OBRAS DEL MENSAJE


Reporte del Viaje a África
Owensboro, Kentucky, E.U.A.
53-1114
1 Gracias Hermano Bosworth. Buenas noches amigos. Estoy feliz de estar aquí esta noche para ministrar en el Nombre de nuestro Señor Jesús a los enfermos y afligidos, gente en necesidad. Y yo confío, que por la gracia de Dios esta noche Él nos dará la noche más grandiosa que hemos tenido en todos los servicios, por causa de Su Presencia con nosotros.
Y ahora antes que vayamos más adelante, Yo… algunas veces olvido estos pañuelos. Yo solía mencionar en las reuniones, pero yo… acerca de enviar a mi casa por pañuelos, y siempre se envían cientos de ellos a la semana. Pero es una… la razón que no digo eso, llegué a pensar que muchas personas en la radio tratan de decir: “Sólo envíenos una carta.” Ellos son tratan de obtener su dirección, de modo que pueden hacer una lista de correos, pero yo no quiero hacer eso. Yo simplemente… cualquier cosa con que pueda ayudarles, yo estaré contento de hacerlo, pero… Y si Uds. no tienen su pañuelo aquí arriba; si lo tienen ahorita mismo tráigalo, yo oraré por el aquí arriba, y si Uds. no tienen, pues solo envíenlo. No les cuesta nada, estaremos contentos de enviarlo, ayudarlos en todo lo que podamos. Enviar literatura con él, para instruirlos en cómo hacerlo.
Uds. saben que a la misma vez que Uds…. estos pañuelos van sobre Uds…. hay oración hecha al mismo tiempo por todo el mundo. Tar… a las tres en punto… nueve de la mañana en punto, doce en punto meridiano, a las tres de la tarde. Hora del Este, digo, Hora Estándar Central, completamente alrededor del mundo, hay un círculo, a la misma hora de mis propias reuniones; resultados de ellas, se conectan alrededor del mundo. Y algunos de ellos se levantan a las doce de la noche en punto, dos de la mañana en punto para ofrecer oración. Ahora yo tengo más testimonios acerca de los pañuelos, que los que tengo de durante mis reuniones. Eso es correcto. Porque, eso alcanza más. Se envían cientos y cientos de ellos a la semana. Así que ahora, sólo inclinemos nuestras cabezas un momento, y pidamos a Dios que bendiga a estas personas.
Nuestro Padre Celestial, es con gran regocijo presentar a estas personas delante de Ti. Puestos aquí esta noche están estos pañuelos que representan a los enfermos y afligidos. Los amamos, porque Tú los amas. Y Tú los has acercado a Ti por el lavado de Tu Sangre del agua de la Palabra, y has traído a estas personas a confraternidad con nosotros. Y ahora somos hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas en Cristo. Y nuestros corazones se padecen por cada uno en su enfermedad y en tribulación, cuando uno de los miembros sufre todos los miembros sufren de los efectos. Padre, en mi corazón y en nuestros corazones esta noche, sufrimos con la carga que sanes a estas personas. Queremos verlos sanos. Queremos verlos de pie, andando, y bien y saludables.
Y entonces en la Biblia, leemos eso donde tomaron del cuerpo de San Pablo, pañuelos y delantales, y los enfermos eran sanados y espíritus inmundos salían. Y ahora tengo la Biblia puesta sobre estos pañuelos, y Padre, oramos que bendigas a cada uno de ellos, y que sean sanos, todos y cada uno. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo, Amén. Que el Señor bendiga a cada uno de estos pañuelos para su determinado propósito.
Ahora, sólo por unos momentos me gustaría leer en la Palabra, y esta noche les prometo que les diré acerca de la visión que va a acontecer muy pronto. Y yo— confío que Dios lo hará— les dará a cada uno de Uds. de la… Su bendición, mientras estamos leyendo la Palabra y tratar de explicarla. Y algunos de Uds. quieren anotar la visión, desde luego, de lo que va a suceder, Uds. son más que bienvenidos. Lo que alguna vez se ha dicho concerniente a cuando es ASÍ DICE EL SEÑOR aférrense a eso, pues Uds. encontrarán, que yo confiaré mi vida a eso. Será de esa manera.
Y aquí no hace mucho, dos años antes que llegara a suceder, se me dijo que un niño siendo resucitado en Finlandia, Uds. leyeron la historia de eso en el libro. Y por cierto, ahora estamos… como digo, no hacemos ventas de libros, porque no queremos… nosotros sólo los dejamos tener el libro gratis. Pero si Uds. quieren uno como un regalo de Navidad, o algo para sus amigos, esta noche es su última oportunidad porque no vendemos en el sábado. Y llévense una a casa con Uds., cualquiera de las fotografías estaremos contentos que la tengan; al costo, que simplemente nos costó por obtenerla, consíganla aquí para Uds., son bienvenidos de hacerlo. Y nosotros no negociamos para nada o en nada en lo absoluto.
Y nuestras reuniones, si Dios no suple nuestras necesidades, entonces es hora de que yo me salga del campo y me vaya a casa, ¿Ven? Pero cuando Él suple mis necesidades, pues sólo me mantengo donde sea que Él me dirija a ir. Y si Él no tiene un lugar para dirigirme, pues entonces sólo voy donde los administradores escojan un lugar para ir. Y yo amo a la gente, y yo amo ministrarles, y yo los amo porque ellos aman a Cristo. Y si ellos aman a Cristo, entonces ellos están destinados a amarme. Uds. no pueden amar— Uds. no pueden amar a Cristo y odiarme. Uds. tienen que amarme también, porque yo soy Su siervo. Y yo debo amarlos, porque Uds. son Sus siervos; y yo felizmente y totalmente agradecido, en mi corazón, les amo, a todos. Eso es verdad.
Ahora, quiero leer algo de Su Palabra la cual es hallada en Hechos el capítulo 17. Y esto fue incluido en la visión, así que fue de un gran hombre, Pablo. Es el versículo 21 del capítulo 27 de los Hechos.
Entonces Pablo, después de ser muy pacientes se levantó entre el medio de ellos y dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida.
Pero… ahora os exhorto a tener buen ánimo: Porque esta noche ha estado conmigo… (Perdónenme. El verso 22)
Y… yo os exhorto a tener buen ánimo: pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave.
Porque esta noche ha estado conmigo el Ángel de Dios de Quien soy y a Quien sirvo,
Diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.
Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.
Que el Señor añada Sus bendiciones a Su Palabra.
2 Ahora, pudieran imaginarse, en un mar tormentoso, y todas las esperanzas, y sabiendo que estaban fuera de la voluntad de Dios, porque Dios había advertido a Pablo que no zarparan de Creta, pero él no pudo evitarlo. Pero, ellos siguieron adelante. El capitán de la nave, él sabía más al respecto que lo que el Espíritu Santo sabía, Uds. saben. Entonces, él sólo zarpó y siguió adelante de todas maneras. Y ellos salieron en el barco allí en el mar, y ahí vino una gran tormenta, y por varios días y noches no hubo luna, ni estrellas, catorce días y noches. Y habían perdido todas las esperanzas de que alguna vez se salvarían. Estaban destinados a ahogarse. Ellos arrojaron los aparejos del barco y todo, y todavía solo la dejaron ser llevada, y solo iba a la deriva de todas maneras. Y Pablo bajó a la galera y oró. Ahí estaba un Ángel que se paró junto a Pablo, y dijo… le dio el mensaje.
3 Y yo sólo puedo ver a ese pequeño judío subir a la cubierta del barco donde todos estos hombres estaban llorando y gritando. Ellos jamás verían a sus esposas otra vez. Jamás verían de nuevo a sus hijos. Igual como el doctor les dijo que: “Ud. sólo prepárese para morir. El cáncer le va a matar. Y Ud. jamás se levantará de la cama ya más, y sus días están terminados.” Y ellos estaban llorando. Jamás se levantarían o algo así. Pero este pequeño judío bajo ahí y oró hasta que él tocó a Dios.
Y en una visión, parado a su lado, él vio a un Ángel el cual le trajo el mensaje, el Ángel del Señor. Y él subió y dijo: “Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque esta noche ha estado conmigo el Ángel del Dios de Quien soy y a Quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido a todos los que navegan contigo. No habrá ninguna pérdida de vida.” Así que él dijo: “por tanto, varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.”
Ahora, estoy muy agradecido. ¿No les gustaría haber estado ahí cuando esto estaba aconteciendo en ese barco? ¿No habríamos tenido un tiempo maravilloso? Sólo para regocijarnos y gritar con Pablo, y subir y bajar a las galeras de ese barco. Pues, yo no habría podido quedarme quieto. ¿Y Uds.? Me pregunto por qué nos quedamos quietos, y lo mismo está sucediendo aquí noche tras noche. ¿Ven? Eso es lo que me pregunto. La misma cosa. Si hubiéramos estado ahí, hubiéramos estado como estamos ahora. Las grandes cosas de Dios son tan maravillosas, y todavía la gente trata de imaginar tanto aquí en este sitio en lo sobrenatural, como si fuera un abracadabra, cuando está justamente bien aquí mismo.
4 Yo puedo instruir a un niño de cinco años del reino de Dios, mejor que puedo instruir a un hombre que tiene un nivel de universidad. Puedo enseñarle mejor a Cristo. Él es simple. Él sólo escucha a lo que Ud. dice. Observen cuando vienen a la plataforma. Uds. jamás verán a Dios rechazar a un niño. Él no lo hace. No, señor. Porque ellos son sencillos de fe. Ellos lo creen. Y cuando ellos lo creen, eso lo concluye. Dios así lo dijo, eso se encarga de la cosa. El niñito lo creerá, pero, oh, vaya, nosotros sabemos mejor, Uds. saben. Nosotros conocemos todos los ángulos, y simplemente cómo pudiera ser. Y nosotros tenemos que averiguarlo: “Ahora, ¿Cómo pudiera ser esto?” Pero será de todos modos.
¿Qué me hizo ir a África en este viaje? Sólo para… producir esta visión. Y estoy pendiente al ese reloj ahí, pero estoy bien temprano, de modo que tengo bastante tiempo. Sólo faltan veinticinco minutos para las cuatro, así que me supongo que tengo un mucho tiempo. Pero algunos de Uds. hermanos háganmelo saber, cuando sea casi la hora para comenzar la línea de oración, en casi media hora.
5 Yo estaba con el Hermano Bosworth. Fue la noche en que la fotografía del Ángel del Señor fue tomada. ¿Cuántos tienen esa fotografía, ahora, en su posesión? Gracias. Estoy seguro que será una gran bendición para Uds.
Aquí hace algún tiempo, había una dama en el hospital en la ciudad donde vivo. La fotografía estaba puesta sobre la mesa. El doctor había dicho aquí que ella no podía recuperarse. Esta es su historia, ella dijo mirando hacia… no a su hermano, sino al Ángel del Señor.
Ahora, si se fijan, amigos, esa es una Columna de Fuego. George J. Lacy, Uds. leyeron lo que él dijo. Ahora, él es lo mejor que tenemos en los Estados Unidos en esa clase de trabajo, en investigación. Y cuando él dijo aquel día, dijo: “Si el viejo hipócrita (él se refería al incrédulo) dijera que nunca pudiera ser científicamente probado que hay un Ser sobrenatural,” mas dijo: “él no puede decir eso, ahora, porque aquí está científicamente probado que ahí está un Ser sobrenatural.” Porque Uds. oyeron lo que él dijo: “La Luz dio en el lente.” ¿Ven? Y ahí estaba. Él dijo: “El ojo mecánico de esta cámara no capta psicología.” Dijo: “No es psicología.” Dijo: “Yo mismo había dicho que era psicología, Sr. Branham,” pero dijo: “el ojo mecánico de esta cámara no capta psicología. La Luz dio en el lente, y el Ser estaba ahí.”
6 Uds. oyeron lo que el Sr. Dr. Stomewell… ¿Cuántos leyeron La Voz de Sanidad, y leyeron ese artículo ahí del Dr. Stomewell sobre eso? Él dijo: “Absolutamente.” Ahora, él no sabe nada acerca de esta fotografía aún. Él era un ateo, recién convertido unas cuantas semanas. Pero él dijo que ese poder magnético de un creyente en contacto con Dios era tan vital, él dijo que incluso él creyó respecto al Cristo, que ese halo que estaba pintado pudo absolutamente ser visto.“ Porque es un poder.
Ahora, sólo piensen. Él tomó una máquina. Uds. saben, el ser humano no está hecho para mentir. Y si Uds. están diciendo una mentira, ellos pueden ponerlo ante un detector de mentiras, y sus nervios reaccionarán. Y entonces ellos tomaron esta misma cosa y la convirtieron de manera que ellos podían decir si era verdad o no, y la pusieron sobre una persona orando, y creo que captó, olvido cuántos miles de kilowatts para enviar un mensaje por radio alrededor del mundo, y cuando esta mujer comenzó a orar a muerte, salió suficiente energía de ella hasta que registró tanto hasta donde la aguja llegaba. Suficiente energía saliendo de la mujer, de hecho, energía sobrenatural que fue captada en esa máquina, alguna clase de poder magnético de su oración que era lo suficiente poderoso para enviar un mensaje por radio cincuenta y cinco veces alrededor del mundo. Eso es científico.
7 Los hombres trabajando cerca de esa ciencia han hallado a Dios. Eso es correcto. Él vive allá. Él está en el mundo científico. Ellos sólo se acercan a Sus cosas básicas de juego, con las que Él juega, o tiene allí para ellos. Ahora, ellos están llegando a un punto, a un nivel, donde ellos pueden encontrarlo.
Ahora, sobre esta fotografía, el Hermano Bosworth me trajo la fotografía de Florence Nightingale, y lo siento, no tenemos más de esos libros. No hemos imprimir copias por el momento. No estábamos financieramente dispuestos para… eran casi diez mil dólares— cuesta casi un dólar por unidad para imprimirlos. Ellos los volverán a imprimir, pero no hasta que puedan imprimirán por lo menos de diez mil. Entonces, no pudimos hacerlo. Pero, la primera vez cuando fueron disponible, pues entonces, los vendimos todos, y se acabaron.
8 Entonces, luego allí, consiguió un derecho privado de autor que le permitiera poner esta fotografía propietaria allí. La fotografía le pertenece a los Estudios Douglas, no a mí. Y entonces, en esta fotografía, como decía hace unos momentos, una mujer en el hospital la estaba mirando, y estaba orando después que su doctor le dijo que no se podía recuperar. Ella afirma que vio esa fotografía, ese Columna de Fuego, salir de ahí y posarse donde ella estaba. Yo sé una cosa, no sé lo que pasó allí, pero al día siguiente, ella fue enviada sana a casa. Yo no sé… Yo sé eso. Y ella fue enviada a casa sana.
