PREGUNTAS Y RESPUESTAS


152. ¿Pudiera Ud. por favor explicar Hebreos 6:4 y 6, y también explicar Hebreos 10:26-39? Por favor explique si esto se refiere a gente con el Espíritu Santo o la gente santificada; por favor explique la diferencia.
59 Bien, veamos a qué se está refiriendo esta persona, Hebreos 6 y 4. Me gustan las preguntas Bíblicas que—le sacan algo de Ud. que obtiene—Ud. obtiene algo que no obtendría de otra manera. Porque uno—uno obtiene lo que las otras personas piensan, lo que está en sus corazones ¿ven?, y uno sabe lo que están haciendo.
Ahora bien, aquí está Hebreos 10, y aquí está Hebreos 6:4. Muy bien.
Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,
Y así mismo gustaron la…palabra de Dios y las virtudes del siglo venidero,
Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento; crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio.
Ahora bien, ésta es una. Ahora, la otra es Hebreos 10:26. Muy bien, Hebreos 10:26.
Porque si pecáramos voluntariamente después… de…haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado,
Sino una horrenda esperanza de juicio…y hervor de fuego, que ha de devorar a los adversarios.
El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere sin ninguna misericordia:
…¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, será más digno—más digno, el que hollare al— que hollare al Hijo de Dios, y tuviera por inmunda la sangre del testamento, en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al…hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
60 Ambas Escrituras hablan casi de lo mismo. Ahora, me gustaría explicar esto a—a la persona. Ahora, si Ud. se fija aquí en Hebreos 6:4, dice que: “Es imposible que los que una vez fueron iluminados…” Eso—eso se asocia con esta otra Escritura que acabamos de leer. Si Ud. ha sido iluminado y después se aparta de su iluminación, es imposible que esa persona vuelva otra vez a recuperar su lugar. ¿Ve?
61 Ahora, Hebreos únicamente habla del castigo que sigue a este rechazo. Es una de las cosas más horribles en el mundo, el rechazar a Cristo, eso es rechazar la Luz de la Escritura.
62 Ahora, noten: “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y recayeron, ellos mismos se renueven otra vez para arrepentimiento…” ¿Ve? Aquí estamos. “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados, y gustaron (fíjese), gustaron el don celestial…” Han estado en la mera orilla del asunto: “gustaron los dones celestiales…”
63 Ahora, Ud. se fija que ellos nunca llegaron al bautismo del Espíritu Santo. ¿Ve? Fueron iluminados para eso: “Y gustaron el don celestial (¿ve?), pero fueron partícipes del Espíritu Santo (al probarlo), y gustaron de la buena Palabra de Dios (una parte de Ella, ¿ve?), y de las virtudes del siglo venidero, y recayeron, ellos mismos se renueven…”
64 Ahora, aquí en Hebreos 10 sólo da el juicio por hacer eso. “El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere sin misericordia. ¿Cuánto más serán dignos de mayor castigo, quienes hollaren la Sangre de Jesucristo, por la cual ellos fueron santificados, y la tomen como una cosa inmunda?”
65 Ahora, para juntar éstas dos y completarle la pregunta, tomemos una Escritura y una persona en la Biblia que hizo esto, y así nos daremos cuenta.
66 Ahora, la iglesia hoy día es el antitipo del tipo. Nosotros sabemos eso. Hay un tipo y un antitipo. Ahora, cuando Israel iba en su viaje de la tierra de Palestina—de Egipto rumbo a Palestina, era un tipo de la iglesia de hoy en lo espiritual en su jornada hacia la tierra prometida. Todos Uds. están de acuerdo, con eso ¿verdad? Todos los teólogos están de acuerdo con eso, que eso era el tipo.
67 Salieron de Egipto. Egipto era el mundo. Salieron, pasaron por las aguas de separación en el Mar Rojo a través del bautismo, salieron a la otra orilla regocijándose y alabando a Dios, obtuvieron las—obtuvieron las leyes, y de allí entraron a la tierra prometida.
