OBRAS DEL MENSAJE


Jesucristo El Mismo De Ayer, Hoy Y Por Los Siglos
Charlotte, North Carolina, E.U.A.
56-0426
1 … de pie. Y Uds. gente Sureña tienen una manera de expresarse que nosotros los Norteños no tenemos. Pueden expresar sus sentimientos, por tanto…Yo creo que hay una cosita en una sola letra, al decir “victuals”, [“Provisiones”, Trad.] ¿ven? y es por eso… “victual” [“Comestibles” Trad]. Pienso lo mismo con respecto a nuestros hermanos y Uds. gente.
2 Lo considero un gran honor el estar con la herencia de Dios. Muy seguido me pregunto qué haría si yo tuviera unas cuantas gotas de la sangre literal del Señor Jesús en un contenedor para traerlo en mi mano. Solo me pregunto lo qué yo haría con ello, Hermano Jeffries, con la sangre literal del Señor Jesús. Yo pensé cómo lo sostendría, lo cuidaría con mi propia vida, para no derramarla o destruirla de alguna manera. Pero, saben que, a Su vista, tengo algo mayor que la sangre del Señor Jesús en mi espíritu esta noche. Esa es la compra de Su sangre: Ustedes. Él dio Su sangre, para que Uds. pudieran ser de Él. Y por lo tanto Él los cuidaría más a Uds. que a Su propia vida, Su propia sangre, es por causa de que Él dio Su vida para salvarlos a ustedes.
Y así que entonces, cuando nos encontramos uno al otro y venimos ante Su Presencia para adorar, debiéramos de venir con solo… el sentir de Su gran augusta Presencia a medida que podemos adorar y amarnos uno al otro. ¿Cómo puedo servir al Señor Jesús? Yo le serviré en la medida que le sirvo a usted.
3 Ahora, yo tengo a cuatro hijos aquí esta noche. Y preferiría… Si alguno de nosotros tiene que recibir un grito, o una paliza, yo preferiría que me lo diera a mí que a uno de ellos. Algún halago, yo preferiría que fuera a uno de mis hijos en lugar de a mí.
Y de esa manera es con el Señor Jesús. Él preferiría que fuésemos bondadosos el uno con el otro y que nos mostremos bondad mutuamente. Y que no tracemos alguna línea de separación: “Bueno, yo simplemente no… Yo no pertenezco a esta cierta iglesia”. Eso no le interesa a Él. Él quiere que seamos hermanos y hermanas. Y esa es la razón por la que creo que nuestras iglesias no han progresado de la manera que debieran, es por causa de las ideas sectarias que han levantado cercas entre las ovejas. Yo creo que todos nosotros somos ovejas de un solo pasto. Y creo que deberíamos de adorar al Señor de esa manera.
4 Nunca me ha sucedido, ni una sola vez, que el Espíritu Santo, el Ángel del Señor, alguna vez me haya preguntado sobre qué iglesia… Ahora, Él sabe a qué iglesia va Ud., y Él le dirá eso a Ud., ¿ve? Pero concerniente a preguntar si usted debiera o no ir a esta o aquella iglesia, jamás lo cuestionó Él. Él le dirá a Ud.: “Bueno, Ud. pertenece a la Metodista”, o “Usted es un Presbiteriano”, o es “Católico”, o lo que sea…
¿Cuántos han estado alguna vez en la reunión y lo han escuchado a Él hacer eso? Veamos… en mis reuniones. Levanten su mano los que… Claro que lo han visto. Y Él pudiera decirles eso. Pero el decirle a Ud., que no debería hacer esto o que Ud. no debería de pertenecer a esta otra, Él nunca dice que Ud. no debería de hacer eso. Él solo quiere que Ud. lo ame a Él y eso lo concluye.
Si Ud. le ama a Él… Usted sabe, el amor es la fuerza más poderosa que tenemos —la fuerza más poderosa. ¿Creen Uds. eso? El amor. El amor simplemente hará cosas que ninguna otra cosa hará.
5 Y, normalmente yo digo esto cuando mi esposa no está, pero da la casualidad que ella sí está en esta noche, y tal vez yo lo diga ahora. Y Uds. saben, cuando yo estoy en el extranjero, o en alguna otra parte, y ella me escribe una carta, ella se sentará y dirá: “Querido Billy, estoy aquí sentada esta noche. Acabo de acostar a los niños y tal y tal”. Eso es lo que ella me está diciendo en la carta. Pero, Uds. saben, siendo que yo amo la manera cómo ella lo hace, y ella me ama a mí, puedo leer entre líneas, sé exactamente lo que ella quiere decir.
Bueno, de esa manera es como está escrita la Biblia. Ud. tiene que estar enamorado con el Autor para ser capaz de leer entre líneas. Porque, Dios prometió… Y Él dijo que lo había escondido de los ojos de los sabios y entendidos, y que lo revelaría a bebés tales que lo pudieran aprender. Uds. conocen esa Escritura, ¿verdad?
Y entonces, si Uds. quieren… No se necesita de un gran grado en teología, no se necesita un BA o DD [Grados de bachiller o doctorados. Trad.] La única cosa que se necesita es un corazón humilde, rendido a Él. Y eso es lo que lo logra.
6 Algunos de Uds. tal vez conocen a mi buen amigo. El hombre que escribió mi canto favorito… el himno: Booth-Clibborn —William Booth-Clibborn. Un maravilloso príncipe entre ministros. Uno de los mejores eruditos que he conocido en mi vida y un verdadero caballero Cristiano.
Hace como unas cinco semanas estábamos juntos, antes de irnos a México. Y, si alguno de Uds. conoce al Hermano Clibborn, él sabe lo que es ser diplomático y que tan preciso es con su gramática. Él puede predicar en siete idiomas diferentes. Un antiguo General Booth del Ejército de Salvación: ese fue, creo, ese fue su padre, yo creo que lo fue, o un pariente cercano suyo. Es por eso que fue llamado “Booth”.
Y él es un hombre inglés.
7 Y los dos íbamos paseando juntos, él y el Sr. Moore y yo, uno de los administradores. Y él me estaba diciendo sobre ciertas palabras griegas y ciertas cosas, y oh, cómo él puede desmenuzarlo. Él simplemente puede predicar en griego, o predicar en hebreo, o cualquier cosa que tuviera en cuenta.
Así que, él dijo: “Hermano Branham, ¿a poco no, esa palabra griega, que usted conoce, significa esto?”.
Yo dije: “Ahora, Hermano Booth, no me empiece a hablar en lenguas desconocidas porque yo no puedo interpretarlas”.
Y él dijo: “Bueno”, él dijo: “Ud. sabe, la razón que Ud.… Eso es…”. Dijo: “Usted no conoce su Biblia”. Dijo: “Eso es todo”. Dijo: “Si Ud. no puede hablar griego, entonces Ud. no conoce la Biblia”.
Yo dije: “Hermano Booth, eso pudiera estar errado. Yo pudiera no conocer el Libro, pero conozco muy bien al Autor”. Yo dije: “Eso es lo principal. Si Ud. conoce al Autor, Él se encargará por Ud. en esa parte del Libro”.
Y entonces, esa es la manera como nosotros le amamos a Él en esta noche. Y lo baja para que una simple persona como yo, tenga el derecho a ser salva.
8 Y no importa qué tanta educación, quizá Ud. no sea capaz de escribir su propio nombre…
¿Sabían Uds. que San Pedro, el apóstol, no podía escribir su propio nombre? ¿Sabían que la Biblia dice que él era ignorante y sin letras? ¿Sabían Uds. eso? Pedro fue a quien se le entregaron las llaves del reino. Se nos ha sido dicho (eso es históricamente, y yo no sé —pudiera ser un mito) que él no reconocía su propio nombre aunque estuviera escrito delante de él. Pero la Biblia declara que él era ignorante y sin letras. Pero ellos tenían que prestarle atención porque sabían que él había estado con Jesús. Eso era lo principal, esa es la marca. Obtenga la marca de haber estado con Jesús. No se necesita gente inteligente, se necesitan corazones rendidos para conocer al Señor Jesús.
9 Ahora, esta noche, aquí en la iglesia… Me acabo de enterar hoy, en algún momento, por algunos de los hermanos que están conmigo, que el hermano aquí acaba de… ellos abrieron este centro de avivamiento. Y yo ni siquiera conocía al Hermano Jeffries. Yo lo conocí la primera vez… No estoy diciendo el nombre correctamente. ¿Es acaso Jefferson? [El Hermano dice: “Sí”.] Jefferson. Yo ni siquiera lo conocía hasta que me encontré con él aquí en la plataforma la otra noche. Me vine a dar cuenta que es realmente un hermano muy fino.
Y estoy confiando que Dios bendiga este viejo teatro —donde solía ser la iglesia del diablo y ahora se ha convertido en la iglesia de Dios. Por cierto, si ese hombre del teatro está aquí, probablemente me querrá llamar la atención por eso. Bueno, vamos a… Vengo ahora para tener un servicio de sanidad.
10 Pero una de las más grandes desgracias… Aún de los archivos del FBI, ellos pueden probar que América comenzó su declive con las películas. Exactamente cierto. Que no le ponen censura y toda esta cosa aquí que ponen delante de las niñas y cosas como esa. Ahora, el diablo lo colocó en cada casa a través de la televisión. Ahora, la televisión está bien si se usa correctamente. De igual forma con las películas está bien si se usa correctamente. Pero los programas sin censura y cosas como esa, es una vergüenza por la manera en la que están. Es colocando absolutamente las cosas malas delante de la gente americana. Y allí es donde… Por supuesto nos damos cuenta ahora que vamos en declive. Y hasta dónde puedo ver la historia que está delante de nosotros, continuamente vamos hacia eso.
Por lo tanto, cada gran nación tiene que caer.
11 He estado en el suelo egipcio donde los Faraones gobernaron una vez. Tendríamos que cavar veinte, treinta pies [6 a 9 m. Trad.] para encontrar algunas de las ruinas de algunos de los más grandes reinos del mundo. Me paré en Roma donde estuvieron los grandes Césares, y todos cayeron. Y he estado en Londres donde los grandes hombres… y lugares diferentes alrededor del mundo, y sus reinos cayeron.
Y recuerden, hay… Cada reino en este mundo tiene que ceder; todo mortal tiene que ceder a la inmortalidad.
Yo me paraba al lado de un árbol cuando era un muchachito, un gran arce en nuestro país. Qué gran árbol era ese. Yo pensaba que ese árbol siempre permanecería allí. Y de eso hace treinta y cinco años, y el día de hoy es un tocón.
Eso solo muestra que aquí no tenemos una ciudad permanente, sino que buscamos una por venir. Nuestra gran nación caerá un día y se desmoronará exactamente igual como las otras naciones, porque el reino de Dios vendrá un día. Jesús establecerá un Reino aquí que será un Reinado eterno. Y estamos buscando eso.
