OBRAS DEL MENSAJE


La Columna De Fuego
Jonesboro Arkansas U.S.A.
53-0509
1 Quédense al lado de su iglesia. Y entonces el lunes por la noche regresen a estar con nosotros. Traigan a sus pastores y díganles que vengan. Vamos a enseñar un poquito del libro de Génesis o Éxodo, uno, si es la voluntad del Señor por un par de noches.
Luego el miércoles en la noche tendremos servicio de sanidad otra vez, y luego el jueves en la noche comenzamos allá en Sheveport, Luisiana. Y el domingo en la noche solo vamos, hasta donde sé, al Auditorio Municipal allí en Shreveport. Luego de allí nos vamos a casa; después arriba en Indiana al lugar donde tenemos una reunión allá en donde cuarenta y tres iglesias del Evangelio Completo en el distrito están patrocinando la reunión. Y hasta donde yo sé, la siguiente reunión será en Johannesburgo, Sudáfrica. Así que, estoy dependiendo de ustedes para que oren por mí.
2 Muchas veces, amigos, cuando las tormentas estaban fuertes y las pruebas se agolpaban a cada mano, yo me acordaba de Arkansas y de este lugar, de los Cristianos que levantaron sus manos aquella noche cuando me cantaron ese canto cuando estaba por irme, haciéndoles prometer que orarían por mí en mi ausencia. Yo estaba creyendo que Uds. estaban orando. Dios jamás dejó de escuchar sus oraciones, porque Él se paró conmigo cuando el fuego ardía, en las duras batallas y toda clase de cosas que tenemos en el combate.
Tal vez no lo podrían entender exactamente. No hay necesidad de tratar de explicar estas cosas. Son inexplicables. Dios Mismo es el Único que sabe. Uds. pudieran pensar que la vida es una cama cómoda de flores. Pero si tan solo supieran la batalla y las pruebas y cosas que van junto con esto, se quedarían pensando.
3 Usted sabe, la mayoría de los profetas y poetas son considerados unos neuróticos. Uds. sabían eso. Creo que fue Stephen Foster, hermano, era considerado uno de los mejores… Bueno, le dio a los Estados Unidos algunas de las mejores canciones folklóricas. ¿Cuántos alguna vez han escuchado las canciones de Stephen Foster? Muchos de ustedes. Los Viejos Parientes De Casa, El Río Suwannee, y Mi Vieja Casa En Kentucky.
No hace mucho yo estaba parado en la vieja casa en Kentucky. Es solo un lugarcito cerca de donde yo vivo ahora. Y yo estaba mirando su retrato allí, cómo es que se supone que los serafines lo tocaban para darle su inspiración. Y pensé: Sr. Foster, lo tenías en la cabeza, no en el corazón. Él salía… captaba la inspiración para escribir una canción, y después cuando terminaba de escribir, se emborrachaba. Y finalmente cuando él dejó la inspiración de escribir una canción, llamó a un sirviente, tomó una navaja y se suicidó —Stephen Foster.
4 No hace mucho yo estaba parado al lado de la tumba de William Cowper en Londres, Inglaterra —considerado un neurótico. Él escribió ese canto famoso que yo he usado casi toda mi vida en el canto de la Comunión.
Hay una fuente llena de Sangre,
Sacada de las venas de Emmanuel,
Donde los pecadores sumergidos en el raudal,
Pierden toda mancha de culpabilidad.
Y después que él escribió ese canto, subió en la inspiración, como siempre pasa; y cuando salió de la inspiración, trató de encontrar el Río Seine para ahogarse, suicidarse. Él era considerado un poco loco, un poco afectado.
Este canto famoso que ellos acaban de cantar: Oh amor de Dios, tan rico y puro. ¿Saben en dónde se encontró el último verso? Clavado en la pared de una institución psiquiátrica. ¿Sabían eso? Eso es correcto. Fue clavada en una institución psiquiátrica, en las paredes. La gente no se da cuenta de lo que significa.
5 Bueno, usted dice: “Esos son compositores”. ¿Qué de los profetas? Jonás, cuando siguió por su camino y Dios le dio inspiración y le dio un suministro de oxígeno para mantenerlo vivo tres días y noches en el vientre de una ballena. Y cuando salió en Nínive, después de que lo mantuvo con vida durante tres días y noches, predicó con tanta fuerza. Dio su profecía a una ciudad del tamaño de San Luis, Missouri; se arrepintieron, e incluso le pusieron saco de cilicio a sus animales.
Y luego después que la inspiración lo dejó, se sentó debajo de un árbol y oró… para cortar una pequeña calabacera, y oró a Dios que le quitara la vida. ¿Es eso cierto? Miren, el subió en la inspiración. Ustedes no lo entienden, amigos. Y cuando uno baja…
6 Alguien hizo un comentario. Una vez cuando yo iba saliendo del edificio, me desmayé antes de bajar de la plataforma. Usted dice: “Bueno, eso es tontería. El hombre debería de salir…”. ¡Oh, si él tan solo supiera! ¡Si Ud. tan solo supiera! Usted dice: “Oh, Hermano Branham, si Dios me da visiones…”. Usted no sabe de lo que está hablando, amigo. No lo entienden.
Daniel el profeta, él vio una visión y dijo que fue turbado en su cabeza por muchos días. Ud. está en otro mundo. Ud. llega a ser un conejillo de Indias. Usted es un sacrificio para la humanidad. Es un tanto difícil cuando ellos no creen el mensaje, pero ha sido a través de la edad. Siempre hemos tenido incrédulos. Tenemos que combatir siempre eso.
7 Miren a Elías el profeta. Elías era uno de los profetas mayores. Ese hombre subió y se sentó en la montaña y mandó que viniera fuego del cielo y quemara el sacrificio, y lo hizo. Él llamó que descendiera lluvia del cielo, cuando no había llovido durante tres años y seis meses. ¿Es eso correcto?
Y luego cuando la inspiración lo dejó, anduvo errando en el desierto por cuarenta días; no sabía en dónde estaba. Y Dios lo encontró en alguna parte metido en una cueva. ¿Es eso correcto? Y huyó de una mujer que amenazó su vida, después de que él mismo mató a cuatrocientos sacerdotes ese día con una espada, les cortó la cabeza —Elías el profeta. ¿Es correcto?
Él se paró allí delante de todas las naciones y los animó a desafiar a Dios, y se burló de todos esos sacerdotes y profetas de Balaam cuando ellos estaban profetizando, cortándose a sí mismo y demás. Él dijo: “Griten un poco más fuerte. Quizá va de camino”.
Y cuando la inspiración estaba sobre él, simplemente desafió todo lo que era impío. Y luego cuando la inspiración lo dejó, huyó por la amenaza de una mujer. Y corrió a meterse al desierto y Dios lo alimentó, lo despertó y lo volvió a alimentar. Y el hombre estaba inconsciente, hasta donde yo sé, vagando por el desierto durante cuarenta días y noches, y Dios lo encontró metido en una cueva. ¿Es eso correcto?
Así que pueden ver, ustedes no lo entienden, amigos. Los hombres oran por cosas que no saben por lo que están orando. Aparte, dones y llamamientos son sin arrepentimiento.
8 Pero creo que estamos viviendo en los días justo antes de la Venida del Señor. Si es fanatismo el creer eso, entonces yo soy un fanático. Pero amigos, yo sé esto, creo que Dios está a punto de hacer una obra muy a prisa.
9 El mundo entero… ¿Alguna vez ha visto como es la apariencia del nerviosismo? Solo para hacerles saber, aún… cada noche que he estado aquí, y yo observo a la audiencia, ahora, a cada uno. Quiero que cada hombre y mujer sea sincero conmigo. Sintiendo la presión cuando la gente nerviosa viene a esta plataforma. Hay por lo menos, ahora mismo en este edificio, ochenta por ciento de los que están sentados son nerviosos, están afectados con un problema nervioso. Eso es exactamente correcto.
Sean sinceros conmigo. Cada hombre o mujer, niño o niña que está aquí que tiene cualquier problema nervioso, levante sus manos. Levante su mano. ¿Qué les dije? ¿Cuál es el problema? La Biblia dice, los corazones de los hombres desfallecen, hay más ataques cardíacos: la enfermedad número uno. ¿Es eso correcto? Y el temor, se ve en la tierra, la perplejidad de los tiempos, angustia entre las naciones; el mar rugiendo, grandes olas arrasando partes de ciudades y rompiendo en las riberas, justo antes de la venida.
Está preparando el escenario para el mayor drama que se haya realizado en todas las edades: la venida del Señor Jesucristo. ¿Se podrían imaginar a un pequeño cordero comiendo en el campo? Se pone nervioso. ¿Por qué está nervioso? Él no puede ver nada, pero detrás de los arbustos lejos algo se está moviendo. Es un león agachado, preparándose para saltar. De eso se trata el nerviosismo.
10 El fin está aquí. Yo no sé cuándo; nadie más sabe. Quien diga que lo sabe, no lo sabe, porque Jesús dijo que aún Él mismo no sabía. Pero sabemos que cuando estas cosas comienzan a suceder, Él dijo, levantad vuestras cabezas; porque la redención está cerca.
Ahora, estamos al final de la edad, y no quiero intentar tergiversar nada. Yo nunca he sido culpable de eso. Siempre he tratado de ser verdadero y honesto y tan verdadero como podría serlo. Primero con Dios; y si soy verdadero con Dios, seré verdadero con Sus hijos. Y me doy cuenta que a medida que sirvo a Su pueblo, estoy sirviendo a Dios. Jesús dijo: “Por cuanto lo hicisteis a uno de estos Mis pequeñitos, a Mí lo hicisteis”.
Pero yo digo esta noche, amigos, la razón por la que Dios me ha dejado, por Su gracia, ser contado con ustedes, es porque hay algo que Él les ha enviado, y quiero que ustedes lo reciban.
11 Ahora, yo creo que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Y creo que en el principio Dios hizo al hombre a Su propia imagen, y Dios es Espíritu. Y Dios hizo al hombre un hombre-espíritu. Después Él hizo al hombre del polvo de la tierra. Ahora, creo que el hombre en el principio guió a los animales en la tierra igual como el Espíritu Santo debe estar guiando a la iglesia hoy.
No había hombre que labrase la tierra, así que Él lo puso en cinco sentidos. Esos cinco sentidos no eran para contactar a Dios. Esos son la vista, gusto, tacto, olfato, y el oído. Esos eran para contactar este hogar terrenal. Pero por medio de su espíritu él contacta a Dios.
El hombre perdió su origen allí atrás, y cayó de la gracia. Y cuando lo hizo, entonces Dios bajó y fue hecho a la imagen del hombre, para redimir al hombre de regreso a Dios. Y Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo. Y el Dios del Antiguo Testamento, Jesucristo del nuevo, y el Espíritu Santo de este día es el mismo Jehová Dios viviendo a través de la edad, ¿ven?
12 Ahora, en los días que Él guió a Israel por el desierto… Quiero leer una Escritura. Quiero que se fijen bien. Dios comisionando a Moisés para enviarlo, ahora. En Éxodo el capítulo 23 y el versículo 20. Escuchen atentamente ahora.
He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. (Observe quién es este Ángel).
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.
Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
Porque mi Ángel irá delante de ti…
Veamos cómo se veía el Ángel. En el capítulo 13 de Éxodo leemos esto en el versículo 21 y 22.
Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.
Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
13 Esa es la Palabra de Dios. Ahora, ¿Qué era el Ángel? Era el Ángel del Pacto. Y Él guió… Y todas las cosas antiguas eran un tipo de las cosas nuevas por venir. ¿Creen Uds. eso? La Escritura así lo dice, siendo sombra, Hebreos.
Ahora, así como Dios guió a la iglesia en lo natural en ese día, Él está guiando a la iglesia en lo espiritual en este día. ¿Lo creen? Ellos eran el pueblo de Dios hasta que fueron sacados de Egipto y luego se convirtieron en la iglesia de Dios; porque la palabra iglesia significa “llamados a salir fuera”. Fueron llamados a salir de Egipto y nosotros somos llamados a salir del mundo, un pueblo peculiar para servir a Dios.
Y el mismo Ángel, si Jesús es el mismo, el mismo Ángel, el Ángel del Pacto era Jesucristo; porque la Biblia dice que Moisés consideró mayores las riquezas de Cristo que los tesoros de Egipto. Así que él renunció a Egipto, dejando todo para seguir y servir a Cristo. Cristo es el Logos, por supuesto, Aquel que salió de Dios en el principio, lo cual era la Columna…
14 ¿Les gustaría escuchar lo que pienso sobre cómo Dios llegó a ser…? ¿Tomarían un pequeño viaje conmigo por unos cuantos minutos? ¿Tengo tiempo? Ahora, sean reverentes solo un minuto. Permítanme aclararles esto.
Hagamos un pequeño viaje en un pequeño espacio ahora, una visión mental, y retrocedamos cien millones de años antes de que hubiera una estrella en el cielo —por su mente. Era Dios. Él siempre ha sido Dios. Y entonces, estamos parados aquí viendo a la creación que viene a existencia. No hay ni una estrella, no hay nada.
Y luego, vamos a fijarnos. Allá lejos veo ahora todo el espacio, que todo es Dios, sin forma, para siempre, por eternidades, sin principio, sin fin. Todo es Dios. Antes que hubiera aún aire, allí estaba Dios. El mero principio de la naturaleza de la creación era Dios.
15 Y ahora, la Biblia nos enseña que el Logos salió de Dios, o podría decir, todo lo de Dios llegando a ser Su primera forma en cuerpo cuando el Logos salió de Dios. Veamos cómo se miraba. Nadie ha visto al Padre en ningún tiempo, en ninguna parte, nunca lo ha hecho y nunca lo hará.
Pero luego el Logos que salió de Él se convirtió como en un pequeño halo de luz. Veámoslo claramente y allá lejos, como un niño ante el umbral del padre. Y ahora, lo puedo ver a Él a medida que se mueve por aquí, y se introduce en Su memoria… o, en Su mente el cuadro de lo que el mundo debe ser. Ahora, no hay ni una estrella o nada.
Lo puedo escuchar a Él decir: “Hágase así”. Y un átomo se rompió allá lejos. Y cuando lo hizo, el sol vino a existencia y comenzó a girar. Ardió por millones de años y millones y millones de años. Después de un rato, veo que sale volando un pedacito de material de él. “Shheww”. ¿Qué es? La primera estrella que voló del sol. Él la ve caer por unos cuantos millones de años y la detiene. Luego otra sale volando, y Él la deja caer por unos cuantos millones de años y la detiene. ¿Qué está Él haciendo? Está escribiendo Su primera Biblia, el Zodiaco.
16 Dios escribió tres Biblias: una el Zodiaco, una en las pirámides, una en papel. Ahora, Él está escribiendo Su primera, el Zodiaco. Comienza con una virgen, termina con Leo el león. La primera venida de Jesús y Su segunda venida. Si tuviéramos tiempo de analizarlo, lo verían.
Pero Él escribe eso porque el hombre debe mirar hacia arriba. Dios está arriba. Y luego después que Él recibe todo lo celestial, escribe el sistema solar, luego lo veo a Él moverse aquí, y en un pedacito del material estaba este mundo. No es sino un iceberg colgando de eso. Él lo mueve alrededor del sol. Y a medida que empieza a girarlo en torno a él; Él derrite toda el agua… el hielo que tiene. Y los icebergs pasan volando. Y se forma Texas, Luisiana y por esos lugares, donde va raspando, como nos lo dicen los cronólogos, mientras los icebergs entran al Golfo y así sucesivamente.
17 Ahora, el mundo estaba desordenado y vacío, y las aguas estaban sobre la haz del abismo. Estamos en Génesis 1 ahora, ¿ven? Luego él hizo toda la vida vegetal. Después de un rato, Él hizo al hombre a Su propia imagen. Y si Él hizo al hombre a Su propia imagen, lo tenía que hacer en base a ese Ser Sobrenatural. Eso es correcto.
Luego no había hombre para que labrase la tierra (Génesis 2). Entonces Él hizo al hombre del polvo de la tierra; no a Su imagen, sino del polvo de la tierra. Él pudo haberle dado una mano como un mono y un pie como un oso. Yo no sé lo que Él le dio. Pero puso en él cinco sentidos para contactar su hogar terrenal.
18 Y después Él hizo una esposa para él. Y el hombre cayó. Yo tengo mi idea de lo que fue. Usted puede tener la suya. Pero él cayó, de todas maneras, de la gracia. Y en lugar de que Adán corriera de arriba abajo por el jardín gritando: “Dios, Dios, nuestro Padre, Padre, ¿en dónde estás?”. Adán estaba escondido y Dios estaba gritando: “Adán, Adán, ¿en dónde estás tú?”. Esa sigue siendo la misma naturaleza del hombre —escondido, apartándose de Dios.
Y él mismo trató de hacerse una cubierta con hojas de higuera. El hombre hoy trata de hacerse a sí mismo una religión, siempre tratando de hacerse algo para salvarse él mismo. Usted no podría hacerse ni una sola cosa para salvarse usted mismo. Usted está tan inútil como puede estarlo. Eso es correcto. Dios tiene que salvarlo.
Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no lo trajere”. Y Ud. no puede ser una hija de Dios a menos que Dios la haya preordenado para serlo. “Y cuando a Mí viene, no le echo fuera. Yo le daré Vida Eterna, y lo resucitaré en el día postrero”.
19 El problema más grande que hay en la iglesia hoy es un montón de temor. La gente siempre está asustada, y eso es del diablo. No tengan temor. Sean valientes. No tienen nada de que… No hay nada que temer. Vamos a entrar en eso la próxima semana (¿ven?), en eso y traeremos a Dios, ver lo que Él era.
Así que pueden ver, cuando el hombre se estropeó a sí mismo, él pecó. Y luego la única manera era que Dios se manifestara aquí en la tierra en un cuerpo de carne para quitar el pecado de ese hombre y traerlo de vuelta al compañerismo con Dios, lo hace un hijo de Dios nuevamente. Es todo lo que él puede ser.
20 Ahora, cuando Él sacó a los hijos de Israel del desierto… al desierto, los guió por la Columna de Fuego. ¿Es eso correcto? La Biblia dice que Él lo hizo, e iba delante de ellos. Esa era la unción, el Espíritu Santo, Cristo, que iba delante de los hijos de Israel.
Bueno, si Él es el mismo que era en aquel entonces, Él es el mismo Hombre, la misma Persona; Él es todo lo que era entonces, lo es ahora. Y así como Él guió a la Iglesia entonces en lo natural, está guiando a la iglesia hoy en lo espiritual. ¿Es eso correcto? ¿Creen que estamos en el desierto? Lo estamos. ¿Vamos de camino a la Tierra Prometida?
Ahora, cuando ellos llegaron a Canaán, no representó el Cielo. Ellos tuvieron guerras en Canaán y por el estilo. Eso representó el Milenio, ¿ven? Así que vamos a entrar a eso. Y vamos de camino ahora al Milenio. Yo lo creo. Y creo que el mismo Jesucristo que guió allá atrás, guía hoy. Él está en una forma espiritual. “Salí de Dios, y vuelvo a Dios”. “Todavía un poco, y el mundo no Me verá más; pero vosotros Me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aún en vosotros hasta el fin del mundo”. ¿Es correcto? “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Ahora, luego si Él lo es, entonces Él se manifestará y dará a conocer“.
21 Ahora, hace un tiempo, pasando por aquí… Todos Uds. conocen la historia. Ahora, por favor, queridos amigos Cristianos, Dios, Quien es mi Juez soberano, con esta Biblia sobre mi corazón, y sepan que yo tal vez tenga que pararme delante de Él en el juicio antes del amanecer (¿ven?), solo digo esto de una manera humilde para que puedan entender completamente que somos… la iglesia, la gente no está tratando de engañar a nadie. Sabemos lo que es la verdad, y estamos tratando de hacérselas llegar. La única cosa que les robará eso es el diablo. Eso es todo. Ahora, solo para confirmar su fe, quiero usar esto como prueba, para mostrarles que eso es la verdad.
22 Ahora, Dios está guiando a Su iglesia hoy día. Ahora, en el camino. Ahora, cuando salí… cuando yo era solo un niñito pequeño, mi madre me dice que cuando yo tenía como unos tres minutos de nacido… nací en una familia que no iba a la iglesia. Los antepasados eran Católicos, pero ellos no iban a la iglesia.
Esa mañana allá arriba en las montañas cuando abrieron la puerta de la cabaña, la vieja puertecita… Era una ventana; era una puertecita que uno empujaba. No tenía cristal. Se empujaba. Una luz, así de grande redonda, entró arremolinando y bajó a la cama donde estaba mi mamá sosteniéndome en los brazos.
23 Eso es inadulterado… eso es gracia inmerecida. Eso era Dios. Nada que Ud. pueda hacer o que yo pueda hacer. Ese es el plan de Dios. Tiene que ser exactamente lo que Él dice, ¿ven? Él está determinado. Si se fijan, los dones y los llamamientos son sin arrepentimiento. ¿Creen eso?
Aquí… Jesucristo fue la simiente de la mujer del Jardín del Edén —que fue prometida. ¿Creen Uds. eso? Lo era. “Tu simiente herirá a la ser…”.
Moisés: no pudo evitar ser Moisés. Él nació Moisés. ¿Es correcto? Juan el Bautista, setecientos doce años antes de que él naciera, era la voz de uno clamando en el desierto —por Isaías el profeta. ¿Es correcto? Jeremías: Dios le dijo a Jeremías, dijo: “Yo te conocí antes que nacieras y te santifiqué y te di por profeta a las naciones, antes aún que salieras del vientre de tu madre”. “¿Quién por afanarse le puede añadir un codo a su estatura?”. Miren, Uds. tienen que volver atrás y decir que es la gracia soberana de Dios.
24 Ahora, noten. Luego siendo un niñito pequeño, entonces el Espíritu Santo habló y dijo: “Nunca vayas a fumar, masticar, o beber, o contaminar tu cuerpo de ninguna manera. Hay una obra que debes hacer cuando seas mayor”.
Y después, muchas veces y en el trayecto de la vida, trato de decirle a la gente con la sinceridad de mi corazón y ellos lo malentienden. Lo han llamado de todo en el mundo.
Bueno, una noche allá lejos en Greens Mill, Indiana, en una cueva donde yo estaba en un lugar, el Ángel del Señor apareció y dijo: “Tienes que ir a orar por los enfermos”. Y me dijo lo que sucedería. Él dijo: “No temas. Yo estaré contigo”. Yo salí y vine por la región, y descendí hasta Jonesboro, diciendo lo que Él dijo que era y lo que llegaría a suceder. Y ha sido de esa manera y se ha probado exactamente ahora alrededor del mundo.
