OBRAS DEL MENSAJE


La Manera Para Tener Compañerismo
Chicago, Illinois, E.U.A.
55-1009
1 … Solo creed,
Todo es posible, solo creed;
Solo creed, solo creed,
Todo es posible, solo creed.
Inclinemos nuestros rostros solo un momento para orar.
Nuestro Padre Celestial, a Ti sea toda gloria y alabanza por Tu amor redentivo y gracia al dejar los portales del Cielo para venir a la tierra a redimirnos a nosotros los indignos a este maravilloso compañerismo con cada uno y mientras la Sangre de Jesús, Tu Hijo, nos limpia de toda injusticia. Te damos las gracias por todo lo que Tú has hecho por nosotros.
Y oramos ahora que esta noche nos des un gran clímax en este servicio. Que esta sea la noche donde pueda ver una vez a todos salir de este edificio completamente sanos y que no quede ninguna persona enferma. Salva a cada pecador, Dios. Concédelo. Nos encomendamos a Ti, en el Nombre de Jesús. Amén.
Pueden tomar asiento.
2 Son personas como Uds. las que hacen este mundo un lugar maravilloso para vivir. Y lo hace tan difícil cuando pensamos que un día tendremos que dejarlo y separarnos por un corto tiempo. Y luego el pensamiento glorioso más allá de eso es saber que estaremos juntos otra vez, entonces, para siempre, donde ya no habrá más separación.
Este ha sido, en efecto, como en cada reunión que he estado en Chicago, un tiempo muy emocionante para mí el reunirme con el pueblo de Dios y tener compañerismo y ver a nuestro Señor Jesús sanando a los enfermos. Y ha sido realmente un tiempo maravilloso. Quiero agradecerle a los ministros, y especialmente al Hermano Joseph aquí, quien es un amigo íntimo. Y he aprendido a amar al Hermano Joseph con todo mi corazón. Y yo creo que él sabe eso, y él me ama, y esa es la razón por la que me pidió que viniera a Chicago. Y le doy las gracias y a Uds. con todo mi corazón por esa maravillosa invitación.
3 Es cierto que estoy planeando en partir de inmediato. Y quiero agradecer que… creo que fue un hombre… o una dama; creo que fue una dama, hoy, que no sé si tuvo una idea previa o algo, me envió una carta, y es propietaria de un lugar en Colorado; ella quería escriturármelo a mí. Y eso es muy lindo de su parte, mi hermana, si está aquí esta noche. Y Billy, al llegar, me dio pequeños obsequios que provienen de todos y cada uno de Uds., incluso las cajas de galletas. Nosotros apreciamos eso. José es un poco pequeño para eso, pero Sara y Rebeca lo compensan, así que seguramente será apreciado, cada pequeña cosa, regalito.
Un hombre el otro día le dio a mi hijo un rifle. Ahora, la mayoría de Uds. saben cómo me encanta cazar. Y no solo me encanta cazar, simplemente me gusta estar en el bosque, y me encanta. Y los rifles y las cosas que la gente me ha dado, no tomaría nada a cambio por ellos; no hay nada que pueda comprarlos.
4 Ahora, si yo me compro uno y alguien viene y dice: “Hermano Branham, me gusta ese. Ojalá yo tuviera uno”.
Yo diría: “Adelante, tómelo”.
Pero si alguien me lo regala, no pudiera recibir nada a cambio. Uds. tendrían que tomarlo cuando estuviere de espaldas, la única forma de conseguirlo. Porque aprecio cualquier cosa, no importa lo que sea.
Pequeñas cosas que Uds. pensarían que no significan nada, tal vez algunas personas las desecharían, solo pequeñas baratijas y cosas, pequeñas conchas de mejillones del África, o algo como eso: yo guardo cada uno de ellos. También los recuerdo, porque provienen de alguien. El Gitano Smith, creo que fue, que dijo una vez que la más grande ofrenda que alguna vez recibió, aparte de la salvación… Dijo que una vez iban a levantar una ofrenda de amor para él. Yo creo, a propósito, esa es la razón por la que lo sacaron del Ejército de Salvación, estaba tomando una ofrenda, o alg… No, fue algo que alguien le dio, un reloj o algo. Creo que uno no debe hacer eso en el Ejército de Salvación.
5 Pero dijo que toda la gente le había dado una ofrenda de amor. Y lo hicieron desde lo profundo de su corazón. Muchas de esas personas están en gloria esta noche, y su recompensa está con ellos por ayudar a ese maravilloso hombre de Dios.
Y él dijo una cosa impactante: Cuando empezó a retirarse de la audiencia esa noche, parada detrás de las cortinas estaba una niñita, harapienta; y ella tenía un pequeño regalo envuelto en su mano. Y ella dijo: “Tenga Mr. Smith…”. Dijo: “Esto es todo lo que tengo, pero esta es mi ofrenda de amor para Ud.”. Y cuando él salió y lo desenvolvió, era una paleta, había sido lamida un poco. Pero en eso ella pensó que… eso era todo lo que ella tenía para dar.
6 Él solía decir cómo eso lo cautivó. Eso es correcto. Es todo lo que ella tenía. Uds. saben, Aquel que observó a la viuda poner el diezmo de dos blancas en esa ocasión, Él vio esa paleta, ¿no lo creen? Seguro. Sí lo vio. Él ve todo. Sin importar cuán insignificante sea. Jesús dijo: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto?”. Y un cuarto es un cuarto de un céntimo. Dos pajarillos, un cuarto. Un cuarto de un céntimo comprará dos pajarillos. Cuán insignificante. Y dijo: “Con todo, ni uno… ni uno de ellos cae a tierra sin que vuestro Padre sepa al respecto”. Él conoce todo, ¿no es así? De modo que, ¿no es maravilloso entonces rendir nuestros corazones delante de Él?
Ahora, quiero agradecer a todos y a cada uno de Uds. por su cooperación — Uds. pastores. Y si su pastor no está aquí y él habló respecto a la reunión y demás, pásele mi amor y saludos en sinceridad. Y mi oración es por él para que su iglesia llegue a ser un gran faro espiritual y que un gran avivamiento esté en su iglesia, en cada uno de Uds. No me interesa a cuál iglesia pertenezcan; eso no importa nada para mí, y estoy seguro que a Dios tampoco. Simplemente… Son ustedes a los que Él anda buscando, son Uds.
7 Y hace un momento… Y el Hermano Joseph mencionó que iban a levantar una ofrenda de amor para mí por estas noches que he estado aquí. Y sí que aprecio eso, y quizá los hermanos lo están contando ahora. Y después del servicio, antes que me vaya, tal vez me den el cheque de eso. Y yo les agradezco. Desearía no tener que tomarlo, pero estoy en el extranjero… He estado en el extranjero bastante ahora, y no tengo capital. Y yo simplemente tengo que tener una reunión aquí en Estados Unidos de vez en cuando. Mis gastos ascienden como a cien dólares al día para la oficina y todo, sin importar donde esté. Y entonces me voy endeudando cada vez más y más. Luego llevo a cabo unas cuantas reuniones, ellos me dan unas ofrendas de amor, y me pongo al corriente. Luego alguien llega que quiere patrocinarme en el extranjero; y salgo, para predicar el Evangelio.
8 Y las últimas dos veces han sido los Hombres Cristianos de Negocios y ellos me han enviado donde no tengo que tener ni un centavo. Ellos no me pueden dar el dinero, porque eso sería darme un regalo a mí, pero pueden pagar mi viaje. Y estoy muy agradecido por eso. Y alguien me ofreció el otro día: me enviarán de nuevo al extranjero, a Palestina, cuando el Señor me guíe a ir. Y eso está muy bien, así que estoy muy agradecido por eso, y por todas las cosas, estoy agradecido. Y sobre todas las cosas estoy agradecido por Jesucristo Quien hace posible que podamos reunirnos.
El Hermano Joseph estaba hablando de mi hogar, mi esposa. Si se le tiene que dar algún reconocimiento a uno de los Branham, dénselo a mi esposa. Eso es correcto. Ella se merece uno. Treinta y seis años de edad, completamente canosa. Una muchacha… Ella no sabe lo que es recostarse. Y tenemos un tiempo difícil en nuestra región, eso es mi ciudad natal, El Hermano Branham tose. Ahí es donde yo nací… o, fui criado. Ella intentó esta semana conseguir a alguien a cualquier precio que viniera y cuidara a José mientras ella venía aquí para pasar las últimas dos noches con nosotros. Yo le ofrecí a mujeres tanto como treinta y cinco y cuarenta dólares a la semana y gastos si venían y no hacían otra cosa que cuidar a los niños. No podemos hallar a nadie. Eso no ha sido por una o dos semanas, eso ha sido por dos o tres años.
9 Y así que, aparentemente ese es el Espíritu Santo alejándome de Jeffersonville. Estoy observando un lugar ahora donde Él quiera que vaya. Y Chicago está bien para mí, si Él me mueve en esta dirección, o a donde sea que vaya a ir. Así que, solo estoy en oración, y Uds. oren por mí, que tome la decisión correcta. Pero difícilmente me puedo quedar más tiempo, y parece que hay otras cosas también. No hay nada… No hay nadie que esté en contra de mí, hasta donde sé. Si lo hubiera, de seguro estaría en los escalones de su puerta en la mañana averiguando al respecto. Pero es el Espíritu Santo.
¿Recuerdan a Jacob? Las cosas comenzaron a ir mal, ¿ven?, y él tenía un anhelo y todo era un poco diferente, así que él solo tuvo que irse lejos, de modo que pudiera volver a la patria. Así que, dónde sea que el Espíritu Santo dirija, está bien.
10 Ahora, este es mi tiempo de vacaciones, antes que venga la gran batalla este año próximo. Este es el tiempo cuando los Hombres Cristianos de Negocios, este año como lo hicieron el año pasado, están patrocinando un pequeño viaje para mí —un viaje que yo no pudiera pagar: eso es al Río Salmón, El Río Sin Retorno. Uno navega en balsa diez días, bajando los rápidos, incluso una caída de treinta pies [9 m]. Un viaje muy accidentado, pero uno está de nuevo dentro de los territorios de Dios, y yo amo eso.
Y ahora me voy… Paso cuatro horas en casa esta vez antes de irme por un mes. Y bajo por este River Of No Return [Río Sin Retorno] Dios mediante. Y en aquel lugar tomo mi rifle una mañana, algunas veces antes del amanecer, y me adentro a solas en la montaña. Bajo mi rifle, me siento en la cima de la montaña, donde puedo mirar alrededor, y ahí hablo con Dios el resto del día. A veces me quedo dos días, quizá más que eso, justo debajo de ese árbol, o donde sea que esté, o en una roca. No es tanto por cazar; es para estar a solas con Dios. Yo estaré orando por Uds. Dios les bendiga. Que Aquel que puede mantener a la luna brillando, hacer que las estrellas brillen cuando está oscuro para que podamos caminar, que Él esté con Uds. ahora, hasta que nos volvamos a encontrar. Dios les bendiga a todos.
