OBRAS DEL MENSAJE


Dones
Brooklyn, New York, E.U.A.
56-1207
1 Pueden tomar asiento por favor solo un momento. Buenas tardes, amigos. Estoy contento de estar aquí esta noche para saludarles una vez más en el Nombre de nuestro amado, resucitado Señor, Quien está en la gloria de Su resurrección, y Él está presente esta noche para bendecirnos. Muy feliz de estar aquí y de tener este privilegio.
Mi hijo acaba de decir hace un momento, estando parados en el cuarto, mientras estábamos esperando entrar, cuando comenzaron cantando: “Solo Creed”, él volteó a verme y yo estaba orando. Volteé hacia arriba y él dijo: “Papi, ¿cuántas veces eso te ha llamado a la plataforma? Miles de veces por todo el mundo y en diferentes idiomas.
Escuché a los nativos de África con aproximadamente quince vocabularios diferentes invocándolo, todos cantando: “Solo Creed”, al mismo tiempo. Y tuvimos que mantenerlos separados por vallas por causa de las guerras tribales. Y sin embargo todos ellos cantaron juntos: “Solo Creed”. Qué hermoso…
Yo dije: “Sí, un día glorioso, si yo parto antes de la venida de Jesús, y cuando me estén bajando a la tierra, ellos van a cantar: Solo Creed. Si Uds. lo ven en el periódico o algo así, lo escuchan en la radio, o lo que sea, que alguien les cuente, deténganse un minuto y piensen en ese canto: ”Solo Creed“.
Porque yo creo que un día yo saldré de allí tan seguro como voy a entrar.
2 Alguien dijo, no hace mucho, me dijo, dijo: “Hermano Branham, quiero hablar con usted concerniente a una póliza de seguro”. Ahora, los seguros están bien. No tengo nada en contra de eso, pero yo no traigo ningún seguro de esta clase.
Y así que el agente parecía pensar que yo estaba un poco equivocado al respecto. Pero, quizá sí lo estoy, pero yo sufrí un agravio, a mi padre le sucedió en una ocasión a través de una compañía de seguros. Le vendieron una dotación a veinte años que se suponía le iba a pagar tanto en un cierto tiempo. Cuando se llegó el tiempo, se suponía que valía quinientos dólares y él lo leyó mal. Valía en total un dólar con cincuenta centavos.
Y yo simplemente nunca he tomado ningún seguro. Así que entonces, viendo todo lo que mi anciano padre tuvo que trabajar para eso y luego que resultara así, para mi hermano y para mí. Y yo dije…
Un amigo mío dijo: “Bueno, Billy, solamente te quiero vender un seguro”.
Yo dije: “Oh, Wilmer, no lo quiero”. Le dije: “Yo tengo seguro”.
“Oh”, él dijo: “¿Ya tienes?”.
Le respondí: “Sí, yo tengo seguro”.
Y él dijo… Mi esposa volteó a verme como pensando: ¿Estás inventando?“.
Y yo dije: “No, yo tengo seguro”.
Él dijo: “¿Qué seguro tienes, Billy?”.
Yo dije: “Bendita seguridad, Jesús mío es”.
Y así que, él dijo: “Bueno, eso está muy bien. Billy, pero eso no te va a meter en el cementerio”.
Yo dije: “Me sacará de allí. Eso es lo que quiero. No estoy preocupado de entrar allí, es de salir. Así que yo prefiero tener uno que me meta allí… o que me saque de allí en lugar de uno que me meta allí.
¡Bendita seguridad, Jesús mío es!
¡Oh, qué gozo anticipado de la gloria Divina!
Soy heredero de salvación, comprado por Dios,
Nacido de Su Espíritu, lavado en Su Sangre.
3 ¡Qué cosa tan hermosa es esa!
Bueno, ahora, esta noche prometo con la gracia de Dios, que los voy a dejar salir temprano. Voy a… Ustedes saben, yo no predico con notas. No digo las cosas con premeditación. Y solo es inspiración. Y solo a medida que lo veo, lo digo. Y mientras siga viniendo, yo simplemente seguiré hablando. Así que no sé… Sencillamente no sé hacerlo mejor.
Y aunque yo debiera tener misericordia de aquellos que van a trabajar, y cosas. Mis hermanos y hermanas, en verdad me siento avergonzado por mantenerlos tanto tiempo, no es mi intención hacer eso. Pero yo simplemente les amo, y pienso que Uds. son una audiencia muy buena escuchando. Y es un placer para cualquier ministro predicarle a un audiencia así como la que hemos tenido aquí cada noche.
Y aprecio eso. Y no lo estoy diciendo como cumplido. Yo solo… Lo estoy diciendo porque es la verdad. Y si no fuera la verdad, entonces no diría nada en lo absoluto, solo seguiría adelante. Pero, sí, yo creo que es mejor darles un capullo de rosa ahora, que todo un ramo de flores después cuando ya estén muertos, ¿ven? Así que es mejor hacerlo ahora. Y ha sido un placer.
4 He estado un poco nervioso, porque… desde que he estado aquí arriba y porque no he podido continuar en mi texto y demás y ministrarles como yo debiera. He empezado algo. Mis reuniones llevan mucho tiempo en un nivel bajo. Yo lo he visto.
Así que le pedí al Padre que me ayudara, y he visto como ha menguado mi correspondencia, de mil quinientas cartas diarias a quince cartas diarias, porque nadie me podía apuntar con el dedo. Andaba fuera en alguna parte y esperando hasta que el Señor me dijera que me podía mover antes de yo dar cualquier paso. Y no era un acto de fe entonces, era simplemente solo esperando, esperando, esperando.
Y el Señor en cierto modo me controló en eso, así que me propuse en mi corazón, entonces, si Él me ayudaba yo lo iba a hacer diferente. Y justo cuando uno empieza a hacer algo para Dios, entonces espere que todos los cañones del infierno le apunten directamente ¿ven?
5 Y la otra noche me intoxiqué, y por poco me escapaba de la vida. Y he estado muy débil y nervioso desde que llegué aquí. Pero el Señor ha sido bueno conmigo. Me siento mejor, y como que ya voy saliendo de eso ahora. Solo he estado comiendo alimento blando o algo, porque me afectó completamente. Yo estaba simplemente intoxicando, se esparció por todo mi cuerpo y demás.
Y solo confié en Él y Él me ha cuidado. Y yo deseo sus oraciones para que Él continúe… No es que merezco vivir, pero es por causa del Evangelio que quiero vivir. Cuando ese tiempo llegue, quiero tratar de hacer todo lo que puedo y poner en ello toda mi vida, y a partir de este momento, yo he pasado por alto hermanos…
6 Mi secretario me llamó; él dijo: “Billy, no es justo para la gente”. Él dijo: “Tú tienes un ministerio. Aquí están cuatrocientas ciudades importantes en los Estados Unidos que lo están llamando en este momento, aquí mismo en mi escritorio”. Y dijo: “Aparte, prácticamente cada nación bajo el cielo lo está llamando. Aquí está usted entrando y saliendo, y se los pasa a este y al otro, para los arreglos y desviándose de allí. Nadie sabe dónde encontrarlo. Usted está en el bosque o hizo algo en alguna parte, o fue para acá”. Algo como eso. Dijo: “Pues, ¿por qué no se establece bien y sigue adelante?”.
Así que oré al respecto, y el Señor me hizo saber que eso estaba correcto. Así que Él comenzó inmediatamente, y oro que Dios me ayude, y me dé la fuerza. Y estoy dependiendo de todos ustedes para que oren por mí.
7 Ahora, aquí están unos pañuelos por los que hay que orar. Y esta noche, trataré de predicar, si es que puedo por solo un ratito, solo un texto pequeño del cual hablarles, para que se familiaricen mejor con el ministerio.
Mañana en la mañana es el desayuno de los Hombres Cristianos de Negocios. Y creo que las esposas de los ministros y demás están invitados; cualquiera que quiera venir está invitado. Muchos de Uds. hermanos, quizá, son miembros de esta fina organización de los Hombres Cristianos de Negocios. Ellos han sido muy amables conmigo. Yo les he hablado en todas partes. Y han sido muy amables.
Demos Shakarian, su presidente, y Miner Arganbright, vice-presidente, y muchos de los otros, y Tommy Nicholson como editor del periódico… Siempre estoy contento de poder ayudarles porque está en la línea.
8 Yo mismo, cuando era Bautista y vine a Uds. personas del Evangelio Completo, lo primero… Cada denominación quería que viniera y me uniera a sus filas. Yo no haría eso, porque si lo hiciera, la pequeña influencia que tengo, se va a una sola denominación. He tratado de pararme justo en la brecha y decir: “Somos hermanos, todos nosotros; somos hermanos”.
Y me gusta ver un esfuerzo unido para todas las iglesias del Señor Jesucristo. Y ahora, ese es mi motivo mantenerlo de esa manera y solo pararme en la brecha y no unirme con alguna cierta denominación, solo quedarme en medio, para que podamos ser hermanos y no tener diferentes sentimientos, y decir: “Bueno, ahora, él es un Presbiteriano, o él es un Bautista, o Pentecostal”. Yo solo soy su hermano. Eso es todo. Y así que…
Sus denominaciones están bien; están a la mano; yo las amo, a cada una. Pero no es lo que los lleva al cielo. Cristo es lo que los lleva al cielo, su fe en Cristo.
9 Así que ahora, sobre estos pañuelos: El ministerio más grande que el Señor me ha dado casi todo ha sido sobre pañuelos. Oh, pudiera pasar horas contándoles al respecto. Y enviamos miles de ellos mensualmente, a todo el mundo.
Y estoy contento de ver que Uds. creen en la Biblia. Ahora, mucha gente derrama… mucha gente, mejor dicho, derraman aceite sobre ellos y los ungen. Eso está bien. Eso es bueno. Cualquier cosa que el Señor bendecirá, yo estoy a favor. Pero si se fijan en la Escritura, no fue que Pablo los ungiera. Ellos tomaban de su cuerpo (Hechos 19) pañuelos y sudarios.
Ahora, Uds. saben, yo creo que Pablo era un fundamentalista. Yo creo que él era muy escritural en lo que hacía. ¿Saben de dónde pienso que él tomó eso? Creo que lo tomó de la Escritura donde Elías, cuando la mujer sunamita vino a él y le preguntó con respecto a su bebé. Y Elías le dijo a Giezi que tomara su bordón y que lo pusiera sobre el bebé. Porque Elías sabía que aquello que él tocaba era bendecido, si la mujer hubiera creído de la misma manera.
Así que pienso que de allí fue que Pablo obtuvo su Escritura al tomar los pañuelos y los sudarios de su cuerpo. Sin embargo, estos son algunos pañuelos que representan a la gente enferma.
10 Antes de seguir adelante, pidámosle al Señor que bendiga estos en su esfuerzo. Gracias, hermano.
Ahora, nuestro bondadoso, Padre Celestial, es un privilegio esta noche, el tener… el llamarte Padre, el saber que Padre es “posesión”. Y te amamos porque Tú nos posees, y no nos pertenecemos. Puesto que hemos sido comprados por precio, el precio de la Sangre del Señor Jesús.
Y en eso confiamos, y te damos las gracias por este país Cristiano donde las puertas aún permanecen abiertas, y el Evangelio se puede predicar con libertad de expresión y pensamiento. Y te damos las gracias por eso.
Y ahora esta noche, esta gente tiene el derecho de traer estos pañuelos como muestras de su fe. Lejos en algún lugar, quizá un padre anciano en un pequeño departamento está ciego esta noche. Este pañuelo le será enviado a él; alguna madre se lo estará llevando a su bebé que está hirviendo con fiebre. No sabemos a dónde irán, Padre, pero Tú lo sabes. Y oro que Tú los bendigas. Bendice a la gente que los llevarán.
