OBRAS DEL MENSAJE


Elías Y Eliseo
Phoenix, Arizona, E.U.A.
54-0304
1 Buenas tardes amigos. Estoy muy feliz de estar aquí otra vez esta noche para ministrar en el Nombre del querido Señor Jesús, a su pueblo. Y yo quiero expresar de nuevo mis agradecimientos a ese coro hispano por ese hermoso canto. Uds. saben, no siempre sucede, tal vez, el que yo pueda entender las palabras, pero el espíritu en el que fue cantado, uno podría entenderlo.
En la manera que, Ud. puede leer un libro, leer un sermón, pero no podrá sacar algo de eso, a menos que Ud. escuche a la persona predicar ese sermón. El Espíritu va con ello. Les agradezco señoritas y jóvenes por su amabilidad hacia nosotros. Y nosotros lo apreciamos mucho, el que hayan sido leales en venir y ayudarnos de esa manera. Y que Dios les bendiga siempre, solo oro que Dios esté con Uds. y que simplemente les dé lo mejor que Él tiene en Su reino. Confío en el resto, para cada uno de Uds.
2 Y cada vez que puedan venir a cantar un especial, junto con otros, lo apreciamos. Y todavía me acuerdo las veces que he estado en su iglesia allá, cuando vine por primera vez a Phoenix y oré por dos mil quinientas personas, una tarde. Esa es la línea de oración más larga que yo he tenido: dos mil quinientas personas, una tarde. Aproximadamente esa gran cantidad, tal vez un poco más o un poco menos, nosotros no pudimos calcularlo, solamente… Yo dije que iba a orar por todos aquí y si se vaciaba, ellos lo llenarían de nuevo. En ese momento que se vaciaba, se llenaba de nuevo y continuó todo el día. Y así que, ellos calcularon que alrededor de dos mil quinientas personas pasaron por la línea de oración ese día.
Así que estamos muy felices de saber de los magníficos resultados de muchos que fueron sanados esa tarde y salvos. Los testimonios de algunos de ellos todavía perduran, de cómo el Señor bendijo.
3 Estamos pensando en el Madison Square Garden, por supuesto, otra vez. La última vez que yo estuve aquí, me tuvieron bajo esos reflectores allá. Yo la tengo en mi casa, enmarcada, cuando estuvimos aquí, creo que una o dos noches o algo así, cuando estuvimos aquí la otra ocasión. Es mejor regresar de esta manera, por supuesto.
Ahora, tengo entendido que los indios vendrán mañana por la noche, o el sábado por la noche, o en algún momento, para el servicio. Me hubiera gustado haber ido a las Reservas, si el misionero está aquí. Esas eran totalmente mis intenciones, hacer eso. Pero mi tiempo está muy ajustado. Tengo todos los días ocupados, y me toma cinco días llegar a casa, así que yo no voy a poder hacerlo. Recién llegué una tarde y me voy a la mañana siguiente a Columbus, Ohio, al Coliseo. Y me voy de allí una tarde, simplemente regreso de nuevo Louisville, Kentucky. Por lo tanto, es solo de un lugar al otro, al punto que nuestro tiempo está tan ocupado de tal manera que no nos queda el tiempo para hacerlo.
4 Recuerdo haberle dicho a esos indios, que yo regresaría. Y pienso hacer eso. Tan pronto como sea posible. Tal vez solo ir, y en lugar de estar un día, darles cuatro o cinco días allá en la Reserva. Y orar con ellos y ayudarlos. Tengo entendido que ellos están celebrando una gran reunión allá ahora. Algunas de las iglesias están allá y están pasando un gran tiempo.
Escuché que un hermano en aquel lugar les está predicando sanidad Divina, y eso está muy bien. Si alguno de ellos está aquí, quiero que sepan, ese hombre tiene tanto derecho a orar por los enfermos como yo o cualquier otra persona. Eso es correcto. Si él lo cree y lo predica, y lo coloca en la Expiación de Cristo, entonces él tiene el derecho de hacerlo. Y yo le agradezco a Dios que haya alguien que ayude.
En todas partes…. Nosotros solo…. El gran llamamiento viene. El llamamiento Macedonio es el llamamiento universal ahora, ¿no es así, en todas partes? “Ven y ayúdanos”.
5 Y estamos esperando con gran expectativa llegar al extranjero y regresar con la gente… ¿Me escuchan bien, allá arriba en los balcones? ¿Está llegando? Muy bien. Y yo estaba pensando, el comentario que hice la última vez que estuve aquí. Yo dije: “Este es un cuadrilátero donde las personas luchan y pelean”. Recuerdo que, yo mismo solía practicar ese tipo de deporte. Yo solía boxear. Gané el campeonato de peso gallo de los tres estados, y no fui derrotado. Yo simplemente lo dejé para predicar el Evangelio. Pero déjenme decirles, ahora tengo una pelea más grande, como nunca antes en mi vida. Yo no estoy peleando con mi compañero; estoy peleando contra el diablo lo más duro que puedo.
6 Y yo siempre recuerdo las diferentes técnicas y las formas de cuidarse, y las diferentes cosas de la defensa y así sucesivamente, en el boxeo. Y ciertamente uno tiene que estar alerta cuando se está peleando contra este gran enemigo que tenemos ahora.
Por tanto sí que estoy feliz de… No tengo nada en contra de las arenas y los deportes; cuando es limpio, eso es algo muy bueno. Yo simplemente no los escucho ni nada, porque yo no… Eso estaba en mi sangre, así que solo me mantengo alejado de eso.
Pero ahora yo tengo una gran pelea y un enemigo tan horrible. Y este tipo no es mi amigo; él es mi enemigo, el diablo. Pero estoy tan agradecido de tener tanto tiempo sentado alrededor: fe, lo que se necesita para vencer a este enemigo. Y Dios lo concederá.
7 Ahora, el Señor les bendiga. Solo estamos empezando en un lugar nuevo esta noche, por supuesto, nos confunde un poco por unos momentos, tal vez para empezar. Pero el Señor se encargará de eso estoy seguro. Solo leemos parte de Su Palabra y creemos que Él está aquí para ayudarnos y Él lo hará. ¿No creen Uds. eso?
8 Quiero leer de 2 Reyes para una porción de las Escrituras esta tarde, solo para pasar algunos comentarios, durante los siguientes quince minutos aproximadamente, antes de llamar a la línea de oración. Ellos dijeron que mañana iban a tratar de poner vigas aquí, son pequeñas de dos por seis o algo así, que… No se puede poner mucho peso aquí, pero encontraremos una manera de orar por los enfermos.
Francamente, Uds. no tiene que subir aquí. Solo tienen que tener fe allí donde están sentados. Dios se ocupa del resto, ¿no es así? Y oren por mí esta noche. Yo soy el que realmente necesita oración, no por enfermedad, estoy muy agradecido por eso. Pero necesito oración mientras estoy tratando de ministrar a los demás. Si tan solo se dieran cuenta de la oposición que hay cuando uno… El poder espiritual que rodea a una persona cuando uno está hablando de Cristo, y especialmente en el modo de traer la Palabra… o hacer que la Palabra se manifieste a la gente. Esa es la cuestión, cuando la Palabra, solamente predicando la Palabra…
9 Aquí hace algún tiempo, fui a un auditorio donde otro hombre, un buen hombre religioso, un buen hermano, un maestro famoso, conocido internacionalmente… o, a nivel nacional, en cualquier caso, y él estaba un tanto en contra de la sanidad Divina. Él ha cambiado de opinión desde entonces.
Pero esa tarde, cuando mil quinientas, mil ochocientas personas estaban sentadas en el auditorio, él predicó acerca de Cristo el Salvador del mundo, le preguntó a la gente si vendrían y lo aceptarían. Hubo una mujer que fue y estrechó su mano. Y nada en contra de eso. El salió. Se despidió a la audiencia. Salió su congregación, gente agradable, bien vestida, gente que se miraba inteligente. Nada malo en ellos. Al salir, el ministro le inclinó la cabeza a la gente y salió de una manera digna y elegante. Yo pensé: oh vaya, eso está muy bien.
Pero aquí venía mi grupo entrando. Los míos entran con muletas, sillas de ruedas y camisas de fuerza. Eso es algo diferente que su fe pueda sacudirse algo como eso, ¿ve Ud.? Solo decir: “Venga y acepte a Cristo y sea salvo”, y salir, eso no es tan malo. Pero cuando Ud. tiene que probar lo que está diciendo… Eso es correcto. Cuando Jesucristo desciende y hace…
Pero, hermano, mientras eso esté en Su Evangelio y Él lo prometió, no deje que nada lo sacuda, porque Él lo hará. Esa es la verdad. Él lo hará. Sí, señor. Lo único que Ud. tiene que hacer es creerlo y pedirle a Él que lo ayude, y creer que Él lo hará, y Él se encargará del resto.
Así que yo oro para que Dios nos ayude a cada uno de nosotros esta noche mientras leemos Su Palabra, y hablamos unos momentos, y luego la oración por los enfermos. En 2 Reyes, tercer capítulo, comenzando con el versículo 14, leemos 14 y 15 inclusive, solo para una lectura de Su Palabra.
10 Ahora, esto es algo nuevo para mí. Normalmente, cuando estoy aquí, los administradores están conmigo y ellos son los que hablan, predican la Palabra. Y yo soy un orador muy, muy deficiente. Y luego cuando yo entro y trato de hacer lo mejor que puedo con eso, y luego intento entrar de nuevo a orar por los enfermos, es bastante… La reunión no obtiene el valor a la manera de la sanidad Divina que nosotros deberíamos tener.
La reunión aquí se anunció: “No es un servicio de sanidad”. Estas reuniones no se anunciaron como servicio de sanidad. Se anunció para la predicación del Evangelio. Y yo estaba descansando un poco antes de cruzar los mares. Los servicios de sanidad debían ser al otro lado del mar.
11 Les diré cuánto más fácil es allá. Cuando Ud. está sentado allá quizás ante setenta y cinco mil o cien mil personas, y están allá… Algunos de ellos ni siquiera saben cuál es la mano derecha ni la izquierda. Algunos de ellos son… Bueno, un gran porcentaje de ellos, especialmente en África y esos lugares, están desnudos. Puede parecer extraño, pero mientras yo estaba hablando, una mujer dio a luz a un bebé, sentada allí mismo. Ella solo levantó al bebé, lo puso en sus brazos, y siguió adelante, ni siquiera le prestó atención como si no hubiera pasado nada. Son muy fuertes en ese sentido.
Pero estando sentados ellos allí… Y déjenlos ver que suceda una sola cosa sobrenatural. Uno no tiene que tener más. Lo único que ellos hacen, se ponen de pie y colocan sus sillas de ruedas en el rincón, o las muletas, o lo que sea con lo que estén caminando, dejan sus catres allí, recogen sus lechos, se van a casa regocijándose, felices, recibiendo al Señor y siendo sanados, ¿ven? No es difícil. Y nada, solamente diez minutos, todo se acabó.
12 Se requería de, tal vez quince o veinte intérpretes. Por ejemplo uno diría: “Jesucristo, el Hijo de Dios”. Y el intérprete parado al lado de uno, tal vez… él haría, [El Hermano Branham imita el sonido] Eso significa “Jesucristo, el Hijo de Dios”.
Cuando yo solía escuchar a personas, al pueblo pentecostal, hablando en lenguas, yo solía decir: “Yo no sé sobre eso. Ellos no hacen un ruido que suene bien, por alguna razón”. Eso fue antes de que yo supiera algo al respecto.
Pero ahora yo sé una cosa: Ud. no puede hacer un ruido a menos que signifique algo. Es solo alguna clase de lenguaje en alguna parte. Si alguna vez entran en esas tribus y cosas, se darán cuenta que eso tiene cierto tipo de significado. No importa qué tipo de sonido, gruñido, gemidos y todo lo demás, eso tiene un significado para ellos, por medio de alguien.
13 Y tal vez, uno hablaría, luego este, luego ese, y ese, y aquel. Y tal vez uno se iría a tomar un trago de agua y regresar y sentarse antes de que terminen. Uno diría: “Jesucristo, el Hijo de Dios” antes de pasar por todos los intérpretes… Y ahora, uno tiene que esperarlos.
Pero tan pronto como uno entrega su mensaje, uno corto, solo decir unas pocas palabras, y luego solo hacerles el reto y decir: “Ahora, si Jesucristo del cual estoy hablando, ha resucitado de entre los muertos, y Él prometió (Ahora, nosotros solo lo basamos en Su Palabra) que las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Y Yo estaré con vosotros siempre hasta el fin del mundo. Ahora, si Él ha resucitado de entre los muertos y vive entre la gente, Él producirá las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra”.
Uno les pide que crean eso, cada uno de ellos dirá que si ellos pueden ver eso, lo creerán. Luego uno consigue a un nativo, en cualquier lugar que se quiera, se acerca (yo no puedo hablar su idioma), no sabe nada de lo que yo estaba hablando. Yo nunca lo he visto, ni escuché de él, y el Espíritu Santo se parará allí y le revelará directamente a ese hombre su vida. Cada uno de ellos lo aceptará. Todos ellos lo cree en ese momento. Ud. simplemente los ve a ellos… y una oración.
14 El Hermano Bosworth, quien yo creo que es un hombre muy fino. Todos Uds. lo conocen, casi… Fred Bosworth. ¿Cuántos conocen al Hermano Bosworth? Claro, casi todos los que están en las filas del Evangelio completo conocen al Hermano Fred Bosworth. Él dijo: “Hermano Branham, sin lugar a dudas, hay al menos veinticinco mil sanidades, esa tarde, con una sola oración”.
Solo fui al micrófono después de que algo había sucedido en la plataforma, y ofrecí oración. Y él dijo: “Yo me paré allí y lloré, Hermano Branham”. Dijo: “Yo simplemente derramé mi corazón, con solo verlos, avanzando y cargando sus viejos palos y todo lo demás, al punto que simplemente estaban allí acumulados por montones y montones y todo. Se iban de esa forma simplemente sanados…”. Dijo: “Por lo menos veinticinco mil personas”.
15 Ahora, esa es la forma en que mi ministerio debería funcionar en Estados Unidos. Pero recuerden, yo soy estadounidense. Y yo amo a mi país. Este es el mejor país del mundo. Y no lo digo porque estoy parado aquí. No, señor. Yo lo digo porque lo digo en serio.
Cuando estuve en Francia y alrededor, probablemente crucé las tumbas de muchos Branham muertos que murieron por esta nación. Y si me llegara el momento de hacerlo, yo lo haría tan libre como ellos lo hicieron. Pero, hermano, necesitamos enderezar tantas cosas en este país. Y yo digo esto con un amor en mi corazón: si hay alguna nación que yo alguna vez haya visitado (prácticamente he estado en todo el mundo), si hay alguna nación que sé que necesita un misionero, son los Estados Unidos. Exactamente correcto.
Es mucho más difícil tratar con un pagano educado, que con uno que no tiene educación. Él sabe demasiado al respecto. Ellos se quedarán sentados. Los que no tienen educación verán la obra del Espíritu Santo; ellos lo aceptarán. Los no… los educados dicen: “Eso es telepatía mental”. “Ese sujeto es un brujo”. “No hay nada en eso. Los días de los milagros han pasado. El Dr. Jones así lo dijo”. O alguien más dijo esto o algo.
16 No es de extrañar que los pobres estadounidenses estén tan desconcertados en sus mentes, ellos no saben qué creer. Uno dice esto, y uno dice aquello, y uno dice esto. ¿No es eso cierto? Bueno, la pobre gente. No es de extrañar… Voy a predicar unas noches más adelante algo sobre eso cuando llegue mi oportunidad de utilizar el servicio de predicación, o tal vez el domingo por la tarde, sobre estas cosas. Y la gente estadounidense es la gente más confundida que yo conozco en el mundo (eso es correcto), hablando religiosamente. Cuando yo fui a los Hotentotes de África [Los Hotentotes son una etnia nómada africana- Traductor], ellos podrían venir aquí y enseñarnos cómo vivir moralmente.
Cuando hablé sobre misioneros en la India, ellos dijeron: “¿Qué nos vas a enseñar? ¿Cómo divorciarnos de nuestras esposas y beber whisky y comportarnos de la manera que todos Uds. lo hacen, y se hacen llamar una nación Cristiana?”. Ellos no hacen eso en aquel lugar, Uds. saben.
17 Oh, la moral de ellos en aquel lugar va más allá de la nuestra, a tal punto que la nuestra ni siquiera está a la sombra de ellos. Eso es correcto. Nosotros tenemos… La mayor raíz de divorcio en el mundo está en los Estados Unidos. Dijeron: “¿Quieren enseñarnos cómo divorciarnos de nuestras esposas y llamar a eso Cristianismo? ¿Cómo tener tiendas de whisky en cada esquina, emborracharnos y comportarnos de esa manera? ¿Llaman Uds. a eso Cristianismo? Bueno, estamos mejor como Mahometanos”. Moralmente hablando, ellos lo están; moralmente hablando.
Cuando el Cristianismo es la cosa más limpia y sagrada que hay de este lado del cielo. Pero sus representantes son los que lo están destruyendo. Eso es verdad. Son aquellos que lo representan. Nosotros nos hacemos llamar una nación Cristiana. No somos una nación Cristiana más de lo que son cualquiera de las demás. Correcto. Nosotros nos llamamos eso, pero ser un Cristiano es una experiencia individual, un hombre nacido de nuevo del Espíritu de Dios hace a un Cristiano, no una confesión fría, yendo a la iglesia y viviendo… Sus frutos dicen lo que Ud. es. ¿Es correcto eso? Es verdad.
18 Así que en los Estados Unidos las señales y maravillas de Dios pueden tener lugar. Si lo que ocurrió anoche o la noche anterior (una de esas noches, cualquier noche) hubiera ocurrido en Bombay, India, se hubieran ganado cien mil almas para Jesucristo. Cuando las personas entran en nuestras reuniones y vuelven a salir, dicen: “Bueno, ¿qué piensan Uds. al respecto?”.
“Solo un adivino pulido”, algo como eso. “Solo telepatía mental. El sujeto es un verdadero psicólogo”. Esos son los educados.
