S.25 50-0716  ¿Crees tú esto? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Crees tú esto?

Minneapolis, Minnesota E.U.A.

50-0716

1 Gracias, Hermano Lindsay, Buenas tardes audiencia. Estoy muy feliz de estar aquí esta tarde para hablar de la persona más grandiosa que alguna vez haya vivido en la tierra, o vivirá en la tierra, nuestro Señor Jesucristo. Por eso es que he…
Un día estaba hablando y mi esposa… Uno de las primeras reuniones en las que hemos estado, ella dijo: “¿Vino toda esa gente?”
Yo dije: “El Evangelio es el mayor cartelon publicitario que el mundo alguna vez haya tenido.” Yo dije…
“Si fuere levantado, a todos atraeré a Mí mismo.”

2 Y ahora, me tocó el turno de hablar en esta tarde. Hace un poquito de calor bajo la carpa… Y—para comenzar no soy un predicador, pero —me gusta hablar la Palabra. La Fe viene por el oír, el oír de la Palabra. Eso es lo que nos da fe. Antes que podamos tener fe, debemos tener una base para la fe. ¿No es eso correcto? La…
Si Ud. Se va a casar, Ud. debe… su esposa tendría que decirle que lo ama y que ella sería fiel a Ud. Y entonces Ud. tiene—Ud. Tiene la palabra de ella. Y luego, su fe, depende de cómo Ud. se sienta respecto a eso, si la palabra de ella es sincera o no.
Y esa es la forma como debemos hacer cualquier otra cosa. Por fe debemos tener el—un trasfondo, un fundamento.

3 Y ahora, no los vamos a retener por más tiempo de lo que sea posible mientras predicamos. Como dije, que no era un predicador; solo amo hablar de la Palabra. Una vez… Cuando fui ordenado por primera vez como un—un predicador Bautista, vaya, esa fue la—uno de los momentos más sobresalientes de mi vida. Yo…
Cuando era un niño, pensaba que el que llevara una Biblia era un afeminado. Pero cuando fui salvo y fui ordenado, yo paseaba por la calle con mi Biblia bajo el brazo. Y vaya, cuando me llamaban “hermano” o algo así Yo me ensanchaba de orgullo. Pensaba que era realmente un predicador. Y tenían una licencia ministerial local, solo para el estado de Indiana con la que yo podía predicar, oficiar bodas, funerales, y bautizos
Entonces pensaba que yo era un verdadero predicador, hasta que un día oí a un genuino predicador. Y entonces me di cuenta que yo no era ningún predicador.

4 Eso me hace recordar cuando estaba en casa. Mi padre solía domar caballos salvajes. Y él nació en el estado de Kentucky. Mi madre es de Oklahoma, y se mudó a Texas, justo a un lugar llamado Paris. Y mi papá se fue al oeste a domar caballos. Y él era un buen vaquero, y un tirador muy bueno con armas. Y se fue al oeste a domar caballos, y así fue como conoció a mi madre.
Entonces siempre pensé que quería ser un vaquero. Yo escuchaba a mi papá hablar de cómo él domaba los caballos, y la piel…Ud. sabe, y al grupo y demás.
Y vivíamos en una granja, y pensé, “Oh, vaya, cuando sea un poco mayor, voy a ser un verdadero vaquero.” He estado en los cines unas pocas veces y he visto algunas películas, Ud. sabe, de algo de eso, de ranchos de campo. Y pensé, “oh, seré un verdadero héroe.”

5 Entonces cuando solía tomar el viejo caballo, después que habíamos arado con él todo el día, Ud. sabe, y lo llevábamos detrás del granero al abrevadero… ¿Cuántos muchachos del campo hay aquí? Veamos sus manos. Ahora, no sean tímidos. Me imagino. Correcto.
Y salíamos allí por el viejo abrevadero, y agarrábamos un puñado de cadillos, y los colocaba bajo la silla de montar, y jalaba las correas de las alforjas sobre él. Me subía en medio del viejo caballo, Ud. sabe. Y vaya, el pobrecito tan cansado, el—él había trabajado muy duro. Y me sentaba allí, y el caballo no podía levantar sus patas del suelo. El sólo chillaba y giraba. Me quitaba mi viejo sombrero de paja, y tenía a mis hermanitos alineados allí. Y yo decía: “Mírenme soy un Vaquero,” solo golpeaba el viejo caballo con mi sombrero. Y el pobrecito, ¿por qué? él no podía arrojar un huevo de su espalda. Entonces yo estaba allí en esta silla de montar, Ud. sabe, solo corcoveando. Y pensaba que era uno.

6 Y un día pensaba que era un verdadero vaquero. Entonces dejé mi casa y me fui al oeste a ser un vaquero; y cuando llegué a Arizona. Y entonces me encontraba en Phoenix. Fíjense, ellos organizaron un rodeo. Y Pensé, “Bueno, ahora, estoy aquí sin un centavo, entonces conseguiré algo de dinero.”
Resulta que un poco más tarde, estábamos recordando la ocasión, el Hermano Lindsay estaba un poco cerca de allí en aquella ocasión, predicando el Evangelio. Y no supimos eso hasta recientemente cuando estábamos recordando las épocas cuando estuvimos allí.
Y habían organizado un rodeo allí, después de cada turno. Y estaban conversando, oh, de cómo Ud. podía salir y montar, y los premios que habrían para los vaqueros
Bueno, pensé, “tendré que comprarme un par de chaparreras, Ud. sabe, antes de salir allí.” Fui a unas de las tiendas de equipamientos, y compré un par, Ud. sabe, letras muy grandes A-R-I-Z-O-N-A impreso, y una cabeza de buey, Ud. sabe. Y me las puse alrededor, y allí había mucho cuero sobre el piso. Yo parecía uno de esos gallos de pelea con esas—todas esas plumas colgando.
Bueno, la gente no iba a… Yo sabía que eso no era nada. Entonces finalmente fui a averiguar el precio; no tenía el dinero. Entonces tomé mi par de Levis, y salí a la jaula.

7 Ellos estaban… trepé allí con el resto de estos viejos vaqueros desfigurados, Ud. sabe, y las piernas arqueadas, y me quedé allí. Y llamaron—pasaron, y anunciaron que iban a tener a cierto vaquero montando cierto caballo. Pensé, “Oh, vaya, le observaré” y dije, “si él no puede montarlo, yo lo haré.” entonces yo—yo no había visto un rodeo antes.
Y después de un rato cuando salieron, vi a este sujeto subirse en la rampa, pararse de esta manera, y se las arregló como pudo cuando salió. Y ¡vaya!, cuando se dejó caer sobre ese caballo, lanzó dos gritos y parecía como si él hubiera… fuera uno de esos bandidos, Ud. sabe. Y él podía poner los dos pies en una bandeja de lavar y lanzar una silla de montar sobre la cerca del corral.
Entonces en el momento que aquel sujeto lo golpeó de esa manera, hizo unas tres embestidas así, y saltando como pececito Y cuando lo hizo, ese sujeto voló dando vueltas por el aire, y se cayó. Los vaqueros agarraron al caballo.
El sujeto vino anunciando, dijo, “le daré cincuenta dólares a cualquiera que lo monte por un minuto—cincuenta dólares.” Y estuvo buscando por toda aquella cerca. “Cincuenta dólares, ¿quién los ganará?” El vino directo hacia mí; dijo: “¿Eres un vaquero?”
Dije: “No, señor.” Bueno, eso… yo no era un vaquero…pensé que lo era hasta ese entonces.

8 Vaya, pensé que era un predicador en una ocasión. Yo cargaba una Biblia para todas partes, tenía un papelito en mi bolsillo. Y pensaba que era un predicador.
Y un día estaba en San Luis, Missouri, y fui a una reunión Pentecostal de campo. Y allí había un predicador Pentecostal llamado Daugherty. Y ¡vaya!, ese hombre comenzó a predicar. Se le ponía la cara azul, y doblaba las rodillas y llegaba hasta el piso. Cuando subía, mantenía la respiración, se le podía escuchar predicar a dos cuadras. Un sujeto subió caminando y dijo: “¿Eres un predicador?”
Dije: “No, señor, no, no.”
Mi vieja y lenta manera Bautista no, no creo que fuera tan rápida. Eso es todo. Entonces tengo que tomarme mi tiempo. Existiendo verdaderos predicadores en el entorno, nunca digo que soy un predicador. Pues, estoy un poco cubierto por eso. Así…

9 Pero me gusta salir cuando uno no está bajo esa unción para orar por los enfermos, Ud. sabe. Y Ud. puede estar en libertad, y sentirse libre para predicar, o hablar de la Palabra, o algo. Eso es lo que es. Me dan un tiempecito de vez en cuando y puedo regocijarme un poco.
Fíjese, cuando uno está en la unción para sanidad, me mantengo orando, ayunando. Y llega a un lugar donde Ud. Tiene un verdadero sentir de calma sacra, no como regocijándose; Ud. tiene un verdadero sentir sacro. Pero cuando Ud. está hablando del Espíritu Santo, entonces viene con gozo, y felicidad, y alegría, y refrescamiento desde la presencia del Señor. Y estoy muy contento de—de tener eso esta tarde.
Justo antes de que entremos en el servicio, leo un texto, si pudiéramos llamarlo un texto. Pienso que dejé en claro que no era un predicador. porque, Uds. Están escuchando a estos buenos predicadores por aquí, pues entonces, conocerán a unos cuantos en breves momento.

10 Más lo que quería expresarle es un poco en cuanto a la Sanidad Divina, Justo antes de leer la Palabra.
Mucha gente piensa que la Sanidad Divina es un asunto de juegos de manos. Y no es así. Es muy sencillo el Evangelio de Cristo.
Fíjese, ¿qué pensaría Ud. Si yo le dijera esta tarde que cada persona en este edificio fue sanada? Eso es correcto. Esa es la verdad. En lo que a Dios concierne, Ud. Está sanado.
¿Ve?, muchas veces la gente quiere debatir. No hace mucho tiempo aquí, este ministro al que le fue tomada la foto, quería debatir el hecho que Cristo… dijo: “Cristo no nos expió por nuestras enfermedades cuando nos expió por nuestros pecados.”
Ahora, aquí está el asunto, amigos. Y algunas veces es tan sencillo, si Ud. trata de entenderlo. ¿Cuántas personas enfermas hay aquí esta tarde? Veamos sus manos. Sé que hay un grupo de Uds. Correcto.

11 Ahora, quiero que hagan esto. Quiero que capten lo que estoy diciendo ahora, y entonces conténgalo mientras estoy hablando. ¿Lo harán?
Ud. no vivirá más alto que su confesión. Es su confesión la que le salva. El que me confesare delante de los hombres, le confesaré delante de mi Padre y los santos Ángeles. Cuando Ud. Dice que está enfermo, Ud. está enfermo. Ahora, esa… ahora, no estoy predicando ciencia Cristiana. Estoy predicando el poder de Dios, y el Espíritu Santo da testimonio de eso. ¿Ve?
Pero aquí está el asunto. Ud. Le aceptó porque Ud. Siente que Él le salvó. Y Ud. Va diciéndole a la gente, testificando de eso, y creyendo su testimonio, y eso obra justicia. Obrará de la misma manera con la sanidad.

