PREGUNTAS Y RESPUESTAS


123. Hermano Branham, nosotros sabemos que Ud. es un mensajero enviado de Dios para esta edad de la iglesia. Las mismas señales que siguieron a Jesús las vemos siguiéndolo a Ud. y nosotros estamos… entendemos por qué es que algunos que le conocen a Ud. mejor, piensan que Ud. es el Mesías. ¿Podría Ud. explicar la diferencia en su relación con Dios y la que tiene Cristo?
383 Bien, lo sé, hermanos, eso es cierto. Pero esperemos, tengo algo escrito aquí, solo por un minuto. ¿Ven?, muchas veces es mal entendido. ¿Ven? Pero, ahora, algunas veces, en la persona… Y quiero que algunos de Uds. abran conmigo en Lucas, el capítulo 3 y el verso 15. Mientras lo hacen, quizás les diga… Cuando lo encuentren, que, es Lucas 3, es… pudiera… está en… Bueno, permítanme… No hay por qué cerrar la puerta, porque nadie está allí. Permítanme—permítanme hacerles llegar esto a Uds., hermanos. Uds. lo han escuchado, está por todos lados. Pero solo déjenme decirles, ¿ven? tiene que suceder de esa manera. Tiene que venir de esa manera. Si no fuera de esta manera, yo me arrepentiría de mi mensaje.
384 Escuchen, hermanos, yo les conjuro delante de Cristo que Uds.—Uds. guarden su paz en esta parte, pero si Uds. fueran espirituales lo entenderían. ¿Ven? ¿No saben Uds. qué fue lo primero que Él dijo allá en el río? ¿No recuerdan Uds. lo que Él dijo? “Así como Juan el Bautista fue enviado para pre-cursar la primera venida de Cristo, tu Mensaje…”. Es el Mensaje lo que pre-cursará la Segunda Venida de Cristo. Eso fue lo que dijo el Ángel del Señor.
385 Ahora, ahora fíjense. Ahora, “Como Juan el Bautista…”. Ahora, todos Uds. han escuchado eso. Lo han leído en libros, y han escuchado de personas que escucharon Eso estando allí presentes, y todo lo demás, cuando aquel Ángel, Él Mismo habló ese mensaje: “Como Juan el Bautista fue enviado como precursor de la primera venida de Cristo, tú serás enviado con este Mensaje, para pre-cursar la Segunda Venida de Cristo”. Ahora, “el Mensaje”.
386 Bien, si se fijan, y yo… El pequeño Willie allá es el que puso mi nombre allá debajo de esa estrella, y por eso yo le pasé por alto, verán, porque yo—yo no pienso… Ahora, voy a ser lo más sincero que pueda, yo no creo que yo tenga nada que ver con ese mensajero, ¿ven? Correcto. Yo creo que tal vez yo sea enviado para una parte, esta Iglesia, para ayudar a edificar ese Mensaje a un lugar que lo haga, cuando este precursor venga, y él vendrá.
387 Pero creo, que yo siendo lo que soy, soy… Creo que yo tengo el Mensaje del día. Yo creo que esta es la Luz del día, y creo que está apuntando hacia ese tiempo que viene, ¿ven Uds.?, yo creo que el Mensaje que él proclamó allá: “el Mensaje que tú tienes”. Ahora, si Uds. se fijan que esa Estrella que se levantó allá, era una…
388 Permítanme explicarme… Yo sé que estoy—estoy pellizcando de mi tiempo aquí, y tengo estas otras, preguntas tan buenas. Yo no quiero… Ya—ya se pasaron las diez, pues, y sé que Uds. quieren irse a casa. ¿Ven? Pero escuchen esto. Permítanme mostrarles algo. ¿Me pueden dar solo—solo unos minutos más? Muy bien, bien.
389 Ahora miren, pues permítanme decir algo. Ahora, Uds. hermanos, guarden esto entre Uds. ¿Ven? Ahora, guarden esto entre Uds. Yo tengo que aclararles esto a Uds., porque Uds. son mis pastores… Uds. son mis pastores y demás, ¿ven Uds.?, y yo—yo tengo que hacer esto. Y Uds. son hermanos que trabajan conmigo en este Mensaje. ¿Ven?
