S.350 55-1119  Redentor, Redención 

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OBRAS DEL MENSAJE

Redentor, Redención

San Fernando, California, E.U.A.

55-1119

1 [El Hermano Ekberg canta:
Quiero que Él me bendiga,
Para que me posea y me confiese,
Me posea completamente.
Yo lo quiero. ¿Ustedes no?]
Eso es lo que yo quiero. Eso es lo que quiero que Él haga por mí. Y estoy seguro que eso es lo que todos nosotros queremos. Muy hermoso canto, Hermano Ekberg. El Señor le bendiga.
Hermano Weirmo, estoy seguro que la audiencia radial apreció que Ud. cantara esta mañana. Ciertamente fue un tiempo maravilloso en el desayuno esta mañana, de los Hombres Cristianos de Negocios del Evangelio Completo, donde tuvimos un tiempo maravilloso de compañerismo con Su pueblo, estos cantantes cantando.
Y ahora, espero que puedan ir a Phoenix con nosotros, también. Espero, que Uds. oren por eso. ¿Les gustaría? Eso está muy bien.
Bueno, me imagino, Hermano Arganbright, también podríamos llevarlos al extranjero con nosotros. Pueden cantar en sueco, y muchos… Eso estaría bien.

2 Bueno, estamos muy agradecidos de estar aquí esta noche, de nuevo bajo la carpa, para dar gracias y alabar al Señor Jesús, nuestro bendito Salvador, por toda Su bondad y misericordia hacia nosotros.
El día de hoy ha sido para mí como un día de debilitamiento. Rara vez sucede, pero esta mañana en la reunión con los Hombres Cristianos de Negocios, el Señor nos llevó a estar dando visiones en la reunión esta mañana, de los Hombres Cristianos de Negocios, allá en la reunión. Y en ocasiones cuando es así de día, es como difícil apartarse de eso. Y durante la noche uno está otra vez débil.
Ahora, mañana es cuando cerramos el tiempo de esta campaña. Y la vamos a tener en la tarde, nuestro servicio del cierre, para que todos puedan venir. Sin importar que en sus iglesias… tratamos de tener nuestros servicios de tal manera que no interfiera, si nos es posible, con las otras iglesias. Así que queremos que cada persona se pare en su puesto del deber.

3 Ahora, si hay desconocidos aquí, hay mucha gente, y muchas excelentes iglesias en los alrededores por este valle. Y estoy seguro que ellos estarán gustosos de tenerles en sus iglesias en la mañana. Y yo no los conozco. Lo más que he hecho es estrecharles la mano aquí en la plataforma. La vida para mí… Yo amo a la gente. La gente piensa que soy un aislacionista, pero no lo soy. Yo amo a la gente, pero Ud. no puede ser un siervo de los hombres y de Dios al mismo tiempo. Simplemente me tengo que mantener alejado a solas, y orar, y estar listo para el servicio del Señor por la noche, para así tratar de ayudar a mis semejantes.
Ahora, hay… Pienso que alguna Cuadrangular, Asamblea, y toda clase de iglesias por aquí. Y si Ud. anda por aquí, vaya allí. Si está en Glendale… No conozco ninguna de las iglesias de allá, pero nos hemos estado congregando con el Compañerismo de los Hombres de Negocios de aquel lugar, y conocí a unos finos hermanos.
Esta mañana conocí a un excelente hermano Luterano; se me olvida en este momento cuál era su nombre. Él nos habló un rato esta mañana, muy buen hombre. Él le aseguró a toda la gente que tiene allá una gran iglesia Luterana con asientos lujosos si a alguien le gusta dormir, pues que vayan —esto es, dormir durante el culto. Él tiene todo un sentido del humor, un excelente hermano.

4 Y ciertamente yo estaba disfrutando ese compañerismo esta mañana, al parecer, con los Hombres de Negocios del Evangelio Completo.
Por Los Ángeles, hay muchas buenas iglesias: El Hermano Jaggers, muchos de Uds. lo conocen, al Hermano O.L. Jaggers, la Iglesia del Mundo. Él tiene una excelente Escuela Dominical. Luego está el Templo de McPherson, el Templo Angelus, creo que así se llama, del Templo de la Hermana McPherson.
Nunca tuve oportunidad de conocer a la Hermana McPherson en esta vida. Espero hacerlo en la vida venidera, una maravillosa mujer. La primera vez que vine a Los Ángeles, subí a Forest Lawn, incliné mi rostro al lado de su tumba, y di gracias a Dios por su vida tan valiente mientras estaba aquí en la tierra —por nuestra Hermana McPherson.
Está el Hermano Kopp. Muchos de Uds. lo conocen. Y pienso que Billy Opeys está llevando a cabo un avivamiento en este momento, creo que lo escuché en el programa radial, en el Templo Angelus. No he conocido a Billy, que yo sepa, personalmente. Tal vez sí, si alguien… Si él lo ha hecho, lo lamento; simplemente no puedo recordar haberlo conocido. Tal vez lo hice en una reunión ministerial en algún momento, y simplemente no lo recuerdo por el momento.

5 Pero, conocí al Dr. Keeford, y Rolf McPherson, y esos excelentes hombres allí, al Dr. Cummings, y algunos excelentes hombres. Y conocí al Sr. Kopp; Leroy es el nombre del muchacho. Lo olvido. Él era dueño del lugar donde está ahora el Hermano Jaggers, la Iglesia del Mundo. Allí es donde mi hermano anciano subió las escaleras, el Congresista Upshaw, Willy Upshaw, fue sanado en la iglesia (la cual ahora es la Iglesia del Mundo) cuando estaba el Hermano Kopp allá, después de haber sido un inválido con muletas, y sillas de ruedas, y catres por sesenta y seis años, creo que fue.
Y su viuda, una fina mujer Cristiana… ¿Cuántos de Uds. conocieron al Hermano Upshaw? Veamos sus manos. Bueno, bendito sea su corazón. Un maravilloso carácter, ha partido. Y yo diría la misma cosa si él estuviera sentado frente a mí, o si estuviera en alguna parte en Los Ángeles esta noche: Él era un excelente hermano. Y el Señor lo bendijo y lo usó en una gran manera con su testimonio de sanidad, siendo un hombre de su calibre.
Esa noche en el Templo, cuando el Espíritu Santo dio una visión de él caminando después de haber estado inválido por sesenta y seis años.

6 Su viuda está escribiendo un libro… o, creo que es la sanidad del Hermano Willy, y ellos están presentando la historia allí, creo, y mi nombre aparecerá en el libro. Tengo que encontrarme con ella creo que si… Ella va a ver al Hermano Arganbright esta noche, y me gustaría verla un poco antes de salir de Los Ángeles mañana.
Y entonces, el Hermano Kopp ha sido un buen amigo mío. Hay muchas, muchas buenas iglesias. Ojalá tuviera tiempo… Y no las conozco a todas como para mencionarlas. Pero busquen una buena iglesia mañana, y vayan a la iglesia.

7 Y mañana en la tarde a las dos y media… ¿Es eso correcto, hermano? A las dos y media, los servicios comenzarán aquí en el tabernáculo, lo cual, en realidad, una carpa es el tabernáculo original. ¿Sabían Uds. eso? El tabernáculo en el desierto estaba hecho de… era una carpa, pieles unidas. Y saldremos mañana en la tarde, y vamos a terminar lo suficientemente temprano; pueden ir a su propia iglesia que elijan mañana en la noche, de nuevo, sirviendo al Señor. Confiamos que Dios les dé a todos ustedes grandes reuniones.
Y ahora, mañana en la tarde, si es la voluntad del Señor, quiero tratar de orar por tanta gente enferma como me sea posible. Repartimos muchas tarjetas. Queremos orar por todas las que nos sea posible, y estaremos hablando temprano. Así que, quiero estar aquí para empezar el servicio yo mismo por lo menos un cuarto para las tres, o tres en punto, tan pronto como podamos. Así que traten de estar a las dos y media para que escuchen los últimos cantos del Hermano Ekberg y del Hermano Weirmo, quienes han sido una bendición. ¿Cuántos han disfrutado a estos hermanos cantando? Veamos sus manos. Oh, gracias.

8 Muy a menudo he pensado que… Ud. sabe que Dios sanó al Hermano Ekberg. Él tenía un… Todos Uds. saben al respecto, me supongo. El doctor le dio solo un poquito de vida: sarcomas, cáncer. Y Dios Todopoderoso, una noche en la reunión en Chicago, cuando yo estaba bajo la unción del Espíritu Santo, me sentí guiado, y me acerqué y puse manos sobre él cuando se encontraba en una seria condición.
El Hermano Weirmo sufrió un colapso nervioso, y estuvo muy enfermo. Dios lo sanó. Y yo lo miré esta mañana cuando él estaba cantando esos cantos, déjeme decirle, hay algo en el interior de mí que simplemente comenzó a estremecerse, al pensar en lo que Dios hizo por él.
Y ahora… Y ellos van a estar aquí mañana en la tarde para estar en el servicio y cantar para nosotros.

9 Ahora, aquí hay cartas que se irán a los enfermos y los afligidos. Y que el Señor añada Sus bendiciones a medida que oramos por ellas.
Ahora, cada uno, ellos vendrán por ellas… Creo que hay otra allí mismo, hermano. Queremos que hagan esto ahora: Después que termine el llamamiento al altar esta noche… Pienso que eso es correcto, ¿no es así, hermano? Después del llamamiento al altar, cuando las quieran que vengan por… ¿Después del llamamiento al altar? [El Hermano dice: “Sí”] Después del llamamiento al altar, vengan, tomen su pañuelo. Y si acaso se les pasó por alto, y necesitan uno, solo escríbanme pidiéndome uno.
Ahora, llegará… Habrá un… Se hará una cita… ¿Algo? ¿Quiere anunciar algo? [El Hermano dice: “No, Mire, están preguntando otra vez sobre sus libros”]. Libros: Muchos han preguntado, y alguien me escribió una carta el otro día dijo: “Hermano Branham, mándeme uno de sus libros”. Y tengo un par.

10 Ahora, la razón por la que no los trajimos: En primer lugar, no tenía espacio. Y estos libros… ¿Cuántos los han leído alguna vez? Veamos sus manos. Bueno, eso está bien. Usted sabe, yo no… Yo escribí uno pequeño, una vez, y se llamaba: “Jesucristo Es El Mismo De Ayer, Hoy Y Por Todos Los Siglos”. Y escribí otro llamado: “La Visión Celestial”. Oh, son unos pequeñitos, así que, como de sesenta, tienen como unas setenta páginas, pienso, y se vendieron por unos quince centavos o algo.
Y se han tenido que reescribir docenas de veces por causa de la gramática. Mi esposa lo tomó… No, no fue su gramática; fue la mía, ¿ven? Era un… Los dos juntos, querida, no podíamos tener una buena gramática, ¿verdad?

11 Por cierto, anoche alguien me escribió una pequeña nota y dijo: “Hermano Branham, haga que su esposa suba a la plataforma y el bebé”. Usted no querrá que ella se desmaye, ¿verdad? Ella es tan tímida como yo, así que… [La congregación aplaude]. Y entonces… Ja-ja-ja. Les diré algo: Si puedo hablarle muy amorosamente después del servicio de esta noche, haremos que suba aquí mañana en la tarde. ¿Les gustaría eso? [La congregación aplaude.] Ella es muy… Gracias.
Y si se le ha de entregar algún reconocimiento a la familia Branham, deséenlo a ella. Ella lo merece. Madre de estos tres niños pequeños, ahora, se queda en casa… ¿Saben algo? Hemos estado juntos esta vez quizá más tiempo de lo que hemos estado desde que nos casamos. Eso es correcto. Nunca estamos juntos. Casi nunca nos vemos. Y yo siempre estoy fuera. Y cuando estoy en casa, es peor que en cualquier otro lado: La gente entrando y saliendo todo el tiempo. Y me ha tocado ver el tiempo cuando, vaya, cuando simplemente era tan… Miren, no es solo un pequeño grupo de gente; es de todo el mundo. Y la gente llega de la India, de África, de todas partes, vienen a Jeffersonville.

12 Ahora, concerniente al libro, el Sr. Stadsklev (Él es un Capellán en el ejército), escribió uno llamado: “Un Profeta Visita África”. Y el Reverendo Gordon Lindsay escribió otro, que se llama: “Un Hombre Enviado De Dios”. Y ninguno de ellos… Los hombres los escribieron; y de la manera que los consigo: Simplemente se los compro (¿Lo ven?), creo que son cuarenta centavos o menos por el libro. Y luego yo les pago por el libro, y lo tengo que vender a un dólar y medio; a eso los venden, y el otro es de dos dólares. Y ese es el precio que tienen. Luego les doy menos de cuarenta centavos por el libro. Después tengo que llevarlos, y el manejo y el envío, y mandarlos. ¡Oh, vaya! La reunión tiene que mantenerlo.
Y luego, les digo cada vez que la gente los está vendiendo, si en algún momento está un anciano papá o una madre buscando algo de dinero en uno de esos bolsillos, y no tiene suficiente para pagarlo, deséenlos de todas maneras. Eso es correcto. Porque no es para hacer dinero. Y si Uds. ni aún pueden… Yo he sufrido pérdidas, si se contara, cientos de dólares en los libros.

