OBRAS DEL MENSAJE


Haced Todo Lo Que Os Dijere
Connersville, Indiana, E.U.A.
53-0601
1 Satanás, quizá, no quería que viniera esta noche, pero el Señor ha hecho un camino. Estoy tan contento de… Justo cuando entraba, la damita que estaba anoche en la camilla iba entrando. Así que, yo estaba muy feliz por eso. Dijo que se sentía mejor esta noche. Estoy muy agradecido con nuestro Señor que hizo esto por ella. Está haciendo un poco de frío como para que estén sentados aquí afuera, así que no hablaré. El Hermano Baxter ya hizo esa parte. Comenzaré a orar por los enfermos inmediatamente.
Que el Señor les bendiga a todos. Quiero leer una pequeña Escritura que se encuentra en San Juan, el capítulo 2.
Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.
Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.
Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.
Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.
2 Quiero poner énfasis en esa palabra: “Haced todo lo que os dijere”. Eso es algo maravilloso, ¿no es así? “Haced todo lo que os dijere”. Y aquí está lo que Él dijo en Su Palabra: Él dijo: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. Eso es lo que debemos hacer, ¿no es así?
Y ahora, solo ruego esta noche que algo se lleve a cabo aquí en la reunión esta noche que hará que cada corazón ame más al Señor. Y todos ustedes, personas: yo he visto multitudes más grandes, y por el estilo, de gente, pero nunca he visto a gente más amable, y gente más receptiva. Y le estoy orando a Dios, que a través de las batallas que sé que han estado pasando por este lugar, es escarpado, pero es un bendito camino, ¿no es así? Si no hay batalla, entonces no hay victoria. Pero tienen que tener una batalla para tener victoria. Si solamente se les otorga, no sería una victoria. Pero Él que venció es Aquel que tiene la victoria. Así que, Jesús vino a la tierra, tuvo una batalla, ganó la victoria.
Y esta noche, tenemos una batalla. Y con Cristo, podemos tener la victoria. Ahora, el Señor les bendiga. Inmediatamente, empezaremos a llamar a los enfermos, y a orar. No tomaré mucho tiempo esta noche, porque hace frío aquí afuera, y los niños, y las personas enfermas sentadas alrededor, así que inclinaremos nuestros rostros, ahora, para una palabra de oración.
3 Ahora, nuestro Padre, venimos a Ti como Tus siervos humildes. Venimos con gran sentido de compasión por la gente, los enfermos. Algunos de ellos están sentados, tapados con cobijas. Quizás algunos de ellos no vivirán mucho tiempo si Tú no los ayudas. Y yo oro Dios, que Tú no decepciones a ninguno esta noche. Que este esfuerzo que han puesto de venir para que se ore por ellos, que Tu Espíritu Santo solo venga directamente esta noche, y traiga una gran fe en sus corazones, para que puedan ver la manera provista esta noche, para ellos, ya lista. Tú has hecho un camino. Entonces permite que el mapa, el plano se muestre claramente esta noche, Padre, a todos los necesitados.
Bendice la ciudad, bendice a todos los ministros, bendice a sus oficiales en todas partes. Ayuda a todos. Bendice a estos ministros, Señor, que están cooperando aquí en la reunión. Toda la gente que ha venido de muchas millas para reunirse, para servirte. Bendice a todos los que están ayudando en todos los sentidos.
Y luego, por último, Señor, recuérdame a mí mientras ministro en Tu Nombre. Y que algo se haga esta noche, que hará que la gente te ame a Ti más que nunca. Y sabemos que la fe acompaña al amor. Y que el amor de nuestro Padre sea tan grande, al punto que la fe simplemente se eleve y levante como un águila. Y que puedan volar lejos de toda enfermedad, y temores, y miedos de este mundo, y estén a solas con Jesús. Y que Su poder esté allí para sanarlos. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
4 Hace veinte años, siendo un muchacho, encontré a Jesucristo muy querido en mi corazón como Salvador. Lo he amado desde entonces. Pasé por muchas luchas difíciles, como todos ustedes saben, saben de mi vida. La vida no ha sido para mí un lecho suave de pétalos. Ha sido una lucha tras otra.
Recuerdo que un día, después que perdí a mi esposa, mi bebé, mi padre, y hermano, mi esposa y bebé murieron unas horas aparte, yo iba caminando por el camino, con un par de botas. Fue inmediatamente después de la inundación del ´37. El Senador del estado de Indiana, el cual es el Sr. Eisler, el cual es miembro de mi iglesia. Yo iba por allí llorando. Él conducía su carro, y se detuvo, salió de un salto y puso su brazo alrededor de mí, dijo: “Billy”.
Yo dije: “Sí, Sr. Eisler”.
Dijo: “¿Qué piensas de Él ahora?”.
Le respondí: “Yo le amo a Él”. Dije: “No podría hacer ninguna otra cosa sino amarle. Toda mi hechura ha llegado a ser parte de Él”, ¿ve? Y yo dije: “No podría…”.
Dijo: “¿Después que te quitó a tu esposa y bebé?”.
Yo dije: “No importa lo que Él haría”.
Si Él me rechazara en el juicio, y dice que no soy digno de entrar, Él está correcto. Y si hay tal cosa, en el infierno, como tener amor, yo todavía lo amaría allí por lo que Él ha sido para mí. Si Él me rechazara, Él todavía es justo. Yo lo merezco. Todos nosotros lo merecemos. Sus Palabras son verdad.
5 Yo creo en sanidad Divina, porque hay… En mi corazón, yo creo eso. Dios está aquí esta noche, como dije, así como esta luz está aquí, tal real como la luz. El poder de Dios está en cada persona, tanto como lo está la luz.
Ahora, nosotros tomamos esas luces, nos preguntamos… Aquí, ¿sabían que la mayoría de las personas que creen en sanidad Divina y en los poderes de Dios son considerados fanáticos? Siempre lo ha sido. Y así que, yo pienso, algunas veces, mirando esa luz, pienso de esa luz… que la electricidad ha estado en el mundo desde que existió un mundo. Cuando Dios creó, la electricidad estaba aquí, pero no sabían nada de eso sino hasta hace unos cuantos años.
Pero había un hombre en una ocasión, comenzó a ver el relámpago. Y pensó: Bueno, hay algo en eso. Hay un poder allí. Y puso una llave en la cola de un cometa, y lo voló alrededor, Benjamín Franklin. Después de un rato, atrapó la electricidad que bajó por el alambre, y pegó en la botella. Y atrapó la electricidad. Y comenzó a gritar: “¡Lo tengo! ¡Lo tengo!”. Él no sabía lo que tenía.
