S.95 52-1027  Jesucristo Es El Mismo Ayer, Y Hoy, Y Por Los Siglos 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jesucristo Es El Mismo Ayer, Y Hoy, Y Por Los Siglos

Edmonton, Alberta, CANADA

52-1027

1 Gracias, hermano Baxter. Buenas noches, amigos. Es un gran privilegio estar aquí esta noche en Edmonton. Después de haber tenido un gran avivamiento aquí hace unos años, ha sido siempre el deseo de mi corazón volver a estar con mis amigos preciosos en Edmonton. He apreciado sus cartas desde que he estado ausente, y todo lo que Uds. han hecho al orar por mí y por el éxito de la obra de Dios. Y pensamos que sería muy bueno esta noche, si podíamos hacer escala aquí y compartir las bendiciones de Dios con Uds. por esta sola noche. Ojalá que pudiéramos quedarnos más tiempo, pero tenemos que apresurarnos para llegar a casa. Tenemos que salir a las dos de la madrugada para irnos, para regresar enseguida para otro servicio. Y ha sido un constante viajar desde que nos fuimos de aquí, pero el Señor ha sido bueno con nosotros en ayudarnos para ministrarle a Su pueblo.
Estoy agradecido por este grupo de ministros aquí en la plataforma esta noche, y por muchos otros de los grupos que están representados aquí. Y Uds. son siempre muy apreciados para mí. Uds. son los hijos de Dios.
Yo siempre he sabido esto, y he hallado esto en mi vida en el ministerio. Si Uds…Si Uds. desean servirle a Dios, sírvanle a Su pueblo. Es así como Uds. sirven. Mientras que nos amamos el uno al otro, amamos a Dios. Y yo amo Su pueblo, y estoy haciendo todo lo que sé para intentar representar a nuestro Señor Jesucristo ante ellos mediante Sus divinas misericordias y poderes que Él le ha hado a la iglesia en este último día.

2 Ahora, yo estaba muy emocionado con el discurso del hermano Baxter esta noche. Esa es la primera vez, y desde que él ha estado administrando las reuniones, que me he sentado en la plataforma y lo escuché hablar: la primera vez durante años desde que conocí al Sr. Baxter, hace como cinco años. En las reuniones yo siempre estoy afuera orando, preparándome, buscando a Dios, y orando y ayunando antes de la reunión. Por lo regular ese es el procedimiento. Yo nunca salgo a las reuniones hasta que llegue el tiempo de salir en, bajo la unción del Espíritu Santo, y entro de lleno a orar por los enfermos.
Y ciertamente me gusta la manera como él presentó eso, y esa es la forma como yo siempre he procurado representarlo al pueblo. Muchas revistas y demás me han presentado a mí como un sanador divino, y así por el estilo. Pero amigos, eso está errado: yo soy su hermano. No soy ningún sanador divino; yo simplemente soy uno de Uds., si Uds. me lo permiten. Bendito sea Dios por traerme a mí al redil.

3 Hay muchos hombres aquí, sentados cerca de mí, que probablemente ya estaban predicando el Evangelio cuando yo nací. Y me siento muy humilde al estar parado aquí esta noche delante de ministros que son ancianos, y que han predicado la Palabra por tanto tiempo; quienes prepararon el camino y lo hicieron fácil para que yo viniera. ¿Qué si ellos no hubieran predicado sanidad Divina antes de que esto fuera manifestado? Entonces habría…Yo pues tendría un camino terrible por recorrer. Pero por la ayuda de ellos, y por lo que ellos se han parado firmes, yo he venido en confirmación de lo que ellos predicaron. Y estoy muy agradecido con esos hermanos, pensando que en algun momento, cuando la vida haya terminado, y la última oración sea ofrecida aquí en la tierra, y la Biblia sea cerrada, y lleguemos al final del camino, entremos a Sus gozos allá arriba…Y yo me pregunto cuando aquella gran cena sea servida, la última cena… Por todo lo largo de las líneas de las miles de millas, nos sentaremos a la mesa, unos frente a otros, ¿no es así? Nos miraremos unos a otros frente a la mesa y veremos a esos veteranos que han “peleado para obtener el galardón y navegaron por mares tormentosos”. Me supongo que estrecharemos nuestras manos, y sin duda que una pequeña lágrima bajará por nuestras mejillas, pero el Rey saldrá y enjugará las lagrimas de nuestros ojos, y dirá: “No lloren; ya todo terminó. Estamos en casa”. Y eso es lo que yo espero con ansias, amigos, que llegue ese día.

4 Yo traté bajo oposición, desde luego, muchas veces, de representar a Jesucristo como un Sanador. Muchas veces simplemente siendo malentendido, la gente me llama el sanador. Pero yo no pudiera sanar a ninguno, y tampoco nadie en la tierra puede sanar a nadie. La sanidad solamente está en Jesucristo. ¿Ven? ¿Ven?
Aquí recientemente, yo estaba leyendo un artículo en el periódico para ver… Y eso es lo que causa que mucha gente… Sin duda que hay fundamentalistas y demás, sentados aquí en esta noche. Yo fui criado, levantado, ordenado en la iglesia fundamentalista. Uds. saben que yo era bautista. Pero aquí está…

5 Muchas veces, aquí está lo que hace que ellos critiquen a la gente del Evangelio Completo. Un artículo fue escrito en el periódico aquí no hace mucho a un hombre que dijo: “El Señor me dio a mí el don de sanidad Divina”. Dijo: “Él descendió al cuarto, y me levantó, y me colocó delante de Su trono y me sentó. Él dijo: Hijo, dijo, Yo te estoy dando a ti el don de la sanidad Divina”. Rápidamente, eso está errado. No existe tal cosa como “el” don de la sanidad Divina. No existe semejante cosa en la Escritura. Y Él dijo: “Yo te estoy dando a ti poder para abrir ojos ciegos, para destapar oídos sordos, para echar fuera demonios, para hacer que los ciegos vean, que los sordos oigan, y que los cojos caminen”. Y que él volvió a la tierra, y lo demás, para hacer esto.
Ahora, yo no estoy aquí para decir que Dios no hizo eso. ¿Ven? Dios puede hacer lo que Él quiera. Y yo no le puedo decir a Él qué hacer. Pero si Él hizo eso, Él ciertamente tiene Su Palabra enredada entonces. Y Él ciertamente se lo quitó a Jesucristo si Él se lo dio ese hombre. Sí, señor. Él… Si Ud. me comprara a mí un traje, y el precio de compra de ese traje fueran cincuenta dólares, y Ud. me diera a mí cincuenta dólares, ya no son de Ud.; son míos. ¿Ven? Y si Él me dio a mí el poder para abrir ojos ciegos, para destapar oídos sordos, ya no le pertenece al Calvario, me pertenece a mí. Yo hago lo que…Miren, eso pudiera estar bien. Dios pudiera haber dicho que Él hizo eso. Ahora, la cosa que yo quiero ver que haga: yo lo quiero ver obrar. Eso es…Entonces yo lo creeré cuando obre.

