PREGUNTAS Y RESPUESTAS


231. Hermano Branham, ¿qué tanto, puede o debería hacer un diácono para guardar el orden en la iglesia? ¿Deberíamos guardar el orden o esperar hasta que el Hermano Neville nos diga lo que deberíamos de hacer?
128 Ese no es el trabajo del Hermano Neville, ese es el trabajo de Uds. ¿Ven? Uds. no le dicen al Hermano Neville lo que debe predicar, cómo predicarlo. ¿Ven?, ese es el trabajo de Uds., Uds. son diáconos, Uds. deben hacer eso. Uds. cuiden de eso. Eso no es negocio del Hermano Neville, ese es el trabajo de Uds. ¿Ven?
129 Ahora, si un policía está aquí en la calle y él ve a un hombre robando pertenencias de la cajuela de un automóvil, ¿debería él llamar al presidente municipal, y decir: “Su señoría, señor, estoy trabajando para Ud. aquí en esta fuerza policíaca. Ahora, anoche encontré a un hombre aquí por la calle que—que estaba robando algunas llantas de un automóvil. Ahora, me pregunto, ¿cuál es su opinión de esto?” ¿Ven? ¿Ven?, eso no sería razonable. ¿Verdad? No, señor. Si él está haciendo algo mal, arréstelo.
130 Y si un hombre está haciendo algo mal aquí en la iglesia, o cualquiera, párenlos, háblenles. No sean arrogantes; pero si ellos no escuchan, hablen de una manera para que ellos sepan lo que Uds. están diciendo. ¿Ven? ¿Ven?, es como decirle a un niño, digamos: “Vete para allá”, cuando él se está portando mal. ¡Diáconos, estén en sus lugares! Pongan…Hay cuatro de Uds., quédense dos al frente y dos atrás, en estas esquinas o en algún lugar de esa manera. Y vigilen muy cuidadosamente, porque renegados, y todo lo demás entran de esa manera, ¿ven Uds.? Y Uds. estén en guardia, y ocupen sus lugares de deber y quédense allí, esos son sus asientos; o párense a un lado de una pared y observen a cada uno entrar.
131 Un diácono tiene cuidado de la casa de Dios. Alguien entra, hable con él; esté allí para saludarlo, salúdelo de mano. Eso es, Ud. es el policía, “¿Pudiéramos enseñarle el guardarropa?”, o “¿quisiera sentarse? ¿Pudiéramos darle un himnario o algo?”, o “nos gustaría que Ud. se gozara aquí, y—y ore, y—y estamos contentos de tenerlo aquí con nosotros en esta noche”. Condúzcalo a un lugar, y pregúntele: “¿Le gustaría estar más cerca o le gustaría estar aquí atrás?”, o lo que sea. Eso es hospitalidad.
132 Un policía, o el diácono, es un policía militar para el ejército, cortesía, pero sin embargo con autoridad. ¿Ven? Uds. saben lo que es un policía militar, de hecho, si él cumple con sus obligaciones, yo creo que él es como un capellán. ¿Ven Uds.? El tiene cortesía y todo, pero sin embargo él tiene una autoridad. ¿Ven?, Uds. deben de prestarle atención. ¿Ven?, él pone…Estos novatos salen por ahí y se emborrachan, él los pone en su lugar. Y así también es el diácono, para ponerlos en sus lugares.
133 Ahora, recuerden, el diácono es un policía, y un oficio de diácono de hecho es más estricto que la mayoría de los oficios de la iglesia. Yo no conozco otro oficio más estricto que el oficio de diácono. Esto es correcto, porque él tiene un—él tiene un verdadero trabajo, y él es un hombre de Dios. El es un hombre de Dios al igual como el pastor es un hombre de Dios. Seguramente, que él es. El es un siervo de Dios.
134 Ahora los síndicos, la única cosa, ellos están obligados de parte de Dios de vigilar las finanzas y tener cuidado de eso, las cosas que ocurren. Como yo les dije acerca de esas cintas, y—y acerca de otras cosas que ocurren aquí, acerca del edificio y de la reparación, y de estar al tanto de las finanzas y cosas, eso es—eso es de lo cual ellos son síndicos: la propiedad, de las finanzas y cosas. Los diáconos no tienen nada que ver con eso. Y tampoco los—los síndicos no tienen nada que ver con el oficio de los diáconos.
