S.32 50-0815  ¿Quién Es Dios? 

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OBRAS DEL MENSAJE

¿Quién Es Dios?

Cleveland, Ohio, E.U.A.

50-0815

1 Buenas noches. Estoy muy feliz de estar aquí de nuevo esta noche para leer la Escritura, y orar por los enfermos y necesitados.
Estaba muy feliz de oír de la gran victoria de anoche que el Señor dio. Justo al final del servicio, parecía que el Espíritu del Señor brotó, descendió sobre la gente, y hubo cosas gloriosas que fueron hechas por Su gloria. Yo estoy muy agradecido por eso. Y eso puede suceder cada noche.
Algunos estaban en catres, y algunos en camillas de ambulancias puestas por aquí… Desde luego, ellos tienen que decirme eso. Yo solo me pierdo en las mismas cosas. Pero Dios honrará la oración de fe. Él honrará la fe de la gente quienes creen en Él. ¿No creen eso? Con todo nuestro corazón, yo lo creo.

2 Ahora, las reuniones están en progreso, y nosotros mismos estamos sintiendo que estamos teniendo un— tiempo glorioso.
Les estaba hablando a los hermanos ministros hoy. Fuimos esta mañana sólo para un desayuno. Ellos me llevaron allá. Y yo estuve muy feliz de personalmente conocer a muchos de sus finos ministros de diferentes iglesias. Algunos de ellos de la Iglesia Pentecostal, y algunos de la, yo creo, la Cuadrangular, y algunos de la Iglesia de Dios, y la iglesia del Compañerismo Misionero; y todos esos queridos hermanos todos juntos como uno. Esa es la manera que nosotros— Cuando Dios puede trabajar con nosotros, cuando llegamos a estar así. Cuando los ministros unen sus corazones, entonces ellos juntarán a la iglesia.

3 Uds. saben, yo creo que cuando Jesús aparezca, que Él no nos preguntará si pertenecimos a cierta denominación de iglesia. Él va a… Vamos a ser juzgados conforme lo que hemos hecho respecto a Él en nuestro corazón.
Cristianismo no significa alguien que pertenece a cierta iglesia; si no que significa que alguien ha nacido de nuevo en el Reino de Dios. ¿Ven?
Ahora, yo sé que tenemos denominaciones de iglesias hoy que niegan esa Sangre. Pues, hermano, hermana, si uno saca la Sangre de Cristo de aquí, Ud. no tiene nada más que sólo algunas filosofías o algo. Es la Sangre la que hace una expiación. Es la Sangre la que salva. Y es la Sangre la que sana. Es la Sangre la que limpia. Esa es la cosa verdadera de Dios, es la Sangre.

4 Y yo estoy feliz esta noche de saber que la gente todavía cree en la Sangre (¿Ven?), la Sangre de Cristo. Y yo no creo en este evangelio social que ellos tienen hoy en día, y estos cultos que van por ahí diciendo: “Bueno, no hay tal cosa como la Sangre, y el Espíritu Santo.” Uds. simplemente… Uds. no son Cristianos cuando hacen eso. No pueden ser. Uds. -no pueden ser un Cristiano sin ser nacidos de nuevo. Eso es correcto. No pueden ser, sin importar lo que traten de declarar.
Pero Él dijo: “Nadie puede llamar a Jesús el Cristo, sino por el Espíritu Santo.” ¿Ven? Si Uds. sólo están tomando lo que alguien más dijo, Uds. se conducen por lo que alguien dijo. Pero jamás lo conocerán hasta que el Espíritu Santo los haya llenado con Su Presencia, y les haya testificado que Él es el Espíritu Santo y está correcto. Yo sé que Uds. creen que Jesucristo el Hijo de Dios, es nacido del Espíritu de Dios. Pero Uds. sólo están tomando lo que alguien más dijo hasta que sea un testigo para Uds. ¿Ven?

5 Recuerdo a un querido hermano, que pertenecía a la misma iglesia que yo pertenecía. Él dijo: “Hermano Branham, la Biblia dice que el que creyera que Jesucristo es el Hijo de Dios, es nacido del Espíritu de Dios.”
Y yo dije: “Y también está escrito: nadie puede llamar a Jesús el Cristo, sino por el Espíritu Santo.” ¿Entienden? Eso es todo… ¿Ven?
Él dijo: “Bueno, si uno lo cree…”
Yo dije: “Ud. está tomando lo que alguien más dijo. Ud. tiene que tener un testigo de eso. (¿Ven?), saber Ud. mismo.”
Ud. está diciendo lo que mamá dijo, lo que papá dijo, lo que el ministro dijo. Pero cuando Él le preguntó a Pedro: “¿Quién decís vosotros que soy Yo.”
Él dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios.”
Él dijo: “Bienaventurado eres, Simón Bar-jonas, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos. Y sobre esta roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” Aférrense a la Roca. Hagan lo que es correcto. Dios los bendecirá.

6 Ahora, en Lucas el capítulo 7, deseo leer esta noche los primero diez versículos. Siempre trato de leer, porque yo sé que Dios honrará Su Palabra.
Después que hubo terminado todas estas— Sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum.
Y el siervo de un centurión, quien estaba muy… éste lo estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir.
Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.
Y ellos vinieron y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;
Porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.
Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; (Oh yo amo eso.)
Por lo que ni aun me tuve por digno de venir a Ti;… (Él envió a los Judíos, ¿Ven?)… pero di la Palabra, y mi siervo será sano. (Me gusta…) [Cinta en blanco].
Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Vé, y va; y al otro. Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
Y ellos… al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.

7 Oremos sólo un momento. Nuestro Padre celestial, hemos venido de nuevo esta noche, y… [Grabación incierta] entrando ahora en la segunda semana, una serie de servicios bastante larga. Estamos agradecidos que muchos lechos puestos aquí, están vacíos y se hayan ido esta noche. Muchos que estaban atados, se están moviendo entre aquellos quienes están sanos hoy. Muchos que estaban enfermos, atribulados, cerca de la muerte; están sanos ahora. Y estamos agradecidos, Señor, por estas cosas. Muchos que eran pecadores, amarrados con cadenas de pecado, cientos han sido convertidos, traídos al conocimiento de Dios, al compañerismo del Espíritu Santo por la Sangre de Su Hijo, Cristo Jesús. Ahora, te amamos por eso.
Y ahora, Señor, esta noche comienza la octava noche. Y te pido esta noche, Señor, como— que esta noche sea un verdadero tiempo de compañerismo alrededor de la Palabra, compañerismo alrededor del Espíritu de Dios, que todo el que me está oyendo, con una gran expectativa esta noche, que reciban fe para ser sanados. Que esta sea una reunión gloriosa que sea recordada por mucho tiempo por causa de Tu Presencia.

8 Concede, Señor, que algo sea dicho esta noche, o hecho, que cause que el descarriado regrese a Cristo. Porque creemos, y nos sentimos constreñido en el Espíritu, de que grandes juicios están sobre estas naciones [Cinta en blanco] días postreros. Plagas, los gérmenes de la enfermedad ya se han creado para ser dispersados por todas las naciones. Ningún doctor sabe si quiera cómo controlarlo. O Dios, entonces tenemos que creer en sanidad Divina. Cuando las naciones están reproduciendo gérmenes, para estallarlos en bombas, y millones mueren en horas por eso.
Pero oh, estamos tan agradecidos que cuando salió el Ángel destructor, Tú dijiste: “No toques a nadie que tenga el Sello del Padre sobre su frente. Ellos son Míos.” Oh, estamos tan agradecidos esta noche, de estar bajo la Sangre, protegidos con seguridad; como Israel en días antepasado, poniendo la sangre sobre el dintel de la puerta, y sobre el dintel de la puerta, la señal de la cruz. Cuando el ángel de la muerte estaba arrollando la tierra, las alas oscuras se doblegaron, pero cuando él vio la sangre, se levantó de nuevo, y: “Yo pasaré de vosotros.

