OBRAS DEL MENSAJE


Expectaciones
Cleveland, Ohio, E.U.A.
50-0810
1 Muchas gracias. Buenas noches. Feliz de estar de nuevo esta noche. [Cinta en blanco]. Pienso que regularmente esa es solo su rutina, el que canten para mí cuando vengo cada noche a la plataforma. Pero es un gran privilegio para mí estar aquí. Cualquiera que se para y ministra la Palabra de Vida a la gente, es un privilegio que Dios les ha dado. Y estoy muy feliz por esto, por esta parte de ello. Y confío que será una gran reunión.
Mucha gente ha sido sanada que en este momento no lo sabe. [Cinta en blanco]… reunión, que muchas veces llega aquí, solo orando por los enfermos. Y bajo la unción del Espíritu, uno siente que algo está dando vueltas, cosas como esas. Y allí está. Es… de seguro yo siento…
2 Eso hará… La fe de la persona está jalando. Luego cuando se relaja, allí concluye. Y así es como algunas veces, puedo darme cuenta de cómo en las audiencias la gente está… está sanada. Es porque ellos… Yo siento que Eso está tirando y jalando, y es solo como si alguien estuviera jalando mi… [Cinta en blanco]… y… y se relaja… Algunas veces yo solo quiero correr alrededor, porque tengo mi mente en algo más. Yo estoy observando… observando cada movimiento. Y solo lo dejo ir, porque sé que la persona notará en unos cuantos días que algo les sucedió. ¿Ven? Y un hombre me acaba de testificar de algo… [Cinta en blanco].
3 Lo conocí en el vestíbulo del hotel; él dijo: “Hermano Branham, yo solo estaba sentado en la reunión”, y dijo: “Algo vino sobre mí”. Él dijo: “Me fui a casa y dije: Señor Jesús, ¿qué pasa? ¿Qué me pasó?. Y él llevaba treinta años usando una faja. Y dijo que se quedó acostado allí un rato y se volvió a quedar dormido, y dijo que soñó que él estaba otra vez en la reunión. Y dijo que vio al Señor que pasó caminando y que le señaló su faja. Él se despertó y se quitó su faja, y… Allí todo se había ido.
Una dama dijo que mientras ella estuvo… Ella estaba en su casa. Había regresado de la reunión. Y había tenido un problema estomacal que la molestó durante mucho tiempo. Ella no podía entrar a la línea de oración. Y dijo, ella dijo: “… verdad, seguramente él sabría que el resto sería cierto”. Entonces dijo que solo le creyó a Dios. Y ella estaba…
Fue un día después que ella había estado en la reunión; ella estaba lavando sus platos. Y dijo que de repente, algo sucedió, y una sensación muy fresca la recorrió, y comenzó a llorar. Y dijo que ella no sabía qué había pasado. Y corrió y tomó un poco de leche dulce. Y regularmente la leche dulce hará… al estómago tan caliente con fiebre, ella lo vomitaría de inmediato. Ella bebió un vaso de leche dulce y se sintió bien. Dijo que corrió a contarle a su vecina, y su vecina estaba a gatas, agradeciéndole a Dios, que ella también acabara de ser sanada.
Lo que sucedió fue que el Ángel de Dios había visto su fe y estaba pasando por el vecindario, confirmando Su Palabra con señales y maravillas. Allí estaban. Y esas mujeres estaban tan felices, regocijándose. La otra tenía un trastorno femenino. Dijo que Eso la impactó al mismo tiempo.
4 Miren, cuando yo hablo de Éste que ha descendido del Cielo, un don enviado de Dios, y solo declaro que Él está aquí. Yo solo soy Su portavoz. Yo no hago nada sino lo que Él dice. Y cuando logro que Ud. crea en Él, Él irá a cualquier parte donde sea que Ud. esté y confirma Su… la Palabra de Dios. Ahora, eso es verdad. Y es la verdad. Mucha gente, ahora, eso…
Parece que cuando digo algo aparte del Espíritu Santo, siento que algo se pone un tanto tenso, que es solo un poquito, que pudiera ser un poquito mal entendido. Así que si solo me permiten, por un momento o dos, decirles…
5 Miren, cuando hablo de un Ángel, yo no me refiero a la adoración de un Ángel. ¿Todos Uds. entienden eso? No quiero decir un ador…. No, no, no. No, Ud. no adora un Ángel; Ud. adora a Dios. (¿Ven?), no a un Ángel, sino el ministerio de Ángeles…. Yo creo que cada uno, que los Ángeles de Dios nos cuidan. Y creo que… que Jesús dijo: “Sus Ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos”. Yo…
Ahora, mi gente antiguamente era, detrás de mí, era Católica. Y eso puede ser solo un… Uds. pudieran pensar que esa fue una idea un tanto Católica, pero es… es… no lo es. No. Yo creo…
6 Alguien me dijo aquí no hace mucho, dijo: “Hermano Branham”, dijo: “Ahora, ¿por qué no le da toda la alabanza al Espíritu Santo y dice que eso es el Espíritu Santo?”.
Yo dije: “Mi hermano, yo debo ser verás. [Cinta en blanco]. Ya sea que se trate del Espíritu Santo…”. Yo dije: “Eso… eso… es un don enviado de Dios. Él nunca dijo que Él era el Espíritu Santo, nunca me dijo Quién era Él. Él dijo: Yo soy enviado de la Presencia de Dios. Y Eso no se siente como el Espíritu Santo cuando viene. El Espíritu Santo me hace sentir feliz, Pero cuando Eso viene alrededor, no es ese sentir; es como un sentir muy sagrado, augusto. Y es diferente, pero es enviado de Dios”.
Él dijo: “Hermano Branham, el ministerio de Ángeles, eso fue allá atrás en el Antiguo Testamento, como Daniel y por el estilo”. Pero ese es un error, amigos. Eso… eso… eso está errado. Ahora, él dijo: “Desde que vino el Espíritu Santo, el Espíritu Santo guía a la iglesia”.
Eso es verdad. El Espíritu Santo guía a la iglesia. Eso es verdad. Pero existen los Espíritus ministradores enviados de Dios, dones especiales, amigos.
7 Ahora, solo permítanme preguntarles esto, y luego ustedes… Todos sabemos que… que Juan el Bautista era… era un Cristiano, o un hombre santo (¿No lo creen Uds. así?), ¿Un hombre del Espíritu Santo? Él nació desde el vientre de su madre lleno con el Espíritu Santo. Pero fue un Ángel que descendió y anunció su nacimiento: Gabriel (¿Es eso correcto?), ante Zacarías. María… Gabriel vino de nuevo.
Ahora, los Ángeles vienen a las personas. Pero cuando viene Gabriel, es algo mayor. ¿Ven? [Espacio en blanco en la cinta]… Gabriel anunciará la segunda venida, y sonará la trompeta de Dios, los muertos en Cristo resucitarán.
8 Ahora, noten esto. Entonces Ud. dice: “Bueno, ellos fueron antes que el Espíritu Santo viniera”.
Bueno, después del día de Pentecostés y ellos recibieron el Espíritu Santo… ¿Cuántos de los que están aquí creen que Felipe tenía el Espíritu Santo? Veamos. Bueno, ahora, ¿quién era? El Espíritu Santo le dijo que fuera al desierto de Gaza, ¿o acaso fue el Ángel del Señor que se le apareció? El Espíritu Santo no, el Ángel del Señor. (¿Es eso correcto?) se le apareció a él.
¿Cuántos creen que Pedro, San Pedro tenía el Espíritu Santo? Veamos sus manos. Seguro. Todos Uds. lo creen. Pero cuando él fue a prisión, y tuvieron un culto de oración en la casa de Juan Marcos, era el Ángel del Señor que entró a la prisión. ¿Es eso correcto? Él tenía el Espíritu Santo.
9 ¿Cuántos creen que Pablo tenía el Espíritu Santo? Bueno, después de catorce días sin luna, ni estrellas o luces, él se encontraba abajo en la galería, orando. Y él salió y dijo: “Tened buen ánimo, porque esta noche ha estado conmigo el Ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, y me dijo”. ¿Es eso correcto? “El Ángel del Señor a quien sirvo…”.
¿Cuántos creen que Juan el revelador tenía el Espíritu Santo? Seguro que lo tenía. Bueno, todo el Libro de Revelaciones le fue revelado por un Ángel. Y Juan se postró para adorar el Ángel. ¿Es eso correcto? Él dijo: “No lo hagas”. Ningún Ángel verdadero soportará que lo adoren. Eso es correcto. Dijo: “…sea adorado, adora a Dios; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que tienen el testimonio de Jesucristo”. Él era un Ángel enviado de Dios. Juan, o esos apóstoles, o ninguno de ellos, el Espíritu Santo está en la iglesia.
10 Y los maestros aquí de las Escrituras les enseñarán estas cosas. Hay nueve dones espirituales en la iglesia. Operan en cualquier parte en la iglesia.
Por ejemplo, si esta carpa aquí cubriera a todo el cuerpo de Cristo. El Espíritu Santo guía al cuerpo de Cristo. Y en este cuerpo hay nueve dones espirituales. Están aquí en el cuerpo. Dones de sanidades, dones de profecía, pudiera caer sobre alguien aquí esta noche, esta dama sentada aquí, este hombre, o este hombre; y él puede dar una profecía y sería verdad. Pero tal vez nunca vuelva a trabajar en él de nuevo. Pudiera regresar a…
Miren, eso no lo hace a él un profeta. Eso hace… Estamos en el cuerpo. Por un Espíritu somos bautizados en un cuerpo y sujetos a esos dones. Y cuando el cuerpo está sentado aquí… Recuerden lo que Pablo dijo: “Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero”, y por el estilo de esa manera. Esa es la iglesia apostólica. Es en donde debiera de estar ahora. Y en eso…
11 Y él pudiera… y tal vez esté aquí uno esta noche con la oración de fe, que oraría la oración de fe que sanaría a alguien. Ese don de sanidad pudiera estar sobre ellos esta noche. Pudiera estar sobre esta dama aquí mañana en la noche, y sobre este hombre por aquí la noche siguiente. Tal vez regrese a ella. Está en la iglesia, el cuerpo.
Ahora, esos son los nueve dones espirituales que están en el cuerpo ahora. Ellos obran a través del cuerpo. Pero entonces hay dones y llamamientos sin arrepentimiento. Ese es un profeta vindicado enviado de Dios, desde… Usted no recibe eso. Ese es un don enviado de Dios, que nace en usted desde su nacimiento, viene por todo el trayecto, y lo viene estableciendo. Y eso… Un profeta, no un don de profecía…
¿Quién alguna vez se paró para juzgar a Isaías, para ver si su profecía estaba correcta o no? Sabían desde su época que era un profeta. ¿Quién se puso de pie para decirle a Jeremías, cuando Dios le dijo que lo había hecho profeta antes de que naciera del vientre de su madre? Y todos los que vivían correctamente, sabían que él era un profeta.
