Pero el pecador será castigado por sus pecados de acuerdo a los hechos que hizo en el cuerpo, y luego será completa y totalmente aniquilado. Bien, recuerden esto, Uds. que están tomando notas, recuerden esto.
47 Y anoten que dije que solamente hay una forma de Vida Eterna, y nosotros estamos buscando eso; y que sólo Dios tiene Vida Eterna.
No hay dos tipos de Vida Eterna, solamente hay una Vida Eterna, y que eso es todo lo que permanece. Y recuerden, anoten también esto en sus notas: Todo lo que se ha hecho, todo lo que tuvo un principio, tiene un fin. Todo lo que ha tenido un principio tiene un fin, y solamente aquello que no ha tenido principio no tiene fin. Y solamente hay una cosa que nunca ha tenido un principio y ese es Dios. Y la única manera que Ud. puede levantarse en la resurrección, es tener esa Vida Eterna dentro de Ud. ¿Ve? Esa es la única manera por la cual Ud. puede regresar, y es tener algo que nunca ha tenido principio. Y cuando Ud. ha recibido el Espíritu Santo, en Ud. mora una Vida que nunca tuvo principio ni nunca podrá tener fin; y si Uds. poseen esa Vida en Uds., entonces Uds. tienen Vida Eterna y son hijos e hijas de Dios. ¿Ve? Y Uds. no pueden morir porque Dios no puede morir, porque Uds. son una parte de Dios.
48 Por aquí teníamos una pregunta que se nos hizo hace tiempo, sobre predestinación, y nos lleva a la misma cosa. Ud. viene a ser parte de Dios; y si Dios mismo se dividió en esa gran Columna de Fuego, y esas pequeñas lengüetas entraron en cada una de aquellas personas, todavía El hace la misma cosa hoy. Lo podemos probar por la experiencia que tenemos, por las enseñanzas de la Biblia, por la fotografía de la investigación científica, y mostrar que eso es Eso, que Dios mismo se divide entre Su pueblo. “Y porque Yo vivo, vosotros también viviréis”, Jesús lo dijo. Nosotros no podemos morir. No hay tal cosa como muerte para un Cristiano: “Porque aquel que cree en Mí, aunque esté muerto vivirá, y cualquiera que cree en Mí, nunca morirá (¿ve?)—nunca morirá”.
49 La palabra muerte significa “separación”. Ahora, físicamente, nos separamos para no vernos con nuestros ojos, porque eso todavía es pecado, pero nuestro espíritu es de Dios y no puede ser separado de Dios, porque somos parte de Dios. Fuimos retornados a ese pensamiento de Dios. Todo lo que Dios hace es perfecto y eterno. Y cuando los mismos pensamientos de Dios salieron para traer un reino de gentes que lo adorarían, esos mismos pensamientos son eternos. ¿Ve? No pueden perecer. Cada palabra de Dios es Eterna. Jesús dijo: “Cielos y tierra pasarán, ambos, cielos y tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán”. ¿Ve? Son palabras Eternas de Dios. Y “si habitas en Mí y Mi Palabra en ti…” ¿Ve? Nosotros venimos a ser parte de Su Palabra, parte de Su Vida, porque somos carne de Su carne, y huesos de Sus huesos, y vida de Su Vida. Entonces no podemos perecer porque Dios mismo no puede perecer. Esto es lo que el Espíritu Santo es.
50 Un hermanito procedente de Georgia se quedó aquí, el Hermano Evans. El ha estado en todas partes del país. Y él era un gran apoyador de mi buen amigo, Oral Roberts; y él ayudaba en todos sus programas de televisión allá, y en muchas otras cosas que hizo. Y él me dijo el otro día, estando yo de cacería, me dijo: “Hermano Branham, fui a la escuela del Hermano Jagger. Fui a todas partes; estuve allá por tres meses. Fui a todos lugares, a cada uno de ellos, y salí igual. Nunca pude llegar a un punto que tuviera una seguridad (¿ve Ud.?), siempre decía, si hago esto, o hago lo otro, y qué pudiera hacer aquí, o soy, o no soy, hasta que escuché tus enseñanzas”. “Y eso terminó todo de una vez por todas”. “Porque el adorador una vez purgado de sus pecados no tiene más conciencia del pecado”. El ha pasado de muerte a Vida, y él tiene Vida Eterna morando dentro de él y no puede morir porque Dios no puede morir. Esto es exactamente lo que la Biblia dice. ¿Ve? El está seguro por la eternidad, porque él tiene Vida Eterna.
