S.423 56-1003  Jezabel Cara Pintada 

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OBRAS DEL MENSAJE

Jezabel Cara Pintada

Chicago, Illinois, E.U.A.

56-1003

1 Gracias, hermano. Oramos mientras estamos de pie.
Nuestro Padre Celestial, te damos las gracias esta noche por este privilegio de estar aquí una vez más, y por esta gran reunión, la reunión donde se junta Tu pueblo. Tú prometiste que si hacíamos esto y oráramos, entonces Tú escucharías desde el cielo. Y sabemos que Tú harás esto porque es Tu promesa. Y oramos que Tú te muevas de nuevo en nosotros esta noche. Bautízanos de nuevo con el Espíritu Santo. Recibe gloria de este servicio. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén. Pueden tomar asiento.

2 Las reuniones son casi demasiado cortas. Nosotros solo… Al principio pensé cuando José me mencionó esto, que de acuerdo a mi agenda, solo me podía quedar dos días. Y luego lo alargamos un poquito más por la gentileza del otro lugar al que iba, y logramos que fueran cinco días.
Y por tanto, yo le dije a José que iba a tener que hacer de este viaje más o menos el viaje para distanciarme de Chicago un poquito porque vengo muy seguido. Me temo que voy a gastar mi bienvenida. Y alguien dijo, muchas veces, dijo: “Si quieren llamar al Hermano Branham, si no está en casa, llamen a Chicago. Y si él no está allí, llamen a Shreveport, Louisiana. Él va a estar en una de las dos partes”. Viene siendo con el Hermano José, o el Hermano Moore en Shreveport.
Y, este último otoño, este… a principios de este otoño o finales del verano, estuve en Shreveport en un avivamiento de carpa, y le dije al Hermano Moore, yo dije: “Ahora, Hermano Moore, hay muchos hermanos en el Este del país y en diferentes partes que nunca he visitado, y ellos ven eso. Y me temo que eso los va a ofender poquito”. Y yo dije: “Ahora, voy a tener que dejar de visitar un poco alrededor de Shreveport y Chicago después que termine estas reuniones que tengo hasta… A menos que el Señor me llame a hacer algo diferente, y luego… hasta que yo vaya a visitar a algunos de los otros hermanos alrededor”.

3 Y ahora, alguien me estaba diciendo, creo que fue Billy anoche, antenoche, dijo que algunos de los hermanos querían verme para así averiguar algunas fechas para llevar a cabo unas reuniones.
Bueno ahora, no soy yo el que programa las reuniones, el itinerario. Todo el itinerario lo hacen en Shreveport, Louisiana. Miren, hay varios de nosotros en este grupo, y si uno llega y el otro llega, y el otro, entonces tenemos que… bueno, este hombre lo hizo mal, así que tenemos que cancelar eso. Y oh, vaya, eso duele, cuando ya se les había prometido. Y la última palabra oficial la tiene el Hermano Moore en Shreveport, Louisiana.
Y nosotros tenemos las fechas abiertas. Si no nos vamos al extranjero inmediatamente después de Navidad, tenemos entonces unas fechas abiertas. Ahora, la última fecha programada que tengo ahora es en Lima, Ohio, en el auditorio con la gente bautista comenzando el 10 de enero hasta el 15 en Lima, Ohio. Esa es la última fecha hasta donde yo sé por el momento.

4 Ahora, yo pienso, de allí ellos tienen algo en California, que van a programar unas fechas en California alrededor de San Francisco. Y luego abajo al Valle de San Fernando con la gente latina —Phoenix— por solo unas noches, luego vienen otra vez al Este. Ahora, en el mes de… a finales de octubre y principios de diciembre, después que yo regrese de Idaho, van a introducir unas, creo, que es en Virginia y Maryland, o en algún lugar por allí, hay unas reuniones… todavía no lo sé. El Sr. Moore no me ha dicho. Él me lo hará saber cuando llegue a casa esta ocasión.
Y ahora si ustedes… Me encantaría ir al lugar de ustedes, de cada uno de ustedes. Y estamos programando unas reuniones cortas y rápidas, de tres a cinco noches, en los alrededores, para alcanzar a visitar a los hermanos, antes de hacer una gira mundial, por cada ciudad importante del mundo, partiendo de la costa Este, regresando a la Oeste. Y cuando termine la reunión, en muchas partes del mundo…

5 Algo en mi corazón, hace unas cuantas semanas, yo estaba en una cierta ciudad y llevando a cabo una reunión con la cual muchos de ustedes están familiarizados. Y allí estaba un Colegio Luterano. Y en una reunión anterior el hombre me dijo que yo era un adivino pulido por causa de las visiones. Y después de eso me escribió, y dijo que había trazado un camino horrible como maestro Bíblico. Bueno, creo que eso es cierto, pero no en lo que él dijo.
Él dijo: “Me quedé sorprendido de escuchar a un hombre que se presenta delante de la gente de la manera que usted lo hace, y hacer la declaración que Satanás no puede sanar. Pues”, dijo él: “sabemos que Satanás puede sanar”. Dijo: “En la ciudad de donde vengo”, él dijo: “tenemos a una mujer allá que… ella tiene… ella es como una bruja. Y toma a la gente que viene a ella por enfermedad y se arranca cabellos de su cabeza y toma las venas de ellos, les saca sangre y lo unta en eso. Y se va caminando al río, lo avienta por detrás de su espalda. Y a medida que camina por la orilla, si algo la hace voltearse y mirar, las enfermedades regresan a las personas. Si ella no lo hace, las personas se recuperan”.
Él dijo: “Sr. Branham, yo lo verifiqué y por lo menos el veinte o treinta por ciento de esas personas sanan”.

6 Y él dijo: “Ahora, usted es solo un niño”, (con todos mis cuarenta y siete años) él dijo: “Yo estaba predicando antes de que usted naciera”.
Y yo dije: “Bueno…”. Le contesté la carta, y él dijo que yo era Belcebú. Yo dije: “Ahora, primeramente, quiero perdonarlo por eso, hermano. Porque ¿qué tal si yo estaba en lo cierto, entonces qué ha hecho usted? (¿Ven?) ¿Qué si yo estaba correcto? (¿Ven?) ¿Entonces qué ha hecho usted? Ud. habría blasfemado al Espíritu Santo lo cual no tiene perdón.
“Cualquier que hablare una palabra en contra de esas obras”. Jesús dijo: “Nunca le será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”.
Y le dije: “Yo lo perdono por eso porque creo que usted no lo entendió”. Y le dije: “Yo lo amo porque usted está lo suficientemente interesado en nuestro Señor Jesús como para tratar de corregirme, pensando que estoy mal”. Dije: “Yo aprecio eso”. Cualquiera que trate de corregirme cuando estoy mal, yo quiero ser corregido.
Pero yo dije: “Ahora, concerniente a lo que usted está diciendo que Satanás puede sanar, quiero solamente darle la Escritura, Jesús dijo que él no podía sanar. Así que eso lo concluye para mí. Jesús dijo, cuando le dijeron que Él estaba sanando por Satanás, Él dijo: Si Satanás echa fuera a Satanás, entonces su reino está dividido. ¿Ve?”. Entonces yo dije: “Eso lo concluye en lo que a mí respecta”, que él no puede sanar.
Pero yo dije: “Ahora, para enderezarlo en el asunto de la bruja”. Yo dije: “Ciertamente esa gente fue sanada”. Yo dije: “Hay muchas personas en el país hoy haciéndose llamar sanadores Divinos. Y la gente acude a ellos, dicen: Oh, yo tengo poder, yo hago esto”. Pero yo dije: “Ciertamente. La gente es sanada”. Y dije: “De la misma manera que sucede por medio de la bruja. Pero no es la bruja la que hace eso, tampoco es el sanador Divino. Es la fe de la gente pensando que se están acercando a Dios a través de esa bruja. Y Dios tiene que reconocer la fe independientemente en donde esté”. Uds. saben que eso es cierto.

7 Así que en esto… Oh, cómo el gran escrúpulo entró, y luego este Decano me escribió una carta y dijo: “Quiero una entrevista con usted”. Y el administrador lo permitió. Me llevaron a un gran colegio Luterano y hogar allá. Y sentado en la mesa, yo pensé: “Bueno, ahora sí que me lo van a referir”. Entonces, él dijo: “Hermano Branham, hemos estado en sus reuniones y estamos completamente persuadidos que es el Espíritu Santo”.
Y yo dije: “Sí, señor”. Yo pensé: “¡Oh, vaya!”.
Y él dijo: “Nosotros mismos, como Luteranos, estamos buscando a Dios”. Él dijo: “Si sale algo de sus labios que sea diferente a lo que nosotros tenemos —reciba a Cristo por fe— entonces nosotros queremos saberlo”.
Yo dije: “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?”.
Él dijo: “Bueno, no había pensado en eso”.
Yo dije: “Tampoco aquellos bautistas en ese tiempo de Hechos 19. Ellos, creyendo, clamando, gritando, y teniendo un gran gozo pero no habían recibido aún el Espíritu Santo. Así que Pablo impuso manos sobre ellos y recibieron el Espíritu Santo”.
Él dijo: “¿Qué debemos hacer?”.
Yo dije: “¿Cuántos de ustedes tienen hambre?”.
Dijo: “Todo el grupo de nosotros”.
Yo dije: “Bueno, recorran hacia atrás la mesa y vayan a la pared y arrodíllense”.
Hicieron una gran hilera alrededor… en la gran arena allí donde habíamos cenado. Yo me fui alrededor e impuse manos sobre ellos, y setenta y dos recibieron el bautismo del Espíritu Santo. Amén. Así que, ellos están teniendo un gran tiempo allá.
Ahora, si Dios hará eso en los Estados Unidos para los Luteranos, Él lo hará en África, Asia, donde sea, para los Luteranos, Bautistas, Presbiterianos, Católicos, o cualquiera que tenga hambre y sed de Dios. ¡Qué gran cosa!

8 Ahora, esta noche fue más bien como una noche evangelística, pero queremos apresurarnos si podemos. Y mañana en la noche, si me estoy demorando un poco esta noche, quiero preguntar sobre los testimonios. ¿Llegaron, entraron muchos, Hermano José? [El Hermano José dice: “No me he tomado el tiempo de preguntar por ellos”.] Oh, no ha tenido el tiempo.
¿Cuántos de los que están aquí esta noche que se oró anoche por ustedes sienten que Dios tocó sus cuerpos? Veamos sus manos. Ahora, aquellos por los que se oró anoche. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, ocho, nueve, diez, once, doce. Como doce que puedo ver en este momento. Sí, tengo aquella que está allá, a la dama allá. Muy bien, señor. Solo como doce que vi entonces. Bueno, pienso que yo tuve aquí arriba a por lo menos sesenta o setenta. Quizás entonces deba continuar de la manera que solía hacerlo, porque pienso que me iba mejor que eso en el principio, ¿ven?
Y por lo tanto… Yo no puedo tomar el ministerio de Oral Roberts y tampoco puede Oral Roberts tomar el mío. El Señor nos ha dado a ambos algo que hacer, y a Tommy Hicks y demás. Yo debo ministrar de la manera que el Señor ha provisto. Así que, no grite porque no está ahora en la fila, porque Dios quiere sanarlos allí mismo donde están sentados. Eso es cierto.

9 Yo pienso que eso es lo mejor. Pienso que es lo mejor. Dios es un Dios bueno. Él es muy bueno. Y Él les dará el deseo de su corazón. Igual como en la Biblia, cómo Tomás dijo: “Oh, yo no lo creeré”. Ahora, mire, todo el resto de los discípulos dijeron: “Seguro, nosotros lo creemos. Sí, señor. Él ha resucitado de los muertos. Lo creemos”. Tomás dijo: “No, no, yo no lo creo. Tengo que tener algo más aparte de eso. Tengo que tener una evidencia. Tengo que meter mis manos en Su costado y así sucesivamente, antes de creerlo. Sí, señor”. Él es un Dios bueno. Él dijo: “Ven aquí, Tomás, ahora tócame”.
Tomás dijo: “¡Oh, Tú eres el Señor! Ahora sé que eres Tú”.
Dijo: “Ahora, por cuanto has visto, crees, cuánto más grande es la recompensa de aquellos que nunca han visto y sin embargo creen”. ¿Ven? Eso es. Uds. deben creer.
¿Se da cuenta qué tiempo tuvo Pablo con la iglesia de Corinto? Todos tenían una lengua, tenían un salmo, tenían una especie de algo que tenían que hacer antes de creer que tenían el Espíritu Santo, ¿ven? Y Pablo tuvo problemas con ellos. Él nunca tuvo eso con los de Efesios, Gálatas, ninguno de ellos. Él nunca tuvo que hablar al respecto. Pues ellos eran personas que tenían fe y solo creían en Dios, y lo aceptaron, y todo estaba bien, ¿ven? Así que ellos… Pero Dios es un Dios bueno. Si Uds. lo quieren de esa manera, Él se los dará de esa manera. A mí solo me gusta creerle a Él, ¿Uds. no? Solo tómelo en Su Palabra. A mí simplemente me gusta creerlo de esa manera.