9 Esperando… el Cordero del Sacrificio había sido sacrificado. Nosotros tomamos Su cuerpo bajo la Sangre, a salvo, y oh Dios, esperando por el tiempo venidero de la medianoche cuando el “En marcha” sea dado. Estamos yendo una de estas noches a la tierra prometida, ceñidos, calzados con el Evangelio de la paz, la armadura completa de — puesta la armadura del Evangelio, yendo al frente. Ayúdanos, querido Dios, para que nos abrochemos bien esta noche, que examinemos el poste y el dintel para ver si la Sangre está ahí, entonces caminar al frente para desafiar a cada enemigo, sabiendo que nuestro gran Comandante en Jefe, Aquel que se encontró con Josué después de cruzar el rio, dijo: “Yo soy el Capitán de las Huestes del Señor…” O Dios, Josué se estremeció. Él sabía que Tú estabas al mando.
Y nosotros sabemos esta noche, que la Estrella de la Mañana está sobre nosotros. Los estandartes están reluciendo, los colores fluyendo. Y estamos destinados a ganar si confiamos en Él Quien no nos fallará.
Concédelo esta noche, Señor, que muchas cosas sean hechas. Envía Tu Espíritu. Dale fe a la gente para… a veces eso los estremece, Padre. No se pueden dar cuenta que la Presencia, esta gran cosa, que el Jehová del Antiguo Testamento, Jesús del Nuevo, el Espíritu Santo de este día, está parado aquí esta noche para llevar acabo cualquier promesa que Él hizo. Bendícenos, Señor.
Entonces envía Tus dones, lo cual es secundario a todo esto, que eso pueda obrar para la edificación de la Iglesia atreves de tu pueblo, para llevarnos a la realización de Tu Presencia. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.

10 Las noches se alargan. Por supuesto, me canso más y más. Es una verdad que yo creo, a medida que el hombre físico se desgasta, el hombre espiritual tiene una oportunidad. Para eso es que es el ayuno y cosas. Él tiene una oportunidad de operar sobre estos cinco sentidos nuestros, para llevarnos a creer y tener fe en Él.
Me gusta la actitud de este centurión esta noche, del cual acabamos de leer. Él era un hombre, que se sentía indigno. Entre tanto que se sientan indignos de la bendición que están pidiendo, Uds. están bastante aptos para recibirla. Pero cuando Uds. llegan a un lugar donde piensan que Dios simplemente se los debe a Uds., ahí es cuando Uds. son— están errados. Nosotros estamos en deuda con Dios, no Dios en deuda con nosotros. Estamos endeudados con Dios.

11 Y este Romano, Italiano, lo que haya sido, dijo: “Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo, y tampoco pienso que soy digno de venir ante Ti.” En otras palabras. “Envié a Tu iglesia para encontrarte y hacer esta pregunta. Pero tengo fe. Yo sé que eres un Hombre bajo autoridad, porque yo estoy bajo autoridad. Y Tú no tienes que descender a mi casa para poner Tus manos sobre mi siervo. No tienes que venir aquí y decir una oración.”
Fíjense. Ahora, asegúrense de captar esto. Él dijo: “Yo soy un hombre bajo autoridad también. Y si le digo a este hombre: Vé haz esto, él lo hará. Y si yo le digo a este hombre: Ven aquí él viene. Yo estoy bajo autoridad. Y los que están bajo mi autoridad tienen que obedecerme.”
Y él sabía que Ese era el Hijo de Dios, y que toda enfermedad y todo demonio estaban bajo Él. Y todo lo que Él tenía que hacer era sólo hablar la Palabra, no orar, sólo hablar la Palabra (Eso es todo.), y eso sería hecho, porque todo demonio tendrá que obedecerle. ¿Creen eso esta noche? Todo demonio tendrá que obedecer a Dios. Tiene que. Todo le obedece a Dios. Y les obedecerá a Uds. si Uds. tienen fe.

12 Josué detuvo el sol. ¿Es eso verdad? Alguien dijo: “Todas las cosas son posibles con Dios, nada es imposible.” Pero todas las cosas son posibles para Uds. también. Nada es imposible para los que creen. Todas las cosas son posibles. Lo trajo a su nivel y lo hizo a Uds.“, si Uds. tan sólo saben Quién era Dios.
Bueno, temo que la Iglesia no conoce su autoridad. Temo que los hombres nacidos del Espíritu Santo no se dan cuenta de su autoridad donde, o la autoridad que Dios le ha permitido a Su Iglesia. “Les daré las llaves del reino. Lo que ates en la tierra será atado en el cielo, lo que desates será desatado. Les doy poder sobre serpientes, y sobre toda clase de enfermedades, oh, todo, y nada les dañará.” Ejerciten su fe. Libérenla. Dejen que Dios obre a Su manera. Dios se los concederá.

13 Ahora, veamos Quien es Dios, sólo por un momento. Estoy considerando algo esta noche. Le he pedido algo a Dios. Y yo creo que Él va a concedérmelo. Lo creo con todo mi corazón. Ahora, estén en oración. Yo no puedo hablar hasta que Él hable.
Sólo regresemos y descubramos sólo un minuto Quien es Dios. Miremos hacia atrás al principio de los tiempos. Esta es una pequeña ilustración que quiero trazar de modo que puedan tener alguna idea de Quién es este Ser entre nosotros esta noche, que se mueve entre nosotros. Si Uds. pudieran darse cuenta Quién es ese, la sanidad sería una cosa secundaria o menor para Uds. si Uds. sólo pudieran ver Quien es Él.

14 Ahora, retrocedamos unos cien billones de años atrás, y entonces retrocedamos cien billones de años antes de eso. Y sólo continuemos retrocediendo.
Aquí no hace mucho, yo estaba en California. Ahí hay un observatorio. Tienen un telescopio ahí. Y ellos pueden ver ciento a veinte millones de años luz de espacio cuando yo… [Grabación incierta] Cuán rápido viaja la luz. Y más allá de eso todavía es espacio. Eso es donde estamos colgando en eso esta noche.
Pero pensemos que antes que hubiera algo, había Dios. Él estaba en el principio. Y veámosle, e imaginémoslo allá en el espacio. Ese es Jehová del que hablamos. Y observen cómo la trinidad de Dios aparece al hombre sólo por un momento.

15 Y ahí, ese gran espacio donde nadie puede percibir en su mente más allá de eso, ese espacio, la eternidad. Ese es Jehová Dios allá. Y se nos ha enseñado que en el principio, que el Logos, o el Hijo de Dios salió de Dios.
Ahora, yo no creo en hijo eterno. Eso incluso es radical el siquiera mencionar tal cosa, de hijo eterno. Cómo… Él tuviera un hijo eterno… [Grabación incierta] manera, es incluso de hijo eterno, ¿Cómo pudiera Él ser un Hijo? Él tuviera que tener un principio. ¿Ven?

16 Así que Él primero fue Dios, Jehová. Y de Él salió… Sólo imaginemos ahora como un pequeño drama de modo que Uds. puedan entenderlo. Veamos saliendo del espacio donde no hay nada, imaginemos una Lucecita blanca, una Lucecita mística, como un Halo. Y ese era el Logos que salió de Dios en el principio. Ese era el Hijo de Dios que salió del seno del Padre. Eso fue lo que era en el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros. En el principio era Dios. Y entonces de Dios salió el Logos, una parte de Dios que salió de Dios.
Fijémonos en esto. Ahora, tengo que hacer esto antes de regresar a eso, sólo por un momento como un pequeño drama aquí, con el fin de traerles un punto, Quien… Que está en nuestros medios está noche.

17 Y en eso… Ahora, vean, esto sólo es como un niño jugando ante la puerta. Eso era el Hijo de Dios, el Logos. Y puedo verlo allá, y Él habló, y dijo: “Sea la luz.” Y no había nada. Pero hubo algo que sucedió, y un átomo giró allí y comenzó a remolinear de esta manera. El sol comenzó a venir a existencia, porque Él dijo: “Sea.” Ahí está la autoridad.
¿De dónde lo hizo? Yo no sé. No había nada de dónde hacerlo. Pero Él creyó Su Propia Palabra, y hubo luz. Puedo ver un pedazo desprenderse de eso; es un meteoro. Después de unos algunos millones de años, o cien billones de años, si prefieren, y eso dio vuelta en círculo. Lo veo a Él ahí parado observando. Y eso cayó aquí. Él lo detiene después que pasaron algunos millones de años, y lo deja colgar ahí en órbita. Aquí sale otro volando del sol. Va por aquí y lo cuelga, lo detiene ahí.

