S.1038 63-0802  Perseverante 

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OBRAS DEL MENSAJE

Perseverante

Chicago, Illinois, E.U.A.

63-0802

1 Gracias. Entonces inclinemos nuestros rostros ahora para orar.
Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos por esta, otra oportunidad sumamente grande para
presentarle a Chicago el Evangelio de Jesucristo, a estos elegidos que están esperando la Venida del
justo Cristo. Rogamos, Padre Celestial, que cuando salgamos esta noche,nuestros corazones puedan
estar como aquellos que viniendo de Emaús, dijeron:“¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros
cuando Él nos hablaba por el camino?”
Nosotros estamos esperando que Tú vengas pronto, Señor, a llevarnos a Tu gran Reino que está más
allá de esto aquí,donde no hay más dolor ni muerte, donde no habrán más reuniones largas de oración, y
ya no orar largo rato con la gente, y todo habrá terminado entonces.Y nosotros entraremos en los gozos
del Señor, lo cual nosotros, por la gracia de Dios, sentimos que somos participantes de eso, por medio de
Jesucristo.Concede estas cosas, Padre.
Y si hubiere alguna simiente que ha estado en los corazones de la gente, y que aún no ha brotado a
Vida, que algo sea hecho, esta noche, que vivifique esa Vida, Señor, a una comprensión del Mensaje de
este tiempo del fin en el cual estamos viviendo.
Bendice a los ministros aquí en Chicago. Bendice a los hombres de negocios, Padre. Y el desayuno
de mañana por la mañana, Oh Dios, dame algo para decir que pueda conmover a esos hombres, sus
corazones. Concédelo, Padre. Ayúdanos entonces, mañana en la noche, allá en la Escuela Secundaria
Lane Tech. Y el domingo, el servicio doble, aquí otra vez. Concédelo, Señor. Que almas sean salvadas, la
gente sea sanada, y que el Reino de Dios sea exaltado, Señor. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
Tomen asiento.
[El hermano Branham le pregunta al hermano Johnson: “¿Tiene esa canción para mañana? ¿Tiene esa
canción para mañana?”—Ed.]

2 Yo estaba contento cuando estaba hablando con el hermano Vayle aquí hace unos momentos. Yo
mismo llegué un poquito tarde.
Y sé que hace calor. Pero imagínense Uds. sentados allí, y luego moverse aquí arriba, ¿ven? Y, pero
siempre estamos contentos de estar aquí, a pesar de las condiciones.
Sólo piensen en los días de nuestro Señor, allá en Palestina, cuando esos rayos de sol, caliente, y su
garganta reseca, estando Él parado allí, y muy débil y—y así seguir predicando,y sanando a los
enfermos. Él es el mismo hoy como lo fue en aquel entonces. Él todavía siente de la misma manera.
Esto… Su gracia es suficiente para todo de lo cual tenemos necesidad.

3 Ahora, esta es la noche en que… yo trato de dedicar estas tres noches para orar por los enfermos y
hablar de los enfermos,orar por los enfermos. Ahora, en las otras oportunidades, yo hablaré
distinto,sobre salvación. Porque, yo tengo un servicio doble cada día, ¿ven?, y no puedo,no puedo
hacerlo… Si yo predico duro, tengo que comer. Y si como, no puedo tener este tipo de servicios, ¿ven? Y
yo tengo que… y yo no puedo tener dos servicios en un día, y hacer uno de ellos un servicio de sanidad.
Es sencillamente… Uno—uno está lleno de comida, y la sangre de uno se ha ido al estómago, para digerir
la comida, y entonces el cerebro no funciona correctamente, de esa manera.
Así que yo—yo, tal vez, quizás entonces,pensé que esta noche la dedicaríamos para orar por los
enfermos, nuevamente esta noche. Yo le dije a Billy. Creo que él dijo que él… ¿Alguien sabe si él repartió
tarjetas de oración? [La congregación dice: “Sí”.—Ed.] Bien. Bien,entonces, las llamaremos tan rápido
como podamos.
Y miren, seamos reverentes,escuchemos atentamente. Y luego en la línea de oración, vengamos con
todo el respeto que sepamos tener, creyendo que Dios está aquí para sanarnos.

4 Miren, estamos muy agradecidos por las visiones. Ese es mi ministerio, está centrado alrededor de
eso, hasta este momento? esperando que algo más venga en cualquier momento, lo cual viene.
Ahora, yo tengo algo que me ha debilitado un poco durante esta semana pasada.
Llegamos a casa desde Arizona, y estamos regresando el lunes, a Arizona. Y luego, a casa, tengo
gente que ha estado esperando en esa línea por tres o cuatro años, para esas entrevistas personales,
de Texas, de Arkansas, y de todo el país, esperando esas entrevistas persona… Allí es donde uno
encuentra la cosa verdadera. Uno obtiene, tiene una sola persona y uno sentado juntos, entonces el
Espíritu Santo se sigue moviendo y revelando.

5 Una cosita extraña sucedió el otro día. Yo tuve cerca de quince, me supongo, o veinte, en un solo
día. Y sentado en mi estudio, temprano esa mañana, antes de ir allí, el gran Espíritu Santo vino y me dijo
de toda persona que iba a venir, cada pregunta que ellos harían, cada sueño, y cada interpretación. Yo
lo escribí en papel, y puse allí cada una de ellas. Luego entraba en el cuarto, y estas personas, nosotros
jamás nos habíamos encontrado antes. Él venía y les hablaba a ellos, y les mostraba cada pregunta que
ellos habían hecho y todo al respecto, en orden, y el sueño que ellos tuvieron. Entonces yo sacaba el
papel y se lo mostraba, donde ya me lo había mostrado antes que ellos llegaran, y lo que ocurriría.
Miren, solamente Dios puede hacer eso. Uds. saben que yo no podría hacer eso. Cualquiera sabe que
eso es… que—que un ser humano no puede hacer eso. Nosotros no tenemos ninguna manera de hacerlo.
Esa es otra paradoja, como hablábamos anoche. Y luego ver la precisión del Espíritu Santo, cuando Él
dice que una cierta cosa sucederá, y es exactamente de esa manera.

6 Miren, si alguno de Uds. ha oído de la visión con respecto a ir allá a los bosques del norte, a un lugar
que yo no conocía, ya cerca de ese oso pardo de puntas plateadas de siete pies, y ese caribú de
cuarenta y dos pulgadas, y en dónde estaría exactamente. Está en el piso de mi cuarto en mi casa.
Donde fue dicho, el lugar donde fue dicho,cómo sucedería, y así exactamente palabra por palabra.
¿Cuántos han escuchado la cinta, Señores, Qué Hora Es antes que me fuera al oeste? La razón por
la que el Ángel del Señor me envió allá, Él me dijo,dijo: “Mira, viniendo de los Cielos habrán siete Ángeles
en una constelación,habrán tres en un lado, y uno en la parte de arriba. Será como un triangulo, o algo
como una pirámide”.
Y yo dije: “El que estaba al lado derecho tenía las alas extendidas hacia atrás, y entré directamente
a la constelación, al lado de Él, y Él habría de decirme lo que yo debía hacer”.

7 Y yo me fui al oeste, como Él me dijo, estaba allí arriba el mismísimo día. Y cuando ellos comenzaron
a venir desde el Cielo,yo dije: “Habrá un sonido como un gran estruendo, algo como el ruido de un
avión,cuando rompe la barrera del sonido, pero”, dije, “será mucho más fuerte que eso. Y será al noreste
de Tucson, como a cincuenta o cien millas, algo así, y Tucson quedará hacia esta dirección.Y yo estaré
quitándome alguna especie de espinas, o cadillos, les dicen allá,de la pierna de mi pantalón”. Y dije:
“Habrá un estruendo”.
Y estábamos allí ese día, y yo estaba solo. Hay un hombre, creo que el hermano Sothmann está aquí
esta noche, el cual estaba conmigo, él y el hermano Norman.
¿Está Ud. aquí, hermano Fred? Pensé que lo oía Ud. decir, “amén”, la otra noche. Yo pensaba que él
estaba aquí? tal vez estaba equivocado. Yo… Oh, lo siento. Oh, sí, lo siento, hermano Fred. Sí,nosotros
estábamos allá.

8 Y el día justo antes de que sucediera, el Espíritu Santo entró directamente al pequeño campamento
donde estábamos acampados, y dijo, empezó a revelar acerca de nuestros hijos, y lo que ellos debían
hacer, y cómo, qué condición, y cosas que estaban ocurriendo entre ellos, y nos dijo qué hacer, y así
por el estilo. Yo sencillamente tuve que levantarme y marcharme.
Y la mañana siguiente… Yo había descubierto dónde estaban los jabalíes, y estaba tratando de
decirles a estos dos hermanos cómo llegar hasta ellos. Y crucé el cerro, y bajé por algo que llamamos
“espalda de cerdo”. E hice que el hermano Sothmann fuera a otro lugar donde yo había visto esos
jabalíes el día anterior.Yo ya había encontrado el mío, y así que estaba tratando de poner a estos
hermanos en posición para ello.

9 Y le dije al hermano Norman que viniera por la otra dirección, y puse al hermano Fred en el medio, y
entonces yo iría por acá. Y si yo me topaba con el cerro y ellos corrían hacia acá,entonces yo dispararía
un tiro al aire y con eso los correría de nuevo hacia allá, para que él pudiese seleccionar el que deseaba.
Y llegamos allá, y no había jabalíes. Y con los binóculos divisé al hermano Fred, allá como a una
milla, y lo podía ver. Él subió el cerro nuevamente, cuando no había jabalíes. Yo bajé el cerro, a un gran
valle, subí y me senté.

10 Eran como las ocho de la mañana. Y yo tenía las piernas dobladas. Y me estaba quitando unos
cadillos del pantalón.
Y dije:“¡Oigan, miren aquí, no es eso extraño!” Yo dije: “Esto es exactamente, y yo estoy
perfectamente en la posición, al noreste de Tucson, y Flagstaff, ¿ven?, y yo estaría al este de Flagstaff,
al noreste de Tucson”. Y dije: “Aquí están estos cadillos los cuales dije que me estaría quitando de mi
pantalón”. Dije:“Eso es extraño”, y lo arrojé al suelo, así.
Y alcé la mirada, al lado del gran valle, y había una manada grande allí. Ellos estaban casi a distancia
de tiro. Así que,yo—yo mismo no les dispararía, porque no los quería. Dije: “Si tan sólo puedo llegar
hasta donde está el hermano Fred y ellos, ahora, y llevarlos a ellos allá”. Y corrí por un pequeño
barranco, y por un saliente.
Y mientras iba corriendo por allí, de pronto sonó como que toda la región se había despedazado, con
tal estruendo. Me asustó tanto que pensé… Yo llevaba puesto un sombrero negro, un sombrero negro
grande, y eso sencillamente se parece a un jabalí de todos modos, y pensé que alguien me había
disparado. Y—y me asustó tanto que pegué un salto en el aire.
Y en ese instante pensé: “¿De qué se trata todo esto?”

11 Vi las rocas cayendo por el lado de la colina, rodando.
Miré hacia arriba y allí estaba ese Círculo blanco sobre mí,dando vueltas. Y allí vinieron siete
Ángeles, descendiendo del aire, me levantaron y dijeron: “Regresa a tu casa, al este, enseguida, y trae
esos Siete Sellos. Pues, hay siete misterios, y la Palabra completa está revelada ahora en estos siete
misterios”.
Si Uds. nunca han oído, si alguna vez han creído que yo he dicho algo en un sermón, inspirado,
llévense esas cintas de los Siete Sellos. Yo no soy un vendedor de cintas.Yo… El Sr. Sothmann aquí
vende cintas, él y el Sr. McGuire, pero yo no vendo cintas. Ellos las graban. Y si alguna vez Uds. han
escuchado algo que es realmente… que yo puedo decir que es ASÍ DICE EL SEÑOR, obtengan esas.