11 Y ahora, se nos enseña en la Escritura que un día cuando Israel estaba arrinconado… Ellos estaban tratando de seguir a Dios. La gran Columna de Fuego los había guiado al río. Y allí se encontraban con su líder, Moisés. Y estaban arrinconados: las montañas, el mar, y venía el ejército de Faraón, persiguiéndolos. Estaban atrapados; la naturaleza temblando. ¡Oh, qué escena! Pero es en ese tiempo que a Dios le gusta entrar en escena.
El Escritor dijo: “Él miró hacia el Mar Rojo con ojos de ira a través de la Columna de Fuego, porque le estaba cortando el paso a la gente que iba hacia la tierra prometida”. Y el mar se atemorizó, y retrocedió, y los hijos de Dios cruzaron por el fondo de él por tierra seca hacia la tierra prometida.
Padre Dios, esta noche a medida que enviamos estos pañuelos, es una muestra de nuestra fe en la obra terminada de Cristo en el Calvario. Te damos las gracias, y porque tenemos esta fe y por la fe de las personas.
Y ahora, cuando sean puestos sobre los cuerpos enfermos, y lleguen a su destino a donde van, oramos que Tú mires a través de la Sangre del Señor Jesús, y que las enfermedades se asusten, que están en su cuerpo, cuando vean esta señal. Y que la gente sea liberada y llevada a la promesa que Dios ha dicho en Su Palabra: “Yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud”. Concédelo, Padre, porque ese es el propósito con el cual las enviamos. En el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús, lo pedimos. Amén.
12 En la lectura de la bendita Palabra del Señor Jesús esta noche… Yo simplemente amo leer Su Palabra. Y tengo un mensaje especial para el domingo en la tarde, si el Señor lo permite. Quiero hablar allá en la academia de música el domingo por la tarde: ¿Por qué la gente no conserva el Espíritu Santo? Miren, ¿qué pasa? ¿Y por qué no lo reciben, y en qué clase de tiempo lo han estado recibiendo? Y traer a aquellos que no son salvos entre ustedes, para el domingo en la tarde.
Será un mensaje normal del Evangelio para el domingo en la tarde. Luego el domingo en la noche para el cierre de la parte de la campaña, creo que el Hermano Hutchins va a continuar.
Y ahora, hermanos ministros, Uds. que están aquí, y en su… si por favor… Espero regresar un día. Ahora, Hermano Hutchins: La razón por la que estoy aquí en esta iglesia es porque el Hermano Hutchins es mi amigo del alma. Y ha intentado por años hacerme venir. Y yo vine, no porque esté quitando a alguien más, pero solo por amor al Hermano Hutchins.
Y espero que un día, Uds. mis hermanos, y las personas de las otras iglesias que quizá su pastor no pudo estar aquí esta noche o en algún otro momento, llévenle mi amor y mis saludos; y háganle saber que un día espero regresar en una gran reunión donde podamos tener… Esto es solo la introducción.
13 Y el domingo… Si pueden, hermanos, anunciarlo en sus iglesias “Domingo en la tarde”. Así que, normalmente nosotros cancelamos nuestro servicio el domingo por la noche, para que la iglesia pueda regresar a sus lugares, en la gran campaña.
Pero este domingo por la tarde, si Uds. no tienen nada programado, traigan a sus amigos pecadores y tráiganlos a la reunión, si pueden. Estaré muy contento de que vengan. Haremos todo lo que podamos para guiarlos a Cristo.
Ahora, y mañana por la mañana es el desayuno, vengan todos, porque quiero introducirles a los hombres de negocios un pequeño drama que se inclina a la reunión en Cristo. Quiero que Uds., —o, Cristo en la reunión, mejor dicho— si pueden, venir.
14 Ahora, en el libro de San Mateo y en el versículo 42 del capítulo 12, deseo leer esto a manera de texto.
La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
Y que el Señor añada de Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Ahora, ¿cuántos aman la Palabra? ¿La aman con todo su corazón? Oh, es allí donde nuestra fe está anclada: en la Palabra de Dios. Y ahora la fe no tiene otro lugar fijo dónde anclarse sino en la Palabra del Señor. Estoy muy contento.
Miren, no puede ser… La fe no puede encontrar un lugar de descanso en las mentes imaginarias de las teologías hechas por el hombre. Tiene que tener su lugar de descanso en la Roca Eterna de la Palabra de Dios. Allí se ancla, porque Dios así lo dijo. Él dijo: “Los cielos y la tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca fallará”. Así que podemos estar seguros de que Su Palabra nunca falla.
15 Ahora, vamos a hablar sobre dones en esta noche, y esa es la razón por la que tomé esta noche con ese propósito, que podríamos como explicar y tomarme el tiempo, mirando el reloj y tomarme mi tiempo, y explicarles lo que yo pienso que son los dones.
Ahora, en primer lugar, la Biblia dice que “Dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. Es algo que Dios por gracia soberana pone en la iglesia, ¿ven? Dios mismo hace eso. Es una obra y un acto de Dios, y por previo conocimiento Él predestinó que sucedieran estas cosas.
Ahora, como yo dije: “No queriendo Dios que nadie perezca”. Pero en el mero principio Dios sabía quién sería salvo y quién perecería. El previo conocimiento le permitió saber que si Él es el Dios infinito, pues Él ciertamente no puede… Él no quiere que nadie perezca, pero Él sabía desde el principio. Él sabía de cada mosca, cada pulga, de cada persona que estaría alguna vez en la tierra, Él los conoció desde antes de la fundación del mundo, porque Él es infinito.
16 Y sabemos que Él es Omnipresente, que Él está en todos lados. Él llena todo espacio. Él es Omnisciente; Él es toda sabiduría. Él es Omnipotente; Él es todo poder. Y esa es la clase de Dios que nosotros servimos. No es algún ídolo pagano. Es un Señor Jesucristo vivo y resucitado. Y el Espíritu Santo el cual es el Espíritu del Señor Jesús que cubre toda la tierra. Y Él puede estar en todas partes; Él conoce todas las cosas. Él tiene toda sabiduría y todo poder. ¡Qué Dios tan maravilloso!
Y saber que no es solo algo inventado. No es solo la teología de alguien. Pero Él vive con nosotros, se muestra Él mismo, y se prueba Él mismo vivo. Oh, ¿acaso no debiéramos de ser la gente más feliz en el mundo? Nuestros corazones deberían de estar palpitando de manera acelerada.
17 Y al viajar alrededor del mundo y viendo las diferentes naciones con sus dioses, y sus ídolos, y por el estilo, y todos sus filósofos, y luego al saber que todo eso es tontería. No hay ni uno solo de ellos… Sus fundadores están muertos y en el sepulcro y acabados. Y solo hay una que puede probar que su Líder vive y reina. Ahora, ellos les taparán la boca si Uds. les dicen que tienen…. que Uds. pueden tener gozo. Ellos también tienen gozo. Uds. dicen que pueden gritar. Debieran escucharlos a ellos gritar. Y Uds. pueden decir lo felices que son. Debieran ver qué tan felices son ellos.
Pero nuestro Jesús entra en la escena y hace las mismas cosas que Él hizo cuando estuvo aquí antes. Así que eso prueba que Él vive. Él no está muerto. Él está vivo para siempre jamás.
18 Y no tenga miedo. Él está en… No importa cuántas bombas atómicas tengan, cuántas bombas de hidrógeno, y cuánto hablen de esto y esto que va a suceder. No tengan miedo. Dios está al volante. Él sabe exactamente cómo conducir. Él sabe justo cómo resultará. Así que no tenemos nada que temer, solo quedarnos como un niño amoroso que no tiene preocupaciones, quien está mirando al Padre a cada minuto, y dependiendo en Él para conducirnos, guiarnos, y que nos llevará a nuestro destino por Su gracia.
Y al amarlo a Él de esa manera, Ud. no haría nada para lastimarlo. Pues, si Ud. hiciera algo para lastimarlo a Él, bueno, durante toda la noche, sus lágrimas calientes correrían por sus mejillas en arrepentimiento. Porque Ud. no lastimaría al Padre por nada. ¿Causaría usted…? Ud. no lastimaría a su bebé; odiaría hacer eso. Ud. odiaría lastimarle los sentimientos a su esposa o a su esposo. Cuánto más si lo hace a su Señor y Salvador, si usted lo ama a Él.
19 Si usted a ama a su esposa, usted no la lastimaría. Si Ud. ama a sus hijos, no querrá hacerles algo malo. ¿Y cuánto más a su Padre Celestial?
Entonces como pueden ver: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y si tuviese todo la ciencia y toda la sabiduría, si tuviese fe de tal manera que traspasase los montes y no tengo caridad, nada soy”. ¿Ven? “Las lenguas serán quitadas y donde hay profecía, se acabarán. Y la ciencia se acabará, y la profecía fallará, y todas estas cosas. Pero cuando venga lo que es perfecto, permanece para siempre”.
Querido Cordero moribundo, Tu preciosa sangre
Nunca perderá su poder,
Hasta que la iglesia rescatada de Dios
Sea salva, para no pecar más. (¿Ven?)
Desde que por fe yo vi ese torrente,
Que mana de Tus heridas,
Amor redentivo ha sido mi lema,
Y lo será hasta que muera.
Ese es mi lema, es amor. La ley obra temor. La ley es el negativo; las obras son el negativo. Pero amor es el positivo, ¿ven? Es absolutamente positivo. Ud. puede confiar en cualquiera que lo ama, no porque ellos le tengan miedo a usted, pero porque ellos lo aman a usted.
Y así es como yo confío en Él, porque sé que Él me ama. Y es una relación de amor, y no una relación de obras o de temor, y “si tú”, y “si tú”, y “si tú”, y si, no hay “si tú” en ello. Dios ya lo hizo, y eso lo concluye. Así que yo lo amo a Él por eso.
20 Ahora, dones y llamamientos son sin arrepentimiento. Dios a través de las edades ha sido representado en la tierra por medio de Sus profetas, por medio de Sus reyes. Y siempre ha sido el Espíritu de Dios. Si tuviéramos el tiempo esta noche de irnos por decir con José, sacar esas pepitas de oro y pulirlas. Yo amo…
Yo soy un tipólogo, y me encanta tomar los viejos tipos. Sin contar con una educación, entonces tengo que recurrir a los tipos, porque los tipos… Si yo veo el tipo… Si yo estuviera observando en mi sombra, y si nunca me he visto, y veo cómo es mi sombra, entonces tendría una idea de cómo me miraría.
Y eso es lo que todo el Antiguo Testamento fue: una sombra del Nuevo Testamento por venir. Y si puedo ver cómo Dios lidió con los hombres allá, entonces veo cómo Dios lidiará con los hombres de este lado. Veo la clase de remuneración de galardón que tuvieron por su desobediencia, y sé lo que será de este lado.
Así que todas las cosas antiguas fueron una sombra de las nuevas por venir. Y cómo nos gusta regresar al Antiguo Testamento y excavar esas viejas pepitas de oro, prospectar, ustedes saben, extraerlas, pulirlas, mirarlas. Y cada una de ellas apuntará al Calvario, la obra terminada. Todo en el Antiguo Testamento apuntará a la obra terminada del Señor Jesús en el Calvario.
21 Cómo es que José fue un tipo perfecto de Cristo. Cómo Moisés fue un tipo de Cristo. Moisés el dador de la ley, el sacerdote… Cómo ese José fue el príncipe de la prosperidad: todo lo que él hizo prosperó. Cuando él estuvo en la tierra, lo pusieron en un calabozo, todo prosperó; lo pusieron en lugar de Faraón, todo prosperó. A dónde sea que iba, él era el príncipe de la prosperidad.
Y cuando Él venga otra vez en Su gloria, el desierto florecerá como rosa, y ya no tendremos más desiertos; y todo prosperará en el gran Milenio cuando el Príncipe de la prosperidad llegue. ¡Qué maravilloso!
Noten cómo es que José fue amado por su padre, odiado por sus hermanos, fue vendido por casi treinta piezas de plata, lo arrojaron a un pozo como muerto, fue levantado, y se sentó a la diestra de la más grande ciudad comercial en el mundo. Nadie podía venir a Faraón, solo a través de José.
