PREGUNTAS Y RESPUESTAS


324. Si (p-r-a-d-…), el estar parados en línea para entrar a la iglesia va a ser sólo una memoria, ¿qué irá a suceder si nosotros no vamos a pasar por la tribulación? ¿Vamos a ser—ser vistos…igual…algún sufrimiento? Si no vamos a ver…
¿Ven? Yo…Esta pregunta probablemente es esto. Estoy tratando de apurarme; yo—yo—yo no debería de hacer esto. Debería de dejarlas, porque ese es un lugar en el que me podría quedar una hora (¿ven?), y eso…detallarlo bien. Voy—voy a parar.
229 Miren. Las personas están queriendo decir que, pensando que ellos…la Iglesia va a pasar por la tribulación. ¿Ven? No pasará; no puede, ¿ven?, porque Ella ya está redimida.
230 Ahora, la iglesia, los—los creyentes nominales como Lot, van a pasar por el período de la tribulación, ¿ven?, y van a ser salvos como si hubiera sido por fuego. Noé pasó por el período de la tribulación, fue llevado por encima de él, salió con Cam quien contaminó la tierra otra vez. ¿Ven? Lot salió, sus propias hijas durmieron con él, y tuvo hijos con sus propias hijas. ¿Ven? Pero Abraham produjo la Simiente Real, produjo la Simiente de la promesa. Enoc se fue a la gloria en el rapto, solamente salió a caminar y se fue a casa. El nunca pasó por el período de la tribulación. ¿Ven Uds.?
231 Allí lo tienen Uds. ¿Ven? No pasa, la Biblia no puede por un tipo…Y los tipos no pueden fallar. ¿Ven? No predice que la Novia…Ahora, la iglesia pasará por el período de la tribulación.
232 Ahora, la gente dice: “¿Qué de los santos del principio?” Ese fue el cambio de las dispensaciones. Eso fue bajo la persecución, lo cual si Ud. estuvo aquí para escuchar las Edades De La Iglesia, y ver cómo ellos entraron en esa oscuridad y tenían que hacer eso, luego eso muestra que ellos tenían que recibir esa persecución porque cada una de las edades de la iglesia y todo comenzaron a mostrar que ellos entraron más y más en oscuridad, hasta que finalmente llegaron completamente a un punto que ellos negaron Su Nombre y tomaron otro nombre de que ellos vivían y estaban muertos, Sardis. Y entonces salió, Tiatira y Sardis, y luego salió, luego empezó a salir a Filadelfia y demás, y entonces llegó al tiempo del llamado fuera de la Novia la cual habría de escapar de toda la condenación. Fue tenida por digna de escapar de toda esta condenación e ira que ha de venir sobre la tierra, para que Ud. pudiera ser tenido por digno de escapar de ella, no de pasar por ella, escapar de ella. ¿Ven? ¿Entienden ahora todos Uds.? ¿Ven?
233 La iglesia, la tibia, la que es cualquier cosa que está fuera de la Novia elegida pasará por el período de la tribulación. Ellos no resucitarán en la primera resurrección: “Los otros muertos no volvieron a vivir por mil años”, únicamente la Novia preordenada, predestinada, elegida, la propia elección de Dios. “¿Quién es, Hermano Branham?” Yo no sé. Yo no puedo decirles quién es, pero yo sé que va a estar allí, porque el Señor dijo que ellos estarían. ¿Ven? Ellos son los que ascenderán escapando de la tribulación, pero el resto de ellos pasará por la tribulación, pasarán por ella, y se le dará muerte a todo antes del Milenio. Entonces los—los justos saldrán en el Milenio y vivirán mil años.
234 Y después de los mil años, viene entonces el gran juicio del Trono Blanco, y luego los muertos, ambos buenos y malos son resucitados. Y los libros son abiertos, y el Libro de la Vida fue abierto; y los santos, la Esposa y el Esposo, se sentaron y juzgaron al mundo. Y allí se cumple el dicho: “Y El juzgará con vara de hierro a todas las naciones”. Y todas las naciones estarán delante de El, y El las juzgará con vara de hierro. El separará las ovejas de los cabritos y dirá a los cabritos: “Apartaos”, y a las ovejas, “Venid, benditos de Mi Padre”.
