P.100. Hermano Branham, por favor explica Hebreos 6:4 al 6.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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100. Hermano Branham, por favor explica Hebreos 6:4 al 6.

161 Eso en un tiempo realmente…¿Ve?, Ud. tiene que entender aquí acerca de nuestra fe, gracia, seguridad de los creyentes, quiero decir la perseverancia de los santos, más bien. Hebreos, el capítulo 6, del 4 al 6.

Ahora, tan pronto que termine esto, espero que Dios me haya ayudado para hacérselos claro a Uds. Lo siento, tengo mi mensaje para esta noche; tal vez vaya a predicar la misma cosa en el servicio de la mañana. Y luego saldré de viaje.

162 Bien decíamos que ésta es muy trabajosa. ¿Ve? Ud. tiene que fijarse bien. Ahora recuerde, nosotros creemos y enseñamos en esta iglesia, que no todo aquel que grita ni todo aquel que habla en lenguas, todo aquel que se saluda de manos con el predicador, tiene Vida Eterna. Sino que creemos que si Ud. tiene Vida Eterna, que si Dios le ha dado a Ud. Vida Eterna, Ud. la tiene para siempre. ¿Ve? Porque mire. Si no es así, entonces Jesús es un falso maestro. En San Juan 5:24, El dijo: “Aquel que oye Mis palabras y cree en Aquel que me envió, tiene Vida Eterna, y nunca vendrá a condenación, pues ha pasado de muerte a Vida”. Ahora, Ud. argumente con El. “Todo lo que el Padre me ha dado… Ningún hombre puede venir a Mí, excepto que el Padre lo traiga. (Estoy citando Escritura.) Todo lo que viene…Ningún hombre puede venir a Mí, excepto que Mi Padre primero lo traiga. Y todo lo que Mi Padre me ha dado vendrá a Mí. (¿Ve?) Y todo aquel que viene a Mí, Yo le daré Vida Eterna (San Juan 6), y lo levantaré en el día postrero”. Estas son Sus Palabras.

163 Ahora mire. Si fuera a Efesios el capítulo primero, en donde Pablo está diciendo…Ahora, los Corintios, cada uno de ellos tenía una lengua y una alabanza. Si Ud. se fija la otra iglesia no tenía ese problema. El nunca dijo nada al respecto. ¿Mencionó él alguna vez de lenguas en la iglesia de Efesios, y en la iglesia de los Romanos? ¡No! Ellos tenían lenguas y todo al igual que los Corintios tenían, pero ellos lo tenían todo en orden. Los Corintios no podían ponerlo en orden. ¿Ve? Pero Pablo fue allá y puso la iglesia en orden.

Ahora, él…Yo creo, como Oral Roberts dice que: “Dios es un buen Dios”. ¿No cree Ud. eso?

164 Y Ud. pudiera decir: “Bien, y ¿qué entonces de los Pentecostales con sus lenguas, Hermano Branham?” Yo pienso que ellos recibieron el Espíritu Santo. Seguro que lo recibieron. Muy bien. Mire. ¿Cree Ud. que El es un buen Dios? Tomás dijo en una ocasión: “Sabes, Señor…”

Todo el resto de ellos creyeron en El. Y dijeron: “¡Oh, sabemos que El es real!”

Y Tomás dijo: “No, no, yo no lo creo. La única manera que lo creeré, es si tengo alguna evidencia. Tendré que meter mis dedos en Su costado y en las heridas de sus manos hechas por los clavos”.

El es un buen Dios. Y El dijo: “Ven aquí, Tomás. He aquí Yo, Tu evidencia”.

“Oh”, dijo Tomás, “ahora creo”.

165 El dijo: “Sí, Tomás, después que me viste y me sentiste, y pusiste tus manos en Mi costado, entonces creíste. Pero cuánto más grande es la recompensa para aquellos que nunca me vieron y creyeron”. El es un buen Dios. El le da el deseo de su corazón, por supuesto. Solamente crea en El. Eso es, eso es el golpe de muerte para Satanás. Cuando un hombre toma a Dios en Su Palabra, hermano, eso matará a Satanás, siempre. El golpe más duro que Satanás puede recibir, es cuando un hombre toma a Dios por Su Palabra. Como he dicho: “No sólo con pan vivirá (Jesús, la otra noche), sino con toda palabra que sale de la…”

166 Ahora, fíjese en esto. Voy a empezar en el primer verso:

Por lo tanto dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección;… (Ahora, la primera cosa que yo quiero saber es: ¿a quién le está hablando Pablo aquí? A Hebreos; los que enseñan el Libro de Hebreos, dicen que son Hebreos. ¿Es verdad esto? A los Judíos que habían rechazado a Jesús…¿Lo puede captar Ud. ahora? El le está hablando a los Judíos, mostrándoles la sombra de la ley siendo un tipo de Cristo. Todas las cosas antiguas como un tipo de lo nuevo. Ahora fíjese.)

…dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección;…

167 Bien, él les está hablando a ellos acerca de doctrinas. Y les dice vayamos y hablemos acerca de las cosas perfectas. Ahora, Ud. es perfeccionado en Dios cuando Ud. es sellado por el Espíritu Santo hasta el día de su redención. “Aquel que es nacido de Dios (Primera de Juan) no peca; porque no puede pecar, porque la Simiente de Dios permanece en él”.

168 Un hombre que ha sido lleno con el Espíritu Santo, no que piensa que ha sido lleno, sino que ha sido nacido del Espíritu de Dios, no comete pecado, porque la Simiente de Dios está en él, y él no puede pecar. ¿Ve? ¿La Biblia dice eso? Así que así es. Ud. es…No lo que Ud. hace, no es lo que el mundo piensa de Ud., es lo que Dios piensa de Ud. ¿Ve, ve? Ud. no puede…¿Cómo puede arrestarme un policía cuando yo tengo una orden escrita por el presidente municipal de la ciudad, de que puedo manejar en la ciudad, a una velocidad de 64 Kms. por hora? No puede. Cómo puedo pecar yo cuando hay una sangre de sacrificio constantemente delante de Dios, que me cubre, cómo puedo pecar cuando hay un amortiguador entre Dios y yo, un escudo de Sangre; porque nosotros estamos muertos y nuestras vidas están escondidas en Cristo a través de Dios, selladas con el Espíritu Santo. Cómo puede Ud. hacer algo malo ante los ojos de Dios. “Si pecamos voluntariamente (Hebreos 10) después de haber recibido el conocimiento de la Verdad, no hay más sacrificio por el pecado”. Es imposible (¿ve?), pecar voluntariamente.

169 Bien, sigamos adelante leyendo. Muy bien.

…perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios,

De la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno.

Y esto haremos…si Dios lo permitiere.

(Aquí es en donde quieren empezar, del verso cuarto.) Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos participes del Espíritu Santo.

Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero,

Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio.

170 Bien, pareciera por la manera que Ud. lo está leyendo allí, que un hombre pudiera recibir el Espíritu Santo, y luego resbalar y perderse. Pero es imposible que él se pierda. ¿Ve? No puede. Si se pierde, entonces Cristo mintió. ¿Ve? Es imposible para aquellos que una vez fueron iluminados. Bien, fíjese en esto. ¿A quién les está hablando? El les está hablando a aquellos Judíos fronterizos. El nunca dijo un hombre lleno con el Espíritu Santo; él dijo: “Si ha gustado de la Palabra de Dios”.

171 Ahora, permítame ponerlo en una parábola, para que Ud. lo vea y no se lo pierda. El les escribió a estos Judíos. Algunos de ellos eran creyentes fronterizos. ¿Ve? El les dijo: “Vamos a dejar estas obras y vamos hablar acerca de perfección”. “Estamos hablando acerca de bautismos, y de la resurrección de los muertos, y de la imposición de manos, y todo eso; pero vayamos ahora adelante y hablemos de perfección. Ahora vamos hablar cuando Uds. entran en el Espíritu Santo. Uds. han estado por mucho tiempo en las reuniones…”

172 Y Uds. han visto a esas gentes. Se quedan alrededor; pero no entran ni salen. Ellos aprecian al Espíritu Santo. Vienen y se reúnen. Y tal vez el Espíritu Santo hace algo y se levantan y gritan y saltan en el piso, pero nunca quieren recibirlo. ¡No, no! ¿Ve? Y dicen: “Ah, sí, eso es bueno. Pero, no puedo aceptarlo ahora”. ¿Ve?, ¿ve? Creyentes fronterizos. Tan cerca que pueden gustar de Ello, pero no lo reciben. ¿Ve? Se quedan por un tiempo así hasta que después se apartan completamente. Yo puedo nombrar a muchos que estaban aquí en el tabernáculo, haciendo la misma cosa. Es imposible si recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, porque no hay arrepentimiento para ellos. Ellos contristaron el Espíritu y El se apartó de ellos. Han estado tan cerca que…

173 Si Uds. abren sus Biblias conmigo (yo sé que Uds. no tienen tiempo), pero si Uds. la abren en Deuteronomio el capítulo primero y lo leen, Uds. verán la misma cosa. Anótelo. Deuteronomio el capítulo primero. Y principiando con el verso 19 y lean hasta el 26. Deuteronomio…Ud. verá…Mire. Todo Israel…Lo que esa gente hizo fue llegar a Cades-Barnea. ¡Oh, yo veo algo! Este tabernáculo, este mundo Pentecostal está en Cades-Barnea en estos momentos. Esto es exactamente la verdad, Hermano Neville. Estamos en Cades-Barnea, la silla del juicio para el mundo (era la silla del juicio).