Jesús fue vendido por Sus hermanos por treinta piezas de plata y fue levantado, está sentado a la diestra de Dios, y ningún hombre puede venir al Padre excepto por el Hijo.
22 Y cuando salió José, se firmó una declaración, corredores salían por delante diciendo: “Doblad la rodilla; José viene”. Oh, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará al Señor Jesucristo. Ya sea que Ud. lo haga ahora o que sus obras vayan delante de usted, como quiera que sea. Un día, Ud. tendrá que doblar rodilla ante el Señor Jesucristo. Amén.
Noten eso, qué hermoso. Cómo es que en Moisés, el dador de la ley, cómo es que él era tanto sacerdote como dador de la ley. Y cómo él guió al pueblo. Ese era Dios en José; ese era Dios en Moisés.
Miren a David cuando él fue destronado y rechazado en su ciudad, y él subió a la cima del Monte de los Olivos, y rechazado por su propio hijo. Y su pueblo lo había rechazado. Y a medida que subía la colina, él subió llorando, mirando hacia Jerusalén, llorando. ¿Qué fue eso? Era el Espíritu de Cristo en él.
Cuando el Hijo de David llegó, unos ochocientos años después, Él se sentó en la misma colina, rechazado por los Suyos, y lloró sobre Jerusalén, y dijo: “Jerusalén, Jerusalén, ¡Cuántas veces quise juntarte como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”.
Todo el Antiguo Testamento, solo una sombra del Nuevo Testamento, las cosas por venir.
23 Alguien estaba hablando… Yo estaba en África no hace mucho, y ellos tenían una cosa muy curiosa… Es una cosa muy delicada en los Estados Unidos aún en el bautismo. Ellos bautizan tres veces diferentes. Un grupo de ellos bautiza tres veces hacia enfrente. El otro bautiza tres veces hacia atrás, Y uno de ellos bautiza una por el Padre, otra por el Hijo, y la otra por el Espíritu Santo.
Y cuando lo hacen, ellos simplemente traen sus credos a un credo pagano. No hay tal cosa, ¿ven? Y luego cuando ellos… Luego, eso molesta al judío. Él dice: “¿Cuál de ellos es su Dios? ¿Es Dios el Padre su Dios, o es Dios el Hijo, o es Dios el Espíritu Santo?”. Cualquiera que conoce a Dios, y conoce Su Biblia, sabe que esos tres son Uno. No tres dioses, un Dios, manifestado en tres personas. En otras palabras para que aquellos, tal vez, quienes no lo entienden muy bien, puedan saber: Son tres oficios del mismo Dios.
Dios el Padre estaba en forma de Luz. Ningún hombre lo podía tocar. Él bajó, condescendiendo y vino en el Hijo. Era Dios, el Hijo: el mismo Dios: “Mi Padre está en Mí; es Él que hace las obras”.
24 Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo. “Yo vine de Dios”, dijo Cristo: “y vuelvo a Dios”. Él lo hizo. Todo el tiempo es Dios solo que en tres oficios, en las dispensaciones de Paternidad, como Hijo y Espíritu Santo. Es el mismo Dios en todo.
Jesús dijo: “En aquel día, conoceréis que Yo estoy en el Padre, el Padre en Mí, y Yo en vosotros y vosotros en Mí”. Es Dios en nosotros, viniendo primero en un cuerpo virginal, nacido virginalmente para abrir camino para el derramamiento de la Sangre para reconciliar a muchos hermanos de regreso a Él mismo. Dios representado en carne humana… ¿Lo pueden ver?
25 Aquí, ese era Dios en David, Ese era Dios en José. Ese era Dios en Daniel. Era Dios con medida. Era Dios con medida. Pero cuando Él vino en Cristo, Él llegó en la plenitud de Su Ser. En Él habitaba la plenitud de la Deidad corporalmente. Todo el Espíritu de Dios habitaba en Él.
Es como esto. Ahora… Y a medida que Él sale, uno discutirá con el otro. “¿Hablaste en lenguas?”. O “¿Profetizaste?”. Ahora, es allí donde la gente enreda estos dones, ¿ven?
Uno dirá: “Por cuanto no hiciste esto, tú no lo tienes; o tú no haces esto, no lo tienes”. Ahora, están equivocados en eso. Dios es como un gran diamante. Escuchen, para que puedan en verdad entender esto. Dios es como un gran diamante. Y a cada diamante le cortan pedacitos… el diamante tiene cortes, este gran diamante principal. Y póngalo en la luz, grandes rayos de luz brillan desde él.
Y esos son los mensajeros de Dios, dones. Todo regresa al mismo Dios. Los dones de sanidad, los dones de predicar, los dones de profetizar, todos los dones espirituales del cuerpo son solo rayos o reflejos del mismo Dios.
26 ¿Ven el Gran Diamante? Porque a uno se le es dado conocimiento, a otro, ciencia, a otro, dones de sanidad, a otro, dones de profecías, pero todo por el mismo Espíritu, el gran Diamante. Y los grandes rayos de luz que reflejamos por este lado y por aquel lado, todo declara una cosa: Hay un Dios que vive y reina. Amén.
Y mientras Ud. vea estas cosas en operación, sepan que Dios todavía es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Si yo pudiera salir… Yo solía predicar en la iglesia Bautista en Milltown, Indiana, y una noche llegué a casa. Solía haber un viejo ruiseñor sentado afuera, y él cantaba. Noté que en una noche tormentosa, él no cantaba tanto como lo hacía en una noche de luna llena. Entonces empecé a estudiar el ruiseñor, y me di cuenta que él mira hacia el cielo y observa. Y mientras pueda ver una estrella, canta, porque sabe que en alguna parte brilla el sol. ¡Oh, Dios mío, qué lección podríamos aprender al respecto!
Y mientras pueda ver que el Espíritu de Dios opera a través de uno de estos pequeños rayos de luz, hay un Dios que aún vive y reina. Eso es correcto. El ruiseñor levantará la cabeza y cantará lo más fuerte que puede al lograr ver una estrella, porque tiene que mirar a la estrella para cantar. Y no es de extrañar, entonces, que nos trae alegría. Oh, es un pozo burbujeante.
27 Cuando yo era guardabosques en Indiana, solía ir a un cierto lugar y beber. Era un manantial, que simplemente burbujeaba todo el tiempo. Yo pensaba que era el manantial más feliz que había visto en mi vida. Estaba constantemente burbujeando, burbujeando, burbujeando, burbujeando.
Así que un día me senté al lado de ese manantial, y yo dije: “Me gustaría hablar contigo, Sr. Manantial. Cada vez que paso por aquí, tú estás tan feliz, saltando, burbujeando, comportándote de esa manera”. Dije: “Quizás es porque el animal, el venado viene y bebe de ti, que hace que te pongas feliz”.
No, si él pudiera hablar, diría: “No”.
Yo dije: “Bueno, quizá es porque, a lo mejor, algún otro animal podría beber”.
“No, no es por eso que estoy burbujeando”.
Bueno, yo dije entonces: “Tal vez es porque tú solo burbujeas cuando yo vengo, y es por eso que tú burbujeas porque yo bebo de ti”.
Él diría: “No, no es por eso”.
Yo diría: “Bueno, ¿qué te hace burbujear, Sr. Manantial?”.
Si él me pudiera responder, diría: “Ahora, Sr. Branham, no soy yo burbujeando; es algo detrás de mí que me está empujando y haciéndome burbujear”.
Así que pienso que de esa manera es con la iglesia que ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios. No es tanto el estar burbujeando; es algo por dentro haciéndolo burbujear: burbujeando a Vida Eterna. Fuentes de agua de Vida, fresca, que viene diariamente de la Fuente inagotable de Vida, la cual es en Cristo Jesús, en Quien somos plantados en Él a través del bautismo del Espíritu. Amén.
28 Ahora, nosotros tenemos el Espíritu por estos dones, por porción. Pero Cristo lo tenía sin medida. Nosotros lo tenemos por medida. A uno le es dado conocimiento, a otro le es dada sabiduría.
Hay en la iglesia cinco oficios: Apóstoles o misioneros, cualquiera de los dos; ambos la misma cosa; la palabra significa “uno enviado”. Y apóstoles, profetas, maestros, evangelistas, y pastores, Dios los pone en la iglesia. Pero porque uno sería un apóstol, el profeta no podría decir: “Tú no estás en ello”. O el pastor al evangelista o así sucesivamente. Pero todos ellos son pequeñas líneas de Dios que son puestos en la iglesia para la perfección de los santos.
Y en cada cuerpo local hay doce espíritus… nueve dones espirituales (en 1 Corintios 12) —nueve dones espirituales en cada cuerpo. Ellos operan por separados, pero en el mismo Espíritu.
Ahora, pero en Cristo estaba la plenitud. Ahora, si Ud. ve a un hombre aquí profetizando; y a otro, un pastor; a uno, un evangelista; y a otro, un maestro. Ahora, Ud. no puede decir que no está en ello, porque es solo un rayo de los que salen de Dios. Todo apunta de nuevo a Dios, ese gran Diamante principal. No olviden eso.
29 Y ahora, si la Metodista está llevando a cabo un avivamiento y están salvando almas, y Ud. es un Bautista, no digan que ellos no tienen ninguna luz allá, porque ellos son una luz igual como lo son ustedes, ¿ven? Todo es una luz del gran Diamante principal de Dios, el Espíritu, el Espíritu Santo, trabajando, salvando a las almas y preparándolas para la venida del Señor.
Ahora, ahora, en Cristo habitaba toda la plenitud de la Deidad corporalmente. Él tenía todo el Espíritu de Dios en Él. “Yo y Mi Padre uno somos”, dijo Jesús. Esa es la razón que la gente no podía entenderlo. Algunas veces Él decía algo, luego parecía que se daba la vuelta y decía algo diferente. Era Él hablando, luego el Padre hablando, ¿ven?
Ellos estaban… Y aún los discípulos no podían entenderlo a Él. Y hasta el final, ellos dijeron: “He aquí ahora hablas claramente. Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te enseñe”.
Jesús dijo: “¿Creen ahora?”. Después de todo ese tiempo, no podían entender… ¿Por qué? Que algunas veces Él decía esto y luego decía aquello. Era Él y el Padre hablando.
30 Ahora, presten atención. Ahora, Dios habitando en Cristo usó Su voz para hablar. Jesús dijo en Sus milagros: “De cierto, de cierto os digo, el Hijo no puede hacer nada de Sí Mismo, sino lo que ve hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente”. ¿Es eso correcto? San Juan 5:19.
Entonces Él no hacía nada de Sí Mismo. Ningún profeta hizo algo alguna vez por sí mismo, hasta que Dios le mostraba primero qué hacer. Qué equivocación hizo Moisés cuando él salió sin visión de Dios e hirió al egipcio; aunque él los liberó con sus manos, porque pensaba que él tenía mucha fe y que podía hacerlo, porque él era llamado para el trabajo.
No importa qué tanto sea Ud. llamado para el trabajo, Dios es el que tiene que guiar, ¿ven? Él falló con toda su educación y su mente militar y su entrenamiento como un gran líder egipcio. Pero sin embargó falló, porque Dios tenía un programa y nosotros tenemos que obrar de acuerdo al programa de Dios. No importa lo que hagamos, qué tan inteligentes seamos, tenemos que humillarnos y obrar de acuerdo al programa de Dios. Amén.
Así que él falló y Dios tuvo que mantenerlo otros cuarenta años para educarlo. Así que lo que fue, que él debía olvidarse de sí mismo, y que no era él, sino que era Dios.
31 Ahora, noten, muchas veces la gente malentiende. Ahora, tengo que traer esto para comparar algo en una comparación. Y espero que no piensen que es una comparación carnal, porque no me refiero a la operación o algo que yo hago o que Ud. haría. Pero para que se pueda incrementar su fe en Jesús que ha resucitado de los muertos, y Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos; y se manifiesta a Sí mismo de la misma manera aquí en Su iglesia como lo hizo cuando Él estuvo aquí en la tierra. Oh, espero que lo vean.