12 Fíjese, aquí está lo que sucede. El pecado es lo que trajo enfermedad al mundo. La enfermedad es un resultado del pecado. Ahora, antes que tuviéramos alguna enfermedad, no teníamos pecado. Y cuando el pecado vino, la enfermedad fue el resultado del pecado. Entonces llegó Jesús para libertarnos del pecado, y libertar… no hay ningún predicador del Evangelio en el mundo que no crea que Jesucristo murió por nuestros pecados.
Pues, ellos… eso es lo que es aquí, hasta este lugar aquí. Fíjese, vea atentamente. Aquí es donde el pagó el precio. Y cuando Él murió por nuestro pecado, eso fue el resultado de su muerte, la enfermedad entró junto con el pecado ¿Ve?
En otras palabras, si mi pie era lo que Ud. quería matar, mate la cabeza y tendrá el pie. ¿Ve? El pie va incluido.
Eso fue cuando Él expió nuestros pecados, Él expió el resultado del pecado. La enfermedad es un atributo del pecado. Y Jesús murió por nuestros pecados. Y la enfermedad, iniquidad, y todo fue incluido en Su muerte por nuestros pecados. ¿Lo Ve? Entonces cuando Él murió por el pecado del mundo, allí en el Calvario Él le sanó a Ud., Ud., Ud., cada uno de Uds. Y Uds. Ya están sanados. Uds. Ya están perdonados de sus pecados si tan solo lo aceptan.

13 Ahora, Ud. no va al infierno porque sea un pecador; Ud. va al infierno porque rechazó aceptar la vía para evitarlo. Hay una vía alterna; ese es Cristo. Hay una alternativa a su enfermedad, muerte prematura, el sepulcro prematuro; y es por medio de Cristo. Más ahora, Ud. es—Ud. es— Ud. pecó para comenzar, y Cristo murió por sus pecados. Por lo tanto, Él le salvo a Ud. cuando murió. Él le salvó, y le sanó cuando murió, porque tomó el lugar suyo.
Más ahora, todo lo que Ud. tiene que hacer es aceptarlo por fe, y Ud. Lo recibirá. ¿Ve lo que quiero decir? Fíjese, no hay nada más que hacer, porque su sanidad ya está pagada. Ud. puede tenerla en esta misma tarde. Ud. puede tenerla ahora mismo, en este mismo minuto cuando Ud. Lo cree. Cuando su fe cumple los requisitos de Dios, creer que Cristo murió por sus enfermedades, cuando murió por sus pecados (y Él murió por sus pecados en el Calvario), y lo acepta bajo esa base; en ese momento, Ud. es sano a la vista de Dios. ¿Ve? Entonces Ud. va testificándolo, creyéndolo.
Ud. no… Nosotros… Ud. testifica de cosas que no ve. La fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la convicción de lo que Ud. no ve. Y miramos al invisible.

14 Abraham, veinticinco años antes que Isaac naciera, testificó, y creyó a Dios cuando tenía cien años de edad. Pablo, antes que la tormenta cesara, sabía lo que iba a pasar, porque él tenía Palabra de Dios para eso.
Ahora, Ud. tiene la Palabra de Dios para eso esta tarde. Y desearía que hiciera esto. Si Ud. Hace esto… aquí está un reto que le haré como ministro del Evangelio. Si Ud. Lo cree esta tarde, y el Espíritu Santo baja en nuestro medio, y Ud. puede de hecho, mientras que Ud. Esté orando, sentir al Espíritu Santo en su corazón, que ha aceptado su oración, si Ud. Se para sobre eso justo allí, y lo cree… No pierda el tiempo con ninguna otra línea de oración; Ud. no lo necesita. Si Ud. lo cree justo allí donde Ud. está, entonces eso le pone fin a la enfermedad por el resto de la jornada. Eso lo hará. Entonces levántese con una fe robusta, camine valientemente. Diga: “¿Cómo sabe Ud. que está bien?”
“Porque Dios dijo que lo estaba, y yo creo Su Palabra. Esa es la razón.”

15 Ahora, Ud. no es salvo porque Ud. sienta que es salvo. Si yo… si alguien dijera: “Sé que soy salvo, porque sentí un frio a través de mí, y así por el estilo.” No es por eso que soy salvo. Satanás puede azotarme a mí alrededor por cualquier parte y él también puede azotarle en los sentimientos suyos. Eso es correcto. Pero cuando me regreso y digo: ASI DICE EL SEÑOR“, mi fe está construida sobre la Palabra de Dios. Y él no puede azotarlo de esa manera
Recuerde. Jesús tenía todas las cualidades del Padre en el. ¿Cree Ud. eso? Seguro que las tenía. Todos los dones de Dios estaban es Cristo, Su Hijo; porque él era el Hijo descendiente de Dios. Pero note, que cuando Él se encontró con satán, como ejemplo suyo, Él nunca usó un don con él. Cuando satán vino a él, Él dijo: “Escrito está (Deuteronomio 7:14, creo, o es 8:14, y también en los Salmos): No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios.” Satán le subió otra vez sobre el pináculo del templo: Jesús dijo, “Escrito está.” Y le subió a lo alto de la montaña. Jesús dijo, “Escrito está:” ¿Ve? “Escrito está.”

16 Ahora, note. ¡Aquí está! Quiero que lo vea y lo capte ahora. La Palabra de Dios, La Palabra escrita de Dios derrotará a satanás donde sea, en cualquier lugar, cada vez. Escrito está. Allí está.
No todo el mundo tendría dones. Jesús lo trajo a un lugar donde aquellos que no tienen dones, que no tienen mucha fe, podrían solo decir: “Escrito está.” Allí está; y entonces pararse justo sobre eso.
El maíz producirá maíz. ¿Es eso correcto? La cebada producirá cebada. El trigo producirá trigo. Jesús dijo que la Palabra de Dios era una simiente que el sembrador sembró. Y cada Palabra… Cada Palabra de Dios, Cada promesa de Dios producirá según su especie. ¿Cree Ud. Eso? ¿Ve?

17 Ahora, ¿Qué hace el granjero? Él siembra el trigo. Pues, espera la cosecha. La siguiente mañana, que si él va hasta allá y la desentierra, y dice: “¿Por qué no ha brotado? No hay nada que hacer. Así—no voy a tener trigo.” Pues, si él no va a tener ningún trigo… si él se mantiene desenterrándolo, mirándolo, él nunca tendrá trigo. Ud. Lo siembra y lo deja quieto. Amén.
Allí está. Le corresponde a Dios reproducirlo. Le corresponde a Dios enviar la lluvia. Y le corresponde a Ud. Aceptar a Dios en Su Palabra. Aleluya. Y le corresponde a Dios hacer cumplir Su Palabra. Ningún hombre vale más que Su Palabra, y Dios no es ni más ni menos de lo que es Su Palabra.
Y digo esto como un desafío de fe, que cada promesa de Dios vendrá a cumplimiento si Ud. toma la actitud mental correcta hacia ella. Eso es correcto. Mírela. Créala.

18 John Sproule, muchos de Uds. Han oído de John, el Granero de Gloria, (Libro escrito por el Sr. Sproule) hace años. En La Salle Lorraine, France, dijo que él y su esposa caminando una tarde mirando una estatua de Cristo. Y él parado criticando; dijo: “Pues, Yo no veo ningún sufrimiento. No se ve nada que parezca tan grandioso acerca de ese monumento allí.”
El guía dijo: “Pues, Ud. lo está viendo de la manera equivocada, señor.” Dijo, “Baje Ud. aquí al altar.” Dijo, “Hay un altar construido aquí.” Y dijo: “Ahora, mire hacia arriba.”
Y él miró hacia arriba y dijo: “Vaya.” Su corazón casi se rompe.
¿Ve?, es solo la manera como Ud. lo mira. Si Ud. Mira la Palabra allá atrás, y Cristo que vivió hace años, y no hoy, y que Él no es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, eso es todo lo que Ud. obtendrá al respecto. Pero no es para verlo como una historia, es para postrarse y mirar para arriba y creerlo. La manera como Ud. mira la Palabra de Dios…

19 Ahora, acéptelo ahora mismo, y dígale a Dios en oración ahora mismo, “Señor, esta tarde estoy sentado aquí enfermo. He visto a todos estos ministros predicando la Palabra; he visto a cristianos; he visto prostitutas convertidas en damas y santas; he visto borrachos de las calles entrar y llegar a ser caballeros y hombres rectos, santos de Dios llegar a ser predicadores al predicar la Palabra. Yo creo que enviaste a estos hombres.” Diga: “Ahora, Padre, yo—he visto a alguien entrar reclamando el don de sanidad divina, conocer el corazón de la gente. Vi eso. Y sé que Tú estás Morando en Tu pueblo. A través de todo el mundo, Te estas desplazando…?… a través de Tu pueblo. Y esta tarde, voy a aceptarte como mi Sanador divino y mi Salvador divino. Y voy a creerlo, y confesarlo, y a quedarme con eso; si Tú solo me bendices esta tarde, y obras de esa manera en mi corazón al punto que pueda creerlo.”
¿Hará Ud. esa promesa a Dios?¿Lo hará Ud.? Para Ud. que está enfermo, diga: “Te prometo eso, Dios. Si Tú me tocas con una pequeña porción de fe esta tarde, entonces voy a creerlo, y saldré de aquí y seré una persona sana el resto de mi vida. Rechazaré ver cualquier cosa que no sea la promesa de Dios.”
Ahora, haga eso. La única manera que Ud. puede ser sanado, es por fe. Entonces acéptelo, créalo, y Dios lo cumplirá.
Correcto. Inclinemos nuestras cabezas.

20 Nuestro Padre Celestial, nos reunimos aquí ahora por unos momentos de la Palabra, a hablar la Palabra. Y la fe viene por el oír, y el oír de la Palabra. Y ahora, cuando estamos a punto de abrir la Biblia y leerla, nos damos cuenta que ningún hombre puede abrir el Libro. Juan dijo: “ningún hombre en el cielo o en la tierra podía abrir el Libro, o debajo de la Tierra. Más el Cordero, el cual ha sido inmolado desde antes la fundación del mundo, fue digno de venir y tomar el Libro de la mano del que estaba sentado sobre el trono, y abrir el Libro, y desatar sus sellos.
Y ahora, que el Cordero de Dios, por el Espíritu Santo, venga directo a esta reunión esta tarde, tome la Palabra de Dios, y la abra en cada corazón. Y pueda, mientras reciben la Palabra, los labios de Tu siervo puedan ser circuncidados para hablar, que los corazones de ellos sean circuncidados para recibir; y que los frutos sean a ciento por ciento. Porque lo pedimos en el amoroso nombre de Tu Hijo Jesús. Amén.

21 En el Libro de San Mateo—o San Juan, mejor dicho, el capítulo 11. Quisiera leer unos pocos versos. Para los que quieren marcarlo, solo un antiguo texto familiar sobre el cual su pastor ha hablado muchas veces, y, la resurrección de Lázaro, comenzando en el verso 20 hasta el 27 inclusive. Escuche atentamente a la Palabra.
Sé que está terriblemente caliente aquí esta tarde. Pero oh, amigos, estamos aquí tratando de evitar el lugar que estará mucho más caliente que este. Allá no habrá ventiladores. y — y queremos evitar pasar por ese lugar, ¿No es cierto? Se llama infierno.
Muy bien. Ahora, el capítulo 11 de San Juan, y comenzando con el verso 20.