12 Toda la gente… Nosotros amamos a nuestra nación, la más grande nación bajo los cielos, sino fuera así, yo trataría de entrar en la nación más grande. Pero estoy contento de ser un americano, pero lamento verla cómo se desmoraliza y corrompe y rebajándose con vicios y pecado en la manera como se está hundiendo esta noche. Y es por eso que estamos predicando el Evangelio y tratando de hacer todo lo que podamos para capturar cada alma que Dios salvará antes de que llegue el gran clímax. Esa es nuestra razón de estar aquí esta noche.
Llegará el tiempo cuando ya no habrá más Charlotte. No quedará piedra sobre piedra. Habrá un tiempo cuando estas colinas se estremecerán y desmoronarán, pero Uds. estarán en otra parte. Y esta noche, quizá es el tiempo para que Uds. decidan en dónde estarán en ese tiempo. Uds. tienen libre albedrío. Pueden tomar sus decisiones.
13 Y ahora, en el ministerio que yo presento… ahora, yo sé que hay eruditos de la Biblia sentados aquí. Y al entrar lo percibí, aún anoche, que es un pueblo listo e inteligente al cual le estoy hablando. Y el ministerio ciertamente será diferente a lo que Uds. alguna vez hayan, quizás, visto en la Escritura.
Y ahora, quiero llegar directamente a sus corazones, y tener una plática con Uds. de corazón a corazón. Y, durante la siguiente noche o dos, tal vez, como he dicho estoy débil en mi garganta, y por cuatro meses seguidos sin ningún descanso en absoluto, y tengo que ir a Alaska inmediatamente después de esta. Luego tengo dos semanas de descanso antes de regresar al gran Tabernáculo Cadle —once mil en Indianápolis, Indiana. Luego con los Hombres Cristianos de Negocios en Minneapolis.
14 Ahora, la primera cosa que quiero que Uds. hagan, mientras… Quiero darme a entender claramente de que yo no pertenezco a ninguna iglesia denominacional. Y tengo…
Y a propósito, quiero darle las gracias a este hermano, Pierson… o, Parson. Me volví a equivocar. Parton. El otro día, levantaron una ofrenda de amor para mí al final de las reuniones. Ellos no tenían que hacer eso. Yo no vengo por ofrendas de amor, vengo para tratar de ayudar. Pero él lo hizo. Y junto con ello me hizo un clérigo honorífico de su sociedad. Por lo tanto, aprecio eso, si alguna de su gente está aquí, para que le digan que yo no sabía que él había puesto allí dentro un pequeño cheque, y él se lo dio a mi muchacho, y ellos me lo dieron a mí cuando iba camino a casa. Gracias. Estoy muy contento de tener ese honor.
Y yo tengo muchos grados honoríficos, por supuesto, en muchos lugares. La gente simplemente…
15 No hace mucho alguien estaba tratando de darme un grado de doctorado en una Iglesia hindú en la India. Y yo dije: “Ahora, acaso eso no se miraría bien para que un muchacho que se crió con frijoles negros y maíz blanco, melaza de sorgo y panecillos, se suba allí, y use tal inglés como lo hago yo, con tal gramática, y luego decir: Dr. William”. Yo dije: “La gente es demasiado inteligente para eso”. ¿Ven?
No, solo hay una cosa que yo quiero saber. Una cosa que sí sé. Hay una gran puerta negra delante de mí, y está delante de cada mortal que está aquí, y cada mortal en el mundo. Cada vez que nuestro corazón palpita nos acercamos más a ella, y es la muerte. Cuando yo llegue al final, cuando mi corazón dé su último latido, yo no quiero llegar allá como un cobarde o engañador. Yo quiero llegar allá con este único pensamiento en mi mente: Yo lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, eso cuando Él llamé, yo saldré de entre los muertos. Esa es mi única alternativa, es el conocerle a Él en el poder de Su resurrección.
16 Ahora, esta es Su Palabra. Y queremos abordarla… Cualquiera puede ser capaz de abrirla de esta forma, que puede abrirla, pero solamente hay Uno Quien pudiera abrirla realmente, y ese es Cristo —el Espíritu Santo. Fue escrita por varios hombres diferentes, puestos a través de las edades, y cada pedacito de Ella encaja perfectamente, y no hay ni una sola contradicción en la Palabra. Ni siquiera una.
Y toda es dada por inspiración. Por lo tanto, no hay hombre capaz de abrir el Libro o de desatar sus sellos como lo vio Juan en Apocalipsis. Sino Uno que fue inmolado desde antes de la fundación del mundo —el Cordero— vino y lo tomó de la mano derecha de Aquel que estaba sentado en el Trono, y era digno de tomar el Libro y de desatar los sellos y de abrirlo. Y hablémosle a Él esta noche, antes de tratar de abrir Su Libro y pidámosle que Él nos lo abra, el Autor, el Señor Jesús, mientras inclinamos nuestros rostros.
17 Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta noche, primeramente, por este lugar que tenemos para adorar al amado Señor Jesús. Y venimos a Ti en Su Nombre, pidiendo favores, Señor. Nosotros constantemente te estamos pidiendo, porque estamos caminando en un mundo sombrío y oscuro, lleno de pecado y problema. Mintiendo, espíritus engañosos por todos lados, así como Tu predijiste que sería en los últimos días. Y venimos humildemente, reverentemente a Ti para pedirte misericordia y guianza y gracia.
Te damos las gracias por el Hermano Jeffries que está aquí. Y por todos los ministros que están presentes, los pastores que están sobre la manada donde el Espíritu Santo les ha dado el trabajo de superintendentes. Ruego que de alguna manera, esta noche, querido Dios, que Tú entres en lo profundo de sus corazones. Revélate Tú mismo en una manera nueva y viva a ellos, a cada uno. Bendice su ministerio. Que ellos lleguen a ser pastores más grandes y que tengan más ovejas para cuidar. Concédelo, Padre.
Bendice a todos los laicos que están aquí, Tus amadas ovejas de la pastura. A cada iglesia que está representada, oramos, Dios, que un gran avivamiento se desate en cada una. Y en general, el Hermoso venga a cada denominación. Permite que un avivamiento barra a través de este país este año entrante que sacudirá a las otras naciones. Concédelo, Señor. Comienza aquí mismo, ¿lo harás, Padre? Comienza aquí en Charlotte, esta noche, con un avivamiento chapado a la antigua en cada iglesia. Que este fin de semana las iglesias se encuentren totalmente llenas de gente; pecadores llorando en su camino al subir hasta el Calvario, arrepintiéndose, y grandes señales y maravillas apareciendo. Concédelo, Padre.
Ahora ábrenos el Libro, y que sea de una forma nueva, a la luz del Evangelio. Porque pedimos esto en Su Nombre Quien dijo: “Si piden cualquier cosa en Mi Nombre, Yo lo haré”; Tu Hijo amado, el Señor Jesús. Amén.
18 En el Libro del Evangelio de acuerdo a San Juan, y comenzando con el capítulo 12 y los versículos 20 y 21, deseo leer esta pequeña… este texto aquí. Y que Dios nos dé un contexto a partir de eso, y al hacerlo así, que Él bendiga Su Palabra. Sabemos esto, si leemos Su Palabra, no regresará vacía. Sino que hará aquello por lo cual fue enviada.
Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.
Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.
Que el Señor añada Sus bendiciones a esa Palabra. Y para la siguiente noche, usaremos Hebreos 13:8: Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
19 Ahora, tratemos de ser lo más reverentes, y escuchen y oren, mientras abordamos estas cosas.
Ahora, en la Palabra de Dios, muchas veces establecemos nuestras reglas y regulaciones de ciertas cosas que tienen que pasar, y si pasa contrario a la manera que pensamos que debería de ser, entonces, decimos que no está correcto.
Ahora, hermanos y amigos en Cristo, ¿sabían Uds. que esa es la razón por la que los judíos en la primera venida del Señor Jesús fallaron en reconocerlo? Porque Él vino contrario a lo que ellos habían determinado que sería Su venida. Esperaban que el Mesías fuera diferente. Pero Él vino exactamente de acuerdo a la Escritura. Pero no era de acuerdo a su teología, su enseñanza.
20 Y Uds. saben, yo creo que si Él viniera esta noche, sería completamente diferente a la forma que pensamos que debiera de venir. Parece que Él siempre lo hace así, pero, sin embargo, concuerda con la Escritura. Miren, ellos estaban esperando que Él viniera en Su segunda venida: Con Su gran poder, lo cual entonces Él vendrá por ellos y por nosotros. Pero sabemos que en Su primera venida, Él había de venir humilde, cabalgando una mula, entrando a la ciudad. Y cómo aún Sus discípulos no entendieron eso.
Y cómo es esta noche, que algunas veces suceden cosas, y si simplemente no es igual con lo que nuestra iglesia enseña, entonces lo queremos tirar y decir que no hay nada al respecto. Pero Uds. saben, la cosa sensata que debiéramos de hacer es verlo a la luz de la Escritura.
Ahora, yo creo que cada enseñanza Bíblica, o cada iglesia, y cada revelación (escuchen), todo debe ser edificado en esta Palabra. Si alguno enseña algo contrario a la Palabra, yo no lo creería, ¿ven? Esta Biblia es el fundamento de Dios. No hay otro fundamento que se pueda poner sino aquel que ya fue puesto: Jesucristo.
21 Ahora, sabiendo aquí, con Bautistas, Presbiterianos, Pentecostales, Nazarenos, Católicos, y todos mezclados… Y cada uno está diciendo: “Bueno, mi iglesia enseña esto”. Eso está bien. Estamos muy contentos por eso. Pero miremos, y preguntemos, y veamos por la Palabra de Dios, solo lo que enseña para este día… para un mensaje para este día.
Cada uno de nosotros está familiarizado con la doctrina de nuestra iglesia. Bueno ahora, eso es muy bueno. Yo lo aprecio a Ud. Bautista, Presbiterianos, Pentecostal, y toda su doctrina. Aprecio eso. Eso está bien. Yo creo eso, también, cada pedacito. Creo que todo lo que Uds. predican de la Escritura, está correcto.
22 Pero ahora, en el Antiguo Testamento, había tres maneras de conocer un mensaje: El primero, era la ley; el segundo, era un profeta; y el tercero era un soñador. Y luego ellos tenían la manera de probar si eso estaba exactamente correcto o no.