174 Y los espías fueron enviados. Josué dijo: “Voy a enviar espías…”—quise decir, Moisés, “Yo envié espías—doce—un hombre de cada una de vuestras tribus. Los envié para que espiaran la tierra y trajeran un reporte”. ¿Verdad que sí?

Y cuando ellos regresaron, hubo nueve de los doce que dijeron: “Es una tierra buena, pero no podemos tomarla. ¡Oh, mi Señor! Allí están los Amorreos, y nosotros nos miramos como langostas junto a ellos. Ellos son hombres de guerra. Sus murallas son grandes. Es demasiado; deseamos mejor haber muerto allá en Egipto en lugar de que tú nos hayas traído aquí”.

175 Pero Caleb y Josué se pararon allí y los callaron diciendo: “Nosotros somos más que capaces de poseerla”. ¡Sí, señor! Eso es. Ahora mire. ¿Qué sucedió? Caleb y Josué sabían que Dios había dado la promesa al respecto: “No me interesa qué tan grande es, cuántos obstáculos sean, cuán grandes sean, cuán poderosos sean, eso no tiene nada que ver con ello. Dios así lo dijo, y nosotros podemos tomarla”. Y ¿sabía Ud. que ellos fueron las únicas dos personas, de los dos y medio millones que cruzaron a la tierra? Porque ellos mantuvieron su fe en lo que Dios dijo que era la Verdad. ¡Amén!

176 El tabernáculo, en estos momentos, está en Cades-Barnea. Mire, cómo esa gente estuvo tan cerca que aun probaron las uvas de la tierra. Ellos comieron las uvas. Cuando ellos y Caleb fueron y trajeron las uvas de regreso, ellos arrancaron unas y se las comieron. “Ah, están buenas, pero no podemos tomar la tierra”. “Aquellos que han gustado de la buena palabra de Dios, que han gustado del Espíritu Santo, que han visto la bonanza de Ello, que lo han probado, que han gustado la Palabra de Dios…” ¿Ve eso? Ninguno de ellos, ninguno de ellos se les permitió cruzar. Ellos perecieron en su propia tierra, allá en el desierto. Nunca cruzaron, pero estaban tan cerca que lo probaron, pero no tenían la suficiente gracia y fe, para poseerla. Eso es lo que es.

177 Ahora escuchen a esta amada persona que escribió esta carta. Leamos el siguiente verso. Fíjese por un momento. Mire a Pablo. Leamos el verso séptimo:

Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos de los cuales es labrada, recibe bendición de Dios:

Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición; cuyo fin será el ser abrasada.

178 Fíjese lo que él dice. Yo tenía una pregunta sobre esto, lo vamos a ver y luego vamos a terminar…Esta cosa me perturbó por años.

179 Una vez fui a una reunión en donde la gente estaba hablando en lenguas, allá en Mishawaka, Indiana. Aquí estoy delante de mi gente. Uds. han oído de esas gentes, me han oído contar en la historia de mi vida acerca del hombre de color que gritó: “Aquí está. Aquí está”. Ya conté eso.

180 Pero el resto de ello: es que me encontré con dos hombres. Ellos estaban…Uno dio un mensaje, y el otro lo interpretó. Uno dio un mensaje y el otro lo interpretó. Y hermano, estaban correctos. Y pensé: “¡Magnífico! Nunca vi algo como esto”. Y díjeme: “Estoy entre ángeles”. Jamás he visto tal…Uno hablando y el otro…

181 Y estaba sentado allí junto con un predicador, Ud. sabe. [Porción no grabada en la cinta.—Editor]…y me encontré con estos dos hombres y los saludé de mano. Nunca había visto hombres como esos en mi vida. Uno hablaba un mensaje, y el otro lo interpretaba. Y ¡oh, Señor! ¡Eso era maravilloso! Uno hablaba y el otro interpretaba. Ambos…Y sus rostros se ponían blancos cuando levantaban sus manos. Yo pensé: “Señor, ¿en dónde he estado toda mi vida? ¡Esta es la cosa!” Y dije: “Los Pentecostales están bien”. Eso es exactamente la verdad.

182 Yo nunca había visto mucho, solamente lo que había visto aquí en los alrededores, en donde tal vez dos mujeres que tenían una misión aquí en alguna parte…Se peleaban; y una le llamaba a la otra “nidada de buitre”, Ud. sabe, cosas así, peleándose una con la otra. No menospreciando a las mujeres o algo así, sino que la cosa estaba muy degradante. Si cualquiera de Uds.…Ud. recuerda, Hermano Graham. Ud. era un muchachito en aquel tiempo. Así que así era entonces.