390 Ahora, en lo que a mí se refiere, como un hombre, yo soy como Uds. y peor que Uds. Yo—yo—yo… Muchos de Uds. han venido de familias Cristianas y demás. “Yo soy el más pecador”, como fue dicho en una ocasión, “entre Uds.”. Una vida de los más baja, creo yo, que se pudiera vivir, como incrédulo y escéptico, ese era yo.
391 Pero desde niño, siempre supe que había un Dios, y supe que algo había pasado en mi vida. Y eso—eso va más allá de toda duda, mi hermano. ¿Ven? Pero déjenme decir esto: que, sí vendrá—sí vendrá un Mensaje, y vendrá un mensajero. Yo creo que si ha de ser un hombre, será—será alguien que vendrá después de mí. ¿Ven? Será… Pero este Mensaje que estoy predicando es el verdadero Mensaje para este día, y es el último Mensaje. ¿Ven Uds., hermanos, lo que estoy haciendo? Los estoy poniendo a todos Uds. en el mismo lugar donde yo estoy, porque Uds. están tan metidos en esto como yo. Uds. son mensajeros de este mismo Mensaje.
392 Miren esto, tengo una ilustración. Yo—yo creo que lo puedo aclarar mejor con una ilustración. Permítanme cerrar esta puerta parcialmente por un momento. Este es Jesús, y eso allá es Jesús; bien, voy a poner esto aquí, el Getsemaní, y esto aquí y allá. Ahora, no se puede… Yo ni siquiera he dicho esto delante de la iglesia allá. Ahora, recuerden, ¿qué clase de luz (una estrella) guio a los hombres que buscaban sabiduría, “que nos guíe a Tu perfecta Luz”?
393 Ahora, voy a explicar esto en detalle en un minuto y les diré algo. Quitemos esa cosa allí del… que hizo Willie allá arriba, y luego digamos que está correcto. Supongamos que está correcto. Yo no pudiera decir eso, hermanos. Eso sería un engreído. Eso, yo no… Aun si yo lo creyera, yo no lo diría. ¿Ven? Si alguien más lo dice, eso es asunto de ellos.
394 Pero, aquí, es como ahora que les pedí a algunos de los muchachos si ellos pudieran testificar de algunas de las cosas que han sucedido. A mí no me gusta testificar desde el púlpito de algo que ha sucedido en la reunión. Que el coordinador o alguien más lo haga, alguien más lo hace. A mí no me gusta hacer eso.
395 [Un hermano dice: “Aun ellos fueron a Juan y le preguntaron: ‘¿Eres tú el Cristo?’”.—Ed.] Sí, así es, a eso estoy tratando de llegar. [“‘¿Eres tú el Profeta?’”.] Él lo negó. [“Él no dijo ni el uno o el otro, él dijo: ‘Yo solo soy uno que clama en el desierto’”.] “La voz de uno que clama en el desierto”. Él se colocó posicionalmente.
396 [Otro hermano dice: “A él le preguntaron si él era ese Profeta, y él contestó: ‘Yo no soy’”.—Ed.] Sí. Ahora… Porque el Profeta era Aquél del cual Moisés había hablado. ¿Ven?, ese es el Profeta, ¿ven? ¿Ven? Pero, sí sabía él quién era, ¿ven? Pero él les dijo, ahora, que… Él sí les dijo, ¿ven?, y él sí les dijo: “Yo soy la voz de uno…”. Ese era él. Él—él les declaró lo que él era. ¿Ven? Pero él era un…
397 Diga. [Un hermano dice: “Cuando Cristo vino, después de Juan, ellos se Le acercaron a Él, dijeron: ‘Se nos ha enseñado a creer que Elías vendría antes del Mesías’. Él dijo: ‘Si podéis recibirle’”.—Ed.] Ese era él. Correcto. Correcto. Y Juan siguió diciendo: “¡Yo no soy nada! ¡No soy nada! ¡No soy digno de desatar Su calzado!”.
