OBRAS DEL MENSAJE


Por Él, Yo Aceptaré
Hammond, Indiana, E.U.A.
52-0718
1 ¡Qué noche! Cualquier cosa podría suceder, en cualquier parte. Mientras estaba parado allí, escuchando ese maravilloso coro: “Aclamen Todos El Poder Del Nombre de Jesús”. Mientras estaba sentado allí, me pareció que el rapto vendría enseguida, mientras yo estaba en la… sentado en ese pequeño catre. Parecía que algo me estaba levantando. El… Aclamen El Poder Del Nombre De Jesús.
Eddie Perronett, cuando escribió ese canto, y muchos de los poetas, qué tiempo… Él entraba y veía a su padre allí, abanicando de un lado a otro, manteniendo a su hijo fresco, acostado allí, paralítico, un espástico. Y yo pensé: “Dios, ¿qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué se puede hacer?”.
Qué tiempo… [Cinta en blanco – Trad.]… de reunión. Qué tiempo cuando Dios podría simplemente entrar y hacer cualquier cosa entre nosotros.
2 Quiero preguntar ahora, el informe, sobre cuántos se reportaron, la condición definitiva de anoche. Hermano Bosworth, ¿tendría Ud. el informe de lo que pasó anoche? Y lo iban a dejar en el estante. Si alguien me da ese informe de inmediato. ¿Me lo conseguiría, Hermano Bosworth? En el estante, en el puesto de libros, el informe. Alguien, o uno de los ujieres, si puede tomar el informe del estante y averiguar cuántos se reportaron esta noche, de la reunión de anoche, qué pasó en la reunión de anoche. He estado muy interesado en ello hoy.
Qué bueno es nuestro Señor con nosotros. Tenemos dos noches más de reunión, amigos Cristianos. Esta mañana, realmente tuvimos un tiempo de compañerismo en ese desayuno ministerial. Un grupo tan precioso de ministros, todos sentados alrededor con un solo corazón y unánimes. Por lo general, menciono algo en el desayuno sobre diferentes denominaciones. Esa es una de mis grandes cosas para mencionar. El Hermano Baxter se preguntaba, me supongo, por qué no lo mencioné. Simplemente parecía que había una atmósfera tan celestial, no había ninguna diferencia en eso, era solo… ¿ven?
3 Yo creo esto, que en las grandes esferas de la iglesia, lo único que está deteniendo la venida de nuestro Señor Jesús para Su iglesia, y el establecimiento de Su reino, son las diferencias entre las personas del Evangelio completo. Correcto. Mientras uno diga: “Yo pertenezco a esto, yo pertenezco a eso. Yo recibí esto, yo hice eso”, y no reconoce al hermano como su hermano, yo creo que ese es uno de los impedimentos que tenemos ahora, uno de los impedimentos para no recibir, o de la venida de Jesucristo.
Yo creo que ya hemos pasado… La venida de Jesús está pasada de tiempo. Esa es una gran palabra, pero creo que puedo demostrarlo con las Escrituras. Está pasada de tiempo. Dios, como Él dijo: “Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del hombre”. Dios fue: “Paciente, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Gracias Hermano. Aproximadamente una docena o más de testimonios de anoche. Bueno, eso no es muy bueno. Solo una docena de setenta y ocho que pasaron por la plataforma; setenta y ocho diferentes que pasaron por la plataforma, y solo una docena se reportó. Muy bien. Es fácil, y a mí me da igual entonces, intentaremos esta noche en una sanidad masiva y veremos qué hará nuestro Señor. ¿Ven?
4 Ahora, ¿entienden lo que quiero decir? Estoy aquí para tratar de ayudar a todos. Algunos de ellos dicen: “Ore por mí. Si Ud. solo ora por mí, yo sanaré”, ¿ven? Bueno, eso es verdad, eso es lo que Dios hace, Él sana a los enfermos. “La oración de fe salvará al enfermo”.
Pero yo estaba esperando, y había pedido por lo menos tres veces esa cantidad, en los reportes de hoy, que han tenido un cambio en veinticuatro horas, una mejoría, en los setenta y tantos… Una niñita, hija de un ministro que se sentó aquí anoche, me estaba diciendo que ella se hospeda en el mismo motel, que vive en… bueno, en… ella vive en Kentucky, justo al otro lado del río desde mi casa, la sobrina del Hermano Beeler. Y ella dijo que contó a cada uno de los que pasaron por la plataforma, y creo que ella dijo setenta y ocho que cruzaron la plataforma.
Anoche fue solo una noche de prueba, para tratar de ver lo que haría el Espíritu Santo. Solo para ver qué sucedería, para ver cuántos sanarían sólo orando, imponiéndoles las manos. Entonces, como que cometí un pequeño error al hacerlo. Yo… las visiones se estaban moviendo tan… Gracias, mi hermano.
5 Ahora, aquí hay otro informe que dice: “No hay un número definido, pero se reportaron varios”. Eso es maravilloso. ¿Cuántos de los que están aquí fueron sanados anoche y saben que lo fueron? Levanten sus manos de esta manera. Que fueron sanados anoche en la línea de oración, solo levanten sus manos, de esa manera, para que yo pueda verlos alrededor. Bueno, parece un número bastante grande, que Uds. realmente sienten que hubo una diferencia, que fueron sanados. Eso es maravilloso. Bueno, si el… Gracias, a todos. Dios les bendiga. Mantengan ese testimonio.
6 Se los digo, amigos. Lo que he estado moviendo, tratando de hacer, es cambiar la política de… Temo que la gente me malinterprete y piense que soy, solo un, un místico, y que comience demasiado un… Bueno, yo… deseo decir esto: mi corazón es para Jesucristo. Él es Aquel que amo con todo mi corazón. Y mi primer deber es con Él. ¿No es eso correcto? Mi primer deber es con Él. Y cuando veo algo que pudiera estorbar, durante el llamado en alguna parte, o traer un reproche en alguna parte, eso me hace sentir… Primero, ahora, mi deber es con Él. ¿Ven? Quiero hacer algo que ayude a Su causa.
Bueno ahora, me doy cuenta que no podemos evitarlo, en los… y estas esferas a las que vamos. Un individuo fue arrestado, aquí no hace mucho, en el Sur. Él subió a la plataforma y dijo: “Bueno, eso no es nada, el Hermano Branham solo… es solo telepatía mental”, dijo: “Yo puedo hacer lo mismo”. Y además, él era un ministro. Se subió a la plataforma y probó algo de su telepatía mental, y ahora él está en la cárcel, ¿ven?
Le dijo a un hombre, dijo: “Estás siéndole infiel a tu esposa.”
Él dijo: “Usted es un mentiroso”. Dijo: “Me paro aquí para decir que no es cierto, y yo soy un caballero y un Cristiano, aquí en el vecindario, y cualquiera… todos me conocen”. Él dijo: “Dígame cuándo”.
7 Eso es correcto, ¿ven? Así que ahí, por eso. Y ellos deberían haberlo hecho, deberían haberlo echado a la cárcel. Eso es exactamente correcto. Hermano, si Dios no está detrás de eso, mejor tenga cuidado, y Ud. traerá un reproche, tan seguro como existe el mundo, ¿ven? Asegúrese de saber de dónde habla y de qué está hablando y deje que el Espíritu Santo hable. Sólo quédese quieto. Eso es lo mejor que se puede hacer. ¿No creen que eso sea correcto? ¿Ven?
Y yo pensé: “Bueno, al principio, cuando recién empezamos, y yo tomaba a las personas de las manos como Él me dijo”, y ahí estaba, ¿ven Uds.? Y luego Él sólo sigue diciendo hasta que yo… Vean, en algún momento trae un reproche, entonces todos miran eso. Ellos no miran las cosas buenas que el Señor ha hecho. Ellos miran lo que Satanás ha hecho, lo avientan todo en una sola categoría. Así es exactamente como sucede. Lo avientan todo allí, dicen: “Ahí lo tienen, todo ello es corrupción. No hay nada en eso”. Y ahí está, ¿ven? Así es como lo hace el enemigo.
8 Y ahora, nosotros como Cristianos, tenemos que estar en guardia en todo momento, vigilando todo. Y pienso esto, hermano, y sé esto por las Escrituras, que cualquier persona, sin importar quién sea, que… cada persona que cree en la sanidad Divina tiene un derecho perfecto, y Dios honrará sus oraciones si Uds. oran por los enfermos— oran por los enfermos. Correcto. ¿Ven? No es una oración. Mi oración ayudaría, su oración me ayudaría a mí. ¿Ven?
Esta mañana, en el desayuno ministerial, cuando yo estaba… permanecí tanto tiempo anoche en la fila, un hermanito se levantó allí. Creo que fue el Hermano Cox, y dijo que sentía que… Anoche yo no dormí sino solo una hora. Simplemente no podía reaccionar, me había quedado demasiado tiempo. Y el administrador, me dijo. Le dije: “Bueno, la próxima vez, solo sáquenme, no importa lo que yo diga”.
