¿POR QUÉ ESCUCHAMOS, LEEMOS Y HABLAMOS DE EL?

¿POR QUÉ ESCUCHAMOS, LEEMOS, CITAMOS Y HABLAMOS DE EL?

Índice

Un verdadero profeta

1.- ES NECESARIO ESTUDIAR LAS ESCRITURAS

2.- LOS PROFETAS Y LA LEY ERAN HASTA JUAN

3.- LOS PROFETAS DE LA GRACIA Y NUEVO TESTAMENTO

4.- PROFETAS DESPUES DE EL LIBRO DE APOCALIPSIS

5.- ELIAS

6.- HAY OTRO MINISTERIO DE ELIAS

7.- ¿POR QUÉ CREEMOS QUE ES PROFETA?

8.- LAS SEÑALES

9.- TESTIMONIOS VERIDICOS

10.- LITERATURA CRISTIANA QUE TESTIFICA DEL HNO BRANHAM

11.- ¿POR QUÉ ESCUCHAMOS, LEEMOS Y HABLAMOS DE EL?

12.- ¿DONDE SE ENCUENTRA SU NOMBRE EN LA BIBLIA?

13.- Testimonios sanidades en campaña Sudafrica

Una de las preguntas más comunes que escuchamos es esta:
¿Por qué hablamos o citamos sus mensajes, su vida, repetidas veces?

La respuesta es que lo hacemos porque la Biblia nos enseña y demanda que lo hagamos, siendo una manera escritural. 


Dios envía profetas para que los escuchemos y para que sepamos qué fue lo que dijeron en nombre de Dios.  En los tiempos de la iglesia primitiva era común el escuchar y leer lo que habían hablado los profetas.


Pedro esta citando de Isaías, en esta capitulo:


Esto se encuentra en el libro de Isaías 40:6-8

Los mismos profetas estudiaban lo que otros profetas decían, como es el caso de Daniel estudiando, leyendo y citando a Jeremías:

Hay muchas escrituras donde se encuentran citas donde aún las palabras, profecías, o sermones de los profetas, son citadas nuevamente por otros en un tiempo futuro a ellos.

Esto es porque tiene que existir un ministerio vigente para traer ese sermón, esa enseñanza o esa profecía, a la continuidad del día que se estaba viviendo, como es el caso de El etíope al encontrase con Felipe leyendo de Isaías 53:7-8:

De esta cita, y de acuerdo a los estudiantes, el libro de Isaías es el libro más citado por los apóstoles en el nuevo testamento, al reconocer que Jesús era el cumplimiento de tantas de las profecías hallada en él, por lo que lo hicieron uno de sus fuentes preferidas, más consultas, mas citadas,  para demostrar que Jesús era en verdad el Mesías esperado, lo cual encontramos mencionado desde el libro de San Mateo hasta el libro del Apocalipsis. 

En el antiguo testamento, también, encontramos la misma regla, los profetas tomaban los escritos, pergaminos, profecías de los profetas, contemporáneos o pasados.

Solo para concluir, el Apóstol Pablo, mensajero en la Edad de Éfeso y a los Gentiles ( 2 Cor 1:1, Rom 1:1) quien es el modelo para todo ministro, nos exhorta a ocuparnos en lectura, incluso en su vida el mismo LEIA libros, y los pergaminos, de lo cual entendemos eran los escritos de los profetas, quizás las epístolas de otros contemporáneos y/o algunos de sus epístolas, lo que conocemos actualmente como la biblia.

Entonces, no debería de ser raro el que nos oigan leer, hablar y escuchar de él. 

Si Dios ha enviado a un verdadero profeta en nuestro tiempo, entonces es bueno, es bíblico, es escritural leer, estudiar o citar de sus sermones, dado que esto nos acerca más al reino de Dios, porque su mensaje esta en línea con la biblia, siendo el propósito absoluto de esto, darle más sentido y una continuidad a la palabra Dios en el día que nos ha toca vivir, sin agregar ni quitarle a ella, trayendo siempre a la luz la interpretación original que quería expresar Dios, el autor que inspiro estos diferentes hombres a escribirla y que através del tiempo se formó en lo que actualmente conocemos como santas escrituras, siendo esto definitivamente nuestro absoluto.