6 Lo que Dios en la Escritura…Nosotros tratamos de quedarnos estrictamente con la Biblia. Y ese es el único Fundamento que yo conozco, amigos, y esa es la Palabra de Dios. Mientras que eso esté basado en la Palabra en la Palabra de Dios, entonces Dios lo respaldará y confirmará Su Palabra. ¿Ven?
Y en cuanto a la sanidad Divina…Tan pronto como los muchachos entraron, por supuesto, el espíritu de discernimiento…Uds. entienden. Muchos han estado en las reuniones, saben lo que era. El muchacho entró. Yo lo vi acercarse al Sr. Baxter allí; el muchacho va a morir de inmediato si Dios no lo ayuda, él tiene cáncer. Y él bajó y habló con el muchacho… [Palabras inciertas]. Dijo: “Eso es exactamente correcto”. ¿Ven? Es… ¿Ven? Eso es…Conociendo la cosa, eso es distinto…Eso no sana a la gente. Hay muchos de Uds. que han estado en la reunión esta semana en Grande Prairie. Uds. ven el pecado y cosas, etcétera, lo cual es revelado y dicho a la gente, pues, eso no se puede esconder. Ahora, eso es… ¿Ven? Eso es un don Divino, pero la Sanidad está en el Calvario. ¿Ven? Es la fe suya allí.

7 Ahora, un don de sanidad no significa que el hombre sane a alguien; significa que el hombre tiene fe en sanidad Divina, lo cual los puede apuntar a ellos a la obra consumada de Jesucristo en el Calvario.
¿Cuántos han sido salvos en los últimos diez años? Veamos sus manos. ¿Que han sido salvos en los últimos diez años? Miren, yo no quiero discrepar con Uds., pero Uds. no fueron salvos en los últimos diez años. Uds. fueron salvos hace mil novecientos años, y Uds. lo aceptaron en los últimos diez años. ¿Es correcto eso? Exacto. ¿Ven? Uds. fueron salvos hace mil novecientos años cuando Jesucristo pagó el precio por los pecados del mundo (¿es correcto eso?) en el Calvario. Y Él fue herido por nuestras transgresiones; por Sus llagas fuimos nosotros curados hace mil novecientos años. Por lo tanto, cada persona en este edificio esta noche, que está enferma, ha sido sanada hace mil novecientos años cuando Jesús murió. Allí fue donde Dios hizo todo lo que Él podía hacer por la raza humana, Él lo hizo en Jesucristo. ¿Creen Uds. eso?

8 Ahora, lo único que un don Divino puede hacer es estimular su fe a eso. Los ministros predican el Evangelio, lo cual es tan bueno como cualquier otra cosa que pudiera ser hecha. ¡Mejor! Y si una persona puede simplemente tomar a Dios en Su Palabra, y ver la obra consumada allá en el Calvario, y la acepta en su propia vida, eso lo concluye allí mismo. Eso es todo lo que es necesario. Luego Dios en Su bondad después de eso ha enviado dones, aparte de eso, a la iglesia para manifestar Su amor y Sus promesas a la gente. ¿Ven lo que quiero decir? Pero cada individuo debe mirar al Calvario. De allí es de donde viene, del Calvario.
Ahora, es así de esta manera: Dios puso la Sangre de Jesucristo en un buzón de depósito en el Calvario para sanar toda clase de enfermedad y dolencias, y le dio a cada creyente una chequera con Su Nombre firmado en la parte de debajo de ella. Lo único que Ud. tiene que hacer es llenar el cheque y consignarlo por cada bendición redentora por la cual Jesucristo murió. ¿Uds. creen eso? No teman.

9 Si John D. Rockefeller me ofreciera un cheque esta noche para construir una iglesia nueva por un millón de dólares, yo no tendría temor de llenarlo. No, señor, porque yo creo que John D. Rockefeller tiene ese dinero. Y si Jesucristo me ofreciera un cheque esta noche aquí por mi enfermedad, que Él me sanó a mí en el Calvario, yo no tengo temor de llenarlo y entregarlo allí; salir testificando que Dios me ha sanado. No importa cuáles sean los resultados, yo creo que Jesús dijo la verdad. ¿Ven? Ahora, de allí es de donde viene. Es lo que Ud. crea, su actitud hacia Jesús.

10 Mire a San Marcos 11:24. Jesús dijo: “Todo lo que pidiereis orando, creed y lo recibiréis”. Miren, ese es el orden de la Palabra. “Creed ahora que lo recibiréis, y os será dado”. ¿Es correcto eso? Uds. tendrán todo lo que hayan pedido si lo creen. Y ahora, Él…Si Jesús pagó por ello allá, pues, yo lo creo, lo acepto, y lo creo, y me voy testificando. Dios ha traído la…
¿Cuántos creen que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo; que todos los grandes poderes que el Padre tenía le fueron dados… [Cinta en blanco]… todos los poderes del Padre? Pero cuando Él se enfrentó a satanás, vean a donde Él trajo la cosa: para el cristiano más débil aquí esta noche, Él nunca usó ninguno de Sus poderes Divinos. Cuando satanás vino a Él y le dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en pan”, Jesús dijo: “Escrito está”, la Palabra de Dios. “Escrito está, no solamente de pan vivirá el hombre”.
Nuevamente Él fue probado. Y Jesús dijo: “Escrito está”. La tercera vez que Él fue probado, y Jesús dijo: “Escrito está”. ¿Es correcto eso? Directo a la Palabra de Dios, mostrando que el cristiano más débil puede derrotar a satanás con: “Escrito está”. Si Ud. cree que la Palabra de Dios lo enseña, créalo, acéptelo, aférrese a ello, y Dios hará que suceda. ¿No creen Uds. eso? Escrito está.

11 Ahora, recuerden esto, que yo hago esta declaración, que: “La Palabra de Dios derrotará a satanás en cualquier lugar, a cualquier hora, en cualquier sitio, en cualquier condición”. La Palabra de Dios sola: “Escrito está”, derrotará a satanás, sin importar quién sea él, en qué forma venga, en dónde esté, Ella derrotará a satanás. Miren, esa es la verdad: la Palabra escrita de Dios.
Ahora, y Uds. están… Y miren, aquí está otra declaración que yo quiero que Uds. recuerden. Y Uds. que, especialmente Uds. aquí que están tan enfermos sentados aquí, estos casos de cáncer y demás en esta noche. Miren, esa, la actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios lo hará acontecer. ¿Entienden lo que quiero decir? La actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios lo hará acontecer. Si Uds. toman la actitud mental correcta hacia cualquier cosa que Dios haya prometido, Dios está en la obligación de encargarse de que Uds. lo obtengan. Eso es correcto, por cuanto Él lo prometió.

12 Ahora, muchas veces la gente malentiende las reuniones en esto, amigos. Desde que los he visto, ha habido muchas, muchas cosas que han sucedido, y Uds. probablemente se han mantenido al corriente de ello a través de los periódicos y demás.
A propósito, ¿leyeron Uds. el Escritor, la revista Selecciones este mes sobre el artículo que estaba allí acerca de mis servicios en California? Y ellos lo relataron correctamente. Yo le dije al hombre cuando él bajó, y él dijo allí que yo no pregunté nada, sino que le dije al muchacho lo que andaba mal con él y que sólo con la ayuda médica, si ellos tuvieran cuidado, que el muchacho se recuperaría de eso, y así fue. El muchacho murió después, pero no con la enfermedad. Allí una enfermera había dejado una ventana abierta y una corriente de aire le pegó, y el niño contrajo pulmonía y murió, pero no con la enfermedad. ¿Ven?

