OBRAS DEL MENSAJE


En Tu Palabra
Los Angeles, California, E.U.A.
51-0506E
1 Gracias, hermano [Nombre incierto]. Buenas tardes, amigos. Feliz de estar de regreso esta noche para ministrar de nuevo.
Estamos muy felices de los resultados de los servicios de la semana pasada, y por cómo nuestro Padre celestial ha bendecido de una manera tan grandiosa. Muchos de ellos ya dieron su testimonio. Una dama de color acaba de subir corriendo y colocó su testimonio o algo en mi mano, dijo: “Yo fui sanada”. Y veo a varias personas que me cuentan al respecto, y llegan sus cartas, de cómo diferentes aflicciones dejaron sus cuerpos.
Estamos tan felices porque nuestro Señor está aquí para darse a conocer Él mismo a la gente al sanar sus cuerpos, perdonando sus pecados.
Y confiamos que en los próximos días de esta reunión serán más de lo que fue en la primera parte de… está última semana. Que Dios se lo conceda a todos.
2 Y estamos felices de estar aquí en esta ciudad. Y sabiendo que otras grandes campañas se están llevando a cabo en la ciudad, oramos por cada uno de ellos, que Dios también obre grandes maravillas en sus reuniones.
Hemos estado tratando de salir un poco temprano cada noche, para poder darles a las personas una oportunidad. Muchos de ellos tienen que ir a trabajar. Y después de estar aquí dos semanas antes, y hablando muchas cosas que hizo el Señor, y dando testimonios, hablando de la Palabra, siento que todo lo que se necesita ahora es orar por los enfermos.
Y anoche, tuvimos una noche gloriosa de paralíticos, y salieron de las sillas de ruedas y siendo liberados de cosas. Eso fue lo que mucha gente determina como la evidencia de un milagro. No del todo, eso no es correcto. Cualquier cosa que sea contraria a la ejecución regular de cualquier cosa, la ejecución de la naturaleza o algo, es un milagro.
3 Jesús sanó a un niño una vez por… Él habló una Palabra a su padre. Y al día siguiente… La fiebre del niño lo dejó ese día y comenzó a mejorar. Y la Biblia lo llamó un milagro. Este segundo milagro hizo Jesús cuando vino a Galilea.
Primero, Él convirtió el agua en vino. Ahora, esa agua habría sido vino un día de todos modos, quizá. Pero tendrá que pasar por el procedimiento regular de subir a la vid, salir a la uva y devolverse, y así sucesivamente.
Jesús omitió todo eso, porque Él era el Dios de la naturaleza. Él solo omitió la vid y todo, y convirtió el agua directamente en vino, porque Él tenía el control de todas las cosas. No tenía que estar destilada, o como sea que hacen el vino. Yo no sé. Pero ellos… De todos modos, Él solo lo convirtió directamente en vino allí. Y eso fue lo que nosotros llamaríamos un milagro.
4 Luego lo siguiente que Él hizo, fue solo hablar una Palabra. El hombre estaba tratando de conseguir que Él viniera a orar por alguien. Él dijo: “Ve; tu hijo vive”.
Al día siguiente, su padre vino al lugar donde él… su casa en su propia región, y se encontró con uno de sus siervos. Y él dijo: “Tú hijo vive”.
Él dijo: “¿A qué hora comenzó a estar mejor?”.
Él dijo: “A una cierta hora de ayer”. Y Jesús… O el hombre supo que esa era la hora que Jesús dijo: “Tu hijo vive”. Y él mismo creyó. Él creyó lo que Jesús dijo, y dijo: “Este es el segundo milagro cuando la fiebre comenzó a irse”.
5 Así que estamos felices que nuestro Señor está obrando milagros por todo el mundo.
Acabo de escuchar a un joven marinero en la radio hace unos momentos. Yo trataba de sintonizar este templo de aquí, el Evangelist, o el Templo Ángeles. Oh, todo el tiempo tienen un programa religioso. Y tengo un radio pequeño que lo traigo con ese propósito, especialmente cuando vengo para acá.
Y yo estaba escuchando la radio de… una transmisión de un pecador de por aquí, que, un joven marinero que acaba de regresar del extranjero o algo. Y dijo que en Corea, y en diferentes lugares, están teniendo un gran avivamiento.
¡Oh, vaya! ¿No es eso maravilloso? Nuestro Señor viene de nuevo a la tierra. Toda la naturaleza está gimiendo por ese día de dulce liberación.
6 Me senté en una mesa aquí hace algún tiempo con algunos de mis buenos amigos armenios allá en Fresno. Yo estaba muy delgado en ese entonces. Y una dama quería ayudarme. Y ella vino, y dijo: “Hermano Branham, tome esto”.
Y era medicina. Y yo lo miré, dije: “Pues, gracias”. No quería herir sus sentimientos con eso. Y yo no tomo demasiadas medicinas. Dije: “Yo…”. Y yo dije: “Está muy bien. Ahora, está muy bien”.
Y un doctor estaba sentado allí al lado mío. Él dijo: “Déjeme ver qué es”. Y lo miró, y era alguna clase de vitamina. Y el doctor dijo: “Hermano Branham”, dijo: “Eso no es medicina”. Dijo: “Eso es vitamina”.
Y yo dije: “Bueno no… Mire, está bien”. Yo dije: “La medicina está bien”. Y dije: “No es mi intención menospreciar algo que pueda ayudar a alguien. No, señor. Yo… Cualquier cosa que pueda ayudarlo a usted, yo estoy a favor. Eso es correcto. Eso es misericordia”. Y yo dije: “No la menosprecio como medicina, si acaso fuera medicina”.
7 Él dijo: “Pero es esto, Hermano Branham”. Él dijo: “Nuestra tierra ha llegado a ser tan pobre. Le han sacado todas las vitaminas, hasta que es artificialmente fertilizada y cosas, que cuando comemos, no obtenemos la cantidad correcta de vitaminas, sin importar cuánto comamos. Es solo a granel”. Y dijo: “No obtenemos las vitaminas. Y todos deberían tomar esas vitaminas”.
Miren, el suelo está desgastado. Todo simplemente… Es solo el fin, ¿cierto? Eso es correcto. Es solo el fin. Eso es correcto. Parece que el viejo mundo está tambaleando en casa. Uno de estos días, habrá un gran explosivo atómico o de hidrógeno en algún lugar que desencadenará los elementos de división. Y no sé de qué estoy… tal vez de lo que estoy hablando. Pero siento que en algún lugar allí, ella será destruida de nuevo por el fuego.