13 Y en este momento, no es mi intención decir esto, ¿ven? Por el momento no puedo obtener ninguno. Los voy a conseguir muy pronto, y los tendré. No tengo ninguno en este momento. Esa es la razón que no tenemos ninguno con nosotros. Pero voy a conseguir unos otra vez muy pronto, tan pronto como pueda costearlo.
Ahora, pero… Y si Uds. los quieren, solo escríbanme a Jeffersonville, Indiana, y mencionen que quieren el libro, y cuál quieren: “Un Hombre Enviado De Dios”, que escribió el Hermano Lindsay. “Un Profeta Visita África”, de Julius Stadsklev, él es de… Él está con Billy Graham y demás allí, ¿creo que es de Wheaten? ¿Es ese…? No, ¿es en donde es? Wheaten, creo que es, de dónde era él. Y él es un Capellán en el Ejército. Está lejos en Groenlandia, o en algún lugar en tierra de esquimales, ahora.
Recibí una tarjeta de él el otro día, y estaba parado en la nieve, dijo que estaba a, se me olvida a cuántos grados bajo cero, y el verano no significa nada allá. Así que, están allá arriba… en Islandia, es en dónde está, muy arriba en Islandia.
Y entonces, los tendré muy pronto, y Uds. solo escríbanme y estaré gustoso de mandárselos.

14 Y luego para un pañuelo, si Uds. quieren uno, un listoncito, estaré contento de enviarles eso. Sin costo. Y solo… Y luego cuando usted lo reciba, tendrá el formato de una carta diciéndoles qué hacer, y cómo usarlo. Pero ahora, ese formato ciertamente está mimeografiado. Eso es verdad. Pero cada uno de esos pañuelitos, telita, yo oré por ellos.
Ahora, la Biblia dice: “Haz a tu prójimo como a ti mismo”. Y si yo le tengo a usted confianza, y creyera que Dios escucha su oración, no me gustaría que una secretaria orara por el listón que fue enviado a mi hijo si estuviera enfermo. Y yo quisiera que Ud. orara por eso. Y de esa manera yo lo hago. Y oro sobre cada uno, y mando miles a la semana a todo el mundo. Y ahora, estaremos contentos de enviarle uno a usted. Sin ningún cargo. Solo envíe y solicítelo; es suyo.

15 Ahora, oremos por estos que están aquí, ahora mismo. Ahora, Padre Celestial, venimos a Ti tan humildes como sabemos, primeramente para darte las gracias por Tus bondades y misericordia. Y oh Dios, estoy tan contento porque has hecho una vía de escape para nosotros; de cada rincón Tú has hecho una vía de escape.
Y ahora, delante de mí están pañuelos que irán a la gente enferma y afligida. Han sido colocados aquí, donde noche tras noches el Espíritu Santo ha estado aquí, ministrando aquí mismo en esta plataforma, moviéndose alrededor, y revelándole a la gente qué hacer, y Él los ama. Y en conmemoración a esto, están colocando sus pañuelos aquí arriba para que se ore por ellos, Muchos de ellos, Padre, van a pequeños niños enfermos, y a todo alrededor. Y algunos de ellos van a gente indefensa.
Pero Padre, oramos que Tú, Quien es consuelo al indefenso, oramos que Tú sanes a cada uno de ellos. Recibe gloria de ello, y yo, en conmemoración de Tu Palabra, creyendo, e imponiendo mis manos, así como es, sobre ellos, solo una pequeña señal, para hacerte saber, Señor, que desde lo profundo de mi corazón, y sinceridad de corazón lo pido con todo lo que hay en mí, que sanes a cada uno, Señor.

16 Pido esto para la gloria de Dios. Y Tú has dicho: “La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”. Y sabemos que no somos justos, pero la justicia de nuestro Señor… Venimos en Su justicia, confesando que no tenemos ninguna. Pero en Su justicia, con oración pedimos que sirva para estas personas enfermas.
Y Señor, háblanos esta noche a través de la Palabra. Luego desciende entre nosotros en grandes señales y maravillas para realizar aquí esta noche, y sana. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.

17 Gracias, hermano. No olviden ahora. Dígales a sus pastores que nosotros en verdad apreciamos todo lo que han hecho por nosotros, y mañana queremos… Si pueden, no tendrán culto mañana, solo despedirán, y vengan para acá, y vamos a tener mucho compañerismo. ¿Les gusta el compañerismo?
¿Cuántos alguna vez han escuchado del Hermano Bosworth? El viejo Hermano Doctor Bosworth… Yo dije: “Hermano Bosworth, amo el compañerismo”.
Él dijo: “Hermano Branham, ¿sabe Ud. qué es compañerismo?”.
Y yo dije: “Bueno, pienso que sí, Hermano Bos…”.
Él dijo: “Es dos compañeros en una barca”. Y eso es. Y estamos como así de juntos: Dos compañeros en una barca.

18 Ahora, esta noche, por unos momentos, tan rápido como podamos a la Palabra escrita. Yo simplemente amo la Palabra de Dios, ¿ustedes no? Y acabamos de tener un tiempo tan maravilloso esta semana teniendo compañerismo alrededor de la Palabra.
Y me fijé esta noche, que tenemos un par de camillas y una silla de ruedas otra vez. Dios ha sido maravilloso, sanando a todos… No escuché ningún reporte de los dos muchachitos que vi aquí una noche, solo una noche. Simplemente no sé. Ojalá alguien pueda verificarlo y averiguar si fueron sanados. Estuvieron en la reunión… Por supuesto cuando la otra parte de las visiones viene, a partir de entonces no es de mi conocimiento, a menos que lo obtenga de las cintas que están aquí. Pero luego… O, de mi hijo o esposa o de alguien contándome lo que sucedió. Y me estoy preguntando sobre esos dos muchachitos.

19 Ahora, entiendo que varios en las camillas y catres que fueron sanados y llevados, y había un… Recibí una llamada de la radio hoy… o, una llamada telefónica de una dama que había estado paralizada por mucho tiempo. Tal vez no lo capté exactamente. Es algo por el estilo. Ella estaba aquí; yo ofrecí una oración por ella, y ella estaba aquí, algo así, llevaba años paralizada, años, y años.
Pero ella ahora puede caminar, y dijo que había ido con el doctor, y su doctor le dijo que iba a caminar de manera desfigurada, no como un humano, sino como un perro o algo. Ella dijo: “Voy a venir otra vez para salir caminando como un ser humano”. Tan verd… Camina bien, ella como que tropieza, pero ¿no es maravilloso? Después de estar paralizado durante (creo) veinticinco años o algo así. Y entonces, estamos felices de que ella esté así de avanzada. Que el Señor la bendiga.
Luego una dama anciana estuvo sentada aquí durante mucho tiempo, tal vez está presente esta noche. Antenoche había sido un caso de artritis. Me pregunto si la mujer está aquí, levante su mano en alguna parte si ella está en la reunión esta noche. Estuvo sentada aquí en la silla… Aquí… En una de las sillas de ruedas, que supimos, que fueron sanados. Muy bien. Dijo que algo simplemente vino sobre ella. Ella se levantó, y tomó su silla de ruedas, y salió empujándola, y se fue a casa. Y así que, estamos tan felices por eso, ¿no es así? Alguna madre, solo piénselo, cómo Dios en Su bondad ayuda a esa gente.

20 Ahora, alrededor de la Palabra, yo simplemente lo amo, y el compañerismo que tenemos alrededor de esta Palabra, como gente interdenominacional, mientras estábamos debajo de esta carpa, en cualquier caso. Somos interdenominacionales, y queremos que Uds. sean igual debajo de aquí. Ser capaces de solo… Cuando salgan, también, solo amen a todos los Cristianos; y amen a todos los pecadores, para hacerlos Cristianos.
Y ahora, en el libro de Job… Hemos estado tanto en Génesis, pensé que sería un cambio esta noche el irnos a Job por solo unos momentos, en el capítulo 19, y comenzando con el versículo 25 y leyendo el 27 inclusive, para la lectura de una Escritura. Muy hermoso, muy apropiado, y yo amo leer de Job.
Ahora, Padre Celestial, ven a nosotros, toma la Palabra, y que el Espíritu Santo la entregue a cada corazón esta noche, tal como tenemos necesidad. Glorifícate a Ti mismo, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, el Único que puede interpretar la Palabra. Amén. Job 19, y 25, y 26, 27.
Yo sé… [Me gusta eso para empezar, ¿a Uds. no? No: “Yo me imagino, espero que así sea”, pero: “Yo sé”, la garantía] que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo;
Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios;
Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.
Ahora, para un texto quiero tomar: “Redentor, Redención”. Y que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.

21 Job fue el libro más antiguo en la Biblia, Job fue escrito antes que Génesis fuera escrito. Antes que Moisés escribiera Génesis, reclaman que ellos tenían el libro de Job, un gran príncipe.
Y a través de allí, nos enseñan de pruebas. Y prácticamente… El otro día sentado… o, no el otro día, la última vez que estuve aquí arriba en el Monte Wilson, y escuchando a ese astrónomo dando la… sobre las diferentes estrellas, y llamándolas, y Job las nombró aquí en la Biblia hace mucho tiempo.
Usted sabe, el hombre nunca supo que había senderos en el aire hasta hace poco. Y Job lo supo allá atrás, hace mucho tiempo. Ud. sabe, la ciencia se acaba de enterar hace menos de veinte años que Ud. tiene piel en sus dientes. Pero Job lo supo hace seis mil años. Seguro. Ciertamente él sabía. Muchas cosas. Un libro muy hermoso, y un buen libro sobre redención…

22 Me gusta la palabra: “Redención”. Redimido, significa “volver a traer de nuevo” —redimido. Como dije esta mañana con los Hombres Cristianos de Negocios hablando sobre reconciliación, yo dije: “Redención significa que el diablo los puso en la casa de empeño, y Jesús vino, y los sacó”. Eso es correcto.
Yo amo la naturaleza, y una vez vi una pequeña historia de un hombre que había atrapado a un cuervo en una trampa, y él lo ató para que espantara al resto de los cuervos. Él estaba brincando de arriba abajo. Bueno, el pobre viejo cuervo, se quedó allí y brincó de arriba abajo. Y el granjero no lo alimentaba ni nada; él se puso tan débil que ya casi ni se podía parar.
Entonces, había un buen hombre que pasó un día, y vio que el viejo cuervo se miraba tan débil y flaco. Él simplemente lo desató. Y todos los cuervos pasaban volando gritando: “Vente, Juanito Cuervo. El invierno ya viene; vámonos al Sur. Sal de este tiempo frío que se aproxima”. ¿Pero saben algo? El viejo cuervo llevaba atado tanto tiempo, al punto que él pensaba que todavía estaba atado. Él no sabía que alguien lo había redimido.

23 Y de esa manera está mucha gente en esta noche, amigos. Han estado tanto tiempo en pecado, sirviendo al enemigo, al punto que piensan que están todavía atados cuando en realidad están desatados.
Vayamos al Calvario esta noche, salgan de las cosas del mundo. Oh, Él es maravilloso. Sepan que somos libres: Aquel a quien el Hijo ha hecho libre, es verdaderamente libre. Y Uds. fueron liberados en el Calvario cuando Jesús pagó el todo suficiente precio a Dios el Padre cuando sufrió en carne y murió, y pagó el precio de su redención, para que puedan ser redimidos de regreso a Dios.
Muchos de Uds. conocen la historia de redención en la Biblia, muchos de ustedes estudiosos que están aquí, estudiantes, ministros, maestros. Y muchas veces pequeñas amas de casa, que no son maestros, que en verdad leen la Biblia, de cómo el plan de redención de Dios…
Yo solía decir, cuando estaba en mi Tabernáculo, la historia hablando de redención, sobre una… con respecto a la ley de redención. Que se toma de Éxodo, por supuesto, y Levítico, a las leyes Levíticas. Entonces, yo solía decir: “Si una vieja madre caballo daba a luz una mulita, y cuando nacía el pequeñito, y sus orejas estaban caídas… ahora, para empezar es errado ser una mula. Él estaba bizco, patizambo; con su cola completamente parada. Qué mula de aspecto más horrible. Si la madre pudiera voltear a ver al pequeñito, y él se viera a sí mismo, diría: Oh, oh, ellos nunca me alimentarán, porque tan pronto el amo salga y me encuentre, probablemente solo me matarán, porque no soy digno de ser alimentado”.

24 Bueno, así es como somos los pecadores. ¿Sabían eso? Simplemente no valemos mucho para el reino de Dios. Pero, Uds. saben, si esa vieja madre entendiera y pudiera responderle a su pequeño potro, le podría decir: “Pero espera un minuto, hijo. Tú naciste bajo una primogenitura. Eres mi primero. Tú naciste bajo una primogenitura. Y solo porque naciste de esa manera, tú sabes, el sacerdote nunca te verá”.
Lo único que sucederá, ellos van a… El hombre de la casa tendrá que salir al rebaño, y tomar un cordero que es perfecto y sin defecto, y llevarlo allá. Y el sacerdote jamás mirará a la mula; él examinará el cordero. Porque la mula nació bajo la primogenitura, así que el cordero, sin defecto, tiene que morir por la mula que está tan desfigurada. Y el cordero muere. Un cordero perfecto muere para que la mula desfigura pueda vivir.
¡Qué cuadro tan hermoso de la redención! ¡Oh, vaya! El Cordero perfecto de Dios murió para que nosotros pobres seres humanos desfigurados y alejados pudiéramos vivir de nuevo. ¡Qué cuadro de redención! Pues, esa mulita podía simplemente tocar sus pequeños talones en el aire, y saltar alrededor, y tener un gran tiempo. ¿Por qué? Porque él es redimido.

