OBRAS DEL MENSAJE


Línea De Oración
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1 Muy bien, ¿cree que eso es la verdad? ¿Lo cree? ¿Cree que si… si… si el Ángel del Señor, de Quien yo he estado testificando, me envió aquí a orar por Ud., que lo que yo le digo es la verdad? Él me dijo que fuera a orar por la gente. Ahora, no para sanar a la gente, que fuera a orar por la gente. Y la oración de fe salvará al enfermo, Dios lo levantará, no yo: Dios. Si Ud. solo cree, y yo oraré, con sinceridad con cada uno de ustedes. ¿Cree que sanará en este momento? Ahora, usted no. No importa, el Espíritu Santo, si Él no le dice ni una sola cosa, aun así cree que es la verdad, ¿es eso correcto? El resto de Uds. Que están allá, ¿creen la misma cosa? Muy bien, entonces solo sean reverentes. Muy bien, ahora, Billy si les ayudas guiándolos para acá. Ahora, Ud. crea. ¿Cree que Dios la va a sanar? Ahora, yo. Ud. está aquí y es sincera, yo también. Ahora, yo quiero que sane, Dios conoce eso. Y creo que Ud. quiere ser sanada, o no estaría aquí. Ahora, si yo le pido a Dios que la sane, ¿cree que Él lo hará? Muy bien, le voy a preguntar, ¿cuál es su problema? [La hermana dice: “Artritis en la columna”]. Um-hm, y tiene artritis en la columna, um-hm, [La hermana continúa diciendo su condición], y sí, uh-uh, sí, um-hm. Ahora, ¿cree que yo sabía eso antes de que Ud. me lo dijera? Ciertamente, lo sabía. Si Dios es mi Juez, yo la conocí, cuando usted, antes que subiera aquí, Ud. lo tenía, ¿ve? Pero. [“también lo mío”]. Sí señor. Pero ahora mire dama, vamos a dejar eso ir, ¿ve? Nosotros… Eso es correcto. Pero, ¿pero creerá que la verdad de eso, que… que si yo oro por usted, que Dios la va a sanar? [“Sí señor”]. ¿Lo cree? Muy bien, venga aquí.
2 Ahora, nuestro Padre Celestial, aquí está algo nuevo, pero estoy haciendo exactamente lo que me dijiste. Tú dijiste: “Consigue que la gente te crea, y luego ora por los enfermos”. Y si… Y Tú dijiste que los sanarías, si conseguía que creyeran y era yo sincero al orar, que ni siquiera el cáncer impediría la oración. Señor, yo no soy responsable de eso, sino que Tú lo eres. Estoy haciendo lo que Tú me dijiste, y oro que Tú sanes a esta mujer con su, todas sus condiciones, y que se alivie, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga ahora, hermana, vaya creyendo. Ahora espere, solo un… ¿Cree que está sanada de esa artritis? Vamos solo a mover sus pies de arriba abajo. ¿Cree en este momento que está sanada? Pues por supuesto que lo está. Allí, ahora está sanada, ¿no es así? Ahora, dejen que la dama testifique aquí. ¿Está Ud. sanada, hermana? [“Sí señor”]. Ahora, levante sus manos de esta manera. Ahora diga, ¿es eso correcto? Mire, no es discernimiento, es la oración de fe que salvó al enfermo. Él es. Dios le bendiga, vaya ahora regocijándose, y no vuelva a tener esa artritis. Ahora, venga señor. No lo es. No es discernimiento, ahora, no piense que Él no está aquí. Él lo está. Él está aquí, puede hacer cualquier cosa que Él desee. Esa es exactamente la verdad. Solo tenga fe. Ahora, este hombre aquí, ahora, usted sabe, yo no, no le tengo que decir lo que está mal con usted. Ud. sabe lo que está mal con Ud., pero puedo decirle lo que está mal con usted. ¿Cree eso? Por el don de Dios, ¿cree eso? [El Hermano dice: “Sí”]. ¿Señor? [“Sí”]. Muy bien, lo que está mal con usted, tiene un problema estomacal. ¿Es eso correcto? [“Sí”]. Lo han operado, y le quitaron una porción grande de su estómago, y fue provocado por una úlcera. Y la úlcera regresó, ¿es eso correcto? Y Ud. tiene un hábito que está haciendo: fumando. Y no debería de hacerlo porque la nicotina se va directamente a su estómago y mantiene la úlcera activa todo el tiempo. ¿Abandonará todo eso? Entonces vaya, sea sanado, en el Nombre del Señor Jesús. Amén. Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Muy bien, venga dama. Ahora no le tengo que decir lo que está mal con usted. Ud. sabe lo que está mal con Ud., ¿no es así? Pero, ¿quiere que le diga lo que está mal con Ud.? Bueno, Ud. tiene tuberculosis. ¿Es eso correcto? Entonces vaya y sea sanada. Yo digo. Veamos, ahora venga, mire. Ahora, ¿no tiene que hacer eso…? ¿Lo cree, señor? Si… si yo le digo, sí o no, no hace ninguna diferencia, o nada acerca de Ud., ¿cree que si yo oro y le pido a Dios, que Él lo va a sanar? Señor Jesús, ruego que sanes al hombre. Él tiene fe, él cree eso, quiere aliviarse. Ve a sanarlo, Señor, en el Nombre de Jesús. Siga adelante, señor, crea con todo su corazón. Muy bien, venga, ¿cree Ud. señor? Sin decirle ni una palabra, si le pido a Dios, Dios lo va a sanar, ¿es eso correcto? Venga aquí. Señor Jesús, con la sinceridad en mi corazón, oro que Tú sanes a este hombre. Ahora, ha venido aquí con sinceridad. Ha venido queriendo ser sano, y pido que Tú lo hagas. En el Nombre de Jesús, pongo mis manos en él. [Espacio en blanco en la cinta].
