OBRAS DEL MENSAJE


Jesucristo El Mismo Ayer, Hoy, Y Por Los Siglos
Chicago, Illinois, E.U.A.
55-0116E
1 Inclinemos nuestras cabezas solo un momento para orar.
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea Tu nombre. Nosotros te damos gracias en esta noche, Padre, por el Señor Jesucristo quien se dio a Si mismo por nosotros. Nosotros, que somos los indignos, pero sin embargo, Él estaba dispuesto a morir por el indigno. Y nosotros, humildemente, lo aceptamos en esta noche, Señor, con todos nuestros corazones, mientras Él, siendo nuestro Salvador, Redentor, Sanador.
Y nosotros oramos, Padre, en esta noche que Su gran Ser este presente con nosotros y nos bautice a nosotros en Sus bendiciones. Y que, cuando salgamos de aquí en esta noche, podamos irnos como aquellos de Emaús diciendo, “No ardía nuestros corazones, dentro de nosotros, porque lo hemos visto y lo hemos reconocido a Él”. Porque lo pedimos en Su nombre. Amén.
Se pueden sentar.
2 Muy contento por la oportunidad de estar en este hermoso auditorio en esta noche, aquí en Chicago, en este Auditorio de La Escuela Superior Lane. Y nosotros, ciertamente estamos agradecidos de las personas que están aquí, para estar presentes en esta reunión, y por todos los ministros, los laicos, todos los hijos de Dios, los extraños en los puertas. Nosotros estamos muy agradecidos de esta escuela por su fina cooperación con nosotros, para dejarnos tener esto a través de la próxima semana. Las iglesias son hermosas, pero solo son un poco pequeño para este tipo de reunión. Y estamos agradecidos de esta escuela. Que Dios les conceda lo mejor.
Y para el ingeniero aquí, el electricista, algunos con los que me encontré hoy, de aquellos que trabajan aquí en el… con el auditorio. Y nosotros estamos muy agradecidos de ellos, y que Dios les bendiga.
3 Ahora, nosotros confiamos que esta semana sea una de nuestras más grandes semanas en la historia de Chicago, por causa de Su Presencia. Y yo estoy bien agradecido por estas cosas, por la oportunidad.
Algunos de Uds. que están aquí, a lo mejor…. ¿Cuántos de los que están aquí, nunca han estado en una de nuestras campañas? Déjenos ver sus manos, nunca anteriormente han estado en una de nuestras campañas. Bueno, eso es un número considerable, el que nunca han estado en uno de ellos anteriormente.
Bueno, nosotros ciertamente queremos darles a Uds., las más cordiales de las bienvenidas. Y yo quiero decirles a muchos de Uds. que tal vez sea la primera noche comenzando en la campaña, nosotros hemos estado, unas cuantas noches allá en la Iglesia Filadelfia con nuestro buen amigo, el Hermano Joseph Boze. Y nosotros apreciamos esa fina cortesía que hemos encontrado en él y los que estaban allí, su grupo.
Y ahora, cuantos de Uds. aquí y la última vez antes de irnos a la India, Uds. ayudaron patrocinando esa reunión en la India. Nosotros tuvimos un gran éxito. Él Señor bendijo, y muchas miles de personas vinieron a conocer al Señor Jesucristo, que antes eran incrédulos.
4 Solo nos quedamos unas pocas noches de reunión, pues no había suficiente espacio para colocar a la gente. Era aproximadamente quinientas mil personas en la reunión. Y nosotros no teníamos lugar en donde colocarlos, y ellos tenían que estar acostados en la calle y en donde quiera que ellos podían. Y era una vista tan lastimosa, y estaba lloviendo y todo, que nosotros le dijimos que volveríamos a ellos en otra temporada. Y si es la voluntad de Dios, yo espero estar de vuelta de nuevo en este verano que viene con la gente de la India.
Y yo ciertamente aprecio todo lo que Uds. han hecho. Y algún día, en el más allá, algunos de aquellos paganos incrédulos que adoraban ídolos, y ganado, y moscas, y pulgas, e insectos, y el sol y toda clase de objetos, ahora son Cristianos dulces, amables y humildes porque Uds. ayudaron a enviar el Evangelio allá.
Y en el día de la recompensa, ¿ven? Uds. son los que los que recibirán la recompensa. Yo solo hice lo que Él me dijo que hiciera. Uds. fueron los que patrocinaron el camino. Así que, que el Señor les bendiga.
5 Ahora, en esta tarde, estuve como treinta, cuarenta minutos hablando un mensaje Evangelístico. Y anoche, yo hable en un mensaje Evangelístico y en esta noche queremos tener servicios de sanidad, si el Señor lo permite. Así que, por lo tanto, yo no puedo entrar en el otro mensaje para esta noche, porque tomaría muchísimo tiempo en la línea de sanidad.
No es, dicen ahora, que yo hago la sanidad. Es tu fe en Dios que hace la sanidad, ¿ven? No es así. Yo no tengo nada que ver con ello, solo trate de traer su fe a un lugar en donde Ud. pueda ser sano.
Y yo estoy seguro que cada persona que cree en el Señor, estará más que feliz de poder ayudar en todo lo que pueda para ver que alguien esté bien.
6 Yo tengo una historia maravillosa de la India; yo la conté allá en la pequeña iglesia, la otra noche, de un hombre ciego, había estado ciego por veinte años. Él incluso lo ha testificado ante el Presidente. Él esta tan perfectamente normal como cualquier hombre de su edad, treinta o cuarenta años de edad, que esté en el edificio en esta noche, después de haber estado totalmente ciego por veinte años. Y en ese milagro que nuestro Señor Jesús hizo, fue lo que hizo que miles de una sola vez vinieran al Señor Jesús.
Cuando fue traído a un reto, si Dios es Dios, después que la visión fue vista, claro está, de que él iba a ser sano, entonces nosotros podíamos traerlo a un reto. Pero yo no me hubiese atrevido hacerlo, solo retarlo, sin saber lo que estaba haciendo.
Pero el Señor te dijo, “Cuando vengas a la iglesia mañana por la noche, trae tu sombrilla, porque va a estar lloviendo cuando vayas a tu hogar”, eso no sería muy difícil de creer eso, Ud. traería su sombrilla, ¿verdad que si? Bueno, si Él se lo dijo, si Él se encontró con Ud. y dijo que la trajera, Ud. seguramente lo traería, porque Ud. sabe que va a llover. Pues, esa es la manera en que es. Cuando Él nos dice cualquier cosa, tiene que acontecer.
7 Ahora, en el Evangelio de San Marcos en esta noche, si el Señor lo permite, solo hablaremos por unos pocos minutos.
Colocaré mi reloj aquí, y trataré de estar listo en los próximos diez a quince minutos para la línea de oración. Y eso nos dejará salir a tiempo. Nosotros no queremos mantenerlos hasta tarde, pues mañana Uds. trabajan. Nosotros queremos cooperar en cualquier forma que podamos y tratar de traerles el Evangelio a Uds. Y que Uds. lo puedan recibir en esta noche, en la manera en que se está tratando de dárselo a Uds., con un corazón lleno de amor para cada uno de Uds., sabiendo que cada uno de nosotros somos personas atadas a la eternidad. No sé a qué hora voy a pararme en Su Presencia para dar cuenta de mi vida. Nadie aquí lo sabe. Pero, una cosa si es segura, nosotros tendremos que pararnos allí, por lo tanto tenemos que hacer que cada hora cuente. Por eso estoy aquí en esta noche.
8 Yo creo que son una ciudad encantadora, una gran ciudad aquí. De cada ciudad que yo he ministrado en los Estados Unidos, Canadá a México, no he conocido ciudad alguna en el continente norteamericano que yo crea que este más lista para un avivamiento que Chicago. Eso es correcto. Yo confió en Dios que Él se lo va a dar. Así espero. Yo espero que comience ahora, y que siga.
Escuche que el Sr. Graham, nuestro Hermano Billy Graham, vendrá el próximo año. Y yo oro que haya tantos convertidos, entre ahora y entonces, para que él pueda tomar a todo Chicago, y todo Chicago sea una pequeña Jerusalén, aquí alrededor.
A mí me gustaría verlo, porque eso sería maravilloso. Así que seguiremos orando, confiando, y mirando arriba, creyendo que Dios lo hará.
9 Ahora, solo quiero hablar unas pocas palabras aquí y leer un poco de la Biblia. Entonces llamaremos a la línea de oración.
Ahora, en San Marcos, capitulo cinco, leemos estas palabras. Él primer par de versos, solo para un pequeño fundamento.
Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.
Y cuando salió el de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
Y que el Señor pueda añadir Sus bendiciones a esta lectura. Solo para mantener a la compañía de creyentes aquí muy tranquilos, para que el Espíritu Santo pueda obrar inmediatamente, y comenzar a obrar en la gente para sanarlos a ellos. Esa es la razón por lo cual solo hablo unos pocos momentos. He estado en oración por las últimas dos o tres horas desde que me fui de aquí, y ahora estamos listos para el servicio. Él Ángel del Señor está cerca.
