P.398. Parece entre los ministros de la Palabra, que tenemos poca o ninguna carga para orar, para predicar, para ayunar, o por almas perdidas que todavía pudieran estar allá afuera en alguna parte en el mundo. ¿Nos diría Ud. por favor qué hacer sobre esta condición? Muchas gracias, Hermano Branham, por esto. Ese debe de ser un ministro. No firmó ningún nombre para estas palabras.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

1000014543
1000014544

398. Parece entre los ministros de la Palabra, que tenemos poca o ninguna carga para orar, para predicar, para ayunar, o por almas perdidas que todavía pudieran estar allá afuera en alguna parte en el mundo. ¿Nos diría Ud. por favor qué hacer sobre esta condición? Muchas gracias, Hermano Branham, por esto. Ese debe de ser un ministro. No firmó ningún nombre para estas palabras.

85 Hermano…Tuve que contestarlas cuando estaba cansado, agotado, y como que, Ud. sabe, no me siento muy bien, así que yo—yo confío que eso conteste la pregunta. Yo—yo le doy gracias y me—me olvidé lo que yo le iba a contestar.

86 Predicadores, un ministro, el porqué tenemos estas cargas…no tenemos cargas por almas perdidas. Yo creo que es—es una falta del avivamiento. Yo creo que todavía deberíamos tratar de orar a Dios que nos dé pasión por las almas perdidas hasta que Jesús venga.

    64-0830E – Preguntas Y Respuestas #4