3 Pido con la sinceridad de mi corazón, que este problema cardíaco lo deje. Concédelo, Señor, por medio del Nombre de Jesús lo pido. Amén. Dios le bendiga, hermano. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón. Venga, hermano. Por supuesto yo lo conozco, y sé que Ud. es nervioso, pero dejemos que esta sea la noche cuando todo termine, ¿lo hará? Sí señor. Dios, ten misericordia de mi querido hermano. Sabiendo que este nerviosismo nació en él de su madre, y padre antes de él, sabiendo que su pobre madre siendo una mujer nerviosa, y aquí él ha sufrido toda su vida, pero que esta sea la noche. Y sabemos, Señor, que nada menos que un milagro sanará al hombre. Y ruego, Dios, si él ha titubeado, y lo ha intentado, y ha irrumpido, haciendo su mejor esfuerzo para tener fe, y orar, Dios, que Tú de alguna manera te muevas y aceptes su pequeña fe que él tiene, y lleves a cabo un milagro, y lo sanes. Y que él regrese a su hogar y sea sanado, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, eso fue algo heredado. Ud. ha estado nervioso toda su vida. Su madre era… antes que Ud. fuera nervioso. Ahora, vaya, y solo comience a darle las gracias a Dios. Crea que Dios lo ha sanado esta noche, mi hermano. No tendrá que hacerlo. Sí señor. Nunca más vuelva a usar tabaco; solo siga adelante y sirva al Señor. Muy bien. ¿Lo cree? ¿Cree sin que yo diga una palabra acerca del bebé o nada, que Dios lo va a sanar? ¿Cree Ud. eso? Señor Jesús, oro que sanes a ambos, madre y bebé, y que se vayan de aquí esta noche felices, regocijándose, y sean completamente sanos, en el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Ahora, madre, vaya creyendo que Dios los va a sanar a ambos, a usted y al bebé.
4 Muy bien. ¿Puede venir, hermana? ¿Cree que si yo le pido a Dios con todo mi corazón que…? ¿Cree que la oración de fe salvará al enfermo? Admitiré que estoy un poco nervioso, ¿lo ve?, porque veo cosas que están sucediendo entre la gente, y me lo he guardado. ¿Ve? Pero ahora, lo que quiero hacer, quiero orar por todos tal como lo prometí. Pero, ¿cree que Dios la va a sanar? Ud. sabe que yo sé lo que está mal con usted, ¿no es así? Ud. sabe eso. Pero no se lo tengo que decir. Conozco su vida. Dios me lo revelará ahora mismo si yo se lo pido. ¿Es eso correcto? ¿Cree eso? Venga aquí entonces. Señor Jesús, oro que Tú sanes a la mujer, creyendo que ella es sincera, y yo pongo mis manos sobre ella y pido para que sea sanada. Concédelo, Señor; que el Espíritu Santo tome este caso en Su mano esta noche, sabiendo que ella está gravemente enferma. Y sé que Tú la vas a sanar, en el Nombre de Jesucristo. Amén. ¿Cree que está sanada? Ud. cree que está sanada. Cree que los problemas cardíacos la dejaron y que ya no los volverá a tener. ¿Es eso correcto? Muy bien, entonces vaya regocijándose y sea… Muy bien. Venga ahora. ¿Cree Ud. dama? Muy bien, entonces incline su rostro. Nuestro Señor Jesús, oro que Tú sanes a esta pobre mujer nerviosa y afligida. Y que se vaya de aquí esta noche, vaya a casa y sea sanada. Que el Espíritu de Dios venga sobre la mujer y que ella jamás vuelva a dudar y que sea completamente sanada. Pongo mis manos sobre ella en el Nombre del Hijo de Dios y sabiendo esto, que Tú dijiste que la oración de fe salvará al enfermo, y Dios lo levantará. Tú dijiste que Elías el profeta era un hombre igual a nosotros, y él oró fervientemente que no lloviera. Y no llovió por tres años y seis meses. Y volvió a orar y los cielos dieron la lluvia. Pido por su sanidad, Señor, sobre los méritos de la muerte de Jesucristo en la cruz. Amén. Muy bien. Dios le bendiga hermana. Ahora, vaya regocijándose y sanada. Muy bien. Traigan al siguiente paciente por favor. Muy bien. Venga dama. Nuestro Padre Celestial, oro que bendigas a esta mujer, y que ella se vaya a casa sanada esta noche. Que ella sea sanada y que nunca más vuelva a sufrir, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, crea, hermana. ¿Acepta su sanidad? ¿Cree que es la honesta verdad? Si yo… si Dios confirma Su Palabra y dice que Eso es la verdad, cuando… entonces, no tiene derecho a dudarlo. Eso es correcto. Ahora, vaya creyendo y sea sanada. Dios le bendiga.
