S.123 53-0603  Dios Comisionando A Moisés 

Tiempo de lectura: 39 minutos

OBRAS DEL MENSAJE

Dios Comisionando A Moisés

Connersville, Indiana, E.U.A.

53-0603

1 Nuestro Padre Celestial, este es verdaderamente un gran privilegio que nos has concedido, un día más de este lado de la eternidad para congregarnos aquí esta noche, en Presencia del Espíritu Santo, los Ángeles de Dios , y esta compañía, para predicar el Evangelio de Jesucristo, Tu Hijo amado y resucitado. Estamos comisionados por Él para ir a todo el mundo, y para demostrar el poder del Espíritu Santo a los creyentes nacidos de nuevo. Y Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen”. Estamos felices por este privilegio, esta noche.
Dios ayúdanos esta noche. Ayuda al incrédulo esta noche para que se convierta en un creyente completo en Cristo, el Resucitado. Y yo oro que Tú sanes a los enfermos y necesitados esta noche. Echa fuera las enfermedades y aflicciones malignas de sus cuerpos. Y que surja un avivamiento chapado a la antigua por todo el país, justo antes de la venida del Señor. Oramos esta oración en el Nombre de Jesús. Amén.
[Cinta en blanco].

2 Él es tan real como lo fue en el principio, así que él sigue siendo el diablo.
Ahora, quiero leer un poco de la Escritura del libro de Éxodo. Dios comisionando a Moisés, un gran siervo y libertador —el tipo de Cristo: un dador de ley y sacerdote.
He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.
Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
Porque mi Ángel irá delante de ti…
Y en el capítulo trece, el versículo veintiuno:
Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.
Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

3 Esto fue durante una gran crisis en el pueblo de Dios. Habían sido llevados cautivos a Egipto… o, llevados no; una hambruna los alejó. Y llevaban allí unos cuatrocientos años en cautiverio. Y Dios… todo era Su propósito, porque había hablado primero con Abraham, diciendo que su descendencia moraría en una tierra ajena durante cuatrocientos años, y que los sacaría con mano poderosa. Todas las obras de Dios, todas Sus promesas encajan perfectamente.

4 Tengo un pequeño testimonio antes de la línea de oración. Y justo en el tiempo cuando la promesa estaba lista para ser cumplida, los israelitas iban suntuosamente a Egipto. Se la estaban pasando bien bajo el gran prestigio que José había tenido ante el rey, al salvar a Egipto en los siete años de hambruna. Y Dios le había dado gracia.
Pero cuando llegó el tiempo para que se cumpliera la promesa, se levantó un Faraón que no conocía a José, y comenzaron una persecución. Y eso ocasionó… en la persecución, ocasionó que la gente comenzara a amontonarse y a orar. Y siempre la persecución refuerza la causa. Ha sido durante la edad: Persecuciones.
Yo tengo una gran fe para creer que un día, antes de la venida del Señor, que nuestras pequeñas diferencias se resolverán. Tal vez Dios tenga que permitir que el comunismo nos junte, pero algo sucederá que nos hará estar a todos en un mismo corazón y en común acuerdo.
Si no podemos ahora tener fe para sanidad, ¿cómo vamos a tener fe de rapto? Tenemos que tener fe para las cosas pequeñas primero, antes de las cosas grandes.
Por tanto, habrá algo que nos ocasionará… Eso está en la providencia de Dios. Yo no sé. Pero recientemente he visto demostraciones de eso, y de eso es que quiero hablarles.

5 Luego, cuando Dios mandó a este hombrecito, Moisés… Él nació… un nacimiento un tanto raro, en un tiempo peculiar, y Dios lo escondió. Era la elección de Dios y llamado el enviar a Moisés allá abajo. Moisés no pudo evitar ser Moisés. Pero cómo Dios protegió su vida, era una predestinación, la voluntad preordenada de Dios.
Y después, cuando Él finalmente lo metió al desierto para que pastoreara las ovejas de Jetro después que se había convertido en un asesino… Entonces un día, Dios le habló en una zarza ardiente. Dios le dijo que se quitara los zapatos porque la tierra que pisaba era tierra santa. Y como es que Dios guió a esa iglesia en lo natural, como un tipo perfecto de la espiritual que Él está guiando el día de hoy. Él sacó a Israel —la natural— con señales, maravillas y milagros. Él saca a la espiritual en este día —con señales, maravillas y milagros. Dios siempre ha… Esas siempre han acompañado a Dios, porque Dios es un Dios sobrenatural. Él es un Creador. Y toda Su… No hay nada imposible para Él.

6 Y cuando un hombre llega a nacer de nuevo del Espíritu de Dios, se convierte en descendencia, o un hijo de Dios. Y luego él tiene la misma clase de mente que Dios tiene. La mente que estaba en Cristo está en nosotros. Y nosotros creemos aquello que no se ve, lo que es milagroso, y simplemente cualquier cosa, ¿ven? Y luego tenemos el Espíritu Santo que viene a nosotros, y nos habla concerniente a estas cosas.
Ese es todo el propósito de estas reuniones, queridos amigos Cristianos, con ningún otro propósito delante de Dios, sino que su fe en Dios pueda ser estimulada a un lugar para creer en Él para la salvación de su alma, y para la sanidad de su cuerpo.

7 Algo que para mí fue muy impresionante, solo hace unas semanas, por el Presidente de la Convención Bautista del Sur, del cual yo soy miembro de ese cuerpo de personas. Ellos dijeron: “Hermano Branham, lo único que está en sus reuniones que hemos escuchado, es que Ud. usa mucho tiempo en sanidad Divina, no lo suficiente para el alma”. Ellos querían patrocinar una reunión en Louisville, Kentucky —Convención Bautista del Sur— setenta Iglesias Bautistas en Louisville.
Bueno, yo dije: “Señor, Ud. no lo entiende. La parte de la sanidad Divina de mi programa es solo la carnada que está en el anzuela. Ud. no le muestra el anzuelo al pez, le muestra la carnada”, ¿ve? Yo dije: “La gente, cuando ve lo que Dios es, entonces el Evangelio los atrapa, ¿ven? Eso es para el alma”.
Él dijo: “¿En algún momento tiene convertidos?
Le respondí: “En los últimos siete años, he tenido un poco más de trescientos cincuenta mil solo en mis reuniones, aparte de otros que han salido”. Eso como que lo dejó perplejo.
Dijo: “¿A dónde se fueron todos esos convertidos?”.
Yo dije: “A la iglesia que fue de su elección”.
Él dijo: “Bueno, la mayoría de esos, los Pentecostales los tienen”.
Le dije: “Eso es correcto. Porque el Pentecostal cree en esto, y el Pentecostal viene, y el Pentecostal toma el camino”. Yo dije: “Eso es correcto. Ud. no lo cree, así que se aleja de ello. Ud. no lo recibe. Mucha de su gente viene, y entra en ello. Y ellos lo ven, y creen en eso. Y solo siguen adelante”. Yo dije: “Si Ud. solo baja…”.
Dijo: “Bueno, ¿qué de la ciencia Cristiana, y muchos de esos ismos?”.
Le respondí: “Si ustedes se hubieran quedado donde deberían haberse quedado, no hubiéramos tenido esas sectas”, ¿Ven? “Si hubieran seguido adelante y predicado el Evangelio… Un hombre es un ser sobrenatural; está hambriento de Dios. Y si no puede encontrar la verdadera comida de Dios, comerá cualquier cosa que pueda encontrar”, y yo dije, “porque es un ser sobrenatural dentro de él”. Le dije: “Esa es la razón por la que hace automóviles, y los inventos. Casi puede crear porque está hecho a imagen de Dios”.
Entonces, eso fue todo.