La educación es (aún en su mejor forma) ha sido la mayor maldición que el Cristianismo haya tenido. Correcto. Ustedes educan a las personas a tal punto que ellos saben más de lo que Dios sabe al respecto, ¿ven? Y es entonces cuando ellos no saben nada.
El que se humilla ante Dios, Dios se encargará del resto. Usted solo créale a Dios. Yo prefiero… Yo tengo dos niñas pequeñas aquí; yo prefiero que esas niñas no conozcan su abecedario pero que conozcan a Jesucristo, en lugar de tener toda la educación que el mundo pueda acumularles, y conocer cómo… Y no conocer a Jesucristo. Yo preferiría que ellas conocieran a Cristo. Eso es correcto. Amén.
19 Bueno, mejor es que lea mis Escrituras, ¿no es así? En el versículo 14.
Y Eliseo dijo: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josafat rey de Judá, no te mirara a ti, ni te viera.
Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo.
20 Ahora, vamos a inclinar nuestros rostros por un momento. Y también quiero orar por estos pañuelos.
Nuestro bondadoso Padre Celestial, el Autor de esta Palabra, te damos las gracias esta noche desde lo profundo de nuestro corazón, por haber enviado a Jesucristo, el Hijo de Dios, para redimirnos de una vida de pecado y corrupción a este gran camino del Espíritu Santo en el cual ahora caminamos. Te damos las gracias por la fe de las personas que trajeron estos pañuelos.
Y ahora, amado y bondadoso Padre, mientras pongo mis manos sobre ellos, pidiendo que Tú los bendigas con el propósito de sanar a los cuerpos enfermos. Ahora, Padre, me doy cuenta de que muchos de estos aquí, quizás, pobres padres y madres los están esperando, y tal vez sea la única esperanza que les queda de volver a estar bien. Sus médicos, con toda amabilidad, han hecho todo lo posible para sanar a la gente. Pero tal vez ahora esté fuera del control del médico. Solo Tú puedes detenerlo.
21 Y yo estoy agradecido, Padre, que la gente tenga suficiente confianza para enviar estos pañuelos aquí a esta audiencia esta noche para que ore esta gente Cristiana. Estamos agradecidos por la confianza que tienen en Ti. Padre, yo ruego para que ninguno de ellos quede fuera, sino que cada uno de ellos puede ser sanado. Concédelo, Señor.
Y ahora, que el Espíritu Santo pueda tomar la Palabra de Dios y circuncida los labios del predicador y los corazones del oyente. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
22 Yo estaba un poco cansado esta noche. Cuando me estaba comportando un poco nervioso. Acabo de conducir ciento treinta y tantas millas [Aprox. 209 km] en unas dos horas y algo, hace un rato, así que estoy realmente, realmente muy cansado. Y yo estaba tratando de relajarme. Las reuniones se alargan tanto que lo hace difícil.
Ahora, solo unos momentos de su tiempo, para hablar. Trataremos de comenzar la línea de oración exactamente a las nueve en punto, si nos es posible.
23 Ahora, durante el tiempo de esta lectura de la Escritura, fue cuando el rey Acab, él había sido rey de Judá… o, Israel durante mucho tiempo, y él había muerto y su hijo había ocupado su lugar. Y el rey de Judá era Josafat, un hombre justo y temeroso de Dios. Y entonces los países extranjeros vinieron contra Judá… o, contra Israel. Y el rey de Israel se acercó al rey de Judá y le pidió que se aliara con él; que subiera y luchara en contra del rey que venía contra ellos.
Y qué terrible error cometió Josafat, este hombre justo, en ese tiempo. Él se unió a los incrédulos. Y cualquier hombre que llega a unirse a un incrédulo: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”, dijo Jesús.
Nunca se unan Uds. a los incrédulos. La Biblia dice: “No se unan en yugo desigual”.
Aquí hace algún tiempo, y durante el tiempo de esta última guerra, cuando nos pusimos de parte de Rusia. ¡Cómo me preguntaba yo, cómo podría ser eso! Bueno, ahí estamos nosotros. No quisimos aceptar la cruz, así que obtuvimos una cruz doble. Eso es todo.
24 Este gran rey de… Otra cosa, una vez que Ud. se haya unido a un incrédulo, Ud. aprenderá sus modos, si no vigila. Ellos emprendieron el viaje y salieron al desierto durante siete días sin consultar al Señor —salieron a pelear la batalla sin consultar al Señor.
Ahora, yo pienso que si Josafat se hubiera calmado y no se hubiera exaltado cuando sucedió algo, habría consultado primero al Señor. Creo que esta noche, o cualquier otra noche en los servicios, cuando Uds. vean al Espíritu Santo moviéndose en la audiencia, antes de juzgarlo demasiado rápido, será mejor que Uds. permanezcan quietos y consulten primero al Señor al respecto. Y digan: “Señor, ¿qué es esto? Tú házmelo saber. ¿Esto eres Tú?”. Luego deje que Dios le hable a Ud. al respecto.
25 Ahora, pero cuando él pasó siete días —no buscaron una brújula esos siete días, ni la empacaron— ellos salieron allí al desierto, y se quedaron sin agua. Y estaban a punto de morir. Y Josafat, siendo un hombre justo, un hombre temeroso de Dios, tuvo el sentido común de pensar: “¿No hay alguien en alguna parte que pueda orar una oración de fe o algo por nosotros?”. Se parece al comportamiento de un Cristiano, ¿no es así? Cuando él se mete en problemas, empieza a pensar en la oración o en alguien que pueda ayudarlo. Él dijo: “¿No hay un profeta al que podamos consultar?”.
26 Aunque él estaba un poco tarde. Él debió haber pensado en eso hace siete u ocho días antes de irse. Pero después de todo, Dios en Su misericordia. Algunos de ellos dijeron: “Sí, Eliseo está aquí, él le derramaba el agua a Elías en las manos”. En otras palabras, él se había relacionado con un verdadero profeta. Elías era un verdadero profeta. Y Eliseo estaba usando su manto.
Y qué hermoso tipo de esos dos profetas. Oh, si tan solo tuviéramos tiempo esta noche para colocar esas cosas exactamente donde deberían estar. Ellos son un tipo perfecto de Cristo y la iglesia. Elías: un tipo de Cristo, el poderoso profeta de Dios. Y fíjense: Justo antes de irse, sabiendo que él se iría, él no dejó a la nación sin un testigo; él hizo los preparativos para que un hombre tomara su lugar: el testigo de Dios.
27 Cuán bellamente Cristo hizo lo mismo. Antes de irse, como testigo de Dios, Él hizo los preparativos de una iglesia, y ordenó que fueran testigos a lo largo de toda la edad de la iglesia, directamente hasta el fin del mundo.
Yo creo que después de que él le arrojara el manto encima, cuando él estaba arando (Eliseo), y él mató al buey, tomó el yugo y así sucesivamente e hizo un banquete, mientras ellos asaban la carne; le dijo adiós a su padre y a su madre, y siguió a Elías.
28 Noten, cómo los Cristianos tan pronto como llegan a estar ungidos, cómo a veces son tentados. Pero Eliseo era un profeta, y él dijo… Elías dijo: “Quédate aquí. El Señor me llamó a Galaad… Gilgal”.
Así que él dijo: “Vive Jehová y vive tu alma que no te dejaré”. Me gusta eso. Se iba a quedar allí mismo con él. Él había comenzado y ahora iba a proseguir. Nosotros solíamos cantar un pequeño canto.
Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor,
Empecé con Jesús, ahora, voy a proseguir.
¿Alguna vez escucharon ese canto antiguo? ¡Vaya! yo solía escucharlo cuando recién llegué al camino.
29 Ahora, noten. Él continuó y luego, cuando fue con él a la ciudad, él dijo: “El Señor me ha enviado a la escuela de los profetas”. Así que dijo: “Quédate aquí”.
Dijo: “Vive Jehová y vive tu alma que no te dejaré”. En eso se va a la escuela de los profetas. Segunda etapa del viaje. Observe… [Palabra incierta]. De prisa de esta manera, se les pasa por alto.
Pero si ellos son un tipo, entonces tuvieron que seguir correctamente el plan de Cristo y la iglesia en esta edad. En la segunda etapa del viaje, ellos pasaron por el grupo educado, más espiritual, que los que tenían en Gilgal. Los profetas, la escuela de los profetas, los educados. Aunque nunca he creído que hayan tenido mucho de profetas.
Uno salió un día a buscar algunos guisantes y consiguió unas calabazas silvestres. Si el hombre no sabía la diferencia entre los guisantes y las calabazas silvestres, yo no lo sé. Muy bien, de esa manera es como se ponen hoy algunas de estas escuelas de los profetas ¿no lo creen? No pueden discernir la diferencia entre las cosas espirituales y las cosas espiritualistas. Muy bien. Noten.
30 Luego, cuando él fue a la escuela de los profetas, él dijo: “Quédate ahora aquí. El Señor me ha llamado al Jordán”.
Él dijo: “Vive Jehová, y vive tu alma que no te dejaré”. Ahora, si se fijan, después de haber puesto su manto sobre él, simplemente lo arrojó sobre él en el campo, y dijo que lo siguiera, esa fue la bendición que Cristo le dio a la iglesia: “Seguir”. Eso tiene una doble parábola allí, que… Solo tomaré este lado de eso para esta noche.
Pero fíjense, esas etapas por las que pasó son las etapas del viaje. Cuando la iglesia vino de la edad del oscurantismo… salió de la edad del oscurantismo, la primera etapa del viaje fue con Lutero, Gilgal. La segunda etapa fue la edad Metodista: la edad de John Wesley, la iglesia Metodista, la segunda gran reforma, tal como fue.
31 Ahora, la tercera etapa está llegando. Pero la iglesia todavía sigue adelante, Eliseo siguiendo a Elías. Y cuando él logra cruzar… hacia el Jordán… El Jordán es un punto de separación, o muerte. Ustedes han escuchado muchas veces: “Cuando esté en las riberas del río Jordán…”. El Jordán era “muerte”. La edad Luterana siguió enseguida, y también la edad Metodista.
Pero nosotros llegamos a otra edad ahora, la edad de “muriendo, a todos sus placeres mundanos”. Dios tiene que hacer algo con Ud. antes de poder darle el Espíritu Santo. Ud. tiene que morir, debe morir. Si Ud. no muere, Ud. no puede… Recuerde, la vida solo puede salir de la muerte. Una semilla solo puede morir, cualquier otra cosa solo puede morir. Y de la muerte viene la vida. De la muerte de Cristo viene la resurrección de la vida.
Y la única forma en que Ud. puede, esta noche, cobrar vida en la fe de Dios, es que Ud. muera a sí mismo y a los síntomas, y a todo a su alrededor, y que cobre vida: morir, morir a los síntomas, morir a las circunstancias, morir a todo lo demás y que cobre vida en Cristo.
32 Ahora, cuando llegaron al Jordán… Era hora de cruzar. Él hizo el camino. Luego, cuando él cruzó al otro lado, a la etapa de la iglesia del Espíritu Santo, dijo: “Ahora, quiero preguntarte algo”. Dijo: “Entonces, ¿qué es lo que quieres?”.
Él dijo: “Que una doble porción de tu espíritu venga sobre mí”. Esa es la manera de pedirlo. No tenga miedo. Pida todo el lote. Jesús dijo: “No tenéis lo que deseáis, porque no pedís. No pedís porque no creéis .Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido”. Pidan mucho. “Dios, no me hagas sentir solo un poquito mejor; recupérame completamente”. No solamente me dejes tener suficiente religión para hacerme miserable; mátame al pecado para que yo pueda vivir en Cristo. Eso es correcto.
33 No me hagas de tal forma que solo pueda sentarme tranquilamente y tal vez inclinar mi cabeza de vez en cuando; hazme de tal manera que pueda gritar. Hazme de tal manera para que pueda abrir mi boca y cantar, y alabar a Dios. Dame la porción completa. Déjame tener el bautismo. Déjame morir a las cosas del mundo y a las personas que me rodean. Cuando yo vaya a la iglesia, déjame adorarte. Eso es correcto.
No importa lo que piensen los demás, solo mátame completamente. Eso es lo que necesitamos esta noche: es una experiencia de Jordán. ¿Es correcto eso? Muchos de nosotros somos como la escuela de los profetas: parados al otro lado de la colina, mirando de lejos. Crucemos el río esta noche.
Dice: “Señor, la señorita Fulana de Tal se sanó; ella tenía cáncer. El señor Fulano de Tal estaba en una silla de ruedas; él caminó”. ¿Qué de Ud.? Crucemos esta noche. Amén.
34 ¡Noten! Y cuando ellos cruzaron, él dijo: “Ahora, cosa difícil has pedido, mas sin embargo, si me vieres cuando fuere quitado de ti, lo tendrás”. ¿Podría Ud. imaginarse a un hombre con un solo ojo? Ese es el problema con los Cristianos esta noche. Tienen su ojo, uno de ellos en Cristo y el otro en el mundo, y esa es la razón por la que no estamos llegando a ninguna parte.
Puedo ver a Eliseo observándolo, cada movimiento que él hacía. Esa es la única forma en que él alguna vez recibiría la bendición cuando él lo mirara a él, mantuvo sus ojos en él. Mantenga sus ojos en Cristo. No mire lo enfermo que Ud. está o lo que dijo el doctor. Vea lo que Cristo dijo. Mantenga sus ojos allí mismo. Crea lo que Él dijo. Sus palabras son verdad.
35 Mantenga sus ojos allí. Él dijo: “Ahora, si me vieres cuando fuere quitado…”. Oh vaya, él simplemente siguió caminando, mirándolo. Mirándolo. Después cuando, de repente, desde el cielo vino un carruaje, caballos de fuego, y recogió a Elías. Y a medida que él subía, se quitó el manto con el que había abierto el mar con… o, abrió el río, se quitó el manto, la arrojó hacia abajo y Eliseo lo recogió.
¡Qué hermoso tipo de la iglesia! Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él hizo grandes obras y grandes maravillas. Elías cuando él estuvo aquí, él hizo grandes obras. Pero Eliseo tenía una doble porción de su espíritu. Elías hizo ocho milagros, y Eliseo hizo dieciséis milagros: una doble porción, perfecto de la iglesia.
36 Una vez, a Jesús le pidieron: “Concede que mis hijos se sienten el uno a Tu derecha, y el otro a Tu izquierda en el Reino”.
Él dijo: “¿Podéis beber del vaso que Yo bebo?”.
Ella dijo: “Sí”.
Dijo: “¿Podéis ser bautizado con el bautismo con que Yo soy bautizado?”.
Dijo: “Sí”.
Dijo: “Sí puedes. Pero el sentaros a Mi derecha y a Mi izquierda, no es Mío darlo”.
Así que el bautismo del Espíritu Santo estaba sobre Cristo. Cuando Él fue tomado en el día de Pentecostés, ciento veinte personas entraron al aposento alto, allá arriba con los ojos fijos en el cielo, mirando. Y cuando Él arrojó ese manto del Espíritu Santo en ese lugar, ella recogió una porción doble del Espíritu de Dios.
37 “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, y mayores que estas, porque Yo voy a Mi Padre”. Y una iglesia del Dios viviente, que reclama estar bautizada con el Espíritu Santo, el mismo Espíritu estuvo sobre Jesucristo, ha reclamado besar las bendiciones del borde de la copa de Su santificación; me pregunto cómo podemos quedarnos quietos en el tiempo en que Su poder se está moviendo de esa forma. ¡Oh, vaya! Me pregunto si no podemos levantar el manto y decir: “¿Dónde está el Dios que guió a Jesucristo de victoria en victoria?”. Amén. Sí, señor. Aquí estaba un hombre que tenía una doble porción. Dijo: “Bajemos y veámoslo a él”.
Ese es el problema con el mundo de hoy. Están afectados con lepra y todo lo demás. Ellos tienen que llegar a una parte y Dios quiere que Su iglesia que tiene la doble porción brille. Ellos tratarán de ponerle encima un almud, pero quítelo y vuelva a brillar. Eso es correcto. Párese cara a cara con él. Ud. tiene a Dios de su parte, por tanto ¿quién puede estar en contra de usted?
38 Dijo: “Descendamos a ver a este hombre Eliseo”. Así que ellos fueron para allá y… Él vio a Joram venir frente a Acab. Él como que se enojó. Eso ha de ser difícil para Uds., pueblo Armeniano, pero déjenme decirles, incluso ese profeta se enardeció un poco; ¿no creen eso? A él como que se le subieron los vapores. Él tenía su justa indignación. ¿Les suena eso mejor? Algo se rompió de todos modos.
Él salió y dijo: “Si no fuera por la presencia de Josafat…”. Él le dijo primero a Joram: “¿Por qué no vas al dios de tu madre? Ve al profeta de tu madre, Baal, a los profetas de tu padre y así sucesivamente. ¿Por qué viniste a mí? Vuelve a descender”.
Él dijo: “No, Dios nos ha traído reyes aquí para matarnos”.
Él dijo: “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat, ni siquiera te viera”.
39 ¡Vaya!, ahí estaba él. Me gustaría decir algo justo aquí, pero mejor es que lo retenga. Muy bien. “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat”, dijo: “ni siquiera te viera”. Ahora, él se encolerizó, Uds. saben. Se le subió el temperamento. Él dijo: “Ahora bien… Pero tráiganme un tañedor”.
Yo estaba hablando con un hombre no hace mucho que no creía en la música en la iglesia. Él estaba discutiendo conmigo sobre eso. Él dijo: “Oh, la música pertenece al mundo”.
Yo dije: “El Espíritu de Dios no vino sobre ese profeta encolerizado hasta que él consiguió al tañedor y comenzó a tocar un buen canto del Espíritu Santo chapado a la antigua. Y el Espíritu de Dios bajó sobre el profeta”. Eso es correcto. Dios no cambia Y si a Dios le gustaba la música en aquel día, a Dios le gusta la música hoy. Sí, señor.
40 Él comenzó a tocar el canto… No sé lo que tocaban en aquellos días, pero me imagino un buen canto antiguo como:
Habrá en el aire un encuentro con Jesús,
En el dulce hogar más allá,
Quisiera verte en la mansión de luz,
Cuando… en gloriosa eternidad.
Algo como eso, algunos de esos buenos cantos antiguos del Espíritu Santo. Y el Espíritu de Dios vino sobre el profeta.