Y él solo seguía diciéndome: “Bueno, Ud. se tarda mucho”, siguió tirando de mí, y yo seguía esperando, porque anoche yo quería orar por unas trescientas, cuatrocientas personas, ¿ven?, para ver si podía pasarlas. Y entonces, es al menos la mitad de ellos, los que darían testimonio de su sanidad. Eso es lo que yo quería hacer. Bueno, esa era mi idea de eso, alcanzar a orar por todos.
9 Ahora, si se fijan, queridos amigos Cristianos, seguramente, que esta es la mejor manera, es que Uds. me crean con todo su corazón. Yo sólo puedo ayudarles, a medida que Uds. creen lo que digo. Y si me salgo de la Biblia, entonces Uds. tienen derecho a no creerme. Pero mientras yo esté predicando, o enseñándoles la Palabra de Dios, entonces Uds. deben creer. ¿Es eso correcto? ¿Ven?
Ahora, aquí, cuando nuestro Padre Celestial, aquí en la plataforma, hace algo en la audiencia, y Él confirma o hace notorios Sus caminos, o sana a alguien de algo, y luego Uds. ven que esa es la verdad, y aquí viene la gente, y todo…
10 Y ustedes se dieron cuenta anoche, de por qué tenemos que repartir tarjetas, ¿no es así? No hay un orden en absoluto, uno simplemente no puede hacerlo. Y luego la gente, si uno los regresa de la línea, eso causa resentimientos, y uno sólo… Todo ministro que tiene un servicio de sanidad Divina tiene que repartir tarjetas de oración. Tenemos que tener orden. ¿Ven? Si no lo hacen… Pablo dijo que pusieran a la iglesia en orden. ¿No es así? El orden es de la iglesia, y por eso estamos muy agradecidos.
Quiero darle un cumplido a un hombre que está en el edificio. Él no es, él llama la atención de cierta manera, pero por otro lado él ha sido un hombre que ha sido un buen amigo mío durante años. Lo he visto en la reunión esta noche. Lo he visto aquí por varias noches. Y el hermano ha significado mucho en mi vida. Y Uds. pudieran verlo, o hablar con él, y pensar que es muy raro y extraño. Pero en el fondo de mi corazón, le tengo un profundo respeto. Y el hombre ha estado en prácticamente cada reunión que he tenido por aquí, y a las que ha podido llegar, cualquiera que lo llevara [transportara, aventón – Trad.], o de alguna manera para llegar ahí. Y él nunca pide un favor, un centavo, alguna cosa.
11 Y no hace mucho tiempo, yo estaba en una gran ciudad, y este hombre pidió a cualquiera que lo llevara hasta allí, y yo… y había un gran… el alcalde de la ciudad quería venir a verme. Yo… ellos solo los mantuvieron alejados. Y luego aparece este pobre anciano, con un saco de una clase, pantalones de otra clase, sin zapatos. Lo llevé a mi habitación conmigo, a dormir conmigo. El hombre me miró y dijo: “No lo entiendo”.
Yo dije: “Ese es mi hermano. No me importa lo que… a lo que ellos llaman ”peces gordos [persona de gran reputación o importante – Trad.]“, lo que quieran saber. Yo quiero… ¿Ven? No importa lo que sea… el hombre…
Y cuando yo era solo un muchacho, solo un muchachito, la primera vez, cuando solía ver a las personas Pentecostales hablando en lenguas, y yo decía: “No lo puedo entender, simplemente no puedo”.
12 Y ese hombre, vino sobre él, para hablar en lenguas. Yo sabía que él era un buen hombre. Yo lo observé. Él no está avergonzado. Y cada vez cuando yo entro… Mi muchacho vino hoy, me dio un pequeño tratado. Él dijo: “En la esquina de la calle se encontraba este hermano testificando y glorificando a Dios. Cuatro cosas que Dios quiere que sepas”. Y él pasó por ahí, y no reconoció a mi hijo, y dijo: “¡Alabado sea el Señor, hermano!”. Dijo: “¿Alguna vez has ido a las reuniones de Branham?”, dijo: “El Señor está haciendo grandes cosas”.
De repente, él lo vio y dijo que miró a su alrededor, Billy dijo: “¿No me conoce, hermano?”.
Dijo: “¡Alabado sea el Señor!”. Dijo: “Sí, sé quién eres”.
13 Ahí lo tienen, en todo lugar, en todas partes. Y cuando yo era solo un muchacho, recién ingresado al ministerio, era solo un muchacho joven en el Camino, este caballero anciano se sentó en mi habitación un día, antes de que mi primera esposa falleciera, se sentó allí. No teníamos nada en la casa, solo una vieja cama plegable. Le dimos eso a él. Nos cambiamos a la otra habitación, la pequeña y vieja cama de hierro en la que dormían los niños. Él se quedó en nuestra casa. Y un día, mientras estaba sentado allí, yo no podía entenderlo. Yo no sabía demasiado sobre las cosas espirituales, y me preguntaba acerca de esto otro, y lo guardé en mi corazón, antes de que fuera confirmado.
Y un día, sentado allí, se puso de pie y dio un mensaje, como lo hizo el hombre hace un momento, en lenguas desconocidas. Yo lo miré, y retrocedió y dio la interpretación. Y él dijo: “Dios habla y dijo que ahora tú solo eres un muchacho, que tienes mucha juventud en ti, pero un día Dios te va a usar”. Y eso se cumplió, eso es correcto, sólo un muchacho.
14 Hermano Ryan, estoy hablando de Ud. ¿Podría ponerse de pie? Dios le bendiga. Yo era… Uno de los primeros hombres que escuché hablar en una lengua desconocida. Él es un Católico convertido. Él solía ser un acróbata. Y yo lo observaba, y lo veía, y lo escuchaba a él, y yo observaba su vida. Él era muy humilde, él vivió abajo en el río por un tiempo, y él salía, y él… bastante en oración y cosas. Y fue uno de los primeros en comenzar a motivarme para escuchar lo que era esto. Y después de un tiempo, él ha llegado a ser… no importa, un día me paré en las calles, yo estaba en Erie, Pensilvania, y tenían una clase de espectáculo usando barba en la cara, y el hermano anciano pensó: “Ahora, esta es mi oportunidad”, porque él usa una barba larga y cabello largo o cabello hasta el hombro.
15 Cuando yo lo vi por primera vez, pensé que él pertenecía a la Casa de David, pero no era así. No, él es un hermano Pentecostal. Así que yo salí y era… mi esposa y yo caminábamos por la calle, y lo vimos parado a un lado, con esa barba blanca soplando, cantando: “Es la religión antigua, esta es la religión antigua”, de esa manera, repartiendo folletos. Y cuando él me vio, intentó retroceder. Dijo que… vio pasar a mi esposa. Yo me acerqué y puse mis brazos alrededor de él, allí en el lugar. Le dije: “Dios le bendiga, Hermano Ryan”.
Dijo: “Hermano Branham, pensé que lo avergonzaba”, dijo: “Pensé en retroceder”.
Yo dije: “¿Avergonzarme? Hermano, Ud. es mi hermano”. Nada vergonzoso. Él es mi hermano. Y hemos aprendido a amar al Hermano Ryan. Y a todas partes que íbamos, él pedía que lo transportáramos, trayendo a su esposa y todo. Y, oh vaya, por las calles va testificando. Y yo me entero por personas que me escriben, hombres de negocios, y todo lo demás, donde él ha estado, dicen: “Un individuo llamado John Ryan, de barba larga, vino por aquí, contó sobre grandes cosas aconteciendo”.
16 Ahora, yo quiero estar cerca cuando lo vea a él coronado inmortal, uno de estos días, cuando Dios traiga su recompensa. Muy bien.
Leamos un poco de Su Palabra, la Palabra del Señor, ahora. No rindiendo homenaje al hombre, sino solo uno de los hombrecitos que se sienta atrás y pasa desapercibido. El otro día, mientras la reunión estaba esperando, y la gente, antes de que abrieran las puertas, me imagino, sucedió que pasé en la camioneta y miré por ahí en las… [Palabras inciertas]… y allí estaba el Hermano Ryan con su Biblia, enseñando. Sin desperdiciar un momento, y dejando todo. Lleguemos a ser todos así ¿Qué dicen? Salgamos y contémoslo en todas partes, alcancen a alguien.
Ahora, para la oración. Permítanme decir esto: que deseo leer solo una pequeña porción de las Escrituras, y voy a comenzar la línea de oración. Está muy caluroso.
Pero ahora, si es la voluntad de Dios, mañana en la noche, lleguemos temprano, es sábado en la noche. Y el domingo en la tarde, si el Señor… ¿Cuántos de los que están aquí escucharon la historia de mi vida? ¿Veamos? Me supongo que casi todos Uds. ¿No? Uds. que la han escuchado, ¿les gustaría escucharla de nuevo? Veamos sus manos, si Uds…. Muy bien. El domingo por la tarde: La Historia De Mi Vida.