398 Pero ¿qué de cuando Jesús habló acerca de él? Él dijo: “¿A quién salisteis a ver?”. Sí. Sí. “¿Salisteis a ver a una caña movida por el viento? O, ¿qué salisteis a ver, algún hombre en ropas finas y lujos y cosas así?”. Dijo: “Ellos están en palacios de reyes. Pero ¿salisteis a ver a un profeta? Yo digo que sí, y más que un profeta”. En realidad, él era más que un profeta, era el mensajero del pacto; eso era. Él era más que un profeta. Él dijo: “Nunca ha habido un hombre nacido de mujer hasta este tiempo, tan grande como él”. ¿Ven?
399 Eso es lo que era, ¿ven?, él era el mensajero del pacto. Él fue el que introdujo y dijo: “Este es Él”. Todos los otros profetas hablaron de Él, pero Juan dijo: “Este es Él”. ¿Ven?
400 Ahora fíjense. Noten esto. Los magos siguieron a una estrella. Lo voy a traer en una forma menor, ¿ven? Los magos siguieron una estrella, y preguntaron: “¿Dónde está Él, que ha nacido Rey de los judíos?” Uds. han escuchado el canto. “Hemos visto Su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle”. Uds. han escuchado eso, lo han leído en la Escritura. Muy bien:
401 “Guiando hacia el oeste, aún procediendo, guíanos a Tu perfecta Luz”. ¿Ven? La estrella les estaba guiando a la Luz perfecta, porque la estrella solamente estaba reflejando la Luz. Así fue con nosotros aquí hace unos días. ¿Ven? ¿Cuántos estuvieron aquí el domingo para ver aquello? ¿Ven Uds.? Acababa de predicar de eso. La Gloria Shekinah se reflejó en la estrella, y la estrella La reflejaba. Aquí estaba el Ángel del Señor parado aquí en la plataforma reflejándola de nuevo allá, de la Gloria Shekinah. Exactamente la misma cosa. Allí estaba exactamente. Mirando aquí al verdadero, y mirando allá a donde estaba reflejándose en la pared, así. ¿Ven?
402 Ahora, fíjense en esto: ahora esa estrella se levantó en el oriente. ¿Correcto? Era una gran estrella. Muy bien. Y ¿quién era realmente la estrella terrestre en el tiempo de la venida de Jesús? Pues, Juan. Él fue aquel quien los guio a esa perfecta Luz. ¿Correcto? Eso fue allá en el oriente, en la primera aparición de Jesús. Y, ahora, hay muchas estrellitas que cruzan el horizonte, hasta llegar a la estrella vespertina.
403 Y la estrella vespertina brilla en la tarde. La estrella matutina brilla en la mañana. Y ambas son estrellas del mismo tamaño y de la misma clase de estrella. Ahora sumen Uds. dos más dos y tendrán la respuesta, ¿ven? ¿Ven?, allí lo tienen. Así que, no es… La estrella no es el Mesías, él solamente está reflejando el Mesías.
404 Ahora, la estrella no refleja su propia luz. La estrella refleja la luz del sol. ¿Correcto? [Un hermano dice: “No”.—Ed.] ¿Cómo? [“En cierto sentido. La luna sí lo hace; las estrellas reflejan su propia luz”.] Sí. Sí, la luna, sí, ref-… Quiero decir que la luna refleja esta luz. Sí. Ajá. Ahora, si—si una estrella reflejara su luz, entonces su luz tendría que venir del… de Dios, porque es como una especie de glaciar. ¿No es así? [El hermano dice: “Sol”.] ¿Cómo? Un sol mismo, salido del sol. [“Los soles están más lejos que nuestro sol”.] Sí. Y estos… Se nos ha dicho que estos soles provienen del gran sol. El sol arrojó estos proyectiles y son pequeños proyectiles ardientes como el sol. Así que son soles “amateur” para nosotros. ¿Verdad que sí? Luces novatas. [“Algunos son… la mayoría de ellos son más grandes que nuestro sol”.] Quiero decir para nosotros, para nosotros ¿ve Ud.? Estamos hablando aquí, para nosotros. Muy bien.
