OBRAS DEL MENSAJE


La Vida Es El Sanador
Indianapolis, Indiana, E.U.A.
56-0612
1 Buenas noches, amigos. Inclinemos nuestros rostros para una palabra de oración.
Nuestro Padre celestial, te damos gracias por este otro privilegio que tenemos de congregarnos en este maravilloso y gigantesco tabernáculo aquí que nuestro amado hermano ha dedicado a Ti hace muchos años: desde entonces, ha sido una luz resplandeciente para el mundo, y ha guiado a la nación a la oración temprano por la mañana a través de su programa radial.
Te damos gracias por todo aquello por lo cual el tabernáculo Cadle se para, y eso es por Jesucristo. Y estamos agradecidos por el privilegio de estar reunidos aquí esta noche para esta gran convención que se está llevando a cabo.
Rogamos, Padre, que esto sea un memorial para todo el mundo de los incrédulos: que Jesucristo aún vive y reina. Concede que Su Presencia sea de tal manera con nosotros en esta noche y tan predominante, al grado que eche fuera todo vestigio de duda, y que el Espíritu Santo pueda tener la preeminencia en el predicador y en el oyente. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús. Amén. Tomen asiento.
2 Que el Dios del cielo los bendiga a todos ricamente en esta noche, a medida que ministramos en Su Nombre. Y que… Anoche llegué un poco tarde, pero yo… Satanás siempre está trabajando en ambos extremos de la línea, Uds, saben, y Dios también.
Pero tuve que conducir rápido para llegar aquí anoche, y nunca pensé acerca de Uds. sentados allí abanicándose, y yo, yo mismo, pues, yo también tenía calor aquí arriba.
Pero estamos procurando, por la gracia de Dios, escapar de un lugar más caliente. Así que, ni siquiera tendremos esta clase de ventilador allí abajo. Así que, estamos agradecidos que no vamos en esa dirección. Y estamos procurando llevar con nosotros a todos los que podamos en la otra dirección. Eso lo decimos por medio de la gracia con temor y temblor en nuestro corazón, ocupándonos de nuestra salvación. Que el Señor les bendiga.
3 ¿Cuántos aquí conocen a F.F. Bosworth? Veamos sus manos. Recibí una llamada de larga distancia de parte de él hace unos momentos. Piensan que él está muriendo, y tiene casi cien años de edad, predicó desde este mismo púlpito aquí. Tuvo grandes campañas aquí hace años en el Tabernáculo Cadle. Yo he estado asociado estrechamente con él durante los últimos ocho o diez años. Él ha estado en ultramar conmigo. Y acercándose casi a los cien años de edad, él sencillamente ha estado demasiado débil para viajar últimamente.
Y la Sra. Bosworth me llamó y dijo que él estaba muy enfermo. Yo le di a ella la seguridad de que nosotros, el pueblo aquí en el tabernáculo esta noche, nos uniríamos en oración por el hermano Bosworth. Y ahora, hagamos eso mientras inclinamos nuestros rostros.
4 Nuestro Padre celestial, yo he contemplado a ese anciano Patriarca del Evangelio, lo he visto pararse valientemente en el púlpito sin temor, proclamando el gran mensaje del Señor Jesús; sabiendo que envejecido y anciano como él está esta noche, y postrado allá en Miami en una condición muy seria; sabiendo que yo estoy parado en sus pasos aquí, donde él se paró frente al mismo púlpito hace muchos años predicando las inescrutables riquezas de Jesucristo…
Y al parecer, hasta donde sabemos, él está cerca del fin de la jornada. Y rogamos, Padre, si eso fuere así, que Tú recibas su alma en paz. Pero si fuera posible, pedimos que si Tú tienes una pequeña obra aún para que él haga aquí en la tierra, que Tú lo libres de este asedio. Esas son nuestras oraciones siendo que somos miles los que acudimos a Ti en esta noche. Y sin duda, día y noche, si ellos tan sólo supieran esto, estarían orando por él.
Dios, te rogamos que lo liberes. Y pedimos que Tú consueles a su esposa y a sus hijos mientras que ellos están esperando respuesta del cielo. Estamos tan contentos de saber que sus pecados están bajo la Sangre, como un soldado valiente con muchas estrellas resplandecientes allá, no sólo allá, sino aquí en la tierra como ministro saliendo a predicar el Evangelio así como él lo presentó. Y oramos por el hermano Bosworth, sinceramente con todos nuestros corazones en el Nombre de Jesucristo. Amén. Que Dios bendiga su alma tan valerosa.
5 Ahora, el hermano Bosworth se ha parado conmigo en muchas grandes batallas. Hace varios años, vinimos del África. Y sin embargo un hombre cerca de los ochenta, él todavía era bueno en el frente de batalla.
Yo creo (no digo esto por prejuicio, no porque él está enfermo, pero lo he dicho en las cintas y alrededor del mundo) que yo creo que el hermano Bosworth conoce más de la Biblia sobre la sanidad Divina que cualquier hombre que yo haya conocido en mi vida. Eso es correcto.
Y no sólo eso, sino que él vive todo lo que enseña. Uds. saben que es mejor vivir un sermón que predicar uno. Pienso que eso es mucho mejor. Todos pensamos así al respecto. Vívanme un sermón. Nosotros somos epístolas escritas, leídas de todos los hombres.
6 Ahora, tengo unas cuantas cosas aquí que quería decir antes de que comencemos a predicar. Ahora, mañana en la noche… Esta noche voy hablar otra vez sobre sanidad Divina, y mañana en la noche puede que cambie un poquito el programa, pero todavía estaré orando por los enfermos.
Pero en ocasiones surge la pregunta aquí en las reuniones sobre qué es lo que me debilita. Quiero responder esa pregunta lo más rápido posible. No hay manera de responder ampliamente. A veces ellos no me dejan que me quede sino sólo unos momentos. Aquí están sentados los muchachos en la fosa aquí. El hermano Wood está en alguna parte, y mi hijo estará parado al final de la línea. Ellos me vigilan. Es una unción. Es como estar en otro mundo.
Para Uds. científicos, es otra dimensión. Uno está regresando por la corriente del tiempo a través de la vida de un hombre o una mujer. Es el previo conocimiento de Dios que me dice lo que fue y lo que ha de ser.
7 Nada puede sanar. La sanidad ya fue comprada en el Calvario. Ninguna otra sanidad puede venir sino de allí. Ya está hecha. Es su fe individual en el Señor Jesús.
Por lo tanto, yo pudiera decir esto. ¿Se fijaron en San Juan 5, como les pedí que leyeran anoche? Toda la virtud del Ángel salía del agua, con el primero que era sanado.
Daniel, el profeta, vio una sola visión; él dice que estuvo turbado de la cabeza por muchos días. Una mujer tocó el manto del Señor Jesús, y Él dijo: “Yo percibo que virtud ha salido de Mí”: se debilitó, debilidad.
Mucha gente que son espirituales o profetas son consideradas neuróticas. ¿Cuántos saben eso? Veamos sólo unos ejemplos para que el hombre natural lo pueda entender. Tomemos… Yo pienso que el más grande escritor de canciones populares de aquí de América fue Steven Foster; él era poeta. Y él entraba en la inspiración, y cuando llegaba allá, él escribía una canción. Luego cuando bajaba, él… él se emborrachaba. Él simplemente no sabía qué hacer consigo mismo.
Finalmente, una vez cuando salió de la inspiración, llamó a un sirviente, y tomó una navaja y se suicidó: Steven Foster.
8 ¿Cuántos alguna vez escucharon acerca de este William Cowper que escribió ese canto famoso? “Hay una fuente llena de sangre sacada de las venas de Emanuel, donde los pecadores que se sumergen debajo del raudal, pierden todas sus manchas de culpabilidad” Yo estuve parado junto a su tumba no hace mucho en Londres, Inglaterra. Estuve allí para orar por el rey George. Incliné mi rostro y lloré. Él fue considerado un neurótico, loco.
Cuando escribió ese canto: “Hay Una Fuente Llena Con Sangre”, (muchos de Uds. han oído la historia al respecto), él se subió a un taxi y trató de encontrar el río para suicidarse. Él salió de esa inspiración. Él no sabía en dónde estaba.
Miren a Jonás, el profeta. Dios le dio un mensaje. Y él lo predicó con tal fuerza a una ciudad más grande que Indianápolis. Y él fue por las calles proclamando el mensaje de Dios con tal fuerza, que aun la gente vistió de cilicio a los animales.
Y cuando la inspiración le dejó, él se sentó debajo de una pequeña calabacera y oró para que Dios le quitara la vida (¿ven?), al salir de la inspiración.
9 Allí estaba Elías, el profeta. Dios le dio inspiración; él llamó a todos los profetas de Baal y probó que era Dios. Él hizo caer fuego del cielo y llovió el mismo día. Y cuando la inspiración lo dejó, él vagó por el desierto por cuarenta días y noches, y Dios lo encontró metido en una cueva en alguna parte. ¿Es correcto eso?
Así que, no se extrañen de eso. Es Dios. No existe manera de explicarlo. Uno entra en otro mundo. Y cuando regresa… Si una sola visión haría que Daniel se sintiera turbado de la cabeza por muchos días, ¿qué piensan Uds. de una visión tras otra tras otra?
Si un solo jalón de virtud por parte de aquella mujer que haló el don de Dios a través de Su Hijo, Cristo Jesús, haría que virtud saliera del Hijo de Dios, y que Él se debilitara; ¿qué le haría a un pecador salvado por gracia, el mismo Espíritu obrando?
10 Y a veces, la gente está pensando que sería algo que yo pudiera hacer por ellos. No hay nada que yo pueda hacer. Si pudiera y no lo hiciera, yo sería una bestia bruta. Lo único que yo le puedo hacer a Ud. es apuntarlo hacia el Cordero de Dios quien lo ha hecho todo por Ud.
Yo no me considero predicador, pero mi don es otra cosa. Y todo lo que obra juntamente con la predicación tiene que estar basado en la Palabra. Y todo eso obra junto para confirmar la Presencia del Dios viviente con nosotros. Y es enteramente de Dios.
Y a veces de esa manera… Cuando repartimos tarjetas de oración, eso es para mantener una línea en orden. El hombre por quien acabamos de orar fue el que introdujo esto. Hace años, Uds. los antiguos aquí en el tabernáculo… los que acostumbraban a venir, mejor dicho, Uds. recuerdan cuando el Sr. Bosworth tuvo sus líneas de oración aquí en el Tabernáculo Cadle, hace veinte, treinta años o más. Así es como él oraba por ellos: formándolos en fila.
11 Oh, nosotros solíamos enviar cien o doscientas tarjetas de oración a cada ministro que estaba cooperando en las reuniones… Eso no funcionó. La primera vez que llegamos allí, el primer ministro metía a su grupo y eso era todo. El resto de ellos no entraba. Eso causó contienda entre los ministros.
Luego comenzamos a llevarnos a alguien con nosotros y les dejamos repartir todas las tarjetas de oración el primer día. Todos los que estaban allí, por orden de llegada. Eso restringía al hombre que no pudo llegar allí el primer día, no había necesidad de venir. Él nunca entraría a la línea de oración, porque si él llegaba el segundo día o la segunda hora, él no tenía oportunidad.
Así que entonces, comenzamos a llevarnos a alguien con nosotros para que repartiera tarjetas de oración cada día. Y cuando hacíamos eso, dejábamos que un niñito se sentara en el asiento de enfrente y comenzara a contar. Adondequiera que él dejaba de contar, por allí comenzábamos. Lo crean o no, la gente ponía a sus niñitos allí arriba, sabían exactamente en donde estaba la tarjeta de oración de mamá. Eso no funcionó.
12 Así que, tuvimos muchas cosas.
Así que, cada día repartimos nuevas tarjetas de oración. Los recién llegados tienen derecho de entrar… de obtener una tarjeta de oración. Pero la tarjeta de oración no significa nada, y cada noche… No comenzamos desde la número uno; comenzamos quizás desde la diez, veinte, treinta, cincuenta, noventa, cien o en alguna parte y venimos hacia atrás, hacia adelante y las mezclamos y de todas las maneras.
Así que, nadie sabe. Ninguno. Los hombres que las están repartiendo nunca saben. Yo mismo no sé hasta que llego aquí. Y dondequiera que me siento dirigido a comenzar, de allí es de donde comienzo. No traemos a muchos aquí. Porque lo único que se persigue con esto es lograr que la inspiración comience.
Es una lástima que sólo tengamos cinco días en este grande tabernáculo. Más o menos cuando hemos ahuyentado todos los fantasmas y Uds. ya no me tienen miedo, entonces es hora de irnos. Sólo observen cómo la reunión, como crece el poder de la reunión cada vez. Observen cómo el Espíritu baja cuando Uds. empiezan a alejar esas pequeñas dudas de su mente, vean cómo Él sale allí y lo capta. Hay más sanados allá en la audiencia de los que hay en la plataforma, muchas veces más.
13 La idea no es tocarme a mí; es tocarlo a Él. Ahora, en América, es muy difícil de hacer llegar esto a ellos. Ellos están acostumbrados a que la gente imponga las manos sobre ellos. Eso está bien. Esa era la antigua costumbre judía. La costumbre gentil era: “Yo no soy digno de que Tú entres bajo mi techado, sólo di la Palabra y mi siervo vivirá”. (Él conocía la autoridad de la Palabra, porque él dijo que él era un hombre bajo autoridad).
Así que ahora, por eso es que repartimos tarjetas de oración. Todos pueden recibir una cada noche a medida que los muchachos las reparten.
Y ahora, la cosa principal es sentarse con un corazón abierto y decir: “Señor Jesús, yo creo”. Y yo reto su fe. Vean lo que sucede si Uds. hacen eso. Desde lo profundo de su alma simplemente saque todo de Ud., y diga: “Señor, yo creo”.
Ahora, yo no tengo manera alguna de saber quién es quién, y lo que Él va a decir, pero Él lo hace Él mismo. Eso es soberanamente. Yo no puedo hacerlo obrar. Eso sería telepatía. No es que yo lo hago obrar; Eso me hace obrar a mí. Yo no lo hago obrar. Así que simplemente miren, vivan, y crean.
14 Ahora, deseo decir esto pues tal vez hay doctores médicos sentados aquí cerca. Quiero decirles esto a los doctores médicos. Mientras lo tengo apuntado aquí, y es que nosotros no tenemos nada en contra de la práctica de la medicina, o cirugía, hospitales, o lo que sea. Estamos muy agradecidos por esas cosas en estos días. Ellos no deberían ser necesitados, pero bajo las condiciones en que vivimos, tenemos que tenerlos. Nunca fue la intención de Dios de que un hombre tuviera que someterse a operaciones y cosas así. Llegaremos a eso más adelante. Pero necesitamos tenerlos.