Pero este Espíritu de profecía que está en la iglesia ahora. Él dijo: “Si uno profetiza, dejen que dos o tres lo juzguen. ¿Ven? Miren si es un espíritu errado que entró en la iglesia. Miren, este es el… el día, el orden. Así que los maestros entrarán en esas cosas, un poco después. Pero lo que quiero decir, si acaso no han entrado ya en eso…
12 Así con la iglesia. Es tiempo para que la iglesia necesite una buena enseñanza antigua apostólica de Dios para… para alinear la cosa. Los dones y llamamientos están en la iglesia, pero la gente no sabe cómo controlarse, (¿ven?); ellos no saben… aferrarse a Dios.
Y ahora, le he pedido hoy a los administradores al hablar con ellos, yo dije: “Denme la oportunidad en la… en el anuncio en la ”Voz de la Sanidad“, para ministros que quieran… Yo no soy un maestro, pero sí amo a Dios. Y durante el tiempo entre mis campañas de sanidad, permítanme venir individualmente a las iglesias y demás, y enseñar y predicar la Palabra, solo de esa manera, en las iglesias individualmente”.
13 Así que yo creo que estamos viviendo en los últimos días, justo en las sombras de la venida del Señor. Y yo… yo quiero… Sé que tendré que dar cuentas por mucho. Y quiero ser capaz de decir en aquel día: “Señor, he hecho lo mejor que he podido”. Él dijo…
Quiero que Él diga: “Bien hecho”. Y quiero hacer todo lo que me sea posible para ayudar a las personas.
Ahora, este es el servicio para comenzar. Cuando vengo a orar por los enfermos, yo me quedo en mi habitación, y ayuno bastante; yo oro bastante, y busco al Señor, y Eso desciende, luego ministra a la gente. Y Él es el que ministra…
14 [Cinta en blanco]… es lo que quiero decir. Luego empiezo la… Solo dejo que la línea de oración continúe y continúe. ¿Ven? Y…. de noche, empezamos inmediatamente la línea de oración. Empezaremos eso inmediatamente para poder encontrarme con ellos cara… [Espacio en blanco en la cinta] para orar por ellos. ¿Ven? Solo sean reverentes.
15 Ahora, esta noche, si puedo tener solo unos cuantos minutos del tiempo solo para leer algo de la Palabra, lo cual no creo que ningún servicio esté completo sin leer primero la Palabra, porque es la Palabra. Eso es lo que permanece. Ese es el Fundamento, la Palabra, la revelación, y las visiones. Ahora, lo primero es la Palabra. Y si leemos la Palabra de Dios, si no sucede nada más… [Espacio en blanco en la cinta]. Dios bendecirá Su Palabra. Pero mis palabras fallarán, como la palabra de cualquier otro hombre fallará. Pero la Palabra de Dios no puede fallar. Es imposible.
Ahora, escuchen atentamente mientras leo de la Escritura, y luego les hablaré solo unos momentos, después formaremos una línea de oración, comenzaremos a orar por los enfermos. Veo a muchos de ustedes por aquí enfrente, especialmente, sosteniendo tarjetas de oración. Y solo confío que Dios los sanará a todos esta noche, a cada uno.
16 Ahora, mientras el Señor… Aquí arriba en la plataforma, si Él sana a aquellos en la plataforma, Uds. que están allá en la audiencia, acéptenlo sobre mi… Acéptenlo. Crean con todo su corazón, y yo solo haré… Él los sanará. Probablemente en la línea de oración, Uds. ni siquiera pensarán en tener tarjetas de oración, ni siquiera entrarán en la línea de oración para que se ore por ustedes; serán sanados allá.
Ahora, en Lucas el capítulo 2 y comenzando con el versículo 25… Y trataré de comenzar la línea de oración exactamente a las nueve y media, Dios mediante. Y Ahora, en… Por lo menos le daremos una hora al servicio…
Ahora, todos los que tienen sus Biblias… ¿Cuántas Biblias tenemos? Veamos sus manos. Oh, eso es maravilloso.
17 Ahora, a mí me encanta cargar mi Biblia. Cuando yo era un muchachito… Tal vez el domingo, o el domingo de la semana, quiero contar la historia de mi vida, de cómo… Me decían que yo parecía un predicador. Y yo… en mi cara al punto que yo quería… Yo no quería parecer un predicador, con la Biblia bajo el brazo. Yo pensaba que eso era afeminado. Pero me di cuenta, amigos, que se requiere de un hombre de verdad. Yo quería ser un hombre que midiera seis pies de alto (1.82 m. Trad.) y pesara ciento noventa libras (86 Kg.) Yo quería ser un hombre de verdad. Pero mire, yo no podía… chiquito.
Pero mire, uno no puede juzgar a los hombres por el tamaño de su estatura, yo he visto a hombres que pesaban doscientas libras (90 Kg.) no tenían ni una onza de hombría… El hombre es juzgado por el carácter… un hombre… Y luego sea un hombre conforme al corazón, un hombre conforme al corazón de Dios, y Dios lo bendecirá. Ahora, en el versículo 25.
Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él… (Ese es un el tipo de hombre que era).
Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.
Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley,
Él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:
Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;
Porque han visto mis ojos tu salvación.
18 Inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar, por favor. Muy bien, todos estén con reverencia y oren.
Nuestro Padre celestial, nos estamos acercando a Tu trono en este momento. Los cuidados del día ya pasaron. El sol se ha ocultado en el horizonte occidental. Un día nuestra vida mortal se ocultará por última vez. Lo que hicimos hoy espiritualmente está delante de Ti ahora. Perdónanos de todas nuestras fallas. Estamos reunidos aquí esta noche, Dios, esta noche en esta carpa para hablar de Tu Hijo, Jesús y la guianza del Espíritu Santo, y el Ángel de Dios, y las huestes celestiales. Dios, ven a nuestro encuentro, ¿lo harás?
Parados aquí en esta ciudad con incrédulos, y… y es una obra negra. Estoy en espera que se levante y dude, critique. Pero estamos muy agradecidos por la Palabra. Por todas las horas de…
19 Ahora, esta noche ha sido un grupito fiel que se ha reunido aquí que vino con ningún otro propósito sino el de conocer más de Ti. Algunos de ellos están muy enfermos, Padre. Y yo lo he intentado con todo mi corazón, con todo lo que sé, hablarles concerniente al don de que Tú le dijiste que hiciera a Tu pobre siervo indigno. Y estoy tan agradecido que estas últimas noches, Tú has confirmado y testificado que yo he dicho aquello que es verdad. Y estoy muy agradecido, Padre. Confío que se crea entre todos los que están aquí, Señor, dándote a Ti toda la alabanza y la gloria, porque sabemos que viene solo de Ti. Te creemos, Padre, en esta noche con todo lo que podemos.
Oh, Satanás me quitaría la vida, pero yo estoy dependiendo de Ti. Y me doy cuenta que enfrentaré demonios dentro de un momento, seres sobrenaturales, que saldrán en esa pobre forma vieja de nube oscura yendo en contra de mi misma alma. Entonces, Padre, si Tú no me cubres con Tu Sangre y protección, vendrá rápidamente sobre mí, y no podría tener más servicios, puesto que yacería indefenso. ¡Oh, ayúdame, Señor! Ayúdame a ser sincero, porque me doy cuenta que no tenemos guerra contra sangre ni carne ahora, sino contra poderes espirituales. Lo cual los hombres que… los cinco sentidos no podrían entender cómo serían estas cosas. Pero Contigo, todas las cosas son posibles. Y especialmente cuando está en Tu Palabra que ha venido a cumplimiento. Protégenos.
Que los Ángeles de Dios… su puesto… Que ellos se paren en los pasillos y que el gran Ángel de Dios extienda Sus grandes alas por toda esta carpa esta noche. Que Él destile gotas de roció divino… y gotee sobre cada alma. Que no quede persona débil en nuestros medios cuando haya terminado el servicio.
Escucha la oración de Tu humilde siervo, mi Padre. Siendo que Tú me has enviado para hacer esto, confirma Tu Palabra otra vez esta noche, Señor. Que muchos creyentes sean aquí añadidos, porque lo pedimos para Su gloria, en el Nombre de Tu Hijo amado, Jesucristo. Amén.
20 Solo unas cuantas palabras sobre “Expectaciones”. Ahora, quiero que me den toda su atención, por favor. Esto es un poco dificultoso. Estando parado aquí, ya está una unción. Y luego venir para hablar en la Palabra, es… es algo duro… ahora.
Expectaciones, normalmente, cada uno… ¿Pueden escuchar bien todo alrededor, por todas partes? ¿Pueden escuchar atrás, muy atrás en la carpa…? Bueno, eso está bien. Por este lado, ¿escuchan bien? ¿Pueden escuchar por allí? Bien.
Ahora, usualmente usted recibe lo que está esperando. Y si vino a la reunión esta noche para criticar, o para burlarse, o solo para agitar… el diablo le dará algo que criticar, y le dará algo que eleve su curiosidad. Ud. recibe exactamente lo que está esperando.
Y si Ud. vino está noche con la expectativa de ver al Señor en Su obra, Dios se mostrará a usted, y le dará tal paz. Y si solo vino esta noche con la expectativa de ser sanado, Ud. será sanado. Ud. recibe lo que espera.
21 Ahora, noten, este hombre del cual vamos a hablar, su nombre era Simeón. Él era comúnmente creído entre los teólogos, él tenía alrededor de ochenta años. Él era un hombre anciano de la fe, un maestro noble de Israel, con una maravillosa reputación. Y vivió en los días previos a la venida de Jesús. Y él era un hombre devoto.
Dios nunca se ha quedado sin un testimonio. Siempre ha habido alguien en alguna parte en quien Dios podía poner Su mano y decir: “Aquí está Mi siervo”. Él siempre… Ha veces se ha reducido tanto al punto de quedar solo uno. Pero Dios siempre ha tenido un testigo. Ustedes creen eso, ¿no es así? Noé, y… y muchas veces a través de Sus profetas, y así sucesivamente… Pero Él nunca se quedó sin un testigo terrenal con el cual Él pudiera trabajar, y hablar a través de él, quien saldría en medio de las críticas y lo declararía a Él. Eso es correcto. Y estoy agradecido que Él tiene muchos, muchos cientos de siervos ahora a través de los cuales Él puede trabajar justo antes de su venida.