Pero, pienso que eso es solo, quizá, como muchos de nosotros cuando encontramos a Cristo. Cantamos: “¡Lo tengo! ¡Lo tengo!”. Eso es tanto como sabemos al respecto.
6 Pero aquí venía un tipo llamado Thomas Edison. Él pensó que hacía un destello. Así que, si ese destello pudiera seguir un alambre, ayudaría a la raza humana. Ayudaría a hacer algo. Mejoraría… Dios lo puso aquí, así que mejoraría la raza humana. Así que él dijo: “Será luz”. La gente pensó que estaba loco, pero no lo estaba. A través de las críticas, y todo, pasó horas interminables con una taza de café y un emparedado, y probó miles de alambres. Finalmente, después de un tiempo, encontró el alambre que lo haría alumbrar.
Ahora, la electricidad es común. Si vamos y encendemos el interruptor y la luz no viene, yo no diría que no hay tal cosa como electricidad. Yo diría que los cables están cruzados en alguna parte. Bueno, si yo orara por alguien, no sanamos, y pues: “No hay tal cosa como sanidad Divina”, eso está errado. Nuestros cables están cruzados en alguna parte, ¿ven? Porque Dios es el sanador.
Ahora, la Biblia dice que Él era el sanador. Él dice que Él todavía es sanador. Él siempre será el sanador de nuestras enfermedades. Él es Jehová-Rapha. Él es Jehová-Manasés. Él es Jehová-Jireh. Él es… Todos los nombres redentivos de Jehová fueron colocados en Jesús. Él es nuestro Salvador, nuestro defensor, nuestro escudo, nuestro sanador. El mismo de ayer, hoy y por los siglos. Y Él está aquí esta noche.
7 Como dijo David: “Cuando un abismo llama a otro abismo”. Si hay un llamado en mi corazón llamando por un abismo —llamando aquí adentro— tiene que haber un abismo que responda a eso, ¿no es así? En otras palabras, como he dicho muchas veces: “Antes de que un pez tuviera una aleta en su espalda, primero tenía que haber agua para que use esa aleta, o no hubiera tenido una aleta”. Antes de que hubiera un árbol que creciera en la tierra, primero tenía que haber tierra, o no hubiera un árbol que creciera en la tierra.
8 Aquí, hace un tiempo, vi donde un bebito, un niñito, se estaba comiendo los borradores de los lápices. Y se comió los pedales de una bicicleta. Y lo llevaron y revisaron al pequeñito, y vinieron a darse cuenta que necesitaba, yo creo, azufre, que estaba en el caucho. Su cuerpecito está anhelando azufre.
Ahora, el niñito fue tomado de la tierra. Todos nosotros venimos de la tierra. Y en la tierra hay azufre. Y tan seguro como hay algo aquí por dentro llamando por azufre, tiene que haber un azufre que responda a eso, o no habría un llamado por dentro. ¿Ven lo que quiero decir?
¿Cuántos de los que están aquí creen en sanidad Divina? Ahora, miren: si fueran el único grupo en el mundo que creyera en sanidad Divina, o si yo me parara solo, o Ud. se parara solo, creyendo en sanidad Divina, antes que pudiera haber una creación en el corazón… o, una creación, tiene que haber un Creador para crear esa creación. ¿Es eso correcto? Y si hay un hambre en nuestros corazones para ser sanados por Dios, tiene que haber una fuente abierta en alguna parte, simplemente tiene que haber. “Un abismo llama a un abismo”.
9 ¿Por qué están sentados aquí afuera en este concreto frío esta noche? ¿Por qué está arropados en cobijas, sentados alrededor, esperando, un grupito de gente, que tal vez vinieron de diferentes partes del país? Porque Uds. creen. Hay algo en Uds. que llama.
¿A cuántos les gustaría caminar más cerca de Dios? A todos nosotros. ¡Bueno, seguro! Hay más de Dios por encontrar.
10 Cuando Martín Lutero, en la primera reforma… dijeron: “El justo vivirá por la fe”, hubo un hombre que se levantó de nombre Wesley que creyó que había un nuevo nacimiento. Así que, él solo siguió adelante. Y cuando la gente comienza a tener hambre por más de Dios, siempre ha habido más de Dios. Y cuando los Wesleyanos comenzaron a asentarse, entonces se levantó Pentecostés. Y ahora, así como se están asentando ahora, en eso se levanta algo más. Constantemente, mientras un abismo llama, el abismo responderá. ¿Es eso correcto? “Un abismo llamando a otro abismo”.
11 Ahora, lo que Él dice, háganlo. No importa lo que Él dice, créanle a Él. Hagan lo que Él dice, y Dios lo traerá a cumplimiento. Ahora, la fe perfecta, igual como el amor perfecto, echa fuera todo temor, toda duda. Si Ud. lo cree, no importa cuáles sean los síntomas, cuales los resultados, créanlo de todas formas.
¿Alguna vez tuvieron algo que simplemente sabían que iba a suceder? No importa si parece que tal vez no va a suceder, pero va a suceder de todas maneras, porque Ud. lo cree de esa manera.
Ahora, cuando Jesús dice cualquier cosa, Su Palabra es una semilla, y toda semilla producirá según su género. Si es una semilla de promesa para su salvación, obrará salvación. Si es para sanidad, obrará para sanidad. Si es para gozo, paz, cualquier cosa que Ud. necesita, todas las bendiciones redentivas están en Cristo. Y Él está sentado esta noche como el Sumo Sacerdote de nuestra confesión, Hebreos 3:1, sentado a la diestra de Su Majestad en el cielo para hacer intercesiones en base a su confesión.
12 Ahora, antes que Ud. pueda ser salvo… Yo escucho, muchas veces, dicen: “Oh, me golpeó en el rostro como un estruendo de viento recio”. Bueno, eso pudiera ser cierto, pero no es por eso que Ud. fue salvo. Ud. fue salvo porque creyó. No importa qué otra experiencia lo acompañara, en primer lugar, Ud. tuvo que creer.
Y, si Ud. no sintió nada… Jesús nunca le preguntó a la gente, si lo sintieron. No es por sentirlo, es por fe. Así que Ud. lo cree. Y Ud. se levanta de allí, y algo en su corazón le dice que Ud. está salvo, sale y le dice a la gente: “Soy salvo”. Ud. confiesa que es salvo. Ud. cree que es salvo. Se comporta como que fuera salvo. Y obra salvación.
