Indice
LA PREDESTINACION
- QUE ES
- Y LA SOBERANÍA DE DIOS
- DE LOS HIJOS DE DIOS
- Y LOS ORDENADOS PARA TROPEZAR
- Y LA ELECCIÓN HUMANA
Y LA ELECCION HUMANA
Al afirmar la Escritura que Dios elige unos para vida eterna y otros para destrucción, pareciera haber alguna injusticia en este hecho; pero no es así; porque la Escritura enseña que Dios es justo. La explicación de todo esto está en las dos simientes que existen en la tierra: Hijos de Dios e hijos del diablo.
Han existido dos corrientes humanas desde el mismo principio, las cuales se han extendido por todas partes del mundo. Aunque dos seres (sean varones o hembras) parezcan iguales porque están dentro de la raza humana: sin embargo pueden ser de simientes diferentes, porque la Escritura declara que hay hijos de Dios e hijos del diablo.
El Señor Jesucristo le dijo a la crema de la sociedad, los religiosos de su día: «Vosotros de vuestro Padre el diablo sois” Esto prueba que hay dos corrientes humanas; las cuales llegan hasta el tiempo actual. La ignorancia de esta verdad ha llevado a muchos a creer que Dios está obligado a salvar a todos; y por esa razón han llegado a pensar que es injusticia predestinar a unos para honra y a otros para deshonra. Ignoran que es imposible que alguien que no sea hijo de Dios, pueda obedecer la Palabra hasta el fin. Caín es el mejor ejemplo de esto. Dios «no miró propicio á Caín y á la ofrenda suya. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo á Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro? Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será tu deseo, y tú te enseñorearás de él” (Génesis 4:5-7) De esta manera Dios le estaba diciendo a Caín que hiciera como su hermano Abel para que fuera aprobado; porque Abel había ofrecido un sacrificio conforme a Su voluntad. Pero Caín en vez de obedecer a Dios, se rebeló contra su Palabra. Escogió el pecado antes que la obediencia a la Palabra. Caín rechazó el consejo de Dios y tomó su propia elección; pues en vez de ofrecer el sacrificio que Dios le sugirió, derramó la sangre de su hermano. Esto muestra claramente que hay personas que por su naturaleza no pueden obedecer a Dios; porque no hay lugar en ellos para la Palabra de Dios.
Siendo que Dios no obliga a las personas a obedecerle, porque cada individuo tiene libre albedrío, entonces ¿quién puede obligar a Dios a escoger a alguien que no le ama ni le quiere obedecer? ¿Será Dios injusto por no obligar a un desobediente a serle fiel? Si Ud. no quiere nada con Dios, ni quiere obedecer su Palabra, ¿será Dios injusto porque no lo obliga? Dios predestina por su conocimiento anticipado, porque El sabe con anterioridad quién le obedecerá y quién no lo hará. Las personas que no desean servir a Dios aquí, tampoco querrán hacerlo allá. La Escritura dice : «Como el Árbol cae, así se queda.» Esto enseña que como la persona muere, así aparecerá más allá, pues si partió de este mundo creyendo la Palabra, su vida seguirá de esa manera más allá. De modo que no hay injusticia en Dios.
Ahora, ¿quién puede obligar a Dios a obrar diferente a lo que por su sabiduría y conocimiento El sabe que es mejor? Porque éstos que Dios desecha, prueban al mundo que han rechazado voluntariamente a Dios. Delante de todos está el camino de la vida y el camino de la muerte. Los hijos de Dios toman el camino de la vida porque están predestinados para eso, su naturaleza es obedecer a Dios; pero la otra simiente siempre escoge el camino contrario a la Palabra, porque están ordenados para tropezar. Entonces serán juzgados de acuerdo con su actitud hacia la Palabra. Será un juicio justo porque cada uno ha obrado de acuerdo con su libre albedrío. «De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de si” (Romanos 14:12). «Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno ó malo” (2 Corintios 5:10).
Hay personas que desde que nacen, tienen una naturaleza contraria a Dios y su Palabra; en cambio, otros nacen con una inclinación hacia Dios; y esto hace que al encontrarse con la Palabra de Dios, se sientan atraídos por ella, y llegan a amarla y obedecerla. Los predestinados para vida son atraídos hacia Dios y su Palabra como las partículas de hierro son atraídas por un electroimán. Los metales que no son de la misma naturaleza del electroimán, no pueden ser atraídos porque no responden a las ondas magnéticas. Algo parecido sucede con los seres humanos; porque cuando Dios, el gran «Electroimán», ejerce su atracción, responden solamente los que poseen de su naturaleza, los que tienen de la simiente de Dios. El electroimán no depende de las partículas de metal, sino las partículas de metal del electroimán; así como la persona predestinada depende de Dios. El ejerce atracción sobre las personas, pero éstas manifiestan su libre albedrío recibiendo o rechazando el llamamiento; pero cuando hay armonía entre el que atrae y el que es atraído, entonces se funden en una sola cosa. La simiente predestinada armoniza con Dios, porque son elegidos en Cristo -LA PALABRA- desde antes de la fundación del mundo.
Porque á los que antes conoció, también predestinó… Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó (declaró inocentes) …
Romanos 8:29-30
La simiente predestinada también se ensució en el pecado como los demás; pero, contrario a Caín y sus descendientes, cuando oye la Palabra, la obedece y abandona toda cosa contraria a ella; en cambio Caín y sus descendientes, resisten la Palabra y toman el camino de rebelión. La sangre no puede abogar hoy por ellos, porque tampoco lo hizo en el principio; en cambio, para los hijos de Dios es la promesa:
En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia
Efesios 1:7
Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
1 Juan 1:7
Por su conocimiento anticipado de todas las cosas, Dios conoce de antemano la actitud de cada persona; por tanto sabe previamente quién le obedecerá y quién no lo hará. En base a su conocimiento anticipado, El elige y rechaza. De modo que nadie puede acusarle de injusticia. Además Dios es soberano y hace las cosas conforme al consejo de su voluntad. Nadie puede acusar a Dios de injusticia, porque El en su soberanía hace como quiere.
Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y hazme saber tú. ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? Hásmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quien ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus basas? ¿O quién puso su piedra angular, Cuando las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios?
Job 38:3-7
¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto.
Job 39:35
Sobre todo tenemos que entender que Dios es Soberano, y cuando El obra en su soberanía, nadie puede acusarle de injusticia, porque Dios es justo en todo, y predestina en justicia; y nadie puede instruirle ni aconsejarle, corno dice la Escritura:
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, é inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fué su consejero? ¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado?
Romanos 11:33-36
Amen.