Y estamos agradecidos por los doctores, pero ¿saben qué? De todos… Estamos viviendo en un día cuando tenemos los mejores doctores que hayamos tenido. Tenemos los mejores medicamentos con los que hayamos practicado. Los mejores hospitales que hayamos tenido. Y tenemos más enfermedad y dolencias de las que el mundo haya conocido jamás, porque tenemos más pecado e incredulidad que el mundo haya conocido alguna vez. Allí es donde está el problema. Así está predicho.
15 De todas las excelentes medicinas (sólo para esto mientras avanzamos… Todas las excelentes medicinas que tenemos en el mundo, no tenemos una sola medicina que cure alguna enfermedad. ¿Saben eso? No tenemos una sola medicina que cure un resfriado común. Centenares mueren anualmente, y además doctores, con un resfriado.
No tenemos una sola enfermedad que sane una cortada con cuchillo. Tan común como lo es una cortada, no tenemos una sola medicina que la sane. ¿Por qué? Dios dijo que Él sanaba toda enfermedad.
Fíjense en esto, deseo preguntarles algo. Por ejemplo, ¿qué si esta noche yo tuviera una cortada en mi mano, aquí mismo en la plataforma? No existe una medicina en el mundo que pudiera sanar esa herida. Ahora, escuchen atentamente.
16 Cualquier medicina que sanaría una cortada en mi mano sanaría una cortada en mi saco; sanaría una cortada en este púlpito. Ahora, Ud. dice: “Hermano Branham, Ud. se está volviendo fanático. La medicina no fue hecha para sanar su saco. Fue hecha para sanar su mano”.
Muy bien, permítanme cortarme la mano, y caeré muerto, y ellos vengan y me lleven a la morgue y me inyecten algún tipo de líquido que me hará lucir natural durante cincuenta años. Llamen a los mejores médicos del mundo: que ellos cosan ese lugar, me suministren una inyección de penicilina todos los días, me pongan antibióticos allí y todo lo que deseen. Y de aquí a cincuenta años esa cortada estará igual a como cuando fue hecha.
Si la medicina fue hecha para sanar el cuerpo humano, ¿por qué entonces no lo sana? ¿Es eso correcto? ¿Por qué? La medicina no crea tejido. La medicina únicamente lo mantiene limpio mientras que Dios crea tejido; solamente la naturaleza puede hacerlo.
17 ¿Qué si yo estuviera encendiendo mi carro con la manivela, y me quebrara el brazo, y corriera donde el doctor, y dijera: “Oye, sanador, sana mi brazo rápidamente. Yo tengo que terminar de encender mi carro?” Él sabría que algo no está bien de la mente. Él diría: “Yo puedo componerte el brazo. Yo estudio la anatomía. Yo puedo componer un brazo, pero hay un solo sanador, ése es Dios”. Dios tiene que producir el calcio y esa cosa que entra en el hueso para sanarlo.
Dios no puede… quiero decir, el hombre no puede crear células. Pues, Ud. dice: “Hermano Branham, la razón que eso no sana es porque la vida ha salido de su cuerpo”. Correcto.
Ahora, si la vida ha salido del cuerpo, entonces ¿por qué la medicina no lo sana? Porque la medicina no es el sanador. La vida es el sanador. Y si Uds. me dicen a mí qué es la vida, yo les diré a Uds. quién es Dios. Él vino para que Uds. pudieran tener vida abundantemente. Es la vida lo que lo hace. Si tan sólo Uds. pudieran entender eso.
18 Miren, yo digo esto porque mi esposa no está aquí. Pero el pensar cómo es que Dios en Su misericordia, cómo es que la Palabra hablada creó los cielos y la tierra. La propia tierra sobre la cual Uds. están sentados esta noche es la Palabra de Dios manifestada. Si Él no la hizo, ¿dónde obtuvo Él el material para hacerla? Es la Palabra de Dios manifestada.
Yo me estaba peinando los pocos cabellos que me quedan. Mi esposa me dijo recientemente, ella dijo: “Billy, estás quedando calvo, cariño”.
Yo dije: “Pero yo no he perdido ni uno solo de ellos”.
Ella dijo: “¿Qué?”
Yo dije: “No he perdido uno solo de ellos”.
Ella dijo: “Dime en dónde están”.
Yo dije: “Te diré… te responderé si tú me respondes a mí”.
Ella dijo: “De acuerdo”.
Yo dije: “¿Dónde estaban ellos antes de que yo los tuviera?” Ellos no estaban, luego estuvieron, luego no están. Dondequiera que estaban antes de que yo los tuviera, ellos están allí esperando que yo vaya a ellos. Amén. Gracias.
19 Dios no es nada misterioso. Ud. lo era. Algo tuvo que morir para que Ud. viviera en esta noche. ¿Sabían eso? Si Ud. come carne de res, la vaca murió. Si Ud. come carne de cerdo, el cerdo murió. Si Ud. come repollo, el repollo murió. Si Ud. come papas, la papa murió. Se requiere muerte para producir vida.
Por lo tanto, Cristo murió para que Ud. pueda vivir eternamente y tenga vida eterna. Y no importa cuánta religión Ud. tenga, se necesita salvación para traer Vida. Si empiezo hablar sobre eso me saldré de mi tema aquí. Entraremos en eso mañana en la noche y más adelante. Ahora… Pero eso es verdad.
20 Un individuo me dijo no hace mucho cuando yo estaba predicando acerca de Abraham cuando él estaba sentado allí en su tienda. Y Dios se le apareció y dos ángeles. Él dijo: “¿Me quiere Ud. decir, predicador, que ése era Dios?”
Yo dije: “Ése era Dios”. Él dijo… Yo dije: “La Biblia así lo dice”.
Él dijo: “¿Cómo era Él?”
Yo dije: “Sí, señor, Él se sentó allí y bebió la leche de la vaca, y comió la mantequilla, e incluso la becerra, y pan de maíz. (Eso es correcto). Dios Todopoderoso, Él mismo”. Yo dije: “Ud. limita a Dios a sus pequeños pensamientos”. Yo dije: “El mismísimo Creador de los cielos y la tierra, lo único que Él hizo fue salir allí y dijo: Miguel, ven aquí. Gabriel, ven acá. Fiu. Levantó unos pocos… de lo que nuestro cuerpo está hecho. Un poco de petróleo y luz cósmica y potasio y así por el estilo, le dio forma, y lo habló a existencia, y metió los ángeles en él, y Él mismo entró cuando tuvo hambre”.
Después que Él bendijo a Abraham y le dijo lo que sucedería, salió de allí, y se fue otra vez a la eternidad. Ése es nuestro Dios.
Así que, ¿qué diferencia hace si estamos pereciendo en el cementerio o lo que sea? Si nuestra alma está anclada en Cristo, tenemos seguridad de la resurrección algún día glorioso. Eso es correcto.
21 Todas estas cositas que se están moviendo ahora, estas rueditas (ruedas mortales) que están girando, todo viene por el programa de Dios. Eso es correcto. Así que Él sabe cómo cuidar de ellas si Ud. sólo le permite a Él tenerlas. Si Ud. las guarda, Ud. las perderá. Si Ud. se las da a Él, Ud. las hallará. Eso es correcto. Pero asegúrese de—de dársela a Él y dele a Él toda su mente y sus pensamientos en esta noche ahora, para que Él pueda tener la preeminencia en su corazón. Haga a un lado, ponga a un lado todo pecado (eso es incredulidad), y el peso que tan fácilmente le asedia, ahora, para que corramos con paciencia esta carrera que tenemos por delante, mirando al ejemplo: Jesucristo, el Hijo de Dios.
Ahora, como lectura de la Escritura… Estaba mirando ese reloj anoche y tenía las dos en punto, y todavía tiene las dos en punto. Así que, vale más que ponga mi reloj aquí.
Ahora, en Salmos 103, leemos esto:
Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
¿Saben Uds. que en esta póliza tenemos beneficios? ¿Creen eso? Beneficios. Casi todos Uds. tienen una póliza de seguros, ¿no es así? Prácticamente todo el mundo la tiene hoy; algunos de sus seguros son malos. Yo mismo no tengo ninguno.
22 No hace mucho un agente de seguros vino a mi casa, un amigo mío, dijo: “Billy, quiero venderte una póliza de seguros”.
Yo me cansé tanto de lidiar con ellos; dije: “Yo tengo una”.
Y mi esposa se dio la vuelta como para pensar que yo estaba mintiendo. Ella dijo: “Pues, Bill”.
Y yo dije: “Ya tengo”.
Ella dijo…
“¿Qué clase de seguro tiene Ud.?” El agente de seguros dijo: “Qué”, dijo, “¿con cuál compañía está?”
Yo dije: “Bendita seguridad, Jesús es mío, oh qué anticipo de gloria divina, heredero de la salvación, comprado por Dios, nacido de Su Espíritu, lavado en Su Sangre”.
Él dijo: “Eso está muy bien, Billy, pero eso no te pondrá en el cementerio”.
Yo dije: “Pero me sacará. No me preocupa entrar. Es salir”. Y eso es…
23 La naturaleza me dice que yo iré allí; Dios me dijo que Él me sacaría. Así que eso es lo principal. Yo quiero tener la seguridad de salir. Quiero decir como dijo Pablo: “Ese grande y oscuro canal que está puesto delante de cada uno de nosotros. Cada vez que nuestro corazón late, nos acercamos un paso más a ese grande y oscuro lugar llamado muerte”.
Pero cuando yo llegue al final de mi jornada, y mi corazón deje de latir, yo no quiero ser un cobarde; yo quiero arroparme en los mantos de Su justicia, entraré a eso, sabiendo esto: yo lo conozco a Él en el poder de Su resurrección, sabiendo que cuando Él me llame de entre los muertos, yo saldré. Eso es lo principal. Esa es la seguridad en la que estamos en esta noche: La seguridad bendita.
La Biblia dice: “No olvides los beneficios de esta póliza”. Ahora, mientras que Ud. tiene esta seguridad, Ud. tiene un beneficio también. David clamó: “Y no olvides ninguno de Sus beneficios”. ¿Qué son ellos, David? “Quien perdona toda tu iniquidad; quien sana todas tus dolencias”. Qué hermoso saludo tenemos aquí bajo consideración. Ahondemos en ello sólo por un momento.
24 Dios… Cuando el hombre fue hecho y puesto aquí en la tierra, nos damos cuenta que él fue hecho para no pecar. Él fue hecho un hombre perfecto. El pecado es lo que causó la caída y ahora, él está en un aspecto doble. Él es… Uno, él es espíritu. Luego, él es material. Uno, él es celestial, un hijo de Dios. El siguiente, él es una criatura de destino. Y él tiene que regresar al polvo por causa de la caída. Y Jesús vino para redimir a ese hombre.
Ahora, quiero que noten. La enfermedad y el pecado están estrechamente asociados, que es casi como el alma y el cuerpo. Es inseparable. El hombre tiene que morir. Su alma está llena de pecado, y su cuerpo está lleno de enfermedad, y la muerte está pronunciada sobre él. Él tiene que morir. Su alma está enferma y su cuerpo está enfermo.
Y Jesús vino para redimir a ambos (eso es correcto), no a uno sólo. Su alma… Él vino a traer redención completa. Y nosotros únicamente tenemos las arras de nuestra salvación completa ahora mismo. Si no hay sanidad Divina ahora, no hay resurrección del cuerpo. Eso es correcto.
25 Nosotros tenemos un anticipo de gloria divina. ¿Qué será cuando lo veamos a Él cara a cara? ¿Qué será cuando nosotros…? Si el Dios Todopoderoso puede sanar a una persona llena de cáncer (la cual no es nada sino una sombra) y levantarla, ¿qué será esa gloriosa resurrección cuando Él venga?
Cuando Dios lo puso a Ud. aquí en la tierra… Muchos de Uds. hombres y mujeres aquí esta noche poniéndose canosos, hace algunos años, Uds. eran novios, caminaron hasta el altar y se casaron. ¿Se acuerdan cómo lucía mamá, qué bonita? ¿Esos ojos hermosos? Y ¿cómo el cabello de papá era negro? No ha… Al poco tiempo, Ud. comienza a decir: “Madre, te está saliendo una arruga debajo de esos ojos”. “Papá, ese cabello se te está poniendo un poco gris”. ¿Qué sucede? La muerte entró. Eso es correcto.
26 Dios lo levantó a Ud. hasta cierta edad. No hace mucho le pregunté al doctor en Louisville, Kentucky, cuando hablaba de mi viaje al África. Yo dije: “Doctor, quiero que Ud. me pruebe algo científicamente”.
Él dijo: “Muy bien, señor”.
Yo dije: “¿Es verdad (quiero hacerle la pregunta primero), que cada vez que como, yo renuevo mi vida?”
Él dijo: “Eso es correcto. Crea células sanguíneas”.
Yo dije: “¿Por qué es? Cuando yo tenía quince, dieciséis años de edad, comía la misma clase de comida que estoy comiendo ahora; y cada vez que comía me hacía más grande y más fuerte. Estoy comiendo la misma comida, sólo que más y mejor, pero me estoy poniendo más viejo y más débil todo el tiempo. ¿Por qué es, si estoy vertiendo agua de un vaso a otro y empieza a llenarse y yo vierto más rápido y comienza a bajar? Muéstreme el por qué científicamente”.
Si yo estoy comiendo la misma comida, metiéndola en el mismo cuerpo y una vez yo estaba creciendo y haciéndome fuerte y grande, y luego de repente comencé a decaer, no importa cuánto ponga yo en él, me estoy poniendo más viejo y más viejo, y más viejo todo el tiempo. Porque Dios lo ha dicho. Así es.
No hay manera en el mundo para probarlo científicamente. Nosotros no acudimos a la ciencia. Acudimos a Dios.
27 Un hombre dijo no hace mucho, él dijo: “Cualquier cosa que no está probada científicamente no es real”.
Yo dije: “Yo diré eso a la inversa. Cualquier cosa que puede ser probada científicamente no es real”.
Pues, dijo él: “Ud. debe estar mal de la mente”.
Y yo dije: “Bueno, quiero probarle algo”.
Él dijo: “Si yo no puedo probarlo científicamente, no lo creeré”.
Yo dije: “¿Cree Ud. que tiene una mente?” Dije: “Muéstreme científicamente qué es su mente. ¿Tiene Ud. una esposa e hijos? Muéstreme lo que es el amor”.
Todo lo que es eterno, todo lo que es real no es probado científicamente. Toda la armadura de Dios es completamente sobrenatural: Amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, amabilidad, paciencia, fe. Cada armadura… toda la armadura de la cristiandad es sobrenatural.
