P.202. Si uno está en una asociación u organización de nuestro gobierno, y puede hablar lo que está en su corazón en cuanto a la verdad de este último día, ¿será el tal considerado como una de las rameras? ¿Si uno está en una asociación u organización de…?

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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202. Si uno está en una asociación u organización de nuestro gobierno, y puede hablar lo que está en su corazón en cuanto a la verdad de este último día, ¿será el tal considerado como una de las rameras? ¿Si uno está en una asociación u organización de…?

301 Bueno, a la asociación u organización…le es dado derecho por el gobierno mismo para que se exprese. Eso no tiene nada que ver con lo que esté en su corazón. Pero, si él es un verdadero creyente y nacido de nuevo del Espíritu de Dios, en alguna ocasión ya sea tarde o temprano, él va a ser restringido. No podrá ser tan claro y luego que él no se de cuenta.

302 Ahora, quiero que Uds.…¿Ven?, Uds. deben acordarse de esto, amigos, que Dios…Dios nunca hace o ha hecho en ningún tiempo, según me acuerdo, ¿ven?, sino lo que…Vean, Jesús fue la clave de todo, porque El era Emanuel, Dios hecho carne.

303 Fíjense bien en este individuo, Jesús. Cuando El vino a la tierra, me supongo que ni la décima parte del mundo supo que estuvo aquí. Cuando vino aquel precursor, y pensaban que todo eso de los cerros, etc., iba a suceder, me supongo que ni la centésima parte de Israel se dio cuenta. ¿No es algo raro? Había Judíos y gentes y demás por todo el mundo.

304 Pero recuerden, Jesús vino para ser testigo como el Salvador del mundo. ¿Correcto? Pero, hubo pueblo tras pueblo tras pueblo y razas tras pueblos que nunca conocieron nada al respecto, que continuaron igual no sabiendo nada de todo eso, pero a la vez aquello estaba sucediendo. ¿Ven?

305 ¿Por qué no les permitió saberlo? El vino, y los que estaban predestinados para Vida Eterna, fueron los que le recibieron. De nada hubiera servido decirles algo a los demás, porque no les hubiera podido redimir, porque ni siquiera eran redimibles. ¿Por qué fue que cuando los sacerdotes estaban parados ahí…? Cuando El tuvo que llegar a ese punto, porque los predestinados estaban allí entre todos ellos; y así tuvo que predicarles como a un grupo.

306 Y los hombres grandes y educados que debieran haberle reconocido, dijeron: “Este hombre es Beelzebú. No vamos a permitirle que nos gobierne”, y demás, ¿ven? “No lo haremos”. Sin embargo, una ramera común, la cual tenía por dentro la Vida, predestinada para Vida Eterna, y su nombre está inmortalmente registrado en la Palabra de Dios, llegó ahí y cuando por primera vez esa Luz dio sobre la simiente, ella rápidamente lo supo.

307 Fíjense en aquel pescador que se acercó; y ahí estaba El haciendo señales y maravillas, y diciéndole a distintas personas los secretos de sus corazones y así revelándose. Y allí habían Fariseos diciendo: “Pues este hombre es Beelzebú”.

308 Ellos tenían que dar alguna respuesta a sus congregaciones. Y todos ellos parados allí: “Dr. Jones, ¿va a ir Ud. a escuchar a este hombre? Parece que sabe de qué está hablando; El no habla como cualquier hombre”.

309 “Yo no lo escucharía”. Caminó hasta allá para ver…Dios nunca podría alcanzarlo. Y allí estaba parado, y él dijo, dijeron: “Vean allá. Vean allá. Ahí viene un hombre…Ahora, ahí está uno de Sus discípulos. Ahí viene un hombre…Ahora, ahora el nombre de ese hombre es—ese es Andrés. Uds. se acuerdan. Oh, ¿se acuerdan Uds. de aquellos pescadores? Ellos son. Sí, ese es Simón y sus hermanos, ¿ven? Y esos son los hijos de Jonás. Ahora ahí…Miren, están trayendo a alguien a El, ¿quién es? Sí. Veamos qué hará ahora”. El es el que sigue, y se acerca y El dice: “Tu nombre es Simón. Y tú eres el hijo de Jonás”.

310 “Este hombre es Beelzebú. ¿Ven?, El tiene algún espíritu raro. Es un tipo raro. No anden escuchando tales cosas. Aléjense de eso. Es mejor que no asistan más a estos cultos. Tan pronto como esta cosa termine, nos iremos. Nunca jamás nos acercaremos a esto”.

311 ¿Por qué? Eso es lo que él pensaba, y se suponía que él era aquel. Miren; los mismos a quienes El vino, fueron los que le crucificaron. ¿Ven? Pero acá estaba la prostituta que todos los demás habían menospreciado. Yo no estoy respaldando la prostitución, no, señor, pero les estoy mostrando la simiente predestinada.