10 Ahora, que el Señor añada de Sus bendiciones ahora mientras juntos tenemos compañerismo. Y mañana por la noche, después de mañana en la noche, me imagino que José hizo los anuncios de que hay algunos… El Hermano Osborn, y Hermano Tommy Hicks, y el Hermano Ogilvie van a estar aquí para continuar esta reunión durante la semana. Ahora, ellos son muy buenos hermanos.
Y ahora, yo conozco al Hermano Osborn muy bien. Yo lo conozco muy bien. Y yo sé que él es un hermano muy fino. Conozco a Tommy Hicks muy bien. Y sé que él es un buen hermano. Y yo no conozco muy bien al hermano Ogilvie. Me he encontrado con él como dos veces. Pero él en verdad se ve como un buen hermano. Y quiero que Uds. sigan viniendo y traigan a sus vecinos y a todos, para que escuchen a estos hermanos. Ellos son buenos hombres o Dios no los estaría usando de la manera que son usados.

11 Y mire, dejé mi pueblo natal estando allá Billy Graham. Y siempre he querido conocer a Billy Graham. Y él está en Louisville en este momento, predicando. Mi familia y ellos están atendiendo. Nuestras iglesias están cerradas y todos —cooperando en la reunión para poner todo el esfuerzo que podamos hacer.
Yo vivo donde está el ochenta y cinco por ciento de las bebidas que estafan a estas personas borrachas en las calles, viene de Louisville, Kentucky. Y las fábricas de tabaco… Es la silla de Satanás. Y Uds. gente en Chicago oren para que Dios unja a ese evangelista Billy Graham al punto que surja un avivamiento en Louisville que dará pie a algo. Y ahora oren por él. Y yo oro por él todo el tiempo, cada día y cada noche y demás. Porque Dios está usando al hombre en gran manera. Un buen hermano, según me han dicho.

12 Ahora, allá en 2 de Reyes, en el capítulo 9 y el versículo 30, quiero tomar solo una pequeña escritura aquí, unas cuantas palabras para ir otra vez al Antiguo Testamento a leer.
Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana.
Y que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Ahora, vamos otra vez al Antiguo Testamento porque el Antiguo Testamento siempre es una sombra del Nuevo Testamento. Y la Biblia dice que ellos fueron ejemplos (Hebreos 11), que ellos fueron ejemplos. Y en el 12 dice, en Hebreos:
…Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…
Ahora, si vemos lo que Dios hizo con esa gente allá en el pasado, sobre ciertas actitudes que ellos tomaron hacia Dios, y entonces si hallamos que si nosotros tomamos la misma actitud que ellos, recibiremos la misma recompensa que ellos. Uds. pueden esperar justo eso, porque Dios nunca cambia. Él es simplemente el mismo. Sus bendiciones son las mismas, y Sus sanciones son las mismas. Y “Cristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

13 Y luego voy a ver… Se me olvidó, ellos me trajeron para preguntarle a Billy si había repartido tarjetas de oración esta noche. Si no lo hizo, vamos a tener que tomar unas… tal vez… No vayan a tirar su tarjeta. Ellas quizás… ¿Cuántos de los que están aquí tienen tarjetas de oración? Levanten sus manos. Bueno, eso está bien. Hay suficientes entonces de todas maneras para orar por ellas, llevar a cabo una línea de oración si acaso nosotros no… Y seguiremos, continuaremos. Así que voy a levantar solo un poco en el lado evangelístico para así orar por los enfermos.

14 Ahora, Jezabel. Ese es un nombre que hace que todos se estremezcan, el solo decir: “Jezabel”. Ese era solo un nombre común, solo un nombre como Martha, Ruth, o María, o algún otro nombre. Pero cuando ellos escuchaban solo el nombre “Jezabel”, todo fue por causa de una mujer que tomó el camino equivocado.
Ahora, me imaginó que Jezabel, solo porque tenía el nombre de Jezabel no la hacía lo que ella era. No fue su nombre que la hizo eso; fue su actitud. Esa fue la causa. Y el nombre no debería estremecernos tanto como la actitud que ella tomó. Pero cuando usted menciona a Jezabel, oh vaya. Pero mencione uno de sus pecados: “Oh pues, eso está bien”. Y era la… No fue el nombre que la hizo lo que ella era, fue su pecado que la hizo lo que ella era. El nombre de usted no lo hace lo que es usted. Es el carácter suyo que lo hace lo que es usted. Su carácter lo moldea y lo hace lo que usted es.

15 Yo siempre he dicho: “Permítanme entrar a la casa de un hombre. Y dejen que él se pare en la calle y testifique, cante, grite, hable en lenguas, dance en el Espíritu, cualquier cosa que él quiera hacer. Permítanme entrar a su casa y ver estas muchachas pegadas por toda la pared. Permítanme ver las revistas que está leyendo aquí en su escritorio, y escucharlo mientras sintoniza la radio en alguna de esa tontería africana de rocanrol y boogie-woogie. Le puedo decir en este momento qué clase de espíritu tiene él”. ¿Ven de qué se alimenta? No me importa cómo se comporte allá afuera en la calle, aquí está de lo que en realidad se está alimentando. Esa es su dieta. Eso es correcto.
Permítanme… No importa qué tanto él reclame, y qué tan buena sociedad y cuál es su postura y cuál es su estatus social, eso no hace ninguna diferencia. Observen de qué se alimenta su espíritu, qué música está escuchando, qué está leyendo, qué está viendo. Entonces podrá decirme de qué está hecho. Y su carácter siempre lo dirá.

16 Ahora, Jezabel tal vez fue solo una muchachita encantadora en alguna ocasión. Ella saltaba en la rodilla de su madre y probablemente con su papá, como cualquier otra niñita. Y esa mamá y papá jamás pensaron que su nombre pasaría a la historia como uno de los ejemplos más sobresalientes de crueldad y pecado. Una de las más grandes entre los nombres de mujeres que hay en la Biblia, o en la historia en cualquier parte. La Señora Maccabee no se compararía con ella. Y la Sra. McAdoo fue arrestada en Oklahoma fumando un puro, por sobrepasar el límite de velocidad, conduciendo su coche por la calle.
Cuando al Dr. Iben en una gran reunión le preguntaron, cuando contó la historia de ella, cuando todas las religiones del mundo se juntaron aquí hace cincuenta o sesenta años, y él contó esta historia de qué tan horrible era ella. Y cuando la atraparon y le pusieron brea y plumas, ella era tan sucia que ellos ni siquiera le querían poner las manos encima. Él contó la historia de tal manera hasta el punto que todos estaban sentados en la orilla de sus asientos, escuchando. Y luego cuando terminó retrocedió del micrófono, tan pequeñito como lo era él. Él dijo: “Caballeros de las religiones de este mundo, ¿tienen sus religiones alguna cosa que pudiera limpiar las manos de la Señora Maccabee?”.
Todos se quedaron quietos. Entonces él saltó de su lugar y golpeó las puntas de sus talones en el aire y palmeó sus manos diciendo: “La Sangre de Jesucristo no solo limpiará sus manos sino que también su corazón”. Amén. Eso es correcto. Eso es lo que la religión Cristiana significa. Limpiará no importa qué tan vil ellos sean. Así que eso es.

17 La pequeña Jezabel, ella era un pequeña niña brincando por todo el hogar, saltando, jugando a la cuerda o lo que sea que hacían las niñitas. Ni siquiera se imaginaban que ella iba a resultar de esa manera.
Pero entonces, lo que la hizo ser lo que ella era, fue el tipo de enseñanza que recibió en el hogar. Y ella era pagana. Y las enseñanzas que Uds. reciben en su hogar, eso es lo que normalmente Uds. son, es la clase de enseñanzas que escuchan. A ella le enseñaron a odiar a Dios, Jehová, porque su dios era Baal. Y a ella se le enseñó a odiar a Dios y a odiar al pueblo de Dios. Y ese odio que tenía en su corazón por ellos, la hizo ser lo que ella era.

18 Pero, ¡oh, vaya! Otra cosa, con razón Acab… Su padre era un descarriado para comenzar. Y Acab era un creyente fronterizo, tibio: solo un endeudamiento a la sociedad de Cristianos, tal como sería hoy, un endeudamiento para el reino de Dios en aquel día. Él solo era un hombre insípido y sin estabilidad en lo absoluto.
Pero me imagino que era un joven apuesto con su cabello peinado hacia atrás, ustedes saben, y una clase de pequeño… uno de estos muchachos que están saliendo aquí con este, (¿cómo le llaman ustedes?), ¿carros para arrancones? Algo por el estilo, ¿ven Uds.? Uno de estos tipos que se comportan de esa manera como hoy en día.
Y si se fijan, eso muestra que él era ese tipo de persona o él nunca hubiera optado por esa clase de mujer. Eso es correcto. Se supone que Israel debía casarse con israelitas. Ellos no debían tener matrimonios mixtos. Uds. saben que eso es correcto. Y Uds. no deben de hacerlo hoy tampoco —un yugo de incrédulos con creyentes. Eso va en contra de la ley de Dios, en contra de la Biblia.

19 Y así que, Uds. saben, la pequeña Jezabel había aprendido una cosa en su hogar, y eso era usar pintura. Ese es un rasgo pagano. Cualquier pintura… nunca en el mundo… pero toda pintura en las caras se originó con los paganos, siempre es condenado por los creyentes. Espero que esto penetre muy bien, solo para hacerlos sentir muy bien y para enfermarlos unos cuantos minutos. Pero ahora, no se enojen conmigo, yo los amo. Pero solo quiero decirles lo que es verdad.
Recuerden, yo acabo de regresar de las selvas del África. Todos —la tribu, los paganos, para cada tipo de ocasión— se pintan la cara y usan grandes aretes. Los paganos salvajes de la India se pintan su cara y se ponen pintura de guerra cuando salen, y su guerra es adorando alrededor de sus ídolos. Él se pinta.
Es una vergüenza, ¿ven? Es una señal pagana. Es una lástima que se haya metido en la iglesia Cristiana, ¿verdad? Claro que sí. Por causa de un púlpito débil que metió eso. El predicador debiera sentirse avergonzado.

20 Entonces, ella estaba acostumbrada a la pintura, ella misma se hizo una pequeña mariposa. Y hermano, esa es la clase que puede arruinar a muchos hombres buenos. Eso es cierto. Se ven en la calle con los pequeños labios que parecen un capullo de rosa y un montón de Max Factor en eso. Pero eso nunca quitará las arrugas del pecado. Nunca piensen eso. Dios mira a través de eso.
Y así que, Jezabel sabía cómo ponérsela para que se viera bien. Y entonces, cuando Acab, este joven muchacho judío, llegó a ser rey, ella se puso la manicura en sus ojos, o como sea que Uds. lo llamen, ustedes saben. Y ella los pestañeó una y otra vez y el corazón de Acab se empezó a agitar, porque no tenía a Dios allí dentro que le enseñara mejor. Eso es correcto. Entonces, ¡Vaya! ¡Qué cosa fue esa!

21 Ahora, cuando ella comenzó a coquetear con Acab, Acab se casó con ella. Él pensó: “Esa es la que es exactamente para mí”.
Y muchos hombres han cometido un error como ese. Muchos hombres lo han hecho. Uds. debieran haberla visto el día de lavar, o cuando ella se limpiaba la cara. En verdad. Lo hubiera hecho cambiar completamente de opinión. De todas maneras no debieran de casarse con las mujeres por su apariencia, sino por su carácter.
Permítame decirle, joven, si Ud. se casa con ella y ella está toda pintada, uno de estos días ella se marchitará. Aún si ella es bonita, eso dejará de ser uno de estos días. Espere hasta que nazca su primer hijo y que le empiecen a salir los dientes. Un poquito después, le aparecerán arrugas en sus ojos, y el cabello se tornará canoso. Ud. se despertará una mañana y se preguntará con quién se casó. Eso es correcto. Lo digo sinceramente. No como chiste. No, señor. Eso es la verdad. Solo estoy poniendo un antecedente aquí para algo que quiero decir, ¿ven? Eso es correcto.
Pero si Ud. la ama porque hay algo con respecto a ella por lo cual Ud. ha orado, y Dios los ha unido; ella no puede envejecer ni arrugarse ni verse fea, eso no hará ninguna diferencia, Ud. la amará por toda la eternidad. “Lo que Dios unió, ningún hombre puede separarlo”. Eso es cierto. Así que, pregúntele primero a Dios.

22 Pero Acab, él va para allá y se enamora de esta muchacha. Entonces, él llega y se casa con ella y la trae a Israel. Y cuando ella llegó, siendo una pagana, y si se fijan, Acab fue para allá y mostró que él era un creyente fronterizo. Simplemente fue allá a entretenerse con el mundo para conseguir a esta chica. Y ahí es donde muchas personas cometieron un error, al cruzar la línea. Dios tiene una línea limítrofe.
Un viejo predicador Metodista amigo mío, el Hermano Kelly, él y la Hna. Kelly solían cantar un canto: “Bajamos la guardia, bajamos la guardia, cedimos ante el pecado. Bajamos la guardia, las ovejas se salieron, pero ¿cómo entraron las cabras?”. Uds. bajaron la guardia. Ese es el problema. Se comprometieron con el pecado. Así es como entraron las cabras, porque ustedes bajaron el estándar.