Entonces, ¿Por qué no deberíamos nosotros creer en cosas sobrenaturales, si toda la armadura de la fe cristiana es sobrenatural? Nosotros miramos lo que no se ve; no lo que vemos. Todo lo que vemos es perecedero, vino de la tierra. Pero nosotros miramos cosas que no vemos, y por fe lo creemos y lo aceptamos.
28 ¿Qué son las enfermedades? ¿Qué es esta cosa espantosa que viene sobre la gente? Diagnostiquémoslo por un momento.
Algunas personas han llegado a decir que la enfermedad era una bendición. Yo escuché a un ministro por la radio no hace mucho, decir que Dios puso enfermedad sobre la gente para mostrar la humildad de ellos, y para que sufrieran por Él, y para mostrar paciencia. Si eso fuera la verdad, entonces Jesús hizo fracasar Su propia causa. Él hizo fracasar Su propio propósito.
Eso no es Escritural en ninguna parte de la Biblia, ningún apóstol, o ningún profeta, ni siquiera Jesús mismo, nunca declaró que eso fuera la verdad. Eso es un pensamiento negativo.
Y Ud. está tratando de excusar su incredulidad, predicador al esconderse detrás de tal teoría como esa. Esa no es la Palabra de Dios. Lo que necesitamos hoy en día es un avivamiento chapado a la antigua enviado por Dios, regresar a la Biblia y al bautismo del Espíritu Santo siendo predicado en el poder de la resurrección de Jesucristo, para llevar a la gente nuevamente a una fe viviente en un Dios resucitado, no alguna teología muerta que hace años ya no existe y que fue incubada por diferentes denominaciones. Necesitamos una fe viviente de la Biblia.
29 Noten, ¿qué son las enfermedades? Nosotros las miramos y las llamamos: “Bueno, cáncer, neumonía”. Y enfermedades así. Eso son términos médicos. La Biblia lo llama: demonios. Y si son demonios, tiene que venir de la esfera de lo sobrenatural. Tomemos…
Uno de los más grandes asesinos que tenemos es el cáncer. Diagnostiquemos el cáncer por unos momentos. ¿Qué es el cáncer? El griego… La palabra… es una palabra médica que viene de cangrejo, “muchas patas”. Existen varias clases distintas de cáncer: el cáncer rosado, cáncer negro, el cáncer Sarcomas.
Ahora, permítanme preguntarles algo. Hubo un tiempo cuando Uds. no estaban en esta tierra. Uds. no eran nada. Pero habrá un tiempo en que Uds. siempre serán algo o estarán en alguna parte. Así que, piensen en esto: entretanto que la eternidad dure, Uds. estarán en alguna parte o serán algo.
30 ¿Cómo llegaron Uds. aquí a la tierra? Ahora, es una audiencia mixta. Uds. escuchen a un doctor. Yo soy su hermano. Escuchen, a través del santo matrimonio, a través del germen… El germen de vida proviene del macho. La hembra produce el huevo. El germen sale de la célula de sangre del macho. Cualquiera debería saber eso.
Uds. personas aquí de las granjas, muchas de Uds. lo saben. Tomen Uds. a una gallina que pueda poner un huevo. Pero si el ave macho no ha estado con ella, jamás saldrá del cascarón. No es fértil. Un pájaro madre… Es primavera, tiempo de apareamiento. La pájara madre puede salir, y hacer su nido, y poner toda una nidada de huevos. Y ella puede sentarse sobre ese nido, calentar esos huevos, voltearlos cada cuántos minutos, y sentarse allí hasta estar tan débil que ni siquiera puede volar del nido.
Y si ella no ha estado con el ave macho, el compañero, esos huevos jamás saldrán del cascarón. Ellos se pudrirán en el nido. Eso es correcto.
31 Eso me hace recordar a unas de las iglesias frías y formales que tenemos por aquí por Indiana, son sólo un nido lleno de huevos podridos. Uno les puede dar palmaditas, complacerlos, unirlos a una iglesia, estrechar sus manos, todo lo demás, pero todo lo que Uds. tienen es un nido lleno de huevos podridos. Eso es correcto.
Lo que necesitamos en esta noche son hombres y mujeres con una experiencia de Dios que hayan entrado en contacto con el Compañero de la iglesia, Jesucristo, y hayan sido germinados por el Espíritu Santo, y que tengan fe para creer la Palabra del Dios viviente.
32 ¿Cómo puede un hombre creer en Dios cuando él nunca ha entrado en contacto con Él? Es sólo un hecho histórico. ¿Cómo puede una gente pintar lo que Dios solía ser? ¿Qué bien es un dios histórico para Ud.? ¿Qué bien haría tomar a un hombre que se esté congelando y mostrarle una hermosa fotografía de un fuego pintado? Él no puede calentarse con un fuego pintado.
Tampoco puede Ud. obtener salvación por medio de algunas fotografías dibujadas en un tiempo antiguo. El Espíritu Santo está aquí mismo para darle a Ud. entera y completa salvación, para libertarle de la enfermedad y pecado en esta noche; porque Él es el mismo esta noche como lo fue en el día de Pentecostés. Amén.
Como yo he dicho con frecuencia: “¿De qué sirve darle a su pájaro buena comida, vitaminas para fortalecer sus alas para hacerlo volar y luego mantenerlo en una jaula todo el tiempo?” ¿De qué sirve tratar de enviar a nuestros hijos al seminario, aprender toda clase de educación, palabras frías, palabras griegas y todo lo demás, y luego enjaularlos y decirles que los días de los milagros ya pasaron? Algo anda mal. Lo que necesitamos es soltarlos en fe y permitir que Dios haga Su voluntad de vez en cuando. Y eso producirá algo.
33 Ahora, Ud. sabe de dónde vino: un germen muy pequeñito. Ud. se mantuvo… Ese pequeño germen se arrastró, tocó… Cómo es que Dios determina eso… si Ud. alguna vez ha visto cómo funciona esto. Cómo es que ese solo germen emprende su curso, y un solo óvulo emprende su curso. Dios mismo es el que determina cómo ellos se juntan, desarrolla células que comienzan en la columna vertebral.
Cuando uno menos piensa, producirá un ser humano. Todo… Un perro producirá perro, un pájaro producirá pájaro. Cada simiente según su género.
Pero ahora, ¿de dónde vino ese cáncer? Él no estaba allí hace unos años, pero aquí está él. ¿De dónde vino? ¿De dónde vino esa catarata? ¿De dónde vino ese tumor? Esas otras enfermedades. El doctor dice que son gérmenes. Bueno, ellas no estaban allí. ¿Cómo llegaron allí?
34 Ahora, tiene que tener un comienzo. Ahora, quiero hablar sobre el cáncer. Todas las cosas en lo natural tipifican lo espiritual. ¿Sabían Uds. eso? Todas las cosas naturales… Miren… aquí está una para Uds. ministros y cristianos.
En un nacimiento natural, Uds. madres, cuando un bebé nace en el procedimiento natural, ¿qué es lo primero? Agua, luego, sangre; luego vida; agua, sangre y espíritu. Cualquier predicador sabe que las mismas tres sustancias componen en nuevo nacimiento: agua, sangre, y Espíritu. Eso fue lo que salió del cuerpo del Señor Jesús.
Juan 5:7 dice: “Tres son los que dan testimonio en el cielo: El Padre, Hijo… o mejor dicho, el Verbo, y el Espíritu Santo, y estos tres son Uno. Tres son los que dan testimonio en la tierra: agua, sangre, y espíritu y ellos concuerdan en Uno”.
35 Noten la diferencia: “Son uno” y “concuerdan en uno”. Agua, sangre, espíritu: todas las cosas naturales tipifican las espirituales. Entonces las cosas naturales en la tierra tipifican las espirituales. Un cáncer sería un carroñero como el zopilote que come cosas muertas. El cáncer generalmente proviene de una lesión. Una contusión. Primero, ésta se rompe y Ud. se llena de pequeñas células. Y una de esas pequeñas células es aplastada; se descarría.
Entonces primeramente allí hay una vida, no la vida que estaba allí. Otra vida entra. ¿De dónde vino? Piénselo. No es complicado. ¿De dónde vino él? Del diablo. Y él entra en esa… El diablo no puede crear nada. El diablo únicamente pervierte. Él no puede crear; él pervierte.
Y primero él tiene que tener una manera. Pregúntenle al doctor. Si su cuerpo fuera perfecto y, como Dios lo hizo en el principio, sería imposible enfermarse. Pero el diablo tiene que encontrar una debilidad en alguna parte para pervertir.
36 Es lo mismo con su alma. La razón que Ud. no cree en sanidad Divina, es que el diablo encontró un lugar débil en Ud., y él lo pervirtió. Dios es el sanador. Y nosotros somos linaje de Dios, hijos e hijas de Dios creyéndolo, así como nuestro Padre creyó.
Noten, esta pequeña célula, era una contusión. Y entonces una vida entra en esa pequeña contusión. La célula se descarría. Esa es una palabra muy grande para que la diga un bautista, ¿no es cierto? Pero Uds. se descarrían, de todos modos.
Y ésta se descarrió. Y el diablo metió un germen allí llamado cáncer, tumor, lo que pudiera ser. Y ellos empiezan a desarrollar células. Y él comienza a chupar su sangre. Y eso es lo que él hace. Él se lo come a Ud. al chuparle la sangre.
Ahora, ¿qué hace el doctor? El doctor corta eso y lo saca. Si queda una pequeña pizca, seguirá viviendo.
Ahora, la sanidad Divina no tiene mucho que ver con quitar ese crecimiento. La sanidad Divina lidia con el demonio que está dentro de él, el germen, la vida.
37 Ahora, Ud. sabe de dónde vino: a través del santo matrimonio por la voluntad de Dios, lo cual Dios prometió. Pero este germen aquí que está en Ud. el cual no pertenece en Ud.; sus gérmenes son gérmenes de vida. Ese es un germen de muerte el cual sería contrario a la vida. Así que ¿cómo podría ser una bendición?
¿Cómo podría Dios tomar al diablo para que sea una bendición para Ud.? ¿Cómo podría Dios mostrar Su amor a Ud., como dice la gente que Él lo hace, abatiéndolo a Ud. con una enfermedad? Que el diablo lo haga. Y sabemos que la enfermedad es un atributo del pecado. Antes que tuviéramos alguna enfermedad… o, algún pecado, no teníamos ninguna enfermedad.
¿Cómo puede un hombre predicar salvación y no lidiar… ¿Cómo puede Ud. lidiar con el pecado en cualquier forma sin lidiar con la enfermedad? Ud. no puede hacerlo.
Nosotros siempre predicamos sobre el pecado y lo llamamos pecado. Es como si un animal me tuviera agarrado en mi costado arrancándome las costillas. No hay necesidad de cortarle la garra; sólo golpearlo en la cabeza y así mata todo el cuerpo. Y cuando Jesús golpeó el pecado, Él mató cada atributo que el pecado alguna vez produjo. Así que, Ud. no puede lidiar con el pecado sin lidiar con la enfermedad.
38 Noten, este germen, empieza a desarrollar células. ¿De dónde vino? Una vida allí desarrollándose, avanzando, creciendo, creciendo, creciendo. Detrás de eso hay una vida. Esa vida no es Dios. Hay solamente dos recursos de donde puede venir la vida; y es de Dios o del diablo. Únicamente hay dos espíritus mayores, Dios y el diablo.
Y Dios le dio vida a Ud. en la tierra, y el diablo viene y se la quita. Y el cáncer es un demonio; la vida en eso es un demonio. Y lo que Jesús dijo: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”. ¿Qué es eso? Sacar la vida.
Ahora, aquí está donde la debilidad de la así llamada cristiandad falla en recibir su sanidad hoy: Ellos están mirando el crecimiento en lugar de mirar a lo que Dios dijo. ¿Pudiera Ud. imaginarse a un agricultor sembrando su maíz y saliendo todos los días a desenterrarlo para ver si va crecer o no? Él nunca tendrá una cosecha. Él lo encomienda a la tierra, bajo esto, que Dios lo prometió y eso lo concluye.
39 Así es como nosotros recibimos cada Palabra de Dios, porque Ella es una simiente y nosotros la recibimos en nuestro corazón y la encomendamos a Dios y nos olvidamos al respecto. Dios se encarga de lo demás porque Él prometió que lo haría. Es la Palabra de Dios. Y cada Palabra producirá exactamente lo que es, pues la Palabra es una simiente.
Ahora, fíjense en este cáncer; comienza a desarrollar células, va creciendo; es astuto. Ud. difícilmente sabe que está allí: continúa avanzando, avanzando, chupando la sangre.
Ahora, ¿qué si el doctor no puede detectarlo? Ahora, yo he aclarado que yo respeto a los doctores y los hospitales, y oro constantemente por ellos. ¿Qué haríamos sin ellos? Pero yo sólo estoy tratando de decirles lo que es la enfermedad.
Dios vio venir el día en que la gente andaría así en la incredulidad. Y con Su amor, Él nos permitió tener doctores y hospitales. Ciertamente. Ese es Su regalo de amor para Ud.
Pero la primerísima cosa que Ud. debería tener es fe en Dios. Y recuerde, si Dios declara que Ud. muera, no existe suficiente medicina en el mundo para mantenerlo a Ud. aquí. Todo está en Dios.
40 Pero noten. Ahora, este cáncer está creciendo. Él está chupando la sangre de Ud. Y cuando menos piensa, Ud. comienza a ponerse más débil. Ahora, el doctor dice: “No puedo hacer más nada al respecto”. Ud. va a Dios y le pide a Dios que lo sane. Ud. le hace a Él promesas de lo que Ud. hará. Y entonces cuando Ud. lo hace, Ud. siente en su corazón que: “la oración de fe salvará al enfermo”, dijo Dios. Y cuando es hecha la oración de fe, entonces Ud. se siente tranquilo. Pero ahora, vigile bien ahora. El noventa por ciento, sí, y el noventa y nueve de cien tiene esperanza en vez de fe. Con los primeros síntomas que aparezcan, Ud. lo dudará. Y eso demuestra que eso no era una fe dada por Dios. La fe dada por Dios no aceptaría un no como respuesta, sin importar lo que sucediera. Ahora, Ud. no puede manufacturarlo. Ud. no puede engañar al diablo. Ud. tiene que tener el material para probarlo.
Él reconoce la fe. Tiene que hacerlo, pues esa es la única arma que nosotros tenemos en nuestras manos. Y lo que produce fe es la oración. La oración de fe salvará al enfermo.
41 Ahora, noten. Ahora, ¿qué sucede? Digamos que una persona viene con un crecimiento. Y se ora por ese crecimiento, y viene la seguridad o el Espíritu Santo dice: “Está consumado”. El paciente sale, y de repente… Yo tengo estos casos todo el tiempo.
El paciente sale del lugar. Oh, ellos se sienten mejor. ¿Qué sucede cuando algo muere? ¿Alguien sabe? ¿Hay alguien aquí que haya cazado animales grandes? Veamos sus manos levantarse. Yo no tengo muchos paisanos aquí, ¿verdad? Muy bien.