405 Ahora, si ellos son soles para nosotros, o dadores de luz, ellos son parte del dador principal. ¿Ven? El gran sol nos da la gran luz, la luz perfecta. Los pequeños soles, o las pequeñas estrellas, los cuales podemos ver como cuerpos, aunque tal vez estén más allá del—del sol que brilla, pero lo que nos reflejan a nosotros es una luz más pequeña. Pero ellos únicamente están dando testimonio de una luz. ¿Verdad que sí? Entonces cuando el gran sol se levanta, los pequeños soles se apagan. ¿Correcto? Ellos no son el—el sol para nosotros, ellos son un reflector como el sol. ¿Ven lo que quiero decir?
406 Ahora, el más grande entre ellos (en la mañana), que anuncia la salida del sol, la puesta del sol y la salida del sol, es la estrella matutina y la estrella vespertina. ¿Correcto? Dos de las estrellas más grandes, la estrella del oriente, y la estrella del poniente.
407 Ahora, ¿ven Uds. a dónde está el asunto? Elías fue el mensajero para venerar, anunciar la venida de la estrella del oriente y fue predicho ser el anunciador de la—la estrella del poniente, o del regreso del nuevo día, después que este día haya pasado. Ahora ¿ven Uds. lo que es?
408 El oriente, “Habrá Luz en el…”. ¿Ven?, antes que el sol sea anunciado a la tierra, la estrella matutina da testimonio que “el sol viene”. ¿Correcto? ¿Ven?, eso produce la estrella de la mañana. Bien, entonces la estrella matutina y la estrella vespertina son del mismo tipo de estrellas, y hay estrellas pequeñas por todas partes. ¿Pueden ver lo que quiero decir? Los mensajeros.
409 Bien, entonces, Él tenía el aspecto de Alfa y Omega, el Principio y el Fin, piedra de Jaspe y Sardio. ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, la venida de—de Cristo estando ya a la mano, entonces el Mensaje que Elías debiera predicar en los últimos días, si la historia se repite… Al igual que la estrella matutina anuncia aquella venida, la estrella vespertina anuncia la venida de un nuevo día, otro día. Esta entonces es la venida del sol que anuncia la—la ida del—del sol que hemos tenido y la venida de un nuevo sol, ¿ven?, una nueva edad, un nuevo tiempo que llega.
410 Ahora, escuchen: Luego, si Juan trajo su mensaje y anunció la primera venida de Cristo, y Elías viene en el último día, pues el profeta dijo: “Sucederá que habrá Luz al caer la tarde”. En otras palabras, habría una Luz en el tiempo de la tarde.
411 La luz de la tarde, la luz más grande de la tarde que tenemos es la luz de la estrella vespertina, es la luz más grande que tenemos. Bien, entonces tendría que anunciar el mismo mensaje que anunció esta otra estrella. Está anunciando el sol, está hablando del sol.
412 Bien, hoy estamos en el tiempo de la tarde, las Luces del atardecer están aquí. Esta edad se ha desvanecido. ¿Ven lo que quiero decir? Este día ha pasado, y se estará anunciando la venida de otro Día.
413 Porque, vean, en realidad… Si alguien estuviera en el oeste y mirara atrás hacia esa estrella, estaría en el este. Y entonces, ¿ven Uds.?, “Hemos visto Su estrella en el este”, pero, en realidad, ellos… ellos estaban—estaban en el este mirando hacia el oeste hacia esa estrella. ¿Correcto? Los magos estaban en el oeste… estaban en el este mirando atrás hacia la estrella que estaba en el oeste. ¿Ven lo que quiero decir? Pero era una estrella oriental para los que estaban en el oeste.