11 Y deseo ahora ir a la Escritura aquí para leer un pequeño texto. Y si se me he pasado algo por alto… oh, una cosa: este buen amigo aquí, el custodio —un buen hombre. Él me conocía y ha sido muy amable conmigo, y yo lo aprecio con todo mi corazón. Y él me hace sentir tan bienvenido.
Y la mesa directiva de la secundaria Lane Tech [Instituto Tecnológico-Trad.] quienes nos permitieron venir aquí. Dios les bendiga a ellos. Que esta escuela produzca lo mejor que cualquier escuela en la región, en Estados Unidos, es mi oración. Dios sea con ellos. Ellos abren sus puertas para estas cosas. Si llegaran a tener un programa, yo puedo venir y ayudarles, de seguro lo haría. Si algunos de los oficiales están escuchando, yo haría cualquier cosa a mí alcance para ayudarles porque sé que serán bendecidos.; Uds. han abierto las puertas al Evangelio. Muchas gracias.
12 Y luego tengo muchos amiguitos sentados aquí esta noche que no se ven. Desearía poder nombrarlos. No puedo. Pero ellos sí que me apoyan con oración y así sucesivamente, y sentados aquí en el foso de la orquesta. Yo no sé, pudieran estar ahí músicos, también. Pero no creo que esos muchachos sean músicos; creo que solo son… Si Uds. solo miran hacia acá, por toda la parte superior aquí, Uds. sabrán que hay artistas de grabación que bajan aquí y graban estos mensajes. Y de modo que, conozco al Hermano Beeler, y conozco al hombre sentado junto a él (No puedo recordar su nombre.) Él es un misionero a los Judíos o Árabes, o uno de esos.
13 Y, desde luego, Leo y Gene sentados aquí, mis compañeros de trabajo en el Evangelio y el Hermano Arment, y el otro hermano aquí; él conduce hacia mi tabernáculo cada día que sabe que voy a estar ahí, y yo no… ¿Cuál es su nombre, hermano? Smith, ¿Es así? Smith. Y viene desde esta parte aquí arriba cerca de Hammond o Gary, o de alguna parte, con un pequeño auto viejo, y alguien miró eso el otro día, y un auto nuevo y él tiene como ochenta mil y algo de millas [128747 Km] en él. La mayoría de eso es entre aquí y Jeffersonville, conduciendo de allá para acá.
Y se me hace conocido el rostro de este hermano, pero no puedo recordar su nombre. Y muchos de Uds., conozco sus rostros, pero no puedo recordar sus nombres. Tengo algunos amigos de color sentados aquí también esta noche, por aquí, nuevos, grabando aquí abajo. El Señor los bendiga a todos. Gracias, Hermano Joseph. Estoy un poco ronco. Gracias.
14 Ahora, le amamos a Él con todo nuestro corazón, así que esta noche vamos a tomar una pequeña lección de la Escritura y luego quiero intentar que la línea de oración empiece… Pues mañana es lunes y Uds. tienen que trabajar, y tiene que tomar trenes. Y yo los he retenido hasta tarde cada noche, y perdónenme por eso, ¿lo harán? Y muchas veces me entusiasmo mucho cuando comienzo… ¿Lo puedo llamar predicar? De todas formas, cuando estoy teniendo un buen tiempo, bueno entonces, me entusiasmo tanto que pierdo toda noción del tiempo y todo. Entonces, Uds. han sido muy amables al quedarse conmigo, y simplemente eso me hace amarlos con todo mi corazón.
Ahora, quiero leer algunas palabras de la Biblia de Dios en primera de Juan el primer capítulo y el versículo 5 al 7. Y creo que solo leeremos el versículo 7, y eso lo hará más corto. Uds. lean el capítulo entero cuando lleguen a casa si pueden.
… si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la Sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado.
¿No es eso maravilloso? Pidámosle a Él que bendiga la lectura de Su Palabra ahora.
15 Padre Celestial, bendice Tu Palabra esta noche, y que salga a cada corazón y halle un lugar de morada y nunca más se vaya. Concédelo, Señor. Y ahora circuncida los labios de la persona indigna que hablará. Y circuncida todos los oídos de estas personas quienes oirán. Y recibe gloria del servicio, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo amado. Amén.
Ahora quiero hablarles un poco esta noche, siendo que esta ha sido una semana tan maravillosa, acerca de: La Manera Para Tener Compañerismo. Ahora sabemos que… Iba a continuar mi servicio esta noche: Los Hijos de Israel en la patria. Josué los llevó donde nos quedamos anoche cuando él estaba cruzando el Mar Rojo. Pero no tendría tiempo en esta línea de oración, de modo que puedan tomar los trenes, y así sucesivamente, y llegar a casa e ir a trabajar en la mañana.
16 Ahora, esto será breve, podemos hablarles brevemente sobre esto, pero cómo es que toda persona desea compañerismo. Hasta ahorita no he visto a nadie que no desee compañerismo. Que es… está…. Que está mentalmente bien equilibrado. Ahora, es posible que Uds. deseen escoger su compañerismo, desde luego que eso es cierto en cada uno de nosotros. Esa es la razón por la que en esta noche estas finas personas han llenado este edificio al punto que están parados, es porque a ellos les gusta esta clase de compañerismo. A ellos les gusta el compañerismo Cristiano. Y es por eso que vinimos esta noche: para tener compañerismo alrededor de la Palabra.
Yo amo la Palabra, ¿Uds. no? ¿Y saben Uds. porqué aman la Palabra? Uds. tienen el Espíritu Santo en Uds. Porque la Biblia dice que no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces, el Espíritu Santo se alimenta de la Palabra. Y entonces cuando Uds. oyen la Palabra… Todos quieren oírla, sin importar… Cada pedacito de literatura que pueden conseguir, ellos la leen; y escuchan la radio; y van a la iglesia y así sucesivamente, porque están anhelando ese compañerismo alrededor de la Palabra.
17 Y que Dios nos ayude esta noche a darnos cuenta cómo podemos tener un compañerismo perfecto. Sin importar si vienen las tormentas, si están correctos o errados, Uds. aún pueden tener compañerismo. Y de la única manera que pueden tener compañerismo, es a medida que su amor se perfecciona. Nunca me olviden. Si no vuelvo a ver a algunos de ustedes, recuerden esto: que mi tema es: “El amor lo cubre todo”. Yo creo en el amor redentivo del Señor Jesús. Me gusta este canto:
Desde que por fe vi ese raudal,
Que Tus heridas afluentes suplen,
Amor redentivo ha sido mi tema,
Y lo será hasta que muera.
18 Preferiría tener una iglesia… Escuchen, solo un momento. Preferiría tener una iglesia que no sabe nada de ningún don espiritual, y solo está tan llena de amor el uno por el otro y con Cristo: preferiría tener eso que todo don espiritual operando en la iglesia. Ahora eso pudiera sonar duro en un grupo Pentecostal, pero preferiría tenerlo. Donde hay dones, ellos fallarán. Donde hay dones, ellos traerán confusión. Donde hay dones, ellos pueden ser cuestionados. Pero donde hay amor, es perfecto. Eso es correcto. Y si Ud. tiene amor perfecto, Ud. tiene dones perfectos. Eso es correcto. Entonces, obren primero con amor. Eso trae compañerismo, y el compañerismo trae dones.
Ahora, la razón… ¿Por qué es que a la gente le gustan cosas diferentes, le gusta el compañerismo? Es porque, primero, el hombre fue hecho para tener compañerismo. Ahora, solo piénsenlo esta noche… Por más que anhelo ir de cacería, y de pesca, al aire libre, sin embargo, mi corazón está más hambriento de ir a la cima de esa montaña y hablar con Dios más que cualquier otra cosa que sé. Vean, yo quiero estar a solas; quiero saber que no hay nadie a cientos de millas de mí. Y yo amo a la gente, pero de la única manera en que puedo ministrar a la gente es primero recibir el Mensaje de Dios.
19 Y una cosa sé: que mi fe me dice que cada persona a la que le predico que ha nacido de nuevo, que tendré una eternidad para tener compañerismo con ellos. Pero queremos sacar a más de la oscuridad. Ahí están nuestros pobres hermanos y hermanas perdidos aquí afuera esta noche en salones. Pasé por un barrio bajo anoche, ya que mis muchachos y ellos querían verlo, y ver aquellas pobres personas ahí abajo tomando, y pensar que ellos no saben lo que quieren. Pensé, si tan solo conocieran a mi Jesús, ellos de seguro no estarían allí, ¿ven?
Y eso es lo único que puede salvarlos de ese caos en el que están; no hay medicina, nada. Un alcohólico está absolutamente aniquilado de cualquier ayuda excepto de Jesucristo Eso es correcto. No hay cura. Yo he estado en la calle Bowery, he estado en la plaza Pigalle en Francia, en los barrios más bajos que pude encontrar, y hablando y orando y así por el estilo. Y la única esperanza para esas personas es la Sangre de Jesucristo; es la única cosa, la única esperanza.
20 Ahora, ¿qué hace a los hombres querer compañerismo? Es porque él fue hecho de esa manera; él fue hecho para tener compañerismo. ¿Qué es compañerismo? Tengo que conducir cuatro días empezando mañana. Tengo que conducir cuatro días como unas dos mil quinientas millas [4023 km], y tengo que conducirlas yo solo, en una pequeña vieja camioneta. Y alguien, un amigo mío, va a venir (Acaba de dejar el mensaje esta tarde), para conducir todo el trayecto conmigo, y se va a regresar solo en un autobús Greyhound [Línea de autobús] solo para tener compañerismo. ¿No es eso maravilloso?
Ustedes saben, yo aprecio amigos como esos. Dios bendiga su corazoncito Suizo. Lo amo a él. Queriendo viajar solo para estar conmigo, cuatro días a través de las montañas, y llanuras, por allá lejos, solo para tener compañerismo. Nos amamos uno al otro entrañablemente, como queridos hermanos amados. Y luego tener que viajar todo el trayecto de regreso hasta Shawano, Wisconsin, en un bus, o de alguna manera para regresar. Oh, eso hace que mi corazón salte.
Y ahora Dios está anhelando tanto tener compañerismo con Sus hijos que Él vino todo el trayecto desde la gloria y murió para tener compañerismo con nosotros. ¿No es eso maravilloso? ¡Tan maravilloso al pensar!
21 Ahora en el principio, el hombre tuvo compañerismo. Primero, nos damos cuenta que si podemos tener compañerismo con Dios, entonces, no se preocupen: Dios tendrá cuidado del resto de eso. La cosa principal de la que quiero hablar, lo tengo en cuatro partes aquí: cómo tener compañerismo con Dios, compañerismo el uno con el otro, y así sucesivamente. Pero queremos hablar solo de una fase de eso, es el compañerismo con Dios. Y ahora, voy a vigilar ese reloj aquí, para asegurarme de empezar la línea de oración a tiempo.
Pero, compañerismo con Dios es lo que… El primer y original compañerismo que los seres humanos tuvieron fue con Dios. Ni siquiera había otra criatura viviente sobre la tierra con la que él podía tener compañerismo con —Adán— sino Dios. Entonces Dios le hizo una ayuda idónea, una esposa, la cual es parte de él.