Un carnicero, director de la funeraria, lo que pudiera ser, cualquier cosa que muera… Si Ud. mata un animal esta noche, dígale a los muchachos, póngalo en la balanza; y digamos que ese venado pesara quinientas libras. Tenga cuidado. A la mañana siguiente va pesar varias libras menos. Comenzará a encogerse.
Un director de la funeraria sabe que un cuerpo humano se encogerá. Tan pronto como la vida sale, empieza a encogerse. Si tiene dientes postizos, se los sacarán, y ojo artificial, hasta que el cuerpo termine de encoger. Las células se están secando y éste se encoge. El primer día se está encogiendo; el segundo día se está encogiendo, y el tercer día comienza a hincharse, porque se contamina o empieza a podrirse.
42 Esa es la razón de que la gente está toda conmocionada acerca de Jesús en la tumba. Tres días y tres noches. Fue entre tres días y noches, porque David dijo: “No dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré que Mi Santo vea corrupción”. En base a esa sola promesa, Jesús dijo: “Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré”. Él sabía que ni una sola célula se corrompería. Pero en algún momento dentro de esas setenta y dos horas, Dios lo levantaría, pues el profeta así lo había dicho.
Noten, tomen Uds. un animalito que es arrollado en la calle. Sólo déjenlo tirado allí, un perrito o algo, por tres días y observen lo que sucede. Él estará más pesado al final de tres días de lo que estaba el día que murió. Él se está hinchando. ¿Qué es eso? Las células se están rompiendo.
Ahora, eso es con lo que se encuentra el paciente. Oh, yo los he visto a ellos irse con cataratas en sus ojos, leer la Biblia, irse contentos. Al día siguiente dicen, regresan testificando, glorificando a Dios. “Oh, puedo ver, hermano Branham”. Y luego, como en tres días ellos están más ciegos de lo que estaban al principio.
El paciente comienza a enfermar con un cáncer o tumor. Ellos dicen: “Oh, bueno, alabado sea el Señor, me supongo que perdí mi sanidad. Estoy tan enfermo; no puedo ponerme de pie. Aleluya, me supongo que perdí mi sanidad”. Oh, qué pobre cristiano es Ud. Escuche. Esa es la mejor señal en el mundo de que Ud. ha recibido su sanidad.
43 ¿Qué es? Ese crecimiento muerto en Ud., y se está desprendiendo y… A medida que el corazón late, bombea la sangre, y ésta pasa a través del corazón para purificar el cuerpo. Y cualquier infección causará fiebre. Uds. saben eso.
Y al tercer día, Ud. generalmente tiene enfermedad, fiebre; pues, ese crecimiento muerto está allí dentro de Ud., pudriéndose. La vida ha salido de él.
Ahora, ¿qué dijo Jesús acerca de eso? “Cuando el espíritu inmundo ha salido de un hombre, él anda por los lugares secos; y él regresa con otros siete demonios peores que lo que él era”. Y a la fuerza, si él puede, si el padre de familia no está parado firme allí, su fe no adulterada, sabiendo que Dios ha prometido y que tiene que cumplir Su promesa…
44 ¿Qué dijo Jesús otra vez? “Ve y no descreas más o una cosa peor que ésta vendrá sobre ti”. Cuando Dios dice alguna cosa, Ud. debe afianzar su alma en Su Palabra y aferrarse a Ella. No importa lo que diga lo de afuera, su fe mira hacia el mundo invisible.
Jesús vino para destruir las obras del diablo. Es por eso que Dios fue hecho tanto alma como cuerpo. Jesús tuvo tanto alma como cuerpo y sin embargo era Dios. Él vino para tomar Él mismo la forma completa de hombre para así redimir la forma completa del hombre nuevamente a Dios. Es por eso que Él vino en carne y en alma. Por esa razón Jesús podía decir: “No soy Yo quien hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”.
Y si la enfermedad es una bendición y Jesús vino y sanó a los enfermos en todas partes, Él entonces hizo fracasar Su propósito en venir. ¿Cuál diría Ud. que sería una bendición? Si un Dios amoroso, un Padre que le dio vida a Ud. y le prometió una vida larga sobre la tierra si Ud. lo obedecía; luego Él viniera y lo abatiera a Ud. con un demonio y dejara que él permaneciera allí y se lo consumiera a Ud. en la cama con cáncer, tuberculosis, o algo. Decir ahora: “Oh, Dios, este es Tu amor para conmigo”.
O preferiría Ud. decir: “El diablo me abatió y un Dios amoroso vino y me sanó y me dio vida nuevamente”. Pues, un niño tendría mejor conocimiento que decir que Dios puso enfermedad sobre la gente. No le atribuya Ud. eso a Dios. La desobediencia trae enfermedad.
45 Jesús nunca le dijo a Sus discípulos, nunca lo predicó en ninguna parte ni le pidió a los discípulos que le dijeran a la gente que ellos debían permanecer oprimidos con enfermedad para obedecerle a Él. Él los envió a ellos para que libertaran de la enfermedad, y para que le predicaran a aquellos que estaban en cautiverio, y aquellos en esclavitud. Él vino a traer liberación. Él no puede hacer las dos cosas opuestas una a la otra. Él tiene que ser el Autor de la vida o el Autor de la muerte.
Y si Ud. le atribuye la enfermedad a Dios, y dice que eso es Dios haciéndolo a Ud. enfermo para morir, entonces Ud. tiene que hacerlo a Él un autor de muerte. Cuando la muerte y la vida ni siquiera se pueden juntar.
Nunca se predicó un funeral en la Presencia de Jesucristo. Él hizo pedazos cada procesión fúnebre con la cual estuvo en contacto. ¿Por qué? Porque la vida y la muerte no pueden existir juntas. Amén.
46 Deseara que fuera dos veces de mi tamaño. Me siento tan bien, que quizás puedo aguantar con dos veces más. Cuando pienso en Su bondad, y Su omnipotencia, y Su poder, cómo es que el debilucho, pequeño, así llamado, cristiano sin espinazo de hoy en día está temeroso de dar un paso al frente y poner primero la Palabra de Dios y tomarlo a Él en Su Palabra…
Noten, Jesús vino para destruir las obras del diablo. Y sanando al enfermo, Él probó Su oficio como Mesías. Él lo probó al ver visiones. El mundo lo supo porque Él no tomó la honra para Sí mismo. Él la dio al Padre. Él dijo: “Yo no puedo hacer nada hasta que el Padre me muestra a Mí primero qué hacer”. Y Él sanó a los enfermos y levantó los muertos. Él limpió a los leprosos y probó Su oficio como Mesías.
Y la Iglesia del Dios viviente que hará lo mismo hoy prueba que el Mesías es fiel a Su Palabra y que está viviendo en la iglesia.
Yo pienso que el caso del paralítico probó que Jesús vino tanto a salvar como a sanar. Él le dijo al muchacho: “Tus pecados te son perdonados. Levanta tu lecho y camina”. Él se dio cuenta que fue el pecado.
47 El pecado está asociado con la enfermedad. No quiero decir que Ud. ha pecado…, sus padres antes de Ud. Dios prometió que Él visitaría los pecados de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Pero Dios es el Sanador.
Ahora, fíjense lo que sucedió en la vida de nuestro Señor Jesús. Cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él probó que era el Mesías por medio de las obras que Él hizo. Él dijo: “Si Yo no hago las obras de Aquél que me envió, entonces no me creáis. Pero si hago las obras, aunque no me crean a Mí crean a las obras”.
Yo sé que estoy hablando un poquito fuerte. Esa cosa tiene una voz tremenda. Pero no es mi intención estar gritándoles, pero he hablado antes en lugares donde no había una acústica tan buena. Pero ahora, rápidamente ahora, mi tiempo casi se terminó.
48 Noten, la iglesia de la edad primitiva, ellos salieron durante los primeros tres siglos, y predicaron el Evangelio, y sanaron a los enfermos. Luego después de eso, la sanidad y los milagros comenzaron a desaparecer.
Algunas personas dicen hoy que Dios prometió en Su Palabra sólo estar con los apóstoles y sanar los enfermos en la edad temprana de la iglesia primitiva. Yo considero eso una escolaridad bíblica muy pésima. No existe semejante Escritura en la Biblia que pruebe eso.
Dios prometió en Marcos 16, Su última comisión a la iglesia: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo. El que no creyere será condenado; y éstas señales seguirán a los que creen: Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
La primera comisión que Él le dio a Su iglesia fue sanar a los enfermos; la última comisión que Él le dio a la iglesia fue sanar a los enfermos. Correcto. Luego Él debía ir a todo el mundo.
49 El incrédulo dice que eso era sólo para convertir a los paganos. El otro lado, cree, dice que la razón por la cual la iglesia perdió su lugar en la sanidad Divina… “Oh, tenemos un pequeño espíritu, pero es tan débil. Apenas lo suficiente para movernos por ahí”, como alguien que está casi muerto.
Más o menos así se mueve la iglesia del Dios vivo hoy: apenas lo suficiente como para gruñir un poquito. Y no estoy diciendo eso como un chiste. Pero es la verdad. Sólo con suficiente ánimo para ir a la iglesia y decir: “Bueno, yo soy un bautista, soy un pentecostal, yo…” Esa es casi toda la vida que tienen. Es correcto. Algunos piensan así.
Y yo he pensado igual. Pero si la iglesia del Dios viviente permaneciera en su lugar, y estuviera fundada en oración, y viviera en la Presencia de Dios con el bautismo del Espíritu Santo, que señales y maravillas estarían fluyendo de ella como un pozo surtidor. Eso es correcto. Yo pienso que allí es donde está el problema.
50 Y Uds. están diciendo que eso fue usado para convertir a los paganos: “Para eso fue que Dios se lo dio a la iglesia, la iglesia primitiva, fue para convertir a los paganos”. Mi estimado, incrédulo amado, ¿sabía Ud. que hay más paganos hoy en el mundo, diez veces más de los que había allá en aquel entonces? Ciertamente. Dos terceras partes del mundo no están cristianizadas.
Y la razón por la cual no hemos llegado a ninguna parte es porque hemos convertido todas las promesas de Dios en teología, enseñando alguna clase de doctrina de hombres y organizaciones, y demás, y fallamos en producir lo que dijo Jesús, de que las señales seguirían a los creyentes. Pusimos más énfasis en organizaciones y demás que lo que hemos puesto en la resurrección y el poder del Señor Jesucristo. Si tuviéramos más reuniones de oración en vez de ventas de comidas y juegos de naipes, estaríamos en mejores condiciones como cristianos. Amén. Han convertido el antiguo aposento alto en un aposento de cenas. Uds. saben que eso es cierto. Miren lo que ha hecho. Ha desnudado a nuestras mujeres. Ha desmoralizado a nuestra nación. Estamos en una condición de desmoronamiento.
51 Yo he dicho siempre: “No tengan miedo de que Rusia venga acá y nos destruya o cualquier otra nación. Nos estamos destruyendo nosotros mismos. No es el petirrojo que picotea la manzana que la daña; es el gusano en el centro. Eso es lo que sucede hoy aquí, Hollywood y… ¿Uds. saben cuál es el problema? Evangelismo al estilo de Hollywood. Predicadores vienen al púlpito y no tienen la suficiente verdadera convicción a la antigua para decirle negro a lo negro y blanco a lo blanco y decir lo que es la verdad. Ellos tienen temor de perder su fuente de ingresos en la iglesia.
Yo quiero ver a un hombre con espinazo en vez de una espoleta, predicar el Evangelio. Si tengo que acostarme sobre mi estómago, y beber agua del río, y comer galletas saladas, yo prefiero hacerlo y predicar la verdad y pararme por Jesucristo que comer pollo frito tres veces al día y vivir en un palacio. Amén.
Eso es crudo y rudo, pero les ayudará. Es bueno para su gastronomía espiritual. Les ayudará a tragarse la Palabra del Dios viviente. El paganismo…
52 No hace mucho en Louisville, Kentucky, fui invitado por un grupo de doctores y ministros para hablarle a un grupito que se había reunido en un club. Y ese día el doctor que me ordenó en la iglesia bautista estaba sentado allí, el que me dijo que yo había tenido una pesadilla. La noche cuando le dije que el Ángel del Señor se me apareció y me dijo qué hacer, él dijo: “Billy, ése es el diablo. No le prestes atención a eso”.
Yo dije: “Doctor Davis, Él me dijo que yo iba a orar por reyes y monarcas”.
Él dijo: “¿Con tu educación de séptimo grado?”
Yo dije: “Yo no sé en cuanto a eso, pero Él lo dijo, y yo lo creo, y me quedaré con ello”.
Dijo: “Oh, Billy, vete a casa. Tú necesitas un descanso”.
Yo dije: “No necesito ningún descanso. Ya he descansado lo suficiente. Yo estoy listo para entrar a la obra”.
53 Ese día parado allí ante ese grupo de gente, ellos dijeron: “Estamos contentos por el hermano Branham”, dijeron, “por darnos un mensaje hoy en nuestra reunión”.
Yo pensé: “Aquí está mi oportunidad, Señor. Gracias, Padre, por esto”. Yo dije: “Caballeros, estoy muy contento de estar aquí. Y Uds. querían que les hablara acerca de mi campaña en África”. Dije: “Yo quiero decirles lo que encontré cuando fui allá, pasando por las calles de Durban con Sidney Smith, el alcalde, llevándome adonde decenas de miles y miles se habían reunido para una reunión de tres o cuatro días. Los hipódromos estaban atestados. La multitud más grande que África jamás tuvo en cualquier clase de reunión”.
54 ¿Qué fue? ¿Porque yo estaba allí? No, señor. Jesús dijo: “Si Yo fuere levantado, a todos atraeré a Mí mismo”. El Evangelio aún en Su simplicidad tiene la más grande atracción que el mundo jamás haya conocido, es el poder de la resurrección de Jesucristo. Amén. Eso es correcto.
Observé indígenas caminando – gente de color, como les llamamos aquí. Ellos tenían pequeñas etiquetas en ellos, cargando ídolos en sus brazos. Yo dije: “¿Para qué es esa etiqueta?”
Dijo: “Eso significa que ellos son cristianos”.
Yo dije: “¿Cristianos cargando un ídolo?”
Dijo: “Oh, sí”.
Yo dije: “No entiendo eso, Sr. Smith”.
Él dijo: “Yo sé hablar Songhai. Preguntémosle a éste aquí”. Yo llamé a uno. Dijo: “Sólo llámelo como Ud. quiera”.
Y yo le hablé. Dije: “¿Qué estás… Eres cristiano?”
“Sí”, es cristiano.
Yo dije: “Bueno, ¿para qué estás cargando ese ídolo?”