Ahora, miren, en Él habitaba la plenitud. Él Mismo era el Diamante. Noten, cuando Dios quiso usar Su don, Él le habló al Señor Jesús en el tiempo del problema de María y Martha cuando Lázaro se iba a enfermar.
Ahora, recuerden, Jesús al ser interrogado dijo que Él no hacía nada hasta que el Padre le mostraba primero qué hacer. Mantengan eso. Ahora, esa es la Palabra Eterna de Dios. Y si Jesús dijo algo que no era tal, entonces Él no era Mesías. Así que eso tiene que quedar resuelto como verdad.
32 Cuando un hombre dijo no hace mucho, él creía que el diablo podía sanar, por lo que podía ver. Yo dije: “Jesús dijo que él no podía sanar”. Así que eso lo concluye. “Si Satanás echa fuera a Satanás, su reino está dividido”. Así que si Jesús dijo que él no podía sanar, él no puede sanar; eso lo concluye. Ud. tiene que creer la Palabra eterna de Dios. Independientemente de cómo se mire la cosa, Ud. crea la Palabra de todas maneras. Ud. no mira la circunstancia.
¿Qué si Abraham hubiera visto la circunstancia? Isaac nunca hubiera nacido. Pero Abraham llamó esas cosas que no eran, como si fueran. Y si nosotros somos simiente de Abraham, tenemos la misma clase de fe hacia la promesa de Dios. Esas cosas que son contrarias a la promesa de Dios, no las vemos y las ignoramos. Amén.
33 Hermano, esa es la fe que ha sido dada una vez a los santos: el creer la Palabra de Dios independientemente de las circunstancias. Eso no tiene nada que ver al respecto.
Abraham llamó esas cosas… Y a medida que envejeció, la promesa parecía estar más y más lejos. Abraham se fortaleció todo el tiempo, dándole a Dios alabanza, por ser mayor el milagro. Cuando Él le dijo que iba a tener un bebé, me imagino que él consiguió los alfileres y los pañales y preparó todo. Pero cuando llegó el primer mes, no estaba pasando nada: “¿Cómo te sientes, Sara?”.
“No me siento diferente”.
Él dijo: “¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener, de todas maneras”. Dios así lo dijo. Eso lo concluye. Seguro.
Pasó el segundo mes: “¿Cómo te sientes, Sara?”
“No me siento diferente”.
“¡Gloria! Lo vamos a tener, de todas maneras”.
Pasó el primer año, nada diferente: “¡Aleluya! Lo vamos a tener, de todas maneras”.
Pasaron diez años. “¡Gloria a Dios! Lo vamos a tener, de todas maneras”. Y cada vez envejecía más.
34 Nosotros reclamamos ser simiente de Abraham. Pero si Dios no nos contesta así de inmediato: “Bueno, me imagino que no hay nada en ello”. Simiente de Abraham, vergüenza les debería de dar. Aférrense a las promesas de Dios. Llame cualquier otra cosa una mentira. Mantenga la promesa de Dios delante de usted. Eso es.
Después que él tenía cien años, él todavía dijo: “Lo vamos a tener, de todas maneras”. Y él lo tuvo. Seguro, porque era promesa de Dios. Eso es lo que hace la simiente de Abraham. Y si nosotros estando muertos en Cristo, somos conforme a la simiente de Abraham, y herederos conforme a la promesa. ¿Entonces qué clase de espíritu debiera de estar en ustedes?
Me temo, amigos, así como le dije a su pastor ayer, las iglesias están recibiendo el espíritu del pastor en lugar del Espíritu de Dios. Eso es correcto. No necesitamos el espíritu uno del otro; no hay necesidad de eso. Necesitamos el Espíritu de Dios. Entre usted a una iglesia y observe la manera como se comporta el pastor; observe a la congregación actuando de la misma manera.
35 Esa es la razón… Ud. sabe que la Biblia dice: “Yo les daré un espíritu nuevo y luego les daré Mi Espíritu”. Y mucha gente recibe un espíritu nuevo solo para tratar de vivir bien, y hacer bien, y nunca reciben el Espíritu Santo, y tratar de comportarse por eso. Y de esa manera se meten en problemas. Eso es correcto.
El espíritu nuevo; es una vida nueva. Eso no tiene nada… Eso es bueno, pero Dios les tiene que dar un nuevo espíritu para que pueda llevarse bien con Su Espíritu. El viejo espíritu que Ud. tenía, Ud. no se podía llevar bien con usted mismo, mucho menos con el Espíritu de Dios. Así que Él les da un Espíritu nuevo. Y ustedes ven a personas…
Esa es la razón, amigos… Y como lo hago yo como evangelista, trato de quedarme en la Palabra, que Uds. puedan recibir el Espíritu de la Palabra, no en base a la teología de algún hombre, sino en “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Yo tengo que responder más allá en presencia de todos ustedes en el día del juicio. Ustedes deben tomar el Espíritu de Dios.
36 Ese espíritu de Abraham, la simiente de Abraham, el cual es el Espíritu Santo, estando muertos en Cristo, tomamos de la simiente de Abraham y somos herederos conforme a la promesa. Tenemos la misma clase de fe que Abraham tenía. Y llamamos todo aquello contrario a la Palabra de Dios como si no fuera. Dios hizo la promesa; yo la acepto; eso lo concluye. Eso es todo.
No importa cómo me siento, como se mira, o cualquier otra cosa; Dios así lo dijo y eso lo concluye. Allí están los hijos de Abraham, que son los herederos conforme a la promesa.
37 Ahora, noten que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me lo muestra”. Él podía ver sobre la audiencia, y cuando el Padre le mostraba a alguien Él podía decirles: “Tu flujo de sangre… Tu tocaste Mi vestidura, el flujo de sangre se detuvo”. Él podía hacer esas cosas.
Alguien se pondría de pie delante de Él y acercaría a Él, y Él le diría: “Pues, eres un buen hombre. Eres un hombre honesto”.
“¿De dónde me conoces, Rabí?”.
“Antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo del árbol, Yo te vi orando”.
En el mismo capítulo, llegó Pedro, vino a Él, dijo: “Pues, tu nombre es Simón”. Dijo: “Tú eres hijo de Jonás”. Él dijo: “Te voy a renombrar, y Te voy a llamar Pedro”. ¿Cómo lo conocía, de dónde venía, quién era? El Padre se lo había mostrado. Él así lo dijo. Todo lo que Él hizo, el Padre se lo mostró.
38 Ahora observe, cuando Dios iba a usar Su propio don, Él sabía en dónde estaba. Cristo era el don de Dios. Ahora, estoy hablando de Jesús, el cuerpo, el Hijo, ahora. Y cuando Él quiso usar Su propio don, Él lo alejó de Lázaro. Y mandaron llamarle diciendo: “Ven y ora por Lázaro”. Una gente que había salido de su gran iglesia ortodoxa para seguirlo, a uno que era llamado un fanático, un tal santo-rodador. Eso es exactamente cómo Él fue llamado.
Y todos los Cristianos primitivos fueron llamados herejes. Eso es “locos”, ¿ven? Así que todos fueron llamados eso, y ellos salieron de la iglesia para seguirlo a Él. Y Él había vivido con ellos.
Y después, cuando lo mandaron llamar a Él para que viniera a orar por el amado que estaba enfermo de muerte, Él rehusó venir. ¿Qué le haría usted a su pastor? “Oh, me voy a unir a la Metodista, eso es lo que voy hacer. Si la Metodista hace eso, me regresaré a la Presbiteriana”. Esa es la razón…
Si Ud. tiene un buen hombre de Dios y es un siervo de Dios, quédese con él. Pero si él no es un siervo de Dios, deshágase de él, consígase a alguien que lo sea. Esa es la manera de hacerlo. Y tenga fe en su pastor. Eso es verdad. Entonces verán los milagros de Dios sucediendo si Uds. tiene fe en él. Pero Él solo puede ayudarles si tienen fe en Él para creer.
39 Ahora, Lázaro se estaba muriendo. Volvieron a llamarle y Jesús solo continuó. ¿Por qué? Él sabía lo que iba a suceder. Entonces cuando se cumplieron los días que el Padre le había mostrado, lo cual Él dijo: “Yo no hago nada hasta que Él Me lo muestra”… Y luego cuando Él vio que los días se habían cumplido, Él volteó y le dijo a Sus discípulos: “Nuestro amigo Lázaro duerme”.
Bueno, ellos pensaron que él estaba tomando un descanso, dijeron: “Bueno, él está bien”.
Dijo… Él habló en el lenguaje de ellos: Él dijo: “Él está muerto. Y me alegro por causa de vosotros de no haber estado allí”. Porque lo estarían persuadiendo para que orara por él y que hiciera precisamente lo que Dios le dijo que no hiciera, ¿ven?
Dios dijo: “Espérate, por aquí, hasta que él esté muerto y en el sepulcro por cuatro días. Y regresa y luego resucítalo de los muertos”. Y Jesús se tuvo que ir y obedecer al Padre, Ahora, ¿creen Uds. eso? La Biblia dice… él dijo que Él no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba, y aquí es lo que Él estaba haciendo. ¿Lo ven?
40 Y Él vio entonces después que los días se habían cumplido, Él sabía que si se hubiese quedado allá, hubieran continuado diciendo: “Oh, Jesús, ¿nos quieres decir que vas a permitir que Tu amigo muera de esa manera? Los doctores lo han rechazado”. Los historiadores dicen que él murió con hemorragia en los pulmones y por el estilo. Así que si él murió… “Oh, ¿vas a permitir que Tu amigo muera? ¿Y quieres decir que Tú ni siquiera vas a orar por él?”.
“No, Yo no voy a orar por él”, ¿ven?
Él dijo: “Me alegro por vosotros, de no haber estado allí, pero voy a despertarlo”.
Obsérvenlo a Él venir al sepulcro. Cuando Él llegó al sepulcro, dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre Me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor”. Él sabía lo que iba a suceder. Él y el Padre lo habían platicado; Él se lo había mostrado, porque Él dijo que no hacía nada hasta que el Padre se lo mostraba.
Él dijo: “Yo oro solo como ejemplo; por causa de la multitud que está alrededor, lo dije”. Luego Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera! Y un hombre que había estado muerto por cuatro días, se puso de pie y volvió a vivir. Amén.
41 Una mujer me dijo no hace mucho (hace un año o dos), ella dijo: “Reverendo Branham”, ella dijo: “Ud. alardea mucho de Jesús”.
Yo dije: “Oh, no, No, no, yo no lo hago”.
Ella dijo: “Sí, usted lo hace”. Dijo: “Usted alardea mucho de Jesús”. Dijo: “Ud. trata de hacerlo a Él Deidad”.
Yo dije: “Él era Deidad”.
Ella dijo: “Si yo le pruebo que Él no era más que un hombre, por la Biblia, ¿lo creerá Ud.?
Yo dije: “Si la Biblia así lo dice”.
Bueno, ella dijo: “Yo lo probaré”. Ella dijo: “En San Juan el capítulo 11 cuando Él fue al sepulcro de Lázaro, la Biblia dice que: Él lloró”.
Oh, le dije: “¿Qué tiene que ver eso?”.
Pues, ella dijo: “Él no podía ser Deidad y llorar”.
Le dije: “Ud. falla en ver quién era Él. Él era ambos, Dios y Hombre”. Ese era un Hombre llorando. Pero cuando se paró al lado del sepulcro, enderezó Su pequeña figura, fue el único Hombre que pudo alguna vez decir: “Yo soy la Resurrección y la Vida. Él que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá”. Le dijo eso a Martha. “¿Crees esto?”.
Ella dijo: “Sí, señor, yo he creído que Tú eres el Hijo de Dios que has venido al mundo”. Piensen en ese caso. Ella tenía el derecho de reprenderlo. Pero cuando ella escuchó…
42 Ahora, Martha siendo un tanto dilatoria, pero ella misma mostró allí de qué estaba hecha. Ella salió corriendo a Su encuentro, pasó todos los críticos, y ella corrió, y se postró delante de Él. Ahora, si hubiéramos sido nosotros hoy día, ella hubiera dicho: “Pastor, quiero decirle algo. ¿Por qué nos dejaste en esta condición? Ahora, mi pobre hermano yace allá en el sepulcro, lleva cuatro días muerto”. Miren, esa es la razón por la que Dios no puede hacer nada a través de gente educada, saben demasiado, ¿ven?