25 Cuando yo era un joven predicador Bautista bautizando a mis primeros convertidos, a quinientos de ellos abajo en el río, mi primer avivamiento. Tenía unos tres mil que asistieron al avivamiento. Y mi educación era tan pobre, al punto que mi novia leía la Biblia mientras yo predicaba. Eso es correcto. No es mucho mejor esta noche. Pero a Dios no se le conoce por educación. A Dios se le conoce por fe. A Dios no se le conoce por conocimiento.
Había dos árboles en el Jardín del Edén. Uno de ellos era el árbol del conocimiento, el otro el árbol de la vida. El hombre dejó el árbol de la vida para comer del árbol del conocimiento, y se separó a sí mismo de Dios. Y desde entonces, por conocimiento, se han alejado de Dios. A Dios no se le conoce por conocimiento; a Él se le conoce por fe. Eso es correcto.
26 Ahora, quiero que se fijen. Después, viniendo, yo estaba en Texas. Y había un hombre de nombre el Sr. Best, el Dr. Best. Yo estaba teniendo un buen avivamiento, como unas ocho mil personas asistieron. Y el Dr. Best publicó un artículo en el periódico y dijo: “Ese fanático religioso, William Branham, imponiéndose como un hombre de Dios, debería ser expulsado de esta ciudad, y yo debo ser el hombre que lo haga”.
Bueno, el Hermano Bosworth vino a mí, uno de los administradores, y dijo: “Mire esto, Hermano Branham”. Y él se atrevió y me desafió y de todo, para debatir el tema. Bueno, yo no iba a discutir con él. Yo no creo en discutir. Dios me envió a orar por los enfermos, para predicar el Evangelio. Hay miles que lo van a creer. ¿Por qué pararse con un fanático que no lo cree? Eso es correcto. Déjenlo en paz. Se dijo que ellos serían ciegos guiando al ciego. Déjenlos que sigan adelante, ¿ven?
27 Algunos hombres fueron preordenados para esa condenación. La Biblia así dice —no pueden ser salvos, ciegos desde el principio, nacidos para ser ciegos. Vamos a adentrarnos en eso la próxima semana. Eso no se captó bien, pero se los probaré por la Escritura, que es la verdad. Y ellos serán absolutamente maestros religiosos, tan fundamentalistas como pueden serlo. Exactamente. Pero nunca saben más acerca de Dios de lo que un Hotentote sabría de una noche Egipcia.
Pero conocen todos los aspectos fundamentales, las notas principales y todo, pero sin saber acerca de Dios. “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”: Sanidad Divina, y el poder del Espíritu Santo, y todo. Iglesia, Uds. tienen algo, pero simplemente no saben qué hacer con ello. Eso es todo. Es la verdad.
28 Ahora, noten esto. Y luego, al segundo día, él dijo: “Eso muestra la clase de qué están hechos (pagó un anuncio en el periódico) muestra de qué están hechos. Tienen miedo de revisar su sanidad Divina a la luz de la Palabra de Dios”.
Así que entonces, el Sr. Bosworth vino, dijo: “Hermano Branham, por nuestro prestigio delante de la gente usted tiene que aceptar el reto”.
Yo dije: “Hermano Bosworth, hay como unas ocho mil personas allá. Hay como siete mil de ellos por los que se va a orar”. Yo dije: “Me quedan dos días más de estancia aquí en Houston. ¿Por qué perder el tiempo con un maniático cuando podemos ir por aquí y estar orando por la gente enferma?”. Yo dije: “Yo no pierdo el tiempo en eso”.
Él dijo: “Hermano Branham, déjeme a mí hacerlo”.
Y yo pensé: Setenta y cinco años. Pensé en Caleb cuando dijo: “Tengo ahora ochenta y me siento tan fuerte como cuando Josué puso la espada en mi mano”. Yo admiré al anciano.
Yo dije: “Bueno, Hermano Bosworth, yo lo admiro, hermano”.
Él dijo: “Ese hombre no tiene ni una sola pierna en la cual pararse o ninguna Escritura”. Él dijo: “Déjeme probárselo a él”.
Y le dije: “Si me promete que no va a discutir”.
Él dijo: “Se lo prometo, no discutiré”.
Yo dije: “Muy bien”.
29 Así que, entonces él bajó. Ellos no dejaban que los reporteros se quedaran en el Hotel Rice. No dejaban que los reporteros vinieran a la puerta. Así que él bajó y vio a los reporteros. Él dijo: “El hermano Branham no va a discutir con ellos”. Pero dijo: “Yo lo enfrentaré”.
Así que entonces, por supuesto, la Crónica de Houston, con grandes titulares: “Volarán Plumas Eclesiásticas”, usted sabe. Así que eso simplemente asentó las bases para el debate. Y eso viene a mostrarme que todos los grupos Pentecostales de gente quienes discuten sobre pequeñas doctrinas y cosas, uno de estos días eso se les sacudirá. Eso es correcto. Ustedes son una gran iglesia, hermano. Eso es correcto. Sus pequeños puntos no significan nada a la vista de Dios. Ustedes son una gran iglesia de Dios.
30 Noten. Entonces a ellos no les importó si estaban cabalgando sobre un camello de una o dos jorobas, o en un camello de tres jorobas, o en la cuarta lluvia, quinta lluvia, lluvia tardía, lluvia de en medio, o la lluvia que fuera. Ellos eran una sola cosa. Creían en sanidad Divina, y todos ellos se juntaron en ese gran coliseo, aproximadamente unos treinta mil lo llenaron. Llegaron en aviones de todas partes y demás, manejaron y les tomó toda la noche, a la vez. ¿Qué fue eso? Lo que su Señor les había enseñado estaba en juego y estaban listos para defender su posición.
Allí estaban. Salió en la Prensa Asociada. Y la gente voló desde el Este y desde el Oeste y de todas partes. Llenaron ese gran coliseo.
31 Y esa noche mi hermano dijo: “Ahora, no vas a ir para allá”.
Yo dije: “Lo sé. Yo no quiero ir para allá”. Así que, Sr. Ramsar estaba dirigiendo los cantos. Pero cuando llegó la hora de ir, Algo simplemente me dijo que fuera allá de todas maneras. Así que tomé mi saco y lo puse sobre mis hombros de esta manera, sobre mi cabeza; fui allá, mi esposa y yo, y subimos a lo más alto. Subí al tercer balcón, si alguna vez han estado en el Coliseo San Houston. Yo estaba arriba de esta manera. Nadie sabía que yo estaba arriba sino los dos policías que me llevaron, mi esposa y mi hermano. Y estábamos sentados allá arriba.
32 El Sr. Bosworth… Tenían a todos los ministros alineados en el lugar. Y entonces, el Sr. Ramsar estaba dirigiendo los cantos. Él dijo: “Bueno, lo que sigue es el evento principal de la tarde”. Él dijo: “Entiendo… Vi en el periódico por aquí donde un cierto hombre quería expulsar a William Branham de la ciudad”. Él dijo: “Pienso que si Uds. gente de Houston tomaran más tiempo expulsando a los contrabandistas de alcohol de la ciudad que a los hombres de Dios, su ciudad estaría mejor”. Y hubo un grito que salió por todo el edificio. Yo sabía que el Sr. Best estaba acabado. Así que, yo simplemente me quedé sentado allí.
El Dr. Bosworth llegó a la plataforma. Hicieron que él subiera primero. Él dijo: “Sr. Best, tengo seiscientas preguntas Bíblicas colocadas aquí, escritas en este pedazo de papel, que prueban que la actitud presente de Cristo hacia los enfermos es la misma que fue en el principio, cuando Él estaba aquí en la tierra”. Dijo: “Si Ud. puede tomar cualquier de las seiscientas y refutarla con la Palabra de Dios, yo me bajaré de la plataforma”. Seiscientas.
Y dijo: “Si me puede dar una Escritura en toda la Biblia que diga que Su actitud hacia los enfermos no es exactamente la misma hoy, entonces yo me bajaré de la plataforma”. Eso es muy valiente. Así que él se las dio.
33 El Sr. Best dijo: “Yo me voy a encargar de eso cuando suba allí”.
Y él dijo: “Bueno”, él dijo: “solo muéstreme, solo muéstreme una Escritura”. Y entonces él no lo iba a hacer. Él dijo: “Bueno, entonces Hermano Best, le voy a hacer una pregunta”. Y aquí está lo que él le preguntó. Él dijo: “¿Los nombres de redención de Jehová se aplican a Jesús? ¿Sí o no? Conteste con sí o no y yo me bajaré de la plataforma”. El Sr. Best no le iba a contestar, porque no podía. “¿Los nombres de redención de Jehová se aplican a Jesús? ¿Sí o no?”.
Si Él era Jehová… si Él era Jehová-jireh… Si Él no era Jehová-jireh, entonces Él no es el sacrificio provisto por Dios y Él no era el Hijo de Dios. Y si Él es Jehová-jireh, Él también es Jehová-rapha, el sanador, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Eso lo concluye. Eso lo concluye para siempre.
34 Él simplemente comenzó a babear, y se paró y bajó y subió unas cuatro o cinco veces de la plataforma, y le dio una bofetada a un predicador, comenzó una pequeña discusión. Y cuando lo hizo, él dijo: “Traigan a ese sanador Divino”. Dijo: “Déjenme ver que sane a alguien”.
Y el Sr. Bosworth dijo: “Vergüenza le debería de dar, Sr. Best”. Dijo: “Si el Hermano Branham al predicar sanidad Divina lo hace a él un sanador Divino, entonces si Ud. predica salvación lo hace a usted un salvador Divino”. Dijo: “Ud. no querrá que se le llame un salvador Divino”. Dijo: “Y usted no lo es”. Dijo: “Pero él no es un sanador Divino porque predica sanidad Divina”. Dijo: “Cristo es el Sanador y Cristo es el Salvador. Nosotros solamente lo señalamos por la Palabra, y es por eso que usted y yo estamos aquí esta noche, para averiguar si eso está en la Palabra o no”. Dijo: “Entonces quiero que Ud. me muestre que eso no está en la Palabra”.
35 Él solo pensaba que nosotros éramos un montón de santos-rodadores o fanáticos, pero se dio cuenta que no estamos perdidos en la neblina. Sabemos en dónde estamos.
Así que entonces, él caminó de un lado a otro. Y Raymond Richie le preguntó al moderador: “¿Puedo decir una palabra?”. Él dijo: “De casualidad acabo de ver como a una docena de ministros Bautistas sentados aquí”. Él dijo: “Y sé que el presidente de la conferencia… o de… no conferencia, sino convención, está sentado aquí”, lo llamó por su nombre. Él dijo: “¿Es está la actitud de la Convención Bautista del Sur hacia sanidad Divina?”. Así que ellos no le contestaban.
Entonces él dijo: “¿Vino aquí Sr. Best por su cuenta o lo envió la Convención Bautista del Sur?”. Y el moderador le dijo que se sentara. Él dijo: “Señor, usted me permitió el espacio, y estoy haciendo una pregunta que no me han contestado”. Así que él se aferró a su espacio. Y dijo: “Bueno…”.