68 Bien, ¿se han fijado Uds. que antes que ellos entraran a la tierra prometida…? ¿Ven? Antes de que ellos entraran a la tierra prometida, la cual estaba sólo a unos cuantos días, diez u once días, tal vez menos, porque solamente eran cuarenta y algo de millas. [Sesenta y algo de kilómetros.—Traductor] Ellos hubieran entrado directamente a la tierra prometida, ellos habían pasado por el—el año—por cada—cada etapa de la jornada que nosotros hemos caminado. Y ellos salieron, y cruzaron el Mar Rojo. El ejército de Faraón quedó ahogado detrás de ellos. Habían sido hechos libres de sus enemigos, atravesaron el desierto y llegaron a la orilla de la tierra prometida, a Cades-barnea, y allí ellos fallaron. ¿Por qué? ¿Por qué fallaron?
Ahora, Moisés les dijo a las diez tribus, les dijo: “Manden un hombre de cada tribu para representar a cada tribu, para que vaya a espiar la tierra y vean en qué clase de condición está”.
69 Ahora, si ese no es exactamente el—el lugar, a donde Ud. ha llegado esta mañana. Hoy Ud.—la iglesia a pasado a través de justificación con Lutero, a través de santificación con los Metodistas, y ahora ha llegado hasta el tiempo de la promesa. La promesa es el bautismo del Espíritu, lo cual es prometido por todo el Antiguo Testamento y el Nuevo también ¿ven?, la promesa: “He aquí, que Yo envío la promesa de Mi Padre sobre vosotros…” Pedro dijo eso en el Día de Pentecostés.
70 Esa es la Promesa. La tierra prometida es vivir en esta tierra del Espíritu Santo. La promesa de Dios para la iglesia es vivir en el poder del Espíritu. Es otro mundo; es otra tierra. Ud. tiene que salir de las condiciones en que ha estado, y salir a vivir en esta tierra prometida, para recibir la promesa. ¿Recuerdan la promesa: “Recibiréis poder de lo alto, después de que el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros…”?
71 Y Pedro dijo que la promesa que había sido hecha por todo el Testamento, el Antiguo y el Nuevo…Ud.—Ud. encuentra la promesa desde allí hasta llegar al Pentecostés, y luego ellos entraron en la promesa.
72 Ahora, esa gente había salido y había visto grandes señales y maravillas en Israel. Y luego él había enviado algunos hombres para espiar, uno de cada tribu. Y algunos de ellos regresaron…Bien, algunos de ellos no cruzaron. Dos de ellos cruzaron. Cuando regresaron, ellos traían un racimo de uvas que se necesitó dos hombres para cargarlas. Ahora, ellos nunca habían probado uvas. Ellos estaban—estaban en el desierto; y por supuesto, en ese lugar no era lugar para frutas y esas cosas. Ellos fueron alimentados con maná, pan del Cielo, y codornices, y animales, con lo que ellos se alimentaron.
73 Pero ahora ellos estaban entrando a la tierra, y traían un racimo de uvas que eran tan grandes que se necesitaron dos hombres para cargar estas uvas. Y estos dos entraron a la tierra y regresaron y les dieron a cada uno de los otros en la ribera una prueba de estas uvas. Y ¿qué hicieron ellos?
Cuando regresaron, en lugar de regocijarse porque habían probado las uvas, en lugar de eso, cada uno regresó a su tribu y dijo: “Ah, pero hemos visto las grandes ciudades amuralladas de los Filisteos, y de los Heteos, y de los Ferezeos, y los—los—y todos los diferentes eos que hay allá”. “Pues”, dijeron, “son gigantes. Pues, nosotros nos vemos como pequeñas langostas al lado de ellos. No podemos tomar esa tierra. Además, ¿para qué nos trajiste aquí?” ¿Ven? Y la Biblia dice que todos ellos perecieron en el desierto, cada uno de ellos; murieron. ¿Qué fue lo que hicieron? Ellos eran creyentes fronterizos. Ellos llegaron hasta la cosa real, y vieron la promesa, y sintieron que no eran capaces de ir a tomar la promesa.
