S.442 57-0125  A Él Oíd 

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OBRAS DEL MENSAJE

A Él Oíd

Lima, Ohio, E.U.A.

57-0125

1 Buenas noches, amigos. Es un privilegio el estar aquí en esta noche en este avivamiento de Lima. Y los fuegos de Dios avivándose en cada corazón. Estamos muy contentos por esto, y oramos que Su bendita Presencia esté con nosotros y nos ayude esta noche.
Ahora, he estado pensando en algo este día, y eso es, que tal vez a lo mejor, el ministerio que el Señor me ha dado ha… Me he esforzado mucho, y me pregunto por qué no lo han tomado en América, y por qué la gente no lo entiende como deberían.
Y es porque, por supuesto, por las condiciones, y el entorno, y las enseñanzas y así sucesivamente de las diferentes iglesias denominacionales, unas están firmemente en contra, y otras escépticas al respecto. Y cuando la gente viene, simplemente no sabe qué hacer.

2 Y yo estuve hablando esta mañana precisamente en uno de los pequeños desayunos ministeriales más hermosos que alguna vez haya asistido en esta su encantadora ciudad de Lima. Y tengo entendido que el hombre propietario del lugar es Cristiano. No sé exactamente donde fue, pero la damita y todos fueron muy amables con nosotros. Y por supuesto, el que yo haya estado predicando casi dos horas y media, así que eso… Había tal compañerismo. Sencillamente yo me encontraba tan… puedo apreciar tanto un compañerismo como ese. Y tuvimos un tiempo maravilloso.
Y luego, regresando a casa me estaba preguntando el porqué la gente americana… ellos no lo captan tan rápido como normalmente sucede en el extranjero. Y reunión tras reunión, reunión tras reunión, hasta… Hay una porción, pero no de forma masiva.

3 Por ejemplo, en Sudáfrica donde yo vi como conducían a un hombre a la plataforma, al cual iban guiando con una cadena como un perro, y después que el Señor hubo… esas cosas y yo no podía hablar, pero los podía ver y estaba diciendo lo que me hacía deletreárselos. Y entonces luego pensé: “Bueno, vaya, ¿por qué es que yo no puedo entenderlo?”. Pero en poco tiempo el Señor sanó al muchacho. Y luego al sanar al muchacho, Él le dio, no solo la sanidad física sino que lo sanó mentalmente, y su mente cabal volvió a él.
Y cuando la audiencia vio eso, yo creo, en una oración congregacional, veinticinco mil sanaron al mismo tiempo. Ellos recogieron siete camiones llenos de muletas, y sillas, y palos, y demás, con los que habían caminado por tanto tiempo y así sucesivamente. Se calcularon veinticinco mil personas, no el recuento evangelístico, sino que fue el anciano Dr. Bosworth que hizo el cálculo cuando los vio a todos juntos.

4 Cómo es que fueron todos sanados al mismo tiempo en una sola oración. ¡Oh, cómo desearía que eso se pudiera hacer en América! Pero me pregunto si acaso no es porque demasiada… Estamos tan altamente educados al punto que [Palabras no claras]. No para subestimar la educación, pero nos educamos tanto al punto que nosotros mismos educándonos nos salimos de la Biblia. Y pareciera ser que queremos saber más al respeto de lo que Dios mismo sabe al respecto. Y al hacer eso, entonces fallamos en encontrar la simplicidad de la fe, y no actuará. Y por lo tanto yo he dicho que…
Luego mañana en la noche, si el Señor lo permite… Noté que Leo y Gene (creo que no) no han llegado a ayudar en las reuniones, con la repartición de las tarjetas de oración. Y Billy me estaba diciendo, Billy junior, que la gente estaba diciendo: “Debo retirarme, y ni siquiera se ha orado por mí”. Miren, cada noche se ora por ustedes. Cada noche se ora por ustedes de manera masiva.

5 Y me acabo de enterar que… Y siendo que todos somos gente de casa, así como los llamamos en el Sur. Si Ud. es un sureño aquí [Palabras no claras] gente de casa.
Cierto ministro me dijo hoy: “La cerradura se encuentra por el exterior de la puerta”.
Yo dije: “¿De qué parte de Kentucky es Ud.?”. Así que esa fue una verdadera frase Kentukiana: “La cerradura se encuentra por el exterior de la puerta”. Por lo tanto me sorprendió escuchar eso aquí tan arriba. Pero uno los encuentra por todos lados.
Pero estaba pensando en lo que ha sucedido… Y deseo que puedan orar por mí con respecto a esto. Siendo que cuando estoy en América, en los Estados Unidos, donde acabo de tener reuniones como esta… Y he estado por toda la nación, yendo y viniendo por todas partes, diez años bajo todo tipo de críticas que pudiera soportar; y ella continúa así, porque está acabada. Y lo hará. Cuando me encuentre con Uds. en la silla de juicio de Cristo, será el mismo testimonio, ¿ven? pasando.

6 El don del Espíritu Santo que se nos ha sido dado ha soportado la prueba a través de los años. Y es Dios quien da el don, y es por eso que se mantiene tan verdadero y no puede fallar.
Pero ahora, al pueblo americano se les enseña algo. Quieren ser judíos; yo no sé porqué [Palabras no claras]. Quieren que se les impongan las manos, porque se les ha sido enseñado así. Se les ha sido enseñado que así es. Y eso es todo. Es la fe suya. “Es conforme a tu fe”, dijo el Señor Jesús, “sea hecho”. Y he estado pensando mucho en esto.
¿Cuántos alguna vez han leído sobre la visita de este Ángel en aquella noche? ¿Lo han leído en el libro y escuchado al respecto? Muchos de Uds. lo han escuchado y leído.
Cuando Él vino a mí, Él no me dijo que hiciera las cosas que estoy haciendo, ¿ven? Él me dijo que yo había recibido un don de sanidad Divina. Y que tenía que ser sincero cuando orara por los enfermos.

7 Ahora. Un don de sanidad no significa que Él les da poder para sanar a alguien. Significa que Él les da fe para la sanidad de ellos, y todo en su conjunto… La razón: la persona por la que se está orando tiene que tener también esa fe, o nunca obrará, jamás lo hará. El individuo… Es la propia fe personal de Uds. en una obra terminada.
Pero ahora, le dije a Él que yo no era educado, con solo una educación de séptimo grado, y fui criado en una familia pobre. Y yo no podía salir y llevar esta comisión. Pero Él dijo que iba a dar comienzo a un avivamiento mundial.
Y el ministro de la Iglesia Bautista, el Dr. Roy Davis, quien me ordenó, me dijo que yo había comido algo y que había tenido una pesadilla. Y él como que se lo tomó a la ligera. Pero ahora él está predicando la sanidad Divina. Mas sin embargo, él dijo: “Billy, será mejor que te vayas a casa. Creo que necesitas descansar”.
Yo dije: “Dr. Davis, no aprecio eso. Si así están las cosas, entonces Ud. puede borrar mi nombre, porque yo voy a escuchar a Dios”.

8 Pero a pesar de todo eso, sucedió. Eso es correcto. Se ha llevado a cabo. Y los fuegos del avivamiento están ardiendo en casi cada colina esta noche, grandes señales y maravillas por todas partes de las naciones, llevándose a cabo campañas de sanidad Divina por todas partes.
Ahora, siento que yo he tratado de proyectar un don profético divino, para elevar la fe de la gente, en lugar de usar lo que llaman el don de sanidad por la imposición de manos sobre la gente. Ahora, un don de sanidad ha de administrarse por la imposición de manos. Pero ahora, un don profético, y Él me dijo que se me dio a mí, que eso haría que la gente creyera. En otras palabras, mire: ese es Él respondiendo, diciendo que yo he dicho la verdad, Pero si Ud. no tiene ese discernimiento para la gente, hay personas que se levantan y se ora por ellas.
Por lo tanto estoy… Si es la voluntad del Señor, estoy tratando de cambiar este antecedente en América y tener servicios de sanidad, y predicarle a los enfermos y afligidos y a los necesitados, a los que no son salvos, y luego tendré una línea de oración y oraré por las personas, y dejar… Él dijo: “Si eres sincero cuando ores, y consigues que la gente te crea, nada impedirá la oración”. Ahora, eso es lo que Él dijo.

9 Mañana en la noche, si es la voluntad del Señor, vamos a llevar a cabo la noche de emergencia. Y viene siendo, todos aquellos que desean oración, solo vengan a la línea de oración para que se ore por Uds. Consíganse una tarjeta de oración mañana cuando los muchachos, o Billy, o quien sea que esté repartiendo las tarjetas de oración. La noche de emergencia, solo venga y oraremos por los enfermos. Quiero ver lo que el Señor hará mañana por la noche.
El domingo por la noche regresaremos a lo mismo hasta que lleguemos a un punto… Si es la voluntad del Señor, deseo tener una gran carpa uno de estos días para que la gente americana la ponga en un lugarcito por unas cuantas semanas, seis u ocho semanas a la vez. Y luego por supuesto solo, si la gente…
Uno apenas se familiariza con ellos, cuando uno ya se tiene que ir, ¿ven? Y luego aquí viene el enemigo inmediatamente allí abajo si usted está sentado allí, así que ellos pueden venir rápidamente a usted; entonces sería diferente.
Así que oren por nosotros, y queremos que oren por nosotros para lo de mañana en la noche; será una noche de emergencia. En lugar de tener el cuarto de emergencia, tendremos la noche de emergencia. Será mañana en la noche.

10 Ahora, inclinemos nuestros rostros antes de abrir la Palabra. Nuestro bondadoso y amoroso Padre, esta noche es con corazones agradecidos que nos acercamos a Ti en el Nombre del Señor Jesús. Y pedimos que Tu gran poder venga sobre nosotros esta noche y nos toque en el corazón, para que podamos ser compungidos de corazón por Tu Palabra. La fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios. Y oramos ahora que Tú le hables a cada corazón.
Y al mío también, Señor, que por medio de la Palabra… la Palabra del Dios viviente, y a través de Su Palabra, que podamos hallar fe para la salvación de nuestra alma y sanidad para el cuerpo. Y que podamos vivir, si es posible, para ver el día cuando la gran iglesia rescatada de Dios se parará unida en toda la Biblia con todos los poderes de la resurrección obrando en sus miembros.
¡Oh, qué brisa recorrerá por el mundo en unas cuantas horas de tiempo! Dios, oramos por esta clase de reunión. Escúchanos ahora. Porque lo pedimos para la gloria de Dios, pidiendo que el Espíritu Santo tome la Palabra y la coloque en cada corazón justo donde es necesario. Porque lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo amado, el Señor Jesús. Amén.
En esta bendita Palabra llamada Biblia, y en el capítulo 17 del Evangelio de San Mateo, deseo leer una porción esta noche de la Palabra.
Y después de seis días, Jesús toma a Pedro, y a Jacobo, y a Juan su hermano, y los lleva aparte a un monte alto:
Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz.
Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
Y respondiendo Pedro, dijo a Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías.
Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: “Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: a Él oíd.