8 Ahora, esta noche, Dios sigue siendo Dios.
Ahora, cuando Dios sacó a los hijos de Israel, hizo descender un Ángel. Dios siempre ha usado Ángeles en Su obra. Nunca ha habido un Ángel de Dios adorado, puesto que Él no lo soportaría. Un Ángel verdadero de Dios no tolera el ser adorado. Pero Dios ha tenido Ángeles a través de cada dispensación.
Recientemente, un hombre que pertenece a una fina iglesia del Evangelio completo, me dijo: “Hermano Branham”, dijo: “Ud. sigue hablando de un Ángel que lo visitó. Leí sus libros, y así sucesivamente… un Ángel”. Dijo: “Hijo, eso es un error”.
Yo dije: “Señor, no lo es”.
Él dijo: “Dios no guía a ninguna iglesia hoy por medio de Ángeles”. Él dijo: “Daniel, y los profetas, y demás, tuvieron Ángeles en el Antiguo Testamento, pero el Espíritu Santo guía a la iglesia en estos días finales”.
Le dije: “Eso es verdad, pero, aún hay Ángeles”.
Él dijo: “No es una doctrina del Nuevo Testamento, Hermano Branham”.
Yo dije: “Oh, hermano. Seguro que hay”. Dije: “¿Cree que la virgen María estaba en el Nuevo Testamento cuando el Ángel Gabriel apareció…?”.
Respondió: “Eso fue antes que viniera el Espíritu Santo”.
Yo dije: “¿Entonces cree que Felipe tenía el Espíritu Santo?”.
Él dijo: “Seguro”.
Yo dije: ¿Quién le dijo a él, allá en Samaria, que fuera al desierto de Gaza por el eunuco de Etiopía? ¿Fue el Espíritu Santo, o el Ángel del Señor?“. Fue el Ángel del Señor, no el Espíritu Santo.
Así que, yo dije: “¿Cree que San Pablo tenía el Espíritu Santo?
Él dijo: “Seguro”.
¿Cree que Pedro tenía el Espíritu Santo?“.
Él respondió: “Seguro”.
“Entonces cuando Pedro estaba en prisión, tenían una reunión de oración en la casa de Juan Marcos. ¿Quién fue el que entró por los barrotes como una luz, que brilló sobre él? El Ángel del Señor”.
¿Quién fue el…? Pablo, después de catorce días y noches, sin luna, estrellas o nada que se mostrara, y todas las esperanzas de ser salvos en aquella tormenta se abandonaron, y habían desparecido. Y Pablo bajó al barco, y después de un rato, él regresó, y dijo: “Tened buen ánimo, porque esta noche ha estado conmigo el Ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos… Por tanto, hermanos, yo creo en Dios. Y que será así como se me ha dicho”.

9 Y en la Isla de Patmos, Juan… Cualquiera sabría que Juan el amado, allí, tenía el bautismo del Espíritu Santo. Y todo el libro completo de Apocalipsis le fue revelado a Juan por un Ángel. Y Juan cayó para adorar al Ángel —un ser separado de Jesucristo. Y Él dijo: “Yo Jesús he enviado Mi Ángel para daros testimonio de estas cosas que deben suceder pronto”. ¿Es eso correcto? Oh, sí, Cristianos. Los Ángeles de Dios son espíritus ministradores, enviados de la presencia de Dios.

10 Pero ahora, ese es el tema de mis reuniones, que “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.
Cuando Moisés comenzó, este fuego ardiente que estaba en la zarza… Dios le dijo, dijo: “He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque Mi Nombre está en Él”.
Ahora, cualquiera sabe que esa Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel era el Ángel del pacto (¿Es eso correcto, lectores Bíblicos?) el cual era Jesucristo. “Moisés teniendo por mayores riqueza las de Cristo que los tesoros de los egipcios… el vituperio de Cristo, más bien, que los tesoros de Egipto”. Ese era Jesucristo. Él estaba en una Columna de Fuego. Ese era el mismo Ángel que estaba en esa zarza ardiendo —la misma Columna de Fuego. Y Él ha sido el Ángel que guía a través de los años. Él ha sido el mismo de ayer, hoy y por los siglos.

11 Ahora, casi todos los que están aquí han escuchado la historia de mi vida. Y digo esto con humildad, y amor hacia todos Uds., tratando de hallar gracia delante de Dios. En el día de mi partida de este vida, y cuando terminé mi labor aquí, quiero irme al cielo igual como cualquiera que está aquí en este edificio. El cielo significa mucho para mí. Tengo una esposa allá. Tengo un bebé allá. Tengo seres amados allá. Tengo a miles de amigos allá. Yo también quiero ir. Y sobre todo, mi Señor Jesús está allá. Y yo quiero ir a verlo.
Y yo sé que como engañador, o mentiroso, nunca entraría en el reino de los cielos. Sería contado como un engañador. Así que, no podría ir, y yo quiero ir. Es por eso que estoy aquí esta noche. Sin embargo, pudiera ser criticado en mi predicación y enseñanza, pero puedo probarlo por la Biblia, y Dios lo confirma con señales y maravillas que siguen. Y si Dios dice que es así, entonces nadie tiene el derecho de seguir dudándolo. Dios ha hablado.

12 Recientemente en Houston, Texas, en esto… Solo un momento, ahora… unos cuantos momentos, más bien. Tan rápido como me sea posible, quiero decirles lo que sucedió. Yo estaba celebrando una reunión en Houston, Texas, en un auditorio, con la capacidad de sentar a unos… me imagino que teníamos a unos ocho mil aproximadamente en la reunión. Y en esto… Pudiera haber gente aquí que estuvo en la reunión. Y en la reunión, estaba un clérigo de la ciudad que dijo… El Sr. Best del Templo Bautista, escribió un artículo en el periódico, y dijo que yo era un impostor religioso, que debía ser expulsado de la ciudad. Y que él debería ser la persona que hiciera eso
Bueno, ahora, eso no suena muy parecido a un siervo de Cristo, no obstante… El hombre, es joven y tenía mucho que aprender, como lo he hecho yo, y todos nosotros. Y así que, el Sr. Bosworth… ¿Cuántos conocen a Fred Bosworth? Casi todos Uds. Y él era el administrador de la reunión. Y él dijo… Él vino a mí, dijo: “Mire esto, Hermano Branham. ¿No es esto una desgracia?”. Dijo: “Rételo”.
Bueno, yo dije: “Hermano Bosworth, nunca nadie ha llegado a ninguna parte discutiendo”. El Evangelio no es para discutirse. Es para vivirlo y creerlo, ¿ve? Y entonces dije: “Para qué lidiar con un crítico, cuando hay miles que están tendidos allí, muriendo, por los que hay que orar”, ¿ven?
Y él dijo: “Bueno, muy bien”.

13 Y al día siguiente, otro artículo extenso salió en la Crónica de Houston, y decía que (un anuncio pagado, por supuesto) y decía que eso mostraba que yo tenía miedo de decir… de asumir lo que estaba enseñando, que a la luz de la Biblia, que yo no podía pararme en lo que estaba enseñando. Y eso mostraba que yo no aceptaría su reto, porque tenía miedo de eso.
Bueno, el Hermano Bosworth llegó al hotel, empujando de nuevo el periódico bajo mi cara. “Aquí lo tiene, Hermano Branham. ¿Ve lo que quiero decir? Mire allí”. Dijo: “Usted debería hacer algo”.
Yo dije: “Hermano Bosworth, eso no mol…. Si están ciegos y guían al ciego, ¿no caerán ambos en el hoyo?”. Le dije: “Déjelo en paz”, ¿ven? Y yo dije: “Eso no servirá de nada”.
Él dijo: “Pero Hermano Branham, por el principio que nos estamos parando frente al público, deberíamos de hacerlo”.
Le dije: “Yo no discuto con nadie”, ¿ve? Yo dije: “Solo será una discusión”.
Él dijo: “Hermano Branham, déjeme a mí hacerlo”.
Bueno, pensé en el anciano Caleb cuando me vino en mente parado allá, de unos setenta y cinco años de edad“.
Y él dijo: “Déjeme a mí hacerlo”.
Yo dije: “No, Hermano Bosworth, no para discutir”.
Él dijo: “Hermano Branham, le prometo que no discutiré ni una sola vez”. Él dijo: “Pero ese hombre no tiene ni una Escritura”. Y dije: “Lo probaré delante de la gente”. Y él dijo: “Solo a los reporteros que están esperando en el piso inferior…”.

14 Por supuesto, ellos guardaban en secreto el lugar donde me estaba quedando, porque yo oro durante el día —espero en el Señor.
Así que entonces, en pocos momentos, él dijo: “Hermano Branham, ¿me va a dejar ir?”.
Yo dije: “Hermano Bosworth, no quiero que haga eso”. Pero, le dije: “Si me promete que no va a discutir, puede hacerlo”.
Él dijo: “Se lo prometo”. Y se fue al piso inferior.
Bueno, por supuesto, al día siguiente (Uds. saben cómo los periódicos pueden escribir cualquier cosa): “Volarán plumas eclesiásticas”, Ud. sabe, y “El debate”. Y rentaron el gran coliseo —Coliseo Sam Houston— y miles llenaron allí el lugar.
Ahora, entre la gente del Evangelio completo, hay discusiones sobre diferentes cosas. Uno cree que habrá un milenio, el otro dice que no habrá. Uno dice que Él viene de una manera, y otro, de otra. Y uno bautiza de una manera, y uno de otra, y ellos discuten al respecto. Eso es igual al resto de nosotros. Por todas las otras iglesias es eso.
Pero hermano, aquí está la razón por la que creo que vendrá un tiempo para juntarnos. A ellos no les importaba si estaban montando en un camello de una joroba, dos jorobas, o tres jorobas, o lo que sea que creían. Había una cosa en principio: esa era la doctrina de sanidad Divina. Y miles de personas llegaron de todas partes, y llenaron ese gran estadio por doquier.