51 Ahora, eso no quiere decir que Ud. puede pecar y que no le pasa nada, pues cuando Ud. peca Ud. es castigado por sus pecados. Correcto. Pero mientras la Vida Eterna esté allí adentro, Ud. vive eternamente. Jesús dijo: “Aquel que oye Mi Palabra (San Juan 5:24)—aquel que oye Mis palabras, y cree en aquel que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a juicio, pues ha pasado de muerte a Vida”. ¿Ve? Todo…“Ninguno puede venir a Mí sin que Mi Padre lo traiga primero; y todos los que vienen a Mí, Yo…Y todo lo que Mi Padre me ha dado vendrá”. Correcto. “Todo lo que me ha dado vendrá, y ninguno de ellos se perderán. Yo les daré Vida Eterna y los levantaré en el día postrero”. (San Juan 6.) Oh, qué bendita seguridad. ¿Ve? Entonces Ud. no tiene que andar asustado ni con pregunta en Ud.
52 Dios nos ha dado la seguridad perfecta de que somos Sus hijos. Y como Sus hijos, El nos corrige al igual que yo corrijo a mis hijos, y Ud. corrige a sus hijos. Cuando están en error, los corregimos. Si—si mis hijos hacen mal, entonces es mi obligación como padre de corregirlos. Y también, si los hijos de Dios hacen mal, es Su obligación como Padre de corregirlos, y El lo corregirá a Ud. Siempre recuerde, que Ud. será corregido. Y mientras Ud. sea Su hijo, es mejor que el mundo quite sus manos de Ud. (¡correcto!), porque El dijo: “Más te valiera que una piedra de molino fuera colgada de tu cuello y ser arrojado a lo profundo de la mar que traer una ofensa sobre uno de estos pequeñitos que creen en Mí”. Correcto. ¡Cómo irá a ser ese juicio!
53 Ahora, Hermano Pat, regresando a su pregunta. Los espíritus que salieron de aquel hombre, que lo hicieron como un maníaco (¿ve?), hacen la misma cosa hoy en la gente. ¿Ve? Son esos espíritus, millares de millares de ellos. El demonio entra como un poquito de opio. Toman a una muchachita de escuela; y la primera cosa que hacen es hacerla que ella fume un cigarrillo. ¿Ve? Eso la inicia a ella. Y la próxima cosa que ellos hacen, es ponerse un poquito más fuerte. Y entonces, la hacen que fume mariguana; y luego de eso, la meten a un fuerte hábito de heroína. ¿Qué hace esto? Los vuelve locos. Se vuelven locos, el diablo los posee. ¿Ve?
54 Así que el diablo está en el fumar cigarrillos. Esa es su forma suavecita. Ahora, si él ve que eres bastante listo y que vas a captar su truco, no te dejará que vayas más allá de fumar cigarrillos. ¿Ve? Mientras él lo tenga a Ud. agarrado el tiempo suficiente, hasta que le quita su vida, porque él sabe que Ud. no puede irse hasta que Dios lo haya dicho. Pero Ud. escuchará sermón tras sermón, mensaje tras mensaje, y golpe tras golpe en eso, y advertencia tras advertencia en eso; y si él lo puede mantener a Ud. protegido de las advertencias y manteniéndole su mente en otra cosa, como el ser una persona popular, o que Ud. tiene que adquirirlo, o algo como eso, él lo mantiene allí hasta que lo mata. O si él puede hacer que Ud. se una a una iglesia y decir: “Voy a ser una buena persona. Voy a darle la vuelta a una nueva página. Voy a…Voy a ir a la iglesia y voy a unirme a ella”. Si él sólo puede mantenerlo a Ud. en eso, eso es todo lo que él tiene que hacer. Entonces ya lo agarró a Ud., porque…Jesús dijo: “De cierto, de cierto (en otras palabras, absolutamente, absolutamente), os digo a vosotros, a menos que un hombre sea nacido de agua y de Espíritu, no entrará en el reino”.
Permítame mostrarle a Ud. algo. Estaba hablando con un hermano en esta tarde, el Hermano Wood, cuando salimos sólo a dar una vuelta, para tratar de relajar mi mente, y cuidar de no hablar para guardar mi voz en esta noche.