22 Les digo, me gusta que Uds. Aquí pueblo, traigan sus Biblias y lean la Palabra. Me agrada eso. Uds. Son encantadores. Las multitudes no han sido lo que nosotros—lo que yo pienso que deberían ser, debido a la salidas de la ciudad, y hemos tenido dificultades. Pero los que han estado viniendo han sido un muy amoroso, grupo de personas, aparentemente, con una gran fe, muy obediente, Uds. son un grupo tan encantador y único al que podría predicarles en cualquier parte del mundo, como me ha tocado a mí. Ahora, oigan atentamente a la Palabra.
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Más también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. (Me gusta eso ¿y a Ud.?)
Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. (¿Ve qué clase de fe trae?)
Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Le dijo… (Escuche atentamente)… Sí, Señor… (Oh, yo amo eso)…Yo he creído que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

23 ¿Podemos orar ahora?
Padre, bendice Tu Palabra mientras es leída. Que salga ahora, y penetre en los corazones mientras hablo de ella. Y que el Espíritu Santo traiga un cien por ciento de sanidad para el cuerpo y para el alma también. Y que comience aquí un avivamiento a la Antigua, Padre. Lo anhelamos, orando, sabiendo que es la única esperanza que queda en el mundo ahora, porque todos los reinos y poderes serán estremecidos y movidos. Más nosotros recibimos un Reino que no puede ser estremecido. Ayúdanos hoy, Dios, a presentar este Reino. Y que los hombres puedan esforzarse para entrar en el. Porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

24 Ahora, esto fue el principio del ministerio de nuestro Señor. Él nació en el mundo, tuvo un mal comienzo, para empezar.
Ud. sabe, me agrada pensar de Él cómo… si alguna vez Ud. Sabe quién es realmente Jesús, entonces podría apreciar mucho más Su gran sacrificio. Ud. Primero tiene que saber quién es Él.
Él no fue simplemente un hombre justo, o un buen hombre. Él era el Hijo de Dios. Nadie, ningún ángel, ni ningún otro pudo haber tomado ese lugar sino Él. Y Él estuvo dispuesto a descender por nosotros.
Y cuando nació, Él nació aquí en la tierra, y pasó por un corral, y salió por la vía de la pena capital. Y aun, nos quejamos a veces porque tenemos unas cuantas pruebas y dificultades. Pues, miren lo que el—lo que le sucedió a Él.

25 ¿Saben Uds. por qué nació en un corral? Porque Él era un Cordero. Los corderos no naces en casas; nacen en establos. Y Él fue… ¿Se fijaron Uds. En el Calvario, ellos lo guiaron al matadero? Como hacen con los corderos; los guían. Él era el Cordero de Dios… Cordero provisto, provisto para nosotros, para que nosotros los pecadores pudiéramos tener acceso a Dios por medio de Él.
Fíjese, cuando Él nació, su reputación…Él era supuestamente un hijo ilegítimo. Ellos dijeron que José era su padre, y María era su Madre. Pero José de hecho no era su padre.

26 No hace mucho tiempo arriba en las montañas, conocí a un hombre, un viejo trampero. Y me dijo, él dijo… se suponía que él tenía una verdadera educación. Era un científico, lo había sido. Y subió allí en el invierno y se fue a colocar trampas, y le gustaba mucho hacerlo; entonces se quedó porque era tranquilo.
Y él me dijo; dijo: “¿Crees tú esa historia acerca de la virgen concibiendo?”
Le dije: “cada palabra de ella.”
Dijo: “Billy tu realmente no crees eso.”
Y dije: “Si, lo creo, cada palabra de ella.”
Dijo: “Pues, no es posible.” Dijo: “Él no pudo haber nacido de esa manera.” Dijo: “Eso va en contra de las investigaciones científicas.”
Dije: “No sé dé cual investigación científica esté en contra, pero no está en contra de la Palabra de Dios.” Y dije: “Dios dijo que era Su Hijo, y yo lo creo.”
Dijo: “pues, depende de quién crees tú que era Dios. Si dices que José era Dios, es correcto.”
Dije: “José era un hombre como tú y yo. Mas Dios es Jehová, el Espíritu de Dios, el Espíritu que empolló la tierra.”
Dijo: “Oh, eso es imposible.” Él dijo, “Billy,” dijo, “El maíz no puede ni aún ser… o nada.” Dijo: “Ningún niño puede nacer sin el contacto entre hombre y mujer.”
Dije: “Abuelo, no me agrada tener que disputar Su Palabra siendo que Ud. Es un anciano, Pero,” dije: “Ud. se equivocó aquí.” Él dijo: “Tu realmente no crees que ese niño nació.”
Dije: “Yo creo que Jehová Dios hizo sombra sobre una pequeña virgen llamada María, y creó en su vientre una célula de sangre sin que conociera a ningún hombre en lo absoluto, y de allí vino el Hijo de Dios.”

27 Y no somos nacidos dentro de eso por Su Santa Sangre justa, sin deseo sexual. Él murió en el Calvario, dando su Sangre para que pudiéramos ser libres de pecado. Hermano, ¿Cree Ud. eso? Si no lo cree está perdido. Eso es todo. Porque está en la Sangre.
Somos salvos por la Sangre de Dios. El… Nosotros somos la sangre de nuestro padre. Jesús fue la Sangre de Su Padre, la cual fue Santa Sangre inalterada, que no nació por deseo sexual, sino por el Espíritu Santo, concebida en el vientre de María, y que nació. Lo creo con todo mi corazón.
Y él dijo: “Yo no puedo ver que pudiera ser de esa manera.” Dijo: “porque no se produce sin contacto.” Y dijo: “y no, tuvieron que estar…”
Dije: “Mire abuelo. Me va conceder entrar entonces…”después de unos pocos días argumentando. Él se encontraba allí en una—en una pequeña cabaña vieja donde había un grupo de hombres. Y él comenzó nuevamente. Dije: “Me admitirá que Él tuvo una madre terrenal, pero es imposible para algo aquí en la tierra nacer sin tener literalmente un padre y una madre.”
Y él dijo: “Eso es exactamente correcto.”
Dije: “Pues, entonces quiero preguntarle algo. Si Ud. Dice que es imposible para que Él sea Jehová Dios, el Creador, sin un—padre terrenal, aun cuando Ud. confirma tener una madre terrenal, entonces ¿Cómo llegó aquí el primer hombre sin tener padre ni madre?” Él tuvo que tener papá y mamá en alguna parte, bien sea un renacuajo, mono, como quiera Ud. llamarlo; él tuvo que tener un papá y una mamá de acuerdo con él. Y él nunca me respondió hasta el día de hoy. El… Correcto. Y no puede. Dios el creador hizo al hombre a Su propia imagen. Esa es la manera como yo lo creo.
Y él dijo: “Pues, Darwin dijo así y así.”
No tengo suficiente fe para creer eso. Yo solo creo lo que Dios dijo acerca de eso. Mi fe es en lo que Dios dijo.

28 Y el vino a este mundo bajo crítica, y se fue por la vía de la pena capital hacia el Calvario, una ofrenda por el pecado. Pero Su nacimiento fue glorioso. Los Ángeles de Dios descendieron y cantaron de eso.
Atrás desde el principio del tiempo, creo que Él fue la simiente de la mujer que iba a herir la cabeza de la serpiente. Yo creo eso. Y Él iba a venir a través de la mujer, un Salvador.
Y note. Luego cuando Él fue… después que nació, cosas grandiosas sucedieron hubo un remanente de personas que estaban creyendo, teniendo fe que Dios iba a enviar al Mesías. Eso captó solo a unos cuantos Mas Dios siempre ha tenido un remanente de personas. (¿Estoy gritando muy duro?) Siempre un remanente de personas quienes creen Su Palabra. ¿Lo cree Ud.? Y Él los tiene hoy, alguien en alguna parte, quienes le creerán. Confío en que todos estemos en ese grupo esta tarde.

29 Note. Luego cuando Él habló a los profetas, y les dijo todo en cuanto a Su venida… Cada uno a través de las edades habló de Su nacimiento. Juan el bautista habló acerca de ello.
Cuando Juan fue un niño peculiar… Cuando su padre, Zacarías, su madre Elisabeth, cuando eran viejos y pasada la edad para concebir… Zacarías era un hombre justo, un hombre con temor de Dios. Dios nos dé más Zacarías hoy, hombres y mujeres temerosos de Dios. Ofreciendo oraciones en sus hogares, súplicas delante de Dios.
Zacarías estaba en el templo un día haciendo sus ofrendas, encendiendo incienso según era su suerte. Y Dios envío un Ángel con el nombre de Gabriel, bajó de los cielos y se paró por el altar.

30 Note la clase de hombre a la que Él vino ahora: un hombre justo. Un hombre justificado no un hombre libre de pecados, sino un hombre que dependía de Su justicia por la confesión de sus errores a Dios.
Note. El Ángel dijo entonces al—al sacerdote, Zacarías; él dijo que cuando los días de su ministración hubieran terminado, él se iba a casa, y su esposa iba a concebir y dar a luz un hijo. Y le pusieron por nombre Juan.
Ahora, Zacarías, siendo un sacerdote, un ministro de la Palabra, falló en creer al Ángel. Note. Entonces el Ángel dijo…
Cuando Dios ha hablado algo, Él lo pondrá por obra. Amén. ¿Lo cree Ud.? Él va a tener una iglesia. Yo no sé quién está en ella, pero él va a tener una iglesia sin mancha ni arruga. Es alguien. Yo no sé quién es, pero estará allí. Ud. dice, “¿de dónde lo obtendrán?” No lo sé. Pero va a estar allí, porque Dios así lo dijo, y Dios no puede mentir.

31 Note. Ahora, cuando algo va a ocurrir en la tierra, primero, Dios envía un mensajero. Y ese mensajero es ungido por un Ángel. Ahora, algunas veces Ángeles menores vienen. Hay Ángeles menores y Ángeles mayores. Ahora, este Ángel que vino fue Gabriel, quien se para en la presencia de Dios. Eso era algo mayor. Y él bajó. Y cuando Gabriel viene del cielo, recuerde, algo va a pasar. Gabriel anunció la primera venida de Jesús, Gabriel anunciará la segunda venida de Jesús. La trompeta de Dios sonará primero—un Ángel.
Note. Luego él vino y anunció que Juan iba a nacer. Y Zacarías, un sacerdote, un hombre justo, pero sin la fe apropiada… ¿Captan lo que digo? Mucha gente viene a la línea, dice: “he sido Cristiano por treinta años.” Eso es bueno. Pero ¿qué de su Fe ahora? Dios no lo sana a Ud. por los méritos de su salvación; Él lo sana por los méritos de su fe. Si Ud. Cree… Aleluya.
Note. Si Ud. cree…Él nunca le dijo a la mujer Gentil nada, sino dijo: “si crees…” Correcto. Esa es la cuestión. ¿Puede Ud. creer a Dios y tomarle en Su Palabra? ¡Oh, vaya! si hiciéramos eso, habría un Aleluya barriendo el país. Sanidades vendrían de todas partes. Ud. vería en la calle a los hombres sosteniendo con una mano…?…la otra, afirmando que Dios le ha sanado. Permanezca con eso. Dios hará que suceda. Correcto. porque Él está obligado. Él juró que lo haría.

32 En aquellos días, cuando hacían un pacto, tomaban un cordero o una bestia. Escribían el pacto, entre dos hombres. Escribían lo que era. Y luego mataban una bestia. Y sobre esta bestia, cortaban esto en dos. Un hombre tomaba una parte y el otro la otra. Y luego, para confirmar este pacto, ese hombre tenía que tomar ese mismo pedazo de papel y traerlo de regreso, y tenía que perfectamente… ahora, aquí está. Tenía que encajar perfectamente con el pedazo que fue cortado de él.
Ahora, Dios hizo un pacto con la iglesia. Y lo escribió—La Biblia. Y en el día de la expiación, Dios Mató a Su Hijo. ¿Lo Cree Ud.? Lo rompió en pedazos, y colocó Su cuerpo a la diestra de Su majestad, y envió Su Espíritu de regreso como un pacto con nosotros. Y en ese día, al menos que tengamos ese mismo Espíritu Santo en nosotros, no podremos ser parte del Cuerpo.
Esa es una Antigua predicación de aceite de ricino, pero salva. Correcto. Tenemos que tener el Espíritu de Cristo en nosotros, el mismo Espíritu que salió de ese cuerpo, para cuadrar con Su Cuerpo, para regresar con él. Oh, ¡Vaya! Correcto. Dios hizo un pacto con nosotros.