12 Y Uds. saben, no en ese momento, yo no lo sabía? pero cámaras por toda la región estaban tomando
la fotografía de Eso,cuando esa Nube blanca se posó, salió en la Associated Press. Yo creo que el
periódico de Chicago de Uds. lo publicó, por todas partes. La revista Life lo publicó. ¿Cuántos lo han
visto allí, ese Sr…? Eso, ¿Ven? Eso fue allí mismo,exactamente como fue dicho, y parado allí abajo
cuando Eso bajó y formó eso.
Ellos dijeron: “Eso estaba mucho más allá, y es… indagaron por toda la región y no había aviones ni
nada allí. Y estaba demasiado alto, a veintiséis millas de altura, donde no hay vapor ni nada. Uds. no
pudieran, ellos no podrían formar vapor, de todos modos. Y Eso tenía treinta millas de ancho”.
Y allí vino, descendiendo. Y miren bien en el lado derecho de esa constelación,si no es… Lean las
cintas, o mejor dicho escuchen las cintas: Señores, ¿Qué Hora Es? Como tres o cuatro meses antes que
sucediera. Allí está.
Aun la ciencia tiene que reconocer que Eso es verdad. Ellos lo están estudiando. Dicen que es un
misterio que ellos no pueden entender. La ciencia allá en Tucson está tratando de entenderlo, lo que es.
Al principio yo pensé en ir a hablar con ellos? pero pensé: “No, pasaría lo mismo que con la foto del Ángel
del Señor en la fotografía, ellos no lo creerían. No hay necesidad de decirles”. Entonces, pero ya pueden
ver Uds., a la luz de todo esto, ellos tienen que saber que es Verdad, de todas maneras, que es la
Verdad.

13 Hermano, hermana, yo no sé cuándo. Un día yo haré mi último viaje a Chicago. Pudiera ser éste.
Pero déjenme decirles, en el Nombre del Señor Jesús: el Evangelio es verdadero. Éstos son los últimos
días. Nosotros estamos viviendo en las sombras de Su Venida. Sea lo que Uds. hagan, esfuércense por
entrar en el Reino de Dios.Si hay un toquecito que viene a su corazón, venga rápidamente mientras que
tiene la oportunidad para venir. Porque la hora se está acercando cuando ya será demasiado tarde, y
entonces Ud. ya no querrá venir, no habrá más llamado en su corazón. Y entonces, no importa cuánto
Ud. haga el intento, Ud. jamás entraría.
Cuando el último número sea añadido a ese Cuerpo, para el Rapto, no habrá otro que se salve? las
puertas estarán cerradas, como fue en los días de Noé, y no quedará más salvación, aunque la gente
piense que sí, y allí es donde vendrá el problema. ¿Ven?

14 En una ocasión Jesús vino, los discípulos de Juan vinieron a Jesús, y dijeron: “Nosotros hemos sido
enviados de parte de Juan. ¿Esperamos a otro, o qué al respecto?”
Él dijo: “Simplemente quédense y observen lo que sucede”. Y, entonces, esperaron. Luego se
regresaron al otro lado de la montaña.
Jesús los observó. Él dijo: “¿Qué salisteis a ver, cuando fuisteis a ver a Juan? a un hombre vestido
con vestiduras delicadas?” Dijo: “Los tales están en los palacios de los reyes”. “¿Fueron a ver una caña
sacudida por cualquier viento?” No—no así Juan. Y Él dijo: “Bueno,¿qué salisteis a ver? a un profeta?”
Dijo: “Os digo, y más que profeta. Si podéis recibirlo, éste es aquél del cual estaba escrito: Yo envío Mi
mensajero delante de Mi faz”. Malaquías 3.
Luego hablando de Juan una vez, los discípulos dijeron, cuando Él estaba hablando acerca de
donde… acerca de ir a Jerusalén para ser ofrecido, ellos dijeron: “Bueno, ¿por qué es que somos
enseñados en las Escrituras, por los escribas, que es necesario que Elías venga primero y restaure todas
las cosas?”
Él dijo: “Elías ya vino, y Uds. no lo supieron”.

15 Ahora miren. Para esos escribas… ¿Pueden oírme? Digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”.—
Ed.]Esos escribas, incluso los apóstoles, eso… su última señal era esperar por Elías. Permítanme repetir
eso. Ellos tenían a los meros Escogidos, los escribas y los apóstoles, llamados por el Señor, estaban
esperando que viniera el Mesías, pero que Elías viniera y precursara Su Venida. Y él vino, y—y lo hizo en
tal humildad, y… que ellos ni siquiera lo reconocieron.
Y permítanme decir esto, como mi propio pensamiento: un días de éstos… Uds. están esperando que
muchas cosas ocurran,que ya están ocurriendo y no lo saben. Uds. van a decir: “Antes del Rapto de la
Iglesia…”
Miren, yo no estoy aquí predicando doctrina.Hay ministros aquí en la plataforma, que probablemente
no estarían de acuerdo con Esto. La mayoría de todos los ministros creen que la Iglesia pasa por el
período de Tribulación, para purificación? yo no puedo entenderlo. La Sangre de Jesucristo es nuestra
purificación? no hay nada más limpio, ¿ven? ¿Ven? Yo creo que la iglesia, la iglesia denominacional y la
virgen durmiente, sí pasan por la Tribulación, pero la Novia no. Existe una diferencia entre la iglesia y la
Novia. La Novia sube en el Rapto.
Allí es donde Uds. la iglesia de Dios, de Anderson, se enredaron todos,¿ven?, en eso.

16 Yo no digo, no les estoy diciendo lo que Uds. hicieron o lo que no hicieron? no debo decir eso, pero
es simplemente de la manera que yo lo veo.
Cuando menos piensen, Uds. van a decir: “Pues, yo pensé que debía haber un Rapto antes de la
Tribulación”.
La Tribulación va a venir. Y ¿no sería terrible que Uds. oyeran decir: “Ya ha sucedido y Uds. no lo
supieron?”
“Habrá uno en el campo, Yo tomaré a uno y dejaré al otro”, simplemente alguien desapareciendo.
Sólo habrán muy, muy pocos en ese Rapto, los cuales serán transformados. La Novia durmiente, la Novia
que ha sido tomada a través de la edad, Ella saldrá primero. Y luego nosotros los que vivimos y que
hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos,apenas uno aquí, y uno allá, y otro por
acá.

17 Al menos… todos los días por todo el mundo,hay cuando menos quinientas personas desaparecidas.
Y ¿qué si hay mil? Ellos dirían: “Oh, bueno, esta mujer, ella simplemente se fugó con alguien. Este
predicador, él tomó la esposa de otro hombre y se fue”. Él se habrá ido a la Gloria, en el Rapto, y ellos no
lo sabrán.
¿No dijo Él que “vendría como un ladrón en la noche?” ¿Ven?
Ud. dirá: “Bueno, si Él viene, yo lo veré”.No, no. Sólo aquellos que lo verán a Él lo verán en ese
momento. ¿Ven?
Vean, igual que aquella Luz, como cuando Juan se paró allí y vio eso, ese Espíritu de Dios, como una
Luz, (como una paloma),descendiendo y posando sobre Él, y una Voz diciendo: “Este es Mi Hijo
amado”,nadie lo oyó o lo vio, sino Juan. ¿Ven?

18 Y cuando ese Rapto ocurra, será un cambio. Y cuando menos sepan, ese cambio, entonces somos
recogidos a ellos, y en eso nos vamos. Y la virgen durmiente, continua igual como si nada, y pensando
que todo está bien. Y ellos ya se habrán ido: “Ya sucedió, y Uds. no lo supieron”.
Recuerden: yo no digo que será de esa manera.No estoy diciendo que el Señor me ha dicho que será
de esa manera. Pero yo creo que está tan cercano, que es posible. Yo no quiero correr ningún riesgo. Yo
quiero estar listo. Yo quiero tener todo listo. Yo—yo—yo no quiero nunca…“Dejar todo peso”, sea que…
como sea que venga. Probablemente será distinto a la manera como nosotros lo tenemos todo trazado,
siempre ha sido así, a lo que Él… a como nosotros lo tenemos planeado. Su primera venida fue de esa
manera, y Su segunda Venida probablemente será la misma cosa.
Oremos ahora. Seamos sinceros.

19 Chicago, Uds. saben que yo soy sureño, estoy acostumbrado a la hospitalidad en el sur. Uds. tienen
una ciudad grande aquí,una grande… una ciudad enorme de cinco millones de personas. Pero yo no sé de
una ciudad grande en el mundo que sea realmente, (de toda la gente), que sea tan amigable y buena
como la gente de Chicago. Eso es correcto. Esta gente de Chicago es buena gente. Y aun cuando uno
sale a la calle, y estábamos hablando aun con los borrachos y con todos, y ellos—ellos le tienen respeto
a uno y son buena gente. Yo—yo—yo realmente aprecio eso.
Y déjenme decirles. Con una visión la otra mañana… Yo sé que algunos de la Novia aquí en Chicago
están esperando la Venida del Señor. Yo sé que habrá un grupo de esta ciudad que será llevado, de
acuerdo con una visión, lo cual jamás ha fallado. Y yo sé que hay… que Dios tiene gente aquí que se irá
en el Rapto,yo—yo creo eso, en aquel día.
Pienso que he dicho suficiente y llegué lo suficientemente lejos, que ya tengo que dejar de hablar,
así que oremos.

20 Señor Jesús, ayúdanos ahora mientras vamos ala Palabra. Permite que la gente entienda claramente,
Señor, que todos somos seres humanos. Sabemos que nos cansamos y nos agotamos. Y… pero te ruego
que concedas una vez más, esta noche, sacudir a esta iglesita, Señor, con Tu poder,con la Palabra, y
que no quede una persona enferma entre nosotros.
Señor, te damos gracias porque creemos que cuando pedimos estas cosas, las recibiremos. Te ruego
que—que—que hagas una cosa maravillosa entre nosotros,esta noche, Padre. En el nombre de Jesús me
encomiendo a mi mismo con este texto que voy a leer. Y te ruego que Tú lo reveles a nosotros en una
manera grandiosa, para que la gente entienda claramente. Amén.

21 Deseo que Uds., si quieren, si les importa en este momento, y ya es casi… Esta noche voy a tratar
de terminar a la hora exacta, si puedo, de salir un poco más temprano que anoche, de todos modos.
Pero abran conmigo en el capí-… En el Evangelio de San Lucas. O, perdónenme,cambiemos eso?
tengo Lucas anotado aquí, pero yo—yo abrí aquí también en Mateo.
Mateo, el capítulo 15, comenzando con el versículo 21. San Marcos da un registro de ello, también.
Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y Sidón.
Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de
David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
Pero Jesús no le respondió palabra.Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo:
Despídela, pues da voces tras nosotros.
Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Entonces ella vino y se postró ante él,diciendo: ¡Señor, socórreme!
Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
Y ella dijo: Sí, Señor? pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.
Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe? hágase contigo como quieres. Y su
hija fue sanada desde aquella hora.

22 Tenemos aquí, bajo consideración, una lectura de la Escritura bastante larga, y no quiero pasar
demasiado tiempo en ella. Lo cual, uno pudiera permanecer toda la noche, por decirlo así, cualquiera lo
sabe,porque toda la Escritura es dada por inspiración. Yo creo eso.
Pero quiero tomar una sola palabra, para sacar un—un texto de allí. Voy a llamar la palabra:
Perseverante.
La palabra perseverancia significa “ser persistente”, y persistente en lograr una meta o—o en hacer
algo. Y cada hombre, en todas las edades, que alguna vez—alguna vez han hecho algo de sí mismos, o
que lograron algo, fueron persistentes en la—la cosa que ellos estaban tratando de alcanzar.
Y antes que Ud. pueda ser persistente, Ud. tiene que tener fe en lo que está tratando de lograr. Y si
Ud. no tiene fe en lo que está tratando de hacer, Ud. nunca podrá lograrlo.

23 Ahora, esa palabrita, fe, significa tanto, y sin embargo nosotros la tocamos muy a la ligera. Yo oigo
a tanta gente que viene y dice, es asombroso, dicen: “¡Oh, yo tengo fe!” Y sin menospreciar sus
esfuerzos, pero Uds. saben que a veces aquellos que reclaman que tienen tanta fe, yo encuentro, que
tienen menos que aquellos que no dicen nada al respecto.
Ellos, ellos están basados en una emoción, y no en una fe verdadera. Hay una gran diferencia entre
una esperanza, una emoción con esperanza, y en quedarse callado y usar la fe. ¿Ven?
La fe es algo. Es una substancia. No es algo adonde uno brinca, y al azar quizás le pega y espera
que así sea. Es algo que uno sabe. Uno lo tiene. La—la—la cosa que uno—uno está pidiendo, no hay
manera humana de alguna vez explicar cómo uno va a obtenerlo, pero con todo uno sabe que está allí.
Uno lo tiene. Es una substancia.

