PREGUNTAS Y RESPUESTAS


168. La Biblia dice que todo obra para bien para aquellos que aman al Señor. Entonces si tú amas a Dios y te regresas al mundo, ¿Dios te dejaría morir en pecado o te permitiría reconciliarte con El antes de llevarte?
202 La dama firmó su nombre, por lo tanto yo diría que es una—una dama ¿ven?, porque ella firmó su nombre. Sí, hermana. Si Ud. es nacida…Permítanme ver esto. ¿Ven?, temporalmente, en una escala menor, cada uno de nosotros caemos muchas veces al día. Sabemos eso. Todos somos culpables, cada uno de nosotros; no hay uno de nosotros que sea perfecto. Y mientras estamos en este cuerpo, estamos todavía…No importa cuánto la gente trate de decir: “He sido santificado; yo puedo besar a esta mujer o hacer eso”. El está mintiendo; él no puede. Eso es todo.
203 Yo no trato de decir: “Señor, permíteme ver cuán cerca puedo llegar”. Sino que digo: “Señor, mantenme lo más lejos posible”. ¿Ven? Quédese tan lejos como…Recuerden, Uds. todavía son seres humanos. ¿Ven?
204 Y…Pero ahora, si Ud. comete un error y hace algo mal… Ud. no lo hace por su voluntad…Si Ud. es un Cristiano, si Ud. es un Cristiano nacido de nuevo, Ud. no quiso hacer el mal. Sus intenciones y todo están correctas. Pero si Ud. hace, como ella lo dice aquí, si comete un error y hace algo mal, ¿Dios le permitirá que Ud. continúe y continúe así y muera de esa manera y se pierda, o El lo traerá otra vez para reconciliarse con El? El lo traerá otra vez. ¡Eso es lo correcto! El lo traerá otra vez.
205 Y si—y entonces, si Ud. hace algo mal, y eso no lo condena a Ud. y sigue haciéndolo, y haciéndolo, recuerde, Ud. no fue salvo para empezar. Eso es la verdad. Ud.—Ud. no fue—Ud. no fue salvo; Ud. sólo estaba personificando; Ud. no fue salvo. Pero cuando Ud. es salvo, Ud. tiene un espíritu diferente; Ud. tiene una naturaleza diferente. Ud. es una nueva criatura en Cristo, y las cosas viejas pasaron, y están muertas y enterradas en el mar del olvido. ¿Ve Ud.?
206 Y…Pero siendo que Ud. está viviendo aquí en este mundo, hay trampas puestas para Ud. en dondequiera, y Ud. está caminando con sus ojos puestos en Cristo. Y recuerde, que cuando Ud. comete un error, un Cristiano verdadero siempre regresa rápidamente para ser reconciliado.
207 Miren, en el arca Dios soltó al cuervo—o Noé soltó al cuervo. Ahora, ¿qué era él? El era un cuervo. Oh, sí, él estaba sentado en la misma pértiga con la paloma. Ambos estaban sentados en la misma pértiga; pero cuando él soltó al cuervo, bueno, el…Me imagino que todas las aguas estaban malolientes por los cuerpos de millones de personas, hinchados y pudriéndose flotando sobre el agua, y caballos y animales, todos muertos. Todo el mundo fue destruido. Y allí estaban, estos cadáveres flotando sobre las aguas y todas esas cosas. Y Noé soltó a la paloma, porque él pensó que había visto algo de sol. Y él quería saber si el agua había bajado o no, así que él soltó al—al—al cuervo. Y el cuervo voló y se paró en un cuerpo muerto, y dijo: “¡Mm, que bien; esto está sabroso!” ¿Ven?, se estaba comiendo un cadáver. ¿Por qué? Porque esa era su naturaleza. El era un cuervo. No importa cuánto tiempo estuvo sentado al lado de la paloma, cuánto escuchó a Noé predicar, cuánto tiempo había estado sentado al lado de esta ave limpia, él era un cuervo para empezar. Y tan pronto él tuvo la oportunidad de mostrar sus colores, él los mostró.
208 Ahora, pero cuando él soltó a la paloma, y ella salió, ¡fuiu!, no pudo aguantar eso. No había adónde ir; ella no podía encontrar descanso para las plantas de sus pies, así que ella regresó al arca. Y así es.
209 Algunas veces Ud. pudiera ser soltado por un tiempo para ver lo que Ud. haría, pero Ud. siempre, si tiene la naturaleza de una paloma, Ud. no puede comer alimento de cuervo. Eso es todo, Ud. no lo digeriría; eso es todo.
210 ¿A dónde iría Ud.? ¿Qué haría Ud.? ¡Díganme que harían Uds. si no fueran—si no fueran Cristianos! ¡Díganme qué haría yo en esta mañana si yo no fuera Cristiano! ¿Qué podría hacer yo en esta mañana, cuando mi madre está allá en el hospital en esa condición, e inconsciente como está, y postrada allí en la cama y en mi corazón poder pararme aquí en el púlpito y predicar, y continuar como lo hago, pareciera que yo no le presto mucha atención a eso? Pero es porque sé que mi madre es salva. ¿Ven? Yo sé que ella ha sido salva. Yo sé en Quién he creído; yo estoy convencido que El es más que capaz de guardar para aquel día eso que le he encomendado.