13 Ahora, cuando… Dios está obligado a Su Palabra. Ahora, aquí está lo que acontece, amigos. Miren, en las reuniones venideras en junio, si Dios lo permite, me gustaría llegar primero, venir de manera que tengamos tiempo suficiente. Nuestras reuniones han sido siempre muy apresuradas. Y así ha sido a través de las naciones.
Creo que desde que estamos aquí, nuestro… Por la gracia de Dios y Su… Hemos guiado a Cristo, en nuestras propias reuniones, alrededor de 350.000 almas a Cristo en los últimos cinco o seis años. En un solo día en Sudáfrica, treinta mil paganos incivilizados vinieron a Jesucristo en una sola reunión, en un solo día. Treinta mil paganos incivilizados, cuando ellos vieron la manifestación del Espíritu de Dios dada donde el, donde los curanderos y todo lo demás tratando de averiguar lo que ellos podían, y se dieron cuenta que ellos fueron con, ellos fueron, no pudieron hacerle frente, y se dieron por vencidos, y se entregaron a Dios. Y hubo treinta mil que recibieron a Jesucristo en un solo día: y quebraron sus ídolos, se lavaron la cara, renunciando al mahometismo y demás, y se hicieron cristianos en un solo día. Después de haber visto al hombre que caminaba sobre sus manos y pies como un perro; yo dije: “Por supuesto, yo no puedo sanar al hombre. Nadie sabe eso…” O, quise decir: “Cualquiera sabe eso, que yo no puedo sanar al hombre. Pero miren, su vida no puede esconderse”.

14 Ahora, quiero que entienda esto, amigo cristiano. Así que les daré una pequeña muestra. ¿Cuántos están aquí para que se ore por Uds.? Veamos sus manos. Los que desean que se ore por Uds. Miren, en cualquier parte del edificio, sólo levanten la mano; quiero ver su mano. ¡Oh, hermanos! Sería casi imposible y… Pero oraré por Uds. Pero… ¿Ven?
Pero quiero que se fijen en esto. ¿Cuántos han estado en las reuniones y han visto la manera cómo el Espíritu Santo se mueve y obra con la gente? Veamos sus manos. Cómo es que Él les dice lo que ellos hicieron en sus cuartos. Y ellos no pueden ser sanados; tienen que ir y enmendar estas cosas; y algunas cosas que ellos han hecho en la vida, y lo demás. Uds. lo han visto en las reuniones. Es… Eso es… Yo…
Ahora,… [Palabras inciertas]… La gente a veces se pregunta. Eso es lo que los hace a ellos hacerse una superstición de, acerca del ministerio que el Señor me ha dado. Yo quiero hacerles a Uds. una pregunta muy sencilla, y entonces Uds. mismos sean los jueces. Miren, ¿cuántos en este edificio creen que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos? Muy bien. Gracias por su confianza en nuestro Señor. Ahora, si Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, nosotros tendremos que tener alguna idea de lo que Él es y de lo que es Su obra, para poder entender Quién es Él. ¿Es correcto eso? Nosotros tendríamos que—tendríamos que saber algo, la manera como Él obró.

15 Ahora, retrocedamos un poquito a través de Su vida y veamos lo que Él hizo. Cuando Él estuvo en la tierra, la Biblia dice que Él no se hizo de ninguna reputación, aunque Él era el Creador. El hombre que hizo los dientes postizos de Uds., él ganó una reputación por hacer eso. Pero el Hombre que los hizo primero, no tuvo reputación. El hombre que hizo un brazo artificial se hizo de reputación. Pero el Hombre que hizo su brazo genuino, hizo Su, no se hizo de reputación. ¿Es correcto eso? Ahora, Él puede… Él fue un Hombre humilde. Y aquí, Él no reclamó ser nada en Sí mismo. Él le dio toda alabanza al Padre, Dios. ¿Es correcto?

16 Ahora, notamos que cuando Su ministerio comenzó… Miren, yo quiero que observen Su ministerio. Cuando Su ministerio comenzó, ellos empezaron a darse cuenta que había algo sobrenatural en ese Hombre. Los fariseos, como acaba de decir el hermano Baxter, ellos no pudieron entenderlo. Él conocía a la gente; Él conocía sus pensamientos; Él conocía sus corazones; Él sabía lo que estaba ocurriendo. Y ellos dijeron: “Ahora bien, quizás es telepatía mental o psicología”. Y después de un tiempo ellos vieron los milagros y cosas que le siguieron a Su ministerio, que la psicología no hará, y que la telepatía mental no producirá. Así que entonces lo único que ellos podían hacer, ellos no podían entenderlo, así que lo marcaron con su propia marca: “Es el diablo. Él es el adivino principal del grupo; Él es beelzebub”. Y lo despidieron.

17 Ahora, fíjense. Miren, había un hombre llamado Felipe, quien fue salvo, y él fue a buscar a su amigo Natanael. Y él dijo: “Ven y ve a quién hemos encontrado, a Jesús de Nazaret, Aquel de quien Moisés habló”. Ahora, observen el… atentamente ahora.
Y Natanael, un buen hombre, dijo: “¿De Nazaret pudiera salir algo bueno?”
Él dijo: “Ven y ve”.
Y cuando él venía, Jesús, parado en la línea de oración, quizás orando por los enfermos, o lo que sea que Él estaba haciendo, y cuando Él vio a Natanael acercándose, dijo: “He aquí un israelita en el cual no hay engaño”.
Y eso asombró al israelita. Y él dijo: “¿De dónde me conoces, Rabí (Reverendo, Anciano, Maestro, o como le llamemos)?”
Él dijo: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo del árbol, Te vi”. ¿Es correcto eso?
Ahora, Natanael no trató de decir: “Mira, Él me está adivinando el pensamiento. Él está haciendo…” Él dijo: “Él es el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.

18 Una vez una mujer en el pozo…Él dijo… Le era necesario pasar por Samaria. Y cuando una mujer, probablemente una prostituta…Él salió al pozo como a las once cuando Él mandó a los discípulos a comprar pan. Ahora, observen esto; Él le dijo a ella, un… “Tráeme de beber”, sólo para entablar una conversación.
Ella dijo: “Bueno, un… No es costumbre que los judíos le pidan a los samaritanos semejante cosa; ellos no tienen tratos”. Y Uds. conocen el relato.
Él dijo: “Pero si tú supieras con quien estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber y Yo te daría agua que tú no vienes a beber aquí”.
Ella dijo: “El pozo es profundo…” y así sucesivamente. Él… ¿Qué estaba Él tratando de hacer? Él estaba captando su espíritu.
Y tan pronto como entró en esa dimensión en donde estaba su espíritu, Él dijo: “Ve y busca a tu marido”, fue directo al problema de ella.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Él dijo: “Bien has dicho; porque cinco tienes y el que tienes ahorita no es tu marido”.
Ella dijo: “Señor, paréceme que eres profeta”. Ella corrió a la ciudad y le dijo a la gente: “Venid, ved a un Hombre que me dijo todas las cosas que yo alguna vez hice”.