24 Si yo pudiera hacer que Uds. entendieran eso claramente, significaría tanto para la reunión esta
noche. Si esta noche, en este servicio de sanidad
O mejor dicho, nosotros estamos confiando.Yo—yo digo: “sanidad”, porque creo que Dios lo hará. Yo
creo que Dios hará lo que Él prometió hacer. Y si yo no creyera eso, yo tendría temor de pararme aquí en
esta audiencia de gente y hacer estas declaraciones que hago. Porque, si yo tuviera el más mínimo
temor acerca de ello, es mejor que yo nunca entrara por esa puerta.
Uno tiene que creerlo por completo. Y así tiene la seguridad, y entonces no hay nada que pueda
moverlo. Uno, no importa lo que suceda, uno todavía lo cree. Aun cuando parezca que ha fallado, uno
todavía lo cree. No importa lo que suceda, uno todavía lo cree.

25 Como la damita sentada aquí mirándome, aquí la otra noche, la Sra. Way la había estado cuidando.
Su esposo fue resucitado el otro día, de los muertos, luego de haber muerto de un infarto. Y yo me
bajé de la plataforma, y porque… cuando lo vi… sus ojos se le voltearon y murió, yo—yo—yo no sabía
qué hacer, y bajé allí para examinar su corazón y tomarle el pulso. Y vean, él se había ido, entonces
tuve que atenderlo.
Y entonces la otra noche, me hicieron la pregunta: “¿Por qué no bajó Ud. adonde estaba esa
mujer?” Ella se dio la vuelta, o sea, la Sra. Way intentó sacarla. Y ella cayó al piso, y su cara se volvió
blanca, y como que casi moría. “Y ¿Por qué no bajó Ud. allí?”
Es porque yo no tenía ninguna razón en ir allí. ¿Ven?

26 Una fe no es algo que alguien más está tratando de hacer que Ud. haga. Es algo que Dios lo
comisiona a Ud. para que haga. ¿Ven? ¿Ven?
Yo vi que la mujer estaba sólo… Ella estaba muy enferma, pero los efectos de los medicamentos,
no… tratando de mejorar, el doctor la había desahuciado. Y yo la vi sentada, riéndose y regocijándose,
y¿de qué sirve que yo bajara hasta allí después que ya había terminado? ¿Ven?¿Lo ven?
Y alguien diría: “Pero el Sr. Way hubiera, él hubiera, él se hubiera quedado tirado allí”. Pero teníamos
que ir y hacer eso. Pero cuando la mujer ya estaba afuera, aún llegó la visión. Y ella está sentada aquí
esta noche, está bien? anoche se estaba riendo.Sí.
Vean, uno—uno tiene que saber. Y uno no puede saber hasta que tiene fe, y fe produce ese saber
positivo. Fe es ese “saber”. Fe es esa cosa que lo declara.

27 Ahora, entonces cuando vemos esta perseverancia… Todo hombre que ha intentado alcanzar algo,
ha sido perseverante.
Por ejemplo, George Washington es llamado el padre de esta nación. Una noche él oró toda la noche,
en la nieve. Y cuando los verdaderos y genuinos americanos que habían tomado su posición sobre este
terreno, y la gran economía que ellos tenían en común estaba en peligro, y había como un setenta por
ciento, o más, de esos soldados americanos parados allí, que no tenían ni siquiera zapatos en sus pies.
Sus pies estaban helados y envueltos en trapos, pero sin embargo ellos tenían un líder en quien creían.
Y ese líder creía en el Líder, Dios. Y él oró a tal grado que sus ropas estaban mojadas, hasta la cintura,
arrodillado en la nieve.
Y allí estaba el río Delaware congelado, entre él y allá donde los británicos se estaban gozando del
otro lado.
Pero el Delaware congelado no le estorbó en su camino, como tampoco la oposición de sus soldados
congelados, y sus pies congelados, y—y el hielo en el río. Él fue perseverante. Él tuvo fe de que Dios le
iba a dar la victoria, y él… el Delaware no fue obstáculo para él. Y él logró un propósito. Aunque tres
balas de fusil traspasaron su abrigo? pero no lo tocaron. Él fue perseverante. Él había oído de parte de
Dios. Y él tuvo fe que lo que Dios le había dicho que era la verdad, y nada podía detenerlo.

28 Si cada persona enferma aquí, esta noche, tan sólo pudiera tener fe en Dios, como la tuvo George
Washington? el Delaware suyo que está ante Ud. esta noche, tendría que derretirse, y de alguna manera
Ud. lo cruzaría. No importa cuál fuere la oposición, Ud. todavía lo cruzaría. Ud. sería persistente, tan
persistente que ese cáncer, tumor, lo que sea, jamás podría pararse allí, porque Ud. cruzaría hacia la
promesa que Dios le ha dado.
Los hombres sólo pueden ser persistentes una vez que ellos han—han oído de parte de Dios. Fe
únicamente está basada en la Palabra de Dios, por cuanto fe viene por el oír la Palabra de Dios.

29 Noé en la—la oposición que él predicó, en los días de su tiempo, cuando preparaba el arca. Después
que él oyó a Dios decirle que Él iba a destruir el mundo con agua, que el pecado se había acumulado
tanto que Él ya no podía soportarlo. Él iba a destruir el mundo con agua. Y no había ni un poquito de
agua en los cielos, pero Noé sin embargo fue perseverante en el tiempo de los críticos. No importaba
cuánta gente le decía: “No puede suceder”, Noé sabía que sí iba a suceder. ¡Porque fue perseverante!
Él nunca dijo: “Bueno, yo puse el fundamento del arca, yo—yo supongo que—que eso será
suficiente, entonces, si la ciencia ya ha demostrado que yo estoy en el terreno equivocado”.

30 Así hace mucha gente cuando viene a Cristo.Ellos ponen el fundamento, de creer en el Señor Jesús
y aceptarle como Salvador personal, y tal vez proseguir al bautismo Cristiano. Pero cuando es cuestión
de seguir hasta el bautismo del Espíritu Santo, alguien se lo explica y allí termina.Esa es la razón que esa
semilla cayó junto al camino, o cayó en terreno pedregoso.
Pero el hombre y mujer que tienen fe que Dios, que Cristo, es el mismo ayer, hoy, y por los siglos,
que Su Palabra es tan real hoy, y que cada promesa es tan cierta como siempre lo ha sido, no hay
ministro, ni nadie, nadie puede quitarles eso a ellos con explicaciones. Ellos son perseverantes. Ellos
siguen escalando hasta lograr lo que deben hacer. No hay forma de quitarles esto con explicaciones.
Ellos lo creen.

31 Moisés, él hizo la misma cosa,él—él había olvidado la visión y el sentir del pueblo. Pero cuando se
encontró con Dios en esa zarza ardiendo, ¡y él vio que esa era la Palabra de Dios! Vean, Moisés había
sido criado bajo una buena enseñanza, de su madre, y le había sido enseñado el camino de Dios. ¡Pero
cuando se paró allí y se encontró con esta Persona de la cual su madre le había enseñado! ¿Ven lo que
quiero decir? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
Mucha gente toma la Biblia y la entiende perfectamente, (intelectualmente) pero, eso—eso no es
todo. Eso no es de lo que estamos hablando. No importa qué tan bien pueda Ud. explicarla, Ud. tiene
que conocer personalmente al Autor de Ella. Eso es lo que produce fe, pues el Autor vive en Ud. una vez
que Ud. ha nacido de Él.

32 Moisés se encontró con el Autor: “YO SOY, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y de—de Jacob. Y
recuerdo Mis promesas, y he venido para enviarte”. Amén. “Yo te estoy enviando para que los libertes”.
Y fíjense, cuando él realizó su primera señal, parecía que había fallado, debido a que él tuvo muchos
imitadores. Los egipcios podían hacer la misma cosa que él hizo. Pero, vean, Moisés, después que él se
había encontrado con Dios en la zarza ardiente y sabía que Él era Dios, no hacía ninguna diferencia
cuántos más lo imitaran y qué clase de personajes eran los que lo hacían, Moisés sabía que la de él era
genuina, que venía de parte de Dios. Él simplemente se quedó quieto, en la presencia de faraón, y
entonces su serpiente devoró a las demás.

33 Así hace la gente hoy. Ellos quizás… Si no están seguros, si están muy emocionados y ven a otra
persona irse por una tangente con algo, y seguir, entonces se ponen a pensar: “Pues. Quizás lo mío…”
Pero—pero ese hombre que realmente se encuentra con Dios, y lo sabe, él sabe lo que sucedió.
¡Eso, eso es Dios! Ciertamente.Nadie podía quitarle eso con explicaciones.

34 David, un hombrecito rojizo, él no era lo suficientemente grande como para cargar un arma de fuego,
o mejor dicho una espada, en aquel día, ni su escudo. Él era, era demasiado pequeño. Él resultó ser, lo
que nosotros llamaríamos, un enano. Y su padre no le tenía ningún trabajo. Él… Sus hermanos eran
hombres grandes y fuertes. Así que él pensó que quizás le podía conseguir un trabajo a David, tal vez
apacentando algunas ovejas. Y el hombrecito se quedó allá afuera, y—y se encontró con Dios. Y él—él
tenía un… Se le encomendó que cuidara esas ovejas.
Y David era un profeta, y la Palabra del Señor venía a Él en cantos. Y Jesús dijo: “¿No habéis oído,
en los Salmos?”Cómo cosas fueron predichas acerca de Él, Uds. saben. Y David era un—un escritor de
cantos proféticos.
Y mientras él estaba allá en el campo, mirando hacia arriba, y oyendo el viento pasar entre las
montañas y bajaba a través de los cedros, él escribió de los “pastos delicados y las aguas de reposo”, y
lo demás, por inspiración. Mientras él lo escribía de noche, observando las estrellas y la luna, y—y cómo
obraba la naturaleza, Dios lo visitó. Y Él sabía que había un Dios.

35 Y un día, vino un oso y agarró una de sus ovejas. Y la oveja significaba mucho para él porque él
había aprendido a amar a esa oveja. Y así que cuando el oso vino y agarró una, el corazón de David
empezó a arder, cuando él oyó a esa ovejita llorando. Y Dios lo había enviado a él a que cuidara esas
ovejas. Y entonces cuando el oso atrapó al corderito, y éste empezó a llorar, David, de repente, recordó
que el Dios que había hecho la montaña era su Dios. Así que puso una piedra en su pequeña honda y se
fue persiguiendo a ese enorme oso pardo, y golpeó al oso y éste cayó. Luego, cuando él regresó, él
estaba contento porque había obtenido la victoria.

36 Y luego vino una prueba mayor, un león, el cual es mucho más feroz que el oso. Es un animal más
grande. Y si yo tuviera tiempo, quisiera hablar en detalle de esos animales y mostrarles la gran parábola
allí. El león vino y agarró una y huyó. Así que si Dios pudo darle la victoria sobre el oso, Él seguramente
podía darle la victoria sobre el león.
¡Oh!, si Dios, Quien puede darme la victoria sobre mí mismo, (amén), puede también seguramente
darme la victoria sobre la enfermedad que está tratando de apartarme de Él. El Dios que puede salvarme
y hacerme algo que yo no soy? cuando no soy un Cristiano, puede hacer de mí un Cristiano, al creer Su
Palabra.

37 Entonces, encontramos que él mató el oso. Y finalmente llegó el gran reto, cuando vino un—un gran
oso pardo, más grande que el resto de ellos, él era un tremendo gigante. Y David sabía que con Dios, él
era más que un contrincante para él,sin importar cuánta era la oposición. Con Dios, él era más que un
contrincante.
Sin embargo, era el hombre más pequeño, y el hombre menos equipado? no era un luchador, sólo un
niño? y tampoco tenía una armadura, sólo su—su cuerpo desnudo? no tenía un escudo sobre él, sino un
pedazo de piel de oveja en la que estaba envuelto. Y él no tenía una lanza o una espada, sólo tenía una
hondita? Uds. saben, dos pedacitos de cuerda con un cuero en la punta. Y él quería pelear contra ese
hombre porque él estaba tratando de venir en pos de las ovejas de Dios. Y si Dios podía libertar a las
ovejas, cuánto más a Su familia, ¡A Su pueblo!