22 Y pueden imaginarse: en las tardes cuando el sol se había ocultado, bajando, poniéndose allá en el Oeste, y esas franjas de luz viniendo a través de esos grandes árboles perennes —la gran catedral de Dios; y el rugido pasaba a través de la copa de los árboles, y Adán y Eva sentados allá en el huerto, en la gran catedral de Dios, teniendo compañerismo con Dios. Todos añoran hacer eso. Todo Cristiano anhela tener compañerismo. ¿No es eso correcto?
He leído historias de hombres que han gastado casi una vida completa, yendo a lo alto de las colinas, bajando por las orillas de los lagos, solamente buscando un lugar para compañerismo. Pero después de todo, uno no tiene que ir a ninguna parte, sino al Calvario; esa es la única manera. Hay un camino. Solo hay un camino por el cual pueden ir para tener compañerismo.
23 Y fíjense, entonces no… no solo ha sido en esta edad, ha sido en todas las edades. Solo piensen, Job, allá… en libro más antiguo de la Biblia. Él añoraba tener compañerismo. Él sabía que había un Creador. Y él le creyó a Él con todo su corazón. Y él dijo, en una manera infantil de decirlo: “¡Oh, si yo tan solo pudiera llegar a Él! Si tan solo supiera dónde vive, yo pudiera ir y tocar a Su puerta y hablar con Él solo un momento”. ¿No nos encantaría a todos hacer eso?
¡Pero piénsenlo! Él está más cerca de Uds. que Su puerta. Su puerta es su corazón. Y Él está tan cerca esta noche; Él está más cerca de Uds. de lo que lo está su brazo derecho. Él es parte de Uds. Y si tan solo nos podemos dar cuenta que Él está aquí, y cómo Él quiere tener compañerismo con nosotros. Su corazón es mayor para el compañerismo que el nuestro. Y la razón que Él nos hace de esa manera, es porque somos linaje de Él. Él es lo que nos hace anhelar el compañerismo.
24 Eso es lo que hace que una madre muera por su bebé. ¿Por qué? Eso es lo que hace que un padre entregue su vida por su esposa. Un esposo, un esposo verdadero daría su vida por su esposa. ¿Por qué? Porque Cristo dio Su vida por la iglesia, Su esposa. Es una tensión en Ud. Y eso haría a una madre lanzarse a través de un fuego ardiente, sin pensar en sí misma, y su cabello en llamas y su ropa en llamas, para agarrar a su bebé, y correr con él. ¿Por qué? Es amor de padres. Y Dios es el primer y padre original. Y de allí es de donde viene esa tensión. Porque la mujer dio a luz al niño.
Y esa es la razón por la que Dios ha descendido, manifestado en carne, y pasó a través de las llamas mismas, lo más caliente del sufrimiento, para que Él pudiera traernos al compañerismo con Él; sin considerarse a Sí mismo. “No se haga Mi voluntad, sino la Tuya”. Cómo ese compañerismo maravilloso que tenemos el uno con el otro y con Dios.
25 Ahora, Dios pretendía este compañerismo. Entonces ¿qué separó, qué mantiene a los hombres alejados de tener esa conversación directa como lo hizo Adán? A menudo he pensado que Adán allá en el Huerto del Edén, sin conocer pecado, o Eva su esposa, bella, parados en el huerto. Y luego Leo el león llegaba, y aquí venía el tigre, las grandes bestias del campo entraban en esta catedral, poniéndose de rodillas. E incluso las bestias no tenían nada en ellos con respecto a matar; no había muerte en ninguna parte.
Es el diablo lo que hace que los animales salvajes quieran dañarlos. Y si Uds. pueden producir en su corazón la clase correcta de amor hacia la bestia más horrible que hay en los bosques o desiertos, esa bestia no les hará daño. Eso es correcto. Yo lo sé por experiencia. Pero uno no puede fingirlo. Él sabe si uno lo hace o no. Hay algo respecto a él que sabe eso. Pero si realmente no están asustados, nunca he visto algo que los pudiera dañar; sin importar, un león, lo que pudiera ser, él se alejará de Uds. Pero si Uds. corren, o actúan asustados, o algo, entonces los matarán. Así que uno no puede manufacturarlo; Uds. tienen que saberlo realmente en su corazón que no tienen miedo.
26 Ese es el problema con los hombres esta noche, ese es el problema con la gente esta noche: Tienen miedo. Esa es la peor maldición que hay en la gente del Evangelio Completo, o cualquier otra gente; es porque tienen miedo. Dios ha hecho provisiones, pero Uds. tienen miedo de tomar Su Palabra para eso. Si no tuvieran miedo esta noche, pues, tomarían su sanidad por fe, y supieran que Dios lo prometió, y la cosa simplemente se iría lejos de Uds. Asustados, con miedo. Yo lo he notado. Y esa es la razón por la que creo tanto en la sanidad. Yo sé que si se pueden alejar de ese temor, y obtener amor en su lugar, algo va a suceder.
Solo hay dos facultades que gobiernan a un humano, y una de ellas es la fe, la cual trae resultados; y la otra es el temor, el cual no tiene ningún valor en sí en lo absoluto. La fe es de Dios; el miedo es del diablo. El miedo los abate; el miedo los hace cuestionarse. Y si yo fuera a morir en la mañana, ¿de qué me serviría enfadarme al respecto? ¿Qué si fuera a ser electrocutado en la mañana, y mi vida tuviera que terminar mañana en la mañana? ¿De qué me serviría preocuparme al respecto?
27 Uds. dicen: “Bueno, ¿de qué me serviría tener fe?”. La fe puede firmar mi perdón. Seguro, hay valor en la fe. No estén agobiados, no estén atemorizados, no estén preocupados; solo tengan fe y crean. Y de la única manera en que pueden tener fe, tienen que tener amor primero, porque el amor produce fe. “Porque el perfecto amor (¿Lo entienden?), el perfecto amor echa fuera el temor”.
Ojalá tuviera tiempo para contarles las experiencias con la vida salvaje, de lo que he visto conquistado por fe, por amor. Les conté la otra noche acerca de la vieja zarigüeya que llegó. Vi a un toro cruel un día, que iba a matarme. Esto está grabado. Yo era un guardabosque en ese tiempo. Yo iba subiendo la colina para orar por un hombre enfermo. Y se supone que debemos portar un arma, pero Uds. no irían a orar por un hombre enfermo con un arma en su mano, así que tomé el arma y la dejé en la vieja camioneta, y crucé por el campo. Y yo estaba bien adentro en el campo y supe… tuve un… debí haber pensado que este toro asesino estaba por ahí. Él acababa de matar a un hombre de color en una granja, el Sr. Burks, casi tres meses antes de eso y ellos se lo vendieron a la gente allí arriba que tenían este ganado Durham.
28 Y entonces cuando comencé a cruzar el campo, justo ahí en un gran campo abierto, y a no más de casi treinta yardas [27 m] de mí, esta cosa enorme se levantó y bajó sus cuernos y soltó un gran bramido (si acaso saben de lo que estoy hablando.) Y ahí estaba él, los cuernos como de este tamaño. Y aquí venía.
Al principio me asustó. Busqué un árbol, y no había ninguno. Y yo sabía que podía alcanzarme hasta la cerca. Entonces pensé: “Bueno, hasta aquí es todo”. Luego entonces, algo pasó. Oh Dios, si tan solo Eso se quedara ahí en lugar de alejarse. Algo sucedió. Ojalá Dios permita que eso les suceda a todos los que están aquí esta noche el tiempo suficiente para ser sanados, ¿ven?
29 Pasó algo que yo no estaba asustado del toro. Sentí lástima porque yo lo molesté. Yo estaba en su campo. Él estaba ahí echado sin molestarme; yo pasé por ahí y lo desperté. Y así que, sentí lástima por él. Ahora, Uds. no pueden fingir eso; tiene que estar ahí. De esa manera es la fe: Uds. no pueden fingir; tienen que tenerlo realmente. El diablo lo sabrá.
Y este amiguito empezó a venir hacia mí con su cabeza agachada, tan rápido como podía. Yo no le tenía más miedo a ese toro de lo que le tendría a cualquiera de mis queridos hermanos y hermanas parados en la plataforma. Y él corrió a menos de casi cinco pies [1.52 m] de mí, y se detuvo. Él me miró tan agotado; miró a la derecha e izquierda. Yo dije: “Amigo, siento haberte molestado”. Yo dije: “Ahora, tú eres criatura de Dios y yo soy Su siervo. Ahora, el Creador que te hizo a ti me hizo a mí, y yo soy Su siervo. Estoy en camino atravesando la colina para orar por uno de Sus hijos enfermos. Si hubiera sabido que estabas allí echado, no habría pasado por aquí y te hubiera molestado. ¡Así que ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Creador, regresa y échate!”.
30 En el tribunal del juicio verán que saldrá a la luz. Ese toro me miró durante unos minutos, se dio la vuelta, se alejó, y se echó. Y yo me quedé ahí, las lágrimas corrían por mis mejillas. Caminé a menos de cinco pies [1.52 m] de ese toro, y él ni siquiera volteó su cabeza ni me miró. ¿Por qué? En lugar de odiarlo, yo lo amé. ¡El amor conquistará cualquier cosa! ¡Correcto!
Eso es lo que conquistó mi corazón: cuando supe que Dios me amó tanto que dio a Su Hijo Unigénito para que yo no fuera a perecer. Supe que había nacido en este mundo como pecador, y estaba pereciendo. Y Dios me amó que dio a Su Hijo para que mi vida fuera redimida. Y luego no pude odiar más; yo tuve que amar. Eso es lo que trae estos resultados que Uds. ven. ¡Es amor!
31 Yo no sé, pudiera haber dicho esto, lo he dicho antes: cientos de pequeñas cosas que han sucedido. Un día yo estaba podando mi patio. Tuve que ir al patio de atrás. El patio de enfrente estaba creciendo antes que pudiera llegar al de atrás; la gente llega para que se ore por ellos y demás. Vean, como Joseph dijo hace un momento, es solo… Esto aquí solo es… esto solo es Chicago. En casa, es de todo el mundo, ¿ven? donde la gente está entrando y saliendo de todas partes del mundo, viniendo.
Y cuando yo estaba podando este césped, pasé por… Me olvidé al respecto: hay un panal de avispones ahí atrás. Y golpee esa cerca con esta máquina podadora, y me cubrí de avispones, esos amiguitos enormes; lo pueden derribar a uno cuando atacan.
Estaba temeroso al principio, verdaderamente. Sin camisa. Y una u otra cosa pasó. Yo estaba apenado de haber golpeado a esos amiguitos. No porque tuviera miedo que me fueran a picar, sino que realmente… Esto suena infantil. Pero si nosotros pudiéramos ser más infantiles; si pudiéramos ser más como niños. Es la simplicidad de Dios la que confunde a los estudiantes universitarios. Sean simples en esas cosas. Igual que un bebé: Solo confíen, y crean; no traten de presionarse Uds. mismos. Solo relájense y créanlo. Eso es todo. No traten de sugestionarse Uds. mismos: “¡Oh Dios, Aleluya, reprenda!”. Eso no es bueno. No, solo créanlo y sigan adelante, eso es todo.