55 ¡Ahora, fíjese! Si fuéramos aquí a este lugar y cogiéramos un grano bonito y grande de maíz. Es el grano más perfecto que hay en el país. Ahora, voy…?…maíz o elote, como Ud. quiera llamarlo. Yo lo pudiera llevar aquí a la Feria del Municipio Clark y ganaría un listón azul. Es el mejor grano de maíz, el más perfecto maíz que hay, que se ha visto. Yo ganaría un listón azul como premio. Yo lo llevaría al Municipio de Floyd; lo llevaría al Municipio de Harrison. Lo llevaría por todo el estado, y por toda la nación. Y cada vez ganaría un listón azul. Es el grano de maíz más perfecto. Y los científicos con sus poderosos lentes, lo miran y lo examinan. ¿Ve? El tiene la perfecta cantidad de potasio, y la perfecta cantidad de calcio, y la perfecta humedad. Todo lo que está en ese grano de maíz es perfecto. Ahora, Ud. pudiera decir: “Lo voy a plantar para tener otro grano perfecto”. Y Ud. lo plantara. Pero a menos que ese grano, ese grano perfecto, tenga el germen de vida en él, se quedará allí y se pudrirá, y eso es el fin del grano. Nunca brotará otra vez, no importa cuán perfecto sea. Nunca brotará hasta que sea germinado con una nueva vida en él.
56 Y Ud. puede tomar a un hombre…No digo esto para herir sentimientos, yo sólo…Esta es mi iglesia, este es mi tabernáculo, y me siento con libertad de hablar. ¿Ve? Bien, quiero recordarle, que esto implica que un hombre puede ser bueno, que puede pagar sus diezmos; que puede ser honesto; que puede ayudar a la viuda; que puede ayudar al huérfano; que puede ser un miembro de iglesia. Ud. no puede encontrar ninguna tacha en ese hombre. Cada vez que algo sucede, él mete la mano en su bolsillo, y da el último centavo que tiene al pobre. El estará a su lado en toda dificultad. El va a ser su amigo íntimo aun cuando muchos de los así llamados le den la espalda a Ud. y todo lo demás; Pero aun con esto, este hombre estará fuera del Reino de Dios a menos que haya sido lleno con el Espíritu Santo, con Vida Eterna. Así es de importante esto.
57 Esa es la razón por la cual estoy tratando de que mi iglesia lo vea. Y estoy orando para que Uds. no piensen que estoy tratando de actuar como que sé mucho al respecto. Lo que estoy haciendo, es tratar de decirles a Uds. que el diablo es tan engañoso, es tan engañoso que lo hará a Ud. actuar como un Cristiano. El hará algo y personificará a Cristo tan cerca como el mismo Elegido. La Biblia dice que estarían tan cerca uno del otro. Ud. pudiera ser un buen hombre. Ud. pudiera tener…
58 Mire aquí, permítame mostrarles a Uds. ejemplos para estar seguros. Queremos quedarnos con las Escrituras mientras estamos en estos espíritus. Esaú era un hombre mucho mejor en todos los aspectos que Ud. quiera tomarlo, que Jacob. Esaú (Dios me perdone esta declaración), él era un engañadorcito. Eso es todo. Ahora, si Ud. se fija en él, ¿qué es lo que él era? El era un chismoso y un gran mentiroso. Ahora, si yo estoy mal, Dios me perdone, pero él sí mintió. El era un engañador, difícilmente podemos decir que hubo alguien como él. Cuando él tomó las varas moteadas y las puso en el agua para que el ganado y las ovejas que allí bebieran, parieran ovejas moteadas, y ganado moteado, y cogérselos para él…¿Qué más hizo? Se puso la ropa de Esaú y se cubrió con piel de oveja en donde no tenía vello y todo lo demás, y fue allá, y suplantó a Esaú delante de su padre ciego el cual era profeta. ¿Verdad que sí? Claro, él era un trampocito; seguro que era. Y Esaú era un…No debería—tal vez no debería haberlo dicho de esa manera. ¿Ve? No quiero decirlo de esa manera. Me retracto. El—él era—él era un…Yo no sé; Ud. sabe lo que él era. ¿Ve? Ud. sólo piénselo en su mente; yo…El era un—él era un gran hombre de Dios, y no quiero decir nada malo acerca de él (¿ve Ud.?), sino que estoy tratando de apuntarle a unas cositas—cositas que él hizo. Mire qué engañador era él. ¿Mentiroso? Seguro, él era mentiroso. Pero ¿qué estaba tratando de hacer él?
