P.273. Hermano Branham…(Aquí está otra, totalmente diferente.) Hermano Branham, algunos entendieron que Ud. dijo en su mensaje el “Futuro Hogar De La Novia Y Del Novio”, que iban (No, ésta es diferente), a ser mil quinientas millas [Dos mil cuatrocientos catorce kilómetros.—Traductor], cuadradas, desde el tabernáculo, setecientas [Mil ciento veintiséis kilómetros.—Traductor], a cada lado (En otras palabras, estando el tabernáculo en el centro, serían setecientas para cada lado, serían mil quinientas millas. ¡Oh!), a cada lado. ¿Es verdad esto? Yo vivo fuera de esta área; ¿debería cambiarme dentro de ella?

273. Hermano Branham…(Aquí está otra, totalmente diferente.) Hermano Branham, algunos entendieron que Ud. dijo en su mensaje el “Futuro Hogar De La Novia Y Del Novio”, que iban (No, ésta es diferente), a ser mil quinientas millas [Dos mil cuatrocientos catorce kilómetros.—Traductor], cuadradas, desde el tabernáculo, setecientas [Mil ciento veintiséis kilómetros.—Traductor], a cada lado (En otras palabras, estando el tabernáculo en el centro, serían setecientas para cada lado, serían mil quinientas millas. ¡Oh!), a cada lado. ¿Es verdad esto? Yo vivo fuera de esta área; ¿debería cambiarme dentro de ella?

261 No, amado, no haga Ud. eso. ¡Miren! Ahora, ¿ven Uds. cuán fácil es para la gente? ¿Cuántos estaban aquí cuando yo prediqué ese mensaje? Yo dije que cuando yo estaba midiendo la Nueva Jerusalén, que va a tener mil quinientas millas cuadradas. Yo dije que aproximadamente alcanzaría desde Maine hasta Florida, y seiscientas millas [Novecientos sesenta y cinco kilómetros.—Traductor], al oeste del Mississippi; que va a tener mil quinientas millas cuadradas. Yo dije que la Ciudad, en mi opinión, estará asentada en el mismo terreno en donde el profeta Abraham buscó esa Ciudad, cuando ya no exista el mar. La Biblia dice que ya no existirá el mar, lo cual como tres cuartas partes de la tierra están en agua. Y ya no existirá el mar; por lo tanto, no será una Ciudad muy grande asentada en un lugar como ese. Yo creo que estará asentada en ese lugarcito por el cual pelean tanto, y en donde Dios nació, allá en Belén. Yo creo que será allí mismo en Palestina, en donde se levantará de la tierra allí mismo y será ese monte.

262 Pero, querido amigo, no tiene nada que ver con este tabernáculo. ¿Ve? Abraham, Isaac, Jacob, Pablo, todos los santos, murieron por todo el mundo, fueron quemados, ahogados, comidos por leones, y todo lo demás; y saldrán de cada grieta, hendidura, y esquina del mundo. Yo espero estar allá. Yo no sé en dónde estaré, pero dondequiera que sea, si yo estoy en ese grupo, ¡no hay nada que pueda impedirme estar allá! ¿Ve? Y yo no tengo que estar en ningún cierto lugar. El único lugar en donde tengo que estar es en Cristo, pues a aquellos que están en Cristo Dios los traerá con El. A mí no me importa en dónde esté, El los traerá…Entiérrenme en Jesús.

263 Miren a esos profetas allá del pasado. Ellos sabían en el sentido literal, ahora, que la primera resurrección, las primicias, sería en Palestina. Abraham compró un lugar, y él—no—y él enterró a Sara. Y él engendró a Isaac. Isaac fue enterrado al lado de su padre y madre. Isaac engendró a Jacob; Jacob murió en Israel—en Egipto, lo trajeron de regreso a Palestina. Y luego, José también murió allá. Y ellos trajeron de regreso los huesos de José, porque él dijo: “Haz…” Jacob, hizo que José jurara, que no lo enterrarían allá, sino que lo traerían de regreso a la tierra prometida. José dijo: “Algún día el Señor vuestro Dios los visitará. Que yo—mis huesos sean llevados y sean enterrados con mi padre”. Y ellos lo hicieron, porque siendo profetas, entendieron que las primicias de la resurrección serían en Palestina.

264 Ahora, la Biblia dice…Y si Uds. me llaman un profeta, yo no digo que lo soy; pero si Uds. me llaman así, recuerden, yo les estoy diciendo a Uds. en el nombre de un profeta, ¿ven?, en el nombre de un profeta, ¡la resurrección y el rapto será general por todo el mundo entero! No importa en dónde estén, cuando esa hora llegue, ¡Uds. serán arrebatados para encontrarlo a El! ¡Eso es todo! No hay nada que los va a detener, no importa en dónde estén. Y yo sólo espero estar allí, ser uno de ellos. Yo solamente confío y espero en Dios que yo seré uno de ellos y cada uno de Uds. estará en el—en el mismo.

Ahora, ¿tenemos tiempo para otra? Va a ser casi, ¿ven?, casi la una en punto.

    64-0823M – Preguntas Y Respuestas #1