211 ¿Qué haría mi mamá ahora? Ahora, tal vez ella habrá tenido buenas intenciones toda su vida, diciendo: “Algún día voy a ser una Cristiana”. Pero, ¿cómo podría ella hacer eso ahora, estando postrada allí en la cama inconsciente? ¿Cómo podría ella llegar a ser una Cristiana ahora? ¿Qué harían sus hijos?
212 El otro día cuando la llevamos—cuando la llevamos allá para que le dieran suero glucosado…Esa es la única cosa que tiene en su cuerpo, glucosa. No puede tragar; está paralizada. Y ella me dijo: “Quiero que sepas una cosa, Billy”. Ella habló acerca de mí y de Delores, estando parados allí, y acerca de sus hijos y esas cosas, y de dos de mis hermanos que toman.
Yo le dije: “Pues, ellos te quebraron el corazón”.
El dijo—ella dijo: “Pero Billy, todo eso forma parte de la vida para una madre”. Ella dijo: “Pero yo soy salva”. Y ella dijo: “Estoy lista para irme”.
213 Yo dije: “Mamá, tú nos pudieras haber dejado una casa que abarcara desde Jeffersonville hasta Utica, un palacio; nos pudieras haber dejado diez millones de dólares sobre los cuales discutir y pelear después de que hayas partido (eso es todo lo que hubiera sucedido con eso); pero mamá, nos has dejado el tesoro más grande que alguien pudiera dejar, la—la seguridad de que te veremos otra vez en aquella tierra al otro lado del río”. ¡Eso es correcto! ¿Ven?
214 Ud. es salva, y yo estoy tan contento de saber que Cristo salva nuestra…Tal vez nosotros erremos; tal vez nosotros hagamos mal, todos nosotros tenemos nuestras altas y bajas; pero en su alma, tan pronto como Ud. hace algo, pues, algo malo sucede en Ud.; Ud. sabe que así es. Ahora, en ese momento es el tiempo para hacerse a un lado. Es el tiempo para hacerse a un lado. Apártese de eso.
215 Ahora, digamos que Ud. sale hoy, y—y alguien se le acerca a Ud. y le dice: “Oye, me dicen que tú eres uno de esos aleluyas”.
Rápidamente Satanás le dice: “¡Dale un golpe!” ¿Ven?
216 “Yo no sé acerca de ser un aleluya; ¡yo soy un Cristiano!” ¿Ven? Y siempre al mal, al mal enfréntelo con el bien. Y recuerden, reciban esto, recuerden esto, cuando Ud. se enfrenta al mal con el bien, el mal no puede estar de pie en la presencia del bien. No puede hacerlo.
217 Ahora, yo soy un misionero, y he viajado alrededor del mundo, entre toda clase de demonios, y entre toda clase de espiritistas, e ismos, y toda clase de adoración demoníaca, todo lo que pudiera pensarse al respecto, donde hay de todo, y siempre he encontrado que el bien siempre conquista al mal.
218 Escuchen, a mí no me interesa cuán oscura sea la noche; tal vez pudiera estar tan oscura que Ud. pudiera tocarla; Ud. pudiera elevar sus manos así y no pudiera ver ninguna clase de sombra proyectada. Lo más mínimo de luz expondría a esas tinieblas. Seguramente que sí, así es como actúa la vida en la presencia de la muerte. Así es como actúa el bien en la presencia del mal. Así es como actúa la fe en la presencia de la duda, las ahuyenta.
219 ¿Cómo puede permanecer la noche cuando la luz del sol penetra—las bendiciones penetran? ¿A dónde se va la noche? Desaparece. ¿Qué le pasa a la noche? ¿En dónde están esas tinieblas que estaban en este tabernáculo hace como doce horas? ¿Dónde están esas tinieblas que estaban concentradas aquí dentro de estas paredes? Ya no están. Se han desvanecido. ¿Por qué? Porque la luz entró. Y cuando la luz entró, las tinieblas tenían que irse. ¡Sí, señor!
220 Fíjense Uds. en las criaturas que salen en la noche, como cucarachas, y escarabajos, e insectos y cosas así. Deje que el sol salga o deje que la luz alumbre, y vea como corren a la oscuridad. Así es el Evangelio. Cuando alumbra, ¿qué les pasa a aquellos que le quieren llamar a Ud. aleluya? ¿Qué les pasa a aquellos que se burlan de Ud.? Cuando la Luz alumbra, ellos corren a las tinieblas tan rápido como pueden, porque son—son hijos de la noche. Pero los hijos del día caminan en la Luz.
221 Y nosotros somos hijos de la Luz por la gracia de Dios. Así que cuando las Luces alumbraron, le dimos gracias a Dios y caminamos con nuestros ojos abiertos, mirando a cosas que uno no puede ver con sus ojos naturales. Pues fe es la substancia de las cosas que se esperan, la evidencia de las cosas que no se ven. ¡Amén! Yo amo eso.
61-1015M – Preguntas Y Respuestas