23 Pues, hace años el anciano John Smith, a quien cargaban hasta el púlpito, solo podía predicar dos horas, estaba tan anciano. Él predicaba solo dos horas; eso es sin micrófono. Él dijo: “Nomás con pensarlo” —eso viene siendo la Metodista (en los inicios) — él dijo: “La mera idea que nuestras hijas Metodistas están usando joyas en sus manos”.
¿Qué haría él ahora al verlas usando pantaloncitos cortos? ¿Ven? ¿Qué pensaría él ahora? Vienen siendo los Metodistas, Bautistas, y Pentecostal —de la misma manera, todas iguales. Les iba a mostrar de dónde viene eso, cuál es el antecedente. Entonces verán el por qué estoy tan enojado con eso. No con ustedes, con las cosas del diablo que los hacen hacer eso.
Ahora, no piensen que es porque yo digo esto. Si Uds. salen y se limpian solo porque yo dije eso, entonces todavía están errados. Arrodíllense y oren y dejen que Dios entre en su corazón, y de todas maneras se limpiarán. Estoy seguro. Porque mientras que ese espíritu los esté controlando, Uds. discutirán conmigo y se defenderán y dirán: “No es así”, y cosas parecidas a esto. Y sacudirán la cabeza —igual como ovejas ciegas tambaleándose. Pero no servirá de nada, porque si el Espíritu Santo está en mí, le conviene quitarse esa cosa antes de encarar el juicio. Correcto. Pero no deje que su pastor le diga algo diferente, porque es el “ASÍ DICE EL SEÑOR”, en la Palabra de Dios. Eso es correcto.

24 Así que encontramos a Jezabel que se atavió su cabeza, lo cual viene siendo cortándose su cabello, enrollándolo. Ataviándose su cabeza, lo cual es una desgracia. Una mujer que se corta su cabello deshonra a su esposo. La Biblia así lo dice. Una mujer deshonrosa debería ser divorciada y apartada. Así que, esa es una señal de que ella ama a alguien más, de acuerdo a la Biblia, porque ella deshonra a su esposo cuando lo hace.
¿Sabían que eso es la Biblia? ¿Cuántos saben que eso es así? Levanten su mano todos los que saben que la Biblia dice eso. ¿Entonces por qué lo hacen? Eso es lo que me pregunto. Me pregunto, ¿por qué lo hacen? Porque su pastor probablemente nunca les dijo algo distinto. Pero necesitamos un evangelismo estricto chapado a la antigua que hará la cosa pedazos. Eso es correcto.

25 Con razón no podemos tener un avivamiento. Dios puede enviar dones y todo lo demás a una ciudad, y hacer milagros, y realizar cosas, y la gente se queda sentada. Con razón, hay pecado en el campamento. Tenemos que limpiar esa cosa y operar. Exactamente correcto. Y lograr que la iglesia se enderece y que comience a funcionar bien, y luego Dios vendrá y empezará haciendo señales y maravillas entre nosotros. Uds. saben que eso es cierto.
Yo no digo eso para lastimarlos. Yo lo digo porque los amo. Y en el Tribunal del Juicio, entonces tendré que pararme ante cada individuo que está aquí y rendir cuentas. Eso ya salió de mi pecho, ahora está en el de ustedes.
Así que oren ustedes, y vean lo que Dios les dirá. Yo creo que si el Espíritu Santo entra en Ud. y Ud. se queda con ese mismo espíritu, usted seguirá haciendo la misma cosa. Pero solo cambie Ud. ese espíritu por el Espíritu Santo, observe que tan rápido cambia usted las cosas. Por supuesto que lo hará.

26 Ahora, y así que entonces Jezabel, cuando ella entró al lugar, golpeó fuerte con ese zapato de tacón alto que estaba usando, y dijo: “Ahora, Acab, yo voy a manejar este negocio”. Eso estaba mal para comenzar. El hombre es la cabeza del hogar —en todas partes menos en los Estados Unidos. La mujer es la cabeza del hogar aquí. Este es un país de la mujer. La mujer es el dios de América. Yo predigo que antes de la venida del Señor que una mujer será un gran gobernante en los Estados Unidos, porque es un país de la mujer. Comenzó en Hollywood. Así es como… se salió inmediatamente.
Y ahora usted ve a un pequeño hombrecito que viene por la calle y la pequeña Jezabel con un cigarrillo en su boca, soplando de esa manera. Ella dice: “Bueno”. “Ella grita: ”¡Lárgate!“, y él salta por la puerta. Eso es cierto. Y durante la noche ella se sienta afuera con sus uñas bonitas rojas, ustedes saben, que parecen garras de águilas y que ha estado comiendo carne cruda con ellas. Parada allá afuera. Ella no lavará los platos, porque tiene miedo que se le caiga la pintura. Mientras que su pobre esposo está restregando los platos después de lavar de esa manera, y ella sentada allí chupando un cigarrillo, y él está cuidando al bebé. Eso es correcto. Eso es rancio, ¿no es así? Suena ridículo, pero es la Biblia y es la verdad. Exactamente correcto.
¿Cómo pudiera Ud. comer un sartén lleno de panecillos con una mujer que los hizo con esas uñas largas? Yo no pudiera; déjeme decirle, me revolvería el estómago. Yo simplemente no pudiera.

27 Así que de todas maneras, pero, oh vaya, todo está bien. Pero ustedes hombrecitos debiluchos, estoy avergonzado de ustedes como hermanos Cristianos, que le permiten a su esposa hacer tal cosa como esa; eso muestra de qué está usted hecho. Eso es cierto.
Ahora, mujeres, Uds. debieran de decir: “Amén” después de discutir con Uds. de esa manera porque él es su gobernante. Eso es correcto. Y de la manera que él se los permite; es su culpa. Dios lo va a hacer responder por eso. Eso es correcto. Si Ud. no es lo suficientemente hombre para levantarse y poner su propia casa en orden, Dios tenga misericordia de usted. Eso es correcto. Porque la Biblia dice en el mero principio que él se enseñoreará sobre ti.
Ahora, ella no es un tapete, ella es su amada, ¿ven? Pero Ud. debería de sentarse y hablar con ella, y razonar con ella y decirle, y leer la Biblia, y orar juntos. Estas cosas no estarían entonces en la iglesia, si Uds. hicieran eso. Eso es correcto.

28 Así que Jezabel, cuando ella llega, un día su esposito como que se molestó porque un hombre no quería romper la tradición de Dios, y las leyes de Dios, al permitirle poseer su propiedad, porque la ley decía que él debía mantener su heredad, y que sería a la vez heredada —Nabot.
Pero entonces, cuando vemos que él no lo haría, Acab empezó a languidecer y a correr y cayó sobre la cama. Y la pequeña Jezabel, la mariposita, salió y lo tomó en su regazo y dijo: “Ahora, querido, ¿qué te pasa?”.
Dijo: “Oh, Nabot no me dejará tener su viñedo”.
Ella dijo: “No te preocupes, yo la conseguiré por ti. ¿Quién es el gobernante de este reino de todas maneras?”.
Miren, eso como que me hace recordar las barreras denominacionales, ¿ven? “Yo te lo conseguiré. Tú solo déjame hacerlo a mi manera, yo lo conseguiré”. Y ella dio un golpe fuerte con su pie, y salió corriendo allá y consiguió más muchachos que eran como descarriados, y fue para allá e hizo falsas acusaciones en contra de Nabot, e hizo que lo apedrearan y mataran.

29 Pero recuerden, cuando un pecado como ese se comete entre el pueblo, Dios siempre tendrá a alguien que se parará y les dirá al respecto. Amén. Sí, señor. Él tenía a un tisbita que se llamaba Elías. Salió directamente allá y le dijo a esas personas que estaba mal. Él dijo: “Dios los hará responder por esa clase de cosa”. Correcto. No importa que tal vil se ponga, en alguna parte Dios va a tener un testigo que hable en contra de ello. Eso es todo. En alguna parte, Él es más que capaz de levantar hijos a Abraham de estas piedras. Él lo hará de alguna forma, en alguna parte, por medio de alguien.
Y allá, todos los profetas… ¡Oh, vaya! Jezabel quizá se iba en contra de ellos. Y ellos simplemente tomaban agua y se iban. Pero el viejo Elías se paró allá y les dijo la verdad, exactamente. Dijo: “Dios los hará pagar por ello, y Uds. están en contra de Dios”. Y en verdad les dijo lo que estaba bien y mal.
Y ella lo odiaba a él. ¡Vaya, qué si lo odiaba! Seguro. Si uno sale diciéndole la verdad a la gente, muchas veces ellos lo odiarán en lugar de arrepentirse. Correcto. Uds. deberían de arrepentirse y agradecer a Dios por conocer lo que es verdad. Eso es correcto. Pero, oh, ella odiaba a ese profeta. ¡Vaya!

30 Así que, él sube allá, y ella tiene preparada una falsa acusación en contra de Nabot e hizo que lo apedrearan hasta morir. Y el hombre murió allá afuera en la calle. Y luego él… Ella pensó: “Oh, nadie nunca va a conocer nada al respecto, eso está bien. Voy a enviar a dos de mis embajadores al lugar”. Y se pararon en el estrado y lo acusaron de traicionar a Dios y al rey, cuando el hombre era perfectamente inocente. Y ellos lo apedrearon. Ella pensó: “Eso va a estar bien”.
Pero tan cierto como Ud. sabe que ese pecado y maldad está a su puerta, hay un Dios en el cielo que conoce todas las cosas. Recuerden eso. Él lo sabe. Él conoce todas las cosas.
Y luego cuando él hizo eso, Él le habló a Elías y dijo: “Ve allá y ten un encuentro con Acab y dile ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¡Amén! ¡Yo amo eso! ¡Oh, hermano! “Mas cuando el pecado abundó, la gracia sobreabundó”. Eso es correcto.

31 Pues Él tenía a alguien allá que iría a arrancarle la piel por Él. Así que él se encontró con Acab que venía por el camino. Y Acab iba subiendo para tomar posesión, y él hizo que… provocaron que mataran al hombre porque él estaba haciendo exactamente lo que Dios le dijo que hiciera. Esa heredad había de pasar de una generación a otra. Y si él la perdía por algún motivo, tenía que ser redimida por un pariente cercano. Lean el libro de Ruth y las leyes del pariente cercano y vean si no es verdad.
Así que, ella lo mandó matar por su voz. Y Acab vino que supone debía saber mejor; la Palabra estaba delante de él, y el profeta estaba delante de él. Y en lugar de eso, loco por terreno —por tener un hermoso jardín a un lado de su palacio— así que él sube allá y lo toma por la fuerza.
Y Elías se encontró con él en el camino y le dijo, dijo: “Por cuanto hiciste esto, asesino”, dijo: “los perros que lamieron la sangre de Nabot lamerán tu sangre en el mismo lugar”. Hermano, quiero decir, cuando Dios recibe demasiado de algo, Él se harta de eso.
Él dijo: “Aparte de eso, esa Jezabel con la cual estás casado…”. ¡Oh, vaya! A él no le importaba hablar de su esposa, y dijo: “Esa Jezabel con la que te casaste, los perros aún se la comerán en las calles de Jezreel. Y su cuerpo será cual estiércol sobre la tierra de manera que nadie podrá decir: Esta es Jezabel”.

32 ¡Oh, vaya! Mujeres, Uds. no querrán ser como ella, ¿verdad que no? Ni siquiera queda un recuerdo de ella en ninguna parte. Pues, eso es… Y Uds. pueden recordar cuando ven todo lo que está pasando de esa manera, la única mujer en la Biblia que hizo eso, Dios se la dio de comer a los perros. Eso es correcto. Cuando Uds. ven a una mujer haciendo eso, diga: “Esa es comida para perro entonces”, ¿lo ven? Porque eso es lo que Dios hizo: se la dio de comer a los perros. Él le dio a los perros esa clase de mujer. Así que Uds. manténganse alejados de eso. ¡Límpiense! Amén. ¡Arréglense con Dios!
Cuando lo que necesitamos es una restregada chapada a la antigua, desenterrando. Arrancar esa maleza de la parcela para que pueda crecer el maíz. Jesús viene. Muy bien, eso es lo que necesitamos. De vuelta a la línea exacta. De vuelta al camino. Dios vendrá entre nosotros, pero mientras estén mezclados con el mundo, Dios no se moverá. Ustedes en ocasiones se preguntan el porqué están sucediendo las cosas de esta manera. Solo mire un momento alrededor. Ore un ratito, y Dios condenará el pecado.

33 Noten. Y de repente, las cosas empeoraron. Y Elías se sentó solo allá arriba en las montañas. Dios le dijo, dijo: “Desciende allá”. Le mostró una visión, dijo: “Ya he tenido suficiente de esto”. Dijo: “Desciende allá y dile a Acab que no habrá lluvia ni aún caerá rocío, hasta que tú lo llames”. Ahora, un hombre de Dios siempre seguirá la verdadera Palabra de Dios“.
Ahora, Jezabel lo había amenazado, y todo lo demás. Bueno, Ud. dice: “Mire, Hermano Branham, espere un minuto antes de dejar a Jezabel. Esa mujercita pudo no haber tenido una oportunidad. Ella nació siendo una pagana. Ella no tuvo una oportunidad”.
Oh, sí, ella la tuvo. Ella tenía un pastor, el Pastor Elías. Y Elías no tenía miedo de decirle al respecto. No piense que… Dios siempre pone la luz allí. Ella sencillamente rechazó caminar en la luz, eso es todo. Correcto. Oh, ella no quería llamar a Elías su pastor, por supuesto que no. Ella tenía a otros hombres dignos y formales como pastor. Pero Dios envió a Elías para que fuera su pastor, sin importar qué tanto ella lo odiara. Ella lo odió porque la religión judía era demasiado estricta para ella.