Déjeme decirle, hermano, cuando nos sacudimos todos los grilletes formales, y que el Espíritu de Dios está nuevamente en los cantos, y regresamos a un viejo lugar donde podemos tener al Espíritu de Dios moviéndose en el lugar, entonces el profeta puede ver una visión, entonces los poderes de Dios llegan rebosándose. Entonces ellos pueden ver la sanidad Divina. Entonces pueden ver la resurrección de Cristo. Entonces pueden ver que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
41 Usted dice: “Hermano Branham, yo no soy el profeta”. Bueno, si Ud. no es el profeta, Ud. puede ser uno de los instrumentos de todos modos. Solamente siga tocando. Eso es correcto. Si Ud. no tiene más que esos diez, solo ventílelos lo más fuerte que pueda.
Si Ud. no puede ser el profeta, sea parte de los tañedores. Haga algo para hacer bajar el Espíritu del Señor. Amén. El profeta no pudo hacerlo él mismo; él tenía que tener al tañedor para ayudarlo. Así que comienza a… Entonces Ud. ve cuando todos… Cuando el profeta y la gente se pusieron en armonía con Dios, el profeta comenzó a ver cosas.
Ahora, hermano, si Ud. no ve la sanidad Divina, no ve el bautismo del Espíritu Santo, no ve este poderoso mover del Espíritu de Dios moviéndose en la última etapa aquí, solo entre en el Espíritu una vez y Ud. verá cosas; le serán reveladas cosas. Comenzará a notar que las cosas se ven diferentes, a lo que solían ser. Eso es correcto. Ud. no andará con un espíritu de crítica; Ud. regresará humildemente. Eso es correcto. ¡Oh, vaya! Yo mismo me siento un poco religioso esta noche.
42 Noten, cuando yo estaba pensando en eso, oh, cómo comencé a ver cosas. Ahora, observe lo que él dijo.
Es hora de que yo termine; me apresuraré. Note lo que él dijo. Él dijo: “Ahora, vayan para allá; no escucharéis viento, no veréis lluvia”. Ya había visto una visión, ¿ven? “No veréis viento, ni escucharéis lluvia; pero va a venir agua. Ahora, quiero que vayan para allá y caven estanques por todo alrededor esta noche”. Justo en el ardiente desierto caliente, donde no había ni pizca de agua.
¿Qué opina Ud. al respecto? “Ridículo”, dijo uno de ellos. Pero mientras la Palabra de Dios diga que lo haga, comience a cavar. Eso es correcto. Bueno, el doctor dijo: “No hay necesidad”. Cave de todas maneras. Oh, Dios dijo eso. Y recuerden, ellos tuvieron que ver a alguien cavar allí, y él golpeó contra algo así, y dijo: “Oh, vaya. Nosotros nos topamos con un trapo viejo”. Aviente ese trapo viejo. Muchas veces cuando Ud. está cavando se topa con ese vecino que vive al lado suyo, le dice a Ud.: “No hay tal cosa como sanidad Divina”. Aviente ese. Siga cavando. Eso es correcto.
Usted se topa con su pastor bajo esa misma circunstancia a veces. Él dice: “Yo no perdería el tiempo con ese montón de santos rodadores”. Arrójelo, siga cavando. Eso es correcto. Cave un poco más alejado de él.
43 Recuerde, hermano, cuanto más profundo cave Ud., más agua obtendrá. Eso es correcto. No queremos nada superficial. Queremos todo lo que Dios tiene para nosotros, todo: el poder de Su resurrección. Sí señor. Nosotros simplemente seguiremos cavando. ¡Oh, vaya!
Usted se topa con su hermana, madre, quien sea, solo deshágase de ellos. Siga cavando. Obtenga una buena zanja profunda, porque entre más grande tenga la zanja, más agua conseguirá. ¡Oh, vaya! Casi al amanecer… ¡Aleluya! Llegó el agua por camino del desierto. ¿Por qué?
“Predicador, ¿de dónde vino esa agua?”.
“Yo no lo sé”.
“¿Llovió?”.
“No”.
Pero recuerden, Israel acababa de atravesar ese desierto unos años antes. Esa roca que fue herida en el desierto todavía estaba allí, esa roca de… [Palabra incierta.]. ¡Aleluya!
Déjenme decirles, esa Roca todavía está aquí esta noche también. Eso es correcto. Solo comiencen a cavar y vean si los estanques no se llenan. Quiten todo el mundo del camino. Tome esos viejos cines y aventuras campestres y cosas que han estado atendiendo, todas esas otras cosas, tírelo. Deje que las aguas entren. Dele a Dios el primer lugar. Amén. Arregle esas cosas. Entonces las aguas pueden bajar, por el camino de Edom. Eso es correcto.
44 Y de repente, los otros anunciantes del otro lado miraron hacia atrás y dijeron: “Pues, yo creo que ellos hicieron una matanza allá abajo; parece sangre”. Así que fueron para allá. Y ellos se levantaron de una emboscada y los golpearon por todo el trayecto hasta los muros. Miren lo que hicieron. Ellos quemaron todas las ciudades y taparon cada pozo. Cortaron cada árbol. Ellos llenaron… Simplemente arruinaron el país.
Y, hermano, empiece a cavar esta noche con todo su corazón, sacando todo lo que Ud. pueda, y cuando lleguemos a la tierra donde están esos viejos incrédulos, tomemos una roca de testimonio y tapemos todos estos viejos pozos formales de alrededor, que están dando esta agua vieja estancada. Eso es correcto.
Montón de esta agua vieja estancada: “Los días de los milagros han pasado”. Esas cosas viejas tienen un millón de años. Déjelas ir. No hay tal cosa. Dios que vivió en los días de Moisés es el Dios que vive hoy. El Dios que vivió en Jesucristo tiene el Espíritu Santo aquí, resucitado de entre los muertos, es Jesús, y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Amén.
45 Bueno, bendito sea el Señor. Yo lo creo. Tráiganme un tañedor. Vamos a tocar. Tráiganme algunos corazones que le crean a Dios. Tráiganme algunos corazones como el de esa mujer que bajó de la montaña aquel día, cuando ella lo vio a Él abriéndose paso por la calle, y ella quería tocar el borde de Su manto. Sea parte de ese tañedor esta noche. Obsérvelo a Él dándose la vuelta, decir: “¿Quién Me tocó?”. ¿Ven? ¿Es correcto eso? Que el Señor les bendiga y añada gracia sobre gracia.
Discúlpenme por tomar todo ese tiempo. Pero que Dios esté con Uds. Yo solo… Uds. son una audiencia tan encantadora. Uno comienza a hablar de esa manera y es difícil saber cuándo detenerse. Pero que Dios les acompañe y les ayude ahora.
46 ¿Cuántos creen esta noche con todo su corazón, que esa Roca que estuvo en el desierto está aquí esta noche? Amén. Recuerden, fue Moisés quien golpeó la roca, y la vara que tenía en su mano era una vara de juicio, y golpeó la roca en el costado y salieron aguas, un tipo muy similar al de Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda…”. Esa Roca en el desierto era… salvó a un pueblo que estaba pereciendo.
Una vez yo vi un cuadro de eso. Simplemente me hastié de mirar ese cuadro de ver que ellos tenían un arroyo pequeñito goteando allí, era casi como (oh, yo no sé) un grifo que apenas medio gotea. Bueno, no fue de esa manera que el agua salió de allí. Bueno, hermano, había cerca de dos millones de judíos allá afuera, además de todos los camellos y cosas. Todos ellos bebieron todo lo que quisieron. Hubo chorros de eso. Eso agarraría millones de galones por minuto. ¡Aleluya!
De esa manera es que llega Jesucristo, no en una pequeña gota vieja por aquí y una gota por allá; Él llena su alma y su corazón. ¡Aleluya! Eso no está tapado de esa manera. Es un chorro abierto. “El que cree en Mí tiene Vida Eterna, habrá fuentes de agua saltando a Vida Eterna”. Oremos.
47 Padre celestial, te damos gracias por Jesús, la Fuente inagotable de Vida. ¡Aleluya! Estoy tan feliz de estar plantado en Él esta noche. Hablando, oh Dios, cómo te agradecemos por los frutos del Espíritu, mientras lo vemos manifestado en este día final. Vemos a la cizaña saliendo. Vemos que ellos están produciendo su evidencia. Pero vemos a la iglesia llegando con su evidencia también.
Te damos las gracias por la iglesia del Dios viviente. Señor, vístela con bordado puro y blanco. Concédelo, Señor. Ponla como un ejemplo. Empodérala, Señor. Concede esta noche que el Espíritu Santo pueda venir y tomar el control de cada persona aquí… o, continúe, como debería de decir, con el control que tienen sobre la gente, que grandes señales y maravillas se realicen para la gloria de Dios; porque lo pedimos en el Nombre de Jesús Amén. Dios les bendiga.
48 Ahora, oren por mí mientras yo oro por Uds. (Oh, bueno, todo está bien entonces. ¿Qué tarjetas repartiste? ¿O? “O”). Se repartió la tarjeta de oración “O” hace un rato a la audiencia aquí. Tomemos un… Por lo general nosotros llamamos alrededor de quince. No he logrado llegar a… todos ellos. Pero tal vez esta noche sí pueda, yo lo intentaré.
Vamos a llamar a la primera parte de ellos esta noche. Vean, ¿quién tiene la tarjeta de oración “O” número 1? Levante su mano. Tan pronto como Ud. pueda encontrar su tarjeta de oración y yo la mencione, levante su mano. Tarjeta de oración “O” número 1, levante su mano. ¿La “O” número 1? Gracias, dama. Venga para acá.
La “O” número 2, ¿quién tiene la tarjeta de oración “O” número 2? ¿Es la dama que está sentada allí? De acuerdo, señora, venga usted. De acuerdo, ¿La “O” número 3? ¿Quién tiene la tarjeta de oración “O” número 3? ¿Podría levantar su mano, siempre y cuando tenga la “O” número 3? ¿Es esta la persona? De acuerdo. La “O” número 4, ¿quién tiene el número 4? ¿Señora? ¿Está correcto? Número 5, ¿quién tiene la “O” número 5? Muy bien, señor.
49 Número 6, ¿quién tiene 6? ¿La “O” número 6? 7, 7, ¿tarjeta de oración 7? Alguien mire ahora, puede ser un indio o un hispano que no puede hablar. Entonces eso… O podría ser alguien sordo. Oh, aquí. Gracias hermana. Disculpe. Está bien, venga aquí. De acuerdo. Número 7. 8, ¿quién tiene la tarjeta de oración 8? ¿La “O” número 8? ¿8? De acuerdo, está bien. 9, 9, ¿quién tiene la tarjeta de oración 9? ¿La “O” número 9? ¿10? ¿10? De acuerdo, señora. ¿11? 11, ¿tarjeta de oración 11? ¿11? Gracias. ¿Tarjeta de oración 12? ¿Tarjeta de oración 12? ¿Quién tiene 12?
La razón por la que los llamo uno por uno, estoy recibiendo a muchos que regresan diciendo que ellos eran sordos y que no pudieron escuchar. Algunos de ellos no podían levantarse; estaban sentados en la silla, o no podían hablar inglés o algo.
Muy bien. 12, ¿quién tiene la tarjeta de oración 12? ¿Está aquí? ¿La O-12? ¿12? Gracias. 13, tarjeta de oración 13, ¿13? ¿Podrían ver la tarjeta de alguien? Puede ser alguien sordo o que vea… ¿El niño ha recibido una tarjeta de oración aquí, hermana? Él no tiene una tarjeta de oración. De acuerdo. Está bien. Vea a este hombre aquí; él también está indefenso, parece. Él no tiene una tarjeta de oración. (Intente conseguir una. Uh-huh. ¿Qué dice? Oh, sí.) ¿Hay un intérprete hispano aquí? Simplemente levántese si hay alguien aquí que pueda decir la palabra en español, diga: “La ”O“ número 13”. Oh, Ud. tiene que tener una aquí. De acuerdo. Que alguien diga eso; adelante.
50 De acuerdo. Indio. Alguien puede hablar indio. Apache, supongo. ¿No es eso… [Palabras inciertas]? De acuerdo. ¿13? Muy bien, 14, ¿quién tiene la 14? ¿Tarjeta de oración 14 y 15? ¿Cómo vamos en la fila? ¿Es suficiente? ¿15? De acuerdo. ¿15? Está bien. Nosotros necesitamos un intérprete indio. Si alguien puede interpretar el dialecto de Apache. Pues, venga por favor. Y español; los ujieres y ellos están pidiendo ese intérprete. De acuerdo. ¿Consiguieron uno ahora? ¿Consiguió…? Ellos tienen a un hispano. Muy bien.
Necesito un intérprete indio. ¿Están todos ellos…? De acuerdo, ahora. ¿Dónde está el organista? Aquí mismo. Ahora, seamos todos tan reverentes como podamos ahora.
51 Y ahora, amigos Cristianos, quiero que todos Uds. recuerden esto: que soy su hermano. Y yo estoy sujeto a errores como todos los demás, pero yo no estoy aquí solo para… Esto no es un espectáculo, de ninguna manera. Esta es una reunión religiosa. Es donde nosotros estamos tratando de representar a Jesús, con todo nuestro corazón, por un don Divino y por Su Palabra. Sus palabras son verdad. Y si Sus palabras no fueran verdad, entonces Él no sería Jesús. Si Él es Dios Todopoderoso, Él puede hacer todas las cosas; ¿es correcto eso? Y si Él no puede hacer todas las cosas, Él no es Dios Todopoderoso. ¿Es eso cierto? Entonces todos sean reverentes. Estén en oración. Estén en común acuerdo.
Ahora, ¿cuántas personas en el edificio aquí, en cualquier lugar, que no tienen tarjetas de oración, y sin embargo quieren que Dios los sane? Levanten su mano, digan: “Yo quiero que Dios me sane”. Bueno, simplemente por todas partes.
52 Ahora, si nuestro Señor Jesús puede sanar a una persona, Él puede sanar a todas las personas. Y ahora, lo único que Ud. tiene que saber es esto: es creer que Su Presencia está aquí, creer que Él está aquí para ayudarle. Y si Ud. cree eso y lo acepta, entonces Él puede ayudarle. Y yo confío ahora, que Ud. hará eso; cada uno de Uds. será reverente y creerá en Él con todo su corazón.
Dios lo envió a Él a Ud. Él murió por sus pecados. Él murió por su enfermedad. Ud. está aquí; su doctor ha hecho todo lo que él puede hacer. El doctor no puede hacer nada más. Y el único en quien Ud. puede esperar ahora es en Jesucristo.
53 Ahora, ¿qué pasaría si Él estuviera aquí como resucitado y parado aquí en forma de cuerpo? ¿Qué clase de…? ¿Qué hizo Él cuando estuvo aquí en la tierra? Si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, ¿qué clase de obras hizo Él aquí en la tierra? Él no reclamó ser un sanador, ¿verdad? Pero Él pagó el precio completo por la sanidad. Él fue Aquel que pagó por su sanidad. ¿Es correcto eso?
Su sanidad viene debido a las transgresiones. ¿Es eso cierto? Vean, la enfermedad es un atributo del pecado, ¿ven? Es un atributo del pecado. La enfermedad viene a causa del pecado. Antes de que nosotros tuviéramos alguna enfermedad… tuviéramos algún pecado, más bien, no teníamos ninguna enfermedad. Luego, después que vino la enfermedad… después que vino el pecado, más bien, la enfermedad fue lo siguiente, ¿ven? Tal vez nada que Ud. haya hecho, pero es algo que Ud. ha heredado de algunos de sus parientes.
54 Entonces, nosotros tenemos que lidiar con el pecado todo el tiempo. Y Ud. no puedes lidiar con el pecado sin lidiar con la enfermedad; Ud. no puede hacerlo, porque es la misma expiación.
Y ahora, cuando Él estuvo aquí, Él pagó el precio de su sanidad. Pero Él hizo grandes milagros. ¿Y quién dijo Él que hizo esos milagros? Su Padre; ¿es correcto eso? Él dijo que Su Padre estaba en Él. Pero Él veía visiones. Él sabía lo que estaba mal con la gente. Él sabía lo que ellos habían hecho en su vida. Pero Él mismo dijo que Él no hacía nada, excepto lo que el Padre le mostraba primero por visión. ¿Es correcto eso? Eso es lo que Él dijo.
Y luego Él dijo: “Las cosas que Yo hago, la iglesia también las hará”, después de Su resurrección, Él lo haría. Entonces, si esa Escritura es verdadera, lo cual nosotros sabemos que es así, entonces Él es el mismo esta noche como lo fue en aquel entonces. Él está con nosotros. Y si Él mismo baja, condescendiendo de la gloria, y se revela a Sí mismo aquí en la iglesia esta noche de esa manera, ¿lo aceptarán todos Uds. como Salvador y Sanador? ¿Lo harán Uds.? Dios les bendiga.
55 Ahora, bondadoso Padre, que estas cosas lleguen a acontecer. Ten misericordia de Tu pobre siervo inútil. Y oro para que este sea el momento cuando el Señor Jesucristo se dé a conocer a muchas de las personas que están aquí, a todos los que están presentes. Que los pecadores se den cuenta de que ellos deben venir a juicio. Y tal vez antes de que termine la noche, justo en esta reunión aquí, es posible que ellos nunca salgan por la puerta. Dios tenga misericordia, sabiendo que una gran eternidad interminable está ante nosotros.
Oramos para que Tú manifiestes a Tu Hijo Jesucristo esta noche, a través de Tu siervo, para que se sepa que Tú eres Dios, yo soy Tu siervo. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo Jesús. Amén.
56 Ahora, yo tengo que decir esto de acuerdo con las leyes estatales: yo no soy responsable por ningún crítico que pudiera estar cerca, cualquiera que sea indiferente o critique. Porque recuerde, las enfermedades son espíritus. Y ellas dejan a una persona; se irán de uno a otro. Cualquiera sabe que esa es la Escritura; ¿es correcto eso? Entonces, sobre un incrédulo, yo no tendría ningún control de eso en lo absoluto. Yo lo tendría sobre un creyente, pero no en un incrédulo. Entonces que sea conocido.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo cada espíritu aquí bajo mi control para la gloria de Dios.