59 Mire a Esaú. Esaú era un buen hombre, era moral, un buen miembro de iglesia de hoy día. ¿Qué hizo él? El era un cazador. El salió…Por supuesto en aquel entonces, era así como hacían su vida. El cuidaba del ganado de su padre. Su padre estaba ciego. Un profeta, un profeta del Señor estaba ciego y fue engañado por su propio hijo, un profeta, Isaac; y a través de él vino Cristo. Ud. puede llamarlo profeta, la Biblia dice que él era. ¿Y estaba ciego? ¿Por qué no se sanó él mismo? ¿Y por qué él no supo que era Esaú—que ese era Jacob y no Esaú? ¿Ve? Dios no les dice todo a sus profetas. El sólo les dice lo que El quiere que sepan. ¿Ve?
60 Dios estaba desarrollando un plan entonces, y él tenía que obrar en él. Dios…Si Ud. se somete a Dios, Dios lo hará obrar en Su plan.
61 Fíjese ahora lo que él hizo, lo que este hombre hizo. Esaú salió y trató de tener cuidado de su pobre, ciego y anciano padre; y Jacob pareciera, que no le importó lo que le sucediera a él. Pero había una cosa que Jacob quería, y esa era la primogenitura. Sin importar lo que viniera, cómo tenía que obtenerla, a qué nivel tenía él que llegar, esa primogenitura era lo único que a él le importaba. Y Esaú, la Biblia dice, que él despreció su primogenitura; la Biblia dice esto. Y la Biblia dice: “Que habrá entre vosotros fornicarios, como Esaú quien despreció su primogenitura y la vendió por un plato de lentejas”.
62 Ahora, ¿qué es una primogenitura? Es el derecho. Eso es lo que estoy tratando de decirles a Uds. Este Espíritu Santo es su primogenitura; esa es su Primogenitura. Ese es su derecho dado a Ud. por Dios. Hoy día la gente dice: “Voy a ir a la iglesia. Yo soy tan bueno como el que está en seguida de mí. Pero yo, ¿actuar como uno de esos aleluyas? Yo no”. ¡Eres un Esaú! ¿Ve? Es la misma cosa, despreciando la primogenitura. El la cambió por un plato de lentejas. Y Ud. la vende…Yo no digo que Ud., sino que el mundo la vende por mucho menos que eso.
63 Esaú tenía hambre. Pero ¿ve Ud.?, si el ser bueno hubiera contado…Si alguien…Si hubiéramos vivido en aquel tiempo y hubiéramos podido ir y quedarnos en la tienda por unos días donde ellos vivían, nos hubiéramos dado cuenta que Esaú era…Hubiéramos escogido a Esaú. ¿Ve? Pero Jacob en su corazón quería esa primogenitura. A él no le importó nada más; él quería esa primogenitura. Eso es todo lo que él quería.
64 Y Esaú quería ser un buen hombre, y tener cuidado de todo y hacer todo correcto, y hacer todo…El era un buen legalista; Esaú lo era. El quería todo correcto. Y Jacob quería una cosa, y eso era la primogenitura, y eso era todo lo que a él le importaba. Y Esaú…Ud. ve lo que les sucedió a los dos. ¿Ve? Y de Jacob salieron los doce patriarcas de donde salieron las doce tribus de Israel, de Jacob salieron. Y él llamó—y Dios llamó a Jacob Su propio hijo. ¿Ve Ud. lo que quiero decir?
65 El Espíritu Santo deberá ser más importante para Ud. que todo lo que hay en el mundo, que su prestigio, que su vida, que su trabajo, que todo lo que Ud. quiere. Ud. no debería de detenerse hasta que Ud. lo tenga. Ud. debe de recibirlo. Debe de ser lo más…Y Ud. dice: “Tengo miedo que en mi trabajo esto y lo otro. Tengo miedo que mi esposo, mi…” No tenga miedo; deje que Eso sea lo primero. Deje todo lo demás. Deje que Eso sea primero. Ud. pudiera decir: “Bien, espero recibirlo uno de estos días, Hermano Branham”. No uno de estos días, ¡ahora! Esta es la hora. “Que sea primero antes que yo—antes que yo haga algo más. ¡Quiero recibirlo ahora!” ¡Desespérese! Eso ayudaría a contestar nuestra pregunta. Cuando Ud. se desespera por El, llegando al punto de recibirlo o morir (¿ve?), entonces es cuando Ud. lo va a recibir.