34 Y ese es el problema hoy día. La gente quiere comportarse como el mundo, y hablar como el mundo, y vestirse como el mundo, y hacer de la iglesia y el mundo la misma cosa. La religión Cristiana del Espíritu Santo es demasiada estricta para ellos. Eso es lo único. Amén. La razón por la que Uds. los quieren llamar santos rodadores y decir que ellos no están en sus cabales y cosas, es demasiada estricta para que Uds. puedan vivirla. Ese es el problema. Y algunos de ustedes que solían ser de esa manera se desvían. ¿Qué estoy diciendo? ¡Vaya! Tal vez eso es bueno.
Pero… Es parecido a cuando mamá solía darme aceite de ricino. Y ella decía… Siento nauseas de tan solo pensarlo. Ella decía: “Si no te enferma, no te hará ningún bien”. Tal vez sea lo mismo en esto, que hace que se enfermen de Uds. mismos. Tal vez arregle su gastronomía espiritual para que realmente puedan tomar la Palabra.

35 Ellos se preguntarán. Elías descendió, entró pisando fuerte al palacio y pasó por entre todos los guardias y cosas, y le dijo a Acab, apuntándole con el dedo en su cara, dijo: “Ni siquiera caerá rocío del cielo hasta que yo lo llame”. ¡Oh, vaya! ¿Qué? Dios le había hablado. Él estaba con la Palabra de Dios, así que él no estaba asustado.
Nunca tengan miedo. Micaías no tuvo miedo con la Palabra de Dios. Ningún hombre tiene miedo cuando tiene la Palabra de Dios y la visión de Dios moviéndose junto con la Palabra. La razón por la que Micaías condenó en contra de esos profetas y les dijo que estaban mal, y ellos tenían el espíritu del diablo dentro de ellos, porque había modas y demás que estaban haciendo, y porque no estaban alineados con la Palabra. Y Dios le dio una visión verdadera al profeta verdadero. Y él estaba tratando de alinearlos.
Y ahora, y hoy en día la visión verdadera es el bautismo del Espíritu Santo. El verdadero profeta es el bautismo… es el Espíritu Santo mismo. Él es Aquel que viene y nos alinea con la Palabra. Y noten. No algún obispo o arzobispo, sino el Espíritu Santo guía a la iglesia. Amén.

36 Ahora, observen. Ahora, nos damos cuenta que… ¿Se pueden imaginar a Acab sentado allí y mirándolo, el rey, a este anciano, quizá se miraba como un gusano velludo, con toda su barba y cabello parado de esa manera, y envuelto en un pedazo de piel de oveja alrededor de él. La Biblia dice que él era completamente velludo de todas maneras. Y me imagino que él era un cuadro bastante simpático, parado allí en la corte de un rey. Pero agitando su dedo en su cara le dijo: “Ni aún el rocío caerá del cielo hasta que yo lo llame”. Amén. Él tenía el “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Y pisando fuerte salió de allí hacia el desierto“.
Después que él pasó por el lugar, puedo escuchar a Acab gritar: “Ha-ha-ha. Y ese viejo religioso entró aquí y dijo una cosa como esa. ¿Habían escuchado tal? Ha-ha. Pues, nosotros tenemos a los clérigos sentados aquí quienes saben todas estas cosas. Pues, aquí no sucede nada malo. Él solo es un anticuado, un vejestorio”. Pero el tenía el “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Sí, señor. Y él se fue de nuevo al desierto. Uno de ellos dijo: “Observe de la manera que se va”.
“Aw, no le presten atención a eso”.

37 Y él subió junto al arroyo de Querit y se sentó allá arriba. El Señor le dijo, dijo: “Sube allá, porque Yo te voy a cuidar mientras estés allá arriba”. A mí me gusta eso. Usted tiene cuidado del Señor y el Señor tendrá cuidado de usted. Ud. solo haga lo que es el “ASÍ DICE EL SEÑOR” y Él cuidará de usted.
Y Elías subió allá y se sentó. Tan confiado de que no iba a llover como podía estarlo. Y de repente, vino una sequía. Todos los manantiales se secaron. Y ellos pensaron que él estaba loco. Y aquí estaba… Él era un vejestorio. Él era un anticuado, todo como eso, y un viejo loco en su predicación. Pero él era el Pastor de Dios para la nación en aquellos días —Pastor Elías, el tisbita.
Así que ellos no le prestarían atención a él. Pero dijeron que estaba un poquito equivocado. Pero él sube allá y se sienta al lado del arroyo por la voluntad de Dios. Y había gente aquí en el valle donde estaban todos los hidrantes, y los manantiales hirviendo, muriendo por un trago de agua, y allá se sentó Elías bebiendo a cualquier hora que quería. Porque él tenía el “ASÍ DICE EL SEÑOR”.

38 Y me pregunto hoy en día, si Ud. piensa que porque tiene una gran denominación a la cual pertenece o alguna gran iglesia con una cruz encima de ella, y un órgano de iglesia de un millón de dólares, que puede beber en cualquier momento que quiere. Déjeme decirle, el manantial solo está abierto en el “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Él se quedó allí arriba tomando un buen trago espiritual a cualquier hora que quería. Las aguas se secaron tierra abajo. Pienso hoy, gran parte del problema es que las aguas están secas en nuestras tierras también, nuestras tierras Cristianas. ¿Qué es lo que pasa?
Hace mucho tiempo, solíamos tener reuniones chapadas a la antigua donde la gente lloraba y caminaba de arriba abajo por los pasillos y se postraban sobre sus rostros toda la noche y oraban y metían a sus hijos en el reino de Dios. Y hoy en día tienen niñeras y ellos…. Solía ser que era una vergüenza que una mujer fumara cigarrillos. Hoy toda la compañía de gente fuma cigarrillos. Y solía ser una vergüenza que una mujer se pintara y usara todas estas cosas. Y hoy todo es simplemente una sola…. Uno no puede distinguir a un Cristiano. Todo es lo mismo.
¿Saben cuál es el problema? Su suministro de agua ha sido cortado. Ese es el problema. Uds. están en el desierto. Y esa es la razón que tienen iglesias discutiendo todo el tiempo. Uds. saben que…

39 Tome Ud. cualquier clase de planta y póngala en el desierto donde no hay agua, le saldrán espinas. Y tome esa misma planta y póngala donde hay mucha agua, se torna suave. ¿Por qué es así? Es porque está seco.
Y ese es el problema con las iglesias de hoy. Ellas están discutiendo: “¡Gloria a Dios, yo soy Bautista! ¡Aleluya!
“Yo soy Presbiteriano. Déjeme decirle, nosotros tenemos la mejor selección de pastores. Sí, señor, no tenemos que tomar la vieja teología pentecostal de ustedes”.
“Déjeme decirle, yo pertenezco a las Asambleas, eso es lo que soy. Somos tan grandes como el resto de ellos”.
“Yo pertenezco a la Unida…”. “Yo pertenezco a esto, aquello o lo otro”. Oh, vean sus espinas. Su suministro de agua se fue. Ese es el problema. Ese es justo el problema. El agua ha sido cortada. Uds. no tienen las cosas que solían tener hace años. Los milagros y cosas no están en la iglesia. El sentir, el compañerismo no está en la iglesia como solía estar. ¿Qué sucede? El manantial de gloria que llegaba a su jardín del aleluya ha sido cortado.
¿Qué lo ocasionó? El pecado. Entrando el pecado en la iglesia y entrando en usted ocasionó eso, porque la debilidad del púlpito no pudo mantener las líneas destapadas. Eso es cierto. ¡Amén! Eso es verdad. Pudiera sonar demasiado crudo, pero es la verdad.
Y si usted no se detiene y convoca una reunión de oración chapada a la antigua, y regresan a Dios, ¿cómo estará dentro de diez años a partir de ahora? Mejor es que alguien se levante y comience a predicar esto y comience a sacar esto de la iglesia. Es un cáncer, y esta carcomiendo hasta el hueso. Sáquelo. Dios envía evangelistas que se mantendrán en la Palabra y predicarán la Palabra cuando vean que está sucediendo esto. ¿Y luego dejarlo que continúe así?

40 Pues el otro día me encontré con un grupo de mujeres que estaban llevando a cabo una reunión de oración —gritando y hablando en lenguas— usando pantaloncitos cortos, fumando cigarrillos. Pentecostales. Dios tenga misericordia. Son pecadores descarriados, exactamente eso es lo que son. Yo no soy juez, pero “Por sus frutos los conoceréis”.
¿Se dan cuenta de la demencia? ¿Se dan cuenta que solo hubo una ocasión en la Biblia donde alguien se quitó la ropa, y esa fue una persona poseída por el diablo?
¿Se dan cuenta que toda esta cosa que está sucediendo hoy en día, estas fiestas de rocanrol que Uds. están atendiendo? En esos lugares, cuando se ponen tan histéricos y empiezan con tal movimiento, a estilo Presley, y demás, las muchachitas se quitan la ropa interior y la avientan a la plataforma para que él les escriba su autógrafo, ¿y llaman a eso civilización? ¿Cuando después de eso envían a decenas de ellos a los asilos para dementes? ¿Y en nuestros programas radiales y por poco casi todo lo que uno escucha está lleno de ese caos? Es el diablo, ese viejo león rugiente. Y ellos están trayendo la misma cosa, con boogie-woogie y todo lo demás metiéndolo en la iglesia.
Allá en el África con los hotentotes, ese mismo sonido triste. Cuando lo vi parados allá, y a los hechiceros, y ellos salen, y esos sonidos. Los paganos se pintan la cara, y las jovencitas bailan al punto que aparejan bailes sexuales y todo lo demás. Y Estados Unidos ha alcanzado la cima de la civilización y retrocediendo y convirtiéndose otra vez en paganos, pintándose, y rocanroleando, simplemente… Y aún haciéndose llamar miembros de iglesia. Amén.
Muchas veces… Tuvieron uno aquí en Canadá no hace mucho. Y creo que mandaron a diez niños a la institución para dementes, dos días después de eso. Seguro. Mejor es que se conformen con el Evangelio chapado a la antigua y regresen a Cristo. Ciertamente lo hicieron. Tracen las líneas entre lo bueno y lo malo.

41 Elías, sentado allá arriba en la colina. Y ellos dijeron que él era un gruñón. Dijeron que no sabía de lo que estaba hablando. Y ellos estaban aquí abajo sin nada que comer, las siembras de trigo no producían, no tenían agua. No tenían nada sino el morder de la lengua. Y dijeron que él era un gruñón. Y él se encontraba aquí arriba muchísimo mejor de lo que está mucha gente esta noche aquí en Chicago. Eso es correcto.
Él estaba sentado allá arriba, primeramente, en la voluntad de Dios, sentado al lado de un manantial de agua donde cuervos le traían algo de comer. Él tenía cargadores a su servicio que le traían algo de comer. Cada vez que le daba hambre, aquí venía un cuervo con un emparedado y se lo daba a él. Él comía, se sentaba y bebía, se levantaba, y alababa a Dios. Ahora, si acaso no es eso muy fino, yo nunca lo dije. Eso para mí es vivir con lujos. ¿Acaso no lo sería para usted? Claro que lo era, y sabiendo que él estaba en la voluntad de Dios.
Alguien me dijo en una ocasión, dijo: “Hermano Branham, ¿en realidad cree que esos cuervos le trajeron carne y pan?”.
Yo dije: “Sí, señor”.
Dijo: “¿Cómo sabe que lo hicieron?”.
Le respondí: “La Biblia así lo dice. Eso es todo”.
Él dijo: “Bueno escuche, quiero hacerle entonces una pregunta. ¿De dónde lo consiguieron?”.
Yo dije: “Le voy a decir, yo no sé”. Pero dije: “Lo único que sé: Ellos se lo trajeron y él se lo comió”. Y yo dije: “Igual como la pregunta que me hizo hace un rato, ¿qué me hace gritar y comportarme de la manera que lo hago? Es el Espíritu Santo. Yo no le puedo decir de dónde viene, pero yo sé que llega aquí y yo solo lo tomo”. Eso es lo único que puedo decir. “¡Dios lo envía y a mí me encanta!”. Amén.

42 Mientras esté Ud. en la voluntad del Señor, ¿qué diferencia hace? A mí no me importa de dónde venga, mientras me lo envíe el Señor, es bueno. Amén. Yo solo lo recibo. A mí no me importa lo que el mundo piense al respecto. Sigan adelante y muérdanse sus lenguas, y que toda su agua se les seque, y sin “Aleluya” en la iglesia, y toda la condenación, sentados criticando y pintándose las uñas mientras está el predicador trayendo su pequeño mensajito afeminado de tienda de baratijas; tratando de palmearlos en la espalda y de todo entonces. Eso es correcto. Ahora, eso no es la Presbiteriana, esa es la Pentecostal. Correcto. Oh, eso es áspero, ¿verdad? ¡Pero es la verdad! Sí, señor.
Lo que debieran de tener son unos pocos más como Juan el Bautista. Un mensaje antiguo como ese: un hombre lleno con el Espíritu Santo quien caminó directamente a la cara del pecado y dijo: “¡No te es licito tenerla!”. Eso es correcto. Amén. Eso es lo que la Biblia dice que haga. No te detengas. “El hacha está puesta a la raíz del árbol”. Eso es correcto. Derríbelo. Eso es lo que necesitamos, una circuncisión. Circuncisión significa “cortar el sobrante de la carne”. Eso es lo que necesitamos en la iglesia Pentecostal esta noche, es que se le corte algo de la carne sobrante y tonterías. De regreso a la antigua línea exacta.