36 Ellos dijeron: “Nosotros no lo enviamos allí”. El Sr. Best vino por su cuenta. Él sabía mejor —treinta mil personas estaban sentadas allí, ¿ven? Así que él dijo: “No, no lo hicieron”. El Sr. Best llegó por su cuenta. Muy bien. Eso estaba bien entonces.
Él dijo: “Solo quería saberlo”. Entonces él se sentó.
Luego, el Sr. Best dio un brinco y dijo: “Déjenme ver a ese sanador Divino”.
El Sr. Bosworth dijo: “Pues, él no es un sanador Divino”. Dijo: “Sus libros son traducidos casi a diecisiete lenguas distintas. Nunca ha dicho él que era un sanador Divino. Él solo ora por los enfermos. Cristo es el Sanador”.
Él dijo: “Bueno, ustedes pusieron anuncios de milagros cada noche”.
Y el Hermano Bosworth dijo: “Seguro. Porque un milagro es algo que no puede entenderse por la mente humana”. Y dijo: “En la esfera sobrenatural”, dijo: “él tiene un don que sabe y predice, y nos dice cosas aún semanas y meses antes y así sucesivamente”. Y dijo: “Nunca falla en ser exactamente de esa manera”. Dijo: “Eso es un milagro”. Bueno, él no podía decir nada con respecto a eso.
Dijo: “De acuerdo al Sr. Webster… Si Ud. quiere discutir sobre… o, discutir con él.
37 Entonces él dijo: “Tráiganlo y déjenme verlo hacer un milagro, y déjenme ver que dure un año”. Dijo: “Uds. solo están sugestionados mentalmente”. Dijo: “No es nada sino un montón de santos-rodadores como… lo que hay aquí alrededor”, dijo: “Es lo único que cree en sanidad Divina”. Dijo: “Los verdaderos Bautistas no creen eso”.
Él dijo: “Discúlpeme. El Hermano Branham tiene una tarjeta de membrecía en su bolsillo ahora mismo. Él pertenece a la Iglesia Bautista Misionera”. (Una iglesia Bautista es soberana. Lo que sea que apoye su congregación de su predicación, eso está bien con la convención“.
Así que, él dijo… “Bueno”, él dijo: “solo un montón de descarriados, y por el estilo, son los únicos que creen eso”. Dijo: “Un montón de santos-rodadores”. Dijo: “Los verdaderos Bautistas no creen eso”.
38 El Sr. Bosworth dijo: “Solo un momento”. Él dijo: “¿Cuántos en esta audiencia que tienen membrecía en estas iglesias Bautistas en buen compañerismo con la iglesia, buena posición, que han sido sanados estos últimos diez días desde que el Hermano Branham ha estado aquí, pudo pararse y testificar, y mostrarle a su doctor, y demás que Uds. están bien dispuestos a ir ante un médico para mostrarles que están sanados? ¿Cuántos de los que están aquí han sido sanados en la reunión del Hermano Branham que son miembros de estas iglesias, de estos hombres que están sentados aquí? Pónganse de pie”. Y trescientos se pusieron de pie. Dijo: “¿Qué de eso?”.
Él dijo: “Quien sea puede testificar cualquier cosa; eso todavía no lo hace correcto”. Él empezó a bajar de la plataforma. Dijo: “Tráiganme a ese sanador Divino aquí y déjenme verlo”. Solo seguía diciendo eso, solo…
Él acababa de decir ese día, él dijo: “Voy a tomar a ese anciano y voy a despellejarlo y arrancarle el cuero y untarle sal y lo voy a poner en la puerta de mi estudio como memorial de sanidad Divina”. ¿Se podrían imaginar Uds. a un Cristiano diciendo eso de otro? Eso muestra de dónde viene, ¿ve? Un hombre diciendo eso sobre despellejar a ese hermano. Bueno, está bien.
39 Noten. Él solo salió del cementerio… o, bueno, sem… Eso es correcto. Seminario. Muy bien. De todas maneras, él conoce todos los ángulos, no sabe nada de Dios. Y luego cuando él hizo eso… Él contrató a los Estudios Douglas de Houston, Texas, que es miembro de la Americana Bíblica… o la Asociación Americana de Fotógrafos, para que viniera y tomara seis fotografías de él mientras despellejaba al anciano, para que pudiera ponerla en la… Entonces, el hombre que iba a tomar las fotografías era un crítico, también. Así que él fue allá y posó de esta manera, con su dedo debajo del rostro del Hermano Bosworth: “Y ahora tomen mi fotografía de esta manera”. El Hermano Bosworth se quedó parado allí.
Él apuntó con su dedo en su rostro, dijo… Luego posó de nuevo de esta manera, usted sabe, y puso su dedo en su rostro de esa manera, cómo él lo estaba despellejando. Bueno, el fotógrafo tomó sus fotografías y todo. Cuando fue allá y todo como eso. Allí estaban las revistas Look, Life, y Times y sus revistas y todos los reporteros parados allí, alrededor de allí.
40 Así que justo entonces, cuando la reunión estaba a punto de terminar, él dijo: “Ahora, mire”. Él dijo: “Yo sé esto”. Él dijo que el hermano Branham está en el edificio. Él dijo: “Si él quiere venir y despedir a la audiencia, está bien. Pero no lo voy a exponer si él no quiere”.
Y mi hermano dijo: “Ahora, quédate quieto”. Yo dije: “Todavía estoy quieto, ¿no lo estoy?”. Así que yo solo estaba sentado allí.
Y él dijo: “Ahora, si él no quiere”, dijo: “Yo sé que él está en el edificio, pero si no quiere venir…”.
Y yo estaba sentado allí. Pensé: Bueno, estoy sentado aquí quieto. Y la policía volteó a verme. Y yo solo me quedé sentado allí. Escuché algo haciendo: “Whheww, whheww”. Yo sabía que no podía quedarme quieto. Algo solo dijo: “Ponte de pie”. Lo dijo de nuevo: “Ponte de pie”. Yo me puse de pie.
Howard dijo: “Siéntate”.
Mi esposa dijo: “No lo hagas, Howard. Mira”. Eso cambia mi expresión. Dijo: “No lo hagas”.
41 Y la gente miró para arriba por ese lado, comenzó a gritar y a llorar. Como unos trescientos o cuatrocientos ujieres se tomaron de la mano para hacer una línea, por cuanto la pobre gente estaba tratando de tocar mis ropas. Bajando por esa barandilla, bajando por este lado, subiendo la plataforma.
Yo dije: “Lamento que estas cosas tengan que suceder. Y que nadie se sienta mal con el Sr. Best”. Yo dije: “En verdad él tiene derecho a sus ideas igual como yo a las mías. Es por eso que los muchachos están peleando en Corea”. Yo dije: “Para que los estadounidenses tengan libertad de expresión”. Dije: “Yo no creo que sea tan sincero como dijo que era, porque él le dijo a esas personas que sentía lástima por ellos, y allí están sentados algunos de su clase y estos… Los doctores han hecho todo lo que podían hacer por estas personas que se van a morir en unos cuantos días. Y allí están, algunos de ellos estuvieron sentados aquí la semana pasada, están allá atrás ahora sanos. Y ahora él está tratando de robarles la única esperanza que tienen de alguna vez recuperarse, y luego diciendo que Ud. es sincero. Yo simplemente no puedo creer eso”.
42 Pero yo dije: “No obstante, yo solo testifico de la verdad. No soy un sanador”. Y dije: “Yo digo la verdad. Y si yo digo la verdad, Dios testificará de la verdad. Él nunca testificará de una mentira”. Dije: “Dios siempre se parará por la verdad. Y si yo digo la verdad, entonces Dios hará…”.
Y en ese momento algo hizo: “Whheww”. Aquí venía el Ángel del Señor, bajando por el edificio, descendiendo. Se hizo un silencio en la audiencia. El fotógrafo no debía tomar ninguna fotografía, pero una rutina regular se había formado alrededor de mí, tomó la fotografía. Yo dije: “El Señor ha hablado. No tengo más qué decir”. Salí del edificio. La policía me ayudó. Me subí al carro y me fui.
43 El Sr. Kipperman, (del estudio), ellos se fueron a casa, llevándose las fotografías a casa, bajaron al estudio, al Estudio Douglas. Así que ellos bajaron allí para revelar las fotografías. Y uno de ellos era Católico, y él dijo: “Usted sabe, tal vez yo…”. Y anteriormente en el periódico, (¡Oh, vaya!), él dijo que yo era un hipnotizador y todo —el Sr. Iris. Y él dijo: “Usted sabe, yo pudiera estar equivocado”. Dijo: “Los padres de ese muchacho eran católicos. Ese pudiera ser un don Divino. Si lo es, ese muchacho va directo a la iglesia Católica”. Él dijo… Por supuesto ellos creen que todos los dones vienen a la iglesia, pero, usted sabe.
Así que luego él dijo: “Tal vez yo juzgué mal al muchacho”. Y él se fue a casa y el Sr. Kipperman se fue para arriba del estudio y el Sr. Iris metió las fotografías para que se revelaran. Él dijo: “El Sr. Best quiere estas fotografías para mañana, así que simplemente las pondremos en el ácido y tomaremos las pruebas para él, para mañana”. Así que él las metió allí, y se sentó allí y fumó un cigarrillo; él estaba pensando al respecto.
44 Cuando él fue… El Sr. Kipperman bajó, y cuando entró al cuarto oscuro para sacar las fotografías, la primera que tomó, el Sr. Best, estaba en blanco; la segunda, en blanco; la tercera, en blanco; la cuarta, la quinta, la sexta, cada uno de ellas estaba en blanco. Ni siquiera una de ellas con las poses de su dedo en el rostro de ese anciano santo: el Sr. Bosworth —ni siquiera una de ellas. Y cuando sacó la siguiente, le dio un ataque cardíaco. Allí estaba el Ángel del Señor en la fotografía. Ellos me mandaron llamar, y yo no pude ir con él.
Inmediatamente a las once en punto la mandaron a prisa a Washington, DC, para registrar los derechos de autor; la trajeron de vuelta y la mandaron a California con George J. Lacy. Si alguien sabe algo sobre fotografía, sabe que George J. Lacy es el jefe de huellas y demás del FBI, el mejor que hay en el mundo. Él la tuvo tres días en el Edificio Shell. Al tercer día dijo que nos la mostraría, y daría el reporte de lo que él creía que era. Se fueron al cuarto; hicieron de todo. Tomaron la cámara, el negativo, y todo. Él la puso bajo toda clase de luces.
45 Él salió. Él es un hombre de cabello un tanto rojizo, muy severo. El salió. Dijo: “¿De quién es el nombre Branham?”. Había casi tantos sentados como en este pasillo central. Yo estaba hasta la parte de atrás. Yo dije: “Mío”.
Él dijo: “Póngase de pie”. Me puse de pie. Él dijo: “Sr. Branham”, dijo: “Usted va a pasar de esta vida como todos los mortales”.
Yo dije: “Estoy consciente de eso, señor, pero le doy gracias a Dios que Jesucristo haya tomado mi lugar en la muerte”.
Él dijo: “Pase adelante”. Y yo me acerqué. Él dijo: “Rev. Branham, he escuchado de sus reuniones y yo dije que era psicología, que la gente imaginó ver esa Luz”. Dijo: “Yo he dicho la misma cosa”. Dijo: “Mi madre era una mujer anciana Cristiana”. Él dijo: “Pero permítame decirle, Rev. Branham, que el ojo mecánico de esa cámara no capta psicología”. Él dijo: “Es genuinamente un Ser sobrenatural, y la única vez en toda la historia del mundo que se haya tomado una fotografía como esa”. Él dijo: “El viejo hipócrita no puede seguir diciendo que no hay tal cosa como una prueba científica de un Ser sobrenatural, porque a esto se le han realizado todas las pruebas que existen”. Y dijo: “Yo se la presento a usted”.