17 Ahora, quiero pedirles algo. Salgan y traigan a todos los pecadores que saben cómo, que Uds. pueden persuadir, y tráiganlos el domingo por la tarde. El domingo por la noche, nuestro gran servicio de cierre, esperamos un gran clímax aquí. Esa es la noche donde no queremos dejar ni a una sola persona, si podemos, sino que queremos lograr eso.
Ahora, esta noche, solo quiero leer una Escritura, solo un momento, y luego llamaremos a nuestra línea de oración, que se encuentra en Job 42. No sé por qué hoy, mientras trataba de estudiar, yo seguía regresando a este lugar en la Biblia. Y comenzando con del versículo 8, leeré solo una parte del versículo 8. No me gustaría hablar, predicar, después de ese maravilloso e inspirado sermón, que el Hermano Baxter acaba de entregar esta noche. Es maravilloso.
Ahora, pues, tomaos… siete becerros y siete carneros, e id a Mi siervo Job, y ofreced a Mi… Ofreced (perdónenme) ofreced… holocausto por vosotros;…
18 Llegué dónde… vean allí donde he dejado caer el sudor, casi está borrado. Déjenme leer eso otra vez, a ver si puedo entenderlo.
Ahora, pues, tomaos siete becerros, y siete carneros, e id a Mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y Mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él aceptaré…
19 Eso es orar los unos por los otros, la importancia de la oración. Ahora, estos consejeros que habían venido y se presentaron ante Job, él era… Ese es el Libro más antiguo de la Biblia. Probablemente fue… Job vivió en la época de Nimrod, y por allí, en algún lugar desde Set hasta Abraham. Y es el… El Libro de Job fue escrito, antes que el Génesis. Pero él era un sacerdote, y un príncipe. Y él amaba al Señor. Y Dios lo bendijo, lo hizo un gran hombre. Y luego vino Satanás… Ahora, esto es lo que quiero que observen: Satanás vino con los hijos de Dios, se puso justo entre ellos y comenzó a hablarle a Job, o habló… Dios comenzó a hablar sobre la tierra.
Él dijo: “Satanás”, Él dijo: “¿Has considerado a Mi siervo Job, un hombre perfecto, ninguno como él en la tierra?”.
20 Satanás dijo: “Oh, sí,”, dijo: “Tú le has cercado alrededor a él. Lo estás bendiciendo y dándole todo lo que Tú puedes… Tú podrías darle”. Dijo: “Claro, él te servirá de esa manera”. Dijo: “Déjame tenerlo y haré que te maldiga en Tu cara.”
“Ahora”, Él dijo: “Él está en tu mano. Yo romperé el cerco, pero no le quites la vida”.
Y Satanás hizo todo menos quitarle la vida. Le quitó a sus hijos, lo quebrantó con sarna, destruyó todos sus bienes, lo convirtió en un pobre mendigo [indigente – Trad.] y lo sentó en un montón de cenizas, allá atrás, en el patio trasero, me supongo, con un pedazo de tiesto [cerámica, vajilla, loza – Trad.], o algo así, rascándose la sarna que tenía en su cuerpo. Su esposa se dirigió a la puerta y dijo: “Oh, Job, te ves tan miserable, ¿por qué no maldices a Dios y te mueres?”.
Él dijo: “Mujer, hablas como una mujer fatua”. Él dijo: “El Señor dio, el Señor quitó; bendito sea el Nombre del Señor”.
21 Ahora observen. Ese hombre que había pasado por pruebas, ese hombre que había sido purgado [ritual externo de limpieza por medio de un ritual o interno como la santificación por medio de una expiación – Trad.] Dios no estaba tratando con un pecador ahora; Él estaba tratando con un santo, ¿ven? Un hombre que había sido santificado por Dios, probándole a Satanás que había mortales que le servirían a Él frente al conflicto.
Y él dijo: “Tú hablas como una mujer fatua”. Ahora, él nunca dijo que ella era una fatua. Él dijo que ella habló como una mujer fatua. “El Señor dio, el Señor quitó; bendito sea el Nombre del Señor”.
22 Aquí vienen estos buenos consejeros, o miembros de la iglesia. Job maldijo el día en que nació. Él dijo: “Que las estrellas no brillen en la noche o el sol en el día”. Pero él no maldijo a Dios. Y allí, Satanás lo llevó hasta el mismo momento en que se sentía a lo último de su ruinosa desgracia.
Luego vinieron algunos de sus amigos y, en lugar de consolarlo, lo acusaron de ser un pecador secreto. Como si pudieran acusar a esta mujer aquí, en la silla de ruedas, al joven que está allí en la cama, al pequeño niño espástico, al padre que está parado allí, tal vez siendo un pecador secreto, algo que Ud. ha hecho. Ese no es siempre el caso.
Jesús dijo una vez, los discípulos dijeron: “¿Quién pecó?”, el ciego: “¿él, su padre, su madre?”.
Dijo: “En este caso, ninguno de ellos pecó, sino para que la gloria y las obras de Dios se manifiesten”.
23 Job no había pecado, él sabía que no había pecado. Y él no había pecado, por lo que no lo confesaba porque no había pecado en lo absoluto. Pero Dios lo estaba realmente probando, poniéndolo a prueba. Y yo creo que cada Cristiano que ha nacido de nuevo, tiene que pasar por esas pruebas. Todo hijo que viene a Dios debe ser primeramente disciplinado, santificado [purgado – Trad.]. ¿Es eso correcto? Si no pueden soportar la corrección del Señor, entonces llegan a ser un bastardo, o un hijo ilegítimo. Usted reclama que Dios es su Padre, y Ud. no sabe nada de Él, ¿ven? Un hijo verdadero, genuino, nacido de nuevo de Dios se mantiene firme. Estamos sembrados con la simiente incorruptible de Dios, ella no puede perecer. ¿Ven lo que quiero decir?
24 Ahora, si usted tiene una manera que, Ud. dice, de altibajos, y altibajos, yo le aconsejaría que fuera a Dios y que se quede allí hasta que realmente haya nacido de nuevo. Cuando llegan las pruebas, los problemas, las angustias y las decepciones, algo sostiene. No es Ud. sosteniéndose; Algo sosteniéndolo a Ud., ¿ven? No es una cuestión de si yo me sostengo o no. Es una cuestión de si Él sostiene o no. No es mirarme a mí, es mirarlo a Él. Él es el Único.
Si yo… Un hombre vino aquí, no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, no soy digno de ser salvo”.
Yo dije: “No, Ud. no lo es”.
Y él empezó a llorar. Dijo: “He intentado ser salvo desde 1940”. Él dijo: “Pero me he hallado indigno”.
Yo dije: “Usted nunca será digno”.
Él dijo: “Entonces nunca podré ser salvo”.
25 Yo dije: “Oh, no. No es Ud.; es Él”. ¿Ven? “Dios no lo ve a Ud., Él lo ve a Él. Y si Ud. puede hallar una falta en Él, entonces Ud. no puede ser salvo. Pero si no hay falta en Él, entonces Ud. está bien. El defecto que Ud. halle en Él está sobre Ud. Pero si no hay defecto en Ud…. en Él, entonces no hay defecto en usted”.
Él dijo: “Lo veo, Hermano Branham, lo veo”.
Él quería gritar. Le dije: “Primero arréglese, luego eso ocurrirá después. ¿Lo ve?”.
26 Entonces allí, Job, después de saber que él no había pecado contra Dios. Pero si un hombre es sincero, una persona es sincera, una madre que trae a su bebé aquí, un hombre ciego sentado aquí, sosteniendo su bastón, sentado frente a mí, una señora sentada aquí, con aparatos ortopédicos en sus extremidades y muletas, diferentes tendidos alrededor. Parece una mujer tendida por aquí que probablemente se está muriendo, yo no sé, y en una condición moribunda. Otro postrado aquí. Sólo miren eso. Tal vez algunos, tal vez están sentados en esa audiencia allí, con problemas de corazón, que partirán antes que cualquiera de ellos; el problema del corazón es el enemigo número uno.
Pero Dios tiene que cumplir Su promesa, para poder ser Dios. Si Él no cumple Su promesa, entonces Él no es Dios. Ahora, lo principal es averiguar si es la voluntad de Dios. Es fácil ir… Si Dios dijera: “Mañana, descenderé aquí, en esta audiencia”, y nos quedamos aquí, y en verdad sabemos que fue el Hijo de Dios, supiéramos que fue Él y que dijo: “No se vaya, ninguno de Uds., mañana. Va a llover todo el día”.