25 De esa manera es una persona que ha sido redimida, y lo entiende, uno se emociona. Usted no lo puede evitar cuando está… La historia se contó diciendo que él podía vivir porque el cordero perfecto murió en su lugar, el pequeñito podía regocijarse. De esa manera me sentí el día que la historia vino a mi corazón, sabiendo que yo era un pecador. Ni siquiera podía encontrar una iglesia que hiciera un llamamiento al altar. Fui de una a otra. Ninguna hizo un llamamiento al altar; nadie hizo la invitación. Todas estaban hablando de las flores, y del nuevo puente que cruzaba el río; y yo no estaba interesado en eso. Uno lee eso en el periódico. Yo quería escuchar la Biblia, la Palabra.
¿Saben cómo fui salvo al principio? Puede que me detenga aquí para contarlo. Lo primero, tomé un lápiz y papel, y salí, y le iba a escribir una carta a Jesús. Yo había sido un hombre del bosque toda mi vida, por años un guardabosques, viví en el bosque, toda mi vida cazaba y ponía trampas. Y yo sabía que Él era el Dios del bosque, porque podía verlo a Él allá afuera, en Su naturaleza, de la manera que Él lo hizo. Yo iba a escribir una carta y la iba a clavar en un árbol en el bosque, para que cuando Él pasara, la pudiera leer. Yo no sabía cómo ser salvo.
Así que éramos muy pobres, y mi papá había estado fuera de la región, (fue durante el tiempo de la depresión), y tenía un saquito lleno de papas que alguien le había dado, y las vacié en una caja en la despensa, y bajé el saco. Y fui y tomé el saco y salí a una vieja cabañita —agua, mojado— me arrodillé allá; dije: “Ahora, ¿qué voy a hacer? Nunca había dicho una oración en mi vida, nunca había escuchado una, hasta donde sé. Así que, ¿cómo voy a hablar con Él?”.

26 Yo dije: “Bueno, escuché a la gente decir que ellos hablaron con Él, y me dicen que Él era un hombre, así que si Él era un hombre, entonces tiene que entender como un hombre”. Entonces, yo dije: “Señor Jesús, ojalá pudiera venir aquí solo un minuto; yo quiero hablar con usted, decirle lo malo que he sido”. Eso suena un tanto chistoso, pero estaba picándome mi uña. Yo dije: “Señor Jesús, he sido una persona terriblemente mala. Yo quiero hablar con usted. Ahora, si Ud. me escucha, ¿me puede responder, y decir: Yo te escucho?”. Preste atención; nadie me contestó. Pensé: ¡vaya! Yo dije: “Quizá no lo dije bien. Lo voy a volver a intentar”.
Yo dije: “Señor Jesús, ¿podrías venir aquí solo un momento, bondadoso Señor?”. Yo dije: “He hecho unas cosas horribles, y quiero ponerme a cuentas Contigo. Yo te prometo, si me dejas vivir, haré… Yo te serviré; y quiero como arreglar las cosas Contigo”. Presté atención; dije: “¿Me responderás, Señor? Luego, yo no quiero estar hablándole al viento”. Yo dije: “Quiero que Tú me respondas”. Y dije: “¿Lo harás?”. Y presté atención; nadie me habló“.
Bueno, yo dije, “Solo voy a… Escuché a otra gente decir: Dios me habló”. Pero mi pobre corazón infantil, yo no lo entendía. Dije: “Bueno, soy tan malo, Él ni siquiera me hablará. Ni siquiera tengo una oportunidad ahora”. Y comencé a lloriquear como un bebé. Después Él me habló. Amén. Miren, usted tiene que ponerse bien, primeramente. La redención…

27 Oh. Cuando yo me levanté de allí, caminaba sobre nubes, así me sentí. No sabía cómo gritar. Así que, ¿saben cómo alivié eso de mí? Hay un gran dique que corre detrás del lugar; nosotros vivíamos en algo parecido a una chocita pobre. Y mamá… Me puse muy nervioso, y yo estaba viendo la Biblia, y ella dijo: “¿Qué sucede…?”. Yo recogí mi himnario, y ella dijo: “¿Qué es lo que te pasa?”.
Yo dije: “No lo sé, mamá”.
Y me fui hacia afuera y llegué hasta las vías del tren, y corrí por la vía del tren, saltando en el aire, bien alto. Yo no sabía qué hacer. Simplemente me sentía muy bien, y entonces, esa era la única cosa que sabía hacer. ¿Creen Uds. en ponerse de esa manera? Seguro, me encanta. Ese es el problema hoy día. Nos hemos alejado de la religión que se siente en el corazón.

28 En una ocasión un tipo allá en el Sur, le dijo a un esclavo, él dijo: “Moisé, ¿qué quieres decir con una religión que se siente en el corazón?”.
Él dijo: “Bueno, jefe, es buena”.
Le dijo: “No hay tal cosa como religión que se siente en el corazón”.
Moisé dijo: “Jefe, solo hay una cosa en la que se equivoca”. Dijo: “Usted debió haber dicho: No hay tal cosa como religión que se siente en el corazón, hasta donde yo sé”. Pero él sabía diferente.
Eso es correcto. Sentir… No quiero decir que Ud. tenga que sentirlo para recibirlo, ahora. Pero después que Ud. lo recibe, lo siente. Amén.

29 En una ocasión un hombrecito, construyó un establo —un granjero. ¡Oh, vaya! ¡Un establo hermoso! Pero, él era el agricultor más flojo en la región. Él tenía tractores y cosas, y dejó que su granja se llenara de maleza. Y había otro agricultor del otro lado, que no tenía muy buen establo; pero él era un agricultor trabajador, por lo que levantó mucha alfalfa y colocó un gran pajar lleno.
Ese año, nació un pequeño becerro en cada establo, el establo nuevo, la gran iglesia donde tienen el… Disculpe, no debería haber dicho eso, ¿ven? Pero de todos modos, me gustan las misioncitas viejas y cosas, donde uno realmente baja y estrecha la mano, y, Ud. sabe, y se siente bien. Las iglesias grandes están bien, si tienen a Dios allí. Pero si tenemos nuestro….
Ya saben, hoy día ese es el problema. Tenemos… Estamos poniendo todas las respuestas en una gran iglesia, en lugar de en Cristo. Ese es el problema.

30 Y Ud. sabe, en este excelente establo grande y enorme, estaba un becerrito que nació allá, pero el pobrecito no tenía nada que comer sino maleza. Con lo único que lo podían alimentar era con maleza. Pero en el otro establo, no era muy bueno; tenía algunas grietas, y se veía viejo y destartalado, pero el becerrito tuvo muy buen heno durante todo el invierno.
Cuando llegó la primavera, soltaron a ambos al corral. Y cuando entraron al corral, el becerrito gordo, simplemente estaba gordo y redondo, alimentado con vitaminas, Ud. sabe. En verdad se estaba sintiendo bien. Entonces, él simplemente comenzó a corcovear, y a brincar alrededor, solo estaba teniendo un buen tiempo, con ese viento de primavera soplando, Ud. sabe, como un viento recio y poderoso. Uds. saben de qué estoy hablando. Y bajando sobre él, estaba teniendo muy buen tiempo, completamente lleno de vitaminas.
Usted sabe, de esa manera es una buena iglesia, cuando está bien llena de la Palabra, y cuando el Espíritu Santo en verdad comienza a caer. Usted sabe, ellos comienzan a brincar un poquito alrededor.

31 Y de repente, el becerrito del otro lado, el pequeñito estaba tan débil que casi no podía avanzar. El viento por poco lo volaba. Pero él se asomó por la grieta del cerco, y miró hacia el otro becerro y dijo: “Tsk, tsk, tsk, tsk, tsk, tal fanatismo”. Él solo está amargado; eso era todo.
Ese es el problema con mucha gente, aún aquí mismo en California (Amén. Eso es correcto): desnutridos, faltándoles vitaminas. ¡Lean la Palabra! “La fe es por el oír, el oír de la Palabra”. No se edifiquen Uds. mismos en base a emociones, entusiasmos, grandes iglesias. Edifíquense sobre la Roca sólida Cristo Jesús, y Su Palabra. “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca pasará”. Él vino a redimir.

32 Job aquí, hablando de Él como un Redentor, cómo es que todo le había ido mal, aparentemente… Usted sabe, Dios no nos ha prometido una cama de rosas de facilidad; pero Él prometió muchas montañas, pero Él prometió gracia para pasar al otro lado de cada una de ellas. Me gusta cuando Job habla.
Observe. Después que Job pasó a través de sus pruebas y tribulaciones, así como vienen sobre cada hijo de Dios —primeramente tienen que ser probados y examinados. En otras palabras, tienen que ser entrenados como en la formación del hijo, recibe unos azotes, para enderezarlo. Usted sabe entonces cómo comportarse, cómo conducirse a sí mismo como Cristiano. Dios le da una pequeña paliza de vez en cuando, lo voltea unas veces; usted sabe de qué se trata, lo pone de espaldas, para que Ud. pueda mirar hacia arriba. Seguro.

33 Luego nos damos cuenta, después de todas estas pruebas y tribulaciones… Hay una partecita a la que queremos llegar. ¿Les gusta leer entre líneas? Pues, la mejor parte de la Biblia está escrita entre líneas. Seguro que lo está. Como les dije la otra noche, la Biblia está escondida de todo seminario. Usted no conoce a Dios por medio de una experiencia de seminario; Ud. lo conoce por una experiencia del nuevo nacimiento. Eso es correcto, ¿ven?
Seminarios… Nada en contra de ellos, ahora, en lo absoluto, pero eso no es. Ustedes ponen todo el énfasis en eso, ¿ven? “¿Qué tan bien está educado? ¿Cuántos grados tiene?”. Miren, no es eso. Es qué tantas bolsas tienen en las rodillas de su pantalón por orar, es lo que a mí me gustaría saber. Esa es la mejor parte. Sí.

34 Luego cuando él estaba en esa condición, Job miró hacia Dios, y sabía que estaba parado firme sobre el holocausto. Él sabía que tenía un Redentor que vendría un día, y dijo: “Y yo lo veré al fin del tiempo”.
Quiero que ustedes lean ahora solo un poquito entre líneas. Como Él dijo: “Yo lo he escondido de los ojos de los sabios y prudentes, y se lo revelaré a los niños”. Usted no tiene que ser sabio. “Aquel que se humilla será exaltado; él que se exaltaré será abatido”, ¿ven?, será derribado. Por lo tanto, vea qué tan pequeñito y qué tan simple puede vivir delante de Dios si quiere recibir algo. Seguro.

35 Luego cuando Dios, al escribir Su carta, entonces Él lo tiene escondido, como les dije, como una carta de mi esposa. Ella me escribe una carta, pero yo la leo entre líneas, porque la amo; y puedo saber sobre qué me está hablando. No importa lo que ella dice en el papel, yo sé lo que quiere decir (¿Ve?), porque yo la amo. Y de esa manera lo hace usted cuando está enamorado del Señor Jesús y levanta la Biblia. Es una Libro diferente entonces. Después que Ud. ha nacido de nuevo, Dios lo toma y comienza a revelarse a Sí mismo a usted a través de la Palabra.

36 Y luego Job… Noten. Él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive”. Observe su profecía. Primero sus consoladores vinieron y lo acusaron de ser un pecador en secreto porque él estaba enfermo. Pero Dios envió allá a Eliú, un representante de Dios, significando “Cristo”. El por “Eli”, y así sucesivamente. Al desglosar el nombre era un…
Y cuando él vino, le dijo a Job… Nunca lo acusó de ser un pecador, sino que le dijo que iba venir el Justo Quien podía pararse en la brecha y poner Su mano en un hombre pecador y siendo un Dios santo, y hacer un puente en el camino. Entonces el Espíritu impactó al profeta. Cuando él entró en la voluntad de Dios, regresó de nuevo al canal, el Espíritu lo impactó, y él se paró, y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive. [Espacio en blanco en la cinta]. Y al fin se levantará sobre el polvo”.

37 Noten, cuando Job murió… Aquí dejaré caer una cosita, luego iremos directamente a redención. Noten, cuando Job murió… antes de morir, especificando el lugar donde fue enterrado… Eso tuvo algo que ver con ello. Y luego vino Abraham. Y cuando Sara murió, su noviecita y esposa, cuando ella murió, fue extraño, pero Abraham subió a la tierra donde Job fue enterrado, y sepultó a Sara en el mismo terreno donde Job fue enterrado. Ahora observe. Ellos eran profetas. Ahora, no estaba escrito en la Escritura.
Y fíjense, cuando Abraham murió, él durmió con Sara —en el mismo lugar. Abraham engendró a Isaac, y cuando Isaac murió, fue enterrado con Abraham. Y cuando Isaac engendró a Jacob, y Jacob murió allá en Egipto. Antes de morir, él hizo que su hijo profeta, José, que viniera y colocará su mano en su cadera donde el Ángel lo había tocado y que cambió su manera de caminar, y juró por Dios que no lo enterraría allá en Egipto. Me pregunto por qué. Me pregunto por qué.

38 Ahora, no estaba escrito, pero ellos eran hombres espirituales. Ellos leían entre líneas. Y él dijo: “Llévenme de regreso a Canaán. Entiérrenme allá con mi padre Abraham, con Isaac”.
Observen a José. Cuando él murió, dijo: “No vayan a enterrar aquí mis huesos. Un día Dios los va a visitar, así que lleven mis huesos delante de vosotros y entiérrenme con mi padre”, el mismo lugar donde Job fue enterrado, mismo lugar donde Sara y Abraham, Isaac y Jacob, y Rebeca, y Lea, y donde todos fueron enterrados allá arriba en la tierra prometida. Me pregunto el por qué. Dios…
Aquí está, Dios no había prometido la resurrección allá en Egipto, pero ellos sabían que la resurrección iba a ser en la tierra prometida. Y en el día cuando Jesús finalmente llegó, el Redentor, hicieron con Él como dijeron que harían. Él murió, fue sepultado, y al tercer día resucitó. Y los que estaban enterrados allá arriba con Él, Abraham, Isaac, Jacob, y los santos, salieron de la tumba. Ellos sabían que la resurrección se iba a llevar a cabo en Palestina. ¡Porque les fue revelado espiritualmente!
Esa es la razón, en esta noche, que digo que pueden quedarse con todo el mundo que quieran, con todos sus lujos, fandangos, toda su educación, y cosas que quieran, pero entiérrenme a mí en Jesucristo: porque aquellos que están en Cristo, Dios traerá con Él en la primera resurrección. Solo dejen que el Espíritu Santo les revele eso. Redimidos por Su Sangre, aquellos que están en Cristo, traerá Dios con Él en Su venida.
¿Qué importa lo que el mundo quiera llamarles? Fanático, o lo que pudiera ser. Solo quédese en Cristo.