235 Ahora entonces, habrá una reunión de los santos en el campamento sobre la anchura de la tierra. Y Satanás será soltado de su prisión y va a hacer guerra otra vez contra los santos, para comenzar eso es exactamente lo que él hizo en la Gloria. Y luego Dios hace llover fuego y azufre de los cielos, y toda la tierra es removida como…Se quemó y se destruyó. Y el mar ya no existe, ya no existe el agua, ya no queda nada más en la tierra. Los volcanes rociarán y reventarán y tronarán, y toda la cosa…
236 “Vi un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron; y el mar ya no existía. Yo Juan vi la Santa Ciudad descendiendo del Cielo, de Dios, como una Esposa ataviada para su marido”. ¿Lo recuerdan? Y en esta Esposa…“He aquí el Tabernáculo de Dios es con los hombres”, y Dios morará con ellos sobre esta Ciudad de forma de pirámide de mil quinientas millas cuadradas [Dos mil cuatrocientos catorce kilómetros cuadrados.—Traductor]. Y en la cima de la Ciudad habrá una Luz. ¡Amén!
Oh, esa Ciudad en el Monte de Sión,
Como un extraño, pero aun así la amo.
Yo los encontraré en esas edades,
Cuando llegue a esa Ciudad en el monte.
237 En la cumbre del Monte de Sión se sentará el Cordero. Y la Ciudad no necesitará luz, porque el Cordero es su Lumbrera. Y por encima del Cordero estará el Padre, el cual es el Logos, Dios, la gran Luz, la Luz Eterna que brillará un poco más arriba del Trono. Y Jesús no estará en el Trono de Su Padre, El estará en Su Trono. Y el Padre hará sombra sobre el Hijo, lo cual el Padre y el Hijo serán Uno. “Y mientras aún hablan, responderé Yo. Antes de que ellos puedan pensar, Yo estoy pensando por ellos”. Correcto.
238 Y Jesús entregará una edad perfecta, perfecta a un…al perfecto Dios viviente, que El redimió y la entrega al Padre. ¿Es correcto eso? La entregará a Dios el Padre, el cual es Espíritu, no un hombre, Espíritu. Toda la naturaleza de bondad reunida, ese es Dios. Y en bondad…Ahora, cualquier cosa pervertida del bien, es mala; ese es el reino de Satanás. Todo lo bueno pertenece a Dios. Todo lo malo pertenece…
239 Y luego Dios se materializó en un Hombre llamado Jesucristo el cual era Su Hijo. Este Hijo dio Su Vida para que El pudiera traer otros hijos, para que Dios pudiera llegar a ser tangible, obrando todo en todo. “En aquel día conoceréis que Yo estoy en el Padre, el Padre en Mí, Yo en vosotros y vosotros en Mí”.
240 Oh, hermano, ése será un verdadero día. Uds. no tendrán que manejar de Birmingham para escuchar el Mensaje; el Mensaje estará con nosotros entonces, ¿no es así? Oh, será un—será un tiempo maravilloso, maravilloso. Estamos esperando ese día; Dios apresúralo a venir.
241 Esa gran Ciudad asentada allí (ahora, ¿ven?), no va a… Uds. piensan: “¿Mil quinientas millas de altura?” Eso es lo que la Biblia dice. Ahora, no serán mil quinientas millas directamente hacia arriba así. ¿Ven? Nosotros tenemos otra medida geográfica en que todos los lados son iguales; esa es la pirámide. ¿Ven?
242 Y la Ciudad probablemente empezará como a unos sesenta grados. Y si empieza, mil quinientas millas de eso, sólo piensen cuán alta va a ser, pero cuánto tiempo se necesitará para llegar allá. Uds. difícilmente sabrán que están subiendo la cuesta. Porque mil quinientas millas de altura a sesenta grados de inclinación, Ud. va como así. ¿Ven? Y toda la Ciudad está en este monte. Y es tan alta como lo es de largo; es tan larga como lo es de ancho. La altura, la profundidad, la anchura, es—es igual; todas la paredes son iguales. Una pirámide tiene cuatro paredes, y estas cuatro paredes serán…
243 Ahora los muros alrededor de la Ciudad serán—serán de 216 pies de altura [Sesenta y cinco metros con ochenta y cuatro centímetros.—Traductor], 144 codos, y cada uno de ellos es una piedra. Sólo piensen en esa Ciudad, amigos. ¡Oh, hermanos! ¿Por qué—por qué nos sentamos aquí en este lugar caliente? ¿Por qué hacemos estas cosas? ¿Por qué manejamos así? ¿Por qué—por qué trabajamos duro? Vale la pena cada pulgada del camino.