Ahora, en el sacerdocio Aarónico, o Levítico, en el pectoral de Aarón había doce piedras. Y los eruditos no saben exactamente si era un reflejo de las doce piedras juntas, o de ciertas luces sagradas: que cuando un profeta profetizaba, o un soñador decía un sueño, o lo que fuera, y estas luces sobrenaturales no destellaban en esto que era llamado el Urim y Tumim. Y si esta luz sobrenatural no destellaba y atestiguaba de eso, bueno, entonces, estaba errado. No importaba cuan verdadero era el profeta o cuan real era el soñador, o cualquiera que fuera la revelación, tenía que ser atestiguado por el Urim y Tumim. Si no lo hacía, entonces no era verdadero. Cualquier erudito de la Escritura sabe eso.
Ahora, en el sacerdocio Aarónico, o el sacerdocio Levítico, ese sacerdocio fue quitado y el Urim y Tumim de ese tiempo cesó. Pero en este nuevo sacerdocio, la Biblia es el Urim y Tumim de Dios. Y si llega una revelación, un profeta profetiza, una iglesia se establece, se hace una doctrina, y no destella en la Biblia, entonces está errada. Este es el Urim y Tumim de Dios.
Nosotros debemos prestarle atención a la Palabra. Yo simplemente soy lo suficiente chapado a la antigua para creer que la Biblia fue escrita por inspiración. Y creo que cada palabra de Ella es la Palabra viviente de Dios. Y Ud. puede reposar su destino eterno en cualquier palabra que está escrita en la Biblia.
23 Ahora, el pensamiento viene de esto: Si Dios… Si creemos… Quiero saber cuántos de los que están aquí, primeramente, creen que Jesucristo era, y es, el Hijo de Dios. Veamos sus manos. Gracias. ¿Cuántos creen que Él ha resucitado de entre los muertos? Veamos sus manos.
Ahora, de seguro si yo hubiese resucitado de los muertos… si morí, y he resucitado, yo sería visible. Llegaría al punto que Ud. sabría que yo estoy aquí. Y si Jesús ha resucitado de los muertos, seguramente debiera de haber una manera en la que nosotros pudiéramos saber que Él ha resucitado de los muertos.
24 Miren, como dije hace unas cuantas semanas… o, hace unos cuantos días, yendo a Spindale, el gran Sr. Reedhead, vicepresidente, o presidente, de una de las más grandes Misiones Sudan, las misiones fundamentales — una de las más grandes en el mundo… Él fue conquistado por un mahometano que le hizo esa pregunta, y dijo: “Si Él ha resucitado de los muertos, ¿en dónde está Él? Pruébelo, a nosotros los mahometanos. Pero, hasta que Ud. lo pruebe, entonces Él está en la tumba igual como lo está nuestro Mahoma”.
Y el Dr. Reedhead trató de darle toda la Escritura y todo.
Él dijo: “Pero mire”. Dijo: “Mahoma solo prometió vida después de la muerte”. Y dijo: “El Jesús de Uds. prometió que Uds. maestros harían la misma cosa que Él hizo”. Dijo: “Ahora, esa fue Su promesa”.
Y yo quiero mostrarles el pequeño pretexto con el que el Dr. Reedhead trató de escaparse. Él dijo: “Me imagino que Ud. se refiere a Marcos 16, donde Él dijo: Id a todo el mundo, predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen. Sanen a los enfermos y hagan señales”.
“Sí, esa es una de ellas”, dijo.
Él dijo: “Pero, señor, como puede ver, nosotros que somos mejores eruditos de la Escritura, aprendimos que el capítulo 16 de Marcos, a partir del versículo 9 no está inspirado. Solo fue añadido”.
Y el mahometano se paró y dijo: “Amable señor, ¿qué clase de Biblia lee Ud. que una parte de Ella está inspirada y el resto de Ella no está inspirada?”. Dijo: “Déjeme decirle que todo el Corán está inspirado”.
Qué desgracia para la Cristiandad.
25 ¡Además esto está todo inspirado! Yo no creo que el Corán esté inspirado. Yo creo que este es el único Libro inspirado que hay en el mundo. Y cada promesa en él es verdadera. Si yo no puedo enfrentar el asunto, diría que yo no tengo la fe suficiente para hacerlo, pero sin embargo Su Palabra es verdad.
Como Sadrac, Mesac, y Abed-nego dijeron: “Nuestro Dios es capaz de librarnos de este horno ardiente, con todo y eso, no nos inclinaremos ante la imagen”. Eso es verdad, la Biblia es la Palabra inspirada de Dios.
26 Ahora, estos griegos llegaron con una pregunta que yo creo que todo ser humano desde que Jesús fue crucificado, que haya tenido algún contacto o sentimiento hacia Dios, preguntaría la misma pregunta que ellos hicieron allí. “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. Yo creo que esa es la vida… o, el deseo de cada Cristiano, y creo que ese es el deseo de cada persona que está aquí esta noche. ¿No es así? Veamos sus manos. “Señores, quisiéramos ver a Jesús”.
Ahora, para mí, y para el creyente, cualquier creyente, ya sea que esto es la verdad, o no es la verdad. Ya sea que está correcta, o no está correcta. Y si no fuera la verdad, yo estaría en otro lugar esta noche en lugar de aquí. Yo no estaría aquí. Si yo estuviera en contra de Él, estaría predicando en contra de Él, y estaría hablando en contra de Él. Pero, yo creo en Él, y creo que Él es el Hijo de Dios y creo que ha resucitado de entre los muertos. Yo estoy a favor de Él, y estoy listo a morir por Él, porque es la verdad. Y yo sé más allá de una sombra de duda que este es el Evangelio y es la verdad. Y por gracia de Dios puedo probar que es la verdad.
27 Y ahora, lo que queremos mirar entonces, si Jesús ha resucitado de entre los muertos, ¿podemos verle a Él? “Señores, quisiéramos ver a Jesús”.
Ahora, solamente hay una manera de hacerlo y eso es ir y ver qué tipo de persona sería la que estamos buscando. Si Uds. fuera esta noche a ver a Jesús, si Jesús estuviera esta noche en Charlotte, ¿qué tipo de hombre buscaría usted? ¿Iría a buscar algún individuo que estuviera arriba en una gran catedral usando una ropa de aspecto muy sacerdotal? Que saliera… ¿Sería ese la clase de Jesús que Ud. estaría buscando? Si lo es, Él ciertamente ha cambiado desde que estuvo aquí en la tierra la última vez; porque Él vestía solo como un hombre ordinario. Él caminaba entre los hombres, entraba y salía entre los hombres, y ellos ni siquiera lo conocieron, porque Él se miraba tan común como cualquier otro hombre. No había nada, algo sobresaliente con respecto al Señor Jesús para voltear a verlo. Él hacía una cierta cosa; esa era la única manera por la que ellos lo reconocían, por Sus milagros y por la señal que Él hizo.
Camino a Emaús, después de Su resurrección, (¿lo pueden ver?) Cleofás y su amigo estaban caminando con Él después de Su resurrección. Y Él aún era tan simple, al punto que ellos no lo reconocieron hasta que Él hizo una cierta cosa como solía hacerla delante de ellos antes de que fuera crucificado. Ellos reconocieron que era Él. ¿Lo pueden ver?
28 Noten. Él no era un Hombre de un gran vocabulario elocuente, o palabras. Él no hacía las cosas de manera pomposa. Y les voy a dar algo un poquito entre líneas, si Uds. lo pueden recibir. Los eruditos de hoy en día tienen las cosas al revés, “esta palabra griega significa esto; y esa palabra significa aquello”. ¿Saben por qué? Están tratando de acoplar la Biblia a la alta esfera del griego o hebreo, cuando Jesús no decía Sus palabras de esa manera grande. La Biblia dice que la gente común del pueblo le escuchaba con alegría.
Se supone que nosotros hablamos inglés. Y cuando yo fui a Inglaterra, necesité de un intérprete allá más que en ningún otro lado que haya ido en mi vida. Llegué con esos ingleses y grupos de Oxford, hablando aquí por debajo de su garganta. No podía entender lo que estaban diciendo. El hombre trató de decirme como llegar al Abbey. Yo necesité de un intérprete.
29 Pues miren, hay mucha diferencia, aún entre los del Norte y del Sur aquí en América. Yo llamé desde Houston, Texas, hasta Nueva York, y la pequeña muchachita sureña con su forma de hablar, y la muchachita norteña con su forma de hablar; ellas tuvieron que interrumpirlo en un lugar entre aquí y conseguir a alguien que nos interpretara. Aquí mismo en América. Seguro. No se podían entender la una a la otra.
30 Y Jesús hablaba con un lenguaje tan simple con la gente simple, y se escribió también igual. Y ellos están tratando de poner estas grandes palabras elocuentes, con palabras sobresalientes “dependiendo su vida en ellas” (como yo lo llamo), y se les pasa por alto.
Por lo tanto, se escribió simple. Cristo, tan simple, así tenía que traerle el Evangelio a los pobres y necesitados. Amén. Para mí, eso es lo que lo hace a Él tan grande. Un tipo que saca el pecho y piensa que es alguien, eso muestra qué tan pequeño es, para mí. Eso es correcto. Entre más simple llegue Ud. a ser, más alto Dios lo levantará. Solo sea simple.
Ese es el problema con la gente americana. Esa es la razón que podemos tener un servicio en África, en la India, y diez miles serán sanados al mismo tiempo. Pero, oh, nosotros lo tenemos todo ya resuelto. El Dr. Jones, o… (Si hay un Dr. Jones, perdóneme, hermano). Pero, miren, él dijo que era esto. Otro Dr. Tal y tal de nuestra iglesia dijo que era telepatía mental, y este… Esa es la razón que Uds. no pueden llegar a ninguna parte, ¿ven?
Ustedes lo hacen tan complicado, cuando el Evangelio es tan simple. Es solo creyendo. Eso es todo. Cristo así lo dijo, eso está bien. Él me lo dio a mí. Yo lo tomó a Él en Su Palabra.
Ahora, así de simple es.
31 Entonces, no buscaremos a un individuo que se mira como si Él le hubiera enseñado al Sr. Webster. Él no sería un hombre muy lleno de grandes palabras. Él no se vestiría de una manera diferente. Él sería…. qué clase…. Él no estaría arriba con los clásicos.
“Oh”, usted dice: “Sí, Él lo estaría”. Bueno, si Él lo estuvo, entonces Él no es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Hebreos 13:8 dice: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.
Por tanto, si Él se vistiera diferente el día de hoy —como un sacerdote o rabí— entonces Él no sería el mismo. Si Él usara grandes palabras elocuentes el día de hoy como los eruditos… No estoy degradando la educación; estoy tratando de llegar a una gente.
Miren, sentados aquí en este hoyo. Miren allí dentro: gente enferma. Estoy tratando de llegar a un punto donde ellos puedan ver qué tan simple es. Uds. están tratando de ver algo muy a lo lejos y tratan Uds. mismos de educarse en ello, cuando está aquí mismo y Uds. solo se paran encima de ello, ¿ven?