22 En la reunión pasada nuestro administrador el Hermano Lindsay, me estaba leyendo una carta de un predicador Bautista que me ordenó en la iglesia Bautista. Y él… Yo le dije sobre la visión que el Señor me había dado, y él se burló de eso. Él lo criticó. Cuando le dije sobre la Ángel viniendo, él dijo: “¿Qué comiste hoy en la cena, Billy? Mejor es que regreses…”.
Yo dije: “Hermano, no aprecio esto. Muy bien. Si Ud. no me quiere, habrá alguien que lo recibirá, porque Dios me ha enviado, y yo iré”.
Él dijo: “Llévalo alrededor del mundo entonces, Billy, dijiste que lo harías”. Pero lo hice. Amén. Yo nunca lo llevé, pero el Señor lo ha enviado, y solo es… Y tenía una gran carta, el Hermano Lindsay en su oficina, de este ministro Bautista que ahora se estaba grandemente disculpando, escribiéndole al Hermano Lindsay para que publicara en el periódico que se estaba disculpando. Él dijo: “Si yo hubiera…”, él hubiera sido más espiritual, hubiera entendido más sobre los poderes de Dios, y cómo las visiones y las cosas son hechas.
23 Eso me ha seguido desde los días de mi nacimiento. Yo no tuve nada que ver con Eso que vino, nada de mi justicia. Nadie de mi familia es Cristiana ni nada. Sin embargo yo solo nací durante ese tiempo, y Dios lo ordenó. Es por eso que estoy aquí esta noche. Nada en… en mí mismo que yo pudiera decir, aún como Cristianos… el saber.
Porque cuando mi gente llegó a ser… Recuerdo que el primero en mi familia fue mi madre… Yo mismo la bauticé, nos adentramos en el río; y después mi anciano abuelo, de noventa y tantos años de edad, y sus brazos colgando alrededor de mi cuello. Y fue sumergido.
24 Ahora, Simeón era un hombre anciano, que había creído la Palabra de Dios. Ahora, recuerde, él tenía una gran reputación. Ahora, sé que les estoy hablando esta noche a ministros que tienen una gran reputación, personas con caracteres Cristianos que están aquí. Pero la mejor reputación que hayan tenido es el ser Cristianos.
Ahora, Simeón era un gran hombre. Pero ahora, el Espíritu Santo bajó y le reveló, aunque él era anciano, que no vería la muerte antes que viese primero al Cristo. Ahora, recuerden, él estaba viejo. Pero él era… Eso es…
Me imagino que algunos de ellos decían: “Bueno, ese tipo está solo un poquito mal de la cabeza. Pues, él estaría… Nosotros hemos estado esperando por Je… que venga el Cristo durante cuatro mil años”.
25 Grandes hombres desde Adán para acá han buscado la Simiente de la mujer para que venga y hiera a la serpiente en la cabeza. Ellos buscaron al Cristo durante cuatro mil años. Eso es correcto, gente; Uds. saben eso. Pero aquí, un hombre anciano, viejo de edad, dijo: “No voy a morir hasta que vea al Cristo, porque el Espíritu Santo así me dijo”. Muy buena razón, ¿no lo creen? Él creyó lo que se le dijo. ¿Y ustedes? El Espíritu Santo le dio la revelación: “Tú no vas a morir, Simeón, hasta que veas al Cristo del Señor”.
Y él dijo: “Amén. Yo lo creo”. Se quedó justo con eso.
Muy bien. Ahora, no tenemos dos Espíritu Santo; solo hay uno. Y ese mismo Espíritu Santo que le reveló a Simeón está en el edificio esta noche.
Yo amo la Palabra. El Espíritu Santo se alimenta de la Palabra de Dios. Los Cristianos deberían de leer siempre la Biblia, porque el Espíritu Santo se alimenta… Su comida es la Palabra de Dios. “No solo de pan vivirá el hombre (Amén. Allí está), pero de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. De eso es que los Cristianos viven, de la Palabra. Y el Espíritu Santo ama la Palabra, y Él está aquí esta noche para recibir la Palabra. Y está en usted. Y así como la Palabra sale, entonces el Espíritu Santo toma la Palabra de Dios y la revela.
Simeón, él es un hombre anciano ahora. Él creyó. Le fue revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.
26 [Espacio en blanco en la cinta]… de sanidad Divina sobre las brasas no hace mucho. Y él dijo: “Yo creo que el Hermano Branham lo llamó en la plataforma, tenía un cáncer, que él se pondría bien”. Dijo: “Él hizo que el hombre pasara y testificara, y le decía a la gente que testificara de su sanidad antes que ellos fueran sanados. Aquellos que están en la audiencia siempre que continúen y testifiquen, para creer en Dios y testificar…”. Dijo: “Entonces él se da la vuelta y dice que esas personas fueron sanadas”.
Yo dije: “La única cosa que yo podría hacer, es tomar… Su Palabra y lo que Dios dice”.
Él dijo: “Esa es la razón que sanidad Divina no es… No hay sanidad Divina”.
Amigos, esa persona simplemente no entiende. No hay ninguna otra manera de ser sanados, solo a través de sanidad Divina [Espacio en blanco en la cinta]… fe.
27 Miren, Abraham creyó a Dios, y testificó concerniente a cosas que no eran, porque él tenía la Palabra de Dios. Eso era suficiente para Abraham. Veinticinco años después, la promesa vino a… vino a cumplimiento.
Y hoy nosotros creemos en Dios, expresamos Su Palabra, decimos que está hecho antes que sea hecho; porque la fe es la sustancia de cosas que esperan, la evidencia de cosas que no puedes ver, saborear, sentir, oler u oír ¿Ven lo que quiero decir? Muy bien. Eso es. Ud. lo espera. Y cuando. lo cree en su corazón, Ud. así lo dice.
No mire los síntomas. Si Ud. mira los síntomas, seguramente se perderá. Cualquier hombre en cualquier momento que miró las cosas naturales, siempre perdió su victoria.
28 Mire, si acaso se trata de hablar de síntomas, ¿qué si Jonás en el vientre de una ballena hubiera visto los síntomas? En primer lugar, él era un descarriado. Y estaba atado de manos y pies. Y él fue arrojado de un barco hacia un mar tormentoso. Y una ballena se lo tragó. Siempre que un pez… [Cinta en blanco] el agua estaba… [Cinta en blanco]… él se va al fondo…
Observe su pez dorado poniendo sus aletas en el fondo y descansa después que él… Los mares son aproximadamente, muchas millas de profundidad allí por la península, un lugar muy profundo para…
Muy bien. Digamos que eran cinco millas [8 Km] de profundidad. Y allí estaba Jonás, descarriado, huyendo de Dios, con las manos atadas detrás de él, en un mar tormentoso, a cinco millas de profundidad en el mar, en el vientre de una ballena. Si él miraba para este lado, era vientre de ballena; aquel lado era vientre de ballena, para arriba era vientre de ballena. A todas partes que miraba, era vientre de ballena. Si hablamos de síntomas, él tenía muchos síntomas alrededor de él. Pero él dijo: “Son vanidades mentirosas”. Él dijo: “Una vez más miraré hacia Tu santo templo, Señor”.
Él sabía que cuando el templo fue dedicado, que Salomón dijo una oración, y dijo: “Si Tu pueblo estuviera angustiado en cualquier lugar y mirare hacia este Santo templo y orare, entonces oirás desde el cielo”. Y él creyó que Dios escuchó la oración de Salomón.
29 Si Jonás, descarriado, en el vientre de una ballena, a cinco millas de profundidad, vientre de ballena todo a su alrededor, podía mirar hacia un templo natural terrenal, a través de un hombre terrenal que había orado, y creyó que Dios lo escuchó, cuánto más debiéramos usted y yo, como Cristianos, atados con estas enfermedades, mirar hacia los cielos, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios con Su propia Sangre haciendo…. Intercesiones ahora por cualquier cosa.
Síntomas, son vanidades mentirosas. No las reciba. No tenga nada que ver con ellas.
Si Ud. las mira, está alejando su mirada de Dios. Nosotros vemos a lo invisible, no a lo que vemos. Nadie podría mirar a lo que ven y ser un Cristiano. Tenemos que creer las cosas que no se ven, porque es por fe que Uds. son sanados, no por vista ni por sentir.
30 Qué si alguien viniera en la mañana a su puerta, un agente exprés, y avienta una canasta llena de víboras de cascabel, y tiene su nombre en ellas. Dice: “Aquí están; son suyas”.
Usted sabe que están allí, igual como sabe que sus síntomas están allí. Si Ud. las recibe, son suyas. Pero no tiene que recibirlas. Ud. puede decir: “Yo no las quiero”.
Dice: “Su nombre está en ellas”.
Diga: “Yo no las quiero. No las recibiré”.
Él puede pararse allí y discutir todo lo que quiera. Pero hasta que Ud. las tome y firme por ellas, le pertenecen a la compañía exprés hasta que Ud. firme por ellas. No firme nada de lo que el diablo le traiga. Ud. dice: “Allí está, sin embargo me rehúso a tenerlo”. Eso es correcto. “Devuélvalo”. No tenga nada que ver con eso.
Si Ud. no va a testificar que lo tiene… Cuando testifican que todavía tienen su enfermedad, el diablo la mantiene en ustedes. Pero rechace testificar de eso. Diga: “No la tendré. No señor”.
31 ¡Oh, vaya! Allí es cuando está obteniendo fe. Dele a su fe una oportunidad. Suéltela; desenrédela; déjela que trabaje. Usted la tiene atada con tradiciones. Suéltela; córtela y suéltela. Deje que Dios tenga Su manera con usted. La palabra de alguien está correcta, ya sea lo que Ud. está mirando o lo que Dios dice. La Palabra de Dios es verdad. Créalo. Muy bien.
Pero la primera vez que Ud. testifique de su enfermedad, lo vuelve a bajar a esa esfera otra vez. Usted firmó por eso. Rechacé firmar por eso. Testifique lo que cree.
32 Cuando yo tuve un problema estomacal, tan grave que aún los doctores dijeron que no había… usted. Esa fue la Clínica Mayo, además. Yo lo acepté a Él en base a esta Escritura. Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Yo dije: “Rechazó testificar cualquier cosa que no sea lo que Dios dice. Yo creo Su Palabra”.
Jesús murió para sanarnos a todos. Cada uno de Uds. está sanado. Cada uno de Uds. está sanado ahora mismo. Jesús ya los sanó; solo tienen que confesarlo y creerlo. Eso es correcto. Por Sus llagas fueron (Tiempo pasado) sanados. Eso es cuando Él lo hizo en el Calvario. Eso es cuando Él venció toda enfermedad y pecado y todo, en el Calvario, por ustedes. Igual como cuando la mesa está lista, está allí. La única cosa que Ud. tiene que hacer es ir y comer. Tiene que aceptarlo, créalo en su corazón, y confiéselo. Y Él es el Sumo Sacerdote de su confesión.