38 Chicago, es por esa razón que estamos aquí,Uds. son más que ovejas. Uds. son el pueblo de Dios. Y
nosotros no tenemos un intelectual o una gran denominación que nos respalde. Pero sabemos que la
enfermedad los ha atrapado a Uds., y Uds. están presos en—en los cuidados del mundo, y nosotros
venimos en el Nombre del Señor Jesús. Aunque el doctor lo rechace, a nosotros no nos importa lo que él
hizo? nosotros hemos venido para llevarlos a Uds. de vuelta a estar en salud, en el Nombre de
Jesucristo, con una pequeña honda, de Su Palabra. Dos cuerditas: el Antiguo y Nuevo Testamento,
sosteniendo a Jesús entre ellos, y venimos para llevarlos a Uds. de regreso a donde Uds. pertenecen, si
Uds. tan sólo nos lo permiten.

39 Fíjense también en el pequeño Sansón, como hablaba anoche, él mismo fue muy perseverante,
mientras él pudiera sentir esas siete guedejas colgándole en la espalda. Los—los filisteos no significaban
nada para él, no importaba si él no tenía nada sino la quijada de una mula en su mano, o lo que tuviera.
Los filisteos, o las puertas de Gaza no significaban nada para él. Mientras él pudiera sentir esas siete
guedejas, eso era su pacto.

40 Y mientras que el Cristiano pueda sentir ese pacto: “Todas las cosas son posibles para el que cree”,
cuando Ud. puede sentir ese pacto (fe) dentro de Ud., que Ud. es el hijo de Dios y un heredero a cada
una de Sus bendiciones prometidas. No importa lo que venga, Ud. es más que un contrincante para eso,
mientras Ud. pueda sentir y sabe que Ud. realmente lo cree. ¿Me entienden? [La congregación dice:
“Amén”.—Ed.] Mientras que Ud. pueda… Cuando Sansón sentía eso, él—él estaba bien.
Y mientras que Ud., en su corazón, no que está emocionado, no que es sólo emoción, sino que en su
corazón Ud. sabe que la va a recibir. Ud. sabe que ha confesado sus pecados, sabe que ha pasado de
muerte a Vida, sabe que Ud. es un hijo de Dios, un heredero de estas cosas, entonces no hay nada que
le impedirá tenerla. Ud. entonces es perseverante.

41 Juan el Bautista fue tan perseverante que él incluso hizo esta declaración. Cuatro mil años habían
ellos esperado a un Mesías, pero Juan sabía que él lo iba a presentar. Él sabía que tenía un… Jesús dijo
que él era más que profeta. Él era un profeta, pero era más que profeta,porque él era el mensajero del
pacto. Y él estaba tan seguro de ello, que él iba a ver esa Luz, esa Paloma. Él iba a ver al Espíritu. Él
estaba tan seguro de eso, que dijo: “Hay algunos parados, o mejor dicho, Uno parado en medio de Uds.
ahora mismo, a quien Uds. no conocen. Yo no soy digno de desatar Su calzado? pero Él será el que
bautizará con el Espíritu Santo y con Fuego”.
Dios había…

42 Él era un profeta, y más que profeta, y él conocía su comisión. Él sabía que Dios lo había
comisionado, y no había temor en su corazón. Aunque cuatro mil años, en medio de un montón de
críticos que se burlaban de él y le decían que era un hombre que estaba tratando de ahogar a la gente,
eso no lo detuvo a él para nada.
Alguien pudiera haber dicho: “Juan, ¿no tienes temor que eso no ocurra?”
¿Cómo podía fallar eso cuando fue Dios quien lo dijo? Dios le dijo: “Sobre quien veas al Espíritu
descendiendo, y que permanece sobre Él, Él es el que va a bautizar con el Espíritu Santo”.

43 Juan lo sabía.
Él no le temía al fracaso. Ese era su encargo, esa era su comisión, así que él podía ser perseverante,
muy persistente. No importaba… nada iba a molestarlo. No había suficientes demonios del tormento que
pudieran matarlo. ¡Aleluya! Él había sido comisionado para hacer algo.
Y los cielos y la tierra pasarán, pero esa Palabra nunca fallará.Él dijo: “¡Yo lo veré a Él!” Miren, la fe
se había anclado.
Al igual que Moisés, él había oído allá en el desierto, donde los profetas son—son moldeados. Él
había oído a Dios decirle: “Tú eres la voz de uno que clama en el desierto. Yo puedo señalarte la
Escritura y mostrarte tu comisión. Tú eres aquél de quien dijo Isaías, hace setecientos doce años,
Habrá una voz de uno clamando en desierto”.
Ellos dijeron: “¿Eres tú el Mesías?”
Él dijo: “No. Pero yo soy la voz de uno clamando en el desierto, ¡Preparad el camino del Señor,
enderezad Su calzada!” y él sabía que iba hacerlo, porque Dios lo había dicho. Fe… entonces él fue
persistente.

44 Los rabinos y demás, salieron y dijeron:“¿Quieres tú decir que vendrá un tiempo cuando el sacrificio
diario será quitado?”
Él dijo: “Hay Uno que viene que tomará el lugar, y Él quitará el sacrificio diario. Él será el Cordero”. Y
cuando se volteó para mirar, él dijo: “Allí está Él, allí está el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo”, justo en medio de su sermón, por cuanto Dios se lo había prometido.

45 No importa lo que ellos digan: “Bueno, te echaremos a la cárcel. La asociación ministerial te echará
fuera. Tú no tendrás compañerismo. No habrá cooperación”.
A Juan no le importó nada. Él fue perseverante. Él tenía un mensaje y alguien tenía que oírlo. Y de
todo su grupo, yo no creo que él tuviese como doce, pero él tenía algo.
Cuando él tuvo el poder de Dios sobre él,entonces el Señor empezó a moverse sobre él. Ahora, el
Señor Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Cuando nosotros podemos ver la comisión del
Señor,entonces Uds. pueden ser perseverantes.

46 Oh, esta mujercita griega, ella había oído de Él. Ella nunca lo había visto, pero simplemente oyó de
Él. Ella había oído de Su fama.
Bueno, nosotros oímos la misma cosa. Oímos de Su fama. Leemos de Su fama. Vemos Su fama. “Y la
fe viene por el oír”. De alguna forma u otra, la fe encuentra una fuente que otros no ven. Cuando Ud. es
predestinado para una cierta cosa,Ud. puede mirarlo así directamente, por cuanto su fe lo está
declarando, y otros no saben nada al respecto. La fe encuentra esa fuente que no se puede ver.
Porque otros lo están mirando por medio de observaciones y cosas. Y ellos lo están mirando,
presumiendo. Y la palabra presumir es “avanzar sin autoridad”.
Y Moisés nunca fue allá a Egipto presumiendo que Dios estaba con él. ¿Ven? Ud. no acepta su
sanidad pensando que Dios lo hará. Ud. acepta su sanidad por cuanto Dios ya lo ha hecho. Él lo
prometió, y su fe dice que es así, y no hay nada que lo pueda anular.

47 Ahora, Su Palabra es una espada,dice la Biblia. En Hebreos 4:12, dice: “La Palabra de Dios es más
cortante que una espada de doble filo, y discierne los pensamientos que están en el corazón”. Eso es lo
que hace la Palabra.
Ahora, la única cosa que puede manejar esta espada es una mano. Y la única cosa que puede
manejar la Palabra de Dios es la fe. Si la Palabra es una espada, entonces la fe la sostiene, la empuña.
Y cuando la gente se está batiendo en duelo, (como dos hombres que se enfrentan),y ellos se están
—ellos se están batiendo en duelo. Ese es Ud., y el diablo está tratando de hacer que Ud. dude. Ahora,
la espada que Ud. tiene pudiera ser buenísima, es un millón de veces mejor que la de él. Déjenme
decirles que la de él no es ni siquiera una espada, es un palo. Pero la suya es una espada. Pero si la
mano que sostiene esa espada es débil, el palo puede vencerla.
Pero no importa qué tan pequeña sea esta mano, si ella sostiene la Palabra de Dios, con fe, no hay
nada que pueda detenerla. Ella puede vencer a cualquier cosa.
Vean, él la tiene en su mano derecha, y Ud. la tiene en su mano derecha? y cuando se cruzan las
espadas, cuando Ud. se cruza con el diablo: “¿Es cierto o no es cierto?”
Mire, él le está presionando a Ud.:“Di que está errado. ¡Está errado! Tú no debes creerlo”.

48 ¡Pero si Ud. lo cree!
Vean, estas espadas bajan hasta las empuñaduras. Ahora, si yo puedo empujar la de él, con la
empuñadura mía, y con la espada de esta manera, ¿dónde estoy? Apuntando directamente a su
corazón, porque estoy del lado derecho, a su izquierda. Y entonces cuando estoy presionando con fe,
con la Palabra: “Satanás, Jesucristo me comisionó para hacer esto”, y allí cruzamos. Y me levanto con
esa mano de fe, y digo: “Un Ángel se encontró conmigo allá, y dijo que es así”. De repente, se le mete la
espada directamente, y él queda conquistado. “¡Yo vine para desafiarte! Y ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Ese es el creyente, cuando él tiene fe para manejar la Palabra.
Ahora, sí Ud. solamente es un debilucho denominacional, será mejor que se mantenga alejado de
ello? Ud. irá por allí,hablará de ello, y dirá que no puede suceder, por cuanto Ud. no sabe nada al
respecto. Pero ese hombre que la ha manejado, y la ha visto derrotar a ese enemigo, él sabe lo que ella
hará.

49 Esta pobre mujercita, ella nunca lo había visto a Él, pero había oído de Él. Ella tenía muchos
impedimentos, pero su fe no tenía ningún impedimento. La fe no tiene impedimentos en lo absoluto.
Uds. pudieran tener muchos impedimentos. Uds. pudieran tener la palabra del doctor, o del científico
que los ha examinado.Pudiera ser que él, ese hombre, le haya dicho: “Ud.—Ud. va a morir”. Eso es todo
lo que él sabe. Él—él le ha dicho a Ud. todo lo que él estudió. Su trabajo científico muestra eso, que Ud.
debe morir. Todo su sistema está hecho de esa manera, que la muerte le ha tocado, y no hay nada que
pueda impedir que avance. Ud. morirá. Ahora, eso es todo lo que él sabe. Ninguna ciencia tiene medicina
para eso.
Pero Ud. ha encontrado algo. Ud. toma la espada. ¿Ven?
Ahora, por supuesto, Ud. tiene un impedimento, Ud. tiene algo que va a pelear en contra de Ud.:
ese demonio, esa enfermedad, esa aflicción. Pero cuando se tocan las espadas, Ud., y el diablo, y Ud.
dice: “¡Es ASÍ DICE EL SEÑOR! ¡Él me lo reveló, y yo estoy sano!” ¡Oh, hermano! Su fe no tiene ningún
impedimento.

50 Saben, tomemos algunos de los impedimentos de ella, y mirémoslos, sólo unos minutos antes de que
llamemos nuestra línea de oración. En primer lugar,ellos pudieran haberle dicho a ella: “Tú eres griega? Él
es judío”. Bueno, en otras palabras, pudieran haber dicho: “Sabes, tu denominación no está
patrocinando esta reunión. Tu iglesia no la está patrocinando”. Pero,Uds. saben, eso no le estorbó a ella.
La fe ya se había anclado. Ella había oído de otra persona siendo sanada. Y ella tenía una necesidad, y
algo le dijo que podía ser hecho.

51 Ahora, vean, las obras de Dios son preordenadas por Dios. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice:
“Amén”.—Ed.]
Un día Jesús se encontró con un ciego y dijeron: “¿Quién pecó, él o su madre, o así por el estilo, o
su papá?”
Dijo: “Ninguno, sino para que las obras de Dios pudieran ser manifiestas”.
Vean, éstas son las obras de Dios. Y cuando Ud. siente algo que le está presionando, aférrese a ello.
Eso es Dios hablándole.
Bueno, ella todavía fue persistente aunque ellos dijeron que: “Tú no perteneces a Su gente, y tu
iglesia no está cooperando en la reunión”. Ella fue perseverante, de todos modos. Ella iba a ir, de todas
maneras.

