OBRAS DEL MENSAJE


La Obra Del Espíritu Santo
Prince Albert, Saskatchewan, CANADA
56-0816
1 Gracias hermano Cox.
Buenas noches amigos. Feliz de estar aquí nuevamente esta noche, solo una noche antes del cierre de esta pequeña campaña. Sin duda que me he gozado mucho.
Estoy muy contento de oír los reportes que se han recibido de lo que el Señor Jesucristo está haciendo. Uds. Saben, apenas de una vez me entero, cuando el servicio termina, de lo que acontece porque algunos de ellos me informan al respecto. Y de cómo nuestro amado Padre celestial ha estado respondiendo las oraciones.
Ahora, les digo a todos Uds. que tienen un buen ánimo al salir en una noche como esta; es fría. Por supuesto que a mí me agrada. Y yo… pero verlos a Uds. servir al Señor, en verdad les aprecio. Sé que Dios les bendecirá.
2 Ahora, mañana en la noche, si es la voluntad del Señor, es el final de esta pequeña campaña. Y animamos a todos los pastores y a todos que vengan; todos son bienvenidos. Nosotros solo… las puertas están abiertas para todas las denominaciones, para los Protestantes, para los Católicos, Judíos, para todos, para cada ser humano en el mundo, todos. Inclusive si Ud. Es un adorador Budista, o Mahometano, o cualquier cosa que Ud. Sea, de todas maneras Ud. Es bienvenido. Vengan ya.
Uds. saben, Jacob excavó un pozo, y los- y los Filisteos huyeron de este pozo, y él lo llamó “malicia”, y excavó otro pozo y lo llamo: “contienda”, y ellos lo hicieron huir a él. Y él después excavó otro pozo, dijo: “Hay lugar para todos nosotros”. Ajá, ese es el tipo de pozo del que estamos bebiendo en esta noche, donde hay lugar para todos nosotros.
3 ¿Cuántos recuerdan aquel antiguo cántico sureño Bautista que solíamos cantar: “Lugar, lugar, si hay lugar, hay un lugar para mí en la fuente”? ¿Alguien aquí lo sabe? Veo a unos cuantos sureños que están por aquí. “Hay un lugar para mí en la Fuente,” acostumbrábamos cantarlo por varios años allá en el sur en la iglesia Bautista, cuando teníamos un gran avivamiento y nos levantábamos allí y cantábamos: “Lugar en la Fuente,” cuando hacíamos el llamado al altar. Días gloriosos. Yo…Algunas de la personas de antaño, supongo que ya han partido y están esperando del otro lado.
Ahora, simplemente…no intento quitarles mucho tiempo; solo que tengo tantas cosas que decir de lo que el Señor ha hecho y de los testimonios. Si estuviera aquí por cinco años, no creo que terminaría. Y Ud. Ve a un pueblo maravilloso, un espíritu sublime, un grupo amoroso.
4 Y ahora, yo acostumbraba predicarle a muchos de estos sureños. Ellos son ruidosos y todos alborotados. Sencillamente cantar un cántico, ellos iban de arriba hacia abajo por los pasillos clamando, y gritando y demás. Y-y Uds. son personas muy conservadoras, pero quiero decir esto, creo que si Uds. se sientan quietamente y toman cada Palabra. Y entonces, Uds. que han tenido tantos problemas aquí, y Uds. tienen que evaluar lo que -están hablan- están pensando. Así que eso es una cosa buena. Siempre fíjese primero dónde pone sus pies y no se lamentará de ello. Eso es una cosa tremenda.
Y mi mamá solía decirme un antiguo proverbio, ella decía: “Piensa dos veces, y habla solo una vez”. Eso también es algo bueno para meditar.
5 Y ahora, cualquier asunto que enseñemos, o alguna cosa, no queremos que sea contrario a la doctrina de alguien y así por estilo. No queremos ser indiferentes. Y creo que yo no soy indiferente. Si lo soy, pues, le ruego a Dios que me perdone. Vengo con un corazón lleno de amor y respeto por cada persona que proclama el nombre del Señor Jesús. Y para aquellos que no proclaman el nombre del Señor Jesús, aun así les amo y respeto. Y si dijera eso solo de mis labios, o si eso sencillamente viene de por encima de mis cejas, más bien debe venir de mi corazón. Y lo digo con todo mi corazón. Esa es la verdad.
Ahora, al verlos todas las noches sentarse aquí temblando de escalofrío…y mi esposa dice: “Sabes, casi se me fractura la espalda.” Qué de esa pobre gente que se sienta aquí todo el tiempo, algunos de ellos ni siquiera tienen un asiento allá atrás…“ Dije: ”Billy, desearía…“ Dije: ”solo parece que los-los estuvieras torturando.“ Esa no es mi intención, honestamente no es mi intención. No pretendo torturarlos; yo solo estoy procurando…
6 Uds. son tan amorosos que solo se sientan y se mantienen reverentes, y escuchan cada palabra. Espero que el Señor algún día me ayude a, Y Uds. oren por mí, si es su deseo, que yo regrese, y tengamos unas buenas dos o tres semanas de reuniones en este lugar, solo tenemos un—familiarizándonos, y venir y tener servicios de mañana, servicios por la tarde y noche, y orar por los enfermos y enseñar el Evangelio. Y que tengamos a todos los pastores, a todos ellos sentados en la plataforma. Y el que no venga a sentarse en la plataforma me va a tener que comprar un bistec. Soy un buen comedor de carne.
A mí me agrada ese compañerismo, ¿a Uds. no? Me agrada ver a los Anglicanos, Metodistas, Bautistas, Luteranos, Pentecostales, los de una, dos, o tres jorobas de camellos, que todos estén juntos (correcto) subiendo hacia esa autopista. Y simplemente nos contenta tener eso.
Y que todos los pastores de diferentes iglesias…pues, nosotros no estamos divididos, todos somos un solo ejército. Uno en esperanza y doctrina, uno en caridad. Esa es la manera como tomamos nuestra posición. No queremos ser aislados. Hemos hallado algo bueno en el Señor, y solo queremos compartirlo con nuestros hermanos a medida que pasamos, y con nuestras hermanas- a medida que vamos camino a la gloria.
7 Y ahora yo he estado en el ministerio por unos veinticinco años, hace veinticinco años que he sido salvo y he estado predicando como por veintitrés años. Y si alguna vez he hecho daño, no fue mi intención, de eso estoy seguro. He tratado de vivir y conducir mis servicios en el nombre del Señor Jesús con la vida y respetos por si tengo que regresar a un lugar, no me gusta hacer algo en contra porque eso… no hace mucha diferencia sobre mí, sino que es a quien represento, eso es todo: al Señor Jesucristo. Y es mejor que humille mi vida y diga: “Pues, olvidemos del asunto, y déjeme salir de este mundo,” que venir y ser un engañador, o que cause problemas entre el pueblo de Dios. Yo quiero que ellos sean uno, con todo mi corazón.
8 Cuando entro a los…entre los rangos del Evangelio Completo, yo era un ministro Bautista. Y comencé a orar por los enfermos. Y los Bautistas creen en sanidad divina, muchos de ellos, algunos mejor que los Pentecostales. Pero la mayoría de ellos, son más de: “Pues, no sabemos si eso fue así.” Entonces, eso está bien. Tienen derecho a examinar y ese es su propio privilegio. Ese es el privilegio de todo el mundo. No me haga pensar que uno es menor que ellos. Pero cuando entro aquí, encuentro que ellos estaban tan divididos como los Bautistas lo estaban. Uds. saben, tenemos como treinta diferentes denominaciones raras de los Bautistas. Y los Pentecostales son más o menos lo mismo.
Entonces, tome esto hermanos, nunca he tenido grandes programas debo tener mucho dinero. Y por la gracia de Dios, nos hemos mantenido limpios, sin dinero. Y esta noche, si hubiese tomado lo que me habían ofrecido, no lo que…nunca pedí un centavo en mi vida por la gracia de Dios.
9 Ahora, nunca tome una ofrenda en mi vida, nunca. Y me la han ofrecido…si solo hubiese tomado lo que habría…habría sido un millonario mucho tiempo atrás. Es correcto. Y esta noche, me desagradaría llenarle un cheque de mi banco por una cantidad como de trecientos dólares, a menos de que estuviera seguro que pudiera recibirlo inmediatamente.
Mas aquí hay una cosa, yo quiero ser honesto, quiero vivir en la condición en la que el pueblo…sencillamente como la gente que viene a mí, así poder sentir el sufrimiento de ellos, y tener compañerismo con ellos, y estoy en el mismo nivel de ellos. Me siento de esa manera. No digo eso solo de boca digo eso con el corazón. Y Dios sabe que eso es la verdad.
Y sería mejor que yo fuera de esa manera. Mi gente es pobre, todos somos pobres, y nuestras riquezas están en la gloria. Amén. Para allá vamos a recibirlas.
Le pregunte a mi esposa hace algunas semanas le dije: “cariño ¿Qué es algo que tiene valor? ¿A qué le podrías colocar un valor?”
Ella dijo: “¿pues, a que te refieres, Billy?”
10 Yo dije: “pues ¡el valor!” Dije: “podrías…” Recuerdo hace años cuando tuve mi primer Ford modelo T. yo era un pecador. Fue como en 1926. Y yo solo hacia brillar aquel carro todo el día domingo, lo hacía brillar. Me quedaba en casa, no iba a la iglesia, y lo dejaba brillante. Ahora ¿qué tal si, hoy en día, procurara hallar una sola pieza de aquel carro? Ha desaparecido. No habría manera. Se acabó.
Qué si alguien entrara esta noche y dijera: “Hermano Branham, yo lo aprecio a Ud., aquí tiene un millón de dólares que yo le voy a dar”.
Yo diría: “Ud. sabe, gracias Señor. Voy a recibir eso, voy a salir para alimentar a toda la gente pobre. Eso sería muy bueno. Iría de casa en casa, enviaría provisiones, alimentaria…le traería carbón y madera a la viuda, y vestiría a los niñitos, iría a los hospitales y me encargaría de las cuentas que no pueden pagar y demás, y haría cosas buenas”. Pero cuando llegara al cielo todo eso habría desaparecido.
11 Pero, ¿Qué si logro si un alma sea salva?
¿Qué si tuviera puesto en esta noche cien billones de dólares colocados aquí?
¿Qué podría yo hacer con cien billones de dólares? Yo mismo podría enviar misioneros por todo el mundo y probablemente ganar millones de almas. No lo sé.
Pero si estuviesen puestos aquí cien billones de dólares de este lado, y un botón del otro lado, podría presionar aquel pequeño botón, y perdería los cien billones de dólares, o no presionar el botón, yo podría conservarlos. Pero si presionara el botón, mi querido y anciano padre que ha pasado más allá del velo bajaría por ese pasillo, se sentaría aquí y podría conversar con él por diez minutos, yo daría los cien billones de dólares gratuitamente sin cuestionar, por hablar con mi papá una vez más.
Entonces, ¿Dónde está lo valioso? ¿Qué es? Creo que si logro que una alma se salve, un niñito de color o quienquiera que sea, mientras haya una eternidad y esa luz y aquella estrella de Dios esté brillando en la gloria, se mencionará mi nombre al lograr que aquella alma se salve.
12 Entonces Uds. el pueblo Canadiense ¿qué necesitan? Tienen un hermoso país, tienen lo más bonito del país, si…por causa de algunos de Uds. tal vez no el Milenio… los milenialistas, más yo como que creo en un Milenio. Y ¿saben Uds. donde yo quiero que el Señor me deje vivir en el Milenio? Yo quiero vivir en Banff y Jaspe [parque nacional canadiense-traductor], por allá en aquella parte. Así que, todos Uds. pueden venir a verme, seré un Canadiense durante ese tiempo.
Más es maravilloso, Ud. No ha cabalgado con estas personas, Uds. sencillamente son un pueblo amoroso. Y no digo esto porque están frente a mí, lo diría en cualquier otro lugar.
Y la gente sabe aquí en América saben que lo he dicho; leales, verdaderos amigos los que tengo en Canadá. Los aprecio a cada uno.
13 Ahora sencillamente procurar explicarles en una forma temporal la acción… ¿Cuántos me darían solo, digamos, ocho minutos? Faltan exactamente ocho minutos para la nueve. ¿Me darían esos ocho minutos solo para explicarles un poquito, a lo mejor de mí entendimiento, concerniente a la operación del Espíritu Santo en las reuniones? ¿Me los concederían? Gracias.
Ustedes muchas veces se han preguntado…y tal vez mañana en la noche, el hermano Sothmann me pidió amablemente que hablara de la última visión concerniente a la carpa, como orar por las personas, el estar aislado de la gente cuando oro, solo uno a la vez.
Y usted se ha dado cuenta que aquí en la plataforma, la debilidad. Y algunas veces, cuando subo llevo conmigo a mi muchacho. Él se para cerca, y observa cada movimiento que hago. El me observa para ver cuando me debilito, y él sabe que me debilito, viene y me sostiene, pase lo que pase. Les he confiado eso a los predicadores, en una ocasión estuve fuera del campo por un año, vean. Ellos sencillamente no entienden. Ud. tiene que estar relacionado con eso, observarlo, y conocer cada movimiento, como se mueve.