8 Y luego… Yo digo que dentro de quinientos años a partir de esta noche, este grupito que está sentado aquí va a estar en alguna parte. Eso es correcto. Y donde sea que estemos entonces, estaremos donde tendremos que estar para pasar la eternidad. Y esta noche, pudiera ser un tiempo decisivo, y la última vez que algunos de nosotros tendremos que hacer nuestra decisión. Hagámoslo esta noche en el Único que, el único Hombre que alguna vez demostró lo que era.
Tenemos muchas grandes religiones en el mundo, de filósofos y por el estilo, Confucio, y Mahoma, y diferentes.
Y en la tumba de Mahoma, durante dos mil años ahora, han guiado diariamente a un caballo blanco, esperando que él se levanté y se suba en eso, y cabalgue hacia la victoria, y cabalgue por el mundo. Pero él murió, y yace en la tumba
Confucio, el gran filósofo chino, y el fundador de la religión de Buda y demás, y todas esas religiones, todos ellos están muertos y se han ido.
Pero solo hay un Hombre que dijo: “Yo tengo poder para poner Mi vida y para volverla a tomar”. Y Él probó que tenía jurisdicción sobre la muerte.
9 Sus seguidores, bajando desde el gran San Pablo. Cuando la muerte los impactó, ellos están… Yo los he visto muchas veces. Sus ojos están glant… vidriosos, parecen brillar como un Ángel, claman: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
Es en Él en quien tengo mi confianza esta noche. Es a Él a quien yo amo. Y sé que Uds. le aman también. Así que adorémosle con todo nuestro corazón.
Me tocó a mí traer esta parte del ministerio, como Su siervo aquí que está… Donde Sus otros siervos están por todo el mundo… Su Evangelio ha salido alrededor del mundo. Y estoy aquí esta noche para intentar traerles con todo mi corazón los hechos de un Jesucristo resucitado en medio de esta audiencia. Por favor, recíbanlo a Él, y crean que Sus palabras son verdaderas.
10 Ahora aquí en Su Palabra escrita… su amigo. Y eso… su amigo. Y él saltó del tractor, corrió por el campo. Ellos se agarraron el uno al otro en sus brazos y se alzaron uno al otro de arriba a abajo, alabando a Dios. Él era amigo del secretario privado del rey, del rey Jorge de Inglaterra.
Entrando allá a la oficina de Jeffersonville, llegó un telegrama del rey Jorge de Inglaterra: “Hermano Branham, entiendo a través de mi secretario que uno de sus amigos fue sanado de esclerosis múltiple. Deseo que Ud. venga a orar por mí, que nuestro Señor Jesús me sane”.
Y yo sé que el Ángel de Dios quien dijo: “Tú vas a orar por reyes y monarcas y hombres grandes”.
Oh, yo le pregunté a Él si podía ir. Ahora, el rey Jorge de Inglaterra está sanado de esclerosis múltiple. Él se encuentra bien. Él es un hombre sano. Sus úlceras se fueron. ¡Oh, vaya!
¡Sublime Gracia del Señor,
Que a un infeliz salvó!
Yo ciego fui, más hoy veo ya,
Perdido y Él me halló.
11 Pienso en el tiempo cuando yo iba por Louisville, Kentucky, yendo por allí palpando la pared de piedra, con unos lentes grandes sobre mis ojos. Yo no podía ver por dónde iba. Alguien se acercó a mí y dijo: “¿Cree Ud. que Jesucristo puede sanarlo?”. ¡Oh, vaya! Esta noche, mis ojos son 20/20. Puedo leer la letra del periódico a cinco pies [152 cm. Trad.] de distancia de mí.
¿Qué es eso? El poder del resucitado Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, Quien está en nuestra presencia ahora. Ciertamente, Él lo está.
Oh, gente Cristiana, al hablar del día de Pentecostés, lo que podría pasar en este edificio esta noche haría que aquello allá atrás se viera pequeño. Eso es verdad. Oh, si tan solo pudieran llegar a estar unánimes, tener una alternativa: eso es ver a Dios glorificado.
12 Cuando Jesús estaba aquí en la tierra… Ahora, yo sé que mucha gente dice:
Que yo era un espiritista, un médium, y que era telepatía mental. Y cualquiera con un buen sentido común sabe mejor que eso. Eso muestra que hay una deficiencia mental en esas personas que piensan eso. Eso es correcto.
No hace mucho en una cierta reunión en Cleveland… El Hermano Hall estaba en esa reunión. Un doctor vino a la reunión. Él dijo: “Oh, es telepatía mental”. Él dijo… Él dijo: “Yo quiero…”. Le dijo a una de las damas que acaba de ser sanada.
Ella dijo: “Oh, ese hermano está haciendo milagros en el Nombre del Señor Jesús”.
Él dijo: “Bueno, yo quiero verlo”.
Dijo: “¿Para qué lo quiere ver?”.
Él dijo: “Tengo algo mal en mi pierna”.
Yo dije: “Doctor, no es su pierna; es su cabeza que está mal, es allí”. Yo dije… Eso es correcto. Sí, señor.
13 Al hablar sobre telepatía mental… ¡Vaya! Es el poder de Jesucristo en Su promesa por Su Palabra, que Él dijo que haría estas cosas en los últimos días. Y están aquí para vindicar Su presencia. Amén. ¿Creen eso? Sí señor. A Él también lo llamaron un espiritista y un médium (Eso es verdad), lo llamaron Belcebú.
Una vez, había un hombre que vino a Él de nombre Felipe. Él fue salvo, y se fue y trajo a su hermano, Natanael. Y cuando él le dijo: “Ven, ve a Quién he hallado, de quien habló Moisés y la ley, Jesús de Nazaret”.
Él dijo: “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”, un poco crítico.
Dijo: “Ven y ve”.
Y cuando llegó allá con Él, Él esta… Tal vez Jesús estaba teniendo una línea de oración, orando por los enfermos. Él ve que viene Natanael; Él dice: “He aquí, un Israelita en quien no hay engaño”. Siguió adelante…
Y él dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí, (O Maestro, Reverendo, lo que quieran decir: Maestro)?”.
Y Él dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol…”.
Él dijo: “Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”. Y cayó de rodillas y lo adoró, se convirtió en un discípulo. ¿Es eso correcto?
