PREGUNTAS Y RESPUESTAS


194. ¿Tendrá la Novia de Cristo…? ¿Tendrá la Novia de Cristo un ministerio antes del Rapto?
233 Seguro. Eso es lo que está sucediendo ahora mismo. La Novia de Cristo. ¡Ciertamente! Es el Mensaje de la hora. ¿Ven?, la Novia de Cristo. Seguro, ella está compuesta de apóstoles, profetas, maestros, evangelistas y pastores. ¿Correcto? Esa es la Novia de Cristo, y desde luego, ella tiene un ministerio, un gran ministerio, el ministerio de la hora, será tan humilde…
234 Ahora, recuerden. ¿Cuántos estaban aquí al comienzo cuando yo…el domingo pasado? ¿Se acuerdan de qué prediqué? La Humildad. ¡No se olviden de eso! (Voy a hacer una pausa aquí para advertirles una vez más.) Recuerden, cuando Dios predice que algo grande va a suceder, la gente lo está buscando tan lejos por medio de su propia sabiduría, y así les pasa por alto. Cuando Dios dice que algo es grande, entonces el mundo se ríe y dicen: “Miren a esos ignorantes”. Correcto. Pero cuando este mundo altivo y la ostentosa iglesia dicen: “¡Esto es glorioso!” Dios dice: “¡Un montón de ignorantes!” Así que hay que tener cuidado…No quiero decir que sea exactamente así, de esa manera, pero así es.
235 Fíjense. Ahí estaba la gran santa iglesia Ortodoxa: “Nosotros conocemos la Palabra. Tenemos escuelas y seminarios. Tenemos nuestros ministros tan pulidos. Por centenares de años hemos sido leales a Jehová. Nosotros somos la ‘Iglesia’. Somos el Sanedrín, y aquí tenemos el Concilio de Iglesias, los Fariseos y los Saduceos y todas las denominaciones juntas”. (Igual como está sucediendo hoy.) “Todos estamos unánimes, hemos formado el Concilio de Iglesias. Nosotros somos los grandes aquí. Nosotros sabemos que eso es Escritural. ¿Qué nos va a decir a nosotros un tipo loco como ése, parado allí junto al río, con esa barba larga y vestido con una piel de oveja?”
236 Ciertamente no le iban a escuchar. Pero la Biblia dice en Malaquías, capítulo tres: “Yo envío Mi mensajero, el cual preparará el camino delante de Mí”. Setecientos doce años antes, el gran profeta Isaías se paró allí y dijo: “Va a haber una voz clamando en el desierto: ‘Preparad el camino para el Señor y enderezad Su calzada’”. Eso es correcto.
237 Y dijeron:…Oh, muchos de ellos dijeron: “Todo lugar alto será bajado. Oh”, dijeron, “cuando este hombre venga, solamente tendrá que extender la mano, y con eso moverá montañas enteras. Y todo valle, toda zanja será alzada, y todo lo áspero se allanará”. “Hermanos, sembraremos maíz en todos estos campos. Oh, cuando este hombre venga, vamos a hacer grandes cosas”. ¿Ven?
238 Ellos estaban esperando que Dios diera vuelta a la manivela y bajara una escalera celestial, y dijera: “Ve ahora, oh gran precursor de Mi Mesías”. Luego, cuando él haya bajado, entonces alzarían la escalera; y su ministerio llega a su fin. Luego nuevamente bajarían la escalera para que diera ahí cerca del seminario, y Dios diría: “Ahora bien, Mi Hijo amado, ve allá y predícales”.
239 ¡Oh, hermanos! Miren como vino. ¿Qué pasó? Allí venía un hombre que no conocía nada de sus escuelas; él ni siquiera tenía sus credenciales de compañerismo. Por lo que se sabe, él nunca asistió a la escuela ni un solo día. Se podía saber por su manera de hablar. El ni hablaba en términos eclesiásticos. Hablaba más bien de serpientes, hachas, y del desierto, y cosas por el estilo, ¿ven?, árboles. El no hablaba en términos del mundo eclesiástico de ese día o de este día o de cualquier otro día.
240 Como decimos aquí en Indiana, él vino como un “campesino rústico”. El salió del monte todo barbudo porque ni siquiera se había rasurado; sus cabellos estaban todos alborotados. Me imagino que no se bañaba, sino cada dos o tres meses. Correcto. El no se ponía pijama para dormir. El nunca se paseó en un automóvil. El nunca se cepilló los dientes. Seguro que no.
241 Así vino caminando por el desierto y dijo: “¡Yo soy la voz de uno que clama en el desierto! Preparad el camino del Señor y enderezad Sus sendas y Su camino”.