52 Ella quizás fue por el camino y se encontró con otro grupo de sacerdotes, y ellos—ellos le dijeron:
“Espera un momento. Los días de los milagros pasaron. Eso es pura locura. Eso es simplemente un montó
de—de hombres, algún supuesto profeta allá haciendo toda esta clase de cosas. Eso, tú sabes, eso, eso
es pura bobería. Pues, no hay nada como eso hoy día”. Pero con todo eso ella fue perseverante. Ella
todavía creía que iba a suceder. Miren, allí es cuando Uds. lo tienen. Es allí que algo sucede.
Ella tal vez siguió hacia la otra esquina, se encontró con su esposo, y su esposo le dijo: “Si tú vas y
te asocias con ese grupo, te voy a dejar”.
Bueno,él podía irse si quería, pero ella todavía fue persistente. Ella fue perseverante.Ella tenía una
necesidad, y la fe ya se había anclado. Ella sabía que sucedería.

53 Allá en la otra esquina, ella se encontró con un grupo de personas, y le dijeron: “¿Sabes qué? Tú
serás el hazmerreir del pueblo, si vas allá a pedir misericordia por tu hija. Y te darás cuenta que no es
más que los otros que han pedido y no recibieron nada”
No importaba nada lo que los otros hicieran, y si se rieron de los demás, ella con todo eso fue
persistente. Ella sabía lo que iba a suceder. Ella—ella lo creía. Ella había oído de Él. Ella sabía lo que iba a
suceder si ella podía llegar allí.
Ahora, nosotros quizás fuimos a la esquina y nos encontramos con el pastor, y él dijo: “Tú serás
echado de la iglesia si vas”.
Miren el impedimento que tuvo la pobre mujer. Y recuerden que ella era una griega, no una
pentecostal. Y allí va ella, y ellos dijeron: “Tú serás excomulgada de tu iglesia”. Pero ella todavía fue
persistente.
Ella fue perseverante. No importaba si ella perdía a su esposo, perdía sus amigas, que fuera el
hazmerreír de la ciudad, y lo que ocurriera, o incluso que fuera expulsada de su iglesia, o lo que fuera.¡La
fe se había anclado! Ella fue perseverante. Me gusta eso.

54 Ahora, mucha gente piensa que eso es todo cuanto ellos tienen que hacer, con tal que se
encontraron con Jesús, y llegan adonde Él está en la reunión, pues que es todo lo que se requiere.
Solía ser que las iglesias, cuando al principio empecé en el campo, ellos se sentaban y esperaban, y
casi lloraban,hasta que el Señor bajaba a la escena,y, entonces, ¡oh, hermanos!
Aquí en Illinois, en un lugarcito llamado… Oh, se me olvidó dónde era? en una de mis reuniones por
aquí, hace años, donde el Chicago Tribune aquí publicó un artículo que hubieron veintisiete ambulancias
estacionadas alrededor del hotel.Y una noche, caminé hacia la plataforma, puse un fundamento como de
treinta minutos y le pedí a la gente, y los reté a que lo creyeran. Y con una sola oración desde la
plataforma,después que el Señor se había manifestado, Él mismo, que Él era, no hubo… no había una
sola persona en silla de ruedas ni en catre, sordo, mudo, o ciego, en ninguna parte. Cada uno de ellos
fue sanado en un instante.

55 En Durban, Sudáfrica, vimos a veinticinco mil nativos genuinos sanados en una sola ocasión, con
siete camiones llenos de muletas y palos y tablas, donde los habían llevado, venían por la calle, y esa
gente caminando detrás, cantando: Sólo Creed.
¡Fe! Apártense de sus—sus pensamientos. Piensen los pensamientos de Él. ¿Ven?Piensen lo que Él
piensa.
Ud. dice: “Hermano Branham, yo—yo—yo iré, yo pienso…” A Ud. no le toca pensar. Deje que la
mente que estaba en Cristo esté en Ud., entonces Ud. reconocerá la Palabra. ¿Ven?
Fíjense.

56 Cuando esas personas se sentaban y esperaban…cuando el Señor se movió e hizo algo, oh,
hermanos, ellos simplemente se levantaron y se fueron caminando.
Pero, Uds. saben, parece que hoy, ellos han visto demasiado de ello. Y ahora el Señor viene, oh, y
se muestra Él mismo entre nosotros, y nosotros decimos: “Bendito sea el Nombre del Señor. Él
ciertamente lo puede hacer. Hermano Branham, yo voy a ir donde Oral Roberts la próxima semana y hará
que él ore por mí, y adonde fulano de tal. Si esto no funciona, esta noche, yo haré…” Esa es más o
menos la actitud, ¿ven? La gente no es perseverante.
Si el Espíritu Santo, si Jesucristo, demuestra que Él está aquí entre nosotros, entonces presione Ud.
hasta que llegue a donde Él está. Como la mujercita con el flujo de sangre, y todas las otras cosas que
sucedieron, y con todos los adversarios estorbándole, ella siguió hasta poder tocarlo.
Si en esta noche esta iglesia hiciera lo mismo, abriéndose camino por toda la incredulidad, y llegar a
cruzar espadas con el diablo y su incredulidad,y proseguir hasta saber que Ud. es un hijo de Dios y
heredero de estas cosas, y que Jesucristo está presente para mostrarles que Él está con Uds., para
guardar Su Palabra. Sean perseverantes, no dejen que nada se interponga en su camino.
Yo simplemente me hago la pregunta. Si la fe en verdad se ancla, ¿podría algo interponerse en su
camino? Uds. no la tienen. Si realmente la tuvieran, eso lo concluiría. Eso es todo. ¿Ven?

57 Esta mujer aquí, nuestra amiguita griega que tenemos aquí esta noche ante nosotros, como texto,
cuando ella llegó ante Jesús. Es como que Jesús llegara aquí con nosotros esta noche? nosotros
llegamos, y Él viene aquí y prueba que Él está aquí entre nosotros. Bueno, ella pensó que eso lo había
concluido. Eso no lo concluye. No, señor. Allí es donde Ud. apenas empieza a pelear. Allí es donde Ud.
empieza su verdadera batalla.Cuando ella llegó a Jesús.
Entonces Jesús le dijo que Él no había sido enviado a su raza. ¡Oh, hermanos!
Y otra cosa, Él se volteó y llamó a su raza de gente un montón de perros. “Yo no soy enviado sino
únicamente a las ovejas de los hijos de Israel”. Eso no la detuvo. Ella todavía fue perseverante. Y dijo:
“Además, no está bien que Yo tome el pan de los hijos y se lo dé a Uds. los perrillos”. Con todo eso ella
fue perseverante.
Oh, a mí me gusta eso. Ella se mantuvo firme.Amén. Me gusta eso. ¡Manténgase firmes! Ella fue
perseverante. Ella no era una planta de invernadero que tenía que ser tratada con delicadeza. No, señor.
Ella no era un artículo híbrido, como gran parte de la cosecha hoy. Ud. no tenía que rogarle ni decirle:
“Mira, hermana, déjame decirte, yo te animo a que sigas adelante, porque…”
No, señor, allí no había nadie que la animara, pero aun el mismo Jesús trató de desanimarla. ¡Fiuu!
¡Gloria! Ahora de seguro me siento como un aleluya. Aun el mismo Cristo parado allí, trató de
desanimarla, pero ella se mantuvo firme. Amén. ¡Perseverante! Ella había llegado a algo. Ella lo sabía.

58 ¿Qué tal si Él los llamara a Uds. perros, y a la raza de Uds., un montón de perros? “Uds. montón de
Chicaguenses, Uds.—Uds. montón de metodistas, Uds. presbiterianos, Yo ni siquiera fui enviado a Uds. A
fin de cuentas, Uds. no son sino un montón de hipócritas”. ¡Fiuu! ¡Vaya! Uds. levantarían la nariz y
saldrían por esa puerta. ¿Ven? ¿Por qué? Porque para comenzar, Uds. nunca tuvieron fe. Uds. son unos
híbridos, una planta de invernadero que tiene que ser fumigada todo el tiempo.
¡Ella no! No. Algo sucedió, la fe se había anclado. Ella no iba a ser derrotada. Amén. Allí lo tienen. No
importaba lo que hicieran los demás, lo que dijeran los demás? ella no iba a ser derrotada. No,señor. Aun
el mismo Jesús, trató desanimarla. Amén.

59 “Pero Yo no soy enviado a tu raza. Vete,lárgate allá por la calle. Yo no soy enviado a tu pueblo. Y
Uds. no son sino un montón de perros, de todos modos. Yo no soy… Realmente no es correcto que Yo
tome el pan de los hijos y se los dé a Uds. montón de perrillos, perros callejeros, ratas callejeras, y lo
demás. No—no está bien que Yo haga eso”.
¿Qué? Ella admitió que Él tenía razón. Amén. ¡Oh, hermanos!
La fe siempre admitirá que la Palabra está correcta. Ya sea que su pastor lo diga o no, ya sea que
alguien más lo diga o no, la fe suya dice que Ella está correcta. ¡Gloria! Su fe dice que Ella está
correcta.
Así que lo que ella fue llamada, aun por Jesucristo, a Quien ella había venido, y Él la reprendió. Y
miren a Sus discípulos, los hombres que estaban con Él en Sus campañas, le dijeron: “¡Oh,lárguese!
Váyase de aquí. Ud. nos está molestando. No moleste a nuestro Maestro”.
Eso no la detuvo a ella. No, señor. Nada iba a detenerla, de ninguna manera. Ella admitió que Él tenía
razón. “Yo no soy sino un perrillo. Yo—yo no merezco nada. Pero, Señor, permíteme traerte algo a la
memoria. Yo no estoy en busca del pan? yo sólo quiero unas pocas migajas”.

60 El problema de ello ahora, es que no tenemos gente que se humille para obtener algunas migajas.
“Yo no entré a la línea”.
Eso no importa nada. Yo sólo vengo para ver si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Yo ando en
busca de unas migajas.
Oh, qué diferente fue ella al día de hoy.Recuerden, ella nunca había visto un milagro. Ella era griega.
Nunca había visto un milagro, sin embargo fue persistente porque algo dentro de ella le dijo que ella iba
a ver uno.
Ella fue como Rahab, la ramera. Rahab la ramera, ella no dijo: “Miren, espías, traigan a Josué aquí, y
déjenme ver cómo él usa su ropa, y qué clase de modales tiene. Y déjenme ver si él es buen mozo o no,
o cómo se peina el cabello, si es un hombre que se viste bien y todo”.Recuerden, Uds. saben, a eso se
dedicaba ella, ella buscaba hombres buen mozos,pues ella era una prostituta callejera.
Y así que ella dijo: “Yo he oído que el Señor Dios está con Uds., y les pido misericordia”. ¡Oh,
hermanos! Allí lo tienen, la fe viene por el oír. “Yo oí que Uds. tomaron a Agag, y lo que Uds. hicieron
allá. Y yo oí lo que Dios hizo por Uds. en el mar Rojo, y lo creo. Y yo sé que Uds. son Sus siervos. Yo
sólo les pido misericordia”. Amén. A ella le fue concedida misericordia.

61 Esta mujer, a ella le fue concedida misericordia. Ella dijo: “Es verdad, Señor, pero los perrillos comen
l a s m i g a j a s q u e e s t á n d e b a j o d e l a m e s a d e s u s a m o s ” . “ P o r e s t a p a l a b r a … ” E s o l o l o g r ó .
Finalmente,siendo persistente, perseverante, sin permitir que nada le estorbara, aun en la Presencia de
Jesús tratando de reprenderla, ella dijo… Pero ella se paró y admitió que Él tenía razón, que la Palabra
estaba correcta, y todo eso. “Pero sin embargo, Señor, los perrillos comen las migajas, y sólo una migaja
de Ti es todo lo que pido. Sólo una pequeña, una pequeña, una pequeña migaja es todo lo que quiero,
Señor. Sólo Tu toque, es todo lo que quiero. Sólo Tu toque, eso es todo”.
Oh, si nosotros tan sólo tuviéramos eso esta noche: “Señor, yo estoy sentado aquí, estoy enfermo.
Pero si—si—si algo tan sólo me dice que yo puedo sanar, eso es todo lo que yo quiero saber. Entonces
eso—eso lo concluye, yo me iré a casa y lo creeré, ¿ves? Ya nada se va a interponer en mi camino. Sólo
Tus migajas, Señor, es todo lo que quiero”.