18 ¿Qué está haciendo Él? Escribiendo Su primera Biblia. Fíjense, una vez los seres humanos miraron hacia los cielos. Y Él puso todas las estrellas en los cielos, el zodiaco, comenzando con la Virgen, terminando con Leo el León. La primera venida de Cristo, la segunda Venida. Vino por medio de la Virgen, viene de nuevo como el León de la tribu de Judá. Ahí puso Él la primera Biblia.
Oh, allá en aquellos días antiguos, ellos miraban a esas cosas. Hoy, Él tiene Su Biblia aquí escrita. Pero Él la escribió en los cielos, ese hombre miraba hacia arriba y se daba cuenta que Jehová el Creador vivía arriba. Y entonces yo puedo verlo, Él miraba a esa…
Puedo verlo hablar a este mundo colgando ahí como un hielo puntiagudo [carámbano – Trad.] lo que sea que haya sido, muy lejano. Y Él lo movió por aquí. Puedo ver esta Lucecita salir. Ahora, tenemos dos ahora. El Padre, y del Padre salió la Luz, el Hijo. Y puedo ver esa Luz moviéndose por acá y traerla cerca del sol para secarla. Y Él comienza a… [Grabación incierta] el agua subía, separándose la tierra, la tierra del agua, y así por el estilo.
Entonces Él comienza a crear. Y Él hizo los peces del mar, la vida vegetal. Puso el ganado en las colinas. Todo eso le pareció bueno a Él.
Entonces Él dijo: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza.” ¿Es correcto eso? Muy bien. Entonces Él hizo un hombre. Dios era Espíritu; él tenía que ser un hombre espíritu hecho a Su imagen. Él lo puso aquí en la tierra para guiar a la vida animal y demás, como el Espíritu Santo debería estar dirigiendo a la Iglesia hoy. Eso era el hombre.

19 Entonces cuando Él lo puso… No había hombre que labrase la tierra, y Él lo puso en cinco sentidos. Ahí es donde los científicos pudieron… [Grabación incierta] Ellos están temerosos, confundidos. Él pudo haberle dado una mano como un mono y un pie como un oso, ponerle lo que Él quisiera, pero Él puso Su Espíritu en él, y lo hizo un alma. Ahí está la diferencia. Nosotros no procedemos de ninguna vida animal. No, señor. No estamos en ningún sentido de la vida animal. Dios nos hizo. Eso es correcto.
Entonces sin embargo, fíjense. Entonces él estaba aquí en la tierra, y Él le dio una compañera, y demás. Él tenía bendito compañerismo con su Padre, hablando.

20 Y entonces, vamos a hacer este segundo hombre… El primer hombre, Uds. no pueden verlo. Dios… el segundo hombre era un halo. Y ahora Él toma a un tercer hombre y lo hace como una nubecita blanca, viniendo por aquí, lo podemos ver; el Espíritu Santo descendiendo. Y él es todo hombre. Esa es el alma del hombre, eterno entonces.
Y después este hombre pecó, él mancho esa alma. Negrura, oscuridad entró a ella. Y entonces Dios descendió y vivió en el hombre, sufrió con el hombre, y redimió al hombre; y el Espíritu Santo entra en el hombre y aleja esa oscuridad y pecado de él, y lo trae de regreso en perfecto compañerismo, una parte de Dios. Y ahora, nosotros, por la Sangre de Cristo, Quien nos limpia del pecado, llegamos a ser hijos e hijas de Dios.
¿Quién es Dios? Aquel que se paró allá y las estrellas de Sus manos se desprendieron, y mundos de Sus manos se desprenden, e hizo las cosas que no se ven: Deidad. Y la Deidad Misma vive en el hombre. El Creador, que hizo los cielos y la tierra, vive en el género humano.

21 Pues, no es de extrañar, que los lisiados, cuando Uds. se dan cuenta pueden enderezarse; el Creador aquí. No es de extrañar que los ciegos y los que no pueden ver vean, el Creador está aquí, el Creador. Nos damos cuenta Quien nosotros…
La Biblia dijo: “Somos hijos e hijas de Dios.” Su linaje. Ahora, entonces somos algo como Dios era. Jesús Mismo dijo: “Escrito está, dioses sois. Escrito en su ley.” Nos convertimos en parte de Dios, un hijo de Dios por adopción por medio de Jesucristo.
Por lo tanto, si se dan cuenta que el mismo Dios que hizo la tierra y el mundo, y lo que hay aquí, está viviendo en medio de los hombres, ¿Dónde está nuestra fe, amigos?
Y Él dijo: “Las cosas que Yo hago,” cuando Él estuvo aquí en la tierra: “más grandes haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” Ese es el Creador hablando. ¿Es eso correcto? Entonces no depende de Él; depende de nosotros.
Entonces nosotros, en compañerismo, lo que Adán perdió en la caída, Cristo lo restauró en Su muerte. (¿Creen Uds. eso?) para traer de regreso al hombre dentro del compañerismo con Dios.
Ahora, la Iglesia se ha movido hacia ese compañerismo con Dios, esa comunión, como Adán tuvo en el principio en el jardín de Edén, quitando todo el pecado, libre de condenación, el Espíritu Santo nos limpia de todo pecado. Ahora, Uds. son libres de ejercitar el siguiente paso en Dios. ¿Ven?

22 Si estuvieran muriendo, yo estuviera a su lado. He visto a los que pensaban que eran salvos, y sostenerlos cuando estaban muriendo. He visto aquellos quienes realmente sabían que eran salvos, e irse gritando en victoria. Eso es correcto. Los he observado en todas las fases mientras llega. Estén seguros que están bien con Dios antes que partan de aquí. No tomen lo que alguien más dice; estén Uds. mismos seguros que están bien respecto a Dios.
Ahora, Deidad aquí con nosotros, la Deidad en nosotros. “Un poco y el mundo no Me verá más.” ¿Es esa la Escritura? “Mas vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo.” Entonces Cristo está en Su iglesia hasta que no haya más mundo. Entonces si podemos encontrar dónde está Cristo obrando en Su iglesia, esa es la Iglesia donde yo quiero estar.

23 Ahora, el creyente hoy. La mayoría de la gente, dicen que él es un buen hombre, él paga sus diezmos a la iglesia; él es un buen miembro. Eso está muy bien. Esa es una vida moral. Ahora, nadie puede hablar mal de eso. Pero eso no es de lo que estoy hablando. Jesús consideró a un hombre un creyente, un tipo diferente de carácter.
Jesús, las últimas Palabras que Él dijo cuando dejó el mundo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura.” ¿No es correcto eso? “El que creyere y fuere bautizado será salvo. El que no creyere será condenado.” ¿Es correcto eso?
Ahora, toda iglesia llegará así de lejos, ¿pero qué del resto de eso? Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen.” ¿Lo creen? “Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos y ellos sanarán. Y Él fue tomado de en medio de ellos, y los discípulos regresaron con gran gozo, y predicaban la Palabra, en todas partes, ayudándoles el Señor, confirmando la Palabra con las señales y maravillas.” ¿Es correcto eso?

24 Ahora, eso debe ser predicado hasta que Jesús regrese. Oh Dios, danos hombres y mujeres de valor. Alguien que se pare y llame a lo correcto correcto y a lo equivocado equivocado. O es correcto o es errado. Si eso no es… Leí eso en Marcos 16. Si esa no es la verdad, yo no creo la Biblia. Y si yo no creo la Biblia…
Si yo estuviera… o no estuviera a favor de Jesús, yo estaría aquí en contra de Él. Dios conceda el día cuando hombres y mujeres sean lo que dicen ser. Si Uds. son Cristianos, vivan así, sean así, actúen así. Si no lo son, estén en contra de eso, de modo que la gente sepa dónde están parados. Si no lo creyera, yo estaría en contra de eso.
Pero estoy dispuesto a poner mi alma sobre cualquier fase de esa Palabra, para decir que es la verdad. Yo creo que es la inspirada Palabra de Dios. Y yo creo que toda Palabra de ella está inspirada. Y estoy dispuesto a confiar mi vida en cualquier momento en la Palabra de Dios y Sus promesas, porque Es verdadera.