32 Entonces cuando eso sucedió, yo pensé: “Esos pobres amiguitos allí en su panal ahora, y aquí yo golpeé la cerca y los sacudí de su panal”, esa vieja y enorme máquina podadora que yo estaba empujando. Y yo dije: “Uds. pequeñas criaturas de Dios, siento haber golpeado esa cerca. Siento haberlas molestado. Ahora, yo soy el siervo de Dios y estoy orando por Sus hijos enfermos. Tengo que apurarme y podar este patio. Así que ahora apresúrense a regresar a su nido, no las molestaré ya más, en el Nombre del Señor Jesús”.
Y encendí de nuevo la podadora y la detuve. Tiré de la cuerda y comencé de esta manera y esas abejas solo zumbaban todo alrededor de mis hombros desnudos, e hicieron una fila y se fueron directamente dentro de su nido, sin una picadura en lo absoluto. ¡Amor! Yo no puedo producirlo, no puedo manufacturarlo. ¡Dios tiene que darlo!
33 Ahí es donde está esta noche: Dios tiene que darlo. Luego el amor produce un compañerismo. Ahora, cuando Dios dijo allá atrás, el día que el pecado había separado ese amor Divino, Dios le dijo a Adán y Eva que no comieran de estos ciertos frutos, y ellos lo hicieron, y el pecado trajo separación. Y el pecado por medio de la separación trajo odio, malicia, disensión, envidia. ¿Es correcto eso? ¿Qué sucedió? Ellos se separaron del amor Divino.
Y cuando Uds. se separan del amor Divino, entonces ya no pueden pasar por alto los errores de sus hermanos. Uds. tienen que gritarles por eso. Eso es cierto. Uds. ya no pueden pasar por alto los errores de sus hermanas, porque se han alejado de esa parte Divina, esa parte de amor. Pero si Uds. realmente aman al Señor Jesús, si la hermana o el hermano les hacen algo: “Oh bueno, está todo bien. No fue su intención hacer eso”. Esa es la clase de amor que Cristo tenía: “Padre, perdónalos; no saben lo que hacen”.
34 Qué si Él hubiera retenido mis pecados contra mí — qué persona tan horrible era yo— pero Él me amó tanto que me los perdonó. Cuando yo estaba destruido, Él me perdonó, Él me amó. Un amor puro. Y cuando Adán se separó a sí mismo del amor puro de guardar la Palabra de Dios en su corazón, cuando él hizo eso, entonces él comenzó… estas otras facultades entraron: malicia, envidia, disensión, odio, y así sucesivamente.
Ahora, cuando Dios vio que Sus hijos se habían apartado, Él descendió para tener compañerismo, y no había nadie ahí para recibirlo. ¿Recuerdan la otra noche cuando prediqué sobre la mujer lavándole los pies de Jesús? Él no fue bienvenido por los Fariseos. No es bienvenido esta noche en muchas personas. No es bienvenido en muchas iglesias, muchas ciudades.
35 Miren, cuando Israel estaba dividiendo sus tierras. Ahí estaba, creo que era, Gad era uno de ellos. Y tal vez, la media tribu, ellos no pasaron a la Tierra Prometida. Ellos se quedaron de este lado: la frontera. Jesús visitó a esa misma gente, y miren los resultados de quedarse afuera de los beneficios completos del amor de Dios.
Cuando Jesús los visitó, Él fue a Gadara. Ahí es donde ellos habitaban, ahí es donde hicieron… es de donde vinieron, ahí mismo. Y su actitud era aún de la misma manera. Porque ellos tenían… les costó un montón de cerdos el tener la reunión; ellos le pidieron a Jesús que se fuera de su tierra. No querían tener nada que ver con eso. Ellos tenían sus propias maneras; tenían sus propias iglesias. No querían tener nada que ver con Jesús, entonces le pidieron a Él que se fuera de la tierra.
36 Pero Él fue de todos modos, porque había un alma clamando por Él. Solo piensen: Cruzó ese lago tormentoso, cruzando hacia allá para encontrar un alma en necesidad. Ese fue Su amor por un alma en necesidad. Él vendrá de la gloria esta noche a este auditorio escolar por un alma necesitada que le crea.
Y así que entonces, cuando el pecado entró, eso apartó al hombre del compañerismo. Noten lo que Dios hizo para traer a los hombres de regreso al compañerismo: Él introdujo al mundo una sangre de redención. Dios mató animales y se los puso por su piel, mostrando una sangre de redención. Y ahí Dios, después de ser apartado de Sus criaturas, Dios extendió la alfombra de bienvenida de regreso al hogar por el derramamiento de sangre. Y eso fue entonces, y ha sido, y siempre será la preparación provista por Dios para el compañerismo con Él a través de la sangre derramada.
37 Amigo, escúcheme solo unos momentos, porque veo que todavía tengo doce minutos. Miren, quiero preguntarles… Han intentado bastante sustituir educación por esa sangre. Jamás funcionará. Han intentado en sustituir la denominación para traer compañerismo: Educar a la gente. El mundo hoy…
Como el Hermano Tommy Hicks, ese hermanito maravilloso estaba aquí hoy contándonos su historia allá detrás de la Cortina de Hierro. Allá en Rusia, en toda su cultura y ciencia, intentando traer compañerismo por medio del comunismo, por medio de la ciencia y la cultura, y negando la Sangre de Jesús. ¡Cuando la Sangre de Cristo es la única vía por la que Uds. pueden tener compañerismo! Nada tomará su lugar. ¡Gracias sean dadas a Dios! Uds. no tienen que ser listos, no tienen que ser inteligentes, solo tienen que tener un humilde corazón entregado. Piénsenlo. Él introdujo la sangre.
38 Ahora, quiero que vigilen de cerca ahora. Hablando de Job hace un momento, Job acostumbraba esta misma preparación. El libro más antiguo de la Biblia… Incluso antes que Génesis fuera escrito Job fue escrito. Y Job era un hombre justo, un hombre que temía a Dios. Y le sobrevinieron problemas. Pero quiero que se fijen que justo antes que llegaran los problemas, Job hizo preparativos para este problema.
Escuche, amigo, amigo pecador, hay problemas delante de Ud., esta noche. Y ese es el valle de sombra de muerte. Mejor haga preparativos para el único amigo que puede caminar con Ud. a través de eso. Correcto. Haga preparativos para eso.
Job tenía muchos hijos e hijas. Y cuando él sabía que estaban fuera, como pájaros… La gente cría hijos hoy. Siento pena por los padres y madres hoy, yo mismo siendo un padre, y sabiendo… Una razón: estoy tratando de alejar a mis hijos de nuestra ciudad; no tenemos ninguna escuela Cristiana ahí. Y quiero llevarlos a algún lugar donde puedan ser educados en la escuela, en una genuina escuela fundamental donde aprendan a amar al Señor. La enseñanza que puedo darles en casa, sin embargo salen con ese grupo mundano; el diablo es un tipo sagaz y él les empuja eso a ellos. Si uno puede mantenerlos bajo el Espíritu hasta que crezcan lo suficiente para recibir el bautismo del Espíritu Santo y saber de qué se trata, entonces Dios se encargará del resto. Pero primero ellos tienen esos cortos días de adolescencia.
39 Ahora, toda persona piensa en sus hijos. Mientras ellos están bajo sus alas, Ud. puede vigilarlos. Pero una vez que salen de debajo de sus alas, entonces el diablo tiene a todo pequeño Oscar que puede allí afuera para que se asocie con sus niños, que es infiel y malo y diabólico y todo lo demás. ¡Dios nos ayude! Esta delincuencia juvenil aquí en Nueva York, Chicago, y estas ciudades grandes, lo que los periódicos están escribiendo, de cómo ellos se matan el uno al otro y de todo. Niñitos, pequeños muchachos y muchachas, matando y asesinando, y disparando, y cosas semejantes. ¡Si esos pobres niñitos solo se dieran cuenta que ese es el diablo! Seguro.
40 Lo que produjo la delincuencia juvenil fue la delincuencia paternal: Los padres fallando en cuidar de los niños. Uds. recordarán hace unos años, cuando mi muchacho nació; eso ha sido como, creo que tiene como diecinueve años ahora. Recuerdo que el doctor le dijo a mi esposa, dijo: “Solo deje que ese niño chille”. Dijo: “Eso no lo va a lastimar. Y si la abuela viene por ahí a levantarlo”, dijo: “dígale que aleje sus manos de él”. Dijo: “Él debe estar fuera de la cuna a los seis meses de edad”.
Ahora, Uds. saben mejor que eso. Suena como la charla de un curandero en vez de un médico verdadero. ¿Y luego saben lo que eso ocasionó? Que salieran un montón de neuróticos y un montón de gánsters [O bandoleros-Trad.]. Escuchen, ¡Dios les dio ese bebé para amar! No me interesa que tan mal lo mime, ¡ámelo de todos modos! Eso es correcto. ¡Ámelo! Si Uds. no lo aman ahora, él crecerá en un hogar frío e indiferente, y buscará amor en algún otro lugar, o algo. Se hará una salida en algún lugar. Madre, ¡tome ese bebé y dele compañerismo, y amor, ahora! Hágalo una parte de Ud., lo cual es, y actúe así, y abrácelo, y béselo, y ámelo. No sea tan fría junto con las cosas del mundo. Dios se lo dio como un tesoro. Críelo bien. Amén.
¡Fíjense! Ese es el problema: Nos alejamos de las cosas de Dios. Uds. se apartan de la naturaleza, y entonces Uds. están fuera de la voluntad de Dios.
41 Ahora, quiero que se fijen entonces: Job, pensando en sus hijos, dijo: “Ahora, quizá, cuando salieron, habrán pecado.” Así que él ofreció el único preparativo que él conocía al respecto que era un holocausto, el derramamiento de la sangre. Y él derramó la sangre del cordero por sus hijos, haciendo preparativos, por si acaso habían pecado. ¿Lo ven? ¡Job estaba pendiente de sus hijos para hacer preparativos por sus pecados!
Y, madre y padre, si nosotros dejáramos de gastar dinero en que nuestros hijos aprendan a bailar zapateado y cosas como esas, y alguna clase de: “Cómo ser un actor”, y dedicaran más tiempo suplicando la Sangre de Jesús sobre ellos, y mostrándoles amor y compañerismo, nos llevaríamos mejor. El niño también lo haría. ¡Instruye al niño!
