PREGUNTAS Y RESPUESTAS


431. Nos llaman… (Ahora, aquí está esa pregunta del otro día.) Nos llaman pájaros inmundos, porque vamos a la iglesia de Junior Jackson. Algunas veces porque estamos con los—los…El no cumple con las nuevas reglas de la iglesia aquí en la iglesia. ¿Estamos fuera de la perfecta voluntad de Dios por atender allá algunas veces?
191 ¡No, señor! Yo creo que Junior Jackson es un hombre de Dios. Ya lo he explicado. Yo creo…
192 Ahora, nosotros no estamos de acuerdo sobre el orden de la iglesia. Ahora, yo creo que la de Junior—Junior…Pues él… ¿Cuántos conocen a Junior Jackson? Pues, nosotros sabemos que ese hombre es un hombre piadoso. El cree este Mensaje de la misma manera que yo, y él cree estas cosas. Francamente, Junior y yo somos amigos, así como el resto de estos hombres aquí, J. T., y—y el Hermano Ruddell, y el Hermano Jackson, y el Hermano Beeler, y todos estos hermanos aquí; todos nosotros, estamos juntos. Ahora, nosotros no…tal vez no veamos de la misma forma (¿ven?), pero creemos este mismo Mensaje (¿ven?), y nos mantenemos unidos. Allá está el Hermano Hume también, un misionero, y oh, tantos diferentes, yo…Algunas veces ni siquiera puedo mencionar sus nombres, pero Ud.—Ud. sabe que me refiero a Ud. de todas maneras, hermano. Seguro.
Ud. quisiera dejar de ejercer la enfermería…
193 Pregunté ésa. ¿Recuerdan? Es una querida y dulce hermana que quería saber acerca de ejercer la enfermería.
Cuando yo era pequeño, estaba…les decía a todos que quería ser un predicador. (Contesté ésa. Contesté ésa también.) Entonces ¿qué debería de hacer él con respecto a hoy en día?
194 Bueno, ésta es una carta de un—un ministro obrero de Cristo, que no es…Es sólo una carta personal para mí. Es del Hermano Pat Tyler, uno de nuestros hermanos aquí en la iglesia.
Esas son todas. Gracias al Señor. Estoy agradecido con Uds. Acabo de recibir la…[Porción que falta en la cinta.—Editor]
…cuidados,
Y metas son uno en amor.
195 ¿Me pregunto si la Hermana Wilson está todavía en el edificio? La vi aquí. ¿Sabe Ud. lo que estaba haciendo hace un rato, Hermana Wilson? Estaba mirando las fotografías cuando pusimos la piedra angular. Miré la fotografía y vi a Hope y a mí antes de que estuviéramos casados. Yo ni siquiera sabía que…Recuerdo ver una fotografía cuando yo salí de una de mis peleas, cuando gané un campeonato. Miré mi fotografía la otra noche cuando yo era guardabosques del estado aquí en Indiana. Y pienso en la iglesia. ¿Saben?, yo supongo que no hay sino una sola persona sentada aquí esta noche que queda de ese grupo. ¿Cuántos hay aquí del tiempo en que colocamos la piedra angular allá en el principio? Levanten sus manos.
196 Mi Hermano, Hermana Wilson, quiero que Uds.… preguntarles a Uds. dos algo. ¿Recuerdan cómo empezamos todos? ¿Recuerdan el piso viejo cuando estaba todo lleno de lodo? Tenía ventanas viejas que temblaban. Teníamos ochenta centavos con qué comenzarlo. Un gran montón de hierbas, todo esto era como un bosque aquí detrás de nosotros cuando lo edificamos, el tabernáculo.
197 Fíjense en todos nosotros los que hicimos nuestros votos y marchamos alrededor del altar. Los hemos visto venir e irse, uno del otro. ¿Se han fijado en aquellos que se quedaron con el Mensaje, cómo les fue? Ahora, piensen en aquellos que se apartaron del Mensaje, cómo les fue. Piénsenlo.