33 Cuando comencé a comer y a tragar el primer bocado… El doctor dijo: “Un bocado, si come, será indigesto. Muchacho, morirás inmediatamente”.
Y yo comí frijoles, y pan de maíz, y cebollas. Sí señor. Lo tomé y pedí la bendición sobre ello, y lo puse en mi boca, y lo mastiqué, y lo tragué.
El diablo dijo: “Vas a morir”. Y aquí venía de nuevo, regresándose.
Yo sostenía mi mano en mi boca, lo volvía a tragar. Yo dije: “No señor. Huh-uh. Me niego. No, señor”. Alguien tiene razón; o lo que dice mi sistema o lo que Dios dice. Estoy mirando lo que Él dijo.
34 Yo salí a la calle, y el agua caliente pasaba por mi boca tan pronto yo… estaba cantando. Yo… yo puedo, yo sí creo que Jesús me sana ahora.
Alguien dijo: “¿Cómo se siente?”.
Le respondí: “Maravilloso”.
“¿Está sanado?”.
“Seguro”.
“¿Cómo se siente?”.
“Bien”.
“¿Está algo mal?”.
“Nada”. Y vaya… [El Hermano Branham lo ilustra]… vaya a respaldarlo de nuevo.
“¿Cómo se siente?”.
“Bien”.
“¿Está Ud. sanado?”.
“Seguro”.
Yo me quedé con eso día tras día y semana tras semanas, y fui sanado una mañana. Yo le creí a Él. Lo tomé a Él en Su Palabra. Nadie nunca lo echó fuera de mí, pero la Palabra lo dice así.
Y la Palabra de Dios derrotará a Satanás en cualquier lugar, a cualquier hora, donde sea, y bajo cualquier condición. Eso es correcto. Eso es lo que es; es la Palabra de Dios. “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca fallará”. Créalo.
35 Los dones son añadidos para estimular la fe. Pero la fe viene por el oír, el oír por la Palabra. De allí viene la fe, por escuchar la Palabra de salvación. Es solo como esto. Jesús… Pero Dios dijo: “Venid a Mí, todos… todos los confines de la tierra, y beban”.
Un arbolito, cuando es plantado en la tierra, un árbol pequeño de manzana así de grande, se clava en el suelo. Cada manzana que estará en ese árbol, cada flor, cada hoja, cada rama que estará en ese árbol está allí mismo en ese momento. Si no lo está, ¿de dónde viene? Ahora, el árbol es puesto en el suelo, y la única cosa que el árbol hace, es beber. Solo bebe y bebe hasta que se hincha, y se hincha, hasta que empuja las ramas, las flores, las manzanas.
Y Cristo es la Fuente inagotable de Vida. Fuimos plantados en Él por el Espíritu Santo, y luego solo bebemos de Él. Cada persona que es un Cristiano… Al diablo no le importa cuántos vengan a Cristo, mientras Uds. no beban. Pueden pararse en la mesa y que se les haga agua la boca, y decir: “Bueno, estoy aquí. Estoy aquí”. Tienen miedo de soltar su fe. ¿Ven?
36 A mí me encantan las pistolas. Un hombre en la última reunión en Minneapolis… El hermano conocía mi debilidad: Me encanta cazar. Y él me dio un rifle. Y oh, cómo me gusta, cazar y los rifles y pescar. Así que él dijo… “Tengo el rifle colocado en casa solo para ir de cacería. Si nunca lo uso, nunca me servirá de nada”.
Y cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, todo lo que necesita para la jornada está en usted entonces. Suéltelo y deje que empiece a trabajar. ¿Ve? Deje que su fe se suelte y crea en Dios.
37 Ahora, Simeón tenía una promesa del Espíritu Santo que él no iba a morir hasta que viera al Cristo del Señor. Y no tenía miedo de testificar al respecto tampoco. Algunos de ellos dijeron: “Muéstramelo”.
“Pero Él estará aquí. El Espíritu Santo así me lo dijo”. Qué maravilloso. ¿Acaso no aman eso? Él anduvo alrededor diciéndole a la gente: “Sí, yo no voy a morir hasta que lo haya visto”.
“Pues, Simeón, yo dejaría de decir eso, porque tú eres un gran hombre entre la gente. Porque la enseñanza del seminario…
Pero le diré, hermano, el seminario, o el cementerio, o como sea que Ud. lo llame, todo viene siendo lo mismo. Así que nada en contra, ¿de acuerdo? Pero un ministro de seminario siempre me recuerda a una gallina de incubadora: solo piar, piar, y no tiene ninguna mami a la cual ir. Así que eso es… es…
Cuando Ud. nace de nuevo, hermano, no hace ninguna diferencia una experiencia de seminario; usted tiene un Padre que lo cuidará y no tiene miedo de tomar a Dios. No importa lo que la gente diga; es lo que Dios dice que es la verdad. Alguien está correcto o errado. No lo que sacó del criadero, sino lo que Dios dijo al respecto; eso es correcto.
38 Ahora, noten, a Simeón no le importaba. Él dijo: “Oh, el Espíritu Santo me dijo así”.
Quiero que se fijen. Ahora, ellos no tenían la prensa en aquellos días, y no tenían la radio ni televisiones como lo tenemos hoy. Así que de la única manera que podían mandar mensajes era escribiendo una carta, o de labio a oído.
Allá por las colinas de Judea una noche, los Ángeles bajaron y le cantaron a unos pastores, dijeron: “Vayan a Belén de Judea, porque allá ha nacido Cristo el Señor”. Unos Magos, astrólogos, vinieron de la otra parte del país, vinieron a visitar. Magos vinieron a visitar al Cristo, puesto que habían visto la señal del cielo que Él venía, la Estrella de la mañana.
Bueno, una mañana aconteció en el templo… (Atentamente ahora, vamos a empezar la línea de oración). Noten, una mañana en el templo… Vamos a imaginarnos que es lunes en la mañana; todos están muy ocupados alrededor del templo, y Simeón está en el cuarto de oración, orando. Todas las madres vinieron al templo.
39 Había mucha gente creyendo en Jerusalén durante esos días, y vinieron a ofrecer purificaciones, y la circuncisión de los niños después de los ocho días. Y oh, digamos que había cincuenta madres paradas en la fila esa mañana, lista para la circuncisión y la ofrenda de sus… Unas madres estaban paradas allí, dos corderos, o un cordero, lo que haya sido. Ese era el niño rico que trajo los corderos. Pero un niño pobre tenía que ofrecer tórtolas o pichones.
Miren por todo ese lugar, y lejos al final de la línea, noten, puedo ver a una madrecita tímida parada con un bebé envuelto en pañales, sosteniendo dos pequeñas tórtolas, era un… Y Él… Él era pobre. Estoy tan contento que Dios ama a la gente pobre. La puedo ver que voltea, mira a su Bebé y sonríe. Él ni siquiera mira hacia esta dama…
40 Y luego de repente, por toda esa masa de gente, el Espíritu Santo le habla allá afuera a Simeón. Él… aquí viene él, solo… La fe lo movió en el templo, pasando por toda la gente, caminó directamente por esa fila, y se detuvo justo donde estaba esa madre, tomó al bebé en sus brazos, y dijo: “Señor, despide a Tu siervo en paz de acuerdo a Tu Palabra, porque mis ojos han visto Tu salvación”.
¿Por qué? Él tenía la promesa del Espíritu Santo. Es por eso que el Espíritu Santo lo guió. Porque el Espíritu Santo lo había prometido, y aquí estaba la promesa. ¿Ven? Así que si el Espíritu Santo prometió que él lo vería a Él… Ahora, el bebé va directamente por la fila. Él sabía que saldría directamente guiado por el Espíritu Santo.
41 Y al mismo tiempo, había una mujer anciana allí, reclamaba estar ciega, Ana, una profetisa. Tal vez está ella en un rincón, sentada en una silla. De repente el Espíritu Santo se mueve en ella. Y aquí viene ella abriéndose camino a través de la gente, moviéndose alrededor por entre esa gente, ciega; vino hasta donde Él estaba, y luego profetizó.
¿Qué fue eso? El Espíritu Santo guiando a esa gente que tenía la promesa.
¿Cuántos de Uds. esta noche creen en sanidad Divina? Escuchen, amigos, ¿no es extraño? Uds. creen en sanidad Divina, y Dios puede sanarlos, ¿no es así? ¿No es extraño que el Espíritu Santo se moviera justo en ese momento, delante de…? ¿No creen Uds. que es sinceridad? Es el Espíritu Santo que… se requiere… lo trae directamente al lugar correcto ahora. Ud. puede ser sanado ahora mismo. Ud. se encuentra en el lugar correcto, en el tiempo correcto. El mismo Espíritu Santo que guió a Simeón lo ha guiado a usted aquí esta noche. Son… ¿Están creyendo, Uds. que tienen la promesa del Espíritu Santo, que van a ser sanados? ¿Creen Uds. eso? No es extraño que estén Uds. aquí esta noche. El mismo Espíritu Santo que guió a Simeón lo ha guiado a usted justo al lugar correcto, a una reunión de sanidad… [Espacio en blanco en la cinta].
42 Y ahora, si Uds. creen… Tan seguro como… ¿Cuántos creen en sanidad Divina? Uds. saben que la mismísima razón que ustedes… Antes que puedan creer… [Cinta en blanco]… [Doble grabación, incomprensible]… el caucho de una bicicleta… El doctor encontró un… tenía unos pequeños borradores de caucho… Hay algo llamando por azufre. Hermano…
¿Ven lo que quiero decir? O no hubiera habido un llamado aquí adentro. ¿Ven? Así que cuando llama por algo… Si hay un deseo en su corazón de ser sanado por sanidad Divina, hay una fuente en alguna parte. ¡Aleluya!
Yo sé que piensan que soy un santo-rodador, así que adelante y piensen eso. No me importa. ¡Aleluya! Si hay un deseo en su corazón llamando por Dios, está destinado a estar en alguna parte; el abismo llamando otro abismo. Pero responderá en alguna parte. Tiene que haber un… que crea en su corazón, porque Él ha… un Creador para crearlo.