Después de un rato todo el mundo sabe que Ud. está… o, sus asociados, saben que Ud. está salvo, porque Ud. creyó que estaba salvo. Pero en el momento que piensa que no está salvo y deja de testificar de ser salvo, regresa a la misma rutina. ¿Es eso correcto? ¿Por qué? Él no puede hacer nada por usted, porque Él es el Sumo Sacerdote de su confesión.
Ahora, Él es el Sumo Sacerdote de su confesión. Él fue herido por sus rebeliones. Por Su llaga, fue Ud. curado. Ahora, cuando Ud. acepta su sanidad, no aquí en la plataforma, justo allí donde está sentado en su asiento, y dice: “Señor, yo verdaderamente creo que Tú Palabra es la verdad, y ahora te acepto como mi Sanador” —si puede creer eso en su corazón, si realmente lo cree, entonces toda las dudas se disipan.
13 Encuentro aquí en la plataforma, como un noventa y cinco por ciento de la gente… Discúlpeme. ¿Puedo cambiar eso? El noventa y nueve por ciento de la gente tiene esperanza en lugar de fe. Bueno, Ud. dice: “Yo tengo toda la fe, Hermano Branham”. Bueno, ¿qué está haciendo aquí, entonces? Miren, sus obras lo prueban, ¿ven?
Ahora, la fe no conoce derrota. La fe es perfecta. La esperanza… Ud. dice: “Bueno, yo creo que existe, estoy esperando esa cosa”. Pero si la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Así que cuando Ud. lo cree, entonces sale y dice: “Estoy sanado”, porque, en su corazón, Ud. lo cree. Entonces actúa de esa manera. Confiéseselo a los demás, y dígale a la gente. Y simplemente obra sanidad, de la misma manera que salvación. ¿Entienden eso ahora? “Todo lo que Él dice que haga, hágalo”.
14 Ahora, en la plataforma, cuando el Espíritu Santo está hablando, y Él está hablando a través de labios mortales —Él siempre lo hace… Creo que estos son ministros que están detrás de mí. Y hermanos, Uds. nunca han predicado un sermón en su vida. El Espíritu Santo predicó a través de Uds. un sermón. Eso es correcto, ¿ve? Miren, nosotros no predicamos, el Espíritu Santo es el que habla. Oh, podríamos escribir algo y leerlo, pero eso no es predicar. Predicar es cuando viene la inspiración. Miren, y se predica por inspiración. Y el Espíritu Santo da la unción. Ahora, podríamos leer algo, y simplemente no importa, pero cuando el Espíritu Santo toma eso y se lo lleva a la gente, entonces algo se apodera, ¿ve? Y ese es el Espíritu Santo. Ese no es su pastor predicando, eso es el Espíritu Santo predicando en su pastor ahora para ustedes, dando el mensaje.
15 Bueno, entonces, alguien habla bajo inspiración. Él no sabe lo que está diciendo. Otro hombre interpreta bajo inspiración, y dirige el mensaje directamente hacia alguien, y les dice en dónde está su problema, lo que sucedió, y diferentes cosas para hacer. Todo eso es inspiración. Es el Espíritu Santo. Entonces Él manda esos dones a la iglesia; pastor, predicador, maestro, apóstoles, profetas, y todas esas cosas son dones de Dios que van juntas para la perfección de la iglesia, o los santos. Y todo es una gran unidad en Dios. No importa si pertenecemos a esta iglesia, o aquella iglesia, o aquella iglesia, siempre y cuando hayamos nacido del Espíritu de Dios, somos hijos e hijas de Dios.
¿No es eso maravilloso? ¿No sería agradable esta noche si todos los Cristianos pudieran ver eso? ¿No tendríamos un avivamiento?
16 No hace mucho, hablando con un pequeño capellán. Él estaba en el ejército allá en Corea… no en Corea, sino durante el tiempo de la última guerra en Japón. Y él salió, dijo que lo habían capturado y llevado allá. Él dijo que se estaba muriendo de hambre. Solo tenía un pan viejo con moho. Y dijo que simplemente se paró, y levantó sus manos, y solo comenzó a alabar al Señor. Él dijo: “Señor, tengo tres niñitos en casa y una esposa”, dijo: “pero parece que de aquí me voy a ir al cielo”. Él dijo: “Si quieres que de aquí me vaya, hágase Tu voluntad”.
Y dijo que se dio cuenta de que un pequeño centinela caminaba alrededor de una cerca de púas. Dijo que seguía mirándolo. Pensó: Ese hombre quiere hablar conmigo.
Él se acercó allá, y el pequeño pasó por allí. Él miró y dijo: “¿Usted Cristiano?”.
Dijo: “Sí”.
Dijo: “Yo Cristiano, también”.
Ahora, si eso hace que un estadounidense, y un japonés sean hermanos… Ahora, si ese japonés pudiera hacer lo que él quería hacer, dejaría que su hermano Cristiano saliera de allí, ¿ve?
17 Y en Rusia… Cuando estuve en Finlandia, cuando el muchachito resucitó de los muertos, allá. Y los miles que se abarrotaron cruzando, rusos, y todo. Y cuando esos rusos cruzaban la frontera, atraparían a esos finlandeses. Y Uds. saben que están en el cuello del otro todo el tiempo. Y ellos aventaban sus brazos uno alrededor del otro, y se abrazaban, y lloraban, y levantaban sus manos al aire y alababan a Dios. Si el reino de Dios en el corazón de un hombre hará que un ruso y un finlandés coloquen su brazo alrededor del otro y se abracen, y que se llamen “hermano” uno al otro, hará que todas las naciones en el mundo hagan lo mismo. Esa es la promesa.
Y ahora, y la parte lamentable de esto es mirar a las iglesias, incluso, que profesan ser Cristianos. Eso es lo lamentable. Dejadnos… Me gusta este poema:
No me digas en tonos tristes,
Que la vida es un sueño vacío.
Y que el alma que duerme está muerta,
Y que las cosas no son como parecen.
¡Sí, la vida es Real! ¡Y la vida es provechosa!
Y la tumba no es su destino final;
Porque polvo eres y al polvo volverás,
No se refiere al alma.