66 Un Judío que vivía aquí en la ciudad. No sé si Uds. lo conozcan o no. Fue sanado de cáncer. Y ellos lo rechazaron. Y cuando él se bautizó en el Nombre de Jesucristo, entonces realmente sí lo rechazaron, lo echaron literalmente al patio de afuera. Y de allí él se fue y se unió a la iglesia Metodista. Pero ellos allí se dieron cuenta que estaba bautizado en el Nombre de Jesús, y lo echaron afuera estando la temperatura como a 10 grados bajo cero, allá en Ohio; y le pusieron una cama (Hermano Freeman, Ud. debe de recordar al Hermano Vance, ¿lo recuerda?)—y allí afuera había una bomba de agua y dijeron: “Hay suficiente agua para que tú te rebautices en el Nombre de Jesús”.
67 Y una vez él me estaba contando un pequeño relato. El me dijo que cuando estas ciertas personas, con quienes ellos se estaban quedando, él y su esposa…Y él había juntado todas sus pertenencias en un camión viejo y empezó a salir de la ciudad. Y su esposa le dijo: “¿Sabes qué? Tengo que tomar agua antes que salgamos de la ciudad”. “Tengo sed”.
“Bien, amor allí está un hidrante”, dijo él.
“Sigue más adelante”, dijo ella, “hasta que llegues a un mejor lugar”. ¿Ve Ud.?
Y él continuó y se encontró con otro hidrante, y le dijo: “Allí está otro hidrante”.
Y ella contestó: “Sigue más adelante”. ¿Ve Ud.?
68 Y él me decía: “Y cuando entramos en el campo abierto, ya no había ninguna bomba”. “Y ella seguía con que quería tomar agua”. “Y después de un rato, muy allá en el campo, encontramos una bomba vieja de campo, muy adentro en el campo, muy allá entre un montón de ganado; y ella le tenía miedo al ganado”. Pero ella decía: “Leví, ¡necesito tomar agua!” Así que, él paró el camión. Y me dijo, que aun antes que él parara el camión ella ya se había salido y cruzó por el cerco. Ella tenía que tomar agua. Y cuando Dios se vuelve así de real a Ud., cuando Ud. tiene una sed así, es Dios o Ud. se muere, Ud. no puede esperar más, entonces algo tiene que suceder. Entonces Ud. entra en negocios con Dios. Entonces es cuando sucede.
69 Ahora, estos espíritus malos engañan a la gente. Y esos espíritus, muchas veces son muy religiosos. Ud. pregunta: “¿Dijiste religiosos?” ¡Sí, señor! Aun las Escrituras, la Biblia lo enseña. Seguro que lo enseña.
70 ¡Ahora fíjese! Jesús vino a un grupo de hombres que eran sacerdotes santos; y ellos guardaban las leyes a la letra; y eran muy, muy religiosos. Y Jesús…Juan les dijo: “Generación de víboras (serpientes), ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?” Cuando Jesús los vio, les dijo: “Uds. son de su padre el diablo”. Ese era Dios diciendo eso. Eran tan religiosos hasta más no poder.
71 Recuerde, el diablo se lleva a su hombre, pero nunca su espíritu. Dios se lleva a Su hombre pero nunca Su Espíritu. ¿Ve? El Espíritu Santo viene a su vida y santifica a su espíritu, vive a través de Ud., y le da poder para vivir. Pero cuando Ud. muere, su espíritu se queda con Dios; pero el Espíritu Santo que estaba en Ud. pasa a alguien más, y de ése a alguien más, y a alguien más…
72 El Espíritu que estaba sobre Elías vino sobre Eliseo, una doble porción; setecientos años después u ochocientos años después vino sobre Juan el Bautista, y lo hizo actuar…Mire cómo Elías, mire cómo era Elías: un hombre robusto y velludo, todo barbón; cubierto con piel de oveja, parecía un gusano velludo, su rostro era firme, venía caminando con un pedazo de piel ciñendo sus lomos, de esta manera. Si él hubiera llegado a su casa, Ud. hubiera dicho: “¡Oh, Señor! Llamen a la policía inmediatamente. Un hombre con tales y tales características está enfrente de mi puerta”. Pero ese era un profeta del Señor. ¡Seguro que era! Y luego, cuando él murió, una doble porción de su espíritu vino sobre Eliseo; y ochocientos años después vino sobre Juan el Bautista e hizo actuar a Juan exactamente igual que ellos, porque era el espíritu de Elías.