Ahora, es Su Ser. Si leemos la Escritura, hallaremos que era la Columna de Fuego que guio a los hijos de Israel. Esa misma Columna de Fuego, yo creo, estaba sobre Jesucristo. Y yo creo que Él se levantó de los muertos, mostrando las mismas señales que Él mostró cuando él estuvo aquí sobre la tierra. Y es esa misma Columna de Fuego que está sobre la iglesia ahora mismo. El mismo Ángel de Dios, esa misma presencia.
9 Ahora, hay veces en que Uds. dicen: “Dios,” queremos verlo de esa manera, pero hay muchas ocasiones en que cosas son hechas y dichas que los Seres angelicales traen ese mensaje a Él. Si Dios estuviera en cierto lugar, y se encontrara con cierto hombre en cierto tiempo, y si Él pudiera haber hallado a un hombre cierta vez, al fin Él lo hubiera matado, y así por el estilo. Nos damos cuenta que hay ocasiones donde Dios está en ciertos lugares. Esa es exactamente la verdad. La Escritura enseña eso.
Ahora, en este caso, cuando le prometemos a Dios… Y les dije hace unas cuantas noches acerca de la sanidad de Florence Nightingale. Cuando fuimos a África… Ahora, mi esposa está sentada en algún lugar en el edificio. No he encontrado donde está en el edificio aún, pero de todas maneras, me supongo que ella está atrás en una esquina. Así que, de todos modos, ella es tan tímida como yo solía ser. Y así que, de todos modos, cuando estuvimos… Sabía bastante acerca del… les digo cuánta geografía conocíamos, le dije. Ella dijo: “Cariño, ¿Dónde vas?”
10 Yo dije: “Voy a ir a Durban, Sudáfrica o Durban, Rodesia del Sur. Ahí es donde voy.” Y ella escribió… Yo dije: “Escribe todo mi correo a Durban, Rodesia del Sur.” Y aquí, ella escribía a Durban, Rodesia del Sur y a Durban en Sudáfrica, no en Rodesia. Igual como escribir a Owensboro, Columbia Británica. No hay tal lugar. ¿Ven? Pero, de todos modos, el hombre, me supongo, al ver lo tonto que éramos, así que ellos simplemente… La oficina de correos lo envió a Sudáfrica— otra nación allá en Durban.
Pero cuando aterrizamos en Johannesburgo esa tarde, creo que había muchas, muchas miles de personas en la rampa. Y entonces, cuando salimos esa noche y llegamos a Durban… Ahora, el Hermano Bosworth está sentado aquí, que estuvo presente para todo. Y ahí estaba el Sr. Baxter, y muchos de los otros, mi hijo también estaba presente. Y cuando aterrizamos, pues tenían que llevarme varias millas al campo, donde no tenían lugar para acomodar a la gente, ni ningún parque, ni nada en la ciudad. Tuve que ir al campo donde hay una gran escuela, y ubicarlos allí. Y solo la policía estaba vigilando los caminos arriba y abajo. Solo hileras de gente por millas. Y allí estaban, todos afuera en este lugar. Nos tomó, oh, supongo, veinticinco, treinta minutos conducir hasta donde estaba el lugar.
11 Y cuando llegamos allí, había estado en el aeroplano durante tres días y tres noches. Casi nos estrellamos dos veces. Escucharon en el periódico aquí hace unos tres años, cuando un automóvil… Cincuenta y dos fueron matados de una vez. Estábamos justo detrás de ese accidente. Y en el mismo lugar, el instrumento se rompió, y estábamos volando sobre esa ciudad, mi hijo y yo, sobre esa ciudad durante aproximadamente dos horas y media tratando de descender sin ningún instrumento, y tan neblinoso que ni siquiera se podía ver nada. Descendió tan bajo y vio las luces, luego fue… Mi esposa habría estado gritando, llorando y orando si hubiera sabido que yo estaba en esa situación entonces.
Pero no solo ella estaba orando— que ella había estado orando, yo estaba orando. Eso es cierto. Y estaba muy agradecido de tener un Padre Celestial que estaba justo a mi lado para ayudarme a tranquilizarme.
12 Los marineros y demás, cuando salieron de allí, dijeron: “Bueno, esta es la última. Por el resto del camino desde aquí, iremos por barco. Pueden tener todos los aviones que quieran. Tomaremos el nuestro por agua.” Y entonces, ellos estaban listos para irse.
Y así, finalmente, cuando llegamos allí, y salimos al lugar donde estaba la reunión, llegué a la plataforma, cansado, sin dormir, pueden imaginar lo que era, meciéndose y sacudiéndose en ese aeroplano durante todo ese tiempo, y miles de personas, al igual que océanos de personas estaban sentados. Y ellos eran… era extraño. Pensé que los africanos eran todos negros, pero cada uno de ellos era blanco. Y yo dije: “¿Son estos africanos?”
“Sí, todas las personas afrikáans.”
13 Entonces, cuando aterrizamos allí yo esperaba que tendría que buscar un camino trillado para llegar a las chozas, pero hallé que es más moderno que nuestras ciudades aquí en Estados Unidos. Es un lugar hermoso, Johannesburgo. Entonces pensé: “Dios mío, esto es extraño.” Pensé: “¿Dónde está todo el David Livingston? Ya no los necesitarán por aquí ya más.”
Y entonces, llegamos con la gente allí, y en cuanto llegué a la plataforma, Resultó ser que noté que venía por encima de la gente, supongo, el Hermano Bosworth, yo no había estado allí, más de cinco minutos, hasta que comenzó una visión, y vi un autobús que se movía así por encima de la audiencia, y era algo azul, y seguí mirándolo hasta que llegó a mí. Yo no estaba diciendo nada, porque estaba cansado, y no sabía exactamente dónde comenzar, la más cerca de una visión, lo más cerca de una visión individual. Y noté que el autobús venía. Se acercó muy cerca de mí, y vi un letrero que decía: “Durban.” Y el autobús desapareció de mi vista. Bueno, empecé a hablar, y proseguí, y me fijé, aquí venía el autobús otra vez. Y lo vi detenerse. Vi a un muchacho que subió en eso que tenía una pierna de seis pulgadas [15.24 cms.-Trad.] más corta que la otra con una muleta. Y él sostuvo su pierna en esta muleta, ¿Ven?, y caminó de esa manera. Subió al autobús y lo vi venir así. Ese autobús vino cerca de mí y se detuvo nuevamente. Bueno, seguí hablando y dije: “Estoy terriblemente cansado esta noche. Estoy realmente agotado.” Dije: “Esperamos una gran reunión aquí en África. Acabamos de cerrar una en la ciudad de Nueva York.”
Ahora, hay algo con respecto a la ciudad de Nueva York. Uds. Fíjense. Recuerden, hay algo con respecto a la ciudad de Nueva York. No olviden eso, ¿Oyeron? Muy bien. Acabo de salir de Nueva York, Nueva York. Y yo dije: “Estoy muy cansado.” Y yo observé eso. Entonces vi a este muchacho viniendo otra vez, caminando a través de la audiencia y él no tenía esta muleta bajo su brazo ya más. Él simplemente estaba normal y sano, con su pierna justo de un tamaño normal.
14 Ahora, esta es la primera cosa, ellos habían estado ahí sentados. Yo había estado en la audiencia con esa gente por lo menos diez minutos. Y sucedió que miré, y donde el muchacho caminaba y se detuvo en el aíre, miré directo debajo de él, y ahí estaba sentado el muchacho, casi la distancia de este edificio, apenas tan lejos. Y miré y vi al muchacho. Y yo dije: “¿Ud. ahí, no viene de Durban, hijo con la camisa blanca?”
Él dijo: “Sí, señor.” Habló en inglés. “Sí, señor.” Él venía de Durban.
Yo dije: “¿No es una de sus piernas como seis pulgadas más corta que la otra?”
Y él dijo: “Ese soy yo, precisamente.”
Yo dije: “No lo es ya más. Ud. está sano.” Y aquí venía él caminando ahí tan normal como podía estar. Y su gente comenzó a gritar, y la fe, oh, vaya, con un desprendimiento.
15 Justo entonces vi un pequeño auto verde entrar al camino de esta manera, y dar vuelta de esta manera, y resbalar hacia atrás, golpear un árbol. Los vi tomar a una joven, de cabello rubio, y ella estaba toda fracturada. No la movían. Ellos fueron y trajeron a los médicos, y ellos la pusieron en una ambulancia. Era en su espina dorsal. Ella estaba fracturada en tres o cuatro lugares en la espina dorsal. Pero vi la cosa suceder, pero no pude decir dónde fue. No podía ver a esa muchacha. Que fue cuando… Y sucedió, que ahí había una banquilla alta, un gran lugar construido, y sucedió que miré directo debajo de mí, aquí estaba ella postrada justo aquí, justo aquí debajo. Vi que era la misma muchacha. Y yo dije: “¿No tuvo un accidente recientemente?”
“Sí.”
Y yo dije: “Ud. estaba en un pequeño auto verde, y el auto se resbalo de lado y entonces se fue hacia atrás de esta manera y golpeó un árbol.”
Ella dijo: “Eso es correcto.”
Yo dije: “Su espalda está fracturada.”
Y su madre dijo: “Oh, ella simplemente no se puede mover.”
Miré, y vi a la muchacha ir bien rápido bajando a través de la audiencia en una visión, iba caminando bien rápido. Yo dije: “Póngase de pie, en el Nombre de Jesucristo, pues ASÍ DICE EL SEÑOR, Ud. está sana.”
16 Y ella dijo… Su madre dijo: “Oh, no, querida. No, no.” Dijo: “Si ella se mueve, ella morirá. El doctor dijo que ella moriría.” Y la muchacha se levantó de un salto y soltó un gran grito, y su madre se desmayó y cayó en el mismo catre. Así que ellos solo la dejaron postrada en el catre, y dejaron que la muchacha continuara. ¿Es eso correcto, Hermano Bosworth? [El Hermano Bosworth dice: “Amén. Amén.”]
Sí, seguro.
[“Lo siguiente noche vi esto, su espalda estaba fracturada en tres lugares. La vi en la audiencia la noche siguiente, y esperé hasta que capté su vista, para que subiera aquí. Y ella subió y se sentó. Le dijo: Siéntese en uno de estos asientos ahí atrás hasta que el Hermano Branham venga. Quiero presentarlos. Y entonces ella se sentó ahí, y tan pronto la vi venir a través de esa puerta lateral. ¡Venga rápido, venga rápido! Y ahí ellos tomaron la fotografía. Ahora tenemos la fotografía.”] Eso es correcto. Gracias, hermano.
17 Su madre se desmayó y cayó en el mismo catre. Así que, ellos simplemente la empujaron y dejaron a su madre postrada en el catre mientras la muchacha se regocijaba en el Señor yendo de arriba abajo del lugar. Y un doctor dijo: “Si ella se mueve…” Y Uds. saben lo que es, una espalda fracturada, un accidente en una carretera aquí. Incluso un… Nadie puede mover a esa persona a menos que un doctor lo ordene. Y es mejor también que Ud. sepa de lo que está hablando antes de llamar a tal persona. Si eso está en su propia mente, bueno, algo va a… La persona se matará a sí misma. Pero no se preocupen. Si Dios lo dijo así, Uds. muévanse. Eso es exactamente, porque va a ser de esa manera.
Bueno, nosotros sólo estuvimos…Oh, hay tantas cosas que pasaron ahí en casi quince minutos, hasta que casi simplemente me colapsé. Ellos me llevaron a la casa. Y en el camino, había un hombre, el Hermano Schoeman y ellos, muchos de Uds. pudieran conocerlo. Él era el presidente del Comité Nacional. Y todas las iglesias de África estaban cooperando. Todas excepto la Iglesia de la Reforma Holandesa, y esa es una iglesia difícil con la cual tratar. No pretendo decir hablar de la iglesia, pero ellos no creen en el bautismo en agua, no creen casi nada. Y entonces, son solo una iglesia muy formal, ritualista, fría e indiferente.
18 Y así que al día siguiente, el Hermano Schoeman vino, quien pertenecía a las Misiones de la Fe Apostólica de África. Y él era el Presidente de mí- de mi grupo. Y él era del Comité Nacional. Y el Hermano Schoeman, yendo a casa esa noche, dijo: “Oh, creo que eso fue maravilloso.” Pero él me estaba diciendo eso, sin embargo, yo sabía que él no creía eso. Yo sabía que no lo creía. Y yo iba a esta casa para quedarme toda la noche, porque no había lugares para quedarse. Entonces, fui a su casa para quedarme toda la noche, y entramos a la habitación, el Hermano Baxter dijo: “Oh,” dijo: “Les digo, este amigo Schoeman es un hombre poderoso.”
Yo dije: “Sí, lo es.” Pero yo sabía que él no estaba creyendo eso.“
19 Entonces, a la mañana siguiente salió… Él era un buen hombre, pero pensaba que era una telepatía mental, o alguna clase de truco que tenía debajo de la manga. Que era como una pata de conejo o algo, Uds. saben, que uno frota. De modo que, yo sabía que estaba sospechando. A la mañana siguiente, me levanté, y fuimos a desayunar. Y cuando estábamos sentados a la mesa, pensé… Lo miré de nuevo, y lo agarré de esta manera al saber que captaría su espíritu. Yo dije: “Es hermoso el clima en África, Hermano Schoeman.”
Dijo: “Sí, sí, mucho, mucho, mucho.”
20 Y yo pensé: “Ajá.” Uno puedo sentir esa sombrita ahí. Yo sabía que él no estaba exactamente donde debía estar. Entonces, pensé: “Ahora, Señor, si Tú sólo me ayudas para que solo de algún modo estremecerlo un poquito, entonces hará la cosa… Porque él es el presidente del comité.” Yo pensé: “Bueno, si no lo haces, pues, está bien. Sólo déjalo pasar.”
Así que, yo estaba sentado comiendo, y después de un rato el Espíritu Santo descendió y abrió una visión a través de la mesa mientras estábamos ahí sentados. Yo dije: “¿Hermano Schoeman, su niñita aquí, no es su nombre Andrea?”
Él dijo: “Sí.”
Y yo dije: “Hace aproximadamente seis meses, casi la pierde, ¿cierto?”
Él dijo: “Sí, señor.”
Yo dije: “Fue algo malo en su garganta.”
Dijo: “Sí, señor.”
Yo dije: “Ella ha tenido un tiempo difícil tragando desde entonces, ¿Verdad?”
Dijo: “Vaya, eso es correcto.”
21 Y entonces se volteó y dijo algo que yo no diré aquí, porque algunos de sus amigos pueden estar aquí sentados. Y él casi se desmayó en la mesa.
Él dijo: “Hermano Branham, le dije al Hermano Baxter antes de entrar.” Él dijo: “Hermano Branham, yo simplemente estaba un poco escéptico, pero yo quiero darle mi mano a Ud.” Entonces estaba bien, Él supo.
Así que ese día, tuvimos un tiempo maravilloso. La mañana siguiente, el Hermano Baxter y todos nosotros, llegamos y él dijo: “Hermano Branham,” él dijo: “tengo noticias para Ud.”
Dije: “¿Qué?”