15 Esa noche, el Sr. Bosworth se levantó. Él dijo: “Prometo que no habrá ninguna discusión”. Y había miles de personas abarrotadas allí dentro. Uds. ven la foto de eso en su libro. Y él dijo: “Yo no creo en discutir, pero tengo seiscientas Escrituras anotadas aquí, que prueban que la actitud presente de Cristo hacia la gente es la misma hoy como siempre lo ha sido. Y si el Dr. Best puede tomar una de esas Escrituras, y refutarlo por la Biblia, no tendremos ningún debate. Y yo solo me sentaré y diré que estoy equivocado”. Esa fue una declaración bastante amplia. Dijo: “Dr. Best, ayúdese”.
Él dijo: “Me encargaré de eso cuando suba allá”.
Así que, el Sr. Bosworth dijo: “Bueno, Dr. Best, le voy a hacer una. Y si aún solo me responde: Sí o No, eso lo concluirá. Y dejaremos que el Hermano Branham venga y ore por los enfermos”. Y él dijo: “¿Me va a contestar?”.
Y él dijo: “Escuchemos lo que Ud. va a decir”.
Él dijo: “Los nombres de redención de Jehová ¿se aplican a Jesús? ¿Sí o no?”
Eso lo concluyó. Bueno, si él decía: “Sí”, bueno, Él es Jehová Rapha, igual como Él es Jehová Jireh. Y si Él no es Jehová Jireh, Él no es el Salvador, Él no fue el Señor. Así que entonces, Ud. se busca otro Salvador. Y si Él es Jehová Jireh, Él es Jehová Rapha, y todos los nombres de redención le pertenecen a Él, porque Él es la redención de Dios para la raza humana. Y Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Bueno, eso fue todo.

16 Bueno, él dijo: “Dr. Best, estoy un tanto sorprendido que no pueda responder una de mis preguntas más débiles”.
Entonces, él solo seguía diciendo: “Espere hasta que yo suba allá”.
El Hermano Bosworth dijo: “Muy bien. Voy a sacrificar mi tiempo, y usted suba”.
Y así que, cuando el hombre subió y el moderador le dio la plataforma, él predicó muy buen sermón Cambelita. Yo fui mecido en una cuna Bautista; conozco lo que es la doctrina Bautista. Él predicó eso que después de la inmortalidad… cuando esta mortalidad se vista de inmortalidad, habrá sanidad Divina.
Bueno, seguro, todos nosotros creemos eso. “¿Pero qué de eso?”.
Si no hay… si no tenemos las arras de nuestra salvación… La bendición que tenemos en nuestro corazón del bautismo de Espíritu Santo son las arras, o el anticipo. Y si no hay sanidad Divina, no hay resurrección del cuerpo. No hay arras de eso. Así que ahora tenemos las arras de nuestra salvación.

17 Entonces, después de un rato él seguía diciendo… Y los moderadores lo mandaron llamar que bajara. Él no contestó ni una sola pregunta ni nada. Y se puso muy enojado, y se dio la vuelta, y abofeteó al otro predicador en su cara. Y cuando hizo eso…
Y él había contratado a los Estudios Douglas de Houston para que vinieran y le tomaran seis fotografías satinadas 8×10. Ahora, aquí está el comentario. Dijo: “Voy a despellejar al anciano, se la voy a arrancar y la voy a colgar sobre… la piel sobre la puerta de mi estudio, le untaré sal para un memorial de sanidad Divina”.
Suena como un Cristiano, ¿no?
Así que entonces, él dijo eso del Hermano Bosworth. Pero eso de arrancar la piel salió al revés. Así que luego, cuando…

18 Él dijo: “Nadie cree en eso sino un montón de fanáticos —montón de santos-rodadores”.
Raymond T. Richey (no sé si Uds. lo conocen o no; muchos de Uds. sí lo conocen), él le dijo al moderador: “¿Podría decir unas palabras?”.
Le respondió: “Sí”.
Él dijo: “Este montón de clérigos Bautistas que están aquí, ¿La Convención Bautista del Sur mandó a este hombre para acá? ¿Sí o no?”.
Nadie dijo nada; treinta mil personas estaban sentadas allí.
Dijo: “¿Ustedes lo enviaron?”.
Así que, un portavoz se levantó y dijo: “Él vino por su propia cuenta”.
“Bueno”, dijo: “Eso es diferente”.
El Sr. Best dijo: “Los Bautistas no creen en esa tontería”. Dijo: “Solo un montón de santos-rodadores”.
El Hermano Bosworth dijo: “Solo un momento”. Él dijo: “Ahora, ¿hay alguien aquí, que durante las dos semanas que el Hermano Branham ha estado aquí, que pudiera mostrar una declaración que han sido sanados por Dios desde que el Hermano Branham ha estado aquí, y que pueda probar que fueron sanados, y que tienen membrecía en estas iglesias Bautistas, de buena reputación? ¿Pueden ponerse de pie?”.
Trescientos se pusieron de pie.
“¿Qué de ellos?”.
El Sr. Best dijo: “Cualquiera puede testificar cualquier cosa. Eso aún no lo hace correcto”.
Así que él dijo: “En otras palabras, Ud. no puede apoyarlo con la Palabra. No puede apoyarlo con su testimonio. ¿Ahora qué va a hacer?”.

19 Así que él dijo: “Traigan a ese sanador Divino, y déjenme verlo hacer algo”. Dijo: “Déjenme verlo hacer un milagro”.
El Hermano Bosworth dijo: “Ahora, yo me sentiría avergonzado de eso, Hermano Best”. Él dijo: “El Hermano Branham no reclama ser ningún sanador Divino. Si predicar sanidad Divina lo hace a él un sanador Divino, predicar la salvación lo hace a Ud. un salvador Divino. ¿Y le gustaría ser llamado un salvador Divino?”.
Dijo: “Ciertamente que no”.
“Tampoco el Hermano Branham quiere ser llamado un sanador Divino. Él no lo es —no reclama serlo. Solo predica sanidad Divina porque está en la Palabra. Y uno no puede apoyar ninguna otra cosa sino lo que está en la Palabra”, ¿ven?
Y entonces, después, él dijo: “Me gustaría verlo obrar un milagro”.
Él dijo: “Él está aquí todas las noches”. Dijo: “Él todavía no ha hecho ningún milagro”. Dijo: “Él solo ora por los enfermos”, y dijo: “Dios hace los milagros.”.

20 Así que entonces, él siguió poniéndose muy áspero. Y después de un rato, comenzaron a despedir a la audiencia. Y el Hermano Bosworth dijo…
Ahora, mi hermano me había dicho que…
Yo dije, al principio, que no iba a ir para allá, pero mi esposa, mi hermano y yo, y tres o cuatro policías… Y yo me había jalado el saco para arriba. Y subí al balcón treinta, y me senté allá arriba. Y yo estaba observando. Y observé a esos fotógrafos. Primero, él puso su dedo bajo la nariz del Hermano Bosworth, e hizo que los fotógrafos le tomaran una foto de esa manera. Y después, de esta manera, apuntando hacia él, y tomaron su foto, seis satinadas. Y él se tomó todas las seis. Y luego tenían a muchos reporteros sentados alrededor. Así que, ellos no dejan que tomen fotografías, como ven Uds. aquí, en la reunión, por lo comercial de la fotografía.
Así que luego, el Sr. Bosworth dijo: “Ahora, Hermano Branham, yo sé, está en la reunión. Si quiere venir y despedirá a la audiencia, está bien.

21 Él dijo: “Pero, Hermano Best”, dijo: “Yo nunca he escuchado al Hermano Branham hacer una declaración”, dijo: “como esa”. Y dijo: “Sus libros han sido traducidos en muchos, muchos diferentes idiomas del mundo, y nunca lo escuché decir que él fuera un sanador”. Y dijo: “Pero, si él quiere venir y despedir a la audiencia, es bienvenido”. Y dijo: “Yo sé que está en el edificio en alguna parte”, pero nadie había visto aún donde me encontraba, estaba muy arriba en la parte superior. Y entonces él dijo: “Pero, si no quiere hacerlo, él no tiene que hacerlo”.
Mi hermano dijo: “Ahora, siéntate quieto”.
Yo dije: “Bueno, todavía estoy sentado”.
Así que, mientras estaba parado allí… o sentado allí, más bien, escuché que algo hizo: “Whheww”. Y entonces, cuando miré, algo dijo: “Levántate”. Y yo me levanté.
Mi hermano dijo: “Siéntate”.
Mi esposa dijo: “No ahora”, ¿ven?
Y cuando la gente comenzó a llorar, y miraron para arriba, y formaron a varios cientos de ujieres, se tomaron de las manos, e hicieron una línea, porque era lastimoso. Aun tratando de tocar las ropas de uno, Ud. sabe, le rompería el corazón a un hombre de hierro, por poco, al ver cómo suceden algunas cosas en esas reuniones.

