P.104. Tú dices que una persona pudiera vivir tan cerca de Dios que no pecaría mientras estuviera aquí en la tierra. Entonces explica Primera de Juan 1:8 al 10.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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104. Tú dices que una persona pudiera vivir tan cerca de Dios que no pecaría mientras estuviera aquí en la tierra. Entonces explica Primera de Juan 1:8 al 10.

140 Veamos, Primera de Juan 1:8 al 10. Si hubiera tenido un poquito más de tiempo para leer éstas, lo tuve; pero no lo tomé, amigos. Estaba tratando de salir…Bien, me va a tomar un poco de tiempo para encontrar Juan. Está de aquel lado de Hebreos, por supuesto. Muy bien. Primera de Juan 1:8 al 10—Primera de Juan 1:8 al 10.

Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

141 Bien, espere mi querido hermano. Voltee al capítulo tercero, el verso noveno. Está en la misma página aquí en mi Biblia. Principiemos en el octavo verso:

El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. (Eso es lo que he estado hablando, ¿ve?, la predestinación de Dios, Dios conociéndolo a Ud. desde antes.)

Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

142 Esto es lo que la Palabra dice. Ahora, si Ud. se fija aquí.

Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él un mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Bien, algunas personas dicen: “Ella es una buena niñita o un buen muchachito. Ellos nunca pecaron”. Pero Ud. nació en pecado, formado en iniquidad, vino al mundo hablando mentiras. Cuando Ud. nace en este mundo, Ud. es un mentiroso, Ud. es un ladrón, Ud. es todo lo que hay, todo el pecado que hay, no que sea un ladrón, porque Ud. no ha robado. Pero Ud. está—Ud. está…Ud. no es un mentiroso, porque Ud. no ha mentido. Pero ese espíritu está en Ud. desde que Ud. nació, porque Ud. es del mundo. Esta es la razón por la cual Ud. no puede recibir reformación, ser reformado; Ud. tiene que morir y nacer otra vez. Y Ud. no puede tener un nacimiento sin crucifixión. Ud. no puede ser resucitado; Ud. debe de ser crucificado a las cosas del mundo para ser resucitado en Cristo.

143 Si Ud. va a depender en sus—sus concepciones intelectuales y demás, Ud. nunca nacerá del Espíritu de Dios. Ud. tiene que olvidarse, como Pablo lo hizo, de todo lo que él sabía, y no conocer nada más entre vosotros más que a Cristo Jesús, y ser renacido, nacer otra vez. Oh, si…Si yo pudiera hacer que esto llegara a Ud. ¿Ve? Es el nacimiento lo que produce una nueva creación. La misma palabra griega aquí, la busqué en el diccionario griego el otro día, la palabra nacer significa “creación”. Cuando dice: “Vosotros sois nuevas criaturas en Cristo Jesús”, la palabra criatura allí, es creación. Ud. es una nueva creación, no en el mundo, pero en Cristo Jesús. Ud. es una nueva…

144 Cuando Ud. estaba en el mundo, Ud. sabe, Ud. hablaba de cosas finas, de vestuarios finos o de alguna cosa bonita. ¿Ve? Ud. dice: “Oh, seguro, yo voy a la iglesia. Yo no quiero ir al infierno, pero Ud. sabe…” Ud. se fija en los hermosos ojos café de la joven, o en el pelo onduladito del joven, o que “él es muy…” Ud. sabe, alguna cosa u otra, solamente algo para atraer la atención, o si él es lascivo o toma, o algo aquí o algo allá. Eso es el mundo; Ud.—Ud. está en el mundo. Y la Biblia dice que: “Si Ud. ama al mundo y las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en Ud.” Así que para que eso salga de Ud., Ud. tiene que morir, tiene que morir, ser crucificado, sepultado, resucitado, y ser una nueva creación en Cristo Jesús.

145 Ahora, antes que Ud. reciba el Espíritu Santo, Ud. está creyendo en obtener Vida Eterna. Pero Ud. no tiene Vida Eterna hasta que Ud. recibe el Espíritu Santo, porque El es Vida Eterna. El Espíritu Santo es Dios; es la Vida de Dios en Ud. Entonces Ud. obtiene Vida Eterna. ¿Entiende Ud. ahora? ¿Ve? ¡Mire! ¿Ve? Ud. está creyendo en obtener Vida Eterna.