Y yo escuché eso, y pensé: “Oh, Señor, me encontré con ángeles”.

183 Y un día dando vuelta a la esquina de la casa, como el segundo día, me encontré con uno de ellos. Y le dije: “¿Cómo está Ud. señor?”

Y él contestó: “¿Cómo estás?” “¿Cómo te llamas?”, preguntó él.

“Branham”, le dije yo.

“¿De dónde eres, de aquí?”

“No, soy de Jeffersonville”, le contesté yo.

“Muy bien”, dijo él. “¿Eres Pentecostal?”

“No, señor, no soy”, le dije. “Yo no acepto la manera Pentecostal de recibir el Espíritu Santo, sin embargo, aquí estoy para aprender”.

184 “Eso está muy bien”, dijo él. Y platicando así con él estaba captando su espíritu (como la mujer en el pozo), y me di cuenta que era un verdadero Cristiano. Hermano, no había nada falso en él. El era genuino. Bien, todos Uds.…¿Cuántos de Uds. han estado en mis reuniones y han visto suceder estas cosas? ¿Ve Ud.? No había nada mal en el hombre. Así que yo pensé: “¡Esto es! ¡Oh, qué maravilloso!”

185 Y en ese mismo día, por la tarde, me encontré con el otro. Y le dije: “¿Cómo está Ud., señor?”

“¿Cómo estás?”, contestó él, “¿Cómo te llamas?” Y yo le dije mi nombre. Y él me preguntó: “¿Eres Pentecostal?”

“No, señor, no exactamente Pentecostal, no creo”, le contesté yo. “Estoy aquí solamente para aprender”.

Y me preguntó: “¿Has recibido el Espíritu Santo?” “No—no sé”, le contesté. “De acuerdo a lo que todos Uds. tienen, creo que no”.

“¿Has hablado en lenguas alguna vez?”, me preguntó.

“¡No, señor!”, le contesté.

“Entonces no lo has recibido”, me dijo él.

186 “Bueno, creo que Ud. tiene razón”, le contesté. “Yo no sé. Tengo como dos años predicando, más o menos”, le dije. “Y no sé mucho acerca de esto”. Tal vez, no sé. “No entiendo”, le dije. Lo que yo estaba haciendo, era tratar de detenerlo (¿ve?), para captar su espíritu. Y cuando lo hice, me di cuenta, que si alguna vez me había encontrado con un hipócrita, él era uno de ellos. Su esposa era de pelo negro; y él estaba viviendo con una mujer de pelo rubio, con quien él había tenido dos hijos; y él hablaba en lenguas, e interpretaba tan perfectamente como debería de ser. Y díjeme: “Y ahora, Señor, ¿en qué me he metido?” De estar con ángeles, yo no sabía a dónde iba a entrar ahora. Y dije: “Yo—yo soy un fundamentalista; tiene que estar en la Biblia. Tiene que estar bien. Hay algo mal en alguna parte, Señor. ¿Cómo puede ser eso?”

187 Y esa noche fui a la reunión, y el Espíritu cayó; ¡y hermano, Ud. lo podía sentir! Era el Espíritu Santo. ¡Sí, señor! Y si no hubiera sido, hubiera dado testimonio con mi espíritu que no era el Espíritu Santo. Yo sólo era un predicador joven, y no sabía mucho acerca del discernimiento del espíritu. Pero allí estaba sentado. Y yo sé que el mismo Dios que me salvó, era el mismo sentir…Me sentía como que iba atravesar el techo, había un maravilloso sentir en ese edificio. Y yo pensé…

188 Había allí como 1,500. Y yo pensé: “¡Señor!” Y solamente se han juntado dos o tres grupos de ellos. Y pensé: “¡Es tremendo! ¿Cómo puede ser eso? Este gran Espíritu cayendo aquí de esa manera; y viendo a estos hombres hablando en lenguas, interpretando, dando mensajes perfectamente correctos y uno de ellos era un hipócrita y el otro era un real hombre de Dios”. Y yo pensé: “Estoy todo confundido. No sé qué hacer”.

189 Bien, inmediatamente después de eso, un buen amigo mío, el Hermano Davis (Uds. saben), empezó a decirme que yo era un títere. Y eso es un juguete de niña, Uds. saben. Así que… Yo estaba soltero. Así que yo…El empezó a bromear conmigo, y luego empezó como a burlarse de mí.

