Indice
LA PREDESTINACION
- QUE ES
- Y LA SOBERANÍA DE DIOS
- DE LOS HIJOS DE DIOS
- Y LOS ORDENADOS PARA TROPEZAR
- Y LA ELECCIÓN HUMANA
DE LOS HIJOS DE DIOS
Dios por su conocimiento anticipado de todas las cosas, dirige el curso de la elección y predestinación de cada ser humano.
Jacob y Esaú nacieron de un mismo padre y de una misma madre; sin embargo, fueron completamente diferentes en carácter y en todo; pero Dios conociendo esto anticipadamente, y para que su propósito conforme a la elección y predestinación permaneciese, escogió amar a Jacob y aborrecer a Esaú. En esto no hay injusticia, porque Dios conoce todas las cosas. Y como Dios es justo, siemprehace lo mejor; aunque nosotros no lo entendamos ahora.
Nuestra respuesta a esta elección tiene su base en Dios, quien toma la iniciativa aún antes de que nazcamos. Por esa razón el Señor le dijo a sus discípulos:
No me elegisteis vosotros á mi; mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.
Juan 15:16
Tampoco fueron determinadas circunstancias, ni obra de la casualidad, lo que cambió el rumbo de la vida de Pablo allá en el camino de Damasco; sino que así estaba determinado por Dios desde el principio. El lo había escogido desde el vientre de su madre como un vaso para su gloria.
Mas cuando plugo a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, Revelar á su Hijo en mi; para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre
Gálatas 1:15-16
Jeremías también es otro ejemplo claro de la predestinación. El Señor le dijo: «Antes que te formase en el vientre te conocí; y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes” (Jeremías 1:5). Esto demuestra lacompleta soberanía de Dios en su elección, en la cual El solo participa. «Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fue su consejero?” (Romanos 11:34). ¿Quién estaba con Dios allá en el principio para decirle lo que tenía que hacer? «Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas…” (Romanos 11:36). Indudablemente, Dios predestina los que han de ser salvos. Esto quita toda vanagloria; porque no podemos hacer nada por nosotros mismos «SiJehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1). También dice la Escritura: «Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Romanos 9:16). Sabemos que ni aún la fe que una persona profesa, es suya; sino de Dios. Estoy hablando de la fe verdadera, la fe de Cristo; pues está escrito: “Porque por gracia sois salvos por la fé; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (Efesios 2:8-9).
Así que Dios mismo hace toda la obra; pues somos salvos por gracia, por la fe; pero esta fe, Dios tiene que depositarla en nosotros, porque es un Don suyo. Entonces ¿dónde queda la jactancia de algunas personas que hablan de las grandes obras que hacen para Dios, si El lo ha predestinado todo desde el principio? Dios no está sujeto a circunstancias, porque El sabe todo anticipadamente; por lo tanto nada ni nadie puede sorprenderlo. El tiene todo establecido desde el principio, y en especial lo que concierne con sus hijos. El propósito de toda la creación de Dios, es el desarrollo de su plan para con sus hijos. Lo revela el hecho de que todo lo demás pasará, pero Dios reinará perpetuamente con los suyos. Aun los ángeles obran a favor de los hijos de Dios.
¿No son todos espíritus administradores, enviados para servicio á favor de los que serán herederos de salud?
Hebreos 1:14
Ahora consideraremos el texto que hemos tomado como base para este estudio: “Según nos escogió en él -Cristo- antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad” Demodo que los predestinados fueron escogidos en Cristo antes de la fundación del mundo; y todo esto fue por deseo y determinación de Dios. Los hijos de Dios han estado con El desde el principio, porque estaban en Sus pensamientos; y Sus pensamientos son eternos. Dios pensó en los suyos desde el principio: es decir, desde la eternidad. Cuando Dios predestinó sus hijos, no existía nada de lo que hoy vemos, ni aun lo que no podemos ver; sin embargo, El los vio allá y los decretó tal como aparecerán en el fin.
Porque á los que antes conoció (¿Antes de qué? antes de la fundación del mundo), también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó: y á los que justificó, á éstos también glorificó”
Romanos 8:29-30
Dios conoce a los suyos desde la eternidad, y desde allí les ha predestinado; pero cuando se hacen manifiestos en la escena entonces los llama, los justifica; y para El, ya están glorificados.