414 Vean, como decimos… Yo siempre digo: “Abajo es arriba”. ¿Cómo sabemos que no es correcto? Nosotros estamos parados en la Eternidad, así que el polo sur puede estar arriba y el polo norte puede estar abajo; nosotros no sabemos. ¿Ven?, la manera de subir es bajar. ¿Ven? Nosotros… Dejaremos esto aquí; después de esto entramos a la Eternidad. Está venerando, anunciando la venida de una Eternidad, un día diferente, un tiempo diferente, en todos aspectos.
415 Ahora estamos en el tiempo de la tarde; nosotros creemos eso. Nosotros creemos que la venida del Señor está a la mano. Muy bien. Ahora, si eso es así, entonces tiene que haber una Luz al caer la tarde. Y la Luz de la tarde, según Malaquías 4, debe “tornar los corazones de los hijos de nuevo a los padres”, regresando al principio.
416 Pero cuando él vino la primera vez, él tornó los corazones de los padres a los hijos. Los hijos fueron a quienes él había reunido a su alrededor. Él habría de traer los hijos… los corazones de los padres (los ancianos, los antiguos padres ortodoxos) de nuevo a esta luz que él estaba anunciando aquí.
417 Pero cuando él regresa nuevamente, él deberá dar una media vuelta (no sé si se dieron cuenta, antes que el mundo sea destruido, “el día grande y terrible de Jehová”), y “hará volver los corazones de los hijos a los padres”, la estrella vespertina—vespertina, la cual era la estrella matutina en aquel tiempo. Amén.
418 Espero—espero que lo haya explicado bien, ¿ven? La estrella vespertina, la cual era la estrella matutina, por cuanto es la misma estrella. Nosotros estamos en el occidente, mirando al oriente. Ellos estaban en el este, mirando al oeste. Es exactamente la misma estrella. ¿Ven lo que quiero decir? Depende en dónde esté Ud., ¿ven?, si es la estrella del oriente o la estrella del occidente. ¿Ven lo que quiero decir? Muy bien.
419 Ahora, eso trae… uno trae la fe de los padres a los hijos; y en esta hora es “la fe de los hijos de regreso a los padres”. Es que se ha dado la vuelta, y ahora está volviendo. ¿No ven lo que quieren decir? ¿Ven lo que quiero decir? Es la misma estrella siempre. La misma cosa, el mismo Mensaje, la misma cosa nuevamente. Ha dado la vuelta.
420 Y ¿cómo sabe uno en qué dirección es que va? Yo creo que la hora vendrá cuando verdaderamente descubrirán que el mundo efectivamente no se mueve. Yo creo eso con todo mi corazón. Yo no creo… no importa cuánto lo prueben científicamente o cuánto más. Han probado muchas cosas científicamente y tuvieron que retractarse. Dios dijo que la tierra se paró… el sol. Quise decir que el sol se paró, y no la tierra. ¿Ven?, el sol. Yo realmente no creo que el sol… Yo—yo—yo no creo que el sol hace lo que ellos dicen que hace. Yo sé que la luna se traslada, y yo creo que el—el sol también se traslada. ¿Ven?
421 Pero algunos dicen: “Él tomó en cuenta la ignorancia de Josué, ¿ven?, y” dice, “Él detuvo el… dice que…” Bueno, él dice que, “Él detuvo la tierra”.
422 Yo le dije: “Pero Ud. me dijo que, ‘Si—si la tierra llegara a detenerse, se dispararía por el espacio como un cometa’. ¿Ven?”. Dije: “Entonces ¿qué sucedió allá?”.
423 Estaba platicando por acá con el Sr. Thiess, el maestro que enseña la Biblia aquí en la secundaria; Uds. saben quién es, fue el que me dijo eso. Yo dije: “Yo creo así como dice la Biblia, que la tierra se detuvo…”. Dije: “Quise decir: ‘el sol se detuvo’. Josué le dijo al sol: ‘¡Detente!’. Y allí se detuvo”.
424 Él me dijo: “Bueno, es que Él solo detuvo la tierra, Él vio la ignorancia de Josué”.
Le respondí: “Entonces, haga Ud. lo mismo con su inteligencia”. ¿Ven?