19 Ahora, observen de qué clase de Hombre estamos hablando. Aquí viene Él al estanque de Betesda donde grandes multitudes… Si me han enseñado correctamente, una multitud consiste de más de dos mil. Y si había multitudes, quizás había diez mil personas postradas allí. Ahora, vigílenlo: San Juan 5. Miren la condición de estas personas. Ellos estaban cojos, mancos, secos, torcidos, esperando el movimiento del agua. Pues un ángel descendía al estanque en un cierto tiempo, y todo el que se metía primero, era sanado de cualquier enfermedad que tuviera“.
Y aquí viene Jesús ahora. Ahora observen esto, el Amoroso… ¿Creen Uds. que Él amaba a la gente? ¿Creen Uds. que Él era el Hijo de Dios? ¿Él estaba lleno de compasión? ¿Él amaba a la gente con todo Su corazón? Claro que sí. Ahora, aquí viene Él lleno de amor. La humanidad sufriente, oh, cómo Él los amaba a ellos. Aquí viene Él a este estanque donde está esta gran multitud de gente.

20 Ahora, Él ya sintió compasión de la gente, pero Él siguió de largo. Y acá está parado un papá anciano, quizás, parado allí, torcido por la artritis, diciendo: “Alguien ayúdeme a meterme al estanque”. Y nuestro amoroso Jesús pasa junto a él.
Aquí está parada una mujer, quizás con un bebé hidrocefálico: “Oh, alguien ayúdeme a entrar primero al estanque con mi adorable bebé”. Y Jesús pasa al lado de ella.
Acá está un hombre a quien tenían que cargar; él estaba lisiado y cojo: “Alguien ayúdeme a entrar al estanque”. Y Él pasó de largo.
Aquí está un hombre ciego: “Oh, tengan piedad de mí; yo he estado ciego por años. Alguien ayúdeme a entrar al estanque cuando el agua sea agitada”.
Miles de ellos, Jesús pasó junto a cada uno de ellos y se acercó a un hombre que tenía una enfermedad por treinta y ocho años: diabetes o tuberculosis, o algo así. El hombre podía caminar; él dijo: “Cuando yo voy bajando al estanque, alguien se mete delante de mí”. ¿Es verdad eso? Eso es correcto. Ahora, nadie duda que San Juan 5 no esté inspirado. ¿Ven Uds.?

21 Ahora, Él pasó de largo junto a cada uno de esos paralíticos, siguió caminando, y sabía que ese hombre había estado en esa condición durante treinta y ocho años. Y Él dijo: “¿Quieres ser sano?” Y Él sanó al hombre que había estado postrado allí durante—con toda esta aflicción, o esta enfermedad, y se alejó de esa multitud, y dejó a esas pobres madres, y padres, y bebés, y a todos ellos postrados allí: cojos, mancos, torcidos, que esperaban el movimiento del agua. ¿Cómo podía un amoroso Salvador…? ¿Cómo podía un Hombre con un corazón lleno de compasión por los enfermos, cómo podía el Hijo de Dios pasar caminando junto a semejante multitud tan gigantesca de seres humanos, torcidos, y cojos?… E incluso nos dicen los historiadores que ellos se apuñaleaban unos a otros en su intento por entrar al estanque primero. ¿Cómo podía un amoroso Salvador, lleno de amor y compasión, pasar junto a tal multitud y dejarlos tirados allí, y sanar a un solo hombre que…? Diremos sólo como ejemplo, que él tenía diabetes. ¿Cómo podía hacer Él eso?

22 Los judíos lo estaban interrogando a Él un poco después. Lea allí más abajo. Lean el capítulo, y encontrarán cuando ellos lo estaban interrogando a Él con respecto al día de reposo y lo demás, escuchen lo que Él dijo: San Juan 5:19 y 20: “De cierto, de cierto os digo. El Hijo no pudiera hacer nada en Sí mismo sino lo que Él viere hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, Él se lo muestra al Hijo. Y estas cosas hace el Hijo igualmente. Y Él les mostrará a Uds. cosas mayores que la sanidad de este diabético, de modo que vosotros os maravilléis”.
Jesús claramente manifestó que no había una sola cosa que Él hiciera sin que Él primero viera al Padre haciéndolo. ¿Es correcto eso? Luego Él mismo asumía el caso. ¿Ven Uds.? Él le daba todo el crédito al Espíritu: Dios. ¿Ven? Y esa es la razón que Él pasó por allí. Observen. Él conocía al hombre.

23 Observen la resurrección de Lázaro. Cuando Él se había sentado… María lo mandó a buscar a Él para que viniera a orar por Lázaro, y Él se marchó. El Padre le había mostrado a Él una visión de lo que iba a suceder. Y entonces cuando Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme”, ellos dijeron, “si él duerme, él está bien”.
Él dijo: “Él está muerto, y por vuestra causa me alegro de no haber estado allá. Mas voy a despertarle”. Mírenlo a Él en la tumba. “Padre, no dije esto porque… Tú siempre me oyes”. Él dijo: “Pero lo dije por causa de éstos que están parados aquí”. Dios le había mostrado a Él una visión de lo que iba a suceder.
De acuerdo con la Biblia y las propias palabras de Jesús, Él no hacía una sola cosa sin que antes el Padre le mostrara a Él por visión qué hacer. ¿Es correcto eso? Miren, ¿cuántos creen que eso es verdad? Léanlo, San Juan 9, o San Juan 5:19 y 20; Uds. lo verán. Jesús dijo: “Yo de Mí mismo no puedo hacer nada, sino lo que veo hacer al Padre, eso hago Yo también”. Entonces si Jesucristo… Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también haréis. Todavía un poco y el mundo no me verá más, empero vosotros me veréis (la Iglesia, el creyente), porque Yo estaré con vosotros, y en vosotros, hasta el fin del mundo”, haciendo a Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos.

24 Entonces si Su Espíritu está con nosotros esta noche, y con la iglesia en este día, ese mismo Espíritu que estaba sobre Jesucristo, estará haciendo la misma cosa hoy que hizo ayer, por cuanto es Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es correcto eso?
El mundo lo malentendió. El mundo lo llamó “psicología”. El mundo lo llamó “el príncipe de los demonios”. Pero el mundo siempre lo llamará así. Pero la Iglesia sabía que Él era el Hijo de Dios. ¿Entienden lo que quiero decir? Por esa razón es que la gente malentiende.
Las enseñanzas teológicas y demás, ellos sacan sus libros de reglas, y las publican, y las revisan y dicen: “De esta manera es como debe ser: así y asá”. Pero no importa lo que el hombre diga; es lo que dice Dios al respecto. Y luego, si Dios confirma que eso es la verdad, entonces nosotros creemos que Dios es verdad. ¿Es correcto eso? El Señor les bendiga, amigos cristianos.