46 Y él me la dio y yo se la di a la Asociación Americana de Fotógrafos, y ellos lo arreglaron de tal forma que no se pueda vender muy cara. Él dijo: “Rev. Branham, antes que se vaya…”. Todos estaban llorando. Él dijo: “Antes que se vaya, un día cuando usted parta de esta vida”, él dijo: “esa fotografía estará en los estantes de las tiendas de diez centavos y cosas”. Él dijo: “Debido a que es lo único que hemos tenido en nuestras manos, que pudimos probar que era un Ser sobrenatural”. Dijo: “Alrededor del Salvador, de los santos, ellos pintaron luces”. Él dijo: “Y ellos decían que eso era psicología —el incrédulo”. Pero dijo: “Yo creo que Eso estaba allí”. Dijo: “Esto no es psicología. El ojo mecánico de la cámara no la tomó de esa manera”. Él dijo: “Por lo que diría, por lo sagrado de la imagen, le escribiré una pequeña declaración”. Él da mi declaración al respecto. Y se la envié a ellos y ahí está la fotografía.
Es un fuego remolinando tanto así de grande. Ahora, quiero que ustedes, después que termine el servicio, suban aquí y la miren. Desearía… Tengo muchas de ellas. Si solo me escriben a mi oficina en casa, creo que las dan como a quince centavos cada una. Ellos se las mandarán con su escrito, lo que sea que es.
47 Ahora, no es nada en… Nada en la fotografía, porque si Jesucristo pensó lo suficiente en mí como para bajar y dejar que tomaran Su fotografía al lado mío por primera vez en toda la historia del mundo, yo lo amo a Él demasiado como para comercializar Su fotografía. Uds. saben eso. Eso es cierto, ¿ven?
Ahora, allí está. Solo pedí prestada esta del Sr. Shebley y la de ellos, el Reverendo que está aquí. Yo se la di el otro día, y quiero que Uds. la vean. Mírenla, el fuego arremolinando. Ahora, ¿qué es eso? Una Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel. Y la misma Columna de Fuego que estuvo entre ese pueblo está entre este pueblo ahora. Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿Es eso correcto?
48 Y cuando Cristo estuvo aquí en la tierra, Él no reclamó sanar a la gente. Él conocía los secretos en sus corazones y así sucesivamente. ¿Es eso correcto? Y Él está haciendo la misma obra aquí mismo en Jonesboro, Arkansas, aquí con este grupito de gente como lo hizo allá atrás. Allí está, el mismo Dios del Antiguo Testamento es el mismo Dios del Nuevo Testamento. Jesucristo que guió a los hijos de Israel está guiando a la iglesia Pentecostal. Allí está, la prueba de ello, científicamente, y por señales y maravillas.
Oh, ¿por qué sigue con temor? ¿Por qué se lo cuestiona? Levántese y sea sanado. Crea en el Señor. No se sienta abatido. Satanás le mantendrá velados los ojos todo el tiempo que pueda. No se queden dormidos, amigos. Lo más grande en todo el mundo está aquí mismo con nosotros en este día tardío. Aquí está probado por señales y maravillas; aquí está probado por la ciencia. Y si yo muero esta noche, mi testimonio suena claro a través del mundo científico y a través de este mundo Cristiano esta noche que yo les he dicho la verdad por la Palabra de Dios. Eso es correcto.
49 Miles y miles de veces y decenas de miles, y sí, millones de santos se han parado. Ese Ángel vino aquí a la plataforma anoche y se paró aquí mismo, y una mujer en esta audiencia vio que Él llegó aún antes que yo lo mencionara. Y Él no está ni a diez pies [3 m. Trad.] de esta plataforma en este momento, el mismo Ángel del Señor. Eso es verdad.
Ahora, amigos, miren. Miren a donde fue. Miren a donde ha ido por el mundo, lo que es. ¿Ven? Saquen todo el temor y todo de su mente. Solo amen al Señor con todo su corazón y sírvanle y créanle, y Dios lo traeré a cumplimiento. Cómo Él guía. ¿Creen Uds. que los que son hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios? ¿Creen Uds. eso?
50 Solo un pequeño incidente que sucedió aquí mismo en su vecindario… Voy a decir esto antes de cerrar. Miren. Un día yo venía de Dallas, Texas, (estuve a punto de pasar por Jonesboro) y una gran tormenta forzó al avión para que bajara y aterricé aquí sobre Memphis, Tennessee. Yo iba camino a casa, así que nos colocaron allá en ese gran y fino hotel: Peabody. Eso es correcto, Peabody. (Oh, veo quién es usted. No sabía quién era la dama). Muy bien, en el Hotel Peabody. Ahora, yo no podía costear quedarme en un hotel como ese. Ellos me pusieron allá —la aerolínea.
Y me dijeron que me llamarían a la siguiente mañana. Y a la siguiente mañana, temprano, me levanté; el sol estaba a punto de salir. Y yo había escrito unas cartas, y pensé en correr a la oficina postal rápidamente, o buscar un lugar para enviarlas. Y salí del hotel y comencé a caminar por la calle. Y yo iba caminando por la calle cantando ese cantito Pentecostal que todos ustedes cantan:
Hay gente casi por todas partes,
Cuyos corazones están ardiendo,
Con el fuego que cayó en Pentecostés,
Que limpia y los deja limpios;
Está ardiendo ahora en mi corazón,
¡Oh, gloria a Su Nombre!
Es mi gozo el decir que soy de Él.
51 ¿Se acuerdan de ese cantito? Y entonces, yo iba tarareando ese pequeño canto. Pensé: Ahora, casi me sale. Yo pensé:
Estaban reunidos en el aposento alto,
Orando todos en Su Nombre;
Ellos fueron bautizados con el Espíritu Santo,
Y con poder para servir;
Lo que Él hizo por ellos ese día,
Él lo hará lo mismo por ti;
Es mi gozo el decir que soy de Él,
Tenía mis cartas en la mano, y solo iba caminando por la calle. Comencé a cruzar la calle, y cuando lo hice, Algo dijo: “Detente”. Comencé… “Detente”. Era Él. Pensé: Bueno…
[Espacio en blanco en la cinta]… y yo caminé y caminé. Le iba a preguntar a alguien en dónde estaba la oficina postal. Y yo solo seguí caminando, caminé pasando por un lado del hotel. Solo seguí caminando. Yo no sabía a dónde iba; solo seguí caminando, caminando, caminando, caminando.
52 Después de un rato, salí directamente a un distrito de gente de color. Pues, el sol estaba arriba. El avión iba a partir aproximadamente a las ocho en punto. Así que yo sabía que estaba retrasado y seguí mirando mi reloj. Solo seguía diciendo: “Sigue caminando”. Yo solo seguí caminando, y seguí caminando hasta que bajé a un lugarcito cerca del río o algo por el estilo. Había muchas chozas de color en el lugar… donde la gente de color vive en chozas, más bien.
Y yo iba caminando por allí. Y había una hermosa… Era casi primavera. El sol apenas estaba brillando. El dulce olor de las rosas alrededor de la puerta, usted sabe, estaban floreando. Y yo iba caminando por allí y estaba cantando y tarareando en mi corazón haciendo: [El hermano Branham tararea Solo Creed]. “Solo Creed, todo es posible”. Yo dije: “Señor, mi avión se va a ir. Solo creed. Solo creed, solo creed…”. Y solo caminando. Y yo pensé: Todo es posible, solo creed. Pensé: “¿A dónde quiere que vaya? [El hermano Branham tararea el canto] yo llevaba caminando, oh, quince, veinte minutos. Y yo seguía caminando. ”Solo creed…“.
53 Y yo miré, y una vieja puertita allá, una vieja chocita. Vi a una típica anciana Tía Jemima, recargada en la puerta, con una camisa como de niño amarrada alrededor de su cabeza, recargada en la puerta; las lágrimas estaban corriendo por sus mejillas. Yo estaba aún retirado de ella como de aquí al final del edificio. Yo solo dejé de cantar, usted sabe. No estaba cantando; yo estaba tarareando. [El Hermano Branham tararea: “Solo Creed”]. Yo solo seguía caminando.
Ella dijo: “Buenos días, pastor”.
Yo dije: “¿Cómo le va, tía?”. Yo pensé: “¿Pastor?”. Me di la vuelta. Yo dije: “¿Cómo sabía Ud. que yo era un pastor?”.
Ella dijo: “Yo sabía quién era usted”.
Yo dije: “No lo entiendo”. Dije: “¿Usted me conoce?”.
Ella dijo: “No, señor”. Ella dijo: “Pero yo le voy a contar mi historia”.
Le dije: “Muy bien”. Y me detuve.
Y ella dijo: “¿Alguna vez ha leído en la Biblia sobre la mujer Sunamita que recibió un hijo después de vieja, y Elías, el profeta, le dijo a ella…?”.
Le respondí: “Sí, señora”.
Ella dijo: “Yo soy esa clase de mujer”.
“Sí”.
54 Dijo: “Yo le prometí al Señor que si Él me daba un bebé, yo lo educaría para Su gloria”. Y dijo: “El Señor me dio un bebé”. Y dijo: “Pastor”, dijo: “Yo eduqué al bebé”. Dijo: “Yo siempre he sido una Cristiana y he servido al Señor toda mi…”.
[Espacio en blanco en la cinta] “Dios del cielo que pudo aterrizar un avión por una mujer negra lavandera en ese lugar —gracia soberana”. Caminando.
Yo dije: “¿Qué?
Ella dijo: “Pastor, ¿podría entrar a mi casa?”. Y mire. Había un viejo pedazo de hierro colgando en la puerta que la mantenía cerrada. Entré por ese cerco blanco deslavado, a una puerta con un piso sin alfombra. Un pequeño letrero arriba de la puerta que decía: “Dios Bendiga Nuestro Hogar”. Yo entré allí. Yo he entrado a palacios de reyes, a tres de ellos. He estado en los hogares más adinerados que hay en los Estados Unidos, pero nunca me sentí más bienvenido en ninguna parte como lo era en esa chocita de gente de color esa mañana. Nunca me sentí más como en casa.
55 Entré allí y allí estaba un muchacho muy grande fornido de color acostado allí, de unos dieciocho años, con las cobijas en su mano, haciendo: “Mmm,mmm,mmm”. Dijo: “Está tan oscuro, oscuro, tan oscuro. Mmm, tan oscuro, tan oscuro”.
Ella dijo: “Lleva diciendo eso desde hace varios días”. Dijo: “Él está inconsciente”. Y dice: “Él ha estado diciendo que está afuera en el mar y está tan oscuro que no sabe hacia dónde va”. Dijo: “Pastor, yo no quiero ver a mi bebé muriendo de esa manera”. Así que ella se acercó y lo besó en su cabeza, y le acarició su mejilla. Dijo: “El bebé de mamá”.
Allí lo tiene, el amor de una madre. No importa lo que él ha hecho, todavía está ese amor de mamá alcanzando a su hijo. Y si el amor de una madre haría eso, ¿Qué haría el amor de Dios? Ella le dio una palmadita.