242 Algunos de los maestros estaban parados ahí y le dijeron: “Mira tú, ¿tienes tu…? Nosotros no podemos cooperar contigo en esta campaña. No podemos hacer tal cosa. ¿Dónde están tus credenciales y tu identificación?”
243 El los ignoró. El tenía un Mensaje, y así que siguió predicando igual como antes. Entonces ellos dijeron: “Esperen. Si vamos allá nos llevaremos al obispo para ver qué nos dice al respecto. Iremos allá. Nosotros sabemos que él es la cabeza de la iglesia, y sabemos que él tendrá que reconocer eso. Si el hombre es de Dios, entonces tendrá que reconocer a nuestro obispo”. Les dio asiento en la primera fila, todos eran altos dignatarios.
244 El dijo: “¡Generación de víboras! ¡Serpientes en la grama!” (Con cuellos volteados, y llamándose “santísimo padre” y demás.) “¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Ya sabéis que vuestra hora está a la mano. Y no piensen…”
245 Uds. dicen: “Pues, nosotros pertenecemos a esto y aquello”.
246 “Yo les digo que el Dios a Quien yo sirvo puede aun de estas piedras levantar hijos a Abraham”. ¡Oh, hermanos! Luego se extendió con su idioma que era tan contrario al idioma eclesiástico, y les dijo: “Yo digo que el hacha está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto, es cortado y se echa en el fuego. A la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento, mas El viene tras mí. La luna se convertirá en sangre y…” ¡Oh, hermanos!
247 “Su aventador está en Su mano y limpiará Su era. Y recogerá Su trigo en el granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. El separará la hierba del trigo”. ¡Oh, hermanos, qué Mensaje! Ellos dijeron: “¿Este tipo? ¡Ja! ¿Qué fue lo que él dijo? ¿Qué tiempo es? Oh, qué ignorancia. Tenemos al hombre ahora mismo, el Hermano Jones, si hay alguien en este día que lo va a hacer, él es. El obispo Fulano de Tal lo va a hacer, el santo padre Fulano de Tal”. ¡Oh, hermanos! ¿Ven? Es Dios en simplicidad, obrando en simplicidad.
248 Luego, cuando menos pensaban, él estaba parado ahí un día, y dijo: “Sí, El está parado entre vosotros”. El estaba tan seguro de que él era el precursor. El sabía quién era. Por eso les podía cantar claro. Dijo: “Ahora no comiencen a temblar. Continúen como siempre. Uds. soldados, obedezcan a sus líderes. Si han hecho mal, tomen aquello…”
249 “¿Qué debemos hacer? ¿Debemos dejar de hacer esto? ¿Debemos dejar de hacer esto?”
250 El dijo: “Continúen así como están. Continúen. Continúen. Sigan adelante. Si están cosechando papas, sigan adelante con las papas. Uds. soldados, no hagan cosas violentas, y hagan esto, y cualquier cosa que hagan, continúen así como están. Obedezcan a sus amos y demás”.
“Rabí, ¿qué debemos hacer nosotros?”
251 “Continúen adelante. Pero, hay uno en medio de vosotros al que no conocéis”. El conocía bien la hora de su Mensaje y sabía que a él le tocaba introducir a esa Persona. Juan sabía que El estaba presente. “Hay uno en medio de vosotros a quien vosotros no podéis ver. Están sucediendo cosas que vosotros no conocéis. Algo va a suceder. El estará aquí y yo le conoceré”.
252 Y por fin, un día él dijo: “¡He aquí, allí está El! ¡Allí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo! Mi tiempo ha terminado. Yo se los he introducido, y ahora debo menguar y desaparecer de la escena; El continuará la obra de aquí en adelante. Dentro de poco estaremos en el Milenio. El tiempo está a la mano”.
253 Entonces cuando El vino, cuando El estaba…Juan dijo: “El va a…El sí les va a hablar bien duro y va a separar el trigo de la paja; va a quemar la paja y limpiará Su era, porque Su aventador está en Su mano”. Pero ¿cómo fue El? Un tipo bajito…Y desde luego, ellos lo tenían todo calculado, oh, hermanos. “El tendrá una lanza que será de una milla de largo”.
254 “El estará acá en Palestina, se parará sobre una de estas nubes blancas, y tomará a todos estos Romanos, así, y los echará al infierno, y así seguirá hasta acabar con ellos”. Pues, lo tenían todo calculado. Pero ¿cómo fue? Vino un Corderito moviéndose entre la gente, manso y humilde, que se dejaba empujar para allá y para acá.
255 Aun Juan dijo…Ahora, vean a Juan, el profeta; él dijo: “Vayan y pregúntenle si en verdad El es”. Fue tan humilde que aun el profeta no le reconoció. Dijo: “¿Es El Aquel, o debemos esperar a otro?”