5 Muy bien. Venga. Ahora, todos sean tan reverentes como puedan. ¿Cree Ud., dama? No le tengo que decir lo que está mal con usted, ¿cierto? Sí, uh-huh. Con lo que está afectada es su artritis que la está molestando, y tiene un problema femenino, y la atrapa debajo de su costado, que es un problema del bazo aquí, y causa… Simplemente tiene todo mal con usted. ¿Pero cree que Dios la va a sanar es el tema? Muy bien. Venga aquí. Señor Jesús, con todo mi corazón pido que sanes a la mujer. Que ella se vaya de aquí esta noche sabiendo la pobrecita que no puede sanar sin que Tú la sanes. Y yo solo estoy colocando mis manos sobre ella como una madre y como… Y pido, Señor, que Tú la sanes, en el Nombre de Jesucristo. Tú conoces la sinceridad de mi corazón mientras oro. Amén. Dios le bendiga ahora, hermana. Vaya con regocijo y sea feliz. Ahora, ¿cree, dama? ¿Con todo su corazón? ¿Ya leyó el librito? Sí, lo hizo. ¿Le gustó? Lo disfrutó. Bueno, me da gusto que así fue. Ahora, Ud. sabe que yo sé lo que está mal con usted, Pero si yo le pido a Dios, ¿va a sanar? Cree que así será. ¿Acepta su sanidad? Ahora, Padre celestial, viendo la marca detrás de la vida de esta mujer aquí, ruego que Tú la sanes. Que ella se vaya de aquí esta noche y supere esa horrible mancha que la está molestando. Que eso se vaya de ella esta noche y que nunca regrese a ella. Ruego que eso se vaya, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Usted está consciente de lo que estaba mal con usted. Cáncer, así que usted… Pero, si ahora cree que está sanada, siga adelante, Dios estará con usted. Muy bien. ¿El niñito? Un pequeñito muy dulce. Ahora, niñito, te voy a pedir algo. ¿Crees que el Señor Jesús está aquí para sanarte? ¿Es Ud. la madre del niño? Muy bien. Acaso… Ahora mire, hermana, Ud. sabe que si hubiera algo que yo pudiera hacer para ayudar al muchachito, yo lo hiciera. Yo tengo a uno parado allí. Tengo a dos en casa. ¿Ve? Pero no hay nada que yo pueda hacer, madre, solamente apuntarlos a Aquel Quien ya lo hizo, si puede sacar fe de allí. Permítame hablar con la damita. Él ha estado muy enfermo, así que usted… usted… Sí, eso es correcto. Mírame, hijito. Jesús te va a sanar, ¿es eso cierto, cariño? ¿Crees eso? ¿Crees que el Hermano Branham simplemente le pedirá a Jesús con todo el corazón que tu problema cardíaco te deje, y que te pondrás bien? ¿Crees eso? Muy bien. Ven aquí ahora y recárgate en mí de esta manera. Oh, Dios, ten misericordia Padre. Pobrecito en esta condición que está aquí, oro como Tu siervo que lo sanes. Que se pueda ir a casa y sea sanado. Padre, yo lo bendigo, en el Nombre de Jesucristo, que él se recupere de esto. Amén. Esa es la manera, hermana. “Yo lo creo, Señor”. Eso es correcto. Y Dios te bendiga, cariño. Ahora, ve a casa y vas a… llévelo… [Espacio en blanco en la cinta].
6 … sanidad para esta mujer mientras impongo manos sobre ella. Y con todo mi corazón estoy tratando, Señor, de orar la oración de fe. Que no tarde mucho, pero Tú no estás en muchas palabras, solo… solo la sinceridad de nuestro corazón. Pido que Tú la sanes, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana. Crea que su bendición… que irá y será bendecida. ¿No cree Ud. eso? Muy bien. Bueno venga, hermana. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Él la va a poner bien? Ahora, yo solo estoy juntando mi fe con la de usted para una pequeña oración a Dios: no tiene que ser larga, solo para yo pedirle y que usted le pida también, y nos paramos en Su presencia para creer. ¿Es eso correcto? Muy bien, venga aquí. Ahora, Padre celestial, pongo mis manos sobre la mano de esta mujer. Tu siervo, mi hermana, y yo pedimos por su sanidad. Y ahora, que ella se vaya de este edificio esta noche y sea sanada. En el Nombre de Tu Hijo Jesucristo pido esta bendición. Amén. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón, dándole gracias. Ahora, a medida que va, vaya agradeciéndole a Dios. Vaya, diga: “Gracias, Señor, por mi sanidad”. Sea agradecida de eso. Muy bien. ¿Cree, señor? Nuestro Padre celestial, te pido por su sanidad. Que él se vaya de aquí esta noche sanado, aliviado, que no tenga que usar más esta cosa. Que eso se vaya de él y que sea completamente sanado, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga. Ahora, se va a poner bien si lo cree. ¿Lo cree? Muy bien, señor. Entonces vaya y crea ahora. Venga dama. ¿Cree Ud. hermana, con todo su corazón? Señor Jesús, oro que la sanes. Pido, en el Nombre de Cristo, para que el poder de Dios venga sobre la mujer y que ella se vaya de aquí sana. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya, creyendo con todo su corazón. Ahora, por supuesto puede ver que está sobre el infante. ¿Lo cree? Acaba de aceptar a Cristo como su Salvador personal, ¿lo hizo? Mire, la gloria todavía está sobre usted. Ahora, Señor Jesús, oro que Tú los bendigas. Que ella se vaya de aquí esta noche, ella y el infante, y que ambos sean sanados, mientras lo pido sinceramente, junto con otros cientos que están orando aquí mismo ahora por ellos, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga. Ahora, vaya creyéndolo, se va a poner bien.