Oh, ustedes lo tienen todo solucionado, saben dónde debe estar cada cosa. Pero Martha solo sabía correr hacia Él. Observen. Ella se postró delante de Él, dijo: “Señor…”. Eso es lo que Él era: “Señor…”. Amén. Yo creo que ella había leído de la mujer sunamita cuando fue con el profeta; ella sabía que Dios estaba en aquel profeta. Y si tan solo pudiera llegar al profeta, ella averiguaría el porqué de la muerte de su niño.
Esa es la razón por la que dijo que cuando ella llegó al profeta… Él dijo: “Dios me ha encubierto el motivo. No conozco su preocupación”. Dijo: “¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo?”.
La mujer respondió: “Todo está bien”. Amén. Me gusta eso. Ella llegó justo al lugar. Amén.
43 Martha dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano”.
Él dijo: “Tú hermano resucitará de nuevo”.
Ella dijo: “Sí, Señor. Yo sé que resucitará de nuevo en el día postrero”. Él era un buen muchacho. Los judíos creían en la resurrección general en el día final, especialmente los fariseos. Ella dijo: “Yo sé que resucitará en el día postrero”.
Él dijo: “”Yo soy la Resurrección y la Vida. Él que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá“.
Ella dijo: “Mas también sé ahora que todo lo que… Él está muerto, enterrado. Él se está pudriendo allá en el sepulcro. Él hiede ya”. Pero dijo: “Mas sé aún ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios”.
44 ¡Oh, vaya! Algo tiene que suceder. “Mas aún ahora, Señor, más aún ahora, aunque él está muerto, aunque él está en el sepulcro, aunque está apestando. Pero sé que Tú eres exactamente lo que dijiste que eras”. Hay un alma penitente delante del Creador. Estos engranes están encajando. Algo tiene que suceder. Fe en la Palabra va al encuentro. “Mas aún ahora, Señor, todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios”.
Tal vez Ud. ha ido al hospital. Tal vez el doctor dice que Ud. se va a morir. “Mas aún ahora, Señor…”. Puede hablarle a Él, Él está sentado a la diestra de Dios haciendo intercesión sobre su confesión. “El doctor dice que me voy a morir, mas aún ahora, Señor, todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios”.
Usted dice: “Me dicen que nunca volveré a ver. Estoy ciego. Mas aún ahora, Señor, todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios. Él es el Sumo Sacerdote de tu confesión, sentado a la diestra de Dios, haciendo intercesión en lo que Ud. profesa.
Y Ud. tiene el derecho de profesar cualquier bendición redentiva por la que Él murió. Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas fuimos nosotros curados.
“Mas aún ahora, Señor, no me importa lo que el doctor dice, lo que la ciencia dice. Mas aún ahora, Señor, todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios, Él lo hará. Algo tiene que suceder.
45 Estaba un corazón lleno de fe mirando hacia arriba. Esa hermosa muchacha con lágrimas corriendo por sus mejillas, mezcladas con su cabello, ella dijo: “Mas aún ahora, Señor, todo lo que pidieres a Dios, te dará Dios”.
Dijo: “¿En dónde lo sepultaron?”. Amén.
Fue al sepulcro, llorando. Eso es correcto. Él era un hombre cuando estaba llorando. Pero cuando Él le habló a un hombre que llevaba cuatro días muerto… Su alma llevaba a cuatro días de viaje. Yo no sé en dónde estaba, tampoco usted. Pero donde sea que haya estado, la corrupción reconoció a su Creador, y el alma reconoció a su Hacedor. Y un hombre que llevaba cuatro días muerto se puso de pie y volvió a vivir; ese era más que un hombre. Ese era el Divino Dios del cielo hablando a través de Su Hijo.
46 Él era un hombre cuando bajó de la montaña, hambriento, buscando en un árbol algo de comer. El era un hombre con hambre. Pero cuando Él tomó los cinco panecillos y las dos piezas de pescado y alimentó a cinco mil, ese fue más que un hombre. Ese era Dios hablando a través de un hombre. Él era el Diamante principal.
Él era un hombre acostado allí en la barca aquella noche que había salido virtud de Él por sanar a los enfermos y predicar todo el día, al punto que diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían. Y esa pequeña barca como corcho allá en ese mar, el diablo dijo: “Lo tenemos”.
Y el timón se rompió, y las velas cayeron, y los remos desaparecieron. Y ellos lo despertaron. Él era un hombre dormido. Pero cuando Él puso su pie sobre la borda de la barca, miró hacia arriba y dijo: “Calla, enmudece”, y los vientos y las olas le obedecieron, eso era más que un hombre hablando. Ese era Dios hablando a través de Su Hijo. Él era Deidad.
47 Cuando Él murió en el Calvario, suplicando misericordia, Él era un hombre pidiendo ayuda. Pero en la mañana de Pascua cuando los sellos de la muerte y el sepulcro se rompieron, Él se levantó; Él probó que era Dios.
Con razón el poeta dijo:
En vida, Él me amó; al morir, Él me salvó;
Sepultado, Él llevó lejos mis pecados;
Al resucitar, Él me justificó gratuitamente por siempre;
Algún día Él vendrá, ¡oh glorioso día!
Todo hombre o mujer que logró algo en este mundo, han sido hombres y mujeres que creyeron que Él era Deidad. Ciertamente. Pregúntenle al poeta; pregúntenle al profeta; pregúntenle a Abraham Lincoln; pregúntenle a George Washington, pregúntenle a la anciana ciega Fanny Crosby: “¿Qué significa Él para ti?”.
Ella dijo:
No me pases, tierno Salvador,
Oye mi oración;
Mientras otros Tú bendices,
Responde a mi clamor.
Tú, el Torrente de todo mi consuelo,
Más que la vida para mí.
¿A quién tengo en la tierra aparte de Ti?
¿O en el Cielo sino a Ti? Amén.
48 Allí está Él. Él es Deidad. Él era Emmanuel; Dios en la Persona de Su Hijo. Dios podía usar Su don. Él no se quejó de debilitarse cuando Dios usó Su don. Pero una mujercita después de eso… o, antes de eso, ella quiso usar el don de Dios. Así que ella se sienta y dice: “Yo creo que Él es Deidad. Creo lo que Él dice. Él es el Hijo de Dios”. Así que ella dice: “Llevo muchos años con este flujo de sangre”. Como dieciocho años, creo que dice la Escritura —no me estoy equivocando en eso— doce años, llevaba doce años con este flujo de sangre. Los doctores habían fallado.
Y los críticos estaban parados allí al lado, y los pastores y los diáconos parados allí esa mañana. Y aquí venía la mujercita apretujándose. “Oye, ¿me quieres decir que te vas a convertir en un santo-rodador? Pues, hazte para atrás”. Ella solo hizo eso a un lado. Ella tenía su corazón resuelto en encontrarse con Jesús.
Así que haciendo a un lado todo lo que era contrario, ella llegó hasta donde estaba Él. Ella tocó Su vestidura y se dio la vuelta, y caminó hacia atrás. Jesús se detuvo y dijo: “¿Quién Me ha tocado?”. Él dijo: “Yo no sé quién Me ha tocado”. ¿Qué fue eso?
Dios no le había mostrado a Él nada. Eso es correcto. Pero la fe de la mujer había tocado ese don. Él dijo…
49 Pero Pedro lo reprendió, dijo: “Todos te están tocando”.
Él dijo: “Me he puesto débil. Virtud salió de Mí, alguien Me tocó”.
Y Él miró alrededor, y luego, de dónde venía esa debilidad, una corriente de espíritu distinguió a la mujercita donde estaba sentada. ¡Aleluya! “Tu fe te ha salvado”.
Ahora, para Uds., personas que no creen en sanidad Divina, la palabra griega usada allí es sozo, “salvado, físicamente salvado”. La misma en cada ocasión, es traducida como la misma cosa, sozo, ambos físicamente y espiritualmente. Ella fue salvada de su flujo de sangre. “Tú fe te ha salvado”.
¿Qué fue eso? La mujer, con su fe, había contactado a Dios a través del Hijo de Dios, y había sacado del Hijo de Dios su deseo. Esa fue la mujer usando el don de Dios.
En la plataforma cuando Dios solemnemente da una visión… Ahora, usted dice que allí en ese instante, Él dijo que “Me he debilitado”. Pero ¿cuánto más grande fue un milagro cuando Dios usó Su don? Aquí está. Es como un…
50 Cuando éramos muchachos, solíamos ir al carnaval… o a un circo, eso era. Y por ejemplo, que yo fuera un poquito más alto que usted. Y hay un agujero aquí arriba; podríamos echarle un vistazo. Ud. no lo vería, aunque usted fuera más fuerte que yo. Dios nos hace de diferentes maneras.
Y tal vez yo me podría parar de puntillas, y agarrarme de la parte superior de la cerca y levantarme muy fuerte. Y estoy contestando algunas preguntas ahora que Ud. está preguntando.
“Hermano Branham, ¿cómo es que estás cosas suceden? ¿Cómo es que Ud. le puede decir eso a este acá afuera?”. Ahora, es la Escritura, ustedes saben que Jesús hizo la misma cosa. No soy yo; es Él.
Y si Ud. no tiene la fe para alcanzarlo y tomarlo, nunca sucedería. Es su fe. Si alguna vez recibe algo de Dios, nunca vendrá a través de un predicador o un sacerdote. Vendrá a través de su fe individual en la obra finalizada de Jesucristo en el Calvario. Ciertamente, es Cristo. Todo ha finalizado. Es su fe.
La sanidad Divina no es tocar un tótem, o aceite, o algo por el estilo. Es fe soberana en la obra terminada del Señor Jesucristo. Ciertamente, es Cristo. Todo está consumado. Es la fe suya.
51 Dios da cosas después de la predicación de Su Palabra, mandando predicadores. Él pone dones. No queriendo Él que nadie perezca. Él quiere que Ud. prospere. Él quiere que Ud. esté saludable. Él murió por ese propósito, y Él quiere que Ud. lo vea. Y Él hace todo lo que hay, aún apareciendo Él Mismo para probárselo a usted. Y aún la gente se recarga en su asiento y dice: “Bueno, es telepatía mental. Es leyendo la mente. Es del diablo”.
Y los judíos dijeron la misma cosa. Cuando vieron que fue hecho, dijeron… La mujer junto al pozo, Él le dijo a ella sus pecados… o, el pecado que estaba haciendo.
Cuando Él le dijo a Felipe allá que Él vio a Natanael debajo del árbol, antes que él llegara allí. El judío dijo: “Él es Belcebú”.
Jesús dijo: “Yo los perdono, pero cuando el Espíritu Santo venga y haga eso, hablar una palabra en contra de eso, nunca les será perdonado”. Profetizando que el Espíritu Santo vendría, porque Él ha resucitado de los muertos, y Él está aquí en la forma del Espíritu Santo, el mismo Jesús.
52 “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis. Yo estaré con vosotros aún en vosotros hasta el fin del mundo”. Dios en vosotros. Su fe mira a Él. Y Él tiene dones y demás en la iglesia que contacta eso. Eso por eso que algunas veces ellos me sacan cargando de la plataforma.
No yo, ¿ven? Es la parte física. Es la parte que usted hace. Dios muestra un don, y solo nos muestra el lugar a donde ir. Dice: “Ve a…”. Por ejemplo aquí, no hace mucho en Denver. Todos Uds. lo leyeron en el periódico. “Cosas misteriosas sucedieron en la calle”. Yo estuve allá. Eso fue, ¿ven?