43 Elías llevaba sentado allá arriba tres años simplemente teniendo un buen tiempo bajo la unción del Señor, día y noche. Cada vez que pasaba un cuervo, en picada, le daba un emparedado, y él se lo comía. Se levantaba y alababa a Dios. Bebía un trago de agua y gritaba un poquito y se volvía a sentar. ¡Si acaso no es eso maravilloso!
Y luego empezaron a caer en cuenta. “¿Me pregunto qué fue de aquel santo-rodador? Me pregunto, pues, después de todo él podría haber tenido razón”. Así que entonces comenzaron a buscarlo. Lo buscaron por toda la nación tratando de encontrarlo. Pero no pudieron encontrarlo. Claro que no.
Entonces, el Señor dijo: “Acab… o, Elías, quiero que desciendas y te encuentres con Acab”. Así que se bajó de la montaña y caminó hacia allá. Y cuando Acab se encontró con él, dijo: “Oh, aquí estás. Entonces, ¿este eres tú, huh? Tú eres el que perturba a Israel”. ¡Oh, vaya! ¿Saben lo que él dijo? Él dijo: “No soy yo, eres tú y tu Jezabel que lo ha hecho”. Exactamente correcto. “Has traído esta brujería a Israel y has hecho estas cosas. Tú eres el que ha hecho esto”. Y él dijo…

44 Eso es lo que la gente es hoy en día. Ellos tratan de decir: “Oh, ellos hacen demasiado ruido, y hacen esto y lo otro. Ese es el problema de eso”. Escuchen, no es el doctor, es la enfermedad que causa el problema. Eso es correcto. Es la enfermedad, es el pecado que corta sus bendiciones. Es el pecado que está dentro… No es porque no tengan buenos pastores, no es porque no tengan finas iglesias, no es porque no tengan esto, aquello o lo otro. Seguro, lo tienen. Pero es el pecado que los está alejando de estas cosas que debieran de tener. Es pecado que los está manteniendo alejados de la condición de rapto en todo momento. Es pecado. No el edificio, no la iglesia, pero el pecado que está en la iglesia.

45 Así que entonces, él dijo: “Subamos al Monte Carmelo y averiguaremos quién es Dios. Que el Dios que responda por fuego sea Dios. Probemos y veamos quién es Dios.
Oh, estoy tan feliz de saber que nosotros todavía tenemos el mismo Dios; que el Dios que es Dios todavía contesta como Dios, habla como Dios, camina como Dios, sana como Dios, salva como Dios, y limpia como Dios. Amén. Todavía es el mismo Dios.
Se ha probado, Dios todavía está visitando a la gente hoy. Dios está en su iglesia tratando de purgar la cosa, de sacarle la levadura. Él está mandando mensajeros, señales y maravillas, y milagros y todo, tratando de probar que Él les ama y que los quiere limpiar. Deshágase de esto aquí, todo este comportamiento, quedándose en casa el miércoles en noche de culto de oración para mirar esta cosa ridícula de una vieja mujer de Hollywood que se ha casado cuatro o cinco veces diferentes, y de un tipo que ha andado con la mitad de las mujeres de la Costa Oeste, y “Yo amo a Lucy”, y todas estas cosas por el estilo. Y Uds. gente Cristiana se quedan en casa para ver eso y se alejan de la casa de Dios, eso muestra la clase de espíritu que está en ustedes. ¡Amén!
Yo lo tengo en casa de los archivos del FBI; cualquier ministro puede tomarlos de los que quieran. Si tan solo supieran la inmundicia y cosas de esa gente que Uds. toman como ejemplo. Se visten como ellos, actúan como ellos, hablan como ellos. Hermano, lean la Biblia. Hablen como un Cristiano, actúen como un Cristiano, sea un Cristiano, viva como un Cristiano es lo que necesitamos hoy en día. Amén.

46 Ahora, no es la pintura, y tijeras que le cortan el cabello el problema. Es ese espíritu en Uds. que las hace ir por eso. Eso es. Max Factor pudiera manufacturar todo lo que quiera y desplegarlo allí, y si Ud. fuera una Cristiana, nunca lo tocaría. Quiero decir, si estuviera bautizada con el Espíritu Santo y viviendo como debería vivir. Correcto. Y su pastor predica la verdad y le hace saber al respecto, a usted no le interesaría ni siquiera un poquito.
¿Cómo pueden Uds. vender zapatos de botones en la calle hoy, esos zapatos altos de agujetas que tienen más cuero en ellos que una docena de estos pequeños artículos por los que pagan veinticinco dólares? Una pequeña correa en el dedo del pie y una gran uña pintada de color rojo que sobresale de esa manera, y los tacones por todos lados bajo la lluvia, y Uds. caminan por la calle de esa manera. Eso es cierto. Eso es cierto.
Pero uno no podría vender ese zapato anticuado, porque no lo quieren, ya vieron a Martha, a Susy, a Anna usando otra clase, ¿ven? Uds. se quieren vestir como ella. No quieren ese vestido que cuelga suelto. Uds. quieren ese, como si se vaciarán en él, porque vieron a Susy en la televisión, en la radio y en la revista.
El diablo colocando toda esa cosa alrededor. Uds. niños bebiendo cerveza, de Ortel´s Ninety y Schlits y esta clase de cosas. Eso es una mentira. Y nada más que… Eso pone a los hombres y a las mujeres con ojos de miseria al beber esa cosa. ¡Es el diablo! Llena las clínicas psiquiátricas. Llena las cosas de prostitución. Provoca todo el resto. Destruye hogares. Causa violaciones y asesinatos y todo lo demás.
El cigarrillo envenena la mente, causa cáncer. Y la Asociación Medica aún lo suficientemente decente como para colocarlo allá afuera, y Uds. continuamente fuman la hierba del diablo. Yo no sé porqué estoy diciendo eso, eso no suena como yo, pero lo voy a decir de todas maneras mientras esté saliendo de esa manera. Correcto. Está mal, aléjense de eso. Cristianos, sean llenos de Dios. Sí, señor.

47 Un día, cuando finalmente llegó el tiempo que la Palabra de Dios respondiera, que se cumpliera la profecía de Elías, los perros lamieron la sangre de Acab justo en el mismo lugar, antes de que ellos lavaran el carruaje en el estanque de Samaria. Cuando fueron a lavar el carruaje donde lo mataron a tiros, los perros lamieron su sangre.
Y cuando Jehú el hijo de Josafat: el hombre justo con el papá correcto detrás de él, lo hizo un buen hombre y un verdadero rey. Josafat era un hombre de Dios. ¿Ven lo que él produjo? ¿Ven? Y Jehú, cuando vino cabalgando ferozmente por allí en este carruaje, él limpió todo lo que era llamado pecado. Quiero decir, él limpió su casa. Hoy necesitamos más como Jehú. Eso es correcto. Que cabalgue directamente a través de las filas y disipe la cosa. Llame a lo negro, negro, y a lo blanco, blanco. Eso es cierto. A lo correcto, correcto, y a lo errado, errado.

48 Y cuando él pasó por el lugar, la pequeña señorita Jezabel, pensó: “Bueno, de todas maneras soy una vampiresa, Uds. saben”. Dijo: “Estoy bien bonita”. Y ella va allá y toma su estuche de maquillaje, ustedes saben, y comienza a arreglar su cara con todo ese maquillaje y cosa, ustedes saben.
Y yo he visto a las mujeres hacer eso en los restaurantes, y luego toman un pedazo de papel, una servilleta, y la muerden de esa manera. Me hace recordar de un perro enloquecido tratando de morder un palo o algo. Y comportándose de esa manera, y se vuelven a mirar, y se pintan alrededor de esa manera.
Y entonces ella se arregló, y se arregló el cabello subiéndoselo con manicura, simplemente de la manera que debía estarlo, ustedes saben. Y ella pensó que se miraba toda bonita. Aquí venía pavoneándose, ustedes saben, con esa nueva clase de vestido puesto. Ella se asomó por la ventana, dijo: “¿Sucedió bien a Zimri?”.

49 Jehú era un hombre de Dios. Eso no estaba bien con él. Él era la clase de pastor correcto. Él era un verdadero evangelista. Él dijo: “¿Quién es conmigo y Dios allá arriba?”.
Y dos de sus eunucos tuvieron el suficiente coraje en ellos, dijeron: “Nosotros”.
Dijo: “Echadla por la ventana”. Amén. Por cierto, él se puso rudo, ¿verdad que sí? Y cuando ella se impactó en la calle, su sangre fue salpicada en los caballos y en el carruaje. Dijo: “Déjenla allí”, y él la atropelló. Él ni sabía aún cómo… Él seguía estando en la voluntad de Dios. Porque la Palabra de Dios obrará siempre con la voluntad de Dios.
Entró luego, y se sentó, comió su cena, dijo: “Bueno, muy buena limpieza para el día de hoy”. Dijo: “Deberían ir por ella, porque es hija de rey”. Y cuando ella llegó allá (Él olvidó que la Palabra de Dios debe cumplirse), ¿qué quedaba? Las palmas de las manos y su calavera. Los perros ya se la habían comido.
Si tan solo supieran. Eso tuvo que ser algo extraño, porque los perros no tocarán la sangre humana. Eso es correcto. Era Dios empujándolos a hacerlo. Eso es correcto. Yo sé eso. Sé que eso es verdad. Sí, señor, ellos no tocarán la sangre humana. Y así que estos perros se la comieron porque Dios les había ordenado que lo hicieran. Y allí se encontraba ella en esa desgracia.

50 La Palabra de Dios prevaleció. Siempre prevalecerá, amigos. No estoy enojado con ustedes. Yo los amo. Quiero que Uds.…. Mejor es que me aleje de los servicios evangelísticos, porque tal vez me pongo demasiado duro. No es mi intención serlo. Yo los amo. Pero, hermano, hermana, esa es la verdad. Esa es la verdad, así que ayúdenme. Y pudiera decir esto, es el “ASÍ DICE EL SEÑOR”, porque es Su Palabra. Eso es correcto.
Ahora, quiten esa condición cancerígena de la iglesia. Salgan de eso, mujeres. Salgan de eso, hombres. No solo las mujeres, los hombres también, los predicadores también. Uds. han bajado la guardia, pastor. Hay algo mal con Uds. No han orado profundamente, o Uds. absolutamente han… al ver a su congregación llegando a esa condición, Uds. se pararían y resistirían la cosa aunque le predicaran a las cuatro paredes. Exactamente. Esa es la verdad. Uds. lo harían.

51 Y lo que necesitamos es una restregada chapada a la antigua, una limpieza. Y Uds. gente Pentecostal si no vigilan, los Bautistas y Presbiterianos les van a quitar su bendición y se irán a la gloria con ella. Ministros famosos Bautistas y Presbiterianos, y Luteranos, están recibiendo el bautismo del Espíritu Santo diciendo: “Tenemos hambre de ello, Hermano Branham. Tenemos hambre de ello”. Y ellos siguen y siguen. Algunos de los hombres más sobresalientes en la nación están hambreando por Dios. ¡Oh, limpiémonos! Todos nosotros, los Luteranos, los Bautistas, los Presbiterianos, los Pentecostales.
Nosotros no estamos divididos, todos somos una gran iglesia del Dios viviente. Unamos nuestras manos los unos con los otros, juntemos nuestros corazones, miremos hacia el Calvario y marchemos a través de las filas. Sigamos adelante de victoria en victoria.
Jesús viene pronto, amigos. Y recuerden, personas que están aquí, traten de ser ese grupo llamado fuera. Recuerden, la Biblia dice que en última edad de la iglesia estaría la edad de la iglesia de Laodicea, tibia. Y es justo a donde la iglesia Pentecostal ha llegado. Es a donde todos están llegando. Si Uds. no vigilan, Dios va a descender y va a sacar un pequeño remanente de aquí, y de aquí, y aquí. Conformará a la Novia y se irá, ¿ven? Por tanto, levantémonos ahora y creamos a Dios y tengamos fe en Dios, y creamos que Dios está aquí.

52 Y el Dios que estaba en Elías es el mismo Dios que está aquí mismo esta noche. Él es el mismo Dios que era… Quizá Uds. no quieran recibirlo, pero es Dios de todas maneras. Él es. Y Él hace milagros, Él muestra visiones, Él manda poderes, Él sana a los enfermos, Él tiene revelaciones. Sencillamente todo, exactamente lo que Dios siempre ha hecho. ¿Cómo podemos entonces, amigos, a la luz de esta Biblia, alguna vez permanecer quietos y todavía vivir de la misma manera?
Esto es lo único que Uds. hacen. Ahora, cuando Uds. salen esta noche de la iglesia, dicen: “Sabes, yo como que creo que el Hermano Branham tenía razón. Sí, eso es verdad”. Pero mañana regresan a la oficina cuando no deberían de ir. Si su esposo está enfermo, Ud. necesita hacerlo. Pero si no lo está, escuche, querida hermana, Dios la hizo para un lugar: la cocina. Cuando Ud. se sale de allí, está fuera de Su voluntad. Recuerden eso. Las mujeres fueron hechas para ser una ayuda idónea en la casa. Ella no fue hecha para trabajar en oficina. Y ha causado más desgracia y divorcios y cosas.
Y hoy en día, aún su encantadora ciudad se ha degradado tanto como la nuestra lo está, con mujeres policías en las calles. Sí acaso no es esa una desgracia para Chicago o cualquier otra cosa. Cuando miles de hombres caminan en la calle que quieren un trabajo. Exactamente la verdad. ¿Y grande? ¡Oh, vaya! “¡Oye, hazte a un lado!”. Ud. debería de estar en la cocina cocinándole a su esposo un pastel para la cena, o algo. Exactamente cierto.