Uno no conoce a Dios por educación; uno conoce a Dios por fe.
32 Había dos árboles en el jardín del Edén. Uno de ellos era el árbol del conocimiento. Uno era el árbol de la vida. Mientras el hombre comió de este árbol, vivió. Pero, cuando él dejó este árbol, y le dio su primera mordida al de allá, él mismo se separó de su Hacedor. Y él lo ha estado mordiendo desde entonces.
Y nosotros aún lo trajimos y lo pusimos en la iglesia. Ud. tiene que tener tantos grados, o Ud. tiene que decir: “Aaaaaménnnn” de cierta manera, o no puede subir a la plataforma. Ud. tiene que tener todos sus papeles y todo para mostrar con qué credo está, y así sucesivamente, casi antes de que Ud. pueda aún entrar a la iglesia. ¿Ven como ellos lo tienen? El diablo ha hecho eso. Exactamente correcto.
33 Ahora, pero observen al amoroso Jesús, es el que estamos buscando esta noche. Ahora, vemos entonces que Él no se la llevaba con los clásicos. Él era muy humilde. Él no… ¿Qué clase de persona era Él? La Biblia dice: “No había hermosura en Él para que le deseáramos”. Él tenía treinta y cinco años y parecía de cincuenta. Probablemente Él no es uno grande que mide siete pies [2 m.] con hombros como puertas de granero. Él no era de ese tipo. Ese es el tipo al cual ellos llaman un hombre hermoso y apuesto como Saúl, con su altura de siete pies y algo. Pero probablemente Él era un tipo pequeñito. Él dijo: “No soy hombre —un gusano”, ¿ven?
34 Pero ahora, ahora Jesús, Él mismo, cuando Él fue crucificado y fue puesto en la tumba, Él resucitó al tercer día. Dios lo resucitó, y lo sentó a la diestra de Su Majestad en las alturas, y mandó de regreso el Espíritu Santo, el cual era para representarlo a Él en la misma manera como Él estuvo aquí en la tierra hasta que regrese otra vez. Ese Espíritu fue dado a la iglesia.
Ahora, vamos a rastrear Su vida solo un poquito y veamos qué… Si Uds. dicen: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”, vamos a ver lo que Él… volvamos atrás y veamos lo que Él era. Y les quiero preguntar ahora: “Lo que Él era entonces, Él tiene que ser el mismo hoy. Lo que fue Su ministerio entonces, si el Espíritu Santo trae Su ministerio hoy así como lo hizo entonces, luego tiene que ser el mismo tipo de ministerio.
Si un hombre profesa ser un Cristiano, tiene que vivir esa misma vida igual a Cristo. Si el Espíritu de Cristo está en Ud., ciertamente hará las mismas obras que Cristo hizo.
35 ¿Qué si yo les dijera esta noche que el espíritu de Juan Dillinger está en mí? Pues, Uds. buscarían las pistolas grandes, y yo sería una persona peligrosa ante la cual pararse. ¿Qué si yo les dijera que el espíritu de un artista famoso está en mí? Uds. esperarían que yo saliera por aquí y pintara estas colinas y los mares y las nubes blancas sobre estas varias cosas, igual como el artista lo haría si su espíritu estuviera en mí. ¿Es eso verdad?
Si yo les dijera que el Espíritu de Cristo está en mí, entonces el Espíritu de Cristo tiene que operar de la misma manera como lo hizo en Cristo. Si no es así, entonces el Espíritu de Cristo no me está guiando. Estoy siendo guiado por otro espíritu. Pero si el Espíritu de Cristo está en Ud., entonces Ud. es igual a Cristo. Ud. se convierte en un discípulo de Cristo.
Y es allí donde mucha gente hoy en día consideran diferentes emociones de gritar y de unirse a la iglesia y cosas como esas, al punto que toma el lugar… o educación, una denominación, o algo por el estilo para tomar el lugar de Cristo, y jamás tomará ese lugar. No puede hacerlo. Es el Cristo en usted, la esperanza de gloria.
36 Ahora, noten, sigamos a Jesús en la jornada de Su vida, y averigüemos… Ahora, Uds. tomen sus lápices y papel. Probablemente entremos en ello más detalladamente cada noche, si el Señor nos guía así. Pero vayamos a la vida de Jesucristo y averigüemos el tipo de persona que Él era entonces… El tipo de persona que Él era en aquel entonces, Él tendrá que ser el mismo hoy si Él ha resucitado de los muertos. Eso debiera ser lo suficientemente claro para que cualquiera de nosotros lo pueda entender.
Ahora, vayamos al principio de Su ministerio. Por supuesto, sabemos que Él nació de un nacimiento virginal, concebido por el Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, y vino como hijo, y fue… A los doce años lo encontramos a Él en el templo. A la edad de treinta y cinco lo encontramos siendo bautizado en el Jordán por Juan. Y Él se paró entre ellos y no lo supieron.
Juan dijo: “Está Uno en medio de vosotros a quien vosotros no conocéis, Quien es el que viene después de mí, Él está en medio de vosotros, y Sus zapatos yo no soy digno de desatar. Uds. me llaman un profeta, pero yo no soy digno de desatar Sus zapatos”. Allí estaba Jesús, parado allí, pero la señal todavía no había venido.
37 Y un día Juan volteó hacia arriba y vio una luz como una paloma que descendía. Juan dijo: “Yo no lo conocía. Pero Él en el desierto dijo: Aquel sobre quien veas esta señal descender, Éste es el que bautizará con el Espíritu Santo y fuego”.
Juan dijo: “¿Por qué vienes Tú a mí? Yo tengo necesidad de venir a Ti”.
Cuando la señal Mesiánica se le mostró a la primera persona, aparte de Sus pastores y los magos, fue a Juan el Bautista. Él vio a este muchacho, después que Juan se fue al desierto a la edad de nueve años de edad… Nunca se fue a un seminario, ahora; él se fue a orar y salió del desierto. Un tipo fornido, con un pedazo de piel de oveja envuelto alrededor de él con un cinto de cuero de piel de camello. Vello por toda la cara, y probablemente, si él llegara a su puerta suplicando, Ud. llamaría a la policía para que viniera por él. Sale del desierto pisando fuerte, pero predicó arrepentimiento, al punto que abarcó toda la región. Amén.
38 Noten, y él seguía diciendo: “Yo no sé quién es Él. Pero hay Uno entre vosotros en alguna parte. Yo no soy digno de usar Sus zapatos. Ni pudiera desatar Sus zapatos. Él está parado aquí”.
Observen qué gran instante fue ese. Todos los profetas, desde muy atrás allá en el Jardín del Edén, habían hablado de este evento. La Biblia dice que las montañas saltarían como carneros, y todas las hojas darían palmadas de aplauso. Y todos los lugares altos serían bajados, y los lugares bajos serían levantados; y los lugares ásperos serían allanados.
Miren lo que esos judíos estaban buscando. Miren que tan simple viene Él. Amén. ¿Qué sucedió? Pareciera como que debía haber una hueste de Ángeles descendiendo en carruajes dorados trayendo a alguien. Pero no fue así. Allí fue donde ellos fueron burlados. Lo que el hombre llama grande, Dios lo llama necio. Lo que el hombre llama grande, Dios lo llama necio; y lo que Dios llama grande, el hombre lo llama necio.
¿Qué clase de inauguración sería esta?
39 Aquí estaba un viejo fornido… No un rabí, no un sacerdote, pero un hombre del bosque con un pedazo de piel de oveja ciñendo sus lomos alrededor de él, con una vara en su mano, salió pisando fuerte del desierto… allá en las riberas, del Jordán, y predicó arrepentimiento. Y ellos se pararon en las riberas lodosas del Jordán. ¿En dónde estaban saltando esas montañas como pequeños corderos y las hojas aplaudiendo?
Trataremos de entrar en eso un poquito después durante la semana; les mostraré en la Escritura lo que sucederá.
Él dijo: “Hay Uno entre vosotros. Uno parado aquí. Yo aún no lo conozco”. Pero cuando él vio una señal, una Luz descendiendo del cielo, dando vueltas en la forma de una paloma, y descendió sobre Él, Juan dijo: “¡Ese es Él! ¡Ese es Él! Ese es Él. Yo lo conocí porque había una señal sobre Él”.
Juan testificó directamente: “Yo no lo conocía. Pero Él me dijo en el desierto: Ve a bautizar con agua, dijo: Aquel sobre Quien veas al Espíritu descender y posarse sobre Él, Éste es el que bautiza en el Espíritu Santo”. Lo conoció a Él por la señal que Dios le dio a él.
Ahora, si Dios resucitó a Su Hijo de los muertos, tenemos el derecho de buscar la señal de la resurrección del Señor Jesucristo. ¡Él nos la prometió! Y tenemos derecho a ella.
40 Él se fue al desierto, fue tentado por cuarenta días por el diablo. El diablo quería que Él hiciera algo delante de él.
Él dijo: “Déjame decirte, si Tú eres el Mesías y eres un obrador de milagros, quiero verte hacer un milagro aquí delante de mí ahora. Ahora convierte estas piedras en pan (porque tienes hambre) y cómetelo Tú. Convierte estas piedras en pan. Haz un milagro delante de mí y te voy a creer”.
Ahora es lo mismo… Ahora ese hombre… vean… El mismo espíritu está en el hombre hoy en día. [Espacio en blanco en la cinta].
…en la cruz, y dijo, muriendo, él dijo: “Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz y te aceptaremos. Lo creeremos”.
41 Él podía ver visiones, así que ellos le pusieron un trapo alrededor de Su cabeza y le pegaron en la cabeza con una vara y dijeron: “Ahora, Tú profetiza. Dinos quién te golpeó”.
¿Ven ese mismo diablo? Trabajando allí mismo… Todavía está justo en la iglesia.
Un hombre, no hace mucho, daba mil dólares a cualquier hombre que le mostrara un milagro que hubiese sido hecho. Cualquier tipo de señal de sanidad…
Dio la casualidad, que yo tenía un programa esa mañana. Llevé a dos doctores y a dos personas donde ambas habían sido curadas por sanidad Divina. Una de ellas estaba lisiada, la otra con cáncer. Toqué a su puerta y se lo pedí. Él dijo: “Tendremos que llevarlo a Abilene, Texas. Y dijo: ”Tomaremos a un niñito y le haremos una cortada en su brazo con un cuchillo o algo. Y luego Ud. sánelo delante de los hermanos y le pagaremos“.
Yo dije: “Usted necesita sanidad más que cualquier otra persona que haya visto —sanidad mental”. Eso es correcto. Yo dije: “Eso muestra que usted está lisiado mentalmente”.
El mismo viejo espíritu. “Hazlo aquí delante de mí y déjame verlo”. Eso es lo que ellos le dijeron a Jesús. Jesús los ignoró.