22 Él dijo: “¿Le gustaría bajar por Kimberly y Ciudad del Cabo, y por todos los alrededores, subir por ahí a través de Victoria?”
“Oh,” Yo dije: “eso sería maravilloso.”
Él dijo: “¿Sabe qué? El Hermano DuPlessis ha venido aquí y estableció un itinerario, todos ellos, y nosotros vamos a tomar un gran viaje de cientos de millas a través de aquí.”
Yo dije: “¡Maravilloso! ¡Maravilloso! Eso está bien.”
Entonces, después del servicio esa noche, fui a casa, entré a la habitación, fui a la cama, fui a dormir, y casi a las dos en la mañana desperté, y oí alguna clase de pájaro en la ventana. Y me deslicé sobre la cama y me levanté y miré a través de esas canas para ver dónde estaba el pájaro. Y estaba chirriando en la noche. Y pensé. “No es eso un ruiseñor.” Y miré mi reloj, y eran casi las dos en punto. Regresé y me senté, encendí una lucecita tenue y comencé a leer mi Biblia. Y justo entonces, levanté la vista y aquí estaba delante de mí, remolineando alrededor.
23 Él dijo “No vayas con ellos, pero quédate justo aquí en Durban.” Y dijo: “Justo aquí en Johannesburgo.” Dijo: “Quédate aquí dos semanas, y entonces va a haber un hombre llamado Jackson, que te va a llevar a la cacería de leones. Y tú irás, y toma esa semana con él y ve y caza leones, y tigres, y cosas por una semana allá en la jungla.” Dijo: “Regresa, y entonces ve a Durban. Un lugar llamado Durban, y quédate ahí un mes.”
Él dijo: “Ahora para qué sepas que esto va a acontecer,” Él dijo: “Mañana en la mañana,” dijo: “Ellos te van a llevar a esta ciudad. Y va ha haber como un jardincito, y un nativo parado ahí con una camisa morada.” Dijo: “Va a ser una cosa rara. Dile a los hombres que ellos van a llevarte allá.” Y dijo: “Luego van a traer un doctor, y lo van a manejar a través de otro ministro, y este doctor va a ser un hombre delgado con gafas.” Y dijo: “Los médicos le dicen que tiene cáncer y que está muriendo.” Pero dijo: “Es un error. Es un error de los médicos. Ellos le cortaron la cosa equivocada, y él está muriendo por causa de eso.” Y dijo: “No ores por él, porque va a morir.”
24 Y Él dijo: “Ahora, y en el camino, ellos te llevarán a otra ciudad. Y en el camino, conocerás a una muchacha. Ella estará vendiendo collares de cuentas a la orilla de la carretera. Ella va a tener un gran lugar de pieles al lado de su cabeza. Y mientras estás parado ahí,” dijo: “El Sr. Baxter llamará tu atención sobre un pájaro grande de aspecto muy divertido que hace un ruido al cruzar la llanura.” Y dijo: “Con esto, sabrás, y ellos sabrán que no deben tomar ese itinerario que los ministros tienen establecido, pero debes seguir acá.”
Bueno, eso lo concluyó. Entonces, entré, desperté al hermano Baxter. Dije: “Hermano Baxter, no podemos tomar ese itinerario.”
Dijo: “Bueno, tendrá que decirle al Hermano Schoeman mañana.”
Y se lo dije al Hermano Schoeman. Oh, si alguna vez han estado en África, es difícil hacerles saber eso, Uds. saben.
25 Dijo: “Oh, está arreglado.” Así que aquí venía toda la asociación. Esa noche, el Señor obró un poderoso milagro. Y a la mañana siguiente, cuando nos levantamos, ellos… les diré lo que fue el milagro.
Como la segunda noche allí—tercera noche, habría sido esa noche, y esto es lo que sucedió. Ahora, este hombre afrikáans, este Bóer nunca había oído hablar del Ángel del Señor. Ahora tenemos la camisa, y todo para mostrar, los papeles y todo, titulares de dos o tres páginas, en la iglesia de la Reforma Holandesa que controla. Y la segunda mañana, mientras estábamos allí, me olvidé de decirles esto: la primera noche que estuve allí, y la primera noche que hablé y vieron el milagro, sucedió que había un grupo de la Asociación Médica, y a la mañana siguiente, toda la Asociación Médica de toda Sudáfrica, me llamó para ir a desayunar y darme la mano-derecha de compañerismo, y me dijeron: “Hermano Branham, esa es una sanidad Divina genuina.”
26 ¿Qué tal eso, Hermano Bosworth? ¿Huh? “La sanidad Divina genuina, de la cual no estamos en contra para nada.” Él dijo: “Ahora, hay muchas personas aquí que no creían en los médicos. Escuchamos que Ud. habla en pro de los médicos.” Dijo: “Ha habido personas a las que pudiéramos haber ayudado, Rev. Branham, y nosotros somos cristianos.” Él dijo: “Pudiéramos haberlos ayudado, pero ellos tenían la idea de la Ciencia Cristiana de que uno no debería tener un médico.” Y dijo: “Por eso, ellos murieron, muchos de ellos. Y nosotros creemos que pudiéramos haberlos ayudado.” Y dijeron: “Ahora, ellos lo aman a Ud. Y Ud. habló por nosotros.” Y dijo: “ahora, nosotros hablamos por Ud., y cualquier cosa que podamos hacer por Ud., háganos saber, y en cada hospital de todo Transvaal, Estado Libre, estado de Orange, todo está absolutamente abierto. Cualquiera que pueda venir, Ud. puede ir a cualquier hospital. Cualquier cosa que podamos hacer, estaremos junto a Ud. para ayudarlo.” Y me siguieron a lo largo de toda África. Y en unos momentos, voy a llegar a la historia de la conversión de algunos de ellos, y si puedo apresurarme para salir con tiempo, ahora. Muy bien. O llegar a mi historia antes de que mi tiempo se acabe.
27 Entonces, esa misma noche, hubo uno de estos ministros Bóer. Esa es una iglesia de los Bóer. Llamó a la iglesia de la Reforma Holandesa, ellos fueron. Salió a ver a su amigo, y su amigo dijo que yo era un espiritualista, lector de la mente. Así que se acercó a su amigo, él dijo: “Dios, tenga misericordia de ti.” Dijo: “Es la hora de la visitación para África. Y tú estás haciendo algo así.” Dijo: “Eso es pecado.”
Él dijo: “El hombre no es nada en el mundo, sino un adivino pulido.”
Y él dijo: “Saldré y oraré por tu alma pecaminosa, porque Dios puede matarte.” Y él sale y se pone de rodillas, en un pequeño, creo que era un árbol de durazno. Un pequeño melocotonero a unos veinte metros de la casa, levantó las manos. Ellos usan una camisa blanca y una corbata blanca. Y entonces, levantó las manos, dijo: “Dios, ten piedad de mi amigo allí. Va a morir e irá al infierno con tales pensamientos.” Y dijo:“ La hora de la visitación está aquí, y míralo allí en eso. Está ahí sentado.” Oh, solo le estaba diciendo a Dios todo sobre eso. Ahora aquí está la historia del hombre. Dijo que un Pilar de Luz, de unos dos pies [60.96 cm] de largo, como de unas ocho pulgadas o diez pulgadas [20.32 a 25.4] de alto, descendió de una Luz y la Luz se separó de un lado a otro, y ese hombre describió ese Ángel al punto. Dijo, un Hombre grande, doscientas libras, cabello oscuro hasta Su hombro, caminó hacia él y puso Su mano sobre su espalda. Y él dijo: “Cuando puso Su mano sobre su espalda, sentí como si el fuego quemara a través de mi cuerpo.” Y él dijo: “Levántate y cuéntale a tu amigo que esta es la hora de la visitación, y no de condenar a este hombre.”
28 Entonces, se levantó de un salto y dijo: “¿Me quedé dormido? ¿Estaba soñando?” Y corrió y dijo: “Bueno, bueno, yo no…” Y él corrió y comenzó a contarle a su amigo al respecto, y su amigo miró a su alrededor, y ahí estaba la forma de esa mano del Ángel chamuscada en esa camisa blanca y amplia. Y a la mañana siguiente, el hombre se desmayó, y ellos lo tomaron, y aquí había una foto bien grande en el periódico. Se fue a través de toda África.
Tengo la camisa, ahora. Me llamaron, las autoridades, revisaron mi mano con ella, y cada… Y allí está la mano del hombre, perfectamente la mano de un hombre quemada a través de su camisa. Tenemos la camisa. Ahí estaba en el periódico africano. Exactamente. ¡Vaya! Y luego, ellos querían que me fuera. Pues, dije: “¡No! El Señor me dijo que me quede aquí. Él me dijo que me quedara aquí.”
Al día siguiente, cuando comenzamos, todo lo que el Señor había dicho tomaría lugar exactamente de esa manera. Incluso para la pequeña vendedora de cuentas, el Hermano Baxter intentó tomarle una fotografía. Le dije: “¿No recuerdan a la vendedora de cuentas que les dije?”
29 “Oh,” él dijo: “Hermano Branham, esa es ella.” Justo en ese momento algo hizo: “Quack, Quack.” [Graznido: sonidos roncos – Trad.] Y era un pavo real salvaje que iba volando… dijo: “Mire ese pájaro allí. ¿No fue algo curioso, Hermano Branham? ”
Yo dije: “Lo es.”
El Hermano Schoeman dijo: “Es un pavo real salvaje.”
Y yo dije: “¿Recuerda, Hermano Baxter, lo que le dije?”
Él dijo: “Bueno, Hermano Branham, es exactamente, ¿verdad?”
Y le dije: “Hermano Schoeman, no puedo tomar ese itinerario.” Le dije: “Lamento tener que interferir con sus ministros, pero Él me dijo que no lo tomara.”
Dijo: “Hermano Branham, tenemos que tomarlo.”
“Oh,” dije: “Pero puede que Ud. tenga que tomarlo, pero no yo.” Le dije: “No, no tengo que tomarlo, Hermano Schoeman.”
30 A la mañana siguiente, tan persistente, aquí venían los autos para ir de todos modos. Bien, el Hermano Baxter dijo: “¿Va a ir, Hermano Branham?”
Yo dije: “No, señor.”
Entonces, aquí estaban afuera, y mi maleta no estaba empacada, o nada. Dije: “No. El Señor me dijo que no fuera.”
Bueno, aquí venían los ministros, y el Hermano Bosworth sabe, tuvimos una discusión de eso. Él dijo: “Bueno, las reuniones están concluidas aquí.”
Y dije: “Ridículo. Justo donde el Señor nos da el favor y todo, y nos dice que nos quedemos aquí, aquí es donde debemos quedarnos.”
31 Y no, ellos querían ir Y entonces, puse mi ropa debajo de mi brazo, y así por el estilo, y salimos, el Hermano Bosworth y todos ellos de inmediato. Y comenzamos a bajar, y cuando comenzamos a caminar, a solo ciento y pico de millas, dije: “¿Para qué van por aquí?”
“Bueno, le prometimos al Hermano Fulano que estaríamos aquí.”
32 Lo digo con reverencia hermano, si Ud. quiere meterse en problemas, solo enrédense con un predicador. Seguro que uno se mete en problemas. Entonces, eso es correcto Ahora, ellos son los siervos de Dios. Ellos tienen que ser un poco sospechosos y cosas. Pero hermano, he tenido más problemas de predicadores sacándome de la voluntad de Dios que cualquier cosa que haya visto en mi vida. “¡Sí, señor! Porque uno dirá: ”Señor…“ Vean el hombre tiene razón. Si el Señor le dijo que hiciera eso, que lo haga. Él puede decirme algo más. Y no importa lo que él les diga, si es un profeta, si es un predicador, lo que sea que es, si Dios les dijo algo contrario, no le presten atención a ese profeta, predicador, sacerdote o lo que sea, Uds. escuchen a Dios. Siempre escuchen a Dios.
33 ¿Cuántos han leído Primera de Reyes 13, donde un pequeño profeta descendió y profetizó, y realizó obras que Dios le dijo que hiciera? Y otro profeta verdadero se acercó a él y le dijo: “El Señor se encontró conmigo y me dijo que vinieras a mi casa y comieras.” Saben qué pasó, ¿verdad? Sí señor. Escuchen a Dios, sin importar quién dice, o qué dice. Uds. escuchen a Dios.
Bueno, el ministro dijo: “Le prometimos a nuestros hermanos que lo traeríamos a su ciudad.”
Dije: “¿A qué tamaño de ciudad es ésta a la que vamos?”
“Como de tres mil.”
“¿Pues habría diez, quince, veinte mil personas allá que irían a la reunión? ¿Dónde los va a acomodar?
“No lo sé. Pero le prometimos a nuestro hermano que estaríamos allí.” Ha. Ahí tienen.
Yo dije: “Yo… yo aprecio eso. Amo a nuestros hermanos, pero Dios ha dicho. [Palabras ininteligibles] estar justo allí.”
34 Entonces, nos pusimos en marcha, y el Hermano y la Hermana Schoeman en el auto, y Billy Paul, creo… No, yo estaba solo, y creo que Billy había vuelto con el Hermano Bosworth y con ellos. Llegaron tres o cuatro autos llenos de ministros, seguimos el camino, el Espíritu Santo dijo: “¿Me vas a escuchar?”
Dije: “Hermano Schoeman, detenga el automóvil.”
Él dijo: “¿Qué pasa, Hermano Branham?”
Yo dije: “Solo deténgase.”
Y se detuvo y dijo: “Bueno, ¿qué?” Estábamos muy por delante del resto de ellos, porque él conducía como Jehú. Entonces, él frenó y dijo, “Bueno, ¿cuál es el problema?”
Le dije: “No voy más lejos.”
“Bueno,” dijo: “Hermano Branham,” dijo: “Yo no tengo problema que Ud. se quede allá. Dijo, Él es el presidente. Dijo: ”Esa es mi ciudad. Ese es mi distrito.“ Él dijo: ”Pero, los hermanos quieren que Ud. vaya allá.“ Él dijo: ”Ellos no van a prestar atención a eso, Hermano Branham.“
Dije: “Bueno, yo voy a escuchar a Dios, de todos modos.”
35 Entonces, él se detuvo, y ahí venían los hermanos. Ahora, si alguien aquí recuerda en Shreveport, Louisiana, parado hablando así, un día el Espíritu Santo vino justo antes de ir, y dijo: “ASÍ DICE EL SEÑOR.” para mí: “Ten cuidado, hay una trampa para ti en África.”
Bueno, pensé que eran doctores brujos y demás. Pensé: “Bien, sé quién es Dios y los hechiceros no me van a molestar.” No sabía que era entre mis hermanos. ¿Ven? Tan astuto era Satanás.
Y nos detuvimos en el camino. Ahí venía el Hermano Bosworth y el Hermano Baxter, y todos se detuvieron, y todos ellos… Entonces, el Hermano Schoeman regresó allí y dijo: “Tendrán que ir a verlo.” Dijo: “Él simplemente se niega a ir más lejos.”