198 Aquí estamos esta noche, después de aquel grupo de tres veces más grande que el que tenemos aquí ahora en nuestras reuniones más llenas. Piénsenlo, cuando los autobuses escolares estaban estacionados por todas partes del área aquí de todas partes, de arriba abajo por todo este lote. Aun el exceso sentados allí afuera en carpas para acomodarlos, y sin embargo uno ni siquiera podía sentar en ninguna parte a la gente que se estaba reuniendo. Yo tan sólo era un muchacho predicador. ¿Ven? Y de todos esos miles que teníamos, quedamos tres de nosotros aquí esta noche.
199 Recuerdo a la Hermana Wilson que está allí cuando me llamaron a que fuera al lado de su cama muriéndose de tuberculosis, con una hemorragia, al grado que las sábanas y las fundas estaban, ensangrentadas, en la esquina. Yo recuerdo al Espíritu Santo deteniendo la sangre. Unos días después yo la bauticé en el Río Ohio en agua helada en el Nombre de Jesucristo, y la senté en la parte de atrás de mi automóvil descubierto, un pequeño automóvil viejo, y la llevé de Utica…¿No es correcto eso? De…[La Hermana Wilson habla con el Hermano Branham.—Editor] ¡Sí! La Hermana Hope, mi esposa, la hermana allí, estaba en el asiento delantero de mi pequeño automóvil, y mi madre y la Hermana Snelling atrás. Tengo la fotografía de ellas, la Hermana Snelling, mamá, y todas, la Sra. Weber, la Sra.…mi suegra, todos nosotros allá, y Meda, era tan sólo una niña pequeñita parada allá, y ahora, una mujer canosa. [Una hermana habla con el Hermano Branham.—Editor]
200 Recuerdo cuando tuvieron un día de tarjetitas para conseguir nuestro primer dinero. Y recuerdo a Hope parada en la esquina. Ella tan sólo era una muchacha, como de dieciséis; estaba vendiendo así, ofreciendo esta tarjetita…Dándoles una tarjetita…El había puesto adentro…
Un borracho vino por la calle; él dijo: “¡Perdóneme, señorita!” Dijo: “¿Qué está Ud. vendiendo?”
Dijo: “Nada. Así que le doy a Ud. esta tarjetita”. Dijo: “Es una donación para la iglesia. Si Ud. quiere poner algo aquí adentro como una donación, estamos tratando de conseguir dinero suficiente para construir un tabernáculo para…en la ciudad”. Dijo: “Si Ud. quiere meter algo, Ud. puede, pero si…”
Dijo: “No tengo nada”.
Dijo: “Tome una tarjetita de todas maneras”. El la tomó y la miró. En un lado decía—decía—decía: “¿Dónde va a pasar Ud. la Eternidad?” Y en el otro lado tenía un signo de interrogación. “¿Dónde va a pasar Ud. la Eternidad? Una pregunta”.
El se tambaleó hacia atrás, la miró; él dijo: “¡Señorita, Ud. está haciendo una pregunta seria!”
Ella dijo: “¡Pero debe de ser resuelta!” Y eso es correcto. Ella está más allá de la cortina esta noche. Recuerdo las últimas palabras que ella dijo. Recuerdo lo que le dije a ella; lo recuerdo. ¡Sí, señor!
201 Mucha agua ha pasado por el río. Solíamos ponernos de pie allá…Y aun antes de que tuviéramos una iglesia, solíamos ponernos de pie y tomarnos de las manos y cantar este cántico. Puedo oírlo. Myrtle solamente era una niña pequeñita en aquel entonces. Tengo la fotografía del pequeño Leroy parado allí afuera, como un niño pequeñito.
Bendita sea la unión,
Que enlaza nuestro corazón;
En comunión, los unos con otros,
Igual a lo celestial.
202 Cuando cantamos eso hay muchos de ellos esperando allá Su venida.
…irnos de ese calor,
Se siente profundo el dolor; (¿Se aman el uno al otro de esa manera?)
Pero siempre unidas están nuestras almas,
Deseando vernos otra vez.
64-0830E – Preguntas Y Respuestas #4
