PREGUNTAS Y RESPUESTAS


111. ¿Qué es: “el hablar en lenguas”?
70 El hablar en lenguas no es nada más que un bautismo del Espíritu Santo que lo ha justificado a Ud. y santificado a Ud. ¡Es estar tan lleno! Ahora, yo he querido… he querido esta pregunta. Dios sabe que yo no sabía que este hombre iba a preguntar, responder… o preguntarla.
71 Ahora, estará muy… si se pone muy caluroso aquí, abran esa puerta, o si les da sueño o algo. Yo quiero que capten esto, pero muy bien. Porque, en—en realidad está haciendo algo de calor, y puede causarles sueño.
72 Ahora, fíjense, fíjense en esto: justificación, santificación, el bautismo del Espíritu Santo.
73 Ahora fíjense en esto, aquí está. Permítanme ilustrarlo. Bien, yo estoy aquí abajo, soy un pecador, estoy caminando hacia acá. De pronto, después de un tiempo, Algo me habla. Y nada me puede hacer girar solo Dios. ¿Verdad que sí? Soy girado en esta dirección. Ahora, cuando me doy la media vuelta, ahí está mi justificación. ¿Correcto? Ahora, el cuadro es mi objetivo hacia donde me dirijo, ¿ve?, el cuadro de Cristo.
74 Ahora, quiero llegar a un lugar en donde puedo sentirme bien alrededor de Él. ¿Ve?, ya estoy justificado. Ahora vengo aquí a esta etapa en donde yo puedo hablarle a Él, porque… aunque aún siento vergüenza. Todavía fumo, todavía miento y hago cositas a escondidas que no debiera hacer, y todo el tiempo tengo mis altas y bajas, mis altas y bajas, pero yo quiero que Él me limpie de todas esas cosas para entonces realmente poder llegar ante Él y hablar con Él. ¿Ve? Muy bien, aquí está, es santi-… la etapa de la santificación. Ahora, ¿qué hizo eso? Me enderezó. ¿Ve?
75 Ahora voy avanzando hacia el Espíritu Santo. ¿Ve? Y cuando yo entro aquí, estoy en el Espíritu Santo por razón de un bautismo. ¿Correcto? Y ¿qué hace el Espíritu Santo? Me da poder. Poder para ser un predicador, poder para ser un cantante, poder para hablar en lenguas, poder para interpretar las lenguas. Está lleno de poder, porque el Espíritu Santo es el poder de Dios. Y fue el poder de Dios el que me hizo dar aquella media vuelta. Fue el poder de Dios que me santificó. Ahora es el poder de Dios que me ha llenado.
76 Ahora, en cierta ocasión, digamos que yo estoy parado aquí y trato de decir algo y el Poder de Dios viene sobre mí de tal manera que yo no puedo hablar más. ¿Ve? Y entonces comienzo a tartamudear. Como si fuera a decir: “Hermano”, y se oye así.
77 Es como esto, lo voy a ilustrar de esta manera. Voy a hablar directamente a Uds. hermanos para que estén bien seguros de captarlo. “¿Cómo—cómo—cómo está Ud., hermano”? ¿Ve?, aún soy culpable. “Eh, yo—yo estoy muy contento de que yo—que todavía soy uno de Uds. Yo—yo estoy tan contento, ¿ve Ud.?”. Muy bien. Ahora, pero después de un tiempo, ¿qué? Yo sé que Uds. me están mirando directamente y saben que yo aún estoy haciendo cosas, aún haciendo cosas con la inmundicia del mundo.
78 Después de un tiempo soy limpiado. Ahora algo ha sucedido, ya estoy santificado. Yo puedo mirarlos a Uds. directamente en la cara, yo soy uno de Uds. ¿Ven? “Muy bien, hermano. ¡Gloria a Dios! Estoy contento de estar en este grupo lleno del Espíritu Santo; estoy contento de estar entre Uds. hermanos santos”. ¿Por qué? Ud. ya no puede ponerme el dedo, ya estoy limpio. Pero ahora Dios me va a colocar en servicio. Ahora, ¡sí, señor!
79 “Hermano Branham, ¿fue Ud. justificado?”.
80 “¡Sí! Yo recuerdo bien cuando casi no podía mirarlo a Ud. Pero hermano, ahora sí puedo mirarlo en la cara”.