14 Y mi familia con la que me he criado, mi esposa sentada allá atrás lo sabe. Muchas veces en la casa, algunas veces sentado, entro en un estado de coma… como en un estado de coma, en una visión, y el Señor declara cosas, y las dice exactamente. Y en ninguna ocasión alguna vez ha fallado. Es un don que viene de Dios.
Ahora, es una forma… un don, es como el don para cantar, un don para hacer algo; son dones. Yo tengo una forma de rendirme al Espíritu Santo. No soy yo, es Ud. el que opera ese don.
Ahora, nunca he pensado y nunca he creído en mi corazón que este fue la manera perfecta de Dios para que yo lo hiciera. Lo hice porque la gente se reunió para ello, ven. Ahora solo permítame darle un pequeño… en la forma sencilla como la de un niño. No puedo explicarlo, ya no puedo hacer más nada. No tengo ninguna manera de explicar. Es la soberana gracias de Dios para con ustedes. No soy yo, son ustedes. Ustedes mismos son los que hacen que entre en acción. Yo solo me rindo.
15 Ahora, fíjese, se nos dan los dones por medida. A Cristo le fueron dados los dones sin medida, ¿es eso correcto estudiantes de la Biblia? Él lo tuvo sin medida. Más aún, dice que el don que estaba en Cristo era como todo el océano, y el pequeño don aquí sería como una cucharada de agua del océano; nunca se perdería. Pero aun los químicos que estaban en esa cucharada son los mismos que están en todo el océano, son de la misma clase, pero no en cantidad. Bien, nosotros somos de esa manera, cuando estamos rendidos al Espíritu. Es el mismo Espíritu obrando por medio de cada don en la iglesia.
Ahora, voy a darles una pequeña ilustración para que…meditaba en eso esta tarde, la explicación será de una forma sencilla como para un niño porque sé que aquí hay sentados Alemanes y Chinos, Hindúes, Noruegos y Suecos, y…algunos de ellos no entienden muy bien el idioma inglés, y quiero explicarlo en la forma sencilla como para un niño.
16 Ahora escuchen, todos somos niños nuevamente, hermanos. Y vamos a la ciudad, y hay un carnaval en la ciudad. Uds. saben lo que es un carnaval: un espectáculo o circo en la ciudad. Bien. Acontece que Ud., siendo cierto tipo de hombre, es de corta estatura y corpulento. Y tal vez… Dios lo hizo de esa manera, esa es la razón por la que Ud. Es pequeño y corpulento. Bien, tal vez Él me hizo a mí alto y delgado. Quizás Ud. Pueda embalar una carga que yo nunca podría, pero yo puedo ver más arriba de lo que Ud.ve. Ahora Ud. Es de esa manera porque Dios nos hizo de esa manera, ¿ve? La Biblia dice:“ ¿Y quién de vosotros con afanarse podrá añadir a su estatura un codo?
Por eso es que los dones y llamamientos son sin arrepentimiento, es lo que Dios, por el conocimiento anticipado, le ha dado a la iglesia. Dios ha puesto en la iglesia; apóstoles, profetas, maestros, evangelistas y pastores.
17 Ahora nos encontramos en el carnaval. Hay un muro enorme y alto alrededor. No tenemos nada de dinero. No podemos entrar. Así que, acontece que estamos caminando alrededor y preguntándonos todo lo que hay, cuantos animales hay adentro. Podemos oír rugir a los leones, a los tigres y a la jirafa y así sucesivamente., y los estamos escuchando.
Después de un rato, descubro que hacia arriba hay un agujero. Pues, tal vez Ud. Nunca alcance ese agujero, pero yo soy bastante alto, Dios me hizo bastante alto para que pudiera alcanzar a lo alto, solo con lograr hacer llegar la punta de mis dedos sobre la cerca y yo podría jalar con mis dedos hasta que pudiera ver por medio del agujero; y bajar otra vez
Bueno, el desfile está pasando. Y Ud. Dice: “¿Qué vio, hermano Branham?”
“Una Jirafa.”
“Oh, ¿de verdad?”
“Aja.”
“Muy bien. ¿Hermano Branham, qué más hay allí adentro?”
Oh, vaya, veamos. Muy bien, aquí voy de nuevo. Salto y me agarro con mis dedos y jalo otra vez fuertemente, y miro por este agujero.
“¿Qué ve, hermano Branham”?
“Un elefante.” Vea. “Oh, estoy tan cansado.”
Ahora, para eso es que son las reuniones aquí. Cuando me paro frente a Uds. son Uds. que hacen obrar ese don, y eso es lo que me debilita, ¿ven? Solo una cosa a la vez. Cuando Ud. Se para allí, es la fe suya la que se mueve, es Dios que le habla a medida que Ud. jala del don de Dios. El deseo de su corazón viene por medio del don de Dios.
Ahora, tal vez el hombre del circo viene y dice: “Hey amigo, ¿Qué estás haciendo allí? Quiero mostrarte algo”
“Sí señor.”
18 Y él me toma por la parte de atrás de mi abrigo, me levanta y dice: “¿puedes ver ese elefante que viene aquí, se va a echar acá, va a ir por aquí, va a ir por allá, va a hacer esto y esto y aquello, y por allá?”
“Sí señor, entiendo, va a ser de esa manera.” Él me sienta. Eso no me cansa, él me sostiene. Ahora, esa es la manera que Dios está usando Su don.
Ahora fíjense, ¿cuál fue el mayor milagro, el que haya resucitado a Lázaro de los muertos o la mujer que tocó Su vestidura? Ahora la mujer dijo dentro de ella: “Si solo pudiera tocar Su vestidura, yo seré sana.” Así que, ella se abrió paso entre la multitud, Jesús no sabía nada de sobre ella, ella tocó Su vestidura y regresó, ahora ¿qué estaba haciendo ella? Ella estaba jalando por medio de Él. (¿Captan lo que quiero decir?) Jalando por medio de Él, el don de Dios a través del hombre. Vean. Ella jaló de Él, porque Dios estaba en Él. Y lo que ella deseaba lo jaló de Él. Fue la fe de ella que hizo eso.
Y cuando Jesús dijo: “Me debilité, alguien Me ha tocado”, y ellos dijeron: “Todos te tocan.”
19 Dijo: “Si, pero Me debilité.” Y Él miró por todos lados, y viendo de donde estaba, y Él mirando a la mujer. Y Él dijo:…le declaró a ella concerniente a eso. Ella primero lo negó, cuando Él pregunto: “¿Quién lo hizo?” Ella lo negó. Todos ellos lo negaron. Más Él dijo…Él le dijo que ella fue quien había hecho eso, y la fe de ella la sanó.
Vean ahora, eso lo debilito a Él. Más cuando el Padre le mostró que Lázaro iba a morir y Lo envió lejos de casa, y lo mandaron a buscar para que orara por Lázaro, Él solo continuó a otra parte.
¿Qué si su pastor hiciera eso?
20 Entonces Él continuó, se le preguntó una vez más, y Él continuó. Entonces cuando pasaron los días fue cuando el Padre le mostró -lo cual Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre le mostrara— Él dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme.”
Ellos dijeron: “él duerme.”
Vean, Él tuvo que hablarles en su propio lenguaje. Luego Él dijo: “él está muerto y huélgueme por vosotros, que Yo no haya estado allí. Más voy a despertarle” el Padre le había mostrado. Fíjese como Él se para en la tumba: “Padre, gracias Te doy que me has oído, sé que siempre me oyes, más digo esto, por causa de aquellos que están alrededor.” No hay virtud ni hay nada. Dios estaba usando allí Su don.
Y la mujer estaba usando el don de Él aquí. ¿Ahora lo captan?
21 Ahora, mi esposa puede decirles. Muchas veces, o algunas…el resto de los hermanos que estaban asociados…cuando Dios sencillamente habla, y yo caminando por allí, sin pensar nada al respecto, o sentándome en la habitación. Y de repente Él me llevará y me mostrará… ahora baja…
Como aquí hace algún tiempo, tal vez lo notaron en el periódico en Denver, Colorado. Ellos nunca supieron lo que ocurrió. El Señor me había enviado allá. Él me mostró el lugar. Él dijo: “habrá un lugar donde estará un carro estacionado de esta manera,” en una visión. Él dijo: “Es un carro de color gris. Bajarás por esta calle, allá hay una casa blanca, y cuando mires allá detrás, hay un portón que se abre y hay un agujero justo allí detrás del portón.”
22 Y dijo: “Allí estará un hombre que saldrá y entrará en el carro empacando un maletín. Ve a la puerta.” Y dijo: “Cuando lo hagas, habrá allí una mujer llorando. Y cuando entres, coloca tu sombrero en la cama y luego ella lo recogerá y lo pondrá aquí sobre el televisor. Y entrará otra señora vestida con un suéter rojo, y se sentará aquí. Luego, pondrás las manos sobre el bebé enfermo y dirás: ”Así dice el Señor.“ Yo sabía lo que era eso.
Después Él me mostró a un hombre bajando. Miré y vi un reloj de pared. Y oí algo como: “chillido, chillido, chillido,” y miré y allí venía bajando un hombre en una silla de ruedas sosteniendo una Biblia. (Escribieron de él en el periódico) en una silla de ruedas sosteniendo una Biblia, llorando. Él dijo: “Sal con él, y conversa con él, y dile que se levante.” Y dijo: “Te darás cuenta que el reloj marcará exactamente diez minutos antes de las tres.” Me levanté y salí de la visión.
23 Y como dos o tres días después de eso, comenzaron a llegar telegramas de todas partes, “venga aquí para que ore por este, y venga para que ore por aquel. Venga para que ore por este.” Ud. Sabe, de todas partes. Después de un tiempo, agarré uno que decía: “Venga a Denver, un hombre está muriendo de tuberculosis, venga de una vez.” Algo me dijo: “Ve allá.”
Y no sabía a dónde iba a estar la visión. Fui, me bajé del avión, tomé un taxi y fui a esta dirección, oré por el hombre. Nunca oí lo que aconteció. Así que, fue justo antes de salir del avión, que pensé en vez de llamar un taxi, caminar hasta el centro. Ni siquiera estaba pensando en nada o en una visión. Yo solo sabía lo que iba acontecer.
24 Comencé a bajar por la calle, caminando por ahí, así. De repente oí a alguien decir: “Bueno, adiós doctor,” miré por todas partes y aquí venia cargando un maletín, caminando paso a paso. Y pensé: “yo he visto este hombre en alguna parte” ¿No es eso extraño? Y miré, y aquí se estacionaba el pequeño Ford color gris. Dije: “Esa es la visión.” Y él salió. Caminé hacia él y dije: “¿Cómo está Ud.?”
Dijo él: “¿Cómo está Ud. señor?” Entró en el carro, se alejó conduciendo.
Corrí hasta el portón y bajé la mirada. Allí estaba el agujero. Dije: “Es esta.” Fui directamente a los escalones, llamé a la puerta, la señora se acercó a los escalones, ella estaba llorando. Yo dije: “¿Tiene Ud. un bebé enfermo señora?”
Ella dijo: “Si, señor.” Ella dijo: “¿Es Ud. Doctor?”
Yo dije: “No señora,” dije: “Yo soy un ministro.”
Ella dijo: “Oh, sí señor.”
Yo dije: “Mi nombre es Branham. Soy el Rev. Branham.”
Ella dijo: “No creo conocerlo, Sr. Branham.”
Yo dije: “No, Soy un desconocido, ¿Podría ver a su bebé por un momento?”
Ella dijo: “Si, señor.”
25 Yo dije: “Gracias,” y entré. Le pregunté qué era lo que ocurría; tenía los pulmones congestionados, neumonía. El pequeñito acostado allí. Y pensé…miré la habitación y justo allí estaba mi sombrero en la cama. Pero la señora recorrió y se sentó, ella nunca movió el sombrero. Entonces pensé: “Esto es…” Ahora, no puedo decir una palabra, solo tengo que esperar, o referirme a la visión.
Continué hablando con ella; nunca le solicité una oración o nada. Yo dije “y ¿Qué edad tiene su bebé, y Ud. Hace cuánto que vive aquí?” y así sucesivamente. Y entramos en la conversación. Bueno, después de un rato, ella se levantó y recogió mi sombrero, caminé hacia el lado de la cama, ella agarró mi sombrero y lo colocó sobre el televisor, pero allí no estaba la señora vestida con el suéter rojo. No podía orar, ven, Él aún no estaba allí. Entonces seguí conversando y me senté otra vez.
Luego después de un rato, la señora entró y se sentó. Otra señora entró porque había estado en otra habitación en algún lugar, ella entró y se sentó, tenía puesto un suéter rojo. La señora del abrigo marrón se levantó y salió. Aun no podía decir nada. Solo tenía que esperar allí.
26 Y cuando todos se sentaron juntos, entonces solo dije: “Pónganse de pie por un momento.” Fui hasta donde estaba el bebé. Y dije: “Uds. no me conocen y caminan extrañados. Más: ”Así dice el Señor, el bebé está sano.“ El bebé se volteó y comenzó a gemir por su mamá. Eso fue todo.