Las vidas de grandes hombres nos recuerdan
Que podemos sublimar las nuestras
Y al partir tres de sí, dejan
Huellas en las arenas del tiempo;
Huellas por las que quizás otro que navegue
Por el solemne océano de la vida,
Un hermano náufrago desolado,
Al verlas, vuelva a recobrar la esperanza.
¿Es eso correcto? No seáis como bestias brutas. Sean un héroe en la batalla.
18 Si somos Cristianos verdaderos, si somos nacidos de nuevo, si amamos a Cristo, si amamos a Su iglesia, si estamos aquí esta noche buscando Su reino, buscando Su poder, tomemos la fe y hagamos lo que Él dice que hagamos. Hagamos lo que Él dice. Él está haciendo Su parte, y más. ¿No les parece?
Si Ud. o yo… Si yo se lo escribo en una carta a alguien, y aun así no lo creerán, no sé si yo tendría mucha paciencia después de eso o no, pero Él sí. Él lo hace. Él lo hace. Él manda a Sus pastores para que lo prediquen. Él manda Su mensaje. Él manda a Sus profetas. Él manda todo, y todavía la gente se aleja, y desprecia Su amor, y lo descreen. ¿No es así?
19 Vamos a orar ahora, de nuevo.
Padre, recíbenos esta noche en el amor de Tu Hijo. Venimos a Ti como un pueblo humilde. Venimos confesando que somos indignos. Y pedimos que Tú estés con nosotros. Dios, ten misericordia de esta pobre gente enferma y necesitada. Y que esta noche pruebe ser una gran bendición para todos.
Padre, cuando pienso en cómo Tú una vez te agachaste para recoger a un pobre pecador perdido como yo. Y por la gracia de Dios, ahora soy Tu hijo. Muchos otros aquí, Señor, sienten lo mismo esta noche. Y estamos aquí, solo respirando, porque Tú nos dejas respirar. Tu gran Espíritu se mueve a través de este edificio, como el aire que está circulando aquí.
Y yo estaba hablando hace unos momentos, Padre, acerca de la electricidad, y cómo el Sr. Edison persiguió de día y de noche para tratar de encontrar ese alambre que pudiera transportarla, la corriente. Todos estos años, Señor, el único alambre que yo encuentra que transporta esta corriente de sanidad… Y yo creo que está aquí esta noche, suficiente poder de Dios aquí mismo en el edificio esta noche… o, en este estadio, para sanar a cada persona enferma que tuviste, Señor, más, para hacer toda clase de obras. Y el único alambre que conozco es el amor y la fe. Mi Padre no puede mentir. Yo le amo a Él y tengo fe en Él.
Yo oro, Dios, por medio del Nombre de Jesús, que Tú ayudes a cada persona aquí para que te reciba, y te crea, y sea sanada esta noche. Lo ruego en el Nombre de Jesús. Amén.
20 El Señor les bendiga. Muy bien. [El Hermano Branham habla aparte con alguien]. [Ruptura en la cinta].
Solo sean reverentes. Y sé que es… Cuando la gente está incomoda, pues vean —fresco, frío— es duro. Muchas veces me he parado donde uno casi tiene que tomarse así de las manos, y con la lluvia salpicando en la cara de uno, y demás, las tormentas, y cosas, sirviendo al Señor, y aún eso todavía no es por lo que pasaron nuestros padres, ¿cierto? Así que, solo seremos reverentes por unos momentos.
Ahora, aquí está una dama parada delante de mí. Y nunca la he visto, creo que no, en mi vida. ¿Lo hice, hermana? Yo no la conozco. Así que, si se pudiera hacer algo para ayudarla, estaría gustoso de hacerlo, pero la única cosa que yo podría hacer sería apuntarla a Jesucristo, Quien ya le trajo ayuda a ella. Confío esta noche por la gracia de Dios que Él la ayudará. Que Él conceda Sus bendiciones a ella, es mi sincera y humilde oración. Y Uds. solo estén orando en silencio, allá en la audiencia, por mí, mientras hablo con la dama solo unos momentos. Y tal vez el Señor concederá…
21 Ahora, ¿cuántos creen que Jesucristo, el Hijo de Dios, que Su presencia está en todas partes? ¿Y creen que el gorrión ni siquiera puede caer en la calle sin que Dios lo sepa? ¿Creen Uds. eso? Entonces Él está obligado a estar aquí, ¿ven? Donde se reúnen Sus hijos, y orando, buscando.
Ahora, si Él viniera en nuestros medios, entonces Él se manifestaría a Sí mismo como lo hizo en los días de antaño. ¿Es eso correcto? Ahora, entonces si Él lo hace, igual como la mujer junto al pozo, yo tendría que hablar con la mujer solo un poquito. Ahora, Él tal vez me dirija a hacer algo. Él tal vez no le diga nada a nadie. Yo no lo sé. Eso depende de Dios. Dios sabe, yo no.
22 Ahora, solo quiero que me responda, dama, mientras hablo con usted como mi hermana, quien es una Cristiana. Yo no la conozco, no sé nada de usted. Dios sabe que esta es la primera vez que la veo, hasta donde sé. Y Ud. solo salió de alguna parte y escogió una tarjeta de oración, y subió aquí a la plataforma. Pero Dios la ha conocido desde que nació. Él sabe todo acerca de usted. Todo lo que alguna vez comió, Él se lo dio. Él le da el aire que respira. ¿No es eso cierto?
Y si hay algo que se pueda hacer por usted, Él tendría que hacerlo. A menos, si es algo… Yo no sé cuál es su problema. Yo no sé nada con respecto a usted, pero si es solo… Cualquier cosa que sea, pues, Dios seguramente lo revelará. Creo que Él lo hará.
Usted tiene algunos problemas que están listos para cirugía. ¿No es eso correcto? Yo la vi… Algo sucedió entonces, cuando dije eso, ¿no es así? Yo la vi en esa oficina, y vi lo que él le dijo. ¿Puedo hablar con Ud. solo un minuto, alejado del micrófono? [El Hermano Branham le habla aparte a la mujer]. Yo no sabría eso, excepto que el Dios Todopoderoso… Yo nunca he visto a la mujer en mi vida. El Espíritu Santo se paró aquí, y lo mostró exactamente.
¿Cuántos…? ¿Alguien conoce a esta mujer? Muy bien. Está bien.
¿Es esa la verdad, dama? ¿Cada palabra de eso fue verdad? Si es así, levante su mano para que la gente vea.