39 ¡Redención! Hermosa historia de redención… Creo que durante los siguientes momentos, vamos a ver algo. Me viene a la mente una pequeña y hermosa historia: Un libro que es muy corto en la Biblia, y da las mismísimas líneas de redención, y ese es el libro de Ruth. Mucha gente solo pasa ese libro. Pero es la más hermosa historia del Señor Jesús, por poco, del Antiguo Testamento.
Durante el tiempo de los jueces, cuando… Lo primero, llegó el tiempo cuando Israel se alejó de Dios. Y cuando lo hizo, el abastecimiento del agua fue retenido. Y cuando la gente se aparta de Dios hoy, el abastecimiento del agua se retiene. Todas las otras bendiciones se retienen.

40 Noten, había un hombre llamado Elimelec, y su esposa Noemí, y ellos tenían dos hijos. Y ellos dejaron la tierra para viajar a Moab, porque escucharon que había pan en Moab.
Cuando estaban allá, los dos hijos crecieron y se casaron con dos muchachas: Una de ellas se llamaba Orpha, y una de ellas se llamaba Ruth. Y las dos son hermosos cuadros de las iglesias. Y Noemí, un cuadro perfecto de la iglesia ortodoxa… Noemí, un cuadro de la iglesia ortodoxa; Orpha, un cuadro de la que es tibia, la iglesia gentil; y Ruth, un cuadro de una novia… Tan hermosamente desplegado, como Dios ha puesto todo en Su Palabra por inspiración. ¿Lo creen ustedes?
Noten, luego la enfermedad… Elimelec murió; los dos muchachos murieron; y las mujeres quedaron solas. Ruth tomó a sus dos nueras, y las besó, y dijo: “Ahora, regresen a la casa de su madre y encuentren consuelo, porque escuché que allá en la tierra natal, hay lluvia, y ellos tienen comida”.

41 Ahora, escuchen con atención y estén en oración —y me daré prisa ahora para ir a la línea de oración— durante los próximos momentos.
Ahora, ella dijo: “En la tierra natal tienen comida. Y algo… Yo debo regresar a casa”. Y ella besó a sus nueras, y les dijo: “Adiós”. Y entonces, Orpha, un tipo de la iglesia, normalmente, la iglesia formal, estaba dispuesta a darle el beso de despedida, anhelando las cosas del mundo, y la vida pasada, regresando a sus ídolos, porque su suegra la desanimó un poquito diciendo —a las dos— diciendo: “Ahora, yo estoy demasiado vieja para tener hijos, y si me vuelvo a casar y tengo hijos, ¿acaso Uds. esperarán por ellos? No. Regresen a sus madres, y encuentren consuelo”. Bueno, de esa manera es con los miembros tibios de iglesia; en cuanto llega la primera cosita, se desaniman, y están dispuestos a regresar. ¡Oh, qué pena!

42 Pero Ruth, no así, ¡un tipo de la novia! Cuando su suegra dijo: “Ahora, Ruth, tú regrésate”.
Ella dijo: “Vive Jehová, no te dejaré. Yo iré contigo. Tu pueblo será mi pueblo. Tu Dios será mi Dios. Y donde tú mueras, moriré yo. Donde tú seas sepultada, allí seré sepultada”. Haciendo una decisión.
Es allí donde todo hombre tiene que llegar en su vida, en algún momento, es hacer una decisión. Ud. tiene que tomar una decisión. Ud. tiene que decidir si va a recibir una educación o no. Ud. tiene que decidir quién va a ser su esposa. Ud. tiene que… Se tienen que tomar decisiones y elecciones en la vida. Y esta puede ser la noche cuando Ud. finalmente tenga que tomar su decisión, a quién va a servir. Quizá su hora final está aquí, papá, en la camilla, usted, madre, allá, jovencita. Puede ser su plazo final para que tome su decisión.
Pero Ruth, ¡hermoso! Ojalá tuviera el tiempo para escavar esas pepitas de oro y sacarlas, pero no tenemos. Solo tendremos que mencionar los puntos más sobresalientes.

43 Noten, Ruth estaba dispuesta a abandonar sus ídolos, abandonar su vida pasada, abandonar a su pueblo, abandonar todo, y regresar con Nohemí. No importaron las circunstancias en las que se encontraba, ella está dispuesta a ir.
De esa manera es todo hombre que viene a Cristo primero debe estar dispuesto, a pesar de todo. A mí no me gusta decirle a la gente: “Oh, usted va a prosperar y va a ser un hombre rico ahora, y Dios lo va a bendecir. Ud. no va a tener ninguna enfermedad”. Yo no les prometo eso, porque Dios no les promete eso a ellos. Yo digo: “Si Ud. en verdad nació de nuevo en su corazón, no me importa cuán accidentado se ponga el camino, Ud. aún se aferrará a la mano incambiable de Dios. No importa lo que esté delante de mí, si Jesús va conmigo, yo iré. ¡Aleluya! Mientras Él vaya, es todo lo que se necesita.
Y ella regresó. Y oh, el cuadro ahora: Ruth (la iglesia gentil) apenas entrando; y Nohemí (La iglesia judía) regresando… Y noten, cuando se dieron la vuelta y se fueron… regresaron a la tierra natal, entraron justo en la temporada de la cebada. Ahora, cualquiera sabe lo que era la temporada de cebada: Era Pentecostés, los primeros frutos. Cómo la iglesia gentil fue traída bajo alas del Dios Todopoderoso en Pentecostés, la iglesia gentil, la novia. Y cuando ella regresó, era la temporada de la cebada.

44 Y ahora, tenían a un pariente redentor allá de nombre Booz. Y él era un hombre rico. Y Nohemí mandó a Ruth a los campos a espigar en el campo de Booz, lo cual era la costumbre en aquel día, y todavía lo es hoy, justo en ese mismo campo; espigó en pos de los segadores.
Entonces, ¿para qué estaba espigando ella? Ella estaba espigando por comida. Y eso es lo que la iglesia gentil hizo: vino en pos de la iglesia ortodoxa, recogiendo todo lo que tenían, que era el Antiguo Testamento, espigando lo que Dios le dio a los profetas. La iglesia gentil, la iglesia joven, la iglesia del Espíritu Santo del primogénito, espigando.
Y cuando Booz salió a verla, para ver cómo estaba yendo todo, un hombre justo, un tipo de Cristo. Booz era un tipo de Cristo. Cuando salió a ver su campo de siega, él era el señor de la siega. Cristo es el Señor de la siega. Y él salió a ver el campo, y noten: en cuanto puso sus ojos en la hermosa Ruth, fue amor a primera vista. Dijo: “¿Quién es esta moza que está segando en mi campo?”.
Uno de ellos dijo: “Ella es una mujer virtuosa. Volvió con Nohemí, una de tus parientes, y ella está aquí espigando”.

45 Él fue hasta donde estaba ella, y le dijo: “Ahora mira, no te vayas de este campo”. Yo amo esto. Ojalá tuviéramos el tiempo para estacionarnos allí por unos minutos. “No te vayas de este campo”. De esa manera es: ¡Quédese quieto! ¡Aleluya! Oh, yo sé que Uds. piensan que soy un poquito salvaje, pero yo…
Miren, quédense en donde están. Cada hombre que es nacido del Espíritu de Dios cuando está establecido en Cristo, sus ojos están puestos en el Calvario, justo en medio del camino. Si él es un poco emocional, de repente, se saldrá aquí por un lado; y lo primero, se convertirá en un fanático, si él no vigila. Y si él es un poquito almidonado, educado, se saldrá por este otro lado y estará tan frío, y tieso, y almidonado, le quitará todo el Espíritu de él. Si el diablo no puede evitar que usted vea una verdad, él lo empujará al extremo con eso.
Ahora, pienso que eso es exactamente lo que sucedió con la iglesia Pentecostal. Ahora, eso es correcto, exacto: se fue al extremo. Quédense quietos. Tal vez Uds. no me amen después de esto, pero en el tribunal de juicio, lo harán.

46 ¡Miren! Oh, no salgan corriendo; quédense en Cristo. No vayan tras dones y demás; quédense con el Dador. Dios se encargará de los dones. Quédese allí. Sí, quédese en el campo.
Dijo: “Recoge algunas de estas espigas tras ellos”. Y dijo: “No te vayas de este campo. Quédate aquí mismo”. Ahora, Uds. pueden sacar conclusiones de lo que estaba a punto de decir allí.
“Y entonces, quédate aquí, ahora, hasta la noche, hasta que el sol se oculte”. Y cuando Cristo lo bautiza a Ud. con el Espíritu Santo, quédese allí mismo en Cristo. Ese primer amor está en su corazón. Nunca deje que se enfríe. Solo siga amándole a Él más. Siga adelante.
¡Noten! Entonces él dijo: “Ahora, yo he mandado a los mozos que no te molesten”. Oh, que antecedente espiritual tiene eso.
Usted sabe, algunos de estos jóvenes impulsivos, iglesitas de medios hermanos, usted sabe: “Oye, tú santo rodador…”.
“¡Yo les he mandado que te dejen en paz!”. Amén. Es mi herencia. Él tenía en mente lo que iba a hacer. Dijo: “Yo les he mandado que te dejen en paz. Pero tú sigue a prisa detrás de los segadores”. Y dijo: “Cuando sea mediodía, y te canses, ven y siéntate debajo del árbol, y toma un pedazo de pan, y mójalo como el resto de ellos”. Me gusta eso; eso es compañerismo, ¿ven? Ponte debajo de la sombra del árbol. ¿No les encanta a Uds. ponerse debajo de allí? Solo moja el pan junto con el resto de ellos. Amén.

47 Después él les dijo a los segadores, dijo: “¿Ven a esa joven que está detrás de ustedes?”.
“Sí”.
Dijo: “Dejad que las gavillas sean muchas”. Y dijo: “De vez en cuando, dejad caer un manojo a sabiendas”. Yo amo esos manojos, ¿Ustedes no? Amén. Espigando detrás de los segadores… “Dejad caer un manojo a sabiendas, para que ella pueda recogerlo”. Oh, cómo Ruth se sintió cuando recogió todo un manojo. El segador volteó, dijo: “Está bien. Está bien”. Oh, cuando Dios nos da un derramamiento antiguo del Espíritu Santo, un manojo… “Háganlo a sabiendas”.
¡Y fíjense! Luego después que el día hubo terminado, ella desgranó su trigo, y lo puso en su pequeño delantal, y se lo llevó a su suegra; y su suegra la aconsejó. Si Ud. quiere encontrar un consejo de cómo hacerle, Pablo dijo, después de dar, en Hebreos 10, el gran capítulo de fe; él dijo: “Ahora, Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo pecado que nos asedia, y corramos con paciencia… despojémonos de todo peso, y del pecado, más bien, que tan fácilmente nos asedia, y corramos con paciencia”.

48 Ahora, nos está aconsejando a leer el Antiguo Testamento. Nos aconseja allá atrás: cuando los hombres hicieron lo malo, Dios los pudo haber castigado por eso; cuando los hombres hicieron lo correcto, Dios los bendijo por eso.
Entonces. Ruth estaba siendo aconsejada por Nohemí, la antigua iglesia, lo que debía hacer. Después, cuando llegó el tiempo para la gran fiesta, después de la siega… Y eso es lo que se está llevando a cabo ahora: la gran fiesta. Y observe lo que Ruth hizo. Ella va allá, y se arregla, y se pone muy bonita y limpia, y cuando Booz se acuesta en el piso en la noche, una mujer joven, hermosa, moralmente justa, ella tenía que depositar su confianza en Booz, sin conocerlo. Sin importar lo que alguien más tuviera que decir, ella confió en él como un hombre justo. Ella tenía que hacerlo.
Y todos los que vienen a Cristo deben hacer lo mismo. Ustedes tienen que ponerse a disposición de Cristo. Sin importar lo que mamá diga, lo que papá diga, lo que alguien más diga, acuéstese a Su pies. Ruth mostró su confianza al poner su cabeza sobre sus pies cuando él estaba durmiendo.

49 Noten. Luego, recuerdo el momento cuando yo fui salvo. Recuerdo el momento cuando el Ángel del Señor vino y me dijo que fuera a orar por la gente enferma. Y un gran amigo mío en la denominación a la que yo pertenecía dijo: “Billy, te vas a convertir en un santo-rodador tan seguro como cualquier cosa”.
Mi madre dijo: “Pues, Billy, has perdido tu mente”.
Mi pobre padre anciano que murió en mi brazo dijo: “Billy, no puedes traer esa cosa a esta casa”. Ellos pensaban que yo estaba loco. La gente… Yo era soltero. Mis amigas con las que estaba saliendo, pensaron que yo estaba loco. Pero yo sabía que algo había pasado. Sabía que yo podía confiar en Él. Sin importar lo que pasaba, yo le creía a Él. Y Uds. tienen que creerle Él. Algunas veces se requiere de una total separación de amigos y asociados. Sepárense de las cosas del mundo y caminen con Cristo.