190 Y nosotros entonces, empezamos a tener pequeñas…Y tu mamá, y todos nosotros teníamos reuniones pequeñas en diferentes lugares. No teníamos todavía el tabernáculo en ese tiempo, y teníamos reunioncitas en diferentes lugares. Y un día, por fin, después de haber construido el tabernáculo, muchos años después, fui a mi cueva a orar, allá en el lugar llamado el Molino de Green, porque el Hermano Davis había escrito en su revista algunas cosas horribles acerca de mí. Yo lo amaba. Yo no quería que nada le sucediera y fui allá a orar por él. Y fui allá y me metí en la cueva. Y permanecí allí como por dos días. Y dije: “Señor, perdónale. El no quiso decir eso”. Y yo pensé: “Ud. sabe…” Acababa de meditar en una Escritura.

191 Y salí. Y estaba allí un trozo de árbol caído (ese trozo de árbol todavía está allí, me senté en él, no hace mucho tiempo), estaba al pie de la montaña sobre un senderito que viene del arroyo. Y me senté, como montado en él, y miré más allá de las montañas, y dejé mi Biblia allí. Y pensé…Estaba meditando en una Escritura que dice: “El calderero, me ha hecho mucho mal, y ha dicho cosas”. Ud. sabe…Y pensé: “Voy a leer eso”. Y abrí la Biblia y dije: “Bien…” Me limpié la cara, y el viento sopló, y volteó las páginas hasta Hebreos 6. Y al ver dije: “Aquí no es en donde estaba”. Y regresé las páginas otra vez. Y el viento sopló otra vez y la regresó otra vez a Hebreos 6. Y dije: “¡Qué extraño que el viento la haya regresado otra vez allí!” Y pensé: “Bien, creo que la voy a leer”. Y decía así:

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y…fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

Y asimismo gustaron la buena Palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero.

Y pensé: “Bien, no veo nada aquí”. Leí el resto del capítulo y no vi nada en él. Y dije: “Bien, voy a aceptar esto como respuesta de aquélla”. Y así lo tomé, pero volvió abrirse de nuevo en el mismo lugar. Y levanté la Biblia, y pensé: “¿Qué quiere decir esto?” Lo seguí leyendo, y lo leí, y lo leí. Y dije: “No puedo entenderlo”. Y lo volví a leer:

…es imposible que los que una vez fueron iluminados…

Y llegué al lugar aquí en donde dice que:

Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos de los cuales es labrada, recibe bendición de Dios:

Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición; cuyo fin será el ser abrasada.

192 Y díjeme: “¿Qué querrá decir?” Ahora, yo no estaba pensando nada en particular allá en aquel lugar. Entonces pensé…Y sentado allí, pensé que el Señor me pudiera dar una visión acerca del Hermano Davis y de los demás. Y estando allí sentado; miré que algo estaba girando en el espacio enfrente de mí. Y era un mundo girando. Y la miré y estaba toda surcada, se miraba como si hubiera sido arada. Y un Hombre salió con una cosa grande enfrente de él llena de semilla, y El estaba tirando la semilla por toda la tierra por donde él pasaba. Y llegó a la curvatura de la tierra, y se me perdió de vista. Y tan pronto como se me perdió de vista, vi venir a otro hombre de porte vil, vestido en ropaje negro, iba de esta manera [El Hermano Branham hace sonidos para ilustrar.—Editor], iba tirando semillas malas [El Hermano Branham repite los sonidos.]. Y lo observé, a medida que la tierra continuaba girando…

193 Después de un momento salió el trigo. Y cuando el trigo salió, salieron también abrojos, y cardos, y espinas, y hierba hedionda, y todo creció allí, hierba lechosa, y todo creció con el trigo. Y todos ellos estaban creciendo juntos. Y vino una gran sequía, y el trigo tenía su rostro inclinado, de esta manera, y el abrojo, y el cardo, y las espinas, también tenían sus rostros inclinados. Y cada una de las hierbas, estaban respirando de esta manera [El Hermano Branham hace un sonido anhelante.—Editor] Ud. podía oírlos. Ellos estaban clamando por lluvia, por la lluvia.

194 Y después de unos momentos, vino una enorme nube, y el agua cayó en torrentes. Y cuando cayó allí el trigo dio un salto y empezó a gritar: “¡Gloria, Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!” La hierbita hedionda dio un salto y gritó: “¡Gloria, Alabado sea el Señor, Aleluya!” Y las espinas y todos ellos, estaban danzando por todo el campo gritando: “¡Gloria, Aleluya, Alabado sea el Señor!”

Y yo dije: “No puedo entender esto”.

