P.165. ¿Es posible que una persona llena del Espíritu Santo sea impulsada por el—impulsada por el—a hacer cosas pequeñas…influenciada a hacer cosas—cosas pequeñas que él no quiere hacer?

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

1000014543
1000014544

165. ¿Es posible que una persona llena del Espíritu Santo sea impulsada por el—impulsada por el—a hacer cosas pequeñas…influenciada a hacer cosas—cosas pequeñas que él no quiere hacer?

190 ¡Oh, sí! ¡Sí, señor! Sí, una persona llena con el Espíritu Santo…Ud. está justamente en el lugar para ser—para ser atraído por estas cosas. Ud. mismo se ha puesto como blanco. Cuando Ud. andaba allá sirviéndole al diablo, él lo dejaba comportarse de la manera que Ud. quería, pero una vez que Ud. se para por Cristo, Ud. entonces ha pasado al otro lado; él apunta todo fusil contra Ud. Cada tentación, todo lo que pudiera ser arrojado contra Ud., Ud. lo recibe. Pero ¿qué tiene Ud.? “Mayor es El que está en vosotros, que el que está en el mundo”. ¿Ven?

191 Ahora, Ud. aquí no estaba en ninguna batalla, Ud. caminaba de cualquier forma. ¿Ve? Pero ahora, Ud. ha—Ud. se ha lavado; se ha vestido; se ha afeitado; se ha peinado; Ud. se ha puesto un uniforme; Ud. tiene un fusil en la mano. “¡Vámonos!” ¿Ve? ¡Ud. está en la batalla, no para presumir, sino para pelear, pelear! Seguro que cuando las tentaciones se levanten, con el espíritu—el escudo de fe, uno se ciñe…?…y sigue adelante. ¿Ven? Correcto. Oh, póngase toda la armadura de Dios. ¿Para qué se pone la armadura si Ud. no va a pelear? Todos los soldados están vestidos para pelear, no para presumir, y decir: “Yo soy Fulano de Tal. Ahora soy un Cristiano. Vean quién soy yo. Yo pertenezco a esto y a lo otro. ¡Aleluya! Recibí el Espíritu Santo la otra noche. Seguro, ya nada me molesta”. Oh, hermano, yo—yo creo que Ud. debería de regresar y comenzar de nuevo. ¿Ve?

192 Ah, déjeme decirle a Ud., tan pronto que Ud. dice que tiene el Espíritu Santo, Satanás tiene todo fusil apuntando hacia Ud., disparándole. Pero Ud. tiene puesta toda la armadura, y tome el escudo de la fe, la espada del Espíritu o de la Palabra, y tome el—cíñase—cálcese con el Evangelio, y tome la pieza de en medio que va aquí, la coraza, y cíñase, y se la aprieta un poco, y prepárese, porque está en camino. No se preocupe. ¡Sí, señor! Ud. va a tener bastantes problemas. Pero recuerde: “Mayor es El que está en Ud., que el que está en el mundo”.

    61-1015M – Preguntas Y Respuestas