OBRAS DEL MENSAJE


Testimonio
West Palm Beach, Florida, E.U.A.
53-1129E
1 Gracias, Hermano Bosworth, y buenas tardes, amigos. Es un placer estar de nuevo aquí para servir al Señor, y estoy muy feliz de verlos congregados en este tiempo de adoración.
Acabo de estrechar manos con un viejo amigo mío de Miami. Me recuerda… parece que no sentiría venir a la Florida, si no pudiera ver a quien llamamos Hermano Jim. Así que estoy muy feliz de tenerle aquí con nosotros esta noche en la plataforma. Mucha agua ha pasado por el río desde la última vez que lo vi, Hermano Jim. He estado en muchas partes alrededor del mundo. Y voy de nuevo, si es la voluntad de Dios, en un futuro próximo.
Estamos muy contentos que Dios hizo lo que Él hizo por la gente esta tarde, bendiciéndolos, y confío ahora que inmediatamente… Y yo he estado orando durante las últimas dos horas o más, constantemente orando y solo quiero testificar un poquito esta noche, y luego entrar directamente en el servicio.
2 Primero leeré algo de Su Palabra y sabiendo que Su Palabra es perfecta y nunca fallará. Se encuentra en el capítulo 4 de San Juan comenzando con el versículo 46.
Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.
Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.
El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.
Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.
Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.
Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre.
El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa.
Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea.
3 Podemos inclinar nuestros rostros ahora mientras le hablamos a Él solo un momento en oración.
Nuestro Padre que estás en los Cielos, santificado sea Tu Nombre. Te alabaremos esta noche nuestro Padre en el Nombre de Tu Hijo amado, Jesucristo, y te amamos porque Tú nos amaste primero, y nos redimiste de una vida de pecado, y nos has dado un corazón para adorar. Y te alabaremos a Ti y recibe esta noche, Oh Dios, la adoración de nuestros corazones que derramamos en simplicidad para Ti, amándote, y sabiendo esto que solo Tú sostienes nuestras vidas, y un día tendremos que encontrarnos Contigo cara a cara y rendir cuentas por nuestra vida aquí en la tierra.
¿Qué clase de personas debiéramos de ser entonces, Padre? Nosotros no podemos hacer nada excepto que Tú nos ayudes. Y esta noche mientras está reunido este grupito de personas aquí en la tarde del sábado, te damos las gracias por este hermoso día y por todos los sermones, y por los ministros en todo el mundo que han predicado el Evangelio, todas las almas que han creído en Ti, los grandes milagros y maravillas, sin duda en todo el mundo se están llevando a cabo en este momento. Y querido Salvador, no nos pases esta noche.
4 Oramos para que Tú vengas en Tu magnífico poder y extiendas Tus alas de sanidad por este edificio, y que cada persona aquí sea llena con poder sanador. Concédelo, Señor. Que, como dijo el profeta, el rocío condensado de misericordia bañe nuestras almas hasta que veamos el propósito de Jesús, nuestro Rey, para redimirnos de nuestras enfermedades y pecado y para libertarnos y darnos una vida feliz de servicio ganando a otros para Él. Estas bendiciones te pedimos nos concedas, los indignos, en el Nombre de Tu Hijo, Jesús. Amén.
Solo un testimonio esta noche. He tomado mucho de su tiempo en esta tarde en la predicación. Mi hijo me dijo, dijo: “Papá, no te diste cuenta que estuviste como una hora y cuarenta y cinco minutos”.
5 Bueno, a mí me encanta tanto hablar de Él que simplemente no puedo parar de hablar. Llevo ahora treinta y tres años en el ministerio y entré en el ministerio cuando era solo un muchacho y de lo único que me arrepiento si pudiera pasar mi vida en una cosa que me arrepiento más que cualquier otra cosa es que no conocí a Jesús cuando era solo un niñito. Ojalá pudiera revertirlo. Cada hora de mi vida yo daré para Su gloria.
Recuerdo siendo un jovencito de solo veinte… Pues, los muchachos solían decir: “Billy, tú no obtienes nada de placer de la vida. Tú no bailas, no bebes, no fumas. Tú no vas a espectáculos o bailes. ¿Qué obtienes de la vida?”.
Y una noche una jovencita me preguntó eso cuando la estaba llevando a su casa. Ella dijo: “¿Qué obtienes de la vida?”.
6 Y a la siguiente mañana hice un llamamiento al altar en el lugar donde yo estaba predicando, una iglesia local Bautista y por el pasillo vinieron treinta o cuarenta personas arrodillándose en el altar. La jovencita estaba sentada allí llorando. Yo dije: “¿Se pone de pie, hermana?”. Yo dije: “Ud. quería saber de dónde obtenía mis placeres. Esto vale más para mí que todas las cosas que el mundo me haya dado —esta es una de ellas”.
Da tal paz y satisfacción a mi alma. Estoy tan contento esta noche que el Dios Todopoderoso en Su infinita misericordia, y en Su gracia redentora le pareció oportuno en una ocasión el salvarme, y el darme el privilegio de hablarle a Su pueblo. Yo amo a la gente. Yo amo a todos, el mundo, ya sean pecadores o Cristianos. Siento eso en mi corazón.
7 Cada uno de nosotros… Jesús murió por todos nosotros. A veces veo a los hombres afuera en las calles bebiendo y los veo apostando pero… Y unos de ellos maldiciendo, pero eso no me pone en contra de la persona. Solo me hace saber que Satanás está haciendo eso. Ese es mi hermano y es tal… Simplemente me duele ver a Satanás teniendo el agarre de esa manera. Ahora si yo puedo decirle algo a él para ganarlo para nuestro Señor Jesús para que pueda tener Vida Eterna, pues él dejaría de hacer eso. Él es mi hermano. Él solo se cayó, y yo amo ayudarlo a levantarse, ¿ve? Y eso es realmente de mi corazón.
Y si yo muero esta noche, el testimonio que he dado el cual ahora ha dado la vuelta al mundo. Y si yo muero esta noche, y este es mi último sermón que hablaré, o la última oración que oraré por los enfermos, mi testimonio es verdadero. Y si yo me encuentro con usted en el Juicio, se dará cuenta que yo solo testifiqué lo que es la verdad de Jesucristo y Su misericordia.
8 Hace un tiempo, solo un pequeño testimonio, yo estaba en Houston, Texas, y estaba teniendo una reunión. Estábamos teniendo unos, aproximadamente ocho mil en un coliseo, y el Sr. Bosworth y yo estábamos juntos, mi hermano aquí. Estamos teniendo una hermosa reunión. Raymond Richey y muchas de las iglesias alrededor estaban patrocinando la reunión y llegó un hombre…
Yo tengo muchos críticos. Sabemos eso. Estamos sujetos a eso también. Si Jesús los tuvo, bueno, yo tengo que tenerlos también y ustedes de igual manera. Todos nosotros los tenemos, pero estaba un hombre que acababa de salir del seminario, y era un hombre muy inteligente y brillante. Él era doctor, acababa de recibir su grado y era un ministro Bautista. Su nombre era el Doctor Best, y él era un joven muy brillante. Tenía un tabernáculo bonito allí y muy buenos seguidores, y parte de su gente estaba viniendo a la reunión, y entonces él tomó partido para decir que no había tal cosa como sanidad Divina.
Bueno, el Sr. Bosworth, al preparar el itinerario y los anuncios y el Sr. Richey y muchos de los otros ministros habían colgado un anuncio en la calle que decía: “Milagros cada noche”.
9 Bueno, el Sr. Best dijo: “Bueno, eso fue ridículo y no hubo tal cosa como sanidad Divina”, y él puso un reto en el periódico en lugar de venir con nosotros. Él puso un reto en el periódico y dijo: “William Branham es un impostor religioso y”, dijo: “deberían de echarlo de la ciudad, y yo debería de ser el hombre que lo haga”.
Así que pienso que eso no sonó muy Cristiano en mi hermano pero eso estaba bien y el Sr. Bosworth vino y dijo: “Hermano Branham, mire esto”. Y él me retó a debatir con él el tema de sanidad Divina de manera abierta frente a la gente. Bueno, yo no soy un discutidor. Yo no creo en discutir. Yo predico el Evangelio. Y si la gente lo cree, muy bien. Si no es así, es todo lo que yo puedo hacer al respecto.
10 Y usted nunca logrará nada al discutir y debatir. Nunca lo haga porque solo hará enemigos. Eso es todo. Yo he visto demasiado de eso. Entonces el Sr. Bosworth, vino y dijo: “Hermano Branham, mire esto”.
Yo dije: “Hermano Bosworth, solo déjelo en paz”. Dije: “Tenemos miles de personas por las cuales orar y ¿Por qué nos involucramos con una sola persona que no cree cuando hay miles esperando que oremos por ellos quienes sí creen?”. Yo dije: “¿Por qué involucrarnos con eso?”.
Bueno, al siguiente día el ministro puso en el periódico un gran titular en La Crónica de Houston y él dijo: “Eso muestra de qué están hechos. Sienten vergüenza y temor cuando el verdadero Evangelio es puesto delante de ellos, para debatir el tema”. Dijo: “Eso muestra de qué están hechos”.
Bueno, el Hermano Bosworth vino otra vez a mi habitación. Él dijo: “Mire esto, Hermano Branham. ¿Va Ud. a tomar eso?”.
11 Y yo dije: “Pues, Hermano Bosworth, no servirá de nada”. Dije: “El Espíritu Santo está conmigo. Él me prometió que Él lo haría, y yo tengo la unción para orar por la gente enferma y simplemente no me voy a involucrar con eso”.
Él dijo: “Déjeme a mi hacerlo”. Y dijo: “Déjeme… Es una vergüenza”. Dijo: “La público va a pensar que solo somos un grupo de gente que… es volátil, que no hay Escritura para eso ni nada”. Dijo: “Se lo debemos al público”.
Yo dije: “Solo le debo al público lo que Dios me dijo que hiciera”.
Y él dijo: “Bueno, Hermano Branham”, él dijo: “No es correcto”. Dijo: “Esos hombres no tienen…”. Dijo: “Yo puedo producir cientos de Escrituras y ellos ni siquiera tienen… ese hombre no tiene ni una Escritura en la Biblia en la que pueda pararse”, y dijo: “Déjeme probarlo”.
12 Bueno, yo pensé de Caleb, usted sabe, cuando ese amigo anciano que tenía la espada y dijo: “Josué puso esto en mi mano cuando yo tenía cuarenta años de edad y”, dijo: “Hoy tengo ochenta. Hoy soy un hombre tan bueno como lo era cuando Josué me dio la espada”. Bueno, yo pensé que eso era bastante valiente de su parte estando en sus setentas, y el Sr. Best en sus treintas, pensé, y recién salido del seminario.
Yo lo miré a él y le dije: “Hermano Bosworth, yo no quisiera que fuera allá y discutiera con ese hombre”.
Él dijo: “Hermano Branham, yo no discutiré con nadie”. Él dijo: “No lo haría, pero yo sé una cosa que sé lo que la Palabra de Dios enseña”. Él dijo: “Pienso que está en deuda de decir algo al respecto”.
Yo dije: “Muy bien. Vaya hacerlo entonces, pero prométame que Ud. no va a discutir”.
Él dijo: “Lo prometo”.
13 Bueno, como un niñito con la anticipación de Navidad bajó los escalones. Los reporteros estaban esperando. No los dejaban subir a la habitación. Así que yo dije: “Yo no voy a discutir con él”.
Entonces el Hermano Bosworth, él bajó y luego, por supuesto, usted sabe, cómo puede escribirlo el periódico. Grandes titulares “Volará Piel Eclesiástica” —y ellos sí que lo decoraron muy bien. Así que al día siguiente… Pero esto es lo que me hizo entender que un día, esa gran iglesia de Dios se va a juntar tan seguro como… Ustedes van a olvidar sus diferencias.
Cuando el comunismo comience a forzarlos bien fuerte, no se preocupen. Ustedes se juntarán. Dios tiene una manera de hacer las cosas, ¿ven? Y entonces cuando entró la gran prensa, era extraño. No podíamos quedarnos más tiempo en ese coliseo, no podíamos quedarnos en ese lugar que estábamos. Tuvimos que irnos y rentar el gran Coliseo Sam Houston, se sientan alrededor de treinta mil.