33 Y luego, nuestro sacerdote, él no creyó a Dios, no creyó al Ángel. Y el Ángel dijo, “Porque no has creído a mi Palabra, yo soy Gabriel quien me paro en la presencia de Dios, estarás mudo hasta el día que nazca tu hijo.”
Zacarías salió y llamaba por señas a la gente. Ellos se percataron que había visto un Ángel. Subió a Judea en las montañas del campo donde vivían. Y entonces, su esposa, pasada la edad de concebir, concibió, y se ocultó por meses, porque iba a ser madre.
Luego seis meses después, Dios envió a Gabriel nuevamente. Oh, vaya. Yo simplemente Le amo. Yo—Me pongo bastante feliz de vez en cuando. Ud. Podría pensar que soy un poco ruidoso para ser un Bautista. Pero soy un Bautista que recibió el Espíritu Santo. Así que…?… lo toma a uno, y se pone ruidoso. De manera que no piense que soy un fanático, porque no lo soy. Si Ud. se sintiera de la misma manera que yo, probablemente Ud. Estaría haciendo lo mismo.

34 Note. Él envió nuevamente a Gabriel a la ciudad más vil sobre la tierra (Minneapolis tiene oportunidad entonces ¿verdad? Correcto.) El lugar más vil sobre la tierra, Nazaret, a una virgencita que vivía en rectitud delante de Dios.
Pobre. No la rica ni arrogante. Dios no mira su dinero, o la manera como Ud. Se viste. Él mira su corazón. ¡Aleluya! Estoy contento de que esta salvación Antigua hará que un par de pantalones de pechera se abracen con un traje de esmoquin, y que se llamen hermano el uno al otro. Hará que un vestido de algodón y uno de seda se junten, y se llamen hermana la una a la otra. Quita el orgullo…
Eso es lo que está sucediendo con la iglesia hoy: se pone muy almidonada, muy orgullosa. Redúzcase un poco, Ud. Es de seis pies de tierra de todas maneras. Correcto. Tiene un alma que se encontrará con Dios algún día. Eso es lo que pasa con nuestra iglesia Pentecostal, y otras iglesias de santidad. Se vuelven muy orgullosas. Tienen una buena iglesia y un lugar agradable, y piensan que queremos seguir el patrón del mundo.
Allí es donde el pueblo de Dios siempre se mete en problemas, cuando siguen el patrón del resto de ellos. Él es nuestro patrón. Aleluya. Es el tiempo de emparejar.

35 Pinte sus escaleras de rojo, y vea si el vecino no pinta las suyas de rojo. Correcto. Compre un vehículo modelo Mercury y vea su vecino no quiere comprar un Mercury. Ellos quieren parecerse. No me preocupa que mis pantalones no combinen con mi saco, o que mi camisa combine con mi traje; Yo quiero que mi experiencia cuadre con la Biblia de Dios. Esa es la clase de combinación que los cristianos deben tener. No porque Juan tenga una iglesia grande y yo tenga una pequeña. Yo quiero a Cristo. ¡Aleluya! Muy bien. Sí. Allí es el origen de eso, amigos.

36 María, una pequeña virgen inocente, allá en Nazaret. Y podríamos decir, que era día de lavar. No lo sé.
Son los lunes cuando usualmente mi esposa lava en mi casa. Siempre es un día difícil. Solíamos cargar el agua y la hervíamos en una tina vieja detrás de la casa, y…Ud. sabe lo que quiero decir, y lavar. Y yo ayudaba a lavar también. La vieja tina de cedro, cuan… aunque esos eran buenos momentos.
Mientras que Ud. ame al Señor, ¿Cuál es la diferencia? La felicidad no consiste en cuántos bienes materiales Ud. posee de este mundo, es cuán contento está Ud. Con la porción que le ha tocado. Eso es lo que significa la felicidad. Encuentre a Cristo y Ud. Tendrá la felicidad. Ud. La tiene. Esa es la verdad.

37 Allí está… mire a Gabriel. Viene del cielo encomendado por Dios. Todas aquellas jóvenes por ese alrededor, probablemente con su cabello con manicura, o como lo quieran llamar, y toda esa clase de cosas, alrededor que ellas tienen. Lo nombré incorrectamente, pero… yo no sé cómo es que ellas lo hacen. Pero Ud. saben…
Más El viene a una creyente sencilla, simple, humilde. ¡Aleluya! Esa es la manera en que Él actúa hoy, Ud. tampoco convence a Dios por la manera como Ud. Se viste. Ud. lo convence por la forma como Ud. vive, y cree, y actúa. Que Dios nos ayude a regresar a la antigua moda del Evangelio del Espíritu Santo. Yo creo en eso, ¿Lo cree Ud.? Tiempo antiguo, de allá de las montañas, azul como el cielo, la religión mata-pecado. Correcto. Eso le ayudará. Eso le salvará.

38 Correcto. Aquí iba ella, probablemente, a buscar agua. Vamos a dramatizarlo por un momento de manera que los pequeñitos puedan captarlo. Tal vez ella iba a buscar agua.
En la forma oriental, ellos lo cargaban sobre sus cabezas, jarrones con las asas hacia afuera a un lado, los agarraderos.
Y puedo ver a la pequeña María, como de diecisiete años de edad, comprometida con un hombre aproximado a los cuarenta y cinco, con algunos hijos. Aquí viene ella subiendo. Pero ella era justa en su corazón, porque José era un hombre justo delante de Dios.
Es mejor si una mujer—jovencita hoy tomaran algo como eso hoy en día, el lugar de algún muchachito con un paquete de cigarrillos en su bolsillo.

39 Y no hace mucho, había una jovencita en el tabernáculo, mi iglesia. Ella era una dulce jovencita mayorcita, una cristianita. Ella andaba por ahí con un joven mayorcito que tenía una botella en su bolsillo y fumaba cigarrillos. Yo no podía ver nada en el joven. Intentó por dos o tres años de hacer que se convirtiera en cristiano, pero él no lo hizo. Y le pregunté, dije, “Hermana, ¿Que vio Ud. en ese muchacho?”
¿Sabe Ud. la clase de respuesta que me dio, como algunos de estos jovencitos con las últimas modas de hoy. Ella dijo, “Hermano Branham,” dijo, “Él tiene unos piececitos graciosos, y huele muy bien.”
Yo pensé, “Qué manera de tomar un esposo”. Dije, “yo preferiría tomar un hombre que fuera un Cristiano, que tuviera los pies como un vagón, y oliera como un zorrillo, con tal que fuera un cristiano.” Correcto. Si es un cristiano. Está bien.
Por la Sangre de Cristo, somos salvos. ¡Aleluya! Y él se ganará la vida trabajando para Ud. Y será un caballero, si es salvo. Correcto. Dios no juzga por la apariencia externa, sino por el corazón. Esa es la verdad.

40 Hace años, teníamos una buena iglesia chapada a la antigua, me dijeron. Yo no—estaba en aquellas ocasiones. Donde el pueblo se reunía, cantaban alabanzas a Dios, ellos gritaban y Le alababan, Le glorificaban. Y ¿hoy? ¡Vaya! Todo eso se desvaneció. Es tiempo de volver (Correcto). A los días cuando Dios nos bendecirá.
Note, entonces María, en su camino, mientras avanzamos en nuestro drama. Ella estaba caminando, probablemente entonando algún himno, y cantando algún salmo.
De repente, una luz grande, digamos, se aglomeró delante de ella. Y parado en esta luz estaba un gran Ángel. Oh, vaya, eso asustó a la pequeña virgen. Y le asustaría a Ud. Yo mismo sé cómo me sentí cuando uno me apareció. Y el Ángel dijo, “Salve María…” en otras palabras, “Detente. Bendita eres entre las mujeres, porque has hallado favor con Dios.” Y dijo… Ahora, comenzó a hablarle acerca de Elisabethh, su prima. Juan y Jesús eran primos segundos. Y María —y Elisabethh eran primas hermanas.
Y dijo que ella había hallado favor delante de Dios, y que iba a concebir y dar a luz un hijo sin conocer varón.

41 Ahora, quiero que note algo atentamente. Mire cuando el Ángel vino al sacerdote, Zacarías, y le dijo que Sara… o Elisabethh iba a tener un hijo de él, él tenía muchísimos ejemplos antes de eso. Ana había tenido un hijo pasada la edad de concebir. Sara, cerca de cien años o mejor dicho, había traído un hijo después de la edad para concebir: muchísimos ejemplos. Mas ese sacerdote ya con callos falló en creer a Dios.
Pero María nunca; ella nunca cuestionó. Ella dijo, “he aquí la sierva del Señor. Hágase en mi conforme a Tu Palabra.”
Note. Ella no esperó hasta que fue positivo. Nunca esperó hasta que sintió algo, sintió vida. Ella comenzó de inmediato a alabar a Dios por eso, porque tenía la promesa de Él.
Hermano, hermana, que nos den más Marías aquí en Minneapolis, quienes tomarán a Dios en Su Palabra, no esperar hasta que Ud. Sienta algo, o algo pase, tome Su Palabra y comience a regocijarse. ¡Aleluya! Dios dijo que él era el sanador; yo lo creo. Él dijo que él me creó. Yo lo creo. Tome Su Palabra y comience a regocijarse. ¡Aleluya! Esa es la clase de personas que necesitamos.

42 Ella fue por todas partes diciéndoles a todos que iba a tener un niño, y no había señal o nada de ello. Ella no tenía que tener ninguna señal. Lo único que ella tenía que tener era la Palabra de Dios. Eso es todo lo que tenemos que tener. Dios lo dijo; eso concluye el asunto para mí. ¿Qué de Ud.? Créalo. Tómelo en Su Palabra y dígalo así, y solo siga adelante. Eso es todo lo que Ud. Tiene que tener, Su Palabra. Unida para hacerla cumplir. ¿Lo Cree Ud., hermano? Quédese con eso. Aleluya. Correcto. Quédese con eso. Eso traerá resultados cada vez. Nunca he visto que falle.
Cuando un verdadero corazón viene ante Dios y habla en serio, y toma a Dios en Su Palabra, y comienza a testificar de ello, y viendo al invisible; entonces las promesas de Dios siempre producen lo que se le requiere. Correcto.

43 Muy bien. María fue por varias partes diciéndoles a sus conocidos que iba a tener un hijo, sin conocer varón. Inmediatamente, ella… El Ángel le había dicho a ella acerca de su prima, y subió hasta Judea para verla. Oh, vaya.
Hay algo acerca del Evangelio, que cuando oímos las buenas nuevas, queremos decírselo a otros, ¿Verdad? Todo el que es salvo quiere decírselo a alguien más. Todo el que es sanado quiere decirle a alguien más.
Ella fue a llevarle las buenas nuevas a su prima, que iba a tener al hijo, y como su prima iba a tener un hijo. Correcto. Puedo verla subiendo hacia la casa.

