P.379. ¿Puede todo hijo de Dios estar tan ungido al grado que puede hacer milagros, señales, maravillas, o es esto sólo…es esto por instrucciones del Espíritu Santo?

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

1000014543
1000014544

379. ¿Puede todo hijo de Dios estar tan ungido al grado que puede hacer milagros, señales, maravillas, o es esto sólo…es esto por instrucciones del Espíritu Santo?

38 Sí, es por instrucciones del Espíritu Santo. Si uno es un hijo de Dios, o una hija de Dios, sea lo que uno sea, cuando uno ha recibido el Espíritu Santo, entonces el Espíritu Santo lo dirige a hacer cosas.

39 No tengo tiempo. Quisiera poder contarles pequeñas historias. Cada vez que pienso en eso, tengo que pasarlo por alto. Pero pienso que ésta tomará sólo un minuto.

40 Fue allá en Meridian, Mississippi. Muchos de Uds. unitarios, el Hermano Bigby estaba teniendo…estaba patrocinando mis reuniones, él es un hermano unitario. Y una noche en una reunión Billy Paul había ido a la arena y había repartido tarjetas de oración. Oh, estaba lloviendo a cántaros. Y la gente estaba parada afuera con paraguas y cosas. Y Billy repartió tarjetas de oración, y había un…Y luego vino por mí. Y mientras había…mientras él venía por mí, estaba una pequeña señora que se sentó en frente, y había otra señora caminando con un pequeño bebé, tratando de mantenerlo callado. Y esta pequeña señora que estaba sentada allí con un pequeño vestido de algodón puesto, sea lo que haya sido, era una madre también. Y ella vio a la señora, y el Espíritu Santo le habló a la mujer, algo en su corazón: “Ve y ora por ese bebé”.

41 “Bueno”, dijo ella, “la próxima vez que ella pase, iré a orar por ella”. Y cuando ella pasó otra vez, la señora tenía una tarjeta de oración. “Oh”, dijo ella, “yo—yo no pudiera orar por ese bebé”. Dijo: “El Hermano Branham va a orar por ese bebé esta noche. ¿Y quién soy yo para orar por el bebé si el Hermano Branham va a orar por él?” Ahora, eso fue reverente, y eso fue amable, pero eso no siempre puede ser la voluntad de Dios. Algunas veces es diferente.

El Espíritu Santo seguía diciéndole: “Ve ora por ese bebé”.

Finalmente ella pensó: “Esa señora me va a rechazar fríamente. Sabiendo que ella tiene esa tarjeta de oración, ella no querría que ore por ese bebé. Ella trajo ese bebé aquí, no para que yo ore por él, sino para que el Hermano Branham ore por él”.

Así que el Espíritu Santo siguió diciendo: “Ve ora por ese bebé”.

Finalmente ella dijo: “Bueno, para sentirme mejor sólo voy a decir…Le daré mi asiento”. Así que ella dijo: “Cariño (una madrecita hablando con la otra), quisiera Ud.—quiere…Ud. trae a ese bebé…” Dijo: “¿Vendría Ud. a sentarse aquí, tomar mi asiento?”

Ella dijo: “Oh, cariño, yo no quiero quitarle su asiento”. Dijo: “Estoy tratando de mantener a mi bebé callado”.

Dijo: “Pero Ud. se ve tan cansada y agotada”.

Ella dijo: “Lo estoy”.

Ella dijo: “Bueno, siéntese aquí y tome mi asiento”. Y ella dijo: “Veo que Ud. tiene una tarjeta de oración. Tal vez Ud. está…¿Va a orar el Hermano Branham por su bebé?”

Ella dijo: “Esperamos que este número sea llamado”.

Y ella dijo: “Bueno, yo también”. Ella dijo: “Hermana, ¿es Ud. Cristiana?”

Dijo: “¡Oh, sí!”

Ella dijo: “Yo también soy Cristiana”. Y dijo: “Desde que he estado sentada aquí, el Espíritu del Señor me ha estado diciendo: ‘Ora por ese bebé’. ¿Me daría Ud. permiso? Yo sé que el Hermano Branham va a orar por el bebé si lo llaman. Y Ud. siga guardando su tarjeta, él lo llamará”. Dijo: “Pero si yo pusiera mis manos sobre el bebé y sólo ofreciera una oracioncita para sentirme mejor, y me libre de eso que me está llamando, ¿la—la ofendería?”

42 Ella dijo: “Pues, de ninguna manera, querida. Ore por el bebé”. Y era un pequeño bebé azul [Defecto cardíaco de nacimiento.—Traductor], y así que la—la pequeña señora oró por él. Ella le dio a la señora su asiento, y se subió al tercer balcón y estaba de pie. Un hermano Cristiano allá arriba, lo suficientemente caballero para levantarse y dar a esta señora su asiento, así que ella se sentó.

43 Como una media hora después, entré a la reunión, hablé por unos cuantos minutos, llamé las tarjetas de oración; y esta mujer era la tercera o cuarta en la línea con ese bebé. Y ella se sentó allí, y ella dijo: “Oh, gracias, Señor. Ahora, me compadecí tanto por esa madrecita, yo creo que el bebé se pondrá bien ahora porque el Hermano Branham…Sólo es el tercero o el cuarto, él llegará hasta ése”. Dijo: “Gracias, Señor”, la madrecita sentada allá arriba, sintiendo por ese bebé. Muy bien.

44 Luego cuando me acerqué, empecé a orar por el bebé, cuando la señora se acercó, dije, la miré y dije: “Ahora, su bebé es un bebé azul. Ud. lo trajo aquí para que se orara por él. Y ahora, su nombre es Sra. Fulana de Tal, y Ud. ha venido de Tal y tal lugar; pero su bebé ya está sanado. Había una mujer quien tenía una carga en su corazón cuyo nombre es Sra. Fulana de Tal, que está sentada allá arriba en el balcón (la primera al final de la cuarta hilera en el tercer balcón), oró la oración de fe por el bebé; y el bebé ya está sanado”. Ella casi se cayó de su asiento. ¿Ven?

45 Ahora, ¿qué si ella no hubiera hecho eso? ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, esa mujer hubiera tenido más compasión por ese bebé, una madre por un bebé que lo que yo la hubiera tenido por el bebé. ¿Ven? Y la madre siendo…¿Ven?

46 “¿Podemos todos hacer milagros?” Sí. Cuando Uds. son dirigidos por el Espíritu Santo a hacer milagros, vayan a hacerlo, porque es dirigido por el Espíritu Santo.

47 Ahora, si esa mujer no hubiera hecho lo que Dios le dijo, tal vez hubiera habido una reprensión en el Espíritu para ella (¿ven Uds.?), y ella hubiera desobedecido a Dios. Siempre, si Uds. son Cristianos y algo los está persuadiendo a hacer algo, vayan a hacerlo. Vayan a hacerlo; no lo duden; vayan a hacerlo.

“Me gustaría hacer una pregunta. ¿Es…?” Aquí está otra de ellas, o yo metí en el lugar equivocado…Sí, yo…Esa fue una para esta mañana. “Mujer usando una pijama, ¿es vestimenta de hombre?” Debe haberse mezclado aquí con estas otras.

“Hermano Branham, ¿era Dios haciendo la cosa…era Dios…era yo haciendo la cosa que sucedió cuando la cinta…?” Oh, sí, tuvimos esa esta mañana. Debo de haber mezclado algunas de esas. Debería de romperlas, pero simplemente no me gusta hacerlo.

    64-0830E – Preguntas Y Respuestas #4