Salí del aquel lugar, bajé y comencé a caminar, y pensé: “Tomaré un taxi rápidamente.” Y allí me encontré con alguien y pensé:“ Pues, me pregunto ¿dónde tomaré un taxi en esta esquina? Estaba procurando tomar un taxi para salir hacia el aeropuerto porque mi avión estaba casi listo para despegar. Y yo estaba tratando de llamar un taxi de esa manera.
27 Y entré otra vez a la tienda de diez centavos, como. Y pensé: “De seguro el taxi llegará en un momento” y miré justo al otro lado desde yo estaba, y había un reloj y pensé: “Me parece haber visto ese reloj…pues, seguro.” Justo en pocos minutos aquí viene el chillido de la silla de rueda, aquí estaba el hombre con su Biblia en su mano. Precisamente a diez minutos para las tres, puntualmente.
Salí de allí y dije:“ ¿Ud. Cree en ese libro que está leyendo?”
Dijo:“ Si lo creo”
Dije:“ Allí hay palabras de vida eterna”
Dijo:“ Si, señor, yo creo eso.”
Dije:“ ¿Alguna vez leyó en donde Jesús sana al enfermo?”
Dijo:“ Si, señor.”
Dije:“ ¿Ud. Cree eso?”
Dijo: “sí, señor lo creo.”
Yo dije:“ En el nombre del Señor Jesucristo levántese porque así dice el Señor, Ud. Está sano.”
Y él dijo:“ ¿Ud. Quiere decir ya mismo?”
Dije:“ Levántese.”
Y la enfermera que lo empujaba dijo:“ pues, él no se puede levantar.”
Dije: “Levántese señor, tome mi palabra.”
Dijo:“ ¿Quién es Ud.?
Dije:“ Eso no importa! levántese!”
Dijo: “Enfermera observe”. Y él salió corriendo.
28 Y volví discretamente a la tienda de diez centavos, bajé por el callejón, y seguí hasta el otro lado y tomé el taxi y salí. El periódico lo publicó así: “Misteriosa sanidad de un hombre en la calle.” Nunca se supo lo que aconteció, ¿ven? Fue el Señor.
Ahora, eso fue…no hubo debilidad en la visión. Ese fue Dios usando Su don. Pero aquí, es Ud. Usando el don de Dios. Actuando Ud. Mismo. Es la fe suya la que hace eso. Yo solo me rindo. ¿Entienden ahora? Si es así, digan Amén. El Señor les bendiga. Oremos.
29 Nuestro Padre celestial, será grandioso cuando crucemos al otro lado y nos encontremos con diez mil de nuestros amigos con los que nos hemos relacionado en esta vida, y oír, mientras nos sentamos a los pies del Señor Jesús, y contaremos la historia de cómo vencimos, algún día glorioso. Oh, yo quiero estar allá cuando lo coronen a Él Rey de Reyes, oír cantar a los santos los cánticos de redención, cuando alrededor de la tierra se paren los ángeles con sus rostros inclinados, no sabiendo ellos de lo que estamos hablando. Ellos no saben lo que significa redención. Nunca necesitaron ser redimidos. Pero Dios, nosotros los pecadores redimidos. Nosotros somos los que vamos a coronarlo a Él. Oh, yo quiero estar allá Señor, y coronarlo Rey de Reyes y Señor de señores. Anhelamos ese día.
30 Te ruego Dios, si hay alguien aquí adentro en esta noche que na ha tenido la preparación para estar presente ese día, en el cuadro de honor, te ruego para que ellos tomen una decisión en esta noche de servirte Señor Jesús el resto de sus vidas.
Sana al enfermo y al afligido oh Dios, junta sus corazones y únenos a todos, porque te lo pedimos en el nombre de tu amado Hijo, el Señor Jesús quien nos ha redimido. Amén.
Ahora, para la línea de oración… Solo hablaré unos momentos. Y oh, mi corazón arde por contarle los grandes testimonios de la India, lo que el Señor ha hecho; África, lo que Él ha hecho, los otros lugares. En México, el otro día, aquel bebé muerto yaciendo allí, y cómo resucitó. Y muchas cosas más de las que me gustaría hablar. Pero pienso sería, en lugar de contar un testimonio, por ahora es mejor la Palabra, en la condición.
31 Y esta noche una vez más en el libro de Génesis, me gustaría continuar con unos cuantos comentarios sobre Abraham. En el capítulo 18…anoche nos quedamos en el capítulo 17, y queremos leer algo del capítulo 18, o solo un versículo…o parte del versículo. En el capítulo 18 versículo 14:
¿Hay para Dios alguna cosa difícil?…
Que el Señor añada bendiciones a Su Palabra.
Y ahora, ¿cuántos se gozan al leer de Abraham, hablar de él, el pacto que Dios hizo y el Hijo de Dios rasgado en dos, levantado en Su cuerpo a la diestra de la Majestad en las alturas, y envió otra vez al Espíritu Santo para confirmar la fe de los santos hasta que Él venga otra vez? ¿Lo captaron anoche? ¿Lo entienden?
32 Ahora fíjense, estos dos fragmentos tenían que ser exactamente iguales. Si no es así, es un fragmento diferente. Tenían que ser exactamente iguales. Entonces, la iglesia tendrá que tener exactamente el mismo Espíritu que estuvo en Cristo Jesús o no encajará en el cuerpo. ¿Lo entienden? Ahora eso es para los Metodistas, Bautistas, Anglicanos, Católicos, lo que Ud. fuera. Tiene que acoplarse exactamente con el Espíritu que estaba en Cristo Jesús porque fue por eso que Dios lo rasgó y le dio a Ud. Parte de ese pacto mientras Él levantaba a Su Hijo de entre los muertos y lo sentaba a Su diestra en las alturas.
Y en esta noche, Cristo no está sentado en Su propio trono, ¿En qué trono está sentado? En el trono de Su Padre: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en Mi trono, así como Yo he vencido, y Me he sentado con Mi Padre en Su trono” [Apocalipsis 3:21-traductor]. ¿No es eso maravilloso?
Y nosotros tenemos ese gran privilegio de saber que algún día podremos sentarnos con Él en Su trono, y Él toma el trono de David del cual es heredero. Y reinaremos con Él en la tierra por mil años y luego por toda la eternidad, por siempre.
33 Y ahora, Dios hablando. Y solo un pequeño fundamento para hacer uno o dos comentarios, y luego entrar directo al servicio, a la línea de oración, tan rápido como podamos porque el tiempo vuela. Y mañana en la noche, queremos quedarnos un poco más para que salgamos temprano esta noche.
Ahora hallamos que Abraham creyó a Dios, y le fue imputado por justicia. Y cuando él tenía veinticinco años, Dios lo llamó y le dio un pacto y le dijo que lo iba a salvar. Y que Él se le aparecería en edad avanzada, en una edad madura, y le dijo que su esposa que tenía sesenta y cinco años iba a tener un hijo. Y Abraham llamó a aquellas cosas que no eran como si fuesen, porque él sabía que Dios era capaz de cumplir lo que había hablado.
34 Y el pacto no solo fue hecho para Abraham, pero para la simiente de Abraham. Y la Biblia declara que somos simiente de Abraham y somos herederos de acuerdo a la promesa.
Un ministro, aquí en Canadá, hace años…no sé dónde está él ahora. Su nombre era Kusick. Él solía decirme: “Hermano Branham, ¿tiene Ud. Algún parentesco con Abraham?”
Yo le decía: “Él es mi Padre” claro que sí. Porque estando muertos en Cristo, tomamos la simiente de Abraham. Y la herencia son los hijos de Dios nacidos de nuevo, llenos del Espíritu. Nosotros somos la simiente de Abraham, coherederos con Cristo en el reino.
Y entonces, lo traemos a… hoy me habló una señora en el…viniendo por la sala, dijo: “Nunca había pensado en ese, ese horror de las tinieblas, y esa pequeña luz, o algo así, pasando.” En la parábola de anoche, donde Dios llevaba a Abraham y le muestra como le iba a confirmar… o, a guardar este pacto, por medio del sacrificio de Su propio Hijo amado. Y le mostró que, en el Calvario, cómo Dios lo tomó y cómo era ese pacto antiguo, que si…
35 Tomaban el animal, lo mataban, cortaban su cuerpo en dos, y se paraban entre las porciones, escribían el pacto y lo rasgaban, y se le daba una mitad a cada uno. Y cuando se juntaban los dos pedazos de la escritura tenían que acoplar la una con la otra, o tomaban un juramento: “Que sus cuerpos estén tan muertos como el cuerpo de este animal muerto: ”Que su cuerpo sea como este animal muerto. Que sean como un animal muerto.“
Ahora, Dios tomó un juramento por Sí mismo, porque el hombre siempre jura por uno más grande. No hay uno más grande que Dios por el que se pueda jurar, entonces Él juró por Sí mismo este juramento; tomó este juramento.
Y en el Calvario, años más tarde, Él tomó a Su Hijo y rasgó Su cuerpo, Su alma y cuerpo, lo elevó y lo sentó a Su diestra, y envió al Espíritu Santo a la iglesia para que continúe las obras del Señor Jesús hasta que Él venga.
36 Y Él escribe el pacto… en el Antiguo Testamento, de vuelta en el lugar Santísimo, escribió los mandamientos en tablas de piedra. Más Él dijo: “Después de estos días derramaré Mi Espíritu y escribiré Mi pacto sobre las tablas de sus corazones y sus mentes.” Amén. ¿Lo ven?
Luego Dios, por medio del Espíritu Santo, confesó la fe en Cristo, trae al Espíritu Santo, para que escriba el pacto de paz en su corazón. Luego el Espíritu que estaba en Cristo mora dentro de Ud., y le hace actuar como la misma vida de Cristo. Y allí, Dios ha colocado en este grupo de personas, al que llama Su cuerpo: apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, pastores.
37 Luego en la iglesia local, Él ha puesto los nueve dones espirituales: dones de sabiduría, de ciencia, de hablar en lenguas e interpretación de lenguas, dones de sanidad, todas estas cosas. Todas para edificar, o para mantenerlo junto, y para fundirlo en un gran cuerpo del Señor. ¿No es eso hermoso? Dios evidentemente sabe lo que Él está haciendo, ¿no es verdad?
Y luego pensar que después que han pasado dos mil años, el Señor Jesús está más vivo en esta noche que allá en el pasado, aún está con la iglesia. La segunda parte del pacto está aquí con nosotros , el Espíritu Santo, escribiendo y haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando estaba aquí en la tierra. Y Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más, más vosotros me veréis porque estaré con vosotros hasta el fin de mundo” ¿No es eso maravilloso? ¡Qué hermoso!…
Oh, se estremece el corazón de un hombre al saber que no hay más especulaciones. Ha concluido, ha finalizado.
38 Aquí, la otra noche, recibí un sermón en mi corazón, sobre el Reposo. Oh, vaya. No os preocupéis más. “Venid a Mi todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.” Eso estaba enardeciendo. Tenía que predicárselo a alguien, así que desperté a mi esposa y le prediqué como dos horas y se quedó dormida sobre mí. ¡Una predicación! ¡Reposando de las obras concluidas! Amén.
Mi esperanza está fundamentada en nada menos,
Que la sangre de Jesús y la justicia;
Cuando todo se hunda a mí alrededor,
Entonces Él es mi esperanza y sostén,
En Cristo, la Roca sólida, me paro
Todo lo demás es arena movediza
¡Hermoso! ¡Reposo!
39 Oh, yo sé que cuando él entró, y estaba protegido del juicio. Las aguas de la destrucción antediluviana eran un juicio enviado al mundo. Y el arca con el aposento en ella era el pacto. Cuando Noé entró en este pacto, él halló un asiento, y se sentó, y se meció. Él estaba descansando en las obras concluidas provistas por Dios para su salvación. Amén.
¿Cómo es eso?
Y cuando entramos en Cristo, solo nos sentamos, está concluido. Amén. Reposando solemnemente en los méritos del Señor Jesucristo. No hay nada que podamos hacer para salvarnos a nosotros mismos. Él lo hizo por gracia. No hubo necesidad de titubear y preocuparse o presionarse, y dejar la Metodista para unirse a la Bautista, dejar esta para unirse aquella. Solo repose en Cristo. Todo está concluido. La gracia de Dios para nosotros. Vaya, eso hace que mi corazón palpite más rápido.
40 Luego, lo seguimos desde pacto en el capítulo 17 de Génesis. Y hallamos allí que después que él tenía cien años, Dios vino a él y le dijo: “Abraham, Yo soy el Dios Todopoderoso, el Shaddai, el Dios de pechos que amamantó.”
Qué promesa para un hombre de cien años, que había estado esperando la promesa de Dios por veinticinco años -confesando. Cuando se entenebreció más y más, él se fortaleció más y más. Cuando Dios se demoraba y se tardaba, y parecía alejarse más, la fe de Abraham se fundamentó y aumentó más y más, sería un milagro más grande todo el tiempo. Él descansó en la Palabra del Dios viviente. Así lo dijo Dios. No importa cuán irrazonable pareciera, así era, porque así lo dijo Dios.