53 Yo sé que eso es duro, amigos. Pero eso se dice sin desdén, se dice con amor, que yo los amo y quiero que Uds. lo entiendan de esa manera. Pero uno no puede ver el pecado y mantenerse quieto. Eso es todo. A mí no me gusta. Y lo veo en la gente. Y la gente que está aquí, y la gente a la cual le predico, son personas que me aman; y mi sustento viene de esa gente. Dios lo pone en sus corazones y ellos me dan el sustento para vivir.
Pero acaso me pararé en el Tribunal de Juicio y que Dios me vea en presencia de esa gran Luz de Dios y diga: “William Branham, sabías mejor que eso, y los dejaste que se precipitarán directamente en ello. Yo voy a demandar su sangre de tu mano”. Dios no lo permita. No, no, no. Yo lo diré, mi querido hermano, hermana, lo predicaré, si Dios me da aliento, mientras viva. Luego cuando ese día, yo… Quiero que Él diga: “Bien hecho, Mi buen y fiel siervo”. Eso es lo que quiero que Él diga. Yo quiero que Él diga: “Oh, gente alegre, ¿no están contentos que se circuncidaron de las cosas del mundo?”.

54 Es como prediqué la otra noche sobre la oveja trasquilada. Uds. son una oveja, y la razón por la que el Espíritu dejó a la iglesia es porque el Espíritu solo se queda en ovejas. Y Uds. dirán: “Ahora, Hermano Branham, ahora nos habló a las mujeres y a los hombres haciendo estas cosas. Si yo me quiero tomar un pequeño trago, Hermano Branham, después que llego del trabajar, ese es mi privilegio estadounidense”. Eso es correcto. “Si me quiero fumar un buen puro, ese no es su negocio. Ese es mi privilegio”.
Eso es correcto. Pero si Ud. es una oveja, Ud. está dispuesto a renunciar y a ser trasquilado de sus propios derechos, sus propios privilegios. Una oveja está dispuesta a acostarse, simplemente deja que le quiten lo que venga sobre él, sus… ¿Es eso correcto?
Ud. dice: “Si yo quiero usar un vestido o una falda, y quiero hacer esto de la manera que yo quiero hacerlo, ese es mi negocio. Ese es mi privilegio estadounidense. El público americano lo saca, y es legal. Ellos no me van a correr de la calle con eso. Y si yo quiero hacerlo, yo lo haré. Ese es mi privilegio”.
Eso es correcto señora, es exactamente cierto. Pero si usted es un cordero, está listo para renunciar a sus derechos para ser un cordero de Dios. Eso es correcto. Si usted es un cordero, renunciará a sus derechos. Eso es verdad. Así que Ud. debería de hacer eso. Y si Ud. sale y no lo intenta, solo dice: “Bueno, lo voy a dejar”. Ore hasta que Dios realmente lo haga tan real para usted, que Ud. mismo lo dejará. Si Ud. tan solo hace eso.
Y ahora, estamos aquí para ayudarles, no para hacerles daño, pero para serles de bendición. Y ruego que Uds. lleven a su corazón este pequeño mensaje evangelístico entrecortado esta noche y vaya a casa y ore al respecto, y diga: “Dios ten misericordia de mí”. ¿Cuántos creen que es la verdad y dicen: “Yo lo acepto como la verdad?”. Levanten su mano. Dios les bendiga. Bien. Oremos.

55 Nuestro querido Padre Celestial, a la luz de Tu bendita santa Palabra, sin embargo con este derramamiento en mi corazón, pero reteniéndolo para esta línea de oración que viene. Yo oro, Dios, que Tú ayudes ahora. Y permite que aquello que yo iba a decir entre a sus corazones de todas maneras. Concédelo, Señor. Y que sea recibido en el espíritu de amor, no de reprensión, pero en el espíritu de amor, viendo este gran cáncer de pecado moviéndose sobre estos benditos hijos Tuyos. Y cómo es que los pastores se sientan en silencio y no dicen nada al respecto. Oh, Dios, levanta hombres que serán persistentes. Concédelo, Señor.
Manda más tisbitas, Elías, al camino, que en verdad se pararán independientemente… (Concédelo, Padre), y prediquen que ellos pueden ver la Luz. Oh, sí, Jezabel tenía la Luz, bastante de ella. Ella tenía la Luz del Monte Carmelo para ver que Dios contestaba la oración y hacía milagros. Ella sabía, pero no estaba dispuesta a sacrificar y a caminar en la Luz.
Y yo oro, Padre, que Tú bendigas a cada uno que está aquí esta noche, y recibe gloria, y sana ahora a los enfermos. Y que sea conocido que el Dios de Elías todavía vive esta noche, que Él todavía es el mismo Dios. Y yo pediré esto en el Nombre de Jesús.

56 Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto esta noche… Quiero que todos estén orando. Me pregunto esta noche en la pequeña plática que acabamos de tener como una pequeña platica familiar aquí reunidos. Mi parte del cierre del servicio es mañana por la noche, me pregunto si pudiera decir: “Hermano Branham, por medio de esto…” No: “Hermano Branham”, “Señor Dios, soy culpable de estas cosas pero estoy avergonzado de mí mismo. Yo he estado yendo a la iglesia y me he llamado Cristiano. He estado bebiendo un poquito, he estado fumando un poquito, he contado unos chistes groseros, con el grupo. Y bebo un trago para ser sociable, pero me avergüenzo de mí mismo, Hermano Branham. Profesando ser un siervo de Cristo. Me doy cuenta que es el espíritu errado haciéndome hacer eso”.
Y las mujeres digan: “Me siento avergonzada de mí misma, Hermano Branham, sí hice que me cortaran el cabello, y yo sé que la Biblia me dice que no haga eso. Yo sé que paso mucha parte de mi tiempo en un salón de belleza”. Ud. debería verse lo mejor posible, hermana. Eso es cierto. Sea limpia y cuidadosa y encantadora y dulce. Yo sé que su esposo la apreciará de esa manera. Que Ud. se verá mucho mejor si se deja crecer el cabello. Se supone que las mujeres deben de tener eso. Se supone que ellas no deben verse como hombres. Se supone que los hombres no deben tener el cabello largo. La Biblia dice que él no lo tenga.

57 Ud. dice: “Yo he usado pintura y maquillaje, Hermano Branham. He usado la clase incorrecta de ropa, yo sé. Me he arrojado delante de los hombres”.
Escuchen, yo digo esto, quiero decirlo otra vez, con sus rostros inclinados. Querida hermana, Ud. pudiera ser tan pura como lirio para su esposo, pudiera ser tan pura y sin mancha de esas cosas. ¿Pero sabían que en el juicio pudieran ser llamadas como si hubieran cometido adulterio? ¿Saben que Jesús dijo: “Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón?”.
Bueno, que si Ud. se viste de esa manera y sale a la calle y un pecador la ve y la codicia, entonces él tendrá que responder por adulterio en el día del juicio. Y Ud. va a ser la culpable. Y Ud. tendrá que responder por adulterio en la Presencia de Dios. Y ningún adúltero entrará al cielo. Ud. se presenta a sí misma ante él para que la vea de esa manera. ¿Ven lo que quiero decir?
Bendito sea su corazón, yo no quiero que esté Ud. toda decepcionada en el juicio. Quiero que Ud. se vaya. Tal vez esté pura y limpia como Ud. pudiera estarlo. Pudiera ser simplemente el tipo de mujer más encantadora, pero si Ud. se viste de esa manera y los hombres la codician, y Uds. se presentan a sí mismas a los hombres de esa manera, y lo hacen, Uds. tendrá que responder en el día del juicio como una adultera. Eso es exactamente correcto. La Biblia así lo dice. Vean, esta Palabra es profunda.

58 Durante años he pasado a través de este país de los Estados Unidos, mi patria. Hace unos años les dije a todos ustedes, he atravesado este país orando por los enfermos, con señales y maravillas. Yo dije: “Uno de estos días voy a regresar. Voy a venir con la verdad del Evangelio”. Eso es correcto. Si me puedo ganar el amor de la gente entonces yo quiero decirles lo que es verdad. Eso es lo que estoy haciendo.
¿Son Uds. culpables? Que nadie levante su rostro ahora. Todos estén en oración. ¿Levantaría su mano a Cristo y diría: “Con Tu ayuda, Dios, limpia mi corazón esta noche, y déjame ser una persona diferente?”. Ambos hombres y mujeres, ¿levantarían sus manos a Cristo en este momento? Dios les bendiga. Eso está bien. Por todas partes. “Con Tu ayuda, Cristo, a partir de esta noche, yo quiero orar hasta que Tú me des un Espíritu diferente que me hará verme diferente y actuar diferente. Yo no quiero actuar como el mundo”.
Separaos del mundo, salid de entre los sucios, los incircuncisos. No toquéis sus cosas inmundas, su vieja ropa sexy, y su manera de fumar, y de beber, y sus apuestas, y sus chistes sucios. No se asocien ustedes con eso. Dios… ¿Creen Uds. que esa gentil paloma de Dios se quedaría en un lugar como ese donde todas esas cosas sucias están sucediendo? No amigo, no, no. Se iría enseguida. Por tanto si Ud. tiene eso en usted, deshágase de eso esta noche, ¿lo hará? Ahora, ha habido por lo menos treinta, cuarenta manos que se levantaron. Ahora, quiero orar por ustedes.

59 Ahora, querido Dios, si he de irme a casa a la gloria esta noche, tal como confío que un día lo haré, yo espero que Tú me mantengas aquí mucho tiempo hasta que termines conmigo, creyendo que lo harás. Pero siento que yo he dicho la verdad a la luz del Evangelio. Y ruego, Dios, que sea recibida en este momento. Y estas manos que se levantaron, se convencieron que han estado errados, ellos son sinceros, Señor. No queremos que se sientan heridos; queremos que se sientan bendecidos.
Y queremos que ellos ahora, si es Tu Divina voluntad, lo cual yo sé que lo es, de poner un nuevo Espíritu en ellos. Ellos no quieren actuar de esa manera. Los hombres no quieren beber y comportarse así y decir esos chistes obscenos. Y las mujeres no quieren pintarse sus caras y actuar como paganas, y ser marcadas por un rasgo de paganismo. Dios, oramos que Tú los ayudes esta noche. Y bendice a todos.
Y ahora que la… Y salva a todos los pecadores, Señor. Llama a los descarriados de vuelta al lugar de las bendiciones de Dios. Quita todos los viejos taponamientos y las cosas que están obstruyendo la línea del riego que corre hacia el Jardín del Aleluya, donde crecen las flores eternas y el bendito perfume de la santa Presencia de Dios está con ellos todo el día. Dios lo conceda. El suministro de agua se corta porque el pecado lo ha ocasionado. Dios, quita todo pecado esta noche y riega ese jardín otra vez con Tus bendiciones y Tu Sangre, Señor, que el pecado sea quitado.

60 Y ahora, Señor, que la gente pueda saber que Tú sigues siendo el Señor Jesús y que yo soy Tu siervo, oro ahora, después de hablar de esta manera dura y cruda, yo oro que Tú me unjas en este momento, Señor, con el Espíritu Santo que hablará cosas y sana a los enfermos para que la gente pueda conocer que Tú los amas y es Tu mensaje y Tu quieres que sean sanados y prosperados y que hagan todas las cosas bien. Concédelo, Padre. Oramos en el Nombre de Jesús. Amén.
Oh, cuánto amo a Jesús,
Oh, cuánto amo a Jesús,
Oh, cuánto amo a Jesús,
Porque Él primero me amó.
Yo nunca lo abandonaré,
Yo nunca lo abandonaré,
Yo nunca lo abandonaré,
Porque Él primero me amó.
¿Lo dicen con sinceridad? ¿No hace la Palabra que se sientan como restregados? Eso me hace a mí. Solo estar escuchando la Palabra me limpia, simplemente me hace una nueva persona. ¿Les causa eso a ustedes?
¿Billy? ¿Repartiste tarjetas de oración? Las N´s, del 1 al 100. Muy bien. Las N´s, del 1 al 100. Vamos a llamar unas pocas entonces.
[Espacio en blanco en la cinta].

61 “No lo digas, no lo digas”.
Yo dije: “Allí está su problema”.
“Yo le confesé eso a Dios”.
Yo dije: “No fue contra Dios que pecaste, fue contra tu esposo. Ve y arréglalo con él”. Y cuando ella finalmente lo hizo, ella sanó. Luego ella regresó, yo dije: “Ahora, Satanás tendrá que irse”, ¿ven? Porque mientras haya pecado en su vida, Satanás puede sostener un palo sobre usted. Eso es exactamente correcto. Ya sea algo que Ud. ha hecho, o algo que usted debería haber hecho, sería igual. ¿Ven?
Así que veamos, ¿cuántos fueron los que llamé allá abajo? Pienso que no tengo a muchos. ¿De qué número estaba llamando, del 1 al qué? Oh, del 7 al 15. 16, 17, 18, 19, Se pone tan… Oraremos por estos aquí mientras estamos… Ahora, el resto de nosotros inclinemos nuestros rostros.