Todo esto revela que el plan y propósito de Dios para con sus hijos, está decretado desde el principio. Ahora nos hemos incorporado en este plan en nuestro tiempo; como los apóstoles, profetas y demás hijos de Dios fueron incorporados en su tiempo; pero todo estaba establecido desde el principio.
Dios tiene en su mente lo que va a crear; esos son sus pensamientos, su deseo, su voluntad; cuando El expresa esos pensamientos, entonces llegan aser palabra. Un pensamiento expresado es una palabra. Los pensamientos de Dios son eternos. Los que hoy tienen vida eterna, estaban en sus pensamientos antes de que hubiera un ángel, una estrella o cualquier otra cosa. Un predestinado es una expresión de Dios. El primeramente lo pensó en la eternidad; luego lo expresó en el tiempo que El mismo había establecido. Si Ud. no estuvo allá en sus pensamientos, no hay manera como pueda estar ahora. En el principio existía el Eterno con sus pensamientos y atributos. Allá mismo estaba el libro de la vida.
Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fué muerto desde el principio del mundo
Apocalipsis 13:8
Miles de años antes de que Jesús naciera allá en Bethlehem, en la mente de Dios ya había muerto por nuestros pecados; así también los predestinados para salvación tienen sus nombres en el libro de la vida desde la eternidad. Esto no es algo nuevo que acontece hoy. Esto es un hecho desde el principio. Nosotros no lo podemos recordar porque solamente éramos parte de su vida, estábamos en sus pensamientos; así como estábamos en los lomos de nuestro padre terreno antes de que fuésemos manifestados sobre la tierra. Ahora nosotros no podemos recordar este hecho, porque no habíamos llegado a ser expresados como hijos; pero cuando lo fuimos, entonces pudimos tener compañerismo con nuestro padre. De no haber estado en los lomos de nuestros padres terrenos, nunca hubiésemos sido manifestados como hijos suyos; de igual manera, si no hubiésemos estado en los pensamientos de Dios desde el principio, jamás hubiésemos podido llegar a ser sus hijos. Los que hoy son hijos de Dios, estaban en sus lomos, en sus pensamientos, desde el principio.
Dios predestinó a sus hijos para que vivan con El eternamente; por lo tanto, sólo los predestinados para vida, están incluidos en la Redención; porque fueron elegidos en Cristo, el Redentor. Mirad como dice la Escritura: «Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo a sí mismo, según el puro afecto de su voluntad… En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia, que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría e inteligencia, descubriéndonos el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos…” Todo, según el plan de Dios, es reunido en Cristo; el cual fue inmolado antes de la fundación del mundo para redimir a los suyos, sus ovejas, sus hijos predestinados.
Muchos piensan que todo el mundo está incluido en la redención, pero esta obra es solamente para los que Dios ha predestinado para vida eterna.
El significado de la palabra REDIMIR es comprar de nuevo. Redimir algo
significa traerlo de nuevo a su estado original. Sólo los redimidos serán traídos a su estado original; es decir, traídos a Dios como El los vio en el principio. El ha hecho un camino para traerlos a sí mismo. Los otros no estaban con El en el principio: estos son producto de otro sembrador; por lo tanto. serán desarraigados. «Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada” (Mateo 15:13).
Hemos venido a la tierra para ser probados, testificar del reino de Dios y cumplir sus propósitos; luego cuando todo haya terminado. entonces seremos llevados a nuestro hogar en estado glorificado, así como El nos vio en el principio. Con razón Pablo dijo: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria? . . . Mas á Dios gracias, que nos da la victoria por el Señor nuestro Jesucristo . . .” (1 Corintios 15:55,57). Esta es la expresión de un poseedor de vida eterna; y la vida no puede ser sujetada. Un predestinado es como una gota de rocío, la cual se condensa con la frialdad de la noche, cae del cielo y se deposita en la tierra. Ella tuvo que venir de alguna parte: pero cuando le da el sol, ella vuelve a donde estaba primero. Ese es el proceso de un cristiano verdadero. Cuando caminamos en la presencia de Dios, entendemos que venimos de alguna parte y que regresaremos allá para estar con ese poder que nos atrae constantemente. Por esa razón el Maestro dijo: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, á todos traeré á mí mismo…” (Juan 12:32).
Amen.