11 Y que el Señor añada de Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra. Ahora, como texto en esta noche, si se pudiera llamar así… Y no importa el tipo de servicio, la Palabra debe tener la preeminencia. Debe ser primero. Y la sanidad del alma siempre es primero, porque cuando un hombre nace de nuevo del Espíritu de Dios, él tiene vida inmortal, vida eterna, y jamás perecerá.
Pero cuando un hombre sana de su cuerpo, es solo por un tiempo limitado. Pero la salvación del alma es para siempre. Él llega a ser una nueva criatura en Cristo cuando sana de su alma. Pero la sanidad Divina fue incluida en la expiación, porque la nueva expiación era mucho mejor que la vieja. Y la vieja expiación tenía sanidad. Y la Biblia dice que Él herido fue por nuestras rebeliones; por Sus llagas fuimos nosotros curados. Tiempo pasado: Fuimos nosotros curados. ¡Oh, eso es maravilloso!

12 Ahora, noten solo por un momento. Quiero decir esto antes que empiece a predicar, que los que más necesidad tienen en esta noche, y el cuerpo más enfermo que yo conozco en todo el mundo es el Cuerpo del Señor Jesús —la iglesia. Oh, está horriblemente enferma. Está quebrantada y dispersa. Necesita sanidad. Que Dios mande el Espíritu Santo en tal poder, al punto que todo el Cuerpo de Cristo pueda juntarse en lazos de amor y unidad. Hasta entonces Uds. verán cosas suceder que nunca antes pensaron. Jesús vendrá y todo habrá terminado.
Ahora, Dios normalmente se encuentra con el hombre, y Él lo ha hecho en muchas ocasiones. Él se ha sentado con pocos hombres, y luego Él se encuentra con un gran número. Y en los concilios de los hombres Dios ha prometido reunirse. Ahora, en una ocasión Él se encontró con quinientos. Y nuevamente se encontró con setenta. Y de nuevo Él se encontró con doce, luego con tres, y aún con uno.
No importa qué tan pequeña es la audiencia, Cristo se encontrará con usted y suplirá su necesidad. Eso es lo que para mí lo hace a Él Dios: porque Él se humilla a Sí mismo. Qué contraste. Los hombres le dieron a Él el nombre más bajo que pudieron darle: “un príncipe del diablo, o Belcebú”. Dios le dio un Nombre sobre todo nombre que se nombra en la tierra o en el cielo, las cosas de la tierra y el cielo después de Él.

13 Los hombres lo colocaron a Él tan bajo como pudieron, aún en la tumba. Y Dios lo exaltó sobre todo Ángel, Arcángel, todo principado, al punto que Él está tan alto que tiene que mirar para abajo para ver el cielo. Esa es la diferencia entre lo que el hombre pensó de Él y lo que Dios pensó de Él.
Por lo tanto, Aquel que era el más alto llegó a ser el más bajo para que Él pudiera de esa manera redimir al hombre más simple, a usted y a mí, de nuevo al compañerismo con Dios. Entonces Él, en el concilio de los hombres, no importa en dónde sea o cuántos sean, si Uds. tienen una necesidad, Él vendrá.
Él cruzó un mar tormentoso una noche hacia la tierra de Gadara, porque un maniático estaba clamando por Él y tenía necesidad. Y después de encontrarse con el maniático, la gente pensó que les costaría unos puercos si llevaban a cabo un avivamiento, así que le pidieron a Él que se fuera de su tierra. Y Él siempre se va cuando no es bienvenido. Así que Él se regresó a su propia región.

14 En esta ocasión Él había llevado a tres hombres, a Pedro, Jacobo y a Juan. Ahora, estos tres hombres representaban amor, esperanza, caridad. Amor—Juan, esperanza—Jacobo… quiero decir, y fe, esperanza, y caridad. Y la fe era Pedro. Para que en el testimonio de estos tres, la Biblia dice: “En boca de tres testigos, conste todo negocio”. Y Dios estaba a punto de hacer algo en esta ocasión, que necesitaba a tres testigos para establecer el hecho.
Y, ¡oh, cómo ama Él establecer Su Palabra! Ahora, eso tiene muchos ángulos. Y yo sé que muchos de los buenos eruditos que están aquí esta noche serían más capaces de este trabajo que yo. Pero, en realidad, Dios no hace nada solo para ser (como lo diríamos con una frase callejera) “Deambulando de aquí para allá”. Dios habla de manera específica, y cada palabra tiene un significado eterno. ¿Lo captan? Cada palabra que sale de la boca de Dios.
Y permítanme decirle esto al santo más débil en esta noche, que tal vez pudiera ayudarle. Cuando Jesús estuvo en la tierra, Él era… toda la Deidad corporalmente habitaba en Él. Él era Dios tabernaculizado en carne en el Hijo. Jesús no era solo un profeta. Él era Dios.

15 Una dama me dijo no hace mucho; ella dijo: “Sr. Branham, me gusta escucharlo hablar”. Y yo digo esto con reverencia. Y si hay uno de ellos aquí, no es mi intención hablar en contra de la religión de alguno. No está en mi corazón hacer eso. Pero la dama era de la Ciencia Cristiana. Y ella dijo: “La única cosa… que Ud. pone demasiado énfasis y Deidad en Jesucristo”. Y dijo: “Ud. lo hace a Él inmortal, Divino”.
Yo dije: “Él era Divino”.
Y ella dijo: “Si Ud. siendo un fundamentalista, usted lo dijo en su enseñanza, y ¿aceptará Ud. la Biblia donde dice que Él no era Divino?”.
Yo dije: “Sí, señora. Si la Biblia dice que Él no era Divino, entonces yo creeré la Biblia, pero quiero que Ud. me dé el versículo y el capítulo”.
Ella dijo: “Yo puedo proporcionar eso”.
Le respondí: “Déjeme escucharlo”.
Y ella dijo: “Cuando Él iba de camino a resucitar a Lázaro, la Biblia dice en San Juan el capítulo 11 que Él lloró”. Y dijo: “Siendo que lloraba, Él no podía ser Divino. Él tenía que ser humano”.
“Oh,”, yo dije: “Dama, su argumento está más diluido que el caldo que se hizo con la sombra de una gallina que se murió de hambre. Ud. sabe que eso está errado”.

16 Yo dije: “Mire. Ud. falla en ver a Dios en Cristo”. Le dije: “Deje que Él pruebe que Él lloró cuando fue a la tumba de Lázaro: Él era un hombre llorando. Pero cuando Él se paró y enderezó Su pequeño y frágil cuerpo, volteó para un lado y miró hacia atrás y dijo: ¡Lázaro, ven fuera!, y un hombre que había estado muerto por cuatro días se puso de pie y volvió a vivir, Ese fue más que un hombre. Eso es correcto.
Y es cierto que Él era un hombre cuando bajó de la montaña con hambre, tratando de encontrar comida en un árbol para alimentar Su ser físico. Él era un hombre cuando hizo eso. Pero cuando Él tomó cinco panecillos y dos pequeños peces y alimentó a cinco mil, Ese fue más que un hombre.
Él era un hombre después de orar por los enfermos, como dice la Biblia: “Virtud salía de Él”. Él se debilitó, se cansó.
Y Él estaba acostado en la parte de atrás del barco, tan cansado y agotado, al punto que el ruido de las olas no le molestaba. Tal vez diez mil diablos del mar juraron que lo ahogarían esa noche. Cuando Él estaba acostado durmiendo, Él era un hombre cuando estaba dormido. Pero cuando Él se puso de pie y colocó Su pie sobre la baranda del barco, y miró hacia arriba y dijo: “¡Calla, enmudece! Y los vientos y las olas le obedecieron, Ese fue más que un hombre. Ese era Dios hablando de esa carne.

17 Él clamó en el Calvario por misericordia. “Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Él murió como hombre. Pero en la mañana de resurrección, Él ignoró la piedra de aquellos soldados, y la misma muerta produjo su dolor; la corrupción conoció a su Hacedor, y Él resucitó de los muertos. Probó que Él era Dios. Con razón el poeta dijo:
Viviendo, Él me amó, muriendo, Él me salvó;
Sepultado, Él llevó lejos mis pecados;
Resucitando, Él me justificó gratuitamente para siempre;
Un día Él viene, ¡Oh, glorioso día!

18 La esperanza de todas las edades reposa allí en la persona del Señor Jesús regresando por segunda vez.
Él era un hombre, sí. Pero Él era el hombre Dios. Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo al mundo: El tabernáculo de Jehová. “No soy Yo el que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”, dijo el Hijo. “Él hace las obras”.
En otras palabras, en aquel día el Padre era la Vid. Él era el pámpano para producir el fruto de Dios. Ahora. Él ha llegado a ser la Vid, y nosotros hemos llegado a ser el pámpano. Y todo lo que estaba en Dios fue vaciado en Cristo. ¿Están listos? Aquí está. Los puede ahogar, pero escuchen. Todo lo que estaba en Cristo fue vaciado en la iglesia. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis. Más que estás haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Lo ven? Estamos viviendo bajo nuestros privilegios dados por Dios que ha redimido para nosotros.

19 En nuestra escena cuando Él llevó a estos tres testigos para que subieran a testificar algo… Ahora, tal vez yo lo traiga desde un ángulo un poquito diferente. En realidad representa la segunda venida de Cristo, en la aparición de Moisés y Elías y luego Cristo solo. Pero representa algo más.
Cada vez que Ud. lee la Palabra de Dios, los hombres que leyeron este mismo capítulo hace dos mil años se inspiraron por él. Los hombres que lo leyeron hace quinientos años se inspiraron por él, tan inspirador como lo es para nosotros en esta noche, porque es la Palabra de Dios.
Si yo les escribiera una carta pudiera inspirarles. Pero no le ayudaría al resto del mundo. Y después de un tiempo la inspiración dejará la carta a medida que seguimos. Pero la Palabra de Dios es eterna, de eternidad a eternidad. Esa es la razón por la que yo creo la Palabra. Fíjense, ahora, Él iba a hacer una manifestación para mostrarle al mundo lo que Él había hecho.

