S.118 53-0513  La Manera Provista Por Dios 

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OBRAS DEL MENSAJE

La Manera Provista Por Dios

Jonesboro Arkansas U.S.A.

53-0513

1 Gracias, Hermano Reed.
Buenas noches amigos. Estoy muy contento de estar aquí esta noche en el servicio del Señor para hacer… para tratar de hacer Su obra. Y oramos que sea una bendición para muchos de Uds. Es una bendición para nosotros estar aquí con Uds., en Su servicio. Así que, pienso…
Yo soy muy consciente de las cámaras. [El hermano Branham y la congregación se ríen]. Muy bien. Recuerdo, que muchas veces en los servicios, las fotografías y cosas, pues… El Señor le bendiga hermano.

2 Entonces, recuerdo que una de las cosas más difíciles para mí es ver directamente a una; me quedo ciego una hora después de ver una. [El Hermano Branham y la congregación se ríen].
Esto ciertamente ha sido un privilegio, el estar aquí. Sí que parece como llegar a casa, al verlos alineados alrededor de la pared otra vez. La gente afuera… parada afuera en la lluvia y por el estilo. Parece como estar allá en Arkansas.
Y así que, no anunciamos las reuniones porque estuvimos, Ud. sabe, unos días donde podíamos enseñar y predicar un rato, y alinear un tanto las cosas. Esperamos pronto estar de regreso con Uds., si el Señor tarda.

3 Me estaré yendo a casa ahora para prepararme para África, la India, y Palestina, Alemania, y muchos lugares en el extranjero. Nuestro Señor nos acaba de dar la reunión más grandiosa, en África. Tuvimos treinta mil convertidos en un solo día, treinta mil en un solo día. Y cuando ellos vieron la gloria de Dios descendiendo… Los misioneros han estado allá diciéndoles al respecto. Y luego cuando vieron a nuestro Señor entrar y hacer exactamente lo que… lo que les habían enseñado que Él haría… Yo pedí el llamamiento al altar y treinta mil paganos nativos vinieron a Jesucristo al mismo tiempo. Tuvimos como tres o cuatro reuniones. Había cien mil en total, pero treinta mil con un solo llamamiento al altar.
Así que, estamos regresando al mismo lugar otra vez, donde el Señor me ha prometido, por una visión. Muchos de Uds. quieren escuchar sobre si una visión habla o de lo que va a suceder. Ahora escriban esto en su Biblia, como lo hicieron con el niñito que había de resucitar de los muertos en Finlandia. ¿Se acuerdan de eso? Uds. lo vieron en La Voz de la Sanidad y por el estilo. Después de dos años de haber sido predicho. Vamos a tener una reunión allá, la cual será tres veces el tamaño de la otra. Van a haber trescientas mil personas en la reunión. Vean si eso no es verdad.

4 Y oh, cómo nuestro Señor bendecirá este tiempo, más de lo que Él hizo la otra vez. Ahora, escriban eso en algo, y guárdenlo y vean si eso no es correcto.
Va a haber en alguna parte, no sé dónde. Hay un bebito, con un tupido cabello blanco colocado aquí por enfrente de su cabeza, de solo ocho, o diez meses de edad, algo así. Soy muy malo para calcular la edad. Se va a morir. Algo en su garganta o pecho que lo matará. Será llevado en una camilla de lona, de color verde, a un vagón funerario para que se lo lleven. Yo estaré llegando en ese momento, y reconoceré la visión. Dios le regresará la vida al bebé. Entrará de nuevo a la casa, y estará bien. Ahora, solo vean si acaso no sucede eso.
Estoy buscando a un niñito, pelirrojo. Su madre tendrá una de esas cosas que las mujeres usan en la cabeza, una pañoleta, Ud. sabe. Y ella será alta, una mujer delgada, el niñito es así de alto con poliomielitis, gravemente lisiado. Él va a ser sanado instantáneamente. Cuando yo lo vea, sabré que es él —la visión. Y miren… Observen, y verán esas cosas que sucederán.

5 Nuestro Señor está aquí esta noche. Muchos están parados, llevan un buen rato parados, sin duda. Y siento lástima que Uds. tengan que estar parados de esa manera. Un día, hay algunos hermanos afuera en el campo que… bueno, probablemente eran más prósperos en lo financiero de lo que yo era, y tienen carpas grandes. Y muchos de ellos no las están usando ahora. Así que, varios de ellos me hablaron y dijeron que podía tener su carpa, si yo quería usarla. Unas de ellas tienen capacidad para quince mil.
Yo estaba hablando con el Hermano Reed; me gustaría traer esa aquí a las afueras de Jonesboro e instalarla durante un mes, en alguna parte aquí afuera; tener una buena reunión chapada a la antigua. Conseguir que todas las iglesias cooperen de todas partes; no importa quiénes son, dejarlas que cooperen. Ahora, por supuesto, sabemos que habrá muchas que no. Y muchas que no cooperarán. Sino que hay algunas que no creen en sanidad Divina. Nunca han tenido un toque de Dios, no pueden creer. Ellos simplemente no pueden creer. No hay nada allí con lo cual creer, ¿ven? Si no hay vida, simplemente no hay vida. Solo es eso.
Así que Uds., bueno, uno no quiere discutir con la gente. La Biblia dice que solo los dejemos en paz. Los hemos tenido a través de todas las edades, comenzó allá atrás con Caín. Vienen por todo el trayecto de la edad, y ahora toda la vid se va a sembrar, y nosotros estamos… Seguro, será en estos días, así que, muy, muy eclesiástico, muy ortodoxo, también, en la creencia. Pero son simplemente, estrictamente incrédulos, nacidos en el mundo con ese propósito, y no pueden creer aunque tuvieran que hacerlo; la Biblia así lo dice. Esa es la Palabra de Dios. Nacidos en el mundo, preordenados para esta condenación. Así que solo tenemos que tener eso. Pero, dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas. Donde Dios se está moviendo, la gente vendrá a adorar a Dios. Siempre ha sido así.

6 Ahora, muy agradecido y dándole las gracias esta noche al Hermano Reed, y a la Hermana Reed, a los oficiales de esta iglesia, a cada miembro, por su excelente cooperación durante este tiempo. Estamos… La pequeña comitiva se ha dispersado, varios están en casa descansando. El Sr. Sharritt está en Phoenix, Arizona. El Sr. Bosworth está en Durban, Sudáfrica, armando la reunión. El Barón Von Blomberg está en la India preparando una cena. Voy a cenar con el Sr. Nehru, quien es el primer ministro de la India. Y después, él se va de allí con el Rey de Transjordania para una pequeña cena. Y luego de allí nos vamos, desde los mahometanos a Israel, y desde allí hasta Luxemburgo, Alemania. El señor Baxter, el orador, está en la Columbia Británica.