14 Y ese día llegaron en un avión especial, trenes especiales hasta que el lugar quedó completamente lleno de personas. A ellos no les importó si eran Metodistas, Bautistas, si eran Unitarios Pentecostales, los que creen en dos, en tres o la iglesia de Dios, o si estaba montando en un camello de una joroba, un camello de dos jorobas, o lo que fuera. Había una cosa en común, y eso era que la sanidad Divina estaba en juego, y cada hombre creía en ello y aquí venía a tomar parte de eso. Eso es lo que se requiere.
Esperen hasta que la Cristiandad llegue a ese punto, y Uds. encontrarán a todos los Metodistas, y a los Bautistas, y entonces todos se verán iguales. Todos juntándose, presionando para entrar en el reino de Dios.
15 Eso lo concluyó para mí ese día. Yo miré el lugar y allí había miles de personas de diferentes descripciones sentadas allí de toda clase de iglesias, Católica y todo, todos colocados juntos.
Y así que le dije al Hermano Bosworth que yo no iría esa noche. Yo dije: “No, yo no quiero escuchar eso”. Y mi hermano estaba conmigo, y mi esposa, y niñita.
Él dijo: “Bueno, usted solo quédese allá en su hotel”. Yo me estaba quedando en ese momento en el Hotel Rice. Así que me fui a… Cuando llegó el tiempo de ir, casi no podía mantenerme alejado. Así que me subí en el taxi, y vino un par de policías y entonces ellos me llevaron allá. Yo jalé mi saco de esta manera, y subimos al tercer balcón. Y conseguí un asiento allá arriba antes que la multitud entrara llenando todo el lugar.
16 Yo estaba sentado allí con mi saco hasta arriba, mi esposa y muchacho sentados allí. Bueno, cuando él salió para la discusión, los mediadores y demás vinieron a la plataforma. El Sr. Cy Ramsar, quien solía ser dirigente de cantos de Paul Rader estaba dirigiendo cantos para nosotros. Y él estaba cantando. Con mucho de diplomático en la plataforma, estaba dirigiendo los cantos, y justo antes de pasarle el servicio al mediador él dijo: “Estaba leyendo en el periódico el otro día donde alguien dijo que William Branham debería ser expulsado de la ciudad, un impostor religioso. Dijo: ”Si Uds. personas de Houston dedicaran más tiempo expulsando a los contrabandistas de la ciudad que a los hombres religiosos así,“, dijo: ”su ciudad estuviera mucho mejor“. Y un gran rugido se escuchó por todo el lugar.
17 Yo pensé: “Bueno”. Y miré al Hermano Bosworth… No digo esto porque él está sentado detrás de mí y creo que su esposa, e hijo, y nuera y ellos, están presentes sentados aquí en alguna parte esta noche. Estoy diciendo esto… Pero yo lo admiré y se fue. Y el Sr. Best cuando él vino, fue y contrató unos fotógrafos para que vinieran a tomar su fotografía y él quería que le tomaran su fotografía.
Él dijo: “Voy a despellejar a ese anciano y yo voy a tomar su piel y la voy a poner sobre la pared de mi estudio como monumento a la sanidad Divina”. Qué declaración para que la diga un hijo de Dios, usted sabe, pero, él dijo eso. Y así que él quería que le tomaran la fotografía.
Entonces ellos contrataron al Estudios Douglas en Houston, Texas, para que viniera a tomar esta fotografía. Y entonces el Sr. Bosworth nunca antes había estado en un debate y así que quería que el Sr. Bosworth… El Sr. Bosworth sintió solo pararse y dar Escrituras y discutirlas. Así que el Sr. Bosworth tenía escritas un montón de Escrituras. Él dijo: “Sr. Best, si…”.
18 Y el Sr. Best dijo: “No, usted suba y diga lo que va a decir en treinta minutos. Luego yo diré lo que tenga que decir en treinta minutos”.
Así que luego, se pusieron de acuerdo en eso. Tenían un….?… al final. Bueno, yo estaba sentado escuchando preguntándome qué iba a suceder. Bueno, cuando vi a mi Hermano Bosworth caminar hasta allá tan calmado, él sabía exactamente en dónde estaba parado, no había duda en su mente.
Él dijo: “Dr. Best”, él dijo: “Lamento que tengamos que tener discusiones como esta, pero”, dijo: “Ud. tenía una declaración en el periódico que decía que el Hermano Branham era un impostor religioso y que no había tal cosa como sanidad Divina. Dijo: ”Ahora nuestro tema que discutiremos esta noche no es el Hermano Branham. Sino si hay sanidad Divina en la Biblia o no. De eso se trata el debate. Es por lo que nos anotamos —si acaso se enseñó sanidad Divina en las Escrituras“.
19 Él dijo: “Los dones de Dios se probarán por sí mismos, pero esto es lo que estamos enseñando si es que la sanidad Divina está en la Biblia o no”. Él dijo: “Nuestro… (Se me olvida cuántas Escrituras había, unas cien o doscientas) él dijo: ”Este es el Cristo presente, Su actitud, Su actitud presente hacia los enfermos es la misma hoy como siempre la ha sido“. Tantas Escrituras que él tenía. Dijo: ”Si Ud. toma una de esas Escrituras y la desaprueba por las Escrituras, entonces no tendremos ninguna discusión. Yo he perdido el debate, y me sentaré. Si Ud. puede tomar las Escrituras y probar que la actitud presente de Cristo no es exactamente la misma hacia los enfermos hoy como siempre lo ha sido“. Y él le ofreció un papel.
20 El Sr. Best dijo: “Me voy a encargar de eso cuando suba allí”. Dijo: “Usted siga adelante con lo que va a decir”. Dijo: “Yo me voy a encargar de eso”.
Y el Sr. Bosworth dijo: “Entonces Sr. Best, le hago una pregunta, y si me responde sí o no, yo me sentaré”. Él dijo: “Los nombres de redención de Jehová ¿se aplican a Jesús? ¿Sí o no?”. Ni yo mismo había pensado en eso. Eso lo concluyó. Eso es todo.
Él dijo: “Yo responderé eso”.
Él dijo: “Le estoy pidiendo que me responda ahora mismo”. Dijo: “No tenemos que discutirlo, diga usted Sí o no. Por supuesto él no podía, ciertamente que no. Si los nombres de redención de Jehová no se aplicaban a Jesús, Él no era el Cristo o el Hijo de Dios. Él no era Jehová-jireh, el sacrificio provisto por el Señor. Y si Él era el sacrificio provisto por el Señor, Jehová-jireh, Él también era Jehová-rapha, el sanador, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Eso lo concluyó, ¿ven?
21 Así que el Sr. Best se levantó y se dio la vuelta y como que sacudió su puño dos o tres veces y se sentó. Y luego el Sr. Bosworth se quedó allí y simplemente colocó la Escritura. Yo nunca lo había escuchado de esa forma en mi vida, tan tranquilamente, y colocó todo en un punto que el Sr. Best ni siquiera tenía un lugar en lo absoluto al cual recurrir en la Escritura. Él estaba tan perfectamente atado al punto que no había ángulo por donde salir. Él estaba simplemente atado.
El Sr. Best se levantó cuando llegó su turno y el Sr. Bosworth de una manera muy, muy cortés, dijo: “Sr. Best, muy bien mi hermano”, dijo: “La plataforma es suya ahora”. Y el mediador le dio a él la plataforma.
22 El Sr. Best subió allí y se rió unas dos o tres veces y predicó un muy buen sermón Cambelita. Yo soy Bautista. Yo sé cuál es la doctrina Bautista. Así que él predicó un sermón Cambelita sobre la resurrección. Él ni siquiera cree en los milagros que Jesucristo hizo. Lázaro volvió a morir. Él predicó todo en la resurrección cuando esto mortal se vista de inmortalidad. Por supuesto, cualquier Cristiano cree eso. Que habrá una resurrección, pero si no hay atributos de resurrección, si no hay arras de resurrección entonces no hay resurrección.
Si no hay sanidad Divina, entonces no hay resurrección. Ahora, Ud. no podría refutar eso si pudiera con la Escritura. Yo estoy discutiendo los puntos de Cristo, ¿ven? porque tenemos las arras de nuestra salvación, lo cual es el bautismo del Espíritu Santo. ¿Es eso correcto? Ese es el anticipo, las arras que lo mantiene seguro en el Cielo para nosotros. Y luego si no hay sanidad Divina para hacer que un cuerpo plagado de cáncer vuelva a ser normal y sano, entonces no hay resurrección de los muertos. Eso es correcto. No tenemos las arras en lo absoluto. No se ha hecho un plan para ello. Así que eso lo concluyó. El Sr. Best siguió adelante, y la audiencia en realidad se rió de él.
Y así que él dijo: “Déjeme ver a ese sanador Divino venir y obrar”. Él se enojó mucho y dijo: “Déjeme ver a ese sanador Divino venir y obrar”.
23 El Sr. Bosworth dijo: “Qué ocurrencia, Sr. Best, llamando al Hermano Branham un sanador Divino”. Él dijo: “Jamás, en toda su vida, ha reclamado ser un sanador Divino. Por lo contrario, él solo predica sanidad Divina por medio de la expiación. Exactamente como yo se lo he probado. Y Ud. ni siquiera ha mencionado una Escritura de las que yo dije o llegado a una de ellas. Usted no ha hecho nada más que predicar sobre la resurrección de los muertos y todos nosotros creemos eso. Entonces allí estaba. Dependía de la audiencia hacer su elección.
Él dijo: “Déjeme ver a ese sanador Divino”.
Él dijo: “Al Hermano Branham no se le debía involucrar en esto. El tema es si se enseña sanidad Divina en la Biblia y Ud. no puede decir ni una palabra en contra, ¿ve? Porque si puede, dígalo ahora”. Así que no quedaba más por decir porque no había manera de que él pudiera hacerlo porque todo estaba cubierto con la expiación y todo. Así que allí estaba. No había nada que decir.
Él dijo: “Déjeme ver a ese sanador Divino”.
24 El Sr. Bosworth le dijo: “Hermano Best, ¿cree usted que Dios salva el alma?”.
Él dijo: “Sí”.
“¿Enseña Ud. eso por medio de la expiación?”.
Dijo: “Sí”.
Dijo: “¿Quisiera Ud. ser llamado un salvador Divino?”. Dijo: “Si el Hermano Branham, por predicar sanidad Divina, es un sanador Divino; entonces si Ud. predica la salvación, Ud. es un salvador Divino”.
Oh, él entonces sí que se enojó y empezó a andar de arriba abajo. Él dijo: “No hay nada en el mundo decente un… la gente que piensa con decencia no cree en tal tontería”. Él dijo: “Los Bautistas no creen en tal cosa”.
Dijo: “Oh un momento, discúlpeme”, dijo el Hermano Bosworth. “El Hermano Branham fue mecido en una cuna Bautista”. Dijo: “Eso es correcto”.
“Oh”, dijo: “él es del tipo descarriado”. Del tipo descarriado. Él dijo: “No hay tal cosa…”. Dijo: “Los verdaderos Bautistas honestos no creen en tal cosa”.
25 El Hermano Bosworth dijo: “¿Me disculpa un momento?”. Dijo: “¿Cuántos de los que están sentados en esta vasta audiencia que pertenecen a estas finas iglesias Bautistas con todos estos ministros Bautistas que están por aquí…?”, dijo: “¿Cuántos de Uds. que están en esta audiencia pueden probar con una declaración del doctor que han sido sanados por sanidad Divina —el poder de Dios— en las reuniones del Hermano Branham durante estas últimas semanas?”. Y trescientos se pusieron de pie. Uh-huh. Dijo: ¿Qué de esos?“.
El Sr. Best golpeó el púlpito con su puño y dijo: “La gente puede decir cualquier cosa, pero eso no lo hace correcto”.
Pero dijo: “Aquí está la Palabra que lo enseña, y allí está el testimonio de eso. Ahora, ¿qué al respecto?”.