44 Y vamos a hacer un pequeño drama aquí nuevamente. Puedo ver a Elisabeth sentada en el pórtico de su casa, tal vez haciendo sus— obligaciones, tejiendo, o lo que pudiera estar haciendo, y María viene. Rápidamente, y en el momento que María ve a Elisabeth. ¡Vaya! Ambas mujeres cristianas, como las llamaríamos hoy, corrieron, colocaron sus brazos alrededor una de la otra, se abrazaron, se saludaron con un beso, se saludaron.
Oh, me gusta eso. Me gusta un buen, cálido sentir, ¿Verdad? Me desagrada esa vieja, fría, y formal manera que tenemos. La gente hoy, está tan distanciada el uno del otro, Uds. No se interesa el uno por el otro. Eso es lo que sucede. Aun los miembros de iglesia actúan de la misma manera. No tienen cuidado el uno por el otro. Porque, si alguien hace alguna cosa errada, tratando de desanimarlo. No lo desanime; anímelo; ayúdelo. Correcto. No intente criticarlo y decírselo a alguien más; vaya a él y abrácelo. Y hoy, se ponen tan temerosos, ni siquiera quieren ya estrecharse las manos.
Me gusta, la vieja estrechada de manos al estilo palanca de bomba de agua de los Metodistas. Ud. sabe, una de esa clase. Acercarse lo suficiente y estrechar.

45 Aquí no hace mucho, estaba yo en una reunión. Había una clase de princesa, o algo parecido, yo no sé, desde… ella vino a la reunión. Tenía suficiente ropa puesta como para limpiar una escopeta de mosquete. Y si yo la hubiese visto antes de la reunión, hubiera ido y colocado mi saco mientras que estuviera predicando. Hubiera hecho eso.
Y ella vino después de la reunión, sosteniendo un par de lentes en un porta lentes de varilla, Ud. sabe, así de esta manera. Yo no sé…unos lentes graciosos. Casi sin ropa. Vino caminando de esta manera. Y dijo, “quiero conocer al Doctor Branham.” Doctor Branham. Solo la idea. Ningún doctor, yo soy su hermano.

46 Y ella vino. Y uno de los gerentes la trajo hacia mí, Ud. sabe, así, para a—presentarla, dijo, “esta es fulana de tal,” un nombre larguísimo. Dijo, “bueno, Doctor Branham,”dijo, “estoy encantada.” Tenía su mano levantada de esta manera, yendo…
Le tomé la mano y se la bajé. Le dije: “bájela para que la conozca cuando la vea nuevamente…?…” Oh, no me gusta esa vieja manera, almidonada. ¿Qué es Ud. de todas maneras? Ud. tendrá que pararse en la presencia de Dios algún día para dar cuentas por esa alma pecaminosa, y responder delante de Dios. Allí estaba ella, parada allí de esa manera.

47 Solía ser, hace algún tiempo, cuando el vecino se enfermaba o algo, veníamos y cortábamos su maíz, le cortábamos alguna leña si era tiempo de invierno. Y hoy el vecino puede morir, y Ud. no lo sabe hasta que lo lee en el periódico. Correcto. Ya no hay compañerismo entre uno y el otro. Eso es horrible.
Amor… “Por causa de la maldad, el amor de muchos se enfriará,” dijo Jesús en el capítulo 24 de Mateo. Esa es la verdad.

48 Ahora, ella comenzó a hablar con Elisabeth, y Elisabeth comenzó a hablar con ella. Y puedo oír a Elis… María decir a Elisabeth… escuchemos su conversación. Puedo escuchar a Elisabeth decir—o María decir a Elisabeth, “Oh, estoy tan feliz, porque he escuchado decir que vas a ser madre en tu vejez.” Y por supuesto, ella podía ver eso y saberlo.
Y puedo oír a Elisabeth decir, “si, lo estoy—yo—yo estoy. Oh, estoy tan feliz por eso. Pero María, yo—estoy un poco temerosa. ¿Ve?, es—es mi sexto mes de embarazo. Y hasta donde sabemos, el niño no tiene vida.” Ella estaba un poco débil en cuanto a eso todavía, Ud. sabe. El pequeño Juan estaba allí. Y eso es totalmente anormal. ¿Ve?, es—no es correcto. Y así que alrededor de los tres meses ya hay vida. Y aquí ella tenía todos estos meses y aún no había vida.

49 Y María dijo: “El Ángel Gabriel se encontró conmigo y también me dijo que iba a tener un hijo. Y que llamaría su nombre Jesús”. Pues, en el momento que ella pronunció el nombre de Jesús, el pequeño Juan comenzó a dar saltos en el vientre de su madre.
Hermano, la primera vez que se pronunció el nombre de Jesucristo, trajo vida a un bebé que estaba muerto. ¿Qué podría traer el Espíritu Santo a una iglesia cuando el nombre de Jesús…?… poder de la enfermedad y el pecado. ¡Aleluya! Sí, es… ese Nombre, Jesucristo, cuando fue pronunciado por labios mortales, trajo vida a un bebé que estaba muerto en el vientre de su madre. La Biblia dice que él recibió el Espíritu Santo, y cuando nació, nació lleno del Espíritu Santo en el vientre de su madre. ¡Aleluya! Oh, ¡vaya!
¿Qué es lo que pasa con los cristianos? Son indecisos, medio cobardes. Métase un espinazo y parase por Dios y por lo que es correcto. Y hoy, fije su posición por lo que dice la Biblia y créala con todo su corazón.

50 El pequeño Juan comenzó a saltar en el vientre de su madre con gozo, y el Espíritu Santo vino sobre Elisabeth. Ella dijo: “¿Cuándo viene la madre de mi Señor? Porque tan pronto tu saludo entró en mis oídos, mi bebé saltó en el vientre con gozo” Oh, Vaya.
Piense en lo que eso hizo, cuando el nombre de Jesús fue pronunciado, trajo vida a un bebé muerto, ¿Qué hará eso en sus extremidades, señor? Qué haría eso en su enfermedad, a Uds. los hombres que están sentados aquí, y a los de allá.
Tome el nombre de Jesús con Ud. a todas partes que vaya; respírelo en una oración en todas partes. Sea leal; sea santo, viva para Dios, y Dios confirmará Su Palabra. Sí, señor. Él juró que lo haría. Allí lo tienen. La Palabra entró en los oídos de ella y su bebé comenzó a dar saltos de gozo, ellas solo se estaban abrazando la una con la otra.

51 Después de un tiempo, ellas se fueron, y unos días después, estaban preguntándose entonces sobre el pequeño, qué clase de muchacho sería. Cuando nació Juan… creemos que cuando iba a cumplir los ocho o nueve años; él fue llevado al desierto, no a los cementerios, o seminarios teológicos. Todo es la misma cosa. Eso es correcto. Si viera uno. Es verdad
¿Saben lo que me recuerda un predicador de seminario? No quiero herir sus sentimientos, hermano, espero. Pero un predicador de seminario me hace recordar a un pollo de, incubadora, él solo pía, pía, pía, él no tiene mamá, él tiene un enorme…?…

52 Yo preferiría tener a un hombre que no sabe distinguir frijoles del café pero que conozca a Dios en su corazón para lidiar con las personas, que a un hombre con la suficiente educación que puede ahogar una mula, y no saber nada de Dios. Es correcto. Dios bendiga su corazón hermano, una experiencia de un campesino rústico chapado a la antigua. Es lo que necesitamos hoy en día.
No queremos saber de “Genealogía” Ud. necesita es “Rodillología” eso es lo que el hombre necesita hoy en día. De vuelta a Dios; de vuelta a la vida de oración donde…?… Expresarse, orar, sostenerse en Dios hasta que suceda. Dios lo hará. ¡Aleluya!
Por favor no se asuste con el ¡Aleluya! Eso significa: “Alabado nuestro Dios” Él es digno de todo eso. Amén. Yo lo creo. “Amén” quiere decir “Así sea” Ud. no me asustará cuando lo diga.

53 Muy bien. Note. Estamos aquí ahora. Y el pequeño Juan, cuando él nació, fue llevado al desierto y se quedó con Dios. Cuando él estaba…
Luego nació Jesús, todos sabemos que su nacimiento fue seis meses después. Cuando el pequeño… cuando Jesús… Juan salió del desierto, miren como él viene. Vaya, oh, vaya. Él vino…
Siempre me había preguntado lo que predicaba Juan. ¡Qué hombre! La gente no salía a ver como él estaba vestido, él tenía un par de pantalones todos velludos, un trozo de… con una banda de piel de camello puesta para amarrar este trozo de posesiones que tenía a su alrededor o una vieja piel velluda de animal a su alrededor.
Y él salió, se paró en las riberas del Jordán: no había asiento para sentarse, tal vez eran muy toscos, más no tenían nada más. Más él sacudía a todas las regiones alrededor del Jordán. Piense en esto: no tenía experiencia de seminario, no sabía cómo pararse y decir: “Aaaamén” como un becerro cuando está muriendo.
Más él tenía un mensaje de parte de Dios. Es correcto. Y él no predicaba una vana filosofía humana, él predicó de Cristo, y con eso agitó a la nación.

54 Dios bendiga su corazón, dennos algunos bautistas como él, y yo creeré en ellos. Amén. Es correcto. No hace mucho le dije a un obispo: “Prodúceme más Juanes. Él predicó del Espíritu Santo, y él tenía el Espíritu Santo” sí, señor. Y él tampoco tenía miedo, él ponía el asunto a donde pertenecía, y él predicó y estremeció a las naciones. ¿Por qué? Él predicó a Cristo. Es correcto.
Cristo predicó de manera sencilla que estremecía a la gente. Es el poder de Dios. “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo” [Juan 12:32-traductor] eso es cierto. Mire atentamente. Después que Jesús…
Tendremos que apurarnos porque me quedo atrapado; mí tiempo ya se fue, quedan como diez minutos. Oh, vaya. Nunca terminamos de hablar de Él.

55 Y cómo Jesús, cuando Él fue bautizado, puedo ver… dramaticemos un poquito otra vez y… a Jesús y Lázaro eran amigos y jugaban juntos, ellos no se conocían el uno al otro. Y Lázaro, nosotros somos enseñados, como los escribas en el templo, tal vez sus hijas hacían alfombras y demás, hechas con agujas de trabajo.
Solo para ver el drama en el cuadro. Puedo ver a Jesús y a Lázaro jugando juntos, y después de un tiempo, Lázaro regresa y le dice a Jesús: “Vaya, pues, hay un poderoso profeta que está parado en el Jordán, él habla de uno mayor que viene, y bautizará con el Espíritu Santo y fuego. Tienes que descender y venir a verlo”. Poco él sabía que le estaba hablando justo al Hombre.

56 Ud. no sabe quién está sentado al lado suyo hoy en día. Y en la iglesia, ese sujeto que cometió un error, ese es uno de los hijos o hijas de Dios. No lo desaliente, ayúdelo. Correcto. Ponga su brazo a su alrededor.
Ud. no sabe lo que Dios podría hacer con él si Ud. solo lo ayuda un poco. Correcto.
Y luego después de un tiempo, puedo ver a Jesús andar con Juan o andar con Lázaro, y fue bautizado por él en el rio Jordán. Y Jesús entró en el desierto. Y cuando el Padre había hablado, había testificado de Su Hijo, lo vindicó para que fuera Su Hijo amado en quien tuvo complacencia… y allá afuera en el desierto Él fue tentado del Espíritu.

57 Esa es la manera que eso sucede. Cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, con lo primero que el diablo llega es con las tentaciones. Cuando Ud. reclama su sanidad, observe al diablo venir directo para hacerla retroceder y decir que eso está errado, ese es el momento de pararse porque Ud. no testifica de lo que ve o siente. Ud. testifica lo que cree. Es correcto. Quédese con eso.
Allá afuera en el desierto y fue tentado por el diablo, regresó, su ministerio a tiempo de nuestro texto (llegaremos tan rápido como podamos) había llegado a un lugar donde venían las multitudes que venían de todas partes y eran sanados, y escuchaban Sus preciosas palabras mientras salían de Sus labios. Su ministerio llegó a ser tan grande hasta que fue rechazado. Oh, vaya, las personas venían, solo para saborear aquella miel que caía de Su boca.