425 [Un hermano dice: “Yo creo que ahora pueden probar científicamente cuánto tiempo estuvo parado el sol”.—Ed.] Sí, ellos allí… Lo escuché, también. Sí, ellos reclaman… Yo escuché a un astrólogo aquí hace tiempo hablar de eso, que ellos podían probarlo. Y al mismo tiempo que ellos… algo sucedió en la atmósfera que ellos podían ver donde algo sucedió en el Cielo y abrió el Mar Rojo en aquel tiempo y la cosa. Ellos probaron todo eso. Bueno, vaya, déjenme decirles, estrellas en algún lugar muy lejano causaron algo así en ese tiempo. Como quiera, eso es muy profundo para nosotros.
426 Y, ahora, la razón que este Mensaje… este Mensaje tendrá que ser visto en este sentido, para probar que así es. Ahora, nosotros sabemos, hermanos, que el hombre no puede ser Dios. El hombre, aunque es un dios, cada uno de Uds. es un dios. Cada uno fue hecho para ser un dios, pero no mientras Ud. esté en esta vida. ¿Ven? Jesús fue un hombre al igual que nosotros, pero Dios estaba en Él. La plenitud de Dios estaba en Él; nosotros tenemos el Espíritu por medida.
427 Pero siendo que esta Luz ha venido, y si Ella es la verdadera Luz que va a anunciar el Mensaje que Juan el Bautista anunció, así como Él dijo que había hecho allá en el río… Y tan solo vean, ¿cómo podría ser—cómo podría ser alguna otra cosa? Fíjense en mí, ¿ven?, sin ni siquiera una educación de primaria. Cuando Él me dijo las cosas que sucederían, ni una de ellas ha fallado; ni una sola ha fallado. Miren lo que Él ha hecho. Miren, Él aun…
428 Y yo les dije a los hermanos, hace muchos años, no sé quién sería el más anciano entre nosotros, pero yo les dije a ellos allá acerca de estas cosas, de que veía esta Luz y de Su color, y todo. Hoy la fotografía muestra que es la verdad. Todas estas cosas distintas prueban que es la verdad. ¿Correcto? Bien, entonces, si eso es verdad… Y esta es la Luz…
429 Ahora, comience como cuatro…[Cinta en blanco.—Ed.]…por encima de ese verso 35 allí, o quiero decir el… Empecemos como del verso 14, hermano. ¿Quién ya lo tiene? Muy bien. Empiece como del verso 14 del capítulo 3 de San Lucas. [Un hermano lee Lucas 3:14-16.]:
[También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario. ]
[Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, ]
[respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.]
430 Muy bien. ¿Qué fue? La gente estaba bajo tanta expectativa por la aparición del Mesías, que al ver este gran ministerio ungido, de un hombre que salía del desierto y tenía sus campañas y se regresaba al desierto, muchos hombres, que eran sus propios seguidores, dijeron: “Él es el Mesías”. Ellos lo estaban esperando, ¿ven?
431 Entonces si este es el verdadero Mensaje de Dios anunciando de la Venida de Juan el Bautista, lo mismo… como eso mismo, el Mensaje de Elías, esto tendrá que ser considerado igual así. ¿Ven? Así que, yo creo que esto responde exactamente a esa pregunta. ¿Ven? Tiene que ser considerado de la misma manera. ¿Ven?
432 [Un hermano pregunta: “¿Existe algo por lo que nosotros seamos responsables para tratar de ayudar a alguien que—que entrara en un—en un conflicto como ese? O, ¿qué podríamos hacer?”.—Ed.] No habría nada, nada que Ud. podría hacer. [“Una mente reprobada… ¿Podría eso llegar a una mente reprobada?”.] Bueno, llegaría a una mente reprobada si llegara a esto: si el hombre de quien se hablaba esto, diera testimonio que él era el Mesías, entonces sabríamos que él sería un cristo falso. ¿Ven?
433 Vean, mientras el hombre mismo guarda su posición, ¿ven Uds.? Como dijeron de Juan, Juan no… Allí no dice nada de que él les haya dicho algo a ellos. Ellos eran—eran el—el pueblo, esos—esos Cristianos encantadores quienes… o los creyentes que estaban creyendo en Juan.