14 Ahora, qué si él se hubiera alejado y dicho: “Yo… Ud. sabe, eso es telepatía mental. Tengo que estudiar bien eso”. Uds. nunca entenderán a Dios, así que mejor olvídese de eso ahora. Uds. tienen que creerlo. A Dios no se le conoce de ninguna otra forma sino por fe. Ustedes tienen que aceptarlo.
Luego había una mujer que venía al pozo a sacar un poco de agua, alrededor de las once del día. Probablemente ella había estado fuera durante toda la noche y no se despertó lo suficientemente temprano. O tal vez ella se sentía tan avergonzada de sí misma, no salía con las damas respetables. Pero ella vino a sacar agua del pozo. Y cuando ella lo hizo, allí estaba Jesús sentado junto al pozo. Y vino y Él le habló, y dijo: “Tráeme de beber”.
Y ella dijo: “No es costumbre que Tu…”.
Él habló con ella un rato, y le dijo una palabra: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo ningún marido”.
Dijo: “Has tenido cinco”.
Ella dijo: “Percibo que Tú eres un profeta”.
Ella se fue a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho”. ¿Ven?
15 Ahora, Jesús dijo: “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, y mayores que esto (o no mayores, sino más de ellas) haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Creen Uds. eso? Esa es la promesa, ¿no es así?
Y cuando Jesús estaba aquí, sanando a las personas… Escuchen atentamente, vamos a llamar una línea de oración. Cuando Jesús estaba aquí sanando a las personas, dijo que Él lo hizo para cumplir la Palabra de Dios. ¿Es eso verdad?
Ahora, quiero preguntarles: desde ese tiempo hasta este tiempo, yo nunca vi, o nunca supe de este Espíritu estando en el mundo: nunca lo leí, ni en ningún libro ni nada, maestros, y demás. Es la hora para que Eso esté aquí en la iglesia. Eso es correcto. Aquí está. Está aquí en vindicación. Está aquí en relación con la Palabra de Dios, para cumplir lo que Jesús dijo que llegaría a acontecer.
Ahora, Eso se está moviendo. Mientras está aquí, Ud. recíbalo, créalo, acéptelo. Diga: “Dios, yo te creo con todo mi corazón”.
Y Él habla de Jesús. Jesús es Aquel. Jesús es Aquel que pagó el precio. Él es el Único que puede sanar. Ud. solo tenga fe en El, y créalo. Y este Ángel de Dios vindica que Él está aquí; Su presencia está aquí, y Su Palabra está siendo cumplida. ¿Lo creen? Dios les bendiga.
16 Ahora, nosotros… ¿Está Billy Paul cerca ahora, para ver cuántas tarjetas repartieron? Mi muchacho, si él está cerca… Muy bien, mientras él viene, me gustaría decir estas palabras, que… Me supongo que repartió cincuenta tarjetas, probablemente en el servicio esta tarde.
Ahora, mientras lo estamos esperando, vamos a decirles unas cuantas palabras a las personas que tienen tal vez unas ciertas enfermedades, o que tienen tarjetas de oración, y tal y tal; que les gustaría…
¿Cuántos ya han visto el discernimiento? Así que, vamos a ver cuántos ya saben que eso es la verdad, que Eso se queda aquí mismo, le dice a la gente los secretos de sus corazones, las cosas que hicieron muy atrás en sus vidas, y por el estilo. ¿Es eso correcto? Les dice todo sobre sus vidas y así sucesivamente…
17 Ahora, sabemos que eso es la verdad. ¿Está alguien aquí que tiene una tarjeta de oración, por quien se va a orar esta noche, que nunca ha visto los discernimientos del Espíritu del Señor? Nadie. Muy bien. Entonces es a ustedes que se les pide que crean. Ustedes son los que obtienen y creen.
¿Averiguó ya alguien en dónde está el muchacho? Como que tenemos que ponerle una campana alrededor de él, ¿no es así? ¡Whew! ¿Alguien lo despertó? Su rostro se está sonrojando ahora, él también es un irlandés, aunque su madre era alemana.
Su… Él nació un viernes trece a las tres de la tarde. Lo íbamos a llamar mal augurio. Pero yo… No creemos en eso, ¿cierto, hijo? No, nosotros… Su madre era una alemana, y yo era irlandés, así que en lugar de eso, lo llamamos Hiney Michaels. Pero Dios hizo que lo llamáramos Billy Paul por su padre y por el gran apóstol San Pablo.
18 Y estoy feliz esta noche por creer eso con todo mi corazón ahora, que Dios va enviar a mi muchacho al ministerio, a los campos para ganar almas para Él. Lo acabo de traer de una secundaria regular y lo estoy poniendo ahora en un colegio, un colegio Cristiano.
Primeramente, antes de esto en esto, él se convirtió recientemente, entró. Yo… Él quiere recibir el bautismo del Espíritu Santo. Y yo quiero que reciba eso. Eso lo sella en el reino de Dios entonces. “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”.
Y en los últimos días, van a haber dos clases de personas: los que tienen el sello, y los otros tendrán la marca de la bestia. Eso es correcto. Así que el sello de Dios es el bautismo del Espíritu Santo. Efesios 4:30. ¿Es eso correcto? El Sello de Dios…
19 Muy bien. Ahora, estamos… La mayoría de los que están aquí han visto los discernimientos de los espíritus, de cómo el Espíritu Santo hace estas cosas. Y yo he tratado de mantenerme alejado de eso esta noche, para ver si podemos evitar tener eso, si es posible.
Pero Dios conoce todo acerca de su corazón. Él los conoce a cada uno, y él… La única diferencia es que cuando uno llama a la gente aquí arriba, les da un contacto presente. ¿Alguna vez han…? ¿Se han fijado en sus rostros cuando suben aquí cuando la unción está obrando, cuando la unción está obrando?
Ahora, les diré lo que sucede. ¿Cuántos han visto la fotografía del Ángel del Señor, que ha sido probada allá? Solo unos pocos. ¿Cuántos no la han visto, veamos sus manos, que nunca han visto la fotografía de eso? Bueno, vaya. Creo que se nos acabaron por completo, hace mucho. Y la fotografía de Eso, probado científicamente por los científicos. Eso es correcto. De lo mejor que tenemos.