56 Y yo dije: “Tía, ¿podemos orar?”. Y esa santa anciana de Dios se arrodilló allí abajo, quien se ganaba la vida sobre un lavadero. Ella oró una oración, hermano, que le haría sentir escalofríos de arriba abajo.
Ella dijo: “Señor, no dejes que mi bebé muera”. Ella dijo: “No entiendo, nada sobre que esté Tu pastor aquí”. Dijo: “Pero yo estaba orando; Tú me dijiste que orara para que él viniera. Tal vez él ore y entonces Tú salvarás a mi bebé”. Dijo: “No quiero que muera de esta manera, querido Dios. Te doy las gracias. Yo sé que Tú estás aquí”.
Y cuando terminó de orar, yo estaba parado allí llorando, escuchándola. Así que me acerqué y coloqué mi mano en sus pies, tan fríos como podían estarlo. La muerte estaba sobre el muchacho, si alguna vez he visto la muerte. Y me quedé un poco atrás. Yo dije: “Oremos de nuevo, Tía”.
57 Yo me arrodillé y dije: “Querido Señor, no sé por qué Tú me enviaste aquí abajo, pero Tú quien aterrizó ese avión anoche y me mandó aquí abajo. Yo fui a la oficina postal esta mañana y Tú me mandaste aquí abajo. Yo me detuve aquí. No sé por qué. Pero, Señor, te pido que tengas misericordia ahora, si Tú me enviaste aquí para cumplir Tu misión. Pongo mis manos sobre estas piernas de esta manera y te pido, querido Dios, que le perdones la vida, si lo puedes conceder”.
Y yo pedí eso, y cuando lo hice él estaba haciendo: “Mmm, mmm”. Dijo: “¿Mami? ¿Mami? ¡Oh, mami!”.
Ella dijo: “Esa es la primera vez que me ha llamado”. Ella se levantó, comenzó a limpiarse las lágrimas.
Dijo: “Mami, se está aclarando en la habitación. Se está aclarando en la habitación”. Cinco minutos después el muchacho estaba sentado al lado de la cama.
58 Como unos dos meses o tres después de eso, un poco más, yo iba pasando en tren rumbo a Phoenix, Arizona. Y me detuve. Usted sabe cómo los trenes se paran. Y fui a un pequeño restaurante para comprar algo de comer. Y escuché a alguien gritando: “¡Pastor Branham!”. Y me fijé, y aquí estaba él; era uno de los maleteros del lugar. Él dijo: “¿Se acuerda de mí?”.
Le respondí: “No señor”.
Él dijo: “Yo era el muchacho que se estaba muriendo en aquel lugar esa mañana cuando el Señor lo envió allá abajo, en respuesta a la oración de mi mami”. Él dijo: “Él no solo me sanó, pero me salvó”. Él dijo: “Yo estoy lleno con el Espíritu Santo ahora, Pastor”. ¡Aleluya!
59 ¿Qué es? El mismo Espíritu Santo, hermano, hermana. Miles de esas cosas. Ojalá tuviera el tiempo para contarles lo que ha sucedido alrededor de países sobre la guianza del Espíritu Santo. Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Ese mismo Ángel de Dios está aquí mismo en este edificio esta noche. ¿Lo creen ustedes?
Inclinemos nuestros rostros, hablemos con Él solo un momento.
60 Padre, tomaría horas, sí, semanas decir lo que Tú has hecho de esa forma en los últimos cinco o seis años. El tiempo va pasando. Pronto tengo que bajar al río. Ayúdame entonces, Señor. No quiero tener problemas en el río. Quiero estar listo esa mañana cuando toda esa multitud esté esperando allí, el barco para cruzar.
[Espacio en blanco en la cinta]… permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho“. Estas son Tus promesas, Señor.
Y yo me paro aquí esta noche delante de esta audiencia de gente. Te doy las gracias, Oh Dios te doy las gracias, de que a Ti te ha placido tomar las cosas bajas de este mundo, hombres pobres, indignos, pecadores indignos y los lavaste en la Sangre del Único Santo. Los pusiste aquí como una compra de Tu Sangre. Danos la Estrella de la Mañana, la Columna de Fuego para guiarnos, aunque somos unos desechados, aunque somos llamados unos fanáticos. “Y todos los que viven piadosamente en Jesucristo sufrirán persecución”. Estamos contentos esta noche de que podamos ser considerados de esa manera por causa del Reino de Dios.
61 Dios, quita todo el temor del corazón de estas personas enfermas esta noche. Déjales saber que Tú estás aquí. Tú solamente estás haciendo estas cosas para probar que Tú estás con ellos. El mundo científico lo sabe esta noche, la Iglesia lo sabe esta noche. Señor, sería un pecado para nosotros el dudar Tu Palabra. Ayúdanos, Señor.
Perdona nuestro pecado de incredulidad, el cual es el único y original pecado. Dios, ayúdanos esta noche a ser fieles y creer. Sana a cada persona enferma. Salva a los perdidos esta noche, Señor. Tal vez habrá alguien aquí que no te conoce, alejado de Dios, apartado sin Cristo, sin Dios. Oro que Tú los salves ahora mismo. Que cada descarriado regrese a Dios por medio de Cristo.
62 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados… Si Dios escuchará mi oración, da visiones… Él me detuvo entonces, en mi oración, y me dijo que preguntara algo. Mientras están Uds. Orando, todos los Cristianos, hay un hombre o una mujer aquí que todavía no conoce a Cristo y no ha nacido de nuevo, levantará su mano y dirá: “Hermano Branham, ore por mí. Yo quiero que Dios me dé la experiencia del nuevo nacimiento”. Dios le bendiga. Dios le bendiga, a usted, a usted, a usted. ¿En alguna parte en la ala? Dios le bendiga. Dios le bendiga. ¿De nuevo en la segunda ala? Dios le bendiga, y a usted, a usted. ¿En la parte de atrás del edificio? Dios le bendiga, y a usted. Veo sus manos allá, sí.
Alguien más diga: “Hermano Branham, yo necesito a Cristo”. Yo lo sabía. El Espíritu Santo me dijo que hiciera esto. Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermano. Yo veo su mano. A mi derecha, por esta hilera de la derecha, y allá atrás diga: “Hermano Branham, ore por mí”. Dios le bendiga, dama. Yo la veo. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga. Yo la veo. Y usted allá atrás, jovencita, yo la veo. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga, señor. Usted hermana. Dios le bendiga. Dios le bendiga y a usted, a usted, a usted.
Ese es el mismo Ángel de Dios que les mostré en esta fotografía aquí mismo. Ese es Aquel que les está hablando ahora. ¿Ven lo que Él hace? Oro que Dios se los conceda ahora mismo.
63 Ahora, Padre Celestial, sus corazones están hambrientos. Que ellos te acepten ahora mismo como su Salvador personal. Que algo se haga en este momento. Al final de este servicio que ellos puedan entrar al cuarto aquí y recibir el bautismo del Espíritu Santo. Concédelo, Señor. Te damos las gracias a Ti porque sus manos se levantaron, su sinceridad. Y oro que bendigas a cada uno de ellos. En el Nombre de Jesucristo lo pedimos. Amén.
¡Qué maravilloso! Esa es la manera como me gusta sentir el Espíritu de Dios cuando está llegando el momento para el servicio de sanidad, apaciblemente. Simplemente soy chapado a la antigua. Me gusta la antigua manera de llorar, con un quebrantamiento, para que Dios pueda moldearlo y hacerlo nuevo. Me gusta eso.
64 Pobre anciana sentada aquí llorando, limpiándose las lágrimas de sus ojos. Dios le bendiga, dama. Con un pequeño chal sobre su hombro, como una típica madrecita anciana. Algo con respecto a la pequeñita, además. Mire para este lado solo un minuto, dama. Ella está orando allí. ¿Se lo puede mencionar a ella?
Oh, el problema está en su nariz, ¿no es así? El lugar en su nariz. Le diré que sucedió. Usted tiene muchos problemas por los que está preocupada. ¿No es así? Una vez fue sanada de eso. ¿Es correcto? Sí, señor. Y Ud. Se metió entre un montón de incrédulos. ¿No es eso cierto? Eso provocó que usted retrocediera, y la cosa regresó. [La mujer habla con el Hermano Branham]. Usted solo tenga fe en Dios y eso la dejará.
Mire. Usted tiene algo que la molesta, también, me fijé. Usted coloca cosas y olvida qué hacer con eso, tiene una especie de pérdida de memoria. ¿No es así? Si eso es correcto, levante su mano para que la gente… Eso es correcto. Veo que coloca cosas y no las puede encontrar. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. No estoy leyendo su mente, pero Ud. No puede esconder ahora su vida, ¿ve? Ahora, solo tenga fe en Dios. Yo observaré mientras estamos orando por los enfermos. Tal vez el Señor me dará una palabra para usted.
Aquí está. El Ángel del Señor está aquí mismo ahora.
65 (¿En dónde está Bill? ¿Qué tarjetas de oración repartiste, Billy? T-1 al 50. Vamos a tomar los primeros quince; pónganlos de pie rápidamente por favor).
T, tarjetas de oración T. ¿Es eso…? Mire en… Verán mi foto y el nombre de Uds. por un lado. En el otro lado tiene un número y una letra; tiene T. 1, ¿quién tiene T-1? ¿Tarjeta de oración T-1? T-2, 3, 4, 5, 6, hasta el quince más o menos si pueden… o, solo diez de ellos. Miren los que llegaron, los primero diez y vean cómo…
[Un hermano da un anuncio.]
66 Desearía que la audiencia pudiera ver esto. Toda la habitación se está tornando lechosa, como leche. Oh, amigos, les estoy diciendo la verdad. Dios lo vindica con Su Espíritu. Y este es el mismo Ángel de Dios, la misma Columna de Fuego que estuvo sobre el Señor Jesucristo y Su Persona y conocía los pensamientos de la gente e hizo las cosas. Aquí está, el mismo Jesucristo. Tenga fe esta noche.
Me pregunto si nos podemos poner de pie solo un minuto, lentamente con sus rostros inclinados, y cantar Solo Creed, solo para cambiar de postura, por favor.
Solo creed, solo creed, (Todos con reverencia)
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed.
Todo es posible, solo creed.
67 Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento. Ahora, tarareen junto conmigo mientras los muchachos están formando la línea de oración. [El Hermano Branham comienza a tararear el canto]. Quiero que miren hacia acá. Levanten su mano. Ahora, cántenlo así junto conmigo. No voy a hacer nada más, Señor, pero ahora yo creo.
Ahora, yo creo (no que lo haré
Después de un rato; yo ahora lo creo) ahora, yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo;
Ahora, yo creo, ahora, yo creo,
Todo es posible, ahora yo creo.
Vamos a sentarnos ahora solo por… Algo acaba de suceder en la iglesia en este momento. Le dije al Hermano Reed. Tengan fe ahora. Crean con todo su corazón ahora mientras estoy orando por los enfermos. Si yo soy el siervo de Dios, entonces Dios dirá ahora que yo he dicho la verdad. Si yo digo la verdad, Dios hablará que es la verdad. Si yo no digo la verdad con respecto a Él, Dios no lo respaldará, porque Dios solo habla la verdad. Tengan fe en Dios.