434 Ellos dijeron: “Este hombre verdaderamente es un profeta de Dios, no hay duda”. Ellos dijeron: “¿No—no—no—no—no eres tú ese Profeta?”.
Él dijo: “No”.
435 Él dijo: “Pues, ¿no—no—no eres tú el Mesías?”. ¿Ven?, ellos—ellos pensaron que realmente lo era. ¿Ven?
Él dijo: “No”. ¿Ven?
“¿No—no—no lo eres tú? ¿Quién—quién eres tú?”.
Él dijo: “Soy la voz de uno que clama en el desierto”.
436 Y entonces la Biblia dice: “La gente estando bajo expectativa”. ¿Quiénes eran esos? Sus oyentes, los que lo escuchaban, sus seguidores, sus hermanos. ¿Ven? Ahora, ellos no querían hacerle daño a él, no querían hacerle daño. Pero, ¿ven?, ellos—ellos pensaron en realidad en sus corazones que él era el Mesías.
437 Bien, ahora, la historia tiene que repetirse en cada ocasión. Sabemos eso. Ella tiene que repetirse.
438 Como, tome Ud. allí en Mateo 3, dice: “Para que se cumpliera lo que había hablado el profeta, ‘De Egipto llamé a mi hijo’”. Ahora, eso no… Estaba hablando de Jesús, el Hijo; pero sigan la referencia; también se refería a Jacob, el hijo. ¿Ven? ¿Ven? Todo tiene un significado doble.
439 Así que, ahora… si—si esa cosa no hubiera surgido, yo diría que aun estaría por surgir en el futuro; porque yo sé que este Mensaje viene de Dios, y es lo que pre-cursa a Cristo, y sí es el Espíritu y el poder de Elías, porque es para restaurar los corazones de los hijos. Cada cosa lo vindica exactamente, así que forzosamente llegaría a armarse semejante cosa entre el pueblo verdadero, que—que cree absolutamente, y Uds. son hermanos y amigos.
440 Ahora, me sucedió… tengo un doctor aquí en la ciudad. Yo puedo decirles de un doctor… No les voy a decir quién es él, es un amigo mío que me abrazó y dijo: “Billy, sería fácil para mí decirte ‘tú eres el Mesías de Dios del último día’”. ¿Ven?
Le dije: “Doc, no hagas eso”.
441 Él dijo: “Bueno, yo no veo a nadie en el mundo que haya tenido algo y haya dicho las cosas y hecho las cosas que tú haces, Billy”. Esto lo ha ayudado mucho a él, ¿ven? Él dijo: “Yo voy a estas iglesias y veo a estos predicadores y estas cosas” dijo, “tú eres muy distinto a ellos, y yo sé que tú no tienes educación”. ¿Ven? “Y sé que tú no eres un psicólogo, porque tú… la psicología no obra esas cosas”. ¿Ven?
Le respondí: “Eso es verdad, Doc.”.
442 Es por demás hablar con él porque ni sabe, uno no puede llegar ni a primera base con él, ¿ven?, porque él no sabe qué hacer. Pero, así es, ¿ven Uds.?
443 Yo conozco a una mujer de color que vive más arriba de la calle donde vivo yo, y ella trabaja para otro señor del que yo sé, y la esposa de este hombre llamó, dijo: “Esa mujer absolutamente lo adoraría a Ud. como un dios, porque ella se estaba muriendo de cáncer y Ud. puso las manos sobre esa mujer y dijo que ella…”. Esta mujer para quien ella trabaja, su esposo y este cierto doctor (no el doctor que yo mencionaba, sino otro doctor), juegan al golf y hacen otras cosas juntos, y él fue quien la desahució. Y ella era la sirvienta de su amigo, y la había desahuciado, y ella fue absolutamente sanada. Y el doctor no pudo hallar ni rastro de eso, del cáncer. Y, ¿ven?, ella decía…
444 Ahora, ellos no lo dicen en el sentido en que yo pienso que ellos lo dicen o que quizás nosotros lo tomamos. ¿Ven? Quieren decir que ellos—ellos… Ellos quieren decir que ellos creen que Dios está con nosotros, en nosotros, obrando a través de nosotros; no que un individuo sea Dios, ¿ven Uds.? Ahora, ellos sabían que Juan era solo un hombre.