135 Ahora, si los diáconos quieren pedir ayuda a los síndicos en algo, o—o los síndicos a los diáconos, y todos Uds. trabajan juntos…Pero sus deberes han sido señalados. ¿Ven? Muy bien.
136 Ahora, no, no le pregunten al Hermano Neville. Si el Hermano Neville les pide que hagan algo, entonces eso es—eso es su pastor, con cortesía y amor y todo…Si él dijera: “Hermano Collins, Hermano Hickerson, Hermano Tony, o alguien, ¿pudieran ver qué es lo que está pasando allá atrás en la esquina?” En el puesto del deber de esa manera, Ud. sabe, como un real hombre de Dios.
137 Recuerden, Uds. no están trabajando para el Tabernáculo Branham, ni tampoco están trabajando para el Hermano Neville ni para mí, Uds. están trabajando para Jesucristo. ¿Ven? Uds.…A El es a quien se lo hacen…Y El—El espera su lealtad al igual que El espera la de ese pastor o la de alguien más. ¡El está esperando que Ud. sea fiel! Y nosotros queremos mostrar nuestra lealtad.
138 Ahora, algunas veces se pone difícil. Es difícil para mí ver a un ministro sentado ahí, a quien yo amo con todo mi corazón, y tener que hablarle claro; ¿ven?, pero en amor, yo tengo mi mano extendida para ayudarlo. ¿Ven Uds.? Y ellos vienen a mí y me dicen: “Hermano Branham Ud. es una persona maravillosa, ¿por qué no puede Ud. comprometerse un poquito en ese bautismo, y en esto, eso, y lo otro, esa seguridad, y en la simiente de la serpiente?”
139 Yo dije: “Hermano, yo lo amo, pero tomemos la—tomemos la Escritura y veamos quién está bien o mal”. ¿Ven? Yo tengo que ser capaz de…
140 “Oh, no. Ahora, Hermano Branham, déjeme decirle, Ud. está totalmente errado”. ¿Ven?, se enoja.
141 “Oh”, yo digo, “bien, tal vez lo estoy. Entonces si lo estoy, con seguridad Ud. pudiera decirme, Ud.—Ud. sabe en dónde estoy errado, entonces muéstreme Ud. en dónde estoy errado”. Yo estoy dispuesto a recibir, ¿ven?
142 La misma cosa: “¡Eh!, Ud. no tiene ningún negocio diciéndole a ese niño que se siente”. Ahora, el diácono es el—el guardián de la casa de Dios. ¿Ven? Ahora si Uds.…El cuida de la casa de Dios y la guarda en orden. Ahora, eso es lo que la Escritura dice, y si Uds. tienen algo más que un diácono debería de hacer, vengan y díganmelo. ¿Ven?, es la misma cosa, pero ese—ese es el deber de Uds. de hacer eso, sí, refuércense.
143 Y Uds. no deberían de preguntar a nadie, esa es—esa es su obligación. El Hermano Neville no le pregunta a nadie, la iglesia no tiene que preguntar…quiero decir, los—los—los síndicos no tienen que ir a preguntarle al Hermano Neville si—si él quiere que se le haga la reparación al techo del tabernáculo. ¿Ven? No, no, eso no tiene que ver nada con el Hermano Neville, no tiene que ver nada conmigo, eso es para Uds. Los diáconos no tienen que…
144 De la misma manera para el pastor. “¿Sobre qué va Ud. a predicar? Yo no quiero que haga esto”. Ellos no tienen ningún negocio diciendo eso, él está bajo el cargo de Dios, ¿ven?, su pastor. Y luego si—si—si el Hermano Neville, predica un mensaje que el Señor nos ha dado, y todos estamos incluidos en esto. Y si yo le digo algo errado al Hermano Neville, Dios me hace responsable por ello. Correcto. ¿Ven? Así que Dios es el Patrón de todo esto. ¿Ven? Y nosotros solamente trabajamos como Sus embajadores, ¿ven Uds.?, aquí en este oficio.
63-1226 — Orden De La Iglesia