Y aquí estaba él. Y qué nombre que aparece para un hombre sin esperanza y sin ayuda en el mundo natural; un hombre con cien años de edad y su esposa con noventa años. Y había vivido con ella desde que era una mocita, una jovencita, era su media hermana con la que él se casó, probablemente se casaron cuando ella era solo una muchacha. Y durante todos esos años fértiles no tuvieron hijos. Y ahora, cuarenta años después, había pasado el tiempo de las mujeres, y aun con mayor fe que alguna vez él tuvo, de que el bebé iba a nacer.
41 Dios respetó eso de tal manera que, Él solo descendió y dijo: “Yo soy el Shaddai, Abraham. Tú has confiado en mí. Y ahora Yo soy el Dios de pechos. Abraham, solo recuéstate en Mi pecho, Mi hijito decaído, agotado, pues, esto es solo una pequeña cosa insignificante para Mí. Tu solo recuéstate aquí y sencillamente aliméntate de Mí promesa un ratito y observa lo que pasa”
Ahora solo sigámoslo un poquito y veamos qué ocurrió al alimentarse de esta promesa. “Abraham, pues tú eres viejo, tienes cien años” La Biblia dice que era: “Bastante avanzado en años.” Las barbas grises colgándole en el rostro y la anciana Sara con su pequeño gorro sobre su cabeza temblorosa con un pequeño bastón todavía diciendo que iban a tener un bebé.
42 Él dijo: “Abraham, tú has confiado en Mí, ahora Yo soy que sustenta. Yo soy Aquel que te puede dar una vez más…tú eres solo un bebé para Mí. Entonces te voy a tomar en Mis brazos por cuanto has confiado en Mí y te sustentaré para que recuperes las fuerzas. Te haré un hombre nuevo” ¡Qué maravilloso! Él todavía es el Shaddai, la promesa no solo fue para Abraham sino para su simiente después de él.
Observe lo que Dios va hacer, más tarde. Hallamos a Lot allá abajo, —su sobrino—descarriado, en una condición terrible. En relación a esto…en el capítulo 18. Hallamos que un día después que Lot había elegido la mejor parte del país, y Abraham tomó la parte más pobre…Ud. Sabe, algunas veces Ud. Tiene que…No intente regresar a las personas.
43 La otra noche estaba predicando sobre el cordero y la paloma. Y cuando la paloma descendió y se asentó sobre el cordero, ¿qué si el cordero hubiese gruñido como un lobo? ¿Qué habría pasado? La paloma hubiese emprendido el vuelo.
Y eso es lo que sucede con las personas aquí en Canadá, no solo aquí, sino en todas partes alrededor. Uds. eran corderos, pero tienen que argumentar y expresar inconformidad y fijar barreras denominacionales. Y la paloma emprende el vuelo y se aleja. Correcto. Uds. no tienen el amor que deberían tener. Ellos no tienen eso en América. No sé dónde está.
Pero hace mucho tiempo, ¿recuerda Ud. cuando su corazón solía ser tan tierno y puro delante de Dios? Oh, a Ud. No le importaban los problemas,“ Vaya, todo está bien, solo sigamos adelante.” Pero Ud. Sabe la primer cosa, cuándo se le sube ese temperamento, dice: “regresaré a donde él,” la paloma emprende el vuelo. El Espíritu Santo no puede dar sino mansedumbre. Dios es dulce, apacible y amoroso.
No importa cuánto sepa y cuánta teología conozca, y cuánto pueda hinchar su pecho, qué tan bueno sea predicando, eso no significa nada. Si ese apacible, quieto y amoroso Espíritu de Dios no reposa sobre Ud., todo se ha ido; Ud. Es nada.
No importa cuántos dones pueda exhibir, no importa, aunque…Pablo dijo:“ Aunque pueda hablar lenguas de hombres y de ángeles, podría tener la suficiente fe para mover montañas, y sin tener ese amor apacible y amoroso, nada soy.” Allí es donde está su problema, vean. Eso es todo.
44 Ahora, Abraham, manso, gentil, dijo: “Muy bien Lot, hermano, si quieres tomar la mejor parte, ve y tómala. Yo tomaré el camino con aquellos pocos que han sido despreciados por causa del Señor.”
¿Recuerdan cuando solíamos cantar ese cántico? Decía: “Comencé con Jesús, y ahora sigo adelante” “¿Alguna vez cantaron ese cántico aquí en Canadá? Seguro. ¿Qué salió mal? Sigamos adelante. Solo manténgase humilde, solo siga caminando, solo siga amando a todos. No importa lo que digan de Ud., siga adelante, sea un cordero.
Uds. saben, un cordero es un animal extraño. Un cordero tiene…tiene su propia lana, esos son sus derechos dados por Dios. Pero está dispuesto a acostarse sobre un bloque y no patalear. Si Ud. Nunca ha trasquilado a una oveja; yo sí. Ella deja que la trasquilen toda, confiere sus derechos, y cede, porque es mansa y apacible.
45 ¿Está listo para rendirse y ceder todos sus derechos como Canadiense?
Ud. Dice: “Bueno, mire Sr. Branham, yo tengo derecho de volver, él me hizo algo, tengo el derecho de pegarle unos gritos.” Pero, ¿está Ud. Preparado para que lo trasquilen y pierda sus derechos?
“Bueno, déjeme decirle lo que yo debería hacer a esa antigua iglesia denominacional.” Digo: “Vaya…” Tal vez eso sea así, pero ¿está Ud. Listo para que lo trasquilen? Dios quiere corderos que estén dispuestos a ser trasquilados y que lleguen a ser criaturas de Dios.
Fíjese, Abraham allá arriba con su esposa Sara. Sin duda que muchas veces la harina y la tinaja llegaban hasta el fondo. Más ellos a pesar de todo servían al Señor. Ellos estaban en la perfecta voluntad de Dios, aunque tuvieran que sufrir un poquito para subsistir.
46 Casi todo aquel que le sirve verdaderamente a Dios se encuentra con ellos muchas veces. Seguro que sí. Y algunas veces Ud. Se pregunta cómo le va conseguir los zapatos para la escuela, como va pagar esta cuenta y aquella cuenta. No se preocupe. Solo hay que hacer una cosa, y es descansar en Su promesa. No he visto justo desamparado ni Su simiente que mendigue pan; entonces eso no importa.
Oh, cómo podemos detenernos aquí y dar los testimonios del gran poder de Dios.
Un día mientras Abraham, sentado en esa condición…él alzó la mirada y observó, un día caluroso, él vio venir a tres hombres caminando. Estaban con toda la vestimenta empolvada. Y Abraham era espiritual. Él inmediatamente reconoció quién era aquel. Y corrió y cayó junto a los pies de Aquel Hombre, y dijo: “Mi Señor, quédese un ratito y siéntese debajo de este árbol. Déjeme traerle un bocado de comida, refrésquese y luego puede seguir. Pues ese es el propósito por el que Ud. ha venido a Su siervo.”
¿Qué? Ellos lucían como hombres. Pero ¿sabe Ud. quién era? Eran dos ángeles del Dios Todopoderoso. Eso es lo que dice la Biblia.
47 Alguien llamó mi atención en una ocasión, y dijo: “Hermano predicador ¿Ud. intenta hacerme creer que ese era Dios?”.
Yo dije: “el Dios Todopoderoso se sentó allí como un ser humano, y Abraham fue y mató a un becerro, y Dios comió la carne del becerro, bebió la leche de la vaca y comió mantequilla y pan de maíz. La Biblia dice que el Dios Todopoderoso hizo eso, y ángeles que estaban con Él.”
Ud. Trata de limitar a Dios. Ud. trata de limitar a Dios hacia su teología, Ud. Trata de limitar a Dios a la manera que Ud. piensa. Pues, Él nunca lo hará. “Bueno, mi Dios es tan grande, ¿Cómo lo hizo?” Pues, fue fácil. Cuando Ud. Ve este cuadro aquí, Ud. Nunca dudará de la resurrección. Pues, Dios sencillamente podría alcanzar… ¿De todos modos, de qué está hecho Ud.?
El otro día hablaba con un doctor. Y él me contaba algunas ideas que él tenía. Yo dije. Doctor, quiero preguntarle…“
Dijo: “yo creo que si un hombre guarda la regla de oro el ira al cielo.”
Dije: “yo no.”
Dijo: “Bueno, ¿quién va a ser el juez?
Yo dije: “Dios.”
“Bueno, Dios no dijo que yo sería.”
48 Yo dije: “Seguro lo hizo. Él dijo: A menos que el hombre nazca de nuevo, no entrará en el reino de ningún modo.” Dije: “yo solo estoy citando Su Palabra.” Yo dije: “Si la regla de oro hubiese funcionado, Cristo no hubiese tenido que morir. El pacto no hubiese tenido que ser rasgado y concedido a Ud.” Mas yo dije: “Ese es el programa de Dios, y debemos tomar en cuenta Su programa, no nuestro pensar. Es la Palabra de Él.”
49 (Espacio en blanco en la cinta)… por lo que tenemos que pasar. Observe lo que ocurre.
Fíjense, todo lo que Ud. Come, lo que Ud. Vive… su vida natural vive por medio de una sustancia muerta.
Esto se lo pregunté al doctor. Yo dije: “Doctor, ¿por qué es que cada vez que como, eso renueva mi vida?” Él dijo: “Eso es correcto. Son células nuevas. Ud. Renueva su vida”.
Yo dije: “Doctor cuando yo tenía dieciséis o dieciocho años de edad, yo me sentaba y comía granos, pan de maíz, repollo, papas y demás cosas. Y cada vez que comía, crecía y me hacía más fuerte todo el tiempo. Y ahora que como una mejor comida me estoy envejeciendo y debilitándome más todo el tiempo. Explíqueme eso”
50 Muéstreme, científicamente, si tomase una jarra llena de agua, y la vacío dentro de un vaso de vidrio y se va llenando todo el tiempo. Eso va a cierto lugar, y mientras más vierto, más se vacía. Explíqueme eso. Solo hay una cuestión, amigo: Dios lo ha dicho. Eso es todo. Dios lo ha dicho.
El edificio se amplía mientras más tablones se coloquen. Por supuesto. Bien, pues entonces ¿por qué si Ud. Coloca más tablones sobre este, más se reduce todo el tiempo? Dios lo ha dicho.
Y fíjese, cada vez que Ud. Come para continuar en esta vida mortal, algo tiene que morir para que Ud. Pueda vivir. ¿Sabía Ud. Eso? si Ud. Come bistec, la vaca muere. Si Ud. Come puerco, es porque el cerdo muere. Si Ud. Come repollo, el repollo muere. Si Ud. Come papas es porque la papas mueren. Si Ud. Come pan es porque el maíz murió…o, la harina…el trigo murió. Algo tuvo que morir. Y Ud. Vive porque algo murió para que Ud. pudiera vivir.
51 Entonces, si hubiese alguien aquí que no puede verlo, ¿No puede entender que algo tuvo que morir en lo espiritual para que pudiéramos vivir nuevamente? Nacer de nuevo, una vida nueva. Vivirla por medio de Cristo, esa es la única avenida que hay; y es por medio de Cristo.
Y cuando Ud. Ve lo visible, y la Palabra, y todo confirmándose a sí mismo, y haciendo de esto un cuadro hermoso, que Cristo está aquí cumpliendo Su promesa, ¿Qué tenemos que hacer? ¿Angustiarse por eso? Deberíamos regocijarnos y estar extremadamente contentos, porque Cristo está en nuestro medio, en Su iglesia.
No solamente en Prince Albert; en todo el mundo, siempre se estará manifestando a Sí mismo, el mismo, ayer, y hoy, por los siglos.
52 Ahora, escuchen solo un momento. ¿Qué hizo Dios? de todas maneras, ¿de qué está hecho su cuerpo? ¿Qué es Ud.? ¿Sabe lo que es Ud.? Solo un poquito de calcio, un poquito de potasio, algo de petróleo y luz cósmica. Eso es todo lo que Ud. Es. Y Unos cuantos átomos.
El otro día me estaba peinando los pocos cabellos que me quedan. Mi esposa me dijo, ella dijo: “Billy, te estas quedando calvo, cariño.”
Yo dije: “Alabado sea el Señor, no he perdido ninguno de ellos.”
Ella dijo: “Dime entonces dónde están.”
Y yo dije: “Tú dime dónde están antes que los tuviera, y yo te diré dónde están aguardando por mí.” Amén. Hubo un tiempo que ellos no estaban, luego estuvieron, y tampoco están ahora. Esos cabellos regresaron donde estaban al principio. Y volveré a ellos algún día. ¡Gloria! ¡Correcto! Este cuerpo viejo va a desaparecer, a descomponerse, hasta que solo será una cucharada de cenizas. Pero algún día glorioso regresará, nuevo y recién hecho. Amén.
53 Eso es suficiente para emocionarlo cuando piensa en ello. Oh, es una cosa gloriosa. Dios, nuestro Padre celestial, el dueño de todos los átomos y todo lo que existe, el que juntó todo, ¿qué hizo Él? Él dijo: “Ven aquí Gabriel, ven aquí Miguel. Descendamos y visitemos a Abraham.”