Y si hay un… Si hay una creación aquí dentro llamando por azufre, tiene que haber un azufre en alguna parte, porque yo estoy en necesidad. Y es el hambre y la sed de más de Dios… cadenas… denominaciones y por el estilo… comenzó a clamar por el Espíritu Santo“. Solo Dios… Dios está llamando. Un abismo llamando a otro abismo… Algo tiene que suceder. Las piedras clamarían inmediatamente. Y ahora usted… en la sanidad, Dios hará… y lo mandará. Un abismo llamando a otro abismo… Y si Ud. viene esta noche con expectativa, Dios lo sanará. Usted está destinado a recibirlo. ¡Oh, vaya! Tiene que ser así. Ud. tiene que recibirlo.
43 No hace mucho en la reunión de Fort Wayne… Tuvimos un gran servicio allá. Miles estaban atendiendo. Allí un hombre con esclerosis múltiple, estuvo postrado en cama durante diez años, su columna estaba dañada. Ellos movieron… la reunión. La última noche, yo solo pasaba por… trataban de meterlo a donde yo estaba. Él yacía en la plataforma. La gente caminaba sobre él. Finalmente lo metieron allí. Yo dije… conté la historia y volteé, dije: “Señor, ¿puede verlo?”. ¡Vaya! un abismo llamando a otro abismo… me bajé; dije: “¿Me cree?”.
Dijo: “Señor, ponga sus manos sobre mí; eso es todo lo que deseo”.
Yo puse manos sobre él. Allí… este hombre… Inmediatamente la vida entró en su cuerpo, sus muletas… Se fue atravesando el edificio… Incluso ocasionó que el rey de Inglaterra me mandara llamar para que orara por él. Tengo las cartas de eso ahora. El rey Jorge de Inglaterra, de donde acabamos de llegar… Allá…. Fue y le contó lo que había sucedido, y qué hizo. “El Hermano Branham mandó y oró una oración…”.
44 Ahora, muchas cosas grandiosas han estado aconteciendo. Solo una pequeña vida interior. Muchas veces, no le digo estas cosas a la gente. Pero en el interior, donde las cosas están sucediendo… Traje al hombre para que hablara… No hace mucho, yo estaba en… en muchos lugares allá en Suecia. Nos sentamos en la mesa. Muchas cosas que el Señor muestra. Le dije a mi Hermano Baxter, quien está parado aquí presente; él estaba conmigo… Y yo dije: “Hermano Baxter, cuando nos levantemos de aquí y comencemos”, yo dije…
Él dijo: “¿En dónde?”.
Y yo dije: “Estará… yo y recuerde lo que dije”.
Llevábamos aproximadamente una media hora que habíamos salido de allí… dos mujeres allá… El Hermano, parado allí, y los hermanos estaban parados en la calle. Y yo dije: “Usted sabe, cuando estemos pasando una esquina por aquí, habrá un hombre usando un sombrero blanco, que vendrá. Él va a querer que yo vaya y ore por su esposa… exactamente”. Y habíamos avanzado unas dos o tres cuadras y dimos vuelta, y aquí venía el hombre bajando los escalones.
Esas cosas habían sido mostradas. Eso solo es en el interior, el mundo no sabe nada al respecto.
45 En Fort Wayne, ellos se dieron cuenta en qué hotel estábamos. Y oh, vaya, uno ni siquiera podía… Bueno, ellos simplemente llenaron el vestíbulo, y todo. Yo no podía salir del edificio. Y el botones nos abrió camino para bajar y tomar el desayuno, y nos llevó por un gran montón de cenizas, y por el callejón, al sótano. Y yo estaba yendo a un pequeño lugar llamado, creo que se llama “Toddle House”, o algo así. Y yo estaba comiendo.
Una mañana íbamos caminando, un par de mañanas después de eso, yo tenía mi saco arriba de esta manera. No es como si no quisiera conocer a la gente querida, pero es tal el jalón. Yo estaba casi acabado. Y yo iba por la calle, la Srta. Margie Morgan, la enfermera de la que estaba hablando, normalmente va a muchas reuniones para ayudar, ayuda a mantener a los pacientes alineados.
46 Y luego yo iba pasando por allí, e iba caminando hacia el Toddle House. Y el Espíritu Santo me dijo: “Gira a la izquierda”… el Señor.
Yo dije: “Vamos por este lado”.
Dijo: “Aquí está el lugar”.
Yo dije: “Vamos por este lado. El Ángel del Señor me dice que vaya por aquí”. Caminamos un poco más por la calle. Estaba un… un lugar allí, decía: “Cafetería Millers”. Algo dijo: “Entra allí”. Aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios… Usted sabe de qué estoy hablando, una guianza.
Y yo entré. Mi esposa estaba conmigo; traíamos a nuestra niñita. Y yo me senté a la mesa. Tenía unas ciruelas, y una… una taza de… de jugo de naranja, o algo. Me senté y solo pedí la bendición. Cuando me levanté, escuché a alguien decir: “¡Alabado sea Dios!”.
Miré al lado. La Srta. Morgan dijo: “Ahora, le dije que si entraba allí”. Dijo: “No sabían en dónde iba a estar usted…”.
Yo dije: “Hermana Margie, este es el Espíritu del Señor. Él nunca me envía falsamente”.
Y mi esposa le dijo, dijo: “… Espíritu…”.
47 Ella caminó hacia allí, dijo: “¿Hermano Branham?”.
Yo dije: “Sí”. Ella comenzó a llorar. La tomé de la mano, y dije: “Sé que Ud. me quiere para algo”.
Ella dijo: “Es mi hermano”. Dijo: “Hermano Branham, vendimos nuestras posesiones. Teníamos vacas. Teníamos un lugarcito, y lo vendimos. Y lo seguimos durante seis o siete reuniones”. Dijo: “Mi hermano está en tal lugar, su corazón… diafragma”, dijo: “se salió”. Dijo: “Se está poniendo peor, y peor, y peor”. Dijo que había gastado todo… mucho dinero… Dijo. “Hemos perseguido de reunión en reunión, tratando de entrar. Recibimos tarjetas de oración, y por poco entrabamos en la línea, luego no alcanzamos. Y… perdió su lugar, y no lo podíamos entender”. Dijo: “Él solo siguió peleando, se aferró”. Dijo: “Todo nuestro dinero se ha ido”. Dijo: “Solo nos quedan tres dólares”. Dijo: “Anoche, yo oré toda la noche”. Dijo: “Hemos estado ayunando para que nuestro dinero nos alcance hasta el final de la reunión”. Y dijo: “Acabamos de pagar el cuarto de nuestra habitación”. Y dijo: “Esta mañana a las cuatro en punto”, dijo: “el Señor me despertó en un sueño y dijo: Ve a la Cafetería Millers a las nueve en punto y párate allí”.
¡Oh, Dios! Yo miré mi reloj; eran exactamente las nueve. ¡Oh, vaya! El Espíritu del Señor sobre mí. Yo puse manos sobre el hermano; su corazón se enderezó de esa manera. La gente comenzó a gritar. Yo me escabullí de allí, y salí de esa manera. Y salimos del edificio cuando ellos se estaban regocijando.
48 Justo cuando salía por la puerta, estaba una dama de Chicago, de vestir, muy fina dama, se postró en la calle. “Oh, Jesús, gracias”.
Y yo dije: “Póngase de pie, hermana”. Ella se desmoronó y me tomó del lado del saco, y yo la tomé de la mano; dije: “¿Qué pasa?”.
Ella dijo: “Oh, Hermano Branham, me he estado muriendo”, dijo: “Con cáncer”, ella dijo: “En tan terrible situación”. Y dijo: “Simplemente no puedo continuar. Sé que no quedan sino unos cuantos días de vida”. Dijo: “La Clínica Mayo me desahució y todo”. Algo muy grande maligno, de esa manera dijo: “No se puede hacer”. Dijo: “Cuando mis ropas están muy apretadas”. Dijo: “Yo simplemente no puedo continuar”. Y dijo: “Yo oré, y el Señor me dijo esta mañana en un sueño, que estuviera aquí afuera en la Cafetería Millers diez minutos después de las nueve”. Allí estaban. ¡Oh, vaya!
Nos fuimos por la calle. Comenzamos a caminar por el lugar. Pues, en un momento, sus ropas comenzaron a aflojársele donde el Espíritu Santo la había sanado.
49 Nos fuimos por la calle. Yo iba a comenzar a cruzar la calle, y Algo dijo: “No cruces la calle”. Íbamos a una farmacia para conseguir un pequeño libro de pintar para el bebé, lo teníamos que tener en un cuarto todo el día. Le dije a mi esposa; yo dije: “Ustedes sigan adelante, y vayan por el callejón. Y dejen que los hermanos se paren allá. Yo llegaré dentro de unos minutos”. Y así que yo… yo dije: “Él me dice que espere aquí”.
Y me quedé allí durante veinticinco minutos. Vi a mi esposa comprar el libro y cosas y seguir adelante. Así que yo esperé allí un rato. Y hay un… parado allí mirando. Y yo regresé donde había un equipo de pesca, Ud. sabe, y regresé a la esquina, dije: “Oh, Padre Celestial, ¿Qué quieres que Tu siervo haga?”. Me quedé allí, solo esperé un poquito.
Se lo pueden imaginar; en realidad uno tiene que… Es una Voz igual como la de usted y la mía. Dijo: “Ve a la esquina”. Yo fui a la esquina…
50 Me fui a la esquina y me paré allí, solo crucé, fui al otro lado, me paré allí durante diez minutos. El policía seguía soplando su silbato, y el tráfico… los peatones habían pasado, y por el estilo. Yo me quedé allí.
Y después de un rato había un… vi a que venía una mujer detrás de todo el resto del tráfico. Ella traía un vestidito a cuadros, y uno de esos pequeños atuendos canadienses. Y ella tenía su libro de bolsillo en los brazos y miraba de reojo. Y el Espíritu dijo: “Acércate a ella”.
Yo me acerqué allá y me paré a su lado, de esa manera. Me paré en donde ella iba a pasar, y ella pasó por un lado, viendo para el otro lado, siguió adelante. Yo pensé: “Oh Dios, yo nunca la he visto en mi vida. Sé que algo… yo… yo sé que esa era Tu voz”.
Y justo entonces, ella volteó y miró hacia atrás. Se alejó veinte o treinta pies [6 a 9 m. Trad.] de mí, dijo: “Hola, Hermano Branham”. Y corrió de regreso. Ella hizo: “Oh…”, comenzó a llorar.
Yo dije: “¿Qué le pasa, hermana?”.