58 Anoche cuando estábamos leyendo el texto en San Lucas el capítulo 5, cómo ellos venían a oír Su Palabra, luchaban para oír de Él la Palabra de Dios, cuán glorioso… La iglesia hoy en día tiene que luchar en cualquier parte para oír la Palabra de Dios, permaneciendo con la Palabra.
Somos la iglesia natural o la iglesia espiritual, así como Israel era la iglesia natural. Fuimos sacados de la esclavitud. Esclavitud humana, así como Israel fue sacado de la esclavitud de Egipto. ¿Creen eso? Nosotros nos topamos…
Tuvimos un sacrificio por el que salimos. La Sangre en el dintel, la puerta, sobre los postes, solo una cruz perfecta. Nadie tuvo que pasar debajo de la Sangre una vez que entró hasta que el llamado vino para salir. Ellos cruzaron el Jordán o cruzaron el Mar Rojo, un tipo de la Sangre, santificándose por el poder de Dios aniquilando todo la naturaleza pecaminosa, el pecado detrás de Ud. los capataces, los cigarrillos, el whisky, los bares de carretera y los cines. Todo lo que lo perturbó allá en el pasado y detuvo su experiencia cristiana murió en la Sangre de Cristo. Sí, señor, hermano.

59 Una vez que Ud. ha sido purificado por la Sangre de Cristo, aquellas cosas estas muertas, si no es así… si Ud. ama al mundo y las cosas del mundo, el amor del Padre no está en Ud… Eso pudiera ser un poquito fuerte para enseñarlo aquí, pero es la verdad; déjeme decirles. No tengo varas para medir en la iglesia, nada ni un poquito. No, señor.
El viejo, el viejo roble Ud. ve que por aquí el sostiene sus hojas durante todo el invierno, la primavera llega en el año. Ud. no tiene que estar recogiendo las viejas hojas que soltó, deje que la vida nueva entre, y que se caigan las hojas viejas, es de esa manera. Deje que Cristo entre en su corazón; el resto de eso se encargará por sí mismo. Es correcto. Solo deje entrar a Cristo en su corazón; lo demás se cuida por sí solo.

60 Y a medida que ellos marchaba, cuan hermoso; eso tipifica a nuestras iglesias hoy en día, cuando cruzaron por el Mar Rojo, y luego Moisés comenzó a cantar en el Espíritu: Miriam agarró un pandero y comenzó a danzar como esas reuniones del Espíritu Santo chapada a la antigua: danzando y cantando, y alabando al Señor, ¿Por qué? Ellos tuvieron la victoria, ellos obtuvieron la victoria. Todos los… [Espacio en blanco en la cinta]… a la mañana siguiente. Cuando salieron, el maná estaba todo puesto en el suelo. [Espacio en blanco en la cinta] por parte de Dios del cielo. Ellos lo saborearon, y tenía sabor a miel. Oh, vaya. Hay algo respecto a la miel que es tan dulce.

61 David, un pastor que acostumbraba… los pastores de antaño de los días pasados solían cargar unas alforjas con ellos, y ellos ponían miel en aquella alforja. Y cuando las ovejas se enfermaban, ellos agarraban aquella miel y la vaciaban sobre una roca y dejaban que la oveja enferma fuera a lamer esa roca, cuando se lamían la miel, ellos agarraban algunas de esas piedras calizas de la roca y eso sanaba a la oveja.
Fíjense, miren hermanos. Yo tengo una enorme alforja llena de miel. Fíjese, voy a ponerla sobre una Roca llamada Jesús: Uds. las ovejas enfermas vayan directamente allá a lamer y vean si Uds. no se sanan. Sí, señor. Lama toda la que pueda. ¡Aleluya! Y hermano, yo la pondré sobre Cristo Jesús, no sobre la iglesia bautista, la metodista, la presbiteriana o lo que venga. Esa pertenece a Cristo, no pruebe de su iglesia, pruebe de Dios. ¡Aleluya! Allí es donde está la promesa. No lo que el doctor fulano de tal dijo respecto a eso, sino lo que Dios dijo respecto a eso, a ese es al que hay que creerle. Sí, señor.

62 Hay algo con esa piedra, aférrese a ella. En los días pasados cuando ellos solían… una persona recibía una mordida de un perro rabioso, ellos llevaban a—a la persona que había sido mordida, lo llevaban a la piedra bezoar [piedra con propiedades contraveneno o antídoto-Trad.]. Si ellos se pegaban a aquella roca, ellos se curaban. Si no lo hacían, ellos morían.
Oh, el peor diablo—o el peor perro rabioso que conozco es el diablo. Él nos mordió a todos nosotros en el camino. Es correcto. Y déjenme decirles, hay una Roca. Cristo Jesús. Acérquese esa Roca. Péguese a esa Roca, aférrese a Ella. ¡Aleluya! Le llevará a buen término. Solo pegado directo a la Roca de las edades, abierta para mí; sé mi escondedero fiel. Aférrese como a la vida misma si Ud. está enfermo. Vigile y vea si no se pone bien. Sólo aférrese a la Roca, le llevará a buen puerto. Es correcto. Sí, señor.

63 Amigos, miremos a la miel solo por un poquito más de tiempo. “La hostia sabe como a miel”. Él dijo: “En la roca”. Ahora, eso era un tipo del Espíritu Santo.
Dios le dijo a Moisés, haz que Aarón vaya y busque un gomer lleno de eso, y llévalo al lugar donde se guardará, en el lugar santísimo. Que cada generación pase por allí desde hoy en adelante, y cuando los hijos de sus hijos preguntaren; “¿para qué se usó eso?,” y todo sacerdote que estaba en el linaje del sacerdocio, sabían que en el momento que entraban atrás, dentro del sacerdocio, él tenía el derecho de probar un pedacito del mana original que cayó del cielo en el principio. Sí, señor. Y él podía probar un pedacito. En el momento que fuera ordenado en el sacerdocio, él podía probar el sabor del mana original.

64 Cuán hermoso es ese Espíritu Santo, nuestra fuerza de sustento para seguir adelante con la iglesia. Si fallaran en comer el maná, ellos morirían. Si nosotros fallamos en comer en el Espíritu Santo, morimos. Si fallamos en orar diariamente, todo el tiempo, estar bajo la Sangre, Ud. se secará y morirá en su experiencia cristiana.
Y fíjense, amigos, como fue en el día de Pentecostés cuando el maná fue derramado… mientras ellos estaban reunidos en un solo lugar en un mismo acuerdo, ellos no estaban peleando si eran metodistas, bautistas o luteranos. Ellos estaban en un solo lugar y en un solo acuerdo, esperando que Dios guardará Su Palabra. Porque en Lucas 24:49 Él dijo: “Más vosotros quedaos en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos con poder de lo alto” en Hechos 1 dice: “Cuando el Espíritu Santo venga sobre Uds. entonces me seréis testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra.

65 Y ciento veinte personas se reunieron juntamente en el aposento alto, esperando que su fuerza sustentadora cayera sobre el pueblo. De repente vino un estruendo del cielo como un viento recio, y llenó toda la casa donde ellos estaban sentados, como lenguas repartidas sobre…?… Allá afuera en las calles…
Y permítanme decirles algo en este momento. La virgen María y ellos estaba entre ellos. Es correcto. Y si Dios no hizo excepción con la santa virgen María para que llegara al cielo de otra forma además de recibir el Espíritu Santo, mujer, ¿qué de Ud.? Es correcto. Ud. tendrá que pagar el mismo precio, recibir la misma experiencia, tener lo mismo que ellos tuvieron allá atrás en el principio.

66 Porque les digo, cuando el poder de Dios comenzó a caer, ellos perdieron toda dignidad y todo lo demás, allá afuera en las calles, tambaleándose como ebrios, llenos con el Espíritu Santo…?… Pedro dijo: “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos”, aun hasta en Minneapolis. Minnesota y “para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
Hermano, déjeme decirles, cada hombre que pagare el precio y que diere un paso por Cristo tiene el derecho de recibir el bautismo, no algo hecho artificial, sino original, como cayó en el principio, como lo que recibieron el día de Pentecostés. ¡Aleluya! Me van a llamar un Aleluya de cualquier modo, así que será mejor que se acostumbren a eso. Es correcto. Amén.

67 Déjeme decirles algo más. El Espíritu Santo es un producto real. Ud. no tiene que recibir un duplicado o algo así, espere hasta llegar a saborear el maná original. ¡Aleluya! Sí, señor. Ellos estaban allí, recibieron el Espíritu Santo. Eso es…
¿Sabe que es lo que sucede con la iglesia hoy en día?
La iglesia necesita un buen avivamiento chapado a la antigua, el avivamiento de San Pablo y el Espíritu Santo enseñado en la Biblia otra vez. Es correcto. Se necesita que fuego descienda del cielo…

68 Recuerdo cuando yo era un muchachito, en una ocasión yo estaba caminando por el arroyo, vi una vieja tortuga. Era la cosa más rara que alguna vez había visto. Una vieja tortuga de tierra. Estiraba las patas de esta manera. Mi hermanito y yo la mirábamos cómo caminaba, nos levantamos hacia ella, y se metió en su cascarón. Igual que algunos de estos cristianos fríos y formales, como cuando Ud. les habla de sanidad divina, “oh, el Doctor fulano de tal dijo que eso está mal”. Oh, vaya. Ud. mismo se encoje en el cascarón. Está bien. Muy bien
Yo dije: “Vamos hacer que camine otra vez”. Me busqué una vara y le di una paliza, y no caminaba. Ud. no puede azotarla. Eso es todo. Se quedará allí y se pondrá mal humorada.
Entonces dije: “Te diré lo que haré, voy a hacer que camine. La voy a meter al agua y voy a arreglarla”. La llevé y la metí en el arroyo. Solo subieron unas cuantas burbujas, Ud. puede bautizarlas de esa manera, de aquella manera, rociarlas con la cabeza hacia adelante, hacia atrás, él baja como un pecador seco y se levanta como uno mojado, él todavía es un pecador. Ud. no es salvo por bautismo en agua.

69 Les diré lo que hice. Fui y agarré un pedazo de papel e hice un pequeño fuego y la puse encima, entonces caminó, quiero decir es correcto.
Lo que la iglesia necesita hoy en día es un Evangelio chapado a la antigua de fuego- fuego del Espíritu Santo que caiga sobre el altar, y en todo corazón. Eso hará una iglesia, tan seguro como el mundo. Es correcto. Sí, señor. Traigan de vuelta el poder de Dios, traigan de vuelta otra vez al Espíritu Santo al corazón de las personas donde puedan tener una fe viva en Dios, cuando digan a la sanidad divina: “Sí, yo la acepto”. ¡Aleluya! Es correcto. De regreso a la Biblia y de regreso al Espíritu Santo. Seguro, cuán maravilloso.

70 Fíjese, Jesús en Su ministerio, saliendo y siendo oída Su preciosa Palabra. Llegó a un lugar donde Él tenía que salir del hogar. Y cuando Él salía, entraban las tristezas y problemas. Y cuando Él sale de su hogar, penas y problemas entran a él. Cuando Él sale de su iglesia entran los descarriamientos y la confusión. Cuando Ud…? los problemas están en camino, manténgalo a Él cerca de Ud. todo el tiempo.
Ahora, en este caso, desde luego, Él no fue echado de ahí, pero Su obra si Lo alejó. Y tan pronto Él se fue, Lázaro su amigo íntimo se enfermó de muerte. Y ellos mandaron a buscar a Jesús para que orara por él, y Jesús en lugar de venir, siguió Su camino. Ellos mandaron por Él otra vez. Y Él siguió su camino, aparentemente lo ignoró. Jesús sabía todas las cosas que el Padre le había mostrado a Él.