20 Ahora, para los teólogos y maestros de escuela dominical, estudiantes de la Escritura, en el Antiguo Testamento encontramos que cuando nacía un hijo en el hogar, pero si… él llegaba a ser automáticamente el heredero porque había nacido en el hogar.
Ahora, muchas veces al observar la traducción de la Biblia como en la versión de King James, en San Juan 14, Él dice: “En la casa de Mi Padre muchas mansiones hay”. Eso no suena bien, ¿verdad? “En la casa de Mi Padre, hay mansiones en una casa”.
Yo no sé, pero creo que (no era en la de Weymouth) pudiera haber sido Moffat, o uno de los traductores que dijo: “En la casa departamento de Mi Padre hay muchos departamentos”. Eso es peor que nunca. Pero en el original es esto: “En el reino de Mi Padre hay muchos palacios”.

21 Ahora, ¿por qué fue así? Incluso en los días de los primeros traductores en Inglaterra, cuando la versión King James… cuando los traductores tradujeron la Biblia para King James [Rey Jacobo. Trad.]… Y un reino era llamado una casa. Y él era el padre de ese reino. Y de esa manera los traductores lo pusieron a la vista de la gente Inglesa en aquel día. “En el reino de Mi Padre hay muchos palacios”, así era llamado.
Ahora, en el Antiguo Testamento cuando nacía un hijo… Y esa es una buena medicina para Uds. Pentecostales. Noten, cuando nacía un hijo, automáticamente él llegaba a ser un hijo porque había nacido. Un hijo es “uno que es engendrado de”. Es de allí donde Uds. gente Católica, al hablar sobre el hijo eterno: ¿Cómo explican Uds. esa palabra? ¿Cómo puede Él ser eterno y aún ser un hijo? Un hijo tiene comienzo. Muy bien.

22 Pero en este día cuando nacía un hijo en el hogar, entonces él era un hijo porque había nacido. Ahora, muchos de los Pentecostales, y los Bautistas, y Presbiterianos, o Nazarenos, lo toman como si fuera suficiente; que allí concluye todo. Pero está mal de acuerdo a la Palabra.
Ahora, cuando nacía este hijo, se le daba un tutor. Pablo habla de ello en Gálatas, y demás, de cómo un tutor era un criador o un maestro que debía enseñar al hijo. Y el padre, siendo que era su hijo, conseguía al mejor tutor (maestro) que podía encontrar. Un hombre que pudiera criar a su hijo, no de acuerdo a [Palabras no claras]… prometía la ética de la enseñanza. Pero para que fuera un hijo obediente, alguien en quien el padre pudiera depositar su confianza.

23 Ahora, aquí está. Quiero que lo vean. Noten, qué cuadro tan más hermoso cuando un hijo nace en el reino de Dios, el Padre nos ha dado un Tutor, el Espíritu Santo. No un obispo, pero el Espíritu Santo, un criador.
Y este tutor le hacía saber al padre cómo el hijo había progresado. Y de la misma manera el Espíritu Santo le hace saber al Padre cómo Su iglesia está progresando. ¡Oh, vaya! Cómo ha de sentir temor Él de decirle al Padre la manera como nos estamos comportando. Hijos perdidos; todos confundidos, uno de esta manera y otro… ¡Oh, qué desgracia! Todos separados y divididos, discutiendo, y peleando, y discutiendo sobre pequeñas diferencias: incredulidad, ingratos, sin santidad, aún sin el afecto natural, cuando deberíamos ser como el Padre.
Ahora, igual que el tutor, el criador fue elegido por el Padre… Oh, ¿pueden verlo? El Padre nunca eligió a un arzobispo. El Padre nunca eligió algo más o alguna denominación, oh, por más buena que sea. El Padre eligió al Espíritu Santo para que fuera nuestro Maestro. Él es el que nos debe criar.

24 Ahora, observan la posición del tutor. Lo que el tutor tiene que hacer es guiar y enseñar. Y él nunca enseñará algo contrario al libro escolar. Espero que eso haya penetrado por el lado izquierdo bajo la quinta costilla. Noten. En el Libro, esta es la Palabra eterna de Dios. Y el Espíritu Santo se alimenta solamente de la Palabra de Dios. No solo de pan (dice la Escritura) vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. ¿Lo ven? El Espíritu santo se alimenta de la Palabra.
Ahora, lo que Él enseña tiene fe en la Palabra. Cree la Palabra. Pero ahora, nos hemos alejado de eso. Nosotros creemos en la iglesia. Y con todo el merecido respeto, grandes programas están atravesando la nación que ni siquiera deberían de estar en televisión, diciendo que la Biblia no es nada; que es la iglesia. Pero la Biblia dice: “Toda palabra de hombre sea mentira y la Mía verdadera. Cualquiera que le quitaré una palabra a este Libro o le añadiera una palabra a Ella, su parte será quitada del Libro de la Vida.”, dice la Palabra de Dios.

25 Pablo dijo: “Si un ángel (cuanto menos un obispo, arzobispo, o cualquier Papa, o lo que pudiera ser.)… Si un ángel del cielo les predicaré cualquier otra palabra aparte de esta que yo he puesto y predicado, que sea un anatema para ustedes”. Gálatas 1:8 ¿Lo ven? Por lo tanto el Espíritu Santo le está enseñando al creyente, la Palabra. Y el creyente está prosperando y viviendo en la Palabra.
Ahora, la [palabras no claras] por debajo de las sombras. Él iba a verlo a él, y le decía: “Ahora, déjeme contarle; este muchacho…”. No importaba qué tan buen muchacho era, qué tan mal muchacho era, él seguía siendo hijo, porque había nacido como hijo. Pero si le hacía saber que él no era muy buen muchacho, que era dilatorio, que no le importaban los negocios del padre, ese hijo nunca llegaba a la posición que debía tener.
Pero si el muchacho era un buen muchacho y estaba interesado en verdad en los negocios del padre, entonces inmediatamente el tutor le decía al padre: “Oh, qué buen muchacho. Es un tipo encantador. Y él es digno. Él está observando cada movimiento, para mejora de los asuntos de Ud.”.

26 ¿Nos encontramos en los negocios del Padre, para que el Espíritu Santo [palabras no claras] …?… consiguiendo que se salven tantas almas como podamos, solo en la Palabra. ¿O somos arrogantes, y dilatorios, y discutiendo nuestras pequeñas diferencias religiosas, y perdiéndonos en detalles, y tales tonterías? Con razón no podemos llegar a ninguna parte.
Ahora, pero luego el muchacho no llega a ser nada más, es solo un muchacho en el lugar. Pero si era un buen muchacho y estaba en los negocios del padre, el tutor, el criador, le hacía saber al padre. Y luego en una cierta fecha… Maestros, estoy hablando del posicionamiento del hijo. Ustedes entienden lo que estoy haciendo. Muy bien. Enseñando… Habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos por Jesucristo. Muy bien.

27 Noten. Luego el hijo, si él era un buen muchacho y estaba muy metido en los asuntos del padre, un día el padre llevaba al hijo a un lugar en público, y lo vestía con una manto hermoso, y lo subía en alto ante el público, y llevaba a cabo una ceremonia. Y él adoptaba a su propio hijo en su familia. En otras palabras, colocaba en posición al hijo. A partir de entonces, su nombre era tan bueno en el cheque como lo era el de su padre. Era el posicionamiento del hijo.
Y Dios allá atrás en el Antiguo Testamento, siendo una sombra del Nuevo que había de venir, hizo la misma cosa con Su Hijo. Él tomó a tres testigos y los llevó al monte el cual es llamado el Monte de la Transfiguración. Y allí les aparecieron primero Moisés, y Elías —primero Moisés y Elías.
Ahora, Pedro se entusiasmó bastante. Y él dijo: “Señor, es bueno estar aquí, así que les diré lo que haremos: Solo hagamos tres tabernáculos aquí. Y tendremos uno para aquellos quienes guardan la ley”. Eso es lo que nos entusiasma a nosotros. “Aquellos que quieran guardar el sábado, y las lunas nuevas, y no comer carne, y así sucesivamente, haremos un tabernáculo para ellos”.
“Y luego haremos un tabernáculo para aquellos quienes creen en los profetas, y en el Antiguo Testamento, y haremos uno para ellos. Y luego haremos otro para aquellos quienes quieran venir a servirte a Ti”. Pedro dijo: “Yo creo que eso sería bueno”.

28 Pero Jesús se transfiguró delante de ellos, Dios colocando a Su Hijo. Y Él lo vistió con un manto que resplandecía como el sol cuando resplandece en toda su fuerza. Y he aquí una Voz del Cielo dijo: “Este es mi Hijo amado; a Él oíd. Moisés desapareció. La ley desapareció. Pero este es Mi Hijo; a Él oíd”.
Eso debería decirles algo: Dios colocando a Su propio Hijo. Así que la ley había terminado. Y todo lo del Antiguo Testamento se ha vivido, y no queda nadie más sino Cristo. Y un día Dios, si la gente que ha nacido de nuevo del Espíritu de Dios, luego el Tutor le trae el mensaje al Padre. Un día ellos son llamados aparte, y Dios los visita, y son colocados posicionalmente en el Cuerpo de Cristo como maestro, profeta, evangelista, maestro, pastor, lo que sea… Él ha sido obediente desde que nació. Dios coloca a esa persona. ¿Lo ven?

29 Ahora, luego su autoridad viene de Dios, después su mensaje viene de Dios. Ahora, tenemos muchas personificaciones, pero Dios respalda Su mensaje. Cuando Dios lo hace, Dios lo prueba. Dios se para por ello. El padre se paraba a un lado de su hijo en el Antiguo Testamento. El Padre se para al lado del Hijo en el Cielo. “Lo que Él diga, Yo lo haré”, ¿ven? ¿Qué es? A Él oíd.
¿No están contentos que Él dijo: “A Él oíd”? ¿Por qué? Moisés representaba la ley. Ningún hombre podía guardar la ley. Ninguna carne podía salvarse por la ley. La ley es un condenador de la gente. Nadie podía ser salvo guardando la ley. No hay obras que pueda hacer que lo puedan salvar. Ud. pudiera hacer una cosa: unirse a la iglesia, bautizarse para enfrente, para atrás, lo que sea que pudiera hacer. Eso no tiene nada que ver con ello. Ud. no es salvo por sus obras.
Es por gracia que Ud. es salvo; por un don de Dios. “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no lo trajere primero”.
Ud. dice: “Yo busqué a Dios”. No, nunca, mi hermano. Fue Dios buscándolo a usted.
“Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero”. Todos los que a Mí vienen son regalos de Dios para Cristo.