81 ¿Lo ven?, estamos aquí. Ahora, ¿qué es esto otro? Ahora voy a… Aquí es ser limpiado y puesto aparte para servicio, y esto acá es entrando en servicio. Ahora, todos nosotros sabemos que la palabra santificar es una palabra griega, una palabra griega compuesta, que significa “limpiado y apartado para servicio”. Los vasos fueron limpiados y ahora junto al altar, y santificados en el altar y puestos aparte para servicio. Pero estar en servicio es estar lleno y puesto en servicio.
82 Ahora, yo voy acá, y ahora estoy entrando en servicio. Ahora, fue Dios Quien me hizo tornar, diciendo: “¡Escúchame! ¡Escúchame! ¡Escúchame!”. Y Él dijo…
83 ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Ven? Y aquí, [El Hermano Branham ilustra a alguien hablando en lenguas.—Ed.]…?… ¿Ve?, aquí, Ud. está tan lleno… Así es. Allí lo tiene, eso es hablar en lenguas.
84 Y, ahora, esto es lo que creo: yo no creo que el hablar en lenguas sea alguna evidencia del Espíritu Santo. ¡No es! Porque yo he visto a brujas, magos, manipuladores de serpientes, diablos, y cuántos más hablar en lenguas, y no es un acto infalible de Dios (cuando Ud. habla en lenguas) que Ud. ha recibido el Espíritu Santo. Pero, recuerde, el Espíritu Santo sí habla en lenguas y el diablo sí puede imitarlo.
85 La—la evidencia de que Ud. tiene el Espíritu Santo es la vida que Ud. vive, ¿ve?, “Por sus frutos los conoceréis”. Y el fruto del Espíritu no es (no se encuentra en las Escrituras) el hablar en lenguas. El fruto del Espíritu es amor, gozo, fe, tolerancia, benignidad, mansedumbre, bondad, paciencia. ¿Ve?, ahora, ese es el fruto. Eso es lo que Ud. encuentra en un árbol para saber qué clase de árbol es. ¿Ve?
86 Por eso los están mirando los hombres a Uds. predicadores, y a Uds. diáconos, y a Uds. síndicos, y a Uds. evangelistas. Ud. podría hablar en lenguas aquí afuera en la calle todo el día, y ellos jamás creerle. Pero viva Ud. lo que esté hablando, muestre la dulzura, y que no estén en Ud. las raíces de amargura, entonces la gente se dará cuenta que algo existe.
87 “El hablar en lenguas”. Ahora, yo sí creo esto, que tarde o temprano, que una persona llena del Espíritu que se mantiene postrada bajo el altar de Dios, sí hablará en lenguas. Pero por otra parte yo he visto a muchas personas hablar en lenguas que jamás han conocido nada de Dios. ¿Ven? No conocían nada de Él en lo absoluto, y aún hablan en lenguas. Cualquiera de esos dones puede ser imitados. ¿Ven?
88 Pero el fruto del Espíritu prueba qué clase de Espíritu está por dentro, Ud. da testimonio de la Vida de Jesucristo. Porque si existe la savia del árbol de durazno en un árbol de manzana, este dará duraznos con toda seguridad. Correcto. ¿Ve?, por cuanto esa es la vida que está por dentro.
89 Ahora, esa es la misma cosa aquí con esto. Pero, es para que yo pueda presentarles esto a todos Uds., y así todos sepamos lo mismo. Yo creo que una persona llena del Espíritu, que… Ahora él entra a Cristo por un bautismo. y solo… eso no es… El hablar en lenguas no es la evidencia de un bautismo. ¿Ven?
90 Un bautismo, Ud. podría ser bautizado en el poder del diablo, y a la vez hablar en lenguas con el bautismo del espíritu engañoso del diablo. ¿Cuántas veces hemos visto eso? ¿Cuántas veces lo he visto yo?
91 Aun he conocido que beben sangre de un cráneo humano y hablan en lenguas.
92 He visto a los que danzan con serpientes allá en el desierto cuando se envuelven con una enorme serpiente y ellos van allí hablando. Luego sale el brujo así, y estos hablaban en lenguas y lo interpretaban.