10 En este tiempo, Jesús había hecho muchas cosas grandes en esos primeros días, en Su primer ministerio. Él fue mal entendido como a la mayoría.
Si Ud. se pusiera a pensar, que la mayoría de los hombres que quieren hacer algo grande para el Reino de Dios, ¿se paran solos? ¿Alguna vez lo ha pensado? Ud. se tiene que parar por solo. Jesús se paró solo, y a través de las edades, otros hombres se han parado solos, Finney, Sankey y Calvino, Knox, hasta aun Abraham Lincoln. Eso es correcto, ellos se pararon solos. Hombres que hacen grandes cosas, hombres de visión, hombres de entendimiento espiritual, parados solos. Y yo creo que eso es porque Jesús, Él mismo tuvo que pararse solo.
11 Ahora, el principio de que estamos aquí, tratando de ayudarlos…. Y la única manera que yo conozco, amigos Cristianos, es ayudarlos a obtener su fe, lo mejor que puedo por la Palabra de Dios, centrado en la voluntad de Dios para Uds. ¿Ven?
Si tan solo Uds. pudieran ver que es la voluntad de Dios, el hacer estas cosas para Uds.. Es la voluntad de Dios salvarlos a todos Uds.. Es la voluntad de Dios sanarlos a Uds.. Y Él ciertamente los guiara a profundidades profundas y alturas mayores, si solo confían en Él.
No te sientas satisfecho con su fuego construido, de anoche. Vamos a construir lo un poco más arriba en esta noche. Nunca construya uno en el mismo lugar. Ud. no se puede detener. O se mueve hacia atrás o se mueve hacia el frente.
12 Hemos tenido años ahora. No se ha hecho mucho. Pero yo verdaderamente creo que estamos entrando en el tiempo más grandioso que el mundo haya visto. Yo ciertamente creo que está llegando un tiempo, y está a la mano, que Dios mismo se manifestara, lo más grande que Él ha hecho en todas las edades.
Este es el final del tiempo. Tiempo no será más uno de estos días. Salimos de la eternidad, entramos en un pequeño espacio de tiempo aquí y salimos del tiempo de vuelta a la eternidad. Estábamos antes de que hubiera un mundo. Entonces vinimos al mundo y salimos del mundo de vuelta a lo que es lo desconocido para nosotros.
Y ahora, aquí, hemos tenido a nuestro Salvador, viniendo aquí a la tierra, Dios mismo, Él mismo se hizo manifiesto a nosotros y nos dio la esperanza de Vida Eterna. Y también, allí Él nos prometió gozo, alegría y contentamiento, los cuales son las arras de nuestra salvación que ahora nosotros tenemos como una herencia dorada.
13 Y en nuestros corazones, algo que pesa mucho, porque sabemos que Dios nos ha dado este gran atributo. También allí, Él nos dio la esperanza de una resurrección de nuestros cuerpos. Y como garantia de eso, Él nos dio sanidad Divina.
Y si todo el mundo en esta noche, renegara de la sanidad Divina y dijera, “No hay tal cosa como eso”, yo no podría decir otra cosa sino lo que es. Pues primero, la Biblia así lo dice, y, amigo Cristiano, ya he llegado muy lejos, y he visto demasiado, (¿ven?) para nunca más apartarme de eso, porque sé lo que es.
Y mientras Dios me mantenga mentalmente correcto, y me ayude y me dé Su amor en mi corazón, como lo tengo ahora. Yo siempre conoceré que Él es un Sanador. Porque nada me podía salvar de mi enfermedad, la condición en que estaba. Ni tan siquiera la Clínica Mayo, ellos me rechazaron. Pero en esta noche, por la gracia de Dios, estoy en perfecta salud.
14 Y así, he visto miles de ellos. Y ahora, yo no me doy crédito a mí mismo; yo no tengo creditos, yo solo estoy agradecido a Dios de que Él me permita llevar el mensaje a otros. Porque cualquier hombre que tuviera algo bueno, lo tuviera para él mismo y no lo repartiera con alguien más, el tal es un egoísta. Y esa no es la actitud Cristiana. Tenemos que estar dispuestos ayudar a otros, y ver que otros reciban la misma bendición que nosotros recibimos.
15 Si yo fuera a ser un millonario en esta noche, yo quisiera que todos en el mundo fuera millonario, ¿ven? Porque somos hermanos. Nosotros podemos tener desacuerdos sobre distintas cosas, pero todavía somos hermanos y hermanas. Nos amamos unos a otros cuando el amor de Dios está en nuestros corazones.
Y aun siendo enemigos, si tuviéramos alguno, lo que probablemente tengamos. Pero aun, nosotros los amamos a ellos de cualquier forma, porque ellos, no importa en qué estado estén, ellos son hijos de Dios, caídos, sin embargo, como quiera son hijos de Dios.
Y ahora, en esta noche, mi propósito es de tratar de basar su fe en la Palabra de Dios, para que Uds. puedan saber que Jesucristo no está muerto, pero que Él está viviendo aquí mismo en Chicago, en este cuarto, en esta noche. Si solo veámoslo que Él hizo.
16 Y veámoslo lo más sensible posible. Y para algunos de Uds. que sí entienden, paciencia con los recién llegados. Nosotros podemos hacer esta pregunta.
El lema de mi campaña siempre ha sido: Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Y si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, entonces Él está obligado hacer las mismas cosas que ayer. Porque así nosotros sabemos quién era Él, por las cosas que Él hizo.
Aun los Judíos, el gran Nicodemo, el maestro, vino Él de noche, y dijo, “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con él”. Ellos sabían eso.
17 Bueno, ahora, si Él se ha levantado de los muertos, y prometió que las mismas cosas que Él hizo, nosotros las haríamos también. Ahora, eso tiene que estar bien o estar mal. ¿No es correcto eso, iglesia? O está bien o está mal. Bueno, si está bien, vamos a aceptarlo y amarlo a Él con todo nuestro corazón. Si no está correcto, entonces, alejémonos de ello, pues no es correcto.
No hace mucho en la India, cuando me estaban leyendo la Biblia Corán, y alguien había estado un poco antes que yo allí, y ellos querían creer que esa parte no estaba inspirada, y que Marcos 16 no estaba inspirada, y que más de eso no estaba inspirado. Él dijo, “¿Qué clase de Biblia tienen Uds.?
Él dijo, “Nosotros creemos que todo el Corán está inspirado”. Él dijo, “Si parte de esto está inspirado, y el resto no está inspirado, ¿cómo Ud. puede tener fe? Eso es correcto.
18 Ahora, o todo está inspirado o nada de ello está inspirado. Yo creo que cada palabra de ello está inspirado, escrito por Dios. Si nosotros, tan solo pudiéramos colocarlo en su lugar, donde pertenece. Y si nosotros lo colocamos en su lugar, Dios hará y operará y probará Su Palabra.
Ahora, Ud. no puede colocar un grano de maíz en una caja de serrín o de cenizas, y crecer. No lo hará. Tiene que estar en la clase correcta de terreno para hacerlo crecer. ¿Es correcto eso?
19 Bueno, eso…. Es maíz, eso crecerá si está en el lugar correcto. Y el trigo, Ud. no podría colocar en un lugar seco como lo harías con cebollas, nabos, o algo en tierra arenosa. No podrías poner trigo ahí fuera, porque no crecería. Tiene que ser… estar en el agua. ¿Ven? Ttiene que estar en la clase correcta de terreno, y así es la Palabra de Dios, que tiene que ser colocado en el terreno correcto, o fe, o no producirá nada. ¿Ven lo que quiero decir?
Aun cuando lo recibas como la Palabra, si no está en la clase correcta de terreno, no va a materializarse. No puede, pues no habrá nada allí para hacerlo crecer. Pero si alguna vez es recibido con fe, algo tiene que acontecer.
20 Ahora, Jesús, cuando Él estaba aquí en la tierra, las obras y señales y maravillas que Él hizo en aquel entonces, ahora, Él lo hará de nuevo en esta noche. Él lo hará cada vez que Su Palabra sea puesta a prueba. Él lo hará. Porque Él lo tiene que hacer para ser el Jesús resucitado.
Ahora, si Él no lo hace, entonces Él nunca se levantó de los muertos. Eso es correcto. Él todavía está muerto. Pero nosotros no adoramos a un Dios muerto. Nosotros adoramos a un Dios viviente y que se levantó de los muertos, y vive aquí entre nosotros en esta noche y haciendo las mismas cosas que Él hizo en aquel tiempo.
Ahora, para los recién llegados, podríamos preguntar esto, “¿Qué fue lo que Él hizo allá en esa época? ¿Qué clase de hombre era Él? ¿Qué clase de obras Él hizo?”
Bueno, Él ciertamente no entretenía multitudes muy grandes. Él tendría como, algunas veces, cinco mil en una multitud. El Sanedrín podía llamar a dos millones en una multitud. Así, Él no… decía, que Él sacaba las multitudes más grandes en el país. Eso no significaba que Él estaba correcto.
21 Él no vestía distinto de los demás. Él no era un gran hombre de alta estatura como era Saúl. La Biblia dice, “Mas sin atractivo para que le deseemos. Y cuando lo vimos a Él, como que escondimos de Él el rostro”, ¿ven? En Él no habría mucho para mirar.