23 Ahora, la Biblia dice: “Cuando Él, el Espíritu Santo venga, Él os recordará de estas cosas que Yo os he dicho, y os hará saber las cosas que habrán de venir”. ¿Es eso correcto? El Espíritu Santo de Dios. Eso debiera hacer que cada persona aquí sepa que Jesucristo está aquí esta noche. ¿Es eso verdad?
Ahora, hermana, que el Señor le bendiga. Confío que no tendrá que tener la cirugía. Pero si tiene que tenerla, que el Señor le bendiga y bendiga al doctor que opera. Venga aquí, solo un momento para su… para recibir…
Ahora, yo solo podría, como creyente, poner manos sobre usted. Usted está nerviosa y preocupada. Por supuesto, eso pondría nervioso a cualquiera. Pero pienso que no hay necesidad de estar nerviosos. Pienso que no hay necesidad de eso. Pienso que Ud. va a vivir mucho tiempo todavía. Solo oremos un momento.
Ahora, ¿podrían inclinar sus rostros? La mujer está en estado grave.
Nuestro Padre celestial, mientras esta, Tu hija, se para aquí esta noche, encarando más allá, viendo que se abrió una visión aquí, y siendo atraído al cuarto donde ella estaba, vi al hombre…, le dijo quiénes eran, cómo eran. Cómo es que sabes estas cosas, Señor, y puedes bajarlas y revelar los mismísimos pensamientos y las cosas que han pasado.
Oh, Cristo, somos tan indignos. Pero esta pobre hermana, mi hermana, Tu hija, estoy parado aquí con mis manos puestas sobre ella, Señor, y pidiendo por misericordia divina y ayuda. ¿No se lo concederás?
Ahora, gran Ángel de Dios, si Tú estás aquí, tan cerca de ella como para saber su corazón, y para saber cosas que han sucedido en su vida, y Tú puedes sacarlas aquí delante de ella. Oh, Dios, seguramente, yo oro que su fe se acumule, y que se vaya y sea completamente sana. Escucha la oración de Tu siervo, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Quiero saber de usted en unos días, y ver lo que sucedió. Ahora, mire, no dude nada. Solo vaya, regocijándose.
24 Ahora, todos los que están aquí que estaban un poco escépticos sobre usted, debieran de aceptar a Jesucristo como su Salvador, porque la incredulidad es pecado.
Ahora, yo no… Ahora, miren, yo no hubiera podido sanar a la mujer. Creo que la mujer va a estar bien. Se acaba de tornar luminoso en donde ella estaba, y yo creo que la mujer va a estar bien. Ahora, sean reverentes, y veamos.
Esta es la damita. ¿Es Ud. la paciente que viene? Ahora, ¿Cuál es su concepción de Jesucristo? ¿Cree Ud. hoy que Él es el mismo como lo fue en tiempos pasados? Lo cree. Bueno, Él lo es, hermana. No importa lo que el mundo tenga que decir al respecto, eso simplemente no…
Uno no puede esperar vivir enamorados con el Dios santo, y vivir en un mundo indiferente como este, y estar de amigos con el mundo, ¿acaso podrían? Uno no podría hacerlo. Y Dios no podría ser justo y derramar Su ira sobre… Su juicio sobre una gente justificada. Tienen que entrar en esa condición que están hoy antes que el juicio pueda venir, ¿ven? Y todo esto está obrando directamente en la mano de Dios.
25 Solo quiero hablar con usted, ¿ve? Esa es la razón por la que estoy diciendo esto. Todo obrando directamente en la mano de Dios. Y, a pesar de que Satanás tiene atada a la gente de este mundo, sin embargo, se está ejecutando directamente con lo que Dios dijo que sería. Por lo tanto, simplemente tiene que ser. Al igual que el Faraón, y es igual.
Pero, nuestro Señor es hermoso con nosotros. ¿Y no se encuentra agradecida por encontrarlo como su Salvador, y que lo ama de esa manera, y tiene en Ud. ahora mismo la esperanza eterna de vida, que un día, cuando este cuerpo pase a ser polvo, Ud. vivirá? Eso es correcto. Y un día, Ud. se volverá a levantar, una mujer joven. Sí, señora. Lo hará. Esa es la Palabra de Dios que Ud. regresará de nuevo. Y lo que Ud. fue cuando tenía unos veintiún años, veintidós años, lo será por siempre. No volverá como Ángel, ahora. Dios hizo a los Ángeles, pero Él la hizo a Ud. una mujer, ¿ve? La resurrección es: “Levantarlos”, no “Poner algo en su lugar, hacer algo parecido”. Sino levantar lo mismo, ¿ve? Así que, Ud. será…
26 Solo estoy hablando con usted, para averiguar si Ud. está… Igual como nuestro Maestro estaba hablando con la mujer junto al pozo. ¿Lo entiende? Ud. lo ha leído. La han operado, ¿no es así? Un problema rectal, ¿Acaso no es eso verdad? Está sufriendo ahora con otra cosa. [La mujer dice: “cálculos biliares”]. Cálculos biliares. Y problema de riñón. Entonces también… [“Bueno, no sé sobre los riñones, pero he tenido otro problema”]. Sí, señora. [“Problema femenino”]. ¿Es verdad? Yo diría que eso es verdad, ¿no es así?
Bueno, ahora, solo hablemos un poquito usted y yo otra vez, ¿ve? Cuando Ud. comenzó a decir algo cuando yo le estaba diciendo acerca de cuál era su problema, yo lo estaba viendo pasar. Y justo cuando Eso me estaba hablando, yo estaba hablando: Ud. habló y dijo algo justo antes que yo lo obtuviera. Tal vez Él me mostrará algo más. Para que pueda traer su fe, ¿lo ve? a un punto. Quiero que esté bien, ¿ve? quiero que se alivie.
No hay nada que yo pudiera hacer, por supuesto, veo que está usando lentes en sus ojos. La audiencia puede ver eso. Si yo dijera: “Allí está sentado un hombre lisiado, por aquí”. Bueno, eso… Seguro, en eso no hay ningún secreto. Todos miran y ven que ese muchacho está lisiado. Pero mire, pero Ud. se ve bien y saludable.
¿Me cree que soy Su siervo? [“Sí”]. ¿El profeta de Dios? [“Sí”]. ¿Cree que verdaderamente Dios está aquí revelándome estas cosas? [“Seguro que sí”]. Gracias hermana. Creo que Ud. cree con todo su corazón. [“Sí, lo creo. Creo que Él lo reveló”].