93 He estado en el campamento de los brujos en donde colocaron un lápiz así de esta manera, y colocaron un libro así, y el lápiz subía y bajaba por el tubo de la chimenea tocando la melodía: “Shave and a haircut, two bits”, y escribía en lenguas desconocidas, y el brujo lo interpretaba y decía exactamente lo que había pasado. Yo—yo sé de eso personalmente. ¿Ve? Así que, yo… ¿Ve?, Ud. no puede…
94 Pablo dijo: “Donde hay lenguas, cesarán. Donde hay profecías, se acabarán. Todos estos dones, pronto cesarán”. (Tenemos la pregunta sobre esto más adelante.) “Mas cuando venga lo perfecto, lo que es en parte se acabará”. ¿Ven? Así que, queremos lo perfecto, hermanos. ¿Ven? Hemos visto demasiadas cosas falsas y le dan una interpretación errónea.
95 Y nunca esté ante una persona y—y crea que tiene el Espíritu Santo porque habla en lenguas. ¿Ve? Pero crea Ud. que ellos tienen el Espíritu Santo por los frutos que dan, siendo que Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. ¿Ve? Eso es correcto: “Por sus frutos”.
96 Ahora, pero, ahora, no quiero apartarme de esto ahora, porque no quiero deshonrar un gran don que Dios haya dado. ¿Ven? Y yo creo que un hombre o una mujer, lleno del Espíritu, o aun un niño, que viva bajo el altar de Dios, no vivirá mucho tiempo allí sin que hable en lenguas. ¿Ven? Yo creo que él o ella, lo hará.
97 Ahora, Ud. bien puede recibir el Espíritu Santo y tal vez no hable en lenguas cuando Ud. Lo reciba. ¿Ve? Pero si Ud. constantemente se mantiene allí ante Dios todo el tiempo, y bautismo tras bautismo inundándolo a Ud., algo va a suceder. ¿Ve? Ud. llegará a estar tan lleno algún día que Ud. ya no podrá decir ninguna otra cosa; ¿ve?, Ud.—Ud.—Ud. tratará de decir algo, simplemente no podrá decirlo más, y Ud. no podrá decirlo. Y en muchas ocasiones si la gente comprendiera que eso es el Espíritu Santo, ellos abrirían sus corazones y dejarían que Dios les hablare.
98 La Biblia dice: “En lengua de tartamudos y en lengua extraña Yo hablaré a este pueblo”. Isaías 28, ¿ven? 28:18. Ahora: “En lengua de tartamudos y en lengua extraña Yo hablaré”.
99 ¿Qué es “tartamudear”? Alguien que no puede hablar claramente, alguien que hace así: “Huh, uh, uh, huh, uh, huh, uh, huh”. Ud. solo… Es que tartamudea, en el intento: “Huh, uh, huh”. ¿Ve?, ¡está tan lleno del Espíritu! Él está tratando de decir… Es como si yo estuviera tratando de decir: “Hermano Ja-Jack-… Ja-… Hermano Jack-… Hermano Ja-Ja-Jack-Jack-Jackson”. ¿Ve?, así es. Ud. está tratando de hablar, pero no puede decirlo. ¿Ve?, ¡es que está tan lleno del Espíritu! Eso…
100 Quiero hacerles una pregunta hermanos: ¿alguna vez han sentido que el Espíritu Santo los sacuda tanto que casi no pueden hablar, sino que solo se quedan quietos por un momento, y solo se sientan allí a llorar? ¿Les ha sucedido eso? Bien, ese es el Espíritu Santo. Si Ud.… La razón que muchas veces la gente no habla en lenguas, es porque no saben cómo rendirse al Espíritu y están buscando algo allá muy lejos, cuando en realidad está allí sobre ellos. ¿Ve? Por eso es que no hablan…
101 Y luego, algunas personas solo se alteran en la emoción y sueltan un palabrerío que no tiene ningún significado, y aún no tienen el Espíritu Santo, pero quieren decir que sí porque hablaron en lenguas; “Por sus frutos los conoceréis” ¿ven?