Y él dijo: “Déjeme ver a ese sanador Divino”.
Entonces el Sr. Richey se levantó. Él dijo: “Deje que el mediador hable solo un momento”. Él dijo: “Yo conozco a cada uno de esos ministros Bautistas”. Dijo: “¿Es esta la actitud de la Convención Bautista del Sur hacia sanidad Divina?” —treinta mil personas. “¿Es esta la actitud que toma la Convención Bautista del Sur hacia sanidad Divina?”.
26 Nadie contestaba. Él dijo: “Les estoy preguntando, hermanos. ¿Enviaron todos Uds. a este hombre aquí, o vino él por su propia cuenta?”.
Ellos dijeron: “Él vino por su propia cuenta”.
“Eso pensé. Los Bautistas creen en sanidad Divina. Ciertamente lo creen”. Y entonces él dijo: “Él vino por su propia cuenta”. Así que eso concluyó con los Bautistas, la iglesia Bautista del Sur. Era el Sr. Best, él mismo.
Entonces él seguía diciendo: “Si veo a ese obrador de milagros. Déjenme verlo venir aquí… Déjenme verlo hipnotizar a una de estas personas y déjenme verla dentro de un año y ver si todavía está hipnotizada”. Y todo como eso, usted sabe, comportándose así. Entonces él dijo: “Suba aquí. Quiero que tomen mi fotografía”.
Y él se paró allí una vez, puso su dedo bajo la cara de ese santo anciano. Dijo: “Ahora tómala”, con el dedo temblando. Ellos tomaron la fotografía. Y él llevó su puño y lo sacudió bajo su nariz, usted sabe. Dijo: “Ahora, ahora, tómenla”. Y ellos tomaron su fotografía de esa manera. Así que tomaron seis, nueve por diez fotos satinadas suyas de esa forma. Entonces regresó. Allí estaban las revistas Look, Life, Time, Collier y todas esas, y The Chronicle, y todas esas revistas y periódicos sentados allí.
27 Y entonces el Hermano Bosworth dijo: “Bueno, ahora la reunión, en lo que a mí concierne, ha terminado”. Él dijo: “El Sr. Best no pudo contestar una pregunta en contra de sanidad Divina aparte que él ha renunciado miserablemente. Dijo: ”¿Cuántos piensan eso? Digan: Amen.“. Y un gran grito salió por el edificio.
Y luego él se enojó mucho, y caminó alrededor, y le dio una bofetada a un ministro que lo aventó hasta el otro lado de la plataforma. Y luego ellos tuvieron que separarlo. Luego él regresó. Dijo: “Tráiganme a ese sanador Divino”.
El Hermano Bosworth dijo: “Ahora, el Hermano Branham está sentado en la reunión. Yo sé que él está aquí”. Porque me vio allá arriba. Él dijo: “Ahora si él quiere venir a despedir a la audiencia, está bien, pero”, dijo: “bajo tal discusión como esta, por supuesto, él no puede orar por los enfermos”, dijo: “si quieren ver venir sanidades, vengan mañana en la noche. Se estarán llevando durante… todo el tiempo”. Y dijo: “Yo sé que él está aquí en la reunión”.
Bueno, yo estaba quieto. Mi hermano estaba sentado allí. Él dijo: “Ahora, tú quédate quieto. Dijiste que lo harías”.
Yo dije: “Bueno, yo estoy quieto”.
28 Así que él dijo: “Y usted…”. Y mientras yo estaba sentado de esa manera, escuché algo haciendo: “Woooo”. Yo sabía que Él estaba cerca; me levanté. Mi hermano dijo: “Siéntate”.
Mi esposa dijo: “No”. Me fijé, y allí estaba. Así que, justo entonces todos estaban mirando alrededor. Ellos no sabían… Nadie sabía que yo estaba allá arriba, y allí estaban miles de amigos. Y miré de nuevo. La gente solo dejó escapar un gran grito. Pobre gente amorosa y querida. Habían visto tantas cosas esa semana.
Entonces varios ujieres, cientos de ellos, juntaron sus manos así, y formaron un pasillo. La gente tratando de tocar las ropas de uno para ser sanados. Hermano, esto no es algo fácil. Yo soy humano. Tengo hijos en casa y madres tratando de empujar a sus pequeñitos a través de los brazos de los ujieres para que toquen las ropas de uno al pasar. Dios recompensará una fe como esa. Él lo hará. Seguro.
Y yo caminé hasta la plataforma. Dije: Hermano Best“.
Él dijo: “Como hombre yo lo admiro a usted. En su doctrina usted está mal”.
Yo dije: “El sentir es mutuo”. Y le dije: “Yo lo admiro, Hermano Best, y Ud. tiene derecho a sus ideas”. Yo dije: “Es por eso que estamos luchando aquí en Corea, para que los muchachos puedan conservar esta América, cada hombre a su propia opinión”.
29 Yo dije: “No quiero que ninguna de estas personas, ninguna persona del Hermano Best o ninguna persona de la Bautista, que nadie guarde resentimiento hacia el Hermano Best”. Yo dije: “No hagan eso. Él es nuestro hermano, y él simplemente no lo ve de esa manera. Él cree a su manera y tiene el derecho de creer a su manera. Yo dije: ”Recuerde que su madre lo ama igual como mi madre me ama a mí, y su madre lo ama a usted“. Yo dije: ”Él es el muchacho de alguien y tiene derecho a su creencia. Así que no sea duro con él. Es solo… El Sr. Bosworth acaba de probar por la Palabra que la doctrina es sana y que está en la Biblia y el Sr. Best no pudo probarlo“.
Y entonces el Sr. Best se acaba de dar la vuelta y comenzaba a bajar de la plataforma. Luego él se dio la vuelta y miró y se sentó. Y yo dije: “Ahora, yo jamás dije que era un sanador Divino”. Yo dije: “Jamás”. Yo dije: “Mis libros se publican en diecisiete idiomas diferentes y”, yo dije: “Y me supongo que estoy en contacto con varios millones de personas, pero jamás he dicho que soy un sanador Divino. Yo no sano a las personas”.
30 Yo dije: “La única cosa que hago es predicar sanidad Divina por la cruz, y por la Biblia”. Y yo dije: “Ahora cuando yo era un muchachito”, dije: “Mi madre dijo que una luz colgó sobre mí cuando era un bebé. Mi gente antes de mí fue Cátolica y mi madre y padre no fueron a la iglesia. Eran irlandeses por ambos lados, emigrados de Irlanda”. Y entonces, yo dije: “Nosotros éramos… y allí, ellos no fueron a la iglesia”.
“Yo nací en una pequeña cabaña de montaña”. Dije: “Cuando era solo un niñito pequeño, Eso empezó a lidiar conmigo. A lo largo de la vida, siempre habló y muchas, muchas veces y miles de personas lo han visto. Entra como una Luz. Dije: ”Me dice cosas. Y cuando se encontró conmigo, me dijo que era el Espíritu del Señor Jesucristo que ha hecho exactamente las mismas cosas que el Hermano Bosworth y ellos han dicho esta noche. Jesús no reclamó hacer sanidad. Él dijo: “Lo que el Padre Me muestra, Yo no hago nada”. Yo no puedo sanar a nadie, pero hago exactamente lo que el Padre Me muestra por visión, eso es lo que hago “. Y Uds. saben que esa es la verdad, ¿no es así? Todo erudito creyente de la Biblia sabe que esa es la verdad.
31 Dijo: “Él caminó entre la multitud. Él percibió sus pensamientos. Él sabía lo que ellos estaban pensando al respecto. Él sabía lo que estaba mal con ellos. Él conoció a la mujer junto al pozo y le habló un poco sobre su problema. Él supo el problema de Natanael. Y Él supo en dónde estaba el pescado que tenía una moneda en su boca, a medida que Dios se lo mostraba Él lo hacía. Ahora, Él no reclamó ser un sanador”.
“En la resurrección de Él, Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos”. Y yo dije: “Ahora si yo testifico la verdad, Dios testificará de mí. Si yo no testifico de la verdad, Dios jamás tendrá nada que ver con una mentira. Sin embargo Dios siempre testifica la verdad.
Yo dije: “Yo no estoy aquí solo para ser visto. Yo estoy aquí, no por elección, lejos sea, yo quiero ser un… bueno, yo era un guardabosques en el estado de Indiana, y amaba mi trabajo. Yo nací para la naturaleza y lo silvestre. Yo ciertamente… Y no fue mi elección el predicar el Evangelio, pero ¡ay de mí si no lo predico! Fue la elección de Dios. Yo huí de ello y traté de alejarme de ello y todo”. Yo dije: “Fue Él Quien lo trajo”. Y ahora, yo dije: “Si yo digo la verdad, Dios testificará la verdad”.
32 Y a penas lo acababa de decir, algo empezó a hacer: “¡Whoosh!” Allí venía Él. Surcando hasta donde yo estaba, y este fotógrafo corrió y tomó la fotografía, cuando vio que mi rostro se puso blanco. Y él tomó la fotografía. Yo dije: “Dios ha hablado, y eso es todo”.
Gente Católica y todos los que estaban sentados allí lo vieron, lo miraron. Muchos de ellos comenzaron a gritar y a desmayarse. Bajó directamente, una Columna de Fuego, se colocó exactamente en donde yo estaba y se tomó la fotografía.
Y los hombres… Uno de los hombres del estudio era un judío. Su nombre era Ted Kipperman. El nombre del otro era el Sr. Iris. Él es un Católico Romano. Y oh, él escribió una cosa horrible sobre mí en el periódico el otro día, un día antes de eso. Él dijo que: “Yo era un hipnotizador”, y no sé qué tanto más.
Y entonces, camino a casa esa noche… llevaban los negativos —los llevaban para revelarlos para el Sr. Best. Él dijo: “Tal vez yo estaba equivocado”. Dijo: “¿Qué piensas al respecto, Ted?”.
Ted dijo: “Bueno, yo soy judío. Yo no sé nada al respecto”.
33 Él dijo: “Bueno”, él dijo: “Yo soy Católico y”, dijo: “A nosotros se nos enseña que pueden suceder cosas pero solo pueden suceder en una iglesia Católica”.
Ahora, Uds. están equivocados en eso, ¿ven? Pueden suceder en dondequiera que Dios quiera que sucedan ya sea en una iglesia Católica o en cualquier parte que Él quiera que sucedan. Él es Dios. Él hace la elección. Él es el encargado de los libros.
Y así que él entró, y puso las fotografías en el cuarto oscuro para pasarlas por el ácido para revelarlas y lo siguiente… Después de un rato, pues, el Sr. Kipperman, él dijo: “Voy a subir a acostarme un ratito”. Así que subió para acostarse.
Y mientras él estaba allá arriba, el Sr. Iris se fumó uno o dos cigarrillos, entró al cuarto oscuro y dijo: “Voy a ver”. Él tenía que tener listas las fotografías porque el Sr. Best —Dr. Best, el ministro, quería sus fotografías al siguiente día para poder mostrárselas a la gente —sacudiendo su puño debajo de su nariz.
34 Así que entonces cuando él… Lo siguiente cuando el Sr. Iris entró, el cual es un enemigo declarado mío y también del Hermano Bosworth. Él no lo creía. Él escribió un artículo en el periódico y dijo que yo no era más que un hipnotizador. Un bocio había desaparecido de la garganta de una mujer. Él dijo: “Él con hipnotismo le quitó eso a ella de la garganta”. ¡Oh, vaya! Eso muestra debilidad mental.
Entonces cuando él sacó la primera fotografía del Sr. Best con el Sr. Bosworth, salió negativa. Dios no iba a permitir que tomaran eso en contra de ese anciano santo. Él sacó la siguiente —negativa. Él sacó todas las seis, y cada una de ellas estaba en blanco. Y cuando sacó la otra, allí estaba el Ángel de Dios en la fotografía. Él tuvo un ataque al corazón.
Fueron por mí al Hotel Rice. Por supuesto, hay dos hombres parados en la puerta en grandes reuniones donde tienen a miles y miles de personas. Hay alguien que se para en la puerta. Ellos no los dejaron pasar. Muy bien.