50 Ruth no estaba avergonzaba. Ella podía confiar en él. Yo no me avergüenzo. Alguien dijo: “Billy, ¿no tienes miedo que una noche alguien vaya a subir allá y cometas un error en el discernimiento?”. Jamás. No, señor. Nunca tengo miedo. “¿Y no tiene miedo de hacer declaraciones como esas arriba en la plataforma, cuando Ud. tiene miedo de que algo va a suceder?”. No. Él lo prometió. “Pues, sabe, Ud. arruinará todo su ministerio”. No es mi ministerio para comenzar; es de Él. Depende de Él tener cuidado de ello. No soy yo. Yo no puedo cuidarlo; es Él que lo cuida.
Me propuse hace mucho tiempo, si el trabajo que iba a… Y a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Y sé que podía amarlo a Él; eso es algo que podía hacer. Yo le encomendé todas las cosas a Él. Y si el trabajo es demasiado grande para Él, ¿de qué sirve que yo lo intente? Seguro. Es Él. Él es Quien lo manda, en Su Palabra. Yo no quiero predicar mi palabra; quiero predicar Su Palabra. Yo no quiero decir algo de mí mismo; quiero decir algo sobre Él. Así que por lo tanto, es Su Palabra. Su poder.
Esa es la razón por la que yo no creo que un hombre pueda sanar a otro. No hay tal cosa en la Escritura. Pero creo que Jesucristo el Hijo de Dios sanó a toda persona enferma que alguna vez ha estado enferma, si ellos pudieran tan solamente aceptarlo; y salvó a todo pecador, si tan solo lo aceptan. Pero es su fe personal en Él, que Ud. acepta y confiesa.

51 Ella se acostó a los pies de Booz; cuando él se despertó y vio la confianza… Pues, uno de estos días, Él verá la confianza que Su iglesia tiene en Él. Cuando Él vio la confianza, tomó Su propio manto, el Espíritu Santo, lo extendió sobre ella. Se estaba poniendo fresco, y él extendió su manto sobre ella, y la envió por su camino. Y también lo hizo la gente en el día de Pentecostés, la nueva iglesia, cuando ellos salieron allá, no estaban avergonzados, y se quedaron debajo de allí esperando los diez días, de acuerdo a Su Palabra. Cristo extendió Su Manto, el Espíritu Santo, sobre la iglesia, para protegerla y calentarla, para mantener su corazón correcto, caliente en el compañerismo hasta el tiempo completo de redención.
Él dijo: “Ahora, hay todavía algo que tiene que suceder. Antes que seas heredera de todo, de toda la siega y todo”, él dijo: “Tengo que hacer una obra de pariente redentor, antes que pueda llamarte mía”.
Y entonces, la obra de pariente redentor… La mayoría de los eruditos sabe lo que se tenía que hacer. Primeramente, tenía que ser un familiar, tenía que ser un pariente cercano, tenía que haber una relación cercana.

52 Ahora, cómo es que Dios, desde el Edén, cuando Su gente se perdió… A través de la ley de redención… Miren el cuadro hermoso. Si tuviéramos el tiempo para repasarlo. Estoy terriblemente presionado. Así que, tolérenme.
Pero miren. Para poder Dios redimir a Su raza humana, Dios tuvo que descender y hacerse un humano también. Jesucristo era Dios manifestado en carne. ¿Ven lo que quiero decir? Dios estaba en Cristo, reconciliando Consigo al mundo. Dios se hizo un pariente cercano a la raza humana, porque Él se hizo carne y habitó entre nosotros.

53 Luego él tenía que ser digno. Y él era digno. Él era el señor de la siega. Y otra cosa, tenía que ser, él tenía que ser la clase correcta de hombre. Y Jesús lo era.
Y luego lo que tenía que hacer después de eso, era llamar a los ancianos de la ciudad por fuera de la puerta, y luego él tenía que levantar una insignia: quitándose el zapato y declarándolo delante de todos los ancianos de la ciudad, que él había redimido a Nohemí. Y para poder redimir… o tomar a Ruth, él tenía que redimir a Nohemí, y todo lo que ella tenía para poder obtener a Ruth.
Esa es la razón por la que Jesús vino solo a los judíos. Él tenía que redimir a los judíos para poder obtener una Novia gentil. ¿Ven lo que quiero decir? Él la tenía que redimir, y se tenía que hacer un testimonio en público, y el requerimiento era muerte. Así que, Dios descendió y vivió en Su propio Hijo, se tabernaculizó aquí en la tierra, y fue llevado fuera de las puertas de Jerusalén, la principal ciudad del mundo en aquel día, hablando religiosamente, y allí fue levantado entre los cielos y la tierra, ante Caifás, el sumo sacerdote, y todos los ancianos, para mostrar que Él había redimido a la iglesia con Su propia sangre.

54 ¿Qué fue lo que Él redimió? Él redimió su alma del infierno. Él lo redimió y trajo de regreso todo lo que Adán perdió, cuando él lo puso a usted en la casa de empeño. Jesucristo, en el Calvario fue su Pariente Redentor que lo redimió a usted de toda maldición del diablo. Él redime su alma. Él redime su cuerpo enfermo. Él redime su espíritu triste y angustiado. Él le trajo felicidad. Él le trajo gozo. Él le trajo… Eso es lo que la redención le trajo a usted: le trajo paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, humildad, poder, el Espíritu Santo; le trajo sanidad Divina. Todas estas cosas que Jesucristo le trajo, porque Él era nuestro Pariente Redentor.
Él vino a la tierra. Él sufrió como hombre. Él fue tentado en todo así como lo es usted, sin embargo, sin pecado. Él llegó a ser el perfecto Pariente Redentor. Él sufrió en Su cuerpo, llevó nuestras enfermedades en Su cuerpo para quitarlas, y descendió para llegar a ser un pariente cercano. ¿Qué es eso? Dios condescendiendo, bajando.

55 En el principio cuando Dios le habló al hombre… En el viaje por el desierto, Él era la Columna de Fuego. Cuando Él se posó en la montaña, aún si una bestia tocaba la montaña, debía ser matada.
Entonces Dios, el mismo Dios, se reveló a Si mismo en la forma de Su Hijo, Jesucristo. Y luego Jesucristo, cuando murió e hizo la expiación, después llegando a ser un pariente cercano, se fue, y regresó de nuevo en forma de Espíritu, y está en nosotros esta noche, trabajando el mismo poder, las mismas bendiciones, las mismas cosas que Él hizo aquí en la tierra, nos la prometió a nosotros. Y estoy tan agradecido de saber que Él está aquí está noche para confirmar que cada palabra de eso sea así: un perfecto Pariente Redentor.

56 ¿Cómo podría Ud. rechazar a Alguien así? ¿Qué pasaría si esta noche fuera la última oportunidad que tuviera para aceptarlo a Él? Y yo confío por la Palabra de Dios, que Ud. verá lo que Dios tuvo que hacer para redimirlo a usted. Y luego, ¿Quiénes somos nosotros para salir alrededor y comportarnos indiferentes hacia Él? ¿Qué recibiremos al final del camino? ¿Qué será…? ¿De qué nos servirá si ganamos todo el mundo y luego perdiéramos nuestra alma?
¿Sabe Ud. que esta puede ser su última noche aquí en la tierra? Y Uds. están parados, gente, sin nada en qué pararse, ninguna excusa. Aquí está primeramente la Palabra. Aquí está la evidencia, testigos, gente que ha sido salva. Ustedes que están postrados aquí enfermos y afligidos, no tengan miedo. Jesús está aquí para sanarlos. Usted tiene que… Él es su Redentor. Él lo redime de su enfermedad. Es suya, si lo puede creer.
Y luego después de eso, Él manda Su Palabra. Él manda ministros. Y Él manda Su Espíritu, realizando y llevando a cabo las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra para probar que Él ha resucitado de los muertos y es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.

57 Aarón tomó la sangre de una muerte sustituta y entró al lugar santísimo con ella. Pero Jesús tomó Su propia Sangre y entró al Lugar Santísimo para redimirlo a usted, y para derribar la pared intermedia de separación, para que Ud. mismo pudiera entrar a la Gloria Shekinah de Dios con Él y vivir bajo las bendiciones de Dios: Redimidos por la Sangre del Cordero.
Un día cuando esta vida termine, amigo, muy a menudo me he preguntado qué tendrá lugar, cuando todos los redimidos de todas las edades se paren alrededor cuando lo coronemos a Él el Rey de reyes, y el Señor de señores. Cuando los Ángeles se paren con rostros inclinados, sin saber de lo que estamos hablando. Ellos no saben lo que es pecar. Ellos nunca cayeron. No saben lo que es estar perdidos. Ellos nunca estuvieron perdidos. Pero nosotros quienes estuvimos perdidos, y fuimos hallados, y redimidos, y reclamados de nuevo, y sacados de la casa de empeño del diablo por medio de la gloria del Señor Jesucristo en Su muerte sacrificial, déjeme decirles: Si hablar de gritos se trata, y de aclamaciones, y de comportarse así, será el día cuando los redimidos…
¡Sublime Gracia! Del Señor,
Que a un infeliz salvó,
Yo ciego fui, mas hoy veo ya,
Perdido y Él me halló.
Desde que por fe vi ese torrente,
Que Tus heridos suplieron,
Amor redentivo ha sido mi tema,
Y lo será hasta que muera.

58 ¿Está salvo esta noche, hermano? ¿Ha nacido de nuevo? ¿En realidad sabe lo que significa aceptar la Sangre?
En el Antiguo Testamento cuando mataban un cordero, el hombre salía después de haber pecado… Voy a terminar ahora mismo. El hombre, cuando ellos mataban el cordero… Él había hecho algo errado, llevaba un cordero. Él colocaba sus manos sobre el cordero y confesaba sus pecados. El sacerdote le cortaba la garganta al cordero, la recibía en un recipiente de esa manera, y el hombre, sintiendo la carne temblando y sacudiendo de ese pequeño cordero muriendo, para redimirlo de nuevo a él… Él había hecho mal, y se da cuenta que ese cordero está muriendo en su lugar, temblando, sacudiéndose, hasta que la última vida sale de él. La sangre, entonces, se ponía sobre el fuego y ardía.
El hombre salía directamente con el mismo deseo en su corazón de hacer la cosa que hizo cuando él entró. Porque la sangre de toros y machos cabríos no podían quitar el pecado. Bajo ese plan de redención, era solo una sombra. Pero hoy, cuando el adorador, una vez purgado, no tiene más conciencia del pecado… Una vez que pone sus manos, por fe, en la cabeza del Señor Jesús, sintiendo los dolores de Su sufrimiento allá en el Calvario en su lugar… Recuerde, fueron sus pecados lo que lo hicieron. Para redimirlo a usted, Él lo hizo. Dios mismo se hizo carne, para que Él pudiera jalar el aguijón de la muerte por usted.

59 Y allá, cuando Él murió, y Ud. siente los dolores del Calvario, y lo que Él hizo… Hermano, la razón que el hombre salía con el mismo pensamiento con el cual entró, el mismo deseo de pecar, esto es lo que era: La vida está en la sangre. ¿Es eso correcto? Y la vida de un animal, cuando el espíritu salía de la vida, no podía regresar y coincidir con el espíritu humano, porque era la vida de un animal. Por lo tanto, el deseo era el mismo.
Él salía de nuevo; la vida animal se iba, la célula de sangre era rota. Pero cuando un hombre pone sus manos sobre la Sangre de Jesús, la cabeza de Jesús, confesando su pecado, cuando esa célula de sangre fue rota, era el Espíritu Santo de Cristo Jesús regresando sobre el hombre y quita todo pecado y deseo de su corazón, y él está perfectamente redimido por la Sangre de Jesucristo; y toda la pregunta del pecado queda resuelta.
Amigo, si Ud. dice que ha sido el hijo de Dios, que ha aceptado a Cristo, y nunca ha tenido una experiencia, todavía tiene el deseo del mundo en su corazón, y simplemente tiene que batallarlo a diario, déjeme decirle, hay un Pariente Redentor parado con Sus brazos abiertos esta noche para recibirlo, que quitará todo el mundo de usted.

60 Oremos. Nuestro Padre Celestial, viendo que el tiempo se estaba alargando, tuve que acortar las bendiciones que parecían estar en mi corazón que iba a traer, pero aún así, hace frío en la tienda; muchas personas enfermas están esperando. Pero, Padre, puede ser que haya unos más enfermos que esta enfermedad física. Puede ser que haya unos enfermos de pecado, que todavía nunca… Tal vez han pertenecido a la iglesia. Tal vez han puesto sus nombres en el libro (la misma iglesia donde su querida madre anciana murió en esa misma iglesia), pero todavía no han nacido de nuevo, nunca han aceptado al Espíritu Santo real y precioso en sus corazones, para conocer lo que significa amar a su enemigo, y hacer bien a aquellos que les hacen mal, y tener la misma actitud bondadoso que nuestro Señor y Salvador Jesús, tuvo.
Esta pudiera ser la noche, Padre, y la última vez que Tú tocarás en la puerta de la casa de empeño. Tú mismo te estás ofreciendo esta noche, para todo aquel que quiera venir. Y yo oro Padre, mientras tenemos nuestros rostros inclinados por todo el edificio, que Tú les hables en sus corazones, en este momento, a los que están alejados de Dios. Digas: “Hijo, eres tú a quien le estoy hablando. Eres tú, hijo mío. Quiero que vengas a casa. Yo he preparado todo. Te estoy esperando a que vengas esta noche”. Y Tú dijiste: “Aquel que viene, no le echo fuera. Ningún hombre puede venir, excepto que Mi Padre lo traiga”. Y que Tú puedas tocar cada corazón en este momento.