195 La visión me dejó; y volví a pensar otra vez en la Escritura: “Y abrojos, es reprobada y cercana de maldición…” Entonces lo entendí. Jesús dijo: “La lluvia cae sobre el justo y el injusto”. Un hombre puede estar sentado en una reunión, puede hablar en lenguas, puede gritar y actuar de la misma manera que el resto de aquellos que tienen el genuino Espíritu Santo y aun así no estar en el Reino de Dios. Esto es exactamente la verdad. ¿Qué no dijo Jesús: “Muchos vendrán en aquel día y dirán: ‘Señor, ¿qué no eché fuera demonios en Tu Nombre; qué no profeticé (prediqué) en Tu Nombre; qué no hice obras poderosas en Tu Nombre?’” Y Jesús contestóles: “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad, Yo nunca os conocí”. ¿Qué de eso?

196 Esto es exactamente lo que quiere decir aquí. ¿Ve? Ellos gustaron la buena lluvia del Cielo. Pero para empezar, ellos estaban mal. Para empezar sus objetivos no estaban bien; sus motivos no estaban bien. Ud. no puede decir…Ud. sabe, en la cosecha, los siervos le dijeron: “¿Quieres pues que vayamos y las saquemos?”

197 Y El respondió: “Dejad crecer juntamente lo uno con lo otro hasta la siega y en ese día estas espinas y abrojos serán quemados juntos y el trigo irá a mi alfolí”. Ahora, ¿cómo va a saber Ud. quién es una espina, o quién es cizaña, o quién es trigo? “Por sus frutos los conoceréis”. Mire, hermano, hermana, un buen árbol no puede dar mal fruto. No importa, de alguna manera en su caminata, lo va a alcanzar a Ud. Así que, Ud. que está buscando el bautismo del Espíritu Santo, estoy contento que haya preguntado esto. ¿Ve?

198 Ahora, aquellos creyentes fronterizos de aquel entonces, allí estaban en sus medios. Ellos fueron circuncidados con la misma circuncisión. Ellos llegaron a la tierra que Dios había prometido, llegaron a la orilla de ella. Muchos hombres llegan a esa orilla. El hombre puede llegar al bautismo del Espíritu Santo y rechazarlo. Porque él no quiere rendirse. El puede llegar al bautismo Escritural en el Nombre de Jesucristo, y luego tornar su espalda a El, y rechazarlo para no seguir viéndolo.

199 No hay una sola Escritura en toda la Biblia en donde alguien haya sido bautizado alguna vez en el nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo, no hay una sola Escritura. La iglesia Católica lo inició, salió con Lutero, pasó a Wesley, y ha venido caminando hasta aquí. Esto es exactamente la verdad. Pero el orden Escritural es en el Nombre del Señor Jesucristo. Ese es el bautismo apostólico. Ud. no puede cumplirlo y quedarse en una denominación. Correcto.

200 Ahora, ¿ve Ud. estas cosas? El bautismo del Espíritu Santo, los dones del Espíritu, las cosas que Dios trae…El fruto del Espíritu es amor, gozo, tolerancia (Ud. pudiera decir: “Pero Hermano Branham, bendito Dios, yo tengo tolerancia”. Pareciera. No hace mucho fui aquí a Ohio, y alguien me preguntó—me escribió una carta preguntándome si yo bautizaba a la gente en el Nombre de Jesucristo. Yo nunca dije nada. Pero ellos llegaron a saberlo de todas maneras, y dieciséis ministros que cooperaban se apartaron. Eso es tolerancia, ¿no es eso?)—tolerancia, benignidad, mansedumbre, templanza, paciencia, y el Espíritu Santo. ¿Ve?

201 Oh, hermano, hermana, estamos en Cades-Barnea. Ud. está gustando de El ahora. Anoche el Espíritu Santo cayó sobre nosotros. Entró en nosotros, entró como un viento recio. Se asentó sobre muchos de Uds. Y hoy los ministros han estado visitando hogares aquí y allí, imponiendo manos y orando por aquellos que están buscando el Espíritu Santo. No tome Ud. un substituto. No tome Ud. alguna clase de ruido. No tome Ud. alguna clase de sensación. Ud. espere allí hasta que Dios lo haya moldeado y lo haya hecho a Ud. una nueva criatura, lo haya hecho a Ud. una nueva persona. Ud. está gustando de El ahora, únicamente gustando de El, pero permita que la Palabra lo guíe a la mesa, y que el Cordero y la Paloma se sienten juntos y coman eternamente de la Palabra de Dios. Porque Ella permanecerá cuando no haya cielos ni tierra; la Palabra de Dios permanecerá. Esto es verdad.

202 Por favor no piense que soy radical. Si lo he sido, no ha sido mi intención. Si yo…Espero haber contestado estas preguntas; lo he hecho lo mejor que he podido.

