PREGUNTAS Y RESPUESTAS


154. Hermano Branham, cuando pasé por la línea de oración hace poco, manos ungidas fueron puestas sobre mí y la oración fue hecha por mi esposo que no es salvo. ¡Yo fui tumbada por el poder del Señor! ¿Es esta una señal definitiva de que él será salvo?
87 Pues, este…De seguro es una mujer. Hermana, yo no—yo no pensaría que eso fue una señal definitiva de que él será salvo, aunque yo creo que si—que Dios,…Yo creo que será salvo, seguramente, pero decir…“Ahora, ¿pudiera Ud. decir que eso es ASI DICE EL SEÑOR?” Tenga cuidado con eso ¿ve?, porque, ¿ve?, pudiera ser el Espíritu Santo bendiciéndola a Ud., porque Ud. tomó el lugar de Cristo. ¿Ve?
88 Ud. vino aquí y se paró en lugar de su esposo pecador, como Cristo fue a la cruz para pararse en lugar de la iglesia pecadora. ¿Ve Ud.? Fue una gran cosa lo que Ud. hizo. Pero lo que yo haría…Si Ud. está presente aquí en esta mañana, Ud. que escribió esta pregunta, lo que yo haría, yo creería con todo mi corazón que Dios lo va a hacer ¿ve?—que Dios lo va a hacer, porque ya sea que El le diera la bendición o no, eso fue algo extra que Dios le dio a Ud. Pero yo creo que la haría—la haría sentirse bien, porque El la bendijo.
89 Es como si Ud. hablara en lenguas, y no hubiera intérprete en la iglesia, Ud. no debe de hablar en la iglesia, a menos que haya alguien que interprete las lenguas. Pero si Ud. habla en lenguas, y no hay intérprete… Pues, use… Ud.… Dondequiera que Ud. esté orando solo, en su casa o dondequiera que Ud. esté, entonces háblelas, porque “Aquel que habla en lenguas desconocidas asimismo se edifica”. Le da consolación. ¿Ven? El se siente bien, porque él está orando y cuando menos piensa, el Espíritu Santo viene sobre él o ella y empieza a hablar en lenguas. Y sus almas se regocijan y se alegran, porque ellos—ellos hablaron en lenguas. ¿Ven?
90 Eso fue—eso fue—eso no fue solamente una señal de que Dios le iba a contestar la oración que Ud. estaba haciendo, sino que fue una señal de que el Espíritu Santo la está escuchando. Es una—es una…El la conoce a Ud.; El está con Ud. La misma cosa yo la aplicaría a esto. Es el Espíritu Santo dándole a Ud. una—una bendición.
91 Hace algún tiempo, la última vez que yo hablé en lenguas, que puedo recordar, fue…Yo estaba…Hace como tres o cuatro años. Yo estaba en Illinois, y Billy vino a recogerme para—para ir a un servicio de oración por los enfermos allá en la Ciudad de Sión. Y yo me sentía cargado en mi corazón, y me hinqué y empecé a orar. Y mientras estaba orando, escuché a Billy acercándose y tocar a la puerta. Y le dije: “Billy, no—no puedo ir ahorita”. Y él se fue y se sentó allá afuera.
92 Y yo estaba orando, mi corazón estaba muy cargado; y—y no podía ir a la iglesia de esa manera. Y ¿ven?, por lo general, a veces, El me da una visión y me muestra que algo va a suceder, pero en esta ocasión El no lo hizo. Y yo estaba orando allí en el cuarto, y escuché a alguien hablando. Y paré de orar. Escuché y alguien estaba en la puerta, ellos eran…Sonaba como un lenguaje extranjero, como alemán u holandés, o algo así; era tan rápido, era un palabrerío. Volví a escuchar, y pensé: “Bien, alguien vino y le está hablando al hombre del motel en alemán; tal vez él le responda”.
93 Y yo había parado de orar, estaba recargado sobre una silla de esta manera, escuchando, y él seguía hablando. Y pensé: “¿Por qué no habrá alguien aquí que le conteste?” Y seguí escuchando; y pensé: “Qué extraño es esto”.
94 Había una báscula en la carretera, para detectar el peso de los vehículos, y escuché al hombre allá que estaba gritando: “¡Bájate!”, Ud. sabe, y: “¡Súbete!” Me volteé y miré hacia allá, y cuando lo hice, y sentí que mí…Y me vine a dar cuenta, que era yo el que estaba hablando. Era yo. Y continué sin moverme, sin saber nada de lo que estaba hablando. No tenía ningún control de lo que estaba diciendo, y no sabía ni una sola cosa de lo que estaba diciendo, ni una cosa. Yo solamente…Mi boca estaba moviéndose, hablando cierta clase de lenguaje. Continué sin moverme. Y después de un rato paró de hablar. Y cuando paró, ¡Oh, Señor!, me sentía con ganas de gritar, estaba—estaba tan feliz. Yo no sé por qué, pero toda la carga se me había ido.