73 Ahora, si el espíritu de Elías sobre Juan hizo a Juan actuar como Elías, el Espíritu de Dios sobre Ud. lo hará actuar como Jesús. Bien, allí es en donde Ud. encuentra el Espíritu Santo. ¿Ve? Eso es lo que el Espíritu Santo hace. Lo hace manso, lo hace humilde, lo hace que Ud. perdone.
74 ¿Pudieran ellos jalarle las barbas, si Ud. las tuviera, arrancárselas y escupirle su rostro, cuando Ud. tiene el poder para llamar a una legión de Angeles? ¿Pudiera Ud. hacer eso, dejar que le escupan el rostro, por amor a las gentes? ¿Pudiera Ud. hacerlo? Si alguien se acercara a Ud. y le dijera: “¡Hey, tú hipócrita!” y le abofeteara un lado de su rostro, ¿pudiera Ud. orar por su perdón? Ahora, eso es en donde confiamos—en donde prueba si Ud. tiene el Espíritu Santo o no. ¿Ve? Cuando alguien dice algo malo en contra de alguien, algunas veces aquel que reclama tener el Espíritu Santo, es el que dice: “Me las vas a pagar aunque me tome hasta el último día de mi vida”. ¿Ve? Bien, allí es en donde Ud. examina acerca de su Espíritu Santo. ¿Ve? “Bienaventurados sois cuando el hombre dice toda clase de mal en contra de vosotros por mi Nombre, mintiendo”. ¿Pero va Ud. a vengarse de ellos? ¡No! “Regocijaos y alegraos en suma manera, porque así persiguieron a los profetas los cuales fueron antes de vosotros”. ¿Ve?
75 Cuando alguien dice algo malo de Ud., diga algo bueno. Si Ud. no puede decir algo bueno de ellos, entonces no diga nada. Olvídese. ¿Ve? Y luego, cuando Ud. esté solo, ore por ellos.
76 Si hay una cosa en mi vida que me ha ayudado a entender que el Espíritu Santo vino a mí en aquel día, ha sido esto. Yo era temperamental, iracundo, soy Irlandés por ambos lados. Y casi nunca podía comer bien, mi boca siempre estaba machucada pues alguien siempre me la machucaba, altercaba en donde no debía de altercar. Hoy tengo algunos de mis dientes arreglados que fueron quebrados, como resultado de haber hablado en donde no debí haber hablado (¿ve Ud.?), y dije cosas…Siempre me metía en dificultades. Y…Alguien me dijo, mi maestra en la escuela, me dijo…Y yo le dije: “Señora, no, no—no puedo evitarlo”. ¿Ve?, Siempre me metía en problemas. Y yo le dije: “No puedo evitarlo”. Pobre anciana, la Sra. Temple, acaba de irse a la Gloria el otro día.
Y ella me decía: “Bien, mira hijo”. Ella me tenía sentado en sus piernas, y me abrazó y comenzó a llorar. Era la primera vez que había recibido una demostración de amor como esa, por alguien, una anciana. Y lloró sobre mí. Y me dijo: “Billy, voy hacer algo por ti, hijo; voy a darte un pedacito de cordón”. “Y si alguno de los muchachos te busca pleito…”
77 Me llamaban “quebrador de maíz”, porque era de Kentucky, Ud. sabe, y—y…yo realmente vestía terrible. Y ellos hacían burla de mi pelo, pues estaba tan largo como lo usan ahora, y caía en mi cara. Yo estaba pasando por un momento difícil, Ud. sabe. Y me golpeaban y me cacheteaban. Cada vez que alguien se enojaba, se me acercaban, y me sujetaban, me golpeaban. Y allí voy yo. ¿Ve? Y empezaba la pelea. Y aun peleaba con navaja y todo lo demás.
78 Y en una ocasión cogí un rifle Winchester y traté de dispararlo a cuatro o cinco muchachos, que me golpearon tanto, que casi no me pude parar. Los hubiera matado si no hubiera sido por Dios. Recogí los cartuchos del suelo que no se habían disparado y cargué otra vez el rifle con ellos y dispararon sin ninguna dificultad. ¿Ve? Hubiera sido un asesino de cinco hombres, probablemente, quiero decir, cinco muchachos.