Sencillamente puedo verlo a Él salir, ¡fiu! Inhalar unos cuantos átomos, un poco de luz cósmica y algo de petróleo, y entrar en ello. Y él entró, cada uno de los ángeles, entró en un cuerpo, y descendieron, y comieron carne humana…comieron en una forma humana, y tuvo hambre mientras Él estuvo aquí, porque Él tenía el funcionamiento de toda este asunto en conjunto para pedir comida. Y caminó enseguida frente a Abraham, y se desvaneció y volvió a Dios, nuevamente a la inmortalidad. Amén.
54 Ese es mi Padre celestial. ¿Qué me preocupa lo que la muerte puede hacer? Yo sé lo que Él puede hacer en la resurrección. Él solo sale, ¡fiu! Eso es todo lo que existe en esto. Me alegra que Él me conozca. Me alegra que Él lo conozca a Ud. Y así que nos contenta en gran manera saber que ese es nuestro Padre celestial. Sí señor. Entonces, ¿para qué preocuparse? Muerte ¿Dónde está tu aguijón?
Con razón Pablo podía decir: “Lo conozco a Él en el poder de Su resurrección.” Ahora no le conozco a Él por medio del libro, no le conozco a Él por medio de la letra. “Yo le conozco a Él en el poder de Su resurrección” ¿Le conoce Ud. De esa manera? Si Ud. Ha nacido de nuevo, Ud. Le conoce a Él de esa manera: en el poder de la resurrección. Él dijo: “Cuando Él llame de entre los muertos, yo saldré.” Ese es el asunto principal. Conocerlo a Él en el poder de Su resurrección.
Hace algún tiempo vino a mi casa un empleado de seguros, él dijo: “Billy, me gustaría venderte una póliza de seguro.”
Yo dije: “Oh, ya tengo una.” Mi esposa me miró raro. Ella sabía que no tenía ningún tipo de seguro.“
Él dijo: “¿Tienes una?” Dijo: “¿Con qué compañía la tienes?”
Yo dije: “Seguridad bendita, mío es Jesús. Oh, que prueba anticipada de la gloria divina. Herencia de salvación, comprado por Dios. Nacido de Su Espíritu, lavado en Su sangre.”
55 Se levantó me miró un ratito y dijo: “Qué bueno Billy, me agrada oír eso.” Dijo: “Pero esa no te llevará aquí al cementerio.”
Más yo dije: “Esa póliza me sacará de allí. Yo no estoy preocupado de llegar allá, más bien estoy preocupado por salir de allí. Ese es el asunto principal.” El seguro garantiza que Cristo vive, yo también, y le conozco en el poder de Su resurrección. ¡Amén!
Ella no lo creería. Él es bueno. Él es maravilloso.
Ahora, Abraham después de la destrucción allá, Dios habló con Abraham. Y mientras él estaba sentado allí, comiendo esta vaca…ternero, bebiendo la leche, Sara estaba atrás en la tienda. Ella no era como algunas de esas mujeres de hoy en día, en América. Por supuesto, aquí no las hay en Canadá; sólo se tiene que ver en todo. Pero ella estaba allá atrás en la tienda.
56 Entonces, mientras ella estaba allá atrás, Dios miró a Abraham, y dijo: “Ahora, según el tiempo de la vida, te voy a visitar.” Dijo: “¿Dónde está Sara?”
Dijo: “Ella está en la tienda.”
Dijo: “Ahora, según el tiempo de la vida… Él estaba de espaldas, a la tienda. La Biblia dice que Él estaba de espaldas a la tienda.
Y Sara, adentro, se fue: “Yo, una mujer anciana de noventa años, ¿voy a tener un bebé?”
Dios fijó la mirada directamente a Abraham, dijo: “¿Por qué se ha reído Sara?” ¿Fue eso telepatía mental? Eso es lo que afirman hoy en día, telepatía mental.
Sara tuvo miedo, corrió y dijo: “No me reí.”
Dijo: “Oh, sí, te reíste.” Ella tenía miedo. Por supuesto fue la gracia de Abraham, por medio de Dios, la que la guardó en aquel tiempo.
57 Ahora, quiero preguntarles algo. Quiero… La mayoría de los que están aquí son adultos. Quiero preguntarles algo, papá y mamá, solo para finalizar ya. Tendré que cerrar y terminar mañana en la noche si puedo. Oh, sencillamente amo esto. Son unas pepitas de oro que hay que sacarlas y pulirlas, y cada una de ellas apunta hacia el Calvario, todas ellas. La obra culminada.
Ahora, la Biblia dice que Sara y Abraham eran viejos de avanzada edad, un hombre y una mujer ancianos. Pero Abraham se había recostado sobre el pecho de El Shaddai. Allá en aquellas tierras pobres, pero él se estaba nutriendo de la Palabra de Dios, el Dios de pechos. “Más Él herido fue por nuestras rebeliones y por Su llaga fuimos nosotros curados.” ¿Es correcto? La Biblia dice que por Su llaga fuimos nosotros curados.
58 Ahora, que alguien solo observe a la señora allá. Probablemente es un ataque o espasmos algo que ella tiene, eso es. Muy bien. Solo mire hacia acá. Solo sigan hablándole, vean. Veremos lo que…
Ahora, quiero preguntarles algo. Allá, en el medio…Dios les había hablado a Sara y Abraham y Él les había dicho lo que iba hacer con ellos. Y Abraham se recostaba sobre el pecho del Señor. ¿Es correcto? ¿Cuántos creen eso? digan: “Amén.” Recostándose sobre el pecho del Señor.
Muy bien. Luego ¿Qué hizo Dios? Dios hizo una promesa que Él guardaría Su Palabra. Y Dios está obligado a guardar Su Palabra. ¿Es correcto? ¿Cuántos creen eso? ¡Dios guardará Su Palabra!
59 Ahora quiero que noten algo, lo que ha ocurrido. Ahora esto podría ser un magnifico aliciente. (Ahora amigos, siéntense todos. No deberían hacer eso, vean. Siéntense. La señora solo tiene un ataque o espasmo o epilepsia o algo. Si solo nos quedamos tan quietos, es difícil decir lo que…el Espíritu Santo podría sanar a esta mujer ahora mismo. Uds. han oído de estas reuniones así que solo…no se alarmen. Escuche la Palabra. Dele el primer lugar. Allá hay algunos hombres, sosténganla y todo lo demás. Pobre alma. Ella está en una condición. Estoy tratando de avanzar, predicar y ver lo que Él me dirá, vean.
Tengo que tener sus oraciones, y la fe, y su atención ahora mismo, para ver qué decir para esa pobre mortal que está en esa condición. Estamos predicando la fe, y tenemos que saber lo que tenemos que decir, antes de expresarlo. ¿Entienden lo que quiero decir? Entonces no se alarmen. Miren hacia acá. Solo siga vigilando a la Palabra. Y deje que sea el Espíritu Santo el que hable.
60 Ahora, presten mucha atención. Dios le prometió a Abraham que… ¿Qué era Él? El Shaddai, los pechos. Así que, en otras palabras, Él sería la madre para Abraham.
¿Es Dios una madre? Seguro que sí. Somos nacidos de Dios. ¿Es correcto? Entonces eso hace que Dios sea nuestra madre. Dios es nuestro Padre. Dios en Cristo, nuestro hermano. ¿Es correcto? Correcto. Y Dios, Cristo, es nuestro Novio y nosotros somos la novia. Este es la otra parte del pacto que Dios hizo con Su pueblo y con Cristo…que levantó a Cristo como un memorial, y derramó aquí el Espíritu Santo como el pacto de Él para con Su pueblo.
Ahora quiero preguntarles algo. Dios hizo aquí para Abraham una cosa especial. Ahora, ¿Cuántos aquí tienen más de veinticinco años de edad? Déjenme ver sus manos, allá arriba; más de veinticinco años. Cualquiera sabe que cuando Ud. Pasa de los veinticinco, sus mejores días han terminado, sus días de juventud.
Ahora, ¿Puede Ud. Recordar la ocasión cuando Ud. tomó a mamá y la llevó al altar? Estoy mirando aquí a una pareja sentados, y veo aquí a otra pareja, y aquí abajo a otra pareja, a distintas parejas. Estoy mirando por todas partes en el recinto. Y muchos de Uds. recuerdan cuando tomaron a esa encantadora noviecita suya. Y Ud. madre, recuerda cómo lucía papá: Un hombre apuesto, bien parecido, de aspecto fuerte. Y mamá, dulce como era ella, a su lado, con sus mejillas rosaditas, con ojos brillantes. Ud. Caminó hacia el altar y le prometió a Dios que vivirían juntos hasta que la muerte los separara. Ud. Estaba en su mejor momento.
Ahora solo fíjese en lo que ocurre. Después de un tiempo. ¿Qué ha pasado? Ud. Lo mira y dice: “Papá, te está saliendo cabello gris en la cabeza” ¿Qué está pasando? “Allí están saliéndole arrugas a mamá debajo de esos hermosos ojos suyos.” ¿Qué pasó? La muerte ha entrado. Correcto.
61 Y lo pondrá en esta esquina, esa esquina, en alguna otra, pero al final lo tomará a Ud. ¿Correcto? Ahora Ud. Está viejo y arrugado, muchos de Uds. están regresando; la penumbra está cayendo, el rostro se está arrugando, Ud. No puede moverse como solía hacerlo. Entonces Ud. Mira al pasado y piensa: “Oh vaya, si tan solo pudiera volver a la época cuando la tomé de su tiernita y amorosa mano, besarle la mano, y decirle que realmente viviría con ella hasta que la muerte nos separara. Todos estos años hemos vivido fielmente a Dios, y aquí estamos, viejos y temblorosos”.
62 En una ocasión conocí a una pareja así en Manitoba. O, no fue en Manitoba, fue en la Columbia Británica. Y cómo he meditado en esta historia.
Bueno, mire cuán viejo estaba Abraham. Tenía cien años y Sara noventa.
Ahora, para que algunos hermanos no digan: “Oh, bueno, ellos vivían más tiempo en aquellos días,” la Biblia dice que: “ambos eran de edad avanzada” ¿Correcto? Así lo afirma la Biblia.
Ahora, ¿Saben Uds. qué hizo Dios? Él probó que al tomar Su palabra, él se recostó sobre el pecho de El Shaddai, Él le probó a Abraham qué va hacer con toda la simiente de Abraham. Amén. Él rejuveneció a Sara y Abraham, dos jóvenes, fue lo que Él hizo. Claro que sí.
63 Ahora, la Biblia…Ud. No puede tomar la Biblia y leerla como si fuera un periódico. La Biblia es una carta de amor. ¿Sabía Ud. Eso? La Biblia dice que Él ha escondido estas cosas de los sabios y entendidos, y se las revela a niños que las aprenderán. ¿Es correcto?
Ahora, aquí, cuando viaje al exterior, mi esposa me escribirá una carta. Ella dirá: “Querido Billy, acabo de acostar a los niños en la cama…” y ella me escribirá una carta. Bueno, yo puedo leer lo que ella dice allí. Seguro, cualquiera podría leer eso. Pero Ud. sabe, yo la amo tanto, yo puedo leer entre líneas. Yo sé lo que ella está diciendo entre líneas. Bien, de esa forma Dios hace Su Biblia.
64 Ahora, los estudiantes pueden argumentar las palabras Griegas, pero el creyente lee entre líneas. Amén. Es revelada por medio del Espíritu Santo. ¡Aleluya! Dios, escribiendo Su carta a Sus hijos, leyendo entre líneas.
Si aquí tuviera tiempo me gustaría demostrarle por medio de la Biblia. Pero vea cómo es esto, en este instante ahora, para hacerlo genuino para Ud. Hace como cinco años, prediqué sobre esto en un lugar por aquí, y un hombre escribió esto en un libro, lo transmitió por la radio. Leyendo entre líneas.
65 Ahora, vea, sencillamente puedo ver a Abraham levantándose una mañana, diciendo: “Sara cariño, te ves diferente.”
Puedo escucharla decir: “Pues, Abraham, mi señor, ¿sabes qué? Tu barba se te está oscureciendo.” Dios estaba respondiendo en la línea. ¿Qué fue eso? Ellos se estaban sustentando de Su Palabra, de los pechos de El Shaddai, el Todopoderoso. ¿Qué estaba haciendo? Produciendo un milagro, demostrando en Abraham lo que Él hará a toda la simiente de Abraham por medio de la promesa, la muerte de Cristo y la resurrección. ¿Lo ven?
Fíjese, dijo: “Bueno, querida…” En la noche, él fijó la mirada en los ojos de ella y dijo: “Sara, cariño, tus ojos están brillando otra vez,” Pues dijo: “Abraham ya no tienes ni la mitad de la espalda encorvada como la tenías esta mañana.”
66 ¿Qué es lo que ocurre? “¡Dios! Las vitaminas de la leche, la genuina leche de la Palabra entró y comenzó a actuar en el cuerpo de Abraham y Sara. ”Las vitaminas de Dios, Su Palabra irá y obrará en el cuerpo de todo creyente inmediatamente, si Ud. La recibe. Correcto. Él todavía es El Shaddai, el Todopoderoso, buscando la simiente de Abraham para poder mostrar Su gracia, fíjese en Él, mientras avanza.