Pero lo que Él era, lo que nos hace amarlo, Él era el Hijo de Dios. Eso es lo que nos hace amarlo a Él.
Alguien pudiera decir, “¿Era Él un hombre amarillo? ¿Hombre negro? ¿Hombre blanco? ¿Hombre marrón?” A mí no me importa lo que Él Era, como Él se parecía, Él es mi Salvador. Yo le amo. No hace ninguna diferencia si Él era pequeño, grande o lo que Él era. Yo le amo.
Porque cuando nacimos en Él, nos convertimos en parte de Él. Nosotros le amamos, y Él es nuestro, y nosotros de Él.
22 Pero cuando Él estaba aquí en la tierra, Él no reclamó ser un gran sanador. Francamente, Él reclamo ser lo contrario. Él dijo que no era sanador. Él dijo, “Yo de mí mismo, no puedo hacer nada. Yo solo hago lo que veo al Padre hacer, eso es lo que hago”. San Juan 5:19.
Él fue cuestionado. Él había sanado a un hombre acostado en un catre con alguna clase de enfermedad o algo así. Él hombre podía caminar. Él dijo, “Cuando voy bajando al estanque, ya uno se me ha adelantado”.
Pero mire por el lado de quien Él paso. A lo mejor son tres o cuatro veces la cantidad de personas que hay aquí en esta noche. Y cada uno estaba cojo, retorcido, marchito., y ciego. Solo vean que condición. Y Él pasó por entre todos ellos, fue y sanó a este, y se fue y dejó al resto allí. A la mente natural, eso sería cuestionado.
Como he dicho, hay tres elementos en que la gente habita. El primero es el humanístico. Aquí abajo, nosotros decimos, “Bueno, yo ore por esa persona, estoy esperando que se mejoren”. Ahora, lo próximo es revelación Divina. Ahí es cuando algo desciende a su corazón, y queda anclado, y dice que va acontecer. Entonces algo va acontecer. Entonces el tercer elemento son visiones, o la Palabra del Señor, hecha manifiesta. Cuando Ud. ve eso, eso es “Así Dice Él Señor”.
23 Ahora, Jesús, cuando Él iba pasando por las puertas de Jericó, un hombre ciego corrió a Él, y comenzó a gritar, “Ten misericordia de mí”, Bartimeo el ciego. Y Jesús tenía Su rostro puesto en el Calvario para ir y ser crucificado, y Él, a lo mejor, nunca había escuchado al hombre.
Así que grito más fuerte, “Hijo de David, ten misericordia de mí”. De alguna forma, la fe del hombre tocó a Jesús, y Él se volteó y le dijo que su fe lo había sanado.
En una ocasión, una mujer tocó su manto. Pues en su corazón, ella dijo, “Si tocare el borde de Su manto. Él es un hombre santo. Yo creo que Él es lo que Él dice que es. Si tan solo pudiera tocarlo a Él, yo estaré sana de mi plaga”.
Y ella lo tocó a Él, se volteó, y se fue caminando hacia la audiencia. Jesús se detuvo, y miró sobre la audiencia, y encontró en donde ella estaba. Él dijo, “Tu fe te ha sanado. Tu plaga se ha ido ahora”. Ese era Jesús. Él solo hacia lo que el Padre le mostraba.
24 Él llamó en una ocasión a una mujer del pozo de Samaria, para que le diera de beber, y ella no lo quería hacer, pues ella pensaba…. No era de acuerdo a la ética de ese día, pues ellos no tenían ningún trato el uno con el otro, el Judío y el Samaritano.
Él dijo, “Si supieras con quien estás hablando, tú me pedirías a Mi para beber. Y Yo te traería agua… o, te daría agua que no sacarías de este pozo”.
Y siguieron la conversación sobre el pozo y demás y como ella dijo que su padre Jacob había tomado de allí y demás.
Así que después de un rato, Él comenzó a hablar después de un rato, Él dijo, “Ve y busca a tu marido”. Ahí fue directo a lo que era el problema de esa mujer.
25 Yo creo que si ella tenía cáncer, Jesús le hubiese dicho que tenía cáncer. Yo creo que si ella hubiese tenido tuberculosis, Jesús le hubiese dicho a ella que tenía tuberculosis. ¿No crees? ¿Pero cuál era su problema? Ella tenía cinco maridos.
Así que, Él dijo, “Ve, llama a tu marido”.
Ella dijo, “No tengo ninguno”.
Dijo, “Eso es correcto. Tú tienes cinco”.
Ella dijo, “Me parece que Tú eres profeta, Señor”.
Ahora, ella dijo; “Yo sé que cuando el Mesías venga”, ese era Jesús, no sabiendo que era Él, dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas”.
Vean, esa es la señal del Mesías. Ella dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, Él hará esto”. O sea, en otras palabras, “Ud. debe ser un profeta, un discípulo del Mesías, porque Ud. sabía que yo… quien soy yo, y como me dijo algo ahora que yo sé que Ud. no sabe nada de ello. Y Ud. me dijo que yo he tenido cinco maridos y no sabes nada de mí. Así que tienes que ser profeta”. Ella dijo: “Ahora, cuando el Mesías venga, Él hará esto”.
Él dijo, “Yo Soy Él que hablo contigo”.
Y ella dejo el cántaro, y corrió hacia la cuidad y dijo: “Vengan y vean a un hombre”. Eso fue todo.
Ella no podía contenerse más. Mesías estaba allí, un hombre ordinario sentado allí fuera esperando que ellos fueran a conseguir alguna carne, y traérselo a Él allí para comer. Sediento de tomar agua del pozo.
Un hombre, un hombre del cual se habían burlado, mofado, vestido como un hombre ordinario, hablaba con tal lenguaje pobre, hasta que aun confunde a los traductores hoy día.
26 Que gran charla tenían entonces. Tratan de llevar las expresiones de la Biblia a eso. Esa es la razón por la que uno lo dice de esta manera y otro lo dice de esta otra manera.
Era una conversación tan humilde hasta que ellos no sabían que pensar de ello. Dios lo hizo de esa manera para esconderlo de los sabios y entendidos, y revelarlo a niños que aprenderán.
Esa es la razón que ellos no lo pueden traducir. Ello solo será revelado a través de revelación espiritual. Entonces, una vez que Ud. entre en Cristo, Él se revelara a Ud. Esto es lo que es. Eso es lo que es.
27 Ahora, cuando nosotros lo vemos a Él haciendo esas cosas…. Ahora, si Él es Él mismo ayer, hoy y por los siglos, pues, claro, Él hace las cosas igual ayer, hoy y por los siglos.
Ahora, cuando Él se fue, Él dijo: “Un poco y el mundo no me vera más. Pero vosotros Me veréis, porque…” Ahora, ¿quiénes son “vosotros”? Alguien pudiera decir, “Eso era para los discípulos con los Uds. cuales Él estaba hablando”.
Bueno, ¿cómo podría ser esto? Él dijo, “Un poco y el mundo no me vera más, pero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”.
Ahora los discípulos han estado muertos por dos mil años, justo ahí. Así que tiene que haber unos cuantos de “vosotros” que lo van a ver a Él, todo el tiempo hasta el fin del mundo. Y tiene que haber algún “mundo” que no lo verán más a Él.
¿No están contentos Uds. que Uds. son “vosotros”? “Si vosotros creéis”. Ahora, estamos tan felices por eso.
28 Noten, Él dijo, “Las cosas que Yo hago…” En otras palabras, el mismo tipo de ministerio que Él tenía, estaría con los creyentes en todo el camino hasta el fin del mundo. Eso haría a Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Nosotros enseñamos de Él como un Dios viviente. No uno que está muerto; Uno que se ha levantado de los muertos.
Si Él solamente estuviera aquí en la tierra, haciendo milagros, Él solo sería un profeta. Pero cuando Él murió, si eso fuera el fin de ello, entonces Él solo era un profeta. Pero si Él se levantó de los muertos, entonces Él era más que profeta. Él era un Hijo de Dios.
29 Así que, ven Uds., amigos, tienen que creer eso. Igual como está aquí esta noche como lo estaba en Galilea. Y cuando ven eso y ven Su Palabra tan clara que está justo aquí delante de Uds., eso despierta la fe. Entonces, no es un hombre que lo ha sanado, no es mi oración lo que lo ha sanado, no son sus oraciones los que lo han sanado, sino su propia fe que lo ha sanado.
Ahora, Jesús nunca le dijo a la mujer, cuando Él la encontró allá en la audiencia mirando de esta forma y no lo podía encontrarlo a Él. Él sintió algo, lo que fue. Él dijo virtud (que significa fuerza) salió de Él. Y Él miro para ver quien había sido. Dijo, “Me han tocado”.
30 Pues, los discípulos dijeron, “Pues, las multitudes están acaparándote ¿Porque dices me han tocado?
Él dijo, “Si”, dijo, “alguien me ha tocado”. Y Él miró sobre la audiencia, y entonces esos ojos majestuosos sobre ellos. Ella vio que no podía esconderse. Así que, Él dijo, “Tu fe te ha salvado. La plaga se ha ido”.