Ella dijo: “Hermano Branham, yo soy de Canadá”. Dijo: “Lo he seguido por todo Canadá”. Ella dijo: “Dos noches, había dormido en el vestíbulo del hotel”. Ella dijo: “Alguien me dio cinco centavos ayer para que hiciera algo por ellos”. Y dijo: “Conseguí una taza de café. Iba de salida, a dos cuadras por aquí abajo, para tomar un aventón de vuelta a Canadá”. Dijo: “Yo no podía…”. Ellos no pueden tener, sino solo cierta cantidad de dinero cuando vienen para acá. Y dijo: “Si regreso a Canadá, tendré una moneda de cinco centavos para el café”. Y dijo: “Sola iba llorando, yendo por allí”. Dijo: “Señor, siempre estaré de esta manera”. Dijo: “Sí, y el Espíritu Santo dijo: Gira a la derecha…”. Dijo: “Ahora, cruza la calle. [Espacio en blanco en la cinta]…. No sabía a dónde iba”.
Y yo dije: “¿Es ese su problema?”.
Ella dijo: “Mi mano, Hermano Branham”.
Yo dije: “En el Nombre del Señor Jesús, extienda su mano”. Y allí salió de esa manera.
51 Un policía grande parado en la calle, dijo: “Yo lo conozco, Hermano Branham”. [Espacio en blanco en la cinta]… una pequeña línea de oración estaba justo en… una bendición chapada a la antigua… allí. Solo Dios le permitió verlo… [Doble grabación y no es comprensible]… Yo solo [Espacio en blanco en la cinta]. Eso… la gloria para… Y luego comenzaré la línea de oración. [Espacio en blanco en la cinta]. Es tiempo ahora mismo.
Discúlpenme solo uno o dos momentos más por favor.
52 El avión fue forzado a descender. Esta es la vida interior que no le cuento a todos, todo el tiempo. Así que eso… Fui forzado a descender. Se suponía que debía estar en casa. La esposa dijo… Se suponía que debía estar de regreso, íbamos a Texas, había estado en Texas, regresando. Y me quedé allí. Una tormenta nos forzó a aterrizar. Así que me quedé toda la noche, y a la siguiente mañana me dijeron que estuviera en… en el hangar, me dijeron que estuviera allá a las nueve en punto, abajo en la rampa.
Así que yo tenía que… Así que salí. Y tenía una correspondencia que tenía que mandar de regreso. Y pensé: “Bueno, ¿qué tan lejos estoy de la oficina postal… centro?”… solo unas dos cuadras, ¿cierto?… “Voy a ir a mandarla”.
Era una hermosa mañana; el sol había salido, tiempo de primavera, y yo iba por la calle, cantando. Tenía un pequeño canto que el Pentecostal canta. ¿Cuál es?
… casi dondequiera,
Cuyos corazones están en fuego
Con este fuego que cayó en Pentecostés,
Y lo estamos contando ahora a lo lejos y ancho,
Su poder es el mismo…
Algo como eso, Ud. sabe.
53 Yo iba por la calle, cantando eso solo para, oh, para mí mismo, Ud. sabe, teniendo un tiempo glorioso. Había estado… Jehová Dios qué tan grande eres, qué maravilloso, qué maravilloso. Y… y los pájaros estaban cantando en los árboles… ¡Aleluya! Es maravilloso, ¿acaso no es maravilloso? Yendo por el lugar de esa manera.
Y comencé a cruzar la calle, y escuché al Ángel de Dios hablar tan claro como Ud. me escucha a mí; él dijo: “Detente”. Me esperé un poquito. Esperé unos momentos, y comencé a cruzar la calle. Parecía que simplemente no podía hacerlo. Retrocedí hacia un rincón, y dije: “Oh Padre, ¿qué quieres que yo haga?”.
Yo estaba nervioso y apurado (¿Ven?), porque pensaba que tenía que llegar al avión. Yo dije… Estaba nervioso y apurado. Y yo dije: “Oh, ¿qué… qué quieres que haga?”. Él dejó que me quedara allí… Me aquiete durante unos momentos. Escuché Su voz decir: “Date la vuelta y regresa”.
54 A dónde, no lo sé. Yo nunca lo cuestiono. Solo me di la vuelta y comencé a regresar. Me fui por la calle, pasé por el hotel, seguí bajando, y bajando, y bajando. Iba por el camino tarareando:
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.
Bajé directamente a la ciudad, fui hacia el lado norte de Memphis, donde están esas pequeñas chocitas de colores allá abajo, unos lugares viejos de tablillas. Iba por allí, pensé: “¿Qué estoy haciendo aquí abajo? Él dijo: Regresa, y aquí es a donde yo iba”. Solo continué. Fui por allí, caminé al lado de una colina, y bajé al lugarcito, y bajé con dirección al río…
Y por casualidad pasé por… Estaba una tía Jemima muy típica, recargada en la cerca, de esta manera. [Espacio en blanco en la cinta]… camisa de hombre atada alrededor de su cabeza. Y ella estaba mirando.
55 Una mañana muy hermosa, el sol está arriba… la fragancia de las rosas. ¡Oh, vaya! Las flores estaban floreando como en la primavera.
Ella estaba recargada en la cerca, de esta manera. Ella solo me miró; lágrimas estaban bajando por sus mejillas. Ella dijo: “Buenos días, pastor”. Pastor, así es como le llaman a los ministros… Dijo: “Buenos días, pastor”.
Yo miré y dije: “Buenos días, tía”. Y le dije: “¿Cómo supo Ud. que yo era un pastor?”.
Y ella dijo: “Yo oré mis oraciones por usted”.
Yo dije: “Sí, señora”.
Ella dijo: “Pastor, ¿alguna vez escuchó sobre esa mujer, la sunamita en la Biblia?”. Dijo: “¿Qué el Señor le dio un hijo cuando había pasado la edad para engendrar?”.
Yo dije: “Sí señora. He leído eso muchas veces”.
Ella dijo: “Yo soy de ese tipo de mujer también”. Dijo: “El Señor me dio un hijo, y yo le prometí al Señor que lo criaría como Cristiano…”. Dijo: “Pastor, él tomó el camino equivocado…”. Y dijo: “Aquí yace él ahora, se está muriendo con una enfermedad venérea, sífilis. El doctor lo desahució. Le dieron… todo lo que se podía hacer. [Espacio en blanco en la cinta]. Y dijo: ”El doctor estuvo aquí anoche, y dijo… dijo: Él no vivirá hasta la mañana“. [Espacio en blanco en la cinta].
“¿… ha estado de esa manera?”.
Ella dijo: “Me levanté un día y dije: ”Pero Señor, ¿en dónde está Tu Elías?“. Ella dijo: ”Y comencé a orar“. Y dijo: ”Oré y oré“. Y dijo: ”Esta mañana mientras estaba orando, me quedé dormida“. Dijo: ”Soñé que estaría parada aquí la mañana siguiente“. Dijo: ”Luego lo escuché a usted venir, cantando ese canto, yo dije: Señor, gracias “. ¿Ve, ve? Los que son hijos e hijas de Dios son guiados por el… Ella estaba con la expectativa.
56 Ella dijo: “Lo estaba esperando. Cuando vi que venía, el Espíritu Santo dijo: Allí está él”. Yo dije: Oh, yo…“.
Yo dije: “Tía, mi nombre es Branham. ¿Ha escuchado alguna vez de mí?”.
Ella dijo: “No, señor. Nunca he escuchado de usted, pastor Branham”.
Le dije: “Bueno, tía”, dije: “el Señor me ha enviado a orar por los enfermos. Yo fui y… campañas. Y dije: ”Tía, esta mañana iba a la oficina postal, y el Espíritu Santo vino por este rumbo…“.
Y ella dijo: “Entre, pastor”. Abrió el cerco. Yo entré y miré allí dentro, había un muchacho de buen parecer de color acostado allí, tenía la cobija… él, haciendo: “Umm, umm”… me dijo que hiciera…
Dije: “¡Oh, vaya!”. Y ella dijo: “Pastor Branham, alabado sea el Señor…”… oré con todo mi corazón por él. Yo dije: “Creo que el Señor… ahora”. Así que nos arrodillamos, comenzamos a orar. Dije: “Usted ore”.
Yo quería ver cómo ella oraba. Y oh, si acaso se trata de orar; deberían haber escuchado a esa antigua anciana clamando a Dios. Dije… “Yo lloré como un bebé”. Yo dije: “Madre…”. Y yo me quedé llorando mientras ella decía: “Señor, Tú no has… Escúchame, Señor”. Dijo: “Aquí está el Pastor Branham parado aquí esta mañana… El Espíritu Santo, Él me dijo que fuera y me parara en la cerca. Señor, aquí está él… mi Padre”. Ella comenzó a llorar de esa manera.
Cuando ella se levantó, y él estaba haciendo: “Ummm”. Y ella tomó su delantal y arropó… limpió las lágrimas de sus ojos. Ella dijo: “Querido hijo, ¿no sabes que mami…?. ..
Yo dije… Sin importar qué tan mayor era él, él seguía siendo el bebé de mamá. Una madre nunca olvida, una madre verdadera. Ella le dio unas palmaditas de esa manera en la mejilla.
Dijo: “Ummm. ¿Es esa tu voz, mami? Ummm, dijo… ”se está poniendo oscuro. Mira, tengo frío, mami, mucho frío. No sé a dónde voy, mami. Ummm, mami, mami. Ora por mí. Ora por mí. (De esa manera) ummm“. Él empezó a irse otra vez de esa manera.
Ella dijo: “ ¿No orará, usted, Pastor Branham?”.
57 Yo me arrodillé, puse mis manos en sus pies helados. Yo dije: “Oh, Dios, es todo… yo no lo entiendo, pero Tú me enviaste hasta aquí abajo”.
En ese momento, en cuanto dije eso, él dijo: “Oh, mami”. Él dijo: “Está entrando luz aquí”. Unos minutos después él estaba sentado al lado de la cama.
Un mes después escuché de él. Los doctores lo pronunciaron sano. Él regresó a Dios, y está viviendo perfectamente bien. ¿Por qué? Esa madre anciana estaba esperando que Dios entrara en la escena. Ella oró, y ella creyó.
El mismo Espíritu Santo que la guió para afuera, el mismo Espíritu Santo que me guió allá abajo, el mismo Espíritu Santo que guió a Simeón en el templo lo ha guiado a usted aquí esta noche. Estén con la expectativa de ser sanados. Ahora es el tiempo de recibirlo y de dejar a Dios que los sane ahora, o de darles cualquier cosa que Uds. estén necesitando. ¿No creen eso? Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
58 Dios les bendiga mientras oramos. Nuestro Padre celestial, nuestros corazones añoran esta noche cuando pensamos en las grandes experiencias que Tú nos has dado. Un día cuando está vida termine, y nos reunamos con aquella querida gente amada que han sido tan grandes guerreros de la fe, confiaron y creyeron en Ti, oh, Dios, que nos puedas sentar alrededor del Trono de Dios donde todos los árboles siempre verdes, donde el mar de la vida está fluyendo, allá, sentarnos y platicar juntos, año tras año mientras la eternidad rueda… Ver a todos aquellos que fueron quemados en los hornos ardientes, aventados a los pozos de leones, Pablo y Silas en la cárcel de Filipos; aquellos que guiados por el Espíritu a través de las edades, aún en esta edad de cierre, cuando el gran manto de la iglesia ha sido arrojado sobre nosotros… Oh Padre, cómo te damos las gracias.