Ellos volvieron a ser jóvenes otra vez. Sara volvió a ser una mujer joven, posiblemente en sus veinte años. Y Abraham, sencillamente un hombre joven. Ud. Dice: “Oh, hermano Branham, eso es ridículo.” Muy bien, simplemente averiguaremos si es ridículo o ahora les mostraré si la otra parte sería ridícula.
¿Qué sucedió? Ellos habían hecho un viaje desde las posas de cienos en Sodoma todo el trayecto, hasta Gerar. Si lo calcula en el mapa son casi trescientas millas (Aproximadamente 483 kms.- traductor). Esa es una distancia bastante larga para una mujer y un hombre viejo, ¿No lo cree Ud., a esa edad? Y ahora… ¿Están listos?
67 ¿Esto fue lo que sucedió? Cuando descendieron allá hasta aquella tierra de los Filisteos, allí había un rey joven llamado Abimelec, y andaba buscando una novia entre todas aquellas hermosas mujeres que habitaban allí. Cuando él miró a Sara, la abuela anciana con cien años de edad, con una capuchita sobre su cabeza, temblando con un bastón, él dijo: “Ella es la que he estado esperando.” Y se enamoró de aquella abuela anciana; quería hacerla su esposa, tomarla y casarse con ella.
68 ¿Puede Ud. Imaginarse aquel joven rey Abimelec, enamorándose de una mujer anciana de avanzada edad, temblando así? Aquí viene la abuela. Y él dijo: “Ella es la más…pues, ella es la mujer más hermosa de aquel país.” ¡Es absurdo! Dios la transformó en una mujer joven. Y Abimelec se la llevó para allá.
Y ¡vaya! también quiero que se fije en la gracia, aquí. Abimelec era un buen hombre, me imagino que después de haberse llevado comida a la boca, se cepilló muy bien los dientes, se acostó y estiró los dedos de los pies después de hacer su oración nocturna. Dijo:“ Mañana me casaré con esa hermosa mujer hebrea que viene con su hermano, mañana me casaré con ella”
Y él se durmió y Dios se le apareció y le dijo: “He aquí, muerto eres.”
Pues, él dijo: “¿Señor, a causa de qué es eso?”
Dijo: “Posees la esposa de un hombre.”
“Pues,” dijo:“ ”Tú conoces la integridad de mi corazón.“ Pues, él dijo: ¿No dijo ella que ese era su hermano, y no dijo él que ella era su hermana?”
69 Dijo: “Sí, Yo conozco la integridad de tu corazón, y ese es el motivo que te guardé de que pecaras contra Mí.” Ahora, un buen hombre. Fíjese en Su gracia. Él dijo: “Pero el esposo de ella es un profeta, él es Mi siervo. No oiré tus oraciones. Si no le devuelves su esposa, y haces que él ore por ti, eres hombre muerto, tú y tu reino.”
Hablando de la sublime gracia del Señor. Dios, protegiendo a Sus hijos. Mamá, papi, uno de estos días, vendrá la otra parte del pacto. El Señor Jesús se revelará de la gloria. Y cuando Él venga para unir este cuerpo en que ha sido usado Su Espíritu aquí en la tierra como su guía, una de estas mañanas Ud. Será transformado. No a un bebé, sino nuevamente a un hombre joven.
Fíjese, Dios estaba pintando un cuadro, cuando Él lo estaba pintándole a Ud. y a mamá.
Él les sacó una foto. Él dijo: “Allí lo tienen; eso es justo lo que me agrada. Creo que es hermoso. Eso es lo que tengo en Mi reino. Muy bien muerte, anda. Pero no te los puedes llevar hasta que te diga.” Tienes que dejarlos allí hasta que te diga.“ ¿Por qué fue entonces que crecieron para esa foto? Dios los tenía justo en la hermosura, justo en el momento que Él pensó que estaban en lo mejor, y luego Él pintó el cuadro, y lo puso en el reino. Y algún día glorioso todo lo que la muerte nos ha causado será quitado, y tendremos lo que la vida nos da. Amén.
70 ¿Qué clase de hombres y mujeres…? (Oh, vaya, se me ha acabado el tiempo) ¿Qué clase de hombres y mujeres deberíamos ser? ¿Qué clase de persona deberíamos de ser? ¿Cómo deberíamos comportarnos las damas y los caballeros? ¿Cómo deberíamos de actuar hoy en día? Debemos andar como genuinos cristianos; no deberíamos darnos por vencidos osadamente por el testimonio del Señor Jesús. ¿Creen eso?
Hace algún tiempo aquí en los países del Sur, ellos pasaban, (solían), durante muchos años, y compraban a personas negras y los convertían en esclavos. Los nativos blancos los traían desde África y los vendían aquí como esclavos. Andaban de un sitio a otro y tenían compradores y les compraban a otros un montón de hombres negros y los vendían como vender carros usados, hoy en día; compran y venden a las almas humanas.
Y andaban de un sitio a otro y tenían documentos legales de ellos, y los vendían como vender un automóvil u otra cosa, hoy; tenían un comercio con ellos. Y andaban por allí comprando esclavos de esta granja, los sacaban de aquí y los vendían por allá, y tenían ganancias por hacer eso.
71 Un comprador venía por cierto lugar, una enorme plantación, y estaba comprando algunos esclavos. Y él se fijó en un joven esclavo que sacaba el pecho.
Todos ellos estaban muy alterados y agotados. Eran traídos de su tierra de origen, los capturaban más allá hacia otro país que no conocían, de gente diferente. Que no eran de su propia gente, sino con otra gente diferente, hablando un idioma diferente, actuando distinto a como los hombres actuaban, de su gente y de sus tribus. Ellos sabían que no regresarían a su tierra otra vez. Así que, se encontraban tristes, no trabajarían. Estarían en grandes embarcaciones que los sacaría, y los castigaba con el látigo para forzarlos a trabajar debido a que siempre estaban desconsolados. Estaban lejos de casa.
72 Pero con este joven que erguía su pecho, bien arreglado y siempre listo.
Aquel comprador decía: “Permíteme comprar aquel hombre.”
Él decía: “Oh no, ese no está a la venta.”
Él decía: “vaya, nunca había visto un esclavo comportarse como ese”
Él dijo: “él es un engreído.”
Dijo: “Te daré lo suficiente…más de lo que valen cuatro o cinco esclavos.”
Dijo: “No está a la venta”
Dijo: “Vaya, ¿qué hace que valga tanto? ¿Lo tienes de jefe sobre los demás?”
Él dijo: “No.”
73 Dijo: “Tal vez lo alimentas mejor que al resto de los demás.”
Dijo: “No, todos ellos comen juntos lo mismo en la cocina.” Dijo: “No lo alimento diferente; él no es jefe, él sencillamente es un esclavo.”
Pero dijo: “¿Qué lo hace diferente del resto de los demás?”
Dijo: “Durante un tiempo no lo sabía.” Continuó diciendo: “Sabes que un día averigüé que su padre es el rey de una tribu, y aunque él es un extranjero y está lejos de su hogar, él conserva su moral a diferencia del resto, porque él sabe que es el hijo de un rey.”
Yo pensé, “Oh Dios, aunque aquí somos hijos extranjeros en un mundo tenebroso habitando entre incrédulos, escépticos, infieles y burladores y escandalosos; hermano, saque el pecho. Somos hijos e hijas del Rey. Comportémonos como hombres y mujeres del reino de Dios. Aunque seamos extranjeros, comportémonos como hijos e hijas de Dios.”
74 En una ocasión Daniel Curry, un ministro bien conocido, hace como ciento cincuenta años, en el Este medio de los Estados Unidos, él era un hombre Santo. Y un día él tuvo una visión que moría. Él subió hasta el pórtico, y tocó la puerta. Y salió un hombre que estaba encargado del cielo. Él dijo: “Yo soy Daniel Curry, el Reverendo Daniel Curry, el evangelista.” Él dijo: “Yo he ganado miles de almas para Cristo.” Dijo: “¿Puedo entrar hoy? Mi vida ha concluido en la tierra.”
75 El hombre le dijo: “Un momento” Él miró por todas partes. Dijo: “¿Cuál es su nombre?”
Dijo: “Reverendo Daniel Curry.”
El verificó y dijo: “Ni siquiera veo su nombre en ningún lado.”
“Oh,” dijo él. “Señor Ud. Tiene que estar equivocado, debe estar errado.” Dijo: “Yo he ganado miles de almas,” él dijo: “Yo soy un evangelista.”
Dijo: “Señor, aquí está el libro, y no tengo registro de Ud. Aquí.” Dijo: “Ud. Debe apelar el caso al tribunal de trono blanco.”
Oh, él dijo: “Señor…”
Dijo: “Es todo lo que le puedo decir, ¿Quiere apelar su caso?”
Dijo: “No tengo elección, si no tiene mi nombre allí, debo apelar.”
76 Y dice que fue llevado por el espacio, al parecer como por una hora. Hasta que finalmente él entró en una luz. Y se hizo más y más brillante, más y más brillante, hasta que él dijo se hizo un millón de veces más brillante que el sol; dice que estaba temblando. Justo en el medio de la luz, no había nada de objeto, sino solo esa luz, él oyó una voz que dijo: “Daniel Curry, ¿Fuiste un ministro?”
Dijo: “Si, lo fui.”
Él dijo: “¿Hiciste alguna vez algo errado en la tierra?”
Dijo que él pensaba que era un buen hombre hasta entonces. Él dijo: “Sí, yo…yo hice mal.”
Él dijo: “¿Alguna vez mentiste?”
Dijo que todo…Él sabía que había algunas cosas sombrías. Él dijo: “Sí, Señor, soy culpable de mentir.”
Dijo: “¿Alguna vez tomaste algo que no te pertenecía?”
Dijo: “No…Sí, sí Señor. Lo hice.”
Él dijo: “Daniel Curry, ¿Fuiste perfecto en la tierra?”
Dijo: “No, Señor. No fui perfecto.”
77 Dice que solo esperaba escuchar que aquella voz estallara: “Apartaos de mí.” Y él escuchó una voz más dulce que una madre alguna vez haya hablado. Y él dice que se volteó para mirar a su lado, y vio un rostro, el rostro más dulce que alguna haya visto en su vida. Y aquella persona parada allí dijo: “Padre, no, Daniel Curry no fue perfecto en la tierra, pero en la tierra, Daniel Curry se paró por Mí, y ahora Yo aquí me pararé por él, Toma todos sus pecados y ponlos en Mi cuenta. Aquí me pararé Yo por él porque él se paró por Mí en la tierra.”
Hombres y mujeres ¿no piensan Uds. que hoy vale la pena saber en qué día estamos viviendo, la incertidumbre de la vida, y que nos paramos por Cristo? Oremos.
78 Nuestro Padre celestial, sabiendo que somos un pueblo destinado a la eternidad, destinado solo para la eternidad…Está decretado que el hombre muera una vez, y después de eso el juicio. Y los pecados de algunos hombres están delante de ellos, algunos continúan. Dios, que ahora todos confesemos todo pecado, nuestra debilidad y nuestra indignidad, y que dependamos solemne y enteramente del bendito Señor Jesús. Que podamos tomar nuestra posición por Él, y Él ha prometido que se pararía por nosotros, en gloria. “Si me confesares delante de los hombres, yo les confesare delante de Mi Padre y todos los ángeles.”
Sabiendo, Dios, que aquí mismo hay personas sentadas que tendrán que pararse en el trono del tribunal de Dios en la mañana; y sabiendo que Cristo puede venir esta noche, y todos nosotros estaríamos parados allí. Dios, ten misericordia de nosotros. Perdona nuestra insensatez, y por las cosas imprudentes y pensamientos que han pasado por nuestra mente. Límpianos, Señor.
79 Te amamos, y sabemos que lo más grandioso es la vida eterna. Concédela en esta noche, Tu bendita vida eterna, el perdón por nuestros pecados, mientras esperamos en Ti en estos pocos momentos. Eso puede significar literalmente la diferencia entre la muerte y la vida de cientos de personas que se encuentran en esta audiencia en esta noche.
Y mientras mantenemos nuestros rostros inclinados, y nuestros corazones humillados en la presencia de Dios, me pregunto si hay aquí una persona en la presencia de Dios —mientras todos están con su mirada inclinada o los ojos cerrados, orando— ¿levantaría su mano diciendo: “Dios, en esta noche siento que soy culpable y quiero que me perdones por medio del nombre de Cristo”? solo, ¿levantaría su mano hacia Dios?
Dios le bendiga. Dios le bendiga, señor, Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Allá atrás, los veo, Dios les bendiga. Dios le bendiga, por acá. Dios le bendiga aquí. Oh, ¡Vaya!
80 Allá arriba en el balcón, a mi derecha, ¿alguien allá arriba? Con sus cabezas inclinadas, sus corazones. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, allá arriba. Dios le bendiga hermano. Dios le bendiga, señor.
Recuerden, Dios ve su mano. Él está llamando a su corazón. La Palabra ha hallado un lugarcito allá adentro en un rincón de su vida, diciendo: “Hijo mío, ¿no lo harás ahora? Todo está preparado. He preparado todo, y te estoy pidiendo que vengas en este momento.”