35 Y luego esa noche a las once en punto, eso se envió a Washington, DC para patentarlo. Al día siguiente lo regresaron en un vuelo. Y mandaron llamar a George J. Lacy. Él es el jefe en el FBI de huellas digitales y documentos. El mejor en el mundo, el mejor en los Estados Unidos. Así que siendo americano, diríamos que él es el mejor en el mundo para nosotros.
Y así que él es jefe en el FBI. Y lo trajeron, y él lo llevó al Edificio Shell para examinarlo bajo rayos ultravioleta y así sucesivamente, lo intentó todo. Él salió, midió la distancia, y llevó la cámara para ver si era una doble exposición, e hizo todo lo que pudo para averiguarlo. Y como al cuarto día él dijo que se iban a reunir en el Edificio Shell y que iba dar los anuncios —de lo que era. Entonces ese día él dijo: ¿De quién es el nombre Branham?“.
36 Yo dije: “Mío”. Estaban sentados muchos allí —muchos periódicos y cosas. Querían ver cuál era el reporte.
Él dijo: “Póngase de pie”. Yo me paré. Él dijo: “Usted va a pasar un día como todos los mortales, Reverendo Branham”.
Yo dije: “Estoy consciente de eso, pero gracias a Dios”. Dije: “Jesucristo me ha salvado del pecado”.
Él dijo: “Yo he sido uno de sus críticos”. Y entonces cuando subieron al hombre allí, él dijo: “Reverendo Branham, siempre se dijo que eso era psicología”. Dijo: “Yo he escuchado de sus reuniones y dije que eso era psicología. No había nada en eso. Era solo imaginación. Cuando esa Luz entraba, todos decían: ”Allí está. Allí está, y la gente decía bueno eso es… Todos simplemente se lo imaginaron“.
Una vez fue tomada por un periódico, pero no fue real. No la liberaban porque no era por la Asociación Americana de Fotografía. No era miembro, así que ellos no la soltaron, pero esto fue estrictamente por la Asociación Americana de Fotografía.
37 Y él dijo: “Reverendo Branham, yo había dicho que era psicología, pero el ojo mecánico de esta cámara no toma psicología”. Dijo: “la Luz pegó en el lente”. Todos comenzaron a llorar.
Me llamaron a pasar al frente para presentarme la fotografía y yo dije: “Bueno, no es mía. Les pertenece a ellos”.
Él dijo: “¿Sabía Ud. que eso vale cientos de miles de dól…?
Yo dije: “Hermano, me quiere decir que lo que él acaba de decir, que es la primera vez en toda la historia del mundo que un Ser sobrenatural ha sido fotografiado. Y aquí está lo que él dijo. Dijo: ”El viejo hipócrita (él quiso decir el incrédulo) el viejo incrédulo, siempre ha dicho que no había una manera científica de probar un Ser sobrenatural“. Dijo: ”Ahora, ya no pueden decir eso. Aquí está absolutamente una prueba científica de que hay un Ser sobrenatural“, ¿ven? Y probado científicamente por esta cámara mecánica que tomó la Luz de ese Ángel parado allí y dijo: ”Es absolutamente la verdad“.
38 Y yo dije: “Bueno, si Jesucristo pensó lo suficiente en mí como para bajar y hacer que tomaran Su fotografía a mi lado por primera vez en el mundo, ¿creen Uds. que soy lo suficientemente pequeño como para comercializar Su fotografía?”.
Y él dijo: “No, no pensaría eso”.
Yo dije: “Yo se la paso a los Estudios Douglas”.
Él dijo: “Bueno, debe haber alguna clase de acuerdo”.
Yo dije: “Seguro. Ellos pueden venderla”. Y dije: “Ellos pueden, siempre y cuando lo mantengan lo suficientemente barato para que la gente pobre pueda obtenerla”.
Él dijo: “Un día, Reverendo Branham, podrá estar muerto y se habrá ido, pero”, dijo: “Se venderá en las tiendas de diez centavos”.
Y yo dije: “Bueno, para la gloria de Dios eso estaría bien”.
39 Así que entonces, esta noche la fotografía está aquí. George J. Lacy vive hoy. Él todavía está en su trabajo, y la fotografía sigue viva. Si yo muriera esta noche, lo que he testificado al respecto, el mundo científico no puede decir que no es así porque hay una maquinaria científica y una prueba, que yo he dicho la verdad. Y la iglesia de millones de personas a las cuales se les ha predicado durante los últimos años lo ha visto y observado, y ustedes mismos lo saben, que yo he dicho la verdad. Y Dios testifica que eso es la verdad. Eso es correcto. Así que el testimonio es absolutamente la verdad.
Ahora miren, amigos Cristianos. Ustedes están buscando que venga algo de muy lejos. Uds. están buscando algo muy atrás por este lado. No hagan eso. Está aquí ahora —aquí ahora mismo— todo lo que alguna vez verán. ¿Ven? Solo que tal vez lo miren en mayor cantidad, pero el Espíritu Santo está aquí ahora el cual es el Señor Jesucristo en Su resurrección.
40 Es tan maravilloso. Recuerdo que sucedió otra cosa allá cuando el Hermano Bosworth entró al cuarto al siguiente día. Y él tenía la fotografía de Florence Nightingale. ¿Cuántos han escuchado de Florence Nightingale? Seguro. Ella fundó la Cruz Roja.
Su nieta de Londres, Inglaterra, ella estaba bajo la Corona Británica y en Durban Sudáfrica, se estaba muriendo, lo cual ella no sabía al respecto, con cáncer en el… cáncer duodenal en sus intestinos. Ellos me mostraron su fotografía, y el Hermano Bosworth, mi esposa y yo, todos lloramos al verla. Ella era la segunda mujer más delgada que había visto en mi vida. Consumida. Sus extremidades aquí arriba por su muslo, no era ni así de grueso.
41 Ahora, Georgie Carter en Middletown, Indiana la cual había estado acostada sobre su espalda nueve años y ocho meses fue sanada de tuberculosis mediante una visión. Yo ni sabía en dónde estaba el lugar y fui allá, y allí estaba tal como Él dijo. Ella es mi pianista en le iglesia Bautista de Milltown donde yo todavía soy el pastor —tengo un asociado en esta noche. Ella es pianista allá y estuvo en cama durante nueve años y ocho meses, y no se movía de la cama. Pero ella solo pesaba treinta y cinco libras [15.87 Kg. Trad.] aproximadamente, pero la tuberculosis la había consumido. Ahora esa no es mi afirmación. Esa es la afirmación del doctor y cualquiera de estas cosas son absolutamente afirmaciones de los doctores. Si ellos no lo pueden respaldar con un doctor tienen que probarse y no por ministros, no por… Tienen que probarse por doctores antes de que podamos publicarlas porque tienen que ser de esa manera. Y ahora ella fue sanada.
42 Y Florence Nightingale, una mujer muy encantadora, querían enviarla… Tenían dos boletos de avión que ya habían llegado para mí para que fuera a Durban, África. Los puse en el suelo y el Hermano Bosworth y yo oramos. Yo dije: “Señor, si Tú sanas a esta mujer, yo iré al África. Yo no puedo ir ahora. Mira esto”. Así que yo solo se lo encomendé al Señor, le mandé de regreso un pañuelo a ella y seguí adelante.
No pasó mucho tiempo después de eso, el Rey Jorge de Inglaterra… cuando un hombre de nombre, se me olvida, en Fort Wayne. Ustedes recuerdan la reunión en el Tabernáculo Evangelio en Fort Wayne, era un empresario de la ciudad. Él tenía esclerosis múltiple y había sido un paciente de cama por diez años. Y vino una visión sobre el hombre, y él fue completamente sano. Caminó… Leinman era su nombre. Caminó.
43 Y él era amigo del secretario privado del rey, y por medio de eso, el Rey Jorge de Inglaterra me mandó palabra. Yo tengo sus declaraciones y tengo sus cartas con sus sellos, para que fuera a orar por él con esclerosis múltiple. Y entonces, yo no pude ir en ese momento. Así que le mandé un telegrama y le dije al rey que iba a orar por el aquí. Que Dios sanaría aquí igual como Él lo haría allá. Y entonces, luego llegó otro telegrama y decía que fuera inmediatamente.
Después cuando yo fui a Inglaterra, allá, para verlo el Señor lo sanó. Él ni siquiera se podía parar más de cinco minutos a la vez, y creo que el segundo día, él jugó dieciocho juegos de golf. Y nunca le volvió a molestar hasta el día que murió. Y yo estaba en África cuando él murió. Encontraron un pequeño tumor aquí en su pulmón. Empezaron a abrirlo y le entró aire de alguna forma, yo no sé, y provocó un coágulo de sangre que se fue a su cerebro y lo mató instantáneamente. Así que, un hombre muy fino.
44 Pero cuando aterrizamos en Inglaterra en el aeropuerto internacional, miles de personas, por supuesto, habían abarrotado el lugar. Y seguían voceándolo a él allí. Y el hermano Baxter, uno de los administradores, fue para averiguar qué querían. Y era un hombre que dijo: “El avión… Florence Nightingale yace en un avión muriendo”.
Cómo supo ella que yo estaba allí, no lo sé, pero había venido desde África. Voló allí y estaba acostada, se estaba muriendo en el avión de al lado. Y entonces el ministro quería saber si yo podía ir con ella. Pues, ellos simplemente estaban tan abarrotados allí. Claro que no. Pues, yo no hubiera podido pasar por allí aún si hubiera tenido que hacerlo, y dije: “No, no podría ir en este momento”. Yo dije: “Llévela a su casa, y yo voy a ir al Hotel Piccadilly, luego al Palacio Buckingham, por Westminster Abbey, luego regresaré directamente al Hotel Piccadilly y usted llévesela a su casa pastoral”. Era un ministro Anglicano y yo dije: “Luego yo iré y oraré con ella”.
Él dijo: “Hermano Branham, ella no vivirá”.
Yo dije: “Bueno, yo no puedo llegar a ella hasta allá, señor. Sabe lo que sería si saliera de esta línea aquí —lo que sería.
Él dijo: “Bueno, muy bien. Lo intentaré”. Así que dijo: “Piensan que se está muriendo. No pueden ver nada de vida en ella ahora”.
45 Y entonces yo dije: “Bueno, llévela y veremos porque yo no puedo llegar allá”. Y yo fui para allá. El rey no estaba en ese momento. Regresé a Westminster Abbey, y un gran grupo de ministros, usted sabe, y toda esa noche no me llevaron de vuelta al hotel sino hasta las, oh, dos de la mañana.
Luego a la siguiente mañana muy temprano… ¿Alguien de Uds. ha estado en Inglaterra? Es alrededor de abril. Hay mucha neblina. Oh, vaya. Usted casi no puede ver su mano frente a usted. Llegó un carrito y vinieron y me recogieron —fui a la rectoría de este ministro. Y cuando fui a la planta de arriba, unos de los administradores, el Sr. Gordon Lindsay, usted sabe el autor de La Voz de Sanidad, el Sr. Baxter y todos, muchos administradores, subimos a la habitación. Y cuando entré allí, estaba sentado el médico, dos enfermeras y dos o tres ministros.
46 Entramos a la habitación. Y tuvimos muy fina bienvenida por las personas. Y así que nos acercamos para ver a la Sra. Nightingale. Ahora, si ella no había comido ni un poquito, de eso había sido, me imagino, dos meses antes o más. ¿No es así, Sr. Bosworth? Ahora, ella no había comido bocado desde entonces, y sus extremidades estaban solo como así de gruesas. Y sus piernas estaban azules donde las venas habían colapsado. Y era algo terrible de ver.
Entonces, yo la miré a ella y vi su rostro —lo delgado y completamente consumida. Y yo dije… su doctor estaba allí. Yo dije: “¿Tiene ella alguna oportunidad?”.
Él dijo: “Ninguna oportunidad”.
Yo dije: “¡Oh, vaya! Qué lástima”. Yo me acerqué. Dije: “¿Cómo le va, Sra. Nightingale?”.