25 Quiero comenzar a orar. La única manera que conozco de hacerlo, es dejar que el hermano Baxter se pare aquí, o algun otro hombre, en este lugar, y hacer que se alineen lo más pronto posible que puedan venir a través de la línea, y yo oraré por todas las personas que pueda. Yo les amo.
Hay gente sentada aquí que cuando yo venga el próximo junio, no estarán aquí en ese momento. En una multitud de gente aquí… Ellos dijeron que el salón tenía capacidad para mil setecientos o mil ochocientos aproximadamente. Hay probablemente doscientos o trescientos de pie; hay entonces cerca de dos mil personas en la reunión. En un grupo de gente así, algunos de Uds. jóvenes, quizás, mueran en accidentes. Tal vez algunos de ellos sean atropellados y mueran. La gente mayor, muchos de ellos, sus días casi hayan terminado y ellos habrán partido. Hay gente aquí que yo no volveré a ver hasta que los vea en el tribunal de Cristo. Eso es correcto. Así que cuando yo me pare allá, como dije hace cinco años, parado aquí en Edmonton, lo vuelvo a decir en esta noche: “No me avergüenzo de mi testimonio, porque Jesucristo lo ha confirmado alrededor del mundo ahora”. Y ellos lo conocen en todas partes. Eso es verdad.

26 Ahora, eso es por causa de que el Ángel del Señor permitió que Su fotografía fuera tomada. ¿Cuántos han visto eso allí, la fotografía de ello también? ¿Osea que no hay nadie aquí…? Sólo como un solo hombre ha visto esa fotografía que fue tomada allá en los Estados Unidos y que está archivada en Washington, DC, esta noche: el Único Ser Sobrenatural, dicen ellos, que alguna vez fue fotografiado en todo el mundo. Y ellos la tienen patentada allá. ¿Uds. no la han visto? Bueno, eso fue en una discusión en Houston, Texas, cuando fue tomada. Ahora… Para volver a junio, en junio…

27 Ahora, a Uds. gente enferma… Buddy, mi hermano, él está sentado allí muriendo con cáncer. Y muchos otros están aquí en el edificio que están sufriendo de la misma manera: con problemas del corazón y etcétera. Yo les pido en esta noche, como su hermano que los ama, y sabiendo que mi vida puede que sea quitada mucho antes que la de cualquiera de Uds.; yo no lo sé; sólo Dios sabe. Pero miren, si Uds. creen esto… Yo digo esto con mi Biblia, y aquí está cuánto yo creo. Yo creo esto con todo mi corazón, sabiendo que le estoy hablando a la compra de la Sangre de Cristo. Dios me envió a mí al mundo para orar por la gente enferma. Así como Él envió otros hombres para que predicaran el Evangelio y etcétera, yo fui enviado para orar por la gente enferma como lo dijo el Ángel del Señor.
Yo no tengo que… Uds. no tienen que cuestionar más eso. Eso está confirmado entre tantos como unos diez millones de personas en esta noche. ¿Ven? Y esa es la verdad. Reyes, potentados, monarcas, congresistas… ¿Cuántos supieron de la sanidad del congresista Upshaw en los Estados Unidos? Sesenta y seis años como inválido, y fue sanado por completo. Yo simplemente me paré allí en la visión, y vi lo que había sucedido, y él fue sanado completamente.

28 Ahora, si Uds. creen esta noche, yo bajaré aquí y oraré por Uds. Y cuando Uds. pasen…No es mi oración, amigos. Eso no es. ¿Ven? Lo que yo estoy tratando de hacer que Uds. hagan cuando pasen, es que crean que Jesús los sanó a Uds. y nos ha enviado a orar por Uds. para que Uds. puedan sanar.
Y ¿cuántas personas están aquí en este edificio esta noche, que fueron sanados en la reunión cuando yo estuve aquí antes, que todavía están sanos en esta noche? Veamos sus manos. ¿Cuántos aquí fueron sanados en las reuniones? Miren esto. Sólo miren allá en el edificio allí: treinta, cuarenta, cincuenta manos de aquella reunión, allá en aquel entonces, que han sido sanados, eso es hace cinco años.

29 Joven, de aquí a cinco años, ¿no te gustaría estar levantando la mano, diciendo que tú fuiste sanado en ese tiempo? Miren, quiero decirles algo. Había unos leprosos que se sentaron a la puerta una vez en Samaria, cuando ésta fue sitiada por los sirios. Ellos dijeron: “¿Para qué quedarnos sentados aquí hasta que muramos?” Ellos estaban muriendo de hambre; se estaban comiendo los niños unos a otros en la ciudad. Ellos dijeron: “Si nos quedamos sentados aquí moriremos, si vamos a la ciudad moriremos. Así que si la única esperanza que tenemos es ir adonde los samaritanos… Si ellos nos salvan, viviremos. Pero si nos matan, moriremos. Bueno, de todas maneras, vamos a morir. Así que arriesguémonos y vayamos”. Uds. conocen el relato. Y ellos no sólo se salvaron ellos mismos, sino que Dios les recompensó por esa fe a tal grado que ellos salvaron a toda la ciudad de Samaria.
Ahora, Uds. se encuentran en la misma situación que ellos se encontraban, muchos de Uds. por aquí en este… paralíticos y aflicciones en estos catres y cosas aquí. ¿Ven? Uds. están en la misma condición. No se espera de Uds. que vayan al campamento del enemigo, sino que Uds. están invitados a la casa de vuestro Padre esta noche, para venir y creer con Cristo, con una expiación ensangrentada puesta allí delante del Padre esta noche, para hacer válida su confesión en Él. Jesús está sentado a la diestra de Dios para interceder en base a la confesión de Uds. Uds. tienen que aceptarlo, créanlo y confiesen que es así, para hacerlo un acto de fe. Si Uds. hacen eso, si Uds…
El doctor ha hecho todo lo que él puede hacer. Todos los demás han hecho todo lo que ellos pueden hacer. Ud. también, hermana, y Ud. también, joven, y Ud., Ud… Todo lo que pudo ser hecho ya está hecho. No hay nada que se pueda hacer sólo, en cuanto a ayuda médica. Bueno, si ellos han hecho todo lo que pueden hacer, entonces solamente queda una esperanza para Uds., y esa está en Jesucristo. Tómenla. Créanla. Aférrense a ella. Digan: “Dios, si otros pueden, yo también puedo. Y Tú eres mi Dios, igual que eres el de ellos”.

30 Y mi hermano, Ud. se ve como un hombre saludable esta noche, y Dios es mi Juez, de la gente que yo he visto a nuestro Padre sanar, estaban mucho peor que Ud., a tal grado que Ud. luce como un atleta al lado de algunos de ellos que han sido sanados.
¿Cuántos han visto la fotografía de Florence Nightingale? Eso fue allá en Londres, Inglaterra, cuando ella sólo pesaba como unas treinta y siete libras. Ella ni siquiera podía mover su mano ni nada: cáncer en el duodeno de su estómago. Y mientras estaba parado allí orando por ella, una palomita entró volando y se posó sobre la ventana y comenzó a caminar de un lado a otro, arrullando. Cuando yo me levanté, los ministros empezaron a decir: “¿Vio Ud. la paloma?”
Yo dije… Yo empecé a decir: “Veo la paloma”, y el Espíritu del Señor habló y dijo: “Así dice el Señor, ella vivirá y no morirá”. Y ella hoy día pesa ciento cincuenta libras y goza de perfecta salud. ¿Ven? ¿Ven?
Ahora, el Dios que salvó a Florence Nightingale, la bisabuela de la difunta Florence Nightingale, la fundadora de la Cruz Roja, puede salvar su vida en esta noche, puede salvar su vida en esta noche, la suya, la suya, y a muchos de todos Uds. allá por todo este edificio. Créanlo, ¿quieren?