27 Bueno, sería fácil para mí irme a casa, y solo irme a la cama y decir: “Mañana no voy a salir porque va a llover todo el día”. ¿Ven? Porque si Él lo dice, va a llover. ¿No lo creen? Lo que saben que es la voluntad de Dios, entonces Uds. pueden mirar en la Palabra de Dios, aquí, y hallar la voluntad de Dios para Uds. ¿No lo creen?
Y luego, lo único que hace esto otro es enderezar al individuo, ¿ven? Esto es para toda la iglesia, para todos. Y luego si Uds. reciben una total de [palabras inciertas] de fe, límpiense o acepten a Jesucristo y créanle a Él, está sujeto a hacer que la Palabra de Dios se cumpla, porque es una semilla.
28 Ahora, Job sabía que no había pecado. Por lo tanto, después de todas esas pruebas y todo ese problema, Job simplemente siguió aferrándose. Había algo al respecto que él sabía que Dios lo amaba, y él amaba a Dios.
Ahora, noten. Después de un tiempo, desde el Este vino un pequeño príncipe, llamado Eliú, que significa, oh, o representado— que representa a Jesucristo. Ahora, cuando vino a él, dijo: “No tengas en poco mi juventud, porque soy más joven que tú, Job. Tú eres un anciano sabio, probablemente de más de ciento cincuenta, o cien años, o algo así. Y yo tal vez solo sea un joven, pero no tengas en poco mi juventud”.
Primero, él comenzó a corregir a Job, acerca de dónde se había equivocado y las cosas, de acusar a Dios. Luego, cuando comenzó a hablarle, no como un pecador… esto es lo que me gusta. No como un pecador… él… y Job comienza a decir: “Ahora, yo… Muy bien, hay esperanza de un árbol si muere, o si una flor muere, pues, se le caen sus pequeños pétalos, y la pequeña semilla baja a la tierra, y vienen las lluvias y la entierran, como una procesión fúnebre, llorando desde los cielos. Y esa pequeña semilla yace allí y se revienta, y la pulpa se acaba, y todo desaparece entonces. Pero ¿es ese el final de la flor?”. No señor.
29 Ustedes mujeres, aquí en Indiana, que plantan sus flores, Uds. no tienen que preocuparse por eso. Una pequeña semilla sale de allí, y la próxima primavera, aquí está otra vez esa flor. No hay nada en el mundo que la ciencia pueda encontrar allí, con ese pequeño germen de vida. La pulpa se ha ido. La semilla se ha ido. Las raíces están secas, y todo, pero esa flor vuelve a vivir. Dios hizo una vía para que ella vuelva a vivir.
Bueno, si Él hizo una vía para que una flor vuelva a vivir, ¿qué de un hijo de Dios, que está hecho a Su imagen? Job dice: “Un hombre muere, sí, él entrega el espíritu. Él se ha ido. Sus hijos vienen a lamentarse, o para honrar y él no lo percibe, y así sucesivamente. Yo no puedo entender. Veo una flor— una semilla enterrada, cobra vida. Veo morir la flor, se levanta de nuevo. Mas el hombre yace, entrega el espíritu, ¿y dónde está él?”. ¿Ven? “Él ya no se levanta”.
30 Entonces Eliú intentó hacérselo comprender. Ahora, voy a impartir esto solo en forma infantil, aquí. Ahora, él dijo: “Job, tú estás observando esas flores. Ellas están a la manera de Dios, ellas no han pecado, no hay nada en ellas que haya pecado. Pero el hombre pecó, y esa es la razón por la que no lo ves ya más cuando muere. Pero, sin embargo, Job, viene Uno, un Justo, Quien se parará en la brecha, pondrá Sus manos sobre un hombre pecador, y un Dios Santo, y hará un puente, y se parará en su lugar, y hará intercesiones por él. Entonces el hombre se levantará de nuevo”.
Y entonces, Job, siendo un profeta, entró en el Espíritu, los truenos comenzaron a rugir, los relámpagos a destellar. Job se puso sobre sus pies, y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y aunque los gusanos de mi piel destruyan este cuerpo, sin embargo, en mi carne he de ver a Dios”.
Él sabía que vendría un día de resurrección. “En los días postreros”, plural, vean, los últimos dos mil años: “Mi Redentor se levantará sobre el polvo”.
31 No es de extrañar que David clamara: “Mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que Tu santo vea corrupción”.
Todo allá en el pasado, todo apuntaba al Calvario. Luego, en Jesús, yace la completa Salvación, la completa sanidad Divina, un… Si no hay ahora sanidad Divina, no hay resurrección de muertos. Oh, me gustaría que Uds. consideren eso. Eso es correcto. Nosotros tenemos las primicias de nuestra herencia (¿Es eso correcto?), las arras de nuestra Salvación. ¿Es eso correcto?
El pequeño toque que tenemos, cuando yo caminé hacia esa oleada, hace un momento, y ellos estaban gritando, y alabando a Dios, y el Espíritu Santo cayendo, y lágrimas rodando por sus mejillas, cuando él estaba cantando: Todos Exalten el Poder del Nombre de Jesús. Cuando me paré esta mañana, Uds. escucharon a ese pequeño dúo esta mañana, cantando ese hermoso himno. Me supongo que lo cantaron de nuevo esta noche. Y los Cristianos allí, esos ancianos veteranos que fueron golpeados en batalla, y las lágrimas rodando por sus mejillas. ¿Qué era eso? Eran las arras de su salvación. El Espíritu Santo ahí, de las arras, de… Las arras es el pago inicial, simplemente lo que… algo para retenerlo.
32 Entonces hay una prueba. Sí señor. Cuando eso desciende sobre nosotros, nos quita el deseo de pecar. No tenemos más deseo de pecar, el adorador limpio una vez. Entonces algún día cuando eso llegue a ser perfecto, ¿qué será cuando nos paremos y oigamos el coro Angelical, cantando: Todos Exalten el Poder del Nombre de Jesús ¿Qué será en el otro lado? ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, entonces eso, la sanidad Divina, son las arras de nuestros cuerpos redimidos.
Aquí yace una mujer muriendo de cáncer. Nuestros médicos nuestros doctores terrenales se acercaron a ella, y dijeron: “No hay nada que se pueda hacer”.
Podría traerles registro tras registro donde ellos estaban en la lista de fallecidos, que se suponía que habían muerto hacía tres o cuatro años, y esta noche no pueden encontrar ni rastro de cáncer, ni nada. ¿Qué pasó? Un doctor dijo: “Simplemente no lo sé. No sé qué pasó”.
33 Las arras de nuestro cuerpo redimido. Y si Dios puede alcanzar y tomar a uno agobiados de cáncer, como la señorita Florence Nightingale, en mi libro allí, Uds. que lo han visto, la bisnieta de Florence Nightingale, la fundadora de la Cruz Roja. Si Dios puede alcanzar a esa pobre y miserable mortal, yaciendo allí, que ni siquiera podía levantar sus manos, para darle la mano, y no podía hablar como para poder yo escucharla. Y ponerla a ciento cincuenta y cinco libras [70 kg.] en perfecta salud. Esas son las arras de nuestro cuerpo resucitado.
Uno de estos días, mi cuerpo tal vez no sea más que una cucharada de cenizas, pero Dios enviará a Jesucristo, y todos los otros muertos en Cristo se levantarán y saldrán con Él, hechos a Su semejanza. ¿No creen Uds. eso? ¿Qué es? Oración.
34 Ahora, estos hombres que habían despreciado y que cordialmente se habían burlado de Job, Dios les dijo a ellos: “Id y tomad ofrenda e id a Job, mi siervo justo. No los oiré a vosotros, porque tienen demasiada insensatez. No se han parado firmes por la verdad. No han hecho lo correcto. Por lo tanto, tomad un holocausto, descended y ofreced un holocausto, y pedid a Mi siervo Job que ore por vosotros, porque a él escucharé.
Ahí lo tienen. La oración cambia las cosas, ¿no es así? “Id y pedid a mi siervo Job y hagan que ore por vosotros. Uno que ha pasado por las pruebas, uno en quien Yo he hallado favor, uno que Yo he bendecido”.
Ahora, si su… si Uds. tienen un buen pastor piadoso, y Uds. están enfermos y el médico no puede hacer nada por Uds., hagan que ese pastor piadoso venga a la casa y digan: “Ahora, querido Dios, aquí está— aquí está mi anciano. Aquí está— aquí está mi pastor. Sé que él es un hombre bueno y piadoso. Me voy a arrodillar con él aquí, al lado de mi bebé. Te pido, querido Señor, que tengas misericordia”. Algo tiene que suceder. Eso es todo, ¿ven?
“Mi siervo Job orará por vosotros”.
35 Sin embargo, ellos eran hombres religiosos; eran creyentes. Pero Job tuvo que orar por ellos. La oración: “La oración ferviente del justo puede mucho”. ¿Están creyendo? Aquí empiezo a hablar, y hablo demasiado tiempo. Inclinemos nuestros rostros.