256 Ahora, El no les dio un libro a aquellos discípulos en Mateo 11, cuando vinieron a preguntarle, cuando los discípulos de Juan…Juan estaba en la cárcel y estaba todo enredado hasta que, creo que fue Pemberton [Un historiador.—Traductor], que dijo: “Su ojo de águila ya no podía ver bien”, ¿ven? El—él—él ya había bajado a la tierra; había estado en el aire. Pero cuando su profecía había terminado, él tuvo que volver nuevamente a la tierra, ¿ven?…y entonces lo encarcelaron, ¿ven? El ya no tenía necesidad de esas grandes alas, así que se quedó quieto, pero él voló más alto que cualquiera de los demás.
257 Déjenme decirles algo. Dios lo usó. Y Jesús sabía todas estas cosas porque ese fue el—ese fue el Dios encarnado. ¿Ven? Así que ahí dijo…Ahora, El no le mandó un libro para instruirle acerca de cómo se debía comportar mientras estaba en la cárcel. Dijo: “Miren, espérenme un momento. Escribiré un mensajito y Uds. llévenselo y díganle a Juan cómo portarse mientras está en la cárcel por causa mía”. No, El nunca dijo eso.
258 El no dijo: “Vayan y díganle a Juan que él debiera haber obtenido un alto grado de educación antes de andar predicando”. Si hubiera sido así, entonces Juan hubiera sido como los demás; hubiera sido un rechazador. Juan era sincero e hizo una pregunta.
259 Y El dijo: “Esperen hasta que se termine este culto, y después vayan y cuéntenle a Juan lo que ha sucedido, luego él sabrá. Si Uds. le cuentan lo que está sucediendo, entonces él sabrá”. ¿Ven? “No dejen que…Díganle que, desde luego él está en la cárcel y no pudo venir, pero Uds. estuvieron en el culto y vieron lo que ocurrió. Vayan y díganle”.
260 Entonces, los discípulos dijeron: “Muy bien, Maestro”, y se fueron por la colina. Jesús estaba sentado allí sobre una piedra, y se quedó mirándolos, hasta que desaparecieron detrás de la colina. Luego, volviéndose a la congregación, les dijo: “¿A quién salisteis a ver durante el ministerio de Juan?” Dijo: “¿Qué salisteis a ver? ¿Salisteis a ver a un hombre con el cuello volteado, y vestido con ropas delicadas, y con una educación bien pulida? ¿A esa clase de hombre salisteis a ver?”
261 “No. ¿Saben de qué clase son esos? Besan a los bebés, y Uds. saben, trabajan en palacios de reyes. De esa clase no era Juan”. Entonces dijo: “¿Qué salisteis a ver; a un hombre con un ministerio para introducirlos en una organización? Movido con toda…Luego si los de Sólo Jesús lo echan, entonces se va con los Trinitarios, y si los Trinitarios lo echan, se irá con la Iglesia de Dios, o a cualquier lado. ¿A esa clase de hombre salisteis a ver, que es movido por el viento?”
262 ¡Oh, no! Juan no. El dijo: “Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta?”
263 El dijo: “Y yo digo que eso es correcto, pero les voy a decir algo que Uds. no saben, él fue más que profeta. El fue más…”
264 “Si lo pueden recibir, este es de quien fue escrito en la Biblia”, allá en las Escrituras: “He aquí, yo envío Mi mensajero delante de Tu faz, (Malaquías 3), el cual preparará el camino delante de Mí”. Pero ellos no le entendieron, ni siquiera los discípulos lo captaron. ¿Ven? Correcto. ¡Oh, hermanos! Simplicidad—sean humildes. Háganse pequeños, cuando Dios promete algo grande, ¿ven?, en verdad es algo grande ante Su vista.
265 Ahora, si desean siempre tener esto en mente…quiero que Uds.…Tengan esto en mente, y cuando esto suceda, entonces lo pueden cambiar. Ud. extienda su mano y recoja una de las florecitas de primavera que están saliendo ahora en este año, o recoja una hoja de grama y sosténgala en su mano, y diga: “Voy a sostener esto ahora en mi mano y ver como algo tan sencillo la hizo, y yo quiero ver al genio que envió un cohete a la luna, que reproduzca esta hoja de grama”.
266 Ud. siempre la va a tener. De eso puede estar seguro, Ud. siempre la va a tener. La hoja de grama tiene vida, ¿ven? Es algo tan sencillo y humilde…¿Ven Uds.?, si un hombre es grande, muy bien; pero si es tan grande que se puede hacer sencillo, ¿ven?, él hallará a Dios. Pero si no se vuelve sencillo, entonces nunca verá a Dios. Uno tiene que llegar a ser sencillo.
63-0324M — Preguntas Y Respuestas Sobre Los Sellos