20 Señora, Hermana Koops quiere que se ore por ella, ahora. Querido Padre celestial, oro que tengas misericordia de nuestra querida hermana en este momento. Concede ahora mismo por su sanidad. Que el Espíritu Santo venga sobre esta mujer. Sabemos que ella hace un gran trabajo aquí con su esposo, trabajando para Ti, cantando, enseñando, y haciendo muchas cosas alrededor de la iglesia aquí. Sentimos que ella es digna de esta bendición que estamos pidiendo. Y Señor, Tu siervo, con mis manos sobre ella, pido que este sea el momento decisivo, ahora mismo. A partir de esta hora, que se vaya de ella y nunca más regrese. En el Nombre Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, Hermana Kopps.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Crean en Él.
21 Discúlpenme. Ahora, al orar por ella hizo bajar al Espíritu sobre mí otra vez, ahora. ¿Ven? Eso bajó. Creo que solo llamaré a dos o tres de la audiencia. ¿Podrían ser reverentes mientras Eso está aquí? Yo no… Estaba tratando de mantenerme alejado de eso, pero tal vez el Señor tenía otra cosa diferente.
Vamos a llamar quizá solo ciertas tarjetas de oración. Vayan a traerme la tarjeta de oración… ¿Cuántos hay a lo largo de allí? Veamos todos los que tienen tarjetas de oración. ¿Cuántos…? ¿Es de la 1 a la 50? ¿En las Y´s? Y´s, del 1 al 50 pensé. Muy bien. Y el 1… Tráiganme… Vamos a comenzar en… Tráiganme el número 3, tarjeta de oración número 3. ¿Quién tiene el número 3? Y luego vamos a tomar otra del número… en alguna parte. Tal vez tomar dos o tres. ¿Alguien con la tarjeta de oración número 3? Muy bien. Pase adelante, dama, si Ud. tiene la tarjeta de oración número 3. Y permitan que esta dama suba a la plataforma.
22 Solo un momento ahora mientras la unción está cerca. Todos sean reverentes. Mientras ella viene, desearía que supieran cómo se siente aquí, qué sensación de un gran sentir sobrenatural.
Solo voy a… Tal vez pueda quedarme parado unos minutos. Eso está muy bien.
23 Esto es lo que sucede, amigos. Ahora, en este momento, Dios que nos ama a todos, ese Ser, Aquel que, yo… Tal vez no logren verlo, pero es… Algo me ha sucedido. Ahora, es… yo lo siento. Me siento diferente, una sensación un tanto extraña de asombro y reverencia. Y Eso está aquí ahora. Y no hay ni una sola cosa que Él no sepa al respecto. Él conoce todas las cosas. Él me la revelará a medida que me deje saberlo. Muy bien, traiga a la dama.
Ahora, esta dama aquí es solo una. Vamos a llamar quizás otro número o dos de la audiencia. Ahora, no me hagan señas o me levanten su tarjeta. Yo no sé qué… No quiero saber eso. ¿Ven? ¿Ven?
24 ¿Cómo le va, hermana? Quiero que se acerque solo un poco más. ¿Tiene Ud. la tarjeta de oración número 3? ¿Es eso correcto? ¿Y ama Ud. a nuestro Señor Jesús? ¿Cree Ud. que Él está cerca? ¿Lo cree? Ahora, esa sensación.
Ahora, audiencia, eso es a lo que quiero que lleguen. Observen a las personas cuando vienen, cuando esto está ungiendo de esta manera, ¿ve? Ahora, yo no sé nada acerca de la dama. ¿Y qué estoy tratando de hacer ahora? Dios sabe que yo no sé nada de la mujer. Lo único que sé, que ella es una dama que está parada aquí. Ella fue llamada por un número en una tarjeta de oración, solo da la casualidad que subió.
Ustedes ni siquiera tienen que tener su tarjeta de oración. Uds. saben eso. Pues, anoche casi ninguno de ellos tenía tarjetas de oración. La tarjeta de oración solo evita que se precipiten al mismo tiempo, para poder estar en orden y tener alguna clase de sistema en ello.
25 Y ahora, Eso está cerca. Ahora, en unos minutos… Ahora, si hace… Si lo hace, yo no sé si lo hará. Si lo hace, Uds. lo verán. Bajará sobre mí. Ahora, está aquí ahora, muy cerca. Ahora, Aquel que habla es ma… solo un… Está aquí cerca. Yo no lo veo. Ya lo he visto. Cientos y miles lo han visto. Pero ahora, sabe exactamente lo que está mal con ella. Es el Espíritu de Dios. La misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel está en nuestros medios ahora. ¿Ven?
Ahora, si lo hace… Ahora, si alguien allá no entra en la línea… Hay tantas personas tratando de creer ahora. Y ahora, pero obsérvenla a ella, lo que sucederá ahora.
26 Ahora, quiero que me hable, hermana, para yo ser capaz de ver lo que está mal… Ahora, yo no puedo sanarla, Ud. entiende eso. Usted sabe eso, hermana. Sí, es el Señor Jesús. Usted es hispana, ¿me supongo? Italiana. Y está… ¿Le cree a Él ahora con todo su corazón? ¿Con todo su corazón ahora? Ahora, si Ud. y yo… ¿Nació Ud. aquí como estadounidense? Ud. nació del otro lado del mar. Bueno, es del otro lado del mar y yo por aquí, tendría que ser algo… algo u otro contacto. ¿Es eso correcto?
Sí, señora. Ahora, esto que Ud. siente es el Espíritu del Señor. Y ahora, tendré que dejar que Él hable. Por supuesto, siendo Ud. la primera paciente, puede ser un poco extraño por un momento ¿Lo ve?
27 Pero usted… Veo que ha habido un gran cambio en Ud. y su condición nerviosa en el último año más o menos. ¿No es eso correcto? Ud. comenzó a ponerse extremadamente nerviosa. ¿No es eso correcto? Y ahora, para que pueda saber lo que es eso, es una sensación extraña que simplemente la impacta… Son como espasmos. La impactará una vez; luego se calmará y Ud. se sentirá bien; luego estará… ¿Es eso correcto? Yo la veo. Veo en dónde está usted parada, y dónde está… Ud. ora al respecto. Algunas veces cuando le pega, Ud. trata de irse a orar. ¿No es eso correcto? La veo con un vestido claro. Y luego, Ud. está… Ud. está su… Hay algo mal en el hígado también, ¿no es así? ¿No tiene un problema en el hígado? ¿No es eso…? Sí. Uh-huh. Eso baja y… Eso es correcto. Y Ud. tiene algo mal en el… y usted… Bueno, usted es casi un desastre, ¿no es así? ¿Acaso no tiene también una hernia? ¿No es eso correcto? Ambos lados están herniados. ¿No es eso correcto? Sí, señora. Voy a llamar… Sí, señora. ¿No es eso verdad?