7 Mi siguiente reunión, que sabemos, será en Connersville, Indiana. Tendremos allá capacidad para sentar alrededor de veinte mil en Connersville, Indiana. Esa reunión ya se programó. Hay cuarenta y tres iglesias del Evangelio Completo en el distrito allá, cooperando con eso, con muchas, muchas docenas o más, por Toledo Ohio, y por todo ese lugar. Comenzamos el treinta y uno de este mes, en Connersville, Indiana, en un gran mitin del Espíritu Santo, predicando el Evangelio, orando por los enfermos, esperando que muchos estén allá. Y los invitamos. Si de todas formas andan por el vecindario, vengan.

8 Si Uds. han sido convertidos durante este tiempo de este avivamiento, y todavía no han iniciado con ninguna iglesia, les pediré que vengan y se unan a esta pequeña iglesia. Es un lugarcito maravilloso donde pueden venir, servir al Señor. Si yo viviera en este vecindario, sería miembro de esta iglesia. Yo soy miembro de ella, de todos modos, soy un pastor asociado. Y así que, tengo que volver de vez en cuando para ver tocante a mi iglesia. Y yo miro alrededor, Ud. sabe, así que volveré para verlos, el Señor mediante, muy pronto.
Y todos Uds. que están alrededor de estas otras ciudades, que pertenecen a estas iglesias, vayan a su iglesia diariamente, cada día que puedan, cada día que tengan servicio, vayan. Asistan a su iglesia, sean muy leales. Solo párense al lado de su iglesia. Permanezcan junto a su pastor, y ayúdenlo con todo lo que tengan. Denle apoyo espiritual. Ayunen y oren por él. Y tengan fe en él, y Dios guiará a la iglesia a ese día glorioso que esperamos y que está por venir. No importa, Ud. dice: “Bueno, nuestra iglesia no cree…”.
Bueno ahora, siempre y cuando Ud. crea los fundamentos principales y sea nacido de nuevo del Espíritu de Dios, bueno… Quizá Ud. crea que Cristo viene en un caballo blanco, y algunos creen que viene en una nube blanca, pero eso no le impedirá que venga. Él vendrá de todos modos. Así que, solo crean en Él, ¿lo ve? y Él estará allí.
Y ahora, los aprecio a todos. El Hermano Reed dijo que levantó una ofrenda de amor para mí, lo cual hice… y, quiero decir, una ofrenda misionera esta noche, también.

9 Lo que yo hago con el dinero… La razón por la que no tengo una carpa grande, o lugares como ese… Yo gasto cada centavo de dinero —Dios, que es mi juez solemne lo sabe— que todo lo que no necesito para vivir, lo pongo en las misiones del extranjero, y voy a la tierra de los paganos a predicarles el Evangelio a los paganos, y traerles la misma clase de ministerio que Uds. ven aquí mismo. Y luego cuando llegue aquel día, quiero ser contado como un mayordomo que hizo exactamente lo que Dios me dijo que hiciera. Y si yo sé que lo tomé para mí mismo, y voy allá y hago… Bueno, no sería del todo… No recibiré una recompensa. Serían Uds. personas que me enviaron, porque yo no podría ir sin que Uds. me enviaran (Eso es correcto), sin que Uds. hagan camino. Dios lo puso en sus corazones, y usaré cada parte de eso, a lo mejor de mi entendimiento, para que salga el Evangelio de Jesucristo.

10 Ruego para que aquel día cuando se le repartan las coronas a los santos, que yo esté parado atrás cuando vea al grupo de Jonesboro subir allí. Habrá bastante ruido, me temo, cuando lo vea a Él colocar… Pienso en cómo irá a ser cuando la última Cena sea colocada allá en la gloria. Y todos hayamos vencido, sentados en la mesa uno frente al otro. Al mirar a través de la mesa y ver a los santos con viejas cicatrices de batalla sentados allí, lágrimas de gozo bajando por sus mejillas. Solo tendremos que estirarnos al otro lado de la mesa y tomarnos de la mano.
Yo diré. “Oh, hermano, estoy tan contento de verte”. Solo piensen en esa cena de mesa larga. Después el Rey saldrá en Sus hermosas vestiduras y limpiará toda lágrima de nuestros ojos, diciendo: “No llores más, todos estamos aquí ahora, todo ha terminado. La última reunión ya terminó. No más ayunos. No más oraciones, todos estamos en casa. Ahora entra al gozo del Señor”. Eso es lo que quiero escuchar. Es por lo que estoy trabajando duro, día y noche, todo el tiempo que puedo hacerlo.

11 Ahora, el Señor les bendiga. Y yo espero regresar con ustedes. La cuerda del pestillo cuelga en el exterior de mi puerta en casa. Al pasar por allí, lleguen, digan: “¿Cómo está, Hermano Branham?”. Hay mucha gente allí, por lo regular, así que solo empujen y pasen. Diga: “Yo soy de Arkansas”.

12 Quiero leer unas Escrituras para una plática de diez minutos. Luego trataremos de llamar una línea de oración. No sé cómo lo vamos a hacer, pero lo vamos a intentar, si es la voluntad del Señor.
(Ahora, si quieren prender su aire acondicionado por unos momentos, se está poniendo bastante caluroso, pues, adelante. Está bien).
Quiero leer una Escritura en San Juan el capítulo 3. Y lo haré rápido para que podamos entrar directamente en la línea. Ahora, el primer versículo… comenzando con el versículo 9 del capítulo 3.
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,

13 Si pusiera algo… Un poco de lo que llamaría un texto… He estado hablando esta semana sobre: ¿Quién era Jesús? ¿Qué tipo de ministerio tenía Él? ¿Qué pensaba el mundo acerca de Él? ¿Cómo lo recibieron a Él? Y luego comparando Su ministerio con el de hoy, y ver si no es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Esta noche hablaré de: La Manera Provista Por Dios, como tema. A menudo hemos pensado de cómo… si estuviéramos buscando a Jesús, lo que tendríamos que buscar. Si Él prometió que estaría con nosotros hasta el fin del mundo, entonces seguramente, aunque nuestra fe falló, sin embargo, Él está aquí. Si nuestra fe fracasó, sin embargo, Él es fiel; Él no puede negarse a Sí mismo. Él está aquí.