22 Y aquí, bajando de allí, yo caminé hasta la plataforma. Dije: “Lamento mucho que esta cosas tengan que ser así. Y nadie se sienta mal con el Sr. Best”, yo dije: “Porque él tiene tanto derecho de descreer eso como yo tengo de creerlo. Es por eso que somos estadounidenses. Es por eso que estamos en guerra para mantener eso en los Estados Unidos. Cada hombre en su propia opinión”.
Yo dije: “La única cosa, no creo que él fuera sincero cuando dijo que sentía lástima por esa gente. Aquí hay gente que se estaba muriendo la semana pasada y está bien ahora, aún los doctores lo dijeron. Y hay personas tendidas allí, muriendo, sin esperanza; los doctores ya los desahuciaron —y tratando de robarles la única cosa que tienen que los hará sanos”. Dije: “En sinceridad, no puedo creer que eso sea sinceridad”. Dije: “Sin embargo, vamos a dejar que crea lo que él quiera”.

23 Dije: “Pero me vino en mente, cuando él me dijo: Ven y obra, así como golpearon al Maestro en la cabeza una vez, y dijeron: Profetiza, si Tú eres un Profeta, y haz estas cosas”. Yo dije: “Dios no hace cosas como esa”.
“Pero”, dije: “Solo digo lo que es verdad”. Dije: “Cuando nací, en una pequeña cabaña, de acuerdo con mi madre, a quien yo creo, una luz —una columna de fuego— entró, y se quedó en dónde yo estaba… cuando nací. Yo tenía cinco minutos de nacido”. Dije: “En el trayecto de la vida, Eso me ha dicho cosas que llegarían a suceder. Yo huía de eso, y por el estilo, muchos de mis amigos ministros me dijeron que no tuviera nada que ver con eso. Y una noche, Él vino a mí como un Ángel, y habló conmigo. Me dijo que fuera a orar por las personas enfermas, y que estas cosas llegarían a acontecer. Y se refirió a eso, en la Escritura, que era el Espíritu de Cristo”.
Y yo dije: “Si yo digo la verdad, Dios testificará de la verdad. Y cualquiera sabe que Dios nunca testificará de una mentira”. Dije: “Él solo testifica de la verdad. Y si yo estoy diciendo la verdad, Dios testificará de eso. Y si Él no testifica, entonces no es la verdad”. Dije: “Pero yo…
Y en ese momento, aquí venía Él; bajando sobre la audiencia de miles de personas. Y el mismo hombre, el Sr. Kipperman, el cual escribió el artículo más horrible en el periódico un día antes, y dijo que yo era un hipnotizador, porque el bocio había dejado la garganta de la mujer; dijo que yo la había hipnotizado con hipnotismo.
No lo entiendo. El muchacho que era Católico. Y el corrió hacia adelante —el Sr. Kipperman. Y cuando vio eso, él tomó la fotografía, solo para verlo.
Dije: “Ahora, yo no tendré que hablar. Él Mismo habló”. Así que, me di la vuelta, y me alejé.

24 Y el Sr. Kipperman y los demás, camino a casa a los estudios, dijeron: “Bueno, ¿qué piensas sobre eso?”.
Y el Sr. Kipperman dijo: “Yo no sé”.
Y el Sr. Ires dijo: “Bueno, siendo un Católico”, dijo: “Creo que existen cosas como esas, pero solo se pueden hacer a través de la iglesia Católica”. Y dijo… El muchacho, siendo un irlandés, dijo que tal vez su gente antes de él era Católica. Dijo: “Tal vez es así. Y si lo es, al final él regresará a la iglesia Católica”.
Y ellos estaban hablando. Así que, continuaron así. Entonces dijeron… bueno, ellos… el Sr…. Tenían que meter estas fotografías del Sr. Best para poder obtener… para el día siguiente, porque él quería las satinadas. Entonces, ellos las metieron en el ácido. Los muchachos se sentaron allí y fumaron un cigarrillo. Uno de ellos subió a la planta de arriba por algo, y, creo que, se acostó en un catre, se quedó dormido. Y el otro, fue y sacó los negativos del cuarto oscuro, fuera del ácido. Y cuando sacaron la primera del Sr…. de ese ministro apuntando su dedo en el rostro de ese anciano santo, fue negativo. Y el siguiente fue en blanco, y el siguiente. Todas las seis estaban en blanco. Y cuando sacó la siguiente que él había tomado, no solo estaba mi fotografía, sino que estaba el Ángel del Señor parado allí.
Al hombre le dio un ataque al corazón.

25 Ellos llegaron al Hotel Rice, pero tenían a dos hombres parados en la puerta, y no los dejaron entrar. Esa noche a las once en punto, la pusieron en un vuelo a Washington, DC, con derechos de autor por la Asociación Americana de Fotógrafos. Habían tomado las fotografías muchas veces —periódicos, y así sucesivamente— pero ellos no recibirían eso. Esto era oficial.
Así que entonces, ellos la trajeron. ¿Y cuántos han escuchado de George J. Lacey? Él era el mejor que hay en el FBI en huellas e investigación en California durante ese tiempo. Y ellos lo trajeron a Houston, Texas, para la investigación para definir eso. Él tomó la cámara, tomó todo, tomó el carrete, tomó todo —se fue al estadio, y todo, para verificar de nuevo y todo. Lo mantuvo tres días y noches bajo las luces de rayos ultravioletas, y todo lo demás, él se quedó con eso.
En la tarde del cuarto día, él llamó y dijo: “Ahora, le daré el análisis sobre qué de la fotografía”.
Todos nosotros entramos. Allí estaban los de los periódicos, y así sucesivamente. Yo estaba sentado muy atrás, había como la mitad de la gente que está en este pasillo, aquí.
Él salió. Él es un individuo como de cabello rojizo. Dijo: “¿De quién es el nombre Reverendo Branham?”.
Yo dije: “Es mío, señor”.
Él dijo: “Póngase de pie”.
Yo me puse de pie.
Él dijo: “Reverendo Branham, Ud. va a pasar de esta vida como todos los mortales”.
Yo dije: “Sé eso, señor, pero gracias sean dadas a Dios, estoy preparado para esa hora”.
Y él dijo: “¿Puede pasar para adelante?”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Él dijo: “Le entrego esto”. Dijo: “Reverendo Branham, yo he sido uno de sus críticos”. Dijo: “He dicho que eso era psicología, la gente decía que había visto esa luz y esa Columna de fuego, y así sucesivamente”. Dijo: “Yo dije que eso era psicología. He escuchado de otros tomándola, y dije que era psicología”. Él dijo: “Pero Reverendo Branham, el ojo mecánico de esa cámara no capta psicología”. Él dijo: “Esa Luz pegó en el lente”. Y él dijo: “Es la primera vez en toda la historia del mundo que un Ser sobrenatural haya sido fotografiado”. Él dijo: “El viejo hipócrita (lo cual él quiso decir el incrédulo) ha dicho que no hay una prueba científica que exista un Ser sobrenatural, pero”, dijo: “eso ya no se puede decir más”. Dijo: “Pero aquí está una fotografía científica que prueba que existe un Ser sobrenatural”.
Y una de ellas cuelga en la galería de arte religioso en Washington, DC —un lugar designado. La fotografía está bajo derechos de autor. El estudio ha vendido miles de ellas.

26 Él me entregó el negativo. Yo dije: “Señor, si mi Señor Jesús pensó lo suficiente en mí como para bajar y dejar que se tomara Su fotografía a mi lado por primera vez en toda la historia del mundo, yo lo amo a Él demasiado para comercializar Su fotografía”. Dijo: “No, señor”.
Él dijo: “Eso vale cientos de miles de dólares”. Él dijo: “Ahora, Ud. probablemente estará muerto antes que esta fotografía entre en vigencia. Pero mientras exista una civilización Cristiana, esto perdurará”.
Así que yo dije: “Bueno, señor, no importa lo que llegue a ser, no comercializo nada”, ¿ven? Dije: “Yo no voy en busca del dinero de la gente”.
Eso es verdad. Dios conoce eso. Y la gente del mundo lo sabe.

27 La gente me ofreció miles de dólares. Si tuviera que juntar doscientos dólares esta noche, no sé de dónde saldría. Llegué a este mundo pobre; voy a salir pobre. Y, sin embargo, me han ofrecido tanto como —un lugar del gran viñedo en California donde una mujer fue sanada de cáncer en el seno— un millón quinientos mil dólares en un giro bancario, y yo rehusé mirarlo… un artículo grande en el periódico, véanlo, donde rechacé aún mirar el cheque.
No es dinero. No, señor. Yo amo al Señor Jesús. Y de la única manera que puedo amarlo, es amándolos a ustedes. Y siendo fiel con ustedes, soy fiel con Él. En la medida que sirvo a Su pueblo, le sirvo a Él. Digo la verdad. He dicho la verdad.