62 Padre Celestial, ahora oramos que Tú manos santas sean puestas sobre estos pañuelos y paquetes, y que sean sanados cada uno de los que estos están representando. Concédelo, Señor. Que cuando lleguen a esa pobre madre acostada en el hospital, que su bebé, tal vez con convulsiones o lo que pudiera ser, Tú lo sabes, Señor. Y yo oro que los espíritus malignos salgan de ellos. Concédelo. Y que se recuperen, por medio del Nombre de Jesús. Amén.

63 Muy bien, ¿están todavía… están todos formados? ¿Es eso…? Muy bien, entonces comenzaremos la línea de oración, si no están formados. Ahora, quiero que todos por favor, por los próximos minutos si pueden (esto va a cambiar) que se queden parados así y luego empezar orando por los enfermos. Yo lo haré, si Uds. tan solo permanecen en sus asientos por unos cuantos momentos y solo crean.
Y luego si Uds. están enfermos y tienen necesidad de Dios, si tan solo miran hacia acá y oren y digan en su corazón, digan esto, digan: “Señor Dios, estoy en necesidad de Ti. Quizás estoy solo un poquito escéptico. El Hermano Branham no me conoce, estoy seguro. Solo haz que se voltee y que me diga qué es esto que me está provocando estar de esta manera, o algo que es… algo que yo sé que es la verdad. Y todas las dudas se disiparan de mí y yo nunca volveré a dudar”.
Ahora esa es una gran cosa para decir. Pero, hermano y hermana, en el Nombre de Cristo, Uds. hagan eso y vean si Él no los llama, ¿ven? Ahora, algunas veces en tal aglomeración no puedo captar todo. Pero ya he explicado eso, lo qué es eso.

64 Ahora, aquí está una dama, me supongo que ella es una desconocida para mí. ¿Lo es Ud., dama? No nos conocemos el uno al otro, nunca nos hemos encontrado, me supongo en la vida. ¿Señora? [Una hermana habla] Ud. me vio en una ocasión. ¿En dónde? En Vandalia, Illinois, Ud. me vio. Muy bien. Pero por supuesto, han pasado diez años, cuando recién comencé. Y Ud. solo está en esa gran multitud en esa carpa. ¡Oh, vaya! Esa fue una multitud bastante grande, ¿verdad que sí?
¿Estuvo Ud. allá la noche que ese niño ciego que no tenía ojos fue sanado? Él se acercó y tomó mi corbata y dijo: “¿Qué color es ese?”. Sucedió cuando nos acercábamos al final de las reuniones. Y han pasado como unos diez años. Estaba un zapatero también allí, en Vandalia. Creo que tenía ojos ciegos que sanaron en la reunión.
Una noche el Señor irrumpió y simplemente inundó el lugar, y recogieron catres y camillas, y los periódicos lo publicaron. El periódico de Chicago me llamó “Hermano Henry Branham”. Nunca lo olvidaré. El Tribune aquí en Chicago tenía dos o tres páginas de la reunión. Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Mucha agua ha corrido por el río. Pero Dios sigue siendo el mismo.

65 Ahora, esta dama es… Ella no me conoce. Ella dice que me vio en una reunión en una ocasión, pero hace diez años. Entonces si hay algo por lo que está usted aquí, yo no lo sé, usted sabe eso. No tengo forma de saber eso. Solo Dios tendría que revelarlo. ¿Es eso correcto?
Bueno ahora, Si Jesús, hablando con la mujer junto al pozo, se paró y habló así como estamos hablando ahora, y luego finalmente encontró en dónde estaba su problema y le dijo, ella creyó que era el Mesías. Ella creyó. Ella dijo: “Nosotros los samaritanos sabemos que el Mesías hará esto cuando Él venga”. Pero ella no podía entender quién era Él, y Él le dijo que Él era el Mesías. ¿Tan maravilloso? Qué maravilloso. Bueno, Él sigue siendo el Mesías esta noche.

66 Ahora, a la audiencia, Moisés, cuando Él descendió y volvió su mano leprosa y la sanó, y le mostró al pueblo que Dios lo había enviado, eso quedó concluido con todo Israel. Ellos siguieron adelante, lo siguieron. ¿Es eso correcto?
Pero si Dios esta noche… Si Uds. desean cuestionar a la mujer, está bien. Esta noche Dios sabe que esta mujer, que yo no sé nada de ella, nunca la he visto en mi vida como para saberlo. Por supuesto, estando yo parado ante la gente ella podía verme a mí, pero yo no la conozco. Aquí está ella. Ella probablemente es una de sus amigas aquí y Uds. saben todo al respecto. Pero ahora si Dios me dice el porqué está la mujer aquí o cuál es su problema… Pudiera ser un problema domestico, pudiera ser enfermedad, pudiera ser para alguien más. Yo no sé. No les puedo decir. Pero si Él revela eso, tendremos que saber que es una clase de poder espiritual e invisible haciéndolo. ¿Es eso cierto?
Bueno ahora, la Biblia dice que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, que esa sería la misma cosa que Él haría, y no hacía nada hasta que primero el Padre se lo mostraba. ¿Es eso la Escritura? Y Él dijo: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”.
Ahora, si Él puede reproducir Su vida en nuestros cuerpos esta noche limpiándonos con Su propia Sangre, lo cual no somos dignos, pero nos hace dignos a través de Su Sangre, entonces debiera de satisfacernos a cada uno que Jesucristo ha resucitado de los muertos y Él está aquí mismo con ustedes. ¿Es eso correcto? Ahora, que Él lo conceda. Quizás Él no lo haga. No pudiera decírselos. Tal vez sí. Pero que Él lo conceda.

67 Quiero hablar con usted. Al estar predicando y esperando; por supuesto, estoy esperando un cambio, por el Espíritu Santo, por la unción del Espíritu Santo para el servicio de sanidad. Pero ahora para hablar con usted solo por un momento. Y si Dios revela esto ahora, ¿lo va a aceptar usted, lo que sea, lo va a aceptar?
Ahora, a la audiencia. Solo estoy mirando a una mujer joven que está parada allí. Mucho más joven que yo, y ella me está mirando y me parece que es Cristiana al verla. Y yo podría decir… solo que… Yo la miro y pienso que ella se ve como una Cristiana. Pero Dios conoce todas las cosas, correcto.
Pero ahora si Dios puede… o, hará (no diga “Él puede”) si Él me revela cuál es su problema, entonces eso resuelve toda la cuestión. Todo termina. Eso es correcto. ¿No es eso maravilloso, el saber que el Dios de Elías todavía vive? Miren, Él vive. Eso es correcto.

68 En verdad usted es una Cristiana, porque esa real bienvenida comenzó a venir desde que el Ángel del Señor, y Ud. está consciente de que algo está sucediendo ahora. Miren, solo una Cristiana, una hermana Cristiana y un hermano Cristiano… Ahora, desde hace solo un segundo algo sucedió, ¿estaba allí? Ud. pudo sentir algo.
Si eso es cierto, levante su mano. Eso es correcto, ¿ven? Porque justo entre usted y yo ahora la unción está empezando, y hay una Luz parada entre usted y yo. ¿Alguna vez ha visto la fotografía de eso? Ud. nunca la ha visto. Creo que la tienen aquí. Está entre usted y yo ahora.
Su problema está en su pierna. Eso es verdad, ¿no es así? Y está en el hueso, y es un tumor, y es maligno. Ud. está en una seria condición y una sombra oscura cuelga cerca de usted, lo cual es muerte. Eso es verdad. Ud. es de Illinois, pero no de Vandalia. Un lugar como colina, sobre colinas, algo como eso, Illinois. [La Hermana dice: “Power Hill”] Eso es correcto. Su nombre es Warr. Lydia M. Warr. ¿Es eso correcto? [Eso es correcto] ¿Me cree ahora que soy Su siervo? [Por supuesto que sí]. Entonces venga para acá.
Nuestro Padre Celestial, en la Biblia cuando Tú estuviste aquí en la tierra, Tú caminaste entre los hombres y Te sometiste Tú mismo al Padre del cielo. Y Él estaba en Ti y te mostró cosas por hacer y hablar. Y Tú dijiste que no hacías nada a menos que Él Te lo mostrara primero. Y luego así como el Padre Te envió, Tú dijiste que nos enviarías a nosotros y que irías con nosotros y estarías con nosotros. Y las cosas que Tú hiciste continuarían —Tu ministerio— por medio de Tu iglesia hasta que regreses otra vez.
Y estamos esperando que Tú regreses la segunda vez en gloria. Y esta noche la mera evidencia, la evidencia inicial del Dios viviente está aquí en la plataforma esta noche entre la gente en Chicago. Y las señales que Él dijo que serían hechas hasta el fin del mundo se están haciendo ahora. Y este diablo que ha estado sobre nuestra hermana para quitarle su vida, que él sea maldito en el Nombre de Cristo, y salga de la mujer y que ella viva. Amén.
Dios le bendiga, dama. Ahora vaya feliz, y regocijando. Amén.

69 ¿Creen Uds. ahora? Ahora, miren, llevo dos horas predicando. Muy bien, esa sola visión, y miren las gotas de sudor, ¿ven? Simplemente lo debilita a uno. Algo sale de uno. La cosa dejó a la dama, ¿ven? La mujer tocó Su vestidura y dijo: “Algo salió de mí”. No para ser…
Muy bien, traigan al hombre. Ahora, por favor sean reverentes por favor. Recuerden, malos espíritus salían de uno y se metía en otros. ¿Cuántos saben que eso es verdad? Así que, sean reverentes.

70 Señor, Dios tiene que ayudarlo, porque Ud. está consciente que es cáncer y su condición, allí en los intestinos. Y cuando Ud. se sienta tiene que usar un cojín para sentarse en él. Pero solo Dios puede ayudarlo. ¿Cree Ud. si yo le pido a Él para que lo ayude, y toda esta hueste de gente aquí esta noche, creyente Cristiano? ¿Le alabará a Él y le dará toda la gloria? ¿Lo amará a Él con todo el corazón y le servirá, lo hará? Sí lo hará. Que el Señor conceda su bendición.
Padre Celestial, al mirar el rostro de este hombre, sabiendo que él está sentado esta noche como los leprosos se sentaron en la puerta de Samaria, cuando los sirios lo tenían sitiado. Ella eran leprosos, dijeron: “¿Para qué nos quedamos aquí hasta que muramos? Si nos sentamos aquí, estamos seguros de morir. Si entramos a la ciudad, no hay nada que se pueda hacer por nosotros”. Y ellos se arriesgaron al ir al campamento del enemigo. Y Tú recompensaste su fe y salvaste sus vidas.
Dios, este hombre, el doctor ya no puede hacer nada más, y no hay nada que él pueda hacer sino venir a Ti. Y Tú no eres el enemigo, Tú eres el Padre amoroso Quien está esperándolo esta noche, a que venga. Y ahora él ha venido y yo impongo mis manos sobre él como Tu siervo, y pido en el Nombre de Jesucristo que Tú sanes al hombre y le permitas vivir. Y tal vez al regresar a Chicago en alguna ocasión él vendrá y te dará gloria ya alabanza a Ti por su sanidad. Amén.
Dios le bendiga, hermano. Ahora, vaya, no dude nada. Solo siga como si nada le hubiera pasado.
Ahora, solo sea reverente, tan reverente como pueda serlo. Tenga fe en Dios. Solo el Señor Jesús puede hacer que los enfermos sanen. “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades”. ¿Es eso verdad? La Biblia dice que es la verdad. Y sabemos que si la Biblia lo dice así, es la verdad.

71 Ahora, aquí está sentada una dama… parada aquí, mejor dicho, ante mí. Una desconocida para mí. Eso es verdad, ¿no es así, dama? Yo no la conozco. Pero Jesús sí la conoce. Ahora, si tuviera alguna forma de ayudarla, y no lo hago, ¿acaso no sería yo un hombre terrible? Bueno, en el Tribunal de Juicio, ¿Qué me diría Dios? Si Él dice: “Yo te dije que ayudaras a la mujer, y no lo hiciste”, yo tendría que responder por eso. Pero no tengo forma de ayudarla, solo en algo que pudiera levantar su fe en Dios. ¿Es eso correcto? Y su sanidad ya ha sido completada cuando Jesús murió por usted. Ud. solo tiene que tener fe para recibirla. ¿No es eso correcto?
Ahora, si Dios me revela para qué está usted aquí, ¿lo aceptará y lo creerá? Sí lo hará. ¿Lo creerá la audiencia de la misma manera? Muy bien, hermana, solo mire para acá, solo un momento. Solo quiero hablar con usted.
En primer lugar, veo sangre goteando delante de mí. Tiene azúcar en ella, lo cual es diabetes. Ud. tiene diabetes de azúcar. Eso es correcto. La insulina es algo maravilloso, pero la Sangre de Jesús es mejor. ¿No es eso cierto?
Por cierto, yo la veo preocupada por algo también, algo en su corazón por lo que Ud. está orando. Es su esposo. Y por cierto, él es un paciente en un hospital. Eso es correcto. Hospital Estatal. Y Ud. está queriendo…. Ud. está orando al respecto… Es su alma. Eso es correcto. Es su alma que Ud. no cree que es salva, y Ud. quiere que se ore por él. No estoy leyendo su mente, pero esa es la verdad, ¿no es así? Ahora, no hay sombra de duda en su mente, ¿no es así?
Oh Padre Celestial, en el Nombre de Jesús, el Hijo de Dios, yo oro que Tú concedas esto y que le des a ella liberación y a su esposo, en el Nombre de Cristo. Amén.
Al ver el registro en el hospital, Srita. Hill, puede seguir adelante entonces. Amén. Eso la perturbó, ¿no es así? Yo vi el registro con el nombre, esa es la razón por la que dije eso, ¿lo ve?