7 Muy bien. Venga, damita. ¿Cree con todo su corazón? ¡Vaya!, es joven para tener esa clase de condición. ¿Cuánto tiempo lleva con este problema de riñón…? Y ¿cuántos años tiene? Muy bien, ¿cree que Él la va a restablecer? Muy bien, venga. Señor Jesús, oro que Tú sanes a la muchacha. Que ella se vaya de aquí esta noche, y sea complemente sana. Oro esta bendición, en el Nombre de Jesucristo el Hijo de Dios. Amén. Ahora, vaya regocijándose. Vaya creyendo, hermana, y la aflicción se irá de usted. Muy bien, ¿cree usted, dama? Nuestro Padre celestial, bendigo a nuestra hermana aquí esta noche, en el Nombre de Jesucristo, que se vaya de aquí siendo sana. En el Nombre de Cristo lo pido. Amén. Ahora, ¿acepta su sanidad, hermana? Vaya dándole gracias. Ahora, no hay nada como… Uds. no ven milagros o algo, eso todavía no golpea la línea. Dios podría hacerlo en cualquier parte que Ud. quiera. Pero si lo cree aquí mismo, Él lo hará. ¿No creen eso? Pero la gente está siendo sanada. Solo… Solo tenga fe en Dios. Muy bien, venga dama. ¿Cree con todo su corazón? Oh Señor, oro que Tú sanes a la mujer. Que ella se vaya de aquí esta noche y sea sanada, mientras impongo manos sobre ella como un creyente, pidiendo que Tú le confirmes su fe y sea sanada, en el Nombre de Jesús. Ahora, vaya dándole gracias a Dios. Dios le bendiga. Ahora, hermana, ¿cree con todo su corazón? Señor, oro por esta pobre mujercita delgada, y sabiendo su condición. Yo sé, Señor, que Tú eres el único que puede ayudarla ahora. Y oro que Tú lo concedas. Que la oración de Tus siervos vengan delante de Ti, en el nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya, creyendo ahora, y regocijándose, Dios la escuchará. Muy bien venga. Ahora, esta mujer que está aquí está un poco sorda, yo quiero que mantengan sus rostros inclinados por todas partes…. Muy bien, Señor Jesús, yo oro… Que Tu Espíritu venga a la mujer, en el Nombre de Jesucristo. ¿Lo cree, hermana? ¿Con cuál oído le costaba oír? ¿Me puede escuchar ahora? ¿Puede escucharme ahora? ¿Puede escucharme ahora? Eso es bueno. Dios le bendiga ahora. Vaya creyendo con todo su corazón. Usted puede oír. Eso es correcto. Muy bien señor. El Señor le bendiga ahora. Vaya creyendo con todo su corazón. Usted puede oír. Eso es correcto. Muy bien, señor. El Señor le bendiga. Gracias amigos por inclinar su rostro.
8 Muy bien. ¿Un bebito? Sí señor. ¿Cree que Dios lo va a sanar? Señor Jesús, oro que Tú sanes a este bebé. Que se vaya de aquí esta noche y sea sanado. Yo lo bendigo, en el Nombre de Cristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Venga dama. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que Dios la va a sanar? Yo sé que lo hay. Tan nerviosa como puede estarlo, problema estomacal y todo, muy afectada. Señor Jesús, oro que Tú la sanes. Que ella se vaya y sea sanada; en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén. Dios le bendiga. Ahora, lo que quiero que haga, dama. Salga de aquí comportándose así ahora. ¿Ve? Usted… usted… usted tiene fe, ¿cierto? Muy bien entonces, haga… haga que su fe… La fe sin obras está muerta igual como el cuerpo sin el espíritu está muerto. Muy bien. Entonces vaya y actúe de la misma manera, y Dios la bendecirá. Muy bien. Usted… ¿El niñito? Muy bien. ¿Cree que Dios lo va a sanar y que se pondrá bien? Señor Jesús, bendigo al pequeñito. Vino de muy lejos, de las praderas y demás, para llegar aquí, pero Tú estás aquí para sanarlo. Yo oro, Dios, que lo hagas. Y que se vaya de regreso, mostrándonos cómo Dios lo ha sanado. Oro, Dios, que Tú hagas esto. Bendice a su madre, Señor, que es fiel. Y ruego que Tú concedas estas bendiciones, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ha anhelado por esto durante mucho tiempo, dama. Ha venido de muy lejos para recibirlo, ¿no es así? Ahora, vaya creyendo; lo recibirá. Dios le bendiga. ¿Cree Ud. dama? Dios, oro que Tú la sanes y se recupere esta noche. Que ella se vaya de aquí feliz y regocijándose, en el Nombre de Jesús. Amén. Bendiciones, hermana. Vaya creyendo ahora. Dios la bendecirá. Muy bien. Venga dama. ¿Cree con todo su corazón? Ahora, Padre Celestial, oro que sanes a nuestra hermana. Estoy aquí para pedirte esta bendición sobre ella. Oro que Tú lo concedas, en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón. Dios la va a sanar. Muy bien, ¿creen ahora por el pequeño bebé y también por usted? Muy bien. Señor Jesús, ruego que bendigas a ambos, a la madre y al hijo. Que se vayan de aquí esta noche, y que Tus bendiciones descansen sobre ambos y que sean sanados. En el Nombre de Jesús yo oro. Amén. Ahora, ¿van a creer? Muy bien. Vayan regocijándose y siendo felices.
9 Muy bien. Venga, dama. Muy bien. ¿Cree con todo su corazón? ¿No acaba de estar en la plataforma en este momento? ¿Los dos? Oh, es… ¿Cuál fue su problema, dama? ¿Cómo dice? ¿Varicosas…? No era eso. Hmmm… Unos… ¿Está conectada con la mujer que está sentada allí? ¿Es su suegra o algo como eso? ¿No es eso correcto? Ella tiene cáncer, ¿no es así? Eso es lo que tocó justo entonces. Es Ud., dama. Es usted. Muy bien. Póngase de pie. Eso es… Dios le bendiga. Yo…yo… yo pensé que era un… Usted…. Siendo que preguntó, usted… ¿quiere creer también? Un crecimiento, ¿lo cree, que eso la va a dejar? ¿Cree que Dios la va a sanar y que se pondrá bien de ese problema en el pecho y que la hará… se irá a casa y que va a sanar? ¿Lo cree? En su pecho, y ¿cree que Dios la va a sanar? Muy bien, señor, entonces puede irse casa también sanada. Dios le bendiga. Padre celestial, oro que sanes a esta mujer y que se vaya a casa y sea sanada. Yo oro, en el Nombre de Jesucristo, que Tú lo concedas. Amén. Dios le bendiga ahora. Vaya, creyendo con todo su corazón. ¿Cree usted, dama? Señor Jesús. Oro que Tú sanes a la mujer y que ella se vaya a casa y sea sanada, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén. Dios le bendiga ahora. Vaya, creyendo, teniendo fe, y Dios se lo concederá. ¿Cree eso? Muy bien, señor. Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón ahora? Señor Jesús, oro que Tú bendigas a esta mujer. Que ella se vaya a casa y sea sanada, mientras pido esta bendición como Tu siervo humilde, en el Nombre de Jesús. Amén. Ahora, puede irse y crea con todo su corazón y sea sanada.