Oh, los afanes del camino no parecerán nada,
Cuando yo llegue al fin del camino.
Correcto. Y, oh, qué tiempo será ese.
244 Y allí Jesús se sentará en el Trono. Y saliendo de abajo del Trono fluirá el río de la Vida, corriendo hacia abajo por estas cuatro paredes formando lagunas, y pequeñas ramas, y llega a formar un río, y cruza por la Ciudad. Correrá por las calles de esa manera, y a cada lado están los árboles de vida que darán…o que cambiarán su fruto cada—cada treinta días. ¡Oh, qué Ciudad!
245 Y recuerden. Dios, el Creador, que creó los cielos y la tierra, está en Gloria en estos momentos preparando esa Ciudad. Abraham la buscó. El dejó su hogar; él se separó de todo lo que era amado para él y buscaba la…¿Por qué? El era un profeta. Y siendo un profeta, él estaba conectado con el Espíritu y parte del Espíritu. Y Algo dentro de sí le dijo: “Hay una Ciudad”, y él empezó a buscarla. Dijo: “Soy un peregrino, un extranjero. Estoy buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios”. El sabía que esa Ciudad estaba en alguna parte. ¡Oh, hermanos! Y yo creo que allí mismo en los terrenos en donde él la buscó, allí mismo en Palestina, allí es en donde Ella se levantará, porque está en el Monte de Sión. Allí es donde Ella va a estar.
246 Miren a donde Ella se extenderá hasta el—hasta el mar, de mar a mar. Piensen en esa Ciudad de mil quinientas millas asentada allá en las montañas del Señor. ¡Oh, eso será maravilloso!
247 Y el león y el cordero se acostarán juntos. El león comerá paja como el buey. Y el oso será apacible, y el lobo será manso. ¡Qué tiempo será! Nada dañará o destruirá; todo estará en paz y amor. Ya no habrá vejez; ya no habrá enfermedad, no se morirá.
248 Amigos esta no es alguna historia de San Nicolás, algo mítico, está escrito en la Palabra. Y nunca ha fallado la Palabra. Y pensar de la misma promesa de…No allá en los días de la Biblia, sino en este día, el día en que Dios…hoy. Ni una jota de Su Palabra ha fallado alguna vez. Oh, yo voy con destino a esa Ciudad. La amo, ¿Uds. no?
249 ¡No! Ahora, hermano, hermana, son las nueve y veinte. Sé que tengo algunos amigos aquí de allá de Kentucky. Yo sé que tengo amigos aquí de diferentes partes del país. Si Uds. quieren quedarse toda la noche, yo les pagaré el cuarto. Les dije, que Uds. tenían comida esperándolos y que pagaría por el motel si querían quedarse. Y lo único que tienen que hacer es verlo a él allá atrás, y yo ciertamente lo haré. Haré todo lo que pueda por ayudarles. Los amo.
250 No es mi intención contestar estas preguntas tal vez contrariamente algunas veces. Si Uds. no lo creen, eso está perfectamente bien. Yo quiero que Uds. me amen de todas maneras, porque Dios sabe que yo lo hago de esa manera. Yo únicamente contesto estas preguntas lo mejor que yo sé, yo pudiera haber estado equivocado en algunas de ellas, amigos, pero no fue un error intencional. Si hubiera tenido como seis u ocho preguntas, de manera que me pudiera haber quedado con ellas y explicarlas bien, pero yo, en lugar de contestarlas todas…Tengo unas pocas de ellas sobre casamiento y divorcio. Nada más tuve…pensé que contestaría unas cuantas de ellas. No pude encontrar más aquí, escogiéndolas, pero tengo algunas preguntas muy importantes aquí, preguntas muy importantes. Quiero contestárselas si puedo.
251 Ahora, si Uds. viven por aquí cerca, llamen a Billy el miércoles; yo sabré para entonces si regresaré. Oraré esta semana. Pero tengo muchas entrevistas privadas, oh, un montón como así. Y tengo casi esa cantidad en Arizona para hacerlas uno de estos días cuando pueda. Y es gente que está realmente enferma. Algunos de ellos tienen problemas, y no saben qué hacer, esposos y esposas con problemas.
252 Y algunas de éstas aquí tuvieron que ser cambiadas a entrevistas privadas, porque no podía leerlas abiertamente, lo que la gente dice aquí acerca de sus asuntos matrimoniales y cosas como esas. E hice que Billy regresara y averiguara quiénes son, y—y los llamara, y les dijera que los vamos a poner en una entrevista, para así poder hablar con ellos. Algunas muy serias, y son preguntas que deberían ser contestadas.