102 Bien, ¿hay alguna pregunta? [El Hermano Junior Jackson dice: “¿Hermano Branham?”.—Ed.] Sí, hermano. [“Estoy contento que se hizo esa pregunta, porque sin duda algunos se preguntarán acerca de lo que tal vez he creído y enseñado por mucho tiempo. Pero yo lo creo así mismo como Ud. lo ha enseñado”.] Gracias, Hermano Jackson. [“No importa cuántas veces yo pueda hablar en lenguas, o lo que sea, si mi vida no da testimonio de lo que la Biblia dice, entonces no soy mejor que un perro vil caminando por la calle”.] Eso es verdad. [“Y yo nunca hablé en lenguas desconocidas sino hasta seis meses después de que recibí mi bautismo”.] Así es más o menos también como me sucedió a mí, Hermano Jackson.
103 Yo recibí el bautismo del Espíritu Santo allá atrás en mi cobertizo, ¿ve? Y como un año después o algo así, yo estaba—estaba… cuando yo hablé en lenguas.
104 Y como un año o dos después de eso, estaba predicando nuevamente en una iglesia, y estaba—yo estaba parado en la plataforma así, y yo… Cuando era joven y no estaba tan tieso y viejo como estoy ahora, yo podía moverme mejor y me emocionaba mucho cuando predicaba. Estaba parado allí predicando y simplemente brinqué sobre un escritorio. Eso fue en una iglesia bautista, en la iglesia Bautista de Milltown. Y me fui predicando por todo el pasillo, predicando así tan fuerte como podía. Y al terminar de predicar, Algo tomó control de mí y dije algunas palabras, cuatro o cinco, o seis palabras, en una lengua desconocida. Y antes de que me diera cuenta de lo que estaba haciendo, me escuché a mí mismo clamando: “La Roca en una tierra de adversidad, el Refugio en el tiempo de la tormenta”. ¿Ve?
105 Y luego, un día caminaba por la vía del ferrocarril; venía caminando por la vía del ferrocarril, de este lado de Scottsburg, por la vía del ferrocarril, patrullando. El viento estaba soplando muy fuerte, ¡oh, hermano!, y había hielo por toda la vía, y yo la crucé para seguir por mi línea de los treinta y tres mil voltios; sesenta y seis mil subían por el otro lado, corría casi paralela a la vía. Y yo venía por la vía y de repente… Venía caminando por allí, iba cantando; yo siempre cantaba. Tenía lugares diferentes en donde iba a orar. Y yo iba por allí, cantando, y de repente me di cuenta que estaba hablando en lenguas, ¿ven?, sin saber lo que estaba haciendo.
106 El hablar en lenguas viene en semejante combustión, que la persona difícilmente sabe lo que está haciendo, o, no saben lo que están diciendo. Y la interpretación es de la misma manera; no saben lo que ellos van a decir. No tienen la menor idea de lo que van a decir, porque es sobrenatural. ¿Ve?, mientras Ud. mezcla allí lo natural, entonces Ud. no… Ud.—Ud.—Ud. tiene lo natural, ¿ve? Pero si algo simplemente lo agarra y toma control de Ud., y de repente Ud. lo está haciendo. ¿Ve?
107 [El Hermano Neville dice: “Hermano Branham, ¿podría yo decir algo aquí?”.—Ed.] Seguro que sí, Hermano Neville. [“Bueno, Ud. diciéndolo de esa manera, ¿no está queriendo decir que las—las lenguas tendrían que estar en orden en el culto si un hombre no pudiera controlarlas? Porque él… un hombre que tiene un don debe poder controlarlo”.] Él sí puede controlarse. Sí. Es como… [“Uno debe de estar suficientemente consciente para saber que está a punto de hablar en lenguas”] sí, correcto. [“de otra manera él está fuera de orden para comenzar”.] Eso es correcto, él lo siente. ¿Ve? Ahora, es como dice la Biblia: “Si—si hay uno que hable en lenguas y no hay intérprete, entonces que guarde su paz”. Ahora, ¡por supuesto!
108 Digamos, por ejemplo, yo estoy parado aquí, o cualquiera, cuando uno está a punto de gritar, es lo mismo. ¿Ha sentido Ud. alguna vez el Poder de Dios venir sobre Ud. cuando va a empezar a gritar? ¿Cuántos lo han sentido? Bien, todos nosotros lo hemos sentido. ¿Ven? Ud. está allí sentado, y lo siente que viene. Ahora, hay veces cuando uno puede apagar eso, ¿ven? Ud. lo retiene, ¿ve?, no está correcto.