A mi izquierda en el balcón, ¿levantarían algunos sus manos? digan: “Por esto Dios, yo ahora…” Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, Dios le bendiga, Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, Dios le bendiga, damita. Dios le bendiga. Dios le bendiga, señor. Ciertamente.
Aquí abajo, Dios le bendiga, todo el grupo que está sentado juntos allá. Dios ten misericordia.
81 Oh, qué tiempo tan dulce de comunión. Creo que esto está cercano al cielo: hombres y mujeres que se dan cuenta que están errados, el Espíritu Santo trayéndoles convicción, diciendo: “Hijo este es el momento. He llamado a tu corazón por mucho tiempo, ¿No me aceptarás esta noche? Jesús dijo: ”El que oye Mi Palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más pasó de muerte a vida.“
¿Hay alguien que no ha levantado la mano, y quisiera levantar sus manos, donde sea? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, y Ud., señora, y Ud., señor. Ud., señora, Ud. Sí. Dios le bendiga, señora. Veo su mano. Dios también la ve, ¿Algún lugar en el balcón? Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Sí, señor.
82 A mi izquierda, alguien que nunca ha levantado las manos; diga: “Dios, ten misericordia de mí.” Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, señora. Dios le bendiga, señora. “Dios ten misericordia de mí. Yo de verdad que quiero pararme en Tu presencia en aquel día y oír a Jesús decir: Si, aquella noche allá en Saskatoon cuando hablé a tu corazón, tu levantaste tu mano hacia Mí y dijiste: ”Quiero que me recuerdes, Señor.“ Y ahora, Dios Padre, me pararé en lugar de ellos; ellos se pararon por Mi. Diré: bien hecho, Mi fiel y buen siervo, ahora entra en el gozo del Señor.”
Y mientras tienen sus rostros inclinados, estoy meditando que, algún día, en Su presencia, me pararé con Uds. con los rostros y corazones inclinados. Cuando sea llamado para dar cuenta por lo que he predicado esta noche, Uds. que sabían que estaban errados, y levantaron su mano, yo diré: “Padre Dios, ellos levantaron sus manos, y fueron sinceros. Ellos querían vivir y tener vida eterna.” En la grabación estará grabado cuando Uds. levantaron sus manos. Y yo oro a Dios para que bendiga sus corazones, mientras oramos juntos.
83 Oh Dios, ten misericordia de nosotros, Dios, mientras esperamos pacientemente, agradeciéndote por la convicción del Espíritu Santo y cómo ha lidiado con los corazones, y de algunas cincuenta o setenta manos, tal vez cien, se han elevado en este edificio esta noche; pecadores arrepintiéndose de sus pecados y queriendo ser recordados en la oración. Oh Padre Dios, Te ruego que pongas a cada uno en el libro de la vida, esta noche, y no te acuerdes más de sus pecados.
“La fe viene por el oír, el oír de la Palabra de Dios.” Cuando ellos oyeron la Palabra del Señor, que dijo, y les dio la promesa de que toda la simiente de Abraham regresaría, al igual que Sara y Abraham, y más nunca tendrían que morir, sino que vivirían juntos pacíficamente en el reino de Dios por siempre.
Sus corazones lo anhelan.
84 Señor, ellos son pobres. No tienen muchos bienes en este mundo. Pero una cosa es segura, tenemos un Salvador que nos ama y nos da Su promesa por medio de Su gracia, gratuitamente, para: “el que quiera, que venga y tome del agua de la vida gratuitamente.” (Apocalipsis 22:17- traductor). Que cada uno ore, levantando sus manos al cielo y anhelando esa agua espiritual que sacia la sed del alma. Derrámala en esta noche, Señor, en gran medida en cada corazón. Porque te lo pedimos en el nombre de Cristo. Amén.
85 Sí. Espero que se sientan como yo me siento. Todo restregado y refregado. ¿No se siente Ud. De esa manera? Como… ¿Cuántos Le aman con todo su corazón? Qué ejemplo de espíritu.
Vaya, disculpen por retenerlos tan tarde otra vez. En un momento llamaremos a la línea de oración para empezar a orar por los enfermos. Creo que Dios lo hará cuantiosamente y en abundancia, más de lo que nosotros podamos hacer o imaginar.
¿Saben qué? siento que esta ha sido la ocasión en que el Espíritu Santo ha apresado a cada corazón. Voy a pedirle a Dios que haga algo esta misma noche. Voy a pedirle que… (No llamaremos a la línea de oración por acá arriba), que Él solo… yo solo me sentaré aquí y me ocuparé de cada uno aquí abajo en la línea de oración. Deje que la fe suya mire para acá y crea al Señor Jesús.
86 Dios, nuestro Padre, yo creo que será… ¿Le aman con todo su corazón, cada uno de Uds.? Yo solo sé que Él está aquí, sé que el Espíritu Santo está aquí, amigos estoy muy contento de ver a todas estas personas…
Inmediatamente después de orar por los enfermos, todos los que levantaron las manos, ¿podrían venir aquí para orar un poquito, después que termine el servicio? Quiero que hagan eso. Solo…luego vayan y únanse a una buena iglesia genuina.
Ahora, ¿Cuántos aquí adentro están necesitados y quieren que el Señor les sane? Solo levante su mano. Dios le bendiga, solo observe, especialmente en estas filas de enfrente, cuán firme esta, en todas partes.
87 Quiero decir esto. Podía Jesús prestar atención a las personas…Y la Biblia dice que “Él conocía los pensamientos de ellos.” ¿Es verdad? ¿Lo tocó la mujer por el sentir de su enfermedad? La Biblia dice que Él puede ser tocado por el sentir de…Si el Señor Jesús ha resucitado de entre los muertos, y yo le he identificado absoluta y firmemente a Él aquí, y hemos hablado la verdad acerca de Él, ¿no cree que Él puede venir ahora mismo, sin que Ud. venga aquí, después que han llegado a estar en una sola armonía?
Las noches pasadas solo han sido un poco…oh, nosotros como que…no sé. Uds. me aman, y yo los amo, pero pareciera que esta noche hay una bendición especial adicional. Simplemente la siento. ¿La sienten? Es la presencia de Dios.
88 Ahora, voy a pedirles que sean muy reverentes, solo miren para acá y oremos. Y ahora, si Cristo ha resucitado de entre los muertos, y sabemos que sí. Y estos recién convertidos que han sido salvos, para que sepan que no solo están adorando a un libro, o a una hoja, o algo así, o un panfleto, sino más bien a un Jesucristo resucitado, y Su Espíritu Santo aquí.
Y Él dijo: “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Y aún mayores que estas haréis, porque Yo voy a donde Mi Padre.” Y las personas en la audiencia, dondequiera que Él iba, podían pedirle a Dios lo que quisieran, y Él se volteaba y les decía las cosas que eran. ¿Es verdad? De verdad que Él lo hacía. Y Él dijo: “Vosotros haréis lo mismo.”
89 Ahora, yo podría predicar la Palabra; eso es primero. Pero ahora, en Su don, si Dios, desde esta plataforma con cualquier persona en el edificio en esta noche, aquí sentados…y Uds. saben que yo no los conozco. Pero si Dios, al yo rendirme a Él, y Ud. entregando su vida, y su espíritu para que crea que el Señor Jesús está aquí esta noche, y Él le prestara atención a esta audiencia y llegara a algún total desconocido, tal vez a dos o a tres…creo que la Biblia dice: “en la boca de dos o tres testigos conste toda palabra…” ¿Recibirían esto —Uds., cada uno de Uds.— y sabrían que Jesús está aquí, y que Él está haciendo esto para probar a Uds. que yo les he dicho la verdad, que su salvación, que su sanidad, y todo fue comprado en el Calvario, y que Ud. Estaría preparado para aceptarlo? ¿Lo harían, en todas partes?
Esto es algo nuevo, yo no…yo normalmente llamo a la línea de oración; pongo a la persona frente a mí, porque hay muchos espíritus, como les mencioné hace un momento, son ellos los que jalan, vean, es lo que lo hace; debilita.
90 Quiero decir sin nadie aquí en la plataforma, solo siéntese por allá en algún lugar, por los balcones o donde sea que esté, mire y diga; “Señor Jesús, yo creo que resucitaste de entre los muertos, y yo creo toda tu verdad de tu Palabra. Y creo que estas vivo en esta noche. Y si Tu estuvieras parado allá donde está el hermano, en un cuerpo físico, yo creo que si yo orara, Tú darías la vuelta hacia mí y dirías: ”Esto es lo que has estado pidiendo, y si crees en Mí, Yo te lo concederé“ ¿Le creería? Si es así, levante su mano. Solo levante su mano y diga; ”Yo lo creería si lo viera concluido.“
91 Nuestro Padre celestial, estamos un poco demorados en esta noche, hace frio en el edificio, y muchos tienen largo tiempo sentados. Simplemente no podía parar, la buena Palabra solo salía. Y ya es un poco tarde. Y sabemos, Padre, que no importa cuántas personas están aquí de pie junto a Tu siervo inútil, o cualquier otro siervo, ellos tendrán que pararse en Tu presencia. No para tocar a Tu siervo, sino para tocar a Tu Hijo Cristo.
Y Te ruego, Dios Padre, que esta noche reconozcas la fe de ellos. Yo estoy aquí haciendo una declaración, Padre, parado aquí en esta plataforma, entre estas personas, todos desconocidos, y declarando que Tú puedes cumplir con esto, y lo harás, y Te ruego que me des Tu ayuda y sabiduría divina, y expresa Tu gran poder. Lo pedimos por medio del nombre de Jesucristo. Amén.
Ahora, ¿quieren pararse por aquí? Vean, Uds. Se dan cuenta de lo que esto…solo un momento. Lo que quería decir, nunca terminé mi frase. Es decir, párese aquí y tome este lugar.
Ahora, o yo soy un falso acusador o un falso profeta, o les he dicho la verdad. Ahora eso se va a demostrar. La gente puede decir cualquier cosa. Cualquier hombre puede hacer cualquier tipo de afirmación, pero entonces se da la vuelta y Dios la confirma y dice que es la verdad. Ahora Ud. Puede dudar de mí; yo soy un hombre. Ud. Tiene derecho. Más no debe dudar de Dios.
92 Ahora, si Cristo resucito de entre los muertos, y está parado aquí donde yo lo estoy, con este traje que Él me dio, y Ud. dijera: “Señor, estoy enfermo, sáname.”
¿Qué cree Ud. Que va decir nuestro Señor? “Hijo mío, ya lo hice, en el Calvario. ¿No lo crees?” ¿Podría Él sanarle dos veces? No, Él solo hace Su obra una sola vez ¿Correcto?
Y Ud. Allá en el pasado fue salvo. Muchos de Uds. lo obtuvieron hace solo unos minutos, Uds. aceptaron Su salvación: han sido salvos por mil novecientos años desde que Jesús murió. Ud. Solo escuchó la Palabra, la aceptó. Y ahora para sanidad, es de la misma manera.
Ahora, yo solo estoy parado aquí como el siervo de Dios; muy humilde, entre ellos. No solo digo esto de ser humilde, sino que lo digo de corazón. Correcto. Uds. los Pentecostales y gente del Evangelio Completo, allá en al pasado cuando yo era un joven pecador, estaba pavimentando estas carreteras desde aquí por todo Canadá, predicando este Evangelio. Yo solo estoy siguiendo el camino que Uds. fijaron. Eso es todo. Uds. oraron a Dios para que lo enviara, y así lo hizo Él. Esta es la repuesta de sus oraciones, vean. Y es para todos Uds. Y yo los respeto, mi amado hermano, hermana.
93 Ahora, quiero que vea que Cristo resucitó de entre los muertos. Ahora, en el nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, yo mismo me entrego al Espíritu Santo, y ruego que Dios toque a cada corazón para que se entreguen al Espíritu Santo. Y el gran Padre Dios, que es omnipresente, y que ha prometido por medio de Cristo que “donde estuviesen dos o tres congregados en Mi nombre allí, estaré en medio, y las obras que Yo hago, vosotros también las haréis.”
Ahora Dios Padre, todo está es Tus manos. En el nombre de Cristo, esta audiencia y yo nos entregamos a Ti, que ellos sepan que Tú resucitaste de entre los muertos y estas aquí en la iglesia en esta noche. Amén.
Ahora solo sea muy reverente. No afirmo que Él lo hará. Yo ruego que Él lo hará porque tú has prometido que creamos en Él.
94 Ahora, todos aquellos que tienen necesidad, solo miren para acá. Primero tomemos este pasillo por aquí por este lado. Ahora, miren hacia acá, y solo crean. Solo digan: “Señor, yo creo con todo mi corazón que Jesús es el Hijo de Dios y que Él murió por mis pecados y los he confesado a Él. Ahora estoy enfermo y tengo necesidad.”
Yo creo que el mismo Espíritu que estuvo en Cristo está aquí, Aquel que se sentó en el pozo y le dijo a la mujer, habló con ella y le dijo: “Ve y busca a tu marido” y así.
Y ella fue y tomó…dijo: “No tengo marido.”