Querido Señor, la hora se está acercando ahora, y yo simplemente no sé con respecto a estas evidencias que han llegado de la reunión, de anoche. ¿Qué quieres que haga esta noche, Señor? Estoy aquí, sin saber ahora, qué camino tomar. Sin saber si, o en qué dirección ir, pero Tú guiarás, oh Dios. Yo solo te lo encomiendo a Ti.
Y estas personas que están sentadas aquí son sinceras, en este edificio caluroso, ahora, abanicándose, sabiendo que sólo dos noches más, conforme al programa, después debemos separarnos por un tiempo, muchos de nosotros; algunos de nosotros, hasta que nos encontremos Contigo. Luego tenemos que llegar aquí, pararnos en Tu presencia. Dios, sé misericordioso.
Tú sabes lo que impactó mi corazón esta noche, mientras miraba en la puerta aquí, o esa cortina, y ver a esas pobres personas ahí postradas. Enfermas, abanicándose, en el calor, y pensar que están aquí con un propósito: para tratar de encontrar ayuda de Ti. Oh Dios, ruego ahora mismo, en este preciso instante, Señor.
Yo he tratado de hallar favor Contigo, Señor, de todas las maneras que sé. Te amo, te amo, Señor, con… Si yo conozco mi corazón, te amo con todo mi corazón. Tú estás antes que mi esposa, antes que mis hijos, antes que cualquier cosa. Tú eres el primero en mi vida. Tú sabes eso. No sólo yo, aquí esta noche, pero hay miles de otros aquí sentados, de la misma manera.
36 Dios, cuán felices seríamos, si Tú solamente ahora… Yo sé que ya hiciste la sanidad, si tan sólo pudieras darles un pequeño impulso adicional esta noche, como fue, sólo empújalos dentro del estanque mientras está agitado, Señor. Concédelo. Y quizás ese mismo Ángel que bajaba arremolinándose desde los cielos, y agitaba el agua, tal vez ese es el Mismo que viene noche tras noche. No lo sé, Tú lo sabes. Pero la Biblia dice que era un Ángel, yo lo creo. Y ruego, Padre, que mientras las aguas sean agitadas, esta noche, perturbadas, encrespadas, la gente levantándose aquí, mirando eso, gritando, que cada uno, que el Ángel de Dios sólo extienda Sus grandes alas, como fue, alrededor de este edificio esta noche, y empuje a cada uno al estanque. Y que venga una perfecta sanidad, esta noche. Sanidad del alma y del cuerpo, por este edificio. Que no quede ni un solo enfermo, Señor. Yo sé, de acuerdo a Tu Palabra, Señor, es todo que tengo con lo cual guiarme, y con mi… todo lo que sé de cómo creer. Yo creo que Tú ya pagaste para que cada persona que está aquí sea sanada. Yo creo que nuestro Señor Jesús, Tu Hijo, hizo eso en el Calvario.
Y Él dijo: “Todas las cosas son posibles, si tan solo crees. Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.
Y luego, aparte de todo eso, enviando al testigo del Espíritu Santo, Tú nos enviaste de regreso dones, y señales, y maravillas, que aun nos harían saber. Cuando el mundo, y Tú sabías que los educadores tomarían control de la Biblia, y sus frías maneras eclesiásticas la recortarían, y explicarían sacando esto, y sacando aquello.
37 Como Balaam, como Caín, de antaño, haciendo su sacrificio, y haciendo un altar y adorándote, pero no en la manera provista, sin sangre. Él fue denegado, rechazado. Y ese mismo espíritu vive por todo el trayecto a través de sus hijos.
Pero Abel, el justo, no tan bonito, el altar no está tan decorado, pero vino en la manera provista, la manera provista de Dios, guiando un cordero, un substituto, un inocente para tomar el lugar de un culpable.
38 Padre, creemos que Tú guiaste a Jesús al Calvario. Él nació en un establo. ¿Por qué nació el Príncipe de Gloria en un establo? Él era un cordero. Los corderos no nacen en camas; ellos nacen en establos. Ellos lo guiaron a Él al Calvario. Ellos lo guiaron allá arriba, igual como Abel con una vid alrededor del cuello del cordero, fue guiado a la roca. Y ahí, como una ofrenda del pecado para el alma y cuerpo, Él fue hecho… Lo hirió a Él, y lo molió, y lo golpeó.
Y ahí Él entregó el Espíritu en las manos del Padre, y el velo del templo se rasgó de arriba abajo, ocurrió un terremoto. Ellos lo enterraron a Él. En el tercer día, esa estrella de la mañana… Después que todos los pájaros dejaron de cantar, eran María y Marta que subieron la colina, preguntándose quién les removería la piedra. Luego de repente, llegó un Ángel como una luz, descendiendo de los cielos, y la piedra fue removida de allí. Él salió. Y muchos de aquellos que dormían en el polvo de la tierra, los santos se levantaron y salieron de las tumbas, y entraron a la ciudad, encontrándose con algunos de los antiguos amigos antes de subir. Oh, qué tiempo, los primeros frutos, las arras.
39 Ahora, Dios ayúdanos esta noche a creer. Ayúdanos a hacer a un lado todo peso sombrío, y sólo entra ahora con una fe virgen perfecta e inadulterada, Señor, y que cada uno sea sanado. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén… [Cinta en blanco]…
Los síntomas surgen, vean todo es por sentir entonces. A la mañana siguiente cuando surgen los síntomas, Uds. dicen: “Oh, yo— yo he perdido mi sanidad, De esa manera es”. Vean, pero cuando Ud. sabe dónde está parado, Ud. tiene una plataforma. Ud. puede acudir a Jesús cuando le dijo a Satanás: “Escrito está…”. No es conforme a sus sentidos. Jesús nunca dijo: “¿Lo sentiste?”. Él dijo: “¿Lo creíste?”. Créanlo, acéptenlo, créanlo.
Hermano Bosworth, me supongo que Ud. tiene tanto de veterano en la sanidad Divina como los hay en los Estados Unidos. ¿Es eso verdad? Eso es la verdad, ¿No es así? De la manera que es la sanidad Divina, usted lo tiene que creer por la Palabra de Dios.
Ahora, creo que anoche llamamos a cincuenta, anoche. ¿Fue eso correcto? Creo fueron hasta cincuenta. Ahora, comencemos con el cincuenta y vayamos por el otro lado esta noche. Y eso sólo lo hace equitativo por cada lado. Muy bien, y mañana en la noche, si el buen Señor quiere, y yo voy a investigar acerca de este reporte. Voy a hacer esto si me es posible en las próximas dos— dos o tres reuniones que tengo; voy a tratar de poner mi vida entera en las reuniones, y— porque tengo dos días de descanso antes de comenzar en Zion… [Cinta en blanco]…
La Tribuna publicó dos o tres páginas de ello, Uds. se acuerdan… Creo que el “Colliers” publicó un artículo de eso o algo de esa reunión. Ahí estaba, que no quedó ni un enfermo. Ahora, si Uds. esta noche pueden entrar en esa misma actitud espiritual. Todos unánimes, el Espíritu moviéndose, y cada persona, oh, algo simplemente tiene que suceder. Muy bien, quizás un poco después pueda contarles respecto a la — las cosas que me pasan. Algo para ver después, lo sé ahora mismo. Yo… ¿Me… me creen Uds.? Con…
Ahora. ¿Cuántos han visto esa fotografía ahí del Ángel del Señor? La han visto ahora, y leyeron los derechos reservados sobre ello, y todo y lo que George J. Lacy… Ahora los libros están justo allí atrás, si los desean. Y pueden pedir y obtener una fotografía de eso si quier… Tienen que escribir a los Estudios Douglas porque yo no tengo nada que ver en eso. Eso le pertenece a la Asociación Americana de Fotógrafos. Yo no tengo nada que ver con eso, ¿Ven? Y ahí está por primera vez en la historia del mundo, un Ser Sobrenatural fotografiado con un lente mecánico. Piénsenlo, eso es lo mejor que hay en agentes del FBI acerca de huellas digitales y demás, que lo investigó. Lo mejor que hay en los Estados Unidos; él firmó su nombre en eso. Hay una copia fotostática, que absolutamente la Luz estaba ahí: “Y no es psicología”, dijo él. La luz estaba ahí girando, y la Luz pegó en el negativo. Ahí lo tienen, de modo que la ciencia no puede decir hoy… El incrédulo dice: “No hay Dios. Pruébenme que hay un Dios”. Yo puedo producir la evidencia científica que hay un Dios… [Palabras inciertas]… Probado científicamente. Amén.