68 (¿Esto aquí…? Yuh). Solo quiero hablar con usted un minuto, señor. Percibo que Ud. Es un hombre Cristiano, pero sin embargo, somos desconocidos el uno al otro. Yo no lo conozco a usted, hasta donde yo sé. Nunca lo he visto; yo no lo conozco. No, somos desconocidos. Quiero que usted… Usted está consciente de que Algo está sucediendo, ¿ve? Se da cuenta de que Algo está cerca. Bueno, esto es lo que es, señor.
Quiero que crea con todo su corazón. Ahora, mire eso solo sucedió porque yo estaba diciendo la verdad. Es por eso que Él estaba allí. Él está con la iglesia en todas partes, en todas partes. ¿Cree Ud. que soy Su siervo? Yo creo que esa es la verdad. Si yo soy Su siervo, si hay algo que yo pueda hacer para ayudarle, hermano, yo lo haría. Iría rápidamente y lo haría, pero no puedo. Mire, yo solo soy un hombre.
Pero siendo Su siervo… Igual como esa luz. Ahora, si se apagaran aquí las luces… o, vinieran ustedes mañana en la noche y prendieran las luces y ellas no encendieran, Uds. no dirían que no hay tal cosa como electricidad. Uds. Dirían que los cables están cruzados en alguna parte, la razón que no pueden obtener luz. Bueno ahora, tal vez es la misma cosa aquí, ¿ven? Puede ser que algo esté mal y no puedo ponerme en contacto con Dios por usted. Pero si la luz brilla, Dios tiene que encenderla. Yo no puedo hacerlo. No puedo hacerlo. Pero Él nunca me ha fallado, y no creo que me vaya a fallar ahora.
69 Ahora, si Dios me revelara algo sobre su vida, antes que yo ore por usted… Para hacerle saber que Él está parado aquí presente, aquí está Su fotografía. En Su presencia, y Ud. está consciente de que Algo está cerca de usted, una sensación de… con toda reverencia. ¿Es eso correcto? Ahora, si es correcto, levante sus manos para que la gente pueda saber que eso es verdad. Ahora, esa es la única cosa que lo puede ayudar.
Usted está sufriendo con algo en un problema de riñón, ¿no es así? ¿Un problema de riñón? Y Ud. ha ido con el doctor. Y oh, es una vejiga, también. Y él le dijo que… algo por el estilo y como que él sacudió la cabeza. Él está en duda de algo. ¿Es eso cierto? Y pudiera ser cáncer, yo creo. ¿Es eso correcto? Usted también tiene un problema cardíaco. ¿Es correcto?
Se fue de mí entonces. ¿Era esa la verdad? Si fue la verdad, lo que dije, levante su mano. ¿Y cree que Él está parado aquí? ¿Conoce Él todo de usted? ¿Están sus pecados bajo la sangre para que no haya nada en su contra? ¿Tiene fe para creer ahora? Venga aquí.
Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, en esta criatura Tuya moribunda, Señor, pongo mis manos y pido que sea reprendido este diablo que está tratando de tomar su vida y de enviarlo a una tumba prematura, que lo deje. Y que él se ponga bien, Señor. Yo lo bendigo para su sanidad. En el Nombre del Señor Jesucristo que sea hecho así. Amén. Dios le bendiga, señor. Ahora, vaya regocijándose. Déjenos saber cómo le está yendo.
70 Ahora, solo sean reverentes. No duden. Tengan fe. Muy bien. Ahora, no piensen que no me doy cuenta en dónde estoy, pero simplemente se está moviendo por todo el edificio ahora, ¿ven? ¡Oh, qué noche! Cómo la gente podría ser bendecida correctamente, si lo quisieran.
71 Venga aquí solo un minuto. ¿Cree usted? ¿Con todo el corazón? Yo no la conozco. ¿Cuál es su nombre? [“Young”]. Young. Gusto en conocerla, hermana. Pero, ¿cree Ud. que está parada en la Presencia de Su Ser? Eso que Ud. siente no es por causa de su hermano parado aquí; es por causa que Él está parado aquí. ¿Cree Ud. eso?
Ahora, soy un desconocido para usted. Nunca la he visto en mi vida. Pero si hay algo en su vida, tendrá que venir de Dios. ¿Es eso correcto? Y si Él me lo revela, entonces si yo soy Su profeta, Él me puede decir cualquier cosa que desee decirme. ¿Es eso correcto?
Usted está más enferma de lo que piensa que está. Ud. tiene tumores en sus ovarios femeninos. La revisaron por eso y eso es lo que él dijo. ¿Es verdad? Me dejó justo entonces. Algo estaba sucediendo y no pude captarlo en ese momento. Alguien que está allí con un tumor, también, ¿lo ve? Cuando mencioné eso, se movió de uno al otro.
72 Quiero hablar otra vez con usted solo un momento. Usted tiene una condición nerviosa, también. ¿Es correcto? Un problema estomacal, y su nerviosismo le está provocando eso a su estómago. Y Ud. es una persona que se preocupa mucho. Bueno, mire. Ud. se pone muy nerviosa algunas veces, ¿no es así? Hace un tiempo Ud. estaba lavando los platos y por poco se le cae un plato. ¿Se acuerda de eso? Y luego cuando estaba orando al lado de… cuando escuchó que yo iba a estar aquí. Ud. le pidió a Dios si podía entrar en la línea, usted creyó que Él la sanaría. ¿Es eso correcto? Usted le dijo eso a Él al lado de su… ¿Es eso correcto? ¿Ahora cree usted eso? Nadie en el mundo podría escuchar esa oración sino solo Dios. ¿Es eso verdad? ¿Cree Ud. ahora? Mi hermana, la bendigo por su sanidad. Creyente en Cristo, reciba su sanidad. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que pueda irse de aquí y ser sanada.
Ahora, crean Uds. esto. Ahora, todo su problema ha venido a usted recientemente porque está llegando al tiempo de la vida que le está provocando estar nerviosa y preocupada. Ahora, salga de aquí. Si Dios pudo revelarme eso a mí de lo que ha sido su vida pasada… No recuerdo en este momento lo que era. Es una visión, ¿lo ve? Y si Él pudo revelarle lo que ha sido en su vida pasada, ¿no revelará Él lo que será en su vida futura? Si Él me dejó saber eso, ¿no me dejará Él saber lo que será? Si se puede ir de aquí esta noche en un espíritu feliz regocijándose y darle las gracias a Dios y solo estar feliz y aventar la cosa, usted se va a poner bien. Dios le bendiga. Vaya y [palabras no claras].
73 ¿Cómo le va? ¿Somos desconocidos? [La hermana habla con el Hermano Branham]. Sí. Usted me ha visto desde que he estado aquí esta ocasión. Usted es la pianista, ¿así dijo? La pianista. Ya veo. Pero, quiero decir, no soy un conocido personal suyo, no sé nada respecto a usted. ¿Cree que soy el siervo de Dios? La razón que le pregunto eso, Él me dijo que lo hiciera, que le preguntara a la gente. Bueno ahora, el sanarla, hermana, yo no podría hacer eso, porque yo soy solo un hombre. Pero de su vida, Dios conoce eso. Por supuesto, veo que está usando lentes. Cualquiera sabría eso. Igual como si yo dijera que ese hombre sentado allí está lisiado: cualquiera sabría eso con solo verlo. Pero una persona que se ve saludable como usted y luego que tenga algo mal en él, entonces eso es diferente. Esa es la parte que no se ve.
Pero Ud. tiene astigmatismo en sus ojos y le provoca dolores de cabezas y cosas todo el tiempo. ¿Es eso correcto? Usted tiene fuertes dolores de cabeza todo el tiempo. Y Ud. está preocupada por este niño, también. Estuvo muy cerca de perder ese niño, ¿no es así? Y el bebé… El problema de ello es, es lo que… No estoy leyendo su mente, pero ese bebé no puede caminar y se le está pasando la edad y no puede caminar. ¿Es eso correcto? ¿Cree que soy el profeta de Dios? ¿Cree que si le pido a Dios que lo bendiga, la maldición se irá y bendiciones vendrán sobre él? Pase adelante.
Dios Todopoderoso, pongo manos sobre la mujer, sobre el bebé. Bendícela y dale su sanidad, Señor. Que el bebé y ella sean bendecidos [Palabras no claras] bendito seas en el Nombre de Jesucristo. Amén. [Palabras no claras]
74 (¿Es este el paciente? ¿Es este el paciente?) ¿Cómo le va? [El Hermano Branham se aclara la garganta] Discúlpenme. Solo quiero hablar con usted. ¿Cree que estas cosas que ve que se están haciendo vienen de Dios? Lo cree. No pueden venir del hombre. De ninguna otra parte sino de Dios. El Señor le bendiga y recompense por su fe.
Ahora, si soy el profeta de Dios y Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, la misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel por el desierto vino sobre el Hijo de Dios y lo guió a Él y Él reclamó que no podía hacer nada excepto lo que el Padre le mostrara, entonces Él es el mismo hoy. ¿Es eso correcto? Si yo no la conozco, y Él está aquí y usted y yo hablando, sería igual como la mujer junto al pozo y el Maestro hablando con ella. Él no podía sanarla, pero encontró en dónde estaba su problema. ¿Es eso correcto?
Bueno, yo reclamo que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, que Él me trajo a este mundo con un propósito, me levantó para bendecir al pueblo en la forma de un don Divino el cual me fue ministrado por un Ángel. ¿Cree que eso es verdad? Usted cree que eso es la verdad.
75 Hay algo peculiar sobre su vida. Todavía no puedo captarlo. Se sigue moviendo, luego se pone oscuro y se aparta de mí. Solo quiero hablar… Sí, yo veo. Sí, señora. Usted tiene un problema rectal, esa es una de las cosas. ¿Es eso correcto? Muy cierto. Alguna clase de afectación del riñón, algo en las glándulas allí. Y luego otra cosa, aquí está algo que… Más vale que lo diga. Usted tiene un hábito que está tratando de dejar. ¿No es así? El fumar cigarrillos. ¿Es eso correcto? Dios tenga misericordia de usted. Venga aquí.
Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, Autor de la Vida Eterna, viendo a esta pobre mujer en la visión, bajando esas cosas y tratando de apartarse de ellas, llora y regresa y las toma. Oro por misericordia para esta pobre alma. Oh, tu espíritu inmundo que ata a esta mujer en la forma de un hábito de tabaco, sal de ella en el Nombre de Jesucristo. Deja a la mujer. Ahora, mi hermana, usted se encuentra libre de eso ahora. No vuelva a fumar. Esas otras cosas se despejaron. Usted está bien ahora.
76 ¡Alabado sea el Señor! [Palabras no claras].
¿Cómo le va, señor? Creo que somos desconocidos, señor. [“Somos desconocidos, sí, señor”]. ¿Cree que soy el profeta de Dios? [“Sí que lo creo”]. No digo eso por… solo estoy tratando de ayudarlo, lo ve, hermano. ¿Lo entiende? ¿Ha leído el librito que trae en su bolsillo? [“Sí”]. Entonces entiende lo que está pasando ahora, ¿no es así? [“Claro que sí”]. ¿Le gustaría volver a comer y tener un buen estómago y comer como solía hacerlo? ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Entonces vaya y haga lo que le dije que hiciera: Coma cualquier cosa que quiera.
Venga. Cuando le dije eso a ese hombre, usted se estremeció completamente, ¿no es así? Porque Ud. tiene la misma cosa. Vaya y coma su cena. Tenga fe en Dios.