71 Esa es la razón… (Amigos, se me acaba el tiempo.) Y fíjense, si Ud. enviara a buscar a su pastor y él no viniera cuando Ud. estuviera enfermo, bueno, Ud. diría: “Ese viejo hipócrita, mejor avanzo y me uno a la iglesia de los Rodríguez o la de alguien más”. Esa es la razón por la cual su pastor no puede hacer nada por Ud. si Ud. no tiene fe en él y la confianza en él como hombre de Dios, y saber que todas las cosas ayudan a bien para aquellos que aman a Dios. Es correcto. Fíjense, su pastor tampoco me dijo qué decir.
Pero sí sé esto: Ud. tiene que tener confianza en el hombre con quien Ud. está tratando, o no le hará a Ud. ningún bien ningún proceder. Esa es la verdad… Ud. tiene que creer en su pastor, él es un buen hombre salvado por Dios, que predica el Evangelio, apóyelo con todo lo que Ud. tenga, si él no es así, vaya a algún otro lugar donde ellos hagan eso. Es correcto, ahora, eso aclara la cosa de los dos lados. Ahora, recuerde esto, si él predica el Evangelio, permanezca con él, ayúdelo porque él es un hombre enviado de Dios, ordenado por Dios para alimentar su alma.

72 Y fíjese, cuando ellos enviaron a buscar a Jesús, Él siguió su camino. Yo creo que Jesús sabía lo que iba a suceder, pues, si Ud. llevará… cuando Él pasó por el estanque de Betesda… mire eso. Allí se hallaba una gran multitud.
Cuando la Biblia habla de una enorme multitud, probablemente quiere decir al menos unos diez mil lisiados, tullidos, ciegos, secos—secos, enflaquecidos, ciegos, mudos, esperando que se removieran las aguas, porque Dios enviaba un Ángel en ciertas ocasiones. ¿Es correcto?
Entonces la sanidad venía con el Ángel, ¿Verdad que si? No era el agua sino el Ángel, ¿Qué si el agua dijera: “miren el gran agua que soy”? No. No era el agua; era el Ángel porque el Ángel se marchaba, y solo quedaba el agua. (¿Es correcto?) Solo quedaba el agua.

73 Y Jesús pasó por este estanque viendo toda esa enorme multitud, y Él sanó solo a un hombre. Él no estaba lisiado; él tuvo una enfermedad por treinta y ocho años Y Él lo sanó y se marchó, y dejó a todos esos lisiados postrados allá, ¿es eso verdad? San Juan, el capítulo 5. Los dejó a todos ellos… pareciera que su corazón pasivo habría salido y hubiese sanado a todos ellos, Él probablemente lo haría.
Pero fíjese en el capítulo 19— versículo 19 del mismo capítulo cuanto los Judíos le cuestionaban [San Juan 5:19 -traductor]. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre, esto también hace el Hijo juntamente.” ¿Es correcto? Dios tenía que mostrárselo primero. Entonces Él no dijo que era un sanador divino. Él esperó que Dios le mostrara una visión de lo que iba a suceder, luego Él fue y lo llevó a cabo.

74 ¿No es esa la misma manera como Él está obrando hoy en día? Lo que Dios dice va a suceder de esa manera, más Ud. no puede decir nada hasta que Dios lo diga primero, entonces si alguien piensa que…
Alguien dijo el otro día… escuché a alguien decir: “Oh, es solo juego de manos” si Ud. piensa que es un juego de manos, entonces ¿Qué piensa de Jesucristo? Correcto. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que Él hace, esto también hace el Hijo juntamente.” Él tuvo que esperar que Dios le mostrara, y luego Él fue y llevo a cabo eso. Bueno, Él no hace nada a menos que Dios se lo muestre primero.

75 Yo creo que Él vio la resurrección de Lázaro. Correcto, y cuando Él fue…?… Luego Él salió. Después Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme”.
Los discípulos dijeron: “Si duerme sanará”.
Luego Él les dijo en palabras bien claras para que pudieran entenderlo. “Él está muerto”. Él dijo: “Pero…” presten atención, me encanta esto. Él dijo: “Me alegra no haber estado allí, más voy a despertarle”. Él sabía que el Padre le había dicho qué hacer porque Él dijo: “Voy a despertarle” y Él se marchó, y comenzó otra vez a regresar.
Fíjense, cuando Lázaro se enfermó y empeoró entonces enviaron por Él. Oh, ¡qué desalentador! Enviaron a buscar al pastor para que orara por él. Ellos habían dejados sus iglesias, habían dejado todo por seguir a este hombre, a este sanador divino, y no había esperanza que Él viniera. Él solo siguió su camino, ignoró el mensaje de ellos. ¡Qué hora tan difícil! Y cuando menos pensaban, entró la muerte y mató a Lázaro… lo sacaron y lo sepultaron.

76 Pasó el primer día, oh, vaya, ¡cuán difícil! Pasó el segundo día, oscuro. El tercer día, el cuarto día, toda esperanza se había ido. Ya él estaba en descomposición en el sepulcro y los gusanos iban a terminarlo. Todas las esperanzas se habían acabado en todas partes. Desalentados, su Pastor los había decepcionado, su amado. El obrador de milagros los había decepcionado, no vino al rescate, y allá estaban Marta y María solas, su padre y madre habían muerto, fíjense, solo quedaban estas muchachas solas en el mundo.
Alguien se aproximó para darles aliento. Ellas se vistieron de silicio, con velos negros, y lloraban y se lamentaban en duelo por su hermano. Y ahora, en las horas más difíciles, entonces llegó Jesús, esa es la manera que Él hace las cosas. Amén.
Hermano, tal vez sea su hora más difícil en este momento, más entonces llega Jesús, era la hora más difícil que alguna vez Jairo haya presenciado; su pequeña hijita postrada allí muerta. Entonces llegó Jesús. Era la hora más difícil para Pedro y los discípulos que alguna vez hubiesen presenciado sobre el mar, parecía que se iba a ahogar. Entonces llegó Jesús.

77 Oh, hermano, era la hora más oscura que alguna yo haya presenciado hace dos años allá en la clínica Mayo, cuando los mejores médicos entraron y dijeron: “Reverendo Branham, no hay esperanza para usted. Ud. nunca se recuperará de eso. Ud. está acabado de por vida”. La hora más oscura que alguna vez haya presenciado. Entonces llegó Jesús. Oh, vaya. Cuánto lo amo. Sí, señor. Cuánto medito en Él, cuánto Él ha hecho por mí. Medito en la:
Sublime gracia del Señor
Que a un infeliz salvó,
Yo ciego fui, más veo ya,
Perdido y Él me halló.
Tan ciego estaba que tuvieron que guiarme por los brazos, yo sabía que no podía ir a ningún lado. Ahora, mi vista es de 20/20. Postrado allá, como un miserable, muriendo. Entonces llegó Jesús. ¡Cuán maravilloso!…. Cuando Él llega en las horas más oscuras.

78 Luego alguien dijo… puedo oírlos decir: “Hey, allá está el sanador divino que no pudo venir cuando Lázaro estaba vivo, Él está regresando disimuladamente en la ciudad. Él está allá afuera”.
Ahora, fíjense, María o Marta, discúlpenme, lean la historia de la mujer Sunamita que tenía un bebé. Y ella pues… cuando el bebé se murió, ella no sabía por qué se le murió, pero ella sabía que si podía llegar a donde Elías, el profeta, que Dios estaba en aquel profeta. Y lo que sea… Ella pudo entender por qué Dios hizo eso, cuando ella pudo llegar hasta donde el profeta…
Entonces ella les dijo que le ensillaran un caballo para salir, y no se detuvo. Así lo mandó ella. Y ella se fue hasta donde el profeta, y el profeta dijo: “te voy a enviar una tela ungida, en otras palabras, te voy a enviar a mi personal. Ve y ponla sobre el bebé”.
Y ella dijo: “Vive Jehová y vive tu alma que no te dejaré”. Ella sabía que Dios estaba en el profeta. Ella permaneció directo con el profeta hasta que lo logró.

79 Elías fue con ella a la recamara de la muerte, y allí caminó en el cuarto por todas partes, no estaba orando por el bebé. Caminó por el cuarto por todas partes, luego tomó el bebé y lo estiró sobre su cuerpo. El Señor Dios obró en Elías. ¡Aleluya!
Oh, cristianos. No se dan cuenta que estoy diciendo que yo no creo, ven. Miren esto. Dios estaba en Elías.
Y…?… y Elías lo sabía. La mujer lo sabía, y él acostó… él sabía que todo lo que tocaba era bendecido porque Dios estaba en él. Oh, vaya. ¿Entienden lo que quiero decir? Dios estaba en él. Y si él tocaba algo, era bendecido. Y él no oró por el bebé, él estiró su cuerpo sobre el bebé. Y el Dios que estaba en Elías… el aliento entró, y estornudo siete veces, y se levantó sano.

80 Y María con certeza que lo sabía o Marta mejor dicho. Si Dios estaba en Elías, desde luego que Él estaba en Su Hijo, oh, vaya. Ella sabía que si lograba llegar hasta él, ella podía averiguar porque su hermano murió.
Justo fuera de la ciudad. Puedo escuchar a algunos de ellos decir: “Fíjense, miren, para dónde vas ahora. Jesús aún no había llegado a la ciudad, y ella llego a donde estaba Él.
Fíjese, observen. Pareciera como que si ella tuviera el derecho de reprenderlo a Él, pareciera como que si ella tuviera el derecho de regañarlo y decir: “¿Por qué no viniste”? oh, yo pensé que podías sanar“ si ella lo hubiese hecho, ese milagro nunca pudo haber sucedido.
Es su acercamiento al don divino lo que trae los resultados, es la forma como Ud. se acerca al don. ¿No es cierto? La manera como Ud. se acerca a cualquier cosa…

81 Ella entró con el acercamiento correcto. Ella salió; se arrodilló y dijo: “Señor…” No pasó por alto el título. “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no hubiese muerto” Oh, vaya. Eso lo tocó a Él. Ella sabía que si le llegaba directo al corazón de Él, ella recibiría lo que deseaba. Dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Más también sé ahora que lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. Me agrada eso, “También sé ahora, Señor. Él está muerto, hace cuatro días lo sepultaron. Los sepultureros lo llevaron y embalsamaron su cuerpo, y lo pusieron aparte. Él ha estado muerto por cuatro días, y él—él sencillamente está en descomposición allí en la tierra. Más también sé, lo que pidieres a Dios, Dios lo hará”.
Oh, hermano, hermana, Ud. tal vez haya intentado de todo lo que hay en el mundo, tal vez haya intentado curarse. Los hombres que están sentados aquí con cáncer, tal vez han probado de todo; no hay duda que lo ha hecho. “Más también sé, Señor, ahora mismo” ¿Cuándo?
“Yo esperaré a que termine el culto esta noche”.
No. “Más también sé ahora, Señor, lo que pidieres a Dios, Él lo hará” ¿Cuándo? Ahora. Él está sentado a la diestra del Padre mirando hacia abajo ahora mismo, listo para hacer intercesiones.
“Pero hermano Branham, yo—yo he estado enfermo”.
“Más también sé ahora, Señor, lo que pidieres a Dios, Dios lo hará”. Él está esperando que Ud. diga: “Señor, yo te creo. Señor, yo te creo. Más también sé ahora, que lo que pidieres a Dios, Dios lo hará”.
“Pero, hermano Branham, yo soy sordo de un oído”.
“Más también sé ahora, Señor”.
“Bueno, yo he orado por esto anteriormente”.
“Más también sé ahora, Señor. Oh, vaya. Lo que pidieres a Dios”.
“Hermano Branham, por mucho tiempo yo he procurado recibir el Espíritu Santo”.
“Más también sé ahora, que lo que pidieres a Dios, Dios lo hará”. Allí lo tienen. Eso es lo que se necesita. Eso es la fe.

