PREGUNTAS Y RESPUESTAS

![P.288. Para los servicios dominicales: Si una mujer comete un error con un…(Ahora, esperen un momento; es mejor que yo lea esto primero. ¿Ven Uds.? [El Hermano Branham lee la pregunta para sí mismo.—Editor] Muy bien. Esto está bien.) Si una mujer comete un error con un—un hombre casado, se arrepiente y lo enmienda con su esposo de acuerdo a las Escrituras, ¿necesita ella ir con la esposa del hombre involucrado, aun si esta esposa no sabe nada al respecto; o es la obligación del hombre de decirle a ella primero, o se necesita lastimarla a ella? ¿Qué tan lejos podemos ir con esta restitución cuando todo ya pasó y se terminó, y cuando la amistad está de por medio? 1000014544](https://tabernaculoelliriodelosvalles.cl/wp-content/uploads/2026/03/1000014544-300x225.webp)
288. Para los servicios dominicales: Si una mujer comete un error con un…(Ahora, esperen un momento; es mejor que yo lea esto primero. ¿Ven Uds.? [El Hermano Branham lee la pregunta para sí mismo.—Editor] Muy bien. Esto está bien.) Si una mujer comete un error con un—un hombre casado, se arrepiente y lo enmienda con su esposo de acuerdo a las Escrituras, ¿necesita ella ir con la esposa del hombre involucrado, aun si esta esposa no sabe nada al respecto; o es la obligación del hombre de decirle a ella primero, o se necesita lastimarla a ella? ¿Qué tan lejos podemos ir con esta restitución cuando todo ya pasó y se terminó, y cuando la amistad está de por medio?
83 Pues, mi querida hermana, solamente hay una cosa que Ud. ha hecho lo cual es correcto. Ud. estaba involucrada, pienso yo, o alguien a quien Ud. conoce estaba involucrada, en un acto errado, que Ud. había tomado el compañero de otra mujer y tuvo un acto social. Y cuando Ud. lo hizo, allí Ud. cayó de su gracia. Entonces Ud. se arrepintió, y Ud. no podía arrepentirse hasta que fuera a donde este hombre y lo enmendara. Ud. tiene que llevar a su esposo e ir a donde ese hombre, lo cual Ud. hizo. Y esa era la cosa que Ud. debería de haber hecho; eso es conforme a la Escritura, que Ud. debería de haber hecho.
84 Una señora vino a mí no hace mucho tiempo de aquí mismo de Louisville, que…Ella es una mujer joven. Ella se fue con un hombre y—y entonces ella…Ella sabía que estaba haciendo mal. Y ella dejó la ciudad, y se fue a otra ciudad muy lejos, y cambió su nombre, vivió con algunas personas. Y este hombre la siguió y le dijo cuando él llegó allá, que tenía las pruebas contra ella. Ella todavía tenía que permanecer siendo como una esposa para él o él la denunciaría. (Y cuando ella estaba allí, se casó con un buen hombre Cristiano.) Y le dijo que si ella no aceptaba, él descubriría toda la cosa, la amenazó; por lo tanto, ella tuvo que vivir con los dos hombres, en lo cual ella hizo mal, en lugar de haber mostrado sus colores desde el principio. Y ella tuvo una hija, y ahora, la muchacha tiene como dieciocho años de edad y no sabe quién de ellos es realmente su padre. Ahora, ella entró en la menopausia, y eso la ha alcanzado. Ahora, ¿qué puede ella hacer? Yo dije: “Solamente hay una…”
Ella dijo: “Si le digo a mi esposo, él me dejará; y si yo…mi hija lo supiera, se suicidaría”.
85 Y yo dije: “Si Ud. lo retiene en su corazón, Ud. se irá al infierno. Ahora, haga lo que quiera”. Solamente hay una cosa por hacer, y es limpiar su pasado. Eso es exactamente correcto. Sean honestos.
86 Uds. saben, muchas veces en las visiones, como la gente viene, mujeres y hombres; el Espíritu Santo saca esas cosas que ellos han hecho en la vida y (Uds. han oído de eso y Uds. lo han visto, Uds. saben. ¿Ven?), y les dice cosas que ellos tienen que hacer.
Ellos dicen: “Pues, yo—yo ya lo enmendé con el Señor”. Pero es deber de Uds. el ir a decírselo a su esposo o a su esposa. Correcto. Uds. deben de confesar eso.
87 Ahora, esta persona, si ella es la que es culpable, ella lo hizo; ella fue a donde su esposo. Ahora, Ud. ha aclarado su situación, hermana, porque entre…Ud.—Ud. cometió adulterio en contra de su esposo. Ud. fue a donde su esposo y aclaró las cosas con su esposo, luego Ud. fue con su esposo a ver al hombre y aclaró las cosas allí. Ud. está libre. Si su esposo continua queriendo—queriendo vivir con Ud., esa es cosa de él. El no tiene que hacerlo, pero él…pero si él quiere vivir con Ud. y perdonarla, entonces Ud. sea lo suficiente dama para nunca ser culpable otra vez de tal cosa. Pero si él no la perdona, entonces esos son sus—esos son sus propios negocios. El puede dejarla. Exactamente correcto.