109 ¿Qué si Ud. estuviera parado, hablando con el—el presidente de los Estados Unidos, o estuviera Ud. parado aquí hablando con el alcalde de esta ciudad, y estuvieran hablando acerca de algo, aquí afuera en la calle, hablándole a un grupo de personas, y de repente Ud. siente querer brincar, y gritar y clamar: “¡Gloria! ¡Aleluya!” y dar patadas contra todo y correr así de allá para acá por la calle? Dirían que Ud. está loco. ¿Ven? Ellos dirían: “Ese hombre está loco”. ¿Ven?
110 Bien, ¿ve?, entonces, Ud. sabe que no debe hacer eso. Ud. aguanta, aunque le esté hirviendo por dentro y Ud. casi no pueda detenerlo. Pero Ud. dice: “Sí, señor. Sí, señor. Ajá. Ajá. Sí. Sí, señor. Ajá”. ¡Vaya!, está que lo hace pedazos, pero Ud. sabe que debe guardar su paz en esos momentos. ¿Ve?
111 Como no hace mucho, aquí en el juzgado, tenían a unos pentecostales por—por alguna cosa, por gritar mucho o algo, lo cual tenían—tenían razón legítima, ¿ven? estaban en lo correcto. Pero cada vez que el juez iba a hablar o decirles algo, ellos hablaban en lenguas. ¿Ven? El juez dijo: “Saquen de aquí a esta gente loca”. ¿Ven?
112 Ahora, si hubiera habido una interpretación de esas lenguas y le hubiera dicho al juez: “ASÍ DICE EL SEÑOR”, de cierta y cierta cosa que hubiera sido la verdad, “¡ASÍ DICE EL SEÑOR! Juez: ¿por qué está Ud. aquí juzgándome, cuando anoche Ud. vivió con una prostituta? Su nombre es Sally Jones, y ella vive por la 44 en Tal y tal y tal lugar, así. ¿Por qué me juzga Ud. a mí? Eso es, ¡ASÍ DICE EL SEÑOR! Ahora niega eso y Ud. caerá muerto”. Ahora, ¡oh, hermano! Eso ya sería algo muy diferente.
113 Pero cuando Ud. solo se para y habla, pues él dice: “Ud. es un bárbaro”, para ellos. ¿Ve Ud.? Ud. sabe cuándo guardar su paz y cuándo no. ¿Ven? Ahora, eso… ¿Ven? Yo… Ahora entiéndanme, Uds. saben lo que quiero decir. ¿Ven? Así es. Seguramente…
114 Recibimos esa pregunta aquí más adelante. La razón que la estaba deteniendo así, es porque era la misma: “¿Deben ellos guardar su paz?”. ¿Ven Uds.? Por eso no la contesté más de lo que Ud. estaba diciendo. Pero es el momento, contestarla ahora, ¿ven?, ahora mismo. Y lo tocaremos también en esta pregunta acá, y solo haré referencia aquí a esto. ¿Todos entienden bien esta pregunta?
[El Hermano Fred pregunta: “Hermano Branham”.—Ed.] Sí, Hermano Fred. [“¿Una persona que—que habla en—en el Espíritu, dando el mensaje (digamos que él es un inglés de nacimiento y que habla inglés), y es el Espíritu el que da el mensaje”?]
115 Seguro. Sí, señor. ¿Ve?, porque el Espíritu Santo habla en todo idioma. ¿Ve? En el Día de Pentecostés todo lenguaje debajo del Cielo estaba reunido, ¿ve? Hablando en inglés… Ahora, yo mismo siempre sé de esto, Hermano Freddie, que si alguna vez he predicado un sermón en el que haya algo de unción, es el Espíritu dando el mensaje, ¿ve Ud.? Es la… ¿Ve? Así que eso sería una lengua desconocida, para un hombre que no entendiera inglés. Pero, aún…
116 Y en cuanto a la lengua desconocida no es una lengua “desconocida”, es… hay alguien allí… Como en el Día de Pentecostés, dijeron, todos aquellos pecadores, dijeron: “¿Cómo es que oímos hablar a cada hombre en nuestro propio lenguaje? ¿Cómo es que oímos hablar a estos galileos en nuestro propio lenguaje?”. Allí no había nada “desconocido”, para nada. No había tal cosa como lenguas “desconocidas” allá en Pentecostés. Pues, verán, eso no es nada Escritural. ¿Ven? No eran desconocidas… no eran lenguas desconocidas, era un lenguaje. “¿Cómo es que le oímos a cada hombre en nuestra lengua en la que nacimos”? En eso no había nada de desconocido. ¿Ven? En eso… pues, ¿alguna pregunta sobre esto, ahora antes que pasemos a otra? “¿Cómo es que nosotros les oímos hablar cada uno en nuestro propio lenguaje”? ¿Ven?