31 Ministros de Dios, como hijos de Dios, párense conmigo. Esto es una… Yo acabo de llegar de una, estando ausente, y yo… Es… Yo sólo… Hay tantos aquí para que se ore por ellos. Hermano Baxter, cuando yo baje por aquí para orar por los enfermos, haga Ud. que la gente se alinee. Yo creo que ellos pueden subir por este pasillo, venir por acá y entonces permitir que los que estén en el piso de arriba… Ud. lo puede arreglar.
[El hermano Baxter interrumpe al hermano Branham para hacer un anuncio y exhorta a la gente concerniente a la sanidad Divina y organiza la línea de oración]… [Palabras inciertas]… oración, hermano Baxter, mientras… [Palabras inciertas]… voy para orar mientras que ellos… [Palabras inciertas]…

32 Mientras que el hermano Baxter está formando esta línea, o ellos están formando la línea, queridos amigos cristianos, miren, yo confío que su fe suba ahora delante de Dios, para que muchas cosas puedan ser hechas aquí esta noche. Y no solamente venga para ese propósito, sino venga creyendo ahora. Cualquier cosa que él les diga que hagan, Uds. háganlo. Y si habla, no importa lo que sea, vaya Ud. y haga exactamente lo que se le dijo. Ahora, yo seré responsable por el resultado de ello. Voy a comenzar a orar por los enfermos. Prepárense y entonces… [El hermano Baxter habla]. ¿Cuál es la hora de clausura aquí ahora? ¿Como a las diez? Sí, ahora… [El hermano Baxter interrumpe al hermano Branham]. Ahora [palabras confusas] muchos problemas… [Palabras inciertas]…

33 Nuestro Padre Celestial, pensando en estos momentos en un Ser amoroso que venía bajando de la montaña… Un padre trajo un muchacho, dijo: “Señor, él está atormentado por un demonio. Él cae al fuego y al agua”. Comprendiendo hoy que ellos—nosotros lo llamaríamos epilepsia. Nada parecía ser capaz de hacerle a él ningún bien. Jesús dijo: “¿Crees?” “Bueno, yo puedo…” “Si tú crees, todas las cosas son posibles para los que creen”.
Miren, mientras se está tocando la música, y aquí está la gente; yo estoy pensando en nuestro buen amigo, el escritor Paul Rader. “Todas las cosas son posibles para los que creen”. Ahora, aquí hay gente que está muriendo, Señor. Sabiendo que delante de Dios, tenemos que dar cuenta por nuestras acciones que son hechas en este cuerpo…
En esta prisa, hora pico, la hora se hace tarde. Muchos, mientras pasamos por la línea, que ellos sean sanados, Señor, cada uno. Concede ahora mismo, que el Ángel de Dios, pueda acercarse. Y que Él bendiga a cada uno por el cual se ha orado y por quien se orará. Pues Él dijo: “Todo lo que tú ates en la tierra, Yo lo ataré en el cielo. Lo que tú desates en la tierra, Yo lo desataré en el cielo”. Concede, Señor, que esas cosas puedan ser dichas y hechas en esta noche, y que haya grandes resultados en esta noche aquí. Y nosotros dejaremos todo en Tus manos, Padre.
Y aparentemente hay un espíritu encantador entre la gente, listos para un avivamiento. Entonces, Señor, concede que esta sea como una “luz verde” para nosotros, por así decirlo. Entonces regresaremos otra vez, si es Tu voluntad, para un gran avivamiento donde podamos tomar tiempo uno a uno, orar por muchos cientos y miles de personas que están necesitados aquí en el oeste de Canadá.
Y ahora, que el Espíritu Santo se acerque y honre la oración de Tu siervo, porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

34 [El hermano Baxter habla mientras que apenas se le puede oír al hermano Branham al fondo – Ed.] Ese es el hombre… [Palabras inciertas]… sólo sigan… [Palabras inciertas]… pues es justamente ese tiempo de la vida [palabras confusas]. Ud. sólo… Aquí no hace mucho… [Palabras inciertas]… Yo te ruego ahora que Tú lo sanes a é… [Palabras inciertas]… [El hermano Baxter habla y dirige el canto “Sólo Creed”]… pues Tú eres el mismo… [Palabras inciertas]… Ud. cree… [Palabras inciertas]… viniendo… [Palabras inciertas]… para permitirme ver lo que Ud… [Palabras inciertas]… Yo no sé por qué, hermano… [Palabras inciertas]… por lo que Ud. está… [Palabras inciertas]… Él tendrá que [palabras confusas] le dije, y si Dios está aquí para sanarlo a él. Dios, quien puede predecir o conocer su vida, lo que era, seguramente puede decirle a él lo que será de aquí en adelante.
Dios Todopoderoso, Autor de la Vida, envía Tus bendiciones sobre este hombre, a quien yo bendigo en Tu Nombre. Y que esta enfermedad en su cuerpo sea quitada de él en esta noche y que él se vaya y sea un hombre sano desde esta hora en adelante. Que él pueda comer, y vivir sin temor, y ser un hombre como él solía ser, Padre, y sea sanado en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo, yo pido esta bendición. Amén.

35 Ahora, sólo un momento, mi hermano. Sólo quiero hablarle por un momento. Ahora, míreme de frente. Mire, cuando Ud. vino aquí hace unos momentos, yo nunca lo había visto a Ud. en mi vida, no sé nada acerca de Ud. Ud. sabe que esa es la verdad, ¿no es así? Yo nunca lo había visto a Ud. Pero aquí el Espíritu Santo le dice a Ud. lo que anda mal, lo que Ud. ha hecho, y cómo fue todo. ¿Es correcto eso? Si eso es correcto, levante su mano para que la gente… Ahora, sin conocerlo a Ud. ni nada… Ahora, ¿Ud. cree que yo soy Su profeta esta noche? Si Ud. cree que ese es el Espíritu de Jesucristo, quien supo dónde, lo que la mujer en el pozo había hecho; Él conoció lo que, en donde estaba un hombre debajo del árbol orando; cuando Él le acaba de decir a Ud. en estos momentos lo que Ud. hizo hace unos días en su cuarto. ¿No es correcto eso? Le dijo a Ud. exactamente lo que Ud. estaba haciendo y todo. [“Así es. Eso es correcto”]. Muy bien. Ahora, si eso es así, entonces si yo soy el siervo de Dios, yo sé lo que será. ¿Es correcto eso? Ahora, Ud vaya a casa. Coma lo que quiera. Dios le ha sanado, y Ud. va a ser un hombre sano y todo achaque que ha sido mencionado en su cuerpo va a estar bien. Ahora, ¿cree Ud. eso? Mire, el Dios que pudo mostrar lo que era, ciertamente sabe lo que será. ¿Es correcto eso? Mire, Ud. está sano. El Señor le bendiga. Váyase a casa y sea sano ahora, en el Nombre del Señor Jesús.