14 Lo que pienso, amigos, que fallamos cuando nuestra fe no logra creer y lo ponemos a Él lejos en alguna parte, cuando Él está aquí mismo con nosotros. Él es tan real en este cuarto esta noche como lo es esta luz. La oscuridad no puede entrar a este cuarto mientras esté esta luz aquí. No importa qué tan oscuro esté afuera, nunca se pondrá tan oscuro sino que esta luz vencerá la oscuridad. ¿Es eso correcto? No importa cuánta oscuridad intente atravesar esa ventana, mientras esté esa luz allí, la luz es más poderosa que la oscuridad.
Y cuando entra la fe, no importa qué tanta incredulidad se pare alrededor, la luz es mayor que la oscuridad. Y yo creo que Dios es tan real en este cuarto esta noche como lo es la luz. Y la luz en mi mano… Está tan cerca como la luz lo está de mis manos.

15 Ahora, si lo vemos a Él en Su ministerio terrenal, Él andaba… Él no reclamó ser una gran persona, no reclamó ser un sanador. Escucho que golpean eso tanto, que el diablo le ha dado a la gente que ora por los enfermos; los llaman “sanadores divinos”. Bueno, porque un hombre predica sanidad divina, no lo hace un sanador divino, Si así fuera, hace que el hombre que predica salvación sea un salvador divino. ¿Creen que sería amable decir de un predicador: “Allí va mi salvador divino, pasando por allí”? Bueno, ciertamente Uds. no querrían hacer eso. Bueno, eso es tan escritural como diciendo: “Allí va como sanador divino”. Un hombre que predica sanidad divina no lo hace un sanador, así como tampoco a un hombre lo hace un salvador. Un ministro no puede salvarlos. Él les puede decir de la Palabra y apuntarlos a Cristo, y Cristo no puede salvarlos, lo que Él ya hizo. Él los salvó a Uds. hace mil novecientos años. Uds. solamente tienen que aceptarlo. Bueno, entonces, un hombre no puede sanarlos; él solo puede apuntarlos a Cristo quien los sanó hace mil novecientos años cuando Él murió.

16 Recientemente estuve en un lugar donde estaba Steward Hamilton, unos excelentes grandes predicadores fundamentales, a los que probablemente no les gustaría que mencionara su nombre ante esta audiencia mixta. Y este ministro se acercó a mí y me dijo: “Hermano Branham, como hombre yo lo admiro”. Dijo: “Pero su doctrina de la sanidad divina está completamente equivocada”.
Yo dije: “Bueno, entonces la Biblia está completamente equivocada”.
Y él dijo: “Oh, Ud. no puede… ¿Predica Ud. la sanidad divina por la Biblia, por medio de la expiación?”.
Yo dije: “Sí señor”.
Él dijo: “Hermano Branham”, por supuesto él sabía que yo no tenía ninguna educación. Y él dijo: “Hermano Branham, si yo le pruebo por la Biblia que está Ud. equivocado, ¿lo aceptará?”.
Yo dije: “Sí, hermano. Ciertamente. Cualquiera que me muestre por la Escritura que estoy equivocado, entonces yo lo aceptaré. No quiero estar equivocado”.
Y él dijo: “Muy bien. ¿Y Ud. predica sanidad divina por medio de la expiación?”.
Yo dije: “Sí señor”.
Él dijo: “Isaías profetizó sobre eso…”.
Yo dije: “Sí señor”.
Él dijo: “Hermano Branham, si la sanidad divina…”. Ahora, escuchen atentamente, todos. Él dijo: “Si la sanidad divina estuviera en la expiación, no habría más dolor. Un hombre ni siquiera podría tener un dolor si la sanidad divina está en la expiación, porque la expiación hace que esté tan cubierta que ni siquiera habría dolor”.
Yo dije: “Hermano, ¿cree Ud. que hay salvación en la expiación para el alma?”.
Él dijo: “Sí”.
Yo dije: “¿Hay tentación?”.
Y él dijo: “¿Lo aplica a Isaías?”.
Yo dije: “Sí señor”. Por supuesto, sin educación, yo tengo que depender en el Espíritu Santo para Su sabiduría.
Él dijo: “No os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar”.
He dado vueltas —cruzado el mundo tres veces ahora; Él todavía no ha fallado. Él no lo hará.

17 Él dijo: “Bueno, Rev. Branham, quiero preguntarle algo”. Dijo: “Si yo le pruebo por la Biblia que la profecía de Isaías ya se cumplió y fue descartada, de acuerdo a…”. Él dijo: “Tomó nuestras enfermedades y por el estilo y molido por nuestros pecados….”.
Y yo dije: “Sí señor”.
Él dijo: “Muy bien, Mateo 8 dice que cuando llegó la tarde, le trajeron a Él multitudes de gente para que los sanara, y Él los sanó a todos, para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades”.
Él dijo: “Puede ver, Hermano Branham, que eso prueba que se cumplió allí mismo, porque la Biblia dice que se cumplió”.
Yo dije: “Hermano, ¿quiere decir que Ud. cree que esa profecía de Isaías: Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, y así sucesivamente: y por Su llaga fuimos nosotros curados, la sanidad que tuvo lugar allí la cumplió?”.
Él dijo: “Eso es lo que dice la Biblia”.
Yo dije: “Entonces la expiación tuvo más poder antes que se llevara a cabo que después que se llevó a cabo, después que entró en vigencia, porque eso fue un año y seis meses antes que Jesús muriera. La expiación ni siquiera se había hecho. Entonces, ¿cómo podría ser?
Y él dijo: “Entonces…”.

18 “Bueno”, yo dije: “Le quiero preguntar algo, hermano”. Él empezó a usar palabras grandes, y yo dije: “Ahora, no me empiece a hablar en lenguas, porque no puedo entenderlas, ¿ve?”. Yo dije: “Hable solo un inglés simple y cotidiano, igual como se usó aquí en la versión King James”. Y dije: “Nos entenderemos el uno al otro”. Y yo dije: “Quiero preguntarle algo. ¿Admitirá que la sanidad divina está en la Palabra? ¿En la Palabra?”. Yo solo quería que dijera eso. Miren, lo sabía.
Él dijo: “Sí, está en la Palabra, pero la expiación está por encima de la Palabra, ¿ve?”. Y él dijo: “Porque en Marcos 11…”. Algunos de ellos dicen que Marcos 16 no está inspirado, pero: “Marcos 11:24 dice: Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”, ¿ve? ¡Todo!
Él dijo: “Sí, está en la Palabra, pero no está en la expiación”.
Yo dije: “¿Quiere decir que Dios lo puso en la Palabra sin ponerlo en la expiación?”.
Dijo: “La expiación está por encima de la Palabra. Es allí donde Ud. fracasa, Hermano Branham”.