57 ¿Cómo está Ud., señora? Por supuesto, cualquiera sabe, mientras estamos parados aquí, que yo haría… Me imagino que somos desconocidos el uno para el otro, ¿lo somos, señora? Yo nunca la he visto a Ud. en mi vida. Nosotros somos perfectamente desconocidos el uno para el otro, totalmente. Pero si Jesucristo, el Hijo de Dios, estuviera aquí en un cuerpo de carne como lo estoy yo, pues, Él sabría cuál sería problema, o lo que Ud. quisiera, o por el estilo, algo sobre Ud. Él lo sabría, ¿no es así?
Pero ahora, para sanidad, Él diría: “Yo hice eso en el Calvario”. Entonces, cuando Él lo haga… Si Él viniera entonces y hablara a través de mí, Su siervo, que Él sabría… podría decir lo mismo, ¿no es así? Era solo… Pudieran ser mis labios moviéndose, pero no sería mi voz hablando; sería otra cosa. ¿Es correcto eso?
58 Ahora, Ud. es Cristiana. Yo veo eso. Ud. es una creyente Cristiana. Pero ahora, mientras hablamos, al igual que nuestro Señor habló con la mujer junto al pozo… ¿Ha estado antes en reuniones, en algunas de mis reuniones? Una antes… dos de ellas. ¿Esta reunión? Oh ya veo. Ya veo. Hace ocho años cuando yo estuve aquí. Bueno, entonces Ud. es… Esa fue toda una visita.
Solo estoy hablando con Ud., esperando que pase algo, hermana. Es decir, el Espíritu Santo. Sin eso, yo estaría tan desvalido como cualquier otra persona. Pero yo tengo que tener esa unción y Su Espíritu.
Usted se está volviendo muy pequeña frente a mí. Si Jesús, el Hijo de Dios, estando presente pudiera dar a conocer su problema, como lo hizo con la mujer junto al pozo y así sucesivamente, ¿lo aceptaría Ud. entonces a Él como su Sanador? Ud. está sufriendo ahora con cierta clase de condición nerviosa. Ud. está extremadamente nerviosa.
59 Luego veo a un médico que está cerca. Fue… Ud. está teniendo algún tipo de problema en el cuello, como un problema… Eso es como una hinchazón, o algo que sucede en el cuello. Y ese doctor le hizo algo en el cuello, donde… fue una operación. Él le sacó algo de su cuello. Fue un bocio. Pero digamos, eso fue hace años, hace cuatro o cinco años. Ud. no estaba tan mayor como lo está ahora. Entonces hay algo mal en su… con su brazo. Es su brazo izquierdo, creo. ¿No es así? Es un hueso. Algo está mal con un hueso. El doctor lo está curando ahora, para ser… [Palabras inciertas].
60 ¿Son verdad estas cosas? Son verdad. Entonces, ¿cree Ud. que Él está parado aquí? Él es Quien conoce esas cosas. Esa no era mi voz; ese fue Él. Y si yo oro y le pido a Él, ¿piensa Ud. ahora, mientras Su unción está aquí de esa manera, que va a sanar? Venga aquí.
Padre celestial misericordioso, en Tu Presencia Divina estamos ahora parados, sabiendo que un día tendremos que encontrarnos Contigo, para rendir cuentas de nuestras vidas. Y nosotros oramos por misericordia, querido Dios. Ahora, bendice a nuestra hermana, y que ella se vaya de aquí bien. Que ella sane esta noche, mientras yo pongo mis manos sobre ella, pidiendo misericordia, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora, vaya y que el Señor sea con Ud.
61 [Cinta en blanco]… están allá afuera. Uds. que están enfermos, Él conoce a cada uno de Uds.
¿Habla Ud. inglés? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Entonces, si yo soy Su siervo, bueno entonces, yo pudiera ayudarle, si yo pudiera, solo por medio de la oración. ¿Es correcto eso? La única forma en que yo podría ayudarle a usted.
Mire hacia acá, solo un momento. Ud. tiene algo extraño en… Yo la veo a Ud. tratando de oler algo. Ud. perdió el sentido del olfato. Ya no puede oler. ¿Es correcto eso? ¿Se lo dará Jesús a usted esta noche? ¿Restaurándoselo? ¿Le servirá a Él toda su vida? Venga aquí.
Amado Padre celestial, en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesús, ahora yo te pido que este sentido del cuerpo que se ha perdido de nuestra hermana, que regrese. Porque yo te lo pido en el Nombre de Jesucristo. ¿Huele? Ella puede oler ahora. Ud. está sanada. Dios le bendiga.
62 Él sana a todos los enfermos y afligidos. No hay nada que Él… ¿Dónde está el paciente? ¿Este hombre? Oh, Ud. no habla… ¿Ud., intérprete? Ahora, aquí hay un hombre que no puede hablar inglés ahora. Ahora, ¿cómo podría yo estar leyendo su mente, y él no puede hablar inglés? Hablaré con él un momento. Van a ver cómo sucede en países extranjeros, donde ellos no hablan…
Usted acaba de interpretar. No mire… Ud. solo no mire… Solo escuche, vea, dígale a él. Yo tengo que captar su espíritu, ¿ven? ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? Esa es la confesión de su fe. Usted y yo, ¿somos desconocidos el uno para el otro? Yo no lo conozco a Ud. Si Jesucristo, el Hijo de Dios ha resucitado de los muertos, Él prometió que las cosas que Él hizo, Sus siervos, también las harían. Entonces, ¿cree Ud. que yo puedo hacer esto por medio de Jesucristo? ¿Sí lo cree?
La mancha en su cuello es un cáncer. Ud. también es Católico. Ud. tiene una esposa; ella es Católica también. Ella está sufriendo con un problema interno. ¿Es correcto eso? Ella está sentada aquí abajo. Pregúntele si él cree ahora. Él lo cree, además. Venga aquí.
63 Nuestro bondadoso Padre celestial, en el Nombre del Hijo de Dios, Jesucristo, que esto sea condenado, este demonio que le está quitando la vida. Y que él y su ser amado vivan felices y envejezcan. Concédelo, Señor. Yo condeno esta enfermedad en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dígale: “Solo creed”.
Ahora, Ud. es el intérprete; le doy las gracias por su…. Dios le bendiga. Por ser tan amable, yo veo que Ud. tiene algo en su corazón también. Ud. es un ministro del Evangelio. ¿No es así? Hay alguien conectado con Ud. en esta audiencia. Es esa niñita sentada allí. Ella es sobrina. Y ella tiene asma. ¿Es correcto? Vaya y ponga sus manos sobre ella por la bondad de Dios.
64 Tengan fe en Dios. Crean con todo su corazón. Y Uds. verán la gloria del Señor. Si Uds. pueden creer, todas las cosas son posibles para los que creen. Solo tengan fe en Dios.
[¿Cuántos más van a… [Palabras inciertas]…?] Ahora, en la audiencia y en todas partes, crean con todo su corazón. Yo no podría sanarle a Ud. Por supuesto, yo no podría. Yo soy un hombre. Pero este Espíritu de Dios, que está aquí ahora, si Ud. solo cree en Él, Él le sanará, ¿ve Ud.? Él solo confirmará… Si un hombre dice la verdad, Dios está obligado a hablar de la persona. Y Él dijo que lo haría. Dios lo dijo en Hebreos 11: 2: “Él testificó de Sus ofrendas”.
65 Ahora, ¿qué piensa Ud. de eso, señora? Sigue sentada, mirando hacia acá tan sinceramente. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si yo soy el profeta de Dios, Ud. no podría esconder su vida de mí. Eso es correcto. Si yo pudiera revelarle lo que está mal con usted, ¿aceptaría Ud. su sanidad? Problema cardíaco. ¿No es así? Póngase de pie. Ahora, puede irse a casa, sea sana, en el Nombre de Jesús.
¿Cree Ud.? Ahora, solo sea reverente en todas partes. Si Ud…. ¿Cree Ud., señora? ¿Quiere Ud. superar esa diabetes? Crea que Dios le va a sanar. Póngase de pie. Diga: “Yo lo acepto”. Dios le bendiga. Vaya y que sea sanado.
Supongo que somos desconocidos, ¿lo somos, señora? ¿Cree Ud. en el Señor Jesús con todo su corazón? Yo lo creo. Y yo creo que Ud. me cree a mí. Yo sé que es así, porque su espíritu es simplemente tan acogedor. Y yo sé que Ud. cree.
Ahora, si Ud. es una creyente… Somos desconocidos el uno para el otro, no nos conocemos. Pero Dios nos conoce a los dos, ¿no es así? Ciertamente Él nos conoce. Y Él está aquí, Aquel que yo estoy tratando de representar. ¿Siente Ud. que si Jesús estuviera aquí, Él se pararía en esta plataforma? Bueno, él sabría todo sobre Ud. Él sabría todo sobre esta audiencia, ya que el Padre se lo revelaría a Él. Como la mujer con el flujo de sangre que tocó Su vestidura. Él se volteó. Eso es lo que sucedió aquí, en algún lugar aquí, hace unos minutos.
66 Quiero que mire hacia acá y crea con todo su corazón. Y que Dios le ayude. Porque está terriblemente oscuro alrededor de donde está Ud. parada. Yo estoy esperando a ver qué me va a decir Él, porque Ud. es una persona muy enferma.
67 Lo primero que yo diría, que Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de un lugar llamado Burgess, o Bergon, o Burgess. Sí, parece que Él deletreó “BU” algo. Muy bien. Ud. está planeando ir a casa mañana. Se irá en autobús, ¿no es así? Su nombre es Julia Majors o algo así. ¿Es eso correcto? Ud. está sufriendo de un…. Ud. tiene una hernia. Ud. tiene algo en su tobillo izquierdo. Es un tumor. ¿Es correcto eso? No se muestra, pero está en su tobillo. La veo en una visión moviéndose con eso, haciéndole algo a eso.
Y usted también tiene venas varicosas en sus extremidades. ¿Es eso cierto? Es así. Y Ud. tiene problemas en los riñones. Ud. tiene problemas cardíacos. Ud. tiene problemas en los pulmones. Ud. tiene artritis. Vaya a su casa. Sea sana, en el Nombre del Señor Jesucristo. [Palabras inciertas]… Dios Todopoderoso la sane completamente para la gloria de Dios.
Tengan fe en Dios. No duden. Solo crean. Muy bien.
68 ¿Cómo le va, señor? Supongo que somos desconocidos, señor. Yo no lo conozco, pero Dios lo conoce a Ud., ¿no es así? Tal vez, hasta que nos encontremos en el Milenio Ud. podría… podría entender, o ni yo podría explicar, lo que está sucediendo ahora mismo en este edificio. Oh, yo desearía hacer que Ud. lo entendiera, ojalá pudiera hacer que Ud. lo viera. Todas las sombras se desvanecerían en todas partes. Vean, Eso acaba de darle la vuelta a este edificio justo en ese momento, esa misma Luz le dio la vuelta a todo este edificio en ese momento, regresó enseguida.
Me doy cuenta de que le estoy hablando a un público que es de…
Muy bien. Si somos desconocidos, Dios nos conoce a los dos. Yo no lo conozco a Ud. Nunca lo he visto en mi vida. Puede ser la última vez que nosotros nos encontremos, hasta encontrarnos en la eternidad. Yo espero que no. Pero podría ser. ¿No es así? Entonces, si Dios, por medio del poder del Espíritu de Dios, me deja ver a través de una visión, exactamente lo que Jesucristo hizo y dijo que nosotros también haríamos. Esto es de acuerdo a la Palabra de Dios. ¿Lo cree usted?
69 Mi amigo, Ud. está muy enfermo. Su problema está en Sus pulmones. Ud. tiene un problema pulmonar que es absolutamente incurable por los médicos. ¿No es así? Y Ud. está haciendo lo peor del mundo en contra de eso. Ud. está fumando cigarrillos a pesar de eso. Y el tipo de cigarrillos que fuma, yo veo que Ud. tiene que ponerlo en un papel y enrollarlo de esa manera. ¿No es así? ¿Dejará de hacerlo y le dará su vida a Cristo, ahora mismo? ¿Lo hará Ud.?
En el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, yo condeno al diablo que ha atado a este pobre hombre, y que sea él sea liberado en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga. Vaya y Dios le bendiga. Viva ahora. Y que El Señor Jesús esté con usted.
70 ¿Cree Ud.? La bondad de Dios, las misericordias… Oh, cómo Él simplemente tomaría este edificio de personas ahora mismo, si tan solo pudieran llegar a… cada corazón latiendo al mismo tiempo, parecería que esto simplemente se rompería en pedazos y caería sobre todos ustedes. Les estoy diciendo la verdad. No miento. Dios está testificando que yo estoy diciendo la verdad. Y amigos Cristianos, yo he sido testigo de estas cosas prácticamente en todo el mundo y es la verdad. Yo sé que puede parecer un poco extraño para Uds., pero esa es la verdad. Dios está probando que es la verdad. Solo tengan fe.
¿Es este el paciente? ¿Cree Ud. estas cosas? Es por alguien más, ¿no es así? Ellas no están aquí. Dos de ellas, y son jovencitas. Y ambas son de un país del Este. Son sus sobrinas. Una de ellas tiene nerviosismo, y una de ellas está en un sanatorio o algo así. Es un problema pulmonar, tuberculosis. Una de ellas está en Virginia Occidental, la otra está en Maryland. ¿Es correcto eso?
Yo les envío una bendición en el Nombre de Jesucristo, y que ellas sean sanadas para la gloria de Dios. Y bendiciones, mi hermana, por su valentía en el Nombre de Jesucristo; que pueda irse y que ellas sean sanas.
71 Muy bien, ¿podría venir, señora? ¿Cree Ud., todo su corazón? ¿Podría… si yo le dijera algo, obedecería simplemente lo que yo le diga que haga? Ahora vea. Vaya a casa y coma su cena. Ud. tuvo una úlcera péptica durante mucho tiempo en el estómago. Ahora, vaya a comer y solo dele las gracias a Dios y regocíjese y sea feliz. Y Ud. se pondrá bien.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Está allá en la esquina y no puedo ver quién es.
¿Quiere recuperarse del asma? ¿Acepta su sanidad ahora? Oh Dios, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, que su bendición venga a ella y que ella sea sanada, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya, teniendo fe, creyendo con todo su corazón.
72 Si Dios, nuestro Padre Celestial, revelara… Me estoy poniendo tan débil, señora, yo difícilmente puedo… Así que… Si Dios hablara y fuera exactamente correcto, como Él lo hizo con la mujer junto al pozo, exactamente donde está su problema, ¿acepta Ud. su sanidad? Problema cardíaco. Entonces vaya, y que Jesucristo la sane. Muy bien.
¿Cree Ud.? ¿Me cree con todo su corazón? ¿Cree que yo puedo…? Si Dios me dice exactamente dónde está su problema, sabiendo que somos desconocidos el uno al otro, ¿aceptará Ud. su sanidad en este momento, sabiendo que yo le estoy diciendo que Jesucristo…? En otras palabras, si Dios me deja saber dónde está su problema, y exactamente, absolutamente, como lo hace con cada uno, entonces sabrá que mis palabras son verdaderas entonces. ¿Es correcto eso? Y mis palabras son estas, que Jesús le sanó a Ud. hace mil novecientos años. ¿Lo aceptará Ud. ahora? Es su espalda. ¿Es correcto eso? Vaya. En el Nombre de Jesucristo, y sea sano.
73 Venga. ¿Habla Ud. inglés? ¿Algo? ¿Me cree como el siervo de Dios? ¿Cree Ud. que si Dios me hace saber dónde está su problema, acepta Ud. a Jesús su Sanador? ¿Lo hará Ud.? Es un problema renal. ¿Es correcto? Ahora Ud. puedes irse siendo sana. Jesucristo la sana y la restaura para la gloria de Dios. Dios le bendiga, señora. Muy bien.
¿Habla Ud. Inglés? No inglés. ¿Hay alguien aquí que pueda interpretar? Ud. no lo necesita. ¿Cree Ud.? Vaya a comer. Jesús la sana. Padre celestial, yo maldigo esta enfermedad en este estómago, y que ella sea sanada en el Nombre de Cristo.
74 ¿Cree Ud. con toda su alma? Su problema cardíaco se ha ido. Vaya en el Nombre del Señor Jesús y sea sano.
¿Habla Ud. Inglés? ¿Poco? ¿Ud. es indio? Carlos, San Carlos. Oh, Ud. está… Muy bien. Ud. tiene problemas pulmonares y tuberculosis. Jesucristo le va a sanar esta noche, y regrese y dígale a la tribu: “Jesucristo vive y reina”. Maldito sea el diablo que le ha hecho esto al hombre, y que él se pueda ir y se recupere. Amén.
75 ¿Creen ustedes? Que todos en este edificio… Tenga fe, señora. Yo sé que cuando su bebé… lo que está mal con eso. Solo estoy esperando a ver qué me va a decir Él. Mantenga su mano sobre él. Mantenga su corazón en el centro de Dios. Yo no necesito que me diga lo que está mal: es la condición allí. Cualquiera puede ver eso.
Solamente tenga fe. Crea con todo su corazón. Dios le sanará. Dios lo hará. Yo estoy observando. Simplemente se está nublando sobre toda la audiencia.
Ella está sentada allí con ese cáncer en el hígado, sentada allí. Ud. solo tiene una oportunidad de vivir y eso es: aceptando a Jesús como su Sanador. ¿Hará Ud. eso? ¿Y cree con todo su corazón que Dios le va a sanar? ¿Lo acepta Ud.? Si es así, Ud. puede recuperarse.
76 Usted con los problemas bronquiales sentado allí. Si Ud… Sí. Si Ud. quiere, crea con todo su corazón. Sea sanado.
Si toda persona que está aquí quiere ser sanada en este momento, pueden ser sanados ahora mismo. Quiero que hagan algo por mí. Quiero que pongan sus manos uno sobre el otro, solo un minuto para unas palabras de oración. Pongan sus manos el uno sobre el otro.