Ella no podía hablar. Ella estaba moviendo sus labios, pero no tenía la fuerza suficiente para que la pudiera escuchar. La enfermera llegó, y dijo: “Ella quiere estrechar su mano, Hermano Branham”, dijo la enfermera.
Por supuesto, siendo su abuela la fundadora de la Cruz Roja, se pueden imaginar cómo ella tenía lo mejor que se pudiera conseguir. Entonces cuando sacaron la mano de esa mujer de debajo de la sábana, era como sostener eso que está allí. Yo nunca había visto… tomé la mano de ella y era como un esqueleto. Los huesos ya estaban forrados con la piel. Uno no notaría nada de piel y su rostro aquí estaba tan cuadrado, y su mandíbula sobresalida. Uno podía ver sus dientes, la forma de sus dientes por su mandíbula aquí por sus mejillas. Sus dientes estaban amoldados a su mandíbula de esa manera cuando ella abría su boca.
Yo nunca había visto nada como eso, con vida. Dije: “¿Cómo sigue viva?”.
47 Ellos no sabían.
Y así que ella estaba llorando, y la enfermera volvió a inclinarse. Ella dijo: “Quieren que Ud. vea su cuerpo. Ella quiere que Ud. vea su cuerpo”. Y yo tengo una audiencia mixta. Ahora, yo soy su hermano, pero cuando le quitaron la sábana de su cuerpo, eso rompería el corazón de hierro de un hombre.
Como es la dama, sus senos se habían hundido por entre sus costillas. Y aquí por la cadera, la carne solo estaba pegada al… [Palabra no clara]. Sus piernas, aquí arriba, eran así de gruesas. La parte esta de su estómago era como tanto así. Cómo es que esa mujer seguía viva, no sabría decirles.
Ella no se podía mover, ni aún podía mover un dedo ni nada. Y ella estaba llorando y la enfermera se inclinó. Ella dijo: “Reverendo Branham, ella quiere que le ore a Dios, para que Dios la deje morir. Ella no puede morir”.
Yo dije: “¡Oh, vaya!”. El Hermano Lindsay se dio la vuelta y muchos de ellos comenzaron a llorar, se alejaron. Se fueron hacia donde estaba parado el doctor.
48 Me quedé allí un rato, y la otra enfermera dijo: “Reverendo Branham”, dijo: “Ella en verdad ha tenido mucha fe en usted”. Dijo: “Ella ha leído sus libros, y dijo cuando ella estaba en África, si en algún momento podía llegar a donde usted estaba que Dios la sanaría”. Oh, tal fe.
Y yo dije: “¿Podemos orar?”. Nos arrodillamos. No sé cómo van a creer esto ustedes, pero Dios sabe lo que es verdad. Y todos nosotros nos vamos a encontrar ante el Tribunal. Y yo me arrodillé de esta manera, y los ministros, y todos se arrodillaron alrededor, el doctor, también y las enfermeras. Y hay una ventana así de alta. Y yo me arrodillé al lado de esa ventana, y la ventana estaba abierta.
Y comencé la oración: “Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra”. Yo no podía pedirle que la dejara morir después que ella había tenido tal fe. Yo dije: “Ten misericordia de ella, Dios. Oro que Tú lo hagas”.
49 Y justo cuando comencé diciendo: “Dios Todopoderoso, Creador de los cielos y la tierra”, por esos arbustos vino una pequeña paloma, y voló, y se sentó en esta ventana, no muy lejos de donde estaba orando. Y me seguía mirando haciendo: “Coo, coo, coo”.
Bueno, los ministros dejaron de orar. Empezaron a ver a la paloma, todo el resto de ellos. Bueno, yo pensé que solo era un… Yo nunca antes había estado en Inglaterra. Yo pensé que era una mascota o algo, así que solo seguí orando. Y cuando dije: “Amén”, y me levanté, la pequeñita voló de regreso a los arbustos. Después de hacer: “Coo, coo, coo”. Muy inquieta —caminando de un lado a otro, por todo el alféizar de la ventana. Y yo me levanté y los escuché que comenzaron a decir: “¿Se fijaron en esa paloma? ¿Se fijaron en esa paloma?”.
Y yo comencé a decir, estaba a punto de decir: “Sí, me fijé en esa paloma. ¿No era una doméstica?”. Y a medida que comenzaba a decir eso, algo me atrapó y dije: “ASÍ DICE EL SEÑOR”, ella va a vivir y no va a morir“.
50 Ella pesa aproximadamente ciento cincuenta libras [68 Kg. Trad.] ahora y está con perfecta salud, normal, y sana como puede estarlo, ¿ven? ¿Qué fue? ¿Sané yo a la mujer? No, no. Yo no tuve nada que ver al respecto. Dios hizo eso.
¡Sublime gracia del Señor,
Que a un infeliz salvó!
Yo ciego fui, mas hoy veo ya,
Perdido, y Él me halló.
Su gracia me enseñó a temer,
Mis dudas ahuyentó;
¡Oh, cuán precioso fue a mi ser
Cuando Él me transformó!
51 Yo le amo a Él. Yo les declaro, mi pequeña audiencia esta noche que Jesucristo ha resucitado de los muertos. Y no es como la gente trata de decir, que todo Su poder le fue quitado y que solo se le fue conferido a sus discípulos. Él dijo: “Id a todo el mundo. Yo estaré con vosotros, aún hasta el fin del mundo, y estas señales seguirán a los que creen hasta el fin del mundo”.
Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él está aquí. Su amor es para usted para salvarlo. Su poder está aquí para sanarlos. La única cosa que Ud. tiene que hacer es creer en Él. ¿Lo harán esta noche mientras yo oro por ustedes, gente? Dios les bendiga mientras inclinamos nuestros rostros.
52 Amoroso Padre, mientras pienso esta noche de un mundo cruel e indiferente hacia Tu amado Hijo. Mientras pienso en cómo los hombres han despreciado Su amor, igual como lo hicieron ese día, y en lugar de eso desearon a un asesino. ¿Cómo puede Tu gracia descender todavía y salvar a la gente, más allá de lo que podemos conocer?
Estamos tan felices que Tú lo haces. Confesamos nuestros pecados e indignidad, Señor, aún de hablar Tu Nombre, Tú un Dios santo, maravilloso y amoroso. Y estamos tan agradecidos porque Jesús vino a nosotros. Tomó una hora oscura por nosotros, y nos ha redimido de nuevo, otra vez a Ti. Y ahora somos Tus hijos e hijas.
Cómo es que el mundo en esta noche… Cómo es que Satanás ha cegado los ojos de la gente. Cómo es que ellos no ven eso. Cómo es que no lo creen. ¿Cómo pueden rechazar eso, Padre? Sabiendo que Tú creaste aún los árboles, los cielos, la tierra, el sistema solar, todos los cielos y la tierra Tú los hiciste, y solo lo hablaste a existencia. Y luego el saber que ese mismo Dios nos ha amado lo suficiente para darnos a luz para llegar ser Sus hijos e hijas; y nos dio los mismos derechos con Jesucristo, como su hermano en gloria, co-herederos con Él en el reino. Cómo Te damos las gracias.
53 Y ahora, Padre, hay muchos de Tus hijos afuera en pecado esta noche. Yo oro por cada uno de ellos. No dejes que se pierdan, Señor. Haz algo. Pienso en nuestra querida y hermosa América aquí. Pienso en la Florida, oh, tan alejada de Dios. Aquí en esta bonita región donde las gentes tienen la mente en las propiedades y cosas de este mundo y placeres, se han vuelto locos por el placer. Carreras y bebiendo, y apostando, y divisionistas, y son Tus pobres hijos, Padre. Satanás hizo esto. No les sea imputado a ellos. Oro para que no lo hagas, Dios. Oro para que Tú hagas algo que salvará a cada uno de ellos. Concédelo, Señor.
Ahora, esta noche esta es la pequeña audiencia que Tú me diste para predicarles, y para orar por ellos, y estoy agradecido. Y Dios, oro que cada uno que ha venido aquí esta noche, que ninguno de ellos se pierda sino que todos estén allá en aquel día.
54 Y oh, santo Dios, Padre Divino, cuando yo llegue aquel día, que mi testimonio suene tan verdadero entonces como lo es ahora. Tú conoces mi corazón. Y estoy tan agradecido de que hayas vindicado que es la verdad. No porque tu siervo lo haya dicho, sino porque por gracia Divina lo has hecho. Y estoy muy agradecido.
Y ruego que Tú sanes a cada persona que está aquí enferma en esta noche. Cada persona que tiene necesidad de algo, que puedan salir de aquí felices y saludables. Y camino a casa puedan decir como aquellos que vinieron de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros?”, porque se dieron cuenta que Jesús había resucitado de los muertos.
Que ellos puedan encontrarlo aquí esta noche, Señor, en West Palm Beach, que Jesucristo ha resucitado de los muertos viviendo en Su pueblo haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra. Y Tu gran Columna de Fuego la cual es Tu Espíritu que guió a Israel, ha venido a nosotros. Lo vemos. Sabemos que está aquí. Habla por sí mismo. Y el mundo científico ha captado una fotografía de Ello. Estamos felices por eso.
Y ahora, Señor Jesús, que Él confirme Su Palabra esta noche en el Nombre de Jesús lo pedimos. Amén.
[Espacio en blanco en la cinta]
55 … Divina providencia de Dios, pudiera estar en desacuerdo conmigo, lo cual yo sé. Lo pudiera llamar ahora mismo —muchos de Uds. que lo están haciendo— pero eso no lo detiene de ser la verdad. Oro que Tú hagas algo esta noche que lo hará creerlo; que lo hará entenderlo. Que el Señor le bendiga. Su Presencia está aquí.
¿Qué si Jesús ha resucitado de los muertos? Como Cristianos debiéramos de creer eso. Ese es el principio básico. Toda Su enseñanza, todas Sus obras, todos Sus milagros murieron con Él si Él no resucitó de los muertos. Pero si Él ha resucitado de los muertos…
El Dr. Reedhead… ¿Cuántos han escuchado de él? Seguro, lo han hecho. Él es un gran hombre; el presidente, o algo, de Las Misiones Sudan. Él me dijo no hace mucho antes de él recibir el Espíritu Santo. Dijo: “Hermano Branham… Hablando con un acérrimo Mahometano, le dijo: ”¿Por qué no renuncias a tu profeta muerto y aceptas al Señor resucitado?“.
56 El Mahometano dijo: “Bondadoso señor, ¿Qué puede hacer por mí tu Señor resucitado que no pueda hacer por mí mi profeta muerto?”. Dijo: “Mi profeta muerto prometió vida después de la muerte, y”, dijo: “También lo hizo tu Señor”. Él dijo: “Ambos escribieron libros. Nosotros creemos en ellos”.
Bueno el Dr. Reedhead dijo: “Nosotros tenemos felicidad y gozo”.
Dijo: “Nosotros también”. Cualquier psicólogo sabe eso.
Dijo: “Nosotros tenemos felicidad y gozo por creerlo”.
Dijo: “Nosotros también”.
Dijo: “Nosotros tenemos la prueba de ello”.
Dijo: “¿Cómo lo prueban más de lo que nosotros podemos?”.
Dijo: “Bueno, nos cambia y nos hace Cristianos”.
Dijo: “También nos hace Mahometanos”. Él dijo: “Bondadoso señor, nuestro Mahoma nunca hizo la promesa como la hizo tu Señor. Nuestro Mahoma está muerto y en la tumba y tenemos un caballo blanco que se para allá año tras año. Un día él se va a levantar, pero”, dijo: “tú reclamas que tu Jesús resucitó de los muertos”. Y dijo: “tu Jesús te prometió que después de resucitar de los muertos que Él estaría contigo, y que las mismas cosas que Él hizo también las harías tú”.
Dijo: “Ahora, déjame ver que tus maestros produzcan eso, y yo creeré que tu Señor Jesús ha resucitado de los muertos”. Pero dijo: “Deja que nuestro Mahoma se levante de los muertos. Y todo el mundo lo sabrá”.