28 Ahora, miren. La fotografía… Tendremos una aquí mañana en la noche para mostrárselas. Es una gran Columna de Fuego. ¿Cuántos la han visto? Probablemente muchos de Uds. la han visto. Tiene derechos de autor; algo grande va junto con ello. Una gran Columna de Fuego así de grande alrededor. Dijeron en su investigación que parecía luces ámbar, llamas, que ardían. Uds. la pueden observar. Espero que aparezca aquí esta noche. Muchas, muchas veces apareció justo en las reuniones mientras se estaban llevando a cabo los servicios.
¿Alguien la ha visto en algún momento, literalmente, con sus ojos, en la reunión? ¿Hay alguien que esté presente que la haya visto? Seguro. Allí lo tienen, ¿ven? Baja directamente, muchas veces, justo de forma literal, mientras estamos orando.

29 Y allí… Si esta es mi última noche en la tierra, mientras estoy parado aquí en Connersville, Indiana, mi testimonio es la verdad. Dios… el mismo Dios que guió a los hijos de Israel por la Columna de Fuego en el desierto está guiando a Su iglesia hoy, igual. Y la misma Columna de Fuego está con nosotros esta noche. Y así como Él guió a los hijos de Israel entonces por señales y maravillas y sanidades y milagros cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él hizo las mismas cosas que Uds. ven que Él está haciendo esta noche. Ahora, Él está con nosotros, tanto en la Columna de Fuego visible, como mediante señales y prodigios, probando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.
El mundo científico sabe esta noche que yo he dicho la verdad. He dicho la verdad. Dios en el cielo sabe que yo he dicho la verdad. Y Dios le ha testificado a la gente que yo he dicho la verdad. Y si yo me fuera a casa a la gloria desde este púlpito esta noche, mi testimonio tendría que mantenerse: he dicho la verdad.
He estado en contacto, directo, indirecto, con muchos, muchos millones de personas. Tal vez ocho o diez millones de personas.

30 Por todo alrededor del mundo, cientos de miles, y miles y miles han visto las maravillas y las señales de Dios en la esfera sobrenatural tal como lo hizo Jesucristo en la tierra.
Tenemos personas que no creen. Ellos no pueden creer. La Biblia dice que nacieron para esta condenación. Ellos no pueden creer. Pero para aquellos que creen, Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Ahora, que el Señor les bendiga. Y diré esto en el Nombre de nuestro Señor, que el mismo Jesús que sacó a los hijos de Israel del desierto, el mismo Cristo que era el Ángel del pacto… a Uds. ministros, el Logos que salió de Dios… Uds. saben de qué estoy hablando. Muy bien. El Mismo que guió es el Mismo que caminó aquí en la tierra en carne humana, volvió a Dios; regresó en la forma del Espíritu Santo, guiando a la iglesia de la misma manera esta noche.
Estoy tan agradecido de estar representado con un grupo de creyentes que Dios Mismo se ha representado con, con señales y maravillas. El Señor les bendiga, a cada uno.

31 Ahora, recuerden, yo no reclamo sanar a las personas; yo oro por las personas. Dios —por nacimiento, no por deseo (no) sino por nacimiento, y por la soberanía de Dios, la preordenación y sabiduría de Dios — Él hizo mi hechura como un vidente. No puedo ver lo que yo quiero. Yo veo lo que Él me muestra. Eso es todo lo que sé lo que Él me muestra, y lo que Él me dice, eso hago.
Que el Señor les bendiga. Y yo oro que Él venga visible en la reunión esta noche y se manifieste a Sí mismo a todos los necesitados. Primeramente: Uds. que lo necesitan a Él como un Salvador. No importa qué tan limpio está viviendo, qué tan suficiente es su asistencia a la iglesia, cuánto… Recuerde, fue una iglesia santa —una iglesia que creía en la Biblia— la que condenó a Jesucristo y lo mató.
Y Jesús le declaró a esos fariseos… Dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”. Religiosos, hombres religiosos, ¿ven? La fe es algo… Uds. son salvos por fe, no por algo imaginario, pero por contacto directo con Dios, que trae la vida sobrenatural a su ser mortal.

32 Mientras inclinamos nuestros rostros:
Padre celestial, a quien amamos y creemos, sabemos que Tú eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. El gran Jesús de Nazaret, que estaba en forma de Espíritu primero, guió a los hijos de Israel por una Columna de Fuego; descendió a la tierra y fue hecho a la imagen del hombre para redimir al hombre de vuelta a Dios, luego regresó al Padre; ha regresado en este último día en el mismo Espíritu Santo. Oh, cómo te damos las gracias. Y ahora, Tú estás aquí esta noche. Yo oro que Tus grandes bendiciones sean manifestadas a todos. Y que esta sea una noche que será largamente recordada, por causa de Su presencia.
Y que en esta noche cada hijo de la raza caída de Adán, que está sentado escuchando mi voz, sabiendo que un día tienen que regresar al polvo de la tierra, sabiendo eso, tal vez antes del amanecer, nuestras almas tendrán que dar cuenta en la presencia de Dios. Ten misericordia de todos nosotros, Señor.
Y ahora, las palabras que yo he hablado esta noche, Tú las verificarás que son verdad; porque vienen de Tu Palabra, primeramente; luego por poder y demostración del Espíritu Santo. Haz que cada creyente se inspire más. Haz que cada pecador se dé cuenta de su condición pecaminosa, él o ella. Y que te reciban esta noche como su Salvador personal. Y Señor, a los enfermos y necesitados, oro que sean sanados.
Y ahora, Señor, mientras Tu don ha sido manifestado en la iglesia como Tú lo prometiste; estas cosas son hechas para que pueda ser cumplido aquello que fue dicho por nuestro Señor Jesús: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, aun mayores, porque Yo voy a Mi Padre”.
Ahora, bendícenos juntos. Y ayuda, Señor, esta noche que el Espíritu Santo, en confirmación a la Palabra de Dios, lo confirme para cada uno. En el Nombre del Hijo amado de Dios, nuestro Salvador, Jesucristo, lo pedimos. Amén.
[Rotura en la cinta].

33 … que mora en Mí, Él hace las obras“. Y ellos lo cuestionaron a Él una vez sobre unas cosas, porque Él fue al estanque donde había una gran multitud de lisiados, cojos, ciegos, gente torcida, en el estanque de Betesda. ¿Cuántos recuerdan la historia? Veamos su mano. Y no sanó a ninguno de ellos. Y se fue con un hombre que yacía en un lecho, y a él lo sanó. ¿Recuerdan la historia? Bueno, pareciera que si Él estaba lleno de amor y compasión, habría sanado a todos ellos.
Pero ahora, observe. Los judíos lo cuestionaron. En el versículo diecinueve del mismo capítulo, Él dijo: “De cierto, de cierto (eso es absolutamente, absolutamente), os digo, el Padre… Yo no hago nada por Mí mismo, sino lo que el Padre me muestra, eso hago”. ¿Es eso correcto? ¿Cuántos saben que eso es la Escritura? San Juan 5:19. “Todo lo que el Padre hace, Él se lo muestra al Hijo”. Él les mostrará cosas mayores que estas, para que os maravilléis. ¿Es eso verdad?

34 Ahora, miren. Jesús afirmó que Él no hacía nada excepto lo que el Padre le mostraba por visión. Ahora. Ahora recuerden. Miren la resurrección de Lázaro. Él se fue cuando sabía que Lázaro iba a morir. Él se fue. Por supuesto ellos criticaron eso. Y lo mandaron llamar; Él no fue. Lo mandaron llamar de nuevo; Él solo siguió adelante. Pero Él dijo, cuando… después de unos días, Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme”. El Padre le había mostrado lo que iba a suceder. Él sabía que después de ciertos días acontecería.
Él dijo: “Bueno, si duerme, sanará”.
Pero dijo: “Voy para despertarle”.
Y en la tumba, miren lo que Él dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído, pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor”. ¿Es eso correcto? Miren, Él había visto una visión.
Ahora, Él conocía sus pensamientos. Él conocía lo que ellos estaban haciendo.

35 Alguien dijo: “Hermano Branham, Ud. está mirando a la audiencia y sabe lo que la gente está haciendo, y por el estilo, allá. ¿Sabía que eso es estar leyendo la mente de esas personas? ¿Eso es telepatía mental?”.
Bueno entonces, Jesucristo le leyó la mente a las personas. No escuché un solo “Amén”. Pero es la verdad. ¿Dice la Biblia que Él percibió sus pensamientos? ¿Cuántos dicen eso? Veamos. Bueno, ¿qué es eso de percibir un pensamiento? Miren, no es ese falsificado que el diablo tiene sentado en la esquina. Eso es… y una pequeña mano vieja psíquica adivinando algunas cosas. Eso es sólo un patrón. Eso es solo un falso de lo que el Señor tiene.
Dios tenía un profeta llamado Samuel. Había una bruja de Endor que casi podía hacer la misma cosa que él hacía, pero ella no era de Dios; ella era un diablo, ¿ven?
Hay un evangelio falso que sale, solo una forma de piedad, pero negando la eficacia de ella. Es solo una cosa falsa de lo que Dios tiene del verdadero Evangelio. ¿Ven lo que quiero decir? Siempre hay uno verdadero y uno falso. Jesús no era lo que llaman un psíquico que lee la mente. Él tenía el poder de Dios en Él que hizo la cosa.