36 Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”, todos, por favor. ¿Ven? El Señor Jesús está aquí para restaurar y sanar.
Ahora, ¿ven Uds.?, el hombre… El hombre, yo no sabía, pero el Espíritu Santo viene aquí y le dice a él cuál es su problema; qué ha estado él haciendo, lo que él estuvo haciendo anteayer en un cierto lugar a una determinada hora; le reveló a él todas esas cosas. Le dijo lo que era como Uds. lo captaron aquí en el micrófono, y ahora va allí… Yo oré por él.
Ahora, eso para mí era como estar mirando algo, si pudiera explicarlo. Es como estar mirando algo. El hombre se desvaneció y se puso muy pequeño, y lo vi como un muchachito, y lo miré así a través de la vida. Y luego la visión se apartó. Cuando yo oré, yo no sabía lo que sucedería. Yo sólo le pedí a nuestro Padre Celestial. Él le dijo a él acerca de sus condiciones: él tiene un problema de la próstata que le ha causado un problema nervioso, y él, también lo hace levantarse de noche, le dijo acerca de ir al baño… [Cinta en blanco]… [Palabras inciertas]. Miren, Uds. que viven en este vecindario, vean si eso no es correcto. Vean si eso no es…

37 Ahora, Él está aquí. Miren, cristianos, no hay una persona en el edificio a quien no le sucedería eso. Pero si tomamos a cada paciente de esa manera, ¿saben Uds. hasta cuándo estaríamos aquí? Como tres semanas para terminar de orar por completo por esas personas que están aquí para que se ore por ellos. Ahora, ¿cuántos creen con todo su corazón? Digan: “Yo creo, hermano Branham, Ud. ha dicho la verdad y Dios lo ha confirmado”. ¿Uds. lo creen entonces? Muy bien.
Ahora, me pregunto si Uds. los cristianos se unirían conmigo en oración mientras que toda esta audiencia entera se une en oración mientras que yo oro. Y algunos de los ministros aquí, que están a lo largo de la línea, pongan también sus manos sobre los enfermos. La Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Ven? “En Mi Nombre echarán fuera de…” y así sucesivamente. Si el Espíritu Santo se detuviera en alguna u otra cosa, yo estaría contento de hacerlo. Pero no seré capaz de orar por la gente a menos que yo comience a orar por ellos. Y por supuesto, capta la mirada de la persona, y comienza a discernir, por supuesto, inmediatamente tan pronto la persona sube acá.
Y miren, yo quiero que Uds. oren conmigo. Y ¿cuántos allá arriba prometerán que Uds. orarán, por todo el edificio, mientras que nosotros estamos orando y cantando: “Sólo Creed”? ¿Orarán Uds.? Levanten la mano.

38 Y si Uds. a lo largo de la línea creen que si nosotros le pedimos a Dios, que Dios lo hará, ¿lo creen Uds.? Levanten sus manos si lo creen. Muy bien. Cuando Uds…. Ahora, inclinen sus rostros mientras oramos. Miren, muy bien. [El hermano Baxter habla]… [Palabras inciertas]….
Padre Celestial [palabras confusas]. [El hermano Baxter habla y dirige el himno “Te Necesito A Cada Hora”]… [Palabras incieertas]… una mujer que está sufriendo aquí con esta ceguera, que Tu Espíritu venga sobre ella esta noche y la sane, Padre, lo ruego en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén… [Palabras inciertas]…
Tenga fe, hermana. Yo ruego, Padre, que Tú la sanes. Ella tiene un… [Palabras inciertas]… Que ella vaya y sea sana en el Nombre de Jesucristo.
Señor Dios, yo ruego en el Nombre del Señor Jesús, que Tú sanes a nuestra hermana. Que ella vaya esta noche y sea sanada en el Nombre de Jesucristo. No dude, sino crea.
Dios, sé misericordioso con nuestro hermano, yo pido en el Nombre del Señor Jesucristo, que Tú lo sanes. Concédelo, Padre, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga. [El hermano Baxter habla].
Mire, Dios le bendiga. Vaya y sírvale al Señor con todo su corazón.
Señor Jesús, yo ruego por esta mujer que Tú la sanes. Concede que Tus bendiciones vengan sobre ella y que ella sea sanada, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Mire, señora, ya no tema; vaya creyendo ahora.
En el Nombre del Señor… [El hermano Baxter habla].

39 Yo sólo quiero decir, que hay tanta gente pasando por aquí que está sufriendo de opresión mental, manifestación demoniaca, pero opresión: es satanás. Vi una visión abrirse ante mí de una dama joven. Ella regresó allá, y se sentó hace unos minutos, ella piensa que ha cruzado la línea de separación. No deje que satanás le diga a Ud. eso. Mientras que Ud. ame a Dios, Dios la ama a Ud. Tiene que haber un Creador para crear esa creación en su corazón para hacerlo a Ud. amar a Dios. No crea Ud. eso. ¿Ve? Vaya creyendo con todo su corazón que Cristo le ama.
Padece de lo mismo. Señor Jesús, ruego que Tú la sanes. Que ella salga esta noche, sana, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Mire, sólo vaya dándole gracias a Dios y Ud. sanará, hermana.
Padre, ruego que Tú sanes a nuestra hermana y le des salud mientras que yo pongo las manos sobre ella, en el Nombre de Jesús. Amén.
Señor amado, yo ruego por nuestra hermana, que Tú la sanes y le des salud, en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana.
Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, envía Tus bendiciones sobre nuestra hermana y sánala en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. La Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”.
¿Piensa ahora que Ud. se pondrá bien? Muy bien, Ud. está segura. Señor, yo ruego que Tú sanes a nuestra hermana. Que ella salga de aquí esta noche y sea sanada, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana.

40 [El hermano Baxter habla]. Sana a nuestro hermano… [Palabras inciertas]… Señor… [Palabras inciertas]… ruego que Tú… Dios, ruego que Tú sanes a nuestra hermana de esto. Lo pido en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.
Yo ruego, Padre, que Tú sanes a nuestro hermano… [Palabras inciertas]… esta noche, en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo, pido esta bendición… [Palabras inciertas]…
Señor, yo ruego que Tú sanes a nuestra hermana y le des salud en el Nombre de Jesucristo, lo ruego. Amén.
Dios, ruego que Tú sanes a nuestro hermano y le des salud… [Palabras inciertas]… en el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Dios le bendiga, hermano. Algo le ha sucedido a Ud. Su sordera le ha dejado, señor. ¿Me puede oír bien? Ud. está perfectamente normal y está sano… [Palabras inciertas]… Eso es correcto.
Señor Jesús, ruego que Tú sanes a nuestro hermano y le des salud, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano.