61 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, todos los Cristianos orando, ¿hay una persona aquí, solemnemente, que levante su mano al Señor Jesús, y diga: “Jesús, aprecio que hayas muerto por mí, y yo ahora te acepto como mi Pariente Redentor? [Espacio en blanco en la cinta]… Tú llegaste a ser yo, para que yo llegara a ser Tú. Y ahora, estoy renunciando a mi vida de pecado. A partir de esta noche voy a aceptarte como mi Salvador personal, ahora mismo. Mi fe espera en Ti”.
¿Levantaría su mano y diría: “Por medio de esto…?”. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga. Otro, ¿levantaría su mano? Diga: “Con esto levanto mi mano y digo: Señor Jesús…”. Dios le bendiga, hermana. “Con esto…”. Dios le bendiga, hermana. ¿Alguien más? Levante su mano, diga: “Por medio de esto yo ahora vengo a Jesús”. Dios le bendiga, hermano, allá atrás. Veo su mano. Dios le bendiga, mi hermana. Algo valiente, Dios ve sus manos. Dios le bendiga por allá. Hombres y mujeres, Dios le bendiga. Si son Uds. esposo y esposa, que el hogar comience a ser diferente. Dios le bendiga, jovencita. La veo por aquí atrás, hermana. Dios le bendiga, mi hermano. Dios le bendiga, hermano, y a usted. Eso es correcto. Dios le bendiga, allá atrás.

62 Alguien más levante su mano al Señor Jesús diciendo: “Jesús, este soy yo. Tú estás tocando en mi corazón, y yo me he preocupado, y afanado, y he sido lanzado de un lado a otro, y estoy enfermo y cansado de eso. Voy a venir esta noche. Lo voy a resolver aquí debajo de esta tienda. Yo no sé… Mañana puede ser demasiado tarde, así que esta noche, mientras hay tiempo, mientas otros están viniendo, quiero que Tú incluyas mi nombre allá arriba en el Libro de la Vida. Voy a levantar mi mano a Ti, para que Tú veas mi mano, y me aceptes”. Dios bendiga a unos de ustedes de mediana edad, y jóvenes, y gente anciana.
Una muchachita muy dulce, puede ser la hija de los padres que acaban de aceptar a Cristo, la levantó tan alto para que yo pudiera verla, y levantó su manita. ¿Dice Ud. que eso estuvo mal? Oh, no. No, su corazoncito no se ha puesto calloso. Ella es un bebé.
Jesús dijo: “Dejad a los niños venid a Mí. No se lo impidáis”.
¿Levantaría su mano, en este momento? En cualquier parte, mientras los Cristianos están orando, alguien más, antes de que cerremos, alguien que no haya levanto su mano a Cristo. Dios le bendiga. Yo la veo, dama. Dios le bendiga, aquí enfrente. Yo lo veo, mi hermano. Dios sea con usted. Si yo fallo en ver su mano, Dios la ve. Una docena o dos levantaron su mano ahora. Vamos a…. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana. Eso es correcto.

63 Toque, mi hermano: “Mi Fe Espera En Ti”, ¿lo hará? ¿Nos puede dar el acorde de eso? ¿Conoce el canto, sí? “Mi Fe Espera En Ti”.
Sí, alguien por aquí, la dama hispana. Dios le bendiga, mi hermana. Jesús la conoce. Dios le bendiga, la muchachita hispana. El Señor sea contigo, querida. Que Él siempre te bendiga. Eso es bueno.
Solo manteniéndonos un poquito más. Sé que es tarde, pero mañana es domingo por la mañana. No se tienen que levantar muy temprano. Dios ten misericordia. Yo la veo allá atrás, querida. Niños pequeños están viniendo a Cristo. Algunos de estos son solo pequeños niños y niñas, ocho, diez, doce años de edad. Sus pequeños corazoncitos… Jesús te ama, cariño.
Usted sabe, nos estamos poniendo muy densos en el mundo hoy. En donde me estoy quedando, simplemente puedo escuchar la ambulancia hora tras hora, llenando la autopista, regresando de prisa al hospital, está cerca; el hospital está justo al lado de mí. Y me asomo y veo a la gente llegando, y veo que salen llorando, por sus seres queridos, unos de ellos borrachos, bajándose de los autos. Ahora se están poniendo muy acelerados. Recuerden, al estudiar la naturaleza, la cosa es balanceada. No falta mucho para que pase una ola de enfermedades, o una bomba de cobalto, o algo. Será terriblemente mermado alrededor de aquí. Dios lo hace de esa manera. Yo creo que Jesús vendrá. Estén preparados, ahora.

64 ¡Recuerde! Solo piénselo: Dentro de cinco mil años a partir de esta noche, cada persona que está sentada aquí estará en otra parte. Y este puede ser el momento cuando Ud. determinará su destino eterno. Piénselo.
Vamos solo a, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, pensar. Dentro de cinco mil años a partir de esta noche, yo creo que el mundo estará colgando allá lejos, una gran bola de arena. Los vientos están gimiendo por toda la tierra, las arenas calientes y abrasadoras. Explotará directamente hacia el sol, lo dice la Escritura. Los átomos se romperán, y los cielos arderán con calor abrasador.
La primera vez en el tiempo de Noé, ellos la aventaron lejos del sol, provocó el agua. En esta ocasión la aventarán hacia el sol, la misma cosa, poder atómico, la aventará hacia el sol, fuera de su órbita. Y allá estará su lápida colocada más allá, ¿pero qué de su alma? ¿En dónde estará? Esta puede ser la hora.
Una vez más, alguna persona que no haya levantado su mano… Dios le bendiga, hermana. Solo sentí que había alguien más. Dios le bendiga, jovencita, allá atrás. Dios le bendiga, cariño, la niñita. La niñita, Dios le bendiga. ¿Alguien más? Bien. Eso es bueno. Dios le bendiga, hermana. Muy bien. Vamos a orar.
Tal como soy, Padre, sin más decir,
Pero esa Tu sangre que fue derramada por mí,
Y Tú me invitas a venir,
Oh, Cordero de Dios, ¡heme aquí!
Vengo como un sacerdote, parado entre los vivos y muertos. Y te ofrezco, Señor, estos trofeos de esta reunión esta noche, estos quienes han venido y han oído la Palabra; directa, dura, una predicación firme, pero la verdad. Y ellos te han aceptado sobre la base de Tu Sangre derramada, sobre la obra de reconciliación del Espíritu Santo trayéndolos a través de la Sangre de su Salvador, el Señor Jesús, Quien vino y tocó en sus corazones esta noche. Porque Tú dijiste aquí en la tierra: “Ningún hombre puede venir, excepto que Mi Padre lo traiga”. Y Tú dijiste: “Todos los que vienen, Yo les daré Vida Eterna”.
Y estoy citándote Tus Palabras, Señor, mi amado Salvador. Tú dijiste: “El que oye Mis Palabras, y cree en Él que me ha enviado, tiene Vida Eterna (ahora mismo), no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a vida”. Entonces es un tiempo pasado para toda esta gente esta noche, de acuerdo a Tu Palabra. Si eso viene de su corazón, ellos son salvos. “Jamás vendrán a juicio, mas han pasado de muerte a vida”.
Padre, guíalos a través de la vida. Mándalos a una buena iglesia para que se les ministre al bautismo Cristiano; y luego llénalos con el Espíritu Santo y colócalos en Tu servicio. Los encomiendo a Ti, Padre, en el Nombre de Jesús, Tu Hijo, para su viaje seguro, buena salud, y fuerza, a medida que continúan, y Vida Eterna en el mundo venidero. Amén.

65 Oh, yo simplemente le amo a Él. ¿Ustedes no? Ahora, vamos a empezar la línea de oración para los enfermos. Les quiero decir algo. No sé si en este momento o no. (¿Qué tarjetas de oración se repartieron? ¿V?) Estamos en la tarjeta de oración “V” el día de hoy, unas cien “V”; vamos a retomar el resto de ellas mañana. Vamos a tomar unas de ellas en este momento. “V”… Denle vuelta a su tarjeta. Tiene una “V” en ella, y hay del 1 al 100. Y normalmente no tomamos demasiadas. Uno no tiene que hacerlo; es solo la obra del Espíritu Santo.
¿Cuántos nunca han estado en una de mis reuniones? Veamos sus manos. ¿Cuántas personas? Oh, solo miren. Estoy tan contento que Ud. esté aquí. Es difícil hacerles llegar eso en solo un mensaje, en una noche.

66 ¡Pero miren! Cuando Jesús estaba aquí en la tierra, Él no sanó a ninguna persona. Él dijo: “Yo solo hago lo que el Padre Me muestra”. ¿Es eso correcto? Miren, el Señor muestra una visión. Ningún hombre, ni siquiera la carne de Cristo podía gloriarse en presencia de Dios, porque ninguna carne puede gloriarse, pero el espíritu siempre.
Y el Espíritu le reveló a Él dónde estaba la gente, lo que ellos habían hecho. Y las cosas que el Padre quería que Él hiciera, Él le mostró qué hacer, luego Él iba y hacía eso. ¿Es esa la Escritura? San Juan 5:19 dice: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve al Padre hacer”.
Él acababa de pasar al lado de miles de lisiados, cojos, y gente ciega, y el Padre le había mostrado en dónde estaba un hombre postrado sobre un lecho. ¿Creen Uds. que el Padre se lo mostró? Pues, Él así lo dijo; dijo que Él sabía que él había estado mucho tiempo de esa manera. Y Él fue con él, lo sanó. Tal vez él tenía tuberculosis, problema de próstata, o algo, llevaba treinta y ocho años con eso; no lo iba a matar. Pero el Padre le había mostrado hacia dónde ir a través de esta multitud alrededor de todos estos lisiados, ciegos, cojos, secos, paralíticos, y sanó solo a este hombre, y se alejó, y dejó a la multitud postrada allá.

67 Ellos lo cuestionaron a Él. Él dijo: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve al Padre hacer, eso hace el Hijo igualmente”. ¿Es eso San Juan 5:19? Entonces Él nunca hizo ninguna cosa hasta que Dios se lo mostraba por medio de una visión.
La gente jalaba de Dios a través de Él, al tocar Su vestidura y así sucesivamente, cuando tenían fe. Él se paraba, miraba a la audiencia y les decía diferentes cosas: “Yo sé quién eres tú, de dónde vienes, lo que hiciste antes de venir. Tú tienes un flujo de sangre. Ahora estás sanada. Tu fe te ha sanado. Este hombre ciego de este lado, él está sanado”, y así sucesivamente. Ese era nuestro Señor Jesús en aquel entonces. ¿Es eso cierto?
Si Él ha resucitado de los muertos, Él será el mismo esta noche, si Él es el mismo. Hebreos 13:9 dice: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”. Entonces Él es el mismo en principio, el mismo en poder; en general, Él es el mismo. ¿Es eso correcto?
Y ahora, si Él viene aquí y hace las mismas cosas que hizo allá en el pasado, ¿lo aceptarán todos ustedes a Él como su Sanador esta noche? A medida que esta gente… Y ahora, a los nuevos convertidos, ustedes aceptaron al Señor Jesús solo porque creen la Palabra. Ahora, obsérvenlo a Él mostrarles que Él en verdad es el Señor Jesús, que no está muerto; Él está vivo, y está aquí esta noche. El Señor les bendiga.

68 Muy bien. ¿Cuál fue? ¿“V”? ¿“V”? Veamos, vamos a tomar la última parte de esas esta noche. ¿Quién tiene “V”…? ¿Qué dice? [Un hermano dice: “V”, “V”] “V”, lo siento. Muy bien, “V” como en “victoria”, entonces, del 85 al 100. Eso sería… ¿Quién tiene la tarjeta de oración 85? Veamos. Muy bien. Venga aquí mismo, dama.
[Espacio en blanco en la cinta]… Dios, que Tú ayudes esta noche. Y ahora, muy pobre… es un hombre por el Espíritu Santo, pero Padre, ¿quién es digno? Nadie. Todos pecaron y están destituidos de la gloria, pero Tú has elegido que unos hagan una cosa y otros, otra, para ministrar a los que están en necesidad.
Y te ruego, Padre, que permitas que las palabras de nuestro Señor Jesús, las cuales dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Más que estás haréis, porque Yo voy a Mi Padre. Un poquito y el mundo no Me verá más (el incrédulo), empero vosotros Me veréis; porque Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Entonces, Señor, Tú habías de representarte de la misma manera, por las mismas cosas, hasta el fin del mundo., Y yo oro, Padre, que seas tan bondadoso de hacer eso otra vez por nosotros esta noche. Lo pedimos humildemente en el Nombre de Jesús, Tú amado Hijo, nuestro Salvador. Amén.

69 Ahora, que Sus bendiciones… ¿Uh-huh? [Un hermano habla con el Hermano Branham] No, no puede venir por las líneas de oración sin tarjetas de oración. Tendrá que venir mañana y conseguir una tarjeta de oración. Ud. tiene que recibir una tarjeta de oración para entrar en la línea. No es justo para el resto de la gente. Miren esto. ¿Cuántos quieren que se ore por ustedes? Levanten sus manos, por todo el edificio quieren que se ore por ellos. ¿Ven? Esa es la razón por la que tenemos que repartir tarjetas de oración, ¿ven?
No, venga mañana. Consígase unan tarjeta de oración si no la obtuvo esta noche. Pero Ud. no necesita una tarjeta de oración. Solo siéntese, y mire hacia acá, y crea con todo su corazón. No interesa que me toque a mí; es si Ud. toca a Cristo. ¿Es eso correcto? No soy yo. No hay nada en mí. Yo solo soy un pobre pecador salvo por gracia. Pero Jesucristo es el Hijo de Dios. Él es Aquel a quien hay que tocar.