Nadie supo al respecto. Él solo me dijo que fuera para allá, en muchos lugares. Mis seguidores y cosas saben al respecto. Él me dirá que vaya a algún lugar, que me quede en la calle a una cierta hora; habrá una cierta cosa que sucederá. Sucederá exactamente de esa manera. Nadie sabe de dónde viene, algo respecto. Nadie sabe. Yo solo sigo adelante y hago lo que Él me dice que haga.
Bueno, eso no me molesta. Pero aquí en la plataforma, solo una visión simplemente le sacará a uno la vida. ¿Por qué es así? Es usted.
53 Miren a Lázaro. Él nunca dijo: “Me debilité cuando resucité a Lázaro”. Pero cuando la mujer tocó Su vestidura por el flujo de sangre, Él se debilitó. Cuando un hombre fue levantado de la muerte, después de haber estado cuatro días muerto, y nunca se debilitó. ¿Qué fue eso? Dios usando Su don, y una persona usando el don de Dios. Eso es lo que lo ocasiona. Esa es la razón que Él pudo percibirlo. Era su fe moviéndose y…
Como por ejemplo, Jesús era todo… toda el agua en el océano. Este don es solo una cucharada sacada de eso. Pero si es agua de océano, entonces estarán los mismos químicos en la cucharada que están en todo el océano completo. ¿Ven lo que quiero decir? Las mismas cualidades…
¿Qué debe hacer? ¿Magnificar algún hombre o alguna iglesia? No, señor. Es para magnificar a Jesucristo. Si se le da otra cosa aparte de eso, Dios hará que respondan por eso en el día del Juicio. No digo que quita el don, porque son sin arrepentimiento: dones y llamamientos.
54 Bueno ahora, noten. Ahora, estamos en el carnaval. Tal vez yo estaba… Viene siendo todos los que estamos aquí ahora; nosotros estamos en el carnaval. Y quizá ninguno de Uds. ve visiones. Yo no sé. Quizás Ud. es otra parte, pero todos somos un gran cuerpo.
Aquí están sentados muchos pastores, buenos predicadores. Yo no puedo predicar. No fui llamado como predicador. Ellos pueden enseñar. Yo no soy maestro, ¿ven? Yo fui llamado a ver visiones.
Bueno, ahora tal vez lo pondremos aquí a manera que lo puedan entender. Aquí está parado un hombre que es de estatura baja, fuerte. Eso es lo que él es. Él puede levantar algo grande y e irse caminando con eso. Yo soy alto y delgado. Yo no lo pudiera hacer, ¿ven? Pero Dios lo hizo a él de esa manera para su trabajo. Él me hizo de esta manera para este trabajo. Ahora, estamos tratando de ver detrás de la cortina del tiempo. Bueno, tal vez yo soy el que lo puede hacer. Ahora, ¿Qué haré? Saltaría hasta arriba y me sujetaría. Y el hombrecito de baja estatura, él no podría hacer eso, y yo no pudiera levantar su carga. ¿Ven lo que quiero decir?
Tal vez Ud. predica, tal vez Ud. es un pastor, tal vez Ud. es un maestro, tal vez Ud. es un evangelista. Ud. no ve visiones. Yo veo visiones, y no soy ninguno de ellos, ¿ven? Pero Dios ha enviado a la iglesia todas estas cosas para la perfección del cuerpo. Ahora, ¿me están siguiendo?
55 Ahora, yo brinco alto, porque soy el más alto. Y me agarró… Ahora, esto es en la plataforma. Yo jaló muy fuerte. Yo miro a través del agujero.
“¿Qué ve, Hermano Branham?”.
“Una jirafa”. Whew. Vaya, eso me cansa.
“Oh, ¿jirafas?”.
“Uh-huh”.
“¿Ve alguna otra cosa, Hermano Branham?”.
“Bueno, no”.
“Vuelva a mirar”.
“Yo brincó, y me agarró, hago fuerza”.
“¿Qué ve usted?”.
“Veo un camello”. Whew.
“¿Qué otra cosa ve, Hermano Branham?”.
¡Oh, vaya! ¿Ven? Ahora, eso es lo que ustedes están haciendo. Uds. están jalando. Uds. tienen un… Aquí está una persona en la plataforma. ¿Qué es? Estamos parados allí. Yo me estoy rindiendo. El Padre solo… Miren, yo simplemente me estoy rindiendo.
Y Uds. están sentados allá en la audiencia, y están diciendo: “Dios, permite que él me hable. Permite que él me hable. Sé que hay algo mal conmigo. Yo no sé qué es, pero sé en donde está mi problema. Si él me habla, yo lo creeré. Creeré que Tú eres el mismo. Si él me conoce, luego yo sé que él no me conoce, entonces creeré que eres Tú.
¿Qué está haciendo eso? Sí, la dama sentada aquí, ella tiene tal y tal. Ella estaba justo orando por… Allí, ¿ven lo que quiero decir?
56 Pero ahora, eso es en la reunión. Pero cuando es en casa: aquí están dos muchachos que formaron un modelito de FBI que vinieron siguiéndome para ver si eso estaba bien, estos dos muchachos que están sentados justo aquí. Eso es cierto. Pregúntenles lo que sucedió. Bueno, hay más visiones en casa de lo que hay en estas reuniones. Dios usando Su don entonces.
Pero ahora, parado aquí, Uds. usan Su don. Yo solo me rindo a ello, y Uds. son los que lo usan, ¿ven? Yo solo me rindo al Espíritu.
Esa es la razón que esa fotografía fue tomada. Esa es la razón que esta noche está colgada en Washington, DC en el corredor de religiones. El único Ser sobrenatural fotografiado que se haya probado científicamente. Han hecho muchas cosas falsas. Pero eso está documentado por el FBI, por George J. Lacy. Él dijo: “La luz pegó en la lente. Estaba allí”. Eso es todo.
57 Y Él está aquí en este momento, ¿ven? Y ahora lo único que, cuando yo sé que está cerca, solo me rindo a mí mismo, y luego Uds. jalan. ¿Ven lo que quiero decir?
Pero ahora cuando Dios… Digamos, Dios va a usar Su don; lo retomaré al carnaval. Luego aquí viene el maestro de ceremonias, dice: “¿Qué está pasando?”.
Yo digo: “Bueno, yo estaba mirando por arriba de la cerca”.
Dice: “Bueno, tú eres un tipo bastante alto, sencillamente yo te voy a levantar”. Así que cuando él hace eso, él me levanta con sus manos de esta manera y sobre la base del cuello y dice: “Mira, aquí viene el carnaval, y está todo este circo; y va a pasar por aquí y saldrá por allá, y luego regresará”. Yo no estoy cansado cuando me baja. Él me mostró todo, ¿ven?
Yo no estoy cansado. Él me levantó. Luego yo salgo de esa especie de visión, no me molesta. Pero cuando Uds. están jalando, están jalando de la fuerza. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Me entienden ahora?
58 Ahora, eso es lo que hizo la mujer. La razón por la cual Él se sintió débil: la mujer jaló de Dios, las cosas que ella quería de Cristo. Ahora, rápidamente, vamos directamente al punto.
Dones y llamamientos, puestos en la iglesia, son para magnificar y para preparar a la gente. Ahora, estoy viniendo a mi texto. Le di la vuelta, pero ahora solo unos cinco minutos y el texto. Ahora, escuchen atentamente.
Ahora, Dios dio un don en el tiempo de Salomón. Y Salomón tenía un don de sabiduría. Él era inteligente por la sabiduría de Dios, no la propia, sino la de Dios. Él le pidió a Dios eso, y Dios se lo dio.
Y cualquier don de Dios será reconocido como verdad. Y todos los que pasaban se estaban dando cuenta que esto era así, y hablaban de ello. Oh, ustedes lean 2 Crónicas el capítulo 9 cuando lleguen a casa.
Y después, lejos en Sabá, la reina, una mujer maravillosa… Escuchen atentamente ahora. Todos, tal vez, venían diciéndole: “Deberías ir a Palestina; el gran Dios del cielo…” Ahora, ella no era… Ella era pagana.
59 “Bueno, el gran Dios del cielo ha bendecido a un hombre y le dio un don. Y su nombre es Salomón. Debería de ver usted el poder de este don del Dios de Israel”. Mucha gente le estaba diciendo eso a ella, ustedes saben, la fe viene ¿por qué? Por el oír.
Todos pasaban por el lugar. Y un viajero pasó por Sabá, pues, ella escuchó al respecto. “Oh, hemos pasado por Palestina. Es grandioso. Dios les ha dado un gran don allá”.
Así continuó hasta que la reina dijo: “¿Saben algo? Creo que voy a ir, lo veré por mí misma”. Esa es la manera de hacerlo.
No desconfíe y diga: “Yo no lo creo”.
¿Ven en dónde está su nombre esta noche? Inmortal. Ella está salva, por sus acciones (observe) hacia el don de Dios. Esa es la razón por la que Martha hizo que su hermano fuera restaurado de nuevo a la vida: su fe y sus acciones hacia el don de Dios. De esa manera fue que la mujer sanó de su flujo de sangre. Su fe hacia el don de Dios.
60 Y la reina de Sabá, ella dijo: “Ahora, pudiera estar errado, pero entre todo, si es verdad lo que he escuchado, ha de ser maravilloso. Así que voy a ir”.
¿Se da cuenta lo que esa mujer tuvo que hacer? Probablemente ella estuvo por lo menos tres meses en el desierto, una mujer, no con un cuarto refrigerado, pero sentada sobre un camello. ¿Se dan cuenta del sacrificio?
Y esta noche, escuchamos del don de Dios y ni siquiera cruzamos la calle. Con razón ella se levantará y condenará esta generación. Pero ella quería saber. Significaba más que la vida para ella. No solo eso, pero ella llevó riquezas y regalos para dar en caso que fuera así. Ahora, esta mujercita se alistó con todas estas riquezas, especias, y talentos de oro, y de todo para darlo a la causa de Dios de ser así. Ella no sabía si era tal. Ella solo había escuchado. Así que la fe viene por el oír. Así que ella va a la reunión a averiguarlo. Miren el riesgo que tenía que tomar.
61 En aquellos días esos desiertos estaban llenos de ismaelitas y ladrones. Pues, ellos bien podían destrozar esa guardia y llevarse ese oro y cosas. Pero si Ud. en verdad está buscando a Dios, Dios se encargará de que Ud. llegue allá (¿ven? Allí lo tienen), si Ud. es sincero. Ella lo era. Ella dijo: “Lo quiero ver por mí misma”. Aquí va ella en esta pequeña caravana, noche tras noche, día tras día, con los afanes del desierto, los gemidos de los camellos, las quejas de los sirvientes, el ardiente sol abrasador, los rayos directos de ese sol árabe en aquel lugar; y ese sol en África simplemente lo quema a uno.
Y ella va cabalgando, una reina; todos los riesgos. A ella no le importaba el tiempo que iba a tardar. Ella quería verlo por sí misma. Oh, si la gente de las naciones, cuando escuchan que Dios ha hecho algo, si tan solo pudieran venir y ser sinceros, y verlo por ellos mismos. ¿Lo captan?
62 Ahora, a medida que ella venía, llegó con Salomón. Ella no vino para quedarse solo una noche. Ella lo iba a ver de principio a fin. Esa es la manera de hacerlo. Quédese con ello. Ella lo iba a poner a prueba y lo iba a examinar.
Así que finalmente llegó su turno. Y cuando ella se paró delante de Salomón, él le reveló todo lo que estaba en su corazón. ¡Aleluya! Los dones de Dios siempre trabajan bien. Salomón le dijo cosas que estaban en su corazón, de acuerdo a la Biblia, le dijo sobre cada interrogante que estaba en su corazón. Dios obrando a través de Su don.
Y cuando la reina estaba lista para regresar, ¿qué dijo ella? Cuando le dio todos estos regalos a Salomón, ella dijo: “Las cosas que había escuchado son ciertas y aún mayores que las que había escuchado”. Ella dijo: “Bendito sea el Dios de Salomón Quien le ha dado toda esta sabiduría y estas cosas”.