30 Y Ud. no se pertenece, usted le pertenece a Cristo. El Padre lo ha sacado de una vida de pecado y le ha dado a Cristo, y Cristo envió al Espíritu Santo para ser su Tutor, o para criarlo para que crea en Él y se rija por Sus libros escolares. Amén. Ahora, “amén” significa “así sea”. Yo lo creo. No me estoy diciendo “amén” a mí mismo, pero me gusta la palabra “amén”.
Noten. Entonces, estoy tan contento de que Él haya dicho eso. La ley no podía salvarlo a Ud., ¿pero qué tal si solo escucho el “A Él oíd”? Él es el Único que tiene salvación. Él es el Único que puede darle vida. Él es el Único que le puede dar sanidad. Él es el Único que le puede quitar su carga. Él es el Único que me puede resucitar en el día postrero. Esa es la razón del: “A Él oíd”.

31 Miren a Moisés: la ley. Ningún hombre podía justificarse por la ley, porque ningún hombre la guardó aparte de Cristo. Luego el escuchar a Elías. ¿Qué representó Elías? Elías representó la justicia de Dios, la línea de la justicia de Dios. Él subió al monte y se sentó. Y ellos enviaron un acompañamiento de cincuenta. Y él se levantó. Ellos estaban interfiriendo con el programa de Dios. Él dijo: “Si soy el hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y los consuma”. Y el fuego bajó inmediatamente y los consumió. Así que el capitán probablemente le dijo al rey, dijo: “Solo fue un accidente. Fue un acto de la naturaleza”.
Así que mandaremos a otro capitán. Así que envió a otro capitán y a otros cincuenta; y cuando subieron hasta donde él estaba, él dijo: “Si soy el hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y los consuma”, y el fuego bajó. ¡Oh, vaya! ¿Quién quisiera estar bajo la justicia de Dios? Yo ciertamente no rogaría por Su justicia. Yo rogaría por algo más; por Su misericordia.

32 Ya no escuchen a Moisés; los trapos suyos de justicia propia no lo soportarán de todas maneras. No rueguen por justicia, porque Uds. ni siquiera tienen una oportunidad. Uds. nacieron en pecado, fueron formados en iniquidad, vinieron al mundo hablando mentiras. Uds. no tienen una oportunidad. Por lo tanto no rogamos por justicia.
Pero estoy tan contento, a medida que vemos el cuadro oscuro volteándose para este lado. Y ellos miraron y vieron solo a Jesús. ¿Qué representaba Él? El amor de Dios, donde todos tienen una oportunidad. El amor de Dios, Jesús se paró por eso. “A Él oíd”, no a nuestras leyes, nuestros credos, nuestras afiliaciones a las denominaciones, pero al amor de Dios.

33 Y el hombre hoy es constreñido por el Espíritu Santo a venir y amarle a Él y servirle, porque Él está buscando a tales que hagan eso. Dios está buscando a alguien que se parará en el frente de combate con amor, no con nuestra educación. No estoy tratando de apoyar mi ignorancia, pero estoy tratando de decir que no se requiere escolaridad. Se requiere un corazón rendido a Dios para producir amor. Ud. no conoce bien ni la mitad de la Biblia como el diablo la conoce. Por lo tanto de qué le servirá a Ud. que…
Alguien dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, Ud. está todo enredado. Ud. debiera predicarlo de esta manera”.
Le respondí: “Señor, quizá yo no conozca muy bien la Palabra, pero conozco al Autor bastante bien”. No el “conocer Su Palabra”, es vida, sino el “conocerle a Él” es Vida. El conocer a Cristo es Vida, conocerlo en una experiencia personal, Aquel que lo abre para que usted pueda verlo de una nueva manera.

34 Mi esposa… La Biblia es una carta de amor. Mi esposa me escribe. Yo amo a mi esposa. Y ella me escribe una carta de amor, y ella dice: “Billy, estoy acostando a los niños en esta noche”, y así sucesivamente, veo lo que ella escribe en papel. Pero yo la amo y ella me ama a mí. Y hay tal conexión, yo puedo leer entre líneas. Sé lo que ella está diciendo, porque es un romance. En sus palabras ella me está proyectando, y si la palabra… Conociéndola tan bien, nos amamos uno al otro, podemos leer entre líneas.
¡Oh! Estoy tan feliz que Cristo dijo: “Padre, te doy gracias porque escondiste esto del seminario… (Quiero decir) de los sabios y entendidos (discúlpenme) y se lo has revelado a los niños que pueden aprender, que amamantarán de la madre, de la Palabra”. Es un romance. Uno lee entre líneas. Es allí donde Ud. lo encuentra. No es una ley, no es un montón de versículos. Pero es un amor de un Padre celestial que ama.

35 Cuando salgo del hogar, mi esposa… Gracias a Dios por ella, en el orden de la obra del Señor, confío. Y si salgo del hogar para ir al extranjero, yo no llevo a la Sra. Branham para afuera para decirle: “Ahora, mira, mi querida dama; te voy a decir algo. Cuando yo me vaya al extranjero no deberás tener más esposos. No querrás hacerle el amor a ningún otro hombre. No deberás hacer esto o lo otro”.
Luego después de darle todas sus leyes, entonces ella diría: “Espera un minuto, jovencito; no deberás tener otras esposas mientras estés fuera. No deberás llevar a cenar a otra mujer”. Eso no es. Ni siquiera pensamos en una cosa como esa.

36 Cuando me estoy preparando para salir (ella es la madre de mis tres hijos), nosotros solo nos arrodillamos en la habitación, nos abrazamos uno al otro, y yo le digo a ella: “Querida, estoy tan feliz de tener una esposa como tú”.
Y ella dice: “Estoy tan feliz por haberme casado con un siervo del Señor”.
Yo digo: “Sé que te sentirás sola, cariño, mientras esté yo fuera, pero voy a estar orando por ti”.
Ella dice: “Yo estaré orando por ti, querido, para que Dios te use para que ganes almas para Él [palabras no claras]. Después le ofrecemos nuestra oración a Dios, para que nos bendiga y nos guarde mientras estamos separados uno del otro. Me levanto, le doy un beso de despedida, salgo por la puerta, y me olvido al respecto hasta que regreso. No tengo miedo de que ella vaya a andar saliendo. Ella no tiene miedo de que yo vaya a salir con alguna otra mujer. Mientras nos amemos uno al otro de esa manera, viviremos fieles el uno para el otro.

37 Y mientras Ud. ame al Señor Jesús, Ud. hará lo que Él quiere que Ud. haga y no hará nada que lo pueda lastimar a Él. Es amor lo que el mundo anda buscando. “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas”, dijo Pablo: “Vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Si tuviese el poder para hacer milagros, para mover montañas, si puedo hacer todas estas cosas y no tengo amor, nada soy”.
No juzgue a un hombre porque él pueda orar la oración de fe por el enfermo y ellos sanan. No juzgue a un hombre porque él pudiera hacer un milagro sobrenatural, siendo una persona santa. Pero de la única manera que Ud. puede juzgarlo es por el amor que ellos tienen por Cristo y uno por el otro.

38 ¿Y pueden ver lo que el Espíritu Santo le tiene que llevar al Padre, que estamos todos separados y sin amor uno por el otro? El mundo quiere ver un despliegue de amor.
Hace un tiempo… Como Uds. saben, yo soy un cazador, y amo el desierto. [Espacio en blanco en la cinta]… la mamá de mi mamá vino de una reservación. Y simplemente hay lo suficiente en mi sangre para hacerme amar el exterior. ¡Cómo lo amo! Y en la naturaleza me he encontrado con Dios.
Mi primera Biblia fue la madre naturaleza. ¿Quién pudiera mirar a la cara de esa flor y estar mentalmente cabal y decir que no hay Dios? ¿De dónde salieron cuando ellos… [palabras no claras]..? No, Dios está en la naturaleza.
Hace un tiempo me encontraba cazando alces muy arriba en las montañas. Y era a principios del otoño; la nieve [palabras no claras]… todavía. Me encontraba a sesenta millas [96 Km. Trad.] de la civilización. Y allá arriba en las montañas, yo… [Espacio en blanco en la cinta].
Oh, qué sensación con ese aullido del lobo. Oh, algo dentro de mí simplemente respondía. Yo podía escuchar a Dios en el aullido del lobo. Y luego a mi izquierda hacia otra montaña, escuché el bramido del gran alce macho. En la tormenta se había perdido del resto. Y muy abajo allá al lado de la montaña, la manada le respondía.

39 Luego algo se empezó a mover. Yo dije: “Oh, es bueno estar aquí”. Y miré alrededor. Y el sol bañaba el lugar, las siemprevivas estaban congeladas por la lluvia. Y el sol que brillaba contra ellas formó un arcoíris. Y yo dije: “¡Oh, Dios! Tú vives en la montaña”. El arcoíris representaba el pacto.
Él se puede ver en Apocalipsis 1, el arcoíris como piedra de Jaspe y Cornalina: Benjamín y Rubén, el primero y el último; que es, y que era, y que ha de venir, la Raíz y el Linaje de David, la Estrella de la mañana.
Y mientras miraba eso, mis emociones llegaron a un punto donde ya no lo pude contener. Yo grité a voz en cuello. Tenía que ventilarlo. Y me supongo, que si alguien hubiese estado en el bosque, hubiera pensado: “Hay un maniático allá, o alguien de la institución psiquiátrica”. Y empecé a dar vueltas y vueltas alrededor de un árbol, gritando a voz en cuello. Bueno, me estaba sintiendo de esa manera. Yo estaba adorando a Dios.

40 Y a medida que yo adoraba a Dios, dando vueltas y vueltas alrededor del árbol, de repente una pequeña ardillita de pino… Oh, la cosita más ruidosa que hayan escuchado. Ella brincó hacia un tocón, y volteó a verme y comenzó a hacer: “Cháchara, cháchara, cháchara, cháchara, cháchara”.
Pensé: “¿Acaso fui yo quién te alborotó, pequeñita? Bueno, yo pensé: ”Deberías de adorar a Dios junto conmigo“. Tú eres una criatura de Dios. ¿Por qué no adoras conmigo?”. Pensé: “Oh, ¿no le amamos a Él?”. Y volví a darle vueltas al árbol tan recio como podía hacerlo. No me importaba. Yo estaba adorando a Dios. Oh, mi copa se estaba rebosando. No para hacer mofa. No me podían ver. Le estaba dando rienda suelta a mi sentir, así como David danzó ante el arca del Señor.
Y a medida que miraba a la ardillita de pino, yo pensé que me estaba ladrando a mí. Y ella es el policía de los bosques de todas maneras.