Yo dije: “No, eso no es de un caballero. Ud. dijo que pagaría. Y aquí están ellos, y aquí están los doctores para probarlo”. Dije: “Yo solo le daré el cheque a las misiones, para el extranjero”.
Pero él no lo iba a hacer; por supuesto que no. Y así que… Uno no puede… no les preste atención.
42 Así que, si Uds. se fijan, pues, el Señor Jesús, la primera cosa que Él empezó a hacer… Observemos ahora por unos cuantos minutos. Sigamos Su bendita vida. Y si podemos ver lo que Él era en aquel entonces, Él tiene que ser el mismo el día de hoy en Su iglesia. Si Él no lo es, Él no ha resucitado de los muertos. Si Él ha resucitado de los muertos, Él está obligado a hacerlo. Eso es a los creyentes Cristianos, porque Él dijo que lo haría. Y Él está obligado a Su Palabra. Y Él no puede retractarse de Su Palara. Él es Dios, y Él no puede retractarse de Su Palabra. Él tiene que guardar Su Palabra.
Ahora obsérvelo a Él. Lo primero que lo vemos a Él haciendo, es orando por los enfermos. Comenzó un gran éxito.
Vamos a… Veo que están tomando sus Biblias. Vayan a San Juan. Nos quedaremos en San Juan esta noche por un ratito. Muy bien. San Juan el primer capítulo. Hallamos que hubo muchas cosas que Él comenzó a hacer. Su fama comenzó a esparcirse porque Su oración por los enfermos comenzó a hacer grandes milagros… se llevaron a cabo.
43 Y ahora, lo primero que nos damos cuenta: Había un hombre de nombre Felipe quien fue salvo. El mismo hombre del que estamos hablando esta noche: Felipe. Y cuando él fue salvo, quiso ir en busca de su amigo para contarle a este amigo de algo que había hallado. Esa es una buena señal de que él había sido salvo. Uno debe de decirle a alguien al respecto.
Así que Jesús… Si Uds. alguna vez han estado en Palestina, y marcan los lugares donde Jesús estuvo predicando, eran varias millas, en la parte de atrás rodeando la montaña y en otra región, que Natanael… Felipe se fue en busca de Natanael, su amigo. Y cuando lo encontró, él estaba debajo de un árbol, orando. Y cuando él terminó de orar, Felipe le dijo a Natanael: “Ven y ve a Quien hemos hallado: a Jesús de Nazaret, el hijo de José”.
44 Y ahora, Natanael era un acérrimo Presbiteriano, Luterano, Nazareno, Peregrino de Santidad, Ortodoxo hasta el tuétano. Y él dijo: “Ahora, ¿podrá salir algo bueno de Nazaret?”.
Y él le dio la mejor respuesta que cualquier hombre podía dar y dijo: “Ven y ve”. Es lo mejor que se puede hacer. Dijo: “Ven y ve”. Es la mejor forma de averiguarlo. Venga a manifestar su propio juicio. Entonces Dios lo juzgará a usted. Independientemente de cuál sea su juicio. Si Ud. es justo entonces Él le juzgará su justicia. Si Ud. es un crítico entonces tenga cuidado.
Pero, fíjense en él: Cuando él viene, viene a averiguarlo y viene con Natanael. Él y… Natanael y Felipe vienen juntos. Varias millas rodeando la montaña estaba Jesús llevando a cabo una línea de oración, orando. Y Natanael se acercó a Él en la línea de oración, para verlo por primera vez.
Y Jesús lo miró y dijo: “He aquí un Israelita en quien no hay engaño”.
¿Cuántos han leído alguna vez eso en la Biblia? Veamos sus manos. Seguro.
Ahora, si yo digo hoy: “Ud. es un Cristiano, uno ferviente, un verdadero creyente”. Y eso golpeó en el pequeño hombrecito.
Él dijo: “Ahora, Rabí (o maestro, reverendo, como Ud. quiera llamarlo), ¿De dónde me conoces? Ahora, nunca me habías visto antes en Tu vida. Y aquí Tú… [Espacio en blanco en la cinta]”.
45 ¿Están listos? Esto es lo que dijo Jesús —San Juan 5:19. “De cierto, de cierto os digo (De cierto significa absolutamente)… De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre, esto hace el Hijo igualmente”. ¿Cuántos saben que esa es la Escritura?
¿Qué dijo Él entonces? “Yo no hago nada hasta que el Padre me muestra primero en visión lo que debo hacer. Entonces Yo hago solo lo que Él me dice que haga”. Escuchen. “De cierto, de cierto os digo…”.
¿Por qué no vas para allá y sanas a ese montón? ¿Por qué no haces esto y por qué no haces aquello?“.
Él dijo: “Yo os digo el Hijo no puede hacer nada de Sí mismo. Porque lo que ve al Padre haciendo, eso hace el Hijo igualmente. El Padre obra y Yo obro juntamente”. Eso lo concluye.
46 Luego, si Jesús, cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “El que cree en Mí…”. En San Juan el capítulo 12 y el versículo 14, yo creo que es. Él dijo: “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también las hará. Más que estas hará, porque Yo voy al Padre”.
Jesús dijo: “Un poquito y el mundo (ese es el orden del mundo) el mundo no me verá más. Empero, vosotros me veréis, porque Yo (Yo es un pronombre personal) Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Yo estaré aún en vosotros hasta el fin del mundo. Con vosotros, aun en vosotros. Y estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis”.
Y cuando los discípulos salieron, hicieron las mismas cosas.
47 Pablo cuando naufragó… o, no, todavía no había naufragado. Él llevaba en el mar cuarenta días y noches sin luna, estrellas o nada. Todas las esperanzas de ser salvos se habían ido. Y él se fue a la mamparo y estaba orando. Se levantó y dijo: “Tengan buen ánimo porque el Ángel de Dios, del cual yo soy siervo, estuvo a mi lado y dijo: No temas, Pablo. Es menester que seas presentado delante de César, y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo, pero la nave sufrirá un accidente ante una cierta isla”, él vio la visión. Y dijo: “Por tanto, yo creo en Dios. Será así como Él me ha mostrado”.
Pedro en la azotea, cuando la sábana bajó, mostró que iría a los gentiles.
48 Cuando Saulo fue cegado, cuando él vio el Ángel de Dios en la forma de una Luz… Y él dijo: “¿Quién eres, Señor?”.
Él dijo: “Yo soy Jesús”. Él era una Luz para alumbrar a los hijos de Israel. Él dijo: “Yo vine de Dios; Yo vuelvo a Dios”. Y Él dijo: “Yo soy Jesús a quien tú persigues”.
¿Qué era la Luz? La misma Columna de Fuego otra vez. Y él fue guiado hasta una calle que se llamaba Derecha. Y Ananías se encontraba allá (un profeta) orando. Y cuando lo hizo, vio una visión y él lo vio, exactamente por donde venía, y fue y lo encontró y le dijo exactamente lo que había sucedido en el camino. Él le impuso las manos y él recibió su vista y fue lleno con el Espíritu Santo. ¿Es eso cierto?
49 Noten, si Jesús hizo esas cosas en aquel día, y Él ha resucitado de los muertos, y Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos, Él está obligado a Su Palabra.
Ahora, Su cuerpo corporal está sentado a la diestra de Dios. Ustedes creen eso, ¿verdad que sí? Pero el Espíritu Santo está aquí, obrando a través de Sus vasos santificados. Y Dios ha puesto en la iglesia ¿qué? Primeramente apóstoles, luego profetas, luego maestros, luego evangelistas, luego pastores (¿Es eso correcto?) para la perfección de la iglesia.
Dios lo ha hecho. No es el predicador que predica, es Dios predicando a través de él. No es el profeta que ve las visiones, es Dios hablando a través de él. “Yo no hago nada si el Padre no me muestra primero lo que tengo que hacer”.
Esa es la razón por la que Él tuvo que subir a Samaria. Es por eso que sucedieron todas las otras cosas. Sigan el transcurso de Su vida y vean si eso no es verdad.
50 Ahora, nos pasamos mucho del tiempo. Pero queremos llamar a unos cuantos enfermos para orar por ellos.
Hermanos, digo esto, y declaro esto como su hermano en Cristo: ¿Qué motivos tengo de estar aquí esta noche? ¿Qué negocio tengo aquí? ¿Por qué estoy aquí en Charlotte, en todo caso? Yo vengo para tratar de animarlos a que crean en el Señor Jesús. Vengo a ayudarles a Uds. Bautistas, y a Uds. Metodistas, y a Uds. Pentecostales, y a Uds. Nazarenos, y a cada uno de ustedes. Vengo a ayudarles. Vengo a decir esto, que Jesús al cual Uds. han estado adorando no es algún credo o forma. Él es un Jesús viviente. Él está con nosotros. “Yo estaré con vosotros, en vosotros, hasta el fin del mundo. Y las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”.
Él tiene que guardar esa Palabra. Si eso no es verdad, entonces la Biblia no es verdad. Si la Biblia no es verdad, entonces Cristo no ha resucitado de entre los muertos; Jesús, el que reclamó ser el Cristo, todavía está en la tumba.
Pero, gracias sean dadas a Dios, Él está viviendo esta noche.
51 Él está aquí en Charlottle ahora mismo. Él es Omnisciente, Omnipresente, Omnipotente, Infinito. Él está en todas partes, todo el tiempo, en todo lugar. Satanás no puede hacer eso, porque Dios es el Único Quien es Omnipotente y Omnisciente y Omnipresente. Él está en todas partes.
“Donde quiera que estén dos o tres congregados en Mi Nombre, Yo estaré en sus medios. Que pidan cualquier cosa en Mi Nombre, Yo lo haré”.
Eso es correcto o está equivocado. Si eso es correcto, entonces la Biblia está correcta. Si eso está errado, entonces la Biblia está errada. Pero si Cristo prometió hacer estas cosas, y si viene a esta audiencia esta noche y hace la misma cosa, viviendo Su vida otra vez de la misma manera que Él lo hizo, ¿creerán Uds. que Él ha resucitado de los muertos y lo aceptarán a Él como su Salvador y sanador? ¿Lo harán? Levanten sus manos, en todas partes, si lo harán. ¿En alguna parte?
Yo no digo que Él lo hará. Yo le he servido a Él ahora por veintitrés años. He estado en el ministerio de este tipo desde que Él me llamó. Hubiera sido desde que tenía dos o tres, cuatro o cinco años, pero yo no lo sabía. Mi gente no era religiosa. No iban a la iglesia. Y por lo tanto, me habría dado cuenta más rápido. Ojalá lo hubieran sido. Así que Uds. críen a sus hijos para servir al Señor y para saber lo que Dios está llamando.