10 ¿Lo cree, señor? ¿Cree que Dios lo va a sanar? Señor Jesús, oro por mi hermano, que Tú lo mandes a casa de aquí esta noche, que se pueda ir y que se recupere de esto y sea completamente sanado, en el Nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, señor. Muy bien. Cree con todo su corazón ahora, ¿es así, señor? Uh-huh. Muy bien. Solo quería verificar que yo… Algo está golpeando por aquí, no sabía lo que era. Aunque veo su problema de riñón, y se han ido cosas y Ud. no tiene… Muy bien. Tenga fe. Hermano, ¿quiere creer también? ¿Quiere detener ese hábito que está haciendo? ¿Quiere dejar de fumar cigarrillos? Muy bien entonces. Siga adelante. Sus pecados le son perdonados. Siga adelante en el Nombre del Señor Jesús. Venga. ¿Lo cree, señor? Señor Dios, oro que sanes al hombre y que se recupere. Que se pueda ir de aquí a casa y que sea sanado, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Confiese sus pecados antes de que venga en la línea, amigo. ¿Ve? Muy bien. Tenga fe en Dios. ¿Cree usted? Oh, cómo Dios podría simplemente… ¿Quién tiene la tarjeta de oración X? ¿Cuántas X tenemos? Veamos su mano. ¿Son todas las que están allá, hijo? Oh, ¿la última? Dejen que vengan las tarjetas de oración X, que sean las siguientes, y traigan su… El que tenga la tarjeta de oración X, que sea el siguiente en venir aquí. Muy bien. Crea con todo su corazón. Venga, señor. ¿Me cree que soy Su profeta? Usted y yo somos desconocidos, ¿cierto? Ud. solo es un hombre. Nos encontramos aquí, y esta es la primera vez que nos conocemos en la vida. Eso es correcto. Usted… ¿cree que Dios va a … me pudiera decir lo que está mal con usted? Usted es un hombre bastante joven, pero tiene artritis. ¿No es eso correcto? Muy bien. Si yo le digo que Jesús lo ha sanado, ¿lo creerá? Entonces Él lo ha hecho. Vaya y Dios le bendiga y sea sanado. Eso es correcto. Muy bien, señor. Se siente diferente de eso, ¿no es así? Eso es correcto. Usted está sanado, hermano. Vaya regocijándose.
11 ¿Cree Ud., señor, con todo su corazón? Señor Jesús, oro que sanes al hombre. Que él se vaya de aquí esta noche y sea completamente sano, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga. Vaya regocijándose ahora, sea feliz. ¿Cree? Dios Todopoderoso, Autor de vida, Dador de todo buen don, este espíritu sordo ha ensordecido el oído de esta mujer para que no pueda escuchar el Evangelio. Sal de ella Satanás, en el Nombre de Jesucristo. ¿Puede escucharme? ¿Cuánto tiempo ha estado así? ¿Puede escucharme? [Espacio en blanco en la cinta.] Tres años con… En este oído por aquí. ¿Puede escucharme? Diga: “Amén”. “Amo al Señor”. [La señora repite después del hermano Branham] Venga; Dios le bendiga, señora. ¿Ven? ¿Es eso cierto? ¿Eso le satisface? Usted me dijo: dígame lo que está mal conmigo. ¿Es eso correcto? Ahora, ¿cree que está sanada? Acéptelo y siga adelante entonces, en el Nombre de… Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. [La audiencia dice: “¡Alabado sea el Señor!”. Dios está aquí. Dios está lleno de misericordia. Dios conoce a cada uno de ustedes. Eso es correcto. Él puede sanar a cada uno de ustedes en este preciso momento, si lo creen. ¿Lo creen? Crean con todo su corazón. Tengan fe en Dios. Dios lo concederá. Ahora, me parece que este es mejor que el otro. Amén. En realidad que sí. Yo… yo veo lo que está sucediendo. Dios sabe que eso es verdad. La gente pasa por aquí, pero no es necesario. Venga, señor. Aquí viene un hombre que no escucha bien, uno sordo, y que… Inclinen sus rostros. Satanás, tú que has atado a este hombre, tú diablo, sal de él. Él no puede escuchar el Evangelio. No puede escuchar la Palabra. Está privado de eso. Tú has hecho esto para provocarle que camine frente a un vehículo y que lo maten. Pero yo vengo como un siervo de Dios, retándote por un don Divino, el cual me fue ministrado por un Ángel. Estás descubierto. Sal de él, en el Nombre de Jesucristo. ¿Puede escucharme? ¿Me escucha ahora? ¿Me escucha bien? Diga: “Amén”. “Amo al Señor”. Perfectamente sano y normal. ¿Cuánto tiempo ha estado de esa forma? ¿Ambos oídos? ¿Este aquí? ¿Me escucha ahora? ¿Normalmente? Voy a susurrarle y observarlo por aquí ahora que escuche ahora. Voy a decir: “Amo al Señor”. “Alabado sea Dios” Ud. está sanado señor. Usted también estaba un poco nervioso… ¿Es eso verdad? Lo vi cuando iba… ¿Es eso verdad? Está sanado también de eso.