Ahora, eso que está viniendo entre ustedes es un testimonio de lo que estoy hablando. Es el Jesucristo resucitado. Las manos de ustedes los están sanando uno al otro. A medida que Uds. avanzan, el Ángel de Dios está sobre Uds., Satanás es reprendido, y Uds. están…
1 Buenas tardes amigos. Estoy muy feliz de estar aquí otra vez esta noche para ministrar en el Nombre del querido Señor Jesús, a su pueblo. Y yo quiero expresar de nuevo mis agradecimientos a ese coro hispano por ese hermoso canto. Uds. saben, no siempre sucede, tal vez, el que yo pueda entender las palabras, pero el espíritu en el que fue cantado, uno podría entenderlo.
En la manera que, Ud. puede leer un libro, leer un sermón, pero no podrá sacar algo de eso, a menos que Ud. escuche a la persona predicar ese sermón. El Espíritu va con ello. Les agradezco señoritas y jóvenes por su amabilidad hacia nosotros. Y nosotros lo apreciamos mucho, el que hayan sido leales en venir y ayudarnos de esa manera. Y que Dios les bendiga siempre, solo oro que Dios esté con Uds. y que simplemente les dé lo mejor que Él tiene en Su reino. Confío en el resto, para cada uno de Uds.
2 Y cada vez que puedan venir a cantar un especial, junto con otros, lo apreciamos. Y todavía me acuerdo las veces que he estado en su iglesia allá, cuando vine por primera vez a Phoenix y oré por dos mil quinientas personas, una tarde. Esa es la línea de oración más larga que yo he tenido: dos mil quinientas personas, una tarde. Aproximadamente esa gran cantidad, tal vez un poco más o un poco menos, nosotros no pudimos calcularlo, solamente… Yo dije que iba a orar por todos aquí y si se vaciaba, ellos lo llenarían de nuevo. En ese momento que se vaciaba, se llenaba de nuevo y continuó todo el día. Y así que, ellos calcularon que alrededor de dos mil quinientas personas pasaron por la línea de oración ese día.
Así que estamos muy felices de saber de los magníficos resultados de muchos que fueron sanados esa tarde y salvos. Los testimonios de algunos de ellos todavía perduran, de cómo el Señor bendijo.
3 Estamos pensando en el Madison Square Garden, por supuesto, otra vez. La última vez que yo estuve aquí, me tuvieron bajo esos reflectores allá. Yo la tengo en mi casa, enmarcada, cuando estuvimos aquí, creo que una o dos noches o algo así, cuando estuvimos aquí la otra ocasión. Es mejor regresar de esta manera, por supuesto.
Ahora, tengo entendido que los indios vendrán mañana por la noche, o el sábado por la noche, o en algún momento, para el servicio. Me hubiera gustado haber ido a las Reservas, si el misionero está aquí. Esas eran totalmente mis intenciones, hacer eso. Pero mi tiempo está muy ajustado. Tengo todos los días ocupados, y me toma cinco días llegar a casa, así que yo no voy a poder hacerlo. Recién llegué una tarde y me voy a la mañana siguiente a Columbus, Ohio, al Coliseo. Y me voy de allí una tarde, simplemente regreso de nuevo Louisville, Kentucky. Por lo tanto, es solo de un lugar al otro, al punto que nuestro tiempo está tan ocupado de tal manera que no nos queda el tiempo para hacerlo.
4 Recuerdo haberle dicho a esos indios, que yo regresaría. Y pienso hacer eso. Tan pronto como sea posible. Tal vez solo ir, y en lugar de estar un día, darles cuatro o cinco días allá en la Reserva. Y orar con ellos y ayudarlos. Tengo entendido que ellos están celebrando una gran reunión allá ahora. Algunas de las iglesias están allá y están pasando un gran tiempo.
Escuché que un hermano en aquel lugar les está predicando sanidad Divina, y eso está muy bien. Si alguno de ellos está aquí, quiero que sepan, ese hombre tiene tanto derecho a orar por los enfermos como yo o cualquier otra persona. Eso es correcto. Si él lo cree y lo predica, y lo coloca en la Expiación de Cristo, entonces él tiene el derecho de hacerlo. Y yo le agradezco a Dios que haya alguien que ayude.
En todas partes…. Nosotros solo…. El gran llamamiento viene. El llamamiento Macedonio es el llamamiento universal ahora, ¿no es así, en todas partes? “Ven y ayúdanos”.
5 Y estamos esperando con gran expectativa llegar al extranjero y regresar con la gente… ¿Me escuchan bien, allá arriba en los balcones? ¿Está llegando? Muy bien. Y yo estaba pensando, el comentario que hice la última vez que estuve aquí. Yo dije: “Este es un cuadrilátero donde las personas luchan y pelean”. Recuerdo que, yo mismo solía practicar ese tipo de deporte. Yo solía boxear. Gané el campeonato de peso gallo de los tres estados, y no fui derrotado. Yo simplemente lo dejé para predicar el Evangelio. Pero déjenme decirles, ahora tengo una pelea más grande, como nunca antes en mi vida. Yo no estoy peleando con mi compañero; estoy peleando contra el diablo lo más duro que puedo.
6 Y yo siempre recuerdo las diferentes técnicas y las formas de cuidarse, y las diferentes cosas de la defensa y así sucesivamente, en el boxeo. Y ciertamente uno tiene que estar alerta cuando se está peleando contra este gran enemigo que tenemos ahora.
Por tanto sí que estoy feliz de… No tengo nada en contra de las arenas y los deportes; cuando es limpio, eso es algo muy bueno. Yo simplemente no los escucho ni nada, porque yo no… Eso estaba en mi sangre, así que solo me mantengo alejado de eso.
Pero ahora yo tengo una gran pelea y un enemigo tan horrible. Y este tipo no es mi amigo; él es mi enemigo, el diablo. Pero estoy tan agradecido de tener tanto tiempo sentado alrededor: fe, lo que se necesita para vencer a este enemigo. Y Dios lo concederá.
7 Ahora, el Señor les bendiga. Solo estamos empezando en un lugar nuevo esta noche, por supuesto, nos confunde un poco por unos momentos, tal vez para empezar. Pero el Señor se encargará de eso estoy seguro. Solo leemos parte de Su Palabra y creemos que Él está aquí para ayudarnos y Él lo hará. ¿No creen Uds. eso?
8 Quiero leer de 2 Reyes para una porción de las Escrituras esta tarde, solo para pasar algunos comentarios, durante los siguientes quince minutos aproximadamente, antes de llamar a la línea de oración. Ellos dijeron que mañana iban a tratar de poner vigas aquí, son pequeñas de dos por seis o algo así, que… No se puede poner mucho peso aquí, pero encontraremos una manera de orar por los enfermos.
Francamente, Uds. no tiene que subir aquí. Solo tienen que tener fe allí donde están sentados. Dios se ocupa del resto, ¿no es así? Y oren por mí esta noche. Yo soy el que realmente necesita oración, no por enfermedad, estoy muy agradecido por eso. Pero necesito oración mientras estoy tratando de ministrar a los demás. Si tan solo se dieran cuenta de la oposición que hay cuando uno… El poder espiritual que rodea a una persona cuando uno está hablando de Cristo, y especialmente en el modo de traer la Palabra… o hacer que la Palabra se manifieste a la gente. Esa es la cuestión, cuando la Palabra, solamente predicando la Palabra…
9 Aquí hace algún tiempo, fui a un auditorio donde otro hombre, un buen hombre religioso, un buen hermano, un maestro famoso, conocido internacionalmente… o, a nivel nacional, en cualquier caso, y él estaba un tanto en contra de la sanidad Divina. Él ha cambiado de opinión desde entonces.
Pero esa tarde, cuando mil quinientas, mil ochocientas personas estaban sentadas en el auditorio, él predicó acerca de Cristo el Salvador del mundo, le preguntó a la gente si vendrían y lo aceptarían. Hubo una mujer que fue y estrechó su mano. Y nada en contra de eso. El salió. Se despidió a la audiencia. Salió su congregación, gente agradable, bien vestida, gente que se miraba inteligente. Nada malo en ellos. Al salir, el ministro le inclinó la cabeza a la gente y salió de una manera digna y elegante. Yo pensé: oh vaya, eso está muy bien.
Pero aquí venía mi grupo entrando. Los míos entran con muletas, sillas de ruedas y camisas de fuerza. Eso es algo diferente que su fe pueda sacudirse algo como eso, ¿ve Ud.? Solo decir: “Venga y acepte a Cristo y sea salvo”, y salir, eso no es tan malo. Pero cuando Ud. tiene que probar lo que está diciendo… Eso es correcto. Cuando Jesucristo desciende y hace…
Pero, hermano, mientras eso esté en Su Evangelio y Él lo prometió, no deje que nada lo sacuda, porque Él lo hará. Esa es la verdad. Él lo hará. Sí, señor. Lo único que Ud. tiene que hacer es creerlo y pedirle a Él que lo ayude, y creer que Él lo hará, y Él se encargará del resto.
Así que yo oro para que Dios nos ayude a cada uno de nosotros esta noche mientras leemos Su Palabra, y hablamos unos momentos, y luego la oración por los enfermos. En 2 Reyes, tercer capítulo, comenzando con el versículo 14, leemos 14 y 15 inclusive, solo para una lectura de Su Palabra.
10 Ahora, esto es algo nuevo para mí. Normalmente, cuando estoy aquí, los administradores están conmigo y ellos son los que hablan, predican la Palabra. Y yo soy un orador muy, muy deficiente. Y luego cuando yo entro y trato de hacer lo mejor que puedo con eso, y luego intento entrar de nuevo a orar por los enfermos, es bastante… La reunión no obtiene el valor a la manera de la sanidad Divina que nosotros deberíamos tener.
La reunión aquí se anunció: “No es un servicio de sanidad”. Estas reuniones no se anunciaron como servicio de sanidad. Se anunció para la predicación del Evangelio. Y yo estaba descansando un poco antes de cruzar los mares. Los servicios de sanidad debían ser al otro lado del mar.
11 Les diré cuánto más fácil es allá. Cuando Ud. está sentado allá quizás ante setenta y cinco mil o cien mil personas, y están allá… Algunos de ellos ni siquiera saben cuál es la mano derecha ni la izquierda. Algunos de ellos son… Bueno, un gran porcentaje de ellos, especialmente en África y esos lugares, están desnudos. Puede parecer extraño, pero mientras yo estaba hablando, una mujer dio a luz a un bebé, sentada allí mismo. Ella solo levantó al bebé, lo puso en sus brazos, y siguió adelante, ni siquiera le prestó atención como si no hubiera pasado nada. Son muy fuertes en ese sentido.
Pero estando sentados ellos allí… Y déjenlos ver que suceda una sola cosa sobrenatural. Uno no tiene que tener más. Lo único que ellos hacen, se ponen de pie y colocan sus sillas de ruedas en el rincón, o las muletas, o lo que sea con lo que estén caminando, dejan sus catres allí, recogen sus lechos, se van a casa regocijándose, felices, recibiendo al Señor y siendo sanados, ¿ven? No es difícil. Y nada, solamente diez minutos, todo se acabó.
12 Se requería de, tal vez quince o veinte intérpretes. Por ejemplo uno diría: “Jesucristo, el Hijo de Dios”. Y el intérprete parado al lado de uno, tal vez… él haría, [El Hermano Branham imita el sonido] Eso significa “Jesucristo, el Hijo de Dios”.
Cuando yo solía escuchar a personas, al pueblo pentecostal, hablando en lenguas, yo solía decir: “Yo no sé sobre eso. Ellos no hacen un ruido que suene bien, por alguna razón”. Eso fue antes de que yo supiera algo al respecto.
Pero ahora yo sé una cosa: Ud. no puede hacer un ruido a menos que signifique algo. Es solo alguna clase de lenguaje en alguna parte. Si alguna vez entran en esas tribus y cosas, se darán cuenta que eso tiene cierto tipo de significado. No importa qué tipo de sonido, gruñido, gemidos y todo lo demás, eso tiene un significado para ellos, por medio de alguien.
13 Y tal vez, uno hablaría, luego este, luego ese, y ese, y aquel. Y tal vez uno se iría a tomar un trago de agua y regresar y sentarse antes de que terminen. Uno diría: “Jesucristo, el Hijo de Dios” antes de pasar por todos los intérpretes… Y ahora, uno tiene que esperarlos.
Pero tan pronto como uno entrega su mensaje, uno corto, solo decir unas pocas palabras, y luego solo hacerles el reto y decir: “Ahora, si Jesucristo del cual estoy hablando, ha resucitado de entre los muertos, y Él prometió (Ahora, nosotros solo lo basamos en Su Palabra) que las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Y Yo estaré con vosotros siempre hasta el fin del mundo. Ahora, si Él ha resucitado de entre los muertos y vive entre la gente, Él producirá las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra”.
Uno les pide que crean eso, cada uno de ellos dirá que si ellos pueden ver eso, lo creerán. Luego uno consigue a un nativo, en cualquier lugar que se quiera, se acerca (yo no puedo hablar su idioma), no sabe nada de lo que yo estaba hablando. Yo nunca lo he visto, ni escuché de él, y el Espíritu Santo se parará allí y le revelará directamente a ese hombre su vida. Cada uno de ellos lo aceptará. Todos ellos lo cree en ese momento. Ud. simplemente los ve a ellos… y una oración.
14 El Hermano Bosworth, quien yo creo que es un hombre muy fino. Todos Uds. lo conocen, casi… Fred Bosworth. ¿Cuántos conocen al Hermano Bosworth? Claro, casi todos los que están en las filas del Evangelio completo conocen al Hermano Fred Bosworth. Él dijo: “Hermano Branham, sin lugar a dudas, hay al menos veinticinco mil sanidades, esa tarde, con una sola oración”.
Solo fui al micrófono después de que algo había sucedido en la plataforma, y ofrecí oración. Y él dijo: “Yo me paré allí y lloré, Hermano Branham”. Dijo: “Yo simplemente derramé mi corazón, con solo verlos, avanzando y cargando sus viejos palos y todo lo demás, al punto que simplemente estaban allí acumulados por montones y montones y todo. Se iban de esa forma simplemente sanados…”. Dijo: “Por lo menos veinticinco mil personas”.
15 Ahora, esa es la forma en que mi ministerio debería funcionar en Estados Unidos. Pero recuerden, yo soy estadounidense. Y yo amo a mi país. Este es el mejor país del mundo. Y no lo digo porque estoy parado aquí. No, señor. Yo lo digo porque lo digo en serio.
Cuando estuve en Francia y alrededor, probablemente crucé las tumbas de muchos Branham muertos que murieron por esta nación. Y si me llegara el momento de hacerlo, yo lo haría tan libre como ellos lo hicieron. Pero, hermano, necesitamos enderezar tantas cosas en este país. Y yo digo esto con un amor en mi corazón: si hay alguna nación que yo alguna vez haya visitado (prácticamente he estado en todo el mundo), si hay alguna nación que sé que necesita un misionero, son los Estados Unidos. Exactamente correcto.
Es mucho más difícil tratar con un pagano educado, que con uno que no tiene educación. Él sabe demasiado al respecto. Ellos se quedarán sentados. Los que no tienen educación verán la obra del Espíritu Santo; ellos lo aceptarán. Los no… los educados dicen: “Eso es telepatía mental”. “Ese sujeto es un brujo”. “No hay nada en eso. Los días de los milagros han pasado. El Dr. Jones así lo dijo”. O alguien más dijo esto o algo.
16 No es de extrañar que los pobres estadounidenses estén tan desconcertados en sus mentes, ellos no saben qué creer. Uno dice esto, y uno dice aquello, y uno dice esto. ¿No es eso cierto? Bueno, la pobre gente. No es de extrañar… Voy a predicar unas noches más adelante algo sobre eso cuando llegue mi oportunidad de utilizar el servicio de predicación, o tal vez el domingo por la tarde, sobre estas cosas. Y la gente estadounidense es la gente más confundida que yo conozco en el mundo (eso es correcto), hablando religiosamente. Cuando yo fui a los Hotentotes de África [Los Hotentotes son una etnia nómada africana- Traductor], ellos podrían venir aquí y enseñarnos cómo vivir moralmente.
Cuando hablé sobre misioneros en la India, ellos dijeron: “¿Qué nos vas a enseñar? ¿Cómo divorciarnos de nuestras esposas y beber whisky y comportarnos de la manera que todos Uds. lo hacen, y se hacen llamar una nación Cristiana?”. Ellos no hacen eso en aquel lugar, Uds. saben.
17 Oh, la moral de ellos en aquel lugar va más allá de la nuestra, a tal punto que la nuestra ni siquiera está a la sombra de ellos. Eso es correcto. Nosotros tenemos… La mayor raíz de divorcio en el mundo está en los Estados Unidos. Dijeron: “¿Quieren enseñarnos cómo divorciarnos de nuestras esposas y llamar a eso Cristianismo? ¿Cómo tener tiendas de whisky en cada esquina, emborracharnos y comportarnos de esa manera? ¿Llaman Uds. a eso Cristianismo? Bueno, estamos mejor como Mahometanos”. Moralmente hablando, ellos lo están; moralmente hablando.
Cuando el Cristianismo es la cosa más limpia y sagrada que hay de este lado del cielo. Pero sus representantes son los que lo están destruyendo. Eso es verdad. Son aquellos que lo representan. Nosotros nos hacemos llamar una nación Cristiana. No somos una nación Cristiana más de lo que son cualquiera de las demás. Correcto. Nosotros nos llamamos eso, pero ser un Cristiano es una experiencia individual, un hombre nacido de nuevo del Espíritu de Dios hace a un Cristiano, no una confesión fría, yendo a la iglesia y viviendo… Sus frutos dicen lo que Ud. es. ¿Es correcto eso? Es verdad.
18 Así que en los Estados Unidos las señales y maravillas de Dios pueden tener lugar. Si lo que ocurrió anoche o la noche anterior (una de esas noches, cualquier noche) hubiera ocurrido en Bombay, India, se hubieran ganado cien mil almas para Jesucristo. Cuando las personas entran en nuestras reuniones y vuelven a salir, dicen: “Bueno, ¿qué piensan Uds. al respecto?”.
“Solo un adivino pulido”, algo como eso. “Solo telepatía mental. El sujeto es un verdadero psicólogo”. Esos son los educados.
La educación es (aún en su mejor forma) ha sido la mayor maldición que el Cristianismo haya tenido. Correcto. Ustedes educan a las personas a tal punto que ellos saben más de lo que Dios sabe al respecto, ¿ven? Y es entonces cuando ellos no saben nada.