25 Ahora, sólo un pequeño ejemplo o dos, entonces comenzaremos a orar por el enfermo.
Fíjense. Ahora, la única manera de llegar a alguna parte con Dios, es creer que Él está aquí, y Él es galardonador de aquellos que diligentemente le buscan. Uds. tienen que creer eso. Y Dios…
Si yo le dijera a este hombre, un joven individuo, dos de ellos sentados aquí en las sillas de ruedas. Si yo les dijera: “Levántense, Uds. están sanos. Uds. pueden caminar.” Y ahora, muchas de estas personas sentadas por todo esto aquí en estas sillas de ruedas, si yo les dijera: “Levántense y caminen, porque Cristo los ha sanado.”
Ahora, si ellos dijeran: “Ahora, mire. Yo he estado lisiado un…” Eso sería todo. Eso es todo.
Uds. tienen que tener fe para creer que les he dicho la verdad. Y yo no les dijera, a menos que primero supiera que fuese la verdad. Y estoy seguro, que, aunque soy un hombre, y sujeto a errores, sé que Dios es infalible, y no puede cometer un error. ¿Ven?
Y Él dijo: “Si crees. Conforme a tu fe, te sea hecho.” ¿Es correcto eso? Nosotros lo creemos.

26 Ahora, muchas veces, veo al enfermo. La gente criticando y señalándome con el dedo, diciendo: “Bueno, yo llevé a alguien allá, y nada les sucedió.” Ese mismo diablo que dijo: “Bájate de la cruz, te creeremos.” Todavía vive hoy en el hombre… [Grabación incierta].
Amigo, yo no pudiera decir nada, para ser honesto ante Dios, hasta que supiera al respecto. ¿Esperarían a que me parara aquí sobre la… Bueno, yo llamo la “intoxicación” de su reprensión, o algo, y hacer algo errado que cause que la iglesia de Dios tenga un reproche sobre eso? Nunca.
Yo oigo a una Persona, y ese es Dios. Los administradores, o lo que sea, tengo, pienso, que los mejores administradores en el mundo. Ellos no…. Ellos pueden organizar una reunión donde sea lo que deseen, pero yo soy libre.
Lo que el Espíritu de Dios diga que haga, lo hago. Si Él me llamara de esta plataforma ahora mismo para ir a orar por alguien a través del país, yo iría ahora mismo. Eso es correcto. Y no importa lo que aquí pase, yo iría inmediatamente. Es mejor obedecer que el sacrificio. Eso es cierto.

27 Pero si Él me dijera algo… A veces capto a la persona y los miro directamente. Y muchas veces, si se fijan, siempre estoy volteando. Eso es… Yo conozco eso, el jalón de fe viniendo a mí. Si me detengo, comenzaría a llamar gente. ¿Ven? Y yo trato de guardarme de eso tanto como me sea posible, mirando justo sobre la audiencia, porque tan pronto como uno contacta a la persona, las visiones comienzan a surgir. Nueve de diez comenzarán. Y cuando lo hace, entonces eso…
Pero eso no sana a la persona. Pero si… si uno entonces puede hacer que la gente le crea, a veces, hablarles, diciéndoles lo que está mal, bueno entonces, eso— eso… ellos creen. Eso les dará fe. Pero yo no pudiera decirles lo que está mal con Uds. hasta que Dios primero lo muestre. Yo estoy…

28 Jesús pasó junto a los lisiados y los dejó ahí tirados. Él dijo: “Nada hago sin que el Padre me lo muestre primero.” ¿Es correcto eso? San Juan 5:19. “De cierto os digo, nada hace el Hijo de Sí Mismo sino lo que ve hacer al Padre.” ¿Ven? Tiene primero que ser mostrado.
Balaam, cuando el trataba de maldecir a Israel, él bendecía a Israel. Y Balác le preguntó por qué. Él dijo: “Cómo puede un profeta decir algo a menos que Dios lo ponga en su boca.” ¿Ven? Uds. no pueden decirlo. No hay necesidad.
Entonces, sólo sigan orando, todos en actitud de oración, y entonces crean. Y si Dios me dice algo para decirles, yo lo diré. Y cuando lo diga, créanlo.

29 Aquí no hace mucho, una dama vino en la línea de oración. Ella está teniendo una línea rápida. Ella va a través… [Grabación incierta] creo Tulsa, Oklahoma. Y ella vino caminando en la línea sobre sus muletas. Y yo dije: “Hermana, ¿Me cree ser el siervo de Dios?”
Ella dijo: “Sí, señor.
Yo dije: “Suba arriba del lugar y tire sus muletas hacia abajo, y baje caminando.”
Y ella dijo: “Pero, señor, yo he estado sobre estas muletas aquí por dos años.”
Yo dije: “Ud. probablemente estará siempre sobre ellas.” Y ella se fue. Estaba terminado.

30 Como veinte minutos después, una dama pasó a la cual tuvieron que ayudar dos ujieres. Y yo sentí el Espíritu atrayéndola. Ella levantó la mirada, y ella estaba llorando.
Yo dije: “Madre, ¿Cree Ud.?
Ella dijo: “Yo creo con todo mi corazón, que lo que Ud. le pida a Dios, Dios lo hará.”
Yo dije: “Suba aquí (como le dije a la señora hacía un momento), y tire esas muletas lejos y siga adelante.”
Sólo me paré y la observé. Ella subió ahí. Ellos tuvieron que ayudarla, pobrecita anciana, tan débil. Ella se sostuvo una de esta manera. Tomó sus muletas, y las tiró abajo. Y a través de ese edificio se fue ella, dando vueltas y vueltas simplemente gritando.
Ahora, qué si ella no hubiera hecho eso. ¿Ven, ven? Yo tengo que saber primero. Y Uds. obedezcan y hagan lo que se les diga.

31 Cuando Uds. salen de aquí y algunos doctores críticos… No todos los doctores son de mente cerrada. Pero si algún doctor crítico les dice que no están sanos, y así por el estilo, y que no crean en eso. Uds. sólo continúen, y hagan lo que Dios les dijo que hicieran. No escuchen nada de eso. Vayan con otro doctor si quieren ver a un doctor, que sirva a Dios. Ahora, Uds….
Ahora, recuerden. Yo no estoy en contra de los doctores, o de los tratamientos médicos, los hospitales, o cualquiera de ellos. Cualquier cosa que pueda ayudar a alguien, que alivie la pobre humanidad sufriente, Dios bendiga cada esfuerzo que se hace. Yo ruego que Dios envíe algunos de un suero en alguna parte para esos científicos, que matará cada cáncer que hay en el mundo. Yo espero que Él envíe algo que matará la tuberculosis, o algo que pueda ser hecho. Yo confío que Él lo hará. Ruego que lo haga.

32 Pero ahora, hermano, no hay sanidad que pueda tomar lugar a menos que Dios la llame Él mismo. “Yo soy el Señor que sana todas tus dolencias.” Solo puede ser por medio de Dios. Lo mejor de los doctores toman su propia medicina y mueren. Eso es verdad. Ellos irán por aquí…
Aquí no hace mucho, vi donde a una mujer de la Ciencia Cristiana que estaba confiando en Dios por su hijo en California. Él murió. Y desde Maine hasta California, los periódicos lo tiraron: “La Sanidad Divina. Todo es Fanatismo. Bebe muere sin tratamiento médico.” Y al mismo tiempo que estaba pasando por toda la nación, los médicos perdieron al menos diez mil casos. Pero ellos no querrían llamar a la ciencia médica fanatismo.

33 Si yo pudiera ir aquí al cementerio esta noche, y decir: “Todos Uds. bajo los tratamientos médicos, levántense. Y todos Uds. que murieron confiando en el Señor, y levántense.” Pesarlos en la balanza. La salsa para el ganso es para la gansa. Y si Uds. tienen que medir la sanidad Divina porque un caso fue perdido; entonces si un caso se pierde bajo tratamiento médico, es fanatismo. Vengan, razonemos juntos. Eso es correcto.
Si se perdió un caso por sanidad Divina, porque alguien no tuvo suficiente fe para caminar para recibirlo, y todo también tiene que ser catalogado como fanatismo, entonces un tratamiento médico que perdió, un paciente, cuando hay miles muriendo en su ciudad y en los alrededores, a diario bajo tratamientos médicos… Eso es correcto.