62 Jesús dijo: “Oh mujer”, o mejor dicho, “Oh mujer, grande es tu fe. Puedes irte, pues por lo que tú has
sido persistente,por lo que tú has creído, tú vas a encontrarlo de esa manera”. Amén.
Ella finalmente había vencido. Ella tuvo el acercamiento correcto al don de Dios. Ella era una gentil.
La fe siempre admite que la Palabra está correcta. Humildemente y reverentemente, no andar por
allí,haciendo tanto ruido y hablando tanto. De la misma manera es ahora.
Miren,rápidamente, antes que llamemos la línea de oración.

63 Marta, en la Presencia del Señor Jesús,cuando todos se habían burlado de ella, y dijeron: “Miren,
este Hombre que sana a los enfermos, cuando Uds. tenían necesidad de Él… Sí, Uds. tomaron su
sustento, lo alimentaron, tuvieron una habitación para Él? cuando Él venía a la ciudad, Él se quedaba
con Uds. Él era buen amigo de Lázaro. Pero cuando verdaderamente llegó la enfermedad, Él se alejó de
Uds.” ¿Ven?
Pero cuando ella oyó que Él había venido,ella fue perseverante. Ella salió a la calle. Otro dijo: “Mira,
me imagino que vas a ir a verlo”. Ella simplemente se tapó los oídos y los ojos, y siguió adelante. Ella fue
perseverante.
Cuando Jesús le habló, ella dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas
ahora, todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Ella fue perseverante.
Fíjense, como la mujer Sunamita, en la presencia de Elías, el representante de Dios en la tierra?
Marta sabía que si Dios estaba en Elías, seguramente estaba en Jesús.

64 La mujer Sunamita, cuando ella fue allá, y él dijo, Eliseo salió de su cueva y miró allí y dijo: “Aquí
viene esa Sunamita, y su corazón está turbado. Dios me lo ha encubierto. Yo no sé lo que ella quiere”.
Dijo: “¿Está todo bien contigo? ¿Con tu esposo? ¿Con el niño?”
Ella dijo: “Todo está bien”.
Obsérvenla cuando ella le dijo a su siervo.“Ensíllame esta mula, y ve directo hacia adelante y no te
detengas”.Perseverante, sólo sigan andando.
Algunos de ellos dijeron: “¡Oye, espera un momento! Yo quiero hablar contigo, Lydie”.
“Ni pensarlo, yo tengo—yo tengo que llegar allá, eso es todo. ¿Ves?, yo tengo que llagar allá. Tengo
que averiguar acerca de esto”.
Y entonces cuando el… Él dijo: “Bueno, déjame decirte, yo te enviaré un paño ungido. Te enviaré
este báculo, y tú ve allá y has que lo pongan sobre el niño”.
“Eso está muy bien, profeta de Dios. Yo—yo—yo pienso que eso está muy bien.Pero vive tu alma,
que no te dejaré”. Amén. Perseverante. Seguro, ella fue perseverante.
Elías pensó: “Bueno, desháganse de ella. Vale más que me prepare”. ¿Ven? Allí se fue. ¿Ven?
Perseverante, su fe se mantuvo fiel en la Palabra.

65 Cómo es que Micaías, ese pequeño leñador allá, sin educación, pudo pararse ante cuatrocientos
profetas, y hablar allí contrario a ellos. ¿Por qué? Él fue perseverante.
Ellos dijeron: “¡Pues, mira!” Ese gran obispo principal se paró allí con esos cuernos y dijo: “El Señor
Dios me habló”. ¡Oh,qué cosa!
El jefe de la asociación dijo: “El Señor Dios me habló, y dio testimonio por medio de cuatrocientos de
éstos hombres aquí, que: ”¡ASÍ DICE EL SEÑOR!“ Y el hombre fue sincero.
Miren, pero Micaías se paró y dijo: “Pero yo vi a Israel desparramado como ovejas que no tienen
pastor”.
Entonces él se acercó, y tomó sus manos y lo abofeteó tan duro como pudo, y dijo: “¿Por dónde se
fue el Espíritu de Dios cuando salió de mí, si tú sabes todo acerca de esta cosa?”
Dijo: “Algún día lo entenderás”. Y Acab dijo…
Bueno, miren, eso es lo que dijo la asociación. Noten bien, él nunca entraría en debate con ellos en
ese momento,bajo tales circunstancias.
Pero él sabía que su visión estaba correcta. Él tenía fe, porque su fe dijo exactamente lo que decía
la Palabra, así que él fue perseverante.

66 Ahora miren la autoridad nacional. Allí estaba Acab, dijo: “Pónganlo en la cárcel de adentro, y
aliméntenlo con pan y agua de angustia. Y cuando yo regrese en paz”, dijo, “yo—yo me encargaré de
este individuo”.
Mírenlo, perseverando aún. “Oh, gran Acab,quizás yo estaba equivocado. Oh, obispo, ¿quizás yo
estaba equivocado?” No, no,él no. Él se había anclado. El vio una visión, y su visión cuadraba con la
Palabra. Él dijo: “¡Si tú llegas a regresar, yo soy un falso profeta!”Amén. Él fue perseverante.
Ciertamente lo fue.

67 El hombre ciego del cual hablé hace un rato,él no podía discutir teología con ellos, él no sabía nada
de eso. Ellos podían decir: “Pues, Fulano de tal dijo estoy lo otro y esto y aquello”.
Él dijo: “Yo no sé acerca de su teología.Pero esta cosa sí sé: que antes yo era ciego, y ahora veo”.
Su padre y madre nunca tuvieron esa clase de fe. Ellos dijeron: “Oh, ellos nos expulsarán de la
sinagoga. Así que pregúntenle a él, edad tiene”.
Hermano, no había nada malo con él. Él dijo:“Es extraño…” Dijo: “Yo no soy teólogo. Yo no puedo
argumentar las Escrituras de las cuales Uds. están hablando. Pero Uds. dijeron que saben que Dios
sanaba?pero, este Hombre, Uds. no saben de dónde vino. Miren, es una cosa extraña, que un Hombre
pueda venir aquí y pueda abrir mis ojos ciegos? y Uds., los líderes de la religión, y no saben de dónde
vino Él”.
Hermano, él era un teólogo, en mi opinión. Él—él tenía, él tenía un argumento que el resto de ellos
no podía callar, eso es todo. “Cómo es que Uds. dicen que no tienen ningún registro de Su—Su—Su
venida, Uds. no tienen ningún registro en sus libros, de su instrucción, de dónde vino Su educación, ni
nada. Uds. no saben de dónde vino Él, y sin embargo el Hombre que me dio la vista…”Un argumento muy
bueno, ¿no es cierto? Sí, señor.

68 Felipe, cuando él se paró allí y vio a Jesús de Nazaret decirle a Simón cuál era su nombre, y el
nombre de su padre, él fue muy persistente. Él tenía un amigo almidonado a quien él quería contarle, y él
fue y encontró a Natanael.
Cuando Natanael, parado allí delante de los miembros de su iglesia, y el sumo sacerdote, y los del
Sanedrín, y todos ellos parados alrededor. Cuando Jesús lo miró y le dijo: “He aquí un Israelita en quien
no hay engaño”.
“Oh, será mejor que me calle ahora. Ten cuidado, allí está el obispo, allí está el supervisor general,
allí está el pastor, allí están todos mis familiares. Es mejor que me quede quieto y actúe como que no sé
nada al respecto”. ¿Ven? No, no.

69 Algo había sucedido. Felipe le había mostrado a él una simiente. Él dijo:“¡Rabí!”
Los demás parados allí, dicen:“Este hombre es belcebú. No escuchen Eso. Él es un adivino. Él es un
diablo. No lo escuchen”.
Pero Felipe, rápidamente, o mejor dicho…
Natanael lo reconoció a Él como un Rabí, un maestro. Dijo: “Rabí, ¿cuándo me viste?”
Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol”.
“¿Ahora qué voy hacer? Aquí está la Escritura, dice que ésa es la señal del Mesías”. Él corrió a Él,
cayó postrado y le dijo: “¡Rabí, Tú eres el Hijo de Dios! Tú eres el Rey de Israel. A mí no me importa lo
que los demás digan al respecto. Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.

70 La mujercita junto al pozo, cuando le fue dicho lo que estaba mal con ella… Miren, Uds. saben, si
Uds. por casualidad conocen las… orientales…
¿Hay misioneros aquí, que alguna vez han estado en el oriente? Bueno, Uds. entienden que una
mujer como ésa no tiene ninguna autoridad en lo absoluto, para hablarles a los hombres en ninguna
parte. Eso es correcto. Todavía es de esa manera. Ella no, no puede hablarles a los hombres, de ninguna
manera, y especialmente sobre cuestiones y argumentos religiosos.
Pero, oh, hermanos, ¿podrían Uds. mantenerla callada? Es como una—una casa incendiada, en un
clima seco y de mucho viento. Uds. no podrían detenerla.
Ella dijo: “Vengan, vean a un Hombre, Él me dijo las cosas que yo he hecho. ¿No será este el
mismísimo Mesías?”
Miren, yo tengo…
Ya estoy terminando. Sencillamente tengo que terminar.

71 Hace como cuatro o cinco años, yo vi una visión, para enviarme a México. Uds. que reciben la Voz
de los Hombres de Negocio… Vean, antes que Uds. puedan imprimir cualquier cosa, Uds. tienen que ser
capaces de respaldarlo. Miren, Uds. pueden decirlo, pero no lo impriman amenos que puedan respaldarlo,
porque entonces ya es algo impreso. Yo estaba teniendo…
Yo entré a base de unas cuerdas, por la parte trasera del lugar, el lugar donde estábamos, estamos
teniendo como diez mil por noche, conversiones a Cristo.
Y entonces cuando miré, Billy vino a mí y me dijo: “Papá, ¿puedes ver todo ese alboroto, allá del
otro lado, como a unas ciento cincuenta yardas?” Dijo: “Eso es una sola mujercita”. Él dijo: “Ella no es
más grande que una barra de jabón, casi… muy pequeñita”. Dijo: “Ella tiene un bebé muerto bajo el
brazo”. Y dijo…

72 Yo llamaba al hombre Mañana, “tomorrow”, pues era tan lento, el que venía a buscarme. Él debía
buscarme a las siete en punto, y me buscaba a las nueve. Y yo caminando de un lado a otro.
Y él había repartido todas las tarjetas de oración, y no tenía más. Yo sólo le había dado como quince
o veinte, por noche,porque esas eran todas las que podía llamar. Pues, si Ud. les da a ellos una tarjeta,
ellos—ellos no entienden como uno, uno no puede hablarles. Así que ellos estaban—ellos estaban
simplemente… Yo les di como unas diez o quince, lo que haya sido, y eso era todo lo que yo había
repartido. Bueno, ellos no tenían más tarjetas de oración.
Y dijo: “Ella no logró entrar con ese bebé, y no recibió ninguna tarjeta de oración”. Y dijo: “Oh,
nosotros tenemos como ciento cincuenta, doscientos ujieres, o quizás más, parados allá, y ellos no
pueden detener a esa mujercita. Ella se mete por debajo de las piernas de ellos, por encima de sus
espaldas, y todo lo demás. Ella tiene ese bebé muerto”. Ella había visto a ese hombre ciego la noche
anterior, recibir su vista, así que ella dijo que quería entrar.

73 Yo dije, y dije, yo dije: “Billy, yo—yo no puedo evitarlo”. Yo estaba hablando.
Yo dije: “Hermano Jack Moore”, dije, “vaya allá. Ella no sabe quién soy yo”. Ellos jamás podrían
verme, estando allá atrás bien afuera de esa manera.Y yo dije: “Vaya allá, vaya y ore por el bebé, y ella
pensará que soy yo, y eso lo concluirá”.
Él dijo entonces: “Está bien, hermano Branham”. Y salió hacia allá.
Y yo me volteé, y dije: “Miren, como estaba diciendo, fe es la…” Yo miré allí frente a mí, y allí estaba
un bebecito mexicano sentado en medio del aire allí, riéndose, sin dientes, era como un bebecito de
pecho. Y yo miré de nuevo.
El hermano Espinoza, muchos de Uds. conocen al hermano Espinoza, dijo: “¿Qué sucede?”
Yo dije: “Veo una visión”. Dije: “Espere un momento, hermano Moore”. Todos Uds. conocen a Jack
Moore, estoy seguro, Uds. hombres de negocio. Yo dije: “Espere un momento, hermano Moore. Un
momento. Billy, ve y trae a la mujer aquí”.
Dijo: “Papá, es que ella no tiene una tarjeta de oración”.
Yo dije: “Eso no importa? tráela aquí”.