19 Yo le di una pequeña parábola. Dije: “Hermano, en una ocasión había un rey, y tenía un gran reino. Y en esto él hizo las reglas, y las expiaciones y demás, del rey”. Y yo dije: “Había un esclavo que cometió un crimen, y ese crimen requería muerte. Así que, llamó al esclavo, le leyeron… Y era muerte. Y no había nada que el esclavo pudiera hacer, sino morir. Así que él dijo: ”¿Qué puedo hacer antes de matarte?“.
“Y el esclavo dijo: Tráigame un vaso de agua. Y así que le trajeron un vaso de agua. Y el pobre tipo sabía que iba a morir, así que estaba temblando mucho, no podía sostener el vaso en su mano. Y él dijo: Ahora espere un minuto. Antes de quitarte la vida, voy a…. Bebe esa agua antes de que te quite la vida. No te voy a quitar la vida hasta que bebas el vaso de agua. Y el esclavo tiró el agua al suelo”.

20 Yo dije: “Ahora, ¿qué va a hacer él? Si es un hombre de honor, él tiene que guardar su palabra. No importa lo que la ley diga, tiene que guardar su palabra”.
“Bueno”, él dijo: “por supuesto, Hermano Branham, ese fue un error en el rey”.
Yo dije: “¿Entonces Dios es tan suelto que cometió un error, y lo puso en Su Palabra y no lo puso en la expiación? No, no, no me diga eso a mí. No, Él no puede hacerlo. No”.
No pueden negar que está en la Palabra, y si está en la Palabra, la expiación es para respaldar la Palabra porque cada Palabra de Dios está inspirada.
Dijo: “¿Cree Ud. que Marcos 16 está inspirado?”.
Yo dije: “Sí señor. Cada…”.
“¿Todo a partir del versículo 9 en adelante?”.

21 Yo dije: “Sí señor. Tomarán serpientes y beberán cosa mortífera”. Dije: “Sí señor, yo creo que está inspirado. No creo en tentar, como en ninguna otra cosa, pero”, dije: “Yo creo que es una Palabra inspirada”.
En una ocasión había una mujer, su muchacho se fue lejos al colegio. Y él aprendió muchas cosas, Ud. sabe. Y mientras estaba lejos en algún colegio para aprender de Dios y todo, su pobre madre anciana se enfermó, y los doctores la desahuciaron. Ella tenía neumonía y se iba a morir.
Entonces, esta mujercita anciana, que vivía por esa calle, fue a una misión, la Misión del Evangelio Completo. Así que regresaron, le dijeron, dijo: “Ahora, dama”, dijo: “¿Cree usted, cree su pastor en orar por los enfermos?”.
Dijo: “No, no creo que creamos en la sanidad divina allá abajo”.

22 Dijo: “Bueno, nuestra iglesia cree en sanidad divina. Permítame hacer que mi pastor suba, y ore por usted”.
Ella dijo: “Bueno, muy bien”. Y así que el pastor subió, y la ungió con aceite, y oró por ella. La mujer se recuperó. Entonces, su muchacho llegó a casa del cementerio… seminario un tiempo después. Entonces cuando… (Se me confunden esos dos, y están tan juntos, de todos modos). Así que, llegué… Él llegó allá.

23 Luego de repente, él dijo: “Madre, querida, estoy tan contento de verte”, y se regocijó con ella. Y dijo: “Ahora, lo que me estaba cuestionando, madre”, él dijo: “tú me estabas diciendo, estando tan enferma, y yo estaba listo para venir a casa, y de repente me escribiste y dijiste que estabas bien”. Dijo: “Nunca entendí eso”.
Dijo: “Oh, querido, ¿no lo entendiste?”.
Dijo: “No”.
Dijo: “¿Sabes en dónde está esa pequeña misión por aquí abajo?”.
“Sí”.
Dijo: “Ese predicador del Evangelio Completo vino y oró por mí, me ungió con aceite, y el Señor me sanó. ¡Aleluya!”.
“Pues”, él dijo: “Madre, cómo se te ocurre. Pues”, dijo: “por supuesto, esa es gente analfabeta que está allá abajo”. Dijo: “Ellos no entienden”. Dijo: “Nosotros hemos aprendido, en el seminario, que Marcos 16…”.

24 Allí es donde ella dijo, dijo: “Pues, él oró por mí, y puso la Biblia”, y dijo: “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Y dijo: “Yo lo creí”. Y dijo: “Dios me sanó”.
“Pues”, él dijo: “Madre”, dijo: “Marcos 16 del versículo 9 en adelante no está inspirado”.
Ella se quedó allí un ratito. Ella dijo: “Bueno, ¡Alabado sea el Señor! ¡Alabado sea el Señor!”.
Él dijo: “Madre, ¿qué te pasa?”.
Dijo: “Solo estaba pensando. Si Dios pudo sanarme con una Palabra que no está inspirada, ¿Qué haría Él con aquella que está realmente inspirada?”.
Si la Palabra que no está inspirada me sanaría, ¿Qué haría la que está realmente inspirada? ¿Qué hace Marcos 11:24? ¿Qué harían las otras? Juan 14:12, y así sucesivamente, ¿ven? Toda está inspirada.

25 Ahora, Dios ha provisto una manera para Su pueblo. Hay mucha gente, muchos de nosotros nos salimos de ese camino. Dios siempre ha tenido una manera provista. ¿Creen Uds. eso? Ahora, Jesús dijo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, (donde acabo de leer) así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”.
Ahora, en un momento oraremos por los enfermos. Dios siempre tuvo una manera provista. Él tiene una manera provista para la naturaleza. Él tiene una manera provista para todo.