57 El Dr. Reedhead dijo que él cambió el tema. Él tuvo que hacerlo; no había nada que él pudiera hacer. Él estaba azotado, parado justo en el terreno. Sí, señor. Él dijo: “Hermano Branham, yo pensé en usted”. Dijo: “Si en algún momento pudiera llegar a donde Ud. estaba. Y él vino allí, dijo: ”¿Han estado equivocados los maestros?“.
Yo dije: “Con reverencia yo digo: sí, Hermano Reedhead”.
Él dijo: “Yo he visto el Pentecostalismo. He visto a todos los santos-rodadores y toda clase de cosas y”, dijo: “He sido enseñado en grados y todo lo demás”. Dijo: “Hermano Branham, le estoy preguntando a usted. Yo sé que Ud. mismo es un fundamentalista”. Dijo: “Le estoy preguntando a usted, ¿es verdad el bautismo del Espíritu Santo?”.
58 Yo dije: “Lo es, Dr. Reedhead. Dios es mi juez. El mismo Espíritu Santo que cayó en Pentecostés es el mismo Señor Jesús hoy y completamente, en la misma clase de poder”.
Él dijo: “¿Puedo yo recibirlo?”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Dijo: “¿Cuándo?”.
Yo dije: “Ahora mismo”.
Dijo: “¿Cómo lo recibo?”.
Le respondí: “Por la imposición de manos”. Oré por él e impuse manos sobre él, Dios le dio el bautismo del Espíritu Santo.
Luego vino el Dr. Lee, vinieron el resto de ellos, Don Wells, y el arzobispo de la India. El arzobispo vino para acá, investigando alrededor y ha recibido el bautismo del Espíritu Santo, el arzobispo de la India, un arzobispo Presbiteriano.
Amigos, ustedes verán algún día que la Principal Piedra del Angulo ha sido rechazada por los constructores. Eso es correcto.
59 Jesús ha resucitado de los muertos y si Él está aquí esta noche, Él puede hacer lo mismo. Él obra a través de Su pueblo. Ahora, Él no lo puede hacer a menos que Uds. lo crean. Un ministro me dijo, dijo: “Hermano Branham, a mí no me importa lo que sucede, yo no lo creeré”.
Yo dije: “No es para incrédulos. Es para creyentes”. Ellos no le creyeron a Jesús, y ellos ciertamente no le creerán a Su siervo. Yo dije: “Es para aquellos…”. Estas señales seguirán a los que creen. No a los incrédulos, a los creyentes. Que el Señor les bendiga.
¿Repartieron tarjetas de oración esta tarde? ¿Cuál fue la letra? ¿E? Esta es nuestra tercera noche, ¿verdad? Tercera vez. Creo que primero llamamos desde la primera parte, segunda parte. Comencemos esta noche con E-50. ¿Quién tiene E-50? Levante su mano. E-50, 51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60. Permanezcan de pie, si se paran en la línea aquí. Discúlpenme.
60 ¿Cuántos son esos? Son diez. Hasta ahorita he estado llamando a quince. Muy bien. 65. Del 60 al 65 con la letra E, pónganse de pie si pueden. Si no pueden, levanten su mano. Si están lisiados y no pueden levantarse —tienen esas tarjetas, levanten su mano. Alguien vendrá a ayudarles.
Ahora, permítales y que cuenten para ver si están allí. Si acaso no son alguna persona sorda… Miren la tarjeta de su vecino. Ellos pueden ser sordos y no pueden oír y ver. No sabrá cuando llamen su número. ¿Lo harían?
Ahora, quiero que sean reverentes. Tan reverentes como les sea posible. [El Hermano Branham habla aparte: “Estaba buscando una de esas fotografías. Yo no sé…]”. Yo les iba a mostrar una de esas fotografías. Están aquí, pero no las soltamos en domingo. Nosotros no… Nosotros guardamos el sábado santo de Dios en la manera de, sin comprar o vender. Yo no soy sabatista, pero solo guardo ese día de esa manera. Yo siempre lo he hecho y nosotros mismos compramos las fotografías y se las damos a las personas absolutamente al costo, lo que nos cuesta conseguirlas.
61 Tenemos libros, pero esos no son mis libros. Yo le compro los libros a otro hombre, ¿ven? Compro los libros con el cuarenta por ciento de descuento, les pago el timbre postal, me las envían, las pongo en mi camioneta, contrato a alguien para que lo conduzca, y las mando a una reunión. ¿Cuánto se gana en eso? En cada reunión yo quedo en deuda con eso. Si no pensara que ayuda a las personas, yo no las tuviera aquí. Pienso que son de ayuda porque nos llegan los testimonios. Y aquí está nuestro hermano que fue y consiguió la fotografía, vea si puede conseguir más… [Palabras no claras].
¿Cuántos creen que fue una Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel por el desierto? ¿Una Columna de fuego? ¿Saben lo que es una Columna? ¿Cuántos creen que eso era Jesucristo? Veamos su mano. Cada erudito de la Biblia lo cree. Era el Ángel del Pacto. ¿Es Él el mismo de ayer, hoy, y por los siglos? ¿Ven?
Ahora, aquí está la fotografía de Eso, ¿ven? Ahora, ese mismo Ser ahora, si Él el viniera a nosotros esta noche y nos bendijera, ustedes… Ese será Él que habla. No seré yo.
62 Ahora, se pueden imaginar viendo eso. Se para aquí cerca, y uno simplemente no es uno mismo. Uno solo se convierte como… Ahora, ese bulbo eléctrico no puede decir: “Mira. Estoy dando luz”, decirle a esa ventana. “Mira, estoy dando luz”. Y mañana la ventana dirá: “Mira yo soy la que está dando luz”. Ninguno de los dos está dando luz. Esto no es la luz, la luz dada por Dios, es la corriente en el bulbo que está dando luz. ¿Es eso correcto? No es la ventana dando luz. Es el sol de afuera dando luz. Solo refleja la luz. ¿Es eso verdad?
¿Alguna vez han estudiado el Génesis? El hermoso Génesis, cómo Dios, haciendo los cielos y la tierra, el sol y la luna… Y cuando el sol se oculta la luna refleja la luz del sol. ¿Es eso correcto? [Espacio en blanco en la cinta].
Es exactamente igual con Cristo y la iglesia. Cuando Cristo se fue de la tierra, Él brilla de nuevo Su poder en la iglesia la cual refleja Su luz, ¿ven? Eso es igual a la novia y el Novio. Todo el libro de Génesis, toda la Biblia tipifica un tipo de Jesucristo. Y en Éxodos el capítulo 13, Uds. verán que esa Columna de Fuego le habló a Moisés en una zarza ardiente.
63 George J. Lacy… Lean su pequeño artículo que viene allí. Él les dirá lo que es. Él dijo que se miraba como una luz ámbar a través de los rayos ultravioleta, y así sucesivamente, parecido. Era así de ancho, aproximadamente así de largo, y como así de ancho, y miles, de miles, y miles de Cristianos la han visto. ¿Ven?
Descendió directamente ante diez mil personas en Jeffersonville cuando yo estaba bautizando una tarde y me dijo. Once años antes que yo fuera enviado en esta misión que se llevaría a cabo de esta manera, y dijo que sería un mensaje para precursar. Como Juan el Bautista salió para precursar a Jesucristo, así este mensaje sería el precursor justo antes de la venida de Jesucristo.
64 Y ahora, el mundo científico lo sabe. Ahora, el papel aquí, si Uds. quieren escribirle al Sr. Lacy, o al FBI concerniente a eso, o lo que sea, solo hágalo. Tienen la libertad. Eso es lo que queremos que hagan, y que se den cuenta. Nosotros no tratamos de falsear nada, amigos. Solo decimos aquello que es verdad. Y que el Señor les bendiga.
Ahora, lentamente quiero pedir otra vez esto. Les voy a pedir a todos que se mantengan sentados y en silencio, sean reverentes. Ahora, si quieren darle las gracias al Señor por algo que ha sido hecho, o alabarle, eso depende de usted. Quiero que hagan eso pero cuando se esté moviendo el Espíritu…
Ahora, ¿Se dan cuenta…? Miren. ¿Cuántos creen que cada persona es un espíritu? Veamos sus manos. Pues, seguro. Tienen que hacerlo. Si no es así, estarían muertos, ¿ven? Miren. Hay un espíritu por allá, un espíritu aquí, un espíritu alrededor de aquí, por todas partes hay espíritus. Y aquí está Ud. hablando con un individuo. Esta persona está orando, aquel está orando, este está orando allí, ¿ven lo quiero decir?
65 Jesús en una ocasión tenía una congregación como esa, tomó a un hombre de la mano, y lo guió fuera de la ciudad. ¿Es eso correcto? Se fue a otro lugar donde estaban todos llorando y comportándose así. Él dijo: “Apartaos. La niña no está muerta. Ella duerme”. Bueno, ellos se rieron de Él, se burlaron de Él. Y Él sacó a todos de la casa. Luego entró y resucitó a la niña. ¿Es eso correcto? Dicen: “Eso es psicología”. ¿Lo es?
Miren a Pedro cuando Dorcas fue resucitada. Todos estaban llorando y clamando, las viudas. Él sacó a todos de la casa, fue y oró, y luego fue y puso sus manos sobre Dorcas y ella se levantó. ¿Es eso correcto? ¿Ven? No es psicología, amigos, es el poder de la resurrección de Jesucristo.
Ahora, seamos reverentes por unos momentos, y estén en oración. ¿Nos podría dar un pequeño acorde para el canto: Solo Creed, por favor hermana? [Palabra no clara].
66 Quiero que todos estén orando. Ahora, permítanme decir esto de nuevo esta noche. Yo no seré responsable de nada que les ocurra a los críticos, o incrédulos, a partir de este momento hasta el final del servicio. Cuántos me han escuchado decir eso, y yo… [Palabras no claras] Esa es la ley. Tengo que decir eso porque eso se va de uno a otro.
Los hombres entran al edificio perfectamente normal y sanos, y salen con un cáncer, ¿ven? El incrédulo, ¿ven? Por lo tanto, Ud. tiene que ser reverente, ¿ve? Así que, todos entienden. Ahora, no se levanten ni se estén moviendo. Solo… Y pase lo que pase, los que están en la línea de oración… Ahora, ¿Cuántos…? Aquí están parados como quince. ¿Están todos allí? Muy bien.
Hay como unos quince, creo, que llamé en la línea de oración. No tendré que llamar sino a dos o tres. Pero ahora, cuántos de los que están allá, en cualquier parte en la audiencia, en cualquier parte que no tienen una tarjeta de oración y dicen: “Dios, quiero que me sanes esta noche”. Levanten sus manos, diga: “Yo quiero que Dios me sane esta noche”. Uds. no tienen que tener tarjetas de oración, pero crean de todas maneras que Dios los va a sanar. Muy bien.
67 Les pido una cosa. Les pido que crean que yo les he dicho la verdad, y crean primeramente que esta es la Palabra de Dios, y esto es solo una confirmación de Su Palabra. Cualquier predicación, cualquier enseñanza que se hace fuera de esta Biblia no es la verdad.
Pablo dijo: “Si un Ángel del Cielo les viene a predicar cualquier otra cosa, sea para usted maldito”. ¿Es eso correcto? Bueno, una visitación de ángeles, ¿predicó eso Pablo? Claro que sí. Él dijo que tenía un Ángel de autoridad que se paraba a su lado. Dijo: “El Ángel del Señor del cual soy siervo estuvo anoche conmigo”, diciendo: “No temas, Pablo”. ¿Es eso correcto? Así que, él vio visiones y todo. Él era un profeta de Dios.
68 Ahora, mientras estamos orando, creo que esta es la dama. Venga aquí por favor, dama. Ahora, la única razón por la que son traídas estas personas aquí a la plataforma, solo formamos unas cuantas a la vez, es esta: para que el Espíritu de Dios pueda venir. Yo he estado hablando con usted, ¿ve? y luego la unción viene y es en otro mundo. Dios tiene una grabación en cinta tal como fue—una película de cada movimiento que usted ha hecho en su vida entera. ¿Cree Ud. eso? Y Él lo puede revelar según Su voluntad.