El que se humilla ante Dios, Dios se encargará del resto. Usted solo créale a Dios. Yo prefiero… Yo tengo dos niñas pequeñas aquí; yo prefiero que esas niñas no conozcan su abecedario pero que conozcan a Jesucristo, en lugar de tener toda la educación que el mundo pueda acumularles, y conocer cómo… Y no conocer a Jesucristo. Yo preferiría que ellas conocieran a Cristo. Eso es correcto. Amén.
19 Bueno, mejor es que lea mis Escrituras, ¿no es así? En el versículo 14.
Y Eliseo dijo: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josafat rey de Judá, no te mirara a ti, ni te viera.
Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo.
20 Ahora, vamos a inclinar nuestros rostros por un momento. Y también quiero orar por estos pañuelos.
Nuestro bondadoso Padre Celestial, el Autor de esta Palabra, te damos las gracias esta noche desde lo profundo de nuestro corazón, por haber enviado a Jesucristo, el Hijo de Dios, para redimirnos de una vida de pecado y corrupción a este gran camino del Espíritu Santo en el cual ahora caminamos. Te damos las gracias por la fe de las personas que trajeron estos pañuelos.
Y ahora, amado y bondadoso Padre, mientras pongo mis manos sobre ellos, pidiendo que Tú los bendigas con el propósito de sanar a los cuerpos enfermos. Ahora, Padre, me doy cuenta de que muchos de estos aquí, quizás, pobres padres y madres los están esperando, y tal vez sea la única esperanza que les queda de volver a estar bien. Sus médicos, con toda amabilidad, han hecho todo lo posible para sanar a la gente. Pero tal vez ahora esté fuera del control del médico. Solo Tú puedes detenerlo.
21 Y yo estoy agradecido, Padre, que la gente tenga suficiente confianza para enviar estos pañuelos aquí a esta audiencia esta noche para que ore esta gente Cristiana. Estamos agradecidos por la confianza que tienen en Ti. Padre, yo ruego para que ninguno de ellos quede fuera, sino que cada uno de ellos puede ser sanado. Concédelo, Señor.
Y ahora, que el Espíritu Santo pueda tomar la Palabra de Dios y circuncida los labios del predicador y los corazones del oyente. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
22 Yo estaba un poco cansado esta noche. Cuando me estaba comportando un poco nervioso. Acabo de conducir ciento treinta y tantas millas [Aprox. 209 km] en unas dos horas y algo, hace un rato, así que estoy realmente, realmente muy cansado. Y yo estaba tratando de relajarme. Las reuniones se alargan tanto que lo hace difícil.
Ahora, solo unos momentos de su tiempo, para hablar. Trataremos de comenzar la línea de oración exactamente a las nueve en punto, si nos es posible.
23 Ahora, durante el tiempo de esta lectura de la Escritura, fue cuando el rey Acab, él había sido rey de Judá… o, Israel durante mucho tiempo, y él había muerto y su hijo había ocupado su lugar. Y el rey de Judá era Josafat, un hombre justo y temeroso de Dios. Y entonces los países extranjeros vinieron contra Judá… o, contra Israel. Y el rey de Israel se acercó al rey de Judá y le pidió que se aliara con él; que subiera y luchara en contra del rey que venía contra ellos.
Y qué terrible error cometió Josafat, este hombre justo, en ese tiempo. Él se unió a los incrédulos. Y cualquier hombre que llega a unirse a un incrédulo: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”, dijo Jesús.
Nunca se unan Uds. a los incrédulos. La Biblia dice: “No se unan en yugo desigual”.
Aquí hace algún tiempo, y durante el tiempo de esta última guerra, cuando nos pusimos de parte de Rusia. ¡Cómo me preguntaba yo, cómo podría ser eso! Bueno, ahí estamos nosotros. No quisimos aceptar la cruz, así que obtuvimos una cruz doble. Eso es todo.
24 Este gran rey de… Otra cosa, una vez que Ud. se haya unido a un incrédulo, Ud. aprenderá sus modos, si no vigila. Ellos emprendieron el viaje y salieron al desierto durante siete días sin consultar al Señor —salieron a pelear la batalla sin consultar al Señor.
Ahora, yo pienso que si Josafat se hubiera calmado y no se hubiera exaltado cuando sucedió algo, habría consultado primero al Señor. Creo que esta noche, o cualquier otra noche en los servicios, cuando Uds. vean al Espíritu Santo moviéndose en la audiencia, antes de juzgarlo demasiado rápido, será mejor que Uds. permanezcan quietos y consulten primero al Señor al respecto. Y digan: “Señor, ¿qué es esto? Tú házmelo saber. ¿Esto eres Tú?”. Luego deje que Dios le hable a Ud. al respecto.
25 Ahora, pero cuando él pasó siete días —no buscaron una brújula esos siete días, ni la empacaron— ellos salieron allí al desierto, y se quedaron sin agua. Y estaban a punto de morir. Y Josafat, siendo un hombre justo, un hombre temeroso de Dios, tuvo el sentido común de pensar: “¿No hay alguien en alguna parte que pueda orar una oración de fe o algo por nosotros?”. Se parece al comportamiento de un Cristiano, ¿no es así? Cuando él se mete en problemas, empieza a pensar en la oración o en alguien que pueda ayudarlo. Él dijo: “¿No hay un profeta al que podamos consultar?”.
26 Aunque él estaba un poco tarde. Él debió haber pensado en eso hace siete u ocho días antes de irse. Pero después de todo, Dios en Su misericordia. Algunos de ellos dijeron: “Sí, Eliseo está aquí, él le derramaba el agua a Elías en las manos”. En otras palabras, él se había relacionado con un verdadero profeta. Elías era un verdadero profeta. Y Eliseo estaba usando su manto.
Y qué hermoso tipo de esos dos profetas. Oh, si tan solo tuviéramos tiempo esta noche para colocar esas cosas exactamente donde deberían estar. Ellos son un tipo perfecto de Cristo y la iglesia. Elías: un tipo de Cristo, el poderoso profeta de Dios. Y fíjense: Justo antes de irse, sabiendo que él se iría, él no dejó a la nación sin un testigo; él hizo los preparativos para que un hombre tomara su lugar: el testigo de Dios.
27 Cuán bellamente Cristo hizo lo mismo. Antes de irse, como testigo de Dios, Él hizo los preparativos de una iglesia, y ordenó que fueran testigos a lo largo de toda la edad de la iglesia, directamente hasta el fin del mundo.
Yo creo que después de que él le arrojara el manto encima, cuando él estaba arando (Eliseo), y él mató al buey, tomó el yugo y así sucesivamente e hizo un banquete, mientras ellos asaban la carne; le dijo adiós a su padre y a su madre, y siguió a Elías.
28 Noten, cómo los Cristianos tan pronto como llegan a estar ungidos, cómo a veces son tentados. Pero Eliseo era un profeta, y él dijo… Elías dijo: “Quédate aquí. El Señor me llamó a Galaad… Gilgal”.
Así que él dijo: “Vive Jehová y vive tu alma que no te dejaré”. Me gusta eso. Se iba a quedar allí mismo con él. Él había comenzado y ahora iba a proseguir. Nosotros solíamos cantar un pequeño canto.
Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor,
Empecé con Jesús, ahora, voy a proseguir.
¿Alguna vez escucharon ese canto antiguo? ¡Vaya! yo solía escucharlo cuando recién llegué al camino.
29 Ahora, noten. Él continuó y luego, cuando fue con él a la ciudad, él dijo: “El Señor me ha enviado a la escuela de los profetas”. Así que dijo: “Quédate aquí”.
Dijo: “Vive Jehová y vive tu alma que no te dejaré”. En eso se va a la escuela de los profetas. Segunda etapa del viaje. Observe… [Palabra incierta]. De prisa de esta manera, se les pasa por alto.
Pero si ellos son un tipo, entonces tuvieron que seguir correctamente el plan de Cristo y la iglesia en esta edad. En la segunda etapa del viaje, ellos pasaron por el grupo educado, más espiritual, que los que tenían en Gilgal. Los profetas, la escuela de los profetas, los educados. Aunque nunca he creído que hayan tenido mucho de profetas.
Uno salió un día a buscar algunos guisantes y consiguió unas calabazas silvestres. Si el hombre no sabía la diferencia entre los guisantes y las calabazas silvestres, yo no lo sé. Muy bien, de esa manera es como se ponen hoy algunas de estas escuelas de los profetas ¿no lo creen? No pueden discernir la diferencia entre las cosas espirituales y las cosas espiritualistas. Muy bien. Noten.
30 Luego, cuando él fue a la escuela de los profetas, él dijo: “Quédate ahora aquí. El Señor me ha llamado al Jordán”.
Él dijo: “Vive Jehová, y vive tu alma que no te dejaré”. Ahora, si se fijan, después de haber puesto su manto sobre él, simplemente lo arrojó sobre él en el campo, y dijo que lo siguiera, esa fue la bendición que Cristo le dio a la iglesia: “Seguir”. Eso tiene una doble parábola allí, que… Solo tomaré este lado de eso para esta noche.
Pero fíjense, esas etapas por las que pasó son las etapas del viaje. Cuando la iglesia vino de la edad del oscurantismo… salió de la edad del oscurantismo, la primera etapa del viaje fue con Lutero, Gilgal. La segunda etapa fue la edad Metodista: la edad de John Wesley, la iglesia Metodista, la segunda gran reforma, tal como fue.
31 Ahora, la tercera etapa está llegando. Pero la iglesia todavía sigue adelante, Eliseo siguiendo a Elías. Y cuando él logra cruzar… hacia el Jordán… El Jordán es un punto de separación, o muerte. Ustedes han escuchado muchas veces: “Cuando esté en las riberas del río Jordán…”. El Jordán era “muerte”. La edad Luterana siguió enseguida, y también la edad Metodista.
Pero nosotros llegamos a otra edad ahora, la edad de “muriendo, a todos sus placeres mundanos”. Dios tiene que hacer algo con Ud. antes de poder darle el Espíritu Santo. Ud. tiene que morir, debe morir. Si Ud. no muere, Ud. no puede… Recuerde, la vida solo puede salir de la muerte. Una semilla solo puede morir, cualquier otra cosa solo puede morir. Y de la muerte viene la vida. De la muerte de Cristo viene la resurrección de la vida.
Y la única forma en que Ud. puede, esta noche, cobrar vida en la fe de Dios, es que Ud. muera a sí mismo y a los síntomas, y a todo a su alrededor, y que cobre vida: morir, morir a los síntomas, morir a las circunstancias, morir a todo lo demás y que cobre vida en Cristo.
32 Ahora, cuando llegaron al Jordán… Era hora de cruzar. Él hizo el camino. Luego, cuando él cruzó al otro lado, a la etapa de la iglesia del Espíritu Santo, dijo: “Ahora, quiero preguntarte algo”. Dijo: “Entonces, ¿qué es lo que quieres?”.
Él dijo: “Que una doble porción de tu espíritu venga sobre mí”. Esa es la manera de pedirlo. No tenga miedo. Pida todo el lote. Jesús dijo: “No tenéis lo que deseáis, porque no pedís. No pedís porque no creéis .Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido”. Pidan mucho. “Dios, no me hagas sentir solo un poquito mejor; recupérame completamente”. No solamente me dejes tener suficiente religión para hacerme miserable; mátame al pecado para que yo pueda vivir en Cristo. Eso es correcto.
33 No me hagas de tal forma que solo pueda sentarme tranquilamente y tal vez inclinar mi cabeza de vez en cuando; hazme de tal manera que pueda gritar. Hazme de tal manera para que pueda abrir mi boca y cantar, y alabar a Dios. Dame la porción completa. Déjame tener el bautismo. Déjame morir a las cosas del mundo y a las personas que me rodean. Cuando yo vaya a la iglesia, déjame adorarte. Eso es correcto.
No importa lo que piensen los demás, solo mátame completamente. Eso es lo que necesitamos esta noche: es una experiencia de Jordán. ¿Es correcto eso? Muchos de nosotros somos como la escuela de los profetas: parados al otro lado de la colina, mirando de lejos. Crucemos el río esta noche.
Dice: “Señor, la señorita Fulana de Tal se sanó; ella tenía cáncer. El señor Fulano de Tal estaba en una silla de ruedas; él caminó”. ¿Qué de Ud.? Crucemos esta noche. Amén.
34 ¡Noten! Y cuando ellos cruzaron, él dijo: “Ahora, cosa difícil has pedido, mas sin embargo, si me vieres cuando fuere quitado de ti, lo tendrás”. ¿Podría Ud. imaginarse a un hombre con un solo ojo? Ese es el problema con los Cristianos esta noche. Tienen su ojo, uno de ellos en Cristo y el otro en el mundo, y esa es la razón por la que no estamos llegando a ninguna parte.
Puedo ver a Eliseo observándolo, cada movimiento que él hacía. Esa es la única forma en que él alguna vez recibiría la bendición cuando él lo mirara a él, mantuvo sus ojos en él. Mantenga sus ojos en Cristo. No mire lo enfermo que Ud. está o lo que dijo el doctor. Vea lo que Cristo dijo. Mantenga sus ojos allí mismo. Crea lo que Él dijo. Sus palabras son verdad.
35 Mantenga sus ojos allí. Él dijo: “Ahora, si me vieres cuando fuere quitado…”. Oh vaya, él simplemente siguió caminando, mirándolo. Mirándolo. Después cuando, de repente, desde el cielo vino un carruaje, caballos de fuego, y recogió a Elías. Y a medida que él subía, se quitó el manto con el que había abierto el mar con… o, abrió el río, se quitó el manto, la arrojó hacia abajo y Eliseo lo recogió.
¡Qué hermoso tipo de la iglesia! Cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él hizo grandes obras y grandes maravillas. Elías cuando él estuvo aquí, él hizo grandes obras. Pero Eliseo tenía una doble porción de su espíritu. Elías hizo ocho milagros, y Eliseo hizo dieciséis milagros: una doble porción, perfecto de la iglesia.
36 Una vez, a Jesús le pidieron: “Concede que mis hijos se sienten el uno a Tu derecha, y el otro a Tu izquierda en el Reino”.
Él dijo: “¿Podéis beber del vaso que Yo bebo?”.
Ella dijo: “Sí”.
Dijo: “¿Podéis ser bautizado con el bautismo con que Yo soy bautizado?”.
Dijo: “Sí”.
Dijo: “Sí puedes. Pero el sentaros a Mi derecha y a Mi izquierda, no es Mío darlo”.
Así que el bautismo del Espíritu Santo estaba sobre Cristo. Cuando Él fue tomado en el día de Pentecostés, ciento veinte personas entraron al aposento alto, allá arriba con los ojos fijos en el cielo, mirando. Y cuando Él arrojó ese manto del Espíritu Santo en ese lugar, ella recogió una porción doble del Espíritu de Dios.
37 “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis, y mayores que estas, porque Yo voy a Mi Padre”. Y una iglesia del Dios viviente, que reclama estar bautizada con el Espíritu Santo, el mismo Espíritu estuvo sobre Jesucristo, ha reclamado besar las bendiciones del borde de la copa de Su santificación; me pregunto cómo podemos quedarnos quietos en el tiempo en que Su poder se está moviendo de esa forma. ¡Oh, vaya! Me pregunto si no podemos levantar el manto y decir: “¿Dónde está el Dios que guió a Jesucristo de victoria en victoria?”. Amén. Sí, señor. Aquí estaba un hombre que tenía una doble porción. Dijo: “Bajemos y veámoslo a él”.
Ese es el problema con el mundo de hoy. Están afectados con lepra y todo lo demás. Ellos tienen que llegar a una parte y Dios quiere que Su iglesia que tiene la doble porción brille. Ellos tratarán de ponerle encima un almud, pero quítelo y vuelva a brillar. Eso es correcto. Párese cara a cara con él. Ud. tiene a Dios de su parte, por tanto ¿quién puede estar en contra de usted?
38 Dijo: “Descendamos a ver a este hombre Eliseo”. Así que ellos fueron para allá y… Él vio a Joram venir frente a Acab. Él como que se enojó. Eso ha de ser difícil para Uds., pueblo Armeniano, pero déjenme decirles, incluso ese profeta se enardeció un poco; ¿no creen eso? A él como que se le subieron los vapores. Él tenía su justa indignación. ¿Les suena eso mejor? Algo se rompió de todos modos.
Él salió y dijo: “Si no fuera por la presencia de Josafat…”. Él le dijo primero a Joram: “¿Por qué no vas al dios de tu madre? Ve al profeta de tu madre, Baal, a los profetas de tu padre y así sucesivamente. ¿Por qué viniste a mí? Vuelve a descender”.
Él dijo: “No, Dios nos ha traído reyes aquí para matarnos”.
Él dijo: “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat, ni siquiera te viera”.
39 ¡Vaya!, ahí estaba él. Me gustaría decir algo justo aquí, pero mejor es que lo retenga. Muy bien. “Si no tuviese respeto al rostro de Josafat”, dijo: “ni siquiera te viera”. Ahora, él se encolerizó, Uds. saben. Se le subió el temperamento. Él dijo: “Ahora bien… Pero tráiganme un tañedor”.
Yo estaba hablando con un hombre no hace mucho que no creía en la música en la iglesia. Él estaba discutiendo conmigo sobre eso. Él dijo: “Oh, la música pertenece al mundo”.
Yo dije: “El Espíritu de Dios no vino sobre ese profeta encolerizado hasta que él consiguió al tañedor y comenzó a tocar un buen canto del Espíritu Santo chapado a la antigua. Y el Espíritu de Dios bajó sobre el profeta”. Eso es correcto. Dios no cambia Y si a Dios le gustaba la música en aquel día, a Dios le gusta la música hoy. Sí, señor.
40 Él comenzó a tocar el canto… No sé lo que tocaban en aquellos días, pero me imagino un buen canto antiguo como:
Habrá en el aire un encuentro con Jesús,
En el dulce hogar más allá,
Quisiera verte en la mansión de luz,
Cuando… en gloriosa eternidad.
Algo como eso, algunos de esos buenos cantos antiguos del Espíritu Santo. Y el Espíritu de Dios vino sobre el profeta.