“Oh, es dios también”.
“Oh”, dije: “No hay nada en ese ídolo”.
Él dijo: “Bueno, mi padre lo cargó”. Y dijo que un día el león lo persiguió; él lo puso en el suelo, hizo una pequeña fogata, y rezó la oración que le dijo el curandero. El león se fue. Así que si Amoyah… (Amoyah quiere decir una fuerza invisible como el viento.) Si Amoyah, el dios invisible, falla, éste no fallará“.
Ahora, a eso le llaman cristianismo. Pero todavía es una forma de paganismo. Correcto.
Y yo dije: “Mire, señor, yo mismo soy un yacta”, o un cazador. Dije: “Escuche, la oración nunca ahuyentó al león; el fuego fue lo que ahuyentó al león”. Un animal le tiene miedo al fuego. Oh, bueno, él lo cargaría de todos modos, salpicado con sangre.
55 Cuando subí allí ese día y empecé a hablarles y contarles de lo que Jesús hizo en la resurrección, de lo que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra, cómo Él vio visiones, y cómo Él probó que todo ello era Dios. Dios estaba en Él manifestándose a Sí mismo al mundo y reconciliando al mundo de nuevo con Él. Yo dije: “Si Jesucristo viene a la escena y produce la misma cosa hoy aquí delante de Uds. mahometanos y el resto de Uds., ¿lo recibirán Uds. a Él?” Decenas de miles, y algunos de ellos dijeron… Olvido cuántos miles, mucho más de cien mil o algo así, levantaron sus manos que ellos lo harían. La primera persona que pasó a la plataforma… No había manera de tener una línea de oración; hicieron que los misioneros fueran y trajeran a cierta cantidad. La primera era una mujer mahometana. Ella no sabía hablar inglés. Ella tenía un punto rojo, un punto de india aquí en medio de sus ojos. Ella era mahometana.
Y a través del intérprete (quince intérpretes diferentes o más tenían que interpretar en africano, las diferentes tribus) y yo le dije a esta mujer, dije: “¿Por qué está Ud., una mahometana, viniendo a mí como una cristiana? ¿Por qué no va Ud. a su sacerdote en el templo?”
Y ella dijo: “Yo creo que Ud. me puede ayudar”. Por supuesto, a través del intérprete.
“Bueno”, dije yo, “¿alguna vez ha leído Ud. el Nuevo Testamento?”
Ella dijo: “Muchas veces”.
Yo dije: “Si Jesucristo está vivo hoy aquí en África y hace las mismas cosas aquí que Él hizo a la mujer en el pozo, ¿renunciará Ud. a Mahoma y recibirá a Jesús?”
Ella dijo: “Lo haré”.
56 Y entonces oré. El Espíritu Santo vino con una visión. Mostró a la mujer y le dijo que ella tenía un quiste en la matriz. Y ella había ido a un doctor mahometano. Su esposo la había llevado (era un hombre bajito con bigote negro), y él esperó afuera en el pasillo mientras ella se hizo el examen. Y el doctor le dijo que ella tenía que ser operada.
Ella levantó sus manos y dijo: “Esa es la verdad”. Y dijo: “Yo ahora acepto a Jesucristo como mi Salvador personal”.
Cientos y miles de mahometanos comenzaron a gritar. ¿Qué se necesita? La comisión del Señor Jesús. Obedecer Su Palabra; ir por todo el mundo y demostrar el poder de la resurrección. Cierto.
57 El siguiente que vino era una mujer, una mujer blanca. Ella sabía hablar inglés. Le dijo cuál era su problema, pero le dijo que se preparara para la muerte. Ella tenía una cosita como un crecimiento o algo, pero ella iba a morir dentro de pocos minutos.
Ella bajó, y se sentó con su esposo, y comenzó a preguntarse acerca de eso y cayó muerta allí mismo donde estaba sentada.
El próximo que pasó fue un muchachito negro. Él tenía, oh, un pequeño saco. Ellos sacan sangre del cuello de la vaca, y le ponen un poco de leche, y lo baten con un palo, y hacen una hermosa chupeta. Y ellos comen la sangre con la leche. Esa es su dieta. Casi no usan ropa, muy primitivos.
Una dama dio a luz una bebé sentada allí enfrente de mí. No prestó nada de atención a ello, lo cargó, y empezó a amamantarlo y se fue.
58 Luego sucedió lo siguiente. Este niñito negro vino; sus ojitos estaban totalmente cruzados; estaban hacia adentro. Yo dije: “Ahora, cualquiera puede ver que los ojos de ese niñito están bizcos. Si hubiera algo que yo pudiera hacer por el niño, estaría encantado de hacerlo, pero no puedo hacerlo. Yo sólo soy un siervo del Señor. Se requiere de Él para hacerlo. Quizás Él pudiera decirme a mí la razón del por qué.
Y miré hacia atrás, y allí estaba una visión sobre el muchachito. Yo dije: “El niño nació bizco, y la madre y el padre…” son muy extraños para ser Zulú; porque los zulúes pesan un promedio de unas doscientos cincuenta o trescientas libras. Y yo dije: “Ellos son gente delgada”.
Y dije: “El niño nació bizco”. Bien atrás a doscientas yardas de mí, el padre y la madre se levantaron como testigos. Yo dije: “Nació en un hogar cristiano, pues hay una Biblia y una fotografía de Cristo colgando en una choza de barro. Eso es correcto. Ellos eran cristianos.
Yo dije: “Si…” Miré atrás hacia el niñito, y sus ojos estaban tan derechos como los míos. Yo dije: “Cualquiera puede ver. No es necesario que se ore por él. Su pequeña fe lo ha sanado. Sigue adelante, hijito”.
59 Y escuché una conglomeración de ruido allá atrás. Y era un doctor. Y él estaba diciendo… tratando de llegar hasta mí. El Sr. Bosworth estaba parado allí diciendo: “No podemos hacer eso. La unción está sobre nuestro hermano. Ud. causaría un motín racial aquí. Porque ellos tenían las tribus separadas por cercas de todas maneras. Dijo: ”Eso causaría un motín racial. No podemos hacer eso“.
El Sr. Baxter bajó y dijo: “Tendremos… No podemos hacer eso, señor”.
Y él dijo: “Yo quiero hablar con él”.
Yo me volteé y dije: “¿Qué es lo que sucede, doctor?”
Él dijo: “¿Cómo supo Ud. que yo era doctor?”
Bueno, yo dije: “Entonces, Ud. no sabe que Dios está aquí”.
Él dijo: “Reverendo Branham, yo puedo entender cómo es que su manera de hablar, su psicología, y su telepatía mental puede ejercer una influencia sobre la gente”.
Yo dije: “¿Telepatía mental, doctor?”
Él dijo: “Sí, señor”. Pero dijo: “¿Qué le hizo Ud. a ese niño? ¿Lo hipnotizó Ud.?”
Yo dije: “Doctor, ¿a Ud. le dieron su licencia en Inglaterra para que ejerciera la medicina, y no sabe más que eso de hipnotismo? Me quedo sorprendido de la asociación médica de Inglaterra”. Dije: “Si el hipnotismo le endereza los ojos a un niño, más vale que Uds. los doctores practiquen el hipnotismo, como resultados científicos de ello”.
60 Y él dijo: “Mire, reverendo Branham, yo fui el que puso al niño en la línea. Y él estaba parado allí, y sus ojos estaban cruzados, y aquí está él parado aquí, y ellos están derechos. ¿Qué pasó entre allí y aquí?”
Yo dije: “Dios está parado allí”.
Él dijo: “Reverendo Branham…” Enormes lirios cala, Uds. damas deberían ver aquellos, de dieciocho pulgadas de ancho, silvestres, allí en los campos, amarillos y blancos, las cosas más lindas que Uds. hayan visto alguna vez. Grandes cántaros de ellos… o, vasijas de ellos colocados en un lugar. Él dijo: “Reverendo Branham, yo sé que Dios está en ese lirio, porque él no podría vivir sin Dios. Yo creo en un cristiano”. Pero él dijo: “¿Es Él audible, o lo suficientemente visible, o como que pudiera tomar, y halar las fibras de los ojos de ese muchacho, y hacer que él vea?”
61 El Sr. Bosworth lo agarró por el hombro y dijo: “Señor, tendremos que llevárnoslo a Ud.”
Yo dije: “Un momento”. Dije: “Doctor, ¿Ud. presenció que los ojos del muchacho estaban cruzados allá?”
“Sí”.
“¿Están derechos aquí?”
“Sí”.
Yo dije: “Dios lo hizo”.
Y ellos comenzaron a llevárselo, él dijo: “Esperen un momento”. Se acercó al micrófono principal y dijo: “Entonces, yo acepto a Jesucristo como mi Salvador personal. Jamás tendré más duda en mi mente mientras…”
Y para Uds. gente pentecostal, esto pudiera animarlos, Uds. que son pentecostales. Cuando yo estaba partiendo, allá en Johannesburgo como tres semanas después en el aeropuerto, donde miles se habían reunido para decirme adiós. Ya cuando el avión se iba, yo fui a la rampa, y este doctor me abrazó y me dio un beso de despedida, hablando en lenguas desconocidas. Y yendo a los campos misioneros. Eso es correcto.
Entonces él recibió al Señor Jesús como su Salvador allí en la plataforma.
62 En la reunión, hubo un hombre a quien tenían que ponerle una cadena alrededor del cuello y guiarlo como a un perro. Él tuvo una enfermedad que lo hizo… Oh, era horrible. Uds. se pueden imaginar cómo se veía él. Y yo dije: “Ahora, si alguien pudiera hacer algo por ese pobre hombre y no lo hiciera, él sería una bestia”. Ahora, escuchen atentamente mientras terminamos.
Este hombre, parado allí sobre sus manos y pies, él pensó que yo quería que él hiciera una danza de guerra. Si por casualidad hay un misionero aquí sabría que así es como ellos hacen bastantes payasadas para los turistas y demás, haciendo la danza de su tribu.
El hombre no estaba bien de la mente. Y yo dije: “Quiero orar con él”. Y él [El hermano Branham palmea sus manos.] continuaba haciendo así con sus manos en el suelo, a gatas. No pude levantarlo. Y dije: “Miren la condición en que está ese pobre ser humano. Ese hombre es un alma igual que yo o cualquier otro aquí”. Dije: “Si hay algún curandero que esté cerca, yo lo reto a Ud. en el Nombre del Señor Jesús, a que venga y haga algo por él”. Eso es correcto. Todos estaban callados.
Pero había una visión sobre él. Yo dije: “La cosa sobre la cual él está pensando; él está pensando acerca de su hermano. Él nació en un hogar cristiano. Cuando él aún era un bebé, él ya estaba así”. Yo dije: “Él tiene veintidós años ahora”.
63 Pero dije: “Él nació en un hogar cristiano”. Y sus padres se levantaron para ser testigos de lo mismo. Y yo dije: “Él tenía un hermano que iba montando o un chivo amarillo o un perro, y se cayó y él mismo está herido. Y él camina con dos palos bajo los brazos como muletas”. Y da la casualidad que miré yendo, y vi una visión de un muchacho siendo sanado. Yo dije: “Pero ASÍ DICE EL SEÑOR: el muchacho está sano”. Y como a una cuadra o más de mí, escuché un grito, y ahí venía el muchacho saltando en el aire, sosteniendo esas muletas sobre su cabeza, gritando a voz en cuello. Les tomó casi veinte minutos para aquietar a las muchedumbres, y la milicia y todo alrededor.
Entonces a los pocos instantes, miré al hombre otra vez para ver qué sucedería. Por encima de él había una visión como una sombra azul, como mirando dentro de una televisión. Allí estaba parado el hombre, normalmente. ¡Oh, hermanos! Nadie nunca sabe lo que es eso. Yo he visto los muertos resucitados una vez que el doctor los declaró muertos. Yo he visto cosas suceder. Cuando Dios lo ha dicho así, todos los demonios del infierno no pueden detenerlo. Es Dios Todopoderoso.
64 Yo lo vi a él parado allí normalmente. Pensé: “Aquí está mi oportunidad. Aquí está mi oportunidad, Señor”. Dije: “Si alguien pudiera ayudar a ese hombre y no lo hiciera, sería una bestia”. Pero dije: “Yo reto al curandero o a cualquier otro que venga y le dé a él su cordura. Ninguno de Uds. puede, ni yo tampoco. Pero el Dios del cielo ha resucitado a Su Hijo, Cristo Jesús, y ha prometido que las mismas cosas que Él hizo, nosotros también las haríamos. Y yo he visto una visión sobre el muchacho, que él va a ser sanado. Es ASÍ DICE EL SEÑOR. Si Él hace esto”, dije, “¿cuántos creerán en Él?”
Y ellos levantaron sus manos.
Yo me acerqué al muchacho y dije: “En el Nombre del Señor Jesús, levántate”. Él pensó que yo estaba… así. El intérprete se lo dijo otra vez. Yo jalé la cadena, y de repente, él se puso de pie por primera vez en su vida mortal. Las lágrimas le bajaban por su barriga negra. Él comenzó a llorar. La multitud entró en pánico. Y yo dije: “Todos aquí que ahora quieran recibir a Jesucristo como Salvador personal, pónganse de pie”. Y treinta mil paganos puros se pusieron de pie y aceptaron a Jesucristo como Salvador personal de una sola vez. Miren, diez veces más grande que el día de pentecostés, treinta veces más grande.
65 Fíjense lo que ocurrió. El señor Baxter vino a mí y dijo: “Hermano Branham, yo creo que ellos quisieron decir sanidad física. Yo creo que Ud. debería decirlo de nuevo a través de los intérpretes”. Yo lo dije otra vez. Dije: “Yo no quiero decir sanidad física. Me refiero a que Uds. acepten, y renuncien a todos los dioses, y reciban a Jesucristo como su Salvador. Si Uds. son sinceros, arrojen sus cosas al suelo, quiebren sus ídolos”. Y era como una tormenta de polvo donde el poder de Dios impactó el lugar, y treinta mil o más paganos vinieron al Señor Jesucristo de una sola vez. ¿Por qué?
Eso es lo que sucede con la iglesia cristiana hoy. Ha fallado en hacer lo que Cristo dijo que hiciera. “Si Yo fuere levantado…”
Con razón David podía clamar: “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de Sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades y sana todas tus dolencias”. Él todavía es Dios en esta noche.
66 Yo lo he visto a Él obrar aún más grande en la India hace unos meses con un hombre ciego. No tenemos tiempo para relatar eso. Pero ¿qué es, amigos?
El Sr. Bosworth quien está postrado allá en su lecho de muerte en esta noche… Después que me sacaron de la reunión, el hermano Baxter comenzó a llorar. Yo no pude soportarlo más. Tal sentir.