12 Digamos gracias sean dadas a Dios, todos. ¿Lo cree, dama? Señor Jesús, oro que sanes a esta damita. Que ella se vaya de aquí y sea completamente sanada. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Ahora, vaya creyendo con todo su corazón. Muy bien. ¿Lo cree, dama? Señor Jesús, oro que la sanes. Y a medida que va pasando por esta plataforma esta noche, que vaya y sea sanada, en el nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya creyendo ahora. Tenga fe. ¿Lo cree, jovencita mientras viene? Padre, oro que Tú la sanes. Y como Tu siervo me paro aquí, pongo manos aquí para bendecir a esta pobre mortal; en el Nombre de Jesús que pueda ser sanada. Amén. Vaya creyendo ahora, hermana, con todo su corazón. Muy bien. Venga, dama. ¿Cree con todo su corazón? Señor Jesús, oro que Tú bendigas a esta mujer, y que se vaya de aquí esta noche y sea completamente sana, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora usted… Lo ha intentado durante mucho tiempo. Ahora le ha sucedido a usted, así que vaya y crea. Dios le bendiga. Vaya, que… Muy bien. Amén. Venga ahora. Muy bien, hermana. Por supuesto usted… se da cuenta de su problema; está en sus ojos; se quedará ciega. ¿Y cree que Dios la va a sanar? Señor Jesús, oro que sanes a la muchacha. Que su vista no la deje. Tú, espíritu de ceguera, deja a la muchacha. Yo oro, en el Nombre de Jesucristo, a Quien represento que la vista de esta niña se salve. Amén. Dios le bendiga, jovencita. Vaya, creyendo ahora. Nunca se quedará ciega si cree.
13 Muy bien. Pase por favor, hermana. ¿Cree con todo su corazón? ¡Vaya! Está teniendo un tiempo terrible, ¿no es así? Luchando cada día. Tiene la cosa más dura que existe. Es nerviosismo. Sí, señor, tiene una angustia mental: nerviosismo. Además siempre se le están cayendo las cosas, ¿no es así? La vi que casi se le caían unos trastes el otro día, parado allí cuando usted estaba parada en el lavaplatos. Pero ahora Dios está aquí para sanarla. ¿Cree eso? Señor Jesús, yo oro que Tú hagas que este espíritu maligno la deje. Que se vaya de ella esta noche, lo pido en el Nombre de Jesús. Mire, hermana. Ahora, permítame decirle algo. Usted… Ud. no puede controlarse. Satanás le dice que va a perder la mente y todo. Así sucederá si continúa igual. Pero mire esto, mire. Mire, Mire, tiene que controlarse antes de poder hacer cualquier cosa. La bendición está allí arriba, no saldrá de este edificio cuando Satanás le dirá: “Eso no fue nada”. Y entonces cuando él lo haga Ud. habrá retrocedido de nuevo. ¿Ve? Tiene que subir aquí arriba. ¿Ve? Tiene que creer que está bien para que se vaya después. ¿Cree que está sanada? Entonces vaya y actúe así. ¿Ve? Solo vaya dándole las gracias a Dios. Ni siquiera vuelva a decir algo sobre nerviosismo. Siga adelante. No acepte nada que el diablo le da. Solo siga adelante. Dele las gracias a Dios. También ha habido escrúpulos en su vida; veo eso: toda clase de enredos. Ahora, vaya creyendo en Dios. También tiene un poco de miopía, ¿cierto? Usted… Cuando lee cualquier cosa tiene que mantenerlo muy cerca de usted. La vi cuando era solo una niña en la escuela. Ahora, vaya y crea en Dios y se va a poner bien. Ahora, vaya gritando y regocijándose y agradeciéndole a Dios. ¿Cree ahora, señor? Señor Jesús, oro que Tú sanes al hombre. Que él se vaya de aquí esta noche completamente sano, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga ahora. Amén.
14 Muy bien. ¿Cree también para la niña? ¿Lo cree? Señor Jesús, oro que sanes a esta niña. El… Satanás le ha hecho esta maldad a ella, pero Tú estás aquí para quitar esta aflicción, esta maldición que Satanás le ha puesto a la niña. Que se vaya de ella, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios te bendiga, dulzura. Cree que te vas a poner bien, y Ud. también, madre. Muy bien. Venga ahora, dama. Oh, Hermana Wood, Dios le bendiga. Nuestro Padre celestial, mientras esta querida hermana proveniente de mi propia región. Yo oro ahora, que mientras el Ángel del Señor está cerca, que Tú bendigas a esta mujer, y que ella se vaya a casa, y que todo esto la deje y que nunca más vuelva a ella. Yo oro Dios, que Tú lo concedas, en el Nombre de Tu santo Hijo Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, Hermana Wood. Yo creo, Hermana Wood, con todo mi corazón que se pondrá bien y normal. Dios le bendiga. Solo se lo digo a la mujer, porque yo la conozco. Ella… Su esposo es mi amigo del alma. Oh, él está parado por aquí en alguna parte. Él siempre ha… parado aquí mismo. Muy bien. ¿Cree, hermana? ¿Cree usted? Usted, ¿con todo su corazón? No le tengo que decir lo que está mal con usted. Solo siga adelante y oraré por usted y se pondrá bien. ¿Cree eso? Usted cree eso. Muy bien. Venga aquí y no tendrá art… Oh, siga adelante. Su artritis la ha dejado de todos modos, así que… sanidad ahora. Muy bien. Crea ahora con todo su corazón. ¿Lo cree, hermana? Señor Jesús, oro que Tú toques a la mujer, pongo manos sobre ella como Tu siervo. Yo… Eso es todo lo que sé hacer, Señor, es traerlos a Ti. Tú dijiste que la oración de fe salvará al enfermo y Dios lo levantará. Creo que Tus Palabras son verdad. Pido que Tú la sanes, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, ¿cree que se va a poner bien? Vaya. Ahora usted… Ahora, si lo cree, entonces puede comportarse de esa manera. ¿Ve? Vaya y créalo. Muy bien, señor. Dios le bendiga.