34 Ahora, la cosa que los hombres deben hacer, si Ud. tiene corazón, si no van tras el dinero, y temen perder unas cuantas monedas, si Uds. sólo se juntan y dicen: “Hermano Branham, y todos juntos, trabajemos juntos con esta cosa, y tratemos de ayudar a nuestro prójimo,” eso será mejor, el mundo lo estaría. Que Dios nos bendiga entonces. Eso es verdad.
Yo no digo nada en contra de la ciencia médica, o contra nada, no estoy aquí para juzgar. Estoy aquí para predicar el Evangelio, y orar por los enfermos. Y yo no puedo sanar a nadie. Ningún doctor puede sanar a nadie. Ellos nunca reclamaron ser sanadores. Los Mayo son la mejor autoridad [Clínica de los Hermanos Mayo — Trad.], me supongo, ellos lo son. Ellos dijeron: “No reclamamos ser sanadores. Nosotros reclamamos asistir a la naturaleza. Hay un Único Sanador; ese es Dios.” Eso es correcto. Esa es la mejor autoridad.
Entonces si un doctor dice que él es un sanador, él es un charlatán. Eso es todo. Eso es cierto. Como un ministro, he visto tantos ministros charlatanes como a doctores charlatanes también. Cualquiera que no crea en la Palabra de Dios, para mí, es un charlatán. Eso es correcto. Uds. están dispuestos a pararse y tomar la Palabra tal como es, y decir que está bien o está mal. Cierto. Ahora, Crean a Dios. Tengan fe en Dios.

35 Y cuando la inspiración del Espíritu Santo está aquí para inspirarlos, recuerden, Dios hará que su cuerpo conforme a su confesión. Si Ud. dice que es un borracho, y quiere tomar. No se preocupe, Ud. pronto será uno. Si Ud. dice que es un pecador, y quiere pecar, Ud. estará justo así.
Si Ud. dice que es un Cristiano y lo cree todo el tiempo, Dios traerá… Su testimonio lo traerá directo a eso. Si Ud. cree en sanidad, y cree que Dios le ha sanado, confíeselo, y Dios hará que su cuerpo obedezca su confesión, porque Él es el Sumo Sacerdote de su confesión; sentado a la diestra del Padre ahora con Su Propia Sangre para hacer intercesión por cualquier confesión sobre cualquier cosa por la que Él murió.
Y Él murió para deshacerse del pecado. Y la enfermedad es el resultado del pecado. “Él herido fue por nuestras transgresiones, por Sus llagas fuimos nosotros curados.” Recuerden eso. Tengan fe. No renuncien. Párense por ello.

36 Sólo pensando de un caso en una ocasión, uno de los peores que he visto. Justo antes de la línea de oración. A Uds. les gustaría…. ¿A cuántos les gustaría usar estas cosas ahora, de modo que pueden enviar y recibir algunos de estos testimonios? Les diré noche tras noche. Muy bien. Si Uds. quieren este testimonio, escriban a… veamos. Escriban al Reverendo G. H. Brown, 505 Victor Street, Little Rock, Arkansas, para esto.
Y como les estaba diciendo, ellos hicieron burla de ese pañuelo, con respecto a ser hecho. No podía esperar a que incrédulos creyeran eso. Es para aquellos que creen.

37 Ahora, fue en esta misma reunión, y la misma noche. La damita estaba ahí con su pañuelo que no estaba manchado con la sangre. Y ahí su brazo estaba extendido, y ahí parada ante miles de personas como testigos. Y la sangre fue detenida, y no pudieron entenderlo por qué se detuvo. Porque Dios la detuvo.
¿Cómo vino Ud. a la tierra de todos modos? ¿Cómo se formó el germen de vida? Fíjense. Es por el Creador, Dios.

38 Ahora, preste atención por un momento. Son casi las once en punto. El Hermano Brown me dijo en el auditorio. Él dijo: “Hermano Branham, ¿Cuándo puede llegar a los casos psicopático que están…?” Normalmente los mantienen aislados, porque causan disturbios. Y a veces, cuando esos espíritus salen de la gente, es horrible la manera que actúan.
Él dijo: “Tuve el peor susto que he visto en mi vida antes que se los trajeran.” Estábamos teniendo una reunión gloriosa. Dije: “La llevaremos al sótano, ahí abajo.”
Y sólo baje a la calle, y yo estaba sorprendido. ¿Uds. conocen ese cantito: “Sólo Creed.”? Yo iba bajando esa mañana en el ascensor, y oí a alguien cantando: “Sólo Creed, todo es posible, sólo creed.” Y era el muchacho del elevador, ahí parado haciendo los cambios… [Grabación incierta].
Y seguí bajando, y empecé a bajar por la calle así, calle abajo a través de la parte posterior de la ciudad. Y oí a una madre meciendo a un bebito en una vieja silla de fondo de mimbre: fondo de nogal. ¿Cuántos conocen una vieja silla de fondo de nogal, cuando solíamos atarlas con nogal. Y levantarla y mecerse uno mismo?

39 Ahí estaba esa madrecita anciana que tenía su bebé en brazos, y ella solamente se recostaba hacia atrás… [Grabación incierta] “Sólo Creed, sólo creed, Todo es posible.”
Y yo dije: “O Dios, Cuánto te agradezco. Esa dama asistió a la reunión.”
Seguí bajando. Y uno de las cosas más lindas, era un niño pequeño. Él estaba jugando con algunas canicas ahí, y yo estaba caminando por ahí y observándolo. Y el pequeñito tenía una pierna de su pantalón bajada y una subida. Y él comenzó a tirar su canica de esa manera, y se acercó a mí, se levantó, se sacudió su pierna, dijo: “Sólo creed, sólo creed, Todo es…” Cantando “Sólo creed” antes que fuera a tirar su canica… [Grabación incierta].

40 Esa noche en el servicio, el Hermano Brown dijo: “Venga acá, Hermano Branham, y le mostraré una vista de lo que jamás ha visto.”
Y bajé los escalones, ahí estaba un muy típico hermano anciano de Arkansas, parado ahí con un par de overoles desteñidos, parado en los escalones mientras bajaba al auditorio.
Y yo dije: “Que tal, señor.”
Y él dijo: “Que tal, Hermano Branham.”
Y seguí bajando. Y yo dije: “¿Dónde está el caso?”
Dijo: “Ahí está ella.”
Y ahí postrada estaba una señora. De apariencia fuerte, enormes brazos fuertes y extremidades. Y la sangre estaba simplemente bajando por la pierna de esa manera. Estaba acostada de espalda, sus pies y sus manos levantadas hacia arriba, de esta manera, postrada sobre su espalda, tirada en una esquina. Y yo dije: “¿Por qué está sangrando?”
Dijo: “Hermano Branham.” Dijo: “Ella perdió su mente por una inyección que el doctor le puso durante la menopausia.”… [Grabación incierta] pero el… en la menopausia, y le puso una inyección, y le fue a su mente. Y ella perdió su mente.
Y dijo: “Ella ha estado en la institución dos años.” Y dijo: “Tengo cinco niñitos en casa.” Dijo: “Vendí mi granja y todo lo que tenía.” Dijo: “Para tratar de asistirla.” Y dijo: “Finalmente tuvieron que llevársela.” Él dijo: “Y yo he…” Dijo: “Yo oí que hubo una señora antes procedente de Pineville, allá en el Mississippi, en la institución… [Grabación incierta].
… [Grabación incierta] institución había sido demente diez años, y recuperó su sano juicio cuando yo pasé por ahí.
Y ella me agarró de la pierna de mi pantalón. Y su hija dijo: “Dios ten misericordia.”
Dijo: “Hermano Branham, pida a Dios.”
Yo dije: “¿Crees tú que Él lo hará?”
Dijo: “Sí.”
Y entonces le pedí a Dios que la bendijera, ahí golpeando su cabeza sobre el piso de esa manera. Y ella un jovencita…