26 Aquí, algunas veces yo subo a las montañas, cuando trato de alejarme en el otoño del año para estar a solas una o dos semanas, para ir de cacería. Y me fijé que allá arriba, una de las cosas más peculiares, alrededor de septiembre, muy arriba en el norte de Canadá, pues, hay pequeños lagos allá arriba. Y estos viejos patitos que tienen por aquí en estos campos del arroz, vuelan allá arriba, y llegan allá y hacen su nido allá arriba en el lago. Y ponen sus huevos en el pantano, y empollan a sus pequeñitos. Y después, el pequeñito, cuando llega el otoño del año, es un pato grande. Bueno, él anda allí nadando en el estanque, Ud. sabe, y de repente, la primera brisa fría atraviesa y los copos de nieve caen en la montaña, la brisa fría recorre por el hueco. Hay uno de esos pequeñitos que es el pato macho. Él es el líder, nació líder. Él correrá al centro de ese estanque, levantará su pequeña corneta al aire, y hará: “Honk-honk, honk-honk”. Cada pato en el estanque acudirá a él. Y él se levantará….

27 Ahora recuerde, él nunca ha estado fuera de ese estanque. Nació y se crió en ese estanque. Pero cada uno de ellos sabe que él es un líder, y sabe que Dios lo ha enviado como líder. Y ese pequeño pato volará directamente desde allí sin una brújula o cualquier otra cosa, y llegará tan directo a Arkansas a los campos de arroz de Uds. como pueda venir. ¿Es eso correcto?
¿Por qué es eso? Ud. dice: “Es el instinto”. El pato tiene un instinto“. Bueno, si Dios proveyó una manera para que un pato tenga el sentido suficiente para escapar del frío, ¿qué de un hombre guiado por el Espíritu Santo? ¿Cómo llamaría Ud. eso? ¿Cómo escapan Uds. de sus enfermedades y dolencias y sus problemas y sus episodios fríos? Dios guía. El Espíritu Santo guía al hombre. Pero el problema: los patos conocen a sus líderes, pero nosotros no. El Espíritu Santo nos habla sobre algo, Ud. deja que el Dr. Tal y tal se lo quite con explicaciones. Allí es donde está.

28 Ustedes ven en el periódico, y salen aquí, y ven las noticias, ellos dicen: “Mañana va a estar un clima bonito, bueno”. Y observe a esa vieja cerda tomar las ramitas y las mazorcas de maíz del lado norte de la colina y le da la vuelta por el lado sur de la colina y prepara su cama. No le presten atención al periódico. Esa cerda sabe más sobre el clima que ese comentarista del periódico. Sí señor.
Usted va a cazar conejos y observe a los conejos debajo de la hierba, sentados muy atrás. Espere el clima frío, no importa lo que el periódico dice. Dios les ha dado un instinto. Él los hizo con instinto.

29 Yo estaba arando en una ocasión, papá y yo. Íbamos caminando por el campo, muy bonito. Estábamos arando maíz —Junio y Julio; creo que lo estábamos colocando. Y cuando yo estaba tirando de mis caballos, un par de líneas viejas, unas cuerdas viejas… ¿Alguna vez araron con cuerdas? ¡Oh, vaya! esas te cortan el cuello a pedazos —sin camisa. Sentado allí, y un viejo arado. Directamente mis caballos seguían resoplando y continuando. Yo dije: “Papá, ¿qué pasa? Mira esos caballos, como están actuando, y los tuyos también”.
Él dijo: “Hijo, viene una tormenta”.
Y yo dije: “¿Una tormenta? Pues, no veo ninguna tormenta”.
Él se detuvo. Nunca olvidaré al viejo compañero, él dijo: “Pero, hijo, no entiendes”. Dijo: “Dios le ha dado al caballo un instinto. Ahora, él puede oler la tormenta. Está muy lejos”.

30 Y Ud. sabe, no habíamos arado ni dos o tres hileras más, cuando venía acercándose una nube grande; tuvimos que darnos prisa para llegar al establo. Dios dio un instinto, ¿ven? Un instinto para saber, y para una vía de escape. Dios proveyó una manera para que ellos pudieran oler la tormenta, muy a lo lejos para llegar al refugio, ¿ven? Él ha hecho una manera para nosotros, pero rehusamos aceptarla.
Yo recuerdo, andando de cacería, un día, en las montañas. Qué hermoso es allá arriba en Colorado. Sé que vamos a cazar alces, no para matar bestias, no del todo, sino para estar a solas. Recuerdo, un día, allá arriba, yo iba caminando alrededor; llegó una tormenta, a principios del otoño, como en octubre. Y yo estaba muy adentro, a setenta millas (112 Km) de la civilización, acampando allá atrás, y vino una tormenta de lluvia muy fuerte. Y me puse detrás de un árbol; las lluvias soplaban por encima. Los alces aún no habían bajado. Estaban muy arriba en la montaña. Y a medida que las lluvias comenzaron a soplar, yo me puse detrás de un árbol, y se tornó frío. Después que terminó la lluvia, me asomé, y las siemprevivas estaban congeladas donde la lluvia las había impactado. Y salió un arcoíris, de esa manera, atravesando el valle. ¡Oh, vaya! Si acaso se trata de un abismo llamando a otro abismo. Empecé a sentirme muy bien. Ustedes saben a lo que me refiero.
Y después de un rato, escuché el aullido de un viejo lobo gris por aquí arriba y su compañera le contestó abajo en el fondo. ¡Oh, vaya! Mi madre es mitad-raza. Así que, Uds. saben que yo no podía contenerme por más tiempo. Algo está clamando.

31 Yo pensé: Oh Dios, miré allí ese gran ojo de Jehová sentado allá lejos mirando por la montaña allí donde estaba Su arcoíris, Su pacto. Él no la volverá a destruir con agua, sino con fuego la próxima vez. Yo podía ver Apocalipsis 1, donde estaba Él sentado en Su trono para mirarlo como piedra de jaspe y cornalina, el Primero y el Último, el que es y que era y que ha de venir, y con un arcoíris sobre Su cabeza, un pacto, hecho con Su propia sangre para la gente; por gracia Él los salvaría. Oh, algo comienza a clamar.
Escuché un ruido por aquí, mucho alboroto, aconteciendo. Había una pequeña que llamamos “ardilla de pino”, una vieja ardillita así de larga, se come las piñas de los pinos, una pequeña ruidosa. ¡Oh, vaya! Es como el búho de los irlandeses, todo alboroto y plumas. Yo la miré. Ella estaba sentada sobre un tocón, chirriando. Pensé: “¿Qué la hace alborotarse? Tal vez me tiene miedo. Y de repente miré, venía saliendo de debajo de un lugar destrozado, donde unos árboles habían sido derrumbados años atrás, y estaba una gran águila que venía saliendo de debajo de allí. ¿Alguna vez han visto un águila grande de cabeza blanca? Oh, es una especie hermosa. Venía saliendo de allí. Y esa vieja ardillita le estaba ladrando.