15 Venga, hermana. ¿Cree con todo su corazón? Señor Jesús, oro que Tú sanes a la mujer, que ella se vaya como la otra mujer y sea sanada, mediante el Nombre de Jesús. Amén. Eso es. Ahora, vaya creyendo, hermana, con todo su corazón y Dios la va a sanar. Muy bien. Venga, dama. ¿Por el pequeñito? Muy bien. Señor Jesús, oro que sanes al niño y a la madre. Que ambos sean sanados, Señor, mientras pongo manos sobre ellos, pidiendo que Tu Espíritu venga sobre ellos y los sane a ambos, en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Cree ahora, hermana? Vaya agradeciendo a Dios por ambos, usted y el niño, y Dios los va a sanar. ¿Cree, hermana? Nuestro Padre celestial, pido en este servicio de sanidad esta noche, estando parado aquí ejercitando, haciendo lo mejor que puedo… para creer por cada persona con todo mi corazón, que Tú sanes a esta pobre mujer. Que ella se pueda ir de aquí esta noche, que este acto de fe la sane. Yo oro en el Nombre de Cristo. Amén. Ahora, vaya siendo agradecida, dándole gracias a Dios. Muy bien, hermano, con el niñito. Por supuesto Ud. sabe que yo sé qué es, hermano Funk. El niñito tiene… poliomielitis. Muy bien. Señor Jesús, pongo manos sobre mi pequeño hermanito inocente aquí, y pido que lo sanes, y que estos aparatos ortopédicos puedan ser removidos de sus piernas, y él sea un niño sano y normal. Dios Todopoderoso, respeta la fe de este padre y esta familia, que están batallando desesperadamente, Señor, para sanar… para que este bebé sea sanado. Oro esta bendición con todo mi corazón, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga…
16 Muy bien. ¿Cree Ud. joven? Señor, oro que lo sanes y que él se vaya de aquí esta noche y sea completamente sano, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, mi hermano. Vaya creyendo ahora con todo su corazón. Muy bien. Venga, hermano. ¿Cree que Dios lo va a sanar y que se pondrá bien? Señor Jesús, ruego que lo sanes y que se alivie. Y que él pueda tener fe ahora para ser completamente sano. Yo oro en el Nombre de Jesús. Amén. Ahora, ¿cree con todo su corazón? Usted tenía muchas cosas mal aparte de su artritis… Ahora, cuando llegue al final de la hilera, tome ese viejo bastón, cuélgueselo en el hombro y siga caminando ahora. Solo siga ahora. Muy bien. Ahora, usted puede… Muy bien, venga señor. Muy bien. Solo un bebé recién nacido, acaba de aceptar a Cristo hace un rato y para usted como Salvador personal. ¿Es eso correcto?… esta noche. ¿Cómo supe que era usted? Pero sé que Dios lo ha sanado. Señor Jesús, ruego que esta noche en un acto que Tú harás… ahora así como lo has sanado espiritualmente que Tú lo sanes físicamente también. Yo oro en el Nombre de Jesús. Amén. Vaya, creyendo ahora, hermano, y sea sanado, en el Nombre de Jesús. Ven, amigo. Ahora, ¿en dónde están las otras tarjetas: X, Y, Z? Muy bien. Muy bien. Nuestro Padre celestial, oro que Tú sanes al hombre; que él se vaya de aquí esta noche y sea sanado, en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Cómo dice? [El Hermano Branham habla con alguien]. Muy bien. Venga, dama. Señor Jesús, ruego que sanes a la mujer, y que ella se vaya de aquí esta noche completamente sana; en el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén. Muy bien. Esperemos solo un momento ahora y crean con todo su corazón. ¿Lo creen? [Espacio en blanco en la cinta].