41 Y como casi oh, dos semanas después de eso, yo estaba en San Antonio. Oí a alguien discutir afuera del lugarcito donde yo estaba, un pequeño campamento de turistas. Yo dije: “Quiero ver al Hermano Branham.”
Y el Hermano Kidson dijo: “Simplemente no puedo permitir eso.” Dije: “Él está ahí orando.”
Él dijo: “Bueno, sólo quiero saludarlo.”
Y miré por la ventana. Vi que era un soldado. Abrí la puerta y dije: “¿Quiere verme, señor?
Y él dijo: “¿Es Ud. el Hermano Branham? Él dijo: ”Es… Oh, Hermano Branham.“ Él echó sus brazos sobre mí. Me besó al lado del cuello.
Y yo dije: “¿Qué sucede, soldado?”
Él dijo: “Hermano Branham, ¿Recuerda Ud. la otra noche en San Antonio donde una señora estaba golpeando su cabeza contra la pared?”
Yo dije: “Oh, ¿Eres pariente?”
“Sí.” Dijo: “Esa era mi madre.” Dijo: “Yo fui a ultramar; ella ni siquiera sabía que yo estaba en la guerra.” Y dijo: “Ella estuvo con eso por diez años.” Y dijo: “Hermano Branham, ellos la despacharon de la institución, fue enviada a casa.” Dijo: “Ella estaba preparando la cena cuando salí.” Él dijo: “Sólo quería abrazarlo, y decirle que estoy muy feliz que mamá está en casa en su mente cabal.”
Y yo dije: “Bueno, ahora, hermano, ¿Es Ud. Cristiano?” Él dijo: “Sí, hermano, Él me llevó a través de las batallas y de todo. Yo confié en Él.
Bueno, yo dije: “Bueno, Dios te bendiga. Sólo ve y da gloria a Dios.”

42 Y ellos habían oído de esto, y él me dijo que el hombre en los escalones esa noche dijo que él oyó al respecto. Y yo dije: “Bueno, ¿y su esposa?”
Y él dijo: “Sí.”
Yo dije: “Bueno, voy a salir.”
Y en ese entonces, no había discernimiento. No había llegado a saber qué era…. Tenía que tomar las manos de las personas para contactar su cuerpo. Eso nunca sucedió hasta ahora, hace un año, supongo, en Vancou o Regina, creo que fue en Canadá. Entonces Él prometió que llegaría, pero aún no había llegado. Ahora, tan rápido como termine, comenzaremos la línea de oración.

43 Fíjense. Y yo dije: “Voy a salir y tomaré de su mano y veré si…”
Él dijo: “Hermano Branham, no vaya.” Dijo: “Ella lo matará.” Él dijo: “Ni siquiera pude conseguir una ambulancia para traerla aquí.” Dijo: “Contraté un hermano, a cinco de ellos. Y ellos la metieron en un auto.” Y dije: “Ella rompió todos los vidrios del auto, y esos cinco hombres tuvieron que agarrarla. Ese es el porqué está sangrando así.” Dijo: “Ella no puede levantarse de su espalda, aunque ha estado allí por dos años sobre su espalda.”
Yo dije: “Bueno, iré y veré…”
Él dijo: “No haga eso.” Yo dije: “Oh, ella no…”
Y caminé hacía allí. Joven en la materia, sin saber exactamente cómo lidiar con demonios. Y uno nunca lo sabe hasta que está inspirado (¿Ven?)… ¿?… Mejor tengan cuidado de lo que están haciendo entonces. ¿Recuerdan cuando algunos muchachos quienes no tenían la autoridad para hacer algo así? Él vino sobre ellos.

44 Y fui donde ella estaba. Ella sólo ahí tirada. Y tenía sus manos levantadas, pestañeando, mirando hacia atrás así. Y yo dije: “Hola, hermana.”
Ella nunca hizo un movimiento. Y la tomé por la mano: “Permítame tomar su mano.” La tomé de la mano así.
Y ahí fue una gran cosa que Dios estuvo conmigo, y misericordioso a mi ignorancia. Con ese brazo fuerte, diez veces su fuerza normal. Si alguien alguna vez trató con demencia, ese es el diablo que está en esas personas, demonios.
Bueno, si el poder del diablo puede hacer a un hombre diez veces más fuerza, ¿Qué haría el poder de Dios en Uds. si están lisiados o lo que fuera? ¿Cuánto más fuerte es Dios que el diablo, cuando está sobre Uds? ¿Ven?

45 Entonces, ella me sacudió con ese gran brazo. Y yo era mucho más pequeño de lo que soy ahora, pesaba casi ciento treinta libras. Y ella me jaló tan fuerte hasta que me levantó del piso. Y me hubiera tirado contra la pared con ese brazo, de esa manera. Y sólo por la gracia de Dios, mi pie aquí, golpeé justo en medio de su pecho. Y eso me libró de sus manos.
Y ahora, escuchen. Me volteé y comencé a correr, y salté a los escalones. Y aquí venía esa mujer a través del piso sobre su espalda, haciendo como esto aquí, igual que una serpiente, moviéndose, persiguiéndome a través del piso: demonios, el diablo.
Yo creo en un diablo personal. Sí, señor. Eso es lo que estaba en esa mujer. Ella estaba arrastrándose como una serpiente, moviendo su cuerpo, persiguiéndome.

46 Y me subí a los escalones. Yo… Pues, yo he estado en las instituciones, vi… he visto toda clase de casos. He visto damas jóvenes quitarse su ropa, y tomar el recipiente de cama para orinar y lavar su cara con eso, y todo lo demás en las instituciones. Pero jamás había visto algo como eso.
Y aquí estaba ella persiguiéndome, y emitiendo un sonido agudo “Ssss” y soplando como una serpiente. Él dijo: “Se lo dije.”
Yo dije: “Hermano, jamás he visto nada como esto.” Yo dije: “Vaya, ese es en verdad el diablo en ella.”
Él dijo: “Y Hermano Branham, ella es una buena mujer.” Él dijo: “Ahora, Ud. dice que no hay vibraciones, ¿Y yo que puedo hacer?” Dijo: “Vendí mi mula, la última cosa que tenía para traer a los hermanos, para contratarlos para traerla estas doscientas y pico de millas aquí.” Y rompió en llanto, puso su cabeza contra la pared de esa manera.

47 Yo dije: “Sólo un minuto, hermano.” Yo dije: “Esas vibraciones no significan nada. Eso solo dice la enfermedad. ¿Ve? ¿Cree Ud. si le pido a Dios?”
Él dijo: “Yo creo con todo mi corazón.”
Y me di la vuelta, y ella estaba poniendo sus pies grandes y fuertes contra el lado de la pared, y golpeando así. Y ahí estaba una banca donde alguien había estado sentado. Y ella golpeaba eso con su cabeza, y sólo una gran parte de su cabello volaba de su cabeza, y la sangre salía, y quebró un pedazo. Y ella agarró eso, y lo lanzó de esa manera, y golpeó el yeso de la pared, lo atravesó… [Grabación incierta]. Y ella haciendo: “Ji-ji-ji, ji-ji-ji.” Una risa muy graciosa como esa. Sólo comportándose así.
Y yo dije: “Bueno, jamás vi algo como eso.”
Y ella se volteó para mirarme; ella dijo: “William Branham, no tienes nada que ver conmigo. Yo la traje aquí.”
Bueno, el hombre mi miró, dijo: “Pues, esas son las primeras palabras que ella dice en dos años.” Dijo: “Ella ni siquiera sabe su propio nombre. ¿Cómo lo conoce a Ud.?”
Yo dije: “Hermano, escuche. Eso no es ella. Eso es el diablo reconociendo el don de Dios. Eso es lo que es.” Yo dije: “Él sabe eso. Y él sabe que su hora ha llegado.”
Ella dijo: “Yo la traje aquí. Tú no tienes nada que ver conmigo.”
Yo dije: “¿Cree Ud., señor?”
Él dijo: “Con todo mi corazón.”
Yo dije: “Satanás, yo…” Y ella estaba casi tan lejos de mí como ese poste del centro. Yo dije: “Satanás, este hombre ha hecho todo lo que puede, y los médicos y todo han hecho todo lo que ellos pueden hacer. Y tú estás determinado a retener a la mujer. Pero yo te ordeno por Jesucristo, el Hijo de Dios, a que salgas de la mujer y la dejes.” Ella tirada allí y sopló dos o tres veces…