146 Espere, aquí hay una cosa buena. Uds. mujeres excúsenme por si esto suena muy áspero (¿ve?)…es para traer un punto. Una madre recibe vida…Pero todavía ese bebé no ha nacido. Pero si Ud. trata bien a ese bebé y sigue las normas de la naturaleza, ese bebé va a nacer normal. Pero si Ud. no aplica todas las normas de la naturaleza, y Ud. no se cuida y se lastima, o recibe un golpe fuerte, o algo le sucede, eso—eso lo va a perjudicar (¿ve?); va a matar al bebé antes que nazca.

147 Bien, esto es lo mismo que sucede. Los golpes vienen de Satanás. Satanás toma los dardos ponzoñosos del infierno y trata de herir a la Iglesia que está en dolores de parto. Y antes que nazca el bebé, lo mata. Pero si Ud. únicamente toma la Biblia y se nutre con ella, le da alimento de bebé, la madre toma vitaminas…Bueno, las mejores vitaminas que yo conozco son las Vitaminas espirituales. ¿Ve? Lo hacen crecer.

148 Bien, la iglesia debería estar tomando Vitaminas espirituales; y las Vitaminas están aquí, un Libro completo lleno de ellas. Ud. debe de estar tomando Vitaminas Espirituales, aprendiendo, y esto lleva al bebé al nacimiento. ¿Ve lo que quiero decir?

149 Bien, el pequeñito, él tiene vida, él tiene vida, porque las pequeñas células de su cuerpo hacen que se mueva y patee como alrededor de los tres o cuatro meses. El está pateando y moviéndose, pero todavía él no ha nacido. Pero tan pronto como es traído a este mundo, el doctor, la madre, o alguien, lo sostiene de sus piececitos, [El Hermano Branham golpea sus manos.—Editor] Y le da una nalgadita, y “¡Ua-a-a-a!” Y llora (¿ve?), y entonces él empieza a respirar. Y tan pronto como él respira el aliento de vida, entonces llega a ser un alma viviente.

150 Y así es como algunas veces…Ud. está listo para recibir el Espíritu Santo; Ud. está en dolores de parto; Ud. quiere nacer. ¿Cuántos de Uds. aquí están en ese estado en estos momentos, deseando el bautismo del Espíritu Santo, realmente desean conocer lo que es, quieren entrar en eso? ¿Quién quiere el bautismo del Espíritu Santo? Levante su mano. ¿Ve? Uds. están en dolores de parto, Uds. están deseando nacer. Lo que Ud. necesita es una nalgadita del Evangelio, algo como esto [El Hermano Branham golpea sus manos.—Editor], y Ud. gritará: “¡Gloria!” Y cuando esto sucede…Yo sé que Ud. piensa que estoy loco, pero nosotros tenemos la mente de Cristo la cual es locura de todas maneras para el mundo. Algo grita adentro; ese Espíritu surge, y luego continúa surgiendo.

151 Como le decía a una persona, es como un tubo viejo obstruido, al que Ud. le mete un alambre, y Ud. coge bien ese alambre y con él le escarba, le escarba, le escarba. Pues hay una gran corriente de agua tratando de pasar por allí. Le escarba, le escarba, le escarba, y no puede sacarlo, pero Ud. sabe que hay algo allí. Ud. puede sentirlo; está en la otra orilla. Y después de un rato Ud. lo engancha y le da un buen jalón, y [El Hermano Branham ilustra el sonido del agua fluyendo.—Editor] el agua fluye por el tubo. Así es de la manera que es. Entonces el agua continúa fluyendo. Así es de la manera que el Espíritu Santo es. El pecado tapó los tubos. Ud. se sienta allí y dice: “Soy tímido…?…Ud. sabe…?…tengo miedo que la gente piense que yo era el que…el Espíritu Santo”.

152 Ahora, cuando Ud. siente ese jaloncito del Espíritu…Ud. lo desea más que la vida—Ud. lo desea más que su propia vida. Para Ud. significa más, Ud. dice: “Necesito tenerlo o me muero”. Y cuando menos lo piensa, Ud. se agarró de algo. Y Ud. dice: “Esto es, Señor”. Entonces Ud. quita el corcho. ¡Fuiu! ¡Y sale! ¡Se fue! “¡Oh, Señor! ¡Soy libre! ¡Oh, Señor mío!” Hay una…?…vida ahora que está allí, diciendo: “Gloria a Dios…?…”

153 Pedro y ellos estaban en el aposento escondidos en el día de Pentecostés diciendo: “Abre la puerta con mucho cuidado, y ve si alguno de esos Judíos que están allá afuera vienen para acá”. “No. No veo a ninguno de ellos venir para acá”.