36 Bien, ahí venía el Hermano Baxter, y se puso algo malhumorado conmigo. Él dijo: “Hermano Branham, escuche.” Él dijo: “Estamos a unas doce mil millas [19,312.13km] de casa. Estamos aquí a merced de estas personas. ¿Y no cree que deberíamos considerar a estos ministros?”
Le dije: “En cuanto a considerar y ser reverente con los hermanos, deberíamos. Pero yo debo mirar a Dios primero.”
Y él dijo: “Hermano Branham, no puedo creer que eso sea exactamente lo correcto.”
Entonces, ahí venía el Hermano Bosworth. Y el Hermano Bosworth está sentado aquí. Ahora observen, lo correcto es correcto y lo errado… El Hermano Bosworth dijo: “Hermano Branham, creo que Ud. está equivocado.”
Y yo dije: “¿Mi anciano papá santificado que se paró en la plataforma conmigo y observó las visiones, y las obras, y las maravillas y demás, y me escuchó decir: ASÍ DICE EL SEÑOR?”
37 Hermano Baxter, Hermano Bosworth, preciosos, ambos. Bueno, los ministros… Otro ministro africano se acercó y dijo: “Hermano Branham, ¿no cree que Dios le habla a alguien más aparte de Ud.?”
Dije: “Sí, una vez Coré tuvo la misma idea.” Dije: “Pero yo no sé de tal.”
Él dijo: “Dios nos dijo que hiciéramos ese itinerario.”
38 Le dije: “Pero Dios me dijo que no lo tomara.” Dije: “Él pudiera haberles dicho, pero Él me dijo que no lo tomara. Y, por mi parte, no voy a tomarlo.”
Entonces, allí estábamos todos abrazados juntos en el camino. Muy bien, parados en medio de la carretera, reunidos esperando. Ud. lo recuerda, Hermano Bosworth. Yo dije: “Yo no voy a hacerlo.”
Entonces, ellos salieron y murmuraban vacilantes caminando por ahí. Dijo, el Hermano Baxter dijo: “Bueno, Hermano Branham, yo iré a la ciudad al menos, y luego oraré por esa gente allí, y nos iremos a casa.” Dijo: “Estoy harto y estoy cansado, y enfermo.” Y el Hermano Baxter estaba muy nervioso, Uds. saben. Y él dijo: “Estoy harto de todo esto. Me lavo las manos de eso. Si Ud. no puede escuchar cosas como esa,” dijo: “Estoy harto con el manejo de esto.”
Y yo dije: “Bueno, Ud. puede estarlo también.” Pero dije: “Yo voy a escuchar a Dios, a pesar de todo.” Y Dios, si tan solo me hubiera quedado con eso, ¿lo ven?
39 Y luego, caminé hacia allí y arranqué algunas hojas de acacia del árbol. Y las deshojé de un tirón, y las puse en mi mano, y allí estaban el Hermano Bosworth, el Hermano Baxter y varios ministros. Y caminé junto con estas hojas de langosta tirándolas a sus pies. Dije: “ASÍ DICE EL SEÑOR, desde este momento, estamos fuera de la voluntad de Dios, y no será más que un problema hasta que regresemos.” Regresé al automóvil llorando como un bebé. Me senté en el auto y sostuve mi cabeza hacia abajo. El Hermano Schoeman se alegró de poder llevarme de vuelta al automóvil, y así se fue conmigo otra vez.
Llegamos allí a esa pequeña ciudad, y allí estaban tendidos en los campos y las colinas, sin lugar adonde ir, sin lugar para comer nada, tendidos allí. Ese gran lugar allá listo para nosotros, simplemente para mudarnos de eso.
40 Muy bien. Inmediatamente, el Hermano Bosworth comienza de nuevo, para dar un pequeño comienzo a la reunión. Y se levantó una tormenta tropical y como que ahogaba a todo el grupo. Y allí estaba yo sentado en la casa, fuera de la voluntad de Dios, al igual que Abraham cuando estaba en Gerar. Solo sentado allí en la casa. Dije: “Señor, permite que tengan una lección de eso.” Entonces, yo estaba sentado allí en la casa.
Cerca de la medianoche, entró el Hermano Bosworth, empapado. Dijo: “¡Oh, Dios mío! Lo intentamos, ¿verdad?
Dije: “Ajá.”
41 Entonces, al día siguiente… “Oh, eso estará bien.” Dijeron… y Uds. nunca han visto una tormenta hasta que oyen una tormenta tropical. Uds. oyen mucho al relámpago y trueno, y después de un rato simplemente [Hermano Branham palmea sus manos varias veces.] Es de esa manera, el rayo está destellando. Solo un rugido constante. Tronar, tronar, tronar, tronar, tronar, tronar, tronar, el rayo rugiendo.
Y allí, todos ellos como que se habían ahogado. La gente enferma, y de todo.
Entonces, a la mañana siguiente se despejó. Dijeron: “Oh, esto estará bien esta noche.” Y entonces, cuando llegó la noche, casi al momento en que se prepararon para llevarme, ahí venía una onda fría, y como que los congelaba hasta la muerte.“ Eso es correcto.
Alrededor de las diez, entre a la casa, a las once en punto, dije: “Ajá.” Yo dije: “Ahora, mañana a la noche, tendremos un terremoto.” Dije: “Estamos fuera de la voluntad de Dios, hermanos.”
42 Hermano Bosworth, mi santo papá anciano sentado aquí. Sentados a la mesa, a la mesa redonda, entramos a la casa de nuestro Hermano Free, y acababa de conocer a su esposa que estaba sentada a la mesa. Miré a su esposa, le dije: “Señora…”. Le dijo con lo que estaba sufriendo, lo que tenía, lo que estaba mal con ella, y dijo: “Ud. está sana.” Y allí mismo, Dios la sanó y la hizo estar bien. Miré al Hermano Free y le dijo, que estaba en su casa. Le dije: “Ahora, ¿Cree Ud.?”
“Creemos.”
Pero los ministros, ellos no creerían… “No. Tenemos que seguir. Vamos a continuar de todos modos.”
43 Bueno, lo discutimos hasta las dos de la mañana, ¿verdad, Hermano Bosworth? Y ahora, hay muchas cosas en las que me equivoco, y Dios, a veces, permite que sus mismos amigos íntimos, sabe usted eso, se envuelven alrededor de uno. Ahora, el Hermano Bosworth fue justo como sincero. Él está sentado aquí, y también está el Hermano Baxter. Pero, vean, Dios me estaba probando. Él entonces dijo: “Alguien…”
El Hermano Bosworth me dijo, dijo: “Hermano Branham, ahora creo, si va a seguir de esa manera.” Le dijeron que tenían nativos allí. Pero, nosotros no sabíamos la verdad de eso. El único lugar donde no había segregación era en Durban. Y nosotros no lo sabíamos en ese momento.
El Hermano Bosworth lo estaba viendo desde el punto de vista ministerial natural, como, si yo llegara a abandonar esta reunión aquí en los próximos diez minutos y me alejara, alguien diría: “Bueno, ese tipo es un hipócrita.” Uds. simplemente no entienden. Uds. tienen que hacer lo que dice el Espíritu Santo. Yo no puedo ser como algunos de ellos que organizan sus reuniones durante dos o tres años antes de tiempo. Ni siquiera sé dentro de una hora lo que Dios va a querer que haga. Pero, ahora, lo que sea que Él me diga, lo voy a hacer por Su gracia.
44 Entonces, vigilen esta lección, y luego entenderán. Y luego, el Hermano Bosworth dijo: “Hermano Branham, creo que si Ud. va allá, Ud. verá lo excedentemente, abundantemente más que todo lo que podríamos hacer o pensar,” o algo así. Esas fueron sus palabras.
Yo dije: “Hermano Bosworth,” puse mi mano en la suya, yo dije: “Tantas batallas que hemos estado parados juntos, y le estoy diciendo en el Nombre del Señor Jesús, que estamos fuera de la voluntad de Dios. Y no será más que un problema.”
Todos los ministros comenzaron a protestar. Entonces, comienzan a hablar al respecto, a eso de las dos de la mañana, de la voluntad permisiva de Dios. Dios lo permitiría. No sería su voluntad perfecta, pero siendo que habían puesto miles de dólares para publicidad, alquilaron grandes auditorios y cosas, grandes parques de béisbol y cosas por allá. Pues, no era más que correcto que deberíamos ir. Miles de dólares y nativos ya se estaban amontonando desde todos lados, por todo aquello. Yo dije: “Dios, puedo enviarlos a todos aquí.” Y más tarde descubrimos que hubiera sido. Pero no. Ellos no escucharon eso. Ajá – ajá. No, teníamos que ir de todos modos porque se lo habían prometido a los hermanos.
45 Entonces él dijo: “¿Dijo Ud. que iban a tener un terremoto mañana por la noche?”
Yo dije: “No sé lo que tendremos mañana por la noche. Es difícil decir lo que tendremos.” Bueno, ellos pidieron la voluntad permisiva. Dije: “Dios podría permitirlo, pero nunca será Su voluntad.”
Entonces, yo estaba llorando de nuevo, así que entramos en la habitación. Y mi pequeño muchacho, no lo veo parado aquí en ninguna parte, pero él está aquí en algún lugar del edificio. Cuando salimos de la habitación, yo estaba solo. Él me abrazo y salió conmigo. Él dijo: “Papi, no escuches a esos predicadores.” Él dijo: “Si nadie en todo el país te respalda, yo me quedaré contigo si tenemos que irnos en aventón a casa.”
46 Y yo dije: “Bueno, Billy, no sé qué hacer.” Aquí estamos, y esta gente, y…“ Si alguna vez regresamos, ellos tendrían que pagar nuestro pasaje. Así que estábamos— estábamos allí afuera. Tengo suficientes amigos en Estados Unidos, yo creo, que me enviarían un boleto para volver a casa. Yo se los enviaría a ellos más tarde. Y dije: ”Pero si vuelvo a casa, todavía no estoy haciendo lo que Él me dijo que hiciera. Él me dijo que me quedara en Johannesburgo.“
Y entonces, Billy dijo: “Bueno, papi, yo me quedaré contigo.”
Yo dije: “Bueno, vamos, vamos a orar, cariño.”
Entramos a la habitación, a nuestra habitación, y había un gran grupo de ministros. Ellos entraron en sus habitaciones y demás, y dijeron: “Vaya y pregúntele al Señor si le permitirá que lo haga, ya que tenemos todo arreglado así.” Bueno, yo oré. Billy después de cansarse se fue a la cama a dormir. Él oró un poco y, como un niño, se subió lentamente y se durmió.
47 Entonces, solo seguí orando. Aproximadamente a las tres o cuatro de la madrugada, aquí venía Él. Yo dije: “¿Quiénes son estos hombres? ¿Y que ellos significan, Señor?”
Él dijo: “Continua con ellos. Pero, si vas con ellos la vas a pagar por eso.” Dijo: “Puedes ir. Y si quieres ir, está bien. Pero recuerda, vas a pagar por ello.” Él dijo:“ Mañana por la mañana, ve a despertar a tu muchacho.”
Él respetaba a Billy. Si Billy solo se entregara a Dios y creyera en Dios, el ministerio mío sería solo una cosa pequeña. Yo sé lo que hay en el muchacho. Pero él solo está en la adolescencia y simplemente no sabe dónde está parado.
Pero yo conozco a ese muchacho, él se sentó aquí la otra noche, y dijo: “Papi, iba por el camino, y algo sólo comenzó a decir…”. Él dirá: “Papi, tú sabes… ”Nunca antes hemos estado en este camino.“ Dijo: ”Justo en otro lugar, va a haber un granero en cierto lugar, y cierto…“ Pues seguro. Fue exactamente de esa manera, ¿Ven?
Y ese don está tan cerca de él, que si él se adentrara a él, sería maravilloso. Pero él solo está en esa edad de la locura, Uds. saben, y la adolescencia, y Uds. saben a qué me refiero. Y entonces, oro para que Dios lo asiente algún día, y lo ponga en una plataforma que le dará un ministerio que traerá millones de almas a Cristo. Lo hago. Uds. oren por él también. Y entonces, él tiene mucho por delante, pero yo sé lo que Billy tiene detrás. ¿Ven?
48 Entonces, él entró y el Ángel del Señor me dijo: “Vas a despertar a Billy y dile que mañana por la mañana esta tormenta o clima se aclarará.” Y en la escuela dominical, el servicio de la escuela dominical, en el desierto, te van a pedir que vengas a orar por los enfermos. Va a haber un niño que viene con él… “[Espacio en blanco en la cinta.]
Vean, él venía como para que nadie me hablara mientras venía por la carretera, ellos no dejan hablar a nadie cuando uno está bajo la unción.
Y dijo: “Ahora, cuando él venga, va a venir en un pequeño automóvil negro, y va a haber un niño que vendrá en él, y él va a recoger a otro niño. Y en el camino hacia allá, va a haber un nativo parado, vestido con un traje de safari blanco en un árbol de eucalipto, un puente estrecho, va a estar golpeando a otro nativo con un palo. Tu muchacho llamará tu atención. Por eso, sabrás que tienes permitido ir. No te quitaré la vida, pero vas a pagar por ello.”
49 Entré directamente, desperté al Hermano Bosworth. Él tenía un poco de lucecita allí que Billy le dio. Él insistió. El Señor le habla durante la noche con esto o lo otro, él lo escribe en un pedazo de papel para que pueda tenerlo para el día siguiente. Dijo que él no podía recordar tan bien como solía hacerlo, cuando el Señor le daba algo por lo que tenía que escribirlo.
Y entré, lo desperté. Desperté al Hermano Stadsklev, el Hermano Baxter, el Hermano Bosworth y todos ellos, los ministros. Dije: “ASÍ DICE EL SEÑOR, Dios me dijo que podía ir, pero que pagaría por ello. Y nuestras reuniones no serán como deberían ser. Pero si están decididos, estoy dispuesto a llevarlo hasta donde sea posible aguantar los azotes, pero no deberíamos hacerlo.”
Y les dije que sería exactamente la mañana, y entonces todavía estaba tempestuoso. Yo dije lo que sería. Y a la mañana siguiente, sucedió exactamente eso. ¿Es eso correcto, Hermano Bosworth? Exactamente como dijo el Señor. Billy vino detrás de mí de la misma manera, y esos muchachos. Y él tenía su mano atrás de esta manera. El niño comenzó a hablarme, y el muchacho menciono— mi muchacho me menciono con la mano que no hiciera eso. Y yo estaba allí sentado orando, esperando hasta que él llegó a la plataforma.
Y justo en ese momento, Billy dijo, él estaba mirando a su alrededor detrás de nosotros, el volante está en el lado derecho, y él estaba mirando en esta dirección. Tenía su brazo atravesado, y él estaba sentado en el frente, otro niño, y yo en la parte posterior. Él dijo: “Papá, mira ahí.” Y ahí estaba ese nativo con ese traje blanco, parado junto a ese árbol de eucalipto, cerca del puente, tratando de golpear al otro.