31 Ahora, si Jesús estuviera parado aquí en esta noche, Él pudiera mirar sobre esta audiencia, y si cualquier persona pudiera tocarlo con su fe, lo mismo acontecería. ¿Lo cree Ud.? La misma cosa, si Él es el mismo Jesús.
Entonces, si Él estuviera aquí en esta noche, Él no estuviera reclamando, “Tráiganme a este hombre o a esta mujer, o aquel o aquella, y deje que Yo las sane”. No, no. Él dijo, “Yo no hago nada a menos que el Padre me muestre lo que he de hacer”. ¿Es correcto eso? San Juan 5:19. Que Él no hacía nada a menos que el Padre le mostraba lo que iba hacer. Entonces cuando el Padre le mostraba, Él simplemente iba y actuaba lo que el Padre le había mostarado para hacer.
Ahora, Jesús levantado de los muertos, Él puede estar parado aquí, en esta noche, y Ud. pudiera venir aquí y hablar con Él en la plataforma. Él te miraría, y diría, “Bueno, Ud.t iene tal cosa mala, y Ud. es el Sr. Tal y tal, de tal lugar.
32 Ud. diría, “Señor Jesús, ¿me sanarías?
Él te diría, ¿No me crees? Yo ya lo hice cuando morí por ti en el Calvario. ¿Crees esto?
Tú dirás, “Si”.
Él dirá, “Bueno, entonces, sigue tu camino. Tu fe te hay salvado”.
33 Así que, sanidad o la salvación no puede venir de cualquier hombre. Ahora, hay dones en la iglesia, como profecía, y dones de sanidad y sucesivamente. Eso no significa poder para sanar, eso significa conocimiento de la Palabra de sanidad.
Un predicador no significa que Ud. es salvo, pero significa el conocimiento de la Palabra de salvación. A él le fue dado el don para enseñar, o para predicar, o para profetizar, o cualquiera de esos dones, es para magnificar a Jesucristo y traerlo a Él al pueblo. Y cuando el pueblo lo ve, lo creen, aceptan, lo confiesan, entonces ellos son salvos.
Esa es la misma cosa que hace un don de sanidad. Un hombre puede predicar la Palabra tan sencillo que un niño puede entenderlo. La gente dirá, “Pues, eso es correcto”. Entonces allí Él está acorralando a el diablo.
Lo primero que Ud. ve, la persona dice, “Oh, yo lo creo. Yo creo, es para mí”. Y ellos lo aceptan. Eso lo resuleve. Ellos siguen por ahí, testifican acerca de ello, y ellos se sanan. “Eso es…”
34 Ud. dirá, “Yo he visto algunos testificando, y ellos no mejoraron”. Yo he visto algunos profesar ser salvos y no serlo, ¿ven?
Es tu fe que lo hace. Si en verdad lo cree, lo hará. Así que ningún hombre lo puede salvar, ningún hombre lo puede sanar, porque ya Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Fue, ¿ven? “Él castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por sus llagas fuimos nosotros curados”. Salvado, sanado, cuando Él murió en el Calvario. Así, la única cosa que hace esos dones es apuntar a la obra terminada del Señor Jesucristo en el Calvario. ¿Lo ven?
35 Ahora, un ministro con un don de sanidad Divina, él vendría aquí. Es posible que muchos dones pueden descansar en ese ministro. Él entra al edificio. Él toma la Palabra de Dios. Él es un maestro explicando. Él puede pararse y explicarlo como el Sr. Roberts o Tommy Osborn, o algunos de esos hermanos que son como obras maestras en la Escritura, hombres maravillosos. Ellos han estado aquí mismos en Chicago y les han predicado. Y Uds. saben que lo son. Hombres maestros explicando la Palabra. Esos son dones de sanidad.
36 Ahora, esa es la forma en que ellos tratan de que Uds. lo vean. Ese es el don de ellos para probarles que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ellos lo creen con todo su corazón. Y ellos lo prueban por la prueban por la Palabra que eso es correcto.
Ahora, no soy persona dotada de ese tipo. Mi don es ver visiones. Entonces cuando Ud. ve algo que Dios ha hecho, algo que el Padre ha hecho manifiesto como un don espiritual, un conocimiento que Dios ha descendido y ungido. Hace que ellos prediquen la Palabra.
Entonces Dios desciende en esa unción de otro don y él sabrá cosas, y predice cosas, y les dice cosas que eran, y lo que será. ¿Qué tiene que ver? ¿Te sana eso? No. Eso levanta tu fe hacia Jesucristo, Él cual ya te ha sanado. Eso es así. Entonces Ud. lo cree y se va caminando, diciendo, “Alabado sea el Señor. Yo estoy sano”.
37 Ahora, Jesús cruzando en el barco…. Ahora rápido, solo unos pocos minutos. Cruzando este mar, me puedo imaginar cómo era eso. Él había predicado todo el día y esa noche, una gran tormenta se levantó en el mar y parecía que el pequeño barco se hundiría, agotado y cansado, pero nunca con temor. Me gusta eso.
Jesús nunca tenía que salir y ayunar todo el día, y orar todo el día, y entonces decir, “Ahora, Yo pregunto si tengo suficiente fe para hacer esto”. Él estaba inconsciente de la fe que Él tenía.
Cualquier hombre o mujer que hayan sido guerreros reales en el Reino de Dios están perfectamente inconscientes de su fe. Ud. sigue tratando de probar su fe. “¿Me pregunto si tengo suficiente fe para hacer esto? ¿Tengo yo fe?”
No pruebe su fe. Dios lo dijo, hazlo como quiera. Dios lo dijo. ¿Alguna vez ha probado tu fe para ver si tienes fe suficiente para venir o no a la reunión? ¿Haz probado tu fe para ver si tienes fe suficiente para cenar en esta noche? Haz probado Ud.…. ¿Piensa Ud. que tendrá que ayunar un tiempo y probar su fe para ver si Ud. tiene suficiente fe para conducir su vehículo a casa? Seguramente. Eso es automáticamente que Ud. lo cree.
38 Esa es la forma que Ud. cree. Cree cualquier cosa que Dios dice. Solo no pelee con eso, y no sacudas eso, y reprenda al diablo a cada minuto. Solo acéptelo y siga adelante. Eso es. No hay nada de qué alarmarse. Dios lo dijo, y eso lo resuelve. Así que, nosotros seguimos adelante, sabiendo que va acontecer. Solo olvídese de ello. Dios lo dijo, eso lo prueba, yo lo creo y eso es todo. Eso es todo lo que tienes que hacer.
39 Jesús acostado en la parte de atrás del barco, y Él estaba dormido, y Él se levantó y tranquilizo las aguas. Ahora miren, Él está cruzando ese mar tormentoso. Y cuando Él llega al otro lado…. Él paso todo el camino a través de mar tempestuoso, a través de esa noche lluviosa y oscura, espantosa cuando, tal vez, diez mil diablos del mar juraron que lo iba ahogar.
Y ahí estaba Él afuera en ese pequeño y viejo barco, moviéndose de esta forma a través de la noche, cansado y agotado. Él vino todo el trayecto hasta Gadara para un propósito. Había una persona que necesitaba ayuda, era un desquiciado de Gadara, un hombre loco. Él vino todo el trayecto a través del mar tempestuoso y que le tomo toda la noche, para ayudar a una persona.
40 Él vendría todo el camino desde la gloria, en esta noche, para Él mismo manifestarse para sanar a cualquier persona que está aquí. Ese es el corazón amoroso del Señor Jesús.
Y cuando este desquiciado se encontró con Él, me imagino, él corrió hacia allá, como si lo fuera a matar. Pero, Él vio que él estaba completamente… ese muchacho estaba tan rendido completamente a Satán hasta que el diablo uso su lengua.
¿Cree Ud. que el diablo puede usar su lengua? Ciertamente lo hace. Le hace decir cosas que Ud. no quiere decir. Le hace mentir, robar, le hace decir cosas que no son correctas, decir palabras soeces que Dios no quiere que los digas. Él diablo tiene control completo sobre ti.
Bueno, entonces, si él tiene todo el control de ti, Ud. no sabe lo que Ud. va a decir. Ud. se convierte en un hombre loco. Y una persona…. ¿Cree Ud. que su lengua puede ser usado para Jesucristo? Cierto que se puede.
41 Entonces, Ud. canta el Evangelio, predica el Evangelio, y hablas cosas buenas, y dice buenas palabras. Entonces Ud. puede estar completamente rendido al Espíritu Santo, hasta que Ud. puede hablar un lenguaje que Ud. no conozca nada acerca de ello. Eso es correcto. Él puede.
42 Ahora, este desquiciado estaba completamente en las manos de Satán. Pobre hombre, atado, tal vez en una ocasión, un buen hombre. Pero él solo comenzó a jugar un poquito aquí, y a jugar un poquito allá. Y después de un tiempo, los diablos lo tenían en una tumba.
Y cuando él era, él era un hombre tan poderoso que hasta le podían atar con cadenas y él simplemente rompía la cadena. ¿Alguna vez haz tratado de agarrar a un hombre loco, desquiciado? Pues, ellos son muchas veces más fuertes. Trate de agarrar a uno alguna vez y vea como él actua. Pues, él es un tipo rudo. ¿Qué es eso? Eso es poder sobrenatural. Es el diablo en el hombre.