312 Fíjense bien en este hombre, este pescador, ni siquiera podía…La Biblia dice que era indocto. ¿Es correcto eso? Y no sólo eso, pero era ignorante. Ahora, ¿es cierto eso o no? Si tan sólo pudiéramos llegar a ser ignorantes a muchas de estas cosas que pensamos que sabemos. Muy bien, ¿ven? Entonces este hombre era indocto e ignorante. Y se acercó a la Presencia del Señor Jesús, y El le dijo quién era él. Eso concluyó el asunto.

313 Ahora, fíjense en ese otro hombre discutiendo en contra de eso: “Bueno miren, él lo creyó. Miren quién es. Uds. saben quién es. Ese hombre nunca…Pues, él es un pescador. Pues él ni siquiera conoce sus ABC. Yo le he comprado pescado y ni me pudo firmar el recibo. ¿Ven?, esa es la clase de cosas…Esa es la clase de gente que escucha tales cosas”. Gracias a Dios. Amén. ¿Ven? “Pues él ni siquiera…Fíjense en su padre, él es ignorante, él ni siquiera los envió a la escuela”, pero ese es el que El mandó a la escuela y lo instruyó como El quiso.

314 Ahora, no estoy apoyando el que no vayan a la escuela, ojalá entiendan, pero este es el tipo, lo que se obtiene. Esa es la clase…Por eso se les pasa por encima…

315 ¿Y saben qué? Ni siquiera…Yo diría que ni la tercera parte de todos los Judíos en el país tenían conocimiento de que El venía. Luego la quinta parte de esta tercera parte, fueron los que le escucharon; y apenas la centésima parte de la quinta parte fueron los que le recibieron. Uds. saben cuantos tuvo. Tuvo doce alrededor de la cruz, de entre todos. ¿Dónde estaban los demás? Aun los setenta lo dejaron.

316 Ahora, mientras anduvo sanando a los enfermos, sin decir nada de Su doctrina…Pasó sanando a los enfermos y de todo…¡oh, hermanos! El tenía sobre Sí el Espíritu de Dios, ¿lo creen así? Mientras estaba sanando a los enfermos, decían: “¡Maravilloso! Rabí, esto es tremendo. Miren hermanos, Uds. debieran invitarlo a sus iglesias. ¡Oye, este hombre sí tiene poder! El puede sanar a los enfermos como Uds. nunca lo han visto; tiene un don de sanidad Divina”.

317 Pues, por supuesto, van a haber algunos impostores, ahí venían…porque cada grupo tiene que tener su propio líder. Y allí venían.

Y nos damos cuenta que un día El se sentó.

“Desde luego, Rabí, nosotros te seguiremos”.

318 “Bien, siéntense. Comencemos”. Bien, El envió a los setenta, y demás. Pero cierto día, después de un maravilloso milagro, El se sentó y les comenzó a dar la Palabra: “Cuando comenzare a tocar la…” Muy bien. El comenzó a darles la Palabra, la Verdad…Dijeron: “Ahhhh, esperen un momento. No estoy muy seguro sobre esto. Esto es contrario a nuestras doctrinas”. Dijeron: “Pues, yo sé que nos salimos de la sinagoga y todo eso, pero quizás cometimos un error hermanos. Mejor será que nos regresemos, porque este hombre habla en parábolas, es un tipo raro. Yo no puedo entender esas cosas”.

319 ¿Ven? ¿Qué fue? Esa simiente no fue predestinada. Correcto. Luego, tuvo un grupo ministerial, y habló con los ministros, y ellos dijeron: “Ahhhh, será mejor que nos vayamos nosotros también, que regresemos a nuestra organización y pidamos de nuevo nuestras credenciales, ¿ven?, porque este tipo es…Pues, ¿quién podrá entender a tal persona? Dice una cosa aquí y otra acá”. Ah, hubo otros que no lo entendieron así.

320 Para unos les estaba hablando en parábolas, pero no para otros; así que ellos se fueron. Luego El se dio vuelta y miró a los doce parados ahí, y dijo: “¿Queréis vosotros iros también?”

321 Ahora fíjense. Pedro dijo: “¿Sabes qué? Yo asistí a aquel lugar todo ese tiempo. ¿Adónde pudiera ir? ¿Adónde iría? ¿Adónde pudiera ir? Después de—de haber comido aquí, ¿adónde…? Yo no puedo volver a aquel basurero donde está toda esa basura podrida del mundo. ¿Adónde pudiera yo ir? No lo puedo hacer”.

322 El dijo: “Muy bien, vamos, vengan conmigo”. Allí lo tienen. ¿Ven?, entonces ¿qué era eso? Doce de entre unos dos millones y medio. Y el Salvador del mundo de entre billones…Háganse humildes, ¿ven?, permanezcan humildes. Vigilen. Ahora, con todos esos Fariseos, y aquella prostituta llegó allá, y dijo: “Oye, Tú debes ser un profeta. Ahora, sabemos que el Mesías va a venir; y cuando El venga, El hará eso”.

El dijo: “Yo soy”.

323 Ella dijo: “¡Eso es!”, y se fue corriendo. Si Ud. hubiera intentado detenerla, no lo hubiera logrado.
    

63-0324M — Preguntas Y Respuestas Sobre Los Sellos