PREGUNTAS Y RESPUESTAS


214. Hermano Branham, podría Ud. interpretar, después de que abrió…Hermano Branham, ¿la dispensación…? (perdónenme), ¿la dispensación…? (No es Ud., soy yo, ¿ve?), ¿habrá terminado la dispensación de la gracia cuando Ud. haya terminado de abrir los Siete Sellos?
349 Ojalá que no. No, no amigos, no dejen que eso entre en sus mentes. Uds. sigan como siempre. Cosechen las papas y vayan a la iglesia, y sigan adelante. Si sucede en la mañana, Uds. sean hallados haciendo lo que deben estar haciendo.
350 No comiencen, ¿ven? Cuando lo hacen, alejan la cosa de su propósito. Comienzan a tener pensamientos raros y sus propias ideas acerca de las cosas. No le hagan caso a esas ideas propias. Cuando comiencen a oír esas cosas digan: “Gracias Señor. Ahora voy a caminar más cerca de Ti”. No vaya a dejar su empleo, ni vaya a decir: “Voy a vender todo”.
351 Un hombre del estado de Carolina del Norte vino corriendo el otro día, antes de que nos fuéramos, y él dijo: “Gloria a Dios, ¿me puede Ud. decir dónde está cierta persona importante?”
Y yo respondí: “No”.
352 “Oh, sí, señor”, dijo, “este hombre tiene el…” Dijo: “Este hombre es el presidente de la Audio Misión”.
Yo pregunté: “¿La qué?”
El dijo: “De la Audio Misión”.
Yo dije: “No entiendo”.
Y él dijo: “Oh, esta persona es el presidente”.
Yo dije: “¿Cuál dijo Ud. que era el nombre de él?”
353 El dijo: “Creo que es Branham. Algo así, Brown o Branham”.
Yo dije: “Pues, yo me apellido Branham”.
El dijo: “¿Es Ud. el presidente de la Audio Misión?”
Le dije: “No, señor”.
El dijo: “Pues, ¿dónde está el Milenio?”
Le dije: “Yo no sé”.
354 El dijo: “Bueno, Ud.…¿Me quiere decir que está sucediendo ahora mismo, y Ud. no lo sabe?”
Y yo dije: “No, señor, no lo sé”.
355 El dijo: “Pues, gloria a Dios, yo tengo unos amigos que vinieron y me dijeron”, y dijo, “yo dejé mi empleo”, (todavía tenía puesta su ropa de trabajo). Dijo: “Hermano, yo quiero el Milenio”.
356 Le dije: “Pues, yo—yo creo que Ud. está un poco confundido, ¿no es así, hermano?”
357 En ese momento llegó un carro, un taxi. Ella dijo: “¡Espere, espere, espere!” Una mujer pequeña que llegó hasta allá, y dijo: “Ahora, Ud. va a orar por mi esposo”.
Y le respondí: “Sí señora. ¿Cuál es la situación?”
358 Ella dijo: “Yo entiendo que uno tiene que esperar un mes por una entrevista con Ud. para que se ore por uno”.
Y yo dije: “¿Qué?”
359 Y ella dijo: “Sí, señor, pero estoy desesperada. Ud. tiene que orar por mi esposo”.
Yo dije: “Seguro, ¿adónde está? Tráigalo”.
360 Este hombre estaba allí, mirando, preguntó: “¿También ora Ud. por los enfermos?”
Le dije: “Sí, señor”.
361 “¿Cuál dijo Ud. que era su nombre? ¿Branham? ¿Y Ud. no sabe nada sobre el Milenio?”
362 Le dije: “Pues, yo…No, no sé”. Yo dije: “Yo no lo entiendo muy bien en la Biblia”.
363 El dijo: “No, eso es ahora mismo. Ha llegado gente de todas partes”.
Le pregunté: “¿Adónde está eso?”
El dijo: “En Jeffersonville, Indiana, debajo del puente”.
364 “Señor, Ud. me tiene confundido”, y dije, “yo no sé nada al respecto”. Yo dije: “Entremos y sentémonos. Quizás podamos hablar y aclarar esto”.
365 ¿No—no ven, amigos?, nunca deseen un ministerio. Uds. saben a qué me refiero. Estarán mucho más contentos así como están. Sigan adelante.
63-0324M — Preguntas Y Respuestas Sobre Los Sellos