79 Yo tenía solamente doce años de edad, era muy ¡violento! Y la maestra me dijo: “Toma este pedacito de cordón, Billy, y cuando te enojes, detente y ata nueve nudos en el cordón. Y cuando hagas eso, entonces me traes el cordón. Yo te apuesto que tu temperamento se va acabar”.
80 Y le dije: “Sra. Whalen, es Ud. muy buena. Lo voy a tratar”, le dije. ¿Ve? (Quiero decir Sra. Temple; dije Sra. Whalen. Dije Sra.…El Sr. Whalen fue maestro una vez aquí arriba.) Así que puse mi cordón en mi bolsillo. Y no había estado afuera de mi casa cinco minutos, cuando alguien me dio un golpe. Bien, me propuse a empezarlos, Ud. sabe. Y metí mi mano al bolsillo; y saqué mi cordón y empecé a hacer un nudo; pero después arrojé el cordón al suelo, y me lancé al pleito. ¿Ve? No lo pude hacer. ¿Ve?
81 Y yo dije: “Yo nunca pudiera ser un Cristiano”. Pero déjeme decirle, aquella noche allí cerca de la Avenida Ohio cuando el Espíritu Santo vino a mí, ese temperamento se me acabó. Ese fue su fin. Y dije: “Yo nunca lo hubiera logrado. Yo nunca pudiera haber sido Cristiano, porque nunca había podido deshacerme de eso”. Yo decía: “Es algo que ha nacido en mí. Mi padre era de temperamento violento; y mi madre, media India, tenía el temperamento suficiente como para pelear contra un serrucho eléctrico”. Y yo decía: “¿Yo? Cualquiera que me busque pleito a mí, lo va a encontrar; y eso es todo”. Y decía: “Si tengo que subirme en una escalera para golpearlos, lo voy a hacer”. ¿Ve?
82 Pero ahora, Ud. pudiera arrastrarme allá afuera y…¿Ve? ¿Por qué? ¡Porque no soy yo! ¿Lo que estoy tratando de hacer aquí?, es presentar un punto. Algo sucedió. Ese poder viejo, ese viejo William Branham murió, y Alguien más entró en mí. Y hace que me compadezca por mi enemigo. Cuando alguien me hace algo mal a mí, yo nunca oro en contra de ellos, yo oro por ellos. Y allí en eso fue en donde el Espíritu Santo me dio la prueba la otra noche en Nueva Inglaterra, antes que esto sucediera aquí. Cuando El me dio el poder, y dijo: “Sólo habla lo que tú quieras para esa gente”. Lo que ellos habían hecho…Y miré hacia allá, y les dije: “Yo los perdono”. Eso era exactamente lo que El quería. ¿Ve? Perdone a su enemigo. ¿Ve? Estos son los espíritus que lo hacen a Ud. obrar mal. Vigile a esos espíritus.
83 Y aquí viene pasando alguien. El estaba allá arriba de una tumba. Alguien pasaba, y él corría hacia ellos, y los vencía, la Biblia lo dice. Nadie, él era tan peligroso que nadie podía pasar por allí. Pero un día pasó por allí un Poder más fuerte. El estaba poseído con odio, malicia, maldad, una legión de ellos caminando por allí, era un hombre corpulento. Ellos iban allá, y llevaban consigo un ejército, y lo encadenaban; pero el rompía las cadenas. El diablo estaba en él. Y allí estaba. El pudiera—él pudiera haber sido un real ídolo para la Escuela Secundaria de Jeffersonville. ¡Seguro que sí! Y allí estaba él, todo corpulento. Algunos de estos adolescentes, Ud. sabe, hubieran dicho: “¡Ah, es un verdadero hombre!” Yo he visto hombres que pesan noventa kilos y que no tienen ni una onza de hombre en ellos. Eso no es ser hombre, eso es ser una bestia bruta. ¿Ve?
84 Pero hubo una vez un hombrecito con hombros caídos y un poco encorvado, que un día venía por el camino (la Biblia dice que no había hermosura en El para que le deseáramos, un hombre de treinta años de edad que parecía tener cincuenta), venía un día por el camino. Y él corrió hacia El a encontrarlo. Y decía entre sí: “Voy a tomar a ese hombrecito y lo voy hacer trizas”. Pero, oh Señor mío, cuando él se encontró con Ese, él cayó a sus pies. Los diablos lo tenían tan poseído…Ahora mire. Ese día…El estaba tan poseído por el diablo…
85 Ahora, quiero decir esto aquí para Ud. El estaba—ese hombre estaba tan completamente rendido al diablo, que el diablo usó su lengua para hablar. Ahora, Ud. puede estar tan completamente rendido a Dios que Dios puede usar su lengua para hablar. ¡Correcto! Eso es lo que yo reclamo. Todo sermón que he predicado y que ha dejado un significado tras él, ha sido cuando me he rendido, y he dejado a William Branham a un lado, y Cristo ha entrado y El ha empezado a hablar. ¿Ve? Y El puede hablar en cualquier idioma.