52 Después cuando llegué a la iglesia, me dijeron que era del diablo; y como que eso me asusto a muerte. Bueno, luego, cuando Él vino y me lo dijo, cuando Él me dijo esa noche…
Y yo dije: “Bueno, mis hermanos ministros…”.
Él dijo: “Sí, de esa manera lo hicieron en primer lugar”. Dijo: “Cuando ellos estaban discutiendo la clase de botones que deberían estar en sus sacos, los magos se encontraban allá afuera adorando”.
Y cuando llegó Jesús, los ministros de ese día, los predicadores, dijeron: “Él es Belcebú, el diablo”.
Y el diablo se dio la vuelta y dijo: “Yo sé quién eres Tú. Tú eres el Hijo de Dios”.
Ese diablo sabía más al respecto que los predicadores. No ha cambiado demasiado cuando se trata de lo Sobrenatural.
53 Y luego cuando Pablo y Silas descendieron… Esa pequeña adivina… Los ministros allá arriba dijeron: “Estos hombres están poniendo al mundo al revés. Son unos impostores, son una gente terrible”, dijeron los predicadores y toda la iglesia. “Sáquenlos del país. Bueno, estos hombres debieran de morir. Debiéramos de azotarlos y ponerlos en la cárcel y todo lo demás”. Los predicadores hicieron eso.
Pero cuando esta pequeña adivina, cuando ella los vio dijo: “Pues, estos son hombres de Dios, los cuales nos enseñan los caminos de la vida”.
Entonces Pablo se volvió y reprendió ese espíritu. Él no necesitaba ninguna ayuda del diablo. Eso es correcto.
Pero la pequeña adivina sabía más al respecto que todos esos predicadores ortodoxos. Eso es correcto. Porque ella estaba más sujeta a los espíritus. Ella estaba pervertida, eso es todo. ¿Qué es un adivino? Es un Cristiano pervertido.
Todos Uds. nacieron para ser hijos e hijas de Dios, pero si usted se quiere dar a la bebida, o al mundo, o a cualquiera de las desviaciones o cosas como esas, eso depende de usted —que lo use para el diablo. Seguro, es donde el diablo se apodera de Uds. Cuando Dios los hizo nacer aquí para una cierta cosa, para que hicieran una cierta cosa, luego Uds. le permiten al diablo que se apodere de Uds. Uds. nacieron aquí para ser hijos e hijas de Dios, pero Uds. dejan que el diablo se apodere de Uds., y quieren convertirse en unas muchachas glamorosas y populares y todo como eso. Humíllense a sí mismos ante la mano de Dios para que Dios pueda hacer de ustedes hijos e hijas. Amén.
54 Lamento quitarles el tiempo de esa manera, pero Uds. son una audiencia maravillosa. Y tal vez yo hablé mucho o demasiado fuerte; no es mi intención hacer eso. Pero quiero que sepa, mi querido amigo, que Jesús ha resucitado de los muertos. Él está aquí esta noche en forma de espíritu. Ha estado aquí desde el día que Él resucitó de los muertos. Mucha gente no cree eso.
Ellos no lo creyeron allá atrás. Ellos creen que a Él lo llevaron y… que lo sacaron del sepulcro y que contrataron a una gente para que dijera la misma cosa. La Biblia dice: “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? Verdaderamente Tu Hijo Jesús, Tu Santo Hijo, extendió Su mano para sanar”. La misma cosa, ¿ven?
55 Dios nunca se lleva Su Espíritu; Él se lleva a Su hombre. Él se llevó a Elías, pero su espíritu vino sobre Eliseo. Luego vino sobre Juan el Bautista… esta predicho de nuevo para los últimos días. Así que viene sobre Cristo, sigue viniendo a través de la Iglesia, y continúa a través de la edad de la iglesia. Las mismas cosas que hizo Eliseo hizo Elías —una doble porción. Exactamente esa es la iglesia. “Mayores que estas haréis porque Yo voy a Mi Padre”. Una doble porción del Espíritu continuó.
El diablo se lleva a su hombre, pero nunca su espíritu. Los verdaderos ortodoxos rígidos, almidonados y religiosos que no lo tendrían. Lavándose las manos y diciendo la doxología y repitiendo oraciones y todo lo demás. Tan religioso como puede serlo, pero sigue siendo el diablo.
Jesús le dijo a esos acérrimos, acérrimos maestros… Nada que Ud. pudiera señalar de su vida diciendo que no era santo. No, señor. Ellos tenían que guardar la ley a la letra. Pero sin embargo Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo”, porque ellos le llamaron a Él un espíritu inmundo. Porque Él hizo las mismísimas cosas que yo les estaba diciendo esta noche. Por esa razón dijeron: “Él es un diablo. Él es un adivino. Él es brujo. Porque tiene ese poder, Él es un Belcebú”.
Que el Señor nos ayude ahora mientras inclinamos nuestros rostros.
56 Nuestro bondadoso, Padre celestial, esta es Tu Biblia que yo he estado citándole a la gente. Estando cansado y fatigado, y agotado, sé que no le puedo hacer justicia así, Padre, y no lo pudiera hacer de todas maneras. Pero, yo solo vine a verte a Ti, Señor. Toma estas palabras revueltas de una voz ronca. Y ruego en esta noche, que Tú las esparzas a través de este edificio en cada corazón sincero. Concédelo, Señor.
Por favor, una vez más, manda al Señor Jesús de regreso. Permite que Él venga, Padre. Mientras nos humillamos a nosotros mismos, mientras yo mismo me humillo, y me rindo a Tu Espíritu, que pueda venir y hablar. Que la gente se pueda rendir a sí misma al Espíritu, y que sus deseos sean concedidos.
Ten misericordia de nosotros, Padre. Te pedimos esta bendición en el Nombre de Cristo, el Hijo de Dios. Amén.
[Ruptura en la cinta]…
57 …si Él lo hace, entonces, Ud. está sin excusa.
Ahora, repartimos unas tarjetas de oración. ¿En dónde están los muchachos, Gene, Leo, o alguien? ¿Repartieron alguna tarjeta de oración? ¿Alguien repartió anoche tarjetas de oración? Oh, lo hicieron. ¿Quién las repartió? ¿Billy? ¿En dónde está él? Oh, lo siento. ¿Cuáles repartiste? Del 1 al 50. Muy bien.
¿Quién tiene la tarjeta de oración número 1? Levante su mano. Solo mírela, solo una pequeña tarjetita, la acabamos de repartir. No tenemos una. Solo es una pequeña tarjeta cuadrada. Tiene mi fotografía por un lado, y por el otro lado tiene un número.
Número 1, levante su mano. Tarjeta de oración 1. ¿No? Escuchen. Ahora recuerden, su tiempo… Permítanme decir esto ahora: La tarjeta de oración no es intercambiable. Ud. tiene que venir para acá y Ud. mismo tiene que tomar su tarjeta de oración. Ahora, verifíquenla. Cada persona sube, viene para acá y obtiene su tarjeta de oración, ¿ven? Ven para acá Billy. Viene para acá y escucha las instrucciones que el ministro entrega antes de que yo llegue. Y es allí donde Ud. recibe su tarjeta de oración. Y, por supuesto, si Ud. es llamado y su número no es…
58 Número 1. (Ud. dijo del 1 al 50, ¿no es así?) Número 1, ¿Está aquí? Número 2. Veamos. Muy bien. Número 2. Veamos. Muy bien. Me imagino que el número 1 salió entonces. Muy bien. ¿Puede llevarlos con el ujier por aquel lado? ¿Por aquel lado los va a traer? Muy bien. Tráiganlos por el pasillo, o por donde Ud. quiera, solo para que estén…
Si alguien está lisiado y no se puede levantar, ahora, cuando su número sea llamado, haremos que los ujieres los carguen hasta acá arriba, ¿ven? Muy bien.
Número 1, número 2, número 3. ¿Alguien tiene la tarjeta de oración número 3, podría levantar su mano? No puedo ver muy bien el balcón. Alguien que tenga la tarjeta de oración 3, ¿podría levantar su mano? ¿Es esta la dama, número 4? La tarjeta de oración número 4, ¿levantaría su… allá en la parte de atrás? Lo siento. Venga para acá, señor. ¿Es una dama? [Espacio en blanco en la cinta].
Muy bien.
59 Si nunca nos hemos visto antes el uno al otro, solo levante su mano. Yo nunca la he visto. No conozco a la mujer, nunca la he visto. Ella solamente está parada aquí, eso es todo.
Ahora este es un cuadro muy hermoso para comenzar, esta noche, una repetición de la Escritura. En el capítulo 3 de San Juan un hombre y una mujer se encuentran por primera vez en el pozo. Una era una samaritana y el otro era un judío. Y Jesús comenzó a hablar con la mujer hasta que encontró en dónde estaba su problema. Y le dijo a ella cuál era su problema. Y ella reconoció que era el Mesías.
Ahora, si Él ha resucitado de los muertos, Él puede hacer la misma cosa. Ahora, lo único que me interesa de esta reunión… Me sentí guiado a aceptarla. Yo no pregunté quién la estaba patrocinando, o nada al respecto. No sé qué la está patrocinando, solo un poquito, llevo unos días conociendo el lugar, solo para lograr familiarizarme con la gente de Carolina.
Y el Hermano Moore sentado aquí predicando, él solo… Yo no sabía en dónde iba a hacer. Tratamos de conseguir el auditorio, eso es todo lo que sé. Estoy aquí. Esta es mi primera persona de la noche. Eso es todo lo que sé.
60 Yo nací a millas de distancia aparte de esta mujer. Nunca la he visto. Pero, Jesucristo el Hijo de Dios, Quien está aquí en la forma de Espíritu, ahora, si Él lo hace, Él puede… Si yo me puedo rendir a mi mismo a Él por un don de sanidad Divina, entonces esta mujer puede tener una repetición de aquel día en ese lugar. ¿Es eso cierto? La samaritana. Ahora que el Señor lo conceda. Y toda Su promesa Ud. la creerá y aceptará. Que el Señor lo conceda mientras hablo con la mujer.
Ahora, dama, sin conocerla, y sin habernos encontrado, y sin nunca haber sabido quién es usted o nada, pero Ud. tendría que creer de alguna manera que yo tendría que saberlo, si sé el por qué está Ud. aquí. Yo no tendría ni idea. Ud. solo es una mujer, parada aquí. Yo ni idea tendría de por qué está Ud. aquí. Pero, usted quiere algo, o Ud. pudiera estar aquí como un crítico. Si Ud. lo es, solo observe lo que sucederá, ¿ve? Pero, que yo diga… o, Ud. pudiera serlo, ¿ve? Mire, yo no pudiera saber si Ud. lo es o no. No tengo manera de saber eso, ¿ve? Pero si Ud. solo observa, ¿ve? se dará cuenta.