42 Creo que si cada padre toma a su hijo y… Lo primero, el padre regresa a Dios y saca la cerveza del refrigerador y quita los naipes de la mesa. “Oh”, Uds. dicen: “Es inocente”. ¡Uds. ven que ocasiona eso! Hermano, ¡Yo no permitiría que un naipe se asome en mis terrenos! ¡No, señor! ¡Es una cosa del diablo! ¡Manténganse alejados de eso! Uds. dicen: “Ud. es anticuado, Hermano Branham”. Bueno, fue un Evangelio chapado a la antigua que me salvó. ¡Amén! Es la salvación chapada a la antigua lo que me hace feliz. Fue el Espíritu Santo chapado a la antigua que me sanó. Es la misma cosa la que nos llevará a Casa a la gloria. Seguro. ¡Instruye al niño!
43 Vean aquí, vean lo que el mundo puede hacer. Ahora, esta es una cosita limpia, me supongo; yo no tengo nada que ver con eso. Pero miren esto, todo niño en la ciudad puede decirles quien fue David Crockett. ¡Vaya! ¡Vaya! Está en su cucharita, en su sombrero, en su corbata, en todos lados: David Crockett. El mundo instruyó a los niños… América, por una moda, instruyó a todos los niños sobre David Crockett. Ellos pueden decirles que fue de Tennessee, cuando nació, y todo al respecto. Él usaba una gorra de piel de mapache, mató un oso cuando tenía tres años, y todo este tipo de cosas de ficción. Ellos saben todo acerca de David Crockett. Y Uds. están dispuestos, y les gusta contarles al respecto.
Bueno, si ellos pudieron aprender sobre David Crockett, y se visten como David Crockett, y actúan como David Crockett, seguramente pueden enseñarles acerca de Jesucristo, y ellos actuarían como Jesucristo, y amarían a Jesucristo, tanto como pueden amar a David Crockett. Tengan compañerismo alrededor de la Biblia. Díganles que Jesús los ama.
44 David Crockett es verdad, pero ahora lo de matar al oso a los tres años, yo dudo eso. Muchas de esas cosas: Creer un montón de ficción, mucho de esas historias son ficción. Aquí, cuando yo era un muchachito, tenía una tremenda admiración por William Tell; él le disparó a una manzana sobre la cabeza de su muchacho. Cuando yo fui allá a Suiza, no hay ni una palabra de verdad en eso; todo es ficción, eso es correcto. Hubo un William Tell, cierto, pero nunca le disparó a ninguna manzana sobre la cabeza de su hijo, no; no saben nada al respecto. Pero es solo ficción e historias que se dicen. ¡Traigámosle la verdad a la gente! No tengamos compañerismo con eso; ¡tengamos compañerismo con Dios! ¡Y con la Biblia! ¡Y con el Espíritu Santo! Hagamos preparativos para nuestros hijos.
45 Y fíjense, cuando las pruebas finalmente llegaron, y Job pasó a través de la prueba… ¡Oh, me encanta! Discúlpenme, no soy emocional, sino que solo me empiezo a sentir bien. ¡Me encanta! ¡Pruebas! ¡Dios probando a Sus hijos! ¿No les encanta? Toda adversidad es una prueba, terrenos de prueba. Este es un tiempo de prueba. Dios probando a Su pueblo. Preparándolos.
Antes de comprar un equipo de caballos, uno sale y los prueba, los verifica. Los deja tirar un rato, los corre para ver si tienen la respiración entrecortada, les pone limón en su nariz y demás. Oh, ¿no sabían que le ponen limón en la nariz de un caballo de respiración entrecortada? Huh. Lo hacen. Muy bien. Como su automóvil, lo tratan con aceites de ricino, y aceites finos, el espesor del motor y le quitan los golpes de modo que puedan venderlo, ¿ven? Todas estas otras cosas, ¡pruebas! ¡Dios pasa a Sus hijos a través de las pruebas! Estoy tan feliz por eso. De modo que Él pueda mostrarles Su amor.
46 Ahora, la prueba; Job pasó por la serie de pruebas de Dios. Él no había pecado. Ellos dijeron que él había pecado, pero no lo hizo. ¿Por qué sabía él que no había pecado? Él sabía que había venido de la única manera que había para venir: a través de la sangre derramada. Él había hecho un sacrificio, él confesó sus pecados sobre la base de la sangre derramada. Él sabía que estaba justificado a la vista de Dios sin importar lo que alguien más dijera. ¡Él sabía que él era justo, porque fue justificado por su fe en el sacrificio provisto por Dios! Él lo creyó. Muy bien.
Y cuando las pruebas llegaron, ¡probó ser la verdad! Dios le quitó todo lo que tenía. Él le quitó a Sus hijos; los mató a todos. Le quitó todo su ganado, y ovejas, camellos, los mató a todos. Hizo de todo, y quebrantó su propio cuerpo, le quitó su salud. ¡Pero él todavía amaba al Señor! Porque había venido a la manera de Dios y había hecho conexiones con Dios. Y una vez que Uds. se conectan a Dios por medio de la Sangre derramada, Uds. saben que hay algo en ello. Uds. no están tomando teología; Uds. están tomando lo que la sangre les testifica. Ahí lo tienen.
47 Y fíjense, Dios le restauró todo lo que perdió. Se lo duplicó. Le duplicó sus ovejas; le duplicó los camellos. Pero fíjense; Él solo le dio siete hijos, justo lo que él tenía. ¿Qué hijos fueron esos? Eran los mismos hijos que él había perdido. Ellos estaban bajo la sangre; ellos estaban en la gloria esperando por él. Esa es la manera de tener a nuestros hijos ¿no es así? Eso es correcto. Le regresó a sus hijos. Seguro. Él está con ellos esta noche, y lo estarán para siempre jamás.
Israel tenía la sangre derramada del cordero, la única vía. Y el único lugar donde Israel podía adorar era bajo la sangre derramada. Todos los sacrificios y todo fue llevado a un lugar en común, y ahí sobre el altar de bronce ellos quemaban los cuerpos, y esparcían la sangre.
Y Dios… Escuchen. Aquí está ahora. ¡Dios solamente se encontró con Israel bajo la sangre derramada! ¡El único lugar de encuentro donde Dios se encuentra con Su pueblo es bajo la sangre derramada! ¡De ninguna otra manera! Él no se encontrará con ustedes en su denominación, por más buena que pueda ser. Él no se encontrará con ustedes en su educación, su teología, por más buena que pueda ser. Él solo se encontrará con ustedes bajo la sangre derramada. El único lugar donde Dios se encontró con Israel fue bajo la sangre derramada. La única manera en la que Él podía hablar con Adán y Eva, bajo la sangre derramada. La única manera en la que Él podía hablar con Job, bajo la sangre derramada.
48 Y la única manera (noten), ¡la gente tenía que venir al lugar donde la sangre era derramada! ¡Entiéndanlo! Y la única manera en que alguna vez Uds. tendrán ese compañerismo perfecto con Dios es venir al lugar donde la sangre fue derramada. ¿Dónde es eso? ¡Cristo es el lugar de reunión de Dios! ¡Nos reunimos, nos sentamos juntos en lugares celestiales en Cristo Jesús! Y el Espíritu Santo entra al edificio cuando estamos bajo la sangre.
¿Cómo entramos en Cristo? Lo primero… Los elementos que salieron de Su cuerpo son por los que entramos en Su cuerpo. Ahí salió de Su cuerpo agua, sangre, Espíritu. El Espíritu es lo que los trae adentro. La preparación de la sangre es lo que nos limpia por las aguas de separación, como la becerra bermeja era quemada y hecha aguas de separación. Y todo creyente que venía al templo primero se detenía en los atrios (Solo un momento.), se detenía en los atrios, porque ahí estaban guardadas las aguas de separación, y ellas eran rociadas. Las aguas de separación es la Palabra. La Palabra de Dios, las aguas de separación, por medio del lavacro del agua por la Palabra. Uds. vienen y oyen la Palabra, y lo primero que ella hace, es separarlos para mover sus pensamientos de lo malo a lo bueno.
49 Entonces lo siguiente que hacían después de dejar los atrios, se dirigían al templo. En el templo en el desierto, había siete franjas de sangre que eran tomadas por el dedo del sumo sacerdote durante la muerte de la becerra, y las trazaba a través de la puerta, mostrando que todo creyente entrando a este compañerismo debe primero reconocer que un substituto murió y preparó un camino delante de él.
Todo hombre que entra en este maravilloso compañerismo debe primero… “La fe viene por el oír, el oír por la Palabra”. Entonces reconocer la Sangre de Jesucristo: la alfombra de bienvenida de Dios de regreso a casa para el compañerismo. Y debe reconocer la sangre que fue derramada por Uds.; Su vida fue dada aquí en la tierra para que Uds. pudieran tener compañerismo.
50 Entonces el Espíritu Santo, mientras Uds. vienen detrás del velo dentro de las cortinas aquí, los bautiza, el agua, la sangre, el Espíritu. Los bautiza dentro del cuerpo de Cristo. Entonces… Aquí está hermano, hermana, escuchen de cerca ahora; estamos cerrando. Eso es cuando Uds. jamás los llamarán santos rodadores ya más. No. ¡Una vez que llegan detrás de la cortina, eso es Su carne, permitan que el Espíritu Santo los limpie por medio de la sangre, traerlos dentro de Cristo! Entonces Uds. tienen compañerismo. La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado en la puerta; ahora tenemos compañerismo el uno con el otro.
Piénsenlo. Un hermano Metodista puede darme la mano, siendo un Bautista, y un Pentecostal, y un Nazareno, y un Peregrino de Santidad, Presbiteriano, lo que seamos, podemos saludarnos el uno al otro y tener compañerismo uno con el otro, cuando la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado. Espero que lo vean. Mi tiempo se acabó. Eso es por lo que estamos aquí. Dios envió a Su Hijo. ¿No lo creen? Él dio a Su Hijo para que nosotros podamos vivir. El Hijo tuvo que derramar Su Sangre. Él resucitó Su cuerpo; Su cuerpo y huesos están en la Presencia de Dios esta noche. Pero Su Sangre todavía tiñe la tierra.
51 Y por medio de esa Sangre derramada vino… La vida está en la sangre, y la vida es el Espíritu Santo el cual ha regresado. Jesús dijo: “Todavía un poco”, escuchen: “y el mundo no Me verá más; mas vosotros Me veréis, porque Yo estaré teniendo compañerismo con Uds. hasta el fin del mundo. Yo”, pronombre personal: “tendré compañerismo; Yo estaré con vosotros”. “Donde estén dos o tres congregados, Yo estaré en medio de ellos, teniendo compañerismo con Uds. hasta el fin del mundo”.
¿Reconoce esta noche que Él se ha levantado de los muertos, hermano Cristiano? Mi amigo pecador, yo le amo; Dios sabe que no quiero que Ud. sea un pecador. Dios no quiere que Ud. sea un pecador. Pero ¿le gustaría disfrutar un genuino compañerismo como nunca antes lo ha tenido? Le ganará a una taza de café y a un cigarro en cualquier momento. Le ganará a un trago de whiskey, o una noche de juerga para echar a perder la moral de alguna muchacha, o lo que sea. ¿No vendrán esta noche? Digan: “Dios ten misericordia de mí un pecador; yo quiero compañerismo. Quiero obtener algo que sea real en mi vida”.