Cuando estuve parado allí delante de esos ministros y esos doctores, yo dije: “Señores, lo que Uds. me dijeron fue una pesadilla, lo que Uds. me dijeron me haría perder la mente”. Yo dije: “Aun nuestra encantadora iglesia bautista ha estado enviando miles de misioneros allá en los últimos cincuenta o cien años. Hemos gastado millones de dólares para educar a hombres y enviarlos para allá. ¿Y qué los encontramos haciendo? Parados en un lugarcito repartiendo unos cuantos tratados en una danza de indígenas”.
Pero yo dije: “Lo que Uds. llaman fanatismo, Dios tomó por medio del poder de la resurrección de Jesucristo y salvó más almas en un solo llamamiento al altar… [Cinta en blanco]…
67 Ahora, lo que yo quiero decir hoy, hermano, es que esta iglesia seca mascando lo que hemos haciendo, nosotros necesitamos botar esa cosa y aceptar al Señor Jesucristo resucitado y Su poder. Él está aquí para hacer la misma cosa en esta noche que Él hizo allá en las riberas de Galilea, que Él hizo en Durban, Sudáfrica, y hará la misma cosa en Indianápolis, Indiana.
Dos terceras partes del mundo: paganos. Y lo que un solo tercio… ¿Qué quiere decir un “pagano”? “Un incrédulo”. Dos terceras partes del mundo forman juntas ese grupo y decimos que no necesitamos señales otra vez.
Y fíjense en los cristianos, así llamados. Fíjense en las diferencias que hay con ellos: Incredulidad. Hay sólo un pequeño porcentaje de cristianos que creen sanidad Divina. Muy pocos de ellos lo creen. ¿Cuánto más necesitamos nosotros al Señor Jesús en Su resurrección en esta noche?
Con razón Él dijo: “No temáis manada pequeña. Y estrecha es la puerta y angosto el camino, pero habrá pocos que hallarán la vida”. Yo le declaro a Ud. en esta noche, mi querido amigo, que las obras que Jesucristo hizo, Él nunca las terminó. Él terminó Su vida en la cruz, para que Él pudiera vaciarla nuevamente en Uds., iglesia. Y la iglesia haría la misma cosa que Él hizo hasta que Él venga otra vez.
68 Yo encuentro dos tipos de paganos diferentes: Uno de ellos es el no educado, y el otro es el educado. La gente más difícil con la cual he lidiado alguna vez en mi vida está en los Estados Unidos de América. Cualquier otro misionero les dirá la misma cosa.
Llegamos a ser tan educados. El doctor Jones… Espero que no haya nadie aquí con ese nombre. El doctor Jones le dice a su grupo: “Ahora, no… No hay nada de eso. Los días de los milagros han pasado”.
El doctor John Doe dice: “Eso es espiritismo. No hay nada en eso”. Lo mismo dijeron acerca de Jesús, ¿no es así? Beelzebub.
Otro: “Es telepatía mental. Nosotros somos la iglesia científica. Nosotros no sabemos de nada así. Todo eso ha pasado”. Con razón la mente de la gente pobre está confundida.
Pero Jesús les ha dado a Uds. una señal. “Estas señales seguirán a los que creen”. Yo no puedo salvarlos a Uds. sólo puedo obedecer lo que Él dice que haga. Depende de Uds. para su salvación. Oremos.
69 Nuestro Padre Celestial, mientras estamos parados aquí en esta noche sobre este púlpito sagrado, predicando el Evangelio, la Palabra de Dios sin adulteración, yo ruego que Tú bendigas a este pueblo. Y, oh Dios, una vez más, una vez más, querido Dios. Yo les he contado a ellos acerca de África y de los distintos lugares alrededor del mundo, cómo es que Tú ya has recogido los millones dentro del Reino de Dios al obedecer lo que Tú dijiste que hiciera. Tú dijiste que en los últimos días Tú derramarías una doble porción. Acontecería en los últimos días que estas cosas se cumplirían. Tú lo prometiste.
Estamos tan contentos esta noche, Señor, de tener esta seguridad bendita, de saber que nuestros corazones están en sintonía contigo. Y las cosas que Tú haces, nuestro espíritu da testimonio de ello, que proviene de Tu Palabra y es la verdad. Tu Palabra no puede ser negada, y Tú no puedes negar Tu Palabra.
Ahora, ruego, Padre, esta noche, que Tú permitas que el Ángel de Dios quien me habló en el camino, que Él venga otra vez en esta noche como un testigo más de este lado de la eternidad, antes que Jesús venga, y que manifieste al Señor Jesús resucitado delante de esta audiencia. Y que cada uno, mientras ellos están temblando en sus asientos, puedan mirar y vivir. Concédelo, Padre. Pues pedimos esto en el Nombre del Señor Jesús para Su gloria. Y concede que sea así para la gloria de Dios. Amén.
70 Ahora, mis queridos amigos celestiales, o huestes celestiales aquí que nos hemos reunido en lugares celestiales en Cristo Jesús, yo reto su fe a creer que lo que Uds. han escuchado es la verdad. Yo no puedo sanar a la gente. No existe otro hombre sobre esta tierra que pueda sanar a la gente. Dios ya lo ha hecho allá en el Calvario.
Yo sé que es difícil para Uds. creerlo. Ha sido… les han predicado en contra de esto. Pero escuchen, Jesucristo… La Biblia, Uds. no pueden decir que no está inspirada. Ella es la Palabra inspirada de Dios. Cristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y Cristo dijo que las cosas que Él hizo, Su iglesia también las haría. Él estaría con ellos hasta el fin del mundo.
Y yo quiero pedirles algo. Si por Su gracia Él viene en esta noche y hace la misma cosa que Él hizo en los tiempos bíblicos, cuando Él estuvo aquí en la tierra, ¿echarán Uds. a un lado todas las dudas, y sabrán que es el diablo tratando de hacerlos dudar, y lo recibirán a Él? ¿Lo harán? Levanten sus manos a Él si lo harán. Gracias. Y que el Señor les bendiga.
71 Ahora, los muchachos vendrán y repartirán las tarjetas, o quien sea. ¿Cómo? Las C, 1 al 100. Muy bien. Veamos. ¿En dónde comenzamos anoche? Número… Anoche empezamos en la 1. Bueno, comencemos en la última de ellas esta noche. ¿Cuántas…? Anoche tuvimos como quince aquí arriba, ¿no es así? Intentemos con quince, las últimas quince. Eso sería 85, 90, 95, 85.
¿Quién tiene la tarjeta de oración C – 85? Levante su mano, ¿quiere? 85, mire su pequeño ticket. Es una cosita aquí que tiene una C y un número en la parte de atrás. C – 85, ¿puede Ud. levantar la mano? 85, muy bien. 86, venga acá, hermano o hermana, o quien sea y párese de este lado por acá. 85, 86, 87, 88, 89, 90. Uds. vengan primero. Eso serán los primeros cinco.
¿Quiere Ud. levantar su mano para que yo le pueda ver, creo yo, o póngase de pie para que yo pueda saber quién es Ud. mientras llamo los números? 85, ¿es? 86, muy bien. 85. El siguiente, 86, 87, 88, 89, 90. 91, ¿quién tiene la 91? Levante su… 91, muy bien, señor. 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, y 100. Miren alrededor, si alguien tiene una…
72 Veamos a cuántos de éstos podemos tener; si no podemos tenerlos a todos, llamaremos de alguna otra parte. Muy bien. Ahora, mientras ellos están viniendo, permítanme pedirles algo mientras… Si el hermano Boze… algunos de Uds. bajen allí y ayuden a los muchachos por favor, y vean si todos ellos se alinean.
Si alguien está oyendo… Mire a su vecino. Tal vez él no puede oír. Si él no puede, él perderá su lugar en la línea de oración. Si él no puede oír, y su nombre ha sido llamado, levante Ud. su mano por él. Y si hay alguien que no puede levantarse, levante su mano; le pediremos a los ujieres que lo traigan. Tenemos hombres aquí para hacer eso mientras sus números son llamados.
Ahora, terminaremos esto. Si el Señor lo permite, comenzaremos otro grupo en pocos momentos. Muy bien.
73 Ahora, ¿cuántos creen esta historia de que Jesucristo, el Hijo de Dios, está vivo en esta noche y no está muerto? Veamos sus manos. Ahora, ¿cómo lo sabe Ud.? Sólo por fe. Pero si Él prometió que Él se manifestaría a los creyentes, hasta el fin del mundo, que se manifestaría a los creyentes hasta el fin del mundo… ¿cuántos creen que la Biblia enseña eso?
“Todavía un poquito y el mundo (los incrédulos) no me verán más; empero vosotros me veréis, pues Yo estaré con vosotros (¿por cuánto tiempo?) hasta el fin del mundo”. ¿Es eso el Tabernáculo Cadle en esta noche? Hasta el fin de la edad, Cristo será el mismo.
Bueno, si Él es el mismo, yo quiero saber, cuántos… Unos judíos vinieron cierta vez… no, (discúlpenme), eran griegos. Y ellos le dijeron a Felipe que era de Betesda: “Señores…” Escuchen atentamente: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. ¿Cuántos alguna vez escucharon esa Escritura? Yo deseo preguntar: ¿quisieran Uds. verlo a Él? ¿Uds. creen que pueden verlo a Él? Ciertamente.
74 Un muchachito de allá de donde vivo… Yo vivo en el río Ohio. Él preguntó a su maestra un día, dijo… Primero él dijo: “Madre, Dios es tan grande, ¿puede alguien verlo a Él?”
Ella dijo: “Pregúntale a tu maestra de escuela dominical”.
Ella era una pequeña Jezabel cara pintada. Así que ella dijo, mascando su chicle, ella dijo: “Yo no sé, tienes que preguntarle al pastor”.
El pastor dijo: “No, hijo, ningún hombre puede ver a Dios y vivir”.
Él estaba desanimado. Se fue con un anciano pescador allá cerca de Six – Mile Island. Y una tarde mientras regresaban, salió un arco iris después de una tormenta. El anciano iba remando el barco, y él comenzó a llorar, su barba blanca envejecida para la eternidad, las lágrimas le bajaban por ella.
El muchachito que estaba sentado en la popa del barco se levantó; y corrió hacia la proa y dijo: “Señor, voy hacerle una pregunta que mi maestra de escuela dominical, ni mi madre, ni mi pastor pudieron contestar”. Dijo: “¿Puede alguien ver a Dios y vivir?”
El anciano puso los remos en el suelo y levantó al niñito en sus brazos y dijo: “Dios te bendiga, hijito, todo lo que yo he visto en los últimos treinta y cinco años ha sido a Dios”. Cuando uno lo tiene a Él por dentro, uno lo puede ver a Él allí afuera.
75 Esa es la razón que Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis. Y las cosas que Yo hago vosotros también las haréis. Más que éstas haréis”. Yo sé que Uds. dicen que la King James dice: “mayores”. Pero la traducción correcta es “más”. Uds. no pudieran hacer mayores. Él detuvo la naturaleza, levantó los muertos, y todo lo demás. Pero no en calidad sino en cantidad, por cuanto estaría en la iglesia universal. “Más que éstas haréis”, las mismísimas cosas. “Estas cosas que Yo hago vosotros también las haréis, y más que éstas, porque Yo voy a Mi Padre”.
Ahora, que el buen Señor les bendiga mientras estamos tratando ahora… Y si nosotros fuéramos por aquí esta noche a buscar a Jesús, ¿estaría Él vestido distinto a los otros hombres? Caminó entre los hombres, y los hombres ni siquiera supieron quién era Él. Correcto.
¿Tenía Él un acento tan maravilloso y una voz tan melodiosa que la gente sencillamente se reunía en multitudes para escuchar Su voz melodiosa? La Biblia dice que la gente común le oía alegremente. Entonces Uds. no lo encontrarían a Él en iglesias grandes, enormes, finas, de lujo. Él no estaría allí. Si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él estaría con la gente pobre, aquellos que lo recibieron a Él.
76 La gente grande y fina dijo: “Oh, es telepatía mental. Él es el jefe de los demonios. Pues, Él está leyendo la mente de esa gente”.
Jesús dijo: “Uds. dicen eso acerca de Mí, y Yo los perdonaré. Pero cuando el Espíritu Santo venga y haga la misma cosa (en otras palabras), jamás les será perdonado ni en este siglo ni en el siglo venidero”.
Y Él prometió que estas mismas manifestaciones, las señales y maravillas serían hechas hasta que Él regresara a la tierra. Y yo creo que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
Ahora, aquí está la manera en que yo creo la Biblia. O Ella es la verdad o no es la verdad. Hay muchas promesas allí que yo no tengo la fe suficiente para manifestar. Pero eso jamás le estorbará a alguien que sí tenga la fe para hacerlo. ¿Ven? Yo lo creo, ya sea que mi fe pueda producirlo o no. Mi fe está en mi don que Dios me ha dado. Lo que yo veo, eso es lo que hablo. Lo que Él me dice, eso es lo que yo digo. Yo no sé más nada sino lo que Él me dice.
Y yo tengo cuarenta y siete años de edad. Vi mi primera visión cuando tenía dieciocho meses de nacido, y Él nunca en ninguna ocasión… Y yo reto a cualquier persona de las decenas de miles de cosas que Él ha dicho, si Él alguna vez dijo una cosa que no haya sucedido exactamente de la manera en que Él dijo que sucedería. Y eso jamás fallará. Es Dios.
77 Hermano Wood, ¿está todo bien? ¿Ya tiene a todas las personas allí abajo? Muy bien, traiga entonces a su primera persona aquí arriba. Oh, lo siento, señora. Yo no…
Oh, es algo difícil estar predicando. Yo no sé… Uds. son una audiencia tan encantadora y hay tanto del Espíritu del Señor aquí. Sencillamente es difícil mantenerse alejado de ello. Generalmente, en nuestras campañas los directores son los que hablan. Yo vengo directo desde mi cuarto donde nadie me habla, aun en todo el día, y paso directo al púlpito, bajo la unción, llamo la línea de oración y comienzo la reunión.
¿Cuántos me han visto hacer eso? Veamos sus manos. Muchos de Uds., seguro. Qué reunión tan diferente. Pero ¿ven Uds.?, aquí es una convención. Tiene que serlo: la Palabra tiene que ser plantada. Si tan sólo tuviéramos como tres o cuatro semanas para quedarnos, entonces sería diferente. Pero pueda que se siembren unas cuantas semillas. Sólo olviden toda… Simplemente saquen de Uds. todas las supersticiones en esta noche.