61 Ahora, siendo Ud. una mujer Cristiana, y está aquí con un propósito. Solo Cristo lo sabe, yo no. Pero, Ud. está consciente de que hay Algo aparte de estar yo aquí. Hay Algo aparte de mí. Espero que todos Uds. observen la expresión en el rostro de cada persona a medida que el Ángel del Señor se acerca a ellos.
La mujer se da cuenta de que algo está sucediendo. No es su hermano la que la hace sentirse de esa forma, ¿ven? Ahora entre la mujer y yo está la misma Columna de Fuego que Uds. ven aquí, está justo entre nosotros ahora.
Ahora, siendo ella una mujer, yo un hombre, sin conocerla a ella, nunca la había visto, entonces Dios tendría que revelarme algo. Ahora si ella quiere sanidad si acaso es enfermedad, o, si es algo financiero, lo que sea por lo que ella está aquí, yo no lo sé. Pero, sea lo que sea, ya fue comprado. Lo que sea que ella quiera, fue comprado en el Calvario. La única cosa que Él pudiera hacer si Él estuviera usando este traje que Él me dio, la única cosa que Él pudiera hacer sería hacer la misma cosa que Él hizo en el pasado. Eso es correcto.
Y ahora, si la dama sería… si Dios concede Su misericordia, oro que Él lo haga. No estoy diciendo que Él lo hará, pero que Él permita que se haga. Yo confío en Él.
62 Ella prometió que lo recibiría a Él. ¿Todos Uds. prometen recibirlo a Él?
Ahora, mientras la mujer… Si el hombre que está aquí en el micrófono está captando todavía mi voz, ella se está alejando de mí. La mujer está preocupada. La veo con una condición grave de nerviosismo mientras va caminando, y de la manera como se toma de las manos, y ella está extremadamente nerviosa. Y otra cosa que tiene la mujer, ella tiene un problema sinusal aquí arriba en su rostro. Y ella está… Eso es correcto. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Ahora creen Uds.?
Ahora observen. Miren, entre más hable con ella… Es por eso que el Espíritu sigue moviéndose. Ahora, dama, Ud. sabe si eso es verdad o no.
63 Ahora, si Ud. solo cree con todo el corazón, tal vez Él me mostrará algo más, siendo que Ud. es como la primera paciente. Porque eso sería…
Ahora, sí, veo que la están revisando. Ud. tiene unos dolores de cabeza muy fuertes, todo el tiempo, dolores de cabeza de migraña. Y la veo entrando y saliendo del hosp… más de un hospital. Anda yendo de hospital en hospital. Y ninguno de esos le va a servir de algo. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
¿Cree Ud. ahora que Él hizo los cielos y la tierra?
Padre celestial, pido por su salud en el Nombre de Jesucristo. Que sea concedido para Tu gloria. Amén. Dios le bendiga, hermana. ¿Cree Ud. ahora con todo su corazón? Vaya regocijándose.
¿Creen Uds.? Ahora Uds. no pueden culpar a la mujer por estar toda preocupada… o, alterada, Uds. también lo estarían, si Uds. fueran sanados. Ahora, ¿qué la sanó a ella? No fui yo. Su fe lo hizo. Solo tengan fe, crean. Ahora sean muy reverentes. Muy reverentes.
64 Ahora, la dama que está aquí, una mujer de edad. Yo nunca la he visto en mi vida. Somos desconocidos el uno al otro. ¿Lo somos, querida hermana? Yo no la conozco, nunca la había visto. Pero si Cristo me permite saber el por qué está Ud. aquí, ¿lo aceptará y lo creerá? Que Él lo conceda.
La primera cosa que veo, si la audiencia puede todavía escuchar mi voz, ella tiene una sombra. Una oscuridad está alrededor de la mujer porque ella está sufriendo con cáncer. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es verdad, ¿no es así, dama? Levante la mano si eso es verdad. ¿Cree Ud.?
Ahora, solo un momento. Hablemos con la dama solo un poco más. Las visiones me debilitan. Como pueden ver que ya lo estoy. Así que yo, solo por ser la primera noche, me voy a tomar mi tiempo. Lo que sea que Él le dijo… Ahora, Ud. escuchó mi voz. Pero, ese no fui yo. Ese fue Él. Yo solo me rendí.
Y ahora, yo solo… Sí, veo que está regresando. Es una oscuridad. Es un cáncer. Es cáncer. Y uno de ellos está localizado en su hombro… en su hombro derecho es donde el cáncer está localizado. ¿Es eso cierto? Ahora vaya creyendo.
Padre celestial, oro por la mujer en el Nombre del Señor Jesús. Concédelo, Señor. Amén.
Tenga fe en Dios. Crea, para que así lo reciba.
65 ¿Cómo le va, dama? Me imagino que somos desconocidos el uno para el otro. No nos conocemos el uno al otro. Ahora, Ud. solo está un poquito emocionada, porque… Esto no le va a molestar, ¿ve? Es el Señor Jesús, no es su hermano. Yo solo soy su hermano. Pero es el Señor Jesús para ayudarnos.
Ahora, si yo pudiera ayudarla y no lo hago, yo sería un bruto, ¿no es así? Pero si yo tuviera alguna forma de ayudarla, dama, por lo que sea que está Ud. aquí, yo haría cualquier cosa que pudiera hacer por usted, y lo haré. Sí, señora. Dios conoce mi corazón. Haría cualquier cosa que yo pudiera. Yo no puedo. Pues vea, simplemente hay limitaciones. Y cuando nací en este mundo, de niño yo vi visiones. Y luego Él se encontró conmigo y me dijo que ese era Su trabajo para que yo lo llevara a cabo aquí en la tierra. Nadie lo creyó. Ellos no le creyeron a Él, así que cuanto menos me creerían a mí, entonces.
Pero, Ud. está consciente que simplemente hay una cosita extraña en este momento. Solo, hay algo, ahora como de un sentir humilde y dulce, alrededor de usted. ¿Es eso así? Ese es el Ángel del Señor que Ud. puede ver en la fotografía.
Ahora eso que Ud. ve en la fotografía está exactamente en el lugar donde está Ud. ahora. Por supuesto, siendo que esto (yo lo llamo dimensión, o canal) en el que yo estoy, lo veo. Está alrededor de Ud., ahora, a medida que viene a usted. Entonces, Él pudiera revelar algo para ayudarla a creer en Él, ¿ve? para que sepa que Él vive. Él la ama a usted.
66 La primera cosa que noté, a medida que Ud. comenzó a moverse, es su sentir, o falta de espiritualidad. Ud. está buscando y queriendo y siempre… Yo veo y aún como una muchachita, parecía como una niña, siempre deseó caminar más de cerca, pero aún no lo ha logrado. Nunca ha llegado a esa categoría. Eso es correcto.
Y yo no estoy leyendo su mente, ¿ve? Pero la veo aún como una persona joven. Y eso es verdad. Ahora, si eso es verdad, si lo es, levante su mano. Él está aquí ahora, ¿ve? Su vida simplemente está abierta delante de usted. Y la veo, también, Ud. está preocupada y agobiada de algo. Ud. está muy nerviosa —una condición muy nerviosa. Y luego veo que hay algo mal con su sangre… o, es una arteria en su cuerpo —una arteria.
Luego Ud. tiene una condición con la que camina, es como una especie de artritis que tiene también. Eso es verdad.
67 Luego veo que se cae. Ud. se cayó recientemente, hace un tiempo, y eso como que la ha molestado. Desde entonces Ud. no se ha sentido bien. Eso es verdad. ¿Es verdad todo eso? Entonces hay Algo aquí cerca que la conoce a usted, ¿no es así? ¿Cree Ud. que es el Jesucristo resucitado? Entonces venga para acá.
¿Qué fue lo que dijo Jesús? “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. ¿Es eso cierto? Entonces esto hago: impongo manos sobre usted, mi amada hermana, en el Nombre de Jesucristo, que pueda recibir el deseo de su corazón, en el Nombre de Cristo. Amén.
Dios le bendiga, hermana. Todo ha dado un giro para usted ahora. Por tanto, usted está sanada y usted continúe su camino regocijándose y dándole las gracias al Señor. Dios le bendiga, hermana.
¿Cree usted? La única cosa que Ud. tiene que hacer es tener fe en Dios.
68 Hermana, la que está sentada aquí en el asiento, ¿quiere terminar con esa ruptura? ¿Piensa que Dios la sanará de esa ruptura y que la pondrá bien? Si lo cree, puede recibirlo. Depende de Ud. si quiere aceptarlo o no. ¿Lo cree Ud. con todo su corazón?
Eso no le agradó al Espíritu Santo en ese momento. El hombre perdió su sanidad, ¿ve? Solo un momento. Ud. tiene que responder a ello. Me ha dejado, ¿ve? se fue a la audiencia. Yo llamé a un hombre y Él no lo captó, ¿ve? Ud. debe responder. Pero, vea, si Él lo llama a usted, Dios no quiere que Ud. se tarde, él quiere que le responda, ¿ve?
69 Sean reverentes.
Hay alguien más en la audiencia que está orando. Es una condición de una sombra oscura. Aquí está delante de mí. Es una mujer. Ella está preocupada de algo. Me parece como si Ud. pudiera ver esa Luz suspendida allá. Aquí viene. Esta sobre la mujer sentada aquí con un vestidito café claro. Sí. Ella está preocupada del cáncer —preocupada al respecto. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Si eso es correcto, levante su mano. La damita que está allí con el vestido café, allí mismo.
Muy bien, dama. No tenga miedo. Él la sanó de ese cáncer justo en ese momento. La fe suya lo tocó a Él y ahora Ud. está bien.
Tenga fe en Dios. No dude. Si puede… ¿Qué hizo ella? Le pido a cualquiera de ustedes que ore. Ud. estaba orando, ¿no es así, dama? Eso es correcto. Eso es correcto, ¿ve?
Ahora, tenga fe.
70 ¿Qué de Uds. que están en el balcón? ¿Están creyendo? Le pido a cualquiera de ustedes: si yo soy el siervo de Dios, y les digo la verdad sobre Dios, Dios tiene que honrar las palabras que yo digo. Yo he hablado de Él, ahora Él está respondiéndome —a través de mí— que yo he dicho la verdad. Si tan solo lo crees. Tengan fe.
Miren hacia acá y digan: “Señor, te creo con todo mi corazón”. Solo créalo. Observe. Ahora, a medida que su fe se mueve, también lo hace el Espíritu Santo. Ahora, crea.