77 Muy bien, venga dama. Tenga fe. El mismísimo Dios del Cielo está en presencia suya. Usted está en Su presencia. El Mismo que le dijo a la mujer: “Tus pecadores te son perdonados”.
¿Cómo le va, dama? ¿Somos desconocidos? [La dama habla con el Hermano Branham]. Cuando usted tenía… Hace cinco años cuando nosotros estuvimos aquí, yo la miré; pasó por la línea o algo. Usted fue sanada en aquel entonces. Entre usted y yo viene una sombra oscura. Se sacude y Ud. brinca. Eso solo puede significar una cosa. Eso es un demonio, y ese es un demonio de nerviosismo. ¿Es eso correcto? Algunas veces usted piensa que ha perdido la mente. ¿Es eso correcto? Pero él es un mentiroso. Usted no lo está. Usted está tan cuerda como cualquiera. Pero él está tratando de abatirla, dama. No le preste atención a eso.
¿Me cree que soy Su siervo? Mire. Permítame decirle algo. Usted ha intentado desde hace mucho llegar a un lugar, Ud. pensó que si… como si pudiera poner su pie y comenzar a partir de allí. ¿Es eso correcto? No estoy leyendo su mente, pero Ud. estaba orando sobre eso. Eso es correcto. Ud. dijo muchas veces allí en sus pensamientos: “Si tan solo pudiera empezar desde un lugar”. ¿Es eso…? Este es su punto de partida, aquí mismo, [Palabras no claras] el siervo de Dios. Tú diablo, en el Nombre de Jesucristo, estás expuesto. Sal de la mujer. Déjala. Vaya regocijándose, hermana. Usted está ahora salva [Palabras no claras] Vaya, y que el Señor bendiga [Palabras no claras]… la cosa.
78 Venga dama. ¿Cómo le va, dama? Usted fue sanada al mismo tiempo que ella. Usted tenía la misma cosa, nerviosismo. ¿Es eso correcto? Usted está sanada. Puede seguir adelante. Dios le bendiga. Tenga fe en Dios. Crea con todo su corazón.
Esa Luz sigue suspendida en ese rincón allí por algún motivo. Cada vez que se va de un paciente, se va para ese rincón. Justo hace un rato, se fue sobre la audiencia, regresó y se detuvo allí en ese rincón. Y cada vez que se va de aquí del paciente, Eso pareciera irse directamente a ese rincón, pero no puedo ver lo que es. Así que sigan orando. Yo no sé. Ahora, sean reverentes. No tienen derecho de descreer a Dios más. No tienen el derecho.
Esa mujer sentada con pesar, ¿no es así? Algo sucedió donde eso… ¿La conoce a ella? ¿Ha habido algo que sucedió en el hogar o algo, una muerte o algo? Anímese, dama. Sea de bue ánimo. Jesús vive y reina.
79 Tenga fe en Dios. Traiga a este bebé, ¿lo hará? Quién se atreve a decir… Todos los diablos del infierno están derrotados. Todos los espíritus están ahora sujetos a mí por medio de Jesucristo. La cosa está bajo control ahora. ¿Qué podría suceder?
Mi pequeña hermana, ¿amas al Señor Jesús? Ven aquí, cariño. Si Jesús de Nazaret estuviera aquí, Él pondría Sus manos sobre ti y te bendeciría y sabría lo que está mal contigo, y tú mejorarías. ¿Es eso correcto? ¿Crees que Jesús le revelará al Hermano Branham lo que está mal contigo? Tú te ves como una fina niñita dulce y saludable, pero no lo estás. Tienes asma, ¿no es así cariño? Has pasado un tiempo muy terrible con eso. Simplemente toses y toses, y en la noche mamá se tiene que levantar, algunas veces, para sentarte y toses. ¿No es eso cierto? Veo a mamá trabajando. Pero te vas a poner bien, ¿no es así?
Ven aquí. Mis manos son un pobre sustituto de las Suyas, querida, pero este gran Ángel de Dios, Quien está parado cerca ahora, honrará mi oración. ¿Crees esto? Porque pido por ti como si fueras mi propia niña, ¿ves? Ahora, ven para acá con el Hermano Branham. Querido Padre Celestial, pobre cosita. Oro que le quites esta maldición y que la pequeñita se ponga bien. Yo la bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén. [Palabras no claras].
80 ¿Quién tiene derechos de dudar a Dios? Nadie que… Ven aquí otra vez, querida. Cariño, ven aquí solo un minuto. Mira, justo aquí, aquí mismo. No, sigue adelante. Está bien.
Allí está Él. Ella sufre de la misma cosa. ¿Es eso correcto, señor? Dama, yo nunca la he visto en mi vida. ¿Tiene una tarjeta de oración? No tiene una tarjeta de oración. [La mujer habla con el Hermano Branham] Sanada de bocio aquí hace siete años.
Dios sé misericordioso. Cuando sentí que pasó esa niñita, sentí esa asma que volvió a jalar. Pensé: ¿de dónde está viniendo eso? Está en esa criatura. Saltó sobre ella otra vez. Vino a través de allí y yo pensé… Traje de vuelta a la niña, pero la niña está libre. Regresé y lo sentí, y allí estaba él. Él se pudiera esconderse del doctor, pero no puede esconderse de Dios. Él está expuesto. Es un demonio horrible, especialmente al hibernar en regiones como estas, lenta y pantanosa. Tenga fe en Dios. Solo estaba observando para ver lo que sucederá.
81 ¿Quiere recuperarse de esas hemorroides, sentado allí orando? ¿Es así? Bueno, póngase de pie y acepte su sanidad, en el Nombre del Señor Jesús. Eso es lo que Ud. tiene. Muy bien. Dios le bendiga. Puede tomar asiento ahora.
Hay algo mal en sus ojos, ¿no es así, señor? Su esposa sentada allí tiene venas varicosas, también, ¿es correcto? Yo pensé que Él estaba suspendido en ese rincón por algo. Ahora, eso que Ud. siente ahora, es el sentir del Señor. Pongan sus manos uno sobre el otro. Que Dios les bendiga a ambos.
82 Satanás está expuesto.
Muy bien. Venga, dama. ¿Quiere recuperarse de ese problema cardíaco? Bueno, solo baje de aquí y acepte su sanidad. Diga: “Señor Jesús, gracias”. Dios la bendiga a ella en el Nombre de Jesucristo.
¿Quiere recuperarse de lo suyo, dama? Solo baje de aquí y acéptelo. Diga: “Gracias Dios por mi sanidad” y sígalo a Él. Dios le bendiga, hermana.
Eso es [Palabras no claras] condición nerviosa más que cualquier otra cosa. Usted se afecta [Palabras no claras]. Piensa algunas veces que [Palabras no claras] solo porque se encuentra completamente… Cuando se acuesta es más grave. No es estar leyendo su mente, pero solo pensé decirle cuando pasó por allí, ¿ven? Así que siga adelante ahora, se va a poner bien. Solo siga adelante dando gracias a Dios por [Palabras no claras].
83 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Venga. Tal vez Ud. piensa que estaba leyendo la mente de la persona. Yo nunca vi a la mujer en la cara. Coloque su mano sobre mi hombro, dama, la paciente aquí. ¿Cree que soy el profeta de Dios? ¿Cree que Dios puede allá en la audiencia lo que está mal con usted? Si yo le dijera en el Nombre del Señor lo que está mal con usted, usted lo creerá, por supuesto, ¿no es así? Es diabetes. ¿Es eso correcto? Si lo es, levante su mano. Ahora baje y sea sanada, en el Nombre del Señor Jesús. Tenga fe. Crea en Él con todo su corazón. Tenga fe en Dios.
¿Cree usted, dama, sentada allí? Venga para acá. Madre, tensión, problema cardíaco. ¿Es eso correcto? Pasó por una vida muy horrible, ha tenido muchas tristezas. Ahora, vaya, crea en el Señor ahora, y sea sanada, en el Nombre de Jesucristo.
Tengan fe en Dios. ¿Creen con todo el corazón?
84 ¿Le gustaría sanar de ese bocio, dama? ¿Cree que puede sanar eso? Por supuesto puedo ver eso en su garganta desde aquí. Eso es correcto. Míreme y créame como el profeta de Dios. Usted estaba allí orando que yo la llamara. ¿Es eso correcto? Entonces para que pueda saber… ¿Es su esposo el que está sentado a su lado? Míreme entonces, señor. ¿Qué piensa al respecto? ¿Cree que soy el profeta de Dios? Usted sufre con hemorroides, ¿no es así? ¿Es eso verdad? Entonces pongan manos uno sobre el otro, y acepte a Jesucristo como su sanador.
Tengan fe en Dios. No duden. Crean.
Usted sigue mirándome, señor. Sigue mirándome. Usted tiene un problema estomacal, ¿no es así? Sí. Tiene un problema estomacal. Algo está mal en su cabeza, ¿no es así? Sí, señor. Pero lo único que es, usted no ha podido ser capaz de apro… Se ha orado por Ud. muchas veces. ¿Es eso correcto? Ha intentado por la radio, colocando las manos en la radio. Ha intentado todo en el mundo; se ha colocado lana. ¿Es eso correcto? Bueno entonces, ¿Por qué no se pone de pie y acepta su sanidad en el Nombre del Señor Jesucristo? Amén.
¿Por qué no hace usted lo mismo, dama? Por qué no se levanta de allí y dice: “Señor, yo me pondré bien. Si me quedó acostada aquí, moriré”. ¿Por qué no se pone de pie y dice: “Yo acepto mi sanidad”, para que sea sanada?
85 ¿Hay alguien aquí adentro que puede creer su sanidad en este momento? Pongan sus manos uno sobre el otro y permítame orar. Ponga su mano sobre ella. Dama, eso asmático puede convertirse en tuberculosis en la garganta. Usted está recibiendo su llamado. Sea reverente.
Ahora, si Dios puede hacer que los demonios escuchen, Dios puede pararse aquí y con una oración hacer que cada diablo se vaya de este edificio. ¿Lo creen ustedes? Si Pedro el apóstol, aprobado de Dios, y su sombra pasaba sobre la gente porque sabían que Dios estaba con él, quien se paró en el terrado y vio visiones, y así sucesivamente, y la gente lo creyó, ¿no creen que el mismo Dios está aquí con nosotros esta noche? Cada prueba científica.
86 Puedo sentir que mi fuerza se desvanece. Alguien tiene su mano en mi espalda. Es alguien, y sé que esa es la señal que debo irme. Pero si Uds. creen con todo el corazón, el diablo está expuesto. No hay una persona aquí adentro ahora, ningún espíritu que no estará sujeto a esta oración. Si tan solo puedo hacer que lo crean, y demás. Quizá los pasemos uno por uno, uno por uno, a esta plataforma, uno por uno, uno por uno; sería la misma cosa. No pueden esconder su vida aunque lo tuvieran que hacer.
Pero mire, hermano, tomaré su fe para sanarlo. Miren allá al Calvario ahora y digan: “Señor Dios, Creador de los cielos y la tierra, yo te creo ahora mismo”. Tengan fe ahora mientras oro por ustedes.
87 Dios Todopoderoso, Autor de la Vida, Dador de todo buen don, manda de Tus bendiciones sobre Tu pueblo. Tú, demonio, Satanás, sal de la gente. Te lo ordeno que dejes a estas personas en el Nombre del Señor Jesucristo. Sal de la gente.
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