Y le dije: “¿Qué te dije, Billy?” El pequeño comenzó a llorar. Le dije: “Papi se dirige hacia algún problema por sí mismo, pero aquí estamos.” Le dije: “La próxima vez que venga a este país, seré disciplinado antes de llegar aquí.” Y yo dije: “Yo no vendré si no es así.”
50 Salimos, tuvimos la reunión ese día, seguimos la ruta, y la siguiente ciudad fue Kimberly, ¿Verdad? Una gran mina de diamantes, donde el Presidente nos llevó, y nos mostró la mina. Y teníamos unas quince mil personas, y un pequeño edificio que ocuparía la mitad de esto. Y ese ministro afrikáans, el Hermano Bosworth fue a verlo, dijo: “Bueno, ¿no hay un lugar?”
“Ningún lugar pudiera acogerlo, y de todos modos, vamos a tenerlo en mi iglesia. Los hermanos me prometieron que podemos tenerlo en nuestra iglesia.”
El Hermano Bosworth dijo: “Bueno, ridículo.” Dijo: “Mire las calles, están abarrotadas de gente. Los campos están llenos de gente parada.” Dijo:“ ¿Quiere decirme que lo quiere en su pequeña iglesia vieja que albergará alrededor de trescientos o cuatrocientos, y alrededor de quince mil o más personas parados ahí?”
“Los hermanos me dijeron que podía tenerlo en mi iglesia, y allí es donde va a ser.”
Y el pobre y anciano Hermano Bosworth, nunca lo había visto de mal humor en mi vida. Pero, regresó a la casa y dijo: “Vamos a caminar.”
Fuimos a caminar. Él dijo: “Hermano Branham, ¿alguna vez oyó hablar de eso? ¡Es ridículo!”
51 Dije: “Por supuesto, Hermano Bosworth, eso es lo excesivamente, abundante, ¿Ve?, que nosotros…” Le dije: “Estamos fuera de la voluntad de Dios.”
El Hermano Bosworth dijo: “No soporto que ese predicador actúe así.” Y se fue al centro de la ciudad por su cuenta. Fuimos allí y alquilamos un gran estadio que sentó a todos muy bien. Tuvimos la reunión. Fuimos a Ciudad del Cabo. En el camino de regreso, saliendo de Ciudad del Cabo, aquí comienza la historia. Me enferme. Empecé a ponerme más enfermo. Para cuando llegué a Durban unas dos semanas después, estaba muy enfermo. Ni siquiera podía levantar la cabeza.
Y llegué a Durban, y su reunión allí consistió en casi cien mil personas, con treinta mil convertidos en un día. Y dijeron: “Le prometimos al Hermano Fulano.” Yo debía ir dos mil millas [3,218.688 Km] más arriba en Rodesia, después de dos o tres días de reunión en Durban. Nos fuimos y dejamos a cientos de miles de nativos que caminaron cientos de kilómetros y cargando a sus seres queridos en camillas de juncos a través de las junglas para ser sanos. Eso es lo excesivamente, abundante.
52 Y allí, el blanco y el negro podían juntarse. Separaron a cada tribu, y demás, el único lugar en África donde podían hacerlo. ¿Es eso correcto, Hermano Bosworth? El Espíritu Santo supo eso todo el tiempo, y nosotros no.
Entonces, el resto de la reunión, apenas sobreviví para llegar a casa. Y cuando llego a casa, llegué a descubrir, tenía una disentería amiba africana, la sangre se vertió tan fuerte como podía. Nada la detenía. Iban a arrojarme a un cuarto de pestilencia cuando llegué a Estados Unidos. Me llevaron a un médico y me examinaron. Él dijo: “Es el peor caso que he visto en mi vida.” Me puso en un lugar y me dio un tratamiento de sesenta días. Dios simplemente me dio la espalda. Dijo: “Adelante, tómalo. Tú lo querías.”
53 Yo dije: “Oh Señor, ayúdame. Ayúdame.” Y solamente me dejó seguir y gritar. Y solo lloré y supliqué y todo lo demás. No sirvió de nada. Los meses pasaron, de la misma manera, nunca cesó para nada. Solo continuaba. Los doctores me dieron todo lo que tenían. Y él me llevó, me examinó y me dijo: “Solo tengo un tratamiento más, y eso es estrictamente arsénico.” Me dijo: “No puedo darle tanto.” Me dio siete dosis, y Me volví tan amarillo como una calabaza. Me examinó de nuevo y me dijo: “Reverendo, si le diera…”. Su padre era un ministro aquí mismo en Kentucky, el Dr. Lucas, en Louisville, Kentucky, si desean preguntarle, al Dr. Lucas y Ryan. Lo mejor que hay en ameba en este país. Y él dijo: “Rev. Branham, ese es el peor tipo de ameba.” “No es un germen, es un parásito. Se introduce en el estómago y la vía intestinal, y simplemente se coloca allí y chupa en el tracto intestinal hasta que se haya eliminado la mucosidad, luego se mete en el torrente sanguíneo. Le quita su vida.”
Entonces, y se en un cono pequeño y cuando uno introduce medicamentos, simplemente se encierran y no se lo comen. Y les digo, uno nunca casi mejora.
Entonces, estaba tirado allí muriéndome. Entonces, ellos me dan eso. Y me dan un examen después de eso. Tenía más ameba de la que tenía en primer lugar.
Ahora él dijo: “Rev. Branham, no quiero alarmarlo.” Dijo: “Ud. está casado, tiene un par de hijos, ¿tres?”
Yo dije: “Sí, señor.”
Él dijo: “Vuelva a casa, ahora. No hay nada que podamos hacer por Ud.” Dijo: “No hay nada en el área de la medicina que se pueda hacer.” Él dijo: “Ahora, si esas amebas se retiran, puede continuar bien y tener estas rupturas el resto de su vida. Él dijo: ”Si van más lejos, desde la glándula mucosa a la corriente sanguínea, Ud. comenzarás a tener una fiebre bien alta. Y si se juntan en el hígado, eso sacará un nudo, y tendrá retorcijones intensos. Y háganoslo saber de inmediato, y vamos a cortar allí y vaciar ese hígado. Lo vencera. Pero luego, si eso llega al cerebro o el corazón, Ud. vivirá diez horas.“
54 Bueno, eso fue un gran estímulo. Fui a casa. Mi pobre y vieja esposa sentada allí, y yo se lo dije: “Bueno, ¿qué voy a hacer? Mi ministerio ha terminado, ahora. Tengo dos niñas pequeñas que criar, una de siete, la otra dos. ¿Qué voy a hacer ahora?” Eso es lo excesivamente abundante No obedecer a Dios.
Fui de arriba abajo por el piso. Lloré. Supliqué. Persuadí, de ira y venir, de atrás para adelante. Bajé a alrededor de ciento diez libras, solo caminando para adelante y para atrás, llorando y orando, de atrás para adelante, y de ir y venir por el piso. Así que no pude descansar por la noche. Simplemente, cada vez, pensaba que tenía fiebre cada cinco minutos. Y solo sabía que la fiebre estaba por venir. Estaba acostado allí, y la niña y yo estábamos durmiendo en uno de los dormitorios. Mi esposa y la otra niña estaban en la habitación adyacente. El pasillo se encuentra entre el baño, entre las dos camas. Así que, en esa habitación, yo estaba acostado allí. Me levanté a eso de las dos de la madrugada, había estado durmiendo aproximadamente media hora, y puse mi mano atrás así, y dije: “Oh Dios.” Y recordé al Hermano Bosworth cuando dejé África. Le puse mi brazo alrededor de él cuando subimos al avión. Dije: “Bueno, Hermano Bosworth, he peleado una buena batalla. He acabado la carrera. He guardado mi fe— o la fe.” Yo dije: “Creo que mis días han terminado.”
Él dijo: “Bueno, Ud. apenas es un nuevo Branham.” Él dijo: “Ud. es solo un muchacho” Dijo: “Yo era de su…”
Le dije: “Bueno, tengo cuarenta y dos años.”
55 Él dijo: “Bueno, yo tenía cuarenta años antes de comenzar a predicar.” Dijo: “Muchacho, Ud. es solo un niño.” Dijo: “Aquí estoy, setenta, algo,” dijo: “Simplemente me estoy fortaleciendo.” Dijo:“ Bueno, Ud. acaba de recibir su educación, su diploma.” Siguió así, y pensé:“ ¡Oh, Dios!”
Entonces, estaba pensando en lo que le dije al Hermano Bosworth. Pensé: “¿Qué me será de mi futuro? Supongo que no pasará mucho tiempo antes de que me vaya.” Pensé:“ Si la fiebre me golpea, diez horas, mi esposa estará aquí con dos niñas pequeños para criar, mi muchacho. ¿Cuál será el resultado de mi vida?” Y estaba allí acostado, comencé a llorar. Y yo… lugar para la visión. Comencé a llorar. Y levanté la vista y pensé: “Dios, ¿qué debo hacer?” Escuché algo haciendo: “fuiiiiiiii.” La primera vez durante meses y meses, supe que Él estaba en la habitación. Miré a mí alrededor, vi esa Luz suspendida allí junto a un ropero con espejo, dando vueltas. Caí al suelo y dije: “Oh Dios, ¿has venido con el perdón de Tu siervo, o has venido a llevarme?”
56 Y justo en ese momento, parecía bajar justo frente a mí, debí haber entrado en una visión, aquí venía un hombre caminando hacia mí, con lo que parecía papel de máquina de escribir, en sus manos así. Y él se acercó y dijo: “De manera que estabas pensando en tu futuro…”
Dije: “Sí. Me pregunto qué será de mi futuro.”
Y miré hacia abajo en el piso, y algo de eso había sido escrito. Y arrancó ese papel de máquina de escribir así, y se fue… Lo lanzó así, y justo uno después del otro así, e hizo un camino completo hacia el Cielo. Y una gran Voz gritó desde arriba de ese papel y dijo: “Tu futuro está claro.”
57 Salí de eso. Comencé a llorar. Dije: “Oh Dios, si simplemente pudiera haberle preguntado.” Él como que nunca me muestra más de una cosa a la vez. Pensé: “Oh, sí le hubiera preguntado si alguna vez mejoraría de estas cosas aquí, si iba a estar bien, y cómo sería.” Pensé: “Oh, sí…” Y aquí venía Él de nuevo.
Y vi esa vez, cuando vino caminando hacia mí, le dije: “¿Alguna vez sobrepasare este miedo? ¿Alguna vez lo tendré más?”
Él dijo: “No, en absoluto.”
Y cuando se fue en ese momento, comencé a regocijarme. Y pensé: “Oh, sí solo le hubiera preguntado sobre mis reuniones. Si le hubiera preguntado sobre mis reuniones, entonces, todos me dicen: El Hermano Roberts ora por las personas más rápido que yo, y más personas asisten a la reunión porque se puede orar más por ellas.” Y pensé: “Bueno, si solo le hubiera preguntado eso.” Y pensé: “La próxima vez que lo haga, tal vez Él esté…” Ahora sé que Él me ama. Él ha vuelto a hablar conmigo otra vez.
Y dije: “Si él me lo dijera otra vez, bien, si alguna vez viene…” Y justo allí, aquí estaba de nuevo. Y le dije: “Señor, me lo haría saber mi Señor, siempre me han señalado sobre cómo oro por la gente.” Le dije: “¿Bendecirías a la gente? Me dijiste que el don era hacer creer a la gente, y que si yo era sincero cuando orara, ¿quieres que imponga manos sobre la gente, o solo ore por todo el grupo como dice el Hermano Bosworth, o solo uno, donde sea que vea la visión?”
Él dijo: “Así como seas guiado.”
58 Entonces se fue de nuevo. Y comencé a regocijarme allí, y estaba realmente feliz. Y justo entonces, aquí Él volvió y me tomó. Ahora escuchen atentamente, ahora. Tengan su papel listo. Cuando vino esta vez, me colocó en una reunión de Durban, geográficamente, estaba mirando exactamente como estaba la reunión de Durban. Mirando hacia el Sur, yo estaba en el Norte. Y hubo una gran reunión en Durban, exactamente la misma reunión. Y noté que la reunión comenzó a ponerse azul. Levantándose del suelo, la gente, y se desvaneció hacia el Oeste.
Ahora, voy a hablar despacio, ahora, para que la gente pueda entenderlo, y están elevandose. Se desvaneció hacia el Oeste. Y en ese momento, volví a mirar frente a mí de esta manera, solo que estaba hacia el Sur, y había una nueva reunión, más grande que la otra. Y ahí estaba esa gente hermosa. Hombres y mujeres con las manos en alto, alabando a Dios. Y dije: “¿Son todos esos blancos?” Y miré, y vi a los africanos, la gran raza negra parada allí. Y justo en ese momento, escuché algo que estaba sucediendo, solo haciendo un gran zumbido, como un dínamo corriendo.
59 Y miré hacia arriba, y aquí venía otro Ángel. Este que estaba a mi lado era el mismo Hombre que siempre habla. Y aquí venía otro del cielo, y tenía una gran Luz oscilante encendida. Y este Ángel me agarró por los hombros y me llevó al Este.
Y cuando miré hacia el Este, nunca había visto tanta gente en toda mi vida, y no eran africanos. Parecían tener una sábana envuelta alrededor de ellos de esta manera, y simplemente la levantaron y la arrebozaban como los hábitos indios usan, alrededor de Calcuta, y de esa region. Y ellos eran unos hombres pequeños y flacos. Y tenían las manos en alto, solo alababan a Dios y gritaban mi nombre tan fuerte como podían, para que fuera por ese camino.
Y miré, y el Ángel que estaba justo por encima de mí entonces, también era un Individuo grande y poderoso. Y Él tenía esta gran luz en Su mano, oscilante. Y la encendió, y se fue muy adentro a través de las colinas. Y hasta donde podía ver, no era más que una masa sólida de personas.
Y luego, el Ángel que estaba parado cerca de mí, cuando vi todo eso voltearse en esa dirección, dijo… Escuché el número tan claro como Uds. me oyen. Él dijo: “Hay trescientos mil de aquellos en esa reunión Branham.”
60 Y me lancé hacia adelante en el piso. Mi fuerza se había ido. Me levanté, miré a mí alrededor, y escuché que algo hacía… Las hojas volteando, y miré, y aquí venía mi Biblia, y fue abierta en la misma Escritura donde leí esta noche. Y luego estaba volteándose retrocediendo hacia el frente de la Biblia, y cuando se voltearon hacia al principio, se detuvo en Josué, el primer capítulo, y un dedo comenzó a leer, apuntando hacia abajo a lo largo de las líneas. “Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Nadie te podrá hacer frente todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, así estaré contigo. Sé muy valiente…” Y así sucesivamente, hasta que leyó la mayor parte del capítulo, primer capítulo de Josué. Y entonces, se fue.
61 En ese momento, volví en mí, y oí que alguien llamaba a la puerta, y era mi esposa sentada allí. Ella estaba llamando a la puerta y dijo: “¿Puedo entrar?”