41 Dios, ruego que Tú bendigas a este hermano, mientras yo lo bendigo a él en el Nombre del Señor Jesucristo para que él reciba esta sanidad. Amén.
Señor Dios, ruego que Tú bendigas a nuestro hermano y lo sanes en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Dios, yo bendigo a mi hermana en el Nombre de Tu Hijo, Jesucristo. Pido por su sanidad. Dios le bendiga… [Palabras inciertas]…
Padre, bendice a nuestra hermana a quien yo bendigo en el Nombre del Señor Jesucristo.
Ruego que Tú bendigas a nuestro hermano, Señor, lisiado aquí, caminando con un bastón, que él sea sanado esta noche. Hazlo a él una bendición, Señor, y un testimonio, mientras que yo le pido que él crea, en el Nombre de Jesucristo. Amén. ¿Ud. cree, mi hermano? Ponga la muleta en su espalda y siga por su camino.
Señor, yo ruego que Tú sanes a nuestra hermana y le des salud, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Sana a nuestro hermano en el Nombre del Señor Jesucristo… [Palabras inciertas]… que él sea sano. Concédelo, Señor. Ud. está sano, hermano [palabras confusas]. Vaya ahora… [Palabras inciertas]…
Dios, yo ruego por nuestro hermano, que Tú le sanes y le des salud, en el Nombre del Señor Jesucristo, que Tú le concedas esto a él, Señor. Para Tu gloria, Padre, yo lo pido.
Dios, yo ruego que Tú sanes a nuestra hermana y le des salud, en el Nombre de Jesucristo.
Dios, pido por la sanidad de nuestra hermana aquí, que ella sea sanada en el Nombre de Jesucristo, lo pido.
¿Señora? Sí… [Palabras inciertas]… Eso es lo que [palabras confusas] para mí. Dios puede sanar… [Palabras inciertas]… Si Dios, por Su gracia me dice lo que Ud. ha hecho, lo que es su vida, ¿creería Ud. entonces? Si Él le dijera a Ud. lo que Ud. había estado haciendo, y cuáles son sus condiciones, y la manera en que Ud. ha estado actuando y lo que Ud. ha estado haciendo, Ud. ciertamente sabría que es verdad. ¿Es correcto eso? Ud. no sabía que su condición era tuberculosis. Ud. está sana ahora [palabras confusas]. Pregúntele Ud. a los hombres [palabras confusas] por su puesto, eso se ha ido de mí. Si Él sabe lo que estaba causando eso [palabras confusas]. Pero eso, eso no le hace a Ud. tener tuberculosis… [Palabras inciertas]… Continúe Ud. en su… [Palabras inciertas]… [El hermano Baxter habla.]

42 Dios, yo ruego que Tú bendigas a nuestra hermana; que ella vaya y sea sanada, en el Nombre de Jesús.
Dios, yo ruego por nuestra hermana, que Tú la sanes en el Nombre de Jesucristo.
Dios, yo bendigo a nuestra hermana, a quien… [Palabras inciertas]… en el Nombre de Jesucristo.
Ahora miren, bueno, vengan sinceros… [Palabras inciertasy creyendo ahora mientras que nosotros estamos… [Palabras inciertas]… En el Nombre del Señor Jesucristo, yo reclamo su sanidad… [Palabras inciertas]…
Dios, sé misericordioso con muestro hermano [palabras confusas] a través de Jesucristo… [Palabras inciertas]…

43 [El hermano Baxter habla y dirige cantos mientras que el hermano Branham continúa orando]… [Cinta en blanco]…
Uds. piensan que yo sólo estoy pidiendo Sus bendiciones sobre la gente, pero ellos han sido sanados. ¿Ven? Uds. tal vez no lo vean. La sanidad no consiste en emoción; la sanidad consiste en poder. ¿Ven? Yo he visto a muchos que… No es emoción. La sanidad… Uds. simplemente zapateen, y chillen, y grítenles a los demonios; ellos no se moverán. Pero ellos reconocen la fe. ¿Ven? Eso es sólo lo que acontece. ¿Ven Uds.? Observen a la gente, y Uds. verán lo que quiero decir.

44 Recientemente yo estaba en una línea, sólo dejándolos a ellos pasar… Sólo mientras que estoy descansando un momento… Se había orado por dos de ellas. Una de ellas tenía un crecimiento en el cuello, y otra tenía un problema en el estómago. Fue en un tipo de oración distinta a cuando Eso viene a mí para decirles a ellos acerca de cuáles eran sus condiciones. De vez en cuando Uds. oyen al Espíritu Santo detener a la gente y decirles lo que ellos tienen, pero yo estoy tratando de que se ore por todos mientras que estoy aquí esta noche. Y esta dama, ella estaba, a ella se le dijo que se fuera a casa. Que ella se iba a poner bien: con un crecimiento grande en su cuello. Y a la otra se le dijo… El hermano Baxter sabe del caso.
Y ella tenía un problema del estómago, se le dijo que ella iba a sanar, que fuera a casa y comiera lo que ella quisiera. Bueno, ella intentó hacer eso. Y durante más o menos seis semanas, fue horrible… [Cinta en blanco]… Ella vomitaba todo lo que comía. Y una mañana, ella estaba parada lavando los platos. Y dice que sintió como que algo había pasado sobre ella, frío. Ella no sabía lo que había sucedido. A los pocos momentos sintió ganas de llorar, así que empezó a llorar. Luego ella dijo que le dio mucha hambre. Y ella intentó comer un pedacito de pan tostado. Y generalmente ella simplemente lo vomitaba; pero aquello no se le vino a la boca. Entonces ella se comió un poco de avena que estaba allí en la mesa. Y le cayó bien. Y ella se bebió una taza de café; le cayó bien. Entonces ella se sentó y disfrutó de un buen desayuno; no tuvo ningún problema.
Ella estaba tan contenta que corrió a contarle a su vecina, la que tenía el tumor en su garganta, lo que acababa de suceder. Y su vecina estaba gritando a voz en cuello; el tumor había desaparecido de su garganta. Y miren, eso fue semanas después.

45 ¿Qué había sucedido? Por favor créanme. ¿Ven? Si yo puedo lograr que nuestra hermana aquí… Aquí está la razón. ¿Recuerdan Uds. cuando el profeta Daniel…? Había un ángel que lo seguía. ¿Cuántos saben que esa es la verdad? El Ángel de Dios. Y Daniel oró una vez, creo que pasaron como veintiún días antes de que el ángel pudiera… ¿Es correcto… [Palabras inciertas]… Es correcto eso? Pero él creyó.
Ahora, lo que había sucedido, es que una bendición había sido pronunciada sobre esas personas. Y cuando… Miren, esa bendición… Si yo estoy diciendo la verdad… Si estoy diciendo la verdad… Lo cual, yo no pienso que Uds. tienen lugar para dudar; Dios está testificando que es verdad. De la misma manera como Uds. bajarían adonde está un ministro y fueran bautizados en la piscina, su bautismo fuera esencial. Uds. creerían que fueron bautizados, ¿no es así, en bautismo cristiano? No era un ministro, pero él fue ordenado para hacerlo. ¿Ven? Pero para eso fue que yo fui enviado, para orar por los enfermos. Si Uds. simplemente creen, observen qué sucede. Acontecerá. Tiene que acontecer. Yo sería.

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