Oh, Có— Qué— Cuán feliz soy. Si yo me estuviera muriendo aquí mismo en este edificio ahora mismo, y este fuera mi último servicio, mi testimonio es verdadero. La iglesia lo sabe, millones, muchos millones de personas alrededor del mundo. Y cómo ellos buscaron y probaron; y los agnósticos, y los incrédulos, y la ciencia, y las leyes, y todo lo demás lo ha revisado en todo lugar y trataron de despedazarlo, y cada vez Dios regresa y lo vindica con poder. Y luego el mundo científico entró a buscarlo y Dios lo fotografió allá y se lo mostró a él. Y ahí están esta noche y está como un memorial para resonar mientras exista una civilización Cristiana. Ahí está, colgando allá ahora en Washington, D.C.
¿Qué digo yo al respecto? Yo soy un hombre. Si Uds. se fijan en la reseña, hice que le escribieran eso ahí. La fotografía no puede ser vendida sin eso. Yo no soy nada sino solo un hombre, igual que Uds.; un pecador salvo por gracia. Pero eso —lo que estoy tratando de decirles es lo que es verdad: que Jesucristo compró la sanidad de cada uno de Uds. en el Calvario, y Él ya tiene ahora mismo su sanidad lista para Uds. Está lista para entregárselas cuando Uds. levanten la mano y la tomen. ¡Oh cuán simple, cuán maravilloso!
Y el Ángel de Dios de Quien hablo, no está parado ni a tres pies [0.91 cm] de mí ahora. Ahora, esa es la verdad, desde luego yo no podría decirles nada errado. Ciertamente Dios les ha probado que mis palabras son verdad. No porque yo las esté diciendo, sino porque son verdad, ¿ven? Él está cerca, ahora mismo. Ahora Él es el Mensajero de Dios, yo sólo soy Su portavoz. Yo sólo digo lo que Él me dice.
Muy bien, sean todos reverentes. Ahora dama, quiero que venga acá sólo un poco más cerca.
Pondré abajo este micrófono. [El Hermano Branham ajusta el micrófono.] ¿Me pueden oír cuando estoy parado detrás de esta manera? ¿Puede oír bien? …[Palabras inciertas]… Algo está mal, quizá subiré esto un poco más cerca aquí. ¿Pueden oír mejor ahora? [La audiencia dice: “Sí”]. Muy bien, eso está bien. Ahora, algunas veces… ahora Billy, o algunos de Uds. observen. Es— si empieza el ungimiento y yo me alejara, bueno entonces Uds. acérquenlo, ¿ven? Cuando uno está en una visión uno no puede saber de lo que está hablando… Uno sabe que está hablando. Pero uno no puede saber simplemente que tan fuerte está hablando o algo, uno sólo… Yo— simplemente no puedo explicarlo.
Pero ahora, señora, yo— Ud. es Cristiana. Veo eso ahora, ¿ve?, tan pronto Ud. caminó hacia adelante. Si Ud. no lo fuera, habría un resentimiento allí, vería y sabría que Ud. no es una Cristiana; o algo en su vida que estuviera deteniéndola, algo malo en su alma, algo que Ud. podría corregir de alguna manera. Pero es… Creo que Ud. es una— una Cristiana, o sus pecados bajo la Sangre. Y yo… si no fuera así, en Su Presencia eso ahora sería diferente. ¿Ve? Yo diría: “Ahora, hay algo mal, en alguna parte”. Pero sin duda, que Ud. es una creyente sincera. Y ahora, yo soy su hermano. Yo— yo no sé nada sobre Ud., jamás la he visto en mi vida. No podría saber nada sobre Ud.; todo esto tiene que venir de Dios.
40 Ahora, la razón que creo que Él lo hará, es porque los dones y llamamientos son sin arrepentimiento, ¿ven? Dios da los dones. Él no quitará eso, pero si yo lo uso mal, entonces Él va a lidiar conmigo por eso, ¿ven? Ahora, esa es la razón que yo estoy tratando de solamente decir todo lo que puedo, y Uds. me escuchan alardear de Jesús, siempre de Jesús. Jesús siempre, nunca de mí mismo, es Jesús. ¿Ven? Es Él, es Él, es Él. Yo no tengo nada que ver con eso. Yo sólo soy Su portavoz.
Igual como si el presidente de los Estados Unidos me hiciera un embajador en Alemania, ¿ven? Mis palabras entonces, en Alemania, serían exactamente lo que el presidente me dijo que dijera. Y si yo las digo, lo que él me dijo que dijera, entonces todo lo que está en los Estados Unidos respalda esas palabras. ¿Es correcto eso? ¿Es eso correcto, audiencia? Él tendrá que respaldar, si yo soy un embajador.
41 Entonces si yo soy un ministro enviado de Dios, como esto, y lo que yo pronuncio aquí, y si viniera de Dios, todo lo que está en el Cielo debe respaldar esa Palabra. ¿Es eso correcto? Porque lo está dando directamente, fresco desde el Trono, para decir lo que es, y para actuar al respecto. ¿Es eso correcto?
Ahora, si eso fuera a mi discreción ¿Saben lo que haría ahora? Si eso fuera a mi discreción, para hacer con… en mi mano, para hacer cualquier cosa que pudiera, iría inmediatamente allí abajo. Vería… Yo diría: “¿Cuántas personas aquí tienen problemas del corazón?”. Yo los traería a todos ellos primero, y sanaría a cada uno de ellos. Entonces yo diría: “Traigan a todos los de tuberculosis, y a todos los de cáncer, ellos se van a morir primero”. Luego miraría alrededor para ver a estas personas lisiadas, yo diría: “Ellos quieren levantarse y caminar alrededor”. Aunque pueden vivir una vida normal. Ellos pueden vivir durante años, y años estando lisiados, pero esos con problemas cardíacos se van a morir de inmediato, si no se hace algo, ¿ven? El cáncer y por el estilo, están comidos, y acabados. Así que, tráiganlos. Luego, lo siguiente, yo bajaría, y tomaría a toda esta gente lisiada, sanaría a cada uno de ellos. ¿No sería eso maravilloso? Pero no depende de mí. ¿Ven? Yo no puedo hacerlo. Ahora, lo único que puedo hacer, es hacerles creer, y, o hacer mi mejor esfuerzo para que crean en el Señor Jesús.
42 Les he hablado por mucho tiempo, porque estoy esperando que… Vi que hay alguien sentado justo detrás de Ud. allí, está entrando. Si Ud. se voltea de esta manera, sólo un poco más, sería mejor, ¿ve? Los seres humanos, cada uno posee un espíritu, ¿ve? Y luego, su espíritu, y mi espíritu, entonces, si tengo una unción de un espíritu diferente, ungiendo aquí, del Espíritu Santo, el cual es un don de Dios, que viene de Dios, para hacer algo por Uds., y sucediera que en Ud. hay un espíritu maligno, como un cáncer, o tumor, o algún crecimiento, algo que tiene vida en él, aparte de su vida, bueno entonces, esos dos se baten en duelo ¿Ve Ud.? Uno dirá: “Tienes que salir”.
El otro dice: “No lo creas”.
El otro dice: “Él tendrá que salir”.
El otro dice: “No lo creas”.
43 ¿Ven? Y yo les estoy hablando a ustedes, solo para ver qué sucede. Luego cuando sucedió, ahí está. ¿Lo ve? Depende de su fe, y de lo que estoy hablando de Jesucristo, ¿ve? Eso es… ¿ve la historia?
Ahora, ¿no le gustaría ir a casa, y comer de nuevo, y tener una buena comida sólida? Ese estómago le ha molestado mucho tiempo, ¿no es así? ¿No es eso correcto? Ahora, siga adelante, y haga lo que quiera. Y Dios les bendiga [Palabras inciertas]. Amén. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. Todos… [Palabras inciertas]…
Ahora, yo digo esto con todo mi corazón. Mientras hablaba con la damita, antes que olvide la visión, lo que fue, pobre mujercita tuvo un tiempo. Y había más cosas malas con la mujer de lo que ella pensaba que había, ¿ven? Pero ella sí tenía un problema estomacal, ya que ella es nerviosa, es una persona que se preocupa. Y ella es una de esas personas que siempre tienen algo en su mente, algo del pasado en lo piensa todo el tiempo. ¿No es esa su naturaleza, señora? Y Ud. ha estado sufriendo de otras cosas también, ¿ve? Y yo simplemente no quería decirlo, pero con todo mi corazón y alma, mujer, yo creo que Ud. nunca más sufrirá. Se va a poner bien. ¿Ve? Yo lo creo.
44 Ahora, venga, dama, y párese justo aquí por este lado, si desea, de modo que pueda hablarle sólo un momento. Ahora, ¿cree Ud. estás cosas que he dicho? ¿Cree que son verdaderamente enviadas de Dios? ¿Las cree, con todo su corazón, cree eso? Bueno, estoy feliz que sea así, porque yo sólo puedo decir… Ahora, lo único que yo podría hacer, sería solo ver qué está mal con Ud., ¿ve? Solo como si, o, si estuviera en la línea de pecado, yo podría ser capaz de saber eso. Y si Ud. lo ha confesado, bueno, probablemente yo… está bajo la Sangre entonces, vea, y eso está terminado.