95 Así que llamé a Billy y nos fuimos a la iglesia. Y cuando llegué a la iglesia…El Señor Baxter era entonces el coordinador de la reunión. Y él estaba—estaba cantando mientras yo venía. Llegué más de media hora tarde. Y lo único que le dije fue que se me había hecho tarde.
Y—y él notó que había estado llorando, y me preguntó: “¿Qué es lo que pasa?”
96 Y le contesté: “Nada”. Y como diez minutos después de haber empezado, entró una mujer por la parte de atrás del auditorio y casi se apoderó de esa parte de atrás. Y cuando fuimos a investigar con la mujer, para saber el motivo, nos dijo que ella había salido de las Ciudades Gemelas (San Pablo y Minneapolis, de por allí, una de esas ciudades), la…Ella estaba tan enferma de tuberculosis que la—la ambulancia se negó a traerla, sus pulmones estaban en una condición como de gelatina. Así que dos hermanos consiguieron un automóvil Chevrolet viejo, y le quitaron el asiento de atrás, y le acondicionaron de alguna manera un catre, o cama, y la acostaron allí, y la traían a la reunión. Ella quería venir.
97 Los doctores la habían desahuciado. Y en el camino…Le habían dicho a ella que la más pequeña sacudida del automóvil, le provocaría hemorragia, y allí moriría. Y así fue, ella tuvo hemorragia. Y ellos la habían sacado del automóvil y la acostaron en el césped. Y los santos estaban parados allí orando por la mujer. Y estaba casi para…Cada vez que ella respiraba, se oía el ruido; el ruido de la sangre saliendo así de la boca.
98 Y de repente, ¡ella fue sana instantáneamente! Y se levantó de allí y empezó a regocijarse, y se vinieron a la iglesia. Y ella estaba allá atrás testificando, allá atrás.
99 Yo le pregunté: “¿A qué hora sucedió eso?” Y cuando me dijo la hora, era la misma hora que aquel hablar estaba pasando por mí. Bien, ¿qué fue eso? ¡Fue el Espíritu Santo haciendo intercesión por esa mujer! ¿Ven lo que quiero decir?
100 Ahora, la Biblia habla de esto. Algunas veces hablamos palabras entre dientes; no sabemos de lo que estamos hablando. Pero es el Espíritu Santo allí adentro clamando, haciendo intercesiones por cosas que nosotros no entendemos. ¿Ven?
101 Y la mujer fue sana instantáneamente. Estuvimos en contacto con ella por mucho tiempo después de eso. Ella está perfectamente bien, se recuperó muy bien.
102 Ahora, vean Uds., Dios sabe en dónde están esas cosas, y El tiene una manera de hacerlo. ¿Ven? El tiene Su manera propia de hacerlo. Nosotros solamente debemos someternos a lo que El hace. Y luego—luego la cosa difícil de hacer cuando Ud. llega a eso, es mantenerse en esa línea que es como el filo de una navaja que separa el fanatismo de la Verdad.
103 Ahora, si Ud. no se fija bien, el diablo lo introducirá en un montón de fanatismo y Ud. perderá toda su experiencia y todo lo demás. ¿Ven? Cuando Ud. hace eso. Pero si Ud. puede sostenerse sólidamente en la Verdad, fijarse en la Biblia, y quedarse con ella, y mantenerse sumiso y humilde, Dios lo seguirá llevando hacia el Calvario, adelante por el camino, si Ud. se queda con eso.
104 Y eso fue algo semejante a lo que a Ud. le sucedió hermana, Dios solamente le estaba dando a Ud. una bendición. Eso pudiera ser un testimonio definitivo de que Ud. va a…Pero yo no dependería solamente en eso ¿ve Ud.?, y decir: “¡El Señor me dijo!” Porque yo conté esa experiencia para que eso la pudiera alentar a Ud. para continuar creyendo. Lo que haya sido que Dios hizo allí, al traer el Espíritu sobre Ud. de esa manera, fue por algún propósito. Pudiera haber sido algo más; pero si fue por su esposo, seguramente que él entrará en el Reino de Dios. Yo creo eso.
61-1015M – Preguntas Y Respuestas