41 Y me fijé que bajo aquella maleza… la gran tormenta había forzado a bajar a una gran águila hasta la maleza. Y es por eso que ella estaba ladrando, no por el ruido que yo estaba haciendo, pero el águila se encontraba ahora entre piñas de pino. Y arriba de una rama un gran pájaro elegante llamado el águila.
Yo me detuve y pensé: “Bueno, yo sé que Tú estás en el aullar del lobo y en el bramar del alce. Tú estás en el atardecer. Tú estás en el arcoíris. Tú simplemente estás en todas partes. ¿Pero qué de esto? ¿Qué clase de semilla es esta?”. Así que lo observé un rato. Y dije: “Bueno, me pregunto por qué Dios quiere que vea eso”. Y de repente noté que la gran águila no tenía miedo.
Dios no quiere cobardes. Dios quiere que los hombres sean valientes. Él no puede usar un cobarde que salga corriendo y temeroso de testificar de su sanidad, o de contarle al vecino, a su jefe de lo que Dios ha hecho por Ud., o darle a Cristo la alabanza, con vergüenza de hablar en la hora cuando llega la prueba, y Ud. tiene miedo de decir que es Cristiano. Dios no puede usarlo. Yo dudo que el diablo pueda aún ser capaz de usar a alguien así. Eso es correcto. Ud. no sirve para nada entonces.

42 Pero esta águila, noté que era valiente. Y pensé: “Voy a probar su valentía”. Y yo dije: “Compañera…”. Esos grandes ojos grises mirándome y luego la ardilla de pino… Y dije: “¿Sabes que puedo dispararte?”. Lo cual no iba a hacer. La admiraba demasiado. Dije: “¿Sabías que puedo dispararte?”. Ella seguía moviendo sus alas.
Y dije: “Voy a comprobarlo”. Y tomé mi rifle, como que iba a tomarlo, salté. Y se me quedó mirando. Y seguía moviendo sus alas. Oh, yo dije: “Gracias. Padre. Ahora lo puedo ver. Tú has provisto para esa águila dos alas, y mientras pueda sentir que esas alas están en condición, sabe que puede ganarme hasta la cima de aquellos arbustos. Ella le tiene confianza a su protección dada por Dios”.
Y si el águila puede tener confianza en su protección dada por Dios, ¿qué debería hacer la iglesia con el Espíritu Santo, su protección dada por Dios y Tutor, cuando la enfermedad o el problema llegan?

43 Yo la miré. Ella sabía que la estaba admirando. Y ella sabía que podía llegar a la cima de aquel arbusto aún antes de que yo pudiera tomar ese rifle y estaría fuera de mi camino. Así que ella sabía que su juicio era correcto. Y mientras ella pudiera sentir esas alas trabajando correctamente, todo iba a estar bien.
Ahora, mientras un Cristiano pueda sentir y conocer su experiencia y su vida, y pueda sentir el Espíritu Santo en su vida, el diablo no puede engañarlo. Ud. sabe en dónde está parado.
Y después de un rato el águila se cansó de esa pequeñita con su cháchara, cháchara, así que solo dio un gran salto, aleteó como dos veces; y luego yo empecé a llorar mientras observaba a esa gran y valiente ave colocar sus alas. Ella no volvió a aletear más. Simplemente sabía cómo maniobrar esas alas, esos regalos dados por Dios que tenía. Simplemente sabía cómo maniobrarlas en el aire. Y ella se elevó, y elevó y elevó hasta que llegó a ser solo un puntito.
Yo lloré. Dije: “Eso es, Señor”. Se cansó tanto de este cháchara, cháchara, cháchara, cháchara, así que solo dejó de escucharlo. Yo dije: “Eso es. Si la iglesia tan solo supiera cómo posicionar su fe, sus alas de fe en la potencia del bautismo del Espíritu Santo, y elevarse por sobre esta cháchara, cháchara, cháchara que dice: Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el Espíritu Santo”. Solo elévese por sobre eso. Aléjese cabalgando.

44 No es aletear de la Metodista a la Bautista. Y volver a aletear a los Presbiterianos, y aletear a la Pentecostal, y a las Asambleas, y a la Unidad, y a la Iglesia de Dios, y a la Nazarena. No haga eso.
Solo coloque sus alas; vuele más alto con el Espíritu Santo de Dios, y la gravedad perderá su agarre, y por una fuerza invisible será elevado por sobre toda esta cháchara, cháchara, cháchara, cháchara: “Dr. Fulano de tal dijo tal y tal. La iglesia no cree esto, la igles…”. No importa lo que la iglesia diga, Dios dice que es la verdad.
“Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura: estas señales seguirán a los que creen. Y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Y las cosas que Yo hago vosotros también las haréis. Las obras que Yo hago, el que cree en Mí… Y las obras que Yo hago él también las hará”.
Dios quiere un héroe. El mundo está buscando un héroe. El mundo está buscando un retador; podría ser usted. Su compañía está buscando un héroe.

45 Un día yo me encontraba de cacería… Ahora, estoy terminando. Un día estaba cazando con un amigo allá en el bosque del Norte, donde acostumbro cazar bastante. Ese hombre era un buen hombre, pero era la persona de corazón más cruel. Y le gustaba lucirse, igual como lo hace tanta gente. “Bueno, déjeme hacerle de su conocimiento, yo soy el Dr. Fulano de tal…”. A mí no me importa, ¿ve? “Bueno mire, Ud. ni siquiera sabe su…”. No hay problema. Yo lo conozco a Él.
Pero él dijo… A él le gustaba dispararle a los cervatos solo por ser malo. Ahora, eso está bien. Si la ley dice que puede obtener un cervato, eso está bien. Tómelo y quede satisfecho. Pero el mataba a ocho o a diez al año, solo porque yo le llame la atención al respecto.
Yo fui guardabosques por muchos años. Y yo pensé… Y le dije: “Burt, no deberías hacer eso. Eso no está bien”.
“Oh”, él dijo: “eres un predicador con corazón de gallina”.
Así que le dije: “Muy bien. Sigue adelante; pero estás haciendo mal, y un día se te va a regresar. Si quieres un cervato, tú tienes el derecho de obtener un cervato así como Abraham tuvo de tomar el carnero. Pero debes tomar uno, por cuanto debes darle a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”.

46 Pero él le disparaba a los cervatos, solo para que yo le gritara. Y un año cuando subí a cazar, él había hecho un pequeño silbato. Y él podía hacer que ese silbato sonara igual como el llanto de un pequeño cervato. Y yo dije: “Burt, ¿vas a usar eso?”.
Él dijo: “Aw, predicador, vuelve en sí”.
Y cuando estuvimos en el bosque un par de días después, llegamos a un pequeño espacio abierto. La nieve se había derretido en este espacio donde le pegaba el sol, derretido en la madera. Y él se sentó y sopló el silbato, sonó igual que un pequeño cervato llorando. Y escuchen ahora con atención.
Y cuando él sopló el silbato, lo que apareció del otro lado no fue sino una gama grande y hermosa, una madre venado. Oh, se miraba con tanta gracia: de grandes ojos cafés mirando, con grandes orejas paradas. Y ella caminó hacia el espacio abierto. ¿Por qué? Ella era una madre. Un bebé había llorado. ¿En dónde estaba? Estaba en problemas. Una madre, el amor de una madre llamando…

47 Y miré cuando este hombre tiró de la palanca y metió una bala en el rifle. Yo pensé: “Oh, Burt, no vas a hacer eso”. Y lo vi, con esa puntería mortal, levantando el rifle, el visor del rifle apuntando a su corazón, posicionando su hombro para el retroceso del rifle.
Y esa gran gama y el gran despliegue de heroísmo salieron caminando, mirando, y ella vio al cazador. Yo dije: “Oh, cómo…”. Pensé: “¿Cómo puedes hacerlo, Burt?”. Ella estaba buscando al bebé. Aunque sabía que ese rifle le quitaría la vida en un momento, eso no le preocupó. Había algo en ella: su naturaleza. Ella era una madre. No importaba si moría o no, el bebé estaba en problemas. Ella estaba mirando el cañón del rifle. El bebé está en problemas… Ella vio al cazador y que se levantó la pistola, ¿pero en dónde está el bebé? Ella camino directamente al descubierto. Yo dije: “Oh, Dios, por favor; oh, no dejes que lo haga. ¿Cómo puede él hacer eso?”.

48 Y mientras estaba yo orando, me di cuenta que la pistola no disparó; era un disparo rápido. Miré de nuevo, y lo vi a él con su arma, y el cañón de la pistola temblaba. Lo miré a él. Él se dio la vuelta y las lágrimas estaban rodando por sus mejillas. Él colocó su arma en el césped, y corrió y dijo: “Billy, ya he tenido suficiente. No puedo hacerlo. Billy, ora por mi alma pecadora”. ¿Qué fue? Él vio el despliegue del amor de una verdadera madre que podía caminar encarando la muerte porque un bebé estaba en problemas.
Pueblo, Dios está buscando hombres y mujeres que tienen el amor de Dios en sus corazones, que pueden encarar a la muerte misma, y llamar aquellas cosas que no son como si lo fueran porque Dios así lo dijo: el amor de Dios en sus corazones. Oremos.

49 Mientras tenemos nuestros rostros inclinados y todos orando, por favor. Me siento constreñido en este momento para hacer algo. Les voy a hacer una pregunta muy sincera. Si Ud. no es Cristiano, o Ud. ha profesado a Cristo y nunca ha tomado una verdadera postura, ¿no se siente como avergonzado de su confesión? Aunque ha pertenecido a la iglesia durante muchos años, sin embargo Ud., en realidad nunca ha nacido de nuevo. Ud. nunca… Ud. como que ha escuchado al credo de su iglesia, y nunca ha escuchado al Espíritu Santo convenciéndolo, enseñándole a venir a Cristo, y le gustaría salir en esta noche como un verdadero héroe y mostrar su despliegue de amor verdadero y valiente para Cristo.
Mientras sus rostros están inclinados y los Cristianos están orando, me pregunto si Ud. pudiera solo levantar su mano, no a mí el predicador, pero a Dios y decir: “Dios, esta noche en mi corazón yo ahora levanto mi mano. Yo quiero ser lleno de Tu amor, que pueda desplegar Tu amor al mundo como un ejemplo de Cristo. Tómame en esta noche y lléname con el Espíritu Santo. Perdona mis pecados y hazme una nueva criatura.