253 Yo estoy aquí para tratar de ayudarles, porque los amo. Uds. son mis hijos que he engendrado para Cristo. Yo reclamo a cada uno de Uds. Yo los reclamo a Uds. esta noche; yo los reclamo todo el tiempo; yo siempre los reclamo y ese…como mi hermano y hermana. Uds. son mis hijos; yo—yo soy su padre en el Evangelio, no padre como lo sería un sacerdote, yo soy—yo soy su padre en el Evangelio como Pablo dijo allí. Yo los he engendrado a Uds. para Cristo, y ahora, yo—yo los desposo a Uds. con Cristo; eso es comprometerlos a Uds. con Cristo como una virgen pura. ¡No me decepcionen! ¡No me decepcionen! Manténganse como una virgen pura.
254 “¿Cómo lo voy a hacer, Hermano Branham?” Quédese con la Palabra; viva limpio y puro; no tenga nada que ver con las cosas del mundo. Si el amor de él está en su corazón diga: “Oh, Jesús, por favor quita eso de mí. Yo no quiero ser así”.
Ahora yo no quiero decir que sea nada más alguna persona que está—que está diciendo esto. Yo—yo quiero decir ser un creyente genuino. Crean en Jesucristo y vivan para El cada día. No hagan nada malo.
255 Ahora, muchas veces yo hablo de la creencia Calvinista. Ahora, no piensen que eso los deja libres para hacer todo lo que quieran. El otro día un hombre…Yo le pregunté: “¿Fue Ud. a la iglesia?”
El contestó: “Fui a cazar”.
La esposa del hombre vino a mí, y ella venía de la lavandería en domingo. Y yo dije: “¿Por qué no fue a la iglesia?”
Ella contestó: “Fui a lavar”.
Le dije: “Ud. no debería de haber hecho eso”.
“Pues”, dijo ella, “yo no soy una legalista anticuada”.
Yo dije: “Pero yo pensé que Ud. era una Cristiana”. ¿Ven? Yo dije: “¿Sabía Ud. que está poniendo una piedra de tropiezo en el camino de alguien?” ¿Ven? Yo dije: “Le…”
“Pues, ah, yo—yo creo esto. Yo no tengo que hacer esas cosas. Yo no soy una legalista”.
256 Pues, mire mi hermano, hermana, fíjese aquí. Pablo dijo: “Si el comer carne pone una piedra de tropiezo en el camino de mi hermano, ya no comeré carne mientras el mundo dure”. Y yo pienso que sería mucho mejor…
257 Ahora, Ud. dice: “Hermano Branham, Ud. caza. ¿No ha cazado alguna vez en domingo?” Permítame decirle algo. No, yo no me estoy dando palmaditas en la espalda por esto, pero yo estoy…yo no soy un Sabatista, yo creo que el Espíritu Santo es nuestro Reposo. Yo creo eso, pero yo creo que deberíamos honrar esa resurrección como un memorial. Ese es un memorial que yo…Si Uds. honran algún día, honren esa resurrección.
258 Ahora, no hay ley en guardar cierto día, porque Uds. entran en el Reposo, la paz, cuando Uds. entran en El. Tengo esa pregunta aquí para contestarla muy pronto de todas maneras, si el Señor quiere, acerca de ¿qué es el día de Reposo? Lo explicaré, si Dios quiere.
Y ahora fíjense, recuerden esto. ¿Ven? Cuando yo era un niño, aquí arriba donde Eichs vivía en la carretera, tenía como catorce años de edad; yo ponía trampas para ganarme la vida. La única cosa que tenía para ayudar a obtener el pan en nuestra casa era atrapar zorrillos, ratas almizcleras, zarigüeyas.