74 Ahora, eso es exactamente lo que ha salido hoy a través de justificación y santificación. ¿Ven? “Han hollado la Sangre de Jesucristo en la cual ellos se han santificado”, es el pueblo santificado el que llega a un lugar donde ven el bautismo del Espíritu Santo, y luego ellos lo rechazan y dicen: “Es fanatismo; no podemos tomarla. Seremos echados fuera de nuestros rangos; seremos echados fuera de nuestras posiciones. Seremos echados fuera de nuestras iglesias. No podemos hacer eso (¿ven?), porque es contrario a nuestras enseñanzas eclesiásticas”. ¿Ven? Contando la Sangre de Jesucristo que los ha traído hasta este lugar, al sellamiento de la promesa, y luego se apartan de eso. El dijo que es totalmente imposible que ellos sean salvos. ¿Ven?, ¿ven? No para aquellos que habían entrado a la tierra prometida…
75 Recuerden, Josué y Caleb fueron los únicos de todo ese grupo de dos millones y medio de personas que entraron a la tierra prometida, porque cruzaron a la tierra prometida, y recibieron la bendición y regresaron. Y dijeron: “Somos más que capaces de tomarla, porque Dios así lo dijo”.
76 Y allí se quedaron. ¿Por qué? Ahora, toda esa gente estaba mirando a las circunstancias, pero Josué y Caleb estaban mirando a lo que Dios había dicho: “Yo les he dado esa tierra; vayan y poséanla”.
77 Y así es hoy día, la gente dice: “Ah, si yo me bautizo en el Nombre de Jesucristo, si yo recibo el Espíritu Santo, si—si yo hablara en lenguas o profetizara, o si yo testificara o gritara en mi iglesia, me echarían afuera”. ¡Sigue adelante!
78 Ud. dice: “Bueno, déjeme decirle ahorita, que yo vivo una vida Cristiana; yo vivo una vida buena, limpia, santificada…” Eso es verdad, pero Ud. ha llegado al reto, al lugar, a la frontera. Y una vez que Ud. se aparta de eso, entonces, “es imposible para aquellos que una vez fueron iluminados…” ¿Ven?
79 En otras palabras, un hombre que pasa a través de santificación, y dice: “Creo que siento predicar la Palabra”. Es salvo; y dice: “Estoy cansado del pecado”. Muy bien. Entonces sale, y para empezar todavía fuma, y tal vez él tiene concupiscencia o algo. Después de un tiempo dice: “¡Dios, esto no conviene a un Cristiano, especialmente para un ministro, el mirar a las mujeres de la manera incorrecta, el fumar cigarrillos!” O: “Yo tomo cerveza con moderación con los amigos, pero—y aun mi congregación, pero no parece ser correcto. Santifícame, Señor”. Y luego el Señor lo santifica, le quita toda la concupiscencia y todo. Entonces es un vaso santificado. Luego lo que Dios le presenta es el bautismo del Espíritu Santo. Para hacer eso, él tiene que salir de todo ese grupo con que él está. Allí es dónde él muestra su color; allí es donde él retrocede. ¿Qué es lo que él hace cuando retrocede? El pisotea la Sangre de Jesucristo que lo santificó, tomándola como una cosa inmunda, que no lo puede conducir hasta allá. Entonces es imposible que él pueda ser salvo. Y ¿qué queda después de eso? Sólo un temor de un castigo y juicio.
Espero que esté claro. Si no está, notifíqueme después. Tengo muchas preguntas aquí, yo…
61-1015M – Preguntas Y Respuestas