36 ¿Alguna vez leyeron en la Biblia del Urim, que ellos miraban? ¿El pectoral que daba la… donde Dios hablaba a través de ese pectoral? Ahora, el diablo hizo una bola de cristal para su sustituto de eso. El Urim y Tumim. Ustedes… Uds. hermanos lo saben. Ellos lo miraban y las luces cambiaban cuando Dios sancionaba algo, lo cual era un tipo de la Palabra de Dios. Las tres maneras que Dios habla: a través de profetas, a través de sueños, a través del Urim. A través de la Biblia, a través de revelación, a través del profeta, de la misma manera hoy, ¿ven? Este es el Urim.
Ahora, luego si un sueño, o alguna visión, o cualquier cosa que Ud. tenga no se compara con esto, no es Dios hablando. Pero si está en esto, entonces es Dios hablando, ¿ven? Así que, Jesús es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. En Su iglesia, la misma Columna de Fuego haciendo las mismas señales y maravillas.

37 Ahora, el Señor bendiga a cada uno. Estén orando mucho ahora, orando mucho. Disculpen mi lenguaje. No soy un orador. Yo oro por los enfermos. Muy bien. El Señor sea con todos Uds., ahora. Vamos solo a inclinar nuestros rostros un momento.
Señor, ten misericordia ahora, y ayúdanos esta noche. Y que Tu Espíritu esté cerca para bendecir a la gente. Bendice al necesitado en todas partes. Oramos ahora que Tú mandes a Tu Ángel. Y que Él se pare cerca. Y la Biblia dice que cuando el Espíritu Santo viniera, que Él nos revelaría estas cosas y nos mostraría cosas por venir. Lo creemos, Señor; nosotros creemos. Y así que te pedimos ahora que nos bendigas. Y que Él venga y confirme la Palabra que he hablado. Ahora, Padre, yo he testificado de Ti. Ahora Tú testifica de mí, Señor, que yo he dicho la verdad. Porque lo pido en el Nombre de Cristo. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta].

38 Tal vez haya alguien cerca, alrededor, que es un incrédulo. Permítame pedirle: yo cambiaría mi actitud, o no me quedaría. Porque, permítame advertirle en el Nombre de nuestro Señor, es algo peligroso. Me podría quedar aquí hora tras hora y darles declaraciones de oficiales, y así sucesivamente, a través de las naciones, donde ellos se pasan de uno a otro. Eso es correcto. Cualquiera que sabe la Biblia sabe que eso es verdad. Ellos se pasan de uno a otro.
Así que ahora, recuerden, yo no soy responsable por los críticos o por incredulidad. En unos días, si ocurriera algo, si se encuentran con cáncer o algo así, recuerden lo que les he dicho. Ahora, si Ud. es un creyente y es reverente, entonces seré responsable; porque bajo Dios, tendría que serlo, pero no con un crítico. Ahora, estamos tratando con el Espíritu Santo. Recuerden, el Dios del cielo está observando esta reunión.

39 Y ahora, si nuestro Señor estuviera bajando aquí ahora y estuviera usando este traje que Él me dio, y Él estuviera aquí en la plataforma esta noche, Él miraría a esta pobre mujer anciana parada aquí. Por supuesto, Su corazón sentiría compasión por ella. Yo no sé lo que está mal con la mujer, pero Jesús sí. Pero, Jesús no podría hacer una cosa por ella hasta que el Padre le muestre qué hacer. Pero ahora, si Él hablara con ella un rato como lo hizo con la mujer junto al pozo —contactar su espíritu— Él podría saber lo que estuviera mal con ella, cuál sería el problema. ¿Es eso correcto? Ahora, vamos a pedirle que venga. Que Sus bendiciones sean sobre nosotros.

40 Ahora, hermana, quiero que mire para acá, a mí, solo para que hable un ratito conmigo. Por supuesto, viendo que Ud. usa lentes, cualquier sabría eso. Como he dicho: “Allí están tendidas personas en camillas que están paralizadas”, y todo. Bueno, cualquiera ve eso. Pero ahora, Usted ve… Bueno, diría: “Oh, algo está mal con sus ojos. Ud. está usando lentes”.
Bueno, la gente diría: “Seguro, eso es correcto”, ¿ve? pero no es eso.
Tal vez sea eso. Puede ser que eso esté mal con usted. Si es así, yo no sé. Pero, ella dará testimonio de la verdad, si es la verdad. Yo creo que Ud. será así de sincera y honesta, dama, que Ud. dará testimonio de lo que es verdad. Y en Su presencia, venimos ahora, los dos. Usted como una creyente, que viene a mí un creyente, juntando eso, que Dios pueda hacer algo aquí por nosotros que me ayudará a orar para que Ud. tenga fe para usted, y ayudarla a tener fe en Cristo, también. Y tal vez, juntos, hallaremos gracia a los ojos de Dios, eso nos ayudará en este tiempo de necesidad.

41 Ahora, creo que somos desconocidos el uno al otro, ¿no es así? Sí. Eso es correcto. Nunca nos hemos visto el uno al otro antes. Bueno entonces, Ud. solo es una de las personas que fueron llamadas aquí a la plataforma. Ahora, su vida… Dios la conoce desde que era un bebé, y la ha alimentado durante todos estos años. Él sabe exactamente lo que está mal con usted. Él sabe exactamente cuál va a ser el resultado de esto. Él sabe lo que lo comenzó. Él sabe todo al respecto, ¿no es así? Bueno, ahora yo no sé nada de eso, y Ud. sabe que yo no sé. No. No hay forma de que yo lo sepa, pero Él sí.
Bueno ahora, si Él llegara a hablarle a través de Su siervo… Así como mi voz está saliendo a través de esto, esto llega a ser mi siervo, ¿lo ve? Eso hace que mi voz salga para allá. Bueno, así como mi cuerpo, aquí… Igual como la bombilla eléctrica está allí como un siervo para la corriente eléctrica. No es la bombilla que está dando la luz; es la corriente en el bulbo que está dando la luz, ¿ven?
Y de esa manera… Ahora, cualquiera que gira el interruptor, entonces las luces se apagan. Y no es la bombilla. No lo puede evitar. Solo se toma del interruptor. En este caso, yo sería la bombilla que arroja algo de luz en el sendero de la Palabra de Dios. Y dice: “Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

42 Y cuando Él habló con la mujer una vez… Solo con uno, para un ejemplo. Muchos, me imagino, que Él hizo. La Biblia dice que el mundo no sostendría los libros que Él… Bueno entonces, Él habló con una mujer, y creo (Ahora, esta es mi propia idea) que lo que Él estaba haciendo allí… Él dijo: “Tráeme de beber”. Era solo una conversación, para ver por qué la mujer se encontraba allá afuera, y para contactar su espíritu.
Él se fue directamente entonces, después que habló con ella un rato, y le dijo en dónde estaba su problema. ¿Es eso correcto? Él dijo: “Aquí está tu problema”.
Y cuando ella lo averiguó, dijo: “Percibo que Tú eres un Profeta”. Y corrió a la ciudad, y dijo que el Mesías estaba en la puerta.
Ahora, si Él es el mismo, bueno, las razones demuestran que Él haría lo mismo, ¿no es así? Su espíritu sería el mismo. Muy bien.
Ahora, yo le amo a Él y le creo, y espero que Él nos ayude.

43 Pero hay algo en… Sí. Usted lleva un tiempo enferma, muy enferma, además. Y usted… Es cáncer. ¿Podría hablar con usted solo un momento alejado de este micrófono? [Ruptura en la cinta].
Ahora, esta mujer… Dios conoce a la mujer. Y ella sabe que a menos que Dios la ayude, va a morir. Ella no puede vivir sin la ayuda de Dios ahora. Y yo sé que la mujer será sincera. No era nada inmoral que ella había hecho, sino solo algo que le tenía que decir alejado de este micrófono, por causa de la audiencia mixta. Y no hay persona en el mundo que haya visto esto suceder aparte de Dios mismo y la mujer. ¿Es eso correcto, dama? ¿Es eso…? ¿Fue que la…? ¿Fue eso verdad? [“Sí. Eso es verdad”]. Ahora, el Señor conoce eso. Una visión se abrió antes.
Ahora, hermana, si Dios me permitió ver en su vida lo que ha sido a través de los años, y ver estas cosas, entonces ¿me permitirá Él saber que será en el futuro, si me permitió ver lo que fue? Si eso Ud. sabe que es la verdad, si Él me dijera algo para usted en el futuro, Ud. sabría que eso sería verdad, también. ¿Es eso correcto? Ahora, no importa cuál sea su edad, ¿ve? Dios todavía puede sanarla y ponerla bien. Si Ud. va a creer ahora que esto es la verdad, que la revelación de Dios, Jesucristo, está aquí esta noche en Su Palabra, primero por la Biblia, ha afirmado que Él la va a sanar si Ud. cree.
Y si yo oro por usted… Y Él especificó, el Ángel del Señor, que ni siquiera el cáncer impediría la oración. Estas cosas es solo un don, ¿se da cuenta? Lo principal es para orar por los enfermos. Es para eso que yo fui enviado… para orar por los enfermos. Esto es solo un don. Eso no sana a nadie.