43 Bueno, ¿si el diablo puede tomar a un hombre rendido perfectamente a él, y lo hace dos o tres veces más fuerte, que puede hacer un hombre que este rendido al Espíritu Santo, que puede hacer Dios por él? ¿Cuántas veces más pudiera Él hacerle más fuerte?
Un hombre que no puede moverse, está paralizado, el Espíritu Santo lo agarra a él, y lo endereza. Un hombre que esta tan débil, que no se pueda levantar.
44 La otra noche, una pequeña mujer, de la cual estaban hablando aquí, desde la Clínica Mayo, estaba completamente mal que ella estaba postrada en una camilla. Y el Espíritu Santo la agarró, y la sano allí mismo. Ella se levantó y estaba tan contenta, que esa noche no pudo dormir. Cuando la Clínica Mayo la había desahuciado hace unas noches atrás.
Ahora, ¿Qué fue eso? Rendición. Y cuando este hombre, él vio a Jesús llegar…. Tal vez, el diablo había despedazado su mente y corrió para agarrar a Jesús, pues nadie podía pasar por allí.
Así, cuando ese demonio se acercó al Señor Jesucristo, él reconoció quien era. No digas que ellos no te reconocen, ellos si lo hacen. ¿Cree Ud. que los diablos reconocen a los Cristianos? Claro que ellos….
45 Bueno, yo creo la Escritura, en algunos lugares dice que los diablos tiemblan cuando el más débil de los santos va a sus rodillas. Que poder y privilegio han sido dado a la iglesia del Dios viviente. Cuando Ud. cae en sus rodillas en oración, aun los diablos tiemblan, ante el más débil de ellos. Piense en eso.
46 Vi a una pobre mujer aquí hace algún tiempo atrás, que estaba completamente rendida a… al Espíritu Santo que… Ella estaba tan completamente rendida al espíritu malo hasta que la tiro de espaldas y sus pies hacia arriba de esta forma. Ella no supo nada por dos años.
Y fui al sótano del auditorio para orar por la mujer. Ellos no la podían traer a un público como este. Mientras ellos la traían del manicomio, ella dio patadas a las ventanas del vehículo con cinco hombres allí. La ambulancia ni se atrevían a tocarla fuerte, dos o tres veces su fuerza.
47 Y así, el esposo quería que yo la viera. Descendí por las escaleras. Él dijo, “No se acerque a ella, Hermano Branham”, dijo, “Ella lo matará”.
Dije, “¿Es ella la que está acostada con sus pies arriba?”
“Eso es correcto, está sangrando por todas sus extremidades”. Yo dije: “¿Qué pasó?” Dijo, “Ella pateó los cristales del carro. La trajimos en un carro Chevrolet, y ella pateó los cristales hacia fuera. Cinco hombres no pudieron sostenerla”.
Y dijo, “ella no se ha movido de esa posición, así que tratamos de sostenerla de esta forma hasta que la llevamos abajo. La hemos traído desde doscientas millas”. Había una mujer desquiciada que había recibido su mente normal unas noches antes de eso y él dijo, “La hemos traído”.
48 Le dije, “Iré y veré si puedo hablar con ella”.
Dijo, “Ud. no haga eso”. Dijo, “Ella lo matará”.
Le dije, “No lo creo”. Así que camine, y tome su mano. Le dije, “¿Cómo está Ud., hermana?”
Ella estaba postrada con sus ojos bien abiertos, sus manos hacia arriba de esta forma, y sus pies hacia arriba. Y agarre su mano, y ella me dio un jalón…. Bueno, ella probablemente hubiese roto mi cuello.
49 Ella me jaló con tal fuerza que aun mi silla debajo de mi voló. Y mi pie estaba en su pecho, de esta forma y pude jalar mi mano de ella. Pues, ella me hubiese tirado por el piso.
Fuerte, más fuerte, muchas veces más fuerte que juntar dos o tres hombres juntos. Solo jaló de esta forma, y era una pequeña ama de casa. Pero ella estaba poseída con un demonio, y ella me jaló así. Y yo puse mi pie y jalé mi mano, y corrí a las escaleras así.
Y aquí venia ella por el piso, arrastrándose sobre su espalda como una serpiente, y soplando como una serpiente, detrás de mí. Y no digo que se movía en un solo lugar, ella se movía. Los movimientos de su cuerpo hacían moverse muy rápido. Tuve que correr para llegar a las escaleras, fuera de su camino. Y ella paro allí mismo en el piso y ella se volvió sobre su espalda.
50 Ella dijo, “William Branham, Ud. no tiene nada que ver conmigo. Yo la tarje aquí”.
Y su esposo dijo, “¿Que fue eso? Dijo, ”Esas son las primeras palabras que ha hablado en dos años“.
Yo le dije, “Señor, eso no es ella. Ese es el demonio que la tiene atada”.
“Pues”, él dijo, “ella te llamo por tu nombre”.
Yo dije, “Eso es correcto”.
Dijo, “¿Alguna vez Ud. ha visto algo así?”
Le dije, “Si claro. Lea de ello en la Escritura”. Le dije, “Ud. tenga fe, hermano, en nuestro Señor Jesucristo, y Ud. cree que el mismo Dios que le dio a esa mujer, su condición correcta mental de Piney Wood, Mississippi, allí, la cual estaba en ese manicomio por diez años. Ni aun sabía que su hijo había viajado a ultramar, o que había vuelto. Allí ella estaba en su hogar, cocinando la cena, en su estado mental correcto.
51 Yo dije“, ¿Ud. cree eso?”
Dijo, “Si, señor y lo creo por mi esposa”.
Yo dije, “Esa es la razón por el cual está él está gritando”.
Dijo, “No tienes nada que ver conmigo”. La mujer no fue quien dijo eso. Ahora, el hombre no sabía mucho acerca de eso, y él pensaba que era su esposa que lo decía. Su esposa no sabe nada acerca de ella decir eso. Fue un diablo.
Yo dije, “Eso es correcto. Pero Jesucristo tiene algo que ver con esto”.
Así que, solo ore por la mujer y pedí que el espíritu maligno saliera de ella. Ella estaba postrada en el piso. Le dije, “Llévela de vuelta a la institución, dejen que le den el alta”.
Así que, dos días después de eso, fue a su casa muy bien y normal. Una semana después, ella estaba sentada en una reunión en otra ciudad, con sus pequeños niños, tan normal como pudiera estarlo. Yo creo que su esposo está predicando el Evangelio ahora. ¿Qué fue eso? Él mismo Jesús.
52 ¡Oh Iglesia del Dios Viviente! Por algo la Asociación Médica, la jefatura de ellos, dijo que era una desgracia [Espacio en blanco en la cinta- Trad.] en nuestra nación el ver las cosas que están aconteciendo.
53 Él dijo, la Asociación Médica también …. Tengo aquí de un papel. El jefe de la Asociación Médica dijo, “Ningún doctor tiene derecho a entrar en un hogar, a visitar gente enferma, que no crea en el Ser Supremo”. E hizo un buen escrito de Sanidad Divina, mejor que lo que yo pudiera haber hecho.
Yo dije, “Ellos ahora están aprendiendo lo que nosotros hemos conocido por años”. Eso es correcto. La Asociación Médica.
Muchos de Uds. reciben el Heraldo Cristiano. Lea ese gran escrito que ellos recibieron de los doctores el mes pasado… o el mes antes cuando estaba en Binghamton, Nueva York. Como los doctores están comenzando a darse cuenta que las enfermedades son diablos. Correcto.
La hora vendrá cuando este mundo se estremecerá bajo el impacto de la Iglesia del Dios Viviente que se mueve hacia el frente con gran poder. Eso es correcto. Yo espero verlo en mi generación.
54 Este maniaco…. Este hombre estaba tan poseído, un buen hombre. El hombre era humilde. El era un hermano amoroso. Pero el diablo lo tenía completamente atado.
Y el diablo le dijo, “Yo te conozco, Jesús de Nazaret. ¿Por qué vienes atormentarme antes de tiempo?”
Jesús dijo, “Guarda tu paz y sal de él”.
El diablo habló rápidamente, “Si nos vas a sacar, permite que entremos en ese hato de cerdos”.
Y así ellos… Él dijo, “Hazlo”. Y estos entraron en esos cerdos, y esos cerdos, ahora, sabían que algo les dio que los posesiono, y dos mil cabezas de cerdos corrieron a las aguas y se ahogaron.
Y este hombre en su estado mental correcto, vestido, sentado a los pies de Jesús. ¡Ahí está Ud.! Esa es la forma que Ud. actúa cuando entra en contacto con Jesús. Ud. nunca será el mismo. Legión nunca pudo ser el mismo. Y nadie podrá ser el mismo una vez Ud. se encuentre con Jesús.
55 Mi oración en esta noche, mi amado hermano, hermana, Ud. de la fe Cristiana, y Ud. que no lo tiene, que está fuera del Reino de Dios, yo oro en que esta sea a noche que Ud. entre en contacto con Jesús.