Aquí hay otra cosa. Ud. tiene un esposo que está enfermo, ¿no es así? [“Sí”]. ¿Acaso no tiene un problema cardíaco? [“Sí”]. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. [“Eso es lo que el doctor dijo”]. Eso es correcto. Ahora, ambos váyanse a casa y sean sanados, en el Nombre del Señor Jesús, que Dios le bendiga.
27 Todos sean muy reverentes. La mujer… Algo está… No he logrado entrar en esta reunión directamente en la unción como debería ser. Solo sacude a la iglesia en el momento, cuando eso… Pero, lo que fue, yo estaba tratando de encontrar algo. La dama estaba hablando y me adelantaba, ¿ven? Yo estaba tratando de llegar a las cosas en el momento cuando Eso me estaba hablando, y ella estaba hablando al respecto. Mientras uno habla más, por supuesto, más cosas suceden. Sabemos eso. El Señor bendiga es mi sincera y humilde oración.
28 ¿Cómo le va, dama? ¿Cree que está parada bajo esta marquesina de los cielos esta noche, que Dios Quien hizo esas estrellas brillar allá, mira para abajo y la mira a usted? ¿Cree que estamos en Su programa hoy, cuando estamos tratando de ayudar a los necesitados en todas partes? ¿Cree que Él comenzó un mover hoy como lo fue en los días de Noé mientras la gente se estaba casando y dando en casamiento, y vistiendo inmoralmente, y comportándose de la manera que lo están haciendo? ¿Cree que Él tiene un mensaje que está saliendo hoy que es criticar, y burlarse, exactamente como fue entonces? Eso es lo que Él dijo que sería. Una indicación muy penetrante que estamos viviendo en el fin. ¿No es así?
¿Cree Ud. que Dios está aquí para sanarla? Lo cree. Somos desconocidos, ¿no es así? Yo no la conozco, pero estoy hablando con Ud. solo para ver si acaso algo se llevará a cabo. Ud. vive aquí, ¿no es así? [“vivo en Milltown”]. Sí, señora. Muy bien. Entonces si… Esta es la primera vez que nos encontramos aquí en la tierra —primera vez que me encuentro con Ud. o que nos vemos el uno al otro aquí en la tierra. [“Sí, lo es”]. Ahora, Ud. es Cristiana, lo sé. [“Sí señor”].
Ahora, aquí está una mujer que es una Cristiana de otra ciudad. Ante Dios Todopoderoso, Quien es nuestro Juez esta noche, yo nunca he visto a la mujer en mi vida; y ella nunca me ha visto a mí, hasta donde sabemos. Somos unos perfectos desconocidos. Ella solo subió aquí a la plataforma. Muy bien.
29 Ahora, si el Espíritu Santo… si yo he hablado la verdad acerca de Dios, y Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él no podría sanarla. Él solo hacía lo que el Padre le mostraba. Pero la gente… Él conocía sus corazones y sabía acerca de lo que ellos estaban pensando, y que… (¿Es eso correcto?) y lo que habían hecho, ¿ve?
Bueno, ¿acaso eso no indicaría…? Si Él le hablara a esta mujer (Ud. es mi hermana) y algo de su vida (Yo no sé qué podría ser. No la conozco), pero algo en su vida, ¿no sería una indicación directa que Él está aquí esta noche? ¿No sería eso exactamente directo? Y, Ud. sabe, yo solo soy un hombre como el resto de ustedes.
A lo que estoy tratando de llegar, iglesia: Este grupito: Si Dios trae la bendición, la gente empieza a venir, si Uds. realmente se aquietan y entienden, entonces sabrán como dirigir a los otros, ¿ven? Y cuando la unción comienza a recorrer por el edificio, entonces sabrá cómo encargarse del resto de ellos cuando escuche a la gente hablar, ¿lo ve? Quizá solo los nuevos que no lo entenderían.
30 Ahora, la mujer, siendo una Cristiana… y aquí estamos parados ambos delante de Dios Todopoderoso. Su Biblia está colocada aquí, Él nos está viendo. No sabemos nada del otro. Solo estamos parados aquí.
Ahora, Dios nos conoce a ambos, ¿no es así? Él nos conoce a ambos. Nuestros nombres están escritos en Su libro. Ahora, el Espíritu Santo hablará a través de aquí a nuestra hermana, entonces no habría motivo para que ninguno de nosotros lo siguiera dudando, ¿cierto? Solo tendríamos que decir que es verdad.
31 Quiero hablar con ella solo un momento.
Y ahora, querida hermana, mientras estaba hablando con usted hace unos momentos, quiero continuar hablando con Ud. solo un momento. Ahora, Ud. ha leído su Biblia, probablemente muchas veces. ¿Y ve cómo es que Él hablaría? En una ocasión Él le dijo a Pedro… Querían pagar un tributo de dinero. Él dijo: “Ahora, ve y tira un anzuelo al agua, y saca el primer pez, y hay una moneda en su boca”.
Solo me pregunto cómo sucedió eso. ¿En qué dimensión entró Él (como lo llamaríamos) que causó eso? Ahora, Él mismo lo explicó. Él dijo que el Padre le mostró. Eso es correcto. Ahora, el pobre pescado no sabía. Él solo fue allá y se agarró del anzuelo, porque Dios lo dirigió allá. Y Dios ya le había dicho que venía, ¿ve? Él dijo: “Yo no hago nada… El Padre muestra”, ¿ve?
Ahora, nuestro Padre todavía es el mismo Dios esta noche, ¿no lo es Él? Todavía somos Sus hijos e hijas. Y a través de la gracia de Su Hijo Unigénito, somos hechos Sus hijos e hijas. Y Su Espíritu había de estar con nosotros, en nosotros, haciendo las mismas cosas hasta que Él venga otra vez: Continuando Su programa. ¿No es eso maravilloso? [“Sí, lo es”].
32 Usted tiene bastantes problemas. Es un problema de riñón, y un asunto de vejiga. ¿Es eso correcto? [“Sí, lo es”]. Y, escuche, hay algo que la tiene un poco alarmada. Son ronchas que le salen todo el tiempo. ¿Es eso correcto? La veo rascándoselas y frotándoselas, y cosas como esa. Es como un enjambre, lo cual no es nada sino una condición de un ácido que sale de sus riñones. Eso es correcto. La he observado, especialmente en la mañana, algunas veces, se pone bastante horrible. [“Sí”]. ¿No es eso cierto? La veo con un envase, o algún plato allí, al lado de un plato, y Ud. se dio la vuelta, y se estaba frotando. Yo sabía que era durante la mañana, ¿lo ve? sí. Cada vez que Ud. pone sus manos en el agua, pues, empieza a afectarle.