48 Volví a mirar a él, y yo dije: “¿Cree Ud.?”
Él dijo: “Hermano Branham, no tengo nada más sino creer.” Dijo: “¿Qué haré con ella?”
Yo dije: “Llévela de nuevo a la institución. Déjelos encararse… [Grabación incierta]. Si Ud. no duda. Ahora, Ud. vio algo que esa mujer ahí… [Grabación incierta].
“… [Grabación incierta]. Ud. puede darse cuenta ahora que ella dijo mi nombre, y ella no me conoce.” Él dijo… Yo dije: “Y Satanás conocía ese don.”
Y él dijo: “Yo haré exactamente lo que Ud. me diga que haga.” Yo dije: “Vaya, agradeciendo a Dios por su sanidad. Llévela de regreso a la institución. Ella estará yendo a casa uno de estos días.”
Él dijo: “Muy bien.”

49 Como tres semanas desde… [Grabación incierta] Jones, deteniéndome por dos días de servicio. Y vi ahí sentados, y vi al hombre y su esposa, y cinco niñitos, una bebé de alrededor de tres años. Y vi a la mujer saludándome. Y me pregunté porque estaba saludando. Y ella dijo… Ella estaba saludando. Su esposo se mantuvo quieto.
Yo pensé: “Bueno, ¿Quién es él?”
Su esposo dijo: “¿No me conoce, Hermano Branham?”
Yo dije: “No.”
Dije: “¿Recuerda a la mujer por allá, que estaba en la institución mental?”
Yo dije: “Sí señor.”
“Esta es ella.”
Y yo dije: “¿Sí?”
Él dijo: “La llevé de regreso al día siguiente.” Y dije: “Y no tuvimos problema con ella en lo absoluto. La pusimos en la institución como Ud. dijo. Y a la mañana siguiente, ella estaba sentada en su celda cuando la enfermera entró. Tomó su desayuno, y al tercer día fue despachada de la institución, vino a casa en su mente cabal, una mujer normal.”
Hermano, aleluya. Yo digo esto: Que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y todo demonio conoce la autoridad de Dios. Y eso realmente no tiene que ser otra cosa sino creer en Jesucristo con todo su corazón y ser sanados. Eso es correcto. ¿Creen esto?

50 Oh, hombres, mujeres, hermanos y hermanas, por qué, por qué no podemos ahora, en unanimidad, decir: “Jesús, yo te creo, y te estoy aceptando.” Oh, cuán glorioso sería. Cuán maravilloso.
Escuchen, la manera apostólica de celebrar una reunión de sanidad es estar predicando, ver lo que Dios está haciendo, y entonces testificar dónde Ud. encontró fe, hombres y mujeres que crean, para tener fe en Dios para creer en Dios, y Dios se los concederá. ¿Lo creen? Estén en oración. Pidámosle a Dios que nos ayude, sólo un minuto.
Oh Jesús, seguramente, Señor, la verdad tomará arraigo. Seguramente, la verdad será. O Dios, Tú conoces a todas estas personas aquí. Tú conoces sus condiciones. Tú conoces todo acerca de ellos. Tú conoces su fe. Y Padre, ruego que les des fe. La fe viene por el oír, el oír de la Palabra. Concédelo esta noche.
Bendice esta audiencia con un gran derramamiento de Tus bendiciones. Que los hombres y mujeres se den cuenta que eres Tú; que la Palabra está siendo enseñada, a creer en el Señor.

51 Estamos pensando del Centurión ahora cuando él dijo: “Yo no soy digno de que vengas bajo mi techo, sólo di la Palabra. Porque yo estoy bajo autoridad, y Tú tienes autoridad. Y lo que Tú digas, va a ser de esa manera.” Señor, dale a los hombres y las mujeres esta noche, para que sepan que Tú todavía estás en autoridad. Tú tienes autoridad sobre los lisiados, sobre los ciegos, sobre el cáncer, sobre toda enfermedad, sobre el pecado. Tú lo mereces debidamente.
Tú moriste para ese propósito. Tú tomaste nuestro lugar en la cruz. Tú llevaste en Tu cuerpo las debilidades. Y ahora, Señor, para liberarnos… Y Tú enviaste el Espíritu Santo, y Él testifica de ello. Tú enviaste la Palabra; Ella testifica de ello. Tú enviaste ministros; ellos testifican de ello. Tú enviaste Tu don, y él testifica de ello.
O Dios, concede que un gran brazo de fe se mueva a través del edificio y sana a aquellos que están en necesidad, porque lo pedimos en Su Nombre, y para Su gloria. Amén.

52 Oh, hermano. Yo le amo con todo mi corazón. Y quiero que todos sepan eso, que yo amo al Señor Jesús con toda mi alma, corazón, y mente.
Alguien dijo no hace mucho, me amenazó en una cierta ciudad, dijo: “Si no deja de predicar sanidad Divina, tiraremos una bomba a la plataforma.”
Yo dije: “El humo antes de disiparse yo estaré en la gloria.” Yo dije: “Eso está muy bien.” ¿Por qué tememos? Vaya, ¿si Dios es por nosotros quien contra nosotros? ¿Saben Uds., que está escrito en la Biblia que es mejor que se les amarre una piedra de molino al cuello y ser ahogados en las profundidades del mar, que ofender a estos que creen en Mí? “Estas señales seguirán a los que creen en Mí. No toquéis a Mis ungidos. No hagáis mal a Mis profetas.”
Si Uds. pelean, Dios no puede pelear. Estén quietos; dejen que Dios pelee, Él lo traerá a cumplimiento. Él pondrá cada crítico, todo en vergüenza. ¿Le creen a Él, hermanos? Vamos a establecernos en la fe en la fe.

53 De alguna manera me siento extraño esta noche. Le he pedido a Dios, esta noche… Les diré lo que hice. Le pedí a Él, cuando venía para acá que esta sea la noche, cuando las enfermedades dejen a la gente en todo lugar. Eso como que irrumpió un poco anoche. Y hubo aquellos que estaban en necesidad, se levantaron y salieron de este edificio sanos. Esta noche puede ser un cien por ciento. ¿Ven? Lidiando con uno a la vez, yo con esas tarjetas de oración, yo simplemente debo tomar uno a la vez. Y aquí viene a través de las diferentes enfermedades. Que sólo dice lo que está mal con la persona. Pero es la fe en Dios que nos sana. Crean la autoridad. Crean a Dios. Vean y vivan.
Oh, la serpiente de bronce no podía orar por nadie, ¿Cierto? La serpiente de bronce no… ¿Qué hacían ellos? La serpiente de bronce, ¿Creen que ese era el don de Dios para Israel? Ellos miraban y vivían. El Ángel del estanque de agua en Betesda no oraba por nadie. Ellos entraban al agua y eran sanados. ¿Es correcto eso? Dios es la única manera en la que Uds. pueden ser sanados.
Ahora, miren en esta dirección hacia mí. Dios ha bendecido para decirles la Palabra. Yo creo a Dios…

54 ¿Cuántas oraciones… (Tarjetas de oración?) Muy bien. Me supongo que hay suficientes de ellas. Se repartieron todas las tarjetas. Quizás salieron… [Grabación incierta].
Oh, hermano. Miren a su tarjeta de oración, lo que tienen escrito sobre la cosa. Uds. tienen enfermedades y cosas. Eso es todo lo que se les puede decir acá arriba. Bueno, ¿Por qué no lo aceptan sin eso? Esa es la idea. Sean incondicionales. Crean.
Vaya, mientras miro sobre esta audiencia de… Algo está tomando lugar conmigo ahora mismo. Yo no sé qué… No puedo llamar esa línea de oración, de alguna manera. Yo creo que Dios está queriendo algo más para este tiempo. Yo creo que Él responderá mi oración. Hay algo…
Ahora, amigos, no estoy dilatando. Dios conoce mi corazón. Estoy aquí parado, porque yo creo que el Espíritu Santo está queriendo hacer algo por la gente. Oh, hermano, cuán glorioso. Todos, sólo estén en oración.