Habla a cada corazón que está aquí esta noche. Y que no quede enfermo entre nosotros. Que haya valientes patrióticos de la fe parándose sobre la promesa de Dios, la cual es infalible. Tiene que venir a cumplimiento. Tú le prometiste a Abraham; él lo creyó. Tú estás guiándonos hoy por Tu Espíritu.
59 Estamos entrando ahora en el servicio, te pido, Padre, que estés con nosotros y bendigas a cada uno. Ayúdame mientras oro por los enfermos. Que cualquiera que esté allá verifique la visión. Mire hacia arriba, obtenga la promesa ahora mismo. Diga: “Padre, yo ahora te creo. Yo tengo la promesa. Estoy aquí bajo Tu unción”.
El Espíritu Santo descendiendo como lenguas de fuego, asentándose sobre cada corazón ardiendo con la fe Cristiana, que lo cree. Bendícenos ahora, Padre.
Que el Ángel que ha enviado a través de Tu siervo se pare a mi lado esta noche, enfrente estas enfermedades, al punto que cada espíritu demoniaco grite, Señor. Que el poder sea el predominante para echar fuera de todas las personas enfermas que se encuentran en este edificio, fuera de estas personas afligidas que se sientan aquí en estas sillas, atadas, temblorosas, con derrames cerebrales, paralíticos, parálisis, lo que sea, con cáncer… Y oh Cristo, escucha la oración de Tu siervo. Concédelo, Padre.
Bendícenos esta noche como Tus hijos reunidos, júntanos con gran fe justo antes de la gran tribulación y la venida del Hijo de Dios, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
[Un hermano llama la línea de oración. Espacio en blanco en la cinta].
.. Guíame, a la luz;
Precioso Señor, toma mi mano, guíame a casa.
Cuando el camino se está volviendo triste,
Precioso Señor, quédate cerca,
Cuando mi vida ya casi haya terminado;
En el río yo me pararé,
Guía mis pasos, sostén mi mano;
Toma mi mano, precioso señor, guíame a casa.
Mientras los están formando, ustedes que están en las camillas, solo mantengan su tarjeta. Los ujieres irán por ustedes.
60 Miren, estoy pensando de Israel parado en el desierto, mirando sobre el Jordán tormentoso hacia la tierra prometida, angustiados. Miren aquí, santos; Dios les había prometido que heredarían la tierra. ¿Es eso correcto? Recorrieron un largo camino por el desierto. Pero a un…
61 [Cinta en blanco]… luego al final en la ribera. Había un Jordán tormentoso y difícil en el mes de abril, bajando por las colinas de Judea inundando. Pero un poco más allá estaba la tierra prometida. Ahí es donde están Uds. que están enfermos esta noche. Fe… Josué miró alrededor y vio que eran millones de israelitas. No había ningún arquitecto ni constructores de puente entre ellos en aquellos días, ni material con el cual construir. Josué miró alrededor.
Pero en medio de ellos había un intermediario, algo que abriría el camino, el arca del pacto. Josué puso el arca primero con los sacerdotes y se dirigió hacia el Jordán, para que cediera cuando ellos pisaran el Jordán, y pasaron a la tierra prometida. ¿Por qué? Tenían la promesa.
62 Esta noche, amigos, tenemos preocupaciones y pruebas, y el último río que vamos a cruzar será el Jordán. ¿Es eso correcto? Pienso que un día nuestro pequeño hogar allá, no logro quedarme mucho tiempo en él. Mi esposa casi me es una desconocida. Mi bebé en una ocasión cuando iba entrando, ni siquiera me reconoció, me tenía miedo. Había cambiado. Perdí mi cabello y todo lo demás, y mis hombros se encorvaron. No era su papi. Yo pensé: “Oh, Dios, pero yo estoy en el campo de batalla”.
Uno de estos días, yo voy a… una de estas mañanas, voy a llegar a donde es un fango que flota. Eso es correcto. Voy a levantar las dos manos y gritaré a voz en cuello: “Ábrete, Jordán. Yo voy a cruzar al otro lado”. Amén. Y vamos a cruzar, porque tenemos la promesa: “En la Casa de mi Padre muchas mansiones hay. Si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho. Voy a preparar lugar para vostoros, y vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo”. Una de esas mañanas, vamos a cruzar al otro lado, ¿no es así?
63 Ahora, mientras están aquí esta noche, y en necesidad, crucemos ahora a las promesa de Dios para su sanidad. ¿Hay una promesa? “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. ¿Es eso correcto? San Marcos 11:24. Jesucristo hablando entonces. Sus Palabras no pueden fallar.
Alguien dijo: “Hermano Branham, ¿no tiene miedo de cometer un error en algún momento?”.
No, no. Él me lo prometió. Yo le creo a Él. Yo puedo cometer un error, pero Él no. Sus Palabras no pueden fallar.
Oremos de nuevo. Ahora, toque esto suavemente: “Quédate Conmigo”, ¿por favor, hermana? Solo denos un pequeño acorde.
64 Ahora, amigos, solo miren hacia acá. Dios no está muerto. El Espíritu del Señor del cual he estado hablando… mañana en la noche hablaremos de lo que es. Aquí mismo a mi derecha, no en el… Eso es verdad. Puedo sentir que Eso se acerca a mí. Yo no soy un hipócrita. El Espíritu de Dios siempre está cerca. Pero Ud. puede solo… Yo haré… Un día, tal vez Dios me permita saber lo que significa… comience a asentarse. Esta carne se empieza a sentir extraña. Con Su Espíritu alrededor, es solo como lechoso, solo es como una sensación extraña, como una verdadera reverencia, asombro.
Vamos a ser reverentes, cada uno. Que su espíritu se suelte. Ahora, crean con todo sus corazones; sentirán el efecto. Amigos, Dios conoce que estoy diciendo la verdad. Él está aquí.
Ahora, Padre, tan solo bendícenos esta noche. Están formando aquí la línea de oración, Señor. Muchos de los que vienen están necesitados, ¿los bendices esta noche con Tu presencia? Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
65 ¿Es Ud. el paciente? ¿Howard?… Acérquense… ¿Es Ud. usted? [Espacio en blanco en la cinta].
[Un hermano comenta]. Quiere venir… vibración en mi mano. Tal vez solo para… solo para esperar un momento…
Y todos, solo sean reverentes y estén orando. Solo piensen en el Señor y en Su bondad. ¿Creen, todos Uds. con todo el corazón?
Ahora, esto no sana a las personas, pero si lo averigua. No hace que se mueva mi mano en lo absoluto. [Un hermano comenta]. [Espacio en blanco en la cinta]. Solo un momento… Ahora, ¿cree Ud. hermana, con todo su corazón? [Espacio en blanco en la cinta]… usted madre con este bebito ahora. Quiero que se ponga bien esta noche. [Espacio en blanco]… solo habla a través de Ud. de esa manera. Pero cuando lo sana de esa manera… [Espacio en blanco en la cinta; la grabación salta haciendo difícil la comprensión, hay mucha estática]…
Tú siervo humilde, Señor. Ayúdanos Tú Jesús. Señor, que Tú vengas esta noche, sanes… Escucha la oración de Tu humilde siervo, Padre… ellos en el Nombre de Tu Hijo Jesús. [Espacio en blanco en la cinta].
66 Mire para acá. ¿Es usted…? ¿Problema de espalda…? Es discernido. Es por eso que no fue… Queremos darte las gracias, Padre Celestial, por Tu misericordia y bondad. Y ahora, querido Dios, mientras estamos orando y pidiendo, te pido que sanes a nuestra amada… Concédelo, Señor. Que este poder demoniaco que la ha atado, la deje inmediatamente, Señor… Pon Tus manos sobre ella. Los doctores dijeron que esto… artritis, pero el diablo la ha atado… ¿sobre el sábado? Y Padre, te pedimos ahora en el Nombre de Jesús, mediante el poder del Espíritu Santo, a través de los méritos de Cristo en la cruz. Sal de la mujer, tu espíritu de… Muy bien. ¿Está bien? [Espacio en blanco en la cinta y palabras no claras].
Todos sean reverentes. Oren. Tengan fe en Dios. Dios lo concederá. Muy bien… en tu voluntad, hermano. [El hermano hace un comentario].
67 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree con todo su corazón? [Un hermano hace un comentario]. Observe esto ahora. [Hay mucha estática y hace difícil la comprensión]….
Ahora, estas cosas… Muy bien. Quiero que observe. Ahora, mire esto. La Biblia dice que en boca de dos o tres testigos… Ahora, usted tiene… Algunos de ellos son… ahora… Ahora, esa es la Presencia de un Ser sobrenatural… su vida… Sí, señora. Ahora, pongo mi mano en esto… Ahora, aquí está… Yo no sé… Algo sobrenatural sucedió como puede ver aquí. ¿Es eso correcto? Usted recibió los resultados físicos de la acción sobrenatural. ¿Es eso correcto? Ahora, la enfermedad deja a la persona, y se ha ido ahora. Yo quiero que mire… ahora… Ahora, sostendré mi mano lo más quieta que pueda. Crean… en esto, audiencia. Ahora, las cosas que yo he dicho serán… han sido la verdad. ¿Es eso correcto? Sí es así, solo levanten su mano. Todo… todos ustedes… Allí están ellos. ¿Ven?
68 Ahora, quiero que observe. Si eso no se va, bueno, hermana, querida, bajará de la plataforma de la misma manera que vino. Si eso no se va… se muestra visible aquí. Si se fija, que… que yo no sé todo lo que ella ha hecho alrededor… entró lisiada y ciega, y por el estilo, siendo sanada. Uds. pueden ver lo que les sucedió. Pero Ud. tiene que aceptarlo, lo que yo le estoy diciendo que haga. Y esto es lo que el Ángel me dijo: “Si logras que la gente te crea y eres sincero al orar, nada impedirá tu oración”.
Ahora, yo dije: “Ellos no me creerán”.
Él dijo: “Se te darán dos señales… por esto ellos creerán”. ¿Es eso correcto? Ahora, Ud. sabe que esto… En primer lugar, es provocado por una fiebre. ¿Es eso correcto? Nada sabe sino usted y Dios. Y esas cosas que se están diciendo… ¿Es eso correcto? ahora, si eso se va, entonces allí… Veo algo… mi mano ahora. Mire que eso antigua… ¿allí? Mientras le estaba hablando, algo le sucedió… Eso son solo nervios… [Las palabras no son claras].