117 [Un hermano dice: “Allí—allí es en donde hay un pequeño error debido a la debilidad humana, y cuando la gente falla en aceptar, cuando solo dicen: ‘¡Yo no lo creeré de otra manera, solo de acuerdo a Hechos 2:4!’”.—Ed.] Bueno, si ellos lo tuvieran conforme a Hechos 2:4, entonces de seguro no hablarían en una lengua desconocida. [“No, es un lenguaje”.] Ajá. Tendrían que hablar en el—en el lenguaje en que la gente los escuchaba, ¿ven?, porque “cada hombre escuchó en su propia lengua”.
118 Ahora, si yo recibiera el Espíritu Santo ahora mismo, de acuerdo a… Por decir… Creo que aquí hay un hermano buscando el Espíritu Santo, que es—es—es el Hermano Wood. ¿Es verdad, Hermano Wood? No es mi intención nombrarlo, pero todos… todos aquí somos hermanos y queremos decir esto. Y, él está buscando el bautismo del Espíritu Santo. Ahora, si el Hermano Banks recibiera el Espíritu Santo allí, de la manera correcta, si él Lo recibiera de acuerdo a la Biblia, él se levantaría, hablaría, él lo hablaría en inglés, y diría: “Jesucristo el Hijo de Dios ha resucitado”, él lo hablaría como profecía fogosa, expresándose: “Yo sé que Él es, porque Él ahora ha venido a mi corazón. ¡Él es el Hijo de Dios! Mis pecados han desaparecido, algo me ha sucedido”. ¿Ven? Allí lo tienen Uds. Eso es hablar en el…
“¿Cómo es que nosotros cada uno les oímos hablar en nuestra propia lengua”?
119 Díganme, ¿qué si nosotros la gente de Indiana habláramos en un lenguaje distinto a la gente de Kentucky, y el Hermano Banks fuera un kentuckiano? Y ellos entonces hablarían un lenguaje diferente, y aquí nosotros sabríamos que él no puede hablar en el lenguaje de Indiana. Y entonces él se pone de pie allí y habla en—en el lenguaje de Indiana, y sabemos que él no lo conoce. ¿Ven? Y nosotros lo oiríamos a él en el lenguaje de Indiana, y él estaría pensando que está hablando en el lenguaje de Kentucky. Él estaría solo testificando: “¡Gloria a Dios! Jesús ha resucitado de entre los muertos. ¡Aleluya!” pero nosotros lo estaríamos oyendo en el lenguaje de Indiana.
120 Así fue en el Día de Pentecostés. ¿Ven? “¿Cómo es que les oímos cada hombre?” ¿ven? “he aquí, ¿no son todos estos galileos los que están hablando?” ¿ven?, ¿kentuckianos? “Y ¿cómo es que nosotros de Indiana, de Ohio, de Illinois, y de Maine, y Massachusetts, y de California, lo oímos a él hablar en nuestro lenguaje en el que nacimos?”. ¿Captaron la idea? ¿Ven?, es inspiración. ¿Ven?, es inspiración para aquellos que escuchan, es una inspiración para ellos.
121 ¿Ven?, el mensaje… el punto de eso, es el testimonio de la resurrección de Jesucristo. ¿Ven?, correcto. Ahora, si Dios no vive esa Vida en Ud., no importa cuánto Ud. testifique de Ello, Ud. aún no lo ha recibido. ¿Ven? Correcto. ¿Qué tan bien…?
122 ¿Habrá otra pregunta ahora? [El Hermano Roy Roberson dice: “Bueno, Hermano Branham, creo que nosotros vimos esto suceder en la línea de oración, con aquella niña hispana”.—Ed.] Sí. Muy bien, Hermano Roy. Eso fue—fue precisamente a donde voy ahora, en Beaumont—Beaumont. ¿Fue en Beaumont? Sí, señor.