Me gustaba poner trampas, y tenía que hacerlo. Iba a la escuela oliendo como un zorrillo, y yo—yo sólo tenía un juego de ropa y eso era todo lo que podía usar. Eso era todo lo que tenía. Mi mamá me la quitaba y la lavaba, y me la volvía a poner; y así es como yo iba a la escuela, de niño. Pero una noche estaba de pie allá arriba; yo dije: “Tengo las trampas puestas allá arriba cerca de la propiedad de Wathen, más allá de eso”. Yo salía cada mañana como a las 2:00 con una linterna a recorrer estas trampas, luego tenía que regresar a tiempo para ir a la escuela. Atrapaba un conejo; me daban quince centavos por él. Me compraba una caja de balas, y tal vez con eso mataba tres o cuatro conejos. Cuando no teníamos para hacer algunos panes y conejos, y, salsa del jugo de la carne para la cena, yo vendía los otros, y tal vez obtenía lo suficiente para comprar pan, o alguna comida, o harina para hacer salsa del jugo de la carne con ella. Yo no sé si Uds. tuvieron que vivir de esa manera o no.
259 Yo ponía cuerdas para pescar truchas en el río; iba allá, y tomaba los pescados, y los vendía por diez centavos la libra. Ponía mis cuerdas para pescar truchas. Yo no tenía un bote; yo nadaba en un tronco. Me metía al río, y todavía estaba frío, ponía mi cubeta de carnada sobre el tronco y para—remaba y remaba de esta manera, mi cuerpo desnudo dentro del río, y recorría esta…Tenía una cuerda en este lado, para atar mis pescados. Y los bagres tocándome con sus aletas en mi pierna al ir así, y ponía mi carnada en…
260 Pero miren, muchas noches me he metido en ese río a las 11:00 y sacudía cada pedazo de carnada de esa cuerda. Si yo no podía pescar lo suficiente en seis días, yo no quería el que pescaba en el séptimo. Yo he estado allí parado en la lluvia.
261 Una noche me puedo ver todavía parado, recargado contra…Yo era un pecador; pero yo estaba parado, recargado contra el poste de la puerta de esta manera. Oh, estaba lloviendo mucho, muy cerca de las 11:00. Y dije: “Esta noche voy a llegar tarde, pero voy a hacer funcionar cada una de esas trampas. No voy a atraparlos en el día de Reposo”. Yo dije: “No—no pondré las trampas”. Dios honró eso.
262 Yo recuerdo el tiempo cuando siempre deseaba, yo siempre, toda mi vida quise ser un cazador. Mi abuelo lo era. Uds. saben, mi abuela salió de las reservaciones; ella recibía una pensión. Yo amo la naturaleza.
263 Y recuerdo, yo siempre quise…Yo—yo quise toda mi vida…Pensé que si yo pudiera alguna vez reunir dinero suficiente de manera que pudiera tener un rifle 30.30…Si yo lo podía lograr alguna vez, entonces conseguiría un montón de trampas. Me iría a las montañas; dejaría al resto del mundo seguir su curso. Yo pensé: “Tal vez si me llevara mi .22 alguna vez y practicara para ser un buen tirador, algún cazador algún día me querría llevar. Si lograra ser un buen tirador, él me permitiría ir con él para su protección; yo podría ir a cazar”. Yo miro, colgados en mis paredes, y los mejores rifles que el dinero puede comprar están allí colgados, al grado de que puedo prestarle rifles a la gente para que vayan a cazar.
264 El me deja entrar a las montañas y predicar, y algunos de los mejores guías que hay en el mundo me llevan gratis a cazar. “Sublime gracia, cuán dulce suena”.
265 Cuando yo…Aun esta mañana, un anciano cazador de venados que está aquí en alguna parte tiene un Remington .35, yo realmente no necesitaba el rifle, pero él puso su brazo sobre mí, y dijo que estaba haciéndose muy anciano para cazar: “Yo quiero darle mi rifle”. Yo pensé en eso cuando yo era un muchachito, cómo, si yo hubiera pensado alguna vez que sería dueño de un rifle como ese, oh, hermanos, cómo hubiera sido. Y ahora, pienso, allí colgados en mi pared, hay rifles buenos, lugares para ir a cazar.
266 Yo recuerdo cuando salía, y los muchachos compraban helados. Y algunas veces a algunos de ellos les sobraba cinco centavos y me compraban uno a mí. Oh, yo no podía comprarles uno a ellos. Yo pensaba: “Si yo…”
267 Y algunas veces ellos solían comprar esas antiguas, lo que llamamos “hamburguesas aceitosas”. No sé si Uds. se acuerdan o no, pero algunos de Uds. los ancianos…Uno las compraba por cinco centavos, con mucha cebolla frita. Oh, yo amo esas cosas. Cuando era niño no teníamos…Solamente pan de maíz y melaza, Uds. saben lo que es, para comer.