32 Entonces, vi que salió, y la vi sentada allí. Pensé: ¡Oh, vaya! Miren qué valiente es. Ella miró hacia esa pequeña ardilla. Miró hacia mí. Esos grandes ojos que se miraban grises estaban destellando. Pensé: Oh, ¿qué significa eso? ¿Por qué Dios puso esa águila delante de mí? Yo creo que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, todo. Todo… Ustedes están aquí esta noche con ese mismo propósito. Uds. están aquí porque Dios los guió aquí.
Pensé: Señor, ¿por qué me tienes aquí parado llorando? Y yo estaba teniendo un episodio. Yo corría y corría y corría alrededor de ese árbol, y gritaba con todas las fuerzas, y saltaba de arriba abajo, y aventaba mis manos… Uds. hubieran pensando que era un fanático, de seguro, si me hubieran visto en ese entonces. No había nadie allí que me escuchara, sino el Señor, pero yo le estaba gritando a Él. Bajé mi pistola, y empecé a darle vueltas y vueltas y vueltas al árbol, gritando: “¡Aleluya! ¡Aleluya!”. Vueltas y vueltas y vueltas alrededor del árbol. Me imagino que esa águila pensó que yo era una especie peculiar. Así que ella volteó a verme.

33 Y yo dije: “Por cierto, compañera, ¿me tienes miedo?”. Ella solo se quedó allí y me miró. Pensé: “¡Oh, vaya! ¡Ya veo! Dios, Tú quieres que mire al águila porque es valiente. Eso es lo que es. Dios no quiere cobardes. Dios quiere hombres valientes. Él no quiere que Ud. diga aquí en el tabernáculo que está sanado, y salir allá, y encontrarse con algún fanático que no cree en sanidad Divina. Sí, él es un fanático, eso es correcto. Él lo llama a usted así, pero es solo viceversa. Ahora, ¿y Ud. tiene miedo decirle sobre su sanidad? ¿Tiene miedo testificar en su trabajo sobre la gracia salvadora de Jesucristo, sobre tener el bautismo del Espíritu Santo? ¡Ha! Dios no quiere personas así. No, señor. Yo pensé: ¡Qué valiente es! Pensé: ¿Qué la hace tan valiente? Y yo la observé. Pensé: Tal vez me tiene miedo. Y tomé mi pistola de esa manera. Y esos grandes ojos simplemente parpadearon, me miró. Pensé: Ella no me tiene miedo.

34 Me preguntaba: ¿Por qué no me tienes miedo? Pues, ¿sabías que podría dispararte? Y, por supuesto, yo no lo hubiese hecho, porque yo la estaba admirando. Pensé: Yo podría dispararte. Ella estaba sentada allí. Y noté lo que la hacía tan valiente: ella estaba tomando esas grandes alas y haciendo… Pensé: Oh, ya veo por qué eres tan valiente. Dios te dio dos grandes alas con las cuales alejarte. Dios te proveyó unas alas, y puedes confiar en ellas. Tú sabes lo que son. Y crees en ellas. Y no importa qué tan rápido trate de tomar ese rifle, tú estarías en aquellos arbustos y yo ni siquiera podría verte. Esa es la razón. Siempre y cuando puedas sentir esas alas allí, estás bien.

35 Yo pensé: ¡Oh Dios! ¡Eso es correcto! Siempre y cuando yo pueda sentir al Espíritu Santo allí, sé que hay algo. Que el diablo diga lo que quiera. ¡Algo está allí! Sí, señor. Algo allí.
Y yo la observé unos minutos. Finalmente se cansó de esa vieja ardillita de pino ladrándole, y solo dio un gran salto de esa manera, aleteó un par de veces, (no corrió aquí, y corrió allá, y corrió allá), solo dio dos aleteos, y posicionó sus alas. Nunca volvió a aletear sus alas una vez más. Y yo la observé. Ella simplemente sabía cómo cabalgar por esas corrientes de aire y subió. El aire la impactó de nuevo y ella subió más y más. Yo me quedé allí llorando con mis manos levantadas. Dejó ese “cháchara, cháchara” apegado a la tierra.

36 Yo pensé: ¡Eso es, Señor! No es correr aquí y allá, saltando aquí y allá. Es solo cómo posicionar las alas en el poder de Dios. Y cuando las olas pasan, cabalgar más y más, subir, subir, subir, dejar este “cháchara, cháchara” apegado a la tierra, que dice: “Los días de los milagros pasaron. No hay tal cosa como sanidad Divina”. Cristo murió hace mil novecientos años; Él está vivo esta noche. ¡Aleluya! Vivo entre Su pueblo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él está aquí; naturaleza.
Y si yo saliera esta noche y mirara para arriba por esas nubes allá lejos… Ud. mira aquí afuera sentado en el arbusto aquí…. Me estaba fijando en donde me he estado alojando, hay un viejo ruiseñor sentado allá afuera. ¡Oh, vaya! Si él no canta; estas noches oscuras. Y yo he estudiado al ruiseñor. La razón por la que canta, él mira alrededor, él puede ver una estrella. Y siempre y cuando pueda ver una estrella, él cantará a gran voz. ¿Por qué? Él sabe que el sol está brillando en alguna parte, brillando en esa estrella. Así que él canta. Entonces, ¡oh, vaya! si puedo escuchar un buen “amén” chapado a la antigua, si puedo ver algo acontecer, yo puedo cantar con gran voz al saber que Jesucristo todavía es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, siempre y cuando la luz esté en movimiento. Si yo pudiera mirar hacia esa estrella, y decir: “Estrellita, en verdad pienso que eres bonita y brillante”.

37 Si ella pudiera responderme, diría: “Hermano Branham, no soy yo la que está brillando; es el sol que está brillando en mí haciéndome brillar”.
Un doctor me dijo no hace mucho, él dijo: “Hermano Branham, ¿no piensa que esa gente está solo poquito nerviosa y sugestionada?”.
Le respondí: “No señor”. Dije: “Yo no lo creo”.
Dijo: “Solo se ponen un poquito ruidosos y se comportan así”.
Yo dije: “No, no es así. Es algo… No son ellos brillando, es algo brillando en ellos. Eso es lo que lo provoca”.
No hace mucho me detuve al lado de un viejo estanque arriba en las montañas, donde yo solía acostarme y beber. Y me preguntaba qué hacía al estanque tan feliz. Simplemente borboteaba, saltaba, borboteaba, saltaba borboteaba, saltaba. Y yo dije: “¿Qué te hace tan feliz? ¿Tal vez porque los venados beben de ti y eso te hace feliz?”.
Él diría: “¡No!”.
Yo diría: “¿Es tal vez porque los osos beben de ti?”.
“No, no es eso lo que me hace feliz”.
“Bueno, ¿qué te hace borbotear? ¿Es porque yo vengo cada año y bebo de ti?”.