123 Ahora, la línea de oración había terminado. Una jovencita hispana seguía, en la plataforma. Bien, francamente, creo que yo iba saliendo, ¿no fue así? Howard me estaba sacando, y—y esta… Yo—yo—yo escuché a alguien llorando, era una jovencita hispana allí, ¡oh!, como de quince, o dieciséis años, justo en… solo era una muchacha. Y—y miré, y ella hubiera sido la siguiente tarjeta de oración de yo haber continuado. Tenía muchos allí arriba, y ella hubiera sido la siguiente tarjeta de oración. Y les dije: “Tráiganla”. Y ellos la trajeron. Yo ya iba saliendo para otra reunión, y dije: “Tráiganla aquí”.
124 Y, me enteré, le dije a ella algo así: “Ahora ¿creerá Ud.? Si Jesús me ayuda a decirle lo que sufre, ¿creerá que—que Él la sanará?”. Y ella continuaba con su rostro inclinado. Pensé, ella debe ser sordomuda. ¿Ven?
125 Y cuando volví a mirar, dije: “No, es que ella no habla inglés”. Así que trajeron allí un intérprete, y dije: “¿Creerá Ud.?”. Y ella hizo un gesto en respuesta… Entonces ella pudo entender a través del intérprete, por supuesto. ¿Ven?
126 Bien, entonces dije… Y miré y vi una visión. Le dije: “Le veo sentada a un lado de una chimenea antigua en la que está colgada una gran olla, llena de mazorca amarilla. Ud. se…”. ¿Lo recuerda, Hermano Roy? Le dije: “Ud. comió demasiadas mazorcas. Y cuando lo hizo, cayó enferma violentamente y su madre la puso en la cama y le comenzaron las convulsiones epilépticas”. Y le dije: “Ud. las has tenido desde entonces”.
127 Y luego ella se volvió así al intérprete y le dijo a él en su propio idioma: “¡Yo pensé que él no podía hablar inglés… o quiero decir, hablar español!”.
128 Y él se volteó hacia mí y me dijo: “Ud. no habló en español, ¿verdad?”.
129 Le dije: “No”. Así que buscamos en la grabadora, paramos las grabadoras, era claramente inglés.
130 Pero luego el intérprete le dijo: “Entonces dígame Ud. lo que él dijo”. ¿Ven?, él tenía que obtener la interpretación. “Dígame Ud. lo que él dijo”. Y ella le repitió a él las mismas palabras que yo dije, y él las repitió.
131 Ahora, ella me escuchó a mí en su propio lenguaje en el que ella había nacido, y yo estaba hablándole en inglés. Ella lo escuchó en español. “¿Cómo es que nosotros cada uno les escuchamos hablar en nuestra propia lengua en que hemos nacido”? Y la niña fue sanada. ¿Ven?, así es, son las obras maravillosas de Dios.
[Un hermano pregunta: “Entonces el vaso que contiene el Espíritu Santo no… ¿será tan solo un vaso, y Aquél quien lo llena puede llenarlo con lo que Él…?”.—Ed.]
132 Con lo que Él desea, eso es correcto. Exactamente. Y entonces observe Ud. con qué ha sido llenado, y allí luego Ud. sabrá si tiene el Espíritu Santo o no. ¿Ve? Solo observe con qué ha sido llenado. Si el—si el vaso ha sido llenado con impurezas, entonces no es un vaso de Dios. Pero si ha sido llenado con pureza, entonces sí es un vaso de Dios. ¿Ven lo que quiero decir? [El hermano dice: “Y el vaso, habrá ocasiones cuando el vaso será usado y no sabrá, no se dará cuenta en el momento que en realidad fue usado”.—Ed.] ¡Oh, seguro! [El hermano da un testimonio.] Ajá. Ajá. Así exactamente, seguro. ¡Oh!, todos, todos hemos experimentado eso. He visto eso muchas veces. Sí, señor. Sí, señor. Todos… Sabemos y tenemos conocimiento de esas cosas.