Ahora, esta mujer aquí es una total desconocida hasta donde yo sé. No conozco a ninguna persona en este edificio aparte del Hermano Bosworth, me imagino, y mi hijo, parado aquí, y el hermano parado allí. Son todos los que conozco. No conozco a uno de Uds., pero Dios conoce a cada uno de ustedes, ¿no es así?
69 Bueno, si este es el Ángel del Señor, y si he dicho la verdad entonces Dios hablará de la verdad, y Él testificará que eso es la verdad. Ahora, cualquier hombre puede venir por aquí y decirles cualquier cosa que él quiera. Eso solo es lo que el hombre dice. Usted tiene derecho a dudar eso, pero cuando Dios habla y dice que el hombre ha dicho la verdad, entonces usted le cree a Dios. ¿Es eso correcto?
Ahora, quiero hablar con la mujer solo un momentito. Ahora, ¿qué piensan que sucedería si nuestro Señor Jesús estuviera parado aquí con este traje, que Él me dio, y tuviera esto puesto, y estuviera parado aquí hablando con este mujer? ¿Qué haría Él? En cuanto sanarla a ella, no. Si ella está enferma, no sé si está enferma. Pero si ella está enferma, Él no pudiera sanarla. Él diría: Yo hice eso cuando morí en el Calvario. ¿Lo creen ustedes?
70 Pero ahora, ¿qué hizo Él con la mujer junto al pozo? Veamos Su ministerio. Él dijo: “Tráeme de beber”. ¿Se preguntan por qué?
Ella dijo: “No es costumbre que Uds. judíos le pidan tal cosa a nosotros los samaritanos”.
Él dijo: “Pero si supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber, y Yo te traería agua, o te daría agua, tú no viniste…”. ¿Qué estaba Él haciendo? Estaba tratando de contactar su espíritu. Ella era un ser espiritual, por supuesto, y Él estaba tratando de contactar su espíritu. Y tan pronto encontró su espíritu, Él se fue directamente a su problema y le dijo cuál era. ¿Es eso correcto? Ahora, ¿acaso no es Él el mismo Jesús esta noche?
Ahora, yo sé que Él está aquí. La misma fotografía que Uds. ven allí, de ese Ser sobrenatural no está ni a dos pies [.60 cm. Trad.] de donde yo estoy ahora. Ahora, eso es verdad. Uds. se darán cuenta en el Juicio.
71 Yo quiero hablar con la mujer. Solo una palabrita con usted es todo lo que deseo decirle. Y es solo… Estoy aquí para ayudarla. Y de la única manera que puedo ayudarla es apuntándole a Jesucristo. Usted se da cuenta de que algo está sucediendo. Es Su presencia, ese Ángel de la fotografía que Ud. ve. Es exactamente lo que ha percatado que está cerca de usted ahora.
¿Cree Ud. que Dios, en estos últimos días está restaurando de nuevo a Su iglesia? ¿Cree Ud. eso? ¿No es Él maravilloso al hacerlo? ¿Y no están Uds. felices de estar vivos esta noche para verlo? Nuestros ojos están contemplando cosas que los profetas desearon ver justo antes de la segunda venida de nuestro Señor.
72 Su problema, por supuesto, yo lo veo. Está en su boca. Eso no es una quemadura o una ampolla. Es un cáncer, y el cáncer está comiendo, el cáncer está entrando en su labio. Hay una esperanza para usted y es en Jesucristo. Se me ha permitido ver eso y ver que está en su labio. Quiero que me crea como el profeta de Dios, porque la gente allá…
Entre más hable con alguien, más visión verá, por supuesto. Usted verá que se rompe a una dimensión en la que ellos están y simplemente Dios revela. Pero yo no lo intento demasiado con una sola persona porque mire a todos ellos que están aquí y alrededor, ¿ven?
Y cada uno… Una visión le hará más a uno, se pondrá más débil que predicando durante cinco horas seguidas. ¿Cuántos saben que eso es Escritura? Claro que lo es. Daniel vio una visión y fue perturbado en su cabeza por muchos días, pero siendo que Uds. pueden ver eso allí en el rostro de la mujer, pudiera haber algo más. Ella puede tener otra enfermedad. Sí es así, Dios lo puede revelar igual como pudo revelar eso.
73 Ahora, quiero que voltee a verme y crea solo por unos momentos, solo como su hermano. Sí señora, sí tienen otras cosas. Usted tiene alta presión sanguínea. ¿Es eso correcto? Y Ud. también tiene una clase de tos. Es una condición asmática en su garganta. ¿Es eso verdad?
Y aquí está otra cosa. Ud. tiene a alguien por la que está profundamente interesada, y creo que es un muchacho. Es un hijo y él es un… Lo veo uniformado. Él es un soldado o algo y está mentalmente destrozado. ¿No es eso cierto? El ejército… Algo sucedió en el ejército. Él está mentalmente… ¿No es eso verdad, hermana? Venga para acá.
74 Dios misericordioso, esta pobre mujercita desgastada parada aquí, oh Dios, ten misericordia de ella. Satanás, el enemigo, está tratando de mandarla a una tumba prematura si pudiera, con el corazón roto. Pero Tú, Oh Dios, lleno de amor y compasión, y yo oro con ella la oración de fe, Tú dijiste: “Salvará al enfermo”.
Y yo pongo mis manos sobre ella, aunque son indignas, Dios, para tal tarea, pero oro que como Tu siervo como un pámpano de la vid que el poder sanador del Dios Todopoderoso se mueva dentro del cuerpo de esta mujer y la sane. Y que sus deseos le sean concedidos esta noche. Porque en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo reprendo al enemigo que la está atormentando. Amén. Dios le bendiga, hermana. ¿Cree Ud. ahora? Va a suceder así como lo ha creído. Dios le bendiga.
75 Ahora, Ud. puede decir: “¡Alabado sea Dios!”, si desea hacerlo. Ahora, solo nuestro Señor Jesús puede sanar al enfermo. Dios conoce todas las cosas, y puede revelar todas las cosas, puede hacer todas las cosas. ¿No creen Uds. eso? Muy bien.
Muy bien, dama. Quiero que venga. Tenga fe ahora. Crea con todo su corazón que Jesucristo, el Hijo de Dios, está aquí. ¿Somos desconocidos, mi hermana? ¿Me conoce? Solo ha escuchado de mí. Yo ni siquiera la conozco. Yo no la conozco a usted. No. Ud. solo me vio en retratos. Bueno, estoy feliz de que usted tenga la suficiente fe en Dios para venir a creer por sanidad. ¿Cree usted eso? Y lo que Ud. ha leído en libros, y revistas, y cosas, y en Selecciones y Colliers. ¿Cree Ud. que eso fue la verdad? Que Dios ha [Palabras no claras]. [La Hermana habla con el Hermano Branham] Yo lo creo con todo mi corazón. Amigos, ¿Están ustedes…? Lo cual yo creo que Ud. está diciendo la verdad, porque es una Cristiana. Entonces yo puedo ayudarla a recibir a Jesucristo. ¿Cree Ud. eso?
[La hermana dice: “Sí”.]
76 Usted está… está…. En primer lugar Ud. tiene un desorden femenino. [“Sí”.] ¿No es eso correcto? [“Sí”.] Y luego, por cierto… Veo que le acaba de suceder algo. Usted tuvo una especie de ataque hace solo… Como un… Una mujer le dijo que eso era un ataque al corazón, y la mujer misma está sufriendo con un problema cardíaco. [“Sí”.] No fue un ataque al corazón. No lo fue. No. Es una condición nerviosa que Ud. tiene. Exactamente, y usted se va a poner bien y sanar. Dios le bendiga. Puede irse, hermana. Su fe la ha salvado y la ha sanado. Muy bien esté sirviendo en el Señor. Muy bien.
Si Ud. cree, todas las cosas son posibles para los que creen. Solo para creyentes. Ahora, mire y viva. Tenga fe en Dios. Ahora, eso tal vez no le pareciera mucho a usted, pero ¿qué si ella fuera su hermana? ¿Qué si ella fuera su madre, su esposa, su hija, o qué si fuera usted? Ciertamente significaría mucho para usted, ¿no es así? Es el ser amado de alguien. Alguien la ama igual como usted ama a los suyos. Ahora, sean reverentes. Crean con todo el corazón.
77 ¿Cree usted, hermana? ¿Cree usted? Se da cuenta que está parada en Su Presencia, no en la mía. Yo soy su hermano, pero Su Presencia. Entonces si Jesús ha resucitado de los muertos, como creemos que Él lo hizo, entonces Su vida es reproducida y como Él prometió: “Las cosas que Yo hago”, él dijo: “Vosotros también las haréis”. ¿Cree Ud. que eso es la verdad? Debe hacerlo para vivir.
¿Se da cuenta de lo que está mal con usted? En su estómago, es cáncer. Descendió a los órganos femeninos. ¿Es eso correcto? Lo maligno ha bajado. Eso es correcto, a las glándulas femeninas. No hay nada en el mundo que le pueda servir de algo fuera de Dios. Ellos no le pudieron sacar todo su interior. Ya está muy avanzado como para hacer eso, pero Jesucristo la sanará en este momento si lo puede creer. Usted quiere vivir, ¿no es así? Solo mire a Él y viva. ¿Cree Ud. que Dios me dio la autoridad para orar por usted y ordenarle a eso que la deje? ¿Cree Ud. que lo hará? ¿Vivirá Ud. para Dios y le dará a Dios la alabanza si Dios le perdona la vida en esto? Venga acá, hermana.
78 Nuestro Padre Celestial, en el Nombre de Tu Hijo amado, Jesús, vengo con sinceridad de corazón sabiendo que Satanás está expuesto. Su gran daño y poderes, y sus prodigios mentirosos, su engaño está expuesto. Y él se ha escondido del doctor pero no puede esconderse de Ti, Dios. Esta mujer ha venido con sinceridad. Y yo pido en el Nombre de Jesucristo que este demonio llamado cáncer deje su cuerpo, y salga de ella. Y en el Nombre de Jesucristo que ella pueda ser sanada ahora mismo y se recupere. Amén. Dios le bendiga, mi hermana.
Ahora, mire. Hoy es domingo. Usted se va a sentir bien hasta el miércoles, y el jueves se va a poner extremadamente enferma. No tema. Solo crea.
Digamos: “¡Gracias a Dios!”.
79 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree usted? Usted está plagada con algún tipo sarpullido. Tiene que tomar tratamientos para eso. Y brota en sus brazos. Si no toma los tratamientos se extiende por todo su cuerpo. ¿Cree Ud. que Jesús la sanará esta noche? Venga acá.
Dios Todopoderoso, el Creador de los cielos y la tierra, de acuerdo a Tu Palabra que dice: “Sobre los enfermos pondrán las manos. Ellos sanarán”. Y esto hago en el Nombre de Jesucristo: maldigo esta plaga en la mujer. Que eso la deje en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya regocijándose, y sea feliz. No dude nada. Solo crea con todo su corazón.
80 ¿Están creyendo allá por todas partes? Si tienen fe, pueden recibir lo que han pedido si lo creen. Todas las cosas son posibles para los que creen. Solo sigan orando y creyendo con todo el corazón. Uds. recibirán aquello que han pedido. Cualquiera de ustedes en cualquier parte puede recibir su bendición. Ud. no tiene que estar aquí arriba. Solo tenga fe y dé el paso. Pregunte a algunos de ellos que han sido sanados. Vea lo que sucede. Dios no puede fallar. Él no puede fallar y ser Dios. Dios sana al enfermo.
Usted tiene algo mal en su espalda, ¿no es así, hermana? Su estómago, sus ojos se están poniendo mal, pero Jesús la sanó cuando levantó sus manos hace unos minutos. Usted está sanada ahora en el Nombre del Señor Jesús. La fe de está mujercita la sanó completamente mientras estaba sentada allí orando, creyendo con todo su corazón. Dios la sanó. Esa es la manera de hacerlo.
Tiene un problema de colon, ¿no es así, dama? Sí. ¿Cree que Dios la sanará? La vi que se levantó. Él la ha sanado. Dios le bendiga.