Él, cuando Ud. confiesa un pecado, Él lo pone en el mar del olvido, para no recordarlo contra Ud. ya más. Es como… ¿Y Ud. sabe lo que es este blanqueador, que Ud. usa para lavar, el Clorox, lo que sea? Bueno, Ud. toma solamente una gota de tinta, y la deja caer en esa tina de blanqueador, ¿qué pasaría con esa gota de tinta? Ud. no podría encontrarla, ¿cierto? Eso solo —sería solo blanqueador. ¿Es correcto eso?
45 Bueno de esa manera lo hace el pecado cuando cae en la Sangre de Jesucristo. Ya no es más. Él no sabe qué le pasó a eso. Es… Ud. ya no pudiera sacarla de ahí aunque tuviera que hacerlo, es el fin de ella. Eso es correcto.
Color, hay color de tinta negra, pero ya no es negra, ¿ven? Se ha ido. El negro se ha vuelto blanco, y el negro se ha ido a alguna parte, y Uds. no saben a dónde se fue. ¿Es eso correcto? De esa manera es con el pecado.
Ahora, si Ud. acepta a Jesús como su Sanador, ese problema cardíaco con el que ha estado sufriendo será igual como fue la tinta cuando golpeó el agua. ¿Lo acepta? Muy bien. Ud. tiene un corazón que se asfixia, una obstrucción de corazón. ¿Es eso correcto? Y ahora, le ha estado causando problema por algún tiempo.
46 Pero ahora, siga su camino, y hermana, en el Nombre de nuestro Maestro, Jesucristo, Quien ha enviado Su Ángel para vindicar estas cosas, que yo, Su siervo, hablo la verdad, que Él le bendiga. En el Nombre de Cristo Jesús. Amén. Ahora, vaya creyendo, hermana, y se termine por el resto de sus [Palabras inciertas] Muy bien… [Palabras inciertas]… señor.
Ahora, ¿cree Ud. con todo su corazón, señor? Creo que Ud. cree, señor. Y ahora, Ud. tenía la misma cosa que ella tenía, muy bien. Pero, ¿cree Ud. que Él le ha sanado ahora? Muy bien, señor. Entonces en el Nombre del Señor Jesucristo, baje de esta plataforma y que se ponga fuerte y sano. Amén. Dios le bendiga. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
47 Esos problemas de corazón, una presión moviéndose, problema cardiaco, problema del corazón, por todas partes. Aquí, sólo un momento. ¿Qué la hizo saltar entonces? Ud. tiene problemas cardíacos, también, o lo tuvo. ¿No es eso correcto? La damita, sient… ¿No es eso verdad? Póngase de pie. Sí, Ud. con el sombrero blanco, Ud. que sufre con problema cardíaco. ¿No es eso correcto? Muy bien, Ud. está sanada, también ella.
Y la dama sentada junto a Ud. ahí con cáncer, ella puede sanar también, si ella solamente se levanta y lo cree. ¿Lo cree usted? ¿Cree que el cáncer la deja? ¿Lo cree? Si cree, levante su mano. Muy bien. Puede irse a casa, también. Dios les bendiga. Siga su camino, regocijándose.
Ahora, Él está aquí. ¡Oh, lo que podría pasar; lo que sucederá! ¡Eso yace dentro de Uds., no dentro de mí, de Uds.!
48 ¿Qué tal, señor? Dios le bendiga, Reverendo. ¿Cómo le va? Muy bien. Sí señor, ¿quiere ser sano? Bueno en el Nombre de Jesucristo, reciba su sanidad. Dios le bendiga. Vaya y coma ahora lo que desee.
Muy bien. Digamos: “¡Alabado el Señor!”.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Dios le bendiga, madre. Esa es la manera. Venga, entre, baje de la plataforma, diciendo: “Gracias, Jesús, por sanarme”.
Señor Jesús, mientras estas pobres madres ancianas vienen, sus vidas desgastadas, sus maletas empacadas, listas para cruzar el río, Dios, bendícelas, y haz sus días felices. En el Nombre de Jesús, sana a esta mujer. Amén.
Dios le bendiga, madre. Siga su camino, regocijándose, feliz, creyendo con todo su corazón.
49 Muy bien, hermana. ¿Cree Ud.? ¿Con todo su corazón? ¿Le gustaría caminar muy cerca de Él, amarlo con todo su corazón? ¿Cree Ud. que Él hará que sus ojos se pongan bien, entonces? [Yo sé que Él lo hará]. Él lo hará. Muy bien, señor, Ud. lo obtendrá.
En el Nombre de Jesucristo, Dios, concédele a esta mujer, el deseo de su corazón, porque es para Tu gloria yo lo pido. Amén.
Dios les bendiga. Vaya creyendo ahora. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
[La congregación dice: “¡Alabado sea Dios!”].
¡Gracias sean dadas a Dios! ¡Alabado sea Dios! Ud. pudiera ser sano de esa hernia, si tan sólo lo cree con todo su corazón, señor. ¿Lo cree? Entonces póngase de pie, y diga: “Acepto mi sanidad ahora”. Muy bien, eso es bueno. Gracias, hermano. Esa es la manera de hacerlo. Sí.
50 ¿Cuál es el problema, su esposa ahí, moviéndose? Mire en esta dirección, hermana. ¿Cree Ud. con todo su corazón, también? ¿Le gustaría superar esa artritis? ¿Le gustaría ser sana? Si es así, póngase de pie, entonces, diga: “Yo acepto mi sanidad ahora, en el Nombre de Jesucristo”. Esa es la manera de hacerlo.
Usted también, hermana, baje de la plataforma, diciendo: “Gracias, Jesús”, y sea sana. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
Muy bien, inclinemos nuestros rostros, sólo un momento. Padre, en el Cielo, sana a esta mujer, y restablécela completamente.
Satanás, déjala. Yo digo, en el Nombre de Jesucristo, sal de la mujer.
¿Lo cree? ¿Cree que Él le sana ahora? ¿Me oye bien? ¿Puede oírme ahora? Muy bien. Y Ud. está sanada. Puede bajar de la plataforma y ser sana. Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
[La congregación dice: “¡Alabado sea Dios!”].
51 ¡Oh, vaya! Cómo es que acabo de ver a esas personas allá, sólo parece que se convierte en una aglomeración para mí. Y cómo es que creo que Satanás sólo… oh, si tan sólo pudiera romper ese espíritu sobre Uds. ahora mismo. Eso es todo. Satanás batiendo sus alas negras alrededor ahí, y haciendo todo lo posible para evitar que crean. Si hay algún modo de que eso se aparte, entonces no habría nada entre Uds. y la tierra de gloria de Dios, la cual caería sobre Uds. y sanaría a cada persona aquí. Crean con todo su corazón.
Muy bien, un muchachito. Bueno, Dios bendiga tu corazoncito. ¿Cómo estás, hijito? Ah, gusto en conocerte. Ahora, este es sólo un chico. Ahora, él no entiende lo que son estas cosas. Así que, hablémosle sólo un minuto. Ahora, muchachito, ¿Crees que cuando Jesús estuvo aquí sobre la tierra…? ¿Vas a la Escuela Dominical? Sí vas. Te gusta ir a la escuela Dominical. ¿Te gusta leer sobre Jesús? Ahora, cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, y Él tomaba a estos amiguitos como tú, y Él ponía Sus manos sobre ellos y los bendecía. Y Él dijo: “Dejad a los niños venir a Mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino”. ¿Ven?
52 Ahora, si Él estuviera aquí está noche, y estuviera aquí en Hammond, en alguna parte, y, pues, tú irías a Él, y Él pondría Sus manos sobre ti, y tú sanarías, ¿ves? Ahora, porque Él sería Jesús. Ahora, Él tiene— Él se ha ido a la Casa de Su Padre, allá en Gloria. Y está sentado allá, a la Diestra de Su Padre, esta noche, sobre el Trono de Su Padre, para hacer intercesiones por nosotros. Quizás tú no… en otras palabras, cuando oramos, o le pedimos a Él algo, Él se para delante del Padre, y muestra la Sangre. “Padre, Yo morí con ese propósito”, ¿ves? Y luego, ellos, entonces sucede.
Ahora, si Él estuviera aquí, aquí está una cosa por la que Él fue Allá arriba, pero Él envió de regreso al Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo está aquí, esta noche. Y Él me envió, Su siervo, para ayudarte ¿Crees eso? Tú lo crees, yo sé que lo crees.
53 Ahora, mira. Yo no te conozco, amiguito, ¿cierto? Nunca te he visto. Pero ahora, si yo estuviera parado aquí como el profeta de Dios, y te hablara, y te dijera algo sobre tu vida, de lo que tú sabes al respecto, entonces tú me creerías, ¿no es así? Ahora, mira. Hace algún tiempo, en una habitación donde estabas, te ahogaste, casi no podías respirar. Tú tienes asma. ¿No es eso cierto? ¿No es eso cierto? Durante la noche, muchas veces, tienes problemas para respirar ¿No es eso cierto? Y la luz en la habitación, algunas veces… cuando te ahogas, ellos vienen a hablar contigo, y a ayudarte. Eso es, ves, eso es asma. Eso es lo que te molesta. ¿Es verdad eso? Muy bien. Ahora, ven aquí, cariño.