88 Pero ahora, el hombre con quien Ud. tuvo el acto, ahora, él es el que tiene que ir a donde su esposa y tomar a su esposa y regresar a donde Ud. Ud. ha hecho su parte, ahora es hora de que él haga su parte. ¿Ve? La segunda persona…
89 Esta mujer tuvo el acto con el hombre, y ella llevó a su esposo, lo confesó, y fue a donde el hombre y lo confesó, y lo enmendó. Ahora, el otro hombre también era un hombre casado; ahora, él tiene que ir a donde su esposa y tomar a la esposa y regresar a donde esta esposa. Entonces todo estará bien. ¿Ven lo que quiero decir? Entonces todo estará arreglado. Pero fuera de eso, Ud. todavía será culpable, y en su corazón será condenada.
90 No hace mucho tiempo tuve allá arriba a una mujer que tenía eso desde la Primera Guerra Mundial. Y ella dijo: “Oh, Hermano Branham”. Ella había gastado centenares de dólares en psiquiatras y todo. Yo estaba sentado allí observándola en ese cuarto. Meda la llevó allí. Ella estaba sentada allí retorciendo un pañuelo entre sus manos de esta manera, dijo: “Siento que el mundo va a reventar, y yo…”, así de esa manera.
Yo continué sentado allí. Yo dije: “Ahora, hay algo acerca…¿Hay algo en alguna parte de su vida?”
“No, yo soy una maestra de escuela dominical”.
Yo dije: “Muy bien”. Me senté allí por un momentito y observé. Yo dije: “Yo veo un pequeño automóvil verde, y Ud. está con un hombre de cabello rubio, y un tren casi golpea el automóvil”.
…?…Ella dijo: “¡No le cuente eso a nadie!”
Yo dije: “Su esposo estaba en el ejército en ese tiempo”.
Ella empezó a llorar, se levantó: “No le diga eso a nadie”. ¿Ven? Eso estaba allí en lo profundo de su subconsciente. Ella dijo: “Yo le he confesado eso a Dios hace mucho tiempo”.
91 Yo dije: “Pero espere un momento. Ud. no ha hecho un mal en contra de Dios. Ud. hizo un mal en contra de su voto matrimonial. Ud. tiene que ir con su esposo y enmendar eso primero”.
Ella dijo: “El me dejará”.
Yo dije: “Dios la ha dejado de todas maneras. Así que ahora, ¿cuál quiere que la deje?” Yo dije: “Vaya a él”.
Y ella dijo: “Oh, yo—yo…El haría esto, y yo tengo dos hijos”.
Yo dije: “Pues, eso es todo lo que puedo decirle. Los psiquiatras nunca habían sacado eso de Ud., pero el Espíritu Santo lo ha revelado; y yo nunca la he visto a Ud. en mi vida”.
Ella dijo: “¡Eso es exactamente correcto!” Dijo: “Pues, yo—yo no puedo decirle”.
Yo dije: “Pues, yo…Estoy contento de haberla conocido”. Me fui al otro cuarto, y ella regresó otra vez allí.
Meda dijo: “Quiere que vayas otra vez allá”.
Fui allá; y dije: “¿Qué es lo que quiere?”
Y ella dijo: “Hermano Branham, ¡yo no puedo decirle eso a mi esposo!”
Yo dije: “Su esposo es un hombre de cabello negro”.
“¡Sí!”
Yo dije: “El tiene que confesarle la misma cosa a Ud.”
Ella dijo: “¡Oh, no mi esposo!”
Yo dije: “Vale más que Ud. vaya por él y regrese aquí”. Yo dije: “¿Conoce Ud. a cierta mujer, que usa un vestido rosado, que trabaja en la oficina de una cierta clase de compañía de automóviles?”
Ella dijo: “¡Seguro!”
Yo dije: “¿No la llaman a ella por un cierto nombre?”
“¡Sí!”
Yo dije: “Hace dos semanas ellos estaban sentados bajo un árbol de haya con un…sentados en un pequeño automóvil Chevrolet café con placas número tal y tal, y estaban en el mismo acto”.
Ella dijo: “¡No mi esposo!”
Yo dije: “Muy bien, vaya Ud. y traígalo aquí”.
Ella se fue. En unos cuantos minutos, ahí venían de regreso. El dijo: “¡Es la verdad!”
Yo dije—yo dije: “¿Ve Ud.? ¡Ahora vayan a decírselo a Dios!”
92 Pero primero, cuando Ud. viene al altar y recuerda que hay algo, vaya primero y enmiéndelo. Y mientras esta otra persona aquí sea culpable de no haberle dicho a su esposa…Esta esposa aclaró su situación. Ahora, eso es asunto de ella y de su esposo. Pero este otro hombre y su esposa tienen que aclarar las cosas. Y Ud. no puede…No importa lo que Ud. haga, lo perseguirá mientras Ud. viva hasta que lo aclare. Solamente hay una manera de hacerlo: Confiéselo. Si eso le quita la piel de Ud., hágalo de todas maneras. Diga la verdad, entonces Ud. lo hizo bien. ¡Amén!
93 Puedo escuchar a muchos en la cinta diciendo: “Eso está errado”. Pero Ud. solamente pruébelo una vez y vea si no es así. Muy bien.
64-0823E – Preguntas Y Respuestas #2