17 …personas sentadas aquí que están bien. Ud. estaba afectado con un problema nervioso sentado allá, ¿no es así, señor, a medida que ella pasaba al lado de ese hombre que está sentado allá al final de la hilera? ¿Acaso no fue usted, señor, sentado allí atrás? ¿Tenía una condición nerviosa, sentado allí al final de la hilera? Si usted… cuando… si lo acepta ahora, puede irse a casa y ser sanado. Dios le bendiga. Esa es la manera de hacerlo, hermano. Y puede irse, y ser sanado. Dios le bendiga. Yo vi la Luz mientras se balanceaba sobre usted. Oh, qué maravilloso es nuestro Señor Jesús. Qué maravilloso. Ahora, Él está sobre todo el edificio. De seguro los sanará a cada uno. Ahora miren, amigos. ¿Tienen el derecho de dudarme? Ni un poquito. Porque yo llegué aquí al inicio del servicio y les dije lo que Dios había dicho. Ahora, usted, como hombre, tiene el derecho de descreerme. Pero cuando Dios se da la vuelta y habla que yo he dicho la verdad, entonces no debieran de seguir descreyéndome. Porque si me descreen ahora, le descreen a Él. ¿Es eso correcto? Ahora, ¿creen que estoy tratando de ayudarles con todo mi corazón, tratando de hacer todo lo que sé hacer para ayudarles? Lo estoy haciendo, amigo Cristiano. Yo soy su hermano, y les amo con el más entrañable amor Cristiano. Hago eso con todo mi corazón. Y yo…yo… Dios no lo quiera que yo alguna vez sea un engañador. Oh, yo… yo preferiría irme a casa ahora a la Gloria que… y tomar mi recompensa allí, que tratar de estar aquí, para tratar de engañar o hacer algo que fuera errado. Oh, no amigo. Yo soy su hermano. Y les estoy diciendo la verdad, con mi corazón delante de Dios. Si yo… si he hallado gracia en sus ojos, créanme esta noche como el profeta de Dios. En cuanto al don de sanidad Divina, eso es verdad. Aquí está colocada la Biblia. Está sobre mi corazón. Con todo mi corazón esa es la verdad. ¿Ven? Esa es la verdad. Es un don Divino que me fue dado, inmerecido. Yo no tuve nada que ver con ello. Eso vino por gracia soberana de Dios cuando nací. Lo he tenido toda mi vida. Los dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Ahora, yo uso ese don, igual como un talento que Dios me dio, igual como el predicador que predica, el cantante que canta. ¿Para qué hago esto? Para la gloria de Dios para tratar de hacerle saber a la gente que les estoy diciendo la verdad. Eso es correcto. Y la Biblia confirma exactamente lo que estoy diciendo, de la misma manera como su pastor al estar predicando de esta Biblia y Dios lo confirma con Su Palabra. ¿Es eso correcto? Ahora, aquí está la misma cosa. Ahora, recuerden, Recuérdenme ahora y crean esto. Cada persona aquí fue sanada cuando Jesús murió en el Calvario. Sus llagas los sanaron hace mil novecientos años. Y lo único que yo, o cualquier otro ministro pudiera hacer, sería apuntarles a eso. Ahora, yo no tengo mucho de predicador, en cuando a un predicador, porque mi educación es limitada. ¿Ven? Pero yo… yo amo al Señor. Pero ahora, Él me dio otra cosa para traerles el Evangelio a las personas. Es de esta forma, como un profeta, como un vidente que ve cosas antes que lleguen a suceder y lo que va a suceder después. Y Uds. Saben que eso es verdad. Ojalá tuviera la manera de bajar allí y sanar a cada uno que está aquí esta noche. Yo lo haría. Pero no puedo; ya está hecho. Ahora, ¿creen eso, que ya está hecho? Si creen que está hecho, todos pueden salir de aquí y ser normales y sanos a partir de esta noche. ¿Pueden aceptar eso? ¿Pueden creer eso? Ahora, si he dicho la verdad, estas otras cosas, y Dios lo probó que es la verdad, ¿no creen que les esté diciendo la verdad ahora? Ahora, aquí está lo que Dios quiere que les diga: Que Él ha sanado a cada uno de ustedes. No importa en qué condición se encuentran, créanlo de todas maneras. No se basen en sus sentimientos, por sus libros, o por… Solo créanlo y vayan testificando y alabando a Dios por ello, y vean si acaso no comienzan a ponerse bien, y serán sanados. Eso es correcto. ¿Lo creen?
18 Ahora, les diré lo que quiero que hagan. Quiero que cada uno de ustedes incline sus rostros, por favor, reverentemente. Ahora, Uds. Saben que va a ser difícil para Satanás pararse en medio de una fe como esta. Él tendrá que batallar para hacerlo, donde personas aquí están siendo sanadas. Veo a un hombre sentado aquí abajo ahora, mirando, observándome, que estuvo en el púlpito hace un rato, tan sordo como podía estarlo y su esposa lo sostenía por el brazo. Me imagino que ella está llorando y dándole las gracias a Dios por su sanidad. Miren, el espíritu de sordera se fue de él. Ahora, si Satanás tiene que escuchar la fe del pueblo de Dios, ¿no creen que él tendrá que escucharme ahora, y tendrá que obedecer, mientras juntos lo echamos fuera de aquí, y le decimos que se vaya de la gente? Ahora, quiero que ustedes… que crean con todo su corazón, y que oren a su manera, mientras yo estoy orando. Y ahora, voy a orar por ustedes. Y después quiero que todos oren juntos después que yo pida esta bendición. Padre celestial, ahora Satanás es nuestro adversario, y sabemos y no estamos engañados por su astucia y artimañas. Sabemos que es un hombre malo. Y sabemos que es astuto y que tiene milagros mentirosos colocados en todas partes. Y yo… yo sé que él puede trabajar en ese cuerpo de los sentimientos y hacer que la gente dependa de esos viejos sentidos, y en los sentimientos, y así sucesivamente. Pero, Señor, él no puede mantenerse, Tú… yo sé eso; la iglesia sabe eso, en donde está existiendo la fe verdadera e inadulterada. Y yo oro, Dios, que en el corazón de cada hombre y mujer, niño y niña que está aquí esta noche, si hemos estado el tiempo suficiente en el servicio, te vimos en la Palabra; te vimos en el poder; te vimos en la sanidad; te vimos en el discernimiento. Cuánto más… Bueno, Señor, seríamos…. Seríamos unos completos incrédulos si nos fuéramos de aquí sin tener una seguridad completa de Ti. Y ahora, Padre, que Tu Espíritu, que el Ángel de Dios, al dejar esta plataforma, que vaya sobre esta audiencia, se extienda, como fue, con sus grandes alas sobre esta audiencia, y que el poder de Dios, goteando por esos grandes lugares celestiales de arriba, pueda golpear cada corazón que está aquí; y que Dios sane a cada uno. Que el poder de Dios venga sobre ellos y les dé la victoria por medio de la fe. Yo ahora, como el siervo de Jesucristo, reprendo cada poder del diablo que está atando a esta gente que está aquí, que salga de las personas y las deje en paz, en el Nombre de Jesucristo. Ahora, dejen que la gente se levante y dé un gran grito o diga: “Gracias, Dios. Yo acepto mi sanidad”. Y Dios los sanará. Venga, hermano…
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