81 Lo de usted hermana no era exactamente un problema en el colon. Es en sus intestinos, y Ud. tiene bronquitis que también la molesta. ¿No es eso cierto? Ambas están sanadas porque Dios las tocó a ambas en ese momento. Solo tengan fe en Dios.
Allí está el Espíritu Santo moviéndose sobre esa gente ahora mismo. Veo a una mujer joven parada delante de mí. Ella está usando anteojos. Ella es de mediana edad, me imagino. Veo que tiene algo alrededor de sus brazos. Un doctor, un hombre de mediana edad, está bombeando algo. Es para tomar la presión sanguínea. Está baja. Allí está sentada la mujer que trae puesto un saco café. Usted que levantó la mano, dama, usted tiene baja presión sanguínea, o tenía baja presión sanguínea. Su fe la ha salvado. Dios le bendiga. Vaya y que la paz de Dios sea con usted.
82 Venga, señor. ¿Está usted creyendo con todo su corazón? Sea reverente. El poder eterno de Dios y Deidad se está moviendo por este edificio. Yo no sé lo que Uds. van a pensar al respecto, pero Dios conoce todas las cosas.
¿Cree usted, joven? Muy bien. Quiero que me mire como Su siervo. Su problema está en su espalda. Usted tiene un problema en la espalda. Tiene otro problema. Esa cosa que no puede deshacerse de ella, algo que lo está llevando a la tumba. Usted es un alcohólico. Eso es correcto. Usted es un alcohólico y ha tratado… Por cierto, usted tiene una madre que tiene algo mal en su cadera y ella es predicadora. Y su papá es un hombre de apariencia canosa y él tiene artritis. Aquí están sentados ahora mismo. ¿Es eso correcto? Ahora, espere solo un minuto. Veo una gran reunión apareciendo frente a mí. Está en una condición panorámica. Es una clase de estadio. Y yo estoy parado en la plataforma. Eso fue en Hammond, Ind…o Connerville, Indiana. ¿Es eso correcto? Dios le bendiga.
83 ¡Satanás, sal del muchacho! ¡Yo te reprendo en el Nombre de Jesucristo! ¡Déjalo! Te lo ordeno por el Dios viviente que salgas de este joven. Ya no puedes seguir reteniéndolo. Que él vaya y que la paz de Dios esté sobre él. Dios le bendiga, muchacho. Vaya ahora y sirva al Señor y sea sanado.
Digamos: “Gracias a Dios”. Crean con todo el corazón y verán. Recibirán exactamente lo que han pedido si lo creen. Muy bien. Inclinen sus rostros antes que venga esta mujer. Ella tiene un espíritu sordo. Inclinen sus rostros por todas partes.
84 Oh Dios, Autor de la Vida, Dador de todo buen don, manda Tus bendiciones sobre esta a quien yo bendigo en Tu Nombre y con el privilegio de escuchar el Evangelio. Oh tú, espíritu sordo has deseado hacer esto para poderla mandar ante un vehículo en movimiento y matarla. Pero yo te ordeno, por el Dios viviente, y Jesucristo Su Hijo que te apartes y salgas de ella.
Todos mantengan sus rostros inclinados, por favor. Eso se irá de uno a otro. Entonces ustedes harán que eso se le regrese a la mujer. No levanten su rostro hasta que escuchen mi voz. El espíritu se fue de la mujer, regresó de nuevo. Mantengan sus rostros inclinados porque si no lo hacen vendrá a ustedes.
85 Dios Todopoderoso, ten misericordia de la mujer. Por favor alíviala de esta plaga en esta noche. Sabemos que la gente no desea ser fea. Solamente están entusiasmados, y yo oro que les perdones de su error. Y perdóname a mí, Señor. Yo oro que Tú me des poder para hacer que este maligno deje a nuestra hermana, para que pueda ser sanada. Porque Satanás ha deseado hacer esto, pero Tú eres Dios el sanador. ¡Sal de ella, Satanás, tu espíritu sordo en el Nombre de Jesucristo!
Ahora, mantengan sus rostros inclinados solo un minuto. ¿Cree en Él con todo su corazón? [“¿Qué?”] ¿Le cree a Él con todo su corazón? ¿Cree en Él? [“Por supuesto que sí”] De igual manera está sanada. Muy bien. Pueden levantar su rostro ahora. Aquí está su aparato auditivo, que estaba escondido. ¿Me puede escuchar ahora? [“Sí puedo”] Usted está sana. Jesucristo la ha sanado. Usted está bien y Dios le bendiga. Vaya en paz. Dios le bendiga.
Digamos: “Gracias a Dios”.
86 Una mujer que… ¿Se encuentra sufriendo, dama, con el saco rojo puesto sentada allí? Usted tiene… Es extraño pero veo un hospital o algo. Es un… es un hombre y los médicos están preparándose para operar, algo como adherencias, o algo, y eso… Es un hermano o algo de usted y ese lugar está en Alabama. ¿Es eso correcto? ¿Es verdad? Pónganse de pie por su sanidad.
Dios Todopoderoso, en el Nombre de Jesucristo y el poder del Espíritu Santo yo le mando al hombre Tus bendiciones en el Nombre de Jesús. ¿Por qué le hablarías a esta mujer en esta noche en su profunda sinceridad si Tú no ibas a dejar que ese otro sanara? Pido por su sanidad en el Nombre de Jesucristo. Que así sea. Amén.
Digamos: “¡Alabado sea Dios!”.
87 Venga. ¿Me cree? Porque yo prediqué la Palabra, la verdad, ¿cree Ud. que es la verdad? ¿Qué pasaría si le dijera algo, y si fuera verdad, sabría que sería la verdad? Su problema es un problema femenino que está causando un flujo que es… (¿Sabe que eso es cierto?) lo cual es un absceso. Su problema en su lado izquierdo el cual es un absceso en el ovario izquierdo. Usted fue sanada estando parada allí en la línea subiendo hace un rato. Vaya a casa ahora. Jesucristo la ha sanado. Tenga fe. Crea con todo su corazón.
88 ¿Cómo le va, hermana? ¿Cree que soy Su siervo? ¿Me obedecerá como Su profeta? Lo hará. Veo que está tratando de moverse por algún lugar sosteniendo sus manos. Es artritis.
¡Suéltala, Satanás, en el Nombre de Jesucristo te lo ordeno que salgas de la mujer! Levante su mano. Golpee sus pies de arriba abajo de esta manera. Su artritis se ha ido y esta sanada. Dios le bendiga. Puede irse para estar sana.
Digamos: “Gracias a Dios”. ¿Creen Uds.? “Tenga fe”, Jesús dijo. Tenga fe en Dios.
¿Cree usted que sucederá aquello por lo cual está orando, dama? Tiene algo mal en su pie o algo, y Ud. tiene un problema femenino, también. ¿No es así? Un problema interno. ¿Es eso cierto? Muy bien. Puede irse a casa y estar bien en el Nombre de Jesús.
89 ¿Lo cree usted? ¿Cree que se va a recuperar de esa asma sentada allá detrás de ese hombre allí con el saco café? ¿Cree que Dios la va a sanar, dama? ¿Cree que Él lo hará? Aquí está sentada otra dama que está allí con la misma cosa. ¿Quiere recuperarse de lo suyo también, hermana? ¿Cree que Dios hará que ese problema de sinusitis la deje y que será sanada? ¿Desea recuperarse de esa baja presión sanguínea sentada allá atrás, hermana? ¿Cree que Dios la va a sanar? Si es así, puede tener lo que ha pedido, si tan solo tiene fe.
¿Cree usted? ¿Es este el paciente? Somos desconocidos. Yo no la conozco, pero mi Señor la conoce, y es en Él en quien estoy confiando. No tengo ninguna otra cosa en la cual confiar. Yo admitiré que soy débil. Mi rostro se siente entumido, pero sé que Él está parado aquí. Y yo sé que no pudiera sanarla a usted, pero su vida, usted no la puede esconder, porque ese es un don. Yo no pudiera hacer lo que Él ya hizo. Eso es sanarla, esa es Su promesa, pero como Su profeta cuando la unción está aquí, cada espíritu aquí está sujeto a Dios ahora. Nada se puede esconder. La jurisdicción de todo espíritu está ahora bajo el control de Dios. Si yo soy Su pámpano en Él entonces todo está sujeto a lo que yo diga.
90 Satanás le ha mentido a usted. Usted ha estado sufriendo. Usted está atravesando el cambio de vida y eso ha estado sobre usted, la menopausia, durante cinco años. Usted toma toda clase de medicamento que llega y nada de eso le hace ningún bien. ¿Es eso cierto?
Y usted también está anémica. Veo sangre goteando entre usted y yo [Palabra no clara]… de vida. Anémica. Mi amada hermana, ¿por qué no cree que Jesucristo la sana? Y no tenga nada que ver con el maligno [Palabra no clara] Salga de este edificio y sea sanada. Si Dios está aquí parado con el poder de Su Espíritu para hacerme saber su vida, ¿qué no puede Él sanarla? ¿Cree que si yo maldigo la cosa en el Nombre de Jesucristo se irá de usted? Eso es lo que Ud. quiere que yo haga. No estaba leyendo su mente, pero usted quiere que yo imponga manos sobre usted porque eso es lo que usted estaba creyendo. ¿Es eso correcto? Venga aquí. Yo lo haré.
91 Dios Todopoderoso, Autor de vida, viendo que su fe está puesta en la imposición de manos, oh, yo oro por misericordia. Esas sombras oscuras suspendidas alrededor de la mujercita sabiendo que Satanás siempre está allí para atraparla en este tiempo de la vida. Pero Jesús Tú siempre estás parado en las sombras observando a Tus hijos. Nada los va a lastimar.
Ahora tú, enemigo, como siervo de Dios, me encargo de ti. En el Nombre de Jesucristo sal de ella. Pongo mis manos sobre ella, como el siervo comisionado de Dios por un Ángel. Tú sabes al respecto. Lo has visto suceder. Tú me dijiste que si era sincero que nada se interpondría ante la oración. Y yo le creí a Él, y tú eres un perdedor, y yo liberto a esta mujer esta noche de todas estas cosas en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios.
92 Muy bien, dama. Mire para acá. Si Dios supo lo que está en su vida, y lo que ha estado en su vida, Él de seguro lo sabrá. Sin embargo, Ud. esta sanada. Usted siempre ha sido un poquito nerviosa. Cuando era una niñita, en una ocasión venía de la escuela, yo la veo, o algo, u otro, usted se topó con un perro o algo y se asustó con eso. Muy atrás, traía un vestidito a cuadros. ¿Se acuerda de eso? Todo ha terminado ahora. Puede irse y ser sanada. Dios le bendiga. Sea sanada.
¿Están creyendo? ¿Todos creen en un mismo acuerdo, un corazón, una mente? Es ilimitado lo que Jesucristo puede hacer. Si yo he hallado gracia en sus ojos, y Dios me ha dado favor, créanme como Su siervo. Yo les digo por la autoridad del testigo del Espíritu Santo, Él está aquí ahora, que Uds. no pueden esconder su vida si tuvieran que hacerlo y por el mismo testigo y por la Biblia que Jesucristo, el Hijo de Dios, ha sanado a cada uno en este edificio.
93 Si están listos para recibirlo, fue hecho hace mil novecientos años en el Calvario y es de ustedes gratuitamente si lo pueden recibir esta noche. ¿Lo creen ustedes? Si se fijan, ninguna cosa cruza por aquí a menos que Dios haga que se vaya de la persona mientras están parados aquí; ya sea sordo, ciego o lo que sea. Si Dios puede hacerlo aquí en la plataforma, Él puede hacerlo allá. Si inclinan el rostro y creen, le pediré a Dios que sane a cada uno de ustedes y ustedes crean con todo su corazón, serán sanados en este mismo momento.
Dios Todopoderoso, te pido en esta hora avanzada de la noche, mientras la gente se quedó escuchando por un largo rato, oro a Ti, Padre, que tengas misericordia de los enfermos y de los necesitados que están aquí.
[La voz del Hermano Branham se torna dificultosa de escuchar]
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