74 Y, ella, ellos la dejaron pasar. Ahí venía una mujercita muy bonita, y su… La lluvia… estaba lloviendo,
y había estado lloviendo toda la tarde, y esa gente estaba parada allí. Y su—su hermoso cabello le
colgaba por los lados, y su cara, estaba toda mojada. Y ella estaba llorando, y—y las lágrimas le bajaban
por sus mejillas.
Y ella vino corriendo allí, empapada, y tenía una cobijita azul envuelta alrededor de un cuerpecito, y
ella lo estaba cargando de esta manera. Y ella cayó sobre sus rodillas y empezó a clamar algo: “¡Padre,
padre!”
Y yo la agarré, le dije: “Póngase de pie”. El hermano Espinoza le dijo. Y ella tenía al bebecito de esa
manera, sosteniéndolo enfrente, igual como yo sostendría ese pañuelo, sólo que lo tenía cargado en sus
brazos de esta manera.
Y yo dije: “Padre Celestial, yo no sé si éste es el bebé o no. Yo acabo de ver a un bebecito, y estoy
pensando que quizás era éste, siendo que esto sucedió de la manera en que sucedió. Yo—yo pongo mis
manos sobre él y pido que la vida regrese, en el Nombre del Señor Jesús”. Y el bebecito soltó una
patadita, y empezó a gritar tan fuerte como podía. ¿Ven?

75 Y yo dije: “Hermano Espinoza, no diga Ud. nada de eso ahora. No le diga eso a los hombres de
negocio, ni a ninguno de ellos, hasta que Ud. obtenga una declaración firmada de parte de su doctor”.
Y el doctor firmó esta declaración, que: “el bebé murió de pulmonía” en su consultorio “esa mañana
a las nueve”, y ya eran casi las once de la noche, había estado muerto todo ese tiempo.
¿Por qué? Porque ella fue persistente. Ella creyó que si Dios pudo darle la vista a un ciego, Dios
podía darle la vida al bebé? porque el mismo Dios que le dio la vista al ciego, le dio la vida al bebé. ¿Por
qué? Porque ella fue perseverante. Trescientos ujieres ni nada podían detenerla. Ella estaba decidida,
porque algo se había anclado.

76 Ella no había visto ninguna de estas cosas que todos Uds. ven. Lo único es que, ese día, un hombre
ciego que vivía calle abajo de donde ella estaba, había recibido su vista? había estado ciego como por
diez años, con glaucoma en sus ojos. Y ese día, él andaba caminando por la calle, llorando,moviendo sus
manos, y ella lo vio.
Y su bebé murió. Ella sacó al bebé del consultorio del doctor y se fue. Se mantuvo parada en esa
lluvia todo el día,esperando la oportunidad. Y aunque no recibió una tarjeta de oración, sin embargo fue
persistente. Ella no sabía nada? era una católica romana. Lo único que sabía era que tenía que llegar a
cierto hombre.
Miren, Uds. tienen mejor conocimiento que ese. No es al hombre que Ud. llega. Es a Cristo que Ud.
llega. Es al Señor Jesucristo que Ud. llega. Toda su fe estaba en su sacerdote, porque él era un dios
para ella. Pero esta noche ningún hombre es el dios suyo sino Jesucristo, y Él está aquí, el mismo ayer, y
hoy, y por los siglos. ¡Aleluya!
Seamos persistentes, mientras inclinamos nuestros rostros.

77 Señor Jesús, yo te ruego que nos ayudes ahora. Sólo una palabra o dos de parte Tuya, Señor,
debiera hacer algo por estas personas. Yo te ruego, Señor. Siendo que Tú prometiste que en los últimos
días Tú harías estas cosas, las obras que Tú hiciste cuando estuviste aquí en la tierra, que eso se
repetiría nuevamente, y diste las instrucciones de eso a través de las Escrituras? como, por ejemplo,
Sodoma y diferentes lugares, y vemos en el Libro de Apocalipsis, en la Edad de Laodicea… Y, ¡Oh, cómo
es que Tú hiciste la promesa, y dijiste que eras “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos!” Y nosotros
vemos eso por medio de fotografías, cuando el ojo mecánico de la cámara captará misterios en estos
últimos días, los cuales el hombre no puede explicar.
Dios, concede que hombres y mujeres, esta noche, que están enfermos y sufriendo, aquí, que ellos
sean persistentes y lleguen al Señor Jesús en esta hora, y se vayan a casa regocijándose, sanados. Lo
pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.

78 Miren, aún estoy atrasado. Pero estoy pensando esto: “Que esta quizás sea la última reunión que
tengamos juntos.Quizás no vuelva a verlos. Uds. quizás no vuelvan a verme a mí hasta que crucemos el
río”. Y tal vez todos nosotros crucemos antes de la mañana.
Recuerden, esta nación ha sido pesada en la balanza. Llegaremos a eso cuando empiece a predicar,
¿ven? Noten, nosotros no sabemos cuándo será.
Así que… En una ocasión, Pablo predicó toda la noche, este mismo Evangelio. Y el Señor honró Su
Palabra, cuando un hombrecito cayó muerto, como cayó el hermano Way el otro día. Él está sentado
aquí mismo frente a mí ahora. Pablo puso su cuerpo sobre este muchacho, y su vida volvió a él. De esa
misma manera sucedió con el hermano Way. Eso muestra que el mismo Dios, por medio de la misma
Palabra, por medio del mismo Espíritu,hace la misma cosa. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Entonces, si Él está aquí…
Ahora miren, no hay ningún hombre que pueda sanarlos a Uds., porque Uds. ya están sanos. Algo
tiene que suceder en Uds.,que les diga que es para Uds., y entonces sean persistentes.

79 Veamos, ¿Cuáles fueron esas tarjetas que repartimos, eran las A, las A? Oh, ¿Ud. acaba de repartir
e l r e s t o d e l a s A ? M u y b i e n . ¿ D ó n d e c o m e n z a m o s , c o n l a s u n o , n o e s c i e r t o ? N o s o t r o s
comenzamos,tuvimos quince, creo que era, de la uno a la quince, de la uno a la quince.
Empecemos por allí de otra parte, y comencemos desde la setenta y cinco, ochenta, noventa.
Vayamos a la noventa, de la setenta y cinco a la noventa. Así escoger un grupo, y comenzar de allí, y
ver cómo vamos avanzando con eso. Comenzamos allí. Veremos si podemos orar por todos los que nos
sea posible. Que las tarjetas de oración desde la setenta y cinco hasta la noventa se pongan de pie
primero. Eso nos dará quince para comenzar. Veremos lo que el Espíritu Santo guía. Tráiganlos aquí a la
derecha, por favor, de la quince hasta la noventa…

80 O esperen, discúlpenme. ¿Qué dije? [El hermano Vayle dice: “De la setenta y cinco hasta la
noventa”.—Ed.] Setenta y cinco hasta noventa. [“Dieciséis de ellos”.] Habrá dieciséis, sí, setenta y
cinco hasta noventa. Eso será dieciséis personas. Muy bien, Ud. ayúdeme, hermano Vayle. Ahora, si…
[“Están viniendo”.]Ellos están allí. Si ellos no pueden levantarse, pues, encárguese de que ellos obtengan
ayuda allí abajo. Muy bien, hermano Vayle, por favor. Ahora quiero…
¿Cuántos hay aquí que no tienen tarjetas de oración, y Uds. quieren, saben que Jesucristo los puede
sanar? Levanten su mano y digan: “Yo—yo quiero aceptarlo. Yo—yo lo creo”. [El hermano Branham hace
una pausa—Ed.] Oh, no tendremos que esperar por Su Espíritu, ya vi que Él tocó a alguien allí mismo en
la audiencia. Amén.
[El hermano Vayle dice: “Faltan cuatro”.—Ed.]Faltan cuatro tarjetas, entre la setenta y cinco y la
noventa. [“Ya están entrando”.] Muy bien.
¿Cuántos allá en la audiencia, cuántos allá en la parte de atrás, creen, bien atrás hacia la parte de
atrás, allá arriba en los balcones, alrededor? Sólo diga: “Yo creo”. Alce su mano y diga: “Yo creo”. Muy
bien, eso es. Eso es bueno. Miren, si Jesucristo…

81 Mientras estoy pensando aquí, estoy esperando para ver si esto en realidad va a surtir efecto sobre
esta persona, o no. Alguien fue tocado en ese instante. Yo lo vi suceder. Nunca en mi vida había visto a
la persona. Pero yo los miré directamente, yo lo vi suceder, y vi que la persona fue tocada por el Espíritu
Santo. Yo pudiera hacer que esa persona se ponga de pié ahora mismo, y probar que es la verdad,
(amén),antes que la línea aun empiece. Ella todavía está orando, se puso el pañuelo en la boca, sentada
justo allá atrás. Ella tiene problemas de la columna. Eso es correcto. Está sentada justo… Sí. Ése es su
esposo, el que levantó la mano. Escuche, yo soy un desconocido para todos Uds., ¿es correcto eso?
¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? Su problema de la columna le va a dejar.
Y escuche, a propósito, el hombre que tiene su mano alzada, siendo que el Espíritu Santo lo tocó a
Ud.? cuando yo le hablé a su esposa, el Espíritu Santo lo tocó a Ud. Y Ud. tiene algo mal con Ud., un
crecimiento en el brazo. Crea, y eso le dejará. ¡Gloria a Dios!
Pregúntenle a esas personas si alguna vez los había visto en mi vida, que yo sepa. Ellos son
desconocidos. Pero ¿qué? La fe se está moviendo, y el poder del Espíritu Santo. ¿Creen Uds.? [La
congregación dice: “Amén”.—Ed.] Amén.

82 ¿Habla Ud. inglés? Dese la vuelta y dígale a esa muchachita, ella no sabe hablar español… no sabe
hablar inglés, allí atrás.Ella tiene algo mal con su pecho. Voltéese y dígale. Jesucristo la sanó, hermana.
Ajá. Sí. Ella ni siquiera podía hablar inglés. Yo la vi hablando español.
Ahora tocó a otra dama, sentada frente a ella, muy emocionada, y ella no sabe hablar inglés. Ella es
hispana, y tiene algo mal con su estómago, sentada enfrente. Crea de todo corazón, su problema
estomacal le dejará, y Ud. puede irse a casa y estar bien. Amén. Dios es el sanador.
¿Lo ven tocarla? Ellos tuvieron que decirle a ella, en inglés, antes que ella se diera cuenta. Ella no
entiende inglés.
Miren eso, ¡Gente que ni siquiera sabe hablar inglés! Pero sólo con lo que ellos están viendo, ellos—
ellos pueden presumir y sentir al Espíritu, aun cuando ellos ni siquiera pueden oír. ¡Vergu?enza debería
darles a Uds.!
¡Gloria a Dios! Yo no había visto eso acontecer todavía. Amén. Pregúntenle a esa gente. Pues,yo ni
siquiera puedo hablar el idioma de ellos. Pero, ¿ven Uds.?, eso prueba que Uds. no tienen que estar en
esta línea de oración. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
¿Creen Uds.?

83 ¿Por qué dijo Ud. “amén”, sentada justo allí?¿Cree Ud. que ese problema de sinusitis le va a dejar?
¿Lo cree? Póngase de pie. Le deja.
Vean, ella puede oírme, lo que yo estoy diciendo? estos no pudieron. Ahora díganme que eso no es
Dios. Amén y amén.
¿Por qué no pueden Uds. ser persistentes, si esas personas que no entienden palabra, una sola
palabra de inglés, hacen el esfuerzo? Ellos eran de otra nación. Pero Dios hizo eso, yo creo, porque yo
prediqué eso hace unos momentos: “Una griega, de otra nación”.Ella fue persistente. Obsérvenlos, vean
lo que sucede.