70 Muy bien. Ahora, vamos a empezar orando por los enfermos. Ahora, ¿cuántos otra vez quieren ser sanados y no tienen una tarjeta de oración? Levanten su mano, por todas partes. Dios les bendiga.
Ahora, quiero hacer algo. Uds. miren para acá, y crean con todo su corazón que Jesucristo ha resucitado de los muertos, y crean que Él está aquí esta noche para hacer lo sobreabundante, y se darán cuenta si acaso Él no sana y hace exactamente lo que dijo que haría. ¿No creen Uds. eso? Pues, ciertamente Él lo hará. Él es hermoso. Él es el más hermoso entre diez mil. Él es el Lirio de los Valles, la Estrella de la Mañana. Y Su gracia es de eternidad a eternidad. Él es Dios.

71 Muy bien, permitan que la dama venga. ¿Somos desconocidos el uno al otro, dama? No nos conocemos el uno al otro. ¿Es eso correcto?
Ahora, quiero que, cada uno de ustedes, sea muy reverente. Por favor, solo sea muy reverente. Manténgase sentado. Solo mire para acá. Oren con todo su corazón: “Querido Dios, ten misericordia de esta gente. Y estoy tan contento…”. Si Ud. es un Cristiano diga: “Estoy tan contento de ser un Cristiano y de servirte”. Porque todas las otras religiones, aparte de la religión Cristiana, son falsas. Jesús es el único Dios vivo y verdadero. Y Él es el Hijo de Dios, Él lo es. Y Él es el único que es verdadero, nuestro Dios. Y estamos tan agradecidos de saber eso. Toda la otra gente, de Buda, y todos esos… Él vivió hace como dos mil trescientos años, hizo muchas cosas, pero murió y se fue a la tumba. Y todos esos santos…
“Bueno, el de usted también”. Oh, no. El nuestro resucitó de la tumba.
Ellos dicen: “Pruébalo. Pruébalo”.
Él dijo: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. Aquí está la prueba de ello. Esa es la razón que mi ministerio está a punto de terminar en los Estados Unidos. Yo veo eso. Cuando estaba hablando con el Sr. Arganbright, con algunos de ellos hoy en esta reunión, mi reunión aquí está llegando a una deuda de mil dólares. Yo le dije que no levantara una ofrenda de amor. Inviértalo todo en esto, y yo enviaré hasta que quede pagado. Eso es correcto. Cuando llegue el tiempo que no sea así, que mis reuniones no se sostengan por sí mismas, es tiempo para que yo regrese al África, a la India, o alguna parte, ¿ven? Ahora, pero en cuanto ellos ven que se lleva a cabo la primera cosa, ellos lo creen.

72 Aquí está parada una mujer, una completa desconocida; yo nunca la he visto en mi vida. Dios sabe eso. No tenemos forma de conocernos el uno al otro, porque hemos… Esta es nuestra primera vez que nos encontramos. Pero Dios nos conoce a ambos, ¿no es así, dama? Ud. es Cristiana. Ahora, si esto, igual como… Solo me tomaré mi tiempo con esta mujer por un minuto. Si esta mujer aquí… Esto es exactamente lo mismo, la prefigura, como estuvo nuestro Señor junto al pozo. [Espacio en blanco en la cinta].
Me sentí tan humilde al decir eso. Al pensar que, aquí estoy delante de la compra de Su Sangre, estoy haciendo una declaración como esa con mi Biblia abierta aquí. Eso es algo grande, ¿no es así, dama? ¡Y aquí estamos! Algo tiene que suceder. Ya sea que he dicho la verdad, o no he dicho la verdad. Ya sea que Jesús es el Hijo resucitado de Dios, o Él no es el Hijo resucitado de Dios. Ahora, allí está, y probablemente hay de dos mil quinientas a tres mil personas sentadas aquí esperando para saber si eso es cierto o no.

73 Ahora, si yo lo he representado correctamente, no tengo temor, porque lo he representado por medio de Su Palabra, y lo que Su Biblia dice.
Ahora, siendo que la dama, como he dicho, es una desconocida para mí, sin conocerla, nunca la he visto, entonces Dios tendrá que decirme para qué está ella aquí, si en algún momento lo sé. ¿Es eso correcto? Y si Él lo hace, ¿le creerán Uds. a Él? Estoy hablando con usted para captar su espíritu… o, para tomar su espíritu para captar el de Él, ¿ven? Usted es Cristiana, y yo soy Cristiano; y estamos parados aquí como hermanos y hermanas, y nunca antes nos habíamos encontrado. Pero el mismo Señor que la salvó a usted, me salvó a mí.
Ahora, hay algo que Ud. quiere de Dios. Y Ud. ha venido a mí como Su profeta… o, siervo, más bien —a Su siervo. Ahora, por un don Divino, estoy tratando de ayudarla. Y de la única manera que puedo es rendirme al Espíritu Santo, y la fe de usted jala, lo que sea que es, y Dios me muestra lo que es, y se lo dice a usted. Eso es todo lo que yo puedo hacer. Y luego si su fe cumple con ese requisito, usted recibirá lo que ha pedido. Si no lo hace, entonces no. Eso es todo… Y la audiencia de la misma manera.

74 Pero ahora la dama, a medida que el Espíritu Santo…
Ahora, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, tomo todo espíritu que está aquí bajo mi control para la gloria de Dios. Ahora, sean reverentes, audiencia, si están todavía escuchando.
La dama está muy enferma. Y ella está sufriendo con un problema de damas, una condición femenina. Y ella ha ido a un lugar por eso. Es un… Pero no pudieron hacer algo por ella. Ella ha estado bajo el cuidado hospitalario. Y han hecho todo lo que han podido hacer, pero los doctores simplemente no saben qué es lo que lo está provocando. Y ahora, usted está supuesta a regresar al hospital por más otra vez.
Y hay alguien… Es su esposo que está sentado allí. Eso es correcto. Vi a un hombre canoso parado a su lado, y la Luz destelló por este lado; y él también está muy enfermo. Y él está sufriendo con reumatismo. Eso es correcto. ¿No es así, señor? Muy bien, póngase de pie. Su reumatismo se ha ido. No vaya al hospital; vaya al Calvario ahora, y habrá terminado en el Nombre del Señor Jesús.
¿Lo cree usted? Entonces recíbalo a Él ahora mismo. Entonces recíbalo como su Sanador. Él es suyo, si lo puede creer.

75 Damita allí con sus manos dobladas, sentada al final del asiento, usted está muy enferma, ¿verdad? Sí, señora. Usted hizo algo muy valiente hace un rato. Usted levantó su mano y aceptó a Jesús como su Salvador, porque está… Tiene muchos motivos para aceptarlo a Él. Usted está sentada allí; no necesita una tarjeta de oración. Usted solo tiene sus manos vacías. Pero se está preparando para ir al hospital. Tiene que regresar porque todo está mal con usted. Usted ha tenido mucho pesar. Veo a un pequeñito. Ud. perdió a su bebé. Eso es correcto. Y tiene que regresar al hospital.
Oh querido Dios, mi bendito Padre Celestial, en el Nombre de Jesús Tu Hijo, bendigo a esta pobre mujer que está sufriendo. Que ella esté bien y consolada, porque te ha entregado su corazón a Ti. Que este sea el comienzo de una nueva vida en este momento, y que ella esté bien y saludable, en el Nombre de Jesús, lo ruego. Amén.
Póngase de pie, madrecita. Dios la bendiga ahora. Siga su camino y regocíjese. Todo va a estar bien para usted.

76 Digamos: “Alabado sea el Señor”. Miren, no se estén esforzando por las tarjetas de oración; alcancen a Jesús. Él es el Único. Eso es todo lo que ella necesita. Su fe, sentada orando en desesperación, y el Espíritu Santo se empezó a mover para esta mujer, y luego se fue directamente a esa mujer allí. Y en este momento, yo no sé lo que estaba mal con ella, pero lo que haya sido, yo sé que ella le entregó su corazón a Cristo. Jesús dijo: “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.
¿Lo alabó a Él, hermana? ¿Lo ama a Él? La dama con el vestido gris, sentada allá atrás, como con el cabello canoso, moviendo su cabeza como… Sí, ajá. Ud. tiene problemas espirituales. Es como difícil, ¿verdad? ¿Lo cree Ud. con todo su corazón? Eso es verdad, ¿no es así? Sí, señor. ¿Lo acepta ahora? Solo recuerde lo que le digo: todo ha pasado. Sus problemas han terminado. Su fe la recompensó, hermana, en lo que usted piensa del Señor Jesús. Tenga ánimo; no se desanime, pero crea que todas las cosas son posibles para aquel que cree. “Si puedes creer…”.

77 Dama… o, ¿es este el paciente? No estoy fuera de mí, sin embargo, algunas veces me enredo, porque es una unción que yo mismo no entiendo lo que es. Somos desconocidos el uno al otro, ¿no es así, dama? Somos extraños. No nos conocemos el uno al otro, pero Jesucristo nos conoce, ¿no es así?
Nada es demasiado difícil para nuestro Señor Jesús ¿verdad? Él puede hacer todas las cosas. ¿No creen Uds. eso? Él ciertamente puede hacer todas las cosas, y hace Su trabajo muy bien. Amén.
La epilepsia es algo difícil, pero Jesucristo puede sanarla si usted lo cree. ¿Lo cree? ¿Con todo su corazón? Amén.

78 La artritis también, ¿no es así, hermano? La tiene en el cuello y en los hombros, pero Jesucristo puede sanarlo. ¿Lo cree, hermano? Entonces puede recibirlo. Su fe lo ha sanado. Amén.
Y no solo a él, allá, de aquel lado con un problema de la vesícula, hermana. Solo deje de orar. Jesucristo ya la escuchó. Si lo cree con todo su corazón, nunca lo tendrá otra vez. ¿Cree Ud. que Jesús la sana? Entonces su fe la ha sanado.
¿Ven lo que quiero decir? Cristo, el Hijo de Dios, ha resucitado de los muertos. Él está aquí para sanarlos. Darle bendiciones a todo aquel que quiera, que venga.

79 Solo un momento ahora, para hablar con usted solo un momento. Somos desconocidos el uno al otro. Estamos parados aquí, nunca nos hemos conocido, pero Dios nos conoce, ¿no es así? Ud. no cree que esté leyendo su mente, ¿no es así? No, usted no cree eso. No tengo forma de hacerlo. Dios conoce su futuro. Yo no. Pero Ud. está sufriendo con una condición nerviosa. Eso es correcto. Justo en el tiempo de la vida para que usted tenga eso. Eso es correcto. Ud. tiene una sombra oscura. Tal vez no se vaya de la noche a la mañana, pero tenga fe. Luego tiene un problema en su espalda también, ¿no es así? Eso es correcto. ¿No es eso verdad? Ahora, todas las dudas se han ido ahora, ¿no es así?
Mire, permítame decirle algo más para que pueda saber que soy el siervo de Dios. Ud. tiene algo mal. Tiene un tumor. ¿No es así? ¿Le puedo decir en dónde está? Está debajo de su seno derecho. ¿Es correcto? Ahora, ¿me cree que soy Su profeta? Entonces vaya regocijándose y feliz, y se pondrá bien, creyendo en el Señor Jesús.
Digamos: “¡Alabado sea el Señor!”. Tenga fe, ahora.

80 Solo un momento. Un espíritu sordo… Oh, sean reverentes. Inclinen sus rostros solo un minuto. Es la dama sentada enfrente de mí. Todos inclinen sus rostros ahora. No sé qué tan mal sea o nada. Solo inclinen sus rostros un momentito, y no levanten su rostro hasta que me escuchen decirles que levanten su rostro. Ahora, en el Nombre de Jesús, mantengan sus rostros inclinados.
Nuestro Padre Celestial, Tú conoces todas las cosas, y oro por esto, mi hermana. Sintiendo las vibraciones de ese malvado, que provocó que fuera golpeada por un vehículo en alguna parte y asesinada, su vida acortada. Pero oro que Tú tengas misericordia de ella. No es que tengamos que tener milagros para creer, porque nosotros sí creemos. Y yo ahora condeno este demonio y pido que la deje. Sal de ella, tú demonio, en el Nombre de Jesucristo. Tú espíritu de sordera, te conjuro por el Dios viviente, ya no puedes retenerla por más tiempo.

81 ¿Puede escucharme? ¿Cuál oído era? Por supuesto puede escucharme otra vez ahora. Mire, esto… ¿Puede escucharme, ahora? ¿Me escucha ahora? Diga: “¡Alabado sea el Señor!”. [La hermana dice: “¡Alabado sea el Señor!”]. Muy bien. Pueden levantar sus rostros, no para ver milagros… estos vibradores en sus oídos. ¿Le ama usted a Él ahora, hermana? [“Sí, yo le amo a Él”] ¿Me puede escuchar bien, ahora? [“Yo siempre creí que Él me sanaría un día”].
Permítame decirle otra cosa ahora, para que pueda saber si su sanidad está completa o no. Usted se encuentra en mucho problema ¿verdad? [“Sí, lo estoy”]. Usted está… Tiene una condición en el colón. Es en sus intestinos. Los doctores quieren operarla, pero no pueden, porque Ud. tiene peritonitis que no les permitirán a ellos operarla. Ya no tendrán que hacerlo a partir de este momento, si Ud. lo cree. ¿Lo cree Ud.? Ahora, vaya regocijándose, hermana, Amén.
Seamos agradecidos con nuestro Señor. ¿Creen que Él ha resucitado de los muertos? Tengan fe.