38 “No”. Si él pudiera hablar, diría: “Hermano Branham, no soy yo que borbotea, es algo detrás de mí empujándome a borbotear”. Así que esa es la manera con cada hombre que ha nacido de nuevo. Hay algo en un hombre que tiene el bautismo del Espíritu Santo que lo hace creer en lo sobrenatural, lo hace creer en Dios. Guiado por el Espíritu. No es el hombre; es Algo en el interior empujándolo a salir. Él no puede sostenerlo. Él simplemente no puede detenerse. Hay Algo moviéndose. La manera provista de Dios.

39 Dios proveyó un arca para la salvación de la casa de Noé y su familia. Dios preparó doce piedras por Elías, para guardar a los hijos de Israel. Dios siempre ha provisto una manera. Cuando ellos estaban en el desierto y de repente, entró el pecado. ¡Ahora observe! Aquí esta uno para el incrédulo. Cuando ellos comenzaron a murmurar en contra de Moisés, y pecaron, Dios le dijo a Moisés que levantara una serpiente de bronce. Tuvimos tiempo para entrar en detalles para ver lo que significaba la serpiente, lo que el bronce juicio divino, lo que el pecado de la serpiente ya estaba juzgado, y por el estilo, y los símbolos… Y cuando esta serpiente fue levantada, fue por una razón compuesta, una razón de que el hombre había pecado, y estaba enfermo. Ellos miraron y pidieron perdón y miraron a la serpiente de bronce. Y todo aquel que miraba y creía era completamente sanado.

40 Ahora, Jesús dijo que así como Moisés levantó la serpiente de bronce —exactamente el mismo propósito, la misma razón — así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado. Y si el tipo dejaba que la gente fuera sanada, ¿cuánto más debiera hacer el anti-tipo? Si la serpiente de bronce y una sombra lo hicieron, ¿cuánto más debiera hacer la realidad? ¡Vaya! Amén. Bueno, aquí vamos. Oh, simplemente me siento… Me siento bastante religioso en este momento. En verdad. Sí.
Muy bien. El Señor les bendiga. La manera provista por Dios para ustedes en esta noche… No importa cuántos incrédulos, ellos podrían edificar grandes canales eclesiásticos y sacar todo el agua de aquí y toda el agua de allá. Pero de igual manera, la lluvia está cayendo: “Todo aquel que quiera, que venga y beba”. Eso es correcto. Porque Cristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.

41 Cuando Ud. escucha a alguien decir: “El Hermano Branham, ¿un sanador divino?”. Uds. saben que ese hombre necesita ir a las celdas psicopáticas, porque no está bien, aquí. Algo está mal. Porque cualquiera que sepa… piensa que un hombre es un sanador, eso solo es… El hombre está trabajando bajo la inspiración del diablo. Yo lo podría probar por la Biblia. Exactamente correcto. Fue el diablo quien siempre puso un signo de interrogación en la Palabra de Dios.
Mire esto. Cuando Jesús estuvo en la tierra, Él era un profeta. ¿Creen Uds. eso? Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre me dice”.
Ellos dijeron: “Ven para acá y sana a este. Ven aquí y sana a este otro, te creeremos”. Esos mismos viejos diablos eclesiásticos siguen vivos, siguen viviendo. La gente; incrédulos. Exactamente.

42 Noten aquí. Ellos le colocaron un trapo alrededor de Su rostro, y lo golpearon en la cabeza. Dijeron: “Ahora si Tu eres un profeta, dinos quién te pegó. Nosotros te creeremos entonces”. Jesús nunca abrió Su boca. Él no hacía payasadas para la gente. Sin embargo, Él conoció a la mujer junto al pozo, en dónde estaba su pecado. Él sabía en dónde estaba Natanael cuando él estaba debajo de la higuera, lo que había sucedido. Él sabía en dónde estaba el pez que tenía una moneda en su boca. Él percibió los pensamientos de la gente. ¿Es eso correcto? Pero cuando se trata de hacer payasadas para alguien, no, no, Él no hizo eso. Él solo hizo lo que el Padre le dijo.
Entonces ellos lo clavaron en una cruz. Y aquí vienen los eruditos santos y reconocidos de aquel día. Que eso penetre. Eruditos, santos, reconocidos, maestros intachables, con altos cargos, vinieron y dijeron… delante de Él dijeron: “Ahora te haremos una propuesta de esta manera: ”Baja de la cruz y te aceptaremos como el Mesías“.
Jesús dijo: “Padre perdónalos; no saben lo que hacen”. Él podría haber bajado de allí.
Yo creo que hay un Ángel sentado en cada arbusto, diciendo: “Señor, solo señala con Tu dedo; cambiaremos esta escena aquí”.
Ellos dijeron: “A otros salvó, pero no puede salvarse a Sí mismo”. El comentario más grande que se le dio a Él. Si Él se salvaba a Sí mismo, no podía salvar a otros. Él tenía que darse a Sí mismo para salvar a otros. Pero que poco conocimiento tenían. El ciego guiando al ciego, ¿ven? El mismo espíritu.

43 Miren. Les voy a probar que es de Satanás. Cuando Satanás se encontró con Jesús, dijo: “Si eres el Hijo de Dios, Tú puedes hacer milagros ahora. Tú eres un sanador Divino; Tú eres todo esto. Haz que estas piedras se conviertan en pan y creeré en Ti”. ¿Es eso correcto? ¿Ven en dónde está la paternidad de ese espíritu?
Se lo llevó a Él al templo, dijo: “Ahora, mira. Escrito está aquí en la Escritura”, así como ellos nos señalan Marcos 16 el día de hoy: “Está escrito aquí en la Escritura A sus ángeles mandará acerca de ti, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Salta desde aquí, y luego cuando llegues al piso, solo retrocede y vuelve a subir, de esa manera”, ¿ve? Le dio la Escritura.
Jesús se dio la vuelta hacia él, dijo: “No tentarás al Señor tu Dios”. Eso es correcto. “También está escrito”. Eso es correcto. Él le volvió a colocar la Escritura.
Dios tiene una manera provista. Si el doctor… Seguro, es su deber ir con el doctor. Es su deber hacer cualquier cosa que pueda por usted mismo. Pero, mire, hermano. Cuando Ud. llega a un punto que el doctor no puede ayudarlo, Ud. tiene el derecho de llamar a Dios. Exactamente correcto. Y Ud. créalo.