50 En el piso de abajo, ¿pudieran levantar su mano mientras cada rostro está inclinado? Dios le bendiga. Dios le bendiga, y a Ud., a Ud., a Ud., a Ud., Dios le bendiga, jovencita. A mi derecha, Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, señor.
Alguien más a mi izquierda levante su mano y diga: “Ore por mí, Hermano Branham”. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga, dama. Eso es… Es una gran cosa. Dios le bendiga allá atrás, dama. Dios le bendiga, jovencito.
¿Alguien más en el piso de abajo, antes de irnos con los del balcón? “Oh, Cristo…”. Dios le bendiga, hermano. “Hazme…”. Dios le bendiga, dama. “Hazme que pueda tener tal amor Divino por Ti, Señor, en mi corazón, que yo pueda desplegar Tu amor. Pueda estar frente a la muerte. Pueda ir a cualquier lugar, testificar en cualquier lugar. Yo te quiero a Ti”. Dios le bendiga, hermana. Dios le bendiga. Dios le bendiga.

51 Arriba en el balcón ahora, en cualquier parte de allá arriba, ¿podrían levantar su mano? Dios le bendiga por aquí a mi izquierda. Dios le bendiga aquí en el centro. Dios le bendiga allá arriba, allá arriba. Dios le bendiga. Sí, por aquí a mi derecha, alguien que diga… Dios le bendiga, jovencito.
Alguien más diga: “Hermano Branham, recuérdeme esta noche”. Dios le bendiga allá atrás, jovencito. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga, jovencita, al muchachito. Allá atrás, jovencita, sí. Dios sea con usted.
“Yo quiero que me recuerde, Hermano Branham. El Espíritu Santo me está hablando en este momento en mi corazón y diciendo: Oh, te quiero a ti”. Dios le bendiga, señor. “Te quiero a ti”, dice el Espíritu Santo. “Yo quiero que te pares por Mí esta noche. Yo quiero que salgas y despliegues tu… este sentir que Yo te doy ahora que te hace saber que estás necesitado y necesitas de Mí”.

52 El Espíritu Santo lo está tratando de traer como un regalo de amor para Dios, y Ud. quiere que yo se lo recuerde y Ud. quiere que Dios lo traiga, ¿levantaría su mano? ¿Alguien más que no lo haya hecho? “Lléname, oh, Dios, con Tú Espíritu Santo. Séllame en Tu reino”. Dios les bendiga, al hombre y a la mujer que están allí. Sí. El Señor le bendiga. Dios le bendiga, a la jovencita que está arriba en el balcón.
Yo solo estoy observando. Dios ve cada mano y conoce cada corazón. Dios le bendiga. Dios le bendiga, a Ud., a Ud., a Ud. allá abajo. Sí, a Ud. aquí. Dios le bendiga, señor. Incluso unos que acaban de venir de su asiento y se dieron la vuelta, llorando. ¿Saben que eso es lo que necesitamos? Uno tiene que tener un quebrantamiento antes de tener una remodelación. El profeta fue a la casa del alfarero.
No necesitamos alguna teología ahora. Nosotros necesitamos amor.
¡Oh, amor de Dios cuán rico, y puro!
¡Tan fuerte, y sin medida!
Para siempre permanecerá,
Cantos de Santos y Ángeles.
Después que las cosas hayan pasado, el amor permanecerá para siempre. Milagros, y profecías, y enseñanzas, y demás, sabiduría, y conocimiento, y lenguas, e interpretaciones: todo falla y deja de ser.

53 Pero el amor de Dios aún permanece, es el canto de santos y ángeles. De tal manera amó Dios al mundo; ¿De tal manera ama Ud. a Dios por haberlo amado? Dios los hizo lo que Uds. son al darles una alternativa. Si Uds. quieren vivir, pueden aceptarlo. Me imagino que unas cincuenta o sesenta manos se levantaron en el edificio que quieren ser recordados en oración en este momento.
¿Hay alguien más antes de terminar? Me siento un poco extraño sobre… Siento como que hay alguien más que quizá levantará su mano. Ud. dice: “¿Hace eso alguna diferencia?”. Sí, Dios le bendiga, jovencito. Dios sea con usted. Muy bien. Ahora, con sus rostros inclinados voy a hacer que…
Ahora, miren. ¿Qué les hizo levantar la mano? ¿Qué fue eso? Jesús dijo: “Ningún hombre puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere primero. Y todos los que a Mí vienen, Yo les daré Vida Eterna, y los resucitaré en el día postrero”. Ahora, voy a citar la Palabra de Jesús. Sé que tenemos costumbres. Si tuviéramos un altar aquí, viniéramos al altar, pero no tenemos altar.

54 Allí mismo donde Ud. está sentado es donde Dios lo trajo bajo convicción; justo allí donde está Ud. sentado es donde Dios le dio a Cristo. Justo donde está Ud. sentado puede recibir el Espíritu Santo. Él está aquí ahora. Veamos lo que dice Jesús, San Juan 5:24. Mientras están Uds. orando. Escuchen Su Palabra ahora, la Palabra de Jesús. “El que escucha Mis palabras, y cree en Él que Me ha enviado, tiene (tiempo presente) Vida Eterna, y no vendrá a juicio, mas ha pasado de muerte a Vida”.
Qué simple, qué dulce. El Padre lo ha hecho tan simple para nosotros. No es complicado, no con programas educacionales, no con credos y catecismos que aprender, pero conocerlo a Él por amor; el Padre lo ha hecho tan simple. “El que escucha Mis palabras, y cree en Él que Me ha enviado, tiene (tiempo presente) Vida Eterna (¿Es el Espíritu Santo Vida Eterna? Sí), y no vendrá a juicio o condenación; mas ha (tiempo presente) pasado de muerte a Vida”.

55 Ahora, Padre Celestial, de alguna manera el gran Espíritu Santo se está moviendo en nuestros medios. Por todo el piso de abajo, en el piso de arriba, en el balcón, las manos de hombres y mujeres, unos de ellos de edad y algunos jóvenes, algunos de mediana edad, y ellos te han aceptado a Ti como su Salvador y desean ser llenos con el Espíritu Santo, para ser enseñados de Él, para que guíe a una vida humilde, para tener los frutos del Espíritu en sus vidas, y llegar a ser salados en su caminata y en sus vidas, para que al mundo le dé sed.
Dijo: “Vosotros sois la sal de la tierra”. Y ellos quieren ser sazonados con el Espíritu Santo, hasta que hombres y mujeres puedan decir: “Oh, me gustaría ser como él o ella. Yo creo que son unos verdaderos Cristianos. Ellos tienen el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, longanimidad, bondad, mansedumbre, humildad, paciencia”. Dios, concédelo ahora mismo.
Que el milagro de los más grandes de los milagros se lleven a cabo por medio… Ya sucedió. Ellos levantaron sus manos, y no podrían haberlo hecho al menos que estuvieran convencidos, al menos que Tú los hayas traído. Y levantaron sus manos a Ti que quieren pararse por Ti en esta noche.
Y yo oro que el gran Espíritu Santo Quien escribió sus nombres en el Libro de la Vida justo entonces, pueda empollar sobre ellos así como Él lo hizo antes de que ellos aún estuvieran en la tierra, y los ha traído hasta aquí, y ahora se los ha dado al Padre, y el Padre se los ha dado a Cristo.

56 Y yo oro que Tú llenes cada corazón con el Espíritu Santo. Y que muchos miembros de iglesia regresen a sus iglesias locales testificando y glorificando a Dios. Concédelo, Señor. Que el Espíritu Santo venga sobre ellos, y que se desencadene un avivamiento chapado a la antigua en esta ciudad y los alrededores que ganará millones de almas por las naciones para Cristo. Concédelo, Padre. Haz esto, porque Tú dijiste: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
Esa es Tu promesa para el creyente. Y esta noche como creyente yo creeré, oh, Jehová Dios, que cada alma que Tú me permitiste ver que levantó la mano, y aquellos que no vi, te ruego, Señor, que Tú los tomes, y los nutras, y seas un Tutor para ellos por medio del Espíritu Santo. Y que yo pueda encontrarme con ellos un día en gloria cuando la jornada de la vida haya terminado, y la gran guerra atómica que ha rugido, preparándose para estallar en cualquier momento. Permite que ellos puedan ser arrebatados junto con aquellos que duermen en el polvo de la tierra, y se encuentren con el Señor en el aire para estar por siempre con Él. Concédelo, Padre. Porque lo pedimos en el Nombre de Cristo. Amén.

57 ¡Oh, yo le amo a Él! ¿No es Él maravilloso? Qué tan limpios se sienten. La Palabra, el lavacro de agua por la Palabra, el agua de separación. Y somos lavados con el agua de la Palabra. Nos separa de las cosas del mundo a una vida consagrada con Jesús. Oh, es tan… son casi las diez. Me he tardado tanto. Pero, amigos. Siento que esto es más provechoso que cualquier otra cosa: La salvación de las almas.
¿Repartieron tarjetas de oración? Yo no creo que las vaya a usar. Simplemente me siento constreñido a no hacerlo. Jesús está aquí. Y no necesitamos las tarjetas de oración. Las tarjetas de oración son solo para mantener a la gente formada. Pero yo creo que nosotros hemos hecho aquello que es agradable a Su vista. Y creo que la Biblia enseña que Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Acaso no dice eso la Biblia?
Y si Él estuviera aquí esta noche, y Ud. preguntara si puede Él sanarlo, Él simplemente le diría y le señalaría a Su Palabra; Él ya lo ha redimido a Ud. del pecado y la enfermedad. Él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por Sus llagas hemos sido curados. Es a una obra terminada a donde Él te señalaría.

58 Pero si la Biblia dice que Él puede compadecerse de nuestras enfermedades… Hubo una mujer una vez quien tenía una enfermedad y tocó Su vestidura. Y ella se fue entre la audiencia. Y Jesús dijo que se había debilitado. El Cristo inmortal dijo que se había debilitado. Me pregunto por qué Él se debilitó. Fuerza salió de Él. Es difícil de entender. No se puede explicar.
¿Sabían Uds. que los poetas y los profetas son considerados neuróticos? Alguna vez se han puesto a pensar…. Miren a William Cowper: le dio a América sus mejores canciones folklóricas. Él fue malentendido. Cada vez que entraba en la inspiración y escribía una canción, se emborrachaba. Finalmente en una ocasión que la inspiración lo dejó, no sabía dónde se encontraba, y salió de la inspiración. Llamó a un sirviente y tomó una navaja, y se suicidó. Yo me paré al lado de… Ese fue Stephen Foster, discúlpenme.

59 Y William Cowper: yo sí me paré al lado de su tumba en Londres, Inglaterra, no hace mucho. Y allá William Cowper le dio al mundo un gran canto. Él escribió el canto famoso:
Hay una fuente llena de Sangre,
Sacada de las venas de Emanuel;
Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal,
Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
Y cuando él salió de… ¿Alguna vez han leído la historia de eso? Cuando salió de la inspiración… Se dejó llevar tanto cuando escribió ese canto, hasta que se subió a un taxi y trató de encontrar un río para suicidarse. Fue considerado un neurótico.