Déjeme decirle, hermano, cuando nos sacudimos todos los grilletes formales, y que el Espíritu de Dios está nuevamente en los cantos, y regresamos a un viejo lugar donde podemos tener al Espíritu de Dios moviéndose en el lugar, entonces el profeta puede ver una visión, entonces los poderes de Dios llegan rebosándose. Entonces ellos pueden ver la sanidad Divina. Entonces pueden ver la resurrección de Cristo. Entonces pueden ver que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
41 Usted dice: “Hermano Branham, yo no soy el profeta”. Bueno, si Ud. no es el profeta, Ud. puede ser uno de los instrumentos de todos modos. Solamente siga tocando. Eso es correcto. Si Ud. no tiene más que esos diez, solo ventílelos lo más fuerte que pueda.
Si Ud. no puede ser el profeta, sea parte de los tañedores. Haga algo para hacer bajar el Espíritu del Señor. Amén. El profeta no pudo hacerlo él mismo; él tenía que tener al tañedor para ayudarlo. Así que comienza a… Entonces Ud. ve cuando todos… Cuando el profeta y la gente se pusieron en armonía con Dios, el profeta comenzó a ver cosas.
Ahora, hermano, si Ud. no ve la sanidad Divina, no ve el bautismo del Espíritu Santo, no ve este poderoso mover del Espíritu de Dios moviéndose en la última etapa aquí, solo entre en el Espíritu una vez y Ud. verá cosas; le serán reveladas cosas. Comenzará a notar que las cosas se ven diferentes, a lo que solían ser. Eso es correcto. Ud. no andará con un espíritu de crítica; Ud. regresará humildemente. Eso es correcto. ¡Oh, vaya! Yo mismo me siento un poco religioso esta noche.
42 Noten, cuando yo estaba pensando en eso, oh, cómo comencé a ver cosas. Ahora, observe lo que él dijo.
Es hora de que yo termine; me apresuraré. Note lo que él dijo. Él dijo: “Ahora, vayan para allá; no escucharéis viento, no veréis lluvia”. Ya había visto una visión, ¿ven? “No veréis viento, ni escucharéis lluvia; pero va a venir agua. Ahora, quiero que vayan para allá y caven estanques por todo alrededor esta noche”. Justo en el ardiente desierto caliente, donde no había ni pizca de agua.
¿Qué opina Ud. al respecto? “Ridículo”, dijo uno de ellos. Pero mientras la Palabra de Dios diga que lo haga, comience a cavar. Eso es correcto. Bueno, el doctor dijo: “No hay necesidad”. Cave de todas maneras. Oh, Dios dijo eso. Y recuerden, ellos tuvieron que ver a alguien cavar allí, y él golpeó contra algo así, y dijo: “Oh, vaya. Nosotros nos topamos con un trapo viejo”. Aviente ese trapo viejo. Muchas veces cuando Ud. está cavando se topa con ese vecino que vive al lado suyo, le dice a Ud.: “No hay tal cosa como sanidad Divina”. Aviente ese. Siga cavando. Eso es correcto.
Usted se topa con su pastor bajo esa misma circunstancia a veces. Él dice: “Yo no perdería el tiempo con ese montón de santos rodadores”. Arrójelo, siga cavando. Eso es correcto. Cave un poco más alejado de él.
43 Recuerde, hermano, cuanto más profundo cave Ud., más agua obtendrá. Eso es correcto. No queremos nada superficial. Queremos todo lo que Dios tiene para nosotros, todo: el poder de Su resurrección. Sí señor. Nosotros simplemente seguiremos cavando. ¡Oh, vaya!
Usted se topa con su hermana, madre, quien sea, solo deshágase de ellos. Siga cavando. Obtenga una buena zanja profunda, porque entre más grande tenga la zanja, más agua conseguirá. ¡Oh, vaya! Casi al amanecer… ¡Aleluya! Llegó el agua por camino del desierto. ¿Por qué?
“Predicador, ¿de dónde vino esa agua?”.
“Yo no lo sé”.
“¿Llovió?”.
“No”.
Pero recuerden, Israel acababa de atravesar ese desierto unos años antes. Esa roca que fue herida en el desierto todavía estaba allí, esa roca de… [Palabra incierta.]. ¡Aleluya!
Déjenme decirles, esa Roca todavía está aquí esta noche también. Eso es correcto. Solo comiencen a cavar y vean si los estanques no se llenan. Quiten todo el mundo del camino. Tome esos viejos cines y aventuras campestres y cosas que han estado atendiendo, todas esas otras cosas, tírelo. Deje que las aguas entren. Dele a Dios el primer lugar. Amén. Arregle esas cosas. Entonces las aguas pueden bajar, por el camino de Edom. Eso es correcto.
44 Y de repente, los otros anunciantes del otro lado miraron hacia atrás y dijeron: “Pues, yo creo que ellos hicieron una matanza allá abajo; parece sangre”. Así que fueron para allá. Y ellos se levantaron de una emboscada y los golpearon por todo el trayecto hasta los muros. Miren lo que hicieron. Ellos quemaron todas las ciudades y taparon cada pozo. Cortaron cada árbol. Ellos llenaron… Simplemente arruinaron el país.
Y, hermano, empiece a cavar esta noche con todo su corazón, sacando todo lo que Ud. pueda, y cuando lleguemos a la tierra donde están esos viejos incrédulos, tomemos una roca de testimonio y tapemos todos estos viejos pozos formales de alrededor, que están dando esta agua vieja estancada. Eso es correcto.
Montón de esta agua vieja estancada: “Los días de los milagros han pasado”. Esas cosas viejas tienen un millón de años. Déjelas ir. No hay tal cosa. Dios que vivió en los días de Moisés es el Dios que vive hoy. El Dios que vivió en Jesucristo tiene el Espíritu Santo aquí, resucitado de entre los muertos, es Jesús, y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Amén.
45 Bueno, bendito sea el Señor. Yo lo creo. Tráiganme un tañedor. Vamos a tocar. Tráiganme algunos corazones que le crean a Dios. Tráiganme algunos corazones como el de esa mujer que bajó de la montaña aquel día, cuando ella lo vio a Él abriéndose paso por la calle, y ella quería tocar el borde de Su manto. Sea parte de ese tañedor esta noche. Obsérvelo a Él dándose la vuelta, decir: “¿Quién Me tocó?”. ¿Ven? ¿Es correcto eso? Que el Señor les bendiga y añada gracia sobre gracia.
Discúlpenme por tomar todo ese tiempo. Pero que Dios esté con Uds. Yo solo… Uds. son una audiencia tan encantadora. Uno comienza a hablar de esa manera y es difícil saber cuándo detenerse. Pero que Dios les acompañe y les ayude ahora.
46 ¿Cuántos creen esta noche con todo su corazón, que esa Roca que estuvo en el desierto está aquí esta noche? Amén. Recuerden, fue Moisés quien golpeó la roca, y la vara que tenía en su mano era una vara de juicio, y golpeó la roca en el costado y salieron aguas, un tipo muy similar al de Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda…”. Esa Roca en el desierto era… salvó a un pueblo que estaba pereciendo.
Una vez yo vi un cuadro de eso. Simplemente me hastié de mirar ese cuadro de ver que ellos tenían un arroyo pequeñito goteando allí, era casi como (oh, yo no sé) un grifo que apenas medio gotea. Bueno, no fue de esa manera que el agua salió de allí. Bueno, hermano, había cerca de dos millones de judíos allá afuera, además de todos los camellos y cosas. Todos ellos bebieron todo lo que quisieron. Hubo chorros de eso. Eso agarraría millones de galones por minuto. ¡Aleluya!
De esa manera es que llega Jesucristo, no en una pequeña gota vieja por aquí y una gota por allá; Él llena su alma y su corazón. ¡Aleluya! Eso no está tapado de esa manera. Es un chorro abierto. “El que cree en Mí tiene Vida Eterna, habrá fuentes de agua saltando a Vida Eterna”. Oremos.
47 Padre celestial, te damos gracias por Jesús, la Fuente inagotable de Vida. ¡Aleluya! Estoy tan feliz de estar plantado en Él esta noche. Hablando, oh Dios, cómo te agradecemos por los frutos del Espíritu, mientras lo vemos manifestado en este día final. Vemos a la cizaña saliendo. Vemos que ellos están produciendo su evidencia. Pero vemos a la iglesia llegando con su evidencia también.
Te damos las gracias por la iglesia del Dios viviente. Señor, vístela con bordado puro y blanco. Concédelo, Señor. Ponla como un ejemplo. Empodérala, Señor. Concede esta noche que el Espíritu Santo pueda venir y tomar el control de cada persona aquí… o, continúe, como debería de decir, con el control que tienen sobre la gente, que grandes señales y maravillas se realicen para la gloria de Dios; porque lo pedimos en el Nombre de Jesús Amén. Dios les bendiga.
48 Ahora, oren por mí mientras yo oro por Uds. (Oh, bueno, todo está bien entonces. ¿Qué tarjetas repartiste? ¿O? “O”). Se repartió la tarjeta de oración “O” hace un rato a la audiencia aquí. Tomemos un… Por lo general nosotros llamamos alrededor de quince. No he logrado llegar a… todos ellos. Pero tal vez esta noche sí pueda, yo lo intentaré.
Vamos a llamar a la primera parte de ellos esta noche. Vean, ¿quién tiene la tarjeta de oración “O” número 1? Levante su mano. Tan pronto como Ud. pueda encontrar su tarjeta de oración y yo la mencione, levante su mano. Tarjeta de oración “O” número 1, levante su mano. ¿La “O” número 1? Gracias, dama. Venga para acá.
La “O” número 2, ¿quién tiene la tarjeta de oración “O” número 2? ¿Es la dama que está sentada allí? De acuerdo, señora, venga usted. De acuerdo, ¿La “O” número 3? ¿Quién tiene la tarjeta de oración “O” número 3? ¿Podría levantar su mano, siempre y cuando tenga la “O” número 3? ¿Es esta la persona? De acuerdo. La “O” número 4, ¿quién tiene el número 4? ¿Señora? ¿Está correcto? Número 5, ¿quién tiene la “O” número 5? Muy bien, señor.
49 Número 6, ¿quién tiene 6? ¿La “O” número 6? 7, 7, ¿tarjeta de oración 7? Alguien mire ahora, puede ser un indio o un hispano que no puede hablar. Entonces eso… O podría ser alguien sordo. Oh, aquí. Gracias hermana. Disculpe. Está bien, venga aquí. De acuerdo. Número 7. 8, ¿quién tiene la tarjeta de oración 8? ¿La “O” número 8? ¿8? De acuerdo, está bien. 9, 9, ¿quién tiene la tarjeta de oración 9? ¿La “O” número 9? ¿10? ¿10? De acuerdo, señora. ¿11? 11, ¿tarjeta de oración 11? ¿11? Gracias. ¿Tarjeta de oración 12? ¿Tarjeta de oración 12? ¿Quién tiene 12?
La razón por la que los llamo uno por uno, estoy recibiendo a muchos que regresan diciendo que ellos eran sordos y que no pudieron escuchar. Algunos de ellos no podían levantarse; estaban sentados en la silla, o no podían hablar inglés o algo.
Muy bien. 12, ¿quién tiene la tarjeta de oración 12? ¿Está aquí? ¿La O-12? ¿12? Gracias. 13, tarjeta de oración 13, ¿13? ¿Podrían ver la tarjeta de alguien? Puede ser alguien sordo o que vea… ¿El niño ha recibido una tarjeta de oración aquí, hermana? Él no tiene una tarjeta de oración. De acuerdo. Está bien. Vea a este hombre aquí; él también está indefenso, parece. Él no tiene una tarjeta de oración. (Intente conseguir una. Uh-huh. ¿Qué dice? Oh, sí.) ¿Hay un intérprete hispano aquí? Simplemente levántese si hay alguien aquí que pueda decir la palabra en español, diga: “La ”O“ número 13”. Oh, Ud. tiene que tener una aquí. De acuerdo. Que alguien diga eso; adelante.
50 De acuerdo. Indio. Alguien puede hablar indio. Apache, supongo. ¿No es eso… [Palabras inciertas]? De acuerdo. ¿13? Muy bien, 14, ¿quién tiene la 14? ¿Tarjeta de oración 14 y 15? ¿Cómo vamos en la fila? ¿Es suficiente? ¿15? De acuerdo. ¿15? Está bien. Nosotros necesitamos un intérprete indio. Si alguien puede interpretar el dialecto de Apache. Pues, venga por favor. Y español; los ujieres y ellos están pidiendo ese intérprete. De acuerdo. ¿Consiguieron uno ahora? ¿Consiguió…? Ellos tienen a un hispano. Muy bien.
Necesito un intérprete indio. ¿Están todos ellos…? De acuerdo, ahora. ¿Dónde está el organista? Aquí mismo. Ahora, seamos todos tan reverentes como podamos ahora.
51 Y ahora, amigos Cristianos, quiero que todos Uds. recuerden esto: que soy su hermano. Y yo estoy sujeto a errores como todos los demás, pero yo no estoy aquí solo para… Esto no es un espectáculo, de ninguna manera. Esta es una reunión religiosa. Es donde nosotros estamos tratando de representar a Jesús, con todo nuestro corazón, por un don Divino y por Su Palabra. Sus palabras son verdad. Y si Sus palabras no fueran verdad, entonces Él no sería Jesús. Si Él es Dios Todopoderoso, Él puede hacer todas las cosas; ¿es correcto eso? Y si Él no puede hacer todas las cosas, Él no es Dios Todopoderoso. ¿Es eso cierto? Entonces todos sean reverentes. Estén en oración. Estén en común acuerdo.
Ahora, ¿cuántas personas en el edificio aquí, en cualquier lugar, que no tienen tarjetas de oración, y sin embargo quieren que Dios los sane? Levanten su mano, digan: “Yo quiero que Dios me sane”. Bueno, simplemente por todas partes.
52 Ahora, si nuestro Señor Jesús puede sanar a una persona, Él puede sanar a todas las personas. Y ahora, lo único que Ud. tiene que saber es esto: es creer que Su Presencia está aquí, creer que Él está aquí para ayudarle. Y si Ud. cree eso y lo acepta, entonces Él puede ayudarle. Y yo confío ahora, que Ud. hará eso; cada uno de Uds. será reverente y creerá en Él con todo su corazón.
Dios lo envió a Él a Ud. Él murió por sus pecados. Él murió por su enfermedad. Ud. está aquí; su doctor ha hecho todo lo que él puede hacer. El doctor no puede hacer nada más. Y el único en quien Ud. puede esperar ahora es en Jesucristo.
53 Ahora, ¿qué pasaría si Él estuviera aquí como resucitado y parado aquí en forma de cuerpo? ¿Qué clase de…? ¿Qué hizo Él cuando estuvo aquí en la tierra? Si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, ¿qué clase de obras hizo Él aquí en la tierra? Él no reclamó ser un sanador, ¿verdad? Pero Él pagó el precio completo por la sanidad. Él fue Aquel que pagó por su sanidad. ¿Es correcto eso?
Su sanidad viene debido a las transgresiones. ¿Es eso cierto? Vean, la enfermedad es un atributo del pecado, ¿ven? Es un atributo del pecado. La enfermedad viene a causa del pecado. Antes de que nosotros tuviéramos alguna enfermedad… tuviéramos algún pecado, más bien, no teníamos ninguna enfermedad. Luego, después que vino la enfermedad… después que vino el pecado, más bien, la enfermedad fue lo siguiente, ¿ven? Tal vez nada que Ud. haya hecho, pero es algo que Ud. ha heredado de algunos de sus parientes.
54 Entonces, nosotros tenemos que lidiar con el pecado todo el tiempo. Y Ud. no puedes lidiar con el pecado sin lidiar con la enfermedad; Ud. no puede hacerlo, porque es la misma expiación.
Y ahora, cuando Él estuvo aquí, Él pagó el precio de su sanidad. Pero Él hizo grandes milagros. ¿Y quién dijo Él que hizo esos milagros? Su Padre; ¿es correcto eso? Él dijo que Su Padre estaba en Él. Pero Él veía visiones. Él sabía lo que estaba mal con la gente. Él sabía lo que ellos habían hecho en su vida. Pero Él mismo dijo que Él no hacía nada, excepto lo que el Padre le mostraba primero por visión. ¿Es correcto eso? Eso es lo que Él dijo.
Y luego Él dijo: “Las cosas que Yo hago, la iglesia también las hará”, después de Su resurrección, Él lo haría. Entonces, si esa Escritura es verdadera, lo cual nosotros sabemos que es así, entonces Él es el mismo esta noche como lo fue en aquel entonces. Él está con nosotros. Y si Él mismo baja, condescendiendo de la gloria, y se revela a Sí mismo aquí en la iglesia esta noche de esa manera, ¿lo aceptarán todos Uds. como Salvador y Sanador? ¿Lo harán Uds.? Dios les bendiga.
55 Ahora, bondadoso Padre, que estas cosas lleguen a acontecer. Ten misericordia de Tu pobre siervo inútil. Y oro para que este sea el momento cuando el Señor Jesucristo se dé a conocer a muchas de las personas que están aquí, a todos los que están presentes. Que los pecadores se den cuenta de que ellos deben venir a juicio. Y tal vez antes de que termine la noche, justo en esta reunión aquí, es posible que ellos nunca salgan por la puerta. Dios tenga misericordia, sabiendo que una gran eternidad interminable está ante nosotros.
Oramos para que Tú manifiestes a Tu Hijo Jesucristo esta noche, a través de Tu siervo, para que se sepa que Tú eres Dios, yo soy Tu siervo. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo Jesús. Amén.
56 Ahora, yo tengo que decir esto de acuerdo con las leyes estatales: yo no soy responsable por ningún crítico que pudiera estar cerca, cualquiera que sea indiferente o critique. Porque recuerde, las enfermedades son espíritus. Y ellas dejan a una persona; se irán de uno a otro. Cualquiera sabe que esa es la Escritura; ¿es correcto eso? Entonces, sobre un incrédulo, yo no tendría ningún control de eso en lo absoluto. Yo lo tendría sobre un creyente, pero no en un incrédulo. Entonces que sea conocido.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo cada espíritu aquí bajo mi control para la gloria de Dios.