54 Querido Dios, mientras este pequeño, niño Etíope está parado aquí, y yo lo abrazo y recargo en mi pecho. Yo amo a estos muchachitos, Señor. Y ruego que en el Nombre de Tu Hijo, Jesús, mientras este muchachito tierno, que tendrá que ir a través de la vida con esa asma; Oh Dios, un pobre niño, tendrá que trabajar para su sustento. Y, ah, qué desventaja sería. Ahora, Dios, ruego esta noche, que lo sanes de esta condición. Quítala de él, y úngelo, y hazlo un predicador, Señor, para que se pare en el púlpito, para predicar el Evangelio. Hago esta oración de fe, por medio del Nombre de Jesús. Amén.
Dios te bendiga, muchachito. ¿Qué va a suceder ahora? ¿Te vas a recuperar? Muy bien. Dios te bendiga. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
55 Dios le bendiga, hermana. ¿Cree Ud. también? [“Amén”].
Nuestro Padre celestial, te pido que seas misericordioso con la mujer, sabiendo que sólo Tú puedes sanarla, así que ruego que lo concedas, y que la sanes, en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén.
Ahora, ¿cree Ud. como creyó ese muchachito? [“Sí. Creo”]. Muy bien. Vaya regocijándose, y sea feliz. Escriba su testimonio, haciéndome saber qué pasó con usted.
Muy bien, dama. ¿Cree Ud. con todo su corazón, si le pidiera al Señor Jesús, que Él le sanará? Muy bien, venga aquí.
Querido Jesús, aquí está parada una mujer. Ella está en necesidad. Tú lo sabes, conoces todas las cosas. Y como Tu siervo, pido esta noche, mientras Tu Espíritu Santo está en el edificio ungiendo, y dando estas cosas maravillosas: las grandes señales justo antes del Juicio, como prometiste que vendrían. Y mientras sostengo su mano, te pido, Señor, que Tú la sanes. Y que ella regrese esta noche, feliz, alegre, alabando a Dios, y que sea sana, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón, diciendo: “Gracias, Señor”.
Muy bien. Dejen que venga la dama ahora.
56 Discúlpeme sólo un momento. ¿Le gusta esa palabra? ¿No es maravilloso? Él es maravilloso. Hay algo mal con esta mujer, y está clamando por misericordia. ¿Ven? Y hay alguien, y no sé lo que es, así que sólo un momento. Todos sean reverentes. Quiero hablar con Ud. solo un momento. Párese por aquí por atrás en esta dirección, si gusta. [Cinta en blanco].
¿Cree Ud., dama, con todo su corazón? [La dama responde: “Sí”]. Yo creo eso. Y yo creo que Ud. nunca más se verá afectada con esa espalda. Vamos a bendecir …[Palabras inciertas]… Dios le bendiga, baje de la plataforma regocijándose, diciendo: “Gracias sean dadas a Dios”. [Cinta en blanco].
Todo es posible.
Arriba en el balcón, mirándome, el Espíritu de Dios se ha estado moviendo en esa audiencia, allí por algún tiempo. ¿Me creen como el profeta de Dios, con todo su corazón?
Veo al Espíritu de Dios bajando justo en esta dirección, justo delante de mí. Ahora se detuvo. Se ha ido de mí. Ahora, sólo un momento, todos crean con todo su corazón.
Oh, yo— yo sé que Él está aquí amigos. Alabado sea Dios.
Señora, Ud. tenía un problema cardíaco sentada ahí, junto a la dama con el vestido rosado, ahí sentada. Si Ud. quiere ser sanada, puede ponerse sobre sus pies, y aceptar su sanidad, ahí en la segunda fila. Si Ud. quiere ser sanada, póngase sobre sus pies y sea sana. Dios le bendiga. Muy bien, eso está bien. Muy bien.
¿No es Ud., la dama de color ahí sentada, hay algo mal con su… sufriendo en su cabeza, no es eso cierto? Veo que la está moviendo— muy bien, levántese. Ud. está sanada, eso es correcto. Dios les bendiga. Amén. Amén.
Esa otra dama grande de color sentada justo por aquí, con ese tumor, ella puede levantarse e irse a casa, también. Ella también ha sido sanada. Dios le bendiga, dama. ¡Aleluya!
Muy bien, dama, vaya a casa y coma lo que quiera, su problema estomacal la dejó mientras Ud. estaba sentada allí. Puede regresar, vaya en cualquier dirección que quiera. ¡Cuán maravilloso!
¿Cree Ud. por el bebé? Oh, Jesús, bendice a este pobre bebito nervioso, y sánalo; mientras lo bendigo en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén. Dios le bendiga, Hermano Cox. [Cinta en blanco].
¿Es un familiar suyo? Pensé que lo era. Pensé que lo era. Vaya y que el Señor le conceda Sus poderes de sanidad. Tenga fe. Crea.
Muy bien, dama. Ahora, ahí va gritando por todo ese lugar otra vez. Moviéndose en cada lado del edificio. Hay gente por todo aquí que está sufriendo con la misma cosa que esta mujer tiene. Se movía en mí cada vez que le hablaba a un paciente esta noche. Todas Uds. personas con problemas estomacales… Ud. tiene problemas estomacales, ¿Verdad dama? Todos Uds. con problemas estomacales pónganse de pie. ¿Ven a lo que me refiero? Ahí lo tienen. ¿Qué de …[Palabras inciertas]…
Señor, Dios de los cielos y la tierra, sea conocido en esta noche, que Tú eres Dios, y que yo soy Tú profeta. Y ahora reclamo el poder de sanidad de Jesucristo. Sánalos a cada uno, en el Nombre de Jesús.
Muy bien. Vaya hermana, vayan a casa cada uno de Uds., o coman lo que quieran.
[El Hermano Branham habla con alguien en la plataforma] No, solo un minuto. Regrese, regrese, sólo un momento.
Satanás es un perdedor. Satanás es un perdedor.
Siga adelante, hermana, Ud. fue sanada en ese entonces. Su problema estomacal también, así que se puede ir a casa. Ud. fue sanada parada ahí en la línea, cada… el resto de ellos. Muy bien.
Dios le bendiga, sólo siga adelante.
Oh, ¿qué puede hacer Dios ahora? ¿Qué?
Traigan a la dama aquí. Permítanme mostrarles algo. De lo que está dama sufre, el ho— hay docenas de Uds. aquí con eso. Esta mujer está sufriendo con un nerviosismo mental. Ella está muy nerviosa y perturbada, ¿Es correcto eso? Min— Lev— levante su mano si es la verdad. Muy bien.
¿Cuántos de los que están aquí tienen esa clase de nerviosismo? Pónganse de pie, para ser sanados en este momento. Vamos, sé que están aquí. Ese espíritu rogando: “Misericordia, misericordia, misericordia”.
Qué… Esto es lo que Dios ha estado queriendo que yo haga, acabo de caer en cuenta, aquí mismo.
Satanás, tú eres un perdedor, en el Nombre de Jesucristo, sal de cada uno de ellos…[Palabras inciertas]… Muy bien.
Cinco años, de eso es lo que estoy hablando. Eso es lo que Dios ha estado queriendo, no lo podía ver hasta ahora. Veo lo que Él quiere decir. Toda persona aquí puede irse a casa y comer sin problema estomacal; eso estuvo mal. Todo caso nervioso, puede irse a casa y recuperarse.
Ahora, sólo un momento, aquí está de nuevo. Ahora, sólo un momento, hay un fuerte movimiento que parte de este hombre. Oh, aquí está. Ud. tiene cáncer, señor. Ud. tiene cáncer. Ud. también. ¿No es eso correcto? Sí. Ella tenía cáncer. Eso es correcto. Dama, Ud. no puede vivir sin Dios; Ud. tampoco. Toda persona que tiene cáncer, póngase de pie. ¿Están listos para ser sanados? ¿Lo están? ¿Están listos para levantarse de ese catre…[Palabras inciertas]… vayan a casa, y sean sanos Muy bien. En el Nombre de Jesucristo, levántense, vayan a casa… [Palabras inciertas]… Levántense y caminen, en el Nombre del Señor Jesús …[Palabras inciertas]… En el Nombre del Señor Jesús …[Palabras inciertas]… vayan a casa y sean sanos …[Palabras inciertas]… vayan a casa y sean sanos. Dios Todopoderoso, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo, reprendo todo poder demoníaco. Sal fuera…[Palabras inciertas]… principados. Salgan fuera de estas personas.
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