60 Jonás, después de haber tenido esa inspiración sobre él para predicarle a una ciudad del tamaño de St. Louis, y ellos se arrepintieron al punto que a los animales les pusieron saco de silicio, después cuando el Espíritu lo dejó, él oró para que Dios le quitara la vida.
Elías se paró bajo inspiración, llamó fuego del cielo y llamó lluvia del cielo el mismo día. Y cuando la inspiración lo dejó, él anduvo deambulando por el desierto por cuarenta días y noches. Y Dios lo encontró metido en el fondo de una pequeña cueva.
El Ángel en el estanque de agua, el primer hombre que se metía con fe, retaba a ese Ángel. Toda la virtud del Ángel se iba del agua, y ellos tenían que esperar otra temporada.

61 Una mujercita tocó la vestidura del Señor Jesús —Emanuel, la plenitud de Dios en Él— y Él volteó y dijo: “¿Quién me ha tocado? Porque Yo me he debilitado”. Luego uno se pregunta.
Ahora, Él es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Ahora, desde que Él fue glorificado, y aún se pagó por nuestras enfermedades, ¿cómo sabremos si lo hemos tocado a Él? Él tiene que ser el mismo para salir a la audiencia y encontrar la fe. ¿Es correcto? Lo hemos tenido.
Yo creo que en esta noche si Uds. son reverentes, muy reverentes, y le piden al Señor, y nosotros solo oraremos y dejaremos que el Espíritu Santo se mueve en la audiencia entre estos Cristianos jóvenes que acaban de aceptar a Cristo para que puedan ver que el Cristo que han aceptado no es un mítico o un montón de credos. Es un Dios viviente.

62 Padre Dios, en el Nombre de Jesús encomiendo esta audiencia a Ti. Hay personas enfermas aquí. Y yo sé que Tú estás aquí, el gran Sanador, que Tú ya compraste su sanidad. Y ahora, Padre celestial, como confirmación de Tu Palabra, ruego que Tú hagas algo esta noche aquí mismo, de la misma manera como Tú lo hiciste antes de que fueras crucificado.
Igual como con aquellos que fueron a Emaús, y cuando iban de camino hacia allá, ellos estaban hablando Contigo. No lo reconocieron. Pero una vez cuando Tú los metiste, a puertas cerradas, Tú hiciste algo igual como solías hacerlo antes de Tu crucifixión, y ellos reconocieron que eras Tú.
Hazlo una vez más esta noche, Padre. ¿Lo harás? Solo mira sobre esta audiencia. Nos rendimos a Ti, y mira… La fe ha nacido. Me he tomado mi tiempo, pero oro que Tú dispenses el tiempo y recibas a las personas en Tu reino y en Tu gracia.
Y que yo, Tu siervo, pueda estar ahora ungido para este servicio que viene. Y que cada persona aquí sea ungida, y que podamos ver trabajando la mano del Dios viviente Quien está en nuestros medios. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

63 Ahora, digo esto con respeto. Miren hacia acá. ¿Cuántas personas enfermas hay aquí? No quiero con tarjetas de oración. Quiero los que no tienen tarjetas de oración. Levanten sus manos, enfermos, y que quieren que Dios los sane, por cualquier parte, en el balcón, donde quiera que Ud. se encuentre, solo levante la mano. Ustedes son completamente desconocidos para mí. Jesús, cuando Él se paró y miró entre la audiencia, Él…
¿Cuántos nunca han estado en una de mis reuniones? Veamos sus manos. Solo miren. Dr. Vayle, ¿explicó Ud. esto antes de que yo entrara, el funcionamiento? ¿Entendieron cómo se explicó? Como es que mis argumentos son que Jesucristo ha resucitado de los muertos. Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos.
Cuando Él miró a la audiencia y encontró a la mujercita. Cuando Natanael vino, Él lo conoció, dijo quién era él. Llamó a Pedro, aún le dijo su nombre y todo… ¡Oh, vaya!

64 Solo piense. Él dijo: “Yo no hago nada hasta que el Padre Me lo muestra primero”. San Juan 5:19. ¿Cuántos saben que eso es verdad? “El Hijo no puede hacer nada por Sí mismo, hasta que ve al Padre hacerlo”. Él percibió sus pensamientos, Él hizo… Oh, solo… Él era Dios. Él ha resucitado de los muertos.
Ahora, miren hacia acá. Solo siéntense quietos y oren, y digan… Ahora, no hace ninguna diferencia si yo los tocó o Uds. me tocan. Eso no tiene nada que ver. Uds. tóquenlo a Él. Yo no soy el Sumo Sacerdote. Él es el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras enfermedades. ¿Cuántos saben que eso es la Palabra de Dios? Ahora, Uds. mírenlo a Él.

65 Ahora, ¿qué somos nosotros? Pámpanos. ¿Qué es Él? Vid. ¿Es la vid la que lleva el fruto? No. Los pámpanos llevan el fruto. Entonces nuestras manos son Sus manos. Nuestros ojos son Sus ojos. Tenemos que rendir nuestro todo. Y si Jesucristo llegare ahora visible en obras, aparte de decir esto, lo que Él acaba de hacer, viniere, y hablare, e hiciere igual como Él lo hizo antes de Su crucifixión, ¿creerán Uds. que Él ha resucitado, que Él está aquí? ¿Lo aceptará cada uno? Ahora, todos Uds. en la audiencia en común acuerdo. Dios bendiga sus corazones.
Este es un tremendo desafío. ¿Pero qué es? Alguien me dijo en una ocasión: “Hermano Branham, ¿no tiene miedo?”. No, señor. Igual como el águila. Yo siento y sé que el Espíritu Santo está aquí y sé que Él me llamó para hacer esto. No tengo ningún miedo. Es Su obra, no mía. Yo no tengo nada que ver al respecto. Es la fe suya tocando a Dios.

66 En el desayuno de esta mañana expliqué eso. La mujer usó el don de Dios. Dios usó Su propio don en la resurrección de Lázaro y en otros. Pero cuando la mujer lo tocó, ella usó el don de Dios. Y este es el lugar que Uds. usan al Espíritu Santo, el don de Dios. Y estamos puestos como vid… o, los pámpanos.
Ahora, miren y crean. Y que el Dios del cielo ante el cual un día nos pararemos en Su Presencia, que Él me dé a mí Su siervo humilde esto que ahora pido para Su gloria. En el Nombre de Jesús. Amén.
Estoy tan contento… El piano está tocando; ahora, solo crean en el Señor y crean. No estén mirando… Mírenlo a Él. Estén orando, diciendo: “Señor, ten misericordia de mí”.

67 Ahora, cualquiera sabe de los que han leído el libro y demás, y que me conocen, yo solo soy un hombre. No conozco a ninguna persona aquí en lo absoluto, mientras miro por la audiencia. Conocí a este predicador Metodista que está sentado aquí esta mañana. Y creo que este es el Sr. Smith sentado justo aquí, que graba. Conozco aquellos sentados allá. No conozco a ninguno del resto de Uds. Pero hay Alguien aquí que lo conoce a Ud. Y ese es el Sumo Sacerdote—Cristo. Solo esté en oración.
Ahora, observen. El Espíritu Santo, Cristo está aquí. Cuando Él dice: “Las obras que Yo hago, vosotros también. Un poquito y el mundo (ese es el incrédulo), no Me verá más. Empero vosotros Me veréis”. ¿Dijo Él eso? “Yo (pronombre personal) estaré con vosotros, aún en vosotros, hasta el fin del mundo”. ¡Mostrándose Él mismo! La Biblia dice: “Él es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”.

68 ¿Cómo lo vio Pablo después de Su resurrección? ¿Cómo se veía? Una Luz, camino a Damasco. Él dijo: “Yo vine de Dios”. ¿Quién era Él? La Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel. Ese fue el Arca del Pacto. Cualquiera sabe que ese era Cristo. Y luego Él dijo: “Yo vine de Dios (el Logos) y vuelvo a Dios”. Y cuando Pablo lo vio, Él era el Logos. Eso es lo que Él es esta noche.
¿Cuántos han visto la fotografía de Él que tomaron científicamente en Houston, Texas? Está colgada allá en Washington, D.C. examinada por el FBI, (la ciencia) que prueba ante la iglesia y el mundo, que yo les he dicho la verdad. Cristo está vivo. Y Él es la prueba de ello. Si yo muero esta noche, y este es mi último mensaje, mis palabras son verdad. La iglesia lo sabe.

69 En las reuniones que he predicado, me imagino directa o indirectamente, más de diez millones de personas alrededor del mundo: ellos lo saben. Y la ciencia lo sabe, porque ellos tomaron la cámara y estuvieron alrededor de América en un viaje, y tomaron la fotografía de ello—la Luz.
Está aquí en el libro. No es una muy buena. No es mía. Tiene derechos de autor. La Asociación Americana de Fotógrafos en Houston, Texas, les pertenece. Yo la compro. Normalmente las tengo en las reuniones en venta, solo al precio que yo las consigo.
Yo no recojo dinero. No necesito dinero Solo pequeñas ofrendas de amor que la gente me da de vez en cuando para el sustento; es todo lo que yo necesito.

70 Sean reverentes. Manténganse orando. Solo puedo decir lo que yo veo. Desearía que mi audiencia… Espero que Uds. no me juzguen mal, como el siervo de Dios, como su hermano. Cristo, el Espíritu Santo, está aquí. Él está presente ahora. ¿Y qué es? Yo solo me estoy sometiendo a mí mismo. Y Uds. solo sométanse a sí mismos. Y Dios nos puede usar cuando nos quitamos del camino, si es que estamos dotados con ciertas cosas, como un ministro predicando.
Yo no soy un predicador. No puedo predicar. No tengo educación. Pero mi don es someterme al Espíritu Santo. Aquí está. Y en el Nombre de Cristo tomo cada espíritu que está aquí bajo mi control, para la gloria de Dios.
Solo desearía que pudieran ver lo que yo estoy viendo. Allí va la Luz sobre un hombre. Él está orando. El hombre que está diciendo: “Señor, que sea yo”. Él tiene puesta una corbata azul con rojo, sentado justo aquí. Usted. ¿Me cree que soy Su siervo? Si Dios me dice lo que quiere de Dios, ¿lo aceptará? ¿Lo hará? ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No la tiene. Ud. tiene un problema en el riñón que quiere que Dios le sane. Si eso es cierto, mueva la mano de un lado a otro de esta manera. Recíbalo entonces en el Nombre de Jesús.