¿No es eso maravilloso…? ¿Le diría Él eso? ¿Es esa la verdad? Ahora, si esa es la verdad, voltéese hacia la audiencia con su mano levantada, y diga: “Esa es la verdad”, ¿Ve? [“Esa es la verdad, cada palabra”]. Ahora, Ud. me escuchó hablando, ¿no es así? Pero ese no era yo. No, ese no era…
Por cierto, Ud. también… Veo a un hombre que aparece a su lado. Es su esposo. Él también necesita sanidad, ¿no es así? [“Sí señor”]. ¿No es eso una hernia? [“Sí señor”]. ¿Es eso correcto? Si eso es correcto, levante su mano. [“Eso es verdad”].
Nuestro Padre Celestial, oro por los dos, que Tú envíes a este mujer de aquí esta noche, y que se vaya a casa, y que ambos, ella y su esposo sean sanados, y vivan muchos años felices. Maldita sea la enfermedad y las aflicciones de sus cuerpos. Y que Tú gran Espíritu los sane a ambos, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana.
33 Digamos: “¡Alabado sea Dios!”. ¡Alabado sea Dios! Dios es… La palabra Dios significa “objeto de adoración”, ¿ve? Y Dios quiere ser adorado. Jesús dijo: “Dios es Espíritu. Y los que le adoran a Él, deben adorarle ¿en qué? En Espíritu y verdad”. Verdad. ¿Qué es verdad? Él dijo: “Yo soy la verdad”. Y aquí está Él esta noche en nuestros medios, siendo verdad. El Espíritu vindicando Su presencia. Él es ambos: Espíritu y verdad.
La mujer dice: “Eso es verdad”. El hombre dice: “Eso es verdad”. Entonces eso es verdad. Uds. no tienen derecho a dudar.
Oh, ¿no es Él maravilloso?
Muy bien. ¿Pueden venir?
Ahora, si tan solo se comportan de lo más reverente posible, mientras estamos orando. Sé que estoy tomando mucho tiempo con cada persona, pero empezaré a darme prisa para orar por la mayor cantidad que pueda, si Uds. solo son… El tiempo se escapa; casi faltan cinco minutos para la hora de cerrar, así que… Ahora, sean muy reverentes. Ahora, y solo miren para acá, y oren por mí. Oren por mí. Yo soy su hermano.
34 Ahora… Uds. pueden ser sanados allá si tan solo creen, solo sigan creyendo. Y ahora, tengan fe en Dios.
¿Cómo le va, mi hermana? ¿Cree Ud. ahora con todo su corazón? Lo cree. Bueno, estoy muy contento de saber eso. Tiene muchas cosas mal en usted. Anemia, asma, simplemente está quebrantada. ¿No es eso correcto? Todo… solo agotada, y con complicaciones. ¿No es eso cierto? Eso es lo que Él dijo de todos modos. [“Sí”]. Venga aquí, solo un momento. Dios le bendiga, mi hermana.
Oh, Padre, esta pobre manita que reposa aquí en la mía, oh, tal vez limpió muchas lágrimas de los ojos de un bebé llorando, meció una cuna. Tal vez en los años de la juventud, el pequeño bebé se lastimaría, y vino a mamá, y Ud. quitaría esas lágrimas con besos y meciéndolo, y estaría bien. Pero Dios, tomaré Tu mano para limpiar la lágrima esta noche, y al mecer quitar el dolor. Pero Tú puedes hacerlo, Señor. Oro que Tú lo concedas. Que ella pueda ser sanada esta noche. Yo pongo mis manos sobre ella, en el Nombre de Jesús, para su sanidad. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya, feliz, regocijándose. Sea agradecida con Dios, y se pondrá bien.
Digamos. “Gracias sean dadas a Dios”.
35 Venga, dama. ¿Cree Ud. hermana, con todo su corazón? Si el Espíritu Santo me revela exactamente en dónde está su problema, una cosa, ¿aceptará su sanidad? [“Sí”]. Ud. tiene un tumor. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. Muy bien. Ahora, vaya a creer con todo su corazón y se pondrá bien. Dios bendiga a esta mujer, a quien yo bendigo, en el Nombre de Cristo. Que ella sea sanada. Amén.
Tengan fe, todos. Muy bien.
¿Cree Ud. hermana? Lo cree. ¿Somos desconocidos el uno al otro? Si el Espíritu Santo me dijera exactamente cuál es su problema, resulta como Él le dijo a la mujer: “Ve, trae a tu marido”. Eso lo concluyó, ¿ve?
Ella dijo: “Él me dijo todo…”. Pero Él no lo hizo. Él solo le dijo una cosa. Pero Él podía haberle dicho todo si Dios se lo hubiese mostrado. Pero si Él solo me dice lo que está mal con usted, sin ir más lejos en su familia, o en su vida pasada, o algo, ¿lo aceptará a Él como su sanador esta noche? Ud. tiene una de las enfermedades más peligrosas que hay en el mundo. Mata a más gente que cualquier otra cosa. Problema cardíaco. ¿Es eso correcto? ¿Aceptará su sanidad ahora?
Señor Jesús, oro que Tú sanes a nuestra hermana. Que ella se vaya de aquí esta noche y sea sana. En el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Ahora, Ud. sabe que me prometió que creería. Ahora, vaya regocijándose, dándole gracias a Dios por su sanidad. Esa es la manera para… Esa es la manera de obtener sanidad, solo dándole gracias a Dios por su sanidad.
36 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree de la misma manera que ella lo hace? ¿Cree usted?
Hay alguien allí mismo que tiene una condición en la sangre. Es esa mujer sentada allí mismo, creo. ¿No es eso correcto, hermana? Una especie de anemia. ¿Es eso correcto? Veo una luz que sigue viniendo sobre usted y cuelga sobre usted, parecía que goteaba sangre, de esa manera. Sí. Póngase de pie. Yo creo que Ud. está sanada allí, hermana. Creo que Él la sanó justo entonces. Dios le bendiga. Podía verlo. No podía diferenciar en dónde estaba. Es como una condición oscura por allí. Y no podía saber exactamente en dónde estaba.