63 Y Jesús, por cuando ella hizo eso, siendo una pagana, y vino, y fue reconciliada con Dios al ver el don de Dios obrando perfectamente, llegó a ser creyente en Dios, Jesús dijo: “Uds. grupo de educados, hipócritas que van a la iglesia”. Él dijo: “Ella se levantará en el día del juicio y los condenará, porque ella vino de lo último de las partes conocidas del mundo en aquel día para ver la sabiduría de Salomón, y aún Yo les digo a vosotros que uno mayor que Salomón está aquí”.
Y yo les digo esta noche, hermano y hermana, que en el día del Juicio, la reina de Sabá condenará a los Estados Unidos de América. Ella condenará al así llamado mundo Cristiano; porque Dios puede hacer algo milagroso, y los así llamado feligreses de iglesia se apartarán y por alabanzas personales a los hombres o por la dignidad que hace el hombre, o cosas que ellos mismos hacen; ellos criticarán al Espíritu Santo y las obras del Espíritu Santo y lo llaman fanatismo y lo tratan de expulsar. Y las mismas palabras ante el congreso hoy es detener tales reuniones como estas.
Esto es lo único que puedo decir al respecto. Y lo digo como siervo de Dios. Yo digo esto: no viene siendo nada en el mundo mas que puros celos. Eso es correcto.
64 Cuando Pedro, Jacobo y Juan recibieron poder, Jesús les dio poder para sanar a los enfermos, para echar fuera demonios, para levantar a los muertos. Yo les puedo mostrar en dónde Dios le dio poder a la iglesia. Y Uds. que no creen en sanidad Divina o milagros, muéstrenme en dónde Él se lo quitó a la iglesia. Pero cuando ellos recibieron esto…
La iglesia de hoy no está necesitando poder. Está necesitando fe para operar el poder que tiene. A Uds. les han introducido tantos líquidos de embalsamiento que los días de los milagros han pasado y alguna vieja y fría morgue con el hielo… los témpanos espirituales colgando con una temperatura de noventa bajo cero… Y alguien allí dentro con algún liquido de muerto para bombeárselos a ustedes y así asegurarse que se queden muertos.
65 Es por causa de un lugar como ese que el Espíritu de Dios ha sido contristado, y cualquier iglesia que niega lo sobrenatural, morirá tan seguro como estoy parado aquí en este púlpito. Porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay y que es galardonador de los que diligentemente le buscan. Él está vivo. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos en todo principio y poder: Un Cristo viviente y no un Cristo muerto.
Cuando estos discípulos recibieron ese poder, mírenlo, simplemente está en el hombre. Oh, ellos pensaron que eran dignos. Y salieron unos pocos días después y se dieron cuenta que estaban indefensos ante un epiléptico. No pudieron echar fuera al demonio.
Y Jesús llegó y Él les dijo: “Oh, generación de poca fe. ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo”. Oh, hermano, cuando él llegó ante la verdadera Joya, Él echó fuera el demonio de él.
Y los discípulos vinieron a Él, y dijeron: “Señor, ¿Acaso retiraste Tú poder?”.
Él nunca dijo: “Ustedes no tienen poder”.
Ellos dijeron: “¿Por qué no pudimos hacerlo?”.
Él nunca dijo: “Bueno, porque Uds. perdieron su poder”.
Él dijo: “Por causa de vuestra incredulidad”.
66 Unos cuántos días después de eso, encontraron a un hombre echando fuera demonios, quien no era un discípulo; y el hombre estaba haciendo el trabajo. Él en realidad lo estaba llevando a cabo. Él estaba echando fuera demonios. Él se paró alrededor aquí…
Jesús dijo: “Todo aquel que quiera”.
Él dijo: “Ese soy yo”. Y salió inmediatamente. Él estaba haciendo el trabajo. Eso es correcto.
Y ellos estaban celosos porque ellos no pudieron hacerlo. Y le dijeron a Jesús, ellos le dijeron: “Se lo prohibimos”.
Él dijo: “No se lo prohibáis, y el que no está con nosotros, desparrama. Porque ninguno hay que haga milagro en Mi Nombre, que luego pueda decir mal de Mí”.
Y hoy en día, no viene siendo nada más que pequeños celos infantiles entre las grandes iglesias que no se rebajan ellos mismos para recibir el bautismo del Espíritu Santo y practicar sanidad Divina y los poderes del Espíritu Santo entre las iglesias. Amén. Es la cuestión del asunto. Es verdad.
67 Jesucristo, el Hijo de Dios, ha resucitado de los muertos. Ya sea que eso es la verdad o esta Biblia está en error. Yo sé que es la verdad. Él vive; Él no está muerto.
Y si Él no se presenta a Sí Mismo igual como fue en los días pasados, entonces Él no está vivo, porque Él prometió: “Las obras que Yo hago vosotros también las haréis. Aún más que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”.
Y el mundo que tiene una Biblia, lee la Biblia, y dice: “Uds. maestros prodúzcanlo; creeremos que Él ha resucitado”. Hasta entonces, los mahometanos son igual que el resto de ellos, Buda y el resto de ellos. Pero gracias a Dios; Jesús vive. Él está vivo de entre los muertos. Y no es algo ficticio e inventado. No es alguna teología casera hecha por el hombre.
68 Esa gente que dice que los días de los milagros ya pasaron, su argumento está más diluido que el caldo que se hizo con la sombra de una gallina que se murió de hambre. No tienen pierna con que pararse o Escritura en la cual pararse.
Cualquier hombre que pudiera predicar algo en contra del pecado, tiene que reconocer a las enfermedades como atributos del pecado; tiene que hacerlo. Amén. Lo digo de corazón. Ud. no puede lidiar con el pecado sin lidiar con sus atributos.
Si una serpiente tuviera su… Si un gran animal tuviera sus garras en su costado, Ud. no solo tiene que cortarle su garra. Solo golpéelo en la cabeza; eso solucionará lo de la garra.
Y cuando Cristo murió por el pecado, Él le golpeó la cabeza a la enfermedad y todo lo que incluía, aún la muerte misma. Y nosotros no estamos muertos, pero estamos vivos. “El que oye Mis Palabras y cree en Él que Me ha enviado, aunque esté muerto, vivirá; y todo aquel que vive y cree en Mí no morirá eternamente”.
Él conquistó la muerte, el infierno, el sepulcro. Pablo dijo cuando Él vino al sepulcro: “Oh, muerte, ¿Dónde está tu aguijón? Oh, sepulcro, ¿dónde está tu victoria? Pero gracias sean dadas a Dios quien nos da la victoria a través de nuestro Señor Jesucristo. Él vive.
69 El mundo está hambriento, pero el púlpito está débil. Tenemos los mejores doctores que hayamos tenido. Tenemos los mejores hospitales que hayamos tenido. Tenemos las mejores medicinas con las que alguna vez hayamos practicado, y tenemos más enfermedad que nunca. ¿Por qué? Tenemos los peores púlpitos, los más débiles que hayamos tenido, aunque tenemos las mejores iglesias, y los hombres mejor educados que hayamos tenido. Pero tenemos las iglesias más débiles que hayamos tenido. Tenemos más pecado que el mundo alguna vez haya conocido: incredulidad. ¿Qué es pecado sino incredulidad?
“Él que no cree ya está condenado”. Eso es correcto. Allí está su pecado. No el fumar, beber; esos son atributos de la incredulidad. Pero Ud. es pecador porque no cree.
70 Cuando Jesús fue interrogado, dijo: “Cuando venga a la tierra…” Él no dijo: “¿Hallaré iglesias? ¿Hallaré sinceridad? ¿Hallaré maestros? ¿Los hallaré predicando la Biblia? ¿Los hallaré haciendo esto?”. Él dijo: “¿Hallaré algo de fe en la tierra?”.
Ustedes tienen el poder. Necesitan fe. Posicionalmente saben en dónde están en Cristo, entonces ríndanse a sí mismos. ¡Aleluya! No piensen que estoy loco. Si lo estoy, déjenme en paz. Estoy más feliz de esta manera que de la otra manera como estaba. Eso es correcto. No estoy loco. Eso es verdad. Solo me siento… “Yo sé que mi Redentor vive”. Yo sé que Él vive. Sí, porque lo puedo ver a medida que se mueve y camina.
Yo sé que Él está en este edificio en este momento. Yo sé que Su Presencia… o, “Donde estén dos o tres congregados, Yo estaré en sus medios”.
71 No creo que mi muchacho haya repartido alguna… No creo que ellos repartieron tarjetas de oración hoy. Les dije que no lo hicieran, porque yo iba a predicar. Pero siento que el Espíritu Santo está tan cerca en este momento, yo creo que oraremos por los enfermos de todas maneras. Creo que lo haremos.
Lo vi que vino a la plataforma le iba a pedir un minuto, que esperara un minuto. No lo necesitamos a Ud. aquí arriba como oración… no lo necesitamos aquí arriba como con tarjeta de oración. Quédese en donde está. Crea Ud. la misión que ha sido predicada esta noche y el mensaje que ha sido predicado, y Ud. verá a Jesucristo moviéndose en la escena.
No se necesitan tarjetas de oración cuando la unción del Espíritu Santo está presente. Él está allí para sanar. Él está allí para dar lo que sea que dará. Eso es correcto. Escuchen.
72 En una ocasión cuando ellos estaban predicando en aquel lugar cuando Jesús iba de camino después de la resurrección. Dos personas iban por el camino a otro lugar llamado Emaús. Y en el camino de ellos, Jesús apareció por la calle y caminó con ellos durante todo el día. Y ellos no lo reconocieron. ¿Es eso correcto? Ellos no lo reconocieron. Él platicó con ellos.
Y muchos de ustedes que han ido a la iglesia, y Jesús los ha ayudado muchas veces, pero Uds. no lo reconocieron. Él los ha ayudado; los ha bendecido; Él los salvó de sus problemas. Y Uds. no lo reconocieron.
Y luego cuando Él los metió a un cuarto donde Él podía juntarse con ellos y cerrar las puertas, Él hizo algo un poco diferente a como lo haría un hombre. Cuando Él hizo la misma cosa que había hecho antes de que fuera crucificado, ellos reconocieron que era el Señor. Él se fue, desapareció de la vista de ellos.
Ellos se regresaron a prisa a Jerusalén con corazones aliviados y dijeron: “Verdaderamente, el Señor ha resucitado”. Si ese es el mismo Jesús, Él está aquí esta noche, tal vez Él hará algo esta noche igual como lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra.
73 Si Ud. pudiera ser como la mujer con el flujo de sangre o lo que sea que Ud. tenga, si Ud. puede mirar, y rendir su espíritu a Él sin ninguna confusión, sin tarjeta de oración, sin tener la manera de subir para acá. Pero si Ud. se puede rendir a Él, y yo me puedo rendir a Él, y orar: “Señor Jesús, sabiendo que tengo que encontrarme con esta gente en el juicio y pararme aquí con Tu Palabra que Tú has resucitado de los muertos” —vea si acaso Él no lo llama. Vea si acaso Él no le habla igual como Él siempre ha hablado. ¡Si Ud. lo cree! Esa es la única cosa que Ud. puede hacer, es tener fe en Dios. Él dijo: “Si puedes creer…”.
Ahora, inclinemos nuestros rostros solo un momento. Le voy a pedir a la organista, por favor, jovencita, quiero que solo toque suavemente el acorde: “Solo Creed”, mientras tenemos una palabra de oración. Quiero que todos estén muy quietos.
Yo no sé. Yo solo se lo estoy pidiendo a Él. Si Ud. tiene una necesidad ahora para Dios, solo sea tan reverente como pueda y crea. Y si Él viene esta noche en esta reunión, después de este mensaje… Ud. tiene que responder este mensaje. Ud. quizá no hubiera tenido que responder por ello si no hubiera venido a la iglesia esta noche, pero Ud. va a tener que responder por ello ahora. Está en sus manos. Ya sea que usted se lo quite de sus manos lavándoselas así como lo hizo Pilato, o Ud. lo aceptará.
Ahora, yo he hablado. Eso es un hombre. Pero yo he hablado de Su Palabra. Ahora. Él es Dios, Él confirmará Su Palabra, Él siendo Dios.