71 Tengan fe en Dios. No duden. Crean con todo su corazón. ¿Creen ahora que Él ha resucitado de los muertos? ¿No están felices por haberlo recibido a Él hace un momento? No hay otra religión en el mundo que pueda probar a su fundador. Todos están muertos y en la tumba, pero Cristo resucitó. La Cristiandad puede probar aquí mismo que Él está vivo. Cuando cualquier… Están los mahometanos y los budistas dicen: “Déjeme verlo a Ud. producir lo que Él dijo”, tráiganlos a la reunión.
Algo sucedió, ¿no es así, señor? ¿Qué fue lo que tocó Ud.? No fue a mí. ¿Escucharon lo que él dijo? ¿Cómo supe lo que estaba él orando? Dios le bendiga, mi hermano.
Tengan fe en Dios. Solo oren. No duden. ¿No es maravilloso? Ahora, solo sean muy reverentes. No se estén moviendo. Solo sean reverentes. Veamos a dónde se va Él otra vez. Pareciera que solo… Oh, uno no puede explicar a Dios.

72 Aquí está. Es una damita sentada a mi derecha. Ella está usando un sombrero blanco. Ella está orando: “Señor, que sea yo”. Ella está sentada aquí al lado de una mujer que está lisiada o algo, al final de la hilera. ¿Cree dama, que Ud. hizo contacto con Dios? ¿Lo cree? ¿Me cree que soy Su profeta, Su siervo?
Si Dios me dice lo que Ud. está orando, ¿creerá Ud. que es el mismo Cristo Quien pudo decirle a la mujer junto al pozo en dónde estaba su problema? ¿Lo creerá Ud.? Ud. quiere que Cristo la libere de una condición asmática. Si eso es cierto, levante su mano. Amén.
Pareciera haber un hombre asociado allí en alguna parte. Oh, ¿es la dama sentada a un lado de Ud.? La mujer estaba orando; no es algo que quiera para ella misma. Es una damita con un suéter. Ella está orando por alguien más. Es un hombre, ¿no es así? Él no está aquí, tampoco. Es su papá. Él tiene artritis. Levante su mano si eso testifica ser verdad. ¿Tiene una tarjeta de oración, dama? ¿No la tiene? Que pueda irse a casa y encontrar a su papá tal como ha creído, en el Nombre de Cristo.

73 Alguien aquí, en verdad ore. Allí está Él. Oh, si pudieran ver la Luz moviéndose, parándose… Allí está. La damita en la parte de atrás. Ella se está colocando el pañuelo en los ojos. Ella trae puesto un sombrero blanco, una cosita en su hombro.
Ella está sufriendo con una condición nerviosa. Y ha entrado y salido de los hospitales; ha tenido operaciones. Eso es correcto, ¿no es así, dama? Póngase de pie por un minuto, dama. Esta es la dama que está aquí al final. Otros están orando enfrente de ella. Nunca la he visto, dama. Somos completamente desconocidos el uno para el otro. Eso es correcto.
¿Me cree que soy Su siervo? ¿Cree Ud. que Él murió y resucitó de nuevo, y que ha regresado en la forma del Espíritu Santo, y lleva a cabo las mismas obras…? Y Ud. tocó Algo… Ahora, mire. Ud. estaba orando para que yo la fuera a llamar. ¿Es eso cierto?

74 Y ahora, solo un momento hasta que pueda captar la visión otra vez. Sí, la veo preocupada de algo. Y veo, sí, son operaciones. Y las operaciones la han puesto nerviosa. Eso es correcto, ¿no es así? Y Ud. no es de esta ciudad. Tampoco es de este estado. Ud. es de Michigan. Eso es correcto.
Y Ud. está orando por alguien más. Y luego yo la veo a medida que van pasando los años de su vida. Y Ud. está sosteniendo un pequeño bebé en sus brazos, y el bebé está ciego. Nació ciego. Ud. ha llegado a ser una Cristiana. Ha orado por el bebé. El bebé recibió la vista, y ahora es todo un niñito. Y se está volviendo ciego otra vez. Y Ud. quiere que Cristo sane a ese bebé.
Y para que usted sepa que soy el profeta de Dios, el bebé se ve muy pálido, el niño se ve así. Tiene la cabeza muy blanca, rosada, como que tiene…. Es un niño albino. Eso es verdad. Y el nombre suyo es Alma. Sullivan es su apellido. Eso es correcto, ¿no es así? Tome el pañuelo con el que se limpió las lagrimas y colóquelo en el niño. No dude. Y reciba lo que ha pedido en el Nombre de Cristo.

75 ¿Se dan cuenta que el Espíritu Santo está cerca? Solo sean reverentes. Pareciera estar justo… La dama sentada a un lado de ella. Esa Luz se está moviendo sobre la mujer. Ella tiene el pañuelo en su boca. Póngase de pie, jovencita. A un lado de ella. Ud. misma estaba orando. ¿Me cree que soy Su siervo? ¿Cree Ud. que ese Espíritu que está ahora en usted…? ¿Es ese un sentir maravilloso? —amor, mansedumbre, paciencia. Es el Espíritu Santo.
Sí, Ud. está orando por una condición en su cuerpo llamada hernia. Eso es correcto, ¿no es así? Ahora, veo a un hombre aquí al lado suyo. Y hay oscuridad alrededor del hombre. Es su esposo. Él no es salvo y Ud. está orando por su salvación. Eso es “ASÍ DICE EL SEÑOR”. Lleve ese pañuelo que tiene en la mano, colóquelo debajo de la almohada. No duce, pero crea. Puede tomar asiento.
Padre Celestial, te damos las gracias por el Espíritu Santo. Tú eres el Gran Yo Soy. Oramos que Tú seas misericordioso con muchos de los que están aquí esta noche, y déjales saber que eres Tú, el gran Padre de nuestro espíritu. Amén.

76 ¡Oh, qué maravilloso es Jesús! Oren. Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión, para hacer intercesiones en la Presencia de Dios por nuestra confesión. Y todo por lo que Él murió es suyo, un don gratuito, si lo acepta y lo confiesa, y niega todo lo que es contrario. Oh, Él está parado ahora, esa Luz, la Columna de Fuego, la Luz ámbar, la Gloria Shekina de la Presencia de Dios.
Está sobre un hombre con un traje claro, sentado en la parte de atrás, muy atrás. Está en el asiento de la parte externa. Y él tiene alguna clase de condición vocal en su garganta. Póngase de pie, señor. ¿Le cree a Él? Muy bien. ¿Cree Ud. que Cristo lo sanará?
Pareciera que hay un hombre detrás de Ud. también. Siéntese por solo un momento, ¿lo hará? Parado cerca… Muy bien. Ahora, puede sentarse solo por un momento, señor. Los dos están necesitados… Aquí está. Ud. es el Sr. William Caraway. Póngase de pie. Ud. es de Sidney, Ohio. Su fe le ha salvado, señor. Vaya a casa en paz y que Dios sea con usted. Ponga su mano en el hombre que está enfrente de Ud., porque también tocó al hombre. En el Nombre de Jesucristo, que reciban lo que ellos han pedido, para la gloria de Dios.

77 ¿Qué de los del balcón? ¿Están creyendo allá arriba? Dios está allá arriba igual como está aquí abajo. ¿Son creyentes? Tengan fe en Dios. Yo reto la fe suya. Crean con todo su corazón. ¡Oh, qué maravilloso el Señor Jesús!… ahora, ¿están satisfechos que no es telepatía mental? ¿Están satisfechos que es el Señor Jesús? Confío que alguien en el balcón… Que Dios nos ayude allá.
Está sobre la dama sentada directamente enfrente de mí con el vestido negro puesto. Ella tiene bocio. Eso es correcto, dama. Ud. no es de esta ciudad. ¿Me cree que soy el profeta de Dios? Si el Espíritu Santo me dice de dónde es Ud., o algo con respecto a Ud., ¿le creerá a Él? ¿Todos los que están en el balcón creerán?
Mientras tengo contacto con la dama a través del Espíritu Santo… Ud. estaba orando, ¿no es así, señora? Y aquí hay otra cosa para que pueda saber: usted oró por esto antes de salir de casa. Ud. es de otra ciudad cerca de Dayton, algo así. Es un lugar más pequeño llamado Miamisburg. Eso es cierto. ¿Cree ahora? Entonces vaya a casa y sea sanada en el Nombre de Cristo.

78 ¿Están creyendo, todos? ¿Creen Uds. que Su Presencia está aquí? Él es Omnipotente. Él es Omnipresente. Él está por todos lados. Crean en Él ahora y sean sanados. Quiero que hagan algo por mí. Allí está otra vez. Inclinen sus rostros solo un momento por favor.
Nuestro bondadoso Padre celestial, oh, el saber que Tú Presencia está ahora cerca, cómo Tú estás probando que has resucitado de los muertos y que la Biblia es la Palabra infalible de Dios. Tú eres el Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Y estamos tan agradecidos por eso.
Y Tú tuviste que hacer un camino para probar esa Escritura. Y esta noche se ha cumplido, porque Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¡Oh, Dios, cómo te amamos! ¡Cómo te adoramos! Tú estás en nuestros medios. El clamor del Rey está aquí. El gran Jehová Quien sigue marchando y el tiempo no le preocupa, Él sigue marchando hasta la eternidad. Él es de eternidad a eternidad, el eterno YO SOY, el Creador de los cielos y la tierra, el Autor de todo buen don, y todo lo que es bueno en todos los cielos y la tierra te pertenecen a Ti.

79 Oh, Dios, sé bueno con estas personas en esta noche y echa fuera toda incredulidad que está en medio de la gente. Y toda superstición, que el Espíritu Santo lo pueda hacer con una gran explosión ahora mismo, toma a esta congregación americana, Señor, que se ha congelado con credos y denominaciones y supersticiones. Oh, Padre, aleja al enemigo y abre camino en la gloria Shekina que alumbra sobre cada persona aquí y sana a los enfermos que están entre la gente. Para la gloria de Dios, concédelo, Señor.
Yo condeno al diablo. Desafío al diablo. Y pido que el diablo se vaya de aquí y toda incredulidad que tiene con él, que se vaya de esta audiencia, y la gente pueda ser completamente sana en el Nombre de Jesucristo.
Yo le alabaré, yo le alabaré,
Alabad al Cordero por pecadores inmolado,
Denle gloria, todo pueblo,
Porque Su Sangre ha lavado toda mancha.
¿Lo creen Uds.? Levanten sus manos.
Yo le alabaré, (Démosle las gracias a Él)
Yo le alabaré,
Alabad al Cordero por pecadores inmolado;
Denle gloria, todo pueblo,
Porque Su Sangre ha lavado toda mancha.
Eso es. El Espíritu Santo… [Palabras no claras]


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