Él se movió dos veces. Él se movió de la plataforma, y salió, y colgó sobre la mujer, allí. Y yo pude verlo, parecido, a sangre moviéndose. Y no podía diferenciar lo que era. Párese aquí, para verla; es difícil verla, porque está un tanto oscuro por allí.
Ahora, hermana, si el Espíritu Santo puede pararse aquí y decirle a esa mujer allá lo que estaba mal con ella, si Él dijera lo que está mal con Ud., ¿aceptaría su sanidad? [“Sí, lo haría”]. ¿Aceptaría su sanidad, saldría de aquí, y diría que está sanada? ¿Es eso correcto? [“Lo haría”]. Ud. sufre con cáncer. ¿Es eso correcto? Entonces vaya y haga lo que dice. En el Nombre del Señor Jesucristo, que ella sea sanada. Dios le bendiga.
37 Muy bien. Venga, hermano. ¿Cree Ud. con todo su corazón, señor? Si Dios solo habla y dice lo que está mal con Ud., ¿creería y aceptaría su sanidad? Sobre esa base, diga: “Primero, la Palabra de Dios lo dice así”. Y lo siguiente, la confirmación del Espíritu Santo significaría para mí. ¿Es eso correcto? Entonces sería para su caso. ¿Es eso correcto? ¿Es eso verdad? Diabetes. Eso es correcto. ¿Es eso correcto? [“Eso es correcto”]. Dios le bendiga, entonces. Vaya y sea sanado.
Padre, oro que Tú sanes al hombre. En el Nombre de Jesús, que nunca más tenga que recibir insulina. Que él se alivie inmediatamente, y que su doctor lo declare curado, en el Nombre de Jesús.
Dios le bendiga, mi hermano. Muy bien señor.
38 Su problema es de la espalda, ¿no es eso cierto, hermana? Muy bien señor. Ahora, vaya y sea sanada en el Nombre del Señor Jesús.
Tengan fe en Dios. ¿Pueden creer en Él? Cualquiera que esté allá, que si Ud. le cree a Él, Dios lo traerá a cumplimiento. Solo tengan fe. Que su fe se eleve ahora, y diga: “Señor, Tú estás aquí”. Si yo sé algo acerca de Dios, si me han juzgado como Su siervo, el Espíritu Santo se está moviendo por esta audiencia ahora, ¿ven? Cualquier cosa puede suceder. Lo único que tienen que hacer es creer.
Muy bien. Venga dama, la veo sentada allí con una cobija en usted, sentada allí abajo. Podría haberla llamado antes de venir aquí, y le hubiera dicho que su tumor se podría ir si tan solo lo creería. ¿Lo cree? [“Amén”]. Dios le bendiga, entonces. Vaya y reciba su sanidad en el Nombre de Jesucristo.
39 Dios le bendiga, jovencita. Ud. es una muchacha muy joven para estar sufriendo de la manera que lo está. Ud. tiene diabetes. Es grave cuando es… ¿Es eso correcto? y una niña. ¿Pero cree que Jesús está parado aquí ahora? ¿Cree que Él está aquí en esta plataforma? ¿Acepta su sanidad? Diga: “Señor Dios, me voy a poner bien”. [“Señor Dios, me voy a poner bien”].
Señor Dios, reprendo la diabetes en el Nombre de Jesucristo. Que deje a esta criatura, y que ella se alivie.
Dios le bendiga. Vea lo que su doctor dice.
Muy bien. Por supuesto, su problema de la espalda, señor, y vaya y sea sano, también. Y Dios le bendiga, y lo haga…
Digamos: “¡Gracias sean dadas a Dios!”. Amén. Tengan fe, ahora, no duden; y Dios lo traerá a cumplimiento. Amén.
Muy bien. Venga, dama. ¿Quiere ser sana de [Palabra poco clara] Ud. misma, no es así? Tiene una niñita que quiere… (¿Es eso correcto, también?) Vaya, las dos, sean sanadas. Dios les bendiga y vayan y sean sanadas.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
¿Cree con todo su corazón? Dios le bendiga. A usted también.
40 ¿Cree Ud. que, ahora, Dios está aquí para hacerlo…?. Siga adelante. Dios le bendiga. Sea… Sí señor. Los dos, vaya y sea sanado en el Nombre del Señor.
Señor, veo a un hombre sentado allí atrás; pareciera que hay un circulo oscuro. Él está sentado aquí mismo, mirándome. Una especie de… el segundo hombre en esa hilera, sentada allí atrás. Él tiene una cosa muy rara. Se quiere deshacer de algo. Es un espíritu maligno. Y ahora mismo, ese hombre caminó… Saltó de aquí, y pensé que se fue para allá. ¿Acaso no tiene un espíritu que Ud.…. como que tiene una codicia, o algo por el estilo, que quiere superar? ¿No es eso correcto? Póngase de pie. Él lo libró de eso en ese momento, hermano. Está curado. Vaya a casa. El Señor Jes…. A ver. ¿Tenía usted una tarjeta de oración, señor? No tenía una tarjeta de oración. Bueno, no tiene que tener una tarjeta de oración. Solo tenga fe. ¿Es ese el final?
41 ¿El resto de Uds. quiere ser sanado? ¿Creen Uds.? ¿Han considera bien esto? ¿Me juzgan bien, de estarles diciendo la verdad? ¿Ha vindicado Dios que esto es la verdad? Yo soy su hermano. Tengo que dar cuenta un día delante de Dios por ustedes. ¿No es así? Ahora, no hay persona aquí que Jesucristo no haya ya sanado, ¿ve? Ahora, Él solo hace esto para elevarles la fe.
Ahora, ¿pueden hacer algo por mí, por favor? ¿Cuántas personas enfermas están aquí? Levanten sus manos, que están enfermas. Ahora, fíjense y miren de quién son esas manos de los que están al lado suyo. Pongan sus manos unos sobre otros. ¿Harán eso?
Si Dios escuchará mi oración aquí en la plataforma, Él escuchará por toda la audiencia allá. ¿No lo creen? Ahora, vamos a inclinar nuestros rostros solo un momento.
Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, Dador de todo buen don, traigo esta audiencia a Ti esta noche, sentados aquí, en este clima con escalofríos. Tú ves sus manos colocadas sobre el otro.
Sal de ellos, Satanás. Deja a cada uno de ellos, en el Nombre del Señor Jesucristo.
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