52 Jesús es real. Él ha resucitado de entre los muertos. Él estará de vuelta aquí en la plataforma en unos cuantos minutos, haciendo las mismas cosas que Él hizo allá atrás para probarles a Uds. personas que Él está aquí y quiere compañerismo. Ya no dudarán más de Él, ¿no lo harán? Tengamos compañerismo esta noche. ¿No lo harán? No duden más de Él. Digan: “Dios, aquí estás Tú, ahora mismo estoy teniendo compañerismo, este es el momento, te estoy tomando en Tu Palabra. Tú me estás hablando, no a través del Hermano Branham, sino a través de Tu Biblia. Luego Tus dones están hablando de esta manera para reconocer por medio de un cuerpo humano que Tú estás aquí y yo tengo compañerismo Contigo. Voy a salir de aquí esta noche creyendo con todo mi corazón”.
Inclinemos nuestros rostros. La pianista, por favor, venga al piano solo por un momento.
53 Mientras inclinamos nuestros rostros, todos en oración.
Solo me pregunto esta noche, amigo pecador, ¿está realmente anhelando algo que jamás ha tenido? Ud. anhela algo emocionante; conduce su carro a noventa millas por hora [144 km/h], y rechinan sus llantas alrededor. Dama, Ud. se viste de cualquier manera que puede para hacer que los muchachos le silben, ¿Y piensan que es emocionante? ¿Desean en verdad una emoción eterna esta noche? Vengan a Jesús.
¿Desean a alguien que los ame que nunca deje de amarlos? Vengan a Él. ¿No lo harán? Jamás han tenido este compañerismo maravilloso. Realmente no saben lo que es tener un amigo verdadero. Yo sé de Uno que está esperando recibirlos ahora mismo.
54 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, siendo esta mi última noche aquí, me gustaría preguntarles algo. Todo el que esté orando que sabe cómo orar. Amigo pecador, levantaría su mano a Dios y diría “Dios, realmente me gustaría tener ese compañerismo Contigo.” ¿Levantaría su mano solamente? Por todas partes en el edificio, arriba, abajo. Eso es correcto, Dios les bendiga, eso es… Dios le bendiga, y a Ud. “Yo quiero compañerismo con Dios”. Dios le bendiga, hermana, la veo.
“Yo quiero compañerismo, Señor. Mi religión ha sido fría; solo fui a la iglesia; eso es todo lo que he hecho. Pero en realidad no he conocido lo que sería verdaderamente llamarte dentro de mi vida y tener compañerismo Contigo. Aquí está mi mano, Dios, tómame esta noche; quiero compañerismo. Estoy viniendo por medio de la Sangre ahora. Levanto mi mano; lo recibiré por fe”. ¿Levantaría su mano, alguien más? Dios le bendiga, hijo. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga a Ud., a Ud. Eso es correcto.
Vaya, muchos de Uds. Abajo en el piso inferior aquí, Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud., a Ud., a Ud. Por acá a mi izquierda. Dios le bendiga. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga allá atrás, sí. A mi derecha.
55 “Señor, aquí está mi mano. Estoy ahora por fe… He venido a estas reuniones, he estado alrededor, me lo cuestiono un tanto, he dudado. He ido a la iglesia, trato de vivir una vida buena, pero Dios, realmente, nunca he conocido lo que es sentarse y hablar Contigo, y amarte, y solo ponerme tan interesado orando hasta no poder levantarme. Te amo y me pararé aquí y lloraré y levantaré mis manos a Ti, y mi corazón saltando de gozo”.
“Nunca he tenido eso, Señor. Nunca te he visto bajar y responder mi oración, y hacer algo por mí, y abrirme un camino cuando está todo oscuro, y no sé qué camino tomar y el que Tú vengas y simplemente abras el camino y mantenerme lleno de… Señor, jamás he tenido ese compañerismo, aunque he ido a la iglesia, pero lo quiero ahora mismo y estoy viniendo por la vía de la Sangre, la manera de la que el Hermano Branham habló por la Biblia, yo levantaré mi mano”.
56 Alguien más, ahora mismo, solo levante su mano a Dios: “Estoy viniendo por este camino, Señor”. Dios le bendiga, también, sí. Abajo en la fosa, ¿hay alguien aquí abajo esta noche? Diga: “Dios, estoy viniendo por ese compañerismo; lo quiero, en verdad, desde lo profundo de mi corazón”. Dios les bendiga, también. Dios le bendiga, hermana, veo su mano. Dios la ve. Dios le bendiga, mi hermana, Ud. tiene compañerismo. Eso está bien, muy bien, un palabrita de oración ahora. Después que el servicio haya terminado ellos harán un llamado al altar, si les gustaría venir alrededor del altar y orar un momento, está bien.
Padre Celestial, estos que están viniendo… Nadie levantaría su mano, por supuesto, Señor, a menos que algo toque a sus corazones en este día malvado, oscuro, cruel en que estamos viviendo. Cómo esos hombres y mujeres se han apartado de Ti. Cómo el mundo por medio de la cultura y por medio de la ciencia, se ha salido de la categoría de Dios. Y estamos viendo ahora a la ciudad y mirando ahí y viendo los edificios que comienzan a colapsar, viendo las calles rajarse, mostrando, que muchos años atrás estaban… eran buenas calles, buenos edificios. Pero ahora se están envejeciendo. El viejo mundo por todas partes solo está sentado, esperando el juicio.
57 Dios, Tú tienes que venir muy pronto y todo habrá terminado. Igual que una mujer u hombre que ha vivido su vida en pecado, sentado en una esquina con una apariencia trasnochada y esperando por la muerte y apretando sus dientes y harían cualquier cosa mala si pudieran. Una persona miserable esperando por el juicio, su destino eterno será pronunciado sobre ellos. Cómo pudiera ser diferente. Cómo ellos pudieran aun ser ancianos sin embargo, una madre limpia, y amorosa, servir su vida a Dios en pureza y feminidad, esperando por su recompensa. Dios tenga misericordia.
Por favor, querido Dios, estas personas van a sus bolsillos, ellos me ayudan a vivir, ellos pagan la comida de mis hijos. Ellos… Dios, simplemente no sé qué decir. Mi corazón late. No para que ellos me oigan, sino para que Tú, Señor, ruego que perdones a cada uno de ellos y los metas a un compañerismo perfecto esta noche. Haz eso, Dios, por mí, ¿no lo harás? Te amo, y Tú dijiste que si yo pedía algo Tú lo harías.
Y entonces sana a todos los enfermos esta noche, ¿no lo harás, Padre? Tú estás aquí en la plataforma ahora mismo. Y sé que harás estas cosas. Y abre los ojos de esas personas esta noche. Quizás muchos jamás han visto Tu obra en Tus grandes poderes, pero que ellos vean al Señor Jesús en Su gran compañerismo.
58 Y en la Biblia en la mañana de la primera resurrección, hubo dos hombres, Cleofás y su amigo que iban caminando a Emaús. Jesús caminó con ellos todo el día. Esa noche cuando entró con ellos, Él hizo algo un poco diferente de lo que hace el hombre ordinario. Ellos sabían que nadie podía hacer eso sino Jesús, y ellos le reconocieron por la señal que Él hizo. Que sea así aquí en Chicago esta noche, Señor.
Hay muchas personas sentadas aquí de iglesias grandes y buenas aquí en la ciudad. Quizás son miembros aquí, pero nunca han nacido de nuevo. Haz algo un poco diferente esta noche, Señor, para traer sus corazones más cerca de Ti, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
[Ruptura en la cinta].
Me pregunto, hermana, mientras conseguimos las tarjetas de oración, ¿Conoce el canto: Mi Fe Espera en Ti? ¿Pudiera darnos un tono de eso? ¿Cuántos lo conocen? ¿Mi Fe Espera en Ti? Simplemente me encanta. Mientras nos relajamos un segundo. Llamemos las tarjetas de oración. Billy, ¿en dónde estás?
59 Tarjeta de oración, ¿cuántas repartiste? ¿Cuántas? ¿Cien? Muy bien. Comencemos de la número 1 y vamos sobre, [Billy Paul habla con el Hermano Branham.] Sí. Muy bien. Muy bien. ¿Estuvieron hoy aquí para recibir la enseñanza y la tarjeta de oración T? Comencemos del número 1, ¿quién lo tiene? 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10.
Mi fe espera en Ti,
Cordero Quien por mí, fuiste a la cruz;
Escucha mi oración,
Dame Tu bendición;
¡Llene mi corazón, Tu santa luz!
Hermano Wood, ¿Vendría a ayudar a Billy en la línea de oración? Muy bien, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25.
Tú gracia en mi alma pon,
Guarde mi corazón, Tu sumo amor,
Tu sangre carmesí,
Diste en la cruz por mí,
¡Que viva para Ti, con tierna luz!
¿No es eso precioso? Cantémoslo bien despacio.
Mi fe espera en Ti,
Cordero Quien por mí, fuiste a la cruz;
Escucha mi oración,
Dame Tu bendición;
¡Llene mi corazón, Tu santa luz!
60 [Ruptura en la cinta]. ¿No le aman a Él? ¿Cuántos quieren que eso esté en su corazón? Puro: Tu amor puro, cálido e incambiable sea un fuego vivo. ¡La fe de nuestros padres todavía viviendo! ¡Cuán maravilloso! Siempre recuerden, amigos, el amor cambia las cosas; solo amen. Eso hará la obra. Ahora ámenle a Él cuando vengan.
Ahora, no lo critiquen a Él cuando comience a moverse; solo ámenle a Él, abrácenlo, digan: “Te amo, Señor”. Ahora, por última vez, de modo que pueda darme prisa y pasar la línea lo más rápido que pueda… Tan pronto como comienza la unción, comenzaré a orar por la gente rápidamente. Todos crean con todo su corazón, Jesús les sana. Recuerden, Él se ha levantado de los muertos. Él dijo: “Nada hago de Mí mismo sino lo que veo al Padre hacer. Lo que el Padre me muestra, eso hago”.
61 Hablando con la mujer, Él le dijo sus pecados. Y hablando con Natanael, Él le dijo dónde estaba. Hablando con Pedro, primero le dijo cuál era su nombre, quién era su padre. Y muchas otras veces en la Biblia… y Jesús Mismo dijo, (para que lo entiendan claramente): “Yo no hago nada de Mí mismo excepto que el Padre me lo muestre primero”. Él se levantó de los muertos. Él hace lo mismo esta noche, solo como el Padre lo mostrará.
Ahora, yo soy un hombre, así como Él era un hombre. Él era el unigénito Hijo de Dios nacido de la virgen. Yo soy un pecador salvo por gracia. Su gracia me salvó. Entonces, por medio de Él abrió un canal por elección… Por preconocimiento, Él abrió un canal en mi corazón para tener Él Mismo un lugar allí donde puede obrar para ustedes pueblo. Es la fe de ustedes lo que lo logra, no la mía. Yo no lo pudiera hacer. Uds. dicen: “Hermano Branham, póngase de pie y dígame lo que está mal conmigo”. Yo no podría decirles. Se requiere que la fe de ustedes lo haga, ¿ven? La mujer que tocó Su manto y se fue, Él dijo: “Tú fe te ha sanado”. Hablemos con Él una vez más.