82 ¿Cómo le va? Somos desconocidos el uno al otro como hombre y mujer, lo somos. Pero Ud. es Cristiana. Y yo soy un desconocido para usted. Yo soy su hermano, porque Ud. es mi hermana a través de Jesucristo el Hijo de Dios. ¿Cree Ud. que ese problema del costado la dejó? ¿Lo aceptará, si Jesús la sana, le habla y la pone bien de su costado? ¿Cree que Dios se encargará de eso? Si puede, puede tener lo que ha pedido entonces. Amén. Es así de simple. Solo por fe creyendo. Eso es todo lo que tiene que hacer.
¿No es eso maravilloso, señor? Mi hermano, todo ha terminado ahora. Su fe hizo eso. Un esposo, cuando vio que su esposa fue sanada por únicamente fe, creyendo, lágrimas rodaron por sus mejillas, y él fue y la tomó de la mano y comenzó a abrazarla. Ella inclinó su rostro en humildad y dio gracias a Dios. Ciertamente eso significa algo.
Ella estaba orando cuando estaba parada allí; hace un momento, algo la impactó. Yo nunca me di la vuelta. Y pensé que era la dama en la camilla. Estaba observando para asegurarme en dónde estaba. Pensé que tal vez ella pudiera estar… algo mal en su costado. Observé de nuevo para ver si era la dama en la camilla, y parecía… Yo vi una visión aquí delante de mí: La mujer seguía orando. Vi la visión delante de mí: Era una mujer de cabello canoso. Seguía preguntándome en dónde podía estar, y vi la Luz que vino para acá y se asentó allí abajo, dije: “Es esa dama allí. Es quien es”. Eso es correcto.
Usted estaba orando, ¿no es así, hermana? ¿Y creyendo? Si eso es correcto, entonces levante su mano para que la gente pueda verlo. Eso es correcto. Muy bien. Eso es correcto. Es su fe que lo hace, ¿ven? No soy yo. Yo solo soy su hermano. Yo solo hago lo que Él me dice que diga. Es su fe jalando eso. Y eso es correcto.

83 Ahora, la dama que está aquí delante de mí. Como dije, yo no la conozco, dama. Si pudiera ayudarla de alguna forma, lo haría. Y si no lo hiciera, entonces sería una persona cruel, ¿no es así? Pero solo le puedo decir lo que Jesús… de Jesús. Y yo no tengo mucho de predicador, pero yo sí creo lo que digo. Usted se da cuenta de eso.
Ahora, Ud. está completamente quebrantada. Una cosa, Ud. tiene un problema cardíaco, un problema rectal, nerviosa, complicaciones; y por cierto, Ud. es ministra. Ud. es una predicadora, una dama predicadora del evangelio. ¿Me cree? Muy bien, solo siga su camino regocijándose ahora y sea sanada. Solo no deje que ese nerviosismo… Eso es lo que está causando el problema. Solo vaya, sea feliz.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”. ¿Creen Uds. ahora?

84 ¿Tiene Ud. fe, papá? ¿Qué al respecto, hermana? ¿Tiene fe? Quiero verla sanada, cariño, lo deseo tanto, yo no sé qué hacer. No hay nada que yo pueda hacer al respecto. Yo sé sus problemas, pero no puedo sanarla, ¿ve? Es su fe. Solo siga moviéndose; Él lo hará. Sigan teniendo fe, cada uno de ustedes, y no duden.
¿Qué al respecto, hermano? ¿Lo cree con todo su corazón? ¿Creen que Jesucristo lo hará por usted? “Si puedes creer, todas las cosas son posibles”.
Pequeña hermanita hispana, crea con todo su corazón. Amén. Se está empañando para mí ahora. Se ve como que es en todo el edificio. Mi querida [Palabra no clara] gente, hermanos y hermanas, ojalá pudiera explicar esto. No puedo. Pero simplemente me parece… Tal vez es mejor que ni lo intente. Ud. solo crea, ¿lo hará? Solo crea ahora con todo su corazón.
Jesús, el Hijo de Dios, el gran Jehová-Dios, Su propio Hijo amado está aquí en la forma del Espíritu esta noche, haciendo las mismas cosas a través de gente pobre e ignorante: yo mismo, y gente que es indigna, todos nosotros. Y su fe a través de un don Divino está jalando la virtud del Calvario, lo que ustedes están necesitando. ¿No pueden verlo?

85 Oh, mis hermanos y hermanas estadounidenses, no se queden en este adormecimiento en el cual Uds. gente estadounidense se encuentra. Pues, en la India, deje que suceda lo que acaba de suceder ahora, cada persona en los terrenos se levantará y se irá. Decenas de miles serían sanados al mismo tiempo. Eso es correcto. Pero nosotros, pues, nos cuestionamos. Estamos tan educados. Somos tan listos, ¿ven? Es una pena. No me refiero, quizá, a ustedes que están aquí. Pero ese espíritu en los Estados Unidos: somos unos sabelotodo; sabemos todo al respecto, ¿ven?
Oh, si Uds. pudieran tan solamente salir de esa costra, y dejar que su corazón se suavice y se enternezca delante de Dios, para que puedan darse cuenta que su pobre hermano humilde no tiene nada que ver con esto. Yo solo me estoy rindiendo al Espíritu Santo en relación a las palabras de Jesús. Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Yo me representaré a Mi Mismo con ustedes directamente hasta el fin del mundo. Y las mismas cosas que Yo hice, vosotros también las haréis”. Él dijo eso. ¿No las dijo Él? Bueno, aquí está Él esta noche haciéndolas. Vamos a creer en Él.

86 Oh, si nos pudiéramos alejar de eso… Si pudieran ver lo que yo estoy viendo. Eso frío, indiferente, que se ve brumoso colgando alrededor, tratando… Eso es lo que los está haciendo sentir… Que no pueden simplemente levantarse y aceptarlo al mismo tiempo, es porque cuelga sobre ustedes. Si en algún momento lo pudiera romper, si pudiera hacer que la gente entre en un mismo acuerdo, ¿qué podría pasar? Yo lo he visto. Tengan fe ahora. No debiéramos tener que traer a nadie más.
Sus deseos le son concedidos, hermana, con el pañuelo en su boca. Solo levántese y acepte al Señor Jesús, aquí mismo, mujercita hispana. Dios le bendiga. Todo ha terminado ahora. Puede irse a casa.

87 Hmm, simplicidad… ¿Es este el paciente? ¿Es usted el hombre? Venga aquí, mi querido. ¿Cree Ud. que las cosas que ha visto vienen de Dios, señor? ¿Lo cree? Somos unos completos desconocidos. Hasta donde yo sé, no nos conocemos el uno al otro. Eso es… Somos desconocidos, ¿lo somos? Para que la audiencia pueda saberlo, somos desconocidos.
Bueno, querido señor, sé una cosa: Yo tengo que encontrarme un día con usted en el Juicio. Tendré que pararme en su presencia otra vez un día. Eso es correcto. Y tendré que rendir cuentas por mi vida aquí en la tierra delante del Dios Todopoderoso, en su presencia. Eso es correcto. Pero, Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios que ha resucitado de los muertos.
No hay nada bueno en… Yo solo soy un hombre como usted, ¿ve? No hay nada… nada en ninguna carne. No somos nada. Pero es el Espíritu Santo que está aquí. Él viene a través de la Palabra, en la ministración de la Palabra. La Palabra lo trae a Él. Luego por un don Divino de sanidad, solo sabiendo, lo cual eso es entre Dios y yo —el rendirse uno para saber.

88 Ahora, usted está aquí, un hombre. Nunca lo he visto. Pero hay algo por lo cual está usted aquí. Si no es así usted lo sabrá inmediatamente, ¿ve? Él le dirá a usted, ¿ve? Probablemente usted… ¿Ha estado alguna vez en otra reunión, en una de mis reuniones, y ha visto cómo los críticos logran pasar algunas veces, y lo que sucede? Se ven parados allí en la plataforma y se paralizan. Nosotros no jugamos a la iglesia. Servimos a Dios. Pero si el Espíritu Santo me deja saber cuál es su problema, ¿lo aceptará como que Dios está queriendo darle lo que está necesitando?
Ahora, aquí está un hombre, yo creo, es honesto de corazón. Nunca lo he visto. Dios conoce todo con respecto a él. Ahora, solo para hablar con él un minuto y ver lo que Dios hará. Es difícil algunas veces individualizar al que está enfrente de mí.
Hay por lo menos dos docenas de personas orando en este momento, ¿ven? Y ellos son espíritus; es otro mundo, ¿ven? Y cuando las visiones comienzan a llegar, se mueve para aquel lado, luego yo no puedo detectar cuál de todos es. Luego miro para este lado, y después de muchos, uno casi no puede diferenciar en dónde se encuentra, ¿ve? Y yo estoy tratando de individualizarlo. Y sigo mirando a una mujer que aparece delante de mí. Yo no sé el porqué. Es una mujer que está parada delante de mí. Y ella es… Pues, hermano, es su esposa. Ud. está parado aquí orando por su esposa. Yo nunca la había visto en mi vida hasta este momento. Pero ella tiene una especie de problema en sus intestinos, que no saben qué hacer. No se preocupe. Jesucristo la va a poner bien. Amén.

89 La única cosa que le pido que haga es tener fe. Solo crea. “Si puede creer”. Aquí está parado un hombre a mi lado. Sigo viendo a una mujer que aparece delante de mí todo el tiempo. No puedo diferenciarla. Se mueve hacia la audiencia, luego viene para acá, y yo vuelvo a mirar, y aquí estaba él parado al lado de ella. Yo sé que era para ella.
Y usted no está aquí por usted. Ud. está aquí por alguien más: un nieto, creo. Y tiene una herida en la cabeza, una infección. Y él no está aquí. Él ni siquiera está en este estado. Él está en un estado donde uno puede recoger tierra, y es una arena oscura en lugar de arena roja y arena amarilla. Es Illinois. De allí es de donde es. Y, mi querido amigo, usted tiene un deseo gallardo en su corazón. Usted ha venido y quiere que imponga manos sobre usted para que pueda recibir el bautismo del Espíritu Santo. Esa es la verdad.
Y Padre, que así sea hecho, estos deseos. Lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén. Vaya, creyendo, regocijándose.

90 Venga dama. (Una poquita de agua) ¿Cree Ud. dama? Si Dios me dice sin hablar mucho (yo casi no puedo mantenerme de pie), ¿creerá con todo su corazón? Entonces vaya a casa y crea que su problema de riñón la ha dejado; será sanada.
Digamos: “Alabado sea el Señor, por la bondad y misericordia de nuestro Señor Jesús”. (Gracias. Solo un minuto).
Muy bien. ¿Puede pasar? Un problema del corazón no es difícil para que Dios lo sane, ¿verdad, señor? ¿Cree que Él lo sanará? Entonces en el Nombre del Señor Jesús, lo bendigo. Y que así sea hecho, para la gloria de Dios. Amén.
No tema, Vaya creyendo, mi hermano. Recibirá lo que ha pedido.
Puede pasar, mi querido amigo. ¿Me cree como el siervo de Dios? Algunos pudieran decir: “Bueno, Ud. está envejeciendo”. Eso no le importa a Dios. Él pudo darle fuerza a Abraham para tener un hijo después de viejo, a través de Sara. Usted cree eso, ¿no es así? De igual manera puede darle un nuevo recubrimiento a su estómago. Ud. podría comer su cena. ¿Cree usted eso? Y así como lo ha creído, vaya y coma entonces, en el Nombre del Señor Jesús.
Digamos: “Gracias sean dadas a Dios”

91 Venga. Señor, ¿lo cree? Esa vieja tos que continúa lo mantiene despierto y todo lo demás, ¿no es así? El asma es algo muy malo, pero Jesús puede sanarlo. ¿Lo cree? ¿Lo acepta? Entonces vaya. Así como ha creído, le sea hecho. Tenga fe.
¿Cómo le va, hermana? ¿Cree usted? Desearía poder sanarla. No puedo. Su fe sí puede. ¿Cree Ud. eso? Vaya, creyendo, y la artritis nunca la dejará lisiada. Ud. estará bien. Dios le bendiga.
Digamos: “Alabado sea Dios, Quien nos da la victoria”. Debe ser tiempo para que yo me vaya. Permítame tener está otra persona, ¿lo hará solo un minuto? Solo párese aquí un minuto.
Usted es el paciente, ¿no es así, dama? No la conozco, nunca la he visto en mi vida, me imagino. Pero Dios la conoce, ¿no es así? ¿Me cree que soy Su siervo? ¿Aceptará la audiencia la misma cosa? Entonces escuche lo que le digo. La actitud de Dios para con todos ustedes es la misma. Al estar pasando a esa gente, entre más le hable uno, más sabrá. Si usted tan solo… Solo un momento. Todos sean reverentes.

92 Aquí está parada una anciana delante de mí. Tal vez pudiera ser mi madre a su edad. Yo no la conozco, nunca la he visto. Ella es una desconocida para mí. Se estaban preparando para llevarme de la plataforma, pero algo me dijo que me detuviera solo un minuto. Oh, Dios le dijo hoy que yo iba a orar por usted. Él nunca miente. Él no puede. Muy bien entonces. Veamos lo que Él le dirá. Sí, señora.
Veo que se está alejando de la mesa. Es comida que está rechazando, porque usted tiene un problema estomacal. Y ese problema estomacal es causado por una vesícula biliar. Eso es correcto, ¿no es así? El derrame de una vesícula biliar provoca ácidos amargos en la boca y las cosas de su comida. Esa es la verdad. Parece que la estoy viendo con alguien. Es una hermana, y ella es ciega. Y ella ha estado así durante años. Y Ud. quiere que ore por ella. Si eso es cierto, levante su mano. Entonces crea.
Oh Dios, sé misericordioso, yo oro, y dale a esta mujer su deseo, a través del nombre de Jesucristo. Amén. Vaya, reciba lo que ha pedido.
Y a usted, mi amado hermano y hermana, ¿cree que Jesús ha resucitado de entre los muertos? Él está aquí, ahora. Es él. Él está aquí. [Espacio en blanco en la cinta]… Palabra. El Creador de los cielos y la tierra está en medio de nosotros esta noche, no porque yo esté aquí. [Espacio en blanco en la cinta]… son Cristianos, creyentes. ¿No lo aceptarán a Él en este momento?

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