Y a Uds. que están enfermos en esta noche, los doctores se han rendido en cuanto a Ud., nada se puede hacer por Ud., yo pido que en esta noche, Ud. entre en contacto con Jesús. Salga de aquí, no igual a como Ud. entró, sino sano.
Oremos, mientras se toca el órgano, si es posible.
Todos con nuestras cabezas inclinadas ahora, y sus ojos cerrados. Estamos mirando hacia el Calvario. Por los ojos de fe, nosotros creemos que Él está aquí. Y ahora, Señor Jesús, el Hermoso quien dio al maniaco su estado mental correcto, quien da sanidad a los enfermos, el bien a cuerpos físicos de nuevo. Que hace que aquellos que estén descarriados, que no te conocen, que una vez te conozcan, las cosas cambien.
56 Me pregunto que habrá pasado en el hogar de Legión cuando él llegó. Que distinto era el hogar.
Padre, en esta noche, si hay alguien aquí, tal vez no como Legión estaba, pero como quiera fuera de Cristo, que nunca ha estado en contacto con Él. Es posible que su hogar este descompuesto, no hay paz, no hay alegría en sus hogares. No pueden entrar, sentarse con su esposa y niños pequeños, o con el esposo y los niños pequeños. Todo descompuesto por completo. Siempre susceptible, y no es agradable estar en el hogar. Dios, que en esta noche puedan encontrarse con Jesús, y poder ir a su hogar hecho una persona distinta.
57 Muchos aquí están en el edificio, postrados, Padre, cansados y enfermos. ¿Tú, Señor, no vendrías? No soy capaz de explicar Tu Palabra de tal forma que traería gran fe al pueblo. Pero, ¿podrías Tú con una manifestación del Ángel de Dios parado cerca, vendrías Tú, Padre, en esta noche?
Toma esta persona pobre e indigna. ¿Pudieras Tú tomar control de mí? No para gloriarme, pero para que esas pocas palabras que han sido predicadas, puedan ser mostradas, ahora mismo ser la verdad, que Tú te levantaste de los muertos, y estás aquí. Lo has hecho anteriormente, Padre. Yo oro que Tú lo harás nuevamente, en esta noche. Para que el pueblo pueda creer entonces. Porque lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
58 Ahora, mis amados amigos, si Jesús se apareciera en nuestros medios en esta noche, ahora, y se manifestara Él mismo de la misma forma que Él lo hizo cuando estaba en la tierra, ¿le creería con todo su corazón? ¿Si Él haría las mismas cosas que hizo? Allá en los balcones, ¿Uds. harán la misma cosa? ¿Lo aceptaran a Él allá arriba? Digan, “Si, Señor, yo….
Todos los recién llegados que nunca antes han estado en mis reuniones, ¿podrían levantar sus manos? Digan, “Si pudiera verlo hacer lo mismo que hizo en Galilea, yo le creeré. Yo iré de aquí…” Ahora, recién llegados que nunca han estado en las reuniones, levanten sus manos. Diga, “Yo…” Dios te bendiga. Creo que es un cien por ciento, en todo lugar. Unánimemente, en todo lugar. Yo creo, Señor. Ahora, eso es lo que espero que Él haga para Ud. en esta noche.
59 Ahora, ¿ya los muchachos repartieron las tarjetas de oración? ¿Dónde está Billy? Está el… [Un hermano le dice algo al Hermano Branham- Trad.] Ah-aja. Muy bien. Vamos a parar a unos cuantos de esta forma para empezar con el número 1.
¿Quién tiene O número 1? ¿Podría levantar su mano para que podamos ver dónde está? ¿Numero 1? Tarjetas de oración…. Miren sus tarjetas de oración, un pequeño pedazo de papel que tiene un número y una letra, y tenemos que enumerarlo para poder hacerlo correctamente, porque probablemente hay mil personas más que quiere que se ore por ellos. No podemos traerlos todos a la plataforma. No hay que hacerlo.
60 ¿Alguien con O número 1? Acérquese, por el lado derecho. ¿Numero 2? ¿Quién tiene número 2? ¿Numero 2? Dama, venga por aquí abajo. ¿Numero 3? ¿Quién tiene O número 3? ¿Levantaría su mano, numero 3? ¿Numero 4? ¿Quién tiene número 4? ¿Levantaría su mano? Muy bien. Por aquí, señora. ¿Numero 5? ¿Quién tiene el 5? Este hombre. ¿Numero 6? ¿Quién tiene el número 6? ¿Alguien tiene la tarjeta de oración número 6? Muy bien. ¿7? ¿Levantaría su mano, tarjeta de oración 7? La dama aquí. ¿8, 9? ¿Tenemos tarjeta de oración 9, levantaría su mano? ¿9, 10, 11, 12, 13, 14, 15?
¿Llame al 15? ¿Qué dije, 15 0 20? [Un hermano dice, “Es quince ahora”-Trad.] 15. Vamos a ver a cuantos están en la fila. ¿Ven? Ninguno…a lo mejor colocaron estos aquí. Ahora, vamos a ver a cuantos… Yo pudiera llamar el número 15, 16, 17, 18, 19, 20.
Ahora, ¿Cuántos no tienen tarjeta de oración, sin embargo, están enfermos y necesitados y quiere que el Señor los sane, levantaría sus manos? Dios les bendiga. Ahora, mantenga su mano arriba por un minuto.
61 Padre, Dios, ves esto, Señor son Tus pobres y pequeños hijos. Algunos de ellos son Tus hermanos. Algunos son Tus sirvientes. Algunos de ellos son señoritas y algunos son niños pequeños. Dios, sánalos. ¿Lo harás? Yo oro, Padre, que algo acontezca, que cause que cada uno de ellos sea sanado. Que no quede ni una sola persona débil que se vaya del edificio.
Y Señor, si hay alguna de estas personas a los cuales Tú les está hablando, ¿me lo podrías mostrar, Señor? No los conozco. Tú sabes eso. Pero Tú los conoces. ¿Pudieras solo hablar y mostrarme para que pueda llamarlos? Lo pido en el nombre de Jesús. Amén.
62 El Espíritu Santo está aquí. Está aquí ahora. Él mismo. ¿Cuántos de Uds. han visto su foto? Veamos sus manos. ¿Hay alguno aquí que este aquí que ha visto su foto? Lo tendremos aquí mañana. Ahora, esa misma luz que Ud. ve en la foto, Dios siendo mi Juez, no está a dos pies [Medio metro aprox.-Trad.] de donde estoy parado aquí ahora. Eso es correcto.
Ahora, eso depende de la fe de ella, o su fe para que Ello hable a través de mí. Es como este micrófono. Es mudo a menos que algo haga ruido a través de ello, perfectamente mudo. No sé nada, a menos que Él hable. Entonces sea Ud. el juez.
Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo a cada persona y cada alma bajo mi control para Su gloria, para que Dios pueda recibir la gloria.
Ahora, no sean críticos. Tan pronto Eso me unja, encontraré algo, inmediatamente, ¿ven? No haga eso. ¿Ven? Es peligroso, pues la enfermedad pasará de uno al otro. Así que, crea Ud. y fe. No dude. Solo tenga fe y crea.
63 Están tomando una grabación, aquí, así que tendré que colocar este altavoz aquí. La cinta aquí se calienta y se suelta. Yo creo que lo recogerá, el micrófono aquí, Hermano Beeler. ¿Puedes atraparlo allí? ¿Está brillando tu luz ahora?
64 Ahora, los muchachos estarán vigilando, y ahora que nadie se mueva. Permanezcan donde están y sean muy reverentes y miren hacia acá y crean. Ahora, esto no es una arena. No estamos aquí…. Estamos en una iglesia del Dios Viviente. Y ahora, en el Nombre de Jesucristo, cada uno sea reverente y crea con todo su corazón.
65 Ahora, hermana, siendo un extraño para Ud., nunca la he visto en mi vida. Seguro, veo que Ud. usa gafas. Hay algo mal con sus ojos, eso es cierto. Pero Dios la conoce. Ahora, yo estoy hablando solamente con Ud. Y tan pronto comienzo hablar, encuentro esta cosa. Ud. es una creyente Cristiana. Ud. es una cristiana, pues su espíritu es bienvenido. Puedo sentir la unción del Espíritu Santo de que Ud. es una creyente nacida de nuevo. Eso es correcto. Pues, su espíritu se siente bienvenido al Ángel del Señor que ahora está aquí.
66 Y Ud. está segura que algo está aconteciendo. Ud. no puede explicarlo. Pero es un sentir bien dulce. ¿Es correcto eso? Si es así, levante su mano para el pueblo.
Ahora, las personas que están mirando, que conocen a la mujer, Ud. sabe si ella está siendo verdadera o no. La mujer sabe ahora, que entre ella y yo, hay una luz moviéndose, el cual es el Ángel del Señor. La mujer sabe que esa es la verdad.
Esa es la misma cosa que Jesús le dijo a Natanael, “He aquí, un Israelita en el cual no hay engaño”.
Él dijo, “Rabí, ¿de dónde me conoces?”