74 Ahora, Padre Celestial, Tú Quien conoces todas las cosas, para que Tu Palabra pueda cumplirse… Aquí está una audiencia desconocida. Yo no conozco a ninguno de ellos, pero Tú sí los conoces. Y Tú Quien se sentó junto al pozo… La mujer vino a Ti. Tú hablaste con ella unos cuantos minutos, y Tú le dijiste, dijiste: “Ve, trae a tu marido”.
Ella dijo: “No tengo marido”.
Tú dijiste: “Cinco has tenido”.
Ella dijo: “Señor, percibo que Tú eres un profeta; pero sabemos que cuando el Mesías venga (El Mesías) Él hará estas cosas. Él nos mostrará estas cosas”.
Y Tú le dijiste a ella: “Yo soy Él”. Si esa fue la señal del Mesías en aquel entonces, entonces es la señal del Mesías hoy si Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Nos damos cuenta de eso, Señor.
Entonces vino el judío acérrimo y estricto llamado Natanael, y Tú le dijiste quién era él, le dijiste de dónde venía, él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
75 Pero el incrédulo, muchos de ellos muy religiosos, dijo: “Ese es Belcebú. Él es un adivino”.
Y Tú dijiste: “Si Uds. le llaman eso al Espíritu Santo, nunca les será perdonado en este mundo ni en el mundo venidero”.
Y Tú dijiste: “Estas cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. Tú supiste dónde estaba el pez que tenía la moneda en su boca. Tú sabías donde estaban atadas dos mulas donde se separan dos caminos. Oh, Dios, Tú sabías a medida que el Padre te lo mostraba. Y dijiste: “Las cosas que Yo hago (y de la misma manera, por el mismo Dios, por supuesto), serán hechas hasta el fin del mundo. Un poco y el mundo (el incrédulo), no Me verá más, empero vosotros Me veréis porque Yo (pronombre personal)…”. Oh, Dios, Tú dijiste: “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Yo estaré en vosotros”, haciendo las mismas obras, continuando Tú ministerio.
Tú dijiste: “Yo soy la Vid; vosotros sois los pámpanos. Ahora, ríndase a sí mismo y lleve el fruto, y Yo te purgaré para que puedas dar más fruto”.
Y, Padre, yo me rindo a Ti ahora bajo la poderosa mano del Espíritu Santo, y pido que Tú me ayudes y bendigas, que pueda producir Tu resurrección a esta gente. Y que te podamos alabar en el Nombre de Cristo Jesús, lo pedimos. Amén.
76 Mientras, pueden levantar sus rostros. Quiero que sean muy reverentes y oren mientras yo sé que Su Presencia está aquí. Ahora, ustedes son audiencia, lo son para mí. La razón por la que digo de esta manera, tengo que esperar por Él. Y cuando Él unja, y si Él lo impacta a usted, entonces yo solo les pregunto si tiene un deseo de Dios en su corazón…
Si Jesucristo ha resucitado de los muertos y está parado aquí en Su poder, y usted allá está en necesidad, igual como estaba la mujer que tocó Su vestidura, ¿puede usted…?
Ahora, usted dice: “Bueno, Hermano Branham, ¿puedo subir y tocarlo a usted? No, eso sería tocándome a mí. Eso no servirá de nada. Pero Ud. quiere tocarlo a Él.
¿Cómo lo tocan a Él? La Biblia dice que Él es un Sumo Sacerdote ahora mismo, a la diestra del Padre, haciendo intersección. Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Es eso correcto?
Si Ud. tiene una enfermedad, ore a Él, y pídalo, y dese cuenta si Dios no les dará el toque y permitirá que Ud. le toque a Él, si tan solo cree. [Alguien habla en lenguas]. Sean reverentes. Estén en oración. Mire, viva, solo ore.
77 Ahora, Ud. es un total desconocido para mí. Yo no sé nada de usted. Ud. sabe eso. Pero ahora, solo ore y diga: “Dios (en su corazón, de esta manera) yo no conozco a este hombre, y él no me conoce a mí; pero Tú conoces mi deseo, y conoces mi corazón. Y quiero que Tú tengas misericordia de mí”. Y si Ud. hace eso, yo creo que Él lo hará. Yo me estoy rindiendo para ver lo que Él dirá, para ver lo que Él hará, para ver cómo lo hará. Eso depende de Él. Que Él lo conceda es mi oración.
Ahora, veo la Luz de la… eso se ha ido de aquí ahora, y está sobre una dama. Ella está orando. Y la dama está sentada allá en la parte izquierda, ella trae un gorrito blanco, y tiene un gorrito que se ve como gris (lo es) con un traje que se ve gris y ella está orando. Está sentada detrás de una dama de color.
Ella movió su cuerpo justo en ese momento. Ella trae lentes. Tiene hechizos de mareos. Si eso es correcto, dama, levante su mano. Directamente detrás… Eso es correcto. Ud. está allí mismo; usted, allí mismo.
Bueno, ya no los va a tener más, dama. Su fe lo tocó a Él. Si puedes creer… Eso le provocó un problema nervioso, hermana. Una sombra estaba alrededor de usted; se ha ido. Ahora. Sean reverentes. Están en la Presencia de Él Quien es Vida.
78 Aquí está una dama sentada con un sombrero negro, mirándome, aquí mismo. Y está sobre ella. Ella trae un vestido a cuadros y está usando lentes. Es un… Ella está sufriendo con algo que está mal en su cabeza. Es un problema de sinusitis. Ella tiene un problema nervioso. ¿Lo cree y lo acepta, cree que Dios la sanará y que se pondrá bien? ¿Lo cree? ¿Con todo el corazón? Si es así, lo puede recibir. Amén.
Estén orando. ¿Qué piensa usted, señor? Parece que usted no… Veo a un hombre que me está mirando allá llorando, nervioso, viendo eso. Permítame hablar con usted un minuto, que está sentado allá con un traje azul.
¿Cree Ud. con todo su corazón? Cabeza blanca, sentado a un lado del hombre con la barba. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Sí, a usted le estoy hablando. Quizás el micrófono no está llevando mi voz. Cuando la unción me impacta, yo no sé lo que estoy diciendo.
79 Pero Ud. parece ser sincero y sigue moviéndose alrededor. Solo quiero… Ud. está justo en la línea conmigo. Solo me gustaría hablar con usted. ¿Me cree que soy Su siervo? ¿Hace eso con todo su corazón? Usted tiene necesidad de Dios, que le gustaría que Dios hiciera, y quiere que yo… Si le puedo revelar lo que usted quiere, ¿creería con todo su corazón que Dios se lo dará? ¿Lo hará? Muy bien.
Mire hacia acá y no mire a su hermano, pero mire a Cristo. Y Él lo sanara del reumatismo que tiene, ¿lo hará Él? Ud. tiene reumatismo, ¿no es así? Sí, señor. Y Ud. tiene bursitis, también, ¿no es así? Eso es correcto. Eso es correcto.
Usted tiene a alguien más por quien está orando también, ¿no es así? Uh-huh. Es una esposa. Ella no está aquí. Pero ella estuvo en un accidente automovilístico y se lastimó. Se lastimó las piernas y el cuerpo, y ella está conmocionada. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Eso es verdad, ¿no es así? Levante su mano si es la verdad. ¿Cree Ud. que Él ha resucitado de los muertos? Para sanarlo, señor, yo no pudiera, ¿ve? pero es Él. Él es el Sanador. Yo no soy nada.
80 No se preocupe, madrecita, sentada; yo veo su mano levantada de esa manera. No esté asustada. Y Ud. con su mano de esta manera. Solo crea. ¿Sabe que Dios puede sanarla de su problema cardíaco y restablecerla? ¿Cree Ud. eso? ¿Lo cree? Ud. tuvo un problema cardíaco, ¿no es así? La damita con el vestido azul; tiene su cabello peinado hacia atrás.
Ud. tuvo un ataque cardíaco, una especie de bloqueo cardíaco. Cuando se acuesta en la noche, está fallando, la asfixia. ¿Es eso cierto? Si es cierto, levante su mano. Muy bien. Ahora, puede irse a casa y ser sanada. Su fe tocó Su vestidura.
¿Están creyendo con todo el corazón? ¿Cuántos por este lado creen, alguien por esta sección? Es difícil llegar a los balcones, pero solo crean.
81 Veo a una niñita sentada con su rostro inclinado, sentada allí mismo. Mira hacia acá, cariño; eres solo una criaturita; una niñita con, como con una blusa rosa. Ella está llorando por lo que sucedió. Esa Luz se acaba de mover sobre ella justo entonces. Estaba parada cerca de ella.
Querida, ¿tienes una tarjeta de oración? No, ¿no tienes? ¿No tienes tarjeta de oración? Muy bien, entonces nunca hubieras sido llamada aquí arriba entonces, de todas maneras. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? ¿Cree que Jesús ha resucitado de los muertos? Esa es la madre de la niña sentada a su lado. ¿Y usted lo cree, dama? ¿Lo hará, hermana?
Bueno, por lo que está usted aquí esta noche, está orando por sus ojos. Eso es correcto. Eso es correcto. ¿Es eso cierto? Seguro que lo es. Y permítame decirle, para que pueda saber que soy el profeta de Dios. Usted tiene una dificultad en casa. Que es, su esposo no es un hombre salvo. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Él ni siquiera quería que Ud. viniera. Eso es correcto. No estoy leyendo su mente. Pero Jesús resucitó de los muertos. Amén. Él vive; Él reina.
82 La dama justo detrás de la dama de color allí. Ud. tiene un problema estomacal, ¿no es así, dama? Eso es correcto. Ud. no es de esta ciudad. Ud. es de un lugar llama Albany. Ud. vive en la calle 80, ¿no es así? Su número es 80, y vive en la Calle Primera. Uh-huh.
La dama a su lado es su vecina. Eso es correcto. Ella vive en el 64, el número 64, Calle Primera en Albany. Ella tiene un tumor, ¿no es así? Quiero decir, Sra. Busby al lado suyo. ¿Cree usted? ¿Cómo la conozco? Yo no la conozco, no más de lo que Jesús conocía a Pedro, pero Él supo quién era él. Muy bien.
Martha, usted también puede ser sanada, si lo cree con todo su corazón. ¿Se impactó porque yo la conocí? No soy yo quién la conoce; es el Padre celestial que la conoce. ¿Cree ahora con todo su corazón? ¿Acepta usted su sanidad?
83 ¿Creerán ustedes por todo el edificio en este tiempo? ¿Es eso lo que Él hizo cuando estuvo aquí en la tierra? Entonces Él está sanando aquí con ustedes. Es Él. ¿Creen Uds. ahora? Entonces crean.
Oremos. Nuestro Padre Celestial, que toda superstición se vaya de la gente. El diablo trata de mantenerlos en oscuridad. Y verdaderamente ellos están deseando ser la simiente de Abraham.
Y pido que Tú vayas, que alejes a este diablo, o dame el espíritu de poder.
Satanás, deseo hablarte. Puedes ver que estás expuesto. Tu tiempo casi se termina. Y oh, tú condenación en ese día. Yo me paro aquí como siervo de Dios. A mí no me tienes miedo, pero le tienes miedo a Él.
Pero yo lo represento en Su muerte, sepultura, y resurrección. Esta gente lo representa a Él. Y tienes a tus demonios atando a esta gente, y piensas que los puedes retener, pero solo eres un fanfarrón. Te despojaron de todo privilegio que tuviste. No tienes ningún derecho legal. Jesús te despojó en el Calvario de todo poder que tenías. Y no eres nada más que un fanfarrón, y ya no seguirás fanfarroneando. Jesús está aquí. Y tú estás reprendido. Tú espíritu de duda, sal de esta gente en el Nombre de Jesucristo. Deja a esta gente y sal de este edificio, y que cada uno de ellos sea sanado en el Nombre de Jesucristo.
Si alguna vez van a creer, lo creerán en este momento. Póngase de pie; denle a Dios la alabanza y la gloria y sean sanados en el Nombre del Señor Jesucristo.
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