203 Por lo tanto, en Hebreos 6, si Ud. lo ve, verá que Pablo les está hablando a los Hebreos que dijeron: “Bien, continuaremos con Uds. hasta donde podamos”. Ellos iban a llegar. ¿Ve Ud.? Les dijo: “Uds. han…” Los que llegaron y han gustado…

204 Acabo de ver sentado allá atrás a alguien. Y para mostrarles a Uds. la evidencia del Dios Viviente, voy a decir esto. Espero no hacer a esta persona sobresaliente. No hace mucho tiempo vine aquí de una reunión que tuve, y les anuncié a Uds. que un buen amigo mío, un amigo personal, compañero de caza, un hombre que ha sido bueno conmigo, un hombre que ha estado en mi iglesia, y que ha sido mi hermano; yo lo llamo Busty. Su nombre es Everett Rodgers; y vivía en Milltown. ¿Cuántos de Uds. recuerdan cuando vine aquí y lo anuncié? El estaba aquí en el hospital, los doctores lo habían operado, lo abrieron, y estaba tan lleno de cáncer que decidieron no hacer nada. Pues dijeron: “Se va a consumir rápidamente; en unas cuantas semanas se va a morir, no hay más. Se va a morir; no hay más”.

205 ¿Recuerdan Uds. cuando estando yo aquí en el púlpito, oré por él? Fui al hospital; y entré a su cuarto, algo estaba comiendo mi corazón. Entré al cuarto, y esperé quedarme a solas con él pues así podría…El Hermano Everett estaba en su cama. Y Uds. recordarán que entré y le dije: “Hermano— Hermano Busty”. (Yo le puse el nombre de Busty.)

206 Hace muchos años, cuando tuvimos las reuniones en las arboledas, todos los Metodistas que vivían allá en la colina (Gertie, era uno de ellos), bajaron sigilosamente, espiando a través de los parrales para oír lo que iba a decir, lo hicieron así, pues estaban temerosos de que la iglesia Metodista los fuera a excomulgar. Y allí tuve una visión, y vi un montón de carne apilada en una lata. Yo había pescado un montón de peces y los había enganchado—los había puesto en ganchos, y los había atado. Y cuando miré…Y todo estaba en una sola visión; yo había dejado a un grupo de gente parada bajo la arboleda esa noche y había subido a la cima de la colina donde vivía el Hermano Wright. Y no pudieron encontrarme a la mañana siguiente. Y dije: “Ninguno de Uds.…”

207 Cuando estaba allí predicando, vino esa Luz; esa Columna de Fuego suspendida delante de mí y dijo: “Deja esto y sube a la montaña; te voy hablar”. Fue el mismo día, el día siguiente cuando me encontraron en la montaña. Allí estuve arriba; y había escondido mi carro entre las hierbas, había estado allá arriba en las montañas orando toda la noche y el día siguiente. Algunos de ellos encontraron el carro y subieron… Ese fue el día en que el Hermano Graham Snelling, aquí presente, recibió el Espíritu Santo y el llamamiento para entrar al ministerio.

208 Allá en la montaña en donde había estado, El me dijo que hiciera diferentes cosas y me dijo de lo que habíamos hablado. Me dio la visión de estos peces enganchados y atados, y me dijo: “Esta es tu iglesia de Milltown”.

Y cuatro o cinco de esos peces se soltaron; y pregunté: “¿Quién es ese?”

Y me contestó: “Uno de ellos es Guy Spencer y su esposa. El otro es el otro Spencer de allí, y los suyos”. Y me dijo de diferentes que se iban a soltar.

209 Yo les había dicho a ellos: “Ninguno de Uds. coma”. Mi esposa y yo no estábamos…Esto fue antes que nos casáramos; y ella se había ido a la casa de la Hermana Spencer, una mujer maravillosa, a pasar la noche allí. Y Guy Spencer, es uno de los hombres más finos que jamás haya pisado la tierra. Y él fue allá a la casa. Y Opal dijo: “Mira…” Le dijo a Meda: “Mira, Meda, yo le creo al Hermano Bill”. “Pero cuando a Opal le da hambre, ella tiene que comer su jamón con huevos”. Así que fue, y se frió su jamón con huevos y se sentó y al empezar a orar por los alimentos, se recargó sobre la mesa, llorando, no pudo comérselos. Y luego salieron a buscarme.

210 Y ese mismo día en la montaña, El me dijo exactamente lo que sucedería. El me dijo: “Estos se van a ir, y estos otros se van a ir”. Pero El tenía un montón enorme de carne enlatada. Y me dijo: “Guarda esto para uso futuro de la gente de Milltown”. Y la otra noche cuando escuché al Hermano Creech…El estuvo aquí anoche. No sé…Hermano Creech, ¿estás aquí hoy? Cuando el Hermano Creech me llamó, la Hermana Creech estaba llorando; su papá estaba allí en la cama. Y me dijo: “Hermano Bill, no le digas. Se está muriendo. El cáncer se lo comió; los doctores lo abrieron, y está todo lleno de cáncer”. Y Will Hall (todos Uds. lo recuerdan), cuando el doctor lo abrió estaba tan lleno de cáncer que…Yo estaba preparándome en esa mañana para ir a cazar ardillas, y fue cuando vi esas manzanas allí en el cuarto, suspendidas en el aire. (¿Recuerdan Uds. la historia?) Y ahora el hombre está viviendo. Eso fue años atrás. El y el Hermano Busty eran amigos.