Así como fue antes, así es ahora. La mujer puede ser una agnóstica. Ella pudiera ser incrédula, o cualquier cosa. ¿Cómo yo sabría? Pero el mismo Espíritu Santo me dice que ella es una creyente y una Cristiana nacida de nuevo, ¿ven? Él mismo Jesús, ¿es correcto eso?
67 Ahora, que Él le diga a ella otra cosa, algo que ella quisiera saber. Ahora, yo no puedo a menos que Él me lo muestre. Ud. sabe que eso es verdad, siendo nosotros extraños. Yo no sé porque Ud. está aquí. Dios si lo conoce. Pero si Él me revelare porque Ud. está aquí, lo que Ud. quiere conocer, o algo que sabe que yo desconozco que Él lo revelará. ¿Cree Ud. que Él se levantó de los muertos y está parado aquí para darle lo que Ud. está pidiendo? ¿Creería el resto de la audiencia con todo su corazón, si Él lo revelara?
Esto debería resolverlo, si el Espíritu Santo lo hace. Ahora, solo quiero que Ud. crea, hermana. Solo parece ahí. Crea que Ud. está en Su Presencia. No es su hermano el que hace que Ud. se sienta de esa forma, Ud. lo sabe. Es Él.
Ahora lo veo. Se está moviendo de nuevo a través de la mujer. La dama tiene algún tipo de problema y es en el cuello. Ella tiene problemas en su cuello. Ella sigue frotándose su cuello. Entonces tiene problemas en su espalda. Y entonces luego viene por abajo. Ella tiene problemas en el hígado. Eso es verdad. [Hermana dice, “Eso es verdad”.-Trad.]
68 Y Ud. tiene lo que parece como dolores de cabeza, dolores bien severos de cabeza. También veo un choque o algo así. Es un accidente de vehículo. [“Si”] Ud. tuvo un accidente vehicular y tiene una vértebra deslizada en la espalda, el cual está causándolo. [“Si, amén”] Eso es correcto. Amén. Si eso es cierto, levante su mano.
Jesús el mismo ayer, hoy y por los siglos. ¿Escucharon Uds. esa voz? Ese no fui yo. No era yo. Ese era Él. ¿Ahora le creen? [“Amén”] Ahora se enciende toda la luz real a su alrededor. Yo creo con todo mi corazón que Ud. está sana.
69 Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesús, Tu Hijo, Tu dijiste en Tu Palabra, “Estas señales seguirán aquellos que creyeren. Que pondrían las manos sobre los enfermos, ellos sanarían”.
Y Señor, parado aquí, Tu Espíritu hablando los meros secretos de sus corazones, y cosas como Tu dijiste, y lo hiciste en Tu Biblia. Pongo mis manos, mientras esta unción esta sobre mí, sobre esta mujer. Y que Tú puedas sanarla, lo que sea que está mal en ella. Yo no lo sé. Tú si lo sabes. En el nombre de Jesús. Amén. Dios te bendiga, hermana. Vaya con gozo ahora y sea feliz sirviendo al Señor.
¿Lo creen Uds.? Tengan fe en Dios. Él es el mismo ayer…. Ahora, antes de que vaya muy lejos en mi…. Miren aquí el sudor, ¿ven? Estoy tan débil como pudiera estar. Eso es una visión. Daniel tuvo una visión y tuvo problemas en su cabeza por muchos días. Ten fe en Dios. Amén.
70 Dama, ¿Cómo está Ud.? ¿Es esta la paciente? Me imagino que somos extraños el uno al otro. No nos conocemos. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Hermana, solo su fe en Jesús la puede ayudar. La razón por la que la considero hermana, porque eres creyente. Ud. es Cristiana. Si no fuera así, su espíritu estaría moviéndose hacia atrás, habiendo oscuridad alrededor suyo. Pero está alumbrando. Ud. es creyente. Su espíritu es bienvenido por el Espíritu que me está ungiendo.
Ud. está sufriendo con un problema en su corazón. Es problema del corazón. Eso es verdad. Y eso es causado por fiebre reumatoide, eso es lo que dicen. Eso es correcto. Y todavía está en Ud. Pero Jesús está aquí para quitarlo de Ud. ¿Lo cree Ud.? Venga aquí por un momento.
71 Oh Dios, nuestro Padre que estas en el cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase en la tierra como en el cielo. Y en el cielo, Tu Sangre está allí como expiación para interceder por la confesión de esta mujer. Tu Espíritu está aquí, moviéndose.
Ahora, yo reprendo este espíritu que está tomando la vida de esta hermana. Se vaya de ella, y que ella pueda estar bien. Lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén. Él Señor le bendiga, mi hermana. Vaya contenta, regocijándose.
72 Crean en el Señor Jesús, todos Uds., y sean sanos, todos los términos de la tierra. Tened fe en Dios. ¿Creen Uds. los que están en la audiencia? Solamente creed. “Si pueden creer, todas las cosas son posibles”.
73 Somos extraños el uno al otro, ¿no es así? No la conozco. Pero Dios la conoce. ¿Es correcto eso? Él la conoce. Yo no. Pero si Dios me revelare por qué Ud. está aquí, ¿aceptaría Ud. su sanidad como que es del Señor Jesús, después que he predicado la Biblia para mostrar lo que Él dijo, Él lo haría? Y si Él está aquí, levantado, parado aquí cerca de Ud.…
74 Y yo solo soy como este micrófono, ¿ven? No conozco nada de Ud. Pero la única forma que una voz pase a través de esto, tiene que haber una voz aquí atrás para hacerlo. Y si yo no la conozco, tiene que haber Algo aquí atrás para dar a conocer. ¿No es así?
75 ¿Creería Ud. que viene del Señor Jesús? Ud. está tratando de creer. Ud. está nerviosa. No estoy leyendo su mente. No, no, ¿ve? Ud. solo está nerviosa y alterada. Tal vez, a lo mejor si el Señor pudiera ayudarle….
Mire, hermana, esto toma su solemnidad… su fe en Dios. Y Ud. está tratando de moverse hacia allí, y las dudas estaban moviéndose en su camino. Eso es correcto. Eso es correcto. Ahora, Ud. no pudiera esconder su vida si tuviera que hacerlo, ¿ve? Ud. está parada en Su Presencia, no en la mía.
76 Tal vez, yo le digo que Ud. está tosiendo mucho (¿No es correcto eso?), porque Ud. tiene asma. Eso es correcto. ¿No es cierto? La veo levantándose de la cama, tratando de toser de esta forma, agarrándose la garganta, lo cual es asma. Exactamente. Si es así, levante su mano.
Ud. también es bien nerviosa, ¿no es así? Sí, Señor. Ud. es bien nerviosa. Ud. tiene esposo que necesita sanidad también, ¿no es así? Él tiene algo mal con sus ojos. Si eso es correcto, levante su mano. Su nombre es Sra. Slater, ¿no es así? Ahora, ¿cree Ud.que soy el profeta de Dios? Uh-uh. Ahora, vaya creyendo y Ud. se pondrá bien. En el nombre del Señor Jesucristo, que acontezca. Amén. Amén.
No piensen que es extraño. Jesús le dijo a Pedro, “Tú eres Pedro, el hijo de Jonás”. Sean reverentes. No piensen…. Sus pensamientos vienen directo aquí, recuerden. Recuerden la unción del Espíritu Santo en la reunión. Tengan fe. No duden. Solo creed.
77 Pequeña dama sentada justo allí, molestia con un problema nervioso, sentada allí, la segunda. Si. Llorando hace unos momentos. Cuando estaba hablando con esta mujer y dije nerviosa, le dio una sensación extraña, ¿no es así? Si es así, levante su mano. Ud. ha estado sufriendo con nerviosismo. Satán le dice a Ud., y todo lo demás, que Ud. iba a perder la mente y cosas. ¿No es así? Si es así, levante su mano. Ud. fue sanada en ese momento. Su fe la ha sanado. Jesucristo la ha sanado. Amén.
78 Solo tengan fe en Dios. No duden. Ven, Uds. no necesitan tarjetas de oración. Ud. necesita fe y crea lo que yo…. Reto su fe en el nombre de Jesús. Miren a este lado y crean que les he dicho la verdad de Dios. Vigilen lo que va acontecer.
¿Es ese el mismo Señor Jesús al cual la mujer tocó su vestido? Ella nunca tocó mi vestido, pero ella si tocó el vestido de Él. Él sabía lo que su fe hizo. Una cosa, el demonio salió gritando. Tengan fe en Dios. Crean.
79 Muy bien, ¿este es el hombre aquí? Muy bien. Pase, señor. Señor, me supongo que somos extraños uno al otro. Dios nos conoce. Yo no lo conozco y, tal vez, Ud. no me conozca, nuestra primera vez reunidos en vida.
Señor, ¿es correcto eso? Si es así, ¿pudiera Ud. levantar su mano para que la audiencia pueda ver? Primera vez reunidos en vida, pero Dios conoce todo acerca de Ud. Y Él me puede decir todo acerca de Ud. Yo no sé. Ud. sabe que eso es verdad.