78 Anoche yo pude sentirlo, amigos. Uds. quieren creer, pero todavía hay algo detrás de Uds. moviéndose. ¿Ven? Ahora, miren, que todos sepan esto sin lugar a dudas: que ningún hombre sobre la tierra lo puede sanar a Ud., con sanidad Divina. Y no existe otra sanidad en el mundo excepto la sanidad Divina. La medicina no sana; los hospitales no sanan; los cirujanos no sanan; ellos sólo limpian el lugar donde ocurre la sanidad Divina. Ud. pierde sus órganos por medio de la cirugía, pero Dios obra la sanidad. Si su fe no es suficiente para purificar eso, y sanarlo, Dios tiene un cirujano para cortarlo y sacarlo.
Ahora, recuerden, esa es la verdad. Ahora, seguramente Dios no permitiría que un error haga estallar un avivamiento que ha abarcado la tierra y enviado millones de personas al Reino de Dios y que sea un error. Y ha sido probado a través de cada horno de fuego que yo sé en cada nación. Pregúntenle al pastor Boze aquí, mi asociado. En muchos lugares en el mundo [Espacio en blanco en la cinta.] uno se encuentra… Hay un diablo parado allí. Yo nunca he visto el tiempo que Dios no haya derrotado esa cosa y salido victorioso.
79 Yo he visto gente quedar paralizada por insultarlo y aún hoy están paralizados. He visto gente caer muerta y no vivir ni dos minutos después que lo dijeron. He visto a un epiléptico impactar a una multitud y tantos como veintiocho a la vez recibir epilepsia. ¿Ven? Eso es correcto. Las enfermedades van de uno a otro. Uds. saben eso.
¿Uds. recuerdan esos vagabundos que pensaron que ellos podían echar fuera demonios como Pablo? No estamos jugando a la iglesia, estamos viviendo en la iglesia. Estos son los últimos días, y estas señales están acompañando un… antes de una gran destrucción que va golpear a este país. Vale más que entren en Cristo enseguida. Si Cristo viene esta noche (yo no digo que Él vendrá), si Él viene, Él hará la misma cosa que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra.
80 Aquí está una mujer parada aquí. Yo no conozco a la dama. No creo que nos hayamos conocido, ¿verdad, señora? Somos desconocidos totalmente. Aquí sólo hay una mujer parada aquí: Nunca la había visto en mi vida, no sé nada acerca de ella. Ella sabe que esa es la verdad. ¿No es eso correcto, señora? Ahora, yo no la conozco a ella, nunca la había visto, no sé nada acerca de ella. Ella sólo es una mujer; yo soy un hombre. Ella puede comprobar la misma cosa. Uds. quizás la conozcan a ella. Ud. tal vez es una hermana aquí mismo en el Tabernáculo Cadle que yo sepa. Yo no podría decirle. Dios sabe; yo no.
Ahora, ¿qué si Jesús estuviera parado aquí con este traje que Él me dio? Y ¿qué tal si ella está enferma? Quizás ella lo está; yo no sé. ¿Qué haría Él si ella quisiera sanidad? Él rápidamente… La única cosa que Él pudiera hacer, es decir que Él ya lo hizo. ¿Es correcto eso? ¿Cuántos lectores de la Biblia saben que esa es la verdad? Ya está comprada.
81 Ahora, si ella dudara que sea Él, Él pudiera darle a ella alguna clase de señal. Ahora, Él pudiera ser un hombre con cicatrices de clavos pintadas en Su mano, o Él pudiera tener cicatrices de clavos, pero eso no lo haría a Él Jesús.
Igual que una placa no significa que sea un oficial. Él tiene que tener un documento o credencial para probarlo. Cualquier espía barato puede tener una placa. ¿Ven? Eso no significa nada. Pero credenciales para probarlo…
Ahora, las credenciales de Jesucristo es Su vida hecha manifiesta. ¿Es eso correcto? Entonces Él haría las mismas cosas que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra.
82 Ahora, tomemos el cuadro de una mujer de cuando Jesús se encontró con una mujer en el pozo de Samaria. ¿Cuántos conocen la historia, San Juan el capítulo 4? ¿Qué le hizo Jesús a esa mujer? Primeramente, Él comenzó a hablar con ella. ¿Es correcto eso? Dijo: “Tráeme de beber”. Y entabló la conversación. Y así siguió y siguió.
¿Qué estaba Él haciendo? Ahora, Uds. tienen que tomar mi palabra en esto: Él estaba haciendo contacto con su espíritu. ¿Qué es? Su vida. Y cuando Dios, el Padre, lo cual Él dijo que Él no podía hacer nada hasta que el Padre le mostrara… Y Dios, el Padre, le había mostrado a Él lo que estaba mal con la mujer, y Él le dijo, dijo: “Tú tienes… Ve y busca a tu marido”.
Ella dijo: “Yo no tengo ninguno”.
Dijo: “Eso es correcto. Tú has tenido cinco”.
83 Ese era el problema de ella. ¿Es correcto eso? “Pues”, dijo ella, “Me parece que Tú eres profeta”. Dijo: “Ahora, nosotros sabemos, nosotros los samaritanos, sabemos que cuando el Mesías venga, nosotros sabemos que cuando Él venga, Él nos dirá estas cosas; pero Tú, ¿quién eres?”
Él dijo: “Yo soy Él que habla contigo”.
Si esa fue la señal Mecánica en aquel entonces, sería la señal Mecánica esta noche de la resurrección de Jesucristo. ¿Es correcto eso? “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. ¿Creería Ud. eso, señora? ¿Creerá eso la audiencia? Ahora, depende de Ti, Padre, hacer el resto. Amén.
84 Hablaré con la mujer. Voy a pedirles desde aquí en adelante: si hay un incrédulo aquí, yo no soy responsable por lo que suceda. Recuerden, las enfermedades van de uno a otro. Voy a pedirle a la gente, siendo que sé que ese epiléptico está presente… Está viniendo contra mí tan pronto como viene el Ángel del Señor.
¿Ya han visto la fotografía de Ello? ¿La mostraron ellos aquí esta noche? Ellos tienen una cantidad de ellas aquí. Uds. la estarán viendo mañana. Está aquí atrás ahora. Ellos les contarán la historia de eso primero. El Ángel del Señor, cuya fotografía Uds. verán mañana, la cual se exhibe en Washington, DC, esta noche… Es la verdad. La misma Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, el mismo Jesús que se encontró con Saulo por el camino está aquí.
85 Yo sé eso, y en el día del juicio, mis palabras serán pesadas delante de mí. ¿Ven Uds.? ¿De qué me serviría a mí pararme aquí y decir algo que estuviera errado? ¿Ven? No funcionaría. Dios sabe eso.
Pero ahora, si el Ángel del Señor está aquí, y puede hacer las mismas cosas, ¿cree Ud. que si Él produce la misma cosa, Ud. entonces creerá con todo su corazón, señora? ¿Con todo su corazón? Todos sean muy reverentes, manténganse en silencio, manténganse en oración.
Yo sólo quiero hablar con Ud. Y Ud. sabe ahora que el Señor Jesús está cerca, y sabiendo que yo no tengo ninguna manera en lo absoluto de conocerla a Ud. Nunca nos habíamos conocido antes en la vida. Y eso es cierto. Pero si Jesús se ha levantado de entre los muertos, como reclamo yo que Él lo ha hecho, y este es un don Divino que ha sido dado, para que en los últimos días la gente no tuviera ninguna excusa, sino que supiera que Jesús se ha levantado de entre los muertos…
86 Todas las otras religiones son falsas. El cristianismo está correcto. Y es la única religión que puede probar que su Fundador está vivo. Las otras religiones, Buda, Mahoma, Confusio, todas esas están muertas y no existen. La tumba se los tragó y eso lo concluye.
Pero Jesús se levantó de los muertos. Y Él prometió: “Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. Y entonces si Él produce la misma cosa aquí entre Ud. y yo esta noche que Él hizo con la mujer en el pozo, nosotros deberíamos creerle. Yo sólo estoy haciendo contacto con su espíritu, hermana, mientras hablo.
Ud. está consciente de que algo está sucediendo. Ud. sabe… Quiero que levante su mano a la audiencia si eso es correcto. Si Ud. siente como una sensación muy amorosa, dulce. Correcto, y Ud. lo sabe. Eso es el Ángel del Señor.
87 Si algunos de los ujieres van a la parte de atrás y le dan al hermano Mattsson Boze una de esas fotografías, quisiera que ellos la traigan a la plataforma. Y eso es lo que está entre Ud. y yo en estos momentos.
Ahora, si Dios me declara su problema… Y si Él sabe lo que ha sido en su vida… Ahora, si yo me parara aquí y dijera: “Bueno, hermana, Ud. está queriendo obtener mil dólares para pagar una hipoteca; Ud. los va a recibir”. Bueno, si yo le dijera: “Ud. está enferma y va a ser sanada”.
Si Ud. está enferma, viniera y dijera: “Reverendo Branham, yo estoy enferma, yo necesito esto y aquello”.
“Bueno”, Ud. va a sanar“.
Bueno, Ud. tendría que tomar mi palabra en cuanto a eso. Pero si Cristo está aquí y puede decirle a Ud. lo que ha sido en su vida, Ud. sabe si eso es correcto o no. ¿Ve? Entonces Ud. puede tener fe para saber que es Él. Porque Ud. conoce esa parte de su vida. ¿Es eso correcto, audiencia? Eso le daría a Ud. fe para saber, lo cual Ud. sabe que yo no sé.
88 Pero si la audiencia todavía puede oír mi voz, lo cual espero que sí puedan, siendo que la mujer ahora se da cuenta que entre ella y yo está el Ángel del Señor… La mujer se está desvaneciendo, y la veo siendo sometida a una cirugía o algo así. Sí, la veo salir e irse otra vez. Ella ha tenido dos operaciones importantes. Eso es correcto. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es verdad, ¿no es así?
Ahora, ¿cree Ud.? Ahora, si se le habla más a la mujer… Ahora, si Uds. sólo supieran lo que eso le hace a uno. ¿Qué es? Está en otro mundo. La fuerza ya está empezando a desvanecerse. ¿Ven?
Ahora, sólo para hablarle a la dama. Esta sola persona debería concluir el caso para siempre con todo el grupo de Uds. Moisés y Aarón no obraban su señal cada vez que ellos se encontraban un israelita, decían: “Oye, mira esto, yo puedo sanar de lepra mi mano, y puedo obrar un milagro con un palo”. Ellos la obraron una sola vez, y todos le creyeron. Esto debería concluirlo.
89 Eso fue verdad, ¿no es así, señora? Lo que sea que le fue dicho. ¿Ve? Ahora, en las cintas ellos me pueden decir mañana; yo pensaré que lo soñé. ¿Ven? Es como un sueño. Ahora…
Pero ahora, si Ud. mira y cree… Ahora, cual sea que haya sido el problema… Ahora, sólo, yo capto su espíritu otra vez. Sí, señor. Lo veo regresando. Ud. tiene una sombra, una sombra oscura que le está siguiendo, lo cual significa que Ud. tiene cáncer. Eso es correcto. Y el cáncer está en la pierna. En la pierna izquierda. Eso es correcto, ¿no es así? Ajá. Esa es la verdad.
Quiero preguntarle algo. Ud. ha tenido algo en Ud. en toda su vida. Aun desde que era una jovencita, Ud. ha tenido un deseo y un sentir de que Dios tenía algo para Ud. hacer en Su viña.
90 Ahora, para que la gente en la audiencia… Viene a mí ahora un pensamiento de parte de satanás fuera de la esfera, que me dice que cualquier mujer tendría ese mismo deseo. Yo iré y le diré a satanás que él es un mentiroso.
Por medio de esto y Ud. sabe que yo le estoy diciendo la verdad y Ud. sabe si esto es Dios o no. Ud. nunca ha sido lo suficientemente espiritual en su vida para aceptar lo que Dios le ha prometido hacer. Eso es correcto, ¿no es así? Ud. está necesitando el Espíritu Santo. Eso es exactamente correcto. Ud. lo está buscando ahora, el bautismo del Espíritu Santo. Eso es exactamente correcto. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Y además de eso, si yo le digo algo… Ud. estaba muy contenta hoy. Ud. tuvo que tomar una decisión. Ud. debía irse de esta ciudad en avión. Ud. no es de esta ciudad. Ud. debía irse de aquí a un servicio fúnebre. Y Ud. lo pospuso para poder estar en la reunión esta noche, porque Algo le dijo que Ud. iba a recibir una tarjeta de oración.
Cuando Ud. recibió la tarjeta de oración, no siendo el número 1, Ud. se quedó sorprendida. Pero cuando el Ángel del Señor lo ordenó todo de tal modo que yo la llamé a Ud. primero, Ud. se alegró. Eso es correcto. ¿Es cierto eso? Ahora, Ud. es sanada en el Nombre del Señor. Dios lo ha ordenado que sea así. Vaya, y que Dios sea con Ud., mi querida hermana.
91 No duden. Tengan fe. Ahora, manténganse sentados. No se estén moviendo. Recuerden, esas cosas andan sueltas. Vendrán directamente a Uds. El Ángel dijo: “Si logras que la gente te crea…” Si Uds. no obedecen, entonces no creen. En unos cuantos minutos me sacarán.
Yo estoy obligado con esta mujer. Señora, yo no la conozco a Ud. Pero Ud. no pudiera esconder su vida, aunque tuviera que hacerlo. Ud. está en la Presencia, no de su hermano; Ud. está en la Presencia de Jesucristo, quien se levantó de entre los muertos. Yo solamente estoy rendido. Es Su Espíritu el que está hablando. ¿Cree Ud. eso?
Entonces Dios le puede ayudar, seguramente. Ud. sabe que yo no la conozco a Ud. No existe forma alguna en que yo pueda saber algo acerca de Ud. Pero Dios la conoce. Pero yo la veo a Ud. en su casa, orando. Ud. ha estado mucho en oración, y especialmente desde que Ud. supo de esta reunión. Ud. estaba orando al lado de una cama (eso es correcto), antes de venir. No estoy leyendo su mente. Eso es verdad.
92 Para que Dios le permitiera entrar en esta línea para recibir la oración, ya que Ud. está muy nerviosa… Y yo la veo a Ud., Ud. está delante de un doctor o algún… Sí, es cáncer. Y el doctor la desahució a Ud. para que muriera. No hay nada que se pueda hacer por Ud. Y Ud. ha vivido más del tiempo asignado. Veo la sombra terminar y comenzar otra vez. Dios la libró a Ud., señora. Eso es correcto.
Ahora, ¿quién está aquí para decirme eso? ¿Cree Ud. que es el Jesús resucitado? Entonces Él dijo que esta… Si hay un Espíritu ungiéndome… Eso depende de la fe suya ahora. Si hay un Espíritu aquí sobre mí que la conoce a Ud., que sabe todo acerca de Ud., si Ud. cree que el Hijo de Dios, entonces el Hijo de Dios dijo: “Si ponen sus manos sobre los enfermos, esa clase de creyentes, estas señales les seguirán, ellos sanarán”. ¿Lo cree Ud.? Entonces, acérquese.