69 Aquí está una mujer que ha tenido un tiempo difícil durante su vida, problemas con… [Palabras inciertas].
Y ahora, Padre, pongo mis manos… Yo oro, Dios, que Tú sanes… haz que este demonio salga que ha atado a nuestra hermana… sal de la mujer.
Ahora, antes que levante mi cabeza… [Las palabras no son claras].
Satanás, deja a la mujer… Ahora, solo un momento. [Palabras inciertas]. Ten misericordia de nuestra hermana. Ella está llorando, Señor… Quiere poner su aflicción de lado… Padre, Dios… corazón… [Cinta en blanco].
Ahora, antes que levante mi cabeza y mire mi mano, sosteniéndola en la misma posición, es mano ha vuelto a la normalidad, ¿no es así? Ahora, pueden levantar sus rostros, audiencia. Ahora, antes de que levante mi rostro o mire, hermana… [Cinta en blanco].
70 [Un hermano comenta]… ¿Es eso correcto? Usted tiene un problema estomacal también. ¿Es eso correcto? ¿Cree que Jesucristo…? ¿Le he dicho la…? ¿Está listo para servirle a Él ahora con todo su corazón?
Inclinemos nuestros rostros. Nuestro Padre celestial… [Espacio en blanco en la cinta].
Que él pueda empujar… Sabiendo que este problema estomacal lo molesta y este demonio está ahora vibrando contra mi mano, porque sabe que su hora ha llegado para que parta de…
Tú, demonio, sal de él. En el Nombre de Jesucristo, deja al hombre.
Muy bien, pueden levantar el rostro, audiencia.
Muy bien, hermano, ¿Cree con todo su corazón ahora? Muy bien, vaya a casa y coma lo que quiera. Eso que subía y cosas han terminado ahora. Solo vaya a casa…
71 [Un hermano comenta]…. ¿ama Ud. al Señor? ¿Sí?… ¿Qué tanto…? Aquí está lo que le preocupa… y piensa que está muy mal con… Lo principal son sus nervios. Y eso la está molestando; Ud. está nerviosa…. Algo que piensa… Ud. ha tenido muchos altibajos en la vida, ¿no es así? Eso es correcto. Ha tenido operaciones y cosas, y por el estilo. ¿Es eso correcto? Ahora, Jesús está aquí para sanarla. ¿Cree en el Señor? Muy bien, ¿puede inclinar su rostro? [Espacio en blanco en la cinta].
Verdad… Tú, espíritu de crisis, déjala en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Sal de…
Muy bien, pueden mirar, amigos. El bocio dejó su garganta. Ella le ha entregado su vida a Cristo, y va a ser Su sierva el resto de sus días. Dios le bendiga, dama.
72 Muy bien, venga. ¿Cómo le va? [Un hermano comenta]. Eso es lo que ocasionado la mayoría de sus problemas: nervios… viene sobre usted… en la tarde, ¿no es así? ¿Le promete a Dios, con todo su corazón, que le servirá, se alejará de sus pecados y le servirá a Él? ¿Promete eso? ¿Dejará de fumar? ¿Lo hará? Entréguele su vida a Cristo. Él hará que se mejore.
Dios Todopoderoso, ten misericordia de nuestro hermano que está parado aquí, sabiendo que… sosteniéndolo… [Espacio en blanco en la cinta] Nada se esconde delante de Ti, Señor. Tú conoces todas las cosas. Dios, ten misericordia con… Perdónale sus transgresiones, y quítale el deseo de fumar, y sánalo esta noche. Escucha la oración de Tu siervo humilde. Que sus nervios se aquieten. Que se pueda ir esta noche con una gran fe en Dios, sintiéndose fuerte, enfrentando las oposiciones mañana, diciendo: “Oh, cómo te doy las gracias, Señor, por sanarme”. Que él camine el resto de su vida cargando esta Biblia, predicando la Palabra, hablándole a otros, diciéndoles de cómo Tú lo sanaste, que él pueda guiar a otros a Cristo. Escucha la oración de Tu siervo.
Satanás, en base a la confesión de este hombre, tus poderes se debilitan cuando acercamos el Calvario, porque sabes todo el tiempo, que perdiste la victoria cuando Jesús murió en la cruz. Y me paro esta noche como Su representante. Yo digo en Su Nombre Jesucristo, sal del muchacho y déjalo en paz.
Mire para acá, señor, hacia mí. Muy bien. Su hábito por el cigarrillo se ha ido; sus pecados están bajo la Sangre; y su nerviosismo terminó. Enderécese y diga: “¡Alabado sea el Señor!”. Aléjese de la plataforma, y vaya a casa.
73 Muy bien, siga adelante ahora. Párese cerca de mí. ¿Cómo le va, hermana?
Vaya, tal fe aquí en la orilla que está jalando. Casi ni puedo captar lo que está mal con esto… jalándome alrededor, es un… Eso es; solo siga creyendo. Solo siga creyendo con todo su corazón.
[Un hermano comenta]. Sí, señora. Su problema principal es… cirugía. Tiene muchos problemas, ¿no es así? Ud. piensa profundamente, siempre toma los problemas de los demás también… solo deje pasar eso. Sí, yo creo que es… No estoy leyendo su mente ahora, solo le estoy diciendo lo que es verdad. Y ella sabe que es la verdad. Ahora, la cosa que tiene que hacer ahora, es mirar a Jesucristo, y crea en Él con todo su corazón. ¿Cree que mientras está parada aquí, si yo le pido a Dios, que ese nerviosismo se irá de usted? ¿Lo cree? ¿Cree que la historia que conté sobre el Ángel es verdad? Recibirá lo que ha pedido, hermana.
74 Padre Celestial, una pobre madre nerviosa está parada aquí, temblando, y Satanás la está atando, Señor, tratando de acortar sus días y mandarla a una tumba prematura. Señor, Tú estás aquí en misericordia y… en entera compasión. Y escucha la fe de Tu siervo, Señor. Si pudiera alejarse de ella aquí en esta plataforma esta noche, ella se irá a casa creyendo y glorificándote. Si pudiera eso alejarse de ella aquí en esta plataforma esta noche, ella se iría a casa creyendo y glorificándote. Ayúdame, querido Padre, a tener fe para hacer que este poder la deje. Tú dijiste: “En mi Nombre echarán fuera demonios”, y ella va a creer el resto de su vida, Señor. Ten misericordia mientras Tú retas a este demonio.
Tú demonio de opresión que está atando a nuestra hermana, en el Nombre del Hijo de Dios, Jesucristo, deja a la mujer. Sal de ella.
Allí está. (Muy bien, amigos, levanten sus rostros). Ahora, no estoy ho… gritándole a usted, pero algunas veces uno no puede mimar a los demonios, usted sabe, y usted… Muy bien, hermana, ha terminado. ¿Se siente bien? Diga: “¡Amén!”. Eso está bien. Baje de la plataforma, solo regocijándose y teniendo un…
Muy bien, Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
75 ¿Es el que sigue en la línea? [Un hermano hace un comentario]. Aquí está noche para ser orado por… orando por él. Miré para acá, muchachito. Ese no es su hijo. ¿Es correcto? ¿Cuándo usted…? ¿Todo el tiempo…? [Espacio en blanco en la cinta]. Dios deja… Escucha a Jesús decir… la cruz del Calvario… empeorando todo el tiempo… [Espacio en blanco en la cinta].
Dios, concédelo. Y este espíritu de ceguera, te ordeno por Jesucristo, deja al muchacho.
[Espacio en blanco en la cinta]. [Las palabras no son claras]… Yo creo que va a estar bien… ¿No es eso correcto?.. ¿Hermano? Y antes las manos tenían artritis, sentado allí muriéndose con… artritis… ¿Es correcto? ¿Es verdad? Tenga fe, crea.
76 Él está nervioso. Tal vez eso se corrigió un poco. ¿Me cree, hermano, con todo su corazón? Usted me es desconocido, ¿no es así? Sí, hermano… problema. ¿No es eso correcto? ¿Y cree Ud. con todo su corazón? Diga, hermano, yo creo, por fe, Ud. es Católico, ¿no es así?… ¿No es Ud. Católico por fe? ¿Es eso correcto? Por favor levante su mano. Pensé que lo había visto… ¿Me cree con todo su corazón? Vaya a casa y sirva a Dios con todo su corazón, Y Jesucristo lo sanará completamente. Dios le bendiga. (Ahora, todos sean tan reverentes). Dios le bendiga, mi querido. Dios le bendiga. Recibirá lo que creyó ahora. Tenga fe. Sí, señor.
77 Estoy tratando de captar a la dama allí en… Y allí está un hombre… Y allí está un hombre en… Allí está sentado un pobre hermano lisiado sentado allí. Mire hacia acá, señor. ¿Cree con todo su corazón? Mire para acá. Veo a un hombre… El hombre tuvo un derrame cerebral, ¿no es así? Él tuvo un derrame cerebral. Veo al hombre lisiado…
Muy bien. No solo eso sino que Ud. también tiene un problema cardíaco, ¿no es así? Sí, ha tenido mucho problema del corazón… Sí, tiene un coagulo también, ¿no es así, en el cerebro? ¿Es eso correcto? Póngase de pie. No tiene que estar lisiado. Jesucristo lo sanará allí mismo. Eso es correcto.
¿Todos creen? Ahora, crean con todo su corazón ahora. Pase adelante, usted que… sea sanado. Vamos todos juntos, y vamos a hacer una oración mientras que el Espíritu Santo se está moviendo. Usted allí, dama. Sí, levántese allí con cáncer, Jesucristo la sanó en este momento también. La dama allá con un problema femenino. Dios la sanó justo entonces, hermana. Porque…
Inclinemos nuestros rostros por todas partes. Sean reverentes, en todas partes. Tengan fe en Dios. Todos sean reverentes por solo un momento. Estoy tratando de hablar… ¡Oh, vaya, glorioso! Vamos a orar, todos. Ahora, pueden inclinar su rostro.
Padre… conoces…. Guarda… delante de Ti. Tú puedes hacer que el paralítico camine, que el ciego vea, que el sordo escuche, y que el mudo hable. Tú estás aquí. Tú puedes hacer que aquellos que están atados por los poderes de Satanás sean sueltos. Dios Todopoderoso, manda Tus bendiciones sobre la gente, ahora mismo, porque el Espíritu Santo está viniendo en poder, respirando sobre cada uno… Tenga fe. Pueden ser sanados en este momento. Levántese de allí en el Nombre del Señor Jesús. Usted…
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