Oh, pensé: “Eso es extraño. Mi esposa me está pidiendo si puede entrar.”
Yo dije: “Sí.”
Ella dijo: “Empecé aquí a las tres en punto esta mañana.” Ahora, ella es muy tímida, pero es muy espiritual. Esta es la primera vez que esto sucede en nuestra casa. Ella dijo: “Hay Algo que me dijo que no entrara allí, que había una visión en marcha.” Y desde las tres en punto, eran las seis en punto, habían sido tres horas que yo estuve en esa visión. Y salimos y estábamos hablando de eso, y yo estaba contándole a ella.
62 Y mi suegra, una mujer anciana santa, piadosa, llena del Espíritu Santo, la madre de mi esposa que vive justo debajo de mí, y ella subió a la casa, dijo, medio llorando, dijo: “ ¿Pasa algo malo aquí arriba?” Ella dijo: “El Señor me dijo que viniera aquí, que algo había sucedido aquí.”
Ahí tienen. Son dos testigos. Fui al banco en New Albany, con el que Uds. muchachos están muy familiarizados, y el pequeño Bob Dennison, supongo que lo conocen, en el banco, el Union National Bank, y fui recoger mis cheques para ver si tenía algún impuesto a la renta para pagar. Y cuando salí, lo noté llorando. Y fui hacia él, le dije: “¿Qué pasa, Bobby?”
63 Él dijo: “Pues, Billy Branham.” Él supo de la señorita Morgan siendo sanada de cáncer. Él dijo: “Billy, la mayoría de mi gente muere con cáncer en los intestinos,” dijo: “desangrado.” Y dijo: “Anoche tuve un sueño muy extraño. Soñé que vi a un Hombre descender del Cielo, vestido de blanco, y me dijo que tú ibas a estar parado aquí hoy.” Eso fue todo. Eso fue todo. Dios en la boca de tres testigos. Va a suceder, amigos.
Fui a casa. Llamé al Dr. Lucas. Yo dije: “Dr. Lucas, yo vengo para una examinación.”
Él dijo: “¿Para qué?”
Dije: “No tengo ninguna ameba.”
Él dijo: “Oh, sí. La tiene, Rev. Branham.” Un hombre precioso. Uno de los mejores hombres que les gustaría conocer. Uno de los mejores doctorcitos, él y el Dr. Ryan.
Y dije: “Bueno, Dr. Lucas, me gustaría que Ud. me examinara.”
Él dijo: “Bien, acabo de examinarle el otro día, Hermano Branham.” Dijo: “Ud. tiene ameba.”
Dije: “A-ja.” Le dije: “¿Me daría…?”
“Oh,” dijo: “venga.”
Y fui, y tan ocupado como él estaba, dijo: “¿Qué hay de eso, reverendo?”
Y dije: “No tengo ninguna ameba.”
Él dijo: “Ud. sencillamente la tiene—Ud. solo tiene un poco de alivio.” Él dijo: “Ud. solo…”
64 Dije: “No, no es un alivio. Esto es permanente.” Dije: “estoy absolutamente curado.”
Él dijo: “Bueno.”
Le dije: “¿Hará otro examen?”
Él dijo: “Suba a la mesa.” Y tomó un frotis [espécimen – Trad.] salió al laboratorio. Regresó, dijo: “¿Puedo tomar eso de nuevo?” Yo sabía lo que había sucedido. Él va, lo toma de nuevo, regresa y dice: “Reverendo, Ud. no tiene ninguna.”
Dije: “Eso es lo que le dije.”
Y él dijo: “Bueno, tengo que examinarle durante tres meses,” dijo: “antes de que pueda dejarle libre.”
Le dije: “Puedes examinarme todos los días, si quiere”. Dije: “Todo está bien.”
Y él dijo: “¿Qué pasó?”
Y me senté y se lo dije. Le dije: “¿Cree eso?”
Dijo: “¿Cómo puedo dudarlo?” [Palabras intangibles]. Y fui sanado Dios me llamó a…
Ahora, lo que tengo que hacer, hay más con eso, pero tengo… cerrando ahora. Es hora de comenzar a orar por los enfermos.
65 ¿Qué pasó, amigos? Ahora, tengo que regresar directo a África, desde donde comencé. Yo… el Barón Von Blomberg, tuve una pequeña cena con el primer ministro de la India, Nehru, y luego fui a la India. El arzobispo, que estará con nosotros en esta próxima reunión, aquí, el Bautista y el Metodista están patrocinando aquí en Florida, ¿Dr… [Palabras intangibles]… Lee de la gran escuela Bautista allí. Están patrocinando esta reunión en West Palm Beach, solo las iglesias fundamentales solas.
Y el arzobispo de la India vino aquí a averiguar de muchos indios que fueron convertidos y sanos allí. Él vino a ver si era verdad, y él mismo recibió el Espíritu Santo. Él va a estar conmigo en la reunión.
Don Wells, el que escribió “La Gran Discrepancia Cristiana.” recibió el Espíritu Santo. El Dr. Reedhead, el presidente… [Palabras intangibles]… de las grandes misiones de Sudán recibió el bautismo del Espíritu Santo en mi habitación del frente. ¿Ven? Ahora, él dijo: “Hermano Branham, el movimiento está en acción.”
66 Entonces, algunos de ellos, cuando dije: “… [Palabras intangibles]… Lee” pensaron que era el Doctor Lee en Memphis. Entonces escribieron allí y les dijeron: “Oh, no. Ciertamente, ¿el Doctor Lee no creería eso?
Les dije: “¿Qué de eso?” Yo dije: “Si quiere viajar en una carreta de bueyes, déjenlo que continúe. Estamos en un avión a reacción. Continuemos. Somos un tipo diferente de Bautista. Avancemos.” El movimiento está en acción. Dios se está moviendo entre Su pueblo. Y es por eso que aquí en Estados Unidos, en este momento, estamos tratando de acumular suficientes fondos para volver a poner la marcha de regreso a África otra vez, a la India, y demás.
Y anótenlo en su Biblia, que escucharán esto, que estuve en la India, o en algún lugar al Este de África, Tanganica, en algún lugar donde los indios están, en algún lugar de ese país Oriental que creo que será la India misma, donde habrá trescientas mil personas, o asistirán a la reunión, o serán…
El arzobispo me dijo, dijo: “Hermano Branham,” dijo: “eso son trescientas mil conversiones.” Él dijo: “Porque le aseguro que habrá un millón en sus reuniones.” Dijo: “Todos lo están buscando.”
Dije, tuve un pequeño almuerzo allí con… con E. Stanley Jones, muchos de Uds. lo conocen, el Dr. Stanley Jones. Él dijo: “Oh, no va a funcionar en África,” dijo, “O en la India.” Él dijo: “Le digo,” dijo: “El… ellos… simplemente no funcionará,” dijo: “Ellos no creen en el mensaje Pentecostal.”
Yo dije: “Yo no dije nada acerca del mensaje Pentecostal. Yo estaba hablando acerca de lo que el Señor me dijo.”
Él dijo: “Bueno…”
Le dije al Arzobispo, dijo: “¿Qué hizo él? Tengo dos o tres pequeñas iglesias rancias, frías y formales sentadas allí arriba, con una docena en cada una.” Dijo:“ Vamos Hermano Branham, están esperando por Ud.”
Así que estamos listos para partir, tan pronto como Dios dé la señal ahora. Apenas tenemos suficientes finanzas, un poco. Estaremos listos para ir después de un tiempo, tan pronto como terminemos. Y luego, volveremos a la India. Y observen “La Voz de la Sanidad,” “Aguas de Sanidad,” y muchos de esos periódicos, publicarán el artículo, que esa visión será exactamente como lo dijo.
Ahora, ¿qué hace eso? Amigos, no importa lo que cueste, con la ayuda de Dios, le prometí a Dios y muchas dificultades que he tenido desde entonces viniendo en las pruebas, guardaré la Palabra de Dios. Cuando Dios me diga que haga algo, lo haré. Aprendí mi lección Y Uds. hagan lo mismo. Cuando Dios les diga algo, vayan y hagan lo que Dios les diga que hagan, sin importar cuán tonto les parezca a otras personas, Uds. créanlo con todo su corazón. Inclinemos nuestras cabezas.
67 Ahora Padre, ante esta audiencia, hace mucho calor aquí esta noche, y el aire está muy contaminado con, al parecer calor, y el intenso calor aquí es muy fuerte. Pero la gente está sentada, esperando, vigilando. Ellos están hambrientos, sus copas están levantadas. Que esta sea la noche en que Tú, que estuviste allí junto a Tu siervo en África, para ver a los miles y miles ser sanados a la vez; que los ojos de este pueblo Estadounidense lo vuelvan a ver esta noche; de las personas que están aquí enfermas y afligidas sean sanadas. Dios que lo puedan entender… es por rendir sus vidas a Ti, y su fe a Ti, y caminar por fe, no por vista. La vista no es fe, es un enemigo de la fe. Pero: “La fe es la sustancia de lo que se espera, la evidencia de cosas que no vemos.”
Así que Dios, ruego ahora, al leer la Palabra, dando el testimonio, y ahora Dios Santo del cielo, pido que, en esta hora crucial, una reunión más con estas personas preciosas alrededor de Owensboro. Pueda que nunca más vuelva a verlos en mi vida, hasta que me encuentre en esa gran Puerta, Donde confío en que nos darás la bienvenida, a cada uno, a casa.
Oro para que hagas algo especial esta noche, Señor. Es sábado por la noche, las casas de mala fama están llenas, los clubes nocturnos, los lugares de whisky, las cervezas, el beber. Hombres y mujeres pecaminosos, muchachos y muchachas de juerga en las calles. Las lágrimas cayendo de Tus propias mejillas, mirando hacia abajo. Pero Señor, estos que se reunieron aquí no son así. Ellos están enfermos, Señor. Están necesitando ayuda. Y traté de dar lo mejor de mí para decirles que ya Tú los sanaste, si solo lo aceptan y lo creen. Todos están sanados, fueron sanados muchos, muchos años atrás, cuando moriste. Que renuncien al diablo esta noche, que se levanten en el Nombre del Señor Jesús y caminen y se recuperen y estén saludables. Y que durante semanas y semanas venideras, las personas de la comunidad vean que las enfermedades se han ido de ellos, tal vez ni siquiera lo reconocen ahora. Pero en esta gran sala aquí donde el poder de Dios se ha embotellado, Satanás no puede pararse más donde hay fe que lo que una persona pudiera existir donde el gas lacrimógeno está cayendo; tendrá que salir.
Entonces, ruego para que este cuarto se llene tanto del Espíritu Santo, hasta que todo espíritu de duda libere a la gente, y los lisiados caminen, y los ciegos vean, los sordos oigan, los cánceres sanen y el problema cardíaco, Señor. Algunas de estas personas… con el problema cardíaco no va a vivir, pero solo uno o dos días más, tal vez, si Tú no estás con ellos. Trata una vez más Señor, de entrar en sus corazones, ¿Lo harás? Dales fe genuina para creer. Y ayuda a Tu siervo ahora, por medio de esta manifestación Divina, para que sea notorio que Tú eres Cristo, y yo soy Tu siervo, porque lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
68 No tenemos mucho espacio aquí para parar a muchos a la vez. Ahora, ¿cuántos están aquí por primera vez, vamos a ver sus manos, la primera vez? ¿Dónde están todos los que estuvieron aquí anoche? Todas las noches es prácticamente una audiencia nueva. Uno puede repetir lo mismo otra vez, eso sería suficiente.
Muy bien, amigos, yo no soy un sanador. Yo soy su hermano. Por favor, comprendan, yo nunca vengo aquí para sanar a las personas, vengo aquí para señalarles a Aquel que ya los ha sanado, Jesucristo. Por Divino… pero si Él estuviera aquí, Él no pudiera sanarles, ¿Verdad? Él no puede hacer lo que ya hizo. Si pongo mi mano en esa Biblia, Uds. dicen: “Ponga su mano izquierda en la Biblia, Hermano Branham.” La… No puedo hacerlo, ya la tengo allí. Si se me requiere poner mi mano en la Biblia, pues, mi mano está en la Biblia.
Uds. dicen: “Pues, ponga su mano sobre la Biblia.” Ya lo hice, ¿Ven?
Bueno, eso es lo que Jesús… Él sanó a la gente, y salvó a la gente. Cuando Uds. son salvos, Jesús no baja y los salva entonces. Uds. han sido salvos desde que Jesús murió, pero Uds. acaban de aceptar su salvación. Nunca les hará ningún bien a menos que lo acepten, eso es correcto. Pero cuando Él murió, Él quitó todos los pecados del mundo. Y en lo que concierne a Dios, Él no puede ver el pecado, porque la Sangre de Cristo lo tiene cubierto. Pero cuando Uds, mueren, y van más allá de esa Sangre, entonces ya están juzgados. Porque Dios ha dicho el día que comieres de eso ese día morirás; así que si están…. no aceptan la Sangre de Cristo, no aceptaron su salvación de Cristo, entonces simplemente están acabados, eso es todo. Si lo hicieron, entonces Uds. son salvos, y eso—eso lo concluye.
69 Y ahora, la misma Sangre, y se mezcló allí a través de Sus llagas, Uds. fueron sanados. Si lo creen, acéptenlo, sin importar cómo se sientan. No es por sensación, nunca piensen… Jesús nunca dijo jamás: “¿Lo sentiste?” Dijo: “¿Lo creíste?” Eso… No importa cómo se sientan sólo créanlo. Uds. no son salvos porque sienten que son salvos, ¿verdad? Yo no soy salvo porque sienta que soy salvo. El diablo les puede desviar del asunto con sus sentimientos. Hermano, yo soy salvo porque cumplí con los requisitos de Dios. Es por eso que soy salvo. Déjenme verlo desviarme de eso. Eso es lo que Dios dijo. Mis sentimientos, eso no tiene nada que ver con eso. Pero la Biblia dice que soy salvo y yo cumplí con ese requisito, y esa es la razón por la que sé que soy salvo. Por supuesto, hay un sentimiento que lo acompaña, pero no el sentimiento solo; es la Biblia la que lo dijo así. Esa es la razón…
Jesús dijo cuando Él… ¿Cuántos creen que Él era Dios en carne, veamos sus manos? Todos creemos eso, seguro que sí. Él era—y cuando estaba aquí en la tierra, tenía todos los poderes de Dios, estaban en Él, ¿lo creen? Él era la Deidad corporal, la Plenitud de la Deidad corporalmente. La Biblia dice: “Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo.” ¿Es eso correcto? Jesús dijo: “No soy Yo quien hace las obras, es Mi Padre Quien mora en Mí, Él hace las obras.”
Y cuando Él enfrentó al Diablo, Él tenía todo el poder que Dios tenía, estaba justamente en Él. Pero Él nunca usó uno de ellos. Él dijo… Satanás dijo: “¿Si?” (Ese signo de interrogación) “la Palabra de Dios tiene razón. Si, si eres el Hijo de Dios, haz un milagro y déjame verte hacer un milagro. ”¿Hmm? Él todavía dice lo mismo. “Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan y come, porque estás hambriento. Tienes necesidad de ello.” ¿Ven?