Usted… Pero Ud. lo ha intentado tanto. Veo que han orado por esto de usted y parece que no obtuvo resultados. ¿No es eso correcto? ¿Ve? Sí.
28 Ahora, quiero que venga aquí solo un minuto. Ahora, hermana, estoy aquí para tratar de ayudarla. Y yo quiero ayudarla. Y la única cosa que yo puedo hacer ahora, es… Jesús dijo: “Si crees que puedo hacer esto…”. ¿Y cree Ud. ahora que he dicho la verdad sobre este Ángel? Y Él me dijo que si lograba que la gente me creyera y era sincero cuando yo orara, nada estorbaría la oración. ¿Lo cree? Venga aquí y déjeme orar por usted.
Nuestro Padre celestial, aparentemente mientras hablaba con la mujer, su fe se elevó. Y sabiendo que este hígado aquí ulcerado le causará rápidamente un gran problema si no se hace algo… Y Padre, oro que Tú la sanes. Concédelo, Señor. Pongo mis manos sobre ella en conmemoración de Tu Palabra. Las últimas palabras que salieron de Tus labios a medida que ibas subiendo, Tú dijiste: “Pondrán las manos sobre los enfermos; ellos sanarán”. Yo te creo, Señor. En el Nombre de Jesucristo, pido por su sanidad. Amén.
29 ¿Qué piensa, hermana? ¿Se va a poner bien? Sí lo hará, hermana. Dios le bendiga. Vaya… Usted ha estado preocupada por sus ojos también, ¿no es así? Han estado mal. Sí. Ojos débiles. Vaya, quíteselos, y solo siga adelante, y olvídese al respecto, y sea sanada.
30 Ahora, el Señor está aquí para sanar a cualquiera. Ahora, veamos, ¿cuál era su número de tarjeta de oración? ¿3? Vamos a intentar otro, un pequeño… Vamos a intentar el 7. ¿Quién tiene el número 7? Solo una tarjeta con el número 7. Si el 7 no está aquí, vamos a intentar el 25. Aquí está… Espere un minuto. Allí mismo. Número…
El niñito empezó a subir. ¿Era su número el 25? Bueno, bendito su corazoncito. Tráiganlo de todas maneras. Dios bendiga su corazoncito. Oh, no es eso hermoso, ¿un niñito? Muy bien. Permítanme tener el… a este hombre primero.
¿Cómo le va, señor? No, solo quiero hablar con este hombre por un momento. Señor, quiero que pase por este lado y crea con todo su corazón. Quiero hacerle una pregunta, sinceramente. Somos desconocidos. Yo no lo conozco a usted, y no sé si Ud. me haya visto antes o no. Solo estoy hablando ahora antes que la unción llegue. Por lo tanto, si se llega a saber algo de usted, tendría que venir de manera sobrenatural, ¿no es así, señor? Eso… Usted…
Solo para que esta audiencia alrededor, casi tres mil personas me imagino, quiere… Solo para que… Estoy tratando de hacerle llegar a la audiencia, no yo mismo, querido hermano; estoy tratando de hacer que el Señor Jesús venga ante la gente. Y Él envió a este Ángel para vindicar que yo soy Su siervo. Y Él me envió a profetizar en Su Nombre, y a decir cosas. Y Él dio estas señales de vindicación. Usted cree eso, ¿no es así, señor? Con todo su corazón…
31 Puedo sentir ahora su espíritu bienvenido, que Ud. es un creyente. Ahora quiero que se acerque un poquito más a mí. No estoy tratando de leer su mente, señor, en lo absoluto. Usted no cree eso, ¿cierto? No, porque eso solo sería algo que Ud. tenía en su mente. Oro que Dios vaya al pasado y haga algo que ni siquiera está en su mente para que pueda Ud. saberlo. ¿Lo ve?
Ahora, el… Hay algo mal con usted, sin duda, o Ud. no hubiera obtenido la tarjeta de oración. Y luego ha subido aquí para que se ore por usted. Y Ud. ha confesado su fe al creer, que Él lo va a sanar. Ahora, lo que estoy tratando de hacer ahora, es solo hablar con usted para contactar su espíritu humano. Que hará… Su fe… ¿Lo ve? Su fe opera este don. ¿Ve? Su fe lo hace descender sobre mí. Y entonces, cuando lo hace, Eso empieza…
32 Mire, Jesús no podía hacer nada excepto que la gente creyera en Él. ¿Es eso correcto? Usted tie… Ud. tie… Mire, Ud. cree en Dios; Ud. cree en el Hijo, cree en el Espíritu Santo; esa es la Trinidad. Creemos en eso. ¿Ve? Pero luego, para poder que esto opere, Ud. debe creerme, no como a Ellos, pero Ellos me enviaron aquí para esto. ¿Lo entiende? Sí, señor. Usted lo entiende.
Mi querido hermano, yo… Se da cuenta ahora de que algo está sucediendo, ¿no es así? Yo lo siento. Sí señor.
Ahora, usted tiene… Usted ha estado sufriendo de tuberculosis. ¿No es eso correcto? Sí señor. Sí señor. Usted… Por cierto, Ud. tiene… tiene tal deseo de… sí, Ud. es un ministro, ¿no es así? ¿No es eso correcto? Sí, yo… ¿Acaso no está planeando un viaje para ir a alguna parte, tal vez a…? ¿No es eso correcto? ¿Atravesando el mar? Usted va a al campo misionero, ¿no es así? Dios le bendiga. Veo que eso está muy cerca. Mi hermano, vaya en paz. El Señor Jesús lo ha sanado. Vaya, Dios le bendiga.
33 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. ¿Le creen a Él ahora con todo su corazón? Ahora, el hombre está sanado. Lo vi que se preparaba, se estaba preparando. Y vi los árboles soplando en otra nación. Y no pude evitar decirlo; Eso simplemente me habló directamente.
Ahora, ahora, todos Uds. se dan cuenta que hay un Ser sobrenatural aquí. ¿Es eso correcto? Es el poder del Señor Jesucristo. Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. ¿Es esa la misma manera que…?