211 Y fui al hospital, al hospital nuevo (se me olvidó su nombre, el que está en New Albany)—ese hospital nuevo. Fui allá a ver a Busty; y cuando entré al cuarto, le dije: “Hermano Busty”.

Y me contestó: “Hermano Bill”. Apretó mi mano con ese saludo fuerte; él es un veterano de la Primera Guerra Mundial, no estoy diciendo esto porque él está aquí, pero en verdad él tiene un gran corazón. El agarró mi mano. Yo he estado en su casa; he comido en su casa; he dormido en su casa, como si fuera su hermano. Con sus hijos, es como si fuéramos hermanos en la sangre. Un hombre fino.

212 Pero él nunca conoció verdaderamente al Señor. Yo lo bauticé en el Nombre de Jesucristo. Pero ese día, cuando aquel predicador Metodista dijo: “Cualquiera que esté bautizado en el Nombre de Jesucristo, salga de mi carpa”. Eso estaba bien. George Wright y los demás se salieron. Esa tarde fui a Totten’s Ford a bautizarlos en el Nombre de Jesucristo. Toda su congregación entró al agua y fue bautizada en el Nombre de Jesucristo. Así que yo continué. Eso estuvo bien. Si Dios está con Ud., ¿quién puede estar en contra de Ud.? Yo ni siquiera sé adónde se fue el hombre, o lo que le pasó a él.

213 Decía que fui al hospital. Y allí estaba Busty lleno de cáncer, los doctores ni siquiera—no hicieron nada sino coserlo otra vez. Busty me dijo: “Hermano Bill, esto es por un propósito. Algo sucedió”.

Yo le dije: “Sí, Busty”. Y empecé a sentir ese Espíritu entrar como ese viento recio del que he estado hablando, Ud. sabe.

Y él me dijo que cuando yo entré allí, había un arco iris en una esquina, estaba en una esquina. Un arco iris es un pacto; es el pacto de Dios. Dios había hecho un pacto conmigo ese día en la montaña. Puse mis manos sobre el Hermano Busty y oré por él.

Los doctores habían dicho: “El se va a consumir, se va acabar. No hay nada qué hacer…El va a morir en unos cuantos días”. Y Busty Rodgers…De esto hace semanas y semanas y semanas, y Busty Rodger, está sentado allá atrás en esta noche en la iglesia, saludable y vigoroso como nunca lo he visto en mi vida. Párese, Hermano Busty. Allí está. Démosle alabanza a Dios, todos.

En el aposento alto,

Oraban en Su Nombre.

Bautizados con el Espíritu Santo,

Y los puso en acción.

Lo que hizo en ese día,

Eso mismo hará por ti,

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Aleluya!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Aunque esta gente no reclama,

O alardea de fama mundanal,

Todos ellos recibieron su Pentecostés,

Se bautizaron en el Nombre de Jesús.

Y ahora ellos están diciendo

Que Su poder es todavía el mismo,

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Aleluya!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Ven mi hermano, busca esta bendición

Que limpiará tu corazón del pecado,

Que iniciará tus campanas de gozo,

Y guardará tu alma en fuego.

Oh, está ahora ardiendo en mi corazón,

Oh, gloria a Su Nombre.

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Cantémosla!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Aleluya!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¿Cuántos son uno de ellos, levanten sus manos? ¡Oh, Señor! Cuán contento estoy de ser uno de ellos.)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Aleluya!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Unidos estaban en el aposento alto,

Todos orando en Su Nombre.

Fueron bautizados con el Espíritu Santo,

Y luego el poder para servicio vino.

Y lo que El hizo por ellos en aquel día,

El hará lo mismo por ti.

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”. (¡Aleluya!)

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

Bien, mientras cantamos ese coro otra vez, yo quiero que cada uno de Uds. se voltee, y salude de mano a alguien que esté a su lado, y le diga: “¿Es Ud. uno de ellos?” ¿Ve? Muy bien.

Oh, uno de ellos (yo sé que Ud. es Hermano…?… Yo sé que Ud. es Hermano…?…) [El Hermano Branham saluda de mano a los que están cerca de él.—Editor]…uno de ellos.

Uno de ellos, uno de ellos;

Es mi gozo el decir: “Soy uno de ellos”.

    59-1219 – Preguntas Y Respuestas Sobre El Espíritu Santo