70 Jesús dijo— nunca dijo: “Ahora, tengo poder para vencerlo,” Él dijo: “Escrito está, no sólo de pan vivirá el hombre,” las palabras del Padre, vean: “Sino de cada Palabra que sale de la boca de Dios.”
Satanás lo llevó al pináculo y dijo: “Si eres el Hijo de Dios…”
Jesús dijo: “Escrito está…”
Lo llevó a la cima de un mon— una montaña, le mostró todos los reinos del mundo, los Estados Unidos y todo, dijo: “Son todos míos.” Jesús sabía que eran suyos. Dijo: “Hago con ellos lo que yo quiera.” Uds. pueden ver lo que él está haciendo con ellos, simplemente lo que él quiera. Él dijo: “Son míos. Y te daré cada uno, si te postras y me adoras.”
Jesús sabía que en el milenio, de todos modos los va a heredar, así que dijo: “Escrito está, al Señor tu Dios adorarás, y Él servirás sólo servirás. Vete de aquí, Satanás. ”¿Es eso correcto? Él derrotó a Satanás sobre la Palabra del Padre, ¿es eso correcto? Es para mostrar que el más débil de los Cristianos, puede derrotar a Satanás sobre ASÍ DICE EL SEÑOR, de la Palabra de Dios. No importa lo que sientan, lo que piensen; ASÍ DICE EL SEÑOR: “Escrito está.”
Ahora, miren lo que dice la Biblia. Jesús dijo: “Cualquier cosa…” Lucas 11:24: “Todo lo que deseen…” Ahora miren, sanidad, sea lo que sea. “Todo lo que deseen, cuando oren, crean que lo reciben.” ¿Es eso correcto? Entonces está escrito, ¿no es así? Entonces ruego para que Dios me sane. Yo tengo una razón legítima; quiero predicar Su Evangelio; yo quiero vivir para Él, le pido que me sane. Entonces creo que estoy sano, y sigo y actúo como tal, y Dios hace el trabajo. Eso lo resuelve. Lo hará por Ud., hermano, lo hará por Ud., hermana. Lo hará por Ud., lo hará por Ud., lo hará por Ud., lo hará por cada uno de Uds.
71 Eso jamás fallará. Si falla, entonces Dios puede fallar, porque ningún hombre es mejor que su palabra, ¿es eso correcto? Yo no soy mejor que mi palabra, tampoco Ud. Uds. no pueden tomar mis palabras, y no tener nada que ver conmigo, porque no soy bueno. Yo soy tan bueno como mi palabra, y Dios es tan bueno como Su Palabra. Si yo no puedo tomar Su Palabra, no puedo tener nada que ver con Él. Entonces, si Su Palabra es correcta, Él tiene razón. Y Él es… Esto es Él. Eso es solo el fruto de Dios, colocado en un papel. Y Uds. lo reciben espiritualmente en su corazón, y lo creen, y se materializará y traerá exactamente lo que Dios dijo que haría. Cada semilla dará según su género. Cualquier…
Ahora, escuchen esto ahora, luego llamaremos la línea de oración. Ahora escuchen atentamente ahora. La actitud mental correcta hacia cualquier promesa Divina de Dios, hará que suceda. Si toman la actitud mental correcta hacia cualquier promesa en esa Biblia, vendrá a suceder. Pero depende de Uds., es para cada individuo.
Muy bien, —¿Qué tarjetas de oración repartiste? A, uno al cien. Muy bien, ¿quién tiene A-1? Tarjeta de oración A-1, miren su tarjeta de oración. Una pequeña tarjeta, en la parte posterior, tiene una A en ella. ¿Quién tiene la tarjeta de oración A-1? Este… ¿Este hombre aquí? Muy bien, A-2, tarjeta de oración A-2, levántate. A-3, ¿dónde está la tarjeta de oración A-3? ¿La tiene, hermana? A-4, ¿quién tiene la carta de oración A-4? [Espacio en blanco en la cinta]…? …
72 Y Él sabe lo que está mal con él, y Él-Él-Él pudiera revelarlo, si Él así lo desea. Si no lo hace, no puedo evitarlo. Solo puedo hacerlo. Pero, ¿Y si Dios… ¿Somos extraños, mi—mi hermano? No nos conocemos el uno al otro, nunca nos hemos visto el uno al otro. Muy bien, ahora ¿Conoce alguien en la audiencia a este hombre? ¿Alguien aquí lo conoce? Sí, la gente aquí lo conoce, Muy bien. Si—si Dios ha hecho lo que digo que Él ha hecho, entonces Él puede revelarme qué le pasa a este hermano, y por qué está enfermo y qué está mal—o qué necesita. Dios puede hacerlo Y si Dios lo hace, no solo él, sino el resto y los que están afuera en la audiencia, allá afuera también, si Él hace eso, ¿Lo aceptarán todos Uds. como su Sanador esta noche? Digan: “Esta vez eso lo concluye.” Uds. personas, levanten sus manos y digan: “Lo aceptaré, lo creeré de todo corazón.” Si Uds… Si Uds. solamente lo hacen.
Muy bien, ahora, quiero que… Ahora, es la razón por la que hablo con Ud. un poco antes de este momento, primero, estoy esperando al Ángel del Señor; lo cual estoy absolutamente, perfectamente imposibilitado sin Él. Pero sé que con Él, puedo hacer todas las cosas. Y lo sé, cuando Él viene aquí, luego, un momento, llego a estar subconsciente. No como que sepa lo que está pasando, o Él… Ahora mañana, algunos de ellos me dirán: “¿Sabe lo que sucedió en la reunión? Cierta, cierta cosa sucedió, ¿recuerda eso?” Yo me siento, me pongo a pensar en ello, como alguien que tuvo un sueño.
Ahora, probablemente hay unas veinte personas, me supongo, parados en la línea. Tal vez haya probablemente veinte o treinta personas en la audiencia esta noche que serán sanados; veinte o treinta visiones y demás, y cuando todas esas cosas. Ahora, ¿Qué si uno tiene cuarenta sueños esta noche, y alguien le pregunta mañana, con qué soñó? ¿Ven? Ahora, así es como es.
73 Ahora sean reverentes, todos sólo sean tan reverente como puedan. Y crean en Dios con todo su corazón, y Dios se encargará del resto. Ahora, quiero que miren en esta dirección. Y ahora, no hagan alboroto, si pueden.
[El Hermano Branham le habla a alguien en la plataforma] ¿Hay algo mal?…? … Muy bien, co-algo está mal con esta plática o algo por el estilo, lo estaban tramando. Ahora, no los vean. Miren en esta dirección ahora, denme su atención. ¿Cuántos están orando por mí allá?
¿Se dan cuenta?, por supuesto en un grupo de este tipo, hay críticos sentados, sin duda, eso es cierto. Muchas veces… Aquí, hace algunas noches, dos críticos bien crudos, uno una mujer y el otro un hombre, comencé dos veces a decirles algo. Pero a veces, cuando lo hago, se levantan y se van. Jesús dijo: “Si arrancan el trigo, o la hierba mala, la cizaña…”. Ellos tenían amigos, ellos eran de esta misma ciudad.
74 Hablé con uno de los pastores, le dije: “Bueno, tendré que decirlo.” Sí, he estado aquí en Kentucky, la razón por la que no había tenido una reunión en mucho tiempo, y aquí mismo en Tennessee, porque dos hombres de renombre de una gran reunión, justo en Memphis, Tennessee hoy. La razón por la que nunca tuve una reunión es por esa cosa; ese hombre sentado allí mismo, un gran supervisor de la iglesia.
Yo dije: “Ud. es un incrédulo y Ud. es…”
Muchacho, él agachó su cabeza. Se enojó y se volvió a toda su congregación, y dijo: “Ese hombre no es más que un espiritualista, ¿lo ven?” Y por supuesto que tiene amigos, si solo me hubiera quedado quieto, guardado todo para mí, habría estado bien. Pero lo llamé.
Y él envió a uno de sus hombres del distrito, y él era un incrédulo, se sentó en la parte posterior del edificio la noche después de eso. El Señor lo señaló allá atrás, eso fue hace siete u ocho años, y dijo: “Ud. también es incrédulo.” Sentado allí, le dijo quién era, de dónde venía y todo al respecto. Entonces eso causó una gran influencia en todo el país.
Yo no quise lastimar a los hombres, pero salieron de inmediato y confesaron. Claro que eran incrédulos, que no creían en eso. Pero miren, lo mejor es dejarlo en paz, así que aquí uno le acierta a los críticos. Lo mejor es dejarlos solos, dejar que Dios se encargue de eso. Depende de Dios, lo que sea que Él diga, ¿no creen?
75 Ahora, sean reverentes. Ahora, señor, quiero que me mire por un momento. Ahora, voy a hablar con Ud. como nuestro Maestro habló con la mujer en el pozo. Él dijo: “Dame de beber.” Creo que fue por un propósito, ¿no piensan así? Él dijo: “Dame de beber.”
Y ella dijo: “Pues, no es costumbre que Uds., los Judíos, le pidan tal cosa a los Samaritanos. Nosotros no tenemos tratos.”
Él dijo: “Pero si supieras con quién estabas hablando, me pedirías a Mí de beber.”
Y ella dijo: “Bueno, el pozo es hondo…” y la conversación continuó.
Finalmente Él fue directo a su lugar y le dijo dónde estaba su problema. Ella reconoció que esa era la verdad, y por eso fue convertida y ayudada.
Ahora, si Él resucitó de entre los muertos, ahora, lo que creo que Él estaba haciendo; mi propia forma de pensar. Él estaba contactando su espíritu. Ambos somos espíritus, ambos sabemos eso hermano, ambos somos espíritus. Y luego, si hay algo en que Dios pueda ayudarle…
Le digo ahora, no se trata de Ud., es este muchacho. Ahí es donde está la preocupación, es para el niño. Y Ud. está muy alarmado por el niño. El niño debe tener ayuda Divina, si él permanece. Ud., está consciente de eso señor. Ten misericordia, Dios ten misericordia. ¿Está consciente el pequeño de lo que está mal? Debería guardármelo para mí entonces, ¿Lo cree así? Los intestinos, son tumores, están propensos malignidad. El niño debe recibir ayuda de Dios, si permanece aquí. ¿Son esas cosas verdad mi hermano? Si lo son, ¿levantaría la mano y diría que son ciertas, mientras levanta su mano, para indicar que..? …
76 Si Jesús estuviera aquí, Ud. llevaría a ese niño a Él tan rápido como pudiera. Yo tengo un niño parado allí, dos niñas pequeñas en casa, una como de ese tamaño. Él impusiera sus manos sobre el niño y lo bendeciría. Él sabría lo que estuviera mal con el niño. Pero ahora Él fue a Dios y regresó de nuevo en la forma del Espíritu Santo, y Él es Quien conoce todo sobre el niño. ¿Cree Ud. que Él me envió a orar por el niño? Ud. cree, tráigame a su muchacho entonces. Ven aquí, hijito.
Oh Dios, este pobre y pequeño muchacho parado aquí, Satanás decidió dañar y lastimar esta cosita. Ruego por misericordia. Bendice a este muchachito, y que el poder de Satanás lo suelte. Señor Jesús, pido que encontremos favor Contigo ahora, ya que todos están en oración. Y estamos en profunda sinceridad Señor, sabiendo que el gran Espíritu que se mueve en este edificio ahora, sabe todas las cosas y puede hacer todas las cosas. Y ahora, Padre, en conmemoración de Tu Palabra, pongo mis manos sobre este muchachito. Pensando en los míos propios, pongo las manos sobre su estomaguito. Ahora, pido como Tu siervo que me des misericordia. Y Tú has dicho: “les daré poder sobre los demonios, hollarán las cabezas de los escorpiones, y nada les dañará.” Y Tú dijiste: “En Mi Nombre echarán fuera demonios.” Y yo te creo Señor, y ayuda ahora, en el Nombre de Jesucristo.
Y ahora Satanás, tú que ataste a este niño, pero vas a perder. Cristo ya ha ganado la victoria sobre ti. No puedes retener a este niño. Tú demonio, suelta a este bebé. Sal de ahí, en el Nombre de Jesucristo. Te ordeno, como siervo de Dios, que salgas de este niño y lo dejes en paz. Te reprendo, Satanás, deja al niño, a través del Nombre de Jesús. Amén.
Ven aquí un minuto, hijito. Déjame tomar tu mano. ¿Crees con todo tu corazón que vas a sanar, cariño? Claro que…? … Muy bien, Dios te bendiga. Quiero escuchar a su muchacho en un momento. Los próximos días, me escribe una carta y me dice lo que le sucedió al muchacho. Dios le bendiga hermano. Digamos: “Gracias a Dios.”
77 ¿Qué tal, señor? ¿Cree con todo su corazón? Es una niña, mira aquí cariño. Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, conoció a niñas como tú, y les impuso la mano, las bendijo y… y sanaron. ¿Crees tú eso? ¿Tú lo crees? Ven un momento, el Hermano Branham quiere hablar un poco contigo. ¿Crees que Jesús te sanará? Oh, Él es… Él realmente te ama, ¿Crees tú eso, cariño? Creo que eres una niña muy dulce. Quiero que me mires justo aquí, solo un minuto. Y ahora, si Jesús estuviera aquí, Él pondría Sus manos sobre ti, tú te pondrías bien, ¿verdad? ¿Hmm? ¿Crees que Jesús envió al Hermano Branham para orar por ti? Tú lo crees. Bendito sea tu corazoncito. ¿No es ella una querida? Dulce, cosita, ahora sean reverente. Estoy tratando de encerrarme en una visión por la niña. Ahora, cariño, yo tengo una niña… ¿cómo te llamas? Bueno, ¿no es eso bonito? Tengo una niña pequeña llamada Rebeca, y una llamada Sara. Y Rebeca tiene más o menos tu edad, y ama a Jesús bastante. Tú amas a Jesús de verdad también, ¿cierto? ¿Te gusta ir a la escuela dominical? Crees cuando tu maestro te dijo que, cuando Jesús estaba aquí, Él puso las manos sobre los niños pequeños y ellos sanaron, ¿verdad? Si Él estuviera aquí, Él pondría Sus manos sobre ti y sanarías, ¿verdad?
La niñita tiene una deformidad sobre el corazón, que es de las costillas, faltan alrededor de tres costillas sobre su corazón. Ella también tiene una madre que está muy enferma, enferma de los nervios. ¿Fue eso cierto? ¿Correcto? ¿Creen que Él la sanará ahora? Ven acá.
Señor, mira a esta pequeña querida aquí; pobre, cosita parada aquí. Yo… Haría cualquier cosa, Padre, para verla sana. Y ruego para que Tú la sanes, y que ella y sus seres queridos y todos ellos sean completamente restaurados esta noche. Concédelo Señor.