57 ¿Cómo está Ud., señora? Por supuesto, cualquiera sabe, mientras estamos parados aquí, que yo haría… Me imagino que somos desconocidos el uno para el otro, ¿lo somos, señora? Yo nunca la he visto a Ud. en mi vida. Nosotros somos perfectamente desconocidos el uno para el otro, totalmente. Pero si Jesucristo, el Hijo de Dios, estuviera aquí en un cuerpo de carne como lo estoy yo, pues, Él sabría cuál sería problema, o lo que Ud. quisiera, o por el estilo, algo sobre Ud. Él lo sabría, ¿no es así?
Pero ahora, para sanidad, Él diría: “Yo hice eso en el Calvario”. Entonces, cuando Él lo haga… Si Él viniera entonces y hablara a través de mí, Su siervo, que Él sabría… podría decir lo mismo, ¿no es así? Era solo… Pudieran ser mis labios moviéndose, pero no sería mi voz hablando; sería otra cosa. ¿Es correcto eso?
58 Ahora, Ud. es Cristiana. Yo veo eso. Ud. es una creyente Cristiana. Pero ahora, mientras hablamos, al igual que nuestro Señor habló con la mujer junto al pozo… ¿Ha estado antes en reuniones, en algunas de mis reuniones? Una antes… dos de ellas. ¿Esta reunión? Oh ya veo. Ya veo. Hace ocho años cuando yo estuve aquí. Bueno, entonces Ud. es… Esa fue toda una visita.
Solo estoy hablando con Ud., esperando que pase algo, hermana. Es decir, el Espíritu Santo. Sin eso, yo estaría tan desvalido como cualquier otra persona. Pero yo tengo que tener esa unción y Su Espíritu.
Usted se está volviendo muy pequeña frente a mí. Si Jesús, el Hijo de Dios, estando presente pudiera dar a conocer su problema, como lo hizo con la mujer junto al pozo y así sucesivamente, ¿lo aceptaría Ud. entonces a Él como su Sanador? Ud. está sufriendo ahora con cierta clase de condición nerviosa. Ud. está extremadamente nerviosa.
59 Luego veo a un médico que está cerca. Fue… Ud. está teniendo algún tipo de problema en el cuello, como un problema… Eso es como una hinchazón, o algo que sucede en el cuello. Y ese doctor le hizo algo en el cuello, donde… fue una operación. Él le sacó algo de su cuello. Fue un bocio. Pero digamos, eso fue hace años, hace cuatro o cinco años. Ud. no estaba tan mayor como lo está ahora. Entonces hay algo mal en su… con su brazo. Es su brazo izquierdo, creo. ¿No es así? Es un hueso. Algo está mal con un hueso. El doctor lo está curando ahora, para ser… [Palabras inciertas].
60 ¿Son verdad estas cosas? Son verdad. Entonces, ¿cree Ud. que Él está parado aquí? Él es Quien conoce esas cosas. Esa no era mi voz; ese fue Él. Y si yo oro y le pido a Él, ¿piensa Ud. ahora, mientras Su unción está aquí de esa manera, que va a sanar? Venga aquí.
Padre celestial misericordioso, en Tu Presencia Divina estamos ahora parados, sabiendo que un día tendremos que encontrarnos Contigo, para rendir cuentas de nuestras vidas. Y nosotros oramos por misericordia, querido Dios. Ahora, bendice a nuestra hermana, y que ella se vaya de aquí bien. Que ella sane esta noche, mientras yo pongo mis manos sobre ella, pidiendo misericordia, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Amén. Dios le bendiga, hermana. Ahora, vaya y que el Señor sea con Ud.
61 [Cinta en blanco]… están allá afuera. Uds. que están enfermos, Él conoce a cada uno de Uds.
¿Habla Ud. inglés? ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? Entonces, si yo soy Su siervo, bueno entonces, yo pudiera ayudarle, si yo pudiera, solo por medio de la oración. ¿Es correcto eso? La única forma en que yo podría ayudarle a usted.
Mire hacia acá, solo un momento. Ud. tiene algo extraño en… Yo la veo a Ud. tratando de oler algo. Ud. perdió el sentido del olfato. Ya no puede oler. ¿Es correcto eso? ¿Se lo dará Jesús a usted esta noche? ¿Restaurándoselo? ¿Le servirá a Él toda su vida? Venga aquí.
Amado Padre celestial, en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesús, ahora yo te pido que este sentido del cuerpo que se ha perdido de nuestra hermana, que regrese. Porque yo te lo pido en el Nombre de Jesucristo. ¿Huele? Ella puede oler ahora. Ud. está sanada. Dios le bendiga.
62 Él sana a todos los enfermos y afligidos. No hay nada que Él… ¿Dónde está el paciente? ¿Este hombre? Oh, Ud. no habla… ¿Ud., intérprete? Ahora, aquí hay un hombre que no puede hablar inglés ahora. Ahora, ¿cómo podría yo estar leyendo su mente, y él no puede hablar inglés? Hablaré con él un momento. Van a ver cómo sucede en países extranjeros, donde ellos no hablan…
Usted acaba de interpretar. No mire… Ud. solo no mire… Solo escuche, vea, dígale a él. Yo tengo que captar su espíritu, ¿ven? ¿Cree Ud. que yo soy el siervo de Dios? Esa es la confesión de su fe. Usted y yo, ¿somos desconocidos el uno para el otro? Yo no lo conozco a Ud. Si Jesucristo, el Hijo de Dios ha resucitado de los muertos, Él prometió que las cosas que Él hizo, Sus siervos, también las harían. Entonces, ¿cree Ud. que yo puedo hacer esto por medio de Jesucristo? ¿Sí lo cree?
La mancha en su cuello es un cáncer. Ud. también es Católico. Ud. tiene una esposa; ella es Católica también. Ella está sufriendo con un problema interno. ¿Es correcto eso? Ella está sentada aquí abajo. Pregúntele si él cree ahora. Él lo cree, además. Venga aquí.
63 Nuestro bondadoso Padre celestial, en el Nombre del Hijo de Dios, Jesucristo, que esto sea condenado, este demonio que le está quitando la vida. Y que él y su ser amado vivan felices y envejezcan. Concédelo, Señor. Yo condeno esta enfermedad en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dígale: “Solo creed”.
Ahora, Ud. es el intérprete; le doy las gracias por su…. Dios le bendiga. Por ser tan amable, yo veo que Ud. tiene algo en su corazón también. Ud. es un ministro del Evangelio. ¿No es así? Hay alguien conectado con Ud. en esta audiencia. Es esa niñita sentada allí. Ella es sobrina. Y ella tiene asma. ¿Es correcto? Vaya y ponga sus manos sobre ella por la bondad de Dios.
64 Tengan fe en Dios. Crean con todo su corazón. Y Uds. verán la gloria del Señor. Si Uds. pueden creer, todas las cosas son posibles para los que creen. Solo tengan fe en Dios.
[¿Cuántos más van a… [Palabras inciertas]…?] Ahora, en la audiencia y en todas partes, crean con todo su corazón. Yo no podría sanarle a Ud. Por supuesto, yo no podría. Yo soy un hombre. Pero este Espíritu de Dios, que está aquí ahora, si Ud. solo cree en Él, Él le sanará, ¿ve Ud.? Él solo confirmará… Si un hombre dice la verdad, Dios está obligado a hablar de la persona. Y Él dijo que lo haría. Dios lo dijo en Hebreos 11: 2: “Él testificó de Sus ofrendas”.
65 Ahora, ¿qué piensa Ud. de eso, señora? Sigue sentada, mirando hacia acá tan sinceramente. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Si yo soy el profeta de Dios, Ud. no podría esconder su vida de mí. Eso es correcto. Si yo pudiera revelarle lo que está mal con usted, ¿aceptaría Ud. su sanidad? Problema cardíaco. ¿No es así? Póngase de pie. Ahora, puede irse a casa, sea sana, en el Nombre de Jesús.
¿Cree Ud.? Ahora, solo sea reverente en todas partes. Si Ud…. ¿Cree Ud., señora? ¿Quiere Ud. superar esa diabetes? Crea que Dios le va a sanar. Póngase de pie. Diga: “Yo lo acepto”. Dios le bendiga. Vaya y que sea sanado.
Supongo que somos desconocidos, ¿lo somos, señora? ¿Cree Ud. en el Señor Jesús con todo su corazón? Yo lo creo. Y yo creo que Ud. me cree a mí. Yo sé que es así, porque su espíritu es simplemente tan acogedor. Y yo sé que Ud. cree.
Ahora, si Ud. es una creyente… Somos desconocidos el uno para el otro, no nos conocemos. Pero Dios nos conoce a los dos, ¿no es así? Ciertamente Él nos conoce. Y Él está aquí, Aquel que yo estoy tratando de representar. ¿Siente Ud. que si Jesús estuviera aquí, Él se pararía en esta plataforma? Bueno, él sabría todo sobre Ud. Él sabría todo sobre esta audiencia, ya que el Padre se lo revelaría a Él. Como la mujer con el flujo de sangre que tocó Su vestidura. Él se volteó. Eso es lo que sucedió aquí, en algún lugar aquí, hace unos minutos.
66 Quiero que mire hacia acá y crea con todo su corazón. Y que Dios le ayude. Porque está terriblemente oscuro alrededor de donde está Ud. parada. Yo estoy esperando a ver qué me va a decir Él, porque Ud. es una persona muy enferma.
67 Lo primero que yo diría, que Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de un lugar llamado Burgess, o Bergon, o Burgess. Sí, parece que Él deletreó “BU” algo. Muy bien. Ud. está planeando ir a casa mañana. Se irá en autobús, ¿no es así? Su nombre es Julia Majors o algo así. ¿Es eso correcto? Ud. está sufriendo de un…. Ud. tiene una hernia. Ud. tiene algo en su tobillo izquierdo. Es un tumor. ¿Es correcto eso? No se muestra, pero está en su tobillo. La veo en una visión moviéndose con eso, haciéndole algo a eso.
Y usted también tiene venas varicosas en sus extremidades. ¿Es eso cierto? Es así. Y Ud. tiene problemas en los riñones. Ud. tiene problemas cardíacos. Ud. tiene problemas en los pulmones. Ud. tiene artritis. Vaya a su casa. Sea sana, en el Nombre del Señor Jesucristo. [Palabras inciertas]… Dios Todopoderoso la sane completamente para la gloria de Dios.
Tengan fe en Dios. No duden. Solo crean. Muy bien.
68 ¿Cómo le va, señor? Supongo que somos desconocidos, señor. Yo no lo conozco, pero Dios lo conoce a Ud., ¿no es así? Tal vez, hasta que nos encontremos en el Milenio Ud. podría… podría entender, o ni yo podría explicar, lo que está sucediendo ahora mismo en este edificio. Oh, yo desearía hacer que Ud. lo entendiera, ojalá pudiera hacer que Ud. lo viera. Todas las sombras se desvanecerían en todas partes. Vean, Eso acaba de darle la vuelta a este edificio justo en ese momento, esa misma Luz le dio la vuelta a todo este edificio en ese momento, regresó enseguida.
Me doy cuenta de que le estoy hablando a un público que es de…
Muy bien. Si somos desconocidos, Dios nos conoce a los dos. Yo no lo conozco a Ud. Nunca lo he visto en mi vida. Puede ser la última vez que nosotros nos encontremos, hasta encontrarnos en la eternidad. Yo espero que no. Pero podría ser. ¿No es así? Entonces, si Dios, por medio del poder del Espíritu de Dios, me deja ver a través de una visión, exactamente lo que Jesucristo hizo y dijo que nosotros también haríamos. Esto es de acuerdo a la Palabra de Dios. ¿Lo cree usted?
69 Mi amigo, Ud. está muy enfermo. Su problema está en Sus pulmones. Ud. tiene un problema pulmonar que es absolutamente incurable por los médicos. ¿No es así? Y Ud. está haciendo lo peor del mundo en contra de eso. Ud. está fumando cigarrillos a pesar de eso. Y el tipo de cigarrillos que fuma, yo veo que Ud. tiene que ponerlo en un papel y enrollarlo de esa manera. ¿No es así? ¿Dejará de hacerlo y le dará su vida a Cristo, ahora mismo? ¿Lo hará Ud.?
En el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, yo condeno al diablo que ha atado a este pobre hombre, y que sea él sea liberado en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga. Vaya y Dios le bendiga. Viva ahora. Y que El Señor Jesús esté con usted.
70 ¿Cree Ud.? La bondad de Dios, las misericordias… Oh, cómo Él simplemente tomaría este edificio de personas ahora mismo, si tan solo pudieran llegar a… cada corazón latiendo al mismo tiempo, parecería que esto simplemente se rompería en pedazos y caería sobre todos ustedes. Les estoy diciendo la verdad. No miento. Dios está testificando que yo estoy diciendo la verdad. Y amigos Cristianos, yo he sido testigo de estas cosas prácticamente en todo el mundo y es la verdad. Yo sé que puede parecer un poco extraño para Uds., pero esa es la verdad. Dios está probando que es la verdad. Solo tengan fe.
¿Es este el paciente? ¿Cree Ud. estas cosas? Es por alguien más, ¿no es así? Ellas no están aquí. Dos de ellas, y son jovencitas. Y ambas son de un país del Este. Son sus sobrinas. Una de ellas tiene nerviosismo, y una de ellas está en un sanatorio o algo así. Es un problema pulmonar, tuberculosis. Una de ellas está en Virginia Occidental, la otra está en Maryland. ¿Es correcto eso?
Yo les envío una bendición en el Nombre de Jesucristo, y que ellas sean sanadas para la gloria de Dios. Y bendiciones, mi hermana, por su valentía en el Nombre de Jesucristo; que pueda irse y que ellas sean sanas.
71 Muy bien, ¿podría venir, señora? ¿Cree Ud., todo su corazón? ¿Podría… si yo le dijera algo, obedecería simplemente lo que yo le diga que haga? Ahora vea. Vaya a casa y coma su cena. Ud. tuvo una úlcera péptica durante mucho tiempo en el estómago. Ahora, vaya a comer y solo dele las gracias a Dios y regocíjese y sea feliz. Y Ud. se pondrá bien.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Está allá en la esquina y no puedo ver quién es.
¿Quiere recuperarse del asma? ¿Acepta su sanidad ahora? Oh Dios, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, que su bendición venga a ella y que ella sea sanada, en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios le bendiga, hermana. Vaya, teniendo fe, creyendo con todo su corazón.
72 Si Dios, nuestro Padre Celestial, revelara… Me estoy poniendo tan débil, señora, yo difícilmente puedo… Así que… Si Dios hablara y fuera exactamente correcto, como Él lo hizo con la mujer junto al pozo, exactamente donde está su problema, ¿acepta Ud. su sanidad? Problema cardíaco. Entonces vaya, y que Jesucristo la sane. Muy bien.
¿Cree Ud.? ¿Me cree con todo su corazón? ¿Cree que yo puedo…? Si Dios me dice exactamente dónde está su problema, sabiendo que somos desconocidos el uno al otro, ¿aceptará Ud. su sanidad en este momento, sabiendo que yo le estoy diciendo que Jesucristo…? En otras palabras, si Dios me deja saber dónde está su problema, y exactamente, absolutamente, como lo hace con cada uno, entonces sabrá que mis palabras son verdaderas entonces. ¿Es correcto eso? Y mis palabras son estas, que Jesús le sanó a Ud. hace mil novecientos años. ¿Lo aceptará Ud. ahora? Es su espalda. ¿Es correcto eso? Vaya. En el Nombre de Jesucristo, y sea sano.
73 Venga. ¿Habla Ud. inglés? ¿Algo? ¿Me cree como el siervo de Dios? ¿Cree Ud. que si Dios me hace saber dónde está su problema, acepta Ud. a Jesús su Sanador? ¿Lo hará Ud.? Es un problema renal. ¿Es correcto? Ahora Ud. puedes irse siendo sana. Jesucristo la sana y la restaura para la gloria de Dios. Dios le bendiga, señora. Muy bien.
¿Habla Ud. Inglés? No inglés. ¿Hay alguien aquí que pueda interpretar? Ud. no lo necesita. ¿Cree Ud.? Vaya a comer. Jesús la sana. Padre celestial, yo maldigo esta enfermedad en este estómago, y que ella sea sanada en el Nombre de Cristo.
74 ¿Cree Ud. con toda su alma? Su problema cardíaco se ha ido. Vaya en el Nombre del Señor Jesús y sea sano.
¿Habla Ud. Inglés? ¿Poco? ¿Ud. es indio? Carlos, San Carlos. Oh, Ud. está… Muy bien. Ud. tiene problemas pulmonares y tuberculosis. Jesucristo le va a sanar esta noche, y regrese y dígale a la tribu: “Jesucristo vive y reina”. Maldito sea el diablo que le ha hecho esto al hombre, y que él se pueda ir y se recupere. Amén.
75 ¿Creen ustedes? Que todos en este edificio… Tenga fe, señora. Yo sé que cuando su bebé… lo que está mal con eso. Solo estoy esperando a ver qué me va a decir Él. Mantenga su mano sobre él. Mantenga su corazón en el centro de Dios. Yo no necesito que me diga lo que está mal: es la condición allí. Cualquiera puede ver eso.
Solamente tenga fe. Crea con todo su corazón. Dios le sanará. Dios lo hará. Yo estoy observando. Simplemente se está nublando sobre toda la audiencia.
Ella está sentada allí con ese cáncer en el hígado, sentada allí. Ud. solo tiene una oportunidad de vivir y eso es: aceptando a Jesús como su Sanador. ¿Hará Ud. eso? ¿Y cree con todo su corazón que Dios le va a sanar? ¿Lo acepta Ud.? Si es así, Ud. puede recuperarse.
76 Usted con los problemas bronquiales sentado allí. Si Ud… Sí. Si Ud. quiere, crea con todo su corazón. Sea sanado.
Si toda persona que está aquí quiere ser sanada en este momento, pueden ser sanados ahora mismo. Quiero que hagan algo por mí. Quiero que pongan sus manos uno sobre el otro, solo un minuto para unas palabras de oración. Pongan sus manos el uno sobre el otro.
Ahora, eso que está viniendo entre ustedes es un testimonio de lo que estoy hablando. Es el Jesucristo resucitado. Las manos de ustedes los están sanando uno al otro. A medida que Uds. avanzan, el Ángel de Dios está sobre Uds., Satanás es reprendido, y Uds. están…
Mensaje extraido de Messagehub