55 Sólo un minuto. Quiero bajar aquí y mirar el… a la audiencia. Sólo ver alrededor. Todos miren en esta dirección y tengan fe y crean, sólo hagan un círculo y vengan a través del edificio. Tengan fe aquí abajo.
Dios le bendiga, hermano. Crea justo arriba de su espalda ahí, muévase a un lado. Creo que veo a una dama ahí mirándome, tratando de creer. Joven dama sentada ahí yo creo. ¿Me cree, hermana, con todo su corazón? ¿Cree que Dios me envió aquí para su sanidad? ¿Es Ud. una extraña para mí… [Grabación incierta] Yo no la conozco? Dios sabe que no sé nada de Ud. Ahora, yo no sé nada de Ud. Pero quiero que mire en esta dirección. Quiero que Ud. crea.
Una cosa, yo sé esto: Que Ud. no ha vivido la vida que quiere vivir, ¿Verdad? Ud. no ha sido la Cristiana que quisiera ser y desea ser. Eso es verdad. Ud. no ha vivido la vida victoriosa, porque se está poniendo oscuro alrededor de Ud. Pero también veo…
Aquí, aquí está lo que está mal con Ud. Si puedo decirle lo que está mal con Ud., ¿Me creerá? Muy bien. Ud. está sufriendo con. Un riñón… No, no es, es un problema de glándula. ¿Es correcto eso? Inflamación en su glándula. Si eso es correcto, mantenga su mano levantada. Quiero que vaya a casa. ¿Cree que mi palabra será autoridad para Ud., tomada de la Palabra de Dios? Vaya a casa y sirva a Dios con todo su corazón, Ud. superará eso. ¿Lo acepta? Diga: “Amén.” Amén. Ud. lo acepta.

56 Ahí está un caballero sentado enfrente de Ud. ahí, sosteniendo una tarjeta de oración en sus manos. Algo… [Grabación incierta] Sentado allá… … [Grabación incierta] Muy bien. Mire aquí, esta dirección, señor. Lo veo sentado ahí. Ud. está sufriendo con artritis, ¿Cierto?: artritis. Vaya, Ud. es el padre de esta muchacha, también, ¿No es así? ¿No es eso correcto? Póngase de pie. Jesucristo le sana de esa artritis. Ud. no la necesita ya más. Salga del edificio con ella y glorifique a Dios. Ud. está sano ahora. Ud. no necesita su tarjeta de oración. Tírela al piso y siga adelante. Ud. no necesita la cosa.
Digamos: “Alabado el Señor,” todos. Aquí está lo que Dios quiere hacer con la gente. Continúen regocijándose.

57 ¿Qué de Ud., hermana, sentada ahí en la silla de ruedas? O, Ud. no está en… No, sí, es por su hijo. Mire en esta dirección. El niño está afligido, espástico [trastorno motor del sistema nervioso en el que algunos músculos se mantienen permanentemente contraídos. —Trad], como un niño. Veo que tenía algo en su mente, y dijo… Oh, ya veo. Ud. ha estado antes en mis servicios. ¿No es eso correcto? ¿No es cierto? Ud. está segura… No, es otro servicio. Ud. estaba en otro servicio aparte de este. Vaya, Ud. tiene niñita que ha sido sanada. ¿Es eso correcto? Ojos bizcos, muy horrible. Está sana. ¿Es eso correcto? Si lo es, levante su mano y diga es… Esa es la verdad, hermana. Dios le bendiga. Jesucristo, el Hijo de Dios no puede fallar.
¿Qué piensa de eso, hermana? ¿Sufriendo con artritis? Levántese sobre sus pies. Jesús la sana ahora de su artritis. Aleluya. Tenga fe en Dios.
Mire hermana. Ud. aquí con el sombrero rojo. Mire en esta dirección. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si Ud. mira en esta dirección sólo un momento, si Ud. puede, sólo… Ud. está sufriendo con cáncer. ¿Es eso correcto? Y Ud. ha sido operada por ese cáncer. ¿Es eso correcto? Eso falló. Jesucristo la sanó del cáncer ahora. Eso es correcto. Tengan fe. Crean.

58 ¿Qué de Ud. dama, sentada junto a ella? ¿Quiere Ud. ser sanada? Míreme y crea. ¿Cree Ud. que Dios me ha enviado como Su profeta? Veo que Ud. está sufriendo… Vaya, Ud. pertenece a una iglesia diferente también, cierto, Ud. es de este… Permítame decir esto: Ud. es un— un cuáquero, yo creo, por fe. [Cuáqueros: Sociedad Religiosa de los Amigos, fundada en Inglaterra por George Fox (1624-1691). — Trad.]¿Es correcto eso? si lo es, levante su mano y diga eso es correcto. Eso es correcto… … [Grabación incierta] veo el símbolo de un lugar en que Ud. está adorando. Ud. está afectado con epilepsia. ¿Eso correcto eso? ¿Epilepsia? Tenga fe en Dios. Él le sanará, y quizás Él le haga completamente sano. ¿Lo cree con todo su corazón? Vaya adorándole y creyéndole.
Esa damita ahí sentada. Ese problema femenino que Ud. tiene, hermana, le ha dejado hace como diez minutos cuando estaba ahí sentada. Levántese.
Ahora, Ud., ponga su brazo alrededor de ella. Ajá. Ud. estaba muy nerviosa también, cierto. Ud. también sanó.
Y la señora con su problema ocular sentada justo a su lado, fue sanada también hace unos pocos minutos. Ud. está sana, hermana. Dios le bendiga.

59 Ahora, vamos a… Por qué está señalando con su dedo… la muchachita señalándome? Mírame. ¿Crees que Jesucristo me envió aquí? ¿Aceptarás mi palabra como un profeta? la niñita nació sordomuda. ¿Es eso correcto? Jesucristo la sana… … [Grabación incierta] Eso es correcto ¡Aleluya! Jesucristo, el mismo Dios.
Esta dama sentada aquí, palmeando sus manos, mirando en esta dirección, sentada ciega junto a ese muchachito allí. Tenga fe, hermana. Jesucristo la sana y la restaura. ¿Cree Ud. eso? ¿Lo cree con todo su corazón? Tenga fe. Hermana, tóquela en el brazo ahí. ¿Creerá con todo su corazón? Levántese y venga en esta dirección entonces. Tenga fe. Dios le bendiga. No dude. Ahora tiene su vista. Si sólo viene en esta dirección. Venga en esta dirección y siga adelante. Dios le— haciéndole tener su… Aleluya. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana. Él la ha sanado.
Miren en esta dirección, todos. Tengan fe; no… Mantengan sus ojos en esta dirección, de todas partes.

60 Señora, sentada atada en esa silla de ruedas allí, en esa silla. ¿Cree, sentada allí con el vestido de apariencia verde? Póngase de pie. Jesucristo lo sana. Eso es correcto.
Digamos: “Alabado el Señor.” Venga al frente. ¿Quién quiere ser sano por el Espíritu del Señor? Alguien ayude a la dama a ponerse de pie. Aquí viene ella, ha estado atada, caminando. Digamos: “Alabado el Señor.” todos. Saliendo de su silla… venga al frente. Acepte a Jesús como su Sanador ahora. Venga creyendo.
Dios Todopoderoso, Autor de la Vida, Dador de todo buen don, envía Tus bendiciones sobre esta gente. Créanle, amigos. Ahora yo por medio de Su fe y en el Nombre de Jesucristo… Toda persona aquí que es un creyente tenga fe…
Dios la sanó entonces, hermana. Tenga fe, crea. Ud. con eso…
Levanten sus manos, acéptenlo en este minuto. Digan: “Señor…” Uds. no necesitan esas tarjetas de oración. Crean todos. Tiren su tarjeta de oración al aire. Digan: “Yo le creo a Cristo.” Desháganse de sus tarjetas de oración. Esa es la manera de hacerlo. ¡Aleluya!

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