Y ahora reprendo al Diablo, eso ha atado a esta niña. Deja a la pequeña, sal de ella, tú cosa pecaminosa. Pues, fuiste abatido por el Calvario. Jesucristo ganó la victoria sobre ti, y yo te conjuro por el Dios viviente que te apartes de esta niña, y que ella viva para ser una mujer normal, en el Nombre de Jesucristo…? … Dios…? …
Muy bien, Dios le bendiga, hermano. Encontrará a su esposa sana. Dios le bendiga. Digamos: “Gracias a Dios.”
Dios, que levantó a Su Hijo, Cristo Jesús, puede hacer todas las cosas en exceso, en abundancia. ¿Creen? ¿Están orando por allá?
78 Ud. se ve muy sincero al respecto, hermano. ¿Cree que Dios le va a sanar? Si Dios me revela lo que está mal con Ud. desde aquí, ¿Creerá y aceptará su sanidad? Él quiere sanarle ahora mismo. El hombre de la camisa blanca, sentado allí. Ud. es el que estaba allí orando, mirando hacia mí. El hombre sentado aquí, estoy mirando directamente… ¿Ese es, ese hombre…? … ahí está el hombre. Me parece que la audiencia pudiera ver esa Luz colgando justo al lado del hombre. Señor, Ud. sufre con alguna enfermedad de la piel, un rompimiento de la piel. ¿No es así? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Acepta su sanidad ahora? Jesucristo le sanará, e irá a su casa y se recuperará. Sea sano, en el Nombre de Jesucristo.
79 Crean, tengan fe en Dios. Ahora sean tan reverentes como puedan. Muy bien señora ¿Cree que soy Su siervo? No seré capaz de hablar mucho, el— se está poniendo— ¿La Unción se está poniendo…? … [El Hermano Branham se refiere a un ruido de PA] Este micrófono está vivo.
Quiero que me crea. Mire en esta dirección ¿Cree que yo soy Su siervo? ¿Cree que si Dios pudiera revelarme, su enfermedad y lo que está mal con Ud., lo aceptaría? ¿Cree con todo su corazón? Veo a un hombre, debe ser su-es-es- es un muchacho, su hijo. Y él, él, se ha extraviado. Y él se ha dado a la bebida… y… Y Ud. ha intentado convencerlo de que vaya a la iglesia, y él sigue sacudiendo la cabeza y volviendo de una .. iglesia. Y-yo-su-su-su marido, está-está- Ud. está hablando fuer-él es sordo, o algo así, tiene problemas de audición, ¿no es cierto? Vaya a casa, Jesucristo le dará el deseo de su corazón. Dios le bendiga…? En el Nombre de Jesús.
80 Muy bien, sean reverentes, tengan fe, crean con todo su corazón. Hermano, no está lejos, solo siga creyendo. Oh, un hilo lo haría, esto… Venga, señora. Madre, podría recibir su fe en este momento, todo habría terminado. Su fe es tan fuerte que me ha he hecho voltear dos veces.
¿Cree Ud., señora? Ahora, su enfermedad, si es lo que es, yo no pudiera sanarla. Yo solo soy un hombre. Yo soy su hermano. Pero su vida, Ud. no pudiera esconderla Ud. sabe eso. Porque, está— Ud. está— Ud. está consciente que está en la Presencia de Algo además de su hermano. Ud. está… está lista para una operación y la operación es algo femenino. Y eso es un tumor de mujer. Ahora, solo un minuto, sucedió algo. Vi algo… ¿era cierto lo que se decía? Ahora, eso era: Ese no era yo, esa era mi voz, pero no era yo, era una visión. Yo nunca le he visto en mi vida, pero sucedió algo, y no… Aquí está. Ud. tiene a, tiene una hija, una niña de unos seis o siete años, que tiene algún tipo de tos, asmática es lo que es. Su marido es un hombre delgado, tiene la misma cosa y una condición bronquial. Como de un— él está vestido, como un—, es un hombre que luce delgado. Venga aquí, solo un minuto, cerca de mí. Allí están sentados. Póngase de pie.
Nuestro Padre celestial, que todo lo sabes, e hiciste todas las cosas por medio de Jesucristo, ruego que bendigas a esta familia, y que sean sanados y que estén bien para Tu gloria, en el Nombre de Jesús, te ruego. Amén.
81 Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Que Él esté con Uds. y les ayude. Uds. son… Hay algo más. Ud. ha – Ud. es reciente en el Camino. Ha sido bautizado. Pero no ha recibido el Espíritu Santo, pero está buscando el Espíritu Santo. ¿No va a poner su brazo alrededor de su esposo, y que Dios le dé el Espíritu Santo antes de que salga del edificio esta noche, es mi oración? Dios le bendiga. Vaya y que Su gracia sea con Uds.
¿Le aman? Todos reverentes y crean con todo su corazón. Ahora, no se emocionen, solo tómense su tiempo. Oren, tengan fe. ¿Cree Ud., hermana? Yo… la—la vi ir en algún lugar, y eso me dejó. Todos en oración, solo en silencio. ¿Cree que Dios pudiera revelarme su misma vida? Y si Cristo ha resucitado de entre los muertos, Él pudiera decirme qué está mal con Ud. y, al hacerlo, ¿Lo aceptaría? Oh, es un consultorio médico ahora, y es un niño, un niño pequeño que tiene… es una garganta. Está examinando el… en la garganta. Es algo así como resfriados, bronquitis o algo en la garganta, y… Tiene algo en el brazo, algo mal en el brazo, es un… no, es una cosa de sangre— Tiene -baja presión arterial— en el muchachito— tiene una baja presión arterial en la cosa, el… ¿Fue eso cierto? ¿Cree que tendrá lo que pidió? Acérquese…?…
Señor, yo -te ruego Dios, que le concedas a ella los— los—los deseos, que ella vaya esta noche y sea sana. Concédelo Señor, para Tu gloria, en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén. Dios le bendiga, señora. No dude.
82 Hola, pequeño, ten fe, mi hermano. Cariño, ¿crees que soy el siervo de Dios? ¿Crees que Dios le mostrará al Hermano Branham, para qué estás aquí? ¿Amas a Jesús? ¿Crees que murió para salvarte, y sanarte y hacerte feliz, y un buen hombre para servirle? ¿Lo crees? Veo una silla de ruedas andando. Un muchachito se está preparando para ir a una silla de ruedas, no, él solo viene de una silla de ruedas, una camilla y una silla de ruedas, la pequeña… es una diabetes. ¿Es eso correcto, cariño? No lo… Acaso… Me parece que vi una silla de ruedas, un catre … ¿Has estado en un catre o en una silla de ruedas, o lisiado, o herido o algo así, en una…? ¿Estuviste en una silla de ruedas o en un catre recientemente, parecía que tenía más o menos tu misma edad? ¿Has estado en un catre u otra cosa, o en una silla de ruedas, dando vueltas? Mira. ¿Qué dijo Él que estaba mal contigo, cariño? Diabetes, ven aquí.
Señor, ayuda a este pobre muchachito, quien no puede ayudarse a sí mismo. Tampoco puede ayudarlo algo sino Tú. Pero Dios, yo lo bendigo. Ruego que le des sanidad total. Que se vaya a casa ahora, y que esté bien. Lo bendigo y reprendo a este Diablo, que tomaría la vida de este niñito, y lo enviaría a una tumba prematura. Sal de él, Satanás. En el Nombre de Jesucristo, deja al niño. Y te bendigo, hijo mío, en el Nombre de Jesucristo para tu sanidad. Que vayas y seas un joven fino. Dios te bendiga, cariño, y no temas, solo ve creyendo, teniendo fe, estarás bien. Bendito seas.
¿Era diabético ese muchachito? ¿Era esa diabetes, cariño, la que tenías? Espera un minuto. Regresa en esta dirección, solo otra vez, ¿quieres cariño? Párate en la—solo un minuto. Mírame, justo… No, tú, eres otro, ¿es correcto? Pensé que eso regresaba al niño, no fue así, muy bien está terminado. Ve-vete-ve, con todo tu corazón, Dios te bendiga.
83 Cuando me debilito, Satanás simplemente lo intenta todo. Todos Uds. oren.
¿Cree Ud., con todo su corazón? ¿Quiere vencer ese problema femenino? ¿Cree que Dios sanará cada partícula, y problema del corazón, y cosas con las que ha estado sufriendo? ¿Cree que Dios la sanará de eso? Venga acá.
Señor, yo la bendigo, y que ella vaya ahora, y sea sana, y que Dios la bendiga y que sea sana en el Nombre de Jesucristo. Amén.
Venga, señora. ¿Cree Ud.? ¿Quiere sanar? ¿Cree que si Dios me muestra igual como lo hizo con Su Hijo, Jesús? Directo a su problema, y Dios la sanaría ¿Cree que puedo hacer esto a través de Cristo, a través de un don Divino? Muy bien, Ud. tiene estómago ulcerado, ¿es eso cierto? Veo que rechaza la comida y se devuelve. Ahora Ud. está caminando hacia la mesa. Adelante, y coma. Dios le bendiga, sea sana.
Venga, señora. Si Dios me revela exactamente lo que le pasa, ¿lo aceptará? Ud. tiene problemas cardíacos. ¿Acepta su sanidad? Siga su camino y sea sana, lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
84 Solo un minuto, ¿quieres vencer ese problema renal? ¿Sí? Sentada allí orando al respecto, Ud. le estabas pidiendo a Dios que me dejara voltearme, hablar con Ud. Le sorprendió cuando lo hice. Dios le bendiga. Puede irse a casa ahora y sanar. ¡Tengan fe!
¿Quiere desacerté del problema sinodal, señora? ¿Sí? Muy bien, póngase de pie y acepte su sanidad. Dios le bendiga. Veo los dolores de cabeza, sosteniendo su cabeza, especialmente cuando se levanta en la mañana. Sosteniendo la cabeza allí. Se ve allí todavía, la visión todavía está en desarrollo. Sosteniendo su cabeza, también se pone muy nerviosa, ¿verdad? Difícilmente puede mantenerse en pie, tenga fe ahora. Créale, lo sobrepasara. Dios sea con Ud.
85 Vi a un demonio nervioso, flotando… Oh, es el hombre sentado aquí. Muy bien señor, ¿quiere sobreponerse de ese nerviosismo y recuperarse? Levántese y acepte su sanidad. Diga: “Yo lo acepto en el Nombre de Jesús.” Baje ahora de la plataforma y sea sano, por medio del Nombre de Jesucristo.
Venga, señora. ¿Cree Ud.? ¿Quieres vencer la artritis? Levante sus manos. ¿Me estima como el profeta de Dios? Dé un fuerte pisotón de arriba abajo. Diga: “La artritis se ha ido.” ¿Cierto? Mueva las manos hacia arriba y hacia abajo, ¿Se siente perfectamente normal, bien? Siempre lo sentirá. Dios le bendiga. Vaya y sea sana.
Venga, señora. ¿Cree con todo su corazón? ¿Cree que los problemas del corazón le dejaron mientras estaba sentada allí? Muy bien, vaya en el Nombre del Señor Jesús y sea sana.
Artritis también, en Ud., pero Dios lo ha sanado mientras está parado allí. Simplemente baje de la plataforma regocijándose, diciendo: “Gracias, Señor Jesús.” ¿Creen Uds.? El Espíritu de Dios es…
Ud. tiene reumatismo, ¿verdad, señora? Problemas de espalda allí, ¿quiere vencerlo? ¿Sí? Levántese y acepte su sanidad, diga: “Acepto mi sanidad en el Nombre de Jesucristo.” Y vaya a casa, sea sana. Amén.
Digamos: “Alabado sea Dios.” Tengan fe, no duden. Créanle con todo su corazón.
Algo malo en su costado, ¿verdad, señora? Le gustaría vencerlo, acepte a Jesucristo como su Sanador, y sea sana. Créalo con todo su corazón. Tenga fe en Dios.
86 Vi a alguien moverse cruzando ahí, como una sombra, una persona mayor con un bastón en su mano. Allí está la dama, parada detrás del hombre. Míreme señora, solo un minuto. ¿Cree que soy el profeta de Dios? No solo está lisiada, sino que también tiene problemas cardíacos. ¿No es así? Si es así, tome su bastón y agítelo en el aire. Ahora Ud. no tiene que tener su bastón ya más. Puede irse a casa, ser sana, en el Nombre del Señor Jesús.
Problemas estomacales, ¿verdad, señor? Su esposa está sentada allí, es dia… tiene diabetes, problemas estomacales. ¿Le cree con todo su corazón? Sí, señor, con su bastón colgando de Ud., ¿cree que Dios lo va a sanar?
Solo un momento, Ud. ha estado antes en mi reunión. Ese fue un gran auditorio, que tenía muchas máquinas tomando grabaciones, en la parte inferior. En Nueva York, ¿Verdad? Dios le bendiga. Regrese y sea sana.
87 ¿Quiere vencer el problema del corazón señora, e ir a casa y estar bien, ser sana? ¿Cree que Dios le sana—sanará donde está allí sentada? ¿Sí? Dios le bendiga entonces, vaya, dese la vuelta, baje de la plataforma, sea sana, en el Nombre del Señor Jesús.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Estoy bien, solo un minuto. Muy bien, quiero que hagan algo por mí…?… ¿Cuántas personas enfermas hay aquí? Ahora Uds. personas enfermas, solo mantengan sus manos levantadas. Ahora Uds., que están sentados cerca de esas personas con sus manos en alto, pongan sus manos sobre ellas. Pongan sus manos sobre los enfermos, en todas partes. Ahora inclinen sus cabezas, ¿Lo harán?
Nuestro Padre Celestial, está escrito en la Escritura: “Pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán. Orad los unos por los otros, para que vuestros… puedan ser sanados, porque la oración eficaz y ferviente del justo puede mucho.” Mi fuerza se ha ido, pero Tú eres fuerte. Tú estás aquí, para hacer que todos los espíritus débiles abandonen a la gente. Haz que todos los males salgan de ellos. Los ves con sus manos unos sobre otros, Señor. Y si eso rompe el corazón de una persona como yo, ¿cómo rompería Tu pobre corazón, al ver a estas queridas madres y papás, y cientos de ellos aquí con sus manos puestas el uno sobre el otro?
Pues Satanás, qué vergüenza, al paralizar a esas personas, y por hacer que tengan problemas cardíacos y enfermedades, al punto que no pueden moverse. Dios te reprenda. Eres un engañador y malvado. Como siervo de Dios, te reprendo, en el Nombre de Jesucristo, que dejes a cada persona aquí, sal de ellas. Tú no puedes retenerlos por más tiempo. Ellos creen. Dios ha enviado Su Palabra. Él envió Su Espíritu. Él envió Sus señales y maravillas. Y tú estás derrotado, y yo lo reclamo para todos; que no habrá una persona débil, que el cojo se levantará de aquí y caminará, que los sordos y mudos hablarán y oirán, que los ciegos verán, y todo serán sanos. Concédelo Señor, en el Nombre de Jesús reprendo todo el poder del diablo.
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