¿Qué de ese hombre que se está preparando para ir a un lado, y algo va a suceder, y por el estilo? No recuerdo exactamente cómo fue. Pero de todos modos, lo que yo le dije, ¿acaso no es igual cuando Felipe vino a ver al Maestro? Bueno, entonces el Espíritu del Maestro…
Él dijo: “Un poquito y el mundo no Me verá más, (Ahora, el mundo entrará aquí; dirá: Telepatía mental). Empero, vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin de la edad”. Amén. Ahora, Uds. creen, ¿no es así? con todo su corazón.
34 Muy bien, ¿es eso suficiente para probarles, que el Señor Jesús…? ¿Qué? Muy bien, comenzaremos la línea de oración en unos… Si lo desean, o si quieren llamar algunos más de la audiencia. No me gusta entrar demasiado bajo este…
¿Qué? Oh, discúlpeme. Muy bien, cariño. Ven aquí. Lo siento, cariño. Lo siento mucho. Qué niñito tan excelente Ahora, solo un momento.
Ahora, pequeñito, quiero que vengas para acá solo para que te recargues en mí, de esta manera. Quiero que pongas tu brazo alrededor de mí. Pienso que eres muy buen niño. Ahora, para que la gente pueda escucharte, solo me voy a voltear para este otro lado, para que no te esté mirando a los ojos. (¿Lo ve?) Así que es solo… Yo le digo a la gente que me mire, pero quiero que tú te tomes de mí.
35 Ahora, aquí adentro… Ahora, hace mucho tiempo, estaba una hermosa Persona aquí en la tierra, y su Nombre era Jesús de Nazaret. Y Él era el Hijo de Dios. ¿Crees esto? Sí, lo crees. Y Él… Y Él descendió a la tierra, y un día los discípulos estaban… Ellos estaban a Su lado. Ellos despacharon a la gente, porque la gente estaba aglomerada sobre Él. Y lo tocaban a Él, y saldría virtud, y Él se debilitaba y demás. Y así que tenían que alejar la gente de Él.
Pero unos niñitos, así como tú, vinieron un día, y niñitas. Y Él… Ellos, los discípulos comenzaron a hacerlos hacia atrás. Él dijo: “Dejad a los niños venir a Mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”.
36 Ahora, si Jesús estuviera aquí esta noche, Él te tomaría, y te colocaría en su regazo, o algo. ¿No te gustaría hacer eso? Oh, a mí también. Vaya, sí lo haría. Ahora, si…
Ahora, ¿crees que Jesús de Nazaret envió al Hermano Branham aquí para hacer Su obra? Tú crees eso.
Bendito su corazón. Esa pequeña fe lo jala hacia abajo. Allí está. Este pequeño está sufriendo de un problema nervioso. ¿No es eso correcto, hijito? Eso es correcto. Tú no puedes dormir por las noches, ¿cierto, cariño? Niñito querido, has tenido un gran deseo en tu corazón. Tú quieres ser un ministro, ¿no es eso correcto? Eso es correcto. Dios te bendiga, hijito mío.
Nuestro Padre celestial, bendigo a este niñito en Tu nombre, y que él sea sanado. Y que se vaya a casa esta noche y duerma profundamente. Que todo el nerviosismo deje al niñito. Y que Tú le des el deseo de su corazón, y llegue a ser Tu siervo. Y que él crezca en fuerza y favor delante de Dios y los hombres. Que él sea un gran ministro del Evangelio, Padre, si Tú tardares tanto así. Lo bendigo ahora por su sanidad, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios que él ama. Amén.
Mi niñito, el nerviosismo se está yendo de ti. Vas a ser un niñito sano y normal. Dios te bendiga, hijito. Dios te bendiga, hijito.
37 ¡Oh, vaya! ¿No es Jesús maravilloso? Él ciertamente es maravilloso.
Ahora, quiere llamar otra tarjeta, o… Muy bien. Hay… ¡Oh, vaya! ¿No es maravilloso? Ochenta y ocho y unos seis allí, hablando uno al otro. Ambos sanados al ver una visión del Señor.
Madre, lo que se le dijo al niñito, dijo… ¡Alabado el Señor! ¿Es eso verdad? ¿Fue eso verdad, lo que sea que fue? Padre, ¿es eso correcto? Si es así, levante su mano para que la gente pueda verlo. Eso es verdad, puesto que los padres dicen que es verdad. ¿Acaso el niñito no deseaba mucho ser un ministro, habló al respecto? Lo pude escuchar decir: “Yo quiero ser un predicador”. ¿Lo ve? Escuché su vocecita. Y supe que era verdad cuando vi la visión de él, vi su nerviosismo, inquieto por las noches, dando vueltas, levantándose, y así sucesivamente. ¿No es eso correcto? Lo hace débil en sus riñones y todo. Eso… ¿No es eso correcto? Ahora, él se va a poner muy bien. Él va superar eso, y va a estar bien. Ahora, no tema.
38 El Señor Quien sabe lo que es, sabe lo que fue, y sabe lo que será. ¿Es eso correcto? Y por esta misma voz hablando lo que fue, que Ud. sabe; lo que es ahora, lo cual Ud. sabe que es tiempo presente, Él sabe lo que será. Tenga fe en Dios y crea en Él. ¿Cuántos le creen ahora con todo su corazón?
No podría haber una sola persona que venga a esta plataforma sin que se le diga. No digo que serán sanados, sino que se les puede decir solo… Y mientras uno habla más, es más.
Muy bien, llamen a toda la línea de oración. Junten a todos ahora, y vamos a… Todos desde la tarjeta de oración número 1 hasta la 50, mientras todos nos ponemos de pie y cantamos: “Solo creed, todo es posible, solo creed”. Todos ahora, mientras el resto de Ud. se forma, vengan en orden. Tarjeta de oración “Y” 1 al “Y” 50.
Muy bien. Vamos a cantar ahora. Danos un acorde, por favor, hermano.
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.
39 Nuestro Padre celestial, oh, no fue nuestra intención tomar tanto tiempo de Tu pueblo. Tienen que trabajar mañana. Pero oh Padre, simplemente pareciera que no puedo alejarme de eso. Solo parece agarrarme y hace un jalón en mí. Miro el reloj y veo que hace mucho deberíamos habernos despedido. Señor, hay… A estas personas se les dieron tarjetas de oración. Están supuestos a que se ore por ellos. Y oramos, Dios, que Tú los bendigas. Y no solo a ellos, pero a todos en el edificio. Que grandes señales y maravillas sean hechas esta noche. Concédelo, Padre, en el Nombre de Tu Hijo Jesús. Amén.