62 Padre Celestial, esta noche, con amor Cristiano, cálido y Divino, nos acercamos a Ti en el Nombre de Jesús. Ahora, Señor, no tendremos que pararnos aquí hora tras hora. Solo… Si Tú solo nos hablas un poco, Señor; si solo te das a conocer aquí, y entonces tendremos oración, por cada uno. Entonces creeremos y saldremos de aquí esta noche con un genuino y amoroso compañerismo con el Padre. Vamos a salir en el Nombre de Jesús. Concédelo, Señor, para Tu gloria yo me someto a mí mismo a Ti, rindiéndome a mí mismo al Espíritu Santo, para que el Espíritu Santo haga las obras de Jesucristo, por medio de este pobre cuerpo indigno. Amén.
Muy bien. ¿Cómo está Ud. hermana? Bueno, ahora, audiencia, desearía… Ahora, voy a pedirles un gran favor, si están dispuestos. La gente tiene que tomar sus autobuses y trenes. No vamos a estar acá sino un rato; no es necesario. Mi ministerio, me doy cuenta, que no he tenido los resultados todavía; estoy tratando de cambiar eso y regresar a solo orar por el enfermo. El Hermano Joseph probablemente me escriba y me diga. Pero este es mi ministerio: que solo declara que Dios está aquí. No importa si oro por Uds. o no, en esta reunión en particular ahora; es su fe. No es por tocarme; es tocarlo a Él, ¿ven? Uds. lo tocan a Él, eso sucederá.
63 ¿Cuántos allá afuera ahora…? De modo que la audiencia aquí, la gente alrededor… ¿Cuántos quieren oración y quieren que Dios los sane, y están enfermos y quieren que Dios les sane y no tienen una tarjeta de oración y cosas, quieren que Dios los sane? Vean, solo créanle a Él y observen lo que pasa.
Entonces, si Él hace eso una vez… Cuando Moisés… Dios le dijo a él lo que debía hacer y cuando él bajó, y obró esa señal ante Israel, todos creyeron y salieron marchando. ¿Es correcto eso? Ahora, nosotros debemos creer también. No debería ser siempre, siempre, siempre, siempre, eterno. Debería ser solo una vez y que Uds. digan: “Suficiente”. Luego deberíamos juntarnos nosotros mismos en este Espíritu Cristiano amoroso en el que estamos, imponiendo nuestras manos uno sobre el otro, y orando, levantándonos de la silla y diciendo: “Gracias Dios, amado Señor Jesús. Ahora voy con un corazón lleno de amor con la seguridad que Tú eres Dios Todopoderoso que guardas Tu Palabra”. Eso debería concluirlo, ¿ven?
64 Ahora, yo pudiera tomar… quizá pararme aquí hasta la medianoche, probablemente traería cien personas por aquí si pudiera vivir tanto así. Ellos no me permitirían quedarme, porque me tomaría una semana o dos salir de eso, ¿ven? Ahora, no es cuando estoy fuera de eso, o cuando estoy en eso; es en el medio, ¿ven? cuando uno está saliendo. Es una unción, y si uno no entiende lo que significa, si Uds. nunca han aceptado a Cristo, y no saben lo que significa estar ungido, es otra dimensión. Es otra dimensión, u otro sentido. Entonces, hablando con la gente, me doy cuenta que hay una mujer aquí. Ahora, si se le dice algo sobre ella, alguien tiene que decirlo aparte de mí, porque yo no conozco a la mujer. ¿Somos desconocidos el uno al otro? Somos desconocidos el uno al otro. Ella está parada aquí y eso es todo lo que sé. Ella solo está parada aquí.
65 Y ahora… ella es mucho más joven que yo, entonces, ella nació después que yo y nunca nos hemos visto el uno al otro antes. Ahora, algo tiene que suceder si… Ahora si es sanidad, si ella quiere sanidad, me gustaría hacerlo, pero yo no puedo. Lo único que yo puedo hacer, quizás, es por medio de un don Divino, como predicar la Palabra u otro don, profecía, hacer que su fe se eleve. Si Dios lo hace a través de esta línea de oración por cada uno, ¿me asegurarán esta noche que le creerán a Jesús? Él está aquí, y Uds. tendrán compañerismo con Él entonces, ¿lo harán? Ahora estén orando allá en la audiencia.
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo todo espíritu en mi control para la gloria de Dios. Y que todos se sienten durante los próximos diez o quince minutos, por favor. No se levanten o se muevan, solo quédense quietos.
66 Ahora, hermana, quiero hablarle, la primer persona aquí esta noche, y quiero hablar con Ud., porque, primero es, hacer que la unción comience. Sea que tenga fe o no, yo no sé; en este momento no sabemos nada, ¿ven? Solo tenemos que esperar para ver lo que el Espíritu Santo va a decir. Pero si Él me revela por lo que Ud. ha venido aquí, o algo que Ud…. algo que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, entonces Ud. lo recibirá, ¿lo hará? Ahora, hermana, lo único que yo puedo hacer es solo ser un hombre, ¿ve?, eso es todo lo que yo puedo hacer, eso es todo lo que soy, solo un pecador salvo por gracia.
Y yo percibo que Ud. es una Cristiana, porque tiene un sentir maravilloso en su espíritu mientras viene a mi encuentro, ¿ven? Ahora, si no lo fuese, eso retrocedería. Vea Ud., si ha estado antes en una reunión, cuando los pecadores vienen, rápidamente, no es bienvenido. Los críticos, Uds. lo saben ahí mismo, ¿ven? porque es espiritual, ¿ven? Pero esto es sobrenatural, y Ud. es una Cristiana; Ud. me cree, absolutamente me cree; eso es correcto. Pero ahora lo siguiente es… Ud. podría haber sido una crítica, y yo no lo habría sabido, ¿ve? naturalmente, pero ahora lo sé, ¿ve? porque la unción del Espíritu Santo está aquí.
67 Ahora, Ud. está aquí porque quiere que se ore por Ud. La veo… Ud. es una persona muy nerviosa, muy perturbada. Y la veo que todo el tiempo sostiene su… Es un dolor de cabeza que tiene todo el tiempo. Está constantemente afectada por un dolor de cabeza todo el tiempo. Ahora eso es verdad, ¿no es así? Eso es verdad. Cada uno de Uds. debe creer ahora. Cada uno debe creer con todo su corazón. ¿Lo creen?
Ahora, vean, si hablase más con la dama, más sería dicho. Yo pudiera tomar una persona, hablar con ellos bastante tiempo, y no pasar a tantos; pero permitan que vengan con rapidez y pásenlos a todos. Eso depende solo en lo que… solo… Yo tengo tanta fuerza, que saldrá, provisión. Y cuando eso ha terminado… ¿Ven a estos hombres parados aquí en sus puestos? Ellos me llevarán. Yo no sé cuándo soy yo, cuando no. Pero Uds. crean al Señor Jesús.
68 Hablemos Ud. y yo (Ud. parece una persona muy agradable.) desde que ha estado parada ahí. Y creo que Él ya le dijo cuál era su problema, o algo. Ahora solo vea en esta dirección, solo un momento. Y es bien fácil hablarle, porque yo creo que Ud. tiene una fe verdadera y genuina. Eso es correcto. Veo que Ud. no es de esta ciudad. Es de una ciudad junto a aguas. Pero no es esta agua; es agua salada. Y eso está muy lejos. Ud. vino del Noreste viniendo al Oeste a Chicago, y Ud. está en una ciudad… veo un nombre llamado… Es Portland. [La hermana dice: “Correcto”.] Y Maine es el estado; Portland, Maine.
Y veo que tiene ahí a alguien en quien está interesada; es una persona afligida. Y es algo como muscular, o una enfermedad ósea que le ha afligido; y es un pariente, un sobrino [“Correcto”]. Y luego Ud. tiene un hermano, también. Y Ud. tiene dos pañuelos en su mano; y veo cuando los obtuvo. Y uno es para un hermano quien está sufriendo con una condición nerviosa, y el otro es para un sobrino que está sufriendo. Esa es la verdad, ¿no es así? [“Sí”]. Muy bien, ¿me cree ahora? [“Sí, seguro que sí”]. Muy bien, permítame…
69 Padre Celestial, en el Nombre de Tu amado Hijo, Jesucristo, quien se sentó en el pozo y le dijo a la mujer: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Tú dijiste: “Eso es correcto, has tenido cinco”.
Ella dijo: “Percibo que Tú eres un Profeta, Señor. Sé que cuando el Mesías venga, Él nos dirá estas cosas”.
Jesús dijo: “Yo soy Él”.
Padre, esta noche, Tú nos prometiste este compañerismo, y aquí estamos disfrutando este compañerismo. “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis. Yo estaré con vosotros, teniendo compañerismo hasta el fin del mundo”. Oh, te amamos, Jesús. Tú estás aquí. Concede las peticiones de esta mujer mientras la bendigo con estos pañuelos, en el Nombre de Jesús. Amén. El Señor le bendiga, mi hermana, y le dé el deseo del corazón.
70 ¿Cómo está, hermana? ¿Supongo que somos desconocidos el uno al otro también? Lo somos. Jesús nos conoce a ambos.
Usted tiene un problema de espalda, ¿no es así, damita sentada ahí? Eso es correcto. De espalda, y dientes; tiene algo mal con sus dientes, también. ¿Cree que Jesús le puede sanar? Si lo cree, puede recibirlo. Muy bien. Ud. lo cree realmente… Tiene un buen libro en su regazo. Si solo se mantiene leyendo eso, bueno, yo tendré confianza en Ud. Amén. Dios le bendiga.
¿Le cree ahora con todo su corazón? Ahora, somos desconocidos el uno al otro, pero no delante de Jesús, ¿ve Ud.? Él nos conoce a ambos. Acabo de ver algo moviéndose, era alguien moviéndose, pensé que lo era… tengo que seguir una luz, vean, la cual es el Espíritu Santo. Dios es una Luz. Los que moran en Dios moran en luz. ¿Es correcto eso? ¿Creen eso?
71 Esta dama que está parada aquí, si la audiencia puede oír mi voz —espero que ellos puedan en este momento— ella está muy enferma. Ella tiene una tremenda condición nerviosa con la que está sufriendo. Y ella ha tenido dos crisis nerviosas. Eso es correcto. Y Ud. acaba de tener una clase de… en sus pulmones, fue neumonía, y un virus. Sí, lo tuvo. Y… ha tenido un par de operaciones mayores, también. Es verdad. [“Eso es verdad. Las tuve”]. ¿Cree que Él está aquí para sanarle ahora? [“Sí, lo creo”]. Venga aquí.