¿Es este el paciente, señor? Discúlpeme, dama. No estoy fuera de mí, aún; es una debilidad. Vean, es un don que se está jalando desde la audiencia. Hay cincuenta a uno que sanan en la audiencia en comparación con los de la plataforma. Esto no sana a las personas. Esto solo eleva la fe de las personas para que acepten lo que Jesús hizo cuando él los sanó al morir, ¿ven? No está sanando en este momento, está expresando lo que Jesús ya hizo, ¿ven? Todos están sanados. Todos fueron salvos en la expiación, pero Ud. tiene que aceptarlo. Ahora, allí está su fe.
71 Es una damita sentada allá usando lentes, orando, con un saquito gris puesto. Como dos personas atrás de esta mujer acaban de recibir oración. Ella está sufriendo con diabetes y quiere ser sanada. Eso es correcto. Levante su mano, dama. Eso es verdad, ¿no es así? Levante su mano de esta manera a la audiencia si eso es verdad.
Usted estaba orando y dijo: “Señor, permite que me llame”. Si es cierto, levante su mano de esta manera. Allí lo tienen. ¿Cómo puedo conocer su oración estando aquí?
¡Es Cristo que ha resucitado de los muertos! ¡Es Él! Es la fe de Uds. haciendo eso. Créanlo. Serán sanados a medida que creen en Él.
72 Ahora, dama, usted… Todos debieran de creer. Y esta dama parada delante de mí, tiene un trayecto de pesar. Ella está muy perturbada por algo. Y es por un hombre —su esposo; está enfermo. Usted tiene un esposo enfermo. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Levante su mano si eso es verdad. Tenga fe.
Ahora, un hombre acaba de venir delante de mí justo entonces, pero no creo que esté en el edificio. Un momento. Ahora, sean reverentes. Todos solo estén orando.
Mire para este lado de nuevo, dama. Tenga fe y crea en Dios, cada uno de ustedes. Solo crean la resurrección del Señor Jesús. Solo imagínenselo a Él parado aquí a mi lado, diciendo: “Tú diles esto, y diles aquello”. Y luego Él tomará… mirando a través de mis ojos para ver algo que está sucediendo, que va a suceder.
Ahora, mientras hablo con la mujer… ¿Cuál fue su problema? Su esposo, ¿no es así? Yo creo. Sí, señor. Eso es correcto.
Ahora, yo capté su espíritu otra vez igual como sucedió con la mujer junto al pozo. Eso es lo que Él estaba haciendo. Él habló con ella un minuto para así poder captar su espíritu.
Usted tiene más problemas. Es sobre un muchacho. Es su hijo —un descarriado. Ese muchacho le ha causado mucho problema. Ese muchacho se encuentra en problemas en este momento. Y está esperando un juicio. Y ese juicio, creo que tiene escrito: “Homicidio”. Eso va a hacer enjuiciado como mañana. Muy pronto. Eso es correcto, ¿no es así? “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
¿Cree Ud.? Vaya y reciba. “Así como lo has creído lo recibirás”. ¡Gloria a Dios!
73 Tenga fe en Dios. Solo creed. Oh, todos ustedes debieran de creer. Esta es su hora, si pueden… si tan solo tienen fe. Miren, Jesús ya hizo la obra. Esto sencillamente es Su amor y gracia para ustedes. Que no saben que Él…
Cleofás y los demás, Él hizo algo que… Ellos caminaron con Él durante todo el día y no lo sabían. Pero de la manera como Él hizo algo, reconocieron que ese era Él. Bueno, he tratado de decirles lo que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, para que de esa manera, Uds. lo puedan reconocer. Uds. han caminado con Él durante mucho tiempo, tal vez en su iglesia, y no lo sabían. Él está aquí. Él está vivo. Él no está muerto.
74 La dama ahora… Creo que esta es la paciente que está delante de mí. Ahora, la mujer me es una desconocida, yo no la conozco. Nunca la he visto en mi vida. ¿Es cierto eso, dama, que somos desconocidos?
Ahora, para el resto de Uds. que están allá. Si Jesús me deja saber… Ahora, Uds. saben que tiene que venir a través de un poder Sobrenatural. Ahora es su actitud lo que es, lo que determina lo que usted obtiene, ¿ve?
Ellos le colocaron un trapo sobre Su cabeza y lo golpearon y dijeron: “Dinos algo”, ¿ven? Pero, Él no hace eso. Es su actitud hacia Él.
Y yo declaro que es Él. El ojo mecánico lo declara que es Él. La ciencia declara que es Él. La Biblia declara que es Él. El Espíritu Santo declara que es Él. Y Él está aquí ahora mismo haciendo la misma obra que hizo, y Ud. está sin excusa.
El descreerme estaría bien. Yo soy un hombre. Pero el descreer Sus obras, sería pecado. Y pecado es incredulidad. “El que no cree ya está condenado”.
Pecado no es beber, cometiendo adulterio. Eso no es pecado. Esos son los atributos del pecado. Ud. hace eso porque Ud. es un incrédulo. Los creyentes no hacen eso.
75 Ahora, si Dios le hablare a la dama. Ella está aquí con un propósito. Yo no lo sé. Pero, si Él le dice a ella cuál es, ¿aceptaría cada uno de ustedes a Jesucristo ahora como su Sanador, para que eso lo concluya de una vez?
Si la mujer pudiera levantar su mano que yo no la conozco, que no sé nada con respecto a ella. ¿Es eso cierto, dama? No he escuchado nada con respecto a ella.
Y llevo tanto en el servicio, y simplemente me debilita que no quiero continuar demasiado; y hay hombres parados alrededor de mí, para tomarme en cualquier momento.
Y ahora, esta dama que está parada delante de mí. Yo no la conozco a ella, pero la veo toda perturbada sobre algo. Sí. La veo entrando a un lugar. Es una clínica o un hospital. Algo por el estilo. Y hay algo mal en ella, está en su esófago. Está en la… aquí ella está… No puede tragar la comida. Pareciera que nada puede ayudar. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
¿Cree Ud. dama? Cristo, Hijo de Dios, sana a esta mujer, oro a Ti, Padre, si hemos hallado gracia en Tus ojos. Permite que ella regrese a casa y sea capaz de comer; que regrese dando testimonio y regocijándose, para la gloria de Dios. En el Nombre de Cristo. Amén.
Dios le bendiga, dama. Vaya creyendo ahora con todo su corazón.
76 Podrían enviar al paciente. Ahora, no, no estoy leyendo sus mentes. Ahora, no piensen eso; eso es pecado. Miren, yo no conozco a esta dama. Ponga su mano en la mía, dama. Si el Señor Jesús me revela de esta manera cuál es su problema, ¿aceptará usted su sanidad?
Yo veo una mesa, y una mujer alejándose de ella con su mano levantada. La dama tiene un problema estomacal. Usted está sosteniendo mi mano. Eso es correcto. Levante su mano si eso es correcto dama. Es por causa de una condición nerviosa. Es péptico, justo en la boca del estomago. Cuando ella come, es ácido, es amargo, se le regresa a los dientes. Ella sufre después de eso. Ella lleva sufriendo con una condición nerviosa por una etapa de su vida, también. Es solo lo que llaman la menopausia. Y eso la pone nerviosa, por la condición de dama. Y eso la ha llevado a una úlcera péptica en el estómago —es prematura, también.
Ahora, el Señor le bendiga, hermana. Vaya regocijándose y feliz de eso. Y las dos condiciones se han ido de usted. Vaya y coma su cena. Dios le bendiga, y que esté bien.
77 Qué si solo oro por usted, ¿lo creerá de todas maneras? Usted está un poquito excitado, ¿ve? Eso es correcto. Pero, ¿prometerá, esta noche, que la misma promesa que Ud. le hizo a Dios, si Él lo sanaba, si permitía que Ud. mejorara; lo aceptara si le digo que Ud. va a recuperarse? Usted le prometió eso a Él. Ahora siga adelante. Usted está sanado. Sírvale a Él con todo su corazón.
No estoy leyendo sus mentes. Para nada.
El problema cardiaco no es nada para que nuestro Señor lo sane. Él puede curar el problema cardiaco así de fácil. ¿Cree Ud. eso? Entonces vaya y acéptelo a Él. Dios le bendiga. Usted quiere que imponga manos sobre usted, ¿no es así? Dios le bendiga, ahora. Vaya y reciba su sanidad.
Digamos “¡Gloria a Dios!”. Todos. Muy bien. Tengan fe. No duden.
78 Soy un desconocido para usted, dama. Pero, yo la veo que se agarra de las cosas cuando se levanta por las mañanas. Ud. tiene artritis. Eso es correcto. Eso como que la estremeció, ¿no es así? Ahora, mueva sus pies de esta manera ahora. ¿Ve que tan fácil se fue? Ahora, solo siga su camino regocijándose y sanada.
Venga creyendo. Tenga fe. Damita, cuando usted se movió de ese asiento, hace un momento, una sombra oscura la cubrió. Pero Dios puede sanar cáncer de la misma forma que puede sanar un dolor de muelas o cualquier cosa. ¿Cree Ud. eso? ¿Acepta Ud. su sanidad ahora? Venga par acá.
Tu demonio, quizá te puedas esconder del doctor, pero no te puedes esconder de Dios. Sal de ella, en el Nombre de Jesucristo. Te ordeno que salgas de ella.
Digamos: “¡Gloria a Dios!”. ¿Creen ustedes? Tengan fe. ¡Miren y vivan!
79 Tiene algo mal en sus pies y piernas, ¿no es así, dama? La que está sentada allá, orando, Cuando esa dama fue sanada hace unos minutos, algo se le dijo a ella, algo muy extraño la golpeó. ¿Es eso cierto? Si es así, levante su mano de esa forma para que la audiencia pueda verlo. Eso es correcto, ¿ven?
Yo la vi a Ud. aquí en la plataforma. Esa es la razón que supe que Ud. estaba allá. Amén. ¿Le cree Ud. a Él? ¿Acepta su sanidad?
Para que pueda saber: la dama que está sentada al lado suyo allí. Míreme, dama. ¿Me cree que soy Su profeta… Su siervo? ¿Se quiere deshacer de esa alta presión de sangre? ¿Cree Ud. que Jesucristo la sana? Levante su mano si eso es correcto, ¿ve? Amén.
Un hombre que está sentado al lado de ella tiene un problema cardiaco. Él quiere aliviarse de un problema cardiaco, también. ¿No es así, señor? Eso es así, ¿ve? Ud. tiene un problema cardiaco.
El siguiente hombre tiene diabetes. ¿Piensa Ud. que Dios lo va a sanar de su diabetes, señor?
80 ¿Creen ustedes? Muy bien. Si Uds. lo creen, pongan manos unos sobre otros. No me importa lo que esté mal con ustedes. Pudiera ser el momento para que me vaya.
Oh, Jesús, Hijo de Dios, yo oro, oro en fe, y pido que en el Nombre del Señor Jesucristo, que Tú sanes a cada persona que está aquí.
Satanás, ¡Sal de ellos!
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