445 Y también Jesús era solo un hombre. Jesús solo era un hombre, solo que Él nació de una mujer, y tenía que morir. ¿Correcto? Él era un hombre, tenía que comer y beber, padeció hambre, lloró, y tuvo sed y todo, era tan humano como lo es Ud., tan humano como lo soy yo. Pero el Espíritu de Dios estaba en Él en plenitud, sin medida. Él era omnipotente en poder.
446 Mientras que Elías tenía solo una porción de ese Espíritu; tal vez ungido un poquito más que sus hermanos, pero él era solo una porción del Espíritu. Pero la gente estaba esperando al Mesías. Y ellos vieron esta porción que era mayor que la de sus hermanos, y dijeron: “¡Oh, vaya, este debe ser Él!”.
447 Pero cuando Él empezó a resplandecer, la lucecita de Juan se apagó. ¿Ven?
448 Y estas lucecitas se apagarán cuando Él venga, ese gran Cristo ungido del Cielo, viniendo del este al oeste. Y el…y… ¿Ven? Pero Él no estará en la tierra, el Mesías no estará en la tierra hasta que el Milenio sea establecido. ¿Ven? ¿Ven? Porque, la Iglesia, “seremos arrebatados juntamente para encontrar al Señor en el aire”. Él no viene a la tierra. Él arrebata a Su Novia.
449 Él toma una escalera, Uds. saben, como aquel… ¿Cómo se llama esa obra, Leo, cuando el hombre puso una escalera al lado de la casa? Romeo y Julieta. Correcto, subió la escalera y se robó a su novia.
450 Ahora Él va a bajar por la escalera de Jacob, y dice: “Psst, Cariño, ven aquí”. ¿Ven?, nosotros subiremos para encontrarlo a Él.
451 [Un hermano pregunta: “Hermano Branham, ¿estaría esto a la par con aquello? Aquella gente se acercó a Juan el Bautista y querían llamarlo el Mesías. Y yo le escuché a Ud. una vez decir que el judío piensa que el Mesías es Dios”.—Ed.] ¿Qué dice Ud.? [“Dije que estas personas se le acercaron a Juan el Bautista, pensando que él era el Mesías, el Cristo. Yo le escuché a Ud. decir en cierta ocasión que el Mesías sería Dios, para los judíos”.] Sí, señor. Eso es correcto, el “rabí”.
452 [Un hermano dice: “Bueno, Juan los reprendió, diciendo que él ‘no’ era, y que Cristo venía”.—Ed.] Correcto. [“Pero, ¿no es verdad que los discípulos llamaron ‘Señor’ a Jesús? Y Jesús permitió eso, diciendo: ‘Uds. me llaman “Señor”, y lo soy’”.] Sí. [“En—en Juan 13, cuando Él les lavó…?…”.] Sí, Él lo admitió. [“En cuanto a ser Señor, sí, Él lo admitió”.] El lo admitió. [“Él lo aceptó”.] Ajá. Pero, ¿ven?, Jesús siendo Señor, cuando se le preguntó si Él era, Él contestó: “Sí, señor. Yo soy vuestro Señor y Maestro. Vosotros Me llamáis así, y decís bien, porque lo soy”. Pero… [“Pero nunca ha habido ningún otro ser que lo hiciera, que…”] pudiera decir eso. No.
453 Es como si… Si alguien dijese que yo fuera un dios, bueno, permítanme decirles en el Nombre del Señor Jesús que, “¡eso es un error!”. ¿Ven? Yo soy un pecador salvo por gracia, con un Mensaje de Dios. ¿Ven? ¿Ven?
61-0112 – Preguntas Y Respuestas