268 Ahora, alguien me compraba una de esas hamburguesas, y oh, me chupaba los dedos con los que la había agarrado. Era— era…estaba tan sabrosa. Y yo pensaba: “¡Oh!, ese hombre, si yo tan sólo pudiera comprarle una hamburguesa”. Y ahora, puedo comprarle a una iglesia su cena.
269 Yo recuerdo todas esas cosas, y ¿de dónde vinieron? Fue la gracia de Dios, no algo que yo hice.
270 Yo recuerdo caminando aquí por la calle y le hablaba a alguien. Mi padre, todos Uds. lo saben, él tomaba; él hacia whisky. Y eso…nadie quería tener nada que ver conmigo. Iba caminando por la calle y trataba de hablarles a los hombres; yo todavía encuentro a esos hombres hoy. Trataba de hablarle a alguien, si no había nadie más con quien hablar, se paraban: “Sí, ajá”. ¿Ven? Yo era un Branham.
271 Así que, me sentía muy mal, y me daba la vuelta y me iba. Yo pensaba: “Yo no soy culpable de eso. Yo no hice lo que hizo mi papá. Yo nunca he tomado en mi vida. ¿Por qué tengo que soportar eso?” Y le estaba diciendo aquí a mi esposa no hace mucho tiempo: “Casi tengo que quedarme fuera de la ciudad”. Dios ha sido bueno conmigo.
272 Yo pensé cuando él le dijo a Natán estando allí sentado en una ocasión. Natán…David dijo: “¿Es correcto que yo viva en una casa de cedro y que el arca de mi Dios esté allá cubierta bajo una tienda?” El…
Natán, el profeta, dijo: “David, haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo”. El profeta cometió un error, no intencionalmente.
Esa noche Jehová vino al profeta, dijo: “Ve y dile a mi siervo David: ‘Yo lo tomé de ese redil, donde pastoreaba unas cuantas ovejas allá; y le di un nombre como a los grandes hombres que hay en la tierra. (Nunca dijo que El le dio el nombre más grande, El sólo le dio a él un nombre como a los grandes hombres que habían en la tierra.) Yo he hecho todas estas cosas por ti, David. Yo he destruido a todos tus enemigos a dondequiera que has ido. Yo he estado a tu lado. Yo nunca te he fallado, y nunca te fallaré. Pero no puedo dejar que edifiques la ciudad’”.
273 Yo pensé en eso, en un lugar ahora en donde Dios me ha ayudado y me ha permitido conocer a grandes hombres, me ha permitido ir alrededor del mundo. Y gente alrededor del mundo llamándome para ir a orar por ellos, y gente enferma, y queriendo unos minutos con uno, cuando hace sólo unos cuantos años ellos ni siquiera volteaban—volteaban en la calle sus rostros para verme. Y ahora, los hombres de negocios prosperan por la gente que yo traigo a la ciudad y que tengo aquí, a través de sus cuentas por alimentos y por el motel, y cosas como esas, tiene…van a los moteles y andan en la ciudad y cosas como esas.
274 La gente que…La gente no me quería para nada; nadie quería nada conmigo. Y ahora, con la ayuda de Dios, yo creo que estoy dirigiendo a la Novia de Jesucristo. Oh, “Sublime gracia, cuán dulce suena”.
275 ¿De dónde vino? ¿De mi educación? No tengo. ¿De dónde vino? ¿De mi personalidad? No tengo. ¿Vino de mi conocimiento de teología? No sé nada. ¿De dónde vino? De la gracia de Dios que me salvó.
Es gracia la que enseñó a mi corazón a temer,
Es gracia que de mis temores me libró;
Cuán feliz apareció esa gracia,
En la hora en que creí.
A través de peligros, dificultades y trampas,
Yo ya he pasado;
Es gracia la que me trajo a salvo hasta aquí,
Es gracia la que me llevará al hogar.
Y cuando hayamos estado por diez mil años en aquella Ciudad,
Que es más brillante que el sol;
No tendremos menos tiempo para alabarlo a El,
Que cuando comenzamos.
Oh, cuánto amo a Jesús, ese hermoso Nombre que me salvó cuando yo era un—un pecador, que me sanó cuando yo estaba enfermo, que me da la promesa de un hogar en esa Ciudad. Yo tengo un hogar en esa Roca. Nada más importa ahora sino reunir a todos los hijos de Dios y decir: “Vámonos”. La hora, está dando la medianoche; es más tarde de lo que pensamos. Oremos.
64-0823E – Preguntas Y Respuestas #2