95 Ahora, como comencé, tengo que parar de hablar, porque parado entre mí y más allá, se para esa luz, el Espíritu Santo. Amén. Dios sea bendito y honrado por siempre y para siempre por las alabanzas de Sus santos.
Yo creo que esa luz está posada aquí junto al hombre que tiene el suéter blanco. No, solo va detrás de él, está sobre la mujercita que tiene su mano levantada de esta manera, en la barbilla de ella, el Ángel del Señor. Ella levantó su mano. Ella está triste y está orando, porque tiene una carga sobre su corazón, y la damita… es Ud., aquí atrás. Ud. Estaba orando para que Dios le hablara, y Ud. le aceptaría si yo me volteo y le dijera cuál era el deseo de su corazón, ¿No es verdad? Si eso es verdad, póngase de pie por un momento. Muy bien, solo permanezca de pie solo por un momento.
96 Ahora, a esta mujer, nunca la he visto en mi vida. Pero para mí, ella solo está mirando esa luz blanca alrededor de ella. El Dios Todopoderoso sabe que eso es la verdad. La mujer está orando en su corazón por un deseo que ella tiene por otra persona. Y es su padre. Y su padre ha tenido problemas en su pecho… o, no, es su corazón. Él ha tenido ataques cardiacos. Es su padre, Es verdad, ¿no lo es? ¿Cree Ud. Que yo soy Su siervo, el siervo del Señor?
¿No es ese su marido el que está sentado junto a Ud.? Veo la luz moviéndose de atrás hacia adelante sobre él, de un sitio a otro. Ud. Tiene algo que ver con una silla, una silla de ruedas. Ud. Ha estado en una silla de ruedas, o algo; el hombre ha estado. Ud. Tuvo una condición, Ud. Ha aceptado… Oh, Ud. Ha sido sanado en estas reuniones, ha salido de esa silla de ruedas; algo sofocándolo o algo, tratando de…y es un problema de mareos, y…es correcto. Bueno, el Señor le bendiga, vaya y reciba todo lo que ha deseado. Dios tenga misericordia de Ud.
97 ¿Cree? ¿Me haría un favor mientras está de pie allí, hermana? Siendo que Dios ha sido tan amoroso con Uds., para que la gente lo sepa, porque había algo en este hombre que había sido hecho anteriormente… La señora sentada junto a Ud. tiene ataques de mareos. Y también quiere que se ore por ella. ¿Pondría Ud. su mano sobre ella y oraría?
Nuestro Padre celestial, Te ruego que quites toda esa condición de ella y que esté sana. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén. Amén.
Ahora, Ud. señora, que tenía los ataques de mareos, sabe que eso es la verdad. Ya esos ataques le han dejado, y solo regocíjese y alégrese, porque el reino de Dios se ha acercado a Ud.
¿Cree en el Señor Jesús? Tenga fe en Dios, no dude. Alguien arriba de este lado, alguien por acá arriba, tenga fe, yo no puedo hacerlo. Pero solo crea.
98 Ahora, hay un hombre sentado allá atrás mirándome; justo detrás de este jovencito de cabello rubio. La veo asentándose alrededor de él. Ud. Señor, Ud., el que miró hacia abajo, Ud. Que estaba orando. Ud. Tiene la presión alta, ¿no es verdad, señor? Sí, señor. Póngase de pie; Ud. Es un desconocido, ¿no es verdad?
¿Aquella es su esposa sentada junto a Ud. allí? Ella tiene diabetes, ¿no es verdad? ¿Es correcto, señor? Levante su mano. Ponga su mano sobre ella.
Ahora, Uds. dos saben que sienten una genuina sensibilidad excepcional, ¿cierto? Ese es el Espíritu Santo que está allí. Tengan fe en Dios, mi amado hermano, tenga fe en Dios.
99 Ahora, Padre Dios, Tú que eres omnipresente, omnisciente, omnipotente, bendice a esta pareja, lo ruego en el nombre de Jesús. Por Tu sublime gracia los has tocado. Y Te ruego que la fe de ellos Te toque a Ti, y que sean sanos para la gloria de Dios. Amén.
Dios le bendiga mi hermano. No soy yo. Yo no le conozco a Ud.; nunca lo he visto en mi vida, ¿Es correcto? Somos dos desconocidos.
Mi corazón solo alcanza a una mujer que está llorando y clamando, sentada al final del asiento. ¿Lo cree hermana? Mire… ¿Cree Ud.? Con compasión genuina; mire. No sé, Él diría algo. Ud. Debe estar en una necesidad, o algo, o no estaría llorando y orando de esa manera.
100 Allí está Él. Ud. Tiene problemas con su corazón, ¿No es verdad, señora? Solo póngase de pie por un momento. ¿Cree que yo soy el profeta de Dios? Somos dos desconocidos, ¿No es verdad? Pero su fe lo toca a Él. Ud. Tiene más de una carga. Ud. También tiene un problema doméstico, ¿No es verdad? Su esposo es un pecador. Su hogar está devastado. Correcto. Ud. No es de esta ciudad. Ud. Es de un lugar llamado La Ronge, o algo así. Saskatchewan. Correcto. Su nombre es Reinberg es correcto Reinberg. Así que, ¿cree con todo su corazón ahora? ¿Acepta a Cristo como Su mediador entre Dios y Ud., y cree que todos esos problemas se irán? Si es así, levante su mano hacia Él.
Padre celestial, en el nombre del Señor Jesús, pido las bendiciones para esta amada alma. Que ella reciba lo que ha pedido en el nombre de Cristo te lo ruego, para la gloria de Dios. Amén.
Dios le bendiga hermana. Reciba
101 ¿Qué hay con Uds. que están aquí adentro? ¿Creen? Tengan fe en Dios. No duden sino más bien crean. “Si puedes creer,” dijo el Señor Jesús, “Podéis recibir, solo si pueden creer que pueden recibir.” Uds. tienen que creer.
102 Veo a una dama levantándose delante de mí. Está en la visión al igual que nuestro Señor Jesús vio. La mujer está en esta dirección, y ella está orando por una hija que está descarriada. La dama está sentada aquí con una pequeña…una cosita sobre su cabeza. Ella tiene un abrigo marrón. Ella está sentada justo aquí. Sí ¿Cree que el Señor Jesucristo le responderá su oración? ¿Lo cree? Amén. Miremos a Dios, a ver qué vemos en cuanto a la joven.
Una vez cristiana, ahora descarriada con vicios como fumar cigarrillos. Correcto. La joven no está en este país; ella está en un lugar llamado Toronto. Es correcto, ¿no es verdad señora? Yo no la conozco a Ud., nunca la he visto. ¿Es verdad? Ondee su mano si eso es verdad, todo eso es verdad, ¿No es cierto? Que Dios le conceda el deseo de su corazón, mi hermana.
Padre celestial, como la fe de aquella mujer que tocó el borde de la vestidura del Señor Jesús bajo el pacto incondicional de Dios concedido por gracia a Su pueblo, Te ruego como ministro del Evangelio, que le concedas a ella el deseo de su corazón. Lo ruego por medio del nombre de Cristo Jesús. Amén.
103 ¿Y qué de esta sección? ¿Creen con todo su corazón? Veo que algo terrible está aconteciendo. Es una mujer sentada aquí afuera en la fila del frente orando por su hija que está en una institución mental. Correcto. ¿No es verdad, señora? ¿Cree con todo su corazón que Dios oirá y responderá su oración? ¿Cree? Sí. (Ud. Sabe, la iglesia Elim.) Nunca la he visto a Ud. En mi vida, pero esa vida no se puede esconder ahora. Muy bien. ¿Ahora cree? Ud. Tampoco es de esta ciudad. Es de Saskatoon, Sastchewan, donde el rio pasa por la ciudad. Tenga fe. Oremos.
Amado Dios del cielo, ten misericordia. Concédele su petición, Te lo ruego en el nombre de Cristo. Amén.
¿Quién más aquí adentro? Tengan fe. No crean que Uds. están sin esperanza.
Veo a una pobre señora sentada con su cabeza inclinada. Ella está en una condición de muerte con cáncer. Ella está sentada en un pequeño asiento, en un pequeño sofá para dos, su pequeña familia sentada con ella. Señora Hansen, ¿Cree que el Señor Jesús puede sanarla? ¿Cómo supe su nombre? Solo créale a Él ahora, con todo su corazón.
Dios, ten misericordia de esa pobre y amada persona, preserva su vida, Señor, bajo las alas del Todopoderoso. Que Tú la bendigas y protejas. Tu Espíritu amoroso está aquí, sencillamente estremece a cada corazón con Tu bendición. Concédelo, Señor.
104 Ahora amigos, solo miren para acá por un momento. ¿Están convencidos que Jesús se levantó de entre los muertos? ¿Creen que Él está aquí esta noche? Me debilita tanto. Yo solo quiero rendirme. Ahora, si Uds. han…
Si he hallado gracia en su corazón, hagan esto por mí, ¿lo harán? No importa cuál sea su condición, acepten a Cristo como Su sanador, así como su Salvador. Déjeme orar por Ud. Aquí mismo. Él atenderá mi oración de igual modo que si Él estuviera aquí como lo hará desde allá, si Ud. Estuviese aquí arriba. Entonces, yo creo que cada uno de Uds. se puede levantar e irse a casa sano. ¿Lo creen? Ahora inclinemos nuestros rostros solo por un momento. Todos sean reverentes.
Solo tome un pequeño viaje mentalmente, y recuerde… imagine ver al Señor Jesús caminando aquí en el pasillo, parándose allí a su lado diciendo: “Hijo mío, Yo tengo más deseo de sanarte que el que tú tienes de ser sano. He hecho todo lo que puedo hacer, Yo di Mi vida, derramé Mi sangre, el Padre desgarró el Espíritu y el cuerpo. Regresé para estar contigo.
105 “No fue el hermano Branham; fue solo…él solo se rindió. Yo solo lo envié y él solo se rindió, soy Yo el que está hablando, no es él. Pero él te está diciendo la verdad. Él no se está llevando el crédito, él está diciendo que soy Yo, y Yo fui el que murió por ti. ¿Y no me creerás ahora, al Hijo de Dios?” ¿Lo escucha a Él diciéndole eso? Entonces crea a Él mientras oramos.
Padre celestial, solo párate tan cerca ahora. Solo concede que cada corazón sienta la cicatriz de aquel clavo a medida que pasas Tu mano mientras los tocas, diciendo: “Sencillamente estoy quitando toda iniquidad, y toda incredulidad. Voy a sanar en esta noche, y te daré la fe para que camines y creas con todo tu corazón.” Dijo: “Yo, el Hijo de Dios, te ha sanado.” Concédelo, Señor.
106 Y aquellos que están enfermos, atados o afligidos, que este sea el fin de su sufrimiento. Que todo dolor deje los cuerpos ahora mismo. Que toda sensación de malestar, y la náusea, que se vaya de todos. Y aquellos que están paralizados, que sencillamente sientan la gloria de Dios descender a través de sus miembros, y que solo los traiga de vuelta a su condición normal. Dios, Padre de Abraham, nosotros, siendo la simiente de Abraham, concede esta bendición, Padre.
107 Y yo desafío al enemigo, el que los ha desafiado a ellos. Los traemos de vuelta, no por nuestra propia fuerza, pero por la sangre del Señor Jesús, y le decimos: “Satanás, tu estas derrotado por todas las llagas que tuvo Jesucristo en el Calvario. No tienes, ni siquiera tienes el derecho legal, ningún derecho legal. Cristo ha redimido todo lo que Adam perdió: nuestra salud, nuestra fuerza. Nuestro espíritu eterno se perdió en Adam, más Cristo nos lo ha devuelto nuevo gratuitamente por gracia. Él está aquí esta noche entre nosotros, vivo, obrando, haciendo señales y maravillas.
Y la gente está aquí sentada con sus pañuelos en sus rostros mientras cálidas lagrimas bajan por sus mejillas. Las madres, cargando a sus bebés. Papá con su mano puesta en mamá, y ella enferma. Las personas están sentadas en sillas de ruedas, postradas en sus catres. Algunos de ellos con ataques cardiacos, muriendo con cáncer. Satanás, tú eres cruel. Jesús es justo. Te conjuramos, Satán, en el nombre de Jesús que tú te apartes de todos ellos, y deja que se vayan a casa, libres, regocijándose y dando gloria a Dios, y declarando esa promesa de sanidad divina que Dios se les ha dado gratuitamente. Lo pedimos por medio del Señor Jesucristo.
108 Con sus rostros inclinados, sus corazones abiertos delante de Dios, ¿cuántos pueden sentir en sus corazones que pueden aceptar a Cristo como su sanador? Levante su mano, Uds. que creen…Dios les bendiga, correcto. Amén. Oh, ¡alabado sea Dios!
Manténgase en oración, mientras nosotros… mantenga su… eso es maravilloso. Veo a un hombre temblando, alzando su mano, y eso saliendo directamente de allí. Alabado sea el Señor, eso es bueno. Tengan fe. Ahora, mientras inclinamos los rostros, voy a pedirle al hermano Cox, que se pare aquí para que ofrezca una oración, y todos aquellos que desean orar vengan al altar por un momento, después de la oración.
Oremos, hermano Cox, si lo desea.
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