44 Ahora, Él le ha dicho su condición, su vida, lo que sea que fue, le dijo a usted eso. La cosa se va de mí en solo un momento, porque tiene una visión nueva: la gente está allá jalando, ¿ve? Pero lo que haya sido, fue verdad. Siempre es verdad. Y ahora, eso no la sanó, pero es la oración que la sana. “La oración de fe salvará al enfermo”.
Ahora, ¿cree Ud. con todo su corazón? [“Trato de hacerlo”] Muy bien. Inclinemos nuestros rostros.
Nuestro Padre celestial, la enfermedad ha sobrepasado a nuestra hermana, y ella está parada aquí. Y solo Tú puedes curarla. Y ahora, como Tu siervo, y sometiéndote todo a Ti, oro por misericordia para esta anciana madre. Dios, sé con ella. Y mientras impongo mis manos sobre ella, le pido a la enfermedad maligna, o aflicción, sea lo que sea, eso que está mal con ella, para que la deje y se vaya. Y hago esto en conmemoración a nuestro Señor Jesucristo, quien dijo: “Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán. Lo pido en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
Ahora, Dios le bendiga, madre. No dude de nada ahora. Solo vaya regocijándose y creyendo con todo tu corazón. Muy bien.

45 ¿Cómo le va? ¿Cree usted? Ahora, señor, usted y yo también somos aquí desconocidos. [“Nunca lo he visto antes”]. Nunca me vio antes. [Ruptura en la cinta] Entonces, ¿cree usted…? ¿Se da cuenta que está…? Cualquiera que se para aquí cerca, mientras la unción está cerca, sabe que algo está sucediendo. Ud. se da cuenta de que algo espiritual se está moviendo. En otras palabras, Ud. sabe que hay un sentir que tiene ahora de asombro, que hay algo cerca de aquí, en alguna parte. Está consciente de eso. Ahora, ese es el Ángel del Señor del cual hablo que da ese sentir.
No, señor. Eso no es correcto. Pensó que yo no captaría eso, ¿no es así? Pero lo hice. No es telepatía mental.

46 Señor, no es Ud. el que está en problemas. Usted es una persona nerviosa, muy preocupado. Pero el problema por el que viene a verme es sobre una esposa que está en casa. ¿Es eso correcto? Eso es correcto. Dios le bendiga. La mujer está acostada, muriendo. [“Gente que está aquí lo sabe”]. Ella está tomando alguna clase de cosa ahora para mantenerla cómoda, justo en esta misma hora.
¿Tiene un hijo o algo que está con ella, o algo, que la está cuidando en este momento? ¿Es eso correcto? Bueno, entonces Él conoce al respecto, ¿no es así, hermano? ¿Tiene su pañuelo? [“Yo tengo este pañuelo”].
Dios Todopoderoso, en el Nombre de Tu Hijo Jesús, traigo este pañuelo en conmemoración de la Biblia, lo cual está escrito en la Biblia. De acuerdo a las Escrituras, en Hechos el capítulo 19, de Tu Palabra, dice que tomaban del cuerpo de Pablo, pañuelos y sudarios. La gente sabía que él era un profeta enviado de Dios. Que ellos sabían que ese Ángel de Dios estaba con él, Él se paró a su lado. Y ellos sabían que lo que él bendecía estaba bendecido.
Y ahora, Señor, no somos San Pablo, pero Tú todavía eres el mismo Señor Jesús. Y aquí está una necesidad muy seria. Y te pido, querido Padre, a medida que mando este pañuelo a su esposa enferma y moribunda, que Tú le perdones su vida. Encomiendo esto a Ti, Señor, no sabiendo lo que Tú harás, pero sé que estás interesado en el caso. Y yo envío esto, y cuando llegue a ella… Cuando Israel avanzó hacia la tierra prometida, el enemigo les cortó el paso, el Jordán fluía, pero Josué avanzó hacia allá. Y la gran Columna de Fuego miró hacia abajo —como dijo uno de los escritores— al río, con ojos llenos de ira, y el río se asustó y retrocedió, e Israel pasó hacia la tierra prometida.
Y Dios, cuando este pañuelo sea colocado en la mujer, que el enemigo se asuste y retroceda. Dios mira para abajo a través de la misma Columna de Fuego y salva la vida de la mujer. Nosotros como Tus hijos que creen oramos en el Nombre de Jesús que Tú lo concedas. Amén.
Dios le bendiga, mi hermano. Y que pueda apresurarse en llevarle esto a ella. Y que resulten las buenas noticias. Estaremos orando. Dios le bendiga.

47 Ahora, sean tan reverentes y tengan fe. No solo se queden sentados con desconfianza; crean en Dios. Cada persona que está aquí podría ser sanada ahora mismo. Bueno, Uds. están sanados si solo lo aceptan. Tiene que llegar a suceder. Crean en Dios.
¿Cómo le va, señor? Somos desconocidos también, ¿lo somos, señor? Sí lo somos. [El paciente habla con el Hermano Branham] Ud. ha estado en la reunión, pero nunca me ha hablado, o nada. La manera que yo… Lo que quiero decir, nunca lo he visto antes, hasta donde yo sé. ¿Me cree que soy Su siervo? [“Sí”] ¿Qué lo que le he dicho es la verdad? Bueno, si ha hecho eso, entonces Dios me dijo, cuando ese Ángel apareció: “Si logras que la gente te crea, y eres sincero al orar”, ¿ven?
Yo dije: “Ellos no me creerán. No tengo educación”.
Él dijo: “Como al profeta Moisés se le fueron dadas señales de vindicación para sanar su mano con lepra, y hacer que la vara se convirtiera en una serpiente y de vuelta a una vara”, Él dijo: “A ti se te darán señales. Y conocerás los meros pensamientos de su corazón, y les dirás estas cosas. Y por esto”, Él dijo (lo cual es el Señor Jesús trabajando, probando Su Escritura, ¿ve?), “eso ellos creerán”.

48 Ahora, si somos desconocidos, y este hombre aquí siendo un desconocido, y si Dios me revelaré la condición del hombre, o lo que sea que es, bueno entonces, no hay lugar para seguir dudando, ¿cierto? ¿Entonces cree que si oro por usted, entonces Dios lo concederá? Es así. Bueno, que Él lo conceda, mi hermano.
La primera cosa, veo que está preocupado por alguien más aparte de Ud. mismo. Creo que es un pariente de usted. Creo que es una mujer. Ella está sorda o algo. Y ella tiene reumatismo, algo parecido, o algo está mal con ella. Ud. tiene una condición…. Solo un momento. Permítame hablar con usted aquí. [Ruptura en la cinta. El Hermano Branham habla aparte con el hermano]. [“Eso es correcto”]. ¿Es eso la verdad? [“Eso es verdad”]. Mire, ahora… [“Eso tiene que ser Dios”]. Eso tiene que ser Dios. Gracias, hermano. Que el Señor le bendiga. Venga aquí, solo un minuto.
¿Cree ahora que Él le concederá el deseo de su corazón? [“Bueno, le he pedido a Dios que hiciera posible que yo pudiera venir a usted. Y no sé cómo fue, pero estoy aquí, así que debe ser Dios”]. Eso es exactamente correcto. Gracias a Dios.
Nuestro Padre Celestial, bendigo a este hombre. Que él se vaya ahora y reciba, siendo que su corazón y fe ha subido. Su deseo había de llegar. Como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto como una insignia… La serpiente no podía aún orar por la gente, pero ellos miraban y vivían, porque sabían que Tú estabas en el programa. Era obedeciendo lo que Tú dijiste que se hiciera. Y Padre, como el mismo memorial esta noche, pongo manos sobre el hombre, obedeciendo lo que Tú dijiste que se hiciera, y pido por la sanidad de su cuerpo y por su ser amado, igualmente, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, joven, siga su camino regocijándose. Vaya, siendo agradecido. Dios seguramente recompensará su fe. Dios le bendiga.
[Ruptura en la cinta]…

49 … pero se requiere de su fe, ahora. Usted ha tenido un deseo en su corazón durante mucho tiempo. ¿Es eso correcto? No estoy leyendo su mente. Pero incluso Ud. le prometió a Dios que las cosas que Ud. le prometió que sabe que debería haber hecho cuando era una mujer joven una vez, que falló en hacerlo. ¿Es esa la verdad?
Su bebé tiene una especie de problema intestinal. ¿Es eso correcto? Algo… tiene una condición de parálisis. Y tiene regurgitación. Vomita su comidita. ¿Es esa la verdad? Si eso es verdad, levante su mano a todo eso. ¿Cómo la conozco y cómo sabía de su bebé? Pero el Dios del cielo está parado aquí revelándoselo. ¿Cree que Dios va a sanar al bebé si yo se lo pidiera? ¿Y le obedecerá a Él, y seguirá adelante y hará lo que Dios…?
Padre Celestial, te pido que bendigas a la dama y al bebé. Y que ambos se mejoren, Señor, y te sirvan todos los días de su vida. En el Nombre de Jesucristo, pido esta bendición. Amén.
Dios le bendiga, ahora. Vaya con alegría, siendo feliz, y alabando a Dios por Su bondad y misericordia.