82 Noten. Él dijo: “Tu hermano resucitará otra vez”. Ahora, vamos a enderezarlo. “Vaya, tu hermano resucitará otra vez”. Vea ahora los antiguos poderes proféticos viniendo y juntándose, en el lugar correcto, con la persona correcta, en el tiempo correcto. “Mi hermano está muerto en el sepulcro. Más tú, si hubieses estado aquí, él no habría muerto. Más también sé ahora, que lo que pidieres a Dios, Dios lo hará”.
Eso lo conmovió a Él. Eso lo toco a Él. La fe… nunca antes eso había acontecido, la fe. “Tu hermano resucitará otra vez”.
Ella dijo: “Sí, señor, él resucitará en los días postreros”. Los judíos creían en la resurrección general en los días postreros; yo lo sé“.
Mírenlo a Él. Oh, vaya. No había… no hay atractivo en Él para desearle. Oh, Él probablemente era un hombre un poca atracción. Él dijo… varón de lágrimas, familiarizado con el dolor. Más Él enderezó un poquito su cuerpo y dijo: “Yo soy la resurrección y la vida”.

83 Oh, vaya, eso es todo. “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en Mí y aunque esté muerto, vivirá. Cualquiera que cree en mí nunca morirá. ”¿Crees esto?“
Ella dijo: “Sí, Señor. Yo creo…” Miren esto: “Yo creo que Tú eres el Hijo de Dios, el que habías dicho que iba a venir al mundo. Yo creo lo que Tú dijiste que eras. Lo que Dios ha hecho por Ti, eso es la verdad. Yo creo cada Palabra de eso.”
“¿Dónde le han sepultado?” Oh, vaya.
No hace mucho aquí una mujer me dijo, cuando yo estaba…Ella dijo: “Jesús no fue el… divino.” Dijo: “Él fue un buen hombre, un buen maestro y demás, fue bueno con las personas al vivir así, al igual que Santa Claus, las historias para niños. Pero,” dijo: “Él no era divino”.
Yo dije: Oh, sí, Él era divino“.
Dijo: “No, Él no era divino”.
Yo dije: “Si, Él lo fue”.
Ella dijo: “Fíjese, se lo puedo probar. Cuando Él fue a la tumba de Lázaro, Él lloró como hombre”.
Yo dije: “Sí. Yo creo que Él era más que un hombre. Yo creo que Él era Dios-hombre. Yo creo que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo a Sí mismo. Yo creo que Dios vivió en Su Hijo, moró en Su Hijo, y reconcilió al mundo a Sí mismo por medio de Su Hijo”. ¿Cree Ud. eso? Yo lo creo con todo mi corazón. Y Él era más que un hombre. Él era Dios el… Dios el Hijo aquí en la tierra. Todo lo que el Padre tenía estaba en Él. Y yo creo que Él era más que un hombre, Él era Dios-hombre. Y cuando Él fue hasta la tumba, Él lloró como hombre. Eso es verdad. Más cuando Él se paró allá, se mantuvo erguido y les dijo que removieran la piedra, dijo: “Lázaro ven fuera” cuando Él resucitó al muerto, Él era más que un hombre. Él era Dios. Él fue un hombre cuando estuvo llorando, más cuando resucitó al muerto Él era Dios. Es correcto. Sí, señor. Él era divino.

84 Y déjeme decirle, cuando Él descendió de la montaña aquella noche, Él estuvo con hambre como un hombre, cuando Él estuvo buscando en aquella higuera algo que comer, Él tuvo hambre como un hombre. Más cuando Él tomó aquellos panecillos y alimentó a cinco mil, Él era Dios que estaba en Su Hijo. Él era Dios-hombre. Yo sé que lo fue.
Él fue un hombre cuando aquella noche estaba acostado en aquella barca con todas aquellas olas bailando alrededor. Diez mil demonios del mar juraron ahogarlo. Él era un hombre cuando estaba recostado allá en aquella barca, cansado y agotado. Más cuando Él se levantó y puso el pie sobre el barandal, y vio hacia arriba, dijo: “Calla, enmudece”. Ese era Dios hablando por medio de Su Hijo. ¡Aleluya!
Yo creo que Él era Dios-hombre. Él era más que un hombre, Él era Aquel Divino que Dios envió de los cielos. Sí, señor. Yo sé que Él lloró como hombre cuando Él estaba muriendo en la cruz, las rocas abriéndose por el medio, y los cielos oscureciéndose, mi Salvador bajó su cabeza y murió. Es correcto. Él fue un hombre cuando estaba muriendo, más cuando Él se levantó al tercer día, Él demostró que Él era Dios. Correcto. Dios estaba en Su Hijo. Él lo resucitó. Él era Divino. Yo creo cada palabra.

85 Puedo verlo a Él caminando por aquel palacio allá, luego a la tumba. Dijo: “Remuevan la piedra” pareciera como que si habría sido un caballero, Él mismo la habría removido… pero Él se lo pidió a las mujeres. ¿Por qué? Ud. tiene que hacer su parte. Sí, señor. Uds. tienen que hacer su parte. Dijo: “Remuevan la piedra”.
Y ellos removieron la piedra y la hediondez era demasiada. Y ellos estuvieron a punto se sofocarse debido a eso, un cuerpo humano muerto.
Después puedo verlo enderezarse una vez más; Dijo: “Padre, Te agradezco porque siempre me oyes, más por estos que están aquí es que digo…” Ya Él había visto la visión. Él sabía lo que iba a suceder, entonces Él clamó a gran voz diciendo: “Lázaro, ven fuera”.
Yo creo, hermano, que si Él no hubiese llamado específicamente a Lázaro por su nombre, yo creo que hubiese sucedido la resurrección general. Eso es lo que yo pienso de Él. Es correcto. Yo creo que la resurrección de todo lo que alguna vez había muerto hubiera salido de los sepulcros si Él solo hubiese dicho: “Ven fuera”. Sí, señor. Más Él dijo: “Lázaro, ven fuera”.
Yo estoy muy contento que mi nombre está en Su Libro. “Un día Él también llamará, y yo responderé,” dijo: Job.

86 Pero ahí, Él llamó a Lázaro, un hombre que había estado muerto por cuatro días, su cuerpo estaba en descomposición, el viaje de su alma por cuatro días en alguna parte… yo no sé dónde estaba, tampoco Ud., entonces no discutamos sobre ese asunto. Más el alma del hombre se había ido por cuatro días, regresó otra vez, y un hombre que había estado muerto se paró en sus pies y vivió nuevamente. ¿Creéis esto?
Creo que Él fue Aquel que habló a las aguas y estas se detuvieron. ¿Crees esto?
Creo que Él dijo en Su Palabra: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis” ¿Creéis esto?
Sí señor, Yo lo creo. Creo que Él es el mismo de ayer, hoy y por siempre. ¿Creéis esto? Yo creo que Él fue Aquel que habló a los mares, y estos se detuvieron. ¿Creéis esto?
Creo que Él dijo: “Si permanecéis en Mí, y Mi Palabra permanece en vosotros, pedid lo que sea y os será concedido” ¿Creéis esto?
Creo que en los últimos días vendría una apostasía; los hombres serían, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que Dios. Creo que estamos viviendo en ese día. ¿Creéis esto? Él dijo: “En aquel día el pámpano del Señor sería hermoso”. Él profetizó que habría una iglesia en la que estas señales seguirían a los que creyeren. En San Marcos 16 Él dijo: “En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Yo creo que estamos viviendo en ese día ahora mismo. ¿Creéis esto?

87 Creo que Su Espíritu está aquí mismo en esta tarde. Yo creo que Él dijo que cualquiera que invocare el Nombre del Señor será salvo. ¿Creéis esto?
Yo creo que cada hombre y mujer que están parados aquí ahora mismo bajo la unción del Espíritu Santo pueden aceptar y recibir al Espíritu Santo. ¿Creéis esto?
Yo creo que Él sanará a cada persona en este edificio ahora mismo si solo pueden tocarlo. Uds.… ¿Creéis esto?

88 Hace tres años el Ángel se encontró conmigo en los mundos que están… en la habitación y dijo: “Si haces que la gente te crea y eres sincero cuando ores, nada se interpondrá delante de tu oración” ¿Creéis esto? Yo creo que Él está aquí ahora mismo. ¿Creéis esto?
Yo creo que Él quiere sanar en este momento. ¿Creéis esto? Yo creo que Él quiere sanar a estos hombres con cáncer. ¿Creéis esto? Yo creo que Él quiere sanar a este muchachito inválido. ¿Creéis esto?
Yo creo que Él quiere llenar este lugar con el Espíritu Santo ahora mismo. ¿Creéis esto?

89 Entonces pongámonos de pie y démosle a Él la gloria. Vaya. Aquí está Él…?… ¿Desean el Espíritu Santo? ¿Desean a Cristo en su vida? ¿Desean ser sanados? Ahora, mientras Él está aquí, acéptenlo a Él ahora mismo sobre la base de la Palabra. Digan: “Señor, en Tu Palabra. Aquí estoy, Señor. Yo creo que me vas a sanar. Yo creo que me vas a salvar. Yo creo que me vas a dar el Espíritu Santo” que toda mano sea levantada. Que cada corazón mire hacia Dios mientras oramos. ¿Le aman? Voy a pedirle a Él… le pedí a Él en esta tarde antes de bajar que lo llene a Ud. Con el Espíritu Santo, yo creo que Él va hacerlo. ¿Lo creen? ¿Creéis esto? Solo pídale a Él ahorita. ¿Le aman?

90 Padre nuestro, estamos reunidos aquí en esta tarde con ningún otro propósito sino el de glorificar a Tu Hijo Jesús, y ahora mientras Él está desplazándose por todo este edificio, oh, Dios allá afuera nunca veremos ese día otra vez, y sucederá que después de estos días tendremos que encontrarnos contigo en el juicio por lo que hemos hecho. Oh, Dios, Te ruego ahora a medida que el Espíritu Santo nos ha hablado por medio de Ti en esta tarde, que Tú, oh Dios, llenes sus corazones justo ahora. Envía al Espíritu Santo. Sana a cada persona enferma en este edificio en este instante. Que reciban la Palabra con regocijo y sea llenos con el Espíritu Santo justo ahora en el nombre de Jesucristo.
¿Cuántos creen? ¿Cuántos creen que ellos están…?… Digan: “Alabado sea el Señor” ¿Cuántos lo aceptan? Digan: “Alabado sea el Señor” ¡Aleluya!

91 Que cada persona que está parada aquí adentro, que cada persona aquí adentro, ponga sus manos en alguien que esté parado a su lado. Ponga sus manos los unos sobre los otros, fíjense, Dios va hacer esto. Yo sé que Él lo hará. Oh, vaya. Miren hacia allá, amigos. Las manos unos con otros. La madre anciana ponga su mano sobre el bebecito, el anciano padre ponga sus manos sobre la madre, allí lo tienen. De eso es de lo que estoy hablando, ahora recíbanlo amigos. Allí lo tienen.
Oh, Dios, precioso Ángel del Señor, llénalos ahora mismo con el Espíritu Santo, ve con cada uno de ellos. Yo Te ruego…?… Concédelo, Señor. Crean en Él…
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