72 Muy bien, ¿podría pasar? Tenga fe en Dios. No dude, solo crea. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús vive y reina? ¿Cree Ud. que Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos?
¿Es Ud. esposa de ministro? No está en su pase, pero pensé que vi una plataforma y alguien predicando o algo. Era su esposo, porque no pienso que Ud. como dama dejaría que alguien más la abrace como él lo hizo, eso es correcto, porque Ud. es una verdadera dama. Yo la admiro. ¿Cree Ud. que el Señor Jesús puede sanarla, hacer que se ponga bien?
Usted tiene a alguien más por quien quiere que se ore, ¿no es así? Una criatura. Tiene un problema de sinusitis, ¿no es así? Como fiebre del heno. Eso es verdad, una niñita. Yo diría de unos diez años, o doce años más o menos. Eso es correcto, ¿no es así? Es su hija. Ud. no es de Illinois; Ud. es de un estado que es como plano, largo y plano, de un lugar llamado Parker, Kansas, es de donde viene usted. Eso es correcto. ¿Me cree como Su profeta? Y Ud. colóquele a su hija el pañuelo con el cual se limpió las lágrimas de sus ojos, toda va a estar bien. Amén.
Padre Celestial, yo bendigo a esta mujer en el Nombre del Señor Jesucristo, que Tú la sanes y la restablezcas, por causa de Jesús. Amén.
Ahora, Sra. Maulk, vaya a su casa en Kansas y sea sanada.

73 Oh, Jesucristo ha resucitado de los muertos, Él es real y es maravilloso. ¿Cómo está, hermana? Le quiero preguntar algo. Ud. estaba sentada aquí abajo hace un momento. Eso es correcto. Usted me estaba mirando aquí arriba y de repente mientras yo estaba hablando, parecía como que de repente Ud. se emocionó de algo, ¿fue así? Le pudiera decir, era una visión que estaba entonces sobre usted.
Ese pequeño quiste no le hará daño, usted sabe eso, ¿no es así? Ud. sabe que eso no le hará daño. Y las preocupaciones que tiene en su corazón, no le harán daño, pero debe recordar que Dios sana. ¿Cree Ud. que su papá se pondrá bien? ¿Lo cree? Dios puede sanar ese cáncer si Ud. lo cree, si puede creerlo. ¿Lo cree usted? Por cierto, su madre tiene un problema también. Ella tuvo una embolia recientemente, ¿no es así? Ahora, ¿cree que Ud. está parada en Su Presencia? ¿Acepta todo por lo que Jesús murió para que pudiera ser suyo esta noche? ¿Puede venir para acá?
Padre Celestial, yo bendigo a esta querida mujer mientras está parada aquí en necesidad, y oro para que en el Nombre de Cristo Tú la sanes y sanes a sus seres amados por los cuales ha pedido. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, tome usted esos y póngalos en ambos. Amén. Dios le bendiga.
Digamos: “¡Gloria al Señor!”

74 Oh, el problema estomacal es horrible y causa… Usted sabe. Pero Dios es el sanador de eso, ¿cree Ud. eso? ¿Quiere ir a comer? ¿Cree Ud. que Dios la va a sanar? ¿Lo cree? Muy bien, solo siga pasando alabando a Dios, y yendo en la voluntad del Señor. Amén.
Problema de espalda también, hermana, pero Dios puede sanarla también, ¿no cree Ud. eso? Seguro. Solo siga pasando entonces. Yo creo que Él lo hizo. Amén.
Le quiero preguntar algo: cuándo le dije a esa dama problema estomacal, una sensación extraña vino sobre usted. Ahora, Ud. vaya a comer también; esa ulcera la ha dejado. Amén.

75 ¡Gloria al Señor Jesucristo! Toda alabanza, todos los poderes en los cielos y la tierra son entregados en Su mano. ¿Qué piensan al respecto en la audiencia? Dios es real, ¿no es así? ¿No creen que Él puede sanar? ¿No creen que Él los puede restablecer? Él puede hacer todo lo que Él desee hacer. ¿No creen eso? Amén. ¡Oh, yo simplemente le amo! Hay algo en mi corazón simplemente burbujeando. ¡Cómo amo al Señor Jesús!
Les quiero preguntar, si Uds. creen con todo el corazón, en este momento, verán la gloria de Dios. ¿Cuántos de los que están allá ahora que levantaron su mano hace unos momentos, sin tarjetas….? Quiero que comiencen a orar. Quiero que oren para que Dios simplemente haga descender el Espíritu Santo y…

76 ¿Qué si yo no les digo nada y solo oro por Uds. y les digo que van a sanar, lo creerán? Entonces solo siga adelante y que el Señor les bendiga.
¿Qué de esa garganta? ¿Cree que Dios lo sanará? Ud. quiere cantar para la gloria de Dios. Ud. solía ser un cantante, ¿verdad? Y Ud. quiere cantar para la gloria de Dios. Muy bien, lo va a hacer. Muy bien. Solo tenga fe en Dios.
Ese joven que está sentado al lado suyo allí, él se emocionó completamente cuando yo dije eso. Él tiene algo mal en su rostro. Eso es correcto, ¿no es así, jovencito? ¿Y cree Ud. que Jesucristo lo sana? Y ese problema glandular también. Dios puede sanar eso. ¿Lo cree Ud.? La razón por la que dije eso, es para que pueda entender que es otra cosa y para que vea que Ud. sanará. Amén. Muy bien. ¿Cree que Dios lo hará? Amén.

77 ¿Qué piensa al respecto? Ud. asintió con su cabeza, la damita de color sentada allá, sentada aquí en la hilera de enfrente mirándome. Miró hacia acá y asintió: “Eso es cierto”, ella dijo: “Uh-huh”. Tiene algo mal en su cabeza, ¿no es así? Eso es correcto.
¿Me cree que soy el profeta de Dios… Su siervo, quise decir? Eso hace tropezar a la gente cuando uno dice “profeta”, ¿ven? ¿Lo cree usted? Hay algo más que yo no puedo ver bien. Algo está sucediendo, pero no puedo diferenciar bien lo que es. Veo a dos personas. Es alguien más, es otra dama. Sí, usted está orando por otra dama. Es su amiga, ella tiene cáncer, ¿no es así? Eso es correcto. Amén. ¡Aleluya! Bendito sea el Nombre del Señor. Él es de eternidad a eternidad. Él es Dios.

78 La damita que está sentada frente a ese hombre que está orando tan fuerte allí. De complexión un poco robusta, tiene glándulas inflamadas, sentada allá atrás. Sí, señora. Usted está orando bastante fuerte para ser sanada, ¿no es así? Quiero que el hombre que está detrás de Ud. imponga manos sobre usted si él lo puede hacer por favor. ¿Podría hacer eso por mí, hermano? Muy bien.
Padre Celestial, bendice a la mujer. Ella está tratando de abrirse camino; y viendo esa luz neblinosa suspendida sobre ella, oro que Tú le concedas su sanidad, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.
Usted fue sanada mientras estaba parada aquí, querida, así que siga pasando, dele a Dios la gloria y la alabanza. Amén.
Digamos: “Gracias Señor”. ¡Oh, Él es maravilloso!

79 ¿Qué piensa, dama, sentada allá en la parte de atrás? Ud. tiene un problema estomacal, ¿no es así? Tiene una niñita que tiene problema estomacal también. Oh, eso la sorprendió, ¿verdad? Pero usted sanó en ese momento. Amén. Ustedes son una familia un tanto nerviosa. Esa es una condición péptica estomacal que causa eso. La niñita lo heredó de usted por su nerviosismo. Eso es correcto. Acidez por la comida y eructos y por el estilo. Eso es correcto. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”.
Allí está sentada una dama al lado suyo; ella tiene hechizos de mareos, por el estilo. Y ella… ¿Es eso cierto, dama? Levante su mano. Eso es correcto. ¿Quiere ser sanada? Bueno, la dama sentada allí que acaba de ser sanada de un problema estomacal, ponga sus manos sobre ella, hermana.
Padre, en el Nombre de Cristo oro que Tú confirmes esto, y por medio del Nombre de Jesucristo a través del poder del Cristo resucitado, echo fuera esos espíritus de esa gente. En el Nombre de Jesús. Amén.

80 Él es maravilloso. ¿Necesitan más evidencia de que Él ha resucitado de los muertos? ¿Creen Uds. que Él está aquí ahora mismo? ¿Qué más quieren? El descreer sería pecado. ¿Qué es pecado? Incredulidad. ¿Es eso correcto? Quiero hacer algo en este momento, mientras me queda fuerza para hacerlo. Les voy a confiar esto. Voy a confiar que Uds. confesarán todo pecado que es de su conocimiento, en este momento. Confiéselo a Dios, que está mal. Y yo voy a tratar con todo mi corazón, con toda mi fuerza, con todo lo que está en mí.

81 Si he hallado favor Contigo, Dios, por favor escucha mi oración esta noche, oro sinceramente. Esta gente, Señor, creo que en verdad son sinceros en su corazón. Han sido aventados de un lugar a otro, y les han enseñado esto, aquello y toda clase de iglesias y credos, al punto, Padre, que siento lástima por ellos, y están tratando de mejorar. Oro a Ti, Señor Jesús, escucha esta noche, hazlo, por favor, y escucha la oración.
Y Padre, oro que Tú permitas que el Espíritu de Dios pase ahora y haga lo sobreabundante. Escucha desde el cielo, Dios. Los corazones de la gente han pasado por todo. Lo que lo hace tan denso y oscuro que ellos ni siquiera se pueden dar cuenta para levantarse en este momento, y saber que Tú estás aquí en la habitación. No yo, Señor; Tú estás aquí. Eres Tú haciendo esto. Y oro que Tú le des bendiciones a cada uno. En el Nombre de Cristo.

82 Ahora, pongan sus manos unos sobre otros. Cada persona que está enferma, levante su mano. Ahora, que alguien ponga su mano sobre alguien que está enfermo. Y Ud. acérquese a mí, señor. Ahora, pongan sus manos sobre alguien. ¡Oh, amor de Dios, tan rico y puro! ¡Tan fuerte y sin medida! Para siempre permanecerá, canto de santos y ángeles.
Mis queridos amigos, mientras están en oración, mientras están sus rostros inclinados, mientras estamos orando uno por el otro, ¿he hallado suficiente gracia delante de sus ojos para que Uds. puedan creerme que soy el siervo del Señor? ¿Ha confirmado el Señor Su Palabra que yo estoy con ustedes un ciento por ciento para ayudarles en el reino de Dios? ¿Ha revelado Dios después de estar entrando y saliendo por Chicago estos siete u ocho años? Sí es así, entonces escúchenme como siervo de Dios.
La Biblia dice: “Pongan las manos unos sobre otros… pondrán las manos unos sobre otros, y la oración de fe salvará al enfermo”.

83 Yo creo en ustedes, creo que Uds. son sinceros, y que son los hijos de Dios. Y creo con todo mi corazón que Dios me ha llamado a este trabajo. Y creo que si les pido con toda sinceridad, y ustedes lo creen con toda sinceridad, en esta gran unión de oración, mientras nuestras manos y corazones están unidos en el compañerismo del Cristo resucitado, quien está aquí en el edificio ahora mismo, sin ninguna duda en lo absoluto, señales infalibles mostrando que Él está aquí…
¿Se pueden dar cuenta qué tan densos son nuestros corazones al sentarnos en una reunión como esta y guardar nuestra paz? ¿Se pueden imaginar que tanto nos hemos alejado, y qué tan poco hemos nombrado las cosas de Dios, al sentarnos en una reunión como esta y ver estas cosas sucediendo, y no decir nada al respecto, y solo sentarnos allí como si fuéramos…. como si hubieran crecido allí? ¿Se dan cuenta que tan alejados estamos de Dios por estas cosas?
Ahora, abramos nuestros corazones ahora mismo. Vengamos abiertos con nuestros corazones, de un sitio a otro, y digan: “Señor Jesús, más allá de cualquier sombra de duda, yo te estoy aceptando a Ti ahora mismo”.

84 Ahora, Satanás, te reprendo, y en el Nombre de Jesucristo, sal de la gente. Tú no eres más que uno que duda, y estás causando que la gente dude, pero tú has perdido tu agarre; y el Espíritu Santo está presente ahora mismo para sanar al enfermo, el poder de Dios está aquí. Y, Satanás, te echamos fuera de esta gente. En el Nombre de Jesucristo, sal de la gente.
Ahora, pónganse de pie y todos denle a Él la alabanza, mientras le paso el servicio al Hermano…


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