Creo que esa fue la número cuatro: ¿Todas—todas las personas llenas del Espíritu Santo hablan en lenguas tarde o temprano? Yo encuentro en donde Pablo dice: “Yo hablo en lenguas más que—que todos ellos”.
Bien, lo que yo pienso ahora, para finalizar la pregunta del hermano:
Pablo, hablando con más lenguas que todos ellos.
133 Pablo era un hombre inteligente, él mismo sabía muchos idiomas. ¿Ven?, él podía hablar con… él… Recuerden, cuando él fue enjuiciado, él podía hablar en esta clase de lenguaje, o aquella clase de lenguaje, o el que fuera. Y esas son lenguas desconocidas para la gente, pero eso no es por inspiración. Esos fueron idiomas hablados, ¿ven Uds.? Pero… y…
134 Pero yo sí creo que una persona llena del Espíritu que vive bajo el altar de Dios, no hay duda, que tarde o temprano va a tener la experiencia de hablar en lenguas, porque esa es una de las cosas más elementales y menores que existen según la descripción de Pablo. Si Ud. las pone en orden, sería la última cosa en la lista de dones, ¿ven?, el hablar en lenguas.
135 Pero ahora, primero, Ud. es bautizado… Aquí, digamos que cada uno de Uds. son dones. Yo estoy acá afuera. Ahora: “Por una Puerta, por un Espíritu”, una puerta da entrada a este cuarto. ¿Correcto? Ahora, yo no puedo entrar por ese lado, no puedo entrar por este lado, ni por aquel lado. ¿Ven? ¿Cómo entro yo aquí? ¿Por medio del Hermano Roberson? No, señor. Por, digamos que ¿el Hermano Leo? Que él fuera el don de hablar en lenguas, ¿ve? ¿podré yo entrar por Leo? No, señor. Ah-ah. Bueno, ¿cómo puedo yo entrar? “Por una Puerta, por un Espíritu”. El Espíritu no es solamente todo lenguas. No. ¿Ven? Vean “Por un Espíritu soy bautizado en este Cuerpo”.
136 Ahora, esto acá es Espíritu, y todos Uds. son dones. Ud. dice: “Bien, ¡alabado sea Dios!”. Yo iré y, digamos que allí—allí está el Hermano Wood, y que él sean los milagros. ¿Ven? “¡Oh, por mí fue obrado un milagro! Yo sé que tengo el Espíritu Santo porque yo obré un milagro”. No es por un “milagro” que todos hemos sido bautizados en el Cuerpo.
137 Luego voy con el Hermano Junie, y él es el conocimiento: “Bien, pues ¡yo tengo el conocimiento de la Biblia! Vaya, déjenme decirles, yo sé que tengo el Espíritu Santo por eso”. No, eso todavía no es el camino para entrar.
138 Muy bien. No por medio del Hermano Leo, no por medio del Hermano Wood, ni—ni por medio del Hermano Junie. ¿Ven? No. Sino por medio de un ¿qué? [La congregación responde: “¡Espíritu!”.—Ed.] Muy bien. Soy bautizado entrando a este Cuerpo, ahora estoy adentro, ahora, ¿a dónde me usará el Padre? ¿Ven? Sucedió que el Hermano Leo estaba sentado cerca de la puerta; y sin duda, esta sería una de las primeras cosas que acontecerían; o tal vez no sería así. Yo podría estar tan empapado del Espíritu, que pasaría hasta acá donde está el Hermano Wood, sobrepasando todo el resto. Ud. no puede ya decirme que yo no tengo el Espíritu Santo, por cuanto estoy en este Cuerpo por medio del bautismo. Pero Dios no me dio entrada aquí para decir: “Bueno, bendito sea Dios, creo que me sentaré aquí a reposar, ya voy al Cielo”. ¡Jum! ¿Ven lo que quiero decir?
139 Pero yo podría volver desde esto aquí, hasta por allá. ¿Ven lo que quiero decir? Yo podría ir de un extremo hasta el otro, o podría llegar al centro, o a cualquier parte. Pero algo sucederá, algo tiene que acontecer. Y ¿qué es? Por medio del bautismo del Espíritu, eso me muestra que yo estoy en el Cuerpo: “Por un Espíritu”. ¿Entendió eso Ud., hermano? ¡Bien! ¿Todo bien? Muy bien.
61-0112 – Preguntas Y Respuestas