Oh Dios, yo vengo para retar a este demonio. Tú te has escondido del doctor, pero no puedes esconderte de Dios. Sal de ella, satanás, en el Nombre de Jesucristo. Dios ha ordenado que esto sea así. Y déjala, porque te echamos fuera en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Amén.
Vaya feliz, hermana. Vigile durante tres días más o menos, ahora. Muy bien. Tenga fe en Dios. Crea. ¿Ud. cree? Todas las cosas son posibles.
93 ¿Ud. cree, señora? ¿Ud. cree que yo soy Su siervo? La razón que yo le pregunto a Ud. eso: Cuando Él se encontró conmigo en el cuarto (los libros estarán aquí mañana; Uds. pudieran leerlo), Él dijo: “Si logras que la gente te crea”.
Yo dije: “Yo no tengo educación, Señor; ellos no creerán…”
Dijo: “Así como al profeta Moisés le fueron dadas dos señales para probarle a Israel, para vindicar su ministerio que él había sido enviado para decirle la verdad al pueblo;” dijo, “a ti te son dadas dos señales. Y por medio de esto ellos te creerán”.
Ahora… Y yo lo cuestioné, y Él me citó las Escrituras, así que tiene que ser la Escritura cada vez o yo no lo creería. No importa qué Ángel ni qué sea, si no testifica conforme a las Escrituras, no es verdad.
94 Yo soy un desconocido para Ud. Yo no la conozco. Dios sí la conoce.
Amigos, deseara que guardaran mucho silencio. Gente está siendo sanada. Por favor siéntense tranquilos sólo un momento. Hermano Wood, párese cerca. Me estoy poniendo cada vez más débil, pero si Uds. realmente son reverentes sólo un minuto más o dos por causa de estas personas que han sido llamadas en la línea. Ellos me llevarán, pero no…
Vean, Ud. es un espíritu. Cada espíritu aquí está bajo mi control. Eso es correcto. Y cuando Uds. se mueven, eso interfiere. Ud. se mueve… el Espíritu Santo se estará moviendo en alguna parte, y Uds. están viniendo a mí, y luego alguien se mueve, eso me perturba a mí. Sean reverentes. La Biblia dice: “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”. Sean reverentes. Estén orando.
Ud. dice: “Bueno, yo no estoy enfermo”. Bueno, ore por alguien que está enfermo. Póngase a orar y a pedirle a Dios. Yo reto la fe de Uds., a cualquiera de Uds., en el Nombre de Jesús a creer que lo que yo les estoy diciendo es la verdad, que Jesucristo murió y resucitó. Esto es Él, no yo, tratando de hacer que sus ojos ciegos se abran para dejarles saber a Uds. que Él vive y está aquí en esta noche. Pídanle a Él. Digan: “Señor, si es así, que él me hable a mí”. Y observen lo que sucede. Uds. sin tarjetas de oración o sin ninguna manera de subir aquí, créanlo.
95 Ud. no está parada aquí por Ud. misma. Ud. está parada aquí por una mujer, otra persona, que está muy enferma. Y esa mujer tiene un cáncer, y está en la vejiga. Eso es correcto. Ud. tiene ese pañuelo para ella allí.
Su amiga tampoco vive aquí. Ella es de otra región. Esa es una región de colinas, región montañosa, con muchas, veo minas, minas de carbón, creo que es, montañas. Es Pennsylvania. Eso es correcto. Ud. tiene ese pañuelo, ¿no es cierto? Colóquelo aquí.
Querido Padre Celestial, a través de la nación, Tú sabes, Señor, nadie quiere creer. No obstante, Señor, manifiesta Tus obras. Considera la fe de esta mujer mientras yo envío este pañuelo en el Nombre de Jesucristo. Que el Espíritu de Dios que está aquí ahora, quien conoce a la persona, que Él la sane a ella en este acto de fe, porque lo pedimos para la gloria de Dios. Amén. Dios le bendiga, hermana, en su manera tan valiente de hacer esto. Que Ud. encuentre el caso así como ha pedido. Dios sea con Ud.
96 ¿Cree Ud., señora? Yo no la conozco a Ud., nunca la había visto. Pero Ud. está extremadamente nerviosa. Y Ud. tiene un crecimiento en Ud., debajo del brazo izquierdo (Es correcto), una tumoración. Venga aquí.
Amado Padre Celestial, en el Nombre del Señor Jesucristo, yo ahora pongo mis manos sobre este demonio, el cuerpo que se está hinchando aquí en esta mujer. Y yo te reprendo satanás, mientras vengo. Tú no me temes a mí, pero tú le temes a quien yo represento, el Señor Jesucristo, y Su sufrimiento vicario, Su triunfo sobre ti en el Calvario. Y yo te ordeno por medio de Su sangre, y de la comisión que ha sido dada por el Espíritu Santo, y el Ángel de Dios quien ha declarado este don: sal de la mujer en el Nombre de Jesucristo. Amén. Amén.
Ahora, se ha ido; Ud. está sana. Váyase a casa regocijándose. Todo se ha ido. Digamos: “Alabado sea el Señor”. Tengan fe en Dios. No duden; crean con todo su corazón.
97 Somos desconocidos, señora. Yo no la conozco. Nunca la había visto. Probablemente nacimos con millas de diferencia y años de diferencia. Pero Dios nos conoce a los dos.
Hermana, Ud, se está esforzando. Ud. tiene epilepsia, sentada allí al final del asiento, esa sombra negra de demonio alrededor de Ud. Él es un demonio. Pero Ud. está orando para que Dios lo quite, ¿no es así? Ud. le estaba orando a Dios: “Que Dios… que Él se voltee y me hable a mí. ¿Es eso correcto? Créale a Él, y que eso le deje y nunca regrese, en el Nombre de Jesucristo. Satanás, tú eres un estorbo. Sal en el Nombre de Jesucristo.
Oh, él le tiene miedo a Dios. Ud. tiene fe en el Señor Jesús. Él está aquí, en todo Su poder de Su resurrección. La única cosa que Ud. tiene que hacer es tener fe y creer.
98 Mire, señora, hacia mí sólo un minuto. ¿Ud. ve a esa damita sentada allí con su pañuelo en la boca, orando allí? Ella está orando. Allí está esa Luz, posando sobre ella.
Ella está orando porque ella está… La veo en su casa. Ella está padeciendo de una condición nerviosa. Eso es correcto, ¿no es así, señora? Una angustia mental: satanás está tratando de decirle que Ud. ya casi ha llegado a su fin. ¿No es eso correcto? Esta dama tenía la misma cosa. Pero él es un mentiroso. Él está derrotado.
¿Ven cómo satanás intenta escaparse con su vileza? Pero, oh, Dios. Dios es más poderoso que él en cualquier terreno.
99 Ud. está sufriendo más allá de eso. Ud. está padeciendo de un problema del corazón, un asesino. Eso es correcto. No sólo eso, pero Ud. tiene hidropesía; su cuerpo está todo lleno de líquido. Parece que los doctores no pueden hacer nada al respecto. Eso es correcto.
Y Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de este país. Ud. es de otro país. Y ese es un país donde hay pinos grandes y altos. Y Ud. tiene que pasar por inmigración, para venir aquí. Ud. es de Canadá. Eso es correcto. De algún… O – T… Ottawa, Canadá. Regrese a casa; en el Nombre de Jesucristo vaya y esté bien, para la gloria de Dios.
No estoy fuera de sí. Yo sé en donde estoy. Pero oh, si Uds. tan sólo pudieran conocer la gloria de Él. Él es Alfa, Omega, el principio y el fin. La Rosa de Sarón. El Lirio de los Valles. La Estrella de la mañana, la Raíz y Linaje de David, Él que era, que es y que ha de venir, el Omnipotente, el Dios vivo y verdadero, el Cristo resucitado, el Juez de toda la eternidad, el Rey de la iglesia, el Poder de Aquél que estuvo muerto y que ha resucitado por los siglos de los siglos. Gloria a Su santo Nombre.
100 Ud. es desconocida para mí, señora. Yo no la conozco a Ud. Pero Aquél que es Omnipotente y Omnipresente, Él la ha conocido a Ud. y la ha alimentado durante toda su vida. Él conoce cada movimiento que Ud. ha hecho. Ahora que el Espíritu Santo está aquí, el cual es Cristo en Su resurrección, el Consolador que había de venir a Quien Él enviaría en Su Nombre… Y cuando Él venga, Él les declarará todas las cosas y les mostrará cosas que han de venir. ¿Crees esto?
Veo que Ud. ha sido sometida a una cirugía. Eso es correcto. Y fue por un problema femenino. Era un tumor en las glándulas femeninas. Lo extirparon pero está regresando. Eso es correcto. Ud. está preocupada por eso. Es correcto. Ud. es una mujer casada. Tiene un esposo. ¿Cree Ud. que yo soy profeta de Dios? Él también quiere que se ore por él, ¿no es así? Él tiene una hernia, ¿no es cierto? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ud. le cree al Señor Jesús en el Poder de Su resurrección? Entonces, reciba, señora. Conforme a como Ud. ha creído, sea con Ud., a través de Jesucristo. Amén.
101 Tuvo una sensación extraña cuando Ud. se levantó, allí hace un rato, ¿no es cierto? Cuando Ud. se levantó y comenzó a subir aquí en la línea cuando yo llamé su número, eso le dejó a Ud. en ese momento. Se puede ir. El problema del corazón no le molestará, y Dios le sanará. Dios le bendiga. Tenga fe en Dios.
Ni el cáncer, ni el reumatismo, ni la artritis pueden nunca desconcertar a Dios. ¿Ud. cree que Él se lo puede quitar? Entonces en el Nombre de Jesucristo, yo pongo mis manos sobre Ud. y pido que eso se vaya en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Cuántos creen? Tengan fe en Dios.
El problema del corazón es un asesino, pero Jesús es vida. ¿Se cambiará Ud. en esta noche e irá al Calvario para obtener de Cristo su sanidad? ¿Cree Ud. que Él se la dará a Ud.? Entonces, yo reprendo a este demonio que le está molestando, en el Nombre de Jesucristo y le ordeno que se vaya. Amén. Vaya creyendo ahora. Tenga fe.
Señora, hay una operación esperando por Ud. para un tumor. Eso es correcto. Pero Dios puede entrar como Él lo hizo en el costado de Adán y sacar ese tumor sin una operación. ¿Lo cree Ud.? ¿Lo recibirá? Entonces lo puede recibir en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios. Amén. Tenga fe en Dios. No dude.
102 Tiene un problema de mujeres, es nerviosa, tiene un problema del corazón. El problema del corazón no es realmente un problema del corazón, es un corazón nervioso. Generalmente, después de comer y acostarse, entonces Ud. tiene problemas con ello: le palpita y se acelera. Esa es la verdad. Eso es correcto. Es un corazón nervioso, en vez de problema del corazón. Ud. es nerviosa. Ud. ha estado así desde que pasó por ese tiempo de la vida en la menopausia. Ha estado nerviosa por bastante tiempo. Ud. es una que piensa mucho. Siempre está cruzando puentes antes de llegar a ellos, planificando algo que nunca sucede. Esa es exactamente la verdad. Echándose las cargas de los demás, y nunca sale bien…
Tire esa cosa y acepte a Jesús. ¿Lo hará Ud., ahora? Entonces, la palpitación cesará y Ud. estará bien. ¿Me cree Ud. como el siervo de Dios?
Señor Dios, bendice a esta mujer, a quien bendigo en el Nombre del Señor Jesús, para Su gloria.
¿Uds. creen? Tengan fe en Dios. Todas las cosas son posibles para los que creen.
103 Inclinen sus rostros por un momento. Quiero que oren conmigo. Los muchachos están tocando mi costado. Yo sé lo que eso significa. Ellos saben que ya he tenido lo suficiente. Visiones aún están abriéndose sobre la audiencia.
Allí está sentada una mujer, sentada allá, con su rostro inclinado orando. Ud. tiene una llaga en la boca, ¿no es así, hermana? ¿Ud. cree que Dios le sanará? Entonces lo puede recibir. Dios le bendiga.
Ponga su mano sobre la dama a su lado, con artritis allí. Dios le bendiga, señora. ¿Ud. cree que Dios la sanó a Ud. también? Levante su mano. Allí lo tienen. Ahora, Ud. puede ser sanada también. Dios sea misericordioso con Ud.
La dama sentada justo aquí atrás, nerviosa. ¿Ud. cree que Dios le sanará? Si lo cree, levante sus manos y recíbalo. Dios le bendiga. Ud. puede recibir lo que pide. Amén.
Ud. tiene problemas del corazón y artritis; esa es H.M. Yost sentada allí. ¿Ud. cree que Dios la sanará, señora? Muy bien. Dios le bendiga. ¿Cómo supe yo cuál era su nombre? Dios me lo dice. Tenga fe en Dios.
104 Todos los que creen que Jesucristo se ha levantado de entre los muertos y que está aquí ahora, quiero que levanten su mano. Si alguna vez les he dicho la verdad… yo les he dicho la verdad, y Dios ha confirmado que yo les he dicho la verdad.
Ahora, yo les estoy diciendo a Uds. en el Nombre de Jesucristo, que su sanidad fue comprada en el Calvario. ¿Qué más puede hacer Dios? Él envió Su Palabra; Él envió Su Hijo; Él envió Sus señales; Él envió Sus profetas. Él envió todo para probarles a Uds.
Quiero que hagan algo por mí. Pongan sus manos unos sobre otros. No importa qué tan enfermo Ud. esté o quién sea Ud. Señora, ponga su mano sobre ese bebé hidrocefálico. Quiero que coloque una cuerda alrededor de su cabeza esta noche, y quiero que mida su cabeza. Mañana, quiero que corte lo que encogió y lo coloque sobre esta plataforma mañana en la noche. Porque es “ASÍ DICE EL ESPÍRITU”, Ud. verá cambios en la cabeza de ese bebé. La audiencia sabrá que Jesús vive.
105 Mientras ponen sus manos unos sobre otros, oremos. Dios oirá mi oración desde aquí por cada uno de Uds. igual que Él lo hará allá en la audiencia.
Nuestro Padre, que estás en el cielo, santificado sea Tu Nombre. Venga Tu Reino, hágase Tú voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdona nuestros pecados, así como nosotros perdonamos a aquellos que pecan contra nosotros.
Dios Todopoderoso, Autor de la vida eterna, Dador de toda buena dádiva, envía Tus bendiciones sobre esta gente que espera ahora. Tú los ves con sus manos unos sobre otros. Satanás, tú estás desenmascarado. Estás reprendido por las Escrituras, y por el Espíritu Santo, y por el Señor Jesús resucitado. Tú no puedes retenerlos más. Sal de ellos, en el Nombre de Jesucristo. Yo te lo ordeno.
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