“Y” 1 al 50 tarjeta de oración “Y” 1 al 50, y que se formen. Y ahora, el resto de Uds. pueden tomar asiento por favor.
40 Ahora, los extraños que están dentro de nuestras puertas, les amamos, y queremos que estén tan reverentes, cada uno, tanto como puedan durante unos momentos. Hay gente allí abajo que tiene cáncer y toda clase de enfermedades. Ahora, voy a hacer una oración por ellos y poner manos sobre ellos mientras Uds. se unen conmigo en oración. ¿Lo harán allá en la audiencia? ¿Lo prometerán?
Solo piense, cuando solían ir al cine, y eran las nueve y media, ni se fijaban en eso, ¿cierto? Uds. se quedaban y miraban el otro espectáculo. Cuando iban al baile, bailaban toda la noche. ¿Qué de ahora? [Espacio en blanco en la cinta]… la obra del Señor.
41 Ahora, todos Uds. que están lisiados suban… o ellos los subirán, siendo que veo que los están levantando, para que podamos hacer una oración por ellos.
Anoche, yo bajé entre ellos, y varios de ellos se levantaron y caminaron. Y pienso que no queda sino uno en el edificio de anoche, una dama que vi. Y ella está aquí en alguna parte. La vi hace un rato, que estaba aquí anoche. Una dama de todo el grupo de… ayer que no fue sanada hasta donde yo sé.
Algunos de ellos sentados allí lisiados con artritis y todo, se levantaron inmediatamente. Una mujer en camilla, atada a eso, se levantó y se fue caminando del edificio, tan normal. ¡Qué maravilloso es Dios! ¿Acaso no es Él maravilloso? Ahora, Él hará la misma cosa esta noche. Ahora, todos sean reverentes, y vamos a orar ahora. Y ustedes… [Espacio en blanco en la cinta].
42 Ahora, vamos a tratar de… Ahora, Hermano Hall, le voy a hacer una promesa a esta gente aquí. Cuántos de Uds. harán esto: si son muy reverentes, permanecen sentados y están con reverencia, y dejen que el Hermano Hall observe el reloj durante los próximos cinco minutos. Y después que pasen cinco minutos, entonces dejen… hasta que pueda alejarme un tanto de esta unción pesada, porque va a estar llamando las enfermedades de la gente, me temo. Y si lo hace, entonces solo comenzaremos con las personas, que solo pasen por la línea y oraremos por ellas, imponiendo manos en ellas, creer que sanarán.
¿Creen Uds. que sucederá si pasamos por la línea? Ustedes que están allá en la línea, ¿lo creen?
43 Y ahora, recuerden, mañana en la noche, el Señor mediante, queremos por lo menos a cien personas para orar por ellas mañana en la noche. ¿Les gustaría eso? Digan: “Amén”. Unas cien personas… Vengamos muy temprano, y a pasar directamente a las personas y orar por ellas.
Muy bien. Ahora, yo sé que la unción está todavía ardiendo. Hermano Hall, quiero hacerle una pregunta que nunca antes le he preguntado. ¿Puede saber cuando Eso está así de cerca, cuando esa unción está cerca? ¿Se para aquí? Sí lo sabe. Solo me preguntaba después de estar Eso allí. Me fijo en los pacientes que vienen; siempre me doy cuenta de eso.
Recuerdo una noche, el Hermano Hall mismo estaba sufriendo. Y yo estaba tratando de mostrar algo, y encontré al Hermano Hall con una enfermedad en su… en su hígado. Y él dijo que había habido algo mal con él. Me acaba de decir que todo fue lento y todo. Él tenía abscesos en el hígado. Está todo bien ahora. [El Hermano Hall dice: “Tengo veintinueve ahora”.]
44 Muy bien. Pase adelante, hermano. Muy bien, señor. Venga aquí ahora.
Y tome su… junten a la gente. Ahora, todos estén en oración. Y después de unos cinco u ocho minutos a partir de ahora, quiero que el Hermano Hall empiece la línea para que todos ustedes… traigan a la gente para que vaya pasando, porque no lograremos orar por ellos. Y estamos… Y Uds. allá oren por nosotros, ¿lo harán ahora? Todos Uds. van a estar orando en silencio a medida que ellos pasan.
Ahora, venga acá, hermano. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios está aquí? Ahora, quiero que mire hacia acá rápidamente mientras yo… [Cinta en blanco].
45 La dama rápidamente. Ahora, hermana, venga rápidamente. Veo que tiene algo mal en sus ojos también, ¿no es así? Por supuesto, esa sería una cosa por la que quiere que se ore. ¿Es eso correcto? Pero aparte de eso, Ud. tiene un tumor. ¿Es eso cierto? Vaya, Dios le bendiga, y sea sanada.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”, todos. Solo esto, todos solo alaben al Señor. Ahora, sean felices, y…
Muy bien. Traigan su… ¿Es Ud. la dama por la que se va a orar? ¿Qué piensa acerca de esto, querida hermana? ¿Cree Ud. que es el Espíritu que estuvo sobre Jesucristo? Ahora, somos desconocidos, ¿no es así? Ud. solo subió aquí y eso es… Solo subió aquí. Ahora, si hay… Ud. sabe que yo tendría que tener alguna manera de saber que hay algo mal con usted. ¿Es eso correcto? Si yo le digo, ¿aceptará su sanidad en Jesucristo? Es artritis. ¿Es eso correcto? Baje de la plataforma [Palabras no claras].
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
46 Venga aquí. Traiga a la dama. ¿Cómo está, hermana? Veo que Ud. está usando lentes. Ud. está muy delgada; se ve delicada. Y le gustaría estar bien. Pareciera que… Por supuesto, una cosa serían sus ojos que están mal. Sabemos eso. Cualquiera puede ver eso. Pero quiero ver si hay algo más, si el Espíritu Santo me lo revelará. Sí, está en su sangre; Ud. está anémica. ¿Es eso correcto? Baje de la plataforma y alíviese en el Nombre del Señor Jesucristo.
Digan: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
Muy bien, siga adelante, hermana. Venga aquí. Crea con todo su corazón. ¿Cree usted? ¿Cree que Jesucristo me envió? Oh, ¿no es Él maravilloso? Veo que usa lentes también. Por supuesto, eso es provocado por el astigmatismo en sus ojos. Eso lleva ahí, oh, mucho, mucho, mucho tiempo. ¿No es eso correcto? Cuando Ud. era una niña… Ahora, quiero que observe algo. Pero aparte de eso, Ud. está sufriendo con un problema cardíaco. ¿Es eso correcto? Vaya, sea sanada en el Nombre del Señor Jesús. ¡Gloria a Dios!