“Muy bien, estén muy quietos, porque déjenme decirles, si alguno de ellos viene aquí…?…”

154 Allí estaban todos ellos sentados, y de pronto vino un sonido del Cielo como un viento recio. Y empezó a llenar todo el aposento en donde ellos estaban sentados. Algo empezó a suceder. Abrieron las puertas, salieron de ese aposento; bajaron por la escalera y llegaron allí tambaleándose como un montón de hombres borrachos en el Espíritu, gritando y comportándose raramente.

155 Y dijeron: “Estos hombres están borrachos. Escúchenlos. Mira a ese cobarde que estaba mirando por la puerta, aquel que negó a Jesús en la crucifixión. Y que dijo: ‘Yo no lo conozco’. Una mujercita le dijo: ‘Tu hablar te denuncia. Tú eres uno de ellos’”. Y, “El maldijo y afirmó: ‘¡Yo no lo conozco!’”

156 Pero cuando ese corcho fue expulsado, cuando el Espíritu empezó a fluir a través de él, él dijo: “Varones Judíos, vosotros que moráis en Jerusalén, sea notorio a vosotros y escúchenme. (¡Amén!) Yo soy el patrón. Sea esto notorio a vosotros; estos no están borrachos. (Defendiendo a su iglesia.) Estos no están borrachos como Uds. lo suponen, sabiendo que esta es la hora tercia del día, pero esto es lo que fue dicho por el profeta Joel: ‘Y será que después de esto, dice Dios, derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne…’” ¡Um-m-m, qué diferencia! ¡Fuiu! Yo sé que Ud. pudiera pensar que esto es una cosa terrible, pero yo—yo—yo debo de mostrarle a Ud. lo que es la Verdad. Quédese con ella.

157 Ahora, seguro, Ud. tiene Vida Eterna.

158 Ahora, para explicar esto. Este día…“Si decimos que no hemos pecado (‘Todos hemos pecado y hemos sido destituidos de la gloria de Dios’), hacemos a Dios mentiroso”. El dijo que pecarías. Si tú dices que no has pecado…yo he…

159 Si Ud. dice: “Yo nací en la iglesia Bautista, en la iglesia Metodista, en la iglesia Pentecostal, en la iglesia Presbiteriana; yo nací en eso”. Eso no hace ninguna diferencia, Ud. tiene que nacer otra vez afuera de eso. Correcto. Si decimos que no hemos pecado, Ud. lo hace a El mentiroso. Y la Palabra, la cual es la Verdad…¿Cuántos saben que la Palabra es la Verdad? “En el principio era el Verbo…y el Verbo se hizo carne, y el Verbo…” “Santifícalos, Padre, por la Verdad. Tu Palabra es la Verdad”. Y El era la Palabra. ¿Ve? Y si la Palabra, o Cristo no está en Ud.…El era la Palabra. ¿Cuántos saben eso? ¿Ve? Muy bien.

160 Entonces lo leeremos de esta manera: “Si tú dices que no has pecado, lo haces a El mentiroso y Cristo no está en nosotros”. ¿Ve?, ¿ve? Ahora, esto…¿Ve?, cuando Ud. dice que no ha—que no ha pecado, Ud. está errado. Ud. tiene que nacer otra vez.

161 Bien, vamos a leer el otro verso. “El…Cualquiera que es nacido de Dios no peca, no peca, porque…”

162 Ahora, ¿qué es pecado? ¿Quién dijo eso, alguien? Incredulidad. Eso es lo que la Biblia dice. Hay solamente un pecado, y ese es incredulidad. Esto es correcto. “Aquel que no cree ya está condenado”. Así que si Ud.—Ud. pecaría.

163 Ahora, si Ud. dice: “Bueno, espere un momento. Yo pienso que tal vez ellos pudieron haber recibido el Espíritu Santo de esa manera en aquellos días, pero yo no creo que fue así”.

164 “Pero, hermano, la Biblia dice que: ‘La promesa es para vosotros y para vuestros hijos’”.

“Yo sé, pero…” Ud. está pecando. Ud. está pecando en ese momento. Ud. está dudando lo que Dios dijo.

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.

165 “Bueno, a nosotros se nos enseñó que…” A mí no me interesa lo que a Ud. se le enseñó. La Biblia dijo—El dijo: “Todo hombre sea mentiroso y Mi Palabra verdadera”. Muy bien.

Ud. dirá: “Bueno, así fue en el principio, pero yo no…¿Me quieres decir que El es el mismo?”

“Seguro, El es el mismo en la Iglesia haciendo las mismas cosas que El hizo cuando El estuvo aquí”.