Quiero preguntarle algo, hermana. Ud. en la condición que se encuentra, y algo está aquí conmigo ahora… Yo solo soy un hombre, Ud. lo sabe, yo no la conozco. Pero hay algo aquí que la conoce a usted. Está obrando por medio de este cuerpo de alguna forma. Él dijo: “Estas señales seguirán a los que creen; si ponen sus manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Usted tiene que hacerlo, ¿no es así? ¿Lo cree? Solo una cosa, sería incredulidad. Incluso la Palabra de Dios se los dice primero, ¿ven? Entonces Él amorosamente envió algo más para estimular su fe. ¿No es Él maravilloso? Ahora vaya y sea sana, en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
72 Gracias sean dadas a Dios.
¿Cree Ud., dama? Ud. está muy enferma. Problema de garganta. Eso es correcto. Es cáncer en la garganta, también. Eso es correcto, por supuesto Ud. sabe eso. ¿Cree que Jesús la sana, dama? La única esperanza que tiene es por medio de Él. Si Ud. cree, Dios la sanará. ¿Lo cree? Venga acá.
Amado Padre Celestial, hace unos mil novecientos años, una cruenta cruz subía el Calvario arrastrando las pisadas sangrientas del que la llevaba. En su camino hacia arriba, Su pobre cuerpecito débil cayó. Estaba sangrando, caminando en sangre. Esa es la senda, abriendo las puertas. Su pequeño cuerpo físico débil cayó bajo el agotamiento, y ahí se paró Simón de Cirene, un hombre de color. Levantó la cruz y la puso sobre sus hombros y le ayudó a cargarla. ¡Qué hora oscura, oscuro Calvario!
73 Aquí está una de sus hijas esta noche, aquí parada, parada en las sombras de la muerte. Oh, Dios, ten misericordia. Tú, diablo que estás matando a esta mujer, a la luz del Calvario, te conjuro por Jesucristo, el Hijo de Dios, que la dejes. Con mis manos sobre ella, los mandamientos de mi Señor, sal de ella en el Nombre de Jesucristo. Amén.
“Si puedes creer, al que cree todo le es posible”. ¿Están creyendo? Solo tengan fe.
Damita sentada aquí con un pequeño abrigo sobre sus hombros mirando hacia mí, ella sufre con un problema de pulmón. Sentada justo detrás de ahí al final de la hilera con su mano levantada. Ella tiene un abrigo sobre sus hombros. Dama, cuando yo estaba orando por la dama de color hace un momento, Ud. oraba al mismo tiempo. ¿No es eso correcto? Y Ud. sufre con un problema de pulmón. Jesús la sanó incluso antes de sanar a la mujer. Ud. está bien ahora. Su fe la sana. Amén.
Solo tengan fe, ¿ven? No importa dónde estén. ¿Crees tú esto? Es su fe. Uds. dicen: “¿Está eso en la Biblia?”. Seguro. Le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado”. Si puedes creer.
74 Mirando alrededor de la dama ahí, ¿cree en un Dios que le sana del problema de la vesícula biliar y cree que Él le sanará? ¿Cree que Él lo hará? Él lo hizo. Muy bien. Dios le bendiga. Esa es la manera en que me gusta verlos creer. Esa es la manera en que me gusta verlos venir: esa fe quieta y tranquila. Si puedes creer.
¿Cómo está, dama? ¿Cree Ud. con todo su corazón? Bueno, soy un desconocido para Ud., dama. Jamás la he visto en mi vida, pero Jesús la conoció antes que naciera. Él la conoció cuando formó su espíritu antes de la fundación del mundo, cuando Ud. fue creada allá atrás en forma de espíritu. Sabiendo que algún día Ud. vendría a la escena y se pararía aquí en esta plataforma. Ese es mi Señor. Él sabe todo al respecto.
75 Ahora, Ud. sabe que Él está con Ud. Ud. no es de esta ciudad, y no es por Ud. Está aquí por un predicador. Y ese predicador es una mujer. Y ella tiene un problema cardíaco, y ella es una predicadora Pentecostal. La veo levantando sus manos hacia adelante y hacia atrás, y ella está predicando duro. Y algo más: Ella es… en los últimos días ella ha estado escupiendo sangre. Por cierto, eso es en una… que no es aquí. Eso es en Kentucky, cerca de Covington. La veo ir bajando junto al río allí. Eso es correcto. Ahora tome ese pañuelo y póngalo sobre ella ahora para su sanidad, en el Nombre de Jesús.
Bendita sea la unión que enlaza nuestros corazones a Jesucristo. Si puedes creer, todas las cosas son posibles a los que creen. Oh, Él es tan dulce, tan amoroso. Simplemente lo amo con todo mi corazón. Estoy seguro que Uds. también.
76 Tiene problemas femeninos, sentada allá al final, dama. ¿Cree que Jesús la sana? Si Ud. cree con todo su corazón, puede tenerlo. Solo no dude. Amén.
Muy enferma, dama. Un tumor en el estómago, pero Jesús puede sanarle. ¿Cree eso? Venga acá.
Padre Celestial, sé misericordioso con esta mujer, sabiendo que ahora ella está descansando bajo las sombras de la muerte. Pero Tú puedes sanarle. Concédelo, amado Dios. Que Tu amor eterno y bendiciones reposen sobre esta mujer mientras la bendigo en el Nombre de Jesús. Y que ella viva, muchos, muchos años felices aún para Tu gloria. Amén. Dios le bendiga, hermana. Tenga fe y crea.
77 ¿Cree Ud.? No parece anémica, pero lo está. ¿Cree que Jesucristo la sana, por el pañuelo, también? Oh amado Jesús, ruego que el Espíritu Santo venga a esta mujer y la sane y se recupere. Amén. Dios le bendiga, hermana.
Un pequeño nieto, señora, por el que Ud. está orando ahí, que no puede hablar muy bien, algo afligido. ¿Cree que Jesús va a sanar a ese niño? ¿Lo cree? Muy bien, simplemente no tema ahora; tenga fe. Vi al amiguito parado aquí hace unos minutos, así que tenga fe. Creo que él va estar muy bien. Amén.
¿Le aman Uds. a Él? Con todo nuestro corazón.
78 Dama, Ud. con su cabello peinado de esta manera, con un abrigo rosa, gafas puestas, con artritis, sentada ahí. ¿Cree también que Jesús la sanará? Sentada justo en la fila de la dama ahí. ¿Cree con todo su corazón que Jesús le sanará? ¿Le cree a Él? Si le cree a Él, puede tener lo que ha pedido también. Amén. Oh, Él es tan real si Uds. pueden creer que Él es real. Eso es correcto. Pero Uds. tienen que creerle.
Esta dama sentada aquí tiene problemas de sinusitis. ¿Cree Ud., dama, que Jesús le sana, del problema de sinusitis? La dama sentada junto a Ud. con venas varicosas, sentada justo ahí atrás, ¿no puede ver? Seguro. Eso es correcto; ahí está su mano. Amén.
Oh, la soberanía de Dios, tratando de llegar a una persona, llama a cuatro. No es eso… ¿No es Él maravilloso?
79 ¿Cómo está usted? Somos desconocidos el uno al otro, señor, ¿lo somos? Somos desconocidos el uno al otro. Ud. no sabe… dificultad para oír, muy bien. Inclinen su rostro un minuto.
Oh Jesús, el Hijo de Dios, no tenemos que ver milagros para creer, Señor. Lo único que tenemos que hacer es saber que nuestros corazones están puros a Tus ojos. Pero ¿abrirás Tú el oído de este hombre de modo que él pueda escuchar de lo que estoy hablando? Concédelo, Padre. Si Tú haces esto, estaremos agradecidos. Y ahora, Padre, sabiendo que él es un hombre, y él debería tener fe por sí mismo, pero, en fe, reto a este diablo. Y te ordeno, tú, espíritu de sordera, sal del hombre. ¡En el Nombre de Jesús, déjalo!
80 Me escucha ahora, ¿cierto? ¿Le ama con todo su corazón? [Un hombre dice: “Amén”]. Ahora Ud. tiene su audición, ¿ve? ¿No es el maravilloso? [“Maravilloso”]. Él sí que lo es. Otra cosa: veo que tiene un tumor también, pero Jesucristo puede sanarle, ¿no es así? ¿Cree Ud. eso, con todo su corazón? [“Amén”]. Mire, muy bien. Su primer nombre es Jerry, ¿cierto? Mann, es su apellido, y Ud. vive en Gary, Indiana. Eso es correcto, ¿no es así? Su número es 2689 o 87, 89 algo así. [“Correcto”]. Eso es correcto, ¿no es así? Ajá. ¿Cree ahora con todo su corazón? [“Amén”]. Sobre la calle Fulton. Ahora solo vaya a casa regocijándose y sea sanado, en el Nombre de Jesucristo.
Digamos: “¡Alabado el Señor!”.
Dama, ¿quiere ir a comer su cena? Oh la antigua úlcera se ha ido de Ud. Simplemente vaya y diga: “Gracias a Dios”.
81 ¿Cree Ud. señor? ¿Sabe qué? Esa vieja condición asmática le dejará, dejará de toser y estará bien, si solamente cree ahora. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Entonces vaya y deje de toser, en el Nombre de Jesús. Amén.
Venga, dama. Este viejo problema, femenino. Le ha estado molestando un buen tiempo, desde la menopausia. Eso es la verdad, ¿no es así? Muy bien, vaya a casa ahora y recupérese de eso, en el Nombre del Señor Jesús.
82 Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Vaya ahí al final de la hilera y diga: “La artritis se ha ido de mí”. Amén. Y sea sanada.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
Vaya y coma su cena. El problema de estómago se fue de Ud. digamos: “¡Alabado sea el Señor!”.
¿Creen Uds.? “Todas las cosas son posibles a los que creen”. ¡Si Uds. son creyentes, pueden recibirlo! ¿Cuántos quieres ser sanados? Veamos sus manos: “Si puedes creer”. Yo creo ahora mismo.
83 No traigan a la dama aquí arriba; ella está parada junto a mí: Bueno, veamos, ahora sólo…
Sí, señor, Dios le bendiga allá arriba en el balcón, sentado mirando hacia mí, con esa condición nerviosa. Mantenga su mano levantada. Dios le bendiga… Sí, un hombre de color sentado muy atrás en la parte de atrás. Eso es correcto, señor, Ud. fue sanado hace un momento. Jesucristo le sana.
¡Aleluya! Yo reto su fe, para mirar y creer y tener compañerismo con Jesucristo. Pongan sus manos uno sobre el otro ahora; vamos a resolver la cosa por completo.
Mi fe espera en Ti,
Cordero Quien por mí, fuiste a la cruz;
Escucha mi oración,
Dame Tu bendición;
¡Llene mi corazón, Tu santa luz!
Jesús, Jesús, mi Señor, mi Señor, en el Nombre de Jesús, sana a cada uno de ellos, Señor. En el Nombre de Jesucristo que Tu Espíritu se mueva sobre esta audiencia ahora mismo y sane a toda persona aquí. Satanás, tú no puedes retener a este grupo. ¡Sal de aquí! ¡Estás reprendido! En el Nombre de Jesucristo, deja esta audiencia. Y que el Espíritu Santo tome el control y sane a toda persona aquí para la gloria de Dios, en el Nombre de Jesucristo.
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