86 Ahora fíjese. El estaba tan poseído por ese espíritu diabólico, y ese espíritu lo tenía tan sometido que…Esos demonios reconocieron que su tiempo había venido, porque se habían enfrentado con el amor. ¿Ve? Y ellos dijeron: “Vamos a tratar con este”. Y todo…Ahora, fíjese lo que sucedió. Ellos dijeron: “Nosotros sabemos quién eres Tú. ¿Por qué estás en un pequeño cuerpecito como ese, en un hombrecito de débil apariencia?” Preguntaron: “¿Por qué vienes de esa manera? Nosotros sabemos quién eres”, le dijeron. “Tú eres el Santo de Israel, y ¿por qué…?” (¡Fíjese bien! Si Ud. no cree que hay un tormento para los diablos en el futuro, escuche a esta confesión.) “¿Por qué has venido a atormentarnos antes de tiempo?” Ellos sabían que había un tormento en el futuro. “¿Por qué has venido a atormentarnos antes de tiempo?” ¿Ve?
Y Jesús preguntó: “¿Cómo te llamas?” El ya sabía; pero quería que ellos lo confesaran.
Y contestó: “Legión me llamo, porque somos muchos”. Y dijo: “Si nos vas a echar fuera de este hombre…”
87 Mire, un hombrecito débil como Jesús parado allí (¿ve?), y delante de El estaba un hombre que podía destruir casi un ejército; las cadenas no podían sujetarlo. ¿Ve?, no es la fuerza física. No es eso lo que cuenta. Es el poder del Espíritu Santo que está en su vida lo que cuenta. ¿Ve?
88 El dijo: “No nos atormentes antes de tiempo; pero si Tú nos echas…” (Note la vileza de ellos, la maldad.) “Si nos vas a echar, no nos dejes ir libremente por el mundo, porque es difícil decir si vamos a poder entrar en alguien más. Si nos echas…Queremos entrar en alguien; queremos hacer algo; queremos hacer más maldad”. Ese es el diablo. “El me las va a pagar”. [El Hermano Branham hace una expresión de maldad.—Editor] ¿Ve? Ese es el diablo. “El me las va a pagar”. ¿Ve? Sólo recuerde, es su hermano allí parado, pero el diablo lo agarró. ¿Ve? “Hagamos algo vil. Podemos hacer que estos Gadarenos aquí sufran por esto”, tal vez haya dicho…El líder de ellos dijo: “Vayamos a entrar a esa manada de cerdos”.
89 Jesús dijo: “Ve hazlo. ¡Pero sal de él!” ¡Oh, Señor mío! Ese pequeño hombrecito hablándole así a esa gran legión de diablos. “¡Sal de él! Ve hazlo”. Y entraron en aquellos cerdos, y se violentaron, y entraron en un arrebato de furia. Y corrieron hacia el río, y se ahogaron en el río, se ahogaron en el río. ¿Verdad que sí?
90 Ahora, cuando lo hicieron…Por supuesto los diablos salieron de ellos, porque los cerdos murieron. Los hicieron que entraran en furia, tuvieron ira como cualquiera. ¿Ha visto Ud. a una persona tener un ataque de ira? Bien, eso es lo que eso es. Esos son esos diablos. Eso fue lo que les sucedió a ellos. Cuando Ud. vea a alguien tener un ataque de ira, Ud. diga: “Ahora yo sé lo que sucedió en Gadara”. ¿Ve? Esto es exactamente lo que sucedió. Sólo con unos pocos más que entren en él, y lo volverán completamente demente; porque el médico le dirá que ese temperamento es la primera etapa de demencia. Esto es lo que la clínica Mayo dice, que es la primera etapa de demencia.
91 Hermano Pat, tal vez haya sido un poco rudo. Es lo mejor que pude explicarlo, no la esperaba. Muy bien.
59-1223 – Preguntas Y Respuestas