44 Y Dios tiene una manera provista, y esa manera provista en esta noche ¿qué es? No su Hermano Branham, el Hermano Reed, o cualquier otro ministro. Es Jesucristo, el Hijo de Dios, quien lo sanó hace mil novecientos años. Y estamos aquí únicamente apuntando eso. El Hermano Reed, es un ministro, está apuntando a eso por la Palabra. Dios le dio un don divino a la iglesia, que lo apunta a eso y dice: “Es Jesucristo”. Entonces créanle a Jesucristo, amigos. Y Jesucristo ya ha… Escuchen. Escrituralmente, aquí está: Cristo ya sanó a cada persona enferma en este cuarto ahora mismo. Esa es la Escritura.
“Él fue herido por nuestras rebeliones, y por Su llaga fuimos nosotros curados”. Tiempo pasado. La única cosa en el mundo que Ud. tiene que hacer es mirar y creer. ¡Miren y vivan! Eso no es apuntarles hacia la iglesia Pentecostal, o a la iglesia Bautista, o ninguna otra iglesia. Es apuntarlos hacia Jesucristo. ¡Miren y vivan!

45 Y Uds. miren hacia el Calvario ahora. Acepten su sanidad por fe. Si lo pueden creer por la Palabra, por señales, por maravillas, y lo que sea. La gracia soberana de Dios va tras su Palabra, da señales y prodigios y otras cosas para que otras personas le crean. Oh, confío en que lo harán. Dios les bendiga. Siento haberlos mantenido de pie tanto tiempo. Pero el Señor les bendiga.
Dios tiene un camino provisto si están listos a caminar por él. ¿Están listos? ¿Están listos para creerle a Él? Si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él hará las mismas cosas hoy que hizo ayer, y hará por siempre. ¿Es eso correcto?
Inclinemos nuestros rostros, adentro y afuera, por favor ahora.

46 Padre celestial, estamos en la clausura… justo antes de que se cierre una gran reunión, debería decir. Estamos parados ante Ti, atestados en este pequeño edificio. “Donde está el cuerpo muerto, las águilas se juntarán”, personas con un corazón hambriento. Bendícelos, Señor. Dios, sé con ellos.
Bendice a mi Hermano Reed y a la Hermana Reed, y al pequeñito. Ese niñito, yo oro que Tú los bendigas; diste una visión de él cinco años antes de que llegara a la tierra, de que viniera. Bendice a la iglesia.
Aquí están unos pañuelos, Padre. Oro que Tú los bendigas para el fin deseado. Que muchas personas enfermas que usen estos sean sanadas.
Ellos dicen que tomaban del cuerpo de Pablo pañuelos y sudarios. Sabemos que no somos San Pablo, pero sabemos que Tú sigues siendo Jesús. No era San Pablo, era Jesús que estaba con él. Y el Espíritu Santo está todavía aquí esta noche, igual como lo fue Él, haciendo lo mismo. Los mismos críticos de afuera, los mismos creyendo desde adentro. Cómo te damos las gracias.

47 Y ahora, Señor, mientras Tu siervo se para esta noche, que Tú Espíritu se acerque. Aquí está una fotografía del Ángel de Dios, la Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel por el desierto. Jesucristo, el Ángel del pacto, el mismo de ayer con Israel, el mismo de hoy con nosotros, y lo estará por siempre. Bendícenos todos juntos ahora. Manda Tu glorioso Evangelio en operación. Que el Ángel de Dios venga y que Tu siervo se unja, porque lo pedimos en el Nombre de Cristo que muchos sean sanos y salvos. Amén.
Ahora, amigos Cristianos, Billy me estaba diciendo, mientras estaba yo sentado aquí atrás en el cuarto escuchando la predicación y demás esta noche, que él repartió tarjetas de oración durante cada noche. Él repartió la X, W, Q Y, todo lo demás, de diferentes tarjetas de oración. La gente las está sosteniendo aquí. Llamemos de alguna parte de allí. Tendremos a unos cuantos aquí en la plataforma, ¿están todos Uds. dispuestos a esperar un rato? ¿Lo están? Levanten su mano si no están muy calurosos o cansados, para esperar solo unos minutos.

48 Oremos. Ahora noten: Si Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él puede hacer lo mismo como lo hizo ayer, hoy, y por los siglos. Ustedes creen eso, ¿no es así?
Ahora Él conocerá su corazón, pero Él no puede sanarlos, porque Dios ya hizo eso. ¿Es eso correcto? Él ya hizo eso. Muy bien.
[El Hermano Branham habla aparte: “Ahora, ¿a partir de dónde llamaremos la línea? Yo no sé exactamente cómo… Si quieren que vengan por allí, tal vez tomar ese grupo… pasarlos por… ¿Están los cuartos allí llenos, también, lo están? Pero quizá si pueden hacerse un poquito para atrás y comenzar una línea de oración hasta que formen la línea de oración, entonces podrán volver a entrar. ¿Creen que se pueda hacer eso? ¿Qué piensan? ¿Cómo dice? No, por aquí. Tal vez, este grupo por aquí al lado de la puerta. ¿Cómo dice?”]. [Un hombre habla con el Hermano Branham].

49 [Muy bien. Tal vez estará bien así. Bueno, entonces la gente tiene que tener un lugar para bajar. Oh, podríamos dejar que regresen por la misma ruta y regresar.]
Por cierto, me pregunto si algunos de ustedes, aquí mismo, les importaría volver a pararse aquí, para que podamos formar una línea de oración. Muchas gracias, eso es muy amable de su parte.
Ahora, dejen a los que están en la habitación, más o menos allá atrás… No empujen la puerta, por favor, hermano, hermana, para que podamos conseguir un lugar pequeño para una línea de oración.
Ahora veamos. Dame algunos de esos números, Pablo, algunas de esas letras. [Billy Paul dice: “V, W, X, Y, Z”.] ¡Oh, vaya!
Bien….

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