166 “Oh, yo no creo eso”. Ud. está pecando. Ud. está pecando. Y aquel que es nacido de Dios, del Espíritu Santo, no dice esas cosas. Y si él dice que tiene el Espíritu Santo y dice esas cosas, eso es evidencia que él no lo tiene. No me interesa lo que él haya hecho. Y si él no cree en sanidad Divina, no cree en el Poder de la resurrección, no cree en el Espíritu Santo siendo derramado sobre nosotros exactamente como se derramó en la primera edad, el mismo Dios ayer, hoy y por los siglos, las mismas cosas que los apóstoles hicieron, están sucediendo en estos momentos, hablando en lenguas, regocijándonos, y todas estas otras cosas; si él no cree en eso, él no ha nacido de Dios. Porque cualquiera que es nacido de Dios no hace esa clase de pecados. Esta es la manera de saber si ellos han nacido de Dios.

167 Ud. se acerca a una persona doctorada con múltiples títulos, Reverendo, Dr., o graduada en esto y lo otro (lo cual está bien, quisiera haberlos tenido, haber tenido los títulos), y Ud. le pregunta: “¿Es esta la manera como debería operarse la sanidad Divina en la iglesia, como la operaron los apóstoles?”

“¡Oh, no, no!” Contesta él. El está pecando al decir eso. El es un incrédulo. Esto es la verdad.

168 Ud. le dice: “¿Cree Ud. que nosotros recibimos el Espíritu Santo como ellos lo recibieron? Yo estaba leyendo en la Biblia aquí en Hechos 2, en donde dice que ellos fueron…y derramó el Espíritu Santo, y ellos se tambaleaban como si estuvieran borrachos, y salieron afuera y hablaron en las lenguas de esas gentes, y cosas como esas; actuaron como gente que estaba borracha, y la iglesia pensó que estaban borrachos. Cuando nosotros ahora recibimos el Espíritu Santo en la iglesia Bautista, en nuestra iglesia Bautista, en nuestra iglesia Metodista, en nuestra iglesia Presbiteriana, o la que pudiera ser, yo—yo no vi que nosotros hiciéramos eso”.

“Bueno, déjame decirte, muchacho, que eso fue únicamente para aquellos doce”. El está pecando al decir eso. El no es nacido del Espíritu de Dios, porque la Biblia dice que: “Aquel que es nacido del Espíritu de Dios no duda. El es un creyente, y él no puede…” ¿Por qué? ¿Por qué? Oh, esta es la razón. Porque la Paloma está en él, guiándolo. Porque el Espíritu de Dios está en él, y él no puede negarlo; no puede. Si es el Espíritu de Dios, Dios no puede negar Su propia Palabra. Si yo niego mi propia palabra, entonces vengo a ser un mentiroso. Y si—y si Ud. dice que tiene el Espíritu de Dios y niega la Palabra de Dios, entonces Dios es un mentiroso o Ud. es un mentiroso, o uno u otro. Y la Biblia dice: “Sea todo hombre mentiroso mas mi Palabra sea Verdadera”. Y un hombre que es nacido del Espíritu de Dios no puede estar en desacuerdo con la Palabra de Dios; tiene que decir que está correcta. El no puede hacer nada más. Escuchen, esta es la Verdad.

169 Escuchen, permítanme leer esto otra vez.

Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente…

170 ¿Quién es la simiente de Dios? La promesa para Abraham— tenía la simiente…¿Quién es la simiente hoy? Cristo. ¿Es Cristo la Simiente de Dios? Si no es Simiente de El, ¿de quién es? Muy bien, muy bien. El es la Simiente de Dios.

171 La Simiente de Dios permanece en él. El Espíritu Santo viene a morar, no de reunión a reunión, sino por la eternidad. Ahora, si Ud. quiere anotar eso, la Escritura para eso, es Efesios 4:30: “No contristéis el Espíritu Santo de Dios con el cual estáis sellados hasta el día de vuestra redención”. La Simiente de Dios permanece en él, y él no puede pecar, porque él es nacido de Dios. El no puede dudar la Palabra de Dios.

172 Ahora, cuando Ud. ve a un hombre en desacuerdo con la Palabra de Dios y diciendo: “Ah, eso fue para otra edad”, cuando la promesa es para todo aquel que El llamare, recuerde, él es un incrédulo y no es de Dios.

Es mejor terminar aquí, ¿verdad que sí? ¿Qué hora es? ¡Oh, Señor! Tengo—no quiero regresar el domingo otra vez a esto. Permítanme contestar éstas muy, muy aprisa. ¿Me permiten? El es tan bueno. ¿No creen Uds. que es bueno? Oh, la Palabra de Dios. Muy bien.

Hermano Branham, qué debe hacer una persona… permítanme contestar ésta hasta el último, y seguir con éstas.

    59-1223 – Preguntas Y Respuestas