84 ¿Es ésta la dama aquí? ¿Cómo está Ud.? Somos desconocidos uno al otro. ¿Cree Ud. que Jesucristo
está presente? Sanarla a Ud., yo no podría. Yo no tengo ningún—ningún poder para sanar. Yo tengo
autoridad cuando la recibo de parte de Dios, para pronunciar algo que Dios ha hecho. ¿Ven?
Es igual que Sansón, mientras que él podía sentir esas guedejas colgando alrededor, todo estaba
bien. Cuando yo lo veo a Él moviéndose entre nosotros de esta manera, yo sé que Él está aquí. ¿Uds.
no?[La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
Yo la veo a Ud. vomitando. Ud. está teniendo vómitos. Está preocupada por su sobrepeso. Luego,
Ud. tiene un crecimiento en su cuerpo, debajo de su costilla. Eso es correcto. Le costó bastante venir
hasta aquí, ¿no es así? ¿Por qué dije yo: “Venir hasta aquí”? Porque Ud. viene del—del suroeste de aquí.
Ud. ha venido desde Missouri. [La hermana dice:“Sí”.—Ed.] Regrese, Jesucristo le sana. Eso es Él.

85 Otra mujer, otra mujer de color, no la conozco, nunca la había visto. Pero ella está… Hay alguien
viniendo aquí, otro,otra raza viniendo a otra, raza blanca y de color. Todos nosotros somos de una sola
sangre. ¿Cree Ud. que el Hijo de Dios se levantó de los muertos, y que Él comisionó a Su Iglesia para que
hiciera la misma cosa que Él hizo? ¿Cree Ud. eso? Esa iglesia no puede morir. “Sobre esta roca edificaré
Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. ¿Qué fue eso? Revelación espiritual. Si
Dios me puede revelar, por medio de Su Espíritu, el motivo por el cual Ud. está parada aquí, y lo que está
mal con Ud., igual que Él le dijo a esa mujer junto al pozo, eso lo hace a Él el mismo, porque Ud. está…
nosotros dos somos seres humanos. ¿Es correcto eso?
Mire, Ud. está muy nerviosa por algo. Ud. está preocupada. Su mente está toda nerviosa. Le han
dicho algo que la tiene alarmada, y eso es que Ud. tiene un tumor, y el tumor está en su cabeza. Eso es
correcto. Y Ud. está—Ud. está lista para ser operada, pero ellos están un poco temerosos al respecto,
porque Ud. tiene una debilidad en su corazón, y ellos tienen temor de efectuar la operación por causa de
la debilidad de su corazón. Jesucristo fortalece su corazón. ¿Le cree Ud.? Entonces sea persistente.
Siga, siga. Vaya y crea, y Ud. se pondrá bien. Dios la bendiga.

86 ¿Cómo está Ud.? Otro hombre, yo no lo conozco. Yo lo vi a él hace un rato, cuando subí a la
plataforma, creo que estaba sentado aquí arriba. Es la primera vez que yo lo veo a Ud. en mi vida, hasta
donde sé. Muy bien. Mire,Ud. está aquí por alguna razón. Si yo y este Espíritu que está sobre mí, esa
Columna de Fuego y Luz, y demás, que ha sido tomada, si eso es de Jesucristo,dará testimonio de la
Palabra? si no, entonces no es de Cristo. [El hermano dice: “Correcto”.—Ed.] Pero Ud. está convencido
que sí es. [“Sí”.] Y Ud. está… Y Ud. está padeciendo de una condición nerviosa, hemorroides que le
están molestando. Y Ud. está tratando de entrevistarse conmigo [“Sí”.] sobre algo especial. [“Sí”.] Es
una condición espiritual. [“Sí”.] Ud. es un ministro.[“Sí. Sí”.] Y es con respecto a su iglesia. [“Sí”.]
Yo oí eso venir de Uds. Dejen de pensar eso. “Ud. dice que él es un ministro porque él estaba
sentado en esta plataforma”.
Ud. sabe que yo no lo conozco a Ud., ¿no es cierto? [El hermano dice: “Eso es correcto”.—Ed.]
¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? [“Sí. Amén. Yo creo”.] Entonces, reverendo Donaldson, puede volver a
casa, y crea, y Ud. sanará y todo estará bien para Ud. Dios le bendiga, pastor.
“Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.

87 ¿Cree Ud.? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo?[La hermana dice: “Amén”.—Ed.] ¿Ud. sabe que yo no
puedo hacer estas cosas?[“Eso es correcto. ¡Gloria!”] Pero ¿Ud. cree que Él las está haciendo, que es Él
haciéndolas? [“Eso es correcto”.] ¿Lo cree?
Eso es correcto, si Uds. sólo—sólo ahora por esta vez, por favor, sean persistentes, no dejen que
nada les estorbe. Hagan el esfuerzo. ¿No ven Uds. que es Él? ¿No saben que eso es Él? [La
congregación dice: “Amén”.—Ed.]
Vean, Él no se identificaría a Sí mismo como algún gran teólogo, que Él no era. Él no se presentaría a
Sí mismo como un—un político de iglesia, pues Él no lo era. Él era Dios hecho carne. Dios es la Palabra, y
la Palabra es un Discernidor de los pensamientos del corazón, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿No
pueden Uds. ver que es Él? ¿Cómo podría yo… una persona pobre e ignorante como yo, con una
educación de escuela primaria? Y no importa si yo tuviera muchísima educación, uno todavía no podría
hacer eso. Es una paradoja.¿Qué es? Es el poder de Dios. ¿No lo pueden ver Uds., amigos? ¿No pueden
Uds. apartar esa corteza?

88 Aquí está una mujer. Miren aquí.Yo nunca había visto a esa mujer. Aquí está la Biblia puesta delante
de mí, yo no había visto a esa mujer en mi vida, hasta donde sé. Pero, su vida, ella no podría
esconderla. Correcto. [La hermana dice:“¡Oh, aleluya!”—Ed.] Miren, no es porque ella esté diciendo
“aleluya”, los hipócritas pueden decir eso, pero la mujer es una Cristiana. Ella es una creyente. [“¡Oh,
aleluya!”]
Y si yo le digo a Ud., por la gracia de Dios,sintiendo las siete guedejas de Sansón, cuál es su
problema, ¿me creerá Ud.?¿Creerá la audiencia? ¿Creería cada uno de Uds.? [La congregación dice:
“Amén”.]Ella sabrá si es correcto o no.
En primer lugar, Ud. está padeciendo de alta presión sanguínea. Ud. también tiene diabetes. Ud.
tiene una condición nerviosa, y tiene algo mal en la cabeza. Es un examen. Ud. tiene un tumor, eso es
exactamente, en la cabeza. Y Ud. sabe que es muerte a menos que Dios la toque, o algo. ¿Es correcto
eso? Que el Dios del Cielo, el cual está presente ahora mismo… Venga aquí, permítame poner mis manos
sobre Ud. “Yo condeno a este diablo. En el Nombre de Jesucristo, que se vaya”. Dios la bendiga. Puede
irse, regocijándose ahora. Amén.

89 ¿Creen Uds.? Dicen: “Ud. la estaba mirando a ella directo al rostro”. Uno no tiene que mirarla en el
rostro. Miren aquí, yo no he mirado a esta mujer en el rostro. Ahora, Uds. dicen: “Ella es pesada”. Eso es
correcto. “Es la tiroides”.Eso es correcto. Pero eso no es, eso no es por lo que ella quiere que se ore por
ella.
Ella tiene un problema femenino, un flujo por lo cual quiere que se ore por ella. ¿Es correcto eso,
señora? [La hermana dice:“¡Sí, aleluya!”—Ed.] Eso la ha dejado a Ud. ahora. Puede irse, y
regocíjese,diciendo: “Gracias, Señor”.
Sólo crean.
Anemia. ¿Cree Ud. que Dios le puede sanar?Diga: “Gracias, Jesús amado”. Puede irse, diciendo:
“Alabado sea Dios”, y crea.
Luce bien y fuerte. ¿Cree Ud. que Dios puede sanar ese problema estomacal, ponerlo bien? Vaya y
coma. Jesucristo le sanará.
Si Cristo no la toca, Ud. debe morir, y Ud. sabe eso. Sí, señor. Pero Dios puede quitar todo demonio
de cáncer, Él puede matar esa cosa, y sanarla. ¿Ud. lo cree? [La hermana dice: “Sí”.—Ed.] Vaya y
créalo. En el Nombre de Jesucristo, Ud. puede irse y ser sanada.

90 Ud. no camina como que la tiene, en este momento, pero Ud. tiene artritis. También tiene un
pequeño problema con el corazón, algo sofocante alrededor del corazón. Jesucristo le sana, si Ud. lo
cree. ¿Cree? Regocíjese, diciendo: “Gracias, Señor”, y sea sanada.
¿Cree Ud. que Dios puede sanar su espalda y ponerla bien? [La hermana dice: “Amén”.—Ed.] Muy
bien, puede irse, diciendo:“Gracias, Señor Jesús”. Sí. Eso es correcto.
¿Cree Ud. que Dios puede quitarle eso, darle una transfusión de sangre, y quitarle ese azúcar y
hacerle una persona realmente nueva? ¿Lo cree? Dios le bendiga. Puede irse, regocijándose,diciendo:
“Gracias, Señor. Yo creo”.
¿Cree Ud. que Dios puede quitarle ese tumor y sanarla? [La hermana dice: “Sí”.—Ed.] Siga adelante,
regocíjese.
Dios puede sanar su artritis y enderezarla otra vez, sanarla. ¿Ud. lo cree? Puede irse, regocijándose,
y crea.
¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? Yo no la conozco a Ud.? Dios sí la conoce. Ud. está enferma, Ud.
misma. Pero su mayor interés es alguien más, dos personas enfermas, muy enfermas, muriendo de
cáncer. Crea con todo su corazón. Tómelas a ellas,póngales esto encima, crea y no dude. Ellas sanarán,
si Ud. lo cree. Tenga fe.

91 Muy bien, señor. Yo creo que Ud. es uno de los ministros que estaba sentado aquí en la plataforma.
En cuanto a conocerlo a Ud., yo no lo conozco. Jesucristo conoce su corazón. Él sabe lo que está en el
hombre. ¿Cree Ud. eso? [El hermano dice: “Sí, señor”.—Ed.] Si Dios me dice cuáles su problema,
entonces ¿Está Ud. listo? [“Sí”.] Sí.
Uds. ministros conocen a este hombre, creo yo. [Alguien dice: “Es el hermano Turner”.—Ed.] Sí. Muy
bien, Uds. lo conocen.
Muy bien, la cosa de ello es, que Ud. está realmente…el problema es, que Ud. está sufriendo de una
crisis nerviosa. Ud. está teniendo algunos desajustes en su mente. Eso presión de satanás. Esto ha
estado ocurriendo por algún tiempo. Ha causado que su cuerpo se debilite. Su corazón está débil. Ud.
está en una condición muy mala. Y a raíz de esto toda su familia está al borde de deshacerse. Señor,
Ud. ha estado esperando por una palabra, ¿no es así? [El hermano dice: “Sí”.—Ed.] ¿Acepta Ud. mi
palabra? [“Sí,señor”.] Entonces, en el Nombre de Jesucristo, yo lo envío a Ud. a casa para que esté
bien. ¡Que ese diablo salga!
¿Están Uds. creyendo? [“Amén”.] ¿Creen Uds.? [“Amén”.]

92 Ahora pongan sus manos unos sobre otros.Ahora quiero que oren conmigo.
Señor Jesús, Tu gran Presencia Divina, no hay nadie que pudiera dudar. Todos saben que Tú estás
aquí. Pero ellos saben que eres Tú, ahora permíteles ser persistentes. Permite que éstos, Señor, que…
Estos milagros, toda una fila llena de ellos, dieciséis aquí en la fila, y un grupo allá en la audiencia, por
encima de todo lo que cualquier hombre sobre la tierra pudiera hacer, él mismo. Ningún hombre terrenal
aquí pudiera hacer estas cosas a menos que Dios esté aquí. Nosotros lo sabemos. ¡Cuán perfecto, cuán
exacto! Yo te ruego, Padre, que permitas que la gente vea esto, y permite que ellos sean persistentes
ahora. Ellos tienen sus manos los unos sobre los otros,y en sus corazones está pulsando muy bien la
Sangre real de Jesucristo, por fe,atrayendo el uno del otro.
Y ahora, Señor, oye la oración de Tu siervo.Como Tu siervo, yo condeno toda enfermedad, toda
dolencia que está en la Presencia Divina del Cristo resucitado. Que el diablo los suelte. Que cada
soldado, ahora con su espada cruzada contra la duda de satanás, y con fe persistente, se levante y
presione la espada hasta que penetre a lo más profundo del diablo y lo corra por completo. Concédelo,
en el Nombre de Jesucristo.
Si Uds. lo creen, si lo aceptan, todos son sanos. Créanlo, en el Nombre de Jesucristo.

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