50 Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”. Ahora sean reverentes, todos. Solo…
Oh, este hombre está sordo, parado aquí. Yo puedo… muévalo ahora.
Dios Todopoderoso, Autor de vida, Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones sobre este hombre, Este espíritu sordo, que está aquí tratando de retener al hombre, yo oro en el Nombre de Jesús que sueltes estos oídos, que él pueda escuchar el Evangelio del Señor Jesucristo. Tú, espíritu sordo, sal del hombre, en el Nombre de Jesucristo, te ordeno que te vayas.
¿Me escucha, mi hermano? ¿Me escucha? ¿Puede escucharme? [“Sí”] Muy bien. Venga para acá al micrófono. Este era el oído sordo. ¿Me escucha? [“Sí, señor”]. Diga: “Amén”. [“Amén”]. “Amo al Señor”. [“Amo al Señor”]. Usted está sanado, mi hermano, Puede seguir su camino con regocijo, siendo feliz.
Digamos. “Gracias sean dadas a Dios”.
¿Cree que Dios lo va a sanar de ese cáncer, señor?
Señor Jesús, yo oro que sanes a este hombre. Y que se vaya a casa y se ponga bien, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermano. Ahora, siga su camino, regocijándose, agradeciéndole a Dios.
Venga, dama. ¿Cree usted? [“Sí, lo creo”]. Su problema está en su espalda, ¿no es así? Eso es correcto. ¿Cree que Dios la va a sanar? [“Sí, señor”].
Señor Jesús, bendigo a la mujer, y pido que la sanes. En el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Siga su camino ahora, regocijándose, habiéndola hecho feliz. [Ruptura en la cinta].

51 ¿Acaso no está Ud. sufriendo, también, dama, sentada allí mismo? Esta aquí mismo, con este saco rojo. Ud. está queriendo oración, también, ¿no es así? Pensé que así lo estaba. Ud. estaba orando entonces, ¿ve? Sí, eso es… No capté exactamente lo que fue. No lo sé. Es artritis, ¿es eso correcto? ¿Y acaso no tiene otra cosa aparte de eso? Flebitis. Eso es correcto. ¿Cree que va a ser sanada?
¿Está interesada en ella? ¿Cree Ud. también? ¿Qué de Ud. sentado al lado de ella, allí? Ud. tiene artritis, también, sentado al lado de ella.
Y usted, dama, tiene baja presión de sangre, ¿no es así? Sentada… ¿Es eso correcto?
Esa dama allí, también, ella tiene artritis, también. ¿Es eso correcto? ¿Es esa la verdad? Levante sus manos, si eso es la verdad.
Hay alguna conexión con todos Uds., todo el grupo. Ustedes vinieron juntos. Han venido de otra ciudad; de Ohio. ¿Es eso correcto? Vayan a casa, y sean sanados ahora, todo el grupo de ustedes.
Venga. ¿Quiere ser sanado? Muy bien. Ud. tiene un problema asmático. [“Eso es correcto”]. Solo vaya agradeciéndole a Dios, y sea sanado. Dios le bendiga, en el Nombre del Señor Jesucristo.
¿Quiere superar ese problema cardíaco, dama? Si es así, solo vaya dándole gracias a Él, diciendo: “Gracias, Señor”, y Dios dejará que se recupere de eso.

52 ¿Creen ahora?
Veo a alguien sentado allí, orando allí mismo, con un saco que se ve blanco. Usted tiene una cosa muy rara. Tiene hechizos de debilidad, se desmaya. ¿Es eso correcto? Si eso es verdad, levante su mano. Póngase de pie y acepte su sanidad ahora. Dios le bendiga. Vaya a casa, y sea sanado ahora.
La mujercita sentada allí alabando al Señor, al final, Ud. ha tenido alguna clase de dolor en el seno, que provoca su problema. ¿Es eso correcto? Y un problema estomacal, también. ¿Es eso correcto? Son gases. Está empujando contra su corazón, y así por el estilo. El Señor le bendiga. Vaya a casa ahora y sea sana. El Señor Jesús la sana.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
¿Quiere deshacerse de esa condición de anemia? ¿Es así? Diga: “Gracias, Señor, por sanarme”. Acepte su sanidad. ¿Hará eso? Muy bien. Siga su camino regocijándose, y sea feliz.
Digamos: “¡Gloria a Dios!”.
¿Quiere recuperarse de ese problema de vesícula? ¿Es así? Póngase de pie y acepte su sanidad entonces. Dios le bendiga. Eso es correcto. Amén. Tenga fe en Dios.

53 Muy bien. Venga, señor. ¿Quiere recuperarse de ese problema del corazón? Solo siga adelante regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor”. [“Gracias, Jesús”]. Esa es la manera de hacerlo. Crea con todo su corazón.
¿Quiere recuperarse de esa condición anémica, allá atrás? ¿Cree que Dios hará que se ponga bien? Usted. Muy bien, señor. Póngase de pie y acepte su sanidad, entonces. Diga: “Gracias, Señor Jesús”. Dios le bendiga. Esa es la manera.
Muy bien. Problema cardíaco, tumor. Oh, Dios, ten misericordia.
Señor Jesús, yo oro que Tú sanes a la mujer. Que ella se vaya a casa y sea sana, a través del Nombre de Jesús. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Vaya regocijándose.
Muy bien. Venga. Mi pequeño hermano, ¿me cree que soy el profeta de Dios? Usted tiene diabetes, ¿no es así, cariño? ¿Quiere recuperarse de eso? Si Jesús estuviera aquí, Él pondría sus manos sobre usted. Ud. se pondría bien, ¿no es así? Entonces en el Nombre de Jesucristo, recupérate, cariño. Ve, y que el Señor le bendiga, y sea sanado.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”.
Muy bien, dama. Usted quiere recuperarse de ese problema cardíaco, ¿no es así, hermana; ser sanada? Muy bien, venga.
Señor Jesús, bendice a esta mujer. Y que ella se vaya a casa y sea sana, a través del Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
Muy bien.

54 ¿Cree ahora, hermana? ¿Cree que Dios la va a sanar?
Padre, oro que Tú la sanes y que se ponga bien, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Siga su camino. Mire, ¿sabe cuál era su problema? Tuberculosis. Usted está en muy mala condición, pero Dios la va a sanar si lo cree. ¿No es eso correcto? Siga su camino, regocijándose ahora. Sea sana.
[Ruptura en la cinta] ¿Es eso correcto? ¿Cree que ella puede ser sanada, hermano? ¿Es así? Es su columna. ¿Es eso correcto? Las vértebras están salidas. Si le cree a Dios y me cree que soy Su siervo, le pediré a Dios que la sane. Y entonces, levántese de allí y vaya a casa, si lo cree. Salga caminando y sea sanada. ¿Cree Ud. eso? Ponga su mano sobre ella, señora. Usted que está sentado al lado de ella, ponga su mano sobre ella.
Señor Jesús, no sé por qué jalaste alrededor para mostrar a esa mujer, pero ella está tendida allí. Lleva años acostada de esta manera. Pero Tú puedes sanarla. Y yo oro Dios, que Tú la sanes y que la pongas bien. Ahora, mira abajo a esa escena, y te pido como Tu siervo que sanes a la mujer y que se ponga bien. Que ella se levante y se vaya a casa, y supere esto, y sea sana, que sea una mujer saludable de nuevo para darle a Dios la alabanza; dándonos cuenta que nada más podría ayudarla. Sino Dios, ahora mismo, yo lo pido en el Nombre de Cristo para su sanidad. Amén.
Dios le bendiga ahora, hermana. Ahora, ¿siente que ha sido sanada? Si lo está. Puede levantarse de esa camilla, cuando el servicio… y salir, y váyase a casa.

55 ¿Cuántos del resto de usted quisieran ser sanados en este preciso momento? No se preocupen. Allí ella se está levantando. Paralizada de la columna. El resto de Uds. puede ser sanado, también. Levantemos nuestras manos y demos a Dios alabanza. Cualquiera que quiera ser sanado, solo venga, ahora. Pónganse de pie, acepten su sanidad.
Señor Jesús, yo oro que Tú sanes a cada uno de ellos. Que ellos se vayan de aquí esta noche, Señor, y sean sanados esta noche, mientras Tu Espíritu se está moviendo aquí y sánalos. En el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.

Mensaje extraido de Messagehub