80 Si somos extraños entonces, y Jesús se ha levantado de los muertos, y lo que nosotros predicamos como el Evangelio aquí, y creemos que es la verdad, entonces por la Palabra de Dios en esta noche, y cada noche, yo puedo probar por la Palabra de Dios que Jesús se ha levantado de los muertos. Y en esta noche está vivo. Él no está muerto. Él está viviendo.
81 Ahora, si Ud. está parado allí…. No lo conozco, nunca lo he visto. Pero Él te conoce y Ud. tiene algún motivo para venir aquí. Desconozco lo que es, Ud. lo sabe. Pero Él sí lo sabe, y si Él me dejara saber porque Ud. está aquí, entonces, ¿Ud. lo aceptaría? ¿Creerá Ud. que recibirá lo que pida? ¿Creerá la audiencia la misma cosa? Tengan fe.
82 El hombre está padeciendo de un problema en el pecho, problemas en el pecho. Eso es correcto. Y Ud. es un predicador. Ud. pertenece a la iglesia llamada Iglesia de Dios, o algo parecido. [El hermano dice, “Eso es correcto”-Trad.] Y Ud. viene de un lugar llamado Indigo o algo parecido. Eso es correcto. Y su nombre es el Reverendo Huff, o algo parecido en ese orden. Eso es correcto. [“Eso es correcto”.] Y Ud. está aquí con una hija. [“SI”.] Y una hija está sufriendo de un problema de glándula. [“Eso es correcto”.]
¿Ud. cree que soy Su profeta? [“Amén”.] Entonces en el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo reprendo al enemigo y pido por victoria. Amén.
83 ¿Creen con todo su corazón?
Ud. tiene problema con su pierna, también, sentada allí mismo… un problema de pierna, ¿Cree Ud. que Jesús la sanará de ese problema en la pierna? ¿Lo hará? Ud. estaba orando, ¿verdad? Y su fe ha tocado las vestiduras de Jesucrito. Ud. es un extraño para mi. Si Ud. puede creer con todo su corazón , eso se irá de Ud. Amén
84 Por cierto, eso es problma de las piernas también, sentada allí mismo. Una señora sentada al final, creyendo. ¿Cree Ud. con todo su corazón que Dios la sanará con ese problema en la pierna? Si Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede obtener lo que Ud. ha pedido. ¿Lo hará, dama? La dama anciana, sentada allí con un pañuelo en su mano, ¿cree Ud. que Jesucristo la sana por completo? Dios te bendiga. Entonces Ud. puede obtener lo que ha….
85 Tened fe en Dios. Solo creed. La razón que yo lo llame “problema de pierna”, eso es lo que atormenta a esta mujer aquí. Esos diablos están gritando el uno al otro por ayuda.
86 Esta mujer ha sido molestada por problemas en la pierna, problema en el pie. Eso es correcto. Escuchen, veo alguien parado a su lado. Ud. está en una iglesia. El hombre estaba aquí. Ud. es un miembro de su iglesia, -el hombre estaba en la plataforma. ¿Es correcto eso? Ahora, vaya de regreso con regocijo, contenta, alabando a Dios y sea sanada en el nombre del Señor Jesucristo. Que así sea.
87 Tengan fe en Dios.
¿Cree Ud. hermana? ¿Cree que Él puede sanar esos ojos y queden bien? Ese problema de dama del cual Ud. ha estado padeciendo por tanto tiempo y el nerviosismo. Eso es correcto, ¿no es así? ¿Cómo pudiera yo saberlo a menos que Dios lo revelara? Oh, Padre Celestial, en el nombre del Señor Jesucristo, bendigo a esta, mi hermana, para su sanidad en el nombre de Jesús. Amén. Dios le bendiga, mi hermana. Vaya creyendo ahora con su corazón y sea sana.
88 Dama, ¿pasaría Ud.? ¿Lo cree Ud.con todo su corazón? Un momento. Si Dios revelará donde está su problema…. ¿Lo cree Ud.? Es en su espalda. Eso es correcto. ¿No es así? Ahora, Él te ha sanado. Vaya y regocíjese. Su fe la ha sanado, hermana, amén. Dios sea con Ud. y la bendiga. Que Su Espíritu descanse sobre Ud. poderosamente para Su gloria.
89 Hermana, ¿Cómo está Ud.? ¿Cree Ud.? Hay muchos que están sufriendo con problemas como los suyos en esta noche. Pero Jesús la puede sanar de ese problema del corazón de la misma forma que Él puede sanar de cualquier cosa. ¿Lo cree Ud.? Déjeme enseñarle algo.
Todos los que tengan problemas del corazón, tienen problemas del corazón, levanten sus manos, solo un minuto, allá fuera, levante su mano. Miren esto, ¿ven? Ud. apenas los pudiera contar.
¿Cree Ud. que se pondrá bien? De cualquier manera, Ud. quiere que le pongamos las manos sobre Ud. No estoy leyendo su mente. Pero, eso era lo que Ud. estaba orando, ¿“pondrá sus manos sobre mí?” ¿No es eso correcto? Si es así, levante su mano. Venga por aquí. Padre Celestial, la fe de la mujer y su contacto es esto. Entonces, en el nombre de Jesucristo, yo reprendo este diablo. Que la pueda dejar en el nombre de Jesús. Amén. Ahora vaya con gozo, creyendo con todo su corazón.
90 Tened fe. Crean.
Esta mujer en la plataforma, Uds. tienen a muchos sufrientes allá fuera también. Miren aquí, solo un momento. Miren a la audiencia. Levanten la mano, cada uno de Uds. que están sufriendo con problema nervioso. ¿Ven?
91 Ese es el problema que Ud. tiene. ¿Cree Ud.que Jesús la sanará? ¿Creen Uds. la misma cosa? Dios Todopoderoso, bendigo a esta mujer, en el nombre de Jesucristo. Que ella pueda estar bien para la gloria de Dios. Amén. Dama, Dios le bendiga. Ahora vaya creyendo con todo su corazón y que pueda estar bien.
Muy bien, tened fe y crean con todo su corazón. Muy bien. Traiga su próximo paciente.
¿Cree Ud. que Jesucristo lo sanó?
92 Veo a mitad de aire, parado por este lado, alguien orando. Es por un niño pequeño que está sentado por ahí que tiene una hernia. Sentado por este lado, un niño pequeño con una hernia. Levantaría su mano, la persona que lo tiene. Es un niño pequeño, un pequeño chico, parece como de tres o cuatro años, algo así. Tiene pelo castaño, pelo bien cortado. Lo vi en una visión, justo por aquí.
Una pequeña madre con gafas, cargando el bebe. En algún lado en esta audiencia, una madre cargando a un pequeño bebe con una hernia. Ella está orando por eso. Madre, ¿levantaría su mano, donde Ud. esté? Esta allí. Aquí, ella está sentada aquí. ¿El bebe tiene una hernia?
93 Ponga sus manos sobre el bebe solo un minuto. Jesús ha escuchado su oración. Dios Todopoderoso, en el nombre de Jesucristo, reprendo ese diablo que ha hecho mal a este bebe. Espíritu del diablo, deja este niño y que pueda ser sanado para la gloria de Dios. Amén.
Tened fe en Dios.
94 ¿Cree Ud. que fue sanado, parado allí, cuando yo estaba orando? Vaya gozoso, diciendo, “Gracias, Señor Jesús”, y que este bien para la gloria de Dios.
Venga, créale a Él con todo su corazón. Dios puede sanar cualquier cosa. ¿Cree Ud. eso? El cáncer es nada en la presencia de Dios. Dios puede sanar todo. ¿Cree Ud. eso, no es así? ¿Cree Ud. que Él lo puede sanar ahora mismo? Ud. es una creyente, hermana, una real creyente. Personas le han hecho ese comentario anteriormente a Ud.. Y Él es capaz y puede hacerlo.
Me estoy poniendo muy débil ahora. Muchas sanidades están tomando lugar. Yo creo que eso es la Verdad. Cosas están aconteciendo en la audiencia ahora. ¿Creen Uds.? Él conoce a cada uno de Uds. Él está listo para sanar a cada persona aquí, ahora mismo, solemnemente, si Ud. lo cree. ¿Lo creerá? ¿Me obedecerán como Su profeta? ¿Lo harán? Crean que Él está aquí, no yo, pero Él.
95 Ponga sus manos el uno sobre el otro, solo por un momento. Ponga sus manos el uno sobre el otro. Nuestro Padre Celestial, vengo humildemente a Ti, oh Bendito y Eterno Redentor. El diablo ha sido expuesto en esta noche. Jesús ha probado que Él vive. Él se ha levantado de los muertos. Él está aquí.
Personas están sufriendo y están en necesidad. Oh, bendito Jesús de Nazaret, yo vengo ayudar a estas personas a través de Tu Palabra, el predicar de Tu Palabra.
96 Ahora, Satán, ya no puedes retener a estas personas por más tiempo, ellos creen. Jesús está aquí, probando que Él se levantó de los muertos. Y su fe que está en Él ha sido confirmada en esta noche. Nosotros somos creyentes. Jesús nuestro Señor está aquí con nosotros, levantado de entre los muertos.
Y te reprendo a ti, Satán, en el nombre de Jesucristo, sal de cada persona aquí, que puedan ser sanos para la gloria de Dios.
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