47 Muy bien, hermana, Ud. tenía problema card… [Cinta en blanco]… allí, pero se ha ido de usted. Así que puede bajar de la plataforma y ser sanada con todo… Digamos: “¡Alabado sea…!”.
Digan: “¡Alabado sea el Señor! Si pudiera lograr que la gente…
Muy bien, venga ahora. Crea con todo su corazón. ¿Crees, cariño? ¿Quieres aliviarte? Esos ojos están también mal, ¿no es así, cariño? En el Nombre del Señor Jesús, yo te bendigo, cariño, que esto te deje y nunca te vuelva a molestar. Amén. Dios te bendiga, cariño. Quítatelos. Amén.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. ¡Oh, qué maravilloso, qué maravilloso!
48 Muy bien, pase adelante, hermana. ¿Cree con todo su corazón? Somos desconocidos, ¿no es así? Ud. solo entró aquí. Hay algo mal con usted. ¿Es eso correcto? Le digo lo que es, hermana. Es solo el tiempo de su vida. Ud. está nerviosa. ¿No es eso correcto? Muy, muy nerviosa. Está afectada con eso. Es solo una menopausia prematura trabajando en usted. En realidad no hay… Ud. piensa que hay muchas cosas mal con usted, pero no es así. Es… Esa es la cosa principal. ¿Me cree como el profeta de Dios? En el Nombre de Jesucristo, yo la bendigo, mi hermana. Baje de aquí feliz, y no se preocupe más al respecto.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
49 Muy bien. Venga, hermana. Amén. ¿Cómo le va, hermana? Muy bien. Usted está bastante nerviosa, ¿no es así? Y está sufriendo con diabetes de azúcar. Baje de la plataforma y sea sanada en el Nombre de nuestro Señor Jesús.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
Muy bien. Venga aquí, hermana. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Jesucristo está aquí para sanarla? ¿Lo aceptará si yo le digo…? ¿Si Dios puede revelarme lo que está mal con Ud. aparte de sus ojos? Yo no menciono eso, porque Ud. está usando lentes, y Ud. sabe que yo sé eso. Pero déjeme decirle, hermana, agitándose entre usted y yo está algo moviéndose como una vibración pesada, oscura, como muerte, que se posa alrededor de usted. Es un cáncer. ¿Es eso cierto? Baje de la plataforma. Acepte su sanidad. Se va a poner bien en el Nombre del Señor Jesús.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
50 Muy bien. [Palabras no claras]. Muy bien, después de esta dama entonces, comenzaremos la línea.
Venga aquí, hermana. Quiero que mire hacia acá y crea con todo su corazón. ¿Cree con todo su corazón? No llore, madre. La Presencia del Señor Jesucristo está aquí. Sé que está aquí. Mis propios labios están tan gruesos y me siento tan ungido. Hay Algo aquí. Y si solo me tranquilizo un momento hasta que la visión se mueva sin tocarla. La podría tomar de su mano. En un momento Él hablaría. Pero me refiero solo por medio de una visión.
Aquí, ponga su mano en la mía. Mire hacia acá. Ud. está sufriendo con un problema estomacal. ¿No es eso correcto? Vaya a casa y coma lo que quiera. Jesucristo la va a sanar.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!, todos.
[El Hermano Hall hace un anuncio].
51 Ahora, hermana, siendo que Ud. se sentó allí sufriendo con tuberculosis, puede levantarse e irse a casa y ser sanada. Dios le bendiga, hermana. Amén.
Muy bien, dejen que la gente allí… Abran la línea y dejen que la gente [Palabras poco claras]. [El Hermano Hall dice: “Ahora, solo tómenlo por la mano. Yo lo voy a levantar”].
Dios le bendiga, mi hermana, y la sane en el nombre de Jesucristo.
Dios le bendiga mi querida hermana, y la alivie. Crea en Dios.
Dios le bendiga, mi hermana, y la sane en el nombre de Jesucristo.
Dios le bendiga, mi hermana, y la sane en el nombre de Jesucristo, yo oro.
Dios le bendiga, mi hermana, y la sane en el nombre del Señor Jesucristo, yo oro.
52 En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, sana a mi hermana.
En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, reciba su sanidad, mi hermana.
En el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad, mi hermana.
En el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad, mi hermano. El problema estomacal lo va a dejar gradualmente.
Muy bien, Siga, hermana. Usted está afectada, ¿no es así? Sabe que tiene que sanar inmediatamente. Eso la dejó, hermana. El cáncer está muerto. Así que siga alabando al Señor.
Muy bien, Oh Dios, en el Nombre de Jesucristo, sana a mi hermana, te oro a Ti.
En el nombre de Jesucristo, sana a esta mujer con esta diabetes, Señor, en el Nombre de Jesucristo.
Venga, hermana, crea. En el nombre del Señor Jesucristo, que mi hermana sea sanada.
En el Nombre de Jesucristo, que nuestra hermana sea sanada.
En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, que nuestra hermana sea sanada.
Dios le bendiga, hermana. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Su artritis la va a dejar, querida hermana. Dios le bendiga.
53 Muy bien. ¿Creen con todos sus corazones?
Yo creo que estoy… Él… Tan [Palabras poco claras]. ¿Cuántos quieren ser sanados en este momento en la audiencia? ¿Harían algo por mí en este momento? ¿Harían algo por mí? ¿Creen que Él está aquí para sanarlos? Les quiero pedir algo. ¿Cuántas personas enfermas están aquí, levanten su mano? Ahora. Uds. personas que están bien, Uds. que están bien, pongan sus manos en la persona enferma, ¿lo harán? Ud. es el hijo de Dios, igual como cualquiera de nosotros. Pongan sus manos unos sobre otros. Los ministros que están por aquí, algunos de Uds. ministros, vengan aquí y pongan sus manos sobre estas personas que están por aquí. Inclinemos nuestros rostros, por todas partes.
Querido Padre celestial, tanto, tantas cosas. Me estoy poniendo débil, Señor. Tú sabes eso. Y oro que Tú tengas misericordia de esta audiencia esta noche. Que puedan ser sanados, querido Padre. Que el poder de la enfermedad, del diablo, Satanás, que suelten a estas personas esta noche. Que cada persona aquí sea sanada en el